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Pronunciamiento Minga

Pronunciamiento de encuentro territoriales Mingas Sociales populares de la ciudadanía en Santiago de Cali

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PRONUNCIAMIENTO PÚBLICO

ENCUENTRO FORO NACIONAL​


Por la tierra, el territorio y la vivienda digna.

Domingo 1 de junio de 2025 Cali, Colombia.


… A los medios de comunicación, instituciones y organismos
gubernamentales, comunidades y procesos amigos y hermanos de lucha…

Nosotras y nosotros, comunidades, procesos organizativos, consejos comunitarios,


fundaciones, colectivos, juntas comunitarias, así como líderes y lideresas sociales,
habitantes urbanos y rurales, de la mano de la juventud y las infancias, venimos
para alzar una vez más nuestra voz. Lo hacemos con dignidad, con memoria y con
fuerza colectiva. Acudimos desde distintos territorios y resistencias, pero nos une
una urgencia común: Defender la Vida, la Tierra, el Territorio y el Derecho
Innegociable a una Vivienda Digna.

Venimos de barrios populares, de veredas olvidadas, de territorios golpeados por el


despojo, la guerra y el abandono estatal. Nos une la justa rabia y una esperanza
fértil. Nos cansamos de esperar soluciones desde arriba mientras abajo se siguen
perdiendo vidas, casas, tierras y futuros. Hoy venimos a hablar por nosotras y
nosotros mismos, desde las raíces, con la voz de quienes luchan todos los días por
sostener la vida en condiciones dignas. Porque el derecho a habitar con dignidad no
puede seguir siendo un privilegio ni una promesa vacía: es una urgencia política,
ética y social para enfrentar la urgencia humanitaria que atraviesa nuestra sociedad.

En el marco del Foro Nacional de Tierras, Territorios y Vivienda Digna, realizado


este fin de semana en la ciudad de Cali, juntamos nuestras voces, experiencia y
propuestas, en mesas de trabajo y queremos compartirlas con ustedes y con todo el
país:

1.​ Sobre la vivienda digna y el acceso a la tierra: El acceso a la vivienda


digna sigue siendo una deuda histórica con las comunidades populares,
rurales y urbanas. Los desalojos no solo arrebatan los techos sino también
los sueños. Las familias desplazadas por la violencia del conflicto armado
como sujetos políticos de reparación colectiva reconocidos por la ley 1448,
siguen enfrentando la negligencia estatal o los desmanes de los grandes
megaproyectos, son revictimizadas por una institucionalidad que no
responde: no hay retorno, no hay tierra, no hay techo. ​

La corrupción, la concentración del suelo en pocas familias y la falta de
voluntad política, son las barreras que impiden construir vidas con dignidad.
Exigimos que la vivienda deje de ser tratada como mercancía o estadística, y
sea reconocida como un derecho fundamental, vinculante, colectivo, que
responda a las cosmovisiones de las comunidades. No habrá paz si no hay
territorio donde sembrar, ni cama donde dormir. Las experiencias de lucha
son muchas y diversas y los movimientos viviendistas de colombia hemos
demostrado que el conocimiento popular construye ciudad.

La propuesta es clara: necesitamos una Reforma Urbana Integral que


democratice la tierra, priorice la producción social del hábitat y reconozca a
las comunidades como sujetos constructores de territorio. Es urgente liberar
el suelo para proyectos colectivos, cooperativos y bioconstruidos, y así
enfrentar el modelo de ciudad excluyente que privilegia la rentabilidad
inmobiliaria. Apostamos a barrios vivos, sostenibles y autogestionados.

2.​ Sobre la defensa del territorio, los despojos y desalojos: Para defender
nuestro territorio, reiteramos que el desalojo y el despojo más allá de sus
diferencias jurídicas y/o políticas, tienen el mismo resultado: dejar a las
personas fuera de sus territorios, tejidos y hogares. El desalojo es una
palabra y una política exclusiva para los más empobrecidos, porque cuando a
un rico lo van a sacar de una propiedad lo llaman “expropiación”.

Por otro lado, no existe ninguna política que garantice a las comunidades el
acceso real a la vivienda. Por el contrario, los proyectos de ordenamiento
territorial fragmentan y encarecen el suelo urbano, profundizando aún más
las barreras de acceso. Para nosotros, el Plan de Ordenamiento Territorial
(P.O.T.) es uno de los tantos mecanismos mediante los cuales los sectores
privilegiados se aferran a la ciudad y especulan con el suelo, amparados en
resoluciones burocráticas diseñadas a la medida de sus intereses
económicos.

Denunciamos la violencia sistémica que enfrentamos quienes habitamos en


los márgenes, los bordes y las periferias. El despojo tiene múltiples formas: el
desalojo forzado, la criminalización de la pobreza, la especulación
inmobiliaria, y las amenazas contra quienes defendemos nuestros hogares.
Exigimos una política pública que reconozca nuestras formas de habitar, que
respete los procesos comunitarios de organización del territorio y que
garantice permanencia con dignidad; y que se implemente como decreto en
todo el país, el protocolo de garantía de derechos realizado con la
comunidad.

3.​ Sobre la autoprotección, el cuidado y los derechos humanos: El derecho


a la tierra y la vivienda está ligado a todos los demás derechos: a la salud, a
la educación, a la cultura, a la paz. No es posible hablar de derechos
humanos cuando se violenta el derecho a habitar. Exigimos garantías reales
de protección para los y las defensoras del territorio. No más asesinatos, no
más amenazas, no más impunidad.

Desde la mesa de derechos humanos denunciamos la creciente


securitización y (para)militarización de los territorios, una estrategia de control
social y despojo que pone en riesgo la vida de quienes defienden la tierra, la
vivienda digna y los derechos fundamentales. Esta violencia ejercida tanto
por actores armados legales como ilegales, responde a intereses de
terratenientes, clanes políticos, empresas nacionales y transnacionales, y se
sostiene gracias a la complicidad del Estado y la indiferencia de sectores de
la sociedad civil. Frente a este panorama, exigimos garantías reales para la
vida y la labor de las y los defensores de derechos humanos. No más
asesinatos, no más amenazas, no más impunidad.

Desde la Mesa de Derechos Humanos, reafirmamos nuestro compromiso


irrestricto con la defensa de la vida, la verdad, la justicia y la dignidad de los
pueblos. Hacemos un llamado urgente a las autoridades competentes y a la
sociedad en su conjunto a no guardar silencio frente a las violaciones
sistemáticas de derechos y a actuar con responsabilidad histórica frente a las
demandas de las comunidades. Seguiremos atentos y articuladas en
movilización, porque la dignidad no se negocia y la vida no se entrega. Nos
mantenemos firmes: la lucha por los derechos humanos es una lucha por la
humanidad entera.

4.​ Sobre las infancias: Los niños, niñas y adolescentes reunidos el día 31 de
mayo de 2025 en el primer foro nacional Tierra, Territorio, Vivienda digna.
declaramos que una vivienda digna es un derecho; ésta debe debe ser:
cómoda, segura y en un lugar en armonía donde nos llegue agua constante
en calidad y cantidad, que tenga los servicios de energía y gas, que sea un
espacio en buen estado y que no dependa del dinero, tener un hogar donde
los niños y las niñas al lado de nuestras familias nos sintamos protegidos y
en paz, donde nunca haya desalojo.

Por lo tanto exigimos al presidente, alcaldías y gobernaciones que piense


más en el pueblo trabajador el cual les paga a ustedes un sueldo para que
nos garantice nuestros derechos a la vida, nuestro derecho a la tierra,
nuestro derecho a tener una vivienda digna a todos y todas sin importar su
nacionalidad y su economía, exigimos el respeto a los niños y niñas a
nuestras familias ya que no queremos que haya más violencia hacia las
mujeres ni a nosotras las infancias, exigimos el derecho a la salud que no
dejen morir a las personas, que en nuestros hogares nunca falte la comida
para que nuestras infancias sean en paz y armonía.
5.​ Sobre la ruralidad: Desde la Mesa de Ruralidades nos nombramos como
comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes que hemos sido
desterradas de nuestras tierras ancestrales por la violencia, la codicia y el
abandono estatal. Nuestra raíz es rural, sembradora, ligada a la tierra, al
agua y a la memoria. Por eso decimos: el territorio no es solo suelo, es
identidad, es alimento, es vida digna.

Frente a los desalojos, el despojo, la violencia de grupos armados legales e


ilegales, y las leyes que favorecen a terratenientes y multinacionales,
proponemos la organización como horizonte y la acción como camino.
Defendemos el derecho a habitar y cultivar con dignidad, y por eso
levantamos estrategias que entrelazan el gozo con la resistencia: fiestas,
mingas, trueques, ferias de saberes, tomas simbólicas, plantones
simultáneos y celebraciones como el Inti Raymi o Petronito, para sembrar
conciencia, economía y cultura propia. Apostamos por la Escuela Itinerante,
los comedores comunitarios y el acompañamiento jurídico para sostenernos
en las acciones de hecho que planificamos con cuidado y unidad.

Por todo lo demás exigimos:

●​ Entrega y titulación de tierras prometidas.


●​ Existe una ley para la confirmación banco de tierras en cada ciudad LEY 9
DE 1989, se exige a cada municipalidad la creación de dicho banco de tierras
en Cali y Valle del Cauca, que se articule al decreto de autoconstrucción.
●​ Que se regule el uso del suelo urbano en las ciudades que no están
amparados en el decreto de autoconstrucción.
●​ Inclusión del Valle del Cauca en la reforma rural integral.
●​ Eliminación de normativas como la resolución ICA 970-2010 que criminaliza
nuestras semillas.
●​ El cese de subsidios a la agroindustria para fortalecer al campesinado.
●​ No más desalojos. Y en caso de desastre, en particular en estos momentos
por la ola invernal: ningún desalojo sin reubicación.
●​ Buscar soluciones de vivienda temporal a las familias que han sido
desalojadas o en caso de desalojo, tomar los bienes inmuebles de la SAE
como banco para viviendas temporales.
●​ Crear decreto de protocolo de garantías de derechos en casos de desalojo a
nivel nacional y en cada una de las ciudades.
●​ Que se implemente como decreto en todo el país, el protocolo de garantía de
derechos realizado con la comunidad.
●​ Para garantizar tierras y viviendas a las familias raizales, negras y/o afros de
la ciudad exigimos el reconocimiento de los concejos comunitarios por parte
de la administración municipal (esto es para tierra territorio y vivienda digna).
●​ Identificar predios de la SAE y exigir su uso social.
Y Proponemos:

●​ Construir una ruta de acercamiento con organizaciones que hemos tenido


algunas tensiones pero que compartimos luchas y acciones, para convocar
de manera manera conjunta a un cabildo abierto donde los procesos
comunitarios, territoriales y la institucionalidad puedan seguir debatiendo
alrededor del acceso a la vivienda digna, el hábitat y los servicios públicos, y
en especial una real aplicabilidad del decreto en los territorios.
●​ Construir un modelo de vivienda colectiva y cooperativa, desde una visión
comunitaria y popular.
●​ Construir un modelo alternativo y diferencial de subsidio de vivienda.
●​ Construir un protocolo conjunto de garantía de derechos en casos de
desalojos.
●​ Solicitar a la Sociedad de Activos Especiales (SAE) el listado de todos los
predios que le adjudicó el Fondo Nacional de Ahorro (FNA).
●​ Analizar y discutir la diferenciación de los conceptos de despojo y desalojo.
●​ Reforma de la ley orgánica de ordenamiento territorial, pero de una forma no
solo participativa sino también vinculante. Trabajar en el POT de cada ciudad
garantizando el acceso a la vivienda digna, el hábitat y los servicios públicos
y de calidad.
●​ Acceder a lotes productivos para cultivos comunitarios.
●​ Realizar la cumbre nacional popular que permita recoger elementos alrededor
de la vivienda digna, ejercicios de movilización y una agenda nacional que
logre articular y tejer nuevas formas de lucha.
●​ Articular acciones entre la Agencia Nacional de Tierras, la URT y la sociedad
civil.
●​ Crear campañas de narrativas a partir de experiencias comunicativas que nos
permitan recoger las visiones de ciudad y el modelo de vivienda digna.
●​ Realizar un festival temático “Territorios Libres de (para)militares” que cuente
con palabreos sobre la relación entre el paramilitarismo urbano y el despojo.
●​ Conformar la Escuela Itinerante de Guardias Urbanas Populares, para crear y
fortalecer saberes y expresiones de autoprotección de cada territorio.

Hoy nos pronunciamos y decimos a viva voz, que ante las políticas de despojo y
desarraigo han crecido las resistencias, barrios populares enteros se han levantado
con dignidad, organizándose desde abajo, para defender nuestro derecho al suelo,
a la tierra, a la vivienda y a la vida. Desde la recuperación de tierras hasta la
construcción autogestionada de barrios, desde los comités de vivienda, hasta las
redes de cuidado colectivo, desde las casas okupas y los barrios de paz, el pueblo
colombiano ha dicho ¡basta! y ha construido alternativas reales, nacidas desde el
dolor, pero también desde la organización, que a punta de solidaridad construye
ciudades más justas. Reafirmamos que nuestro horizonte es la liberación de la
tierra, no como promesa vacía, sino como mandato ancestral y urgente necesidad.
Hoy, desde este gran foro nacional hacemos un llamado a los gobiernos, a las
instituciones, a los medios de comunicación y a la sociedad en general: Escuchen
nuestras voces. Escuchen los territorios. Escuchen la dignidad. La tierra, la vivienda
y el territorio no se negocian. Se habitan, se cuidan, se sueñan en colectivo. ¡Por el
derecho a habitar sin miedo, por la vida digna, por los territorios que nos sostienen!

Suscribimos:

1.​ Asociación de Vivienda Hogar Digno Hogar. (Popayán)


2.​ Centro Cultural Comunitario las Colinas - CECUCOL (Cali)
3.​ Ciudad en Movimiento. (Cali)
4.​ Tribunal Popular de Siloé. (Cali)
5.​ Asentamiento Villa Esperanza. (Cali)
6.​ Asentamiento Nueva Esperanza. (Cali)
7.​ Guardia Popular La Chuscala parte baja. (Medellín)
8.​ Barrio José Antonio Galán. (Bello -Antioquia)
9.​ Escuela Taller Sur - USME. (Bogotá)
10.​La conquista 1. (Cali)
11.​CC. Asociación campesina fuerza y futuro. (Cali)
12.​Consejo comunitario nuevo vivir. (Cali)
13.​Rebeldes unidas por el pueblo. (Cali)
14.​Red de apoyo popular. (Cali)
15.​Ciudadanías para la paz. (Cali)
16.​Reclaim the City (Súdafrica)
17.​Colectivos Unidos de PR. (Cali)
18.​Tulpakas (Cali)
19.​Tejido solidario.(Cali)
20.​Asociación campesina Red de Huertos Agroecológicos de Cali- 28A (Cali)
21.​Asociación campesina de Agricultores del Valle del Cauca.
22.​Fundación MadreBarrio. (Cali)
23.​Colectivo de Derechos Humanos N21. (Cali)
24.​Asociación comunitaria ASOCABO. (Cali)
25.​Consejo comunitario Raíces Ancestrales. (Cali)
26.​Consejo comunitario Renacer de las víctimas. (Cali)
27.​Colectivos Unidos de Puerto Resistencia. (Cali)
28.​Marcando la Diferencia. (Cali)
29.​ASOVICONUR. (Cali)
30.​Asociación Betania. (Cali)
31.​Bajo pance. (Cali)
32.​La Viga Pance. (Cali)
33.​Junta de vivienda comunitaria reflejos de Florida. (Cali)
34.​Richardly Son Band SoundSystem. (Cali)
35.​La Incendiaria. (Cali)
36.​Asociación de Zona urbana conquista 2. (Cali)
37.​Consejo comunitaria Tierras Ancestrales. (Cali)
38.​Organización de familias desplazadas en busca de una vivienda digna. (Cali)
39.​Uramba. (Cali)
40.​COCU-Univalle (Cali)
41.​Oriente Crew Rap. (Cali)

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