Catecismo Bautista de Benjamín Beddome:
Durante once meses, hemos aprendido de la pregunta 44, a la pregunta 86, sobre los diez
mandamientos de Dios, y la profundidad de los mismos.
En resumen, todas estas preguntas exponen Éxodo 20:1-17.
Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la
tierra de Egipto, de casa de servidumbre.
No tendrás dioses ajenos delante de mí.
No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la
tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque
yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos
hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a
millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.
No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al
que tomare su nombre en vano.
Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu
obra; más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni
tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de
tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas
que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y
lo santificó.
Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu
Dios te da.
No matarás.
No cometerás adulterio.
No hurtarás.
No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su
criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Pregunta: ¿Puede alguno de ustedes (nosotros) guardar perfectamente todos los
mandamientos de Dios? R: No.
Justamente eso es lo que enseña la pregunta 87 que dice: Desde la caída, ningún simple -
hombre es capaz de guardar perfectamente los mandamientos de Dios en esta vida por el
contrario, diariamente los quebranta en pensamiento, palabra y obra.
La pregunta 88 enseña que, aunque todo pecado es despreciable a los ojos de Dios; hay
algunas cosas que hacen que ciertos pecados aumenten su gravedad y por ello sean más
despreciables a los ojos de Dios, que otros. Ejemplo: el adulterio.
Recordemos que todo pecado es abominable ante los ojos de Dios, y es causa de condenación
eterna.
La pregunta 89 enseña que todo pecado merece la ira y la maldición de Dios, tanto en esta
vida como en la venidera. (castigo temporal y castigo eterno).
Recordemos que parte de la pregunta 89 enseña, que la ira de Dios es infinitamente más
terrible que la ira de un hombre común; que la ira de un rey; e incluso que la ira de los
demonios. Pues la ira de un hombre puede ser apaciguada; la ira de un rey, puede ser
aplacada, y que la ira de los demonios puede ser restringida.
Pero la gran pregunta aquí seria: ¿Cómo puede ser satisfecha, la terrible e infinita ira de
Dios? Pues no basta que su ira sea, apaciguada, aplacada o restringida, sino satisfecha.
La única, verdadera y bendita respuesta, a este infinito problema del hombre; con la
terrible e infinita ira de Dios, se ha respondido en la pregunta 90, la cual dice: Para que
escapemos de la ira y la maldición de Dios que nos corresponde por el pecado, Dios exige
de nosotros fe en Jesucristo y arrepentimiento para vida.
¿Quién exige? R: Dios.
¿De quién exige? R: De nosotros
¿Qué es lo que exige? R: Fe en Jesucristo y arrepentimiento para vida.
Con esto en nuestras mentes, surge las preguntas; ¿qué es, la fe en Jesucristo y que es, el
arrepentimiento para vida? En la pregunta que hoy nos compete, veremos solamente;
¿qué es la fe en Jesucristo?.
P. 91. ¿Qué es la fe en Jesucristo?
R: La fe en Jesucristo es una gracia salvadora, por medio de la cual recibimos y
descansamos solo en El para salvación, tal como Él nos es ofrecido en el evangelio.
La idea aquí, es que, la verdadera fe en Jesucristo para salvación, es un don; un regalo, o
un favor gratuito de parte de Dios. Y que, por medio de esa fe que nos ha sido dada,
recibimos verdadero descanso, es decir verdadera confianza solo en Jesucristo para -
nuestra salvación. Pues solo Jesucristo es el que tuvo una vida sin pecado delante de Dios,
es el único que murió por los pecadores, el que también fue sepultado, y el mismo que
resucito al tercer día para nuestra justificación. Esto es lo que nos es ofrecido
gratuitamente por Dios en el evangelio de su Hijo Jesucristo, a, Jesucristo mismo.
Por eso es justísimo decir que Jesucristo es el Don de Dios, que El, ha dado de pura gracia
a los pecadores, para nuestra salvación.
La deducción de todo esto es que la fe no salva, si no, la fe, depositada, en la obra y
persona de nuestro Señor Jesucristo.
Es por eso que Ef.2:8 dice: Porque por gracia sois salvos por medio de la fe (en Jesucristo);
y esto no es de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe.
Escuchen las benditas palabras llenas de gracia de nuestro Señor Jesucristo: Venid a mi
todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os hare descansar.
Gracia, gracia, gracia. Tengan esta palabra es sus mentes y almas. ¨Gracia¨.
& P. ¿Es la fe un don gratuito y, por tanto, una gracia?
R: Si. (Flp. 1:29) A vosotros se os ha concedido por amor de Cristo (…) creer en El.
P. ¿Es particularmente un don del Espíritu? Es decir: ¿Es la Persona del Espíritu Santo, el
que imparte, de pura gracia, la fe a los escogidos de Dios?
R: Si. (Hch. 11:24) Por eso se dice que Bernabé era hombre (…) lleno del Espíritu Santo y
de fe.
P. ¿Es un don que distingue a los escogidos de Dios de todos los demás?
R: Si. (Tit. 1:1) Es la fe de los escogidos de Dios.
Esto quiere decir que el don de la fe en Jesucristo no es de todos, ni cera de todos, si no
solo de aquellos que Dios ha escogido para salvación en Cristo. Asi que lo que distingue a
los unos, de los otros; es que Dios escogió a unos para fe y a otros para incredulidad.
(Aunque Dios manda a todos los hombres que crean en Jesucristo para salvación).
P. ¿Es una gracia salvadora? Es decir: ¿es un don de Dios, para salvación?
R: Si. (Heb. 10:39) Porque |somos| de los que tienen fe para la preservación del alma.
Pero, ¿es |la fe una gracia salvadora| por algún mérito inherente o eficacia propia?
R: A la luz de lo que ya hemos visto, claramente no. Porque si fuera por algún mérito
propio o alguna capacidad humana, ya no sería por gracia, si no por obras; y si es por
obras, ya no sería por gracia; como dice la Santa Escritura. Es por eso que (Ro. 5:17) Pues
si por la transgresión de uno solo reino la muerte, mucho más reinaran en vida por uno
solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia
& P. ¿Es Dios el objeto último de la fe? Es decir: ¿El propósito final, de la fe, es para que
creamos en Dios (La persona del Padre).
R: Si. (Jua. 14:1) Creed en Dios.
P. ¿Y es Cristo el objeto inmediato de esta? Es decir: ¿Es la persona de Jesucristo, en quien
debemos depositar la fe, para salvación?
R: Si. (Jua. 14:1) Creed también en mí.
Baya que es bueno, bello y justo; comentar lo que ya hemos visto sobre el Espíritu Santo.
P. ¿Es la Persona del Espíritu Santo, el que imparte, de pura gracia, la fe a los escogidos de
Dios?
R: Si. Asi que, por ende, también tenemos que creer en la persona del Espíritu Santo de
Dios.
Por esto, es necesario decir que la salvación es una obra de gracia del Trino Dios. (El Padre
decreta el plan de salvación, El Hijo ejecuta dicho plan, y el Espíritu Santo, da la fe para
creer en Jesucristo como salvador.
P. ¿Es el corazón (del hombre) el trono desde donde opera la fe? Es decir: ¿Es en el
corazón del hombre, donde ahora gobierna el don de la fe en Jesucristo
R: Si. (Ro. 10:10) Con el corazón se cree para justicia.
En la Biblia, el "corazón" no se refiere simplemente al órgano físico, sino a la esencia de la
persona, es decir: a lo más profundo del ser del hombre.
P. ¿Son los sujetos de la fe los pecadores sensatos y convencidos?
R: Si. (Isa. 23:17) Los que perecían (…) vendrán.
Esto quiere decir que solo los hombres en quien verdaderamente ha operado, en su
corazón el don de la fe; son aquellos que han entendido y se han convencido de su
pecado. (Es por eso que Isaías dice: Los que perecían… vendrán.
P. ¿Es la fe imperfecta, en la vida presente?
R: Si. (Mar. 9:24) Creo; ayúdame en mi incredulidad.
Anqué hay muchos seres humanos que tienen una fe verdadera, lamentablemente por
cusa del pecado, esa fe es imperfecta en esta vida.
Pero no solo es imperfecta, también es débil.
P. ¿Pero será apoyada la fe débil?
R: Si. (Mat. 12:20) No quebrara la caña cascada, ni apagara la mecha que humea.
Aunque la fe débil, será apoyada por Dios.
Y no solo será apoyada, también será fortalecida.
P. ¿Y será fortalecida?
R: Si. (Flp. 4:13) Todo lo puedo en cristo que me fortalece.
La idea de este texto, en su contexto es que, el apóstol Pablo aunque paso hambre, y
necesidad de todo tipo, seguramente su fe imperfecta, se debilito, mas Cristo fortaleció su
fe. Es por eso que en el mismo pasaje dice: he aprendido a contentarme cualquiera que
sea mi situación. ¿Acaso esta no es una prueba de que la fe de Pablo fue fortalecida por
Cristo? Tanto que Pablo dice: Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (fortalece mi fe)
Para nuestro siguiente bloque de preguntas recordemos que el don de la fe en Jesucristo
radica en el corazón del hombre. Pero que esa fe implica o abarca; aprobación del
entendimiento, inclinación de la voluntad, aceptación en el alma, confianza del alma,
inclinación del alma; pero tal inclinación a Jesucristo para salvación; excluyendo todo otro
medio de salvación que no sea solo, la fe en Jesucristo.
& P. ¿Implica la fe verdadera un asentimiento (es decir una aprobación) del
entendimiento?
R: Si. (Hch. 8:37) Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
P. ¿Implica un consentimiento (es decir la inclinación) de la voluntad?
R: Si. (1 Tim. 1:15) Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: Cristo Jesús vino al
mundo para salvar a los pecadores.
P. ¿Implica un recibimiento de Cristo por parte del alma?
R: Si. (Col.2:6) Recibisteis a Cristo Jesús el Señor.
¿Donde recibieron a Cristo, las personas en la iglesia de Colosas? R: En el alma.
P. ¿|Implica| que el alma ponga su confianza en (lit. sobre) El?
R: Si. (Ef. 1.13) Habiendo creído en El.
¿Y como es que le recibieron en el alma? R: Su alma confió en El, para su salvación.
Asi que esto muestra un apego o inclinación del alma, hacia Cristo.
P. ¿|Implica| un apego a Él por parte del alma?
R: Si. (Hch. 11:23) Y animaba a todos para que con corazón firme permanecieran (se
apegaran) fieles al Señor.
P. ¿Y un apego del alma a Él, con una total exclusión de todo lo demás?
R: Si. (Flp. 3:8) Por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a
Cristo.
Es por eso que la palabra de Dios dice: Bienaventurados los pobres en espíritu; pues de
ellos es el reino de los cielos
& P. ¿Hay algo, que el alma del que cree encomienda (es decir encarga) a Cristo?
R: Si. (2 Tim. 1:12) Se en quien he creído, y estoy convencido de que es poderoso para
guardar mi deposito (lit. lo que he encomendado)
¿Y qué es, lo que el alma le ha encargado a Cristo al creer solamente en El? R: Su salvación.
P. ¿|Hay| algo que espera de Él?
R: Si. (Jud. 21) Esperando ansiosamente la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para
vida eterna.
El alma al confiar solamente en Jesucristo, espera la misericordia de Dios y la vida eterna que
Cristo ha obtenido, para ella.
Para concluir veamos que la fe verdadera es un principio, es decir: una verdad fundamental y
perdurable.
P. ¿Es la fe verdadera un principio vital? Es decir: ¿La fe en Jesucristo, es la única verdad
fundamental y perdurable; ciertamente vital?
R: Si. (Hab. 2:4) El justo por la fe vivirá.
P. ¿|Es| un principio activo? Es decir: ¿La fe en Jesucristo es la única verdad fundamental
y perdurable; que es real?
R: Si. (Gal. 5:6) porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircunsicion, sino
la fe que obra por el amor.
P. ¿|Es| un principio victorioso? Es decir: ¿La fe en Jesucristo es la única
verdad fundamental y perdurable, que nos da la verdadera victoria sobre el
pecado? R: Si. (1. Jn. 5:4) Esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra
fe.
P. ¿|Es| un principio establecedor? Es decir: ¿La fe en Jesucristo es la única verdad
fundamental y perdurable que realmente es firme?
R: Si. (2. Cor. 1:24) |Por| la fe permanecéis firmes.
P. ¿|Es| un principio que consuela el alma? Es decir: ¿La fe en Jesucristo es la única verdad
fundamental y perdurable que consuela el alma?
R: Si. (Sal. 27:13) Hubiera yo desmayado, si no hubiera creído.
P. ¿|Es| un principio que exalta a Dios? Es decir: ¿La fe en Jesucristo es la única verdad
fundamental y perdurable que exalta a Dios?
R: Si. (Ro. 4:20) Abraham se fortaleció en fe, dando gloria a Dios.
Hermanos: Soli Deo Gloria (Solo a Dios la gloria)
P. ¿Y es un principio precioso por todas estas razones?
R: Si. (2. Ped. 1:1) A los que habéis alcanzado (…) una fe igualmente preciosa que la
nuestra.
El puritano Thomas Watson escribió sobre la fe y el arrepentimiento:
Las dos grandes gracias esenciales para un santo en esta vida son la fe y el arrepentimiento.
Estas son las dos alas con las que vuela al cielo.
En esta analogía, Thomas Watson ejemplifica que la fe y el arrepentimiento son lo único esencial
para que los pecadores lleguen al cielo, es decir; a la presencia de Dios.