UNIVERSIDAD MARIANO GALVEZ COBAN A.
INTEGRANTES
Nombre Carnet
Darin Arturo Chén Chamán 0504-23-22245
Harvey Omar Botzoc Cucul 0504-23-22108
Angel Gabriel Isem Pana 0504-23-20472
LIC: Jorge Mario Catún Caal
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
Curso: Derecho Civil III
Sección: B
TRABAJO:
TESTAMENTO MILITAR
INTRODUCCION
El testamento militar es una figura jurídica excepcional contemplada en el Código Civil
de Guatemala (Decreto Ley 106), diseñada para permitir que los miembros de
las Fuerzas Armadas y personal bajo su jurisdicción en tiempos de guerra o campaña
militar dispongan de sus bienes y últimas voluntades bajo condiciones especiales.
A diferencia de los testamentos ordinarios (notariales, ológrafos o cerrados), el
testamento militar surge en un contexto de urgencia y riesgo inminente, donde no
siempre es posible cumplir con las formalidades legales convencionales. Por ello, el
derecho guatemalteco, siguiendo principios de practicidad y necesidad, establece
requisitos más flexibles para garantizar que los militares en servicio activo puedan
testar, incluso en el campo de batalla.
Este tipo de testamento refleja el reconocimiento del Estado hacia quienes
asumen altos niveles de sacrificio en defensa de la nación, brindándoles un mecanismo
ágil y seguro para ordenar su sucesión. Sin embargo, su validez está sujeta a
condiciones específicas, como la situación de conflicto armado y la supervivencia del
testador después de finalizada la campaña.
El testamento militar, denominado especial por el Código Civil, es en sí una forma
excepcional de otorgar testamento, en vista de que únicamente puede otorgarse
cuando no sea posible efectuarlo en la forma común.
“En el Derecho Romano se consideró al Testamento Militar como un testamento
privilegiado, tanto en su forma como en cuanto a su contenido”
“Hay que tener presente que esta clase de testamento, tanto en el derecho romano
como en las legislaciones europeas posteriores, se le tenía como una forma privilegiada
de testar. Ahora bien, llegada la época de los códigos civiles, dejo de ser este un
testamento de los “Militares”, para convertirse en un testamento militar, que puede
otorgarse atendiendo a situaciones bélicas que no permiten la forma común”.
Testamento Militar es el “que se otorga en tiempo de guerra por los militares que se
hallen en una expedición militar, en una plaza sitiada o en un cuartel o guarnición fuera
del territorio de la República. También pueden otorgar este testamento los voluntarios,
rehenes o prisioneros, los cirujanos militares, el cuerpo de intendencia, los capellanes,
los vivanderos, los hombres de ciencia agregados a la expedición y los individuos que
los acompañen, todos los cuales pueden testar ante un oficial que tenga por lo menos
el grado de capitán, ante un intendente del Ejército o ante el auditor general y dos
testigos. Tratándose de un enfermo o herido, podrá hacerlo ante el capellán o médico
que lo asista; y si se hallare en un destacamento, ante el oficial que lo mande,
cualquiera sea su grado. La validez del testamento militar es de 90 días a contar de la
fecha en que hubiesen cesado las circunstancias que lo autorizaban”. “El testamento
militar es una forma especial de testar que, en tiempo de guerra, pueden hacer los
componentes del ejercito o las personas que a él le sigan, siempre que se hallen en
campaña o en situación similar de acción bélica”; según la legislación española, el
testamento militar comprende tres fases “1) el otorgamiento, 2) remisión al Ministerio
del Ejército; y 3) protocolación por vía judicial”
“La situación que lo caracteriza es la inmediatividad de una acción bélica, en este caso
podrá ser otorgado de palabra ante dos testigos, pero dada la forma en que se otorga la
disposición testamentaria, la eficacia de ésta únicamente durará mientras subsiste el
peligro inminente de una acción bélica toda vez que cuando la misma deja de subsistir,
el testador podrá otorgar su testamento en sus formas ordinarias. Pero si el testador
fallece en el acto bélico este testamento tendrá eficacia siempre y cuando éste se
formalice en forma escrita”
El fundamento del testamento militar no se encuentra propiamente hablando en la
profesión militar, sino que más bien descansa en la situación de peligro que encierra
para los militares el encontrarse en campaña en tiempo de guerra.
Respecto a las personas que pueden otorgar esta clase de testamento, el Artículo 965
del Código Civil establece: “Los militares en campaña, rehenes, prisioneros y demás
individuos empleado sen el ejercito o que sigan a este, podrán otorgar testamento
abierto ante el oficial bajo cuyo mando se encuentren. Es aplicable esta disposición a
los individuos de un ejército que se halle en país extranjero”.
Respecto de las personas ante quienes puede otorgarse el testamento militar, el
Artículo 965, preceptúa tres posibilidades: 1) En campaña, ante el oficial que esté al
mando; 2) Si el testador estuviere enfermo o herido ante el facultativo que lo asiste, o
ante un oficial de cualquier categoría y 3) Si estuviere en destacamento se otorgará
ante el que manda este, aunque sea subalterno.
Si bien en la doctrina y en legislaciones extranjeras puede otorgarse el Testamento
Militar en las modalidades de testamento abierto o cerrado, en Guatemala, de
conformidad con el Artículo 965 únicamente se estipula la modalidad de testamento
abierto. Debiendo cumplir con los mismos formalismos que están estipulados para el
testamento abierto, a excepción de aquella que establece que debe de estar contenido
en escritura pública, por lo que se debe otorgar ante dos testigos que sepan leer y
escribir, quienes han de estar presentes en el momento de otorgarse el testamento,
percibiendo directamente la manifestación de voluntad del testador. Luego se redactará,
leerá y firmará en unidad de acto, exactamente igual que en los testamentos ordinarios.
La parte final del Artículo 965 estipula que “si el testador no pudiere firmar, lo hará por el
cualquiera de los dos testigos”; siendo ésta otra diferencia respecto de los testamentos
comunes, ya que en este caso no es necesaria la presencia de un testigo más cuando
el testador no puede firmar. Posteriormente a su otorgamiento, el testamento otorgado
deberá ser remitido a autoridad competente; de conformidad con el Artículo 966 del
Decreto-Ley 106, Código Civil, “deberá ser remitido con la brevedad posible al Cuartel
General y por éste al Ministerio de la Defensa”.
El testamento cobrará plena eficacia en el momento del fallecimiento del testador a
consecuencia de algunas de las causas que justifican dicho testamento; al acontecer
esto, prescribe el Artículo 966 “el ministro remitirá el testamento al juez del último
domicilio del difunto y, no siéndole conocido, a cualquier Juzgado de Primera Instancia
del Ramo Civil del departamento de Guatemala, para que, de oficio, cite a los herederos
y demás interesados en la sucesión”. Las personas interesadas deberán solicitar ante el
juez a quien se remitió el testamento que dicte la resolución respectiva mandando
protocolizar el testamento, entregándolo al notario que designe la mayoría de los
herederos o, en su defecto, al que decida el propio juez a fin de que lo protocolice, de
conformidad con lo que para el efecto preceptúa el Artículo 472 Código Procesal Civil y
Mercantil, Decreto-Ley 107.