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Anato Meniges

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MENINGES DEL ENCÉFALO

Las meninges son las envolturas que recubren todo el SNC y son la: DURAMADRE –
ARACNOIDES – PIAMADRE.

1) Duramadre
• Espinal
• Craneal
• Prolongaciones o repliegues de la duramadre

2) Aracnoides /

3) Piamadre
* Espinal
* Encefálica

En este grafico para acordarnos vemos que la duramadre es la mas externa la aracnoides la del
medio, la piamadre la mas interna, entre la duramadre y la aracnoides va a haber un espacio que
es el ESPACIO SUBDURAL y entre la aracnoides y piamadre el ESPACIO
SUBARACNOIDEO por donde circula LCR.
Es¡,aclo epidural
Es¡,aclo subdural Duramadre

seno granulación
dura! aracnoidea
Cráneo
MENINGES CRANEALES
Estas meninges tienen características distintas ya sea cuando envuelven a la M.E. o al encéfalo

DURAMADRE CRANEAL O ENCEFÁLICA -s, R ,:,· v-. e-


Superficie externa /

··-
Superficie interna

F,gur.1 1. Oudobla"""""'5 de
s-......a.....-
la-• c:nnoaJ
\�· .. '

DURAMADRE ENCEFÁLICA: Es la meninge más externa también la más resistente, dura y


que va a estar en contacto directo con la cavidad craneal.
Entonces en aquí la parte ósea de la cavidad craneal y esto que vendría a ser la duramadre, son
membranas se está levantando al lado de la madre para ver los hemisferios cerebrales y algunos
vasos.
Esta duramadre tiene 2 superficies una externa y otra interna.
EXTERNA: Es la que está directamente relacionada con la cavidad craneal y tiene varios sitios
en donde se inserta en la cavidad craneal por ejemplo en la parte de arriba se inserta en algunas
suturas óseas sobre todo en la línea media y en la base del cráneo se inserta por ejemplo en la cresta
occipital interna y en torno al agujero magno, también en las porciones petrosas del hueso temporal
y algunos procesos clinoides del esfenoides.
Prolong_aciones o repliegues de la duramadre
• Tienda del cerebelo/
• Hoz del cerebro /
• Hoz del cerebelo I
• Diafragma de la silla o selar I

INTERNA: despliega unas membranas hacia el interior del cráneo dividiendo la cavidad craneal,
las membranas se dirigen hacia adentro y se llaman prolongaciones o repliegues de la duramadre.
Los repliegues o prolongaciones son:
1. La tienda del cerebelo
2. Hoz del cerebro
3. Hoz del cerebelo
4. Diafragma de la silla o selar.

1. LA TIENDA DEL CEREBELO:

TENTORIO DEL CEREBELO O TIENDA DEL CEREBELO


Borde periférico (circunferencia mayor).Borde adherente ,_,,/
Borde anterior (circunferencia menor): Borde Libre ¡/

Emimiicú
aao.bmt ��.,,.,,.�� Apófisis dinoides
� mterior
oqal ......,.t-WP::�::---+/
C.-oc1.v,.1f...._�---+
.......
Apófisis dinoides
posterior

O/na

Se llama así porque tiene forma como de una tienda de acampar y aquí se tiene 2 bordes uno
periférico o circunferencia mayor que es el borde adherente y un borde anterior o circunferencia
menor que es el borde libre.
PERIFÉRICO: Va desde la protuberancia occipital interna a cada lado del surco transverso pasa
por las porciones petrosas del hueso temporal y llega hasta las apófisis clinoides posterior del
esfenoides.
ANTERIOR: Va desde las apófisis clinoides anterior hasta la otra apófisis clinoides anterior
demarcando en su paso el espacio llamado incisura del tentorio que es por donde va a pasar el
tallo cerebral.

TENTORIO DEL CEREBELO O TIENDA DEL CEREBELO


The Tentorium Cerebelli
":)er. '12" < • r.
J¡('ll €t'eb l r• nonrva-• rtari··

o l
,._,,.,v,uUM
O TIENDA DEL CEREBELO.

... v . �
QUn

En la imagen de la derecha se representa como membrana.


Los repliegues de la duramadre en algunas partes se desdoblan para permitir el paso de senos
venosos y de nervios craneales.
Los senos venosos son conductos que drenan sangre poco oxigenada de todo el encéfalo y la
órbita, luego van a ir a la circulación sistémica por la vena yugular interna.
Existen varios senos venosos por ejemplo el seno transverso, por lo tanto, esta tienda del cerebelo
se desdobla en estos sitios para permitir el alojamiento del seno transverso cuándo la tienda del
cerebelo pasa por la porción petrosa del hueso temporal también se desdobla para alojar al seno
petroso superior de un lado y del otro.
La incisura del tentorio es del espacio por donde transcurre el tallo cerebral.
El tentorio o tienda del cerebelo nos ayuda a dividir al encéfalo en 2 partes la supratentorial e
infratentorial por lo que se sabe que separa la parte de los hemisferios cerebrales del cerebelo.
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apodlocon� • &t'CW p:illll'Cf
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31

Aquí se ve el territorio que tiene forma de tienda de acampar que se observa mejor en la vista
sagital.

OIUlolltACMA ICU,l.t

Otra imagen para ver los senos como: seno transverso, seno recto, seno petroso superior, el espacio
que es la incisura del tentorio por donde pasa el tallo cerebral.
fflrvlO TrCX:IMr
("')

..-voma.xiilr
(VIZ)
"\.�e...-������-:.....
(V/3)

En otra vista, tienda del cerebelo, y en la línea media de la tienda del cerebelo se va a insertar otro
repliegue de duramadre que se llama hoz del cerebro.

HOZ DEL CEREBRO

2. HOZ DEL CEREBRO: Es un repliegue de la duramadre grande, que se encuentra entre los
hemisferios cerebrales y divide la cavidad craneal en dos partes, para que cada uno se aloje en un
hemisferio cerebral. Se lo llama así porque tiene la forma de la herramienta hoz, es una lámina
sagital.
Se va a describir el borde superior, el borde inferior, el vértice y la base.
Las Meninges

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l1c11J

El vértice se va a relacionar con la Crista Galli.

El borde superior se dirige contorno a la calvaria y se desdobla en ciertos sitios para alojar al
seno sagital superior.
El borde inferior en cambio se desdobla para alojar al seno sagital inferior y está muy cerca de
la cara superior del cuerpo calloso.
Y la base se relaciona con la tienda del cerebelo.
Una meninge que es la hoz del cerebro se inserta en la mitad de la tienda del cerebelo.
VIDEO

Se encuentra el borde del esfenoides.

La porción petrosa del hueso temporal.

Fosas craneales anterior media y posterior.


Hoz del cerebro y tentorio del cerebelo con su incisura.

Se observa la aracnoides.

Se observa la piamadre.

Se observan las cisternas.


La cavidad craneal contiene en su interior al encéfalo, dos grandes elevaciones óseas dividen a la
cavidad craneal en tres partes: Borde del esfenoides que separa a la fosa craneal anterior de la fosa
craneal media, el lóbulo frontal ocupa la fosa craneal anterior, el lóbulo temporal ocupa la fosa
craneal media, la porción petrosa del temporal separa la fosa craneal media de la fosa craneal
posterior, la cual contiene el cerebelo y el tronco del encéfalo. Aquí se observa el foramen magno.

La cavidad craneal está tapizada por la gruesa y brillante capa de tejido fibroso la duramadre, por
debajo la capa de duramadre discurre a través del foramen magno continuándose con la duramadre
que tapiza el conducto vertebral.
Dos extensiones importantes de la duramadre separan las regiones del encéfalo en la cavidad
craneal la hoz del cerebro y el tentorio o tienda del cerebelo.
El tentorio del cerebelo separa la fosa craneal posterior del resto de la cavidad craneal, así como
separa dos partes importantes del encéfalo, el cerebro arriba y el cerebelo abajo, la abertura del
tentorio se denomina incisura del tentorio por ella discurre el tronco del encéfalo.
El tentorio se inserta en la cara interna del hueso occipital, a lo largo de la porción petrosa del
hueso temporal y termina en los procesos clinoides posteriores del esfenoides. La parte superior
del tentorio se continua con la duramadre del suelo de la fosa craneal media.

La hoz del cerebro forma la división en la línea media, entre los 2 hemisferios cerebrales aquí se
localiza su inserción al tentorio y a lo largo de su recorrido la hoz se inserta en los huesos occipital,
parietal, y frontal, al frente se inserta en la crista Galli.

Para visualizar la hoz en un corte transversal se divide a través de esta línea próxima a su inserción
la hoz se divide en 2 capas dejando un espacio triangular para el seno sagital superior una parte
importante del sistema de drenaje venoso del cerebro.
3. HOZ DEL CEREBELO

HOZ DEL CEREBELO

Es un repliegue de la duramadre que divide los hemisferios cerebelosos. Tiene una base, un vértice,
un borde anterior y un borde posterior.
La base de la hoz del cerebelo está relacionada con la tienda del cerebelo, el vértice se dirige hacia
abajo hacia el agujero magno.
El borde anterior es el que está en contacto directo con el cerebelo, y el borde posterior con la
cavidad craneal y se desdobla para el paso del seno occipital, desde un corte sagital.
+
C i youtube.com/watch?v=E4aYleXlpOo

DYouTube .. Buscar

---·
meninges anato
3 visuahzaciooes • 20 nov 2021 [Ó O c¡:Jl O � COMPARTIR -+ GUARDAR
--)'Ol,tube.con'llw•tch?v:Oqw7116qfOI

P Escribe aquí para buscar

La hoz del cerebro le completamos un hemisferio, de igual forma a la hoz del cerebelo.
Hoz del cerebro
!Seno recto .,
nenda del cerebelo '

Seno transverso - - -- Seno


Foramen venoso- - transverso

Hoz del cerebelo--

--Hoz del
cerebelo

- - Seno marginal

1
•'- Foramen magno

Se muestran la tienda del cerebelo, hoz del cerebro y hoz del cerebelo que es un repliegue de la
duramadre entre los dos hemisferios cerebelosos.

DIAFRAGMA DE LA SILLA

-- -- ---
---
- -- -....-'·-
-,----" ..............,._
--- --·--1
--·--�1
- ,.. ....... --
Es un repliegue de duramadre pequeño en forma de un tabique horizontal por encima de la silla
turca y perforado por el paso del infundíbulo.
INFUNDÍBULO= Tallo en donde se inserta la hipófisis.
Se observa como se separa un poco el diafragma selar, en un proceso quirúrgico.
ARACNOIDES

Aracnoides (espacio subaracnoideo) y piamadre: /eptomenlnges

Meninge que está en la mitad, la aracnoides junto con su espacio subaracnoideo y la piamadre
toman el nombre de LEPTOMENINGES. El espacio subaracnoideo por donde circula líquido
cefalorraquídeo no tiene la misma amplitud en todo el encéfalo ya que hay lugares en donde es
más amplio y otros lugares en donde es más estrecho, el lugar más estrecho se lo denomina como
corrientes, conductos subaracnoideos, confluentes, mientras que los espacios más grandes se los
denomina cisternas, las mimas que funcionan como un reservorio de líquido cefalorraquídeo.
CISTERNAS SUBARACNOIDEAS
l. Cisternas de la celda cerebral
1.1 Cisterna Quiasmática
1.2 Cisterna lnterpeduncular
1.3 Cisterna cuadrigeminal

2. Cisternas de la celda cerebelosa


2.1 Cisterna cerebelosa superior
2.2 Cisterna Pontocerebelosa
2.3 Cisterna Cerebelo medular posterior

CLASIFICACIÓN:
CISTERNAS DE LA CELDA CEREBRAL

CISTERNAS DE LA CELDA CEREBRAL


A. Cisterna Quiasmát�

-Cisterna quiasmática: Relacionado por delante con el quiasma óptico y con la fisura longitudinal
del cerebro.

Cisterna lnterpeduncular
Liquido cerebroeaplnal. circulacl6n y ciatern••

Plexo coroldeo
del venl.rk:ulo l•t•r•I

Confluenale de
lo• ••no•
Cl•••m•

I
qul•etnatlca
�!�':rn• Cl•t•m•
lnter�dunculer

,¡, �
(\'-, �
-Cisterna interpeduncular: Entre los pedúnculos cerebrales, y entre estos hay la fosa
interpeduncular, por delante se relaciona con la cara anterior del mesencéfalo, puente, y por detrás
de la cisterna quiasmática, transcurren algunos vasos como las arterias carótidas internas y las
cerebrales posteriores.

Cisterna Cuadrigémina o Cisterna de la vena cerebral magna

(Clitema Cuaclrl 6mln

E1pac:lo Subatacnoldeo

-Cisterna cuadrigeminal: O vena cerebral magna porque por ahí pasa ese vaso, se relaciona por
detrás con los colículos superiores e inferiores del mesencéfalo o tubérculos cuadrigéminos,
glándula pineal hacia atrás y hacia arriba se relaciona con el rodete o esplenio.
CISTERNAS DE LA CELDA CEREBELOSA

CISTERNAS DE LA CELDA CEREBELOSA


l. Cisterna cerebelosa superior 2. Cisterna pontocerebelosa 2. Cisterna magna

-Cisterna cerebelosa superior: Por debajo de la tienda del cerebelo, y por encima de la cara
superior del cerebelo y en comunicación con la cisterna cuadrigémina.
-Cisterna pontocerebelosa: Por detrás del hueso esfenoides, la porción petrosa del hueso
temporal por ahí transcurren algunos nervios craneales como el trigémino, facial, vestibulococlear.
-Cisterna Magna: Bulbo raquídeo, cerebelo y el cuarto ventrículo.
El cuarto ventrículo tiene algunas aberturas, aberturas laterales y medias.
La abertura lateral: Se comunica directamente con la cisterna magna, porque el líquido
cefalorraquídeo que está en el cuarto ventrículo sale por la abertura media al espacio
subaracnoideo,
Granulaciones aracnoideas (de pacchioni)

• Función: reabsorción de LCR

Protrusiones de tejido aracnoideo que se proyectan hacia la luz de los senos venosos que se
denominan como granulaciones o vellosidades aracnoideas o de Pacchioni, que tienen la función
de reabsorber el LCR, se proyectan en especial al seno sagital superior, seno transverso y al seno
recto.

PIAMADRE

Lámina externa
Lámina interna

Es la meninge más interna, la más delgada y que va a estar en contacto con los hemisferios
cerebrales, tiene dos láminas una interna y una externa.

Lámina Externa

..-
-_,
COIITU

Lámina externa: Está en contacto con la aracnoides y el líquido cefalorraquídeo, mientras que la
piamadre interna es aquella que está cubriendo directamente los hemisferios cerebrales y se mete
en los surcos y sale por el hemisferio cerebral, hace lo mismo en los hemisferios cerebelosos pero
debido a que los surcos son pequeños penetra con menor profundidad, existen surcos muy grandes
como la fisura transversa se suele insinuar ahí la piamadre para formar la tela coroidea del tercer
ventrículo y plexos coroideos del tercer ventrículo, también se insinúa en el tallo cerebral y
cerebelo para formar la tela coroidea y plexos coroideos del cuarto ventrículo.

PIAMADRE CRANEAL O ENCEFÁLICA

funciones del liquido cefalo raquideo


- proteccion del encefalo y proteccion
- establece un equilibrio osmotico con los capilares
- favorece la nutricion del tejido nervioso
- eliminacion de productos de degradacion
- analisis fisico quimico y microbiologico
- introduccion de sustancias terapeuticas o analgesicas
- introduccion de sustancias de contraste para exploraciones radiologicas.

Seno Venoso: Espacio de endotelio en donde drenan las grandes venas de la


superficie del encefalo.

Circulacion del Liquido Cefalo Raquideo o sistenma ventricular


Ventriculos laterales, orificio interventricular, tercer ventriculo, acueducto
de silvio, cuarto ventriculo, agujero de monroe, conducto central.

Granulaciones Aracnoideas: sirven para la filtracion y reabsorcion del


liquido cefalo raquideo y drenan en el seno venoso.
- Son proyeciones hacia el seno sagital superior.
25 Meninges craneales

El encéfalo está separado de las paredes óseas del cráneo por ducto (canal) vertebral se distinguen de superficial a profundo, al
un sistema de envolturas concéntricas: las meninges. En el con- igual que en el cráneo: la duramadre, la aracnoides y la piamadre.

Duramadre encefálica

Es la más superficial y la más gruesa de las tres meninges. capa se origina cierto número de prolongaciones intracraneales
Resistente y casi inextensible, tapiza estrechamente el interior que forman tabiques que permiten dividir la cavidad craneal en
del cráneo. En ciertos puntos se desdobla para formar peque- varias fosas. Estos tabiques son: la tienda del cerebelo o tentorio,
ños espacios para determinados nervios craneales o bien para la hoz del cerebro, la hoz del cerebelo y el diafragma selar.
contener en estos desdoblamientos conductos venosos (véase
fig. 25-3), los senos venosos de la duramadre, que recogen la
sangre del encéfalo y de la órbita. Emite además prolongaciones Tienda del cerebelo (tentorio)
hacia el interior del cráneo que tabican la cavidad craneal: la hoz Es un tabique dural situado en la fosa posterior de la base del
del cerebro y del cerebelo, la tienda del cerebelo y el dia- cráneo, cuyo techo forma, separando así la parte posterior del
fragma selar. cerebro del cerebelo. En sus porciones anterior y media contri-
En la duramadre se distinguen una capa externa y una capa

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buye a delimitar un foramen por el que pasan estructuras del
interna. mesencéfalo, la incisura del tentorio (figs. 25-2 y 25-3).
Inserciones. Las fibras que constituyen la tienda del cere-
belo se insertan sobre dos circunferencias, mayor y menor [Vicq
CAPA EXTERNA d’Azyr].
Se aplica exactamente a la cara interna del cráneo, a la que se
adhiere en forma variable. A. Borde periférico [circunferencia mayor]: desde la protube-
A nivel de la base del cráneo. Se inserta firmemente sobre rancia occipital interna, se dirige a los procesos clinoides pos-
la crista galli, los procesos clinoides, el borde posterior de las alas teriores, y se inserta sucesivamente en la porción horizontal
menores del esfenoides, el borde superior de la porción petro- del surco del seno transverso y en el borde superior de la por-
sa del temporal, el canal basilar y en el contorno del foramen ción petrosa del temporal, excepto a nivel de la incisura del
nervio trigémino que precede a la impresión trigeminal, por
magno.
donde pasa en forma de puente, llegando al proceso clinoi-
A nivel de los forámenes de la base del cráneo se prolonga
des posterior de cada lado. Constituye el borde adherente de
a lo largo de los nervios que salen de ella, adelgazándose hasta
la tienda del cerebelo, que se desdobla a nivel de la porción
formar en torno de ellos un estuche extremadamente delgado.
petrosa del temporal, para contener al seno petroso superior,
A nivel de la calvaria. Existen adherencias a nivel de las
y a nivel del occipital sobre el seno transverso, al que contiene
suturas óseas, sobre todo en la línea mediana; en el resto de la
calvaria, las adherencias son laxas. Existe un plano de separa- (figs. 25-2 y 25-3).
ción que puede utilizar el cirujano durante las trepanaciones. B. Borde anterior [circunferencia menor o borde libre] (figs.
En la región lateral de la bóveda craneal existe una parte llama- 25-2 y 25-4): se inserta adelante, sobre el proceso clinoi-
des anterior, luego se dirige hacia atrás, pasa por encima del
da zona decolable [de Gérard Marchant] (fig. 25-1), extendida
borde periférico, al que cruza en X alargada, y describe una
de adelante hacia atrás, desde la región frontoesfenoidal hasta
curva cóncava hacia adelante llegando al proceso clinoides
unos 2 o 3 cm de la protuberancia occipital interna y, en sen-
tido transversal, de la línea mediana de la bóveda a la base del anterior del lado opuesto. Delimita así, con la cara posterior
cráneo. Esta área “decolable” es favorable al desarrollo de “he- del esfenoides, la incisura de la tienda del cerebelo [fora-
matomas extradurales”, suscitados por desgarros traumáticos men oval de Pacchioni], por la cual pasa el tronco encefálico
de la arteria meníngea media o de sus ramas, en determinadas (fig. 25-2). A nivel del esfenoides, el borde libre emite tres
fracturas del cráneo. tabiques: un tabique lateral, sagital, que se continúa con la
duramadre de la fosa cerebral media; un tabique medial,
también sagital, que se fija sobre el esfenoides, y un tabique
CAPA INTERNA transversal (diafragma selar), que alcanza el lado opuesto
por encima de la silla turca. Entre los dos primeros se en-
Está tapizada medialmente por la lámina externa de la arac- cuentra el seno cavernoso, y por debajo del tercero, la fosa
noides, que le confiere un aspecto perfectamente liso. De esta hipofisaria.
Meninges craneales 197

En el cruce de las dos circunferencias se desprende una lámi-


na vertical y transversal que cierra por detrás al seno cavernoso.
Constitución anatómica y relaciones. La tienda del cere-
belo está constituida por fibras que se cruzan entre sí y que se
extienden de uno a otro borde.
En el plano mediano, la tienda está proyectada por la hoz del
cerebro que se inserta en ella, formando un borde oblicuo hacia
arriba y adelante, donde se aloja el seno recto.
Inserciones. El borde superior, convexo, comienza adelante
en el foramen ciego del hueso frontal, continúa por su cresta y
luego por el surco sagital de la calvaria, para terminar en la pro-
tuberancia occipital interna. En él se aloja el seno sagital su-
perior.
El borde inferior se extiende desde la crista galli hasta el borde
posterior de la incisura de la tienda del cerebelo. Libre y cortan-
te, corresponde a la cara superior del cuerpo calloso; en la parte
1
Superiormente, la tienda del cerebelo es convexa hacia arriba anterior entre ambos queda un espacio triangular por el que se
(en sentido anteroposterior) y cóncava hacia abajo (en sentido ponen en contacto ambos hemisferios cerebrales. En este borde
transversal). Por su cara superior se relaciona con la parte pos- se aloja el seno sagital inferior.
terior de los hemisferios cerebrales. La parte medial de la cara La base se inserta de manera perpendicular en la tienda del
inferior de estos corresponde a la porción superior del vermis ce- cerebelo en la parte que corresponde a la cara superior. Contiene
rebeloso y, lateralmente, a la cara superior de ambos hemisferios al seno venoso recto (para una mejor comprensión de la ubica-
cerebelosos. De importancia topográfica, la tienda del cerebelo ción de las distintas estructuras, véanse figs. 25-2, 25-3 y 25-5).
divide la cavidad craneal en dos fosas, supratentorial e infraten- La parte anterior afinada es el vértice de la hoz; se inserta en la
torial, que solo se comunican por la incisura de la tienda del ce- crista galli y envía una prolongación al foramen ciego.
rebelo. Constitución anatómica. La hoz del cerebro está constitui-
da por dos hojas que pueden separarse en la parte posterior. En
la parte anterior presenta algunos forámenes que comunican las
Hoz del cerebro regiones derecha e izquierda (Le Paumier). Un sistema de fibras
Es una lámina sagital y mediana situada entre las caras me- irradiado de la crista galli se dirige hacia el seno sagital superior
diales de ambos hemisferios cerebrales. Adopta una forma de reforzando sus paredes; en la parte posterior, un sistema de fibras
triángulo curvilíneo u hoz, de base posteroinferior (fig. 25-5). irradia en forma de abanico desde la inserción de la hoz en la

Calvaria

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Seno sagital
superior

Hoz del
cerebro Hemisferio cerebral
comprimido
por el hematoma

Cuerpo
calloso

Tálamo Pared temporal

Núcleo
lenticular
Hematoma en el
espacio extradural

Fractura de la base del cráneo


A. meníngea media

Fig. 25-1. Corte coronal esquemático del espacio extradural, ocupado por un hematoma.
198 Sistema nervioso central

A. y v. meníngeas anteriores

Hoz del cerebro

Seno esfenoparietal
V. esfenoidal Seno esfenoparietal
Quiasma óptico V. esfenoidal
A. carótida interna
A. pterigomeningea
Seno cavernoso
Infundíbulo del hipotálamo
A. y v. meníngeas
N. oculomotor medias
A. basilar V. superficial
Mesencéfalo del cerebro
N. del tentorio
Seno petroso superior N. troclear
Tienda del cerebelo (tentorio) Incisura
V. superficial del cerebro del tentorio
Cerebelo
Seno sagital inferior
Borde periférico del tentorio V. cerebral magna
Seno recto Borde periférico
del tentorio
Hoz del cerebro
V. del tentorio V. superficial
del cerebro

Seno transverso Seno transverso


Confluencia de los senos

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Fig. 25-2. Tienda del cerebelo (tentorio), vista desde arriba.

Calvaria
Seno sagital superior

Hoz del cerebro

Lóbulo occipital del cerebro

Seno recto

Tienda del cerebelo (tentorio)

Seno transverso
Cerebelo

Hueso occipital

Fig. 25-3. Corte coronal del cráneo que pasa por detrás del foramen magno.
Meninges craneales 199

Borde superior del conducto óptico Surco prequiasmático


N. óptico
N. óptico

Pared superior levantada lateralmente


N. oftálmico
N. maxilar
A. carótida interna
N. mandibular
Cavum trigeminal
N. trigémino
Infundíbulo del hipotálamo
N. oculomotor
N. troclear
Foramen de entrada al cavum N. abducens
N. trigémino Borde libre de la tienda del cerebelo

Fig. 25-4. Cavum trigeminal, visto desde arriba luego de incidir y levantar hacia adelante y afuera su pared superior. El ganglio
trigeminal ha sido resecado.

tienda del cerebelo hacia la hoz del cerebro y las paredes de la Hoz del cerebelo
confluencia de los senos [la prensa de Herófilo].
La hoz del cerebro separa así en la cavidad craneal dos es- Más rudimentaria que la precedente, se dispone como un
pacios en la fosa supratentorial, cada uno de los cuales aloja un tabique mediano y sagital entre los hemisferios cerebelosos, a
hemisferio cerebral. los que se corresponden sus caras laterales (figs. 25-5 y 25-6).

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Borde superior de la hoz del cerebro
Seno sagital superior

Hoz del cerebro


Borde inferior de
la hoz del cerebro
Seno sagital inferior
Vena superficial del cerebro
Giro del cíngulo

Cuerpo calloso

Seno recto V. cerebral magna


Extremo posterior de
la hoz del cerebro
Corte de la tienda
del cerebelo

Confluencia de los senos


Crista galli
Extremo anterior de la hoz del cerebro
Base de la hoz del cerebelo Giro frontal inferior
Seno occipital Parte basilar del occipital
Hoz del cerebelo Corte del puente
Vértice de la hoz del cerebelo
Corte del cerebelo
Axis
Corte de la médula oblongada

Fig. 25-5. Hoces del cerebro y del cerebelo, vistas por su cara lateral derecha.
200 Sistema nervioso central

Hoz del cerebro duramadre del diafragma selar se desdobla adelante y atrás para
Seno recto
alojar a los senos venosos intercavernosos.
Tienda del cerebelo Tienda del cerebelo

SENOS VENOSOS DE LA DURAMADRE


Seno transverso Seno
Foramen venoso transverso
Generalidades
Hoz del cerebelo Son conductos venosos contenidos en desdoblamientos
de la duramadre. Vistos en un corte (fig. 25-7), poseen una
Hoz del forma casi siempre triangular, de tal manera que parecen pe -
cerebelo netrar entre las formaciones encefálicas. Pero su luz puede
Seno marginal tener una forma simplemente ovalada, regular, y presentar a
veces tabiques incompletos. Estos senos recogen la sangre
del encéfalo y de la órbita y drenan en la vena yugular interna,
Foramen magno que se origina en el foramen yugular como continuación del
seno sigmoideo.
Fig. 25-6. Hoz del cerebelo, vista anterior. Se los puede dividir en tres grupos:

A. Superoposterior, cuyos elementos convergen hacia la con-


fluencia de los senos situada frente a la protuberancia occipi-
Presenta un borde posterior, fijo o de inserción, convexo, que
tal interna.
se adhiere a la cresta occipital interna desde la protuberancia oc-
B. Anteroinferior, con el seno cavernoso, sus afluentes y sus
cipital interna hasta el foramen magno y que aloja en su espesor
eferentes.
a los senos venosos occipitales posteriores, y un borde anterior,
C. Lateral, que constituye la vía de drenaje terminal del conjunto.
libre y cóncavo, que corresponde a la porción interhemisférica
cerebelosa; este borde puede presentar un canal longitudinal
que aloja al vermis inferior. Grupo superoposterior

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La base es superior y se inserta en la cara inferior de la tienda
del cerebelo, y se corresponde hacia arriba con la inserción de la Comprende los senos sagitales superior e inferior, y los senos
base de la hoz del cerebro. El vértice, dirigido hacia adelante y occipitales posteriores.
abajo, a nivel del foramen magno, se bifurca, perdiéndose hacia
el foramen yugular. Cada una de estas prolongaciones contiene Seno sagital superior [seno longitudinal superior]
la parte inferior del seno occipital. Se origina a nivel del foramen ciego del hueso frontal y ocu-
pa, en todo su recorrido, el borde adherente óseo de la hoz del
cerebro. Es impar y mediano, y deja en su trayecto la impresión
Diafragma selar [tienda de la hipófisis] de un surco sagital en la calvaria. Su luz está invadida en algunos
Es un tabique horizontal perforado por el infundíbulo del hi- lugares por las granulaciones aracnoideas (figs. 25-7 y 25-8).
potálamo, que se extiende por encima de la silla turca, aislando Termina en la confluencia de los senos, sea frente a la protu-
así a la hipófisis (figs. 25-2 y 25-4). Se inserta adelante, en el berancia occipital interna o lateralizado.
surco prequiasmático, lateralmente, en el borde libre de la tien- Su calibre aumenta de tamaño de manera gradual, desde su
da del cerebelo, y atrás, en el borde superior del dorso selar. La origen hasta su terminación, a medida que recibe sus afluentes.

Granulaciones aracnoideas Seno sagital superior


Calvaria V. emisaria
Fascia epicraneal V. superficial del cerebro
Cuero cabelludo V. del diploe

Duramadre
Aracnoides
Espacio subaracnoideo
Piamadre

Corteza cerebral

Hoz del cerebro

Fig. 25-7. Corte coronal que interesa el seno sagital superior (según Netter).
Meninges craneales 201

Sutura sagital
V. emisaria
Lóbulo parietal Parietal
Cerebro
Duramadre reclinada

Surco parietooccipital

Seno sagital superior


V. superficial
Lóbulo temporal
del cerebro
Lóbulo occipital
Confluencia
de los senos
Seno transverso

Seno recto
Seno occipital
Cerebelo

Occipital Masas musculares


de la nuca

Fig. 25-8. Cerebro y cerebelo, vistos por su cara posterior después de la resección de la escama del occipital y de una parte de
los parietales.

Afluentes. Están constituidos por venas hemisféricas, fronta- una parte hacia arriba y atrás, para desembocar en la confluencia

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les, parietales y occipitales procedentes de la convexidad y de la de los senos, y por otra hacia adelante y lateralmente, para al-
cara medial. En su origen se comunica con venas de las cavida- canzar el seno sigmoideo, cerca del foramen yugular (fig. 25-6).
des nasales por intermedio de una vena emisaria que atraviesa Reciben venas óseas, cerebelosas y de la duramadre.
el foramen ciego. Recibe además venas diploicas y meníngeas. Se anastomosan con las venas espinales a través del foramen
Se comunica con las venas del cuero cabelludo por interme- magno.
dio de la vena emisaria parietal [de Santorini], con el seno lateral por
la vena anastomótica inferior, y con el seno petroso superior por la Confluencia de los senos [prensa de Herófilo o torcular]
vena anastomótica superior. Es una encrucijada venosa situada delante de la protube-
rancia occipital interna, en contacto con el hueso occipital. Los
Seno sagital inferior [seno longitudinal inferior] elementos de esta confluencia a veces están lateralizados y son
Se ubica en los dos tercios posteriores del borde libre de la asimétricos. Se sitúan en la parte posterior de la base de la hoz
hoz del cerebro. Situado en un desdoblamiento de la duramadre, del cerebro, de la tienda y de la hoz del cerebelo (fig. 25-8).
se dirige hacia atrás y abajo y termina contribuyendo a formar el Recibe el seno sagital superior, el seno recto y los senos oc-
seno recto (fig. 25-5). cipitales.
Afluentes. Provienen, por pequeñas venas, de la hoz del ce- Da origen, a ambos lados, a los senos transversos.
rebro, del cuerpo calloso, del giro del cíngulo, de la cuña y de la
precuña (cara medial del cerebro).
Grupo anteroinferior
Seno recto Senos cavernosos
Impar y mediano, ocupa la inserción de la base de la hoz del ce-
Los senos cavernosos están situados a uno y otro lado de la
rebro en la tienda del cerebelo. Se origina de la reunión del seno celda hipofisaria, y se extienden desde la fisura orbitaria superior
sagital inferior y la vena cerebral magna; esta se sitúa por detrás
hasta el foramen lacerum. Representan la confluencia venosa de
y debajo del esplenio del cuerpo calloso y detrás de la glándula pi-
la base del cráneo (figs. 25-9 y 25-10).
neal. Desde su origen, el seno recto se dirige hacia abajo y atrás para
Cada seno cavernoso está limitado por dos láminas sagita-
terminar en la confluencia de los senos (figs. 25-3 y 25-5).
les provenientes del borde anterior de la tienda del cerebelo. Se
Afluentes. Provienen de las venas cerebrales internas y de
apoya adelante sobre la fisura orbitaria superior, abajo y medial-
la vena cerebral magna, de las venas cerebrales inferiores, del mente se aplica sobre el esfenoides, atrás, termina contra el dor-
vermis cerebeloso y de la tienda del cerebelo.
so de la silla turca, sobre el vértice de la porción petrosa.
El seno cavernoso presenta dos particularidades:
Senos occipitales
Son pares, ocupan el fondo de la fosa occipital. De escaso ca- A. En cuanto a su estructura: su luz está tabicada por láminas
libre, se originan en el borde del foramen magno y se dirigen por fibrosas finas e irregulares (de allí su nombre), que parecen
202 Sistema nervioso central

Diafragma selar Extremo anterior del tentorio


Plexo venoso lateral
Senos intercavernosos Trabéculas del seno cavernoso
Hipófisis N. oculomotor

V. hipofisarias N. troclear
Plexo carotídeo interno
N. oftálmico
N. abducens
A. carótida interna
Duramadre craneal

N. maxilar
Tabique intersinusal

Seno esfenoidal

Esfenoides

Fig. 25-9. Corte coronal del seno cavernoso (según Paturet).

aislar sectores venosos. Se trata en realidad de restos de pared Está en relación: lateralmente, con la fosa cerebral media y los
venosa de las venas que constituyen, en un pelotón apretado, giros temporales, en sentido medial, con la silla turca y la hipó-
el seno cavernoso embrionario, que se origina como un plexo fisis, arriba, con la fisura transversa del cerebro y la fosa interpe-
venoso. duncular, adelante, con la órbita por medio de la fisura orbitaria
B. En cuanto a su contenido (fig. 25-10): por su interior discu-

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superior; atrás, con la región del vértice petroso y el puente, y
rren la arteria carótida interna y el nervio abducens, hecho abajo, con el esfenoides.
único en la economía. Estos elementos están separados de la Afluentes. El más importante es la vena oftálmica, que llega
sangre del seno por una vaina conectiva. de la órbita por la fisura orbitaria superior. También llegan al seno
Además, las paredes del seno cavernoso están recorridas por cavernoso el seno esfenoparietal, situado en la duramadre si-
los nervios oculomotor, troclear y oftálmico. guiendo al borde posterior del ala menor del esfenoides, que co-

N. oculomotor
N. troclear
Extremo anterior del tentorio A. carótida interna
Diafragma selar
N. oftálmico

N. troclear
R. superior del
n. oculomotor
N. frontal
N. lagrimal
R. inferior del
n. oculomotor
N. nasociliar

N. abducens
N. maxilar
A. carótida interna
Raíz sensitiva del n. trigémino N. mandibular
Ganglio del n. trigémino Raíz motora del n. trigémino

Fig. 25-10. Relaciones esquemáticas de la carótida interna con los nervios de la órbita, en el seno cavernoso (según Perlemuter
y Waligora).
Meninges craneales 203

munica con las venas meníngeas medias, y los senos intercaver- En el ser vivo, el seno cavernoso aparece esencialmente
nosos, provenientes del diafragma selar [tienda de la hipófisis]. como un seno “orbitario”. Se lo puede punzar a través de la fisura
El seno cavernoso es drenado por los senos petrosos superior orbitaria superior. Dos de los estados patológicos que pueden
e inferior (fig. 25-14). afectarlo tienen manifestaciones orbitarias evidentes: el exoftal-
El seno petroso superior (figs. 25-2 y 25-11) está situado mos pulsátil (saliente pulsátil del globo ocular) denota una fístula
en el borde superior petroso y en el borde periférico de la tienda entre la carótida interna y el seno cavernoso, y la trombosis del
del cerebelo. Es oblicuo lateralmente hacia atrás. Cruza por arriba seno cavernoso origina edema ocular y orbitario, pues las venas
al nervio trigémino en su entrada al cavum trigeminal, y termina faciales, vía de derivación anatómica, también suelen estar trom-
en el seno sigmoideo a nivel de la región mastoidea. Recibe ve- bosadas.
nas cerebrales medias superficiales, venas pontinas, cerebelosas
y timpánicas.
El seno petroso inferior (fig. 25-11) sigue a la sincondrosis Grupo lateral
petrooccipital, oblicuo hacia abajo y lateral. Atraviesa el extremo
Senos transverso y sigmoideo [seno lateral]
medial del foramen yugular y se vierte en la yugular interna por
fuera de la cavidad craneal. Cerca de su origen está unido a su Estos senos venosos, el sigmoideo a continuación del trans-
homólogo opuesto por el plexo basilar, que a veces une direc- verso, son la vía de drenaje de la sangre venosa encefálica, or-
tamente a los dos senos cavernosos. El seno petroso inferior se bitaria y del oído interno. Se continúan en el cuello por la vena
relaciona con las venas del conducto (canal) del hipogloso, agru- yugular interna. Son senos pares, que frecuentemente difieren a
padas alrededor del nervio hipogloso, sea directamente o por la derecha y a la izquierda. Se extienden desde la protuberancia
intermedio de la vena petrooccipital inferior. occipital interna hasta el foramen yugular.
El seno cavernoso se comunica con: Origen. El origen del primero de estos dos senos, el seno
– Las redes venosas extracraneales (fig. 25-12) por medio de transverso, se halla a nivel de la protuberancia occipital interna,
una serie de venas emisarias. y continúa lateralmente a la confluencia de los senos, donde ter-
– La vena facial, por la vena oftálmica. minan el seno sagital superior, el seno recto y el seno occipital.
– Los plexos pterigoideos, por las venas del foramen oval, del Asimétrico, su calibre es muy diferente; en general, el derecho
foramen redondo, así como por las venas meníngeas. es más grueso que el izquierdo.
– Las venas faríngeas, por la vena del foramen lacerum y por el Trayecto y relaciones. Se distinguen dos segmentos:
plexo venoso pericarotídeo.
– Las venas superficiales del cráneo por las venas del diploe de A. Seno transverso: se dirige hacia adelante y lateralmente

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las regiones frontal y esfenoparietal. (véanse figs. 25-2, 25-8 y 25-11). Está contenido en la mi-

V. oftálmica

Seno intercavernoso anterior A. carótida interna


Seno cavernoso
V. meníngea media
Seno intercavernoso posterior
Seno petroso superior
Seno petroso inferior
V. del conducto
del hipogloso
A. vertebrales
Seno marginal
Seno transverso
Seno occipital
Seno transverso
Seno recto

Seno sagital superior

Fig. 25-11. Senos de la duramadre en la base del cráneo.


204 Sistema nervioso central

V. oftálmica superior V. angular


V. oftálmica inferior
V. vorticosa
Seno cavernoso

Plexo pterigoideo

V. retromandibular

V. yugular interna
V. facial

Fig. 25-12. Drenaje venoso de la órbita (esquema según Deodati).

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tad posterior de la circunferencia mayor de la tienda del cere-
belo, en el surco óseo correspondiente excavado en el hueso
occipital. Contribuye a delimitar de manera periférica las fosas
emisaria mastoidea y las venas emisarias condíleas constituyen vías
anastomóticas con las venas extracraneales.
En el ser vivo. Los senos transverso y sigmoideo son la vía prin-
supratentorial e infratentorial del cráneo, con lo cual resulta di- cipal de drenaje de la sangre venosa del encéfalo. Constituyen un
fícil el abordaje quirúrgico simultáneo de ambas fosas. El seno obstáculo para el abordaje amplio de las regiones posteriores del
transverso corresponde exteriormente a la línea nucal superior, cerebelo y del cerebro. Están amenazados por trombosis en las in-
que marca el límite entre la nuca (muscular) y el cráneo (óseo). fecciones del oído medio (mastoiditis). Sus relaciones con la cara
El seno se relaciona, por arriba, con el lóbulo occipital del ce- profunda del antro constituyen un peligro durante las trepanacio-
rebro y, por abajo, con los hemisferios cerebelosos (véase fig. nes mastoideas, en especial cuando el seno hace saliente en la mas-
25-8). El seno transverso se continúa en la cara endocraneal, toides (seno procidente). En las angiografías cerebrales aparecen en
describiendo un giro en ángulo recto, con el seno sigmoideo. el tiempo venoso de la inyección.
B. Seno sigmoideo (fig. 25-11): situado en la cara endocraneal Anastomosis con las redes venosas intracraneales y extra-
del proceso mastoides, donde excava un surco y desciende craneales. Son numerosas y permiten la ligadura, aun bilateral, de
verticalmente. Por su cara lateral se relaciona con el antro la vena yugular interna, al parecer, sin comprometer en grado sumo
mastoideo y las celdas que lo rodean. El seno contacta con la circulación venosa cerebral. Utilizan las siguientes vías:
el occipital, donde describe una curva cóncava hacia ade-
– Hacia las venas del cuero cabelludo, por las venas del diploe,
lante y lateral, que lo conduce hasta el foramen yugular. El
las venas parietales (seno sagital superior) y la vena emisaria
seno se ubica en la pared lateral e inferior de la fosa craneal
mastoidea (seno sigmoideo).
posterior de la base del cráneo, en relación con el hemisferio
– Hacia la vena facial, por el seno cavernoso y la vena oftálmica.
cerebeloso correspondiente por intermedio de los espacios
– Hacia las venas del plexo pterigoideo y la yugular externa, por
subaracnoideos. Cerca de su terminación encuentra a los ner-
las venas emisarias del seno cavernoso (fig. 25-12).
vios craneales que junto con él pasan por el foramen yugular
– Hacia los plexos vertebrales (vía de considerable valor funcio-
(nervios glosofaríngeo, vago y accesorio).
nal) por las venas del plexo venoso del conducto (canal) del
hipogloso y la vena emisaria condílea, el seno occipital poste-
Afluentes. Los senos transverso y sigmoideo reciben durante su
rior y el seno sigmoideo.
trayecto venas cerebrales posteroinferiores, venas cerebelosas pos-
– Hacia la vena yugular interna, por el seno venoso petroso inferior.
terosuperiores, seno petroso superior, que termina a nivel del ángu-
lo mastoideo, donde cambia de dirección, seno occipital posterior, y
vena emisaria condílea. Por último, la vena emisaria mastoidea entra CELDAS INTRACRANEALES
(o sale) del cráneo por un foramen situado en la parte posterior del
proceso mastoides. En cuanto al seno petroso inferior, termina di- La tienda del cerebelo o tentorio divide a la cavidad craneal
rectamente en la vena yugular interna por fuera del cráneo. La vena en dos partes, supratentorial e infratentorial, objetivadas por la
Meninges craneales 205

Hoz del cerebro


Seno sagital superior
Duramadre craneal
Tienda del cerebelo
Seno recto

Proceso clinoides anterior


Conducto óptico Seno transverso
Dorso de la silla turca Tienda del cerebelo
Crista galli Foramen magno
Seno frontal Seno petroso superior

Fig. 25-13. Tabicamiento de la caja craneal por las expansiones de la duramadre, vista anterolateral izquierda.

celda (compartimento) cerebral y la cerebelosa. El diafragma se- pasar de una celda a otra. Pero también son bastante independien-
lar [tienda de la hipófisis] aísla a la celda hipofisaria (fig. 25-13). tes, con paredes inextensibles que no se pueden reclinar, y cada una
de ellas exige un abordaje particular que requiere una localización
preoperatoria precisa de la lesión a extirpar o tratar.

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Celda cerebral
Su techo está formado por la calvaria tapizada por la durama- Celda hipofisaria
dre. Su base comprende tres sectores, que se corresponden con
las fosas craneales: Es una formación que se encuentra en la fosa media de la
base del cráneo. Está cerrada por el diafragma selar [tienda de la
A. Anterior (techo de la órbita), donde se aplica el lóbulo frontal. hipófisis], pero se comunica con la región de la base del cerebro
B. Medio, comprendido entre el borde posterior de las alas me- por medio del infundíbulo del hipotálamo.
nores del esfenoides y el borde superior de la porción petrosa
del temporal, ocupada por el lóbulo temporal.
C. Posterior, por detrás de los bordes superiores de la porción
VASOS Y NERVIOS DE LA DURAMADRE
petrosa del temporal, formado por la tienda del cerebelo, so-
bre la que se aplica el lóbulo occipital.
Arterias
Las arterias de la duramadre, o arterias meníngeas, son ante-
La hoz del cerebro, dispuesta sagitalmente entre ambos he- riores, posteriores y media.
misferios, divide esta celda en dos partes, cada una de ellas ocu-
pada por un hemisferio, pero ambas se comunican entre sí por Arterias anteriores y posteriores
debajo de la hoz. Las arterias anteriores provienen de la arteria etmoidal an-
terior, y las posteriores, de las ramas meníngeas arteriales de la
vertebral. Son pequeñas y de calibre similar a la arteria pterigo-
Celda cerebelosa meníngea, que acompaña al nervio mandibular en el foramen
Su techo está formado por la cara inferior de la tienda del ce- oval, rama de la arteria maxilar.
rebelo. En su parte anterior y media presenta un amplio orificio,
por el que pasa el istmo del encéfalo: la incisura de la tienda del Arteria meníngea media
cerebelo. Su piso está representado por la concavidad de las fo- Es la única que ofrece interés práctico. Es una rama cola-
sas cerebelosas, donde se alojan los hemisferios cerebelosos. En teral de la arteria maxilar (fig. 25-14). Originada en la región
el plano mediano desciende hacia el foramen magno, donde la infratemporal, habitualmente atraviesa un ojal del nervio au-
celda se comunica con el conducto (canal) vertebral. riculotemporal y entra en el cráneo por el foramen espinoso.
Comunicaciones. Como se ha visto, las celdas se comunican En el cráneo se dirige lateralmente en forma ascendente, ado-
entre sí. Estas comunicaciones son anatómicas, dado que las utilizan sada a la capa externa de la duramadre en el tejido conectivo
las formaciones nerviosas (comisuras interhemisféricas, istmo del de la “zona decolable” (véase fig. 25-1), pero es solidaria de la
encéfalo) y vasculares (arterias y venas). También son funcionales duramadre y se separa junto con ella del plano óseo. A unos 2 cm
debido a la libre circulación del líquido cerebroespinal, que puede del foramen espinoso, se divide en una rama anterior y una rama
206 Sistema nervioso central

posterior que, con sus ramificaciones, cubren toda la capa lateral de dre. Algunas de ellas son satélites de las arterias; otras circulan
la duramadre de la bóveda del cráneo. Esta arteria y sus ramas im- en forma aislada y se vierten, sea en los senos de la duramadre o
primen su recorrido en el plano óseo, en forma de surcos visibles en bien en los plexos orificiales (foramen oval, foramen magno, etc.).
la cara profunda de los huesos temporal y parietal, especialmente Otras terminan en dilataciones venosas adyacentes a un seno
(comparable a las nervaduras de una hoja de higuera). Se ha visto mayor, sobre todo al sagital superior.
que las efracciones o rupturas de la arteria meníngea media o de
sus ramas en fracturas del cráneo pueden ser el origen de derrames
sanguíneos extradurales traumáticos, que se producen en la “zona
Nervios
decolable”. Estas arterias están acompañadas por sus venas satélites. La duramadre es muy sensible. Recibe nervios anteriores (ra-
mos etmoidales del nervio nasociliar), laterales (nervio maxilar)
y posteriores (ramo tentorial procedente del nervio oftálmico,
Venas antes de entrar en la órbita), ramos meníngeos del nervio vago y
Como las arterias, se sitúan en la capa externa de la durama- del nervio hipogloso.

Cuero cabelludo
Epicráneo
Calvaria

Seno frontal
M. frontal

Ala menor

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del esfenoides

R. anterior de a. meníngea media


R. posterior de a. meníngea media A. meníngea media

Fig. 25-14. Arteria meníngea media y sus ramas.

Aracnoides. Espacios subaracnoideos

Bichat consideraba a la aracnoides como una serosa donde madre y a sus prolongaciones extracraneales. Está comprendida
la lámina externa tapizaba la capa profunda de la duramadre y la entre la duramadre y la piamadre.
lámina interna se adhería a la piamadre, y ambas estaban separa-
das por una cavidad tabicada. En la actualidad se acepta que las
meninges blandas o leptomeninges comprenden, de la periferia CAVIDADES O ESPACIOS
a la profundidad: la aracnoides, que tapiza la duramadre; los es-
SUBARACNOIDEOS
pacios subaracnoideos, donde circula el líquido cerebroespinal
[cefalorraquídeo] y la piamadre (fig. 25-15). Se interponen entre la aracnoides y la piamadre. Están ocu-
pados por un tejido formado por trabéculas conectivas muy del-
ARACNOIDES gadas con aspecto de filamentos o laminillas, que se condensan
alrededor de los vasos y de los nervios que van de la aracnoides
Es una lámina conectiva, constituida por células propias, los del encéfalo a la duramadre o a los forámenes de la base del crá-
meningoblastos, que se adhiere a la capa profunda de la dura- neo. La amplitud de esos espacios varía; en efecto, el tejido suba-
Meninges craneales 207

Granulaciones aracnoideas
Duramadre
Duramadre
Espacio subdural
Aracnoides
Espacio aracnoideo
Espacio subaracnoideo

Trabécula aracnoidea

Piamadre Piamadre

Corteza cerebral Corteza cerebral

Concepción de Bichat Concepción moderna

Fig. 25-15. Esquema de la constitución de las meninges (Martin y Dechaume).

racnoideo no sigue en todas partes a la piamadre, pasa como un A. Cisterna quiasmática: interpuesta entre el quiasma óptico
puente de un punto a otro del encéfalo. Esta disposición origina por abajo y la fisura longitudinal del cerebro [espacio interhe-
espacios más amplios: las cisternas subaracnoideas, alimen- misférico] y la rodilla del cuerpo calloso por arriba. Es media-
tadas y reunidas por zonas estrechas. Se pueden diferenciar las na y cubre la parte anterior del diafragma selar [tienda de la
cisternas de la celda cerebral y de la celda cerebelosa. hipófisis]. Se comunica abajo con la cisterna interpeduncular;
arriba, con la cisterna de la lámina terminal, que comuni-
ca arriba con la cisterna pericallosa y abajo con la cisterna
Cisternas de la celda cerebral quiasmática; lateralmente, con las cisternas de las fosas ce-
Se encuentran en la cara inferior del cerebro y son alimen- rebrales laterales.
tadas por las corrientes de la cara lateral de los hemisferios que B. Cisterna interpeduncular: está situada en la parte central

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constituyen la corriente central, lateral y temporal superior, y por de la base del encéfalo. Limitada, adelante, por el quiasma óp-
la corriente pericallosa, de la cara medial de los hemisferios (fig. tico; atrás, por la cara anterior del puente y del mesencéfalo;
25-16). Estas corrientes se colectan en tres cisternas, que son, de abajo, por la aracnoides, que se extiende en puente entre los
adelante hacia atrás: dos lóbulos temporales. Contiene a las arterias carótidas in-

Cisterna pericallosa
Cuerpo calloso
Abertura del acueducto
del mesencéfalo
Ventrículo lateral derecho Atrio del ventrículo lateral
Foramen interventricular
Asta frontal del
ventrículo lateral

Seno frontal Asta occipital del


ventrículo lateral
Cisterna cuadrigeminal
Asta temporal
Cisterna quiasmática Tienda del cerebelo
Tercer ventrículo Cuarto ventrículo
Infundíbulo
Protuberancia
Seno esfenoidal occipital externa
Silla turca Cisterna cerebelomedular
Cisterna interpeduncular posterior
Foramen magno

Fig. 25-16. Corte sagital esquemático que muestra la disposición de las cisternas (en negro) y de las cavidades ventriculares
(en punteado) (Clavel y M. Latarjet).
208 Sistema nervioso central

ternas a nivel de su división y a las comunicantes posteriores. losos. Se ensancha por debajo del foramen magno. Cuando
Comunica, hacia arriba, con la cisterna quiasmática; abajo, se abre su pared posterior, se ven las amígdalas cerebelosas
con la cisterna pontocerebelosa, y lateralmente, con la cis- y, más adelante, la cara posterior del cuarto ventrículo. La cis-
terna de la fosa lateral. terna cerebelomedular posterior se comunica con este ven-
C. Cisterna cuadrigeminal [de la vena cerebral magna] trículo a través de la abertura mediana del cuarto ventrículo
profunda, situada entre el cerebro y el cerebelo. Limitada [agujero de Magendie]. A los lados, la arteria vertebral y las
adelante por la glándula pineal y los colículos; arriba, por el raíces espinales del nervio accesorio rodean la parte inicial del
esplenio del cuerpo calloso; abajo, por la cara superior del ligamento dentado.
cerebelo y los pedúnculos cerebelosos superiores. Comunica
con las cisternas pericallosa e interpeduncular. Contiene
a la vena cerebral magna. Granulaciones aracnoideas
[de Pacchioni]
Cisternas de la celda cerebelosa Son corpúsculos que se desarrollan en la pared osteodural de
Son tres: superior, anterolateral e inferior. la calvaria a partir de la aracnoides (fig. 25-18). Se las encuentra
sobre todo a lo largo del seno sagital superior; también, cerca del
A. Cisterna cerebelosa superior: tiene una situación mediana seno transverso, del seno recto, de la confluencia de los senos,
por debajo de la tienda del cerebelo sobre el vermis superior. etcétera.
Se comunica ampliamente con la cisterna cuadrigeminal [de Están formadas por brotes de tejido subaracnoideo que ha-
la vena cerebral magna]. cen saliente en la luz de los senos venosos, en aquellos puntos
B. Cisterna pontocerebelosa: se trata de un espacio único donde la pared, constituida por duramadre, está muy adelga-
ubicado por detrás del esfenoides y de la cara subtentorial de zada. Cada granulación posee un pedículo que se vuelve más
la porción petrosa del temporal. Estrecha en el plano media- estrecho en el curso de la vida. Estas granulaciones tienen ac-
no, se ensancha lateralmente a nivel de los ángulos pontoce- ción en la reabsorción del líquido cerebroespinal por la vía de los
rebelosos. Comunica, arriba, con la cisterna interpeduncular, senos venosos.
abajo, con el espacio subaracnoideo, y atrás, con la cisterna
cerebelomedular posterior [magna]. El espacio subaracnoi-
deo está aquí atravesado por el nervio trigémino y por el gru-
Anatomía funcional.
Líquido cerebroespinal [cefalorraquí-
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po facial y vestibulococlear.
C. Cisterna cerebelomedular posterior [magna]: esta cis- deo]
terna se encuentra entre la médula oblongada y el cerebelo,
por detrás del foramen magno (figs. 25-16 y 25-17). Se co- El líquido cerebroespinal es un líquido claro (“cristal de roca”),
munica hacia abajo con los espacios vertebrales. Tiene forma contenido en los ventrículos encefálicos y en los espacios suba-
romboidal y se afina hacia arriba entre los hemisferios cerebe- racnoideos, craneales o medulares.

Hoz del cerebelo


Duramadre de Duramadre de la
la fosa cerebelosa fosa cerebelosa

Duramadre de la
fosa cerebelosa
Pared posterior de
la cisterna cerebelomedular posterior
Cara posterior del hemisferio
cerebeloso izquierdo Aracnoides de la cisterna cerebelomedular posterior

Fig. 25-17. Cisterna cerebelomedular posterior [magna], vista por atrás, a través de una apertura ósea. La duramadre se ha
incidido con precaución y la aracnoides está intacta.
Meninges craneales 209

Fosita aracnoidea Tabla externa

Diploe
Granulación
aracnoidea
Duramadre

Aracnoides
Piamadre

Fig. 25-18. Corte esquemático de una granulación aracnoidea (según Paturet).

Origen y circulación. Circula por los ventrículos y por los En los espacios subaracnoideos existe una presión de 20 a 30
espacios subaracnoideos. cm de agua. Esta se modifica por la altitud, el esfuerzo, la ventila-
Se origina por un proceso de filtración a través de la membra- ción, la presión venosa, etcétera.
na ependimaria de los ventrículos, a partir de plexos coroideos El líquido cerebroespinal es reabsorbido por el sistema veno-
(fig. 25-18). so, a nivel de las granulaciones aracnoideas [de Pacchioni]. Se
Sale de los ventrículos por las aberturas lateral [de Luschka] y estima que también filtra a lo largo de las vainas de los nervios
mediana [de Magendie], situadas en la tela coroidea del cuarto craneales y espinales.
ventrículo. Esta circulación puede ser perturbada por obstáculos surgi-
Se dirige por el conjunto de los espacios subaracnoideos, don- dos en sus vías de circulación como bloqueos intraventriculares
de circula bajo la influencia del peso, de las pulsaciones de la masa (p. ej., a nivel del foramen interventricular o del acueducto me-
encefálica, así como de la presión suscitada por su secreción. sencefálico), que llevan a la distensión de los ventrículos cere-

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Seno venoso sagital superior Espacio subaracnoideo
Granulación aracnoidea Cara medial del lóbulo frontal

Granulación aracnoidea

Plexo coroideo

V. cerebral magna Aracnoides


Duramadre
Colículos
Cisterna interpeduncular
Cerebelo
Abertura lateral
del cuarto ventrículo
Plexo coroideo

Abertura mediana del cuarto ventrículo


Cisterna
cerebelomedular posterior

Fig. 25-19. Circulación del líquido cerebroespinal alrededor del encéfalo y en los ventrículos (según Netter).
210 Sistema nervioso central

brales, y bloqueos extraventriculares, a nivel de la incisura de la nación de ciertos productos de desintegración y degradación
tienda y, en especial, del foramen magno por “enclavamiento” de o metabolización de neurotransmisores.
las amígdalas cerebelosas en este foramen. Este estado crea una
hipertensión intracraneal que el edema cerebral, al reducir las di- Exploración in vivo. Por ser testigo de las condiciones biológi-
mensiones del espacio subaracnoideo, agrava de modo conside- cas e hidrodinámicas en las que se halla el neuroeje, con frecuencia
rable. se extrae el líquido cerebroespinal para obtener datos de valor clí-
Acciones del líquido cerebroespinal. Se las puede esque- nico.
matizar de la siguiente manera: La punción lumbar permite extraerlo para efectuar análisis fi-
sicoquímicos y microbiológicos, introducir en los espacios suba-
– Constituye una protección alrededor del neuroeje durante los racnoideos sustancias terapéuticas o analgésicas (anestesia espi-
movimientos de la cabeza y del tronco. Protege la sustancia nal); introducir sustancias de contraste (aire, productos opacos a
nerviosa, actuando como amortiguador en el interior de la los rayos X), para la exploración radiológica. Al punzar el espacio
caja osteodural rígida. Por su situación alrededor del neuroe- subaracnoideo también se mide la presión de apertura del mismo.
je, el líquido cerebroespinal experimenta los mismos trauma- La punción ventricular necesita una trepanación y referencias
tismos que aquel. Recoge la sangre vertida por los desgarros muy precisas. Tiene, en especial, un objetivo de exploración ra-
vasculares, sean estos difusos (hemorragia meníngea) o tabi- diológica (ventriculografía).
cados (hematomas subdurales). La punción suboccipital (sobre el arco posterior del atlas) es
– Establece un equilibrio osmótico con los capilares y favorece delicada debido a la proximidad de la médula oblongada. Solo
la nutrición del tejido nervioso. También contribuye a la elimi- se practica en condiciones bien precisas.

Piamadre encefálica

La piamadre es la más profunda de las envolturas. Es una A nivel del cerebelo. Penetra menos profundamente, debido

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membrana delgada. Se encuentra en relación inmediata con a que los surcos son menos profundos y, además, más estrechos, y
las arterias y las venas del encéfalo. Recubre como una delgada no penetra hasta el fondo de los surcos más pequeños.
hoja la superficie del encéfalo y se prolonga sobre los nervios A nivel del tronco encefálico. Es más delgada, pero más
craneales, en su trayecto intracraneal. adherente en razón de lo breve del trayecto de las arterias
que penetran aquí en la sustancia nerviosa. Se ha visto cómo
la piamadre se insinúa entre el cerebelo y el tronco encefálico
LÁMINA INTERNA para formar la tela coroidea del cuarto ventrículo, cuya pared
posterior contribuye a formar (véase fig. 24-58). A nivel de esas
A nivel del cerebro. Tapiza la cara superficial de los telas coroideas, la piamadre da apoyo a los plexos coroideos.
hemisferios, penetra en las fisuras o surcos y en su fondo se
refleja para volver a la superficie. Se insinúa en la parte media de LÁMINA EXTERNA
la fisura transversa del cerebro, para formar la tela coroidea del
tercer ventrículo, y a nivel del surco coroideo se insinúa en el asta Está en relación con la aracnoides y los espacios subaracnoideos,
temporal del ventrículo lateral. y, por lo tanto, en contacto con el líquido cerebroespinal.

Véase Caso clínico: Hematoma extradural


Vascularización del encéfalo 26
Se estudiarán solo las arterias y las venas. En efecto, no existen linfáticos en el sistema nervioso central.

Arterias

La irrigación del encéfalo está dada por las arterias carótidas do con el nombre de círculo arterial cerebral. Representa un
internas, derecha e izquierda, y las arterias vertebrales, derecha dispositivo de seguridad que no tiene equivalente en ningún
e izquierda. Las arterias carótidas internas son ramas de bifurcación otro órgano de la economía.
de las arterias carótidas comunes que se originan: la derecha en el Se pueden reconocer así dos sistemas de aporte: el sistema
tronco braquiocefálico y la izquierda en el arco aórtico. Las arterias de la carótida interna y el sistema vertebrobasilar.
vertebrales derecha e izquierda son ramas de las arterias subclavias
derecha e izquierda, respectivamente (fig. 26-1). Las arterias caró-
tidas internas ingresan en el cráneo por el orificio externo de cada SISTEMA DE LA ARTERIA CARÓTIDA
conducto carotídeo derecho e izquierdo y las arterias vertebrales INTERNA
lo hacen por el foramen magno. Una vez en el interior del cráneo
las arterias vertebrales se unen en el plano mediano, entre el clivus La arteria carótida interna, luego de su porción cavernosa,
y el puente, y forman la arteria basilar (fig. 26-3). emerge lateral al nervio óptico y a la pared superior del seno ca-

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Estas fuentes de aporte están conectadas entre sí formando vernoso, y medial al proceso clinoides anterior. La carótida inter-
un circuito anastomótico situado en la base del cerebro, conoci- na da la arteria oftálmica y luego emite cuatro ramas divergentes:

A. comunicante posterior

A. carótida interna

A. cervical profunda
A. carótida externa
A. facial
A. vertebral
A. lingual

A. carótida común Lóbulo derecho de la tiroides


1.ª costilla
Tronco tirocervical
Clavícula

A. subclavia derecha

Tronco braquiocefálico
Aorta A. subclavia izquierda

Fig. 26-1. Arterias vertebral y carótida derechas, vista anterolateral derecha.


212 Sistema nervioso central

A. La arteria cerebral anterior, que se dirige hacia adelante y Arterias paramediales


forma parte del círculo arterial cerebral.
B. La arteria cerebral media, que se dirige al surco lateral del Son numerosas y forman varios grupos (figs. 26-3 a 26-5).
hemisferio cerebral.
C. La arteria coroidea anterior, que se dirige hacia atrás, en la – De la médula oblongada: proceden de la terminación de
fisura transversa del cerebro. las arterias vertebrales y del origen de la arteria basilar. Son
D. La arteria comunicante posterior, que sigue la base del cortas y penetran casi inmediatamente en el neuroeje. Se dis-
cerebro y forma uno de los límites del círculo arterial cerebral. tinguen dos grupos:

Esta ramificación ocupa la cisterna quiasmática, arriba y ade- A. Grupo inferior: se origina en las ramas espinales anteriores
lante de la celda hipofisaria (fig. 26-2). procedentes de la arteria vertebral.
B. Grupo superior: proviene de la terminación de las arterias
vertebrales y del origen de la arteria basilar.
SISTEMA VERTEBROBASILAR
Cada arteria vertebral penetra en el cráneo por el foramen – Pontinas: nacen de la cara posterior de la arteria basilar.
magno y contornea el tronco encefálico. Situadas a los lados Numerosas, delgadas y de trayecto corto, se dividen en mu-
de la médula oblongada, convergen hacia arriba para reunirse chas ramas secundarias que se profundizan tanto más cerca
delante del puente formando la arteria basilar (fig. 26-3). Esta del plano mediano cuanto más cerca se hallan del surco me-
asciende por delante del puente y por detrás del clivus del occipi- dulopontino, estando a nivel del foramen ciego de este surco,
tal. Llega al borde superior del puente a nivel de la sustancia per- casi en el plano mediano.
forada posterior y termina bifurcándose en las arterias cerebrales – Mesencefálicas: forman parte del pedículo retromamilar del
posteriores derecha e izquierda, que se separan prácticamente hipotálamo, que nace de la terminación de la arteria basilar y
en ángulo recto. Antes de participar en la irrigación del cerebro, del origen de las arterias cerebrales posteriores.
la arteria vertebral de cada lado y la arteria basilar originan nume-
rosas ramas colaterales para la médula oblongada, el puente, el Todas estas arterias son de pequeño calibre y penetran direc-
mesencéfalo y el cerebelo. Se distinguen, para cada uno de ellos, tamente de adelante hacia atrás en el tronco encefálico, más o
tres grupos de arterias: paramediales, cortas y largas. menos profundamente.

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A. comunicante anterior
N. óptico A. cerebral anterior
A. carótida interna
Ramas estriadas
A. cerebral media

Quiasma óptico

Sustancia perforada anterior


Túber cinereum A. comunicante posterior
A. coroidea anterior
Cuerpo mamilar
Ramas del uncus del hipocampo
Sustancia perforada posterior
A. centrales posteromediales Ramas del tracto óptico
A. basilar A. cerebral posterior

A. coroidea anterior
Tegmento del mesencéfalo
Ramas del cuerpo
geniculado lateral

Rama ventricular
Esplenio del cuerpo calloso

Fig. 26-2. Círculo arterial cerebral.


Vascularización del encéfalo 213

A. comunicante posterior
A. cerebral posterior
N. oculomotor
A. coroidea posterior
A. cerebelosa superior
A. basilar A. pontinas laterales

N. trigémino
A. cerebelosa anteroinferior
Flóculo N. abducens
A. del flóculo
A. laberíntica N. hipogloso
A. vertebral derecha
R. hemisféricas
A. cerebelosa
posteroinferior
Médula espinal

Fig. 26-3. Arterias del rombencéfalo, vista anterior.

Arterias cortas cerebeloso medio y la emergencia de los nervios craneales


del surco medulopontino (nervio oculomotor, nervio facial
Son arterias dispuestas transversalmente, que se caracterizan y nervio vestibulococlear), así como el origen del trigémino.
por presentar un trayecto bastante corto (figs. 26-3 y 26-4). – Mesencefálicas: de pequeño calibre y cortas, penetran en la

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cara anterolateral de los pedúnculos.
– De la médula oblongada: una arteria es bastante constan-
te, la del receso lateral del cuarto ventrículo. Nace de la arteria
basilar cerca de su origen, desciende lateralmente, cruza el Arterias largas
surco medulopontino y llega al receso lateral del cuarto ven-
Son las tres arterias cerebelosas que vascularizan parte del
trículo. En su trayecto da ramas a la oliva inferior de la médula
tronco encefálico (figs. 26-3 y 26-4).
oblongada y a los filetes de origen de los nervios craneales.
Ramas cortas provenientes de la arteria cerebelosa postero-
inferior se dirigen hacia la parte lateral e inferior de la médula Arteria cerebelosa posteroinferior
oblongada por debajo de los vasos precedentes. Es una colateral de la arteria vertebral en su porción terminal,
– Pontinas: nacen en las caras laterales de la arteria basilar; cara lateral (fig. 26-4). Muy sinuosa, describe varias flexuosida-
irrigan la cara anterior y lateral del puente, el pedúnculo des pasando por detrás de las raíces del nervio hipogloso, luego

A. coroidea posterior A. cerebral posterior


R. vermiana superior
R. lateral
N. oculomotor
A. cerebelosa anteroinferior
A. cerebelosa superior

A. pontinas laterales
N. trigémino
Flóculo
N. abducens
A. laberíntica
R. medular lateral

A. cerebelosa posteroinferior
R. coroidea del 4.º ventrículo
A. espinal posterior

Fig. 26-4. Arterias del rombencéfalo, vista lateral derecha (según Paturet).
214 Sistema nervioso central

A. cerebral anterior
N. óptico

A. comunicante anterior
A. oftálmica
Quiasma óptico
A. carótida interna
Infundíbulo
A. comunicante posterior A. comunicante posterior

Cuerpo mamilar
Tracto óptico
A. cerebral posterior

A. basilar

Fig. 26-5. Cara inferior del círculo arterial cerebral y del quiasma óptico (según Favory).

transcurre por la cara lateral de la médula oblongada y por la cara Solo la médula oblongada y el puente disponen de ramas pa-
inferior de la amígdala cerebelosa, situándose entre esta y la médula ramedianas y cortas.
oblongada. Termina en una rama medial que se dirige hacia el ver- El mesencéfalo recibe ramas paramedianas, y además ramas
mis inferior y una rama lateral que irriga la parte posterior e inferior provenientes de la arteria cerebelosa superior, así como de la ce-
del hemisferio cerebeloso y de la amígdala cerebelosa. Vasculariza rebral posterior y de la coroidea anterior.
además la parte lateral de la médula oblongada, el pedúnculo cere-
beloso inferior y las partes adyacentes del cuarto ventrículo.
CÍRCULO ARTERIAL CEREBRAL

LibrosMedicina.org POLÍGONO DE WILLIS


Arteria cerebelosa anteroinferior
Se origina en el tercio medio de la arteria basilar, en su cara la-
teral (fig. 26-3). Describe un asa de concavidad superior y ascien- Esta disposición vascular se origina a partir de tres pilares
de hacia el flóculo, pasando por debajo del nervio trigémino. Se vasculares: adelante, las dos arterias carótidas internas, y atrás, la
relaciona con los nervios vestibulococlear y facial; a una distancia arteria basilar. Cada pilar arterial aporta una arteria cerebral a la
variable del conducto auditivo interno, cruza estos elementos de formación del círculo arterial cerebral. De cada uno de los pilares
adelante hacia atrás originando la arteria laberíntica. anteriores proviene una cerebral anterior, mientras que del pilar
La arteria cerebelosa anteroinferior da, además, ramas al posterior provienen las cerebrales posteriores. Las tres arterias
puente (caras anterior y lateral) y al hemisferio cerebeloso. comunicantes, una anterior, extendida entre las dos arterias cere-
brales anteriores, y dos laterales, una a cada lado, uniendo el pilar
Arteria cerebelosa superior carotídeo a la arteria cerebral posterior de cada lado, configuran
el círculo arterial cerebral (figs. 26-2 y 26-5).
Nace de la arteria basilar inmediatamente antes de su termi-
Los lados del círculo arterial están constituidos:
nación, describe una curva cóncava hacia arriba y atrás, pasan-
do por debajo del nervio oculomotor y por encima del nervio
– Atrás, por la bifurcación de la arteria basilar y las dos arte-
trigémino (fig. 26-4). La arteria transcurre en el surco que sepa-
rias cerebrales posteriores hasta la salida de las comuni-
ra el mesencéfalo del cerebelo. En la profundidad de este surco
cantes posteriores.
origina arterias: unas ascendentes, para los colículos y el velo
medular superior, y otras que se profundizan y penetran en la – A los lados, por las comunicantes posteriores que unen la
carótida interna a la cerebral posterior.
sustancia blanca e irrigan los núcleos del cerebelo. La arteria
situada en el surco continúa hacia atrás hacia la línea mediana. – Adelante, por las cerebrales anteriores hasta el lugar en
Después de contornear el pedúnculo cerebeloso superior, al que la comunicante anterior une a ambas.
que irriga a su paso, y siguiendo la cara superior del pedúnculo,
termina irrigando el vermis superior y se distribuye en la cara La existencia de las arterias comunicantes, de calibre seme-
superior del hemisferio cerebeloso, al que cubre con una rica jante al de las arterias originadas en los pilares, crea el círculo
red vascular. arterial interdependiente; si una de las comunicantes es hi-
poplásica o de calibre filiforme, los pilares que une son inde -
pendientes. Un pilar carotídeo puede extender su territorio en
CARACTERÍSTICAS GENERALES dirección anterior; la existencia de una arteria comunicante an-
DE AMBOS SISTEMAS terior bien desarrollada permite anexar a una arteria cerebral el
territorio opuesto. En este caso se trata de un pilar dominante.
Todas estas arterias se relacionan con la piamadre. Una comunicante posterior muy desarrollada puede anexar el
La red cerebelosa está ampliamente anastomosada; ninguna territorio de la cerebral posterior y dominar así el pilar posterior,
de las tres arterias cerebelosas es terminal. que pasa a ser un pilar dominado. El pilar posterior rara vez es
Vascularización del encéfalo 215

Fórnix A. callosomarginal
Tercer ventrículo _, 1 í r-1 Septum pellucidum
t •

R. parietooccipital 1
1 ! 1! 1• CuerpoA.calloso
1 pericallosa
R. precuneal R. frontal intermediomedial

R. frontal anteromedial
R. frontobasal medial

R. parietooccipitales ...A. cerebral anterior


A. cerebral posterior
R. calcarina
R. temporal intermedia
A. occipital medial Tegmento del mesencéfalo
R. temporal posterior R. dorsal del cuerpo calloso

Fig. 26-6. Circulación arterial del cerebro, arterias de la cara medial del hemisferio izquierdo.

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dominante; solo en forma excepcional extiende su territorio do una curva cóncava hacia atrás, y, en contacto con el cuerpo
funcional. calloso, se dirige hacia la región del esplenio para terminar como
Cuando las tres arterias comunicantes son hipoplásicas, el círculo arteria pericallosa.
arterial es precario y está constituido por pilares autónomos. Las colaterales destinadas a la corteza cerebral se originan en
El círculo arterial cerebral está situado en el espacio subarac- la cara medial del hemisferio, en la convexidad de su trayecto;
noideo de la base del cerebro (cisterna quiasmática, adelante, otras arterias de menor calibre nacen de la concavidad y se diri-
cisterna interpeduncular, al medio, y luego la cisterna ambiens, gen al cuerpo calloso.
atrás). Se ubica a los lados, debajo y detrás del quiasma óptico Sus ramas colaterales son:
(fig. 26-2). Se encuentra por detrás y lateralmente a los cuerpos
mamilares y al hipotálamo en la base del cerebro, por encima de – Un grupo frontopolar con:
la silla turca.
Del círculo arterial, o de los pilares que lo constituyen, se A. La arteria frontobasal medial: es la primera rama de la
originan ramas para el cerebro, que pueden dividirse en: arte - cerebral anterior después de la anastomosis con la comu-
rias superficiales o de los giros, arterias profundas o centrales nicante anterior.
para los núcleos basales, arterias ventriculares destinadas so- B. La arteria del polo frontal: nace por debajo de la rodilla
bre todo a los plexos coroideos, y arterias basales. La distri- del cuerpo calloso o frente a ella y vasculariza la parte me-
bución de estas arterias permite precisar el territorio de cada dial anterior del lóbulo frontal.
una de ellas. C. La arteria frontal anteromedial: se origina delante de la
rodilla del cuerpo calloso.

Arterias superficiales Este grupo vasculariza la parte medial de la cara orbitaria del
o de los giros lóbulo frontal y la cara medial del lóbulo frontal, la parte anterior
del giro del cíngulo, así como el giro frontal superior en la cara
Provienen en esencia de las tres arterias cerebrales (anterior, medial del hemisferio, y, cruzando el borde de este, participa en
media y posterior), y accesoriamente, de la coroidea anterior. la irrigación de la cara lateral de este giro.

Arteria cerebral anterior – Un grupo frontoparietal, que comprende:


Se origina de la cara anteromedial de la arteria carótida inter-
na (figs. 26-2 y 26-6). Se dirige hacia adelante y medialmente A. La arteria frontal intermediomedial: se origina a nivel
hacia la fisura longitudinal del cerebro, pasando por encima del de la parte anterior del cuerpo calloso, atraviesa el giro del
nervio óptico. Se aplica a la rodilla del cuerpo calloso, describien- cíngulo, penetra en el surco del cíngulo y cruza el borde
216 Sistema nervioso central

del hemisferio para terminar en la cara medial del giro – La arteria frontobasal lateral: se dirige hacia adelante, di-
frontal superior. vidiéndose en ramas: prefrontal y frontal inferior, que irriga la
B. La arteria callosomarginal: nace por detrás de la prece- parte lateral de la cara orbitaria del lóbulo frontal.
dente, cruza el giro del cíngulo y llega a la parte anterior – La arteria prefrontal: puede originarse de la precedente.
del lobulillo paracentral, terminando en la cara lateral del Nace a nivel de la parte opercular del giro frontal inferior y
hemisferio en la parte alta del giro precentral (área motora). llega al surco frontal superior.
Estas arterias, frontal intermediomedial y callosomarginal, – La arteria del surco precentral: puede surgir de un tronco
pueden ser generadas por un tronco común. común con las frontales. Transcurre en la ínsula y aparece en
C. La arteria del lobullilo paracentral: puede nacer de la el pie del giro precentral. Oblicua hacia arriba y adelante, pe-
arteria callosomarginal, cruza el borde superior del hemis- netra en el surco precentral, al que recorre sin llegar al borde
ferio y termina en la parte alta de los giros precentral y pos- superior del hemisferio.
central. – La arteria del surco central: de trayecto variable en la ínsula, se
D. Las arterias del lobulillo parietal superior y del lobu- hace superficial a nivel del pie de los giros precentral y poscen-
lillo de la precuña: se originan en la parte posterior del tral. Es frecuente observarla dividida, la anterior penetra en el sur-
cuerpo calloso y vascularizan la parte medial del [lóbulo co precentral y la posterior describe un trayecto en la superficie
cuadrado] parietal superior y de la precuña; algunas ramas del giro poscentral, sin llegar al borde superior del hemisferio.
llegan al [lóbulo cuadrado] paracentral. – La arteria del surco poscentral: puede surgir de un tron-
– Un grupo arterial para el cuerpo calloso: está formado co común con la precedente o con la siguiente; emerge del
por una serie de arterias que nacen de la concavidad de la surco en el pie del giro poscentral. Transcurre en el segmento
cerebral anterior. La rama posterior, que sigue la dirección del vertical del surco intraparietal, por el que continúa su rama
tronco, es la arteria pericallosa. Esta vasculariza el esplenio del de división anterior, mientras que la posterior penetra en el
cuerpo calloso y se anastomosa a nivel de este con una rama segmento horizontal del surco intraparietal.
de la arteria cerebral posterior, y con ramas de la coroidea – La arteria parietal posterior: emerge por la parte posterior
posterior medial a nivel de la tela coroidea posterior. y superior del surco lateral, contornea la parte superior del
giro supramarginal y asciende hacia atrás.
Las variaciones de esta disposición arterial son numerosas.
Anastomosis. Además de la arteria comunicante anterior Estas ramas superiores irrigan la región del surco central y los
que la une a su homóloga opuesta, existen anastomosis en la centros somatomotores y somatosensitivos que la ocupan.

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red leptomeníngea con ramas de la cerebral media en la cara Ramas inferiores (figs. 26-7 y 26-8). Están destinadas al ló-
lateral del hemisferio y con la cerebral posterior (en la región del bulo temporal, y en parte al occipital. Se describen:
esplenio del cuerpo calloso).
– La arteria del polo temporal: nace de la arteria cerebral
media antes de que penetre en la ínsula. Está destinada al
Arteria cerebral media [silviana] polo temporal.
Nace de la carótida interna pero no participa en la constitu- – La arteria temporal anterior: se origina en la arteria cere-
ción de los límites del círculo arterial cerebral (figs. 26-2, 26-7 y bral media, emerge por la parte anterior de la fosa lateral del
26-8). Su origen se sitúa por encima del de la coroidea anterior cerebro para dirigirse a la cara anterior del giro temporal su-
y de la comunicante posterior, que nacen de la cara posterior perior, y por sus últimas ramificaciones llega al surco temporal
de la carótida interna. Por su calibre es la más voluminosa de las inferior.
arterias cerebrales, y por su dirección, parece continuar a la ca- – La arteria temporal media: es inconstante. Puede originar-
rótida interna (fig. 26-2). Penetra en el surco lateral a nivel de se de un tronco común con la precedente o con la siguiente.
la sustancia perforada anterior y se dirige lateralmente en un Emerge del surco lateral y se dirige hacia abajo y atrás, cruzan-
trayecto muy sinuoso. En el borde inferolateral del hemisferio se do los giros y sus surcos para terminar cerca del borde inferior
dirige hacia arriba y atrás, cruzando el limen de la ínsula, donde del lóbulo temporal.
se divide en dos ramas, o bien puede existir como tronco único – La arteria temporal posterior: desde su origen profundo
del cual se originan sus colaterales (fig. 26-2). La arteria se acoda se dirige hacia atrás y abajo, cruza los giros temporales para
en el limen del lóbulo de la ínsula y se dirige hacia atrás, arriba terminar en el surco temporal inferior, al cual puede exceder y
y lateralmente. La arteria y sus ramas se aplican a los giros de la llegar al borde inferior del hemisferio. Está destinada a la parte
ínsula. Las ramas arteriales se dividen en: posterior de los giros temporales.

– Superiores (frontoparietales) (fig. 26-7), que describen una Estas arterias inferiores, a diferencia de las superiores, cruzan
doble curva, primero en el borde insular superior y luego en los surcos sin penetrar en ellos ni recorrerlos.
el borde superior del surco. Ramas insulares. Son finas arterias originadas en el tronco
– Inferiores (temporales), que cruzan el opérculo temporal, de la arteria o de sus ramas. Estas arterias, después de irrigar la
describiendo una curva de concavidad inferior. corteza de la ínsula, se profundizan y terminan en la cápsula ex-
trema.
Todas estas arterias presentan un origen variable y pueden Rama terminal. Es la arteria del giro angular, que se ex-
originarse en un tronco común. En general, llevan el nombre de tiende hasta el lóbulo occipital.
los surcos que ocupan. Anastomosis. Reúne, por un lado, las ramas de la arteria
Ramas superiores (figs. 26-7 y 26-8). Son frontales y parie- cerebral media entre sí, y por otro, sus ramas con los territorios
tales; pueden nacer independientemente o por un tronco co- vecinos, cerebral anterior arriba en la región del surco central, y
mún. Se distinguen: cerebral posterior en la región del giro angular.
Vascularización del encéfalo 217

1,...
Surco posterior Surco mayor de la ínsula

í
Lóbulo anterior de la ínsula 11 A. parietal anterior
A. del surco central .... 1 r Giro temporoparietal
A. prefrontal
A. frontobasal lateral ! 1i I '
R. del giro angular

R. temporal posterior
R. temporal media
Lóbulo posterior de la ínsula

A. cerebral media R. temporal anterior

Fig. 26-7. Arteria cerebral media y sus ramas, en el lóbulo de la ínsula.

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A. del surco central
A. del surco precentral
A. prefrontal Surco central
A. frontobasal lateral A. del surco poscentral
A. parietal posterior
R. frontal anteromedial R. del giro angular

R. temporal posterior
R. temporal anterior Surco lateral R. de la a. cerebral posterior
R. temporal media

Fig. 26-8. Arterias de la cara lateral del hemisferio izquierdo.


218 Sistema nervioso central

Arteria cerebral posterior atrás y arriba; sigue el tracto óptico en la cisterna quiasmática y
Su origen corresponde a la terminación de la arteria basilar, a en la parte lateral de la cisterna ambiens, luego se hunde en la
nivel de la fosa interpeduncular, donde se encuentra la sustancia fisura transversa del cerebro, entre el uncus del hipocampo y el
perforada posterior (fig. 26-2). Desde aquí se dirige lateralmente pedúnculo cerebral. La arteria penetra en el asta temporal del
y luego hacia atrás en la cara lateral del pedúnculo cerebral al que ventrículo lateral, en el lugar en que aquella describe su curva
contornea (fig. 26-9), sigue el borde medial del hemisferio y ter- alrededor del hipocampo. Aquí, la arteria penetra en los plexos
mina invadiendo su cara medial en el lóbulo occipital, en la cuña. coroideos de los ventrículos laterales (figs. 26-2 y 26-10).
Ramas colaterales. Estas son (fig. 26-9): Ramas colaterales. Las superficiales son:

– Ramas para el pedúnculo cerebral: son pequeñas y múlti- – Ramas para el cuerpo amigdalino y para la parte anterior del
ples. hipocampo cercano al nacimiento de la arteria.
– Las arterias coliculares [cuadrigéminas], en número de dos, – Ramas pedunculares, que penetran en la base del pedúnculo.
una para cada colículo, pueden originarse en forma indepen- – Ramas del tracto óptico, originadas como los dientes de un
diente o por un tronco común. Dispuestas en la cara lateral peine, penetran en el tracto óptico, lo atraviesan y se dirigen
del mesencéfalo, la superior irriga al colículo superior y la in- a los núcleos basales, al brazo posterior y a la porción retrolen-
ferior, al colículo inferior. En su trayecto da ramas al mesencé- ticular de la cápsula interna.
falo. – Arterias del cuerpo geniculado lateral, pequeñas, se originan
– Las arterias coroideas posteriores: se originan después de antes de profundizarse.
las precedentes. Pueden ser únicas o dobles:
Disposición terminal
A. La coroidea posterior medial: contornea la cara lateral del Las arterias corticales llegan así a los centros periféricos a tra-
pedúnculo y se dirige arriba y atrás hacia el plano mediano, vés de la superficie de los giros. Todas están a nivel de la piama-
formando uno de los círculos perimesencefálicos. Describe dre, donde se anastomosan entre sí en un sistema muy rico y
una curva de concavidad anterior, penetra en la fisura trans- eficaz.
versa del cerebro, sigue el borde lateral de la glándula pi- A partir de las arterias en contacto con la piamadre, surgen
neal, a la que da algunas ramas, así como al mesencéfalo, finas ramificaciones cortas, medias y largas. La microangiografía
y termina en una rama para la tela coroidea superior y otra
para los plexos coroideos del tercer ventrículo.

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B. La coroidea posterior lateral: sigue un trayecto similar,
penetra en la tela coroidea superior y se anastomosa con
la coroidea anterior.

– La arteria occipital lateral: da ramas que en número de tres


se dirigen a irrigar el lóbulo temporal:

A. Rama temporal anterior: es la más voluminosa; nace


contra la cara lateral del pedúnculo cerebral; desde su ori-
gen se inclina hacia adelante y sigue un trayecto inverso
al de la arteria cerebral posterior. Se sitúa en la cara inferior A. carótida interna
del lóbulo temporal y da ramas al giro lingual, al giro para- A. comunicante posterior
hipocampal y a la parte anterior del giro temporal inferior.
B. Rama temporal intermedia: de menor calibre, se ori- A. posterior
gina por detrás de la anterior y se distribuye en la mitad R. temporal anterior
R. pedunculares
inferior del lóbulo temporal.
C. Rama temporal posterior. A. colicular
Núcleo del n.
– La arteria occipital medial: se dirige a la cara medial del oculomotor
hemisferio, dando las siguientes ramas: A. cerebral posterior
R. temporal posterior
A. Arteria occipitotemporal.
B. Arteria calcarina: representa la terminación de la arteria A. occipital medial
cerebral posterior; penetra en el surco calcarino y termina
en el polo occipital (figs. 26-6 y 26-9).

Anastomosis. La cerebral posterior se une por la comuni-


cante posterior a la arteria carótida interna, y por la red leptome-
níngea, a la arteria cerebral media.

Arteria coroidea anterior


Fig. 26-9. Arteria cerebral posterior, cara inferior del
Es la de menor calibre entre las arterias superficiales, y es una
hemisferio izquierdo.
rama de la carótida interna. Desde su origen se dirige hacia
Vascularización del encéfalo 219

Septum pellucidum
Columna del fórnix Rodilla del cuerpo calloso

V. cerebral interna
A. carótida interna

A. coroidea anterior
Uncus
Velo interpuesto
Giro
parahipocampal Tela coroidea
Plexo coroideo Glándula pineal
Colículo inferior

Hipocampo Piso del asta occipital


Glomus coroideo
Plexo coroideo
Esplenio del cuerpo calloso
V. cerebral magna
A. cerebral posterior A. basilar
A. coroidea posterior lateral A. coroidea posterior medial

Fig. 26-10. Arterias coroideas, vista superior.

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de esas ramas ha permitido describir sus características topográ-
ficas. Todas esas arteriolas que penetran en la corteza son termi-
dizarse, da colaterales para la corteza frontal y el tracto olfatorio.
Al llegar a la sustancia perforada anterior, penetra en ella por de-
nales. No existen anastomosis intracerebrales. lante de las ramas profundas de la arteria cerebral media (entre
ambas fuentes perforantes existe un balance compensatorio).
En su trayecto intraparenquimatoso, la arteria termina en la ca-
Arterias profundas beza del núcleo caudado y el brazo anterior de la cápsula interna.
Están destinadas a los núcleos basales. Son delgadas y nume-
rosas (fig. 26-11). Ramas de la cerebral media
Estas arterias se destacan de la cara superior de la arteria cere-
Ramas de la cerebral anterior bral media en su porción basal, cursan en el espacio subaracnoi-
Se describen: deo y, sin anastomosarse, atraviesan la sustancia perforada an-
terior y ascienden para irrigar los núcleos basales telencefálicos.
– Arterias centrales cortas, formadas por: Son delgadas y muy numerosas (fig. 26-11). Se distinguen:

A. Un grupo medial: las arterias centrales anteromedia- – Un grupo medial (ramas estriadas proximales laterales),
les, que se originan de la comunicante anterior y del ter- irriga y atraviesa el globo pálido.
cio distal de la porción precomunicante de la arteria. Dan – Un grupo lateral (arterias centrales anterolaterales); irriga
ramas a la lámina terminal y ramas que siguen al rostro del y atraviesa el putamen. Las arterias que han atravesado el nú-
cuerpo calloso. Las ramas que irrigan a los núcleos basales cleo lenticular llegan a la cápsula interna y van, sea al núcleo
son las arterias estriadas mediales proximales.
caudado (arterias lentículo-estriadas) o bien al tálamo
B. Un grupo lateral: nace en la porción precomunicante de la
(arterias lentículo-talámicas).
arteria y penetra en el surco lateral de la lámina terminal.
Recibe el nombre de “arteria de la hemorragia cerebral [de
Estas arterias irrigan la pared anterior y la porción anterior del
tercer ventrículo, el rostro del cuerpo calloso y la comisura ante- Charcot]” una arteria de mayor calibre que las demás y que trans-
rior, el hipotálamo anterior y la mitad anterior del infundíbulo del curre lateralmente al núcleo lentiforme; se trata de la arteria es-
hipotálamo. triada distal lateral.

– Arteria estriada medial distal [de Heubner]: nace de la cere- Ramas de la cerebral posterior
bral anterior a nivel de la arteria comunicante anterior (porción De la división de la arteria basilar, y en el primer centímetro
poscomunicante). Tiene un trayecto recurrente; antes de profun- del trayecto de la arteria cerebral posterior, antes de unirse a la
220 Sistema nervioso central

Arteria precentral

Núcleo caudado
Surco lateral
Asta frontal del
ventrículo lateral

Putamen Piamadre

Tálamo
R. estriada distal lateral

Tercer ventrículo A. lentículo-estriadas

Quiasma óptico
A. cerebral media

Fig. 26-11. Vascularización arterial de los núcleos basales.

comunicante posterior (precomunicante), se originan numero- Arteria coroidea posterior medial

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sas ramas que se profundizan en la sustancia perforada posterior, Procede de la cerebral posterior; contornea la glándula pineal
por detrás de los tubérculos mamilares del hipotálamo (pedículo y termina en la tela coroidea (fig. 26-10).
retromamilar) (fig. 26-2). Se distinguen:

– Un grupo anterior (retromamilar): se profundiza y se dirige a Arterias de la base


irrigar el hipotálamo posterior penetrando en el tálamo: arte-
Son arteriolas muy finas, que nacen:
ria talamoperforante.
– Un grupo posterior: arterias centrales posteromediales;
– De la comunicante anterior, para las porciones adyacentes a
se profundiza en el ángulo de separación de los pedúnculos
la lámina terminal y a la rodilla del cuerpo calloso.
cerebrales y termina en la región subtalámica, en la parte me-
– De la cerebral anterior, para el quiasma óptico y el nervio óptico.
dial del mesencéfalo, en la sustancia negra y en el núcleo rojo.
– De la comunicante posterior, para el hipotálamo, el tracto óp-
tico y los pedúnculos cerebrales.
Ramas de la coroidea anterior
Después de haber atravesado el tracto óptico se dirigen y
distribuyen en la porción medial del globo pálido, en el brazo Territorios arteriales
posterior de la cápsula interna y en su segmento retrolenticular, Poseen un interés clínico considerable. Se distinguen territo-
donde se origina la radiación óptica. rios corticales y territorios centrales (fig. 26-12). Los territorios
situados entre ramas de dos o más arterias sin anastomosis entre
Arterias ventriculares sus colaterales se denominan “limítrofes”.
Los territorios limítrofes del encéfalo son zonas más vulnera-
Son las arterias de los plexos coroideos o arterias coroideas bles al daño isquémico porque son las más distales de la circula-
anterior y posterior (fig. 26-10). ción y por ello son importantes de recordar.

Arteria coroidea anterior Territorios corticales


Procedente de la carótida interna, llega por la fisura transversa del Las arterias cerebrales destinadas a cada hemisferio tienen su
cerebro a los plexos coroideos del ventrículo lateral, en su asta tem- expresión predominante en una de las caras.
poral, y continúa junto con ellos hasta el foramen interventricular. Sobre la cara lateral. Predomina en ella la distribución ar-
terial de la arteria cerebral media; en menor grado, participan la
Arteria coroidea posterior lateral cerebral anterior y la cerebral posterior.
Es una rama colateral de la cerebral posterior destinada a la
tela coroidea, a los plexos coroideos medios y al tercio anterior – La arteria cerebral media irriga la mayor parte del lóbulo fron-
de los plexos coroideos laterales (fig. 26-10). tal, los giros medio e inferior y los dos tercios inferiores del giro
Vascularización del encéfalo 221

A. cerebral
anterior

A. cerebral
media

LibrosMedicina.org A. cerebral
posterior

Fig. 26-12. Territorio de las arterias del cerebro. En ocre, arteria cerebral anterior; en fucsia, arteria cerebral media; en rosado
claro, arteria cerebral posterior. Hemisferio izquierdo, vista lateral (arriba izquierda), medial (arriba derecha), inferior (abajo
izquierda) y corte coronal (abajo derecha).

precentral; también casi la totalidad del lóbulo parietal, con ex- – La arteria cerebral posterior irriga los giros temporales
cepción de una estrecha banda que sigue el borde superior del que participan en esta cara (excepto en la parte anterior), así
hemisferio; puede decirse que irriga la totalidad del lóbulo tem- como el lóbulo occipital. El límite superior a este nivel entre
poral y, en forma variable, la parte anterior del lóbulo occipital. el territorio de la cerebral anterior y el de la posterior es el
– La arteria cerebral anterior irriga la parte superior del giro surco parietooccipital. El territorio cortical en el polo occipital
frontal superior, el extremo superior de los giros precentral y engloba las áreas visuales.
poscentral y del lobulillo parietal superior. – La arteria cerebral media irriga la cara medial del polo tem-
– La arteria cerebral posterior irriga los giros occipitales de poral.
esta cara, excepto la parte anterior, que pertenece a la arteria
cerebral media. Sobre la cara inferior. La menor extensión del territorio co-
rresponde a la cerebral anterior.
Sobre esta cara, la mayor importancia la posee la arteria ce-
rebral media, ya que irriga en su amplio territorio la mayor parte – La arteria cerebral posterior irriga la parte inferior del giro
de las grandes áreas funcionales motoras y sensitivas de la corte- temporal inferior y los giros occipitotemporales medial y late-
za cerebral, las áreas de asociación y de coordinación en relación ral, parahipocampal y uncus.
con las funciones de gnosia y de praxia, así como las áreas más – La arteria cerebral media irriga la mitad lateral orbitaria
intelectualizadas. del giro frontal inferior, el polo temporal y una estrecha ban-
Sobre la cara medial. Predomina la arteria cerebral anterior. da que corresponde a la parte superior del giro temporal
inferior.
– La arteria cerebral anterior irriga la parte medial del giro – La arteria cerebral anterior irriga la porción medial de la
frontal superior, del precentral y el poscentral (lobulillo para- parte orbitaria del giro frontal inferior y las formaciones olfa-
central), y la precuña, así como el giro del cíngulo. torias a este nivel.
222 Sistema nervioso central

Territorios centrales – El brazo posterior, por la arteria coroidea anterior.


La distribución profunda de las ramas arteriales procedentes – El segmento retrolenticular, por la cerebral posterior.
de las arterias cerebral anterior, cerebral media, cerebral poste-
rior y coroidea anterior abarca lo siguiente: Los núcleos subtalámicos están irrigados:
El núcleo caudado está irrigado:
– Por ramas de las arterias cerebral posterior y coroidea an-
– La cabeza, por las ramas de las arterias cerebrales anterior terior.
y media. Las arterias del hipotálamo proceden de los diferentes seg-
– El cuerpo y la cola, por ramas de la cerebral media y de la mentos que constituyen el círculo arterial cerebral:
coroidea anterior.
– La carótida interna directamente da ramas que participan
El núcleo lenticular está irrigado: en la irrigación del túber cinereum y de la hipófisis.
– La cerebral anterior y la comunicante anterior, indepen-
– El globo pálido, por las ramas de la cerebral media, predo- dientemente de las arterias para los tractos ópticos, originan pe-
minantemente, y por algunas de la coroidea anterior. queñas arterias que convergen hacia el hipotálamo; otras son las
– El putamen, por ramas de la arteria cerebral media. perforantes anteriores, que irrigan la cabeza del núcleo caudado.
– La comunicante posterior forma un grupo medial desti-
El tálamo está irrigado: nado al hipotálamo y un grupo lateral destinado al tálamo.
El grupo medial está destinado al infundíbulo, a los núcleos
– En su parte anterior, por ramas de la comunicante posterior. laterales y a los cuerpos mamilares.
– En su parte posterior y lateral, por ramas de la arteria cere- – La cerebral posterior: se distingue un grupo anterior que
bral posterior. irriga la vertiente posterior de los cuerpos mamilares y la re-
gión retromamilar, y un grupo posterior que penetra en la
La cápsula interna está irrigada: sustancia perforada posterior e irriga el núcleo rojo y el nú-
cleo del nervio oculomotor.
– El brazo anterior, la rodilla y el segmento sublenticular, – La coroidea anterior da al hipotálamo algunas ramas que le
por ramas procedentes de la arteria cerebral media. llegan por el borde medial del tracto óptico.

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Venas

Las venas son tributarias de los senos venosos de la durama- Venas laterales
dre; se las divide en: venas del cerebro, venas del tronco encefá- Según su terminación, se distinguen:
lico y del cerebelo.
– Venas ascendentes, que se dirigen de la cara lateral del he-
misferio al seno sagital superior, y constituyen tres grupos de
VENAS DEL CEREBRO amarres muy breves, frontal, central y parietooccipital.
Son venas frágiles, cuyo trayecto no sigue siempre el de las – Venas descendentes, que van de adelante hacia atrás: al seno
arterias. Estas venas están desprovistas de válvulas. Algunas, de esfenoparietal, al seno cavernoso, al seno petroso superior y
muy corta longitud, constituyen amarres entre la corteza cere- al seno transverso (figs. 26-14 y 26-15).
bral y los senos venosos vecinos de la duramadre.
Se distinguen venas de los giros, venas profundas y venas de En la cara lateral del cerebro se describen venas anastomóti-
la base. cas. Las venas se anastomosan entre sí y presentan además anas-
tomosis verticales que unen las venas superiores a las inferiores.
En la cara lateral del cerebro se describen dos venas anastomó-
Venas de los giros ticas:
Transcurren en contacto con la piamadre, donde se anasto-
A. La vena anastomótica superior [de Trolard] se dirige desde
mosan ampliamente. Según su ubicación en las caras del hemis-
la parte media del seno sagital superior hacia abajo, siguien-
ferio, se describen venas mediales, laterales e inferiores.
do el giro precentral o el trayecto de la vena poscentral; pue-
de terminar en las venas cerebrales medias superficiales, y de
Venas mediales allí desembocar en el seno cavernoso, o bien, dirigirse al seno
Unas son venas ascendentes, que terminan en el seno sagital esfenoparietal y de allí, drenar en el seno cavernoso.
superior y proceden del lóbulo frontal, del lóbulo paracentral, del B. La vena anastomótica inferior [de Labbé] es más variable
lóbulo parietal y del lóbulo occipital. Otras son venas descendentes, que la precedente y está situada por detrás de ella, une el
con un grupo anterior dirigido hacia la base (vena cerebral anterior), seno venoso sagital superior, siguiendo el trayecto de las ve-
un grupo medio dirigido al seno sagital inferior y un grupo posterior nas parietooccipitales, y se continúa por la vena parietoocci-
que se vierte en la vena cerebral magna (figs. 26-13 y 26-14). pital lateral hacia el seno transverso, lugar donde termina.
Vascularización del encéfalo 223

V. del surco del cíngulo

Seno sagital superior V. frontal medial

V. de la precuña

V. frontales
anteriores
V. frontales
anteriores
V. de la cuña

V. cerebral anterior

V. temporal inferior anterior


V. temporal inferior posterior
V. posterior del cuerpo calloso V. basal
V. temporal inferior media V. cerebral magna

Fig. 26-13. Venas de la cara medial del hemisferio izquierdo.

Venas inferiores Venas cerebrales internas


Se las puede agrupar en (fig. 26-15):

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Estas venas se oponen a las venas superficiales que drenan
la sustancia blanca y la corteza cerebral de la profundidad a la
– Un grupo anterior u orbitario, que se dirige hacia el seno sagi-
superficie. Las venas cerebrales internas aseguran el drenaje de
tal superior y hacia las venas basales.
la sustancia blanca, de los plexos coroideos, de los núcleos grises
– Un grupo posterior o temporooccipital, que puede drenar en
las venas de la base, en el seno petroso superior, en el seno y de las paredes ventriculares hacia la profundidad (fig. 26-16).
transverso o en las dilataciones venosas de la tienda del cere- Estas venas nacen de la parte anterior de la tela coroidea por
tres afluentes: venas del septum pellucidum, vena talamoestria-
belo.

V. frontal ascendente V. anastomótica superior


Seno sagital superior
V. parietal
V. frontales anteriores

V. frontales
anteriores
V. occipital

V. cerebral media superficial

V. temporal inferior anterior V. anastomótica inferior Seno transverso

Fig. 26-14. Venas de la cara lateral del hemisferio izquierdo.


224 Sistema nervioso central

Seno sagital superior


V. frontal inferior

V. cerebral anterior
V. del giro olfatorio V. cerebral media superficial
V. cerebral media profunda

V. peduncular
V. basal

V. cerebral magna
V. temporal inferior posterior

Seno transverso

Confluencia de los senos

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Fig. 26-15. Venas de la cara inferior del hemisferio izquierdo.

da superior [vena terminal] y vena coroidea superior. Dan origen toma el nombre de vena basal (figs. 26-15 y 26-17). Se dirige
en cada hemisferio a la vena cerebral interna (fig. 26-10). En hacia atrás, franquea el tracto óptico y, en la fisura transversa del
esta vena terminan venas profundas de la sustancia blanca, ve- cerebro, contornea el mesencéfalo describiendo una curva de
nas subependimarias, venas coroideas, venas del tálamo y venas concavidad medial, y termina en la vena cerebral magna.
posteriores del cuerpo calloso. Recibe venas interhemisféricas, de la ínsula, coroideas (de los
A cada lado del plano mediano, la vena cerebral interna se plexos coroideos laterales), del hipocampo, del mesencéfalo y de
forma a nivel del foramen interventricular. Cada vena se sitúa en los cuerpos geniculados.
el espesor de la tela coroidea del tercer ventrículo, dorsal al tála- Anastomosis. Una vena comunicante anterior une las dos
mo. Se dirigen hacia atrás para emerger a nivel de la glándula pi- venas cerebrales anteriores y una vena comunicante posterior
neal, a la que bordean por ambos lados y por debajo del esplenio prepeduncular une las dos venas basales. De este modo se cons-
del cuerpo calloso, y se reúnen detrás de ella formando la vena tituye un círculo venoso subencefálico (fig. 26-15), comparable
cerebral magna [de Galeno] (figs. 26-10 y 26-16). al círculo arterial del cerebro.
La vena cerebral magna recibe venas talámicas, la termina-
ción de la vena basal y venas cerebelosas superiores que contri-
buyen a aumentar su volumen. Luego continúa hacia atrás, atra- Anastomosis entre los diversos sistemas
viesa la cisterna cuadrigeminal (de la vena cerebral magna) Se reconocen las siguientes anastomosis:
y termina en el seno recto.
– Anastomosis intersinusales: entre dos senos venosos. Venas
Venas de la base anastomótica superior y anastomótica inferior.
– Anastomosis interhemisféricas: entre el círculo de la base y la
[polígono venoso subencefálico] vena posterior del cuerpo calloso.
– Anastomosis en la sustancia blanca encefálica: entre los siste-
Vena basal [de Rosenthal] mas superficial y profundo.
De esta disposición participa la vena cerebral anterior (fig. – Anastomosis dentro de los cuerpos estriados: entre las venas
26-17), satélite de la arteria y de calibre muy variable. Contornea profundas y las venas basales.
la rodilla del cuerpo calloso y se dirige hacia la sustancia perfo-
rada anterior, donde recibe a venas talamoestriadas inferiores y En cuanto a las anastomosis arteriolo-venulares en la piama-
a la vena cerebral media profunda (fig. 26-15). A partir de aquí, dre, son excepcionales.
Vascularización del encéfalo 225

V. del núcleo caudado


V. del septum pellucidum

V. talamoestriada superior (V. terminal)

V. cerebral interna
V. coroidea superior
V. medial del ventrículo lateral

Tela coroidea del tercer ventrículo

V. del hipocampo

V. cerebral magna V. de los colículos

V. del hipocampo
V. lateral del ventrículo lateral

Fig. 26-16. Venas cerebrales internas y sus afluentes, vista superior, después de la resección del fórnix y del plexo coroideo derecho.

VENAS DEL TRONCO ENCEFÁLICO


Y DEL CEREBELO LibrosMedicina.org Venas del puente
De una red venosa situada en la parte anterior (venas ponti-
nas) se originan afluentes para la vena comunicante posterior, a
Venas del mesencéfalo las venas cerebelosas, a los senos petrosos y al seno transverso.
Están unidas al sistema precedente; terminan en las venas
basales o bien directamente en la vena cerebral magna y en las Venas de la médula oblongada
venas coliculares.
De una red venosa que rodea a la médula oblongada par-
ten ramas ascendentes a la red pontina, y descendentes a las

V. cerebral media superficial


Giro recto
V. cerebral media profunda

Tracto olfatorio
Lóbulo temporal reclinado
Anastomosis entre las cerebrales medias V. cerebral anterior

Quiasma óptico
Lóbulo temporal reclinado

V. talamoestriadas inferiores

V. basal

Pedúnculo cerebral

Fig. 26-17. Orígenes de la vena basal.


226 Sistema nervioso central

venas espinales. Las venas laterales de la médula oblongada vena inferior del vermis va, de adelante hacia atrás, a la confluen-
se dirigen a las venas del plexo venoso del conducto del hi- cia de los senos o al seno recto.
pogloso.
Venas laterales
Venas del cerebelo Se distinguen venas superiores e inferiores. Unen directamen-
te la convexidad del cerebelo a la corona de los senos de la fosa
Son medianas y laterales, e independientes de las arterias. cerebelosa: seno petroso superior y seno transverso.
Por último, existen vénulas que se vierten directamente en
Venas medianas (vermianas) dilataciones venosas de la tienda del cerebelo o en el piso de la
La vena superior del vermis va a la vena cerebral magna y la celda cerebelosa.

Anatomía funcional

La circulación sanguínea del encéfalo mantiene la vida de sus Reacciones vasomotoras. Las reacciones vasomotoras de
centros y de sus tractos. Es superfluo insistir sobre su importan- las arterias cerebrales no siempre obedecen a las mismas reglas
cia y sobre la gravedad de los trastornos que la comprometen. que la circulación arterial general.
Presenta, en comparación con las otras circulaciones viscerales, Circulación de la sangre. Tanto en las arterias como en las
caracteres particulares. venas, la circulación no es ayudada ni contrariada por ninguna
Arterias derechas e izquierdas. Se hallan ampliamente formación muscular lisa o estriada de la vecindad. Por lo tanto, las
anastomosadas en la base del cráneo, pero cada mitad del en- condiciones hemodinámicas en la caja inextensible del cráneo
céfalo se comporta en la práctica como una unidad circulatoria son, pues, muy particulares.
independiente. El juego de las anastomosis es inconstante, lo Sensibilidad a la anoxia. El tejido nervioso es, más que
cual explica que la ligadura vascular unilateral no siempre esté cualquier otro, sensible a la anoxia. Privado de sangre durante

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seguida de trastornos graves. más de 4 minutos (en normotermia), se destruye definitiva-
Vasos de la red de la piamadre. Las arterias, como las ve- mente. No se reconstituye jamás. De ahí las complicaciones
nas de la red de la piamadre, se encuentran ampliamente anas- encefálicas de los paros circulatorios. La interrupción aguda
tomosadas entre sí. Pero las ramas que se profundizan en la cor- del flujo sanguíneo, obstructiva o hemorrágica, no tiene com-
teza son terminales. La obliteración de los pequeños vasos es, pensación posible. Por ello el tiempo disponible para actuar
pues, más grave que la de los gruesos. Se ha visto que las arterias es muy breve. En cambio las obstrucciones lentas y progresi-
profundas son inmediatamente terminales. vas (crónicas) se toleran mejor por el desarrollo de circulación
Comando del líquido cerebroespinal. La circulación san- colateral.
guínea encefálica rige la del líquido cerebroespinal; toda pertur-
bación en una de ellas repercute sobre la otra.

Véanse Casos clínicos: Hemorragia intracraneal y Accidente isquémico cerebrovascular


Relaciones del cerebro 27
Los hemisferios cerebrales y las comisuras interhemisféricas El polo occipital del hemisferio cerebral (figs. 27-1 y 27-2)
se relacionan por intermedio de las meninges. Se estudiarán las está encuadrado por el seno sagital superior y el seno transverso.
relaciones de las caras superolateral, medial e inferior. Se encuentra en contacto con la protuberancia occipital interna.
Este polo queda, pues, por encima de la línea de las inserciones
superiores de los músculos de la nuca.
RELACIONES DE LA CARA
SUPEROLATERAL
RELACIONES DE LA CARA MEDIAL
Es la parte más accesible y vulnerable del hemisferio cerebral.
Corresponde a la porción de la calvaria [bóveda craneana] Esta cara corresponde a la fisura longitudinal del cerebro,
comprendida entre el plano mediano, donde se ubica el seno ocupada por la hoz del cerebro (véase fig. 25-5), que separa
venoso sagital superior (el cual está unido al cerebro por a los hemisferios cerebrales. Sin embargo, ambos hemisferios
numerosas y pequeñas venas que drenan en él), y la base del cerebrales se comunican por debajo del borde libre de la hoz del
cráneo. cerebro, que corresponde al cuerpo calloso (fig. 27-1). Más atrás,
El cráneo está constituido de adelante hacia atrás por el la inserción de la hoz sobre la tienda del cerebelo con el seno
hueso frontal, ambos huesos parietales, las porciones escamosas recto, separa los dos hemisferios completamente. Pero entre el
de los huesos temporales y el hueso occipital. A nivel de la esplenio [rodete] del cuerpo calloso y la tienda del cerebelo se
porción escamosa del hueso temporal, la pared ósea es más interpone la cisterna cuadrigeminal [de la vena cerebral
delgada, pero el hueso está cubierto allí por el músculo temporal magna].

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y por su fascia gruesa. Aquí, la duramadre es completamente
decolable del hueso ya que su cara medial está recorrida por las
ramificaciones de la arteria y la vena meníngeas medias.
RELACIONES DE LA CARA INFERIOR
El polo frontal del hemisferio cerebral (figs. 27-1 y 27- Se distinguen relaciones en el plano mediano y laterales.
2) está situado por detrás del hueso frontal. Es en este hueso,
donde se encuentra el seno frontal. Esta cavidad, más o menos
desarrollada, está revestida por mucosa en continuidad con la de Relaciones en el plano mediano
las cavidades nasales y sufre frecuentes infecciones.
Se reconocen tres regiones (fig. 27-2):

Hoz del cerebro


Seno sagital superior
Duramadre craneal
Tienda del cerebelo
Seno recto

Proceso clinoides anterior


Conducto (canal) óptico Seno transverso
Dorso de la silla turca Tienda del cerebelo
Crista galli Foramen magno
Seno frontal Seno petroso superior

Fig. 27-1. División de la cavidad craneal por las expansiones de la duramadre, vista anterolateral izquierda.
228 Sistema Nervioso Central

Fórnix
Seno sagital superior
Septum pellucidum Esplenio del cuerpo
calloso
Rodilla del cuerpo calloso Glándula pineal
V. cerebral magna
Polo frontal del cerebro Cisterna
Adhesión intertalámica cuadrigeminal
Lóbulo occipital
Infundíbulo del cerebro
Quiasma óptico Colículo superior
Acueducto
Hipófisis del mesencéfalo
Seno recto
Puente Confluencia
de los senos
Médula oblongada Cuarto ventrículo
Cerebelo

Cisterna cerebelomedular posterior

Fig. 27-2. Corte sagital mediano del cráneo y del encéfalo.

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A. Anterior: el espacio interhemisférico corresponde a la
craneal media se encuentra además perforada por el foramen
espinoso por donde pasa la arteria meníngea media. Es a través
lámina cribosa del etmoides, que constituye el techo de de la fosa craneal media que el lóbulo temporal se relaciona,
las cavidades nasales óseas; luego al quiasma óptico con la anterior y medialmente con la región infratemporal; posterior
cisterna quiasmática y a las arterias carótidas internas con su y lateralmente, con la articulación temporomandibular, y
rama cerebral anterior. posterior y medialmente, con el techo de la cavidad timpánica.
B. Intermedia: la base del cerebro descansa sobre el diafragma C. Fosa craneal posterior: está representada por la tienda del
selar por el que pasa el infundíbulo del hipotálamo. cerebelo, con el seno petroso superior en su inserción en el
C. Posterior: los hemisferios están separados del plano borde superior de la porción petrosa del hueso temporal y con
mediano por el mesencéfalo. el seno transverso en su inserción occipital (fig. 27-3). El lóbulo
temporal y hacia atrás el lóbulo occipital, se aplican sobre ella y
participan en sus relaciones con los senos venosos mencionados.
Relaciones laterales La separación con el cerebelo es completa por la presencia del
Se las estudia en las tres fosas craneales (fig. 27-3): tentorio o tienda del cerebelo. Las relaciones de la cara inferior de
los hemisferios cerebrales son muy importantes:
A. Fosa craneal anterior: el lóbulo frontal se apoya sobre la
pared superior de la órbita, que constituye una delgada – Por sus relaciones con las cavidades neumáticas (cavidades
barrera ósea entre la cavidad orbitaria y el interior del cráneo. nasales, cavidad timpánica), pueden transmitir infecciones
B. Fosa craneal media: separada de la fosa craneal anterior por a los espacios meníngeos y al cerebro.
el borde posterior del ala menor del esfenoides recorrido por el – Por su tipo de osificación, la base del cráneo es lábil y ge-
seno esfenoparietal. El ala menor se corresponde con bastante neralmente, asiento de fracturas frecuentes. Si se produce
precisión a la parte transversal del surco lateral. Esta fosa está una fractura de la fosa craneal anterior con rinorraquia (sa-
deprimida en relación con la fosa craneal anterior. También lida de líquido cerebroespinal [cefalorraquídeo] a las ca-
se ubica en un plano inferior respecto de la silla turca situada vidades nasales), al estar comunicadas ambas cavidades,
medialmente, de la que se encuentra separada por el seno pueden originarse meningitis postraumáticas; si la fractura
cavernoso. Su límite posterior es el borde superior de la porción es en la fosa craneal media, puede generarse un desgarro
petrosa del hueso temporal, que presenta una dirección de la arteria meníngea media y consiguientemente un he-
oblicua hacia atrás y lateralmente. Está ocupada por el lóbulo matoma extradural.
temporal del cerebro. En la fosa media se localiza el cavum – Por sus relaciones con el ganglio trigeminal y el propio ló-
trigeminal [cavum de Meckel] para el ganglio del trigémino bulo temporal, constituyen una vía de acceso quirúrgico
y el conducto de la duramadre para el nervio maxilar. La fosa en caso de patologías tumorales, abscesos cerebrales de
origen timpánico, etcétera.
Relaciones del cerebro 229

Lóbulo frontal
Atrio del ventrículo
lateral
Seno frontal Lóbulo occipital

Seno petroso
superior
Polo anterior del Tienda del cerebelo
lóbulo temporal
Seno transverso
Cavidad orbitaria
A. carótida
interna Protuberancia
occipital externa
Seno maxilar

Fig. 27-3. Corte sagital paramediano del cráneo.

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