Razones financieras
Las razones financieras son indicadores utilizados en el mundo de las
finanzas para medir o cuantificar la realidad económica y financiera
de una empresa o unidad evaluada, y su capacidad para asumir las
diferentes obligaciones a que se haga cargo para poder desarrollar su
objeto social.
Indicadores financieros.
Los indicadores financieros son las mismas razones financieras, que sirven para
determinar el desempeño financiero de la empresa, su salud financiera.
¿Qué son las razones financieras?
La información que genera la contabilidad y que se resume en los estados
financieros, debe ser interpretada y analizada para poder comprender el estado
de la empresa al momento de generar dicha información, y una forma de
hacerlo es mediante una serie de indicadores que permiten analizar las partes
que componen la estructura financiera de la empresa.
Las razones financieras permiten hacer comparativas entre los diferentes
periodos contables o económicos de la empresa para conocer cuál ha sido el
comportamiento de esta durante el tiempo y así poder hacer por ejemplo
proyecciones a corto, mediano y largo plazo, simplemente hacer evaluaciones
sobre resultados pasados para tomar correctivos si a ello hubiere lugar.
Las razones financieras, son pues, esos ratios e indicadores que permiten
identificar situaciones particulares de la estructura de una empresa, lo que
permite evaluar su gestión y desempeño.
Clasificación de las razones financieras.
Las razones financieras se pueden clasificar en los siguientes grupos y cada
grupo pretende evaluar en elemento de la estructura financiera de la empresa:
1. Razones de liquidez
2. Razones de endeudamiento
3. Razones de rentabilidad
4. Razones de cobertura
Razones de liquidez.
a liquidez es la cualidad y capacidad de un activo para convertirse en dinero en
efectivo, que a su vez denota la capacidad de una empresa o persona para
cumplir con sus compromisos financieros en el corto plazo.
La razón de liquidez es la forma en que se determina matemáticamente el grado
o índice de liquidez que tiene la empresa, que se puede se puede presentar en
forma porcentual o absoluta, lo que permite una mejor comprensión.
Cuando la empresa asume una obligación financiera con un tercero, como
bancos o proveedores, debe tener claridad sobre su capacidad de liquidez para
cumplir con ese compromiso, y para ello se utilizan una serie de indicadores o
índices que sirven para determinar esa capacidad de pago. Para pagar una
deuda la empresa debe generar efectivo, y si la deuda es a corto plazo, la
capacidad para generar efectivo también debe ser a corto plazo, y por ello se
toman como referencia los activos corrientes de la empresa.
Capital neto de trabajo.
Se determina restando los activos corrientes al pasivo corriente. Se supone que
en la medida en que los pasivos corrientes sean menores a los activos corrientes
la salud financiera de la empresa para hacer frente a las obligaciones al corto
plazo es mayor. Si fuera necesario cubrir pasivos a corto plazo, la empresa
debería tener los activos corrientes necesarios para hacerlo.
Índice de solvencia.
Se determina por el cociente resultante de dividir el activo corriente entre el
pasivo corriente (activo corriente/pasivo corriente). Entre más alto (mayor a 1)
sea el resultado, más solvente es la empresa, tiene mayor capacidad de hacer
frente a sus obligaciones o mejorar su capacidad operativa si fuere necesario.
Prueba ácida.
Es un índice de solvencia más exigente en la medida en que se excluyen los
inventarios del activo corriente. (Activo corriente – Inventarios)÷pasivo
corriente.
Rotación de inventarios.
Indicador que mide cuánto tiempo le toma a la empresa rotar sus inventarios.
Recordemos que los inventarios son recursos que la empresa tiene
inmovilizados y que representan un costo de oportunidad, lo que es muy tenido
en cuenta en la llamada producción justo a tiempo.
Rotación de cartera.
Es el mismo indicador conocido como rotación de cuentas por cobrar que busca
identificar el tiempo que le toma a la empresa convertir en efectivo las cuentas
por cobrar que hacen parte del activo corriente.
Las cuentas por cobrar son más recursos inmovilizados que están en poder de
terceros y que representan algún costo de oportunidad.
Rotación de cuentas por pagar.
Identifica el número de veces que en un periodo la empresa debe dedicar su
efectivo en pagar dichos pasivos (Compras anuales a crédito÷Promedio de
cuentas por pagar)
Razones de endeudamiento.
Las razones de endeudamiento permiten identificar el grado de endeudamiento
que tiene la empresa y su capacidad para asumir sus pasivos. Entre los
indicadores que se utilizan tenemos:
Razón de endeudamiento.
Mide la proporción de los activos que están financiados por terceros.
Recordemos que los activos de una empresa son financiados o bien por los
socios o bien por terceros (proveedores o acreedores). Se determina dividiendo
el pasivo total entre el activo total.
Razón pasivo capital.
Mide la relación o proporción que hay entre los activos financiados por los
socios y los financiados por terceros y se determina dividiendo el pasivo a largo
plazo entre el capital contable.
Razones de rentabilidad.
Con estas razones se pretende medir el nivel o grado de rentabilidad que
obtiene la empresa ya sea con respecto a las ventas, con respecto al monto de
los activos de la empresa o respecto al capital aportado por los socios. Los
indicadores más comunes son los siguientes:
Margen bruto de utilidad.
Mide el porcentaje de utilidad logrado por la empresa después de haber
cancelado las mercancías o existencias: (Ventas – Costo de ventas)÷Ventas.
Margen de utilidades operacionales.
Indica o mide el porcentaje de utilidad que se obtiene con cada venta y para ello
se resta además del costo de venta, los gastos financieros incurridos.
Margen neto de utilidades.
Al valor de las ventas se restan todos los gastos imputables operacionales
incluyendo los impuestos a que haya lugar.
Rotación de activos.
Mide la eficiencia de la empresa en la utilización de los activos. Los activos se
utilizan para generar ventas, ingresos y entre más altos sean estos, más eficiente
es la gestión de los activos. Este indicador se determina dividiendo las ventas
totales entre activos totales.
Rendimiento de la inversión.
Determina la rentabilidad obtenida por los activos de la empresa y en lugar de
tomar como referencia las ventas totales, se toma como referencia la utilidad
neta después de impuestos (Utilidad neta después de impuestos÷activos
totales).
Rendimiento del capital común.
Mide la rentabilidad obtenida por el capital contable y se toma como referencia
las utilidades después de impuestos restando los dividendos preferentes.
(Utilidades netas después de impuestos - Dividendos preferentes)÷ Capital
contable - Capital preferente.
Utilidad por acción.
Indica la rentabilidad que genera cada acción o cuota parte de la empresa.
(Utilidad para acciones ordinarias÷número de acciones ordinarias).
Razones de cobertura.
Las razones de cobertura miden la capacidad de la empresa para cubrir sus
obligaciones o determinados cargos que pueden comprometer la salud
financiera de la empresa. Entre los indicadores a utilizar tenemos:
Cobertura total del pasivo.
Determina la capacidad que tiene la empresa para cubrir el costo financiero de
sus pasivos (intereses) y el abono del capital de sus deudas y se determina
dividiendo la utilidad antes de impuestos e intereses entre los intereses y
abonos a capital del pasivo.
Razón de cobertura total.
Este indicador busca determinar la capacidad que tiene la empresa para cubrir
con las utilidades los cotos totales de sus pasivos y otros gastos como
arrendamientos. Para ello se divide la utilidad antes de intereses impuestos y
otra erogación importante que se quiera incluir entre los intereses, abonos a
capital y el monto de la erogación sustraída del dividendo, como por ejemplo el
arrendamiento.