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Preguntas Examen Mas Frecuentes de HCMMC-1

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Tema 1: la cultura material y el trabajo de la arqueología clásica

Las fuentes de conocimiento en arqueología clásica


Las fuentes arqueológicas incluyen todos los restos materiales estudiados con metodología
arqueológica. El concepto ha evolucionado desde la idea de “monumento” hacia una visión más
amplia de cultura material, que abarca objetos domésticos, herramientas, residuos, estructuras
funerarias, viviendas, talleres, asentamientos y el territorio. La Nueva Arqueología ha enfatizado la
importancia del contexto en el análisis de los hallazgos.
Además, la arquitectura es una fuente arqueológica importante, ya sea en ruinas o en pie con
modificaciones.
La Arqueología de la Arquitectura permite analizar la historia de un edificio, identificando sus etapas
de construcción y transformación. Este análisis es clave para la restauración del patrimonio, ayudando
a respetar la evolución de las estructuras arquitectónicas.
Las fuentes epigráficas son inscripciones en soportes duraderos como piedra o bronce, que sirven
como documentos para la reconstrucción histórica en Arqueología. La Epigrafía, establecida como
disciplina autónoma desde el siglo XIX, estudia estos textos escritos sobre materiales perdurables.
Las inscripciones tienen un doble carácter: arqueológico, por su soporte y hallazgo en excavaciones, y
documental, por su contenido. Proporcionan información sobre organización político-social,
economía, derecho y religión, además de reflejar prácticas funerarias, tendencias económicas y modas.
Su valor para la Arqueología aumenta cuando están fechadas, ya que permiten una cronología más
precisa de los hallazgos.
Las fuentes numismáticas estudian las monedas en todos sus aspectos, considerándolas una
disciplina autónoma y no solo auxiliar de la Arqueología. Las monedas, generalmente metálicas y
acuñadas con una autoridad impresa, tienen un valor legal como medio de cambio.
Desde una perspectiva arqueológica, las monedas contienen información clave sobre iconografía,
metrología, cronología y situación económica y política. Su valor como fuente histórica depende del
contexto en el que se hallan, ya que poseen una fecha de acuñación que permite establecer un terminus
post quem (fecha mínima posible para el contexto arqueológico).
Sin embargo, la información numismática no es tan directa como la epigráfica y requiere un análisis
especializado. La Numismática moderna se enfoca en el contexto de las emisiones, estudiando
aspectos como el volumen, las causas de emisión, irregularidades de peso, devaluaciones y el cese de
la producción monetaria.
Las fuentes etnográficas ayudan a reconstruir la cultura material de sociedades antiguas mediante la
observación de grupos tradicionales actuales. Aunque el registro arqueológico es parcial, la
comparación entre comportamientos presentes y vestigios pasados es clave en la Nueva Arqueología.
Sin embargo, las analogías tienen límites, ya que no siempre es posible correlacionar aspectos
inmateriales entre sociedades antiguas y modernas.
Las fuentes escritas incluyen documentos literarios, jurídicos y geográficos, esenciales para la
Historia y la Arqueología. Ayudan a completar información que los restos materiales no explican por
sí solos. Los textos han permitido identificar yacimientos y comprobar datos históricos, aunque deben
interpretarse con cautela debido a posibles errores o sesgos. No siempre es válido asociar directamente
un hallazgo arqueológico con un evento histórico concreto, ya que pueden existir otras explicaciones
más localizadas.
Las fuentes bibliográficas son fuentes escritas secundarias que incluyen obras antiguas y modernas
relacionadas con la Arqueología Clásica. Todo arqueólogo debe recurrir a la bibliografía para
complementar su investigación, ya que esta puede ser tan importante como el propio registro
arqueológico.
La bibliografía permite identificar materiales o estructuras similares a las estudiadas y utilizar
contextos bien datados como referencia. Se divide en cuatro categorías principales:

1. Publicaciones técnicas sobre excavaciones, informes preliminares y catálogos de colecciones.


2. Trabajos específicos sobre problemas concretos, en forma de artículos o monografías.
3. Estudios de síntesis que actualizan conocimientos sin ser divulgativos.
4. Grandes repertorios de consulta, como enciclopedias, diccionarios y bibliografías especializadas.

Las fuentes cartográficas y otras fuentes gráficas incluyen representaciones de superficies


geográficas, edificios y elementos materiales utilizadas en la investigación arqueológica. La
Cartografía es esencial para ubicar yacimientos, realizar análisis espaciales y evaluar el entorno de un
sitio en estudio. Se usa en etapas previas para prospecciones arqueológicas y el análisis de antiguas
redes de caminos.

Los arqueólogos emplean diferentes tipos de mapas según la escala y el propósito, como las series
1:50 000 y 1:25 000 del IGN y SGE, o mapas de mayor detalle (1:2000 o 1:5000) en prospecciones.
Actualmente, la cartografía digital (como la Carta Digital de España) es estándar en la gestión
territorial y el uso de SIG.

También se utilizan mapas temáticos específicos, como geológicos o hidrológicos.

Entre las fuentes cartográficas y orales se encuentra la toponimia, que estudia los nombres de lugares.
Su valor para la Arqueología Clásica es alto, ya que los topónimos pueden conservar información
histórica, social y política, o indicar la presencia de restos arqueológicos (ej. Augusta Emerita →
Mérida).

EL METODO Y LAS TECNICAS DE TRABAJO EN ARQUEOLOGIA CLASICA:

Se identifica la metodología arqueológica con las reglas que rigen el planteamiento y ejecución de un
trabajo práctico de investigación arqueológica, en especial la excavación, confundiendo el método con
una de sus técnicas. A efectos de su sistematización, S. Gutiérrez divide las técnicas arqueológicas en:
• Técnicas de recuperación de testimonio arqueológico. Dentro de estos procedimientos están las
técnicas de excavación y las formas de investigación arqueológica no destructiva.
• Técnicas que se circunscriben al estudio de los vestigios previamente obtenidos. Los procedimientos
empleados son: la datación, la clasificación y análisis de resultados.

TECNICAS DE RECUPERACION DE TESTIMONIOS ARQUEOLOGICO

3.1.1. La excavación arqueológica

Es el procedimiento fundamental de recuperación de testimonios materiales del pasado, ya que


permite conocer la secuencia de estratificación de los depósitos arqueológicos.
Los pasos previos a la excavación son: la consulta de la documentación existente (trabajos previos,
fuentes literarias, cartografía…), la prospección arqueológica, el manejo de técnicas modernas
(fotografía aérea, satélites, prospección geológica), y la prospección visual.
La excavación nos permite analizar las actividades humanas en un periodo determinado del pasado, y
los cambios experimentados por esas actividades de una época a otra. El fundamento de la excavación
como técnica arqueológica se basa en el concepto de estratificación geológica, que establecía la
disposición de los estratos de un terreno en capas superpuestas, fruto de una secuencia cronológica.
La excavación sigue la Ley de Sucesión Estratigráfica de E. C. Harris, que establece que cada unidad
estratigráfica se encuentra entre la capa más antigua que la cubre y la más moderna que está por
debajo. Las unidades estratigráficas pueden ser positivas, cuando resultan de actividades de
construcción o acumulación, o negativas, cuando son producto de erosión, saqueo o destrucción.
Las estrategias de excavación son diversas y se adaptan siempre a las necesidades y características del
yacimiento. En cuanto a estrategias de excavación, se han utilizado diferentes métodos a lo largo del
tiempo.
Antiguamente se empleaban trincheras y cuadrículas, pero en las últimas décadas se ha impuesto la
excavación en área abierta desarrollada por Barker , que permite analizar un yacimiento sin
interrupciones físicas.

3.1.2. Técnicas ligeras o no destructivas de investigación arqueológica

Conjunto de sistemas de investigación centrados en los análisis de los vestigios existentes sobre la
superficie, surgidos para contrarrestar los inconvenientes económicos y técnicos que supondría la
aplicación del procedimiento de excavación a toda investigación arqueológica. Entre ellos; 1.
Prospección arqueológica: conjunto de métodos y técnicas que se emplean para la localización de
yacimientos arqueológicos, ya sean restos aislados o yacimientos de gran extensión. La confección de
las primeras Cartas Arqueológicas, concebidas como una recopilación de yacimientos arqueológicos
en una unidad territorial dada, cuya finalidad fue la defensa del Patrimonio Arqueológico.
También se puede definir como “el conjunto de trabajos de campo y de laboratorio previos a la
excavación arqueológica, y que incluyen el estudio de una zona geográfica para descubrir el mayor
número posible de yacimientos allí existentes” (Fernández Martínez). Así se han sumado otras
técnicas que permiten perfeccionar la capacidad de detección de yacimientos o de posibles acciones
humanas que han modificado el territorio. La prospección arqueológica se puede dividir en trabajo de
análisis de la cartografía, fotografía aérea, imágenes de satélite, análisis de la toponimia publicaciones
y descripciones.
2. Arqueología de la Arquitectura: análisis estratigráfico de los restos arquitectónicos no enterrados.
Se trata de documentar las diferentes actuaciones sufridas por un edificio, “leyendo” la información
contenida en sus muros. Para eso se aplican técnicas de lectura estratigráfica, considerando el edificio
como un depósito vertical con información de todas las acciones de que ha sido objeto, desde su
construcción hasta el momento del estudio.

TECNICAS DE DATACION, CLASIFICACION Y ANALISIS. II

3.1. Datación

La datación arqueológica permite situar restos materiales en un periodo temporal específico. Existen
dos tipos principales:
– Cronología relativa: Determina si un objeto es más antiguo o más moderno en relación con
otro sin asignarle una fecha exacta.

– Cronología absoluta: Proporciona fechas precisas mediante técnicas como la datación


estratigráfica, el análisis de Carbono14, la termoluminiscencia y la dendrocronología. También
se pueden utilizar referencias históricas como calendarios y registros de dinastías.

3.2. Clasificación
La clasificación arqueológica permite organizar los hallazgos en tipologías basadas en características
medibles. Esta categorización es fundamental para establecer cronologías relativas y comprender la
evolución de los objetos en el tiempo.

3.3. Análisis Arqueológico

Existen diversas disciplinas que complementan la investigación arqueológica, tales como:


– Arqueología subacuática: Estudia restos sumergidos en cuerpos de agua.
– Análisis ecológico: Examina las condiciones ambientales en las que se desarrollaron los
yacimientos.
– Arqueobotánica: Analiza restos vegetales antiguos.

– Estudios de materiales: Mediante análisis químicos, se investiga la composición y el origen de


materiales cerámicos, metálicos y líticos.

Tema 2: LA CRETA MINOICA Y EL SISTEMA PALACIAL

1. EL SISTEMA PALACIAL EN CRETA Y SU REFLEJO EN LA ARQUITECTURA Y


EL URBANISMO

Los Primeros Palacios: Técnicas Arquitectónicas

A finales del Minoico Medio I se construyeron los primeros palacios en Knossos (centronorte),
Phaistos (centrosur), Mallia (centrooriental) y Zakros (oriente), con posibles centros menores en otras
zonas de Creta.
Estos edificios centralizaban el almacenamiento y la administración, sugiriendo una jerarquía entre
grandes palacios y centros subordinados.
Los restos arqueológicos de estos palacios han sido destruidos o modificados por construcciones
posteriores, lo que dificulta su estudio. Sin embargo, las características técnicas de su arquitectura
incluyen:
– Construcción con planificación previa, uso de una unidad de medida y trabajo especializado.
– Optimización del esfuerzo en la edificación, evitando cimentaciones profundas y aplicando
mampostería cuidada solo en zonas visibles.
– Uso de bloques de piedra irregulares, retocados para encajar entre sí.
– Distintas técnicas según la zona del edificio:
– Plantas bajas con cascotes y mortero reforzados con vigas.
– Pisos superiores con ladrillos aligerados.
– Sillería reservada para fachadas principales.
– Empleo de ortostatos (bloques altos y delgados) en la base de los muros.
– Muros con doble cara de mampostería y relleno interno, o con una sola cara sobre escombros.
– Uso abundante de madera en marcos de puertas y ventanas, forjados y columnas,
convirtiéndose en un elemento distintivo de la arquitectura minoica.
– Materiales de construcción similares entre palacios y edificaciones menores.
– Adornos en piedra y madera, con el yeso pintado como material decorativo principal. En
etapas posteriores, este se convirtió en soporte de decoraciones geométricas y figurativas.

Las Ciudades de los Primeros Palacios

Las ciudades minoicas eran abiertas y decorativas, con calles pavimentadas, alcantarillado y sistemas
de agua y saneamiento para las clases altas mediante tuberías de arcilla. Su trazado urbano era
sinuoso, con casas pequeñas de hasta dos habitaciones y una posible plaza pública central. Desde la
Época Prepalacial se diseñaron con cuidado, adaptándose a la topografía.
Cada ciudad tenía un palacio en el centro, con suministro de agua, decoraciones, ventanas y asientos
de piedra. No contaban con murallas, salvo Mallia, situada en una llanura costera vulnerable.
Mallia es una de las ciudades mejor estudiadas de esta época, con barrios organizados desde el palacio
hacia el mar. Destacan:
• La Cripta Hipóstila (posibles funciones públicas).
• El ágora.
– Necrópolis y un puerto en la Playa del Molino.
– Un santuario al sur.
– El “Barrio de Mu”, con dos edificios probablemente dedicados a actividades palaciales y
talleres.

2. LOS SEGUNDOS PALACIOS EN CRETA. ENSAYOS DE PLANIFICACION


GLOBAL.

A finales del Minoico Medio II (1700 a.C.), los Primeros Palacios colapsaron, posiblemente debido a
conflictos internos o un terremoto. Esto marcó el inicio del Periodo Neopalacial, durante el cual se
fundaron nuevas ciudades y se construyeron palacios más grandes y majestuosos sobre las ruinas de
los anteriores.
Estos palacios, que centralizaban el poder administrativo, eran casi pequeñas ciudades e incorporaban
influencias arquitectónicas del Próximo Oriente.
El poder se concentraba en el rey de cada palacio, quien ejercía autoridad civil y religiosa. Aunque
existían cuatro grandes centros palaciales, surgieron también palacios menores que reflejaban una
sociedad jerarquizada en la que el palacio era el núcleo del sistema.

Características arquitectónicas de los Segundos Palacios

Los nuevos palacios incorporaron elementos de los anteriores o se cimentaron sobre ellos. Entre sus
principales características se encuentran:
• Patio central: de orientación nortesur, servía como punto de reunión para celebraciones.
– Patio occidental: espacio pavimentado frente a la fachada oeste, posiblemente para asambleas
populares.
– Fachada oeste: alineaba santuarios y habitaciones nobles abiertas al patio occidental.
– Almacenes: grandes salas con vasijas (pithoi) para almacenar productos.
– Conjuntos residenciales:
– Habitaciones con buena ventilación y luz natural.
– Sala del rey y de la reina.
– Piscina lustral para ceremonias, conectada a las habitaciones privadas.
– Polythyron: habitación con múltiples puertas, posiblemente para controlar el acceso o la
ventilación.
– Sala de banquetes: en el segundo piso, con más de ocho columnas y separada de otras
estancias.
– Zona de recepción: ubicada en la segunda planta del ala oeste, decorada con frescos.
– Estancias culturales: cripta con pilares en el sótano del lado oeste del patio central.
– Entradas múltiples: la mayoría conducían al patio central, pero no se ha identificado una
principal.

Otros elementos arquitectónicos incluyen:

• Pozo de luz: apertura en el techo para iluminación y ventilación.


– Retretes: con asientos sobre conductos de evacuación conectados a un sistema de drenaje de
tubos encajados. Aseos
– Funciones de los Palacios Minoicos: Los palacios tenían múltiples funciones, entre ellas:
– Producción textil.
– Centros de poder civil y religioso, organizando la recolección, almacenamiento y distribución
del excedente agrícola.
– Supervisión de artesanos especializados, quienes trabajaban con oro, marfil y piedras
preciosas, posiblemente comerciando algunos productos.
– Residencia y centro ceremonial, combinando actividades religiosas y gubernamentales bajo
una figura de poder que ejercía ambas funciones.
Las Ciudades de los Segundos Palacios

Durante este periodo surgieron villas o casas de campo, influenciadas por la arquitectura palacial y
utilizadas para almacenar excedentes, administrar territorios y realizar cultos religiosos. Knossos: el
palacio estaba en el centro de una red de calles que llevaban al puerto y al campo, con grandes villas
como la Villa Real.
Phaistos y Mallia: no se han hallado grandes construcciones en los alrededores; los palacios eran el
núcleo del asentamiento.
Gournia: pequeño centro costero con calles pavimentadas y alcantarillado. Su estructura urbana era
irregular y adaptada al terreno. En el centro se encontraba la Casa del Gobernador, con almacenes,
áreas de culto y una elaborada fachada. Se observa diferenciación social por el tamaño de las
viviendas, algunas con un posible segundo piso. Gournia carecía de murallas, lo que sugiere una
ciudad abierta sin carácter defensivo.

3. LA PINTURA MURAL EN EL MUNDO MINOICO

La pintura mural cretense surgió en el Neolítico y evolucionó con el tiempo, destacando el uso del
fresco sobre enlucidos de cal húmeda. Durante la época de los Primeros Palacios, hubo avances en la
preparación del enlucido y variedad de pigmentos, predominando colores como amarillo, gris, blanco
y azul en diseños geométricos sobre fondo claro.
En el Minoico Medio IIIA, se introdujeron fondos oscuros y nuevos colores como naranja y verde. El
fresco más antiguo conservado, Los recolectores de azafrán, muestra la incorporación de temas
naturalistas y la combinación de diseños geométricos y florales.
En la etapa de los Segundos Palacios, la pintura mural se expandió a todas las superficies
arquitectónicas, manteniendo colores tradicionales (rojo, amarillo, negro, azul y blanco). Las
características de este periodo incluyen:
División de la decoración en tres franjas horizontales, con la central como la más relevante.
Uso del color para diferenciar el sexo (rojo para hombres, blanco para mujeres).
Variedad de tamaños, desde grandes murales hasta miniaturas.
Temática diversa, con escenas naturales y figurativas que transmiten dinamismo.
Motivos marinos reservados para los suelos.
Representaciones con posible significado ritual o simbólico.
La pintura al fresco de Creta se difundió a sus áreas de influencia, como Thera (Santorini), donde la
erupción volcánica preservó obras destacadas como Los boxeadores, la primera representación de la
anatomía infantil en el arte oriental. Las técnicas y temáticas minoicas también llegaron a regiones
lejanas, como el delta del Nilo.
Tema 3: LA CULTURA MICÉNICA

EL PERÍODO DE LAS TUMBAS DE FOSA Y LA FORMACIÓN DEL MUNDO MICÉNICO

Durante la transición del Heládico Medio al Heládico Reciente (siglo XVII a.C.), se observa una
reestructuración en la Grecia continental, con el crecimiento de algunos centros como Micenas. La
diferenciación social se refleja en la esfera funeraria, destacando los Círculos A y B de Micenas,
que contienen tumbas de fosa y ricos ajuares, incluyendo armas, máscaras de oro y vasos de metal.

El Círculo A (1600-1500 a.C.) fue descubierto por Schliemann en 1876, mientras que el Círculo B
(1650-1550 a.C.), hallado por Blegen en 1951, es más antiguo. La riqueza de estos enterramientos ha
generado diversas teorías: algunas proponen la llegada de grupos extranjeros, mientras que la
Arqueología Procesual sugiere un desarrollo interno, impulsado por el crecimiento demográfico y el
control de rutas comerciales.

Micenas habría monopolizado el comercio de oro desde el área danubiana, acelerando su


consolidación como poder central. Este período, conocido como Micénico Antiguo, se extiende hasta
la caída de Knossos (siglo XIV a.C.), cuando los micénicos reemplazan a la civilización minoica en
la hegemonía del Mediterráneo. La civilización micénica floreció hasta el siglo XIII a.C., momento
en que colapsó el sistema palacial, dando paso a comunidades más aisladas, aunque aún fieles a sus
tradiciones culturales.

ARQUITECTURA Y OBRAS PUBLICAS EN EL MUNDO MICÉNICO.

Las Ciudades Fortificadas Micénicas

En los siglos XIV-XIII a.C., la cultura micénica se organizaba en varios reinos independientes, cada
uno con una capital administrativa. Estas ciudades tenían una estructura de ciudad-palacio, donde el
palacio real, los templos y algunas residencias se ubicaban dentro de una ciudadela fortificada,
mientras que el resto de la población vivía en asentamientos alrededor.
Las fortificaciones micénicas se destacaban por sus impresionantes muros ciclópeos, construidos con
enormes bloques de piedra apenas trabajados, alcanzando hasta 8 metros de altura. Estos muros
aprovechaban el terreno natural para reforzar la defensa. Ejemplos notables incluyen Micenas,
Tirinto, Argos y la Acrópolis de Atenas.
Uno de los elementos arquitectónicos más característicos era el triángulo de descarga, que aligeraba
el peso sobre los dinteles de las puertas. Un ejemplo icónico es la Puerta de los Leones en Micenas,
compuesta por grandes sillares y un relieve de leones esculpido en bajorrelieve.
Con el tiempo, las fortificaciones evolucionaron, incorporando sistemas de abastecimiento de agua
mediante túneles escalonados que conectaban con cisternas subterráneas. También se añadieron
casamatas (pequeñas cámaras dentro de los muros) para almacenamiento, vigilancia o posiciones
de tiro.
Aunque las ciudades micénicas muestran un fuerte carácter defensivo, algunos estudiosos sugieren
que al principio estas murallas simbolizaban poder más que una necesidad militar. Sin embargo, la
expansión de las fortificaciones y la preocupación por el agua indican que con el tiempo la seguridad
se convirtió en una prioridad. Aunque se han propuesto influencias de los hititas y los cicládicos, las
fortificaciones micénicas parecen derivar principalmente de tradiciones arquitectónicas locales.
Este sistema defensivo diferenciaba a los micénicos de los cretenses, cuyos palacios carecían de
murallas, y muestra la importancia estratégica de la guerra y la protección en la sociedad micénica.
Arquitectura Doméstica

No existió un único modelo de vivienda en la época micénica, pero pueden clasificarse en:
- Casas sencillas: De planta cuadrangular, con una o más habitaciones pequeñas de forma
rectangular o cuadrada.
• Casas más complejas:
• Simples: Habitaciones alineadas en un mismo eje.
• Compuestas: Varias unidades superpuestas. Materiales de construcción: Arcilla, barro y
piedra.
Entre las casas sencillas y los palacios existían residencias intermedias con mayor tamaño y lujo.
Algunas imitaban los palacios con una estructura de megaron central y habitaciones alrededor.

Obras Públicas: Drenaje y Vías de Comunicación

Los micénicos desarrollaron un sofisticado sistema de infraestructura para la gestión del agua y las
comunicaciones:
- Obras de drenaje: - Lago Kopaïs (Beocia): Construcción de diques y canales para el control del
agua en una de las zonas agrícolas más fértiles de Grecia central. - Presa de Tirinto: Desviación
de inundaciones mediante un canal excavado hasta el mar. - Red de caminos: Facilitaban el
tránsito de carros, animales y peatones. Se han hallado restos en Argólida, Mesenia, Beocia y
Fócida, con:
• Pavimentación y contrafuertes de piedra ciclópea.
• Puentes sobre barrancos.
• Canales de drenaje con falsa bóveda.
El camino mejor conservado parte de Micenas hacia el Este, con un tramo de 3 km de largo y 2,50 m
de ancho, protegido por muros ciclópeos y cunetas de drenaje.

La arquitectura micénica muestra una combinación de viviendas diversas, desde casas modestas hasta
residencias lujosas, y un alto nivel de planificación urbana, con sistemas avanzados de drenaje y una
red de caminos bien estructurada. Esto refleja una sociedad organizada y con conocimientos técnicos
avanzados.

LOS PALACIOS MICENICOS. ORIGENES Y ESTRUCTURAS CONSTRUCTVAS

Los palacios fueron los edificios más representativos de la civilización micénica. Se han encontrado
al menos nueve de ellos en distintas regiones de Grecia continental, siendo los mejor conservados
los de Tirinto, Pylos y Gla. Estos palacios se ubicaban en zonas elevadas para simbolizar el poder de
los gobernantes.

El origen de los palacios micénicos es debatido. Algunos investigadores sostienen que derivan de los
palacios minoicos de Creta, mientras que otros destacan la influencia de tradiciones continentales
previas, como la "Casa de las Tejas" de Lerna (siglo III a.C.). Otra teoría propone que los palacios
surgieron de la competencia entre élites locales, consolidándose con el tiempo en centros
administrativos y políticos.

A partir del Heládico Reciente IIIA2, los palacios adoptaron una estructura uniforme, caracterizada
por:

• Megaron central: La sala principal del palacio, con un porche, vestíbulo y la sala del trono.
En el centro había un hogar circular rodeado de cuatro columnas.
• Patio principal: Espacio abierto que daba acceso al megaron. En algunos casos, tenía
columnatas y un pórtico monumental.

• "Megaron de la Reina": Similar al megaron principal, pero de menor tamaño. Su función


exacta es incierta.
• Baño: Se ha hallado evidencia en Tirinto y Pylos, incluyendo una bañera de barro cocido.
• Otras dependencias: Salas administrativas, almacenes, talleres y habitaciones de servicio.

A diferencia de los palacios minoicos, que eran expansivos y de disposición flexible, los palacios
micénicos eran centrales, jerarquizados y planificados alrededor del megaron.

Los palacios se construyeron con piedra y mortero, utilizando troncos de madera como molde.
Algunas paredes eran de adobe en los pisos superiores. Se usaban columnas estucadas, ventanas y
sistemas de desagüe, y es posible que algunos techos estuvieran cubiertos con tejas planas.

Los palacios eran centros de control económico y político, como revelan las tablillas en Lineal B
encontradas en Pylos, Micenas, Tebas y Tirinto. En ellas se documenta la producción de textiles,
metales, aceite y perfumes. La sociedad estaba jerarquizada:

1. Wanax: Soberano con poder absoluto sobre la administración y el ejército.


2. Aristocracia guerrera: Funcionarios y líderes militares.
3. Da-mo: Campesinos y artesanos libres.
4. Esclavos: La clase más baja.

Los palacios micénicos no solo eran residencias reales, sino también centros administrativos,
religiosos y económicos, lo que los convirtió en el núcleo del poder micénico hasta su colapso a
finales del siglo XII a.C.

LA ARQUEOLOGÍA DE LA MUERTE EN MICENAS

La arqueología de la muerte en Micenas se enfoca en la importancia de las necrópolis para entender


las creencias y valores de las comunidades heládicas. Durante la fase formativa de la sociedad
micénica, las tumbas de fosa fueron reemplazadas por dos tipos principales de tumbas
monumentales: las tumbas de cámara y las de tipo tholos. A lo largo del tiempo, se propusieron
lecturas sociales de estas estructuras funerarias, asociando las tumbas de tholos con la aristocracia y
las tumbas de cámara con la sociedad común.

Sin embargo, investigaciones más recientes, especialmente dentro del campo de la Arqueología de la
Muerte, han cuestionado esta relación entre la riqueza de los enterramientos y el estatus social del
difunto. Los estudios más modernos, como los de D'Agostino, sugieren que las necrópolis no deben
ser vistas solo como un reflejo de la jerarquía social, sino como una herramienta para entender cómo
una sociedad construía ideológicamente la muerte. Estas tumbas y sus estructuras representaban los
códigos simbólicos y los significados atribuidos a la muerte, respondiendo no solo a la posición
social del difunto, sino también a las creencias y las normas simbólicas que organizaban la relación
con la muerte en la cultura micénica.

Las estructuras mortuorias en la sociedad micénica se dividen principalmente en dos tipos de tumbas:
las tumbas de cámara y las tumbas de tholos, cada una con características arquitectónicas y
simbólicas particulares.

Las tumbas de cámara son estructuras subterráneas, excavadas en roca, compuestas por una cámara
funeraria y un corredor de acceso (dromos). La forma de la cámara y su techo dependían de la dureza
de la roca, lo que resultaba en cámaras irregulares con formas aproximadas a cuadrángulos, elipses o
semicírculos. La entrada (stomion) solía ser más simple y generalmente se sellaba con piedras. Estas
tumbas suelen albergar varios enterramientos, lo que ha llevado a algunos arqueólogos a
considerarlas tumbas familiares, aunque esta hipótesis no es definitiva. En la región de la Argólida y
Beocia, algunas tumbas de cámara tienen decoraciones simples como líneas, discos y rosetas. El
origen de estas tumbas ha sido objeto de debate: algunos lo relacionan con las tumbas egipcias del
Imperio Medio, mientras que otros las ven como una evolución de las cistas y pozos funerarios de
épocas anteriores.

Las tumbas de tholos, por otro lado, representan una forma más monumental de arquitectura
funeraria. Estas tumbas consisten en una cámara funeraria circular subterránea precedida por un largo
corredor, también excavado en la roca, que conduce a la entrada. La cámara está construida con una
falsa cúpula, realizada por aproximación de hileras de bloques, y cubiertas por un túmulo, que es un
montículo artificial de tierra y piedras. El túmulo ayuda a sostener la cúpula y evitar que colapse,
distribuyendo las tensiones hacia el exterior. La entrada, o stomion, es el punto más débil de la
construcción y se reforzaba con métodos como el uso de triángulos de descarga o dinteles
monumentales.

Uno de los ejemplos más conocidos de estas tumbas es el Tesoro de Atreo en Micenas, que destaca
por su tamaño y complejidad. El dromos de esta tumba mide 36 metros de largo y 6 metros de ancho,
mientras que la fachada tiene una altura de 10,5 metros. La cámara funeraria tiene 13,2 metros de
altura y un diámetro de 14,5 metros. La cubierta de la cámara está hecha con bloques dispuestos en
anillos concéntricos. El Tesoro de Atreo también posee una cámara aneja destinada a usos funerarios.
Esta tumba se data entre 1350 y 1300 a.C.

En cuanto al origen de las tumbas de tholos, existen diversas teorías. Algunos investigadores las
consideran una evolución de los túmulos de tradición heládica, mientras que otros, como K.
Branigan, sugieren que podrían estar relacionadas con las tholoi de la llanura de Mesara en Creta,
aunque O. Dickinson señala las diferencias estructurales y el largo lapso temporal entre ambas.
Finalmente, M. Cultraro propone que las tumbas de tholos son una evolución de los túmulos del
Heládico Medio en el Peloponeso, que se expandieron durante el Heládico Reciente I-II a otras
regiones como la Argólida y el Golfo Sarónico.

En resumen, las tumbas de cámara y las tumbas de tholos reflejan la sofisticación arquitectónica de la
sociedad micénica y su enfoque complejo hacia el ritual de la muerte, aunque las discusiones sobre
sus orígenes y significados continúan siendo un tema central en la arqueología.

Durante el período micénico, el rito funerario principal fue la inhumación, con la cremación siendo
rara hasta el Minoico Reciente INC, cuando empezó a documentarse, posiblemente influenciado por
Anatolia. La disposición de los cuerpos y los ajuares depende del estado de conservación de las
tumbas, ya que muchas fueron saqueadas.

Generalmente, los cuerpos, vestidos con joyas y adornos, se depositaban sobre el suelo de la cámara
en posición estirada, a veces con un soporte bajo la cabeza. No parece haber una orientación fija para
los cuerpos. En algunas necrópolis, como la de Tanagra, se usaban sarcófagos de terracota (larnakes),
a veces decorados, o plataformas y ataúdes de madera.

Se colocaban ofrendas alrededor del difunto, como vasos con comida y bebida, armas, herramientas y
figuritas. También se realizaba el sacrificio de animales, como perros y, más raramente, caballos.
Tras el rito, se cerraba la cámara con un muro, y se realizaba una ceremonia de libación, rompiendo
algunos vasos. El dromos se rellenaba de tierra, y si se realizaba un nuevo entierro, se limpiaba el
dromos y se derruía parcialmente el muro sellador. Si no había espacio suficiente, los restos de
anteriores enterramientos se movían.
Además, hay evidencia de visitas periódicas de los vivos a las cámaras funerarias, y algunos
canalillos excavados en el dromos podrían estar relacionados con libaciones realizadas en honor al
difunto.

Las estructuras funerarias de tipo tholos y cámara en Micenas, aunque compartieron el mismo
marco espacio-temporal, podrían reflejar una dialéctica social, según diversas interpretaciones.
Algunos autores, como W. Cavanagh, defienden que existe una relación directa entre estas tumbas
y las clases sociales, pero otros, como J. P. Darcque, cuestionan la capacidad de identificar con
certeza la clase social de los difuntos enterrados en las tholoi.

Una corriente extendida sostiene que las tumbas de tholos representaban el espacio funerario de los
grupos aristocráticos o de los poderosos, vinculados con el poder palacial y establecido en territorios
específicos desde tiempos antiguos. En contraste, las tumbas de cámara se han asociado con los
núcleos familiares de la población común, basados en linajes y la compartición de recursos. Sin
embargo, algunos grupos familiares pudieron haber ascendido socialmente a través de interacciones
más dinámicas con la estructura palacial. Un ejemplo de esto es la concentración de riqueza en
algunas tumbas de cámara, como las de Dendra o Micenas, que sugieren un vínculo con elites o
funcionarios del palacio.

Entre los períodos Heládico Reciente II y IIIA1, emergió una nueva clase social vinculada al
palacio, como funcionarios o comerciantes, lo que se evidencia en algunas tumbas de cámara que
contienen objetos importados, como marfil, cuyo comercio estaba controlado por el palacio. En el
Heládico Reciente IIIB, las tumbas de cámara comenzaron a transformarse, adoptando
características arquitectónicas de las tholoi, como perfiles pseudoabovedados y fachadas más
monumentales, imitando, aunque de manera más pobre, las tholoi. Esto sugiere una creciente
ostentación de riqueza y un deseo de emular las tumbas aristocráticas, reflejando una
transformación en las dinámicas sociales y funerarias.

Tema 4: CIUDAD Y PAISAJE RURAL EN LA GRECIA ANTIGUA

URBANISMO GRIEGO. CONCEPTO TEÓRICO. LA ESTRUCTURACIÓN DE LO


ESPACIOS URBANOS EN LOS SIGLOS VIII-VII A.C

Durante los siglos VIII y VII a.C., los centros urbanos griegos experimentaron una estructuración
variada y sin un patrón predeterminado, especialmente durante la Edad Oscura y el período arcaico.
Las ciudades como Atenas o Corinto, debido a su origen antiguo, mostraban una organización
dispersa, con espacios vacíos que se llenaron progresivamente con edificaciones. Sin embargo, no se
puede generalizar sobre estas etapas, ya que la formación de cada ciudad tenía sus propias dinámicas.
Entre mediados del siglo VIII y VII a.C., con el fenómeno colonial, se fundaron nuevas ciudades
que mostraban una organización más precisa de los espacios urbanos, como en el caso de Megara
Hyblaea en Sicilia (fundada en 728 a.C.), que presentó una trama regular de calles paralelas y una
plaza pública destinada a ser la ágora. Aunque la colonización fue un factor importante para el
nuevo concepto de ciudad, no fue el único, ya que ya en las épicas homéricas se describían
elementos urbanos similares, como murallas, casas y templos.

Una característica clave de estas nuevas ciudades fue la separación clara entre espacios públicos y
privados. Los espacios públicos se estructuraron en torno a tres áreas principales: el ágora (para los
ciudadanos), los santuarios (para los dioses) y la necrópolis (para los antepasados). Esta distinción
funcional reflejaba el desarrollo político de la Grecia arcaica. En algunas ciudades, como Cirene, el
ágora se ubicaba separada del santuario, lo cual era funcional o intencionado, mientras que en otras,
como Argos o Siracusa, ambos espacios podían estar cerca. Las necrópolis se convirtieron en un
lugar significativo para mostrar el poder de los antepasados mediante ritos postdepositacionales, y
un eje sagrado conectaba estos espacios públicos con la entrada principal y el cementerio de la
ciudad.

LA ORDENACIÓN DE LOS ESPACIOS URBANOS EN LA GRECIA CLÁSICA

En el siglo V a.C., la arquitectura griega experimentó avances significativos, reflejando un enfoque


más organizado y estructurado de los espacios urbanos. La influencia de pensadores como Tales de
Mileto y Pitágoras de Crotona motivó a legisladores como Clístenes a adaptar los monumentos a
las nuevas instituciones. Un papel destacado en esta evolución se le atribuye a Hippodamos de
Mileto, quien, según Aristóteles, diseñó ciudades como Mileto, El Pireo y Turío. Hippodamos
propuso un sistema de división urbana que organizaba espacios para funciones religiosas, públicas
y privadas, y establecía límites entre lo público y lo privado. Aunque algunos historiadores
cuestionan su papel debido a la existencia de estos principios en fundaciones anteriores, el concepto
de ciudad planificada se consolidó en el siglo V a.C.
En esta época, se introdujo la ordenación reticular: una disposición de calles que se cruzaban en
ángulo recto, estableciendo una jerarquía entre las vías principales y las más estrechas. Este sistema
de orden y regularidad se aplicó principalmente a las nuevas fundaciones urbanas, mientras que
ciudades antiguas como Atenas y Corinto mantuvieron trazados más irregulares.
Un ejemplo representativo de esta ordenación es la ciudad de Mileto, que se dividió en tres áreas
residenciales. La principal, en el sur, se organizó con una trama de calles perpendiculares formando
manzanas de 175 x 100 pies, y las áreas del norte siguieron una disposición similar, aunque con
manzanas más pequeñas. El ágora se ubicó en el centro, rodeado por un mercado y el Santuario de
Atenea. Otros espacios importantes, como el teatro, se situaron según la topografía.
De manera similar, la ciudad del Píreo se estructuró en torno a un espacio central público que
controlaba los puertos, con zonas privadas dispuestas a ambos lados. La división y distribución del
espacio en El Píreo también siguió los principios hipodámicos.
Este periodo también destacó por la creación de monumentos públicos, como la Stoa Poikile en el
ágora de Atenas, que reflejaba la identidad colectiva de la ciudad, y la ampliación de los espacios
públicos, que comenzaron a dominar sobre los intereses privados.

EL CONCEPTO DE LO RURAL EN LA GRECIA ANTIGUA Y SU ANÁLISIS


ARQUEOLÓGICO: INVESTIGACIONES SOBRE LA PAISAJE RURAL EN EL ÁTICA,
BEOCIA, MESENIA, LACONIA Y EL ÁMBITO COLONIAL.

El concepto de lo rural en la Grecia antigua es inseparable del vínculo entre la ciudad (astu) y su
territorio (chora). Tradicionalmente, los estudios arqueológicos se han centrado en las ciudades y los
santuarios, dejando al campo griego como un área menos explorada. Sin embargo, hoy se reconoce
que la chora fue tan crucial para los ciudadanos griegos como la propia ciudad. Recientemente, los
estudios han enfatizado la interdependencia funcional entre la ciudad y el campo, destacando que
ambos compartían principios y estructuras comunes, como la división del espacio en parcelas
privadas, tanto en el ámbito urbano como rural. La ciudad reflejaba un ideal y, por lo tanto, su
división territorial se organizaba según un modelo jerárquico que también se extendía al campo.
La organización social de la chora se basaba principalmente en la propiedad privada de las tierras de
cultivo. Esto, como señala J. Gallego, era una característica esencial del sistema social, en el que la
ciudad no dominaba el campo, sino que ambos se articulaban dentro de un mismo modelo social.
Este vínculo entre la ciudad y el campo puede entenderse como lo que Marx denominó una
"ruralización de la ciudad", donde el campo servía como soporte para la polis, complementándola en
funciones como la defensa, la religión, la economía y los ritos funerarios, a excepción de la función
política, que era exclusiva de la ciudad.
El estudio arqueológico de la chora es relativamente reciente, comenzando a tomar forma en las
décadas de 1970 y 1980. Este enfoque surgió como respuesta a la falta de análisis territoriales en la
arqueología clásica, así como la necesidad de entender la ciudad griega en relación con su entorno
rural.

En cuanto a los modelos de ocupación del campo en el Ática, se presentan dos hipótesis principales:

1. Modelo de asentamiento nuclearizado (propuesto por R. Osborne), que sugiere que los habitantes
del Ática vivían principalmente en aldeas cercanas a antiguos demoi. Algunos asentamientos, como
los de Vouliagmeni, muestran una concentración en torno a dos áreas, lo que indica una organización
en aldeas en lugar de en granjas dispersas. No obstante, también existen ejemplos de granjas aisladas
que fueron ocupadas de manera temporal, como la Casa Dema y la Casa Vari, relacionadas con
actividades estacionales.

2. Modelo de ocupación dispersa (defendido por H. Lohmann), que describe una distribución más
dispersa, con granjas permanentes, algunas de ellas fortificadas, como las encontradas en Palaia
Kopraisia. Estas granjas eran probablemente residencias permanentes y formaban parte de un
paisaje rural que incluía terrazas agrícolas, especialmente dedicadas al cultivo de olivos.
Además, comparando el Ática con otras regiones cercanas, como Laurión (famosa por sus minas de
plata), se observa que el campo del Ática no era un espacio idílico o de retiro, sino un lugar de
producción económica. En Laurión, se excavaron instalaciones industriales y mineras, como los
lavaderos de mineral, que eran esenciales para la extracción de plata.
En resumen, el campo griego no era un retiro rural tranquilo, sino una región activa de producción
económica, con una variedad de asentamientos y actividades relacionadas con la agricultura, la
ganadería y la minería.

Esta visión del campo en la Grecia clásica refuerza la idea de que la ciudad y el campo estaban
intrínsecamente conectados, formando un todo funcional.

En Beocia, se observó una gran densidad de asentamientos entre el 600 y el 200 a. C., con una
concentración notable en los siglos V y IV a. C. Aunque muchos de estos sitios parecen ser
demasiado pequeños para ser aldeas, podrían haber sido caseríos o granjas. Sin embargo, la falta de
excavaciones hace difícil determinar su naturaleza exacta.

El caso de Mesenia es interesante, ya que no muestra una gran densidad de poblamiento en la época
clásica, pero sí un aumento desde el 350 a. C., alcanzando su mayor desarrollo en la época
helenística. Este patrón se ve reflejado también en el sur de la Argólida, aunque aquí las condiciones
políticas eran diferentes, con diversas polis independientes en lugar de un control centralizado como
en Mesenia. En general, el modelo de poblamiento en Mesenia puede considerarse más disperso que
en otras regiones.

Los estudios regionales sugieren la existencia de al menos dos modelos principales:

1. Modelo Beocia: Densidad de poblamiento alta y dispersa, con pequeños asentamientos


agrícolas. Este patrón se alcanzó en su punto máximo hacia el 400 a. C. y desciende levemente
después de ese periodo.
2. Modelo Mesenia: Poblamiento más disperso y sin gran densidad en la época clásica, pero con un
aumento significativo a partir del 350 a. C., especialmente en la época helenística.

El texto también menciona cómo la topografía y la geología de las regiones afectan las
investigaciones arqueológicas, ya que la geografía de Mesenia, con su geología erosionable, podría
haber borrado rastros de asentamientos, mientras que en Beocia, las colinas con pendientes suaves
permiten una mejor conservación de los yacimientos.

Finalmente, se analizan los casos de las ciudades coloniales como Chersonesos y Metaponto, que
muestran cómo las colonias griegas organizaron sus tierras rurales de manera sistemática. En
Chersonesos, se observan catastrográficas muy bien definidas con grandes lotes de tierra, mientras
que en Metaponto los lotes tienen formas y tamaños distintos debido a la variabilidad en la topografía
y la capacidad agrícola del suelo.

En resumen, estos estudios regionales subrayan cómo los patrones de poblamiento rural en la Grecia
clásica no fueron homogéneos y estuvieron fuertemente influenciados por factores geográficos,
políticos y económicos.

Tema 5. FUNDAMENTOS PARA UNA HISTORIA DE LA ARQUITECTURA GRIEGA

LA NATURALEZA DE LOS LUGARES DE CULTO Y LA ARQUEOLOGÍA DE LOS


SANTUARIOS GRIEGOS

El texto describe los diferentes aspectos de la naturaleza de los lugares de culto y la arqueología de
los santuarios griegos, subrayando la estrecha relación entre el espacio sagrado y la divinidad. Los
santuarios griegos eran lugares de encuentro entre los dioses y los mortales, ubicados en áreas de
significancia natural, como montañas, valles protegidos, o junto a elementos sagrados como ciertos
árboles (olivo, laurel, roble). Además, algunas veces los cultos se realizaban en lugares de especial
significado, como campos de batalla o tumbas antiguas.

Elementos clave en los santuarios:

• Espacios sagrados (téménos): Se diferencian claramente del espacio profano mediante


delimitaciones como muros o cipos. En el espacio sagrado es común la presencia de
périrrhantéria (grandes cuencos de piedra con agua ritual), especialmente en entradas a los
santuarios.

• Altares: Son un elemento central de los santuarios, siendo el punto donde los mortales
establecen relación con los dioses mediante sacrificios. Los altares podían ser simples (cenizas
de sacrificios) o monumentales, como el altar de Pérgamo. En muchos casos, se alineaban
según los puntos cardinales, y alrededor de ellos se realizaban las ceremonias rituales,
incluidos los banquetes rituales.

• ofrendas: Los santuarios albergaban ofrendas, que variaban en tamaño y valor. En la época
arcaica y clásica, la tendencia era hacia la monumentalidad de estas ofrendas, con trípodes de
bronce gigantes o estatuas de mármol, como las que se erigieron en Délos tras las victorias
sobre los persas. Los tesoros eran pequeños templos que albergaban estos objetos preciosos.

• Tholos: Se refiere a una estructura circular con columnas concéntricas, común en algunos
santuarios griegos, como en Delfos y Olimpia. Aunque no se sabe bien su función exacta, se
relaciona con lo sagrado y la tendencia de la arquitectura griega a ornato y experimentación en
los siglos posteriores.
Tipos de Santuarios:

• Santuarios relacionados con cultos salutíferos: A menudo, estos santuarios tenían


infraestructuras básicas para albergar a los fieles, como simples hospederías, como se veía en
el Santuario de Asclepio en Epidauro.

• Santuarios oraculares: Estos tenían un acceso restringido y estaban dedicados a divinidades


cuya voluntad se transmitía a los fieles a través de sacerdotes o profetas. Ejemplos son Delfos,
Dídima y Claro. Estos santuarios se ubicaban lejos de las ciudades, para crear una separación
entre lo divino y lo cotidiano.

• Santuarios marítimos: Dedicados a Poseidón, estos se encontraban en las costas, alineados con
la naturaleza del dios del mar.

➢ En resumen, los santuarios griegos no solo eran lugares de culto, sino que reflejaban
las características y funciones de las divinidades a las que estaban dedicados. Estos espacios
evolucionaron con el tiempo, adaptándose a las necesidades y la riqueza de las comunidades,
y fueron construidos de manera que facilitaban la interacción entre los mortales y los dioses.
LA DEFENSA DE LAS CIUDADES Y TERRITORIOS EN EL MUNDO GRIEGO

Fortificaciones urbanas

Las fortificaciones urbanas tenían como objetivo principal la protección de la ciudad o una de sus
partes. Entre los elementos clave de estas fortificaciones se incluyen las acrópolis, los recintos
urbanos y los circuitos exteriores.

• Acrópolis: Originalmente, las acrópolis servían para proteger tanto a la población como a la
residencia del gobernante y los edificios religiosos. Con el tiempo, las funciones militares de
las acrópolis disminuyeron, pero siguieron siendo importantes como centros religiosos o como
fortines en casos de emergencia, como en Orchomenos.

• Recintos urbanos: A partir de los siglos IX y VII a. C., se comenzó a amurallar las ciudades
para protegerlas mejor, especialmente en colonias o asentamientos nuevos donde había que
defenderse de poblaciones autóctonas hostiles. Aunque los nuevos asentamientos de Asia
Menor, el sur de Italia y Sicilia construyeron murallas de forma más consistente, en la Grecia
continental las ciudades tendían a expandirse más allá de las murallas.

• Evolución de las murallas: En los siglos VII y VI a. C., la creciente conflictividad llevó a la
construcción de murallas más robustas. Durante el siglo V a. C., los avances en las técnicas
constructivas mejoraron las murallas, pero seguían mostrando vulnerabilidades, lo que impulsó
el desarrollo de nuevas estrategias de defensa.

• Época helenística: Con el avance de la poliorcética (el arte de la guerra de asedio), las
fortificaciones evolucionaron hacia formas más dinámicas y complejas. Innovaciones como los
lienzos en cremallera, torres de formas variadas y fortificaciones curvas se utilizaron para
absorber mejor los impactos de proyectiles y resistir los ataques con catapultas. Ejemplos
notables de esta transformación son las ciudades de Siracusa y Dura Europos.

• Circuitos exteriores: En algunas ciudades, se construyeron circuitos exteriores para proteger


áreas estratégicas como rutas de comunicación o fuentes de aprovisionamiento. Un ejemplo
famoso son las Murallas Largas de Atenas, que unían la ciudad con el puerto de El Pireo.

Fortificaciones territoriales

Las fortificaciones territoriales tenían como objetivo proteger el territorio de una ciudad. Esto incluía
fortines, atalayas y barreras fronterizas.

• Barrera de Dema: Un ejemplo destacado de defensa territorial es la Barrera de Dema, que


protegía la ruta más importante entre el Ática, el Peloponeso y Beocia. Esta barrera no era un
muro continuo, sino un sistema de fortines y atalayas que formaban una red defensiva
dinámica.
• Phryktoria: Estos sistemas de comunicación mediante señales de fuego fueron esenciales para
mantener la coordinación entre los fortines y atalayas, especialmente en áreas más rurales.
• Torres aisladas: Además de los sistemas de fortificación más complejos, las torres aisladas
eran comunes en las islas del Egeo y en áreas mineras como Laurión, donde servían para
proteger las áreas de extracción de minerales.

A lo largo de la historia griega, la arquitectura defensiva experimentó una notable evolución, desde la
defensa pasiva mediante murallas simples hasta la defensa activa con estructuras más complejas y
dinámicas en la época helenística. Esta evolución refleja los avances en la estrategia militar y en la
arquitectura, siendo un componente esencial de la vida y seguridad de las polis griegas.

DESARROLLO Y FUNCIONES DEL ÁGORA. EDIFICIOS DE REUNIÓN Y


REPRESENTACIÓN CIUDADANA

El agora es el centro vital de la vida pública en las ciudades griegas, donde se fusionan funciones
políticas, religiosas y económicas. Era un espacio simbólicamente importante, ubicado en el centro
de las ciudades, que representaba la esencia misma de la polis.

El agora se menciona en Homero como un lugar para discutir asuntos públicos, aunque no existen
pruebas arqueológicas que indiquen la existencia de una plaza con funciones precisas en las ciudades
de la época arcaica (750-700 a. C.). Sin embargo, en los asentamientos coloniales de la época, como
Megara Hyblaea, se observa la reserva de un espacio central para la organización del territorio y el
desarrollo de diversas funciones.

Aunque la monumentalización del agora es un proceso lento, Megara Hyblaea en el siglo VII a. C.
se adelanta al construir una serie de edificios esenciales: templos, pórticos y edificios
administrativos, rodeando un espacio abierto para reuniones públicas.

En Atenas, el agora se sitúa en el lado noreste de la Acrópolis en un principio, pero con el


reformista Solón en el siglo VI a. C., el centro político de la ciudad se traslada al agora,
simbolizando el fin del poder aristocrático. A lo largo del siglo V a. C., a pesar de la destrucción
causada por los persas, Cimón inicia la restauración del agora, pero los edificios permanecen
separados y no siguen un diseño arquitectónico cohesivo.

Funciones del Agora

• Función política y cívica: En el agora se llevaban a cabo las asambleas populares, juicios y
otras actividades cívicas. Era un lugar donde los ciudadanos se reunían para discutir asuntos
públicos.
• Función económica: Aunque R. Martin destaca que la función comercial era secundaria
respecto a la política, algunos agoras, como en Thasos, incluían oficinas mercantiles y servían
como centros para verificar los pesos y volúmenes de productos en el comercio. Esta relación
entre la actividad cívica y mercantil fue criticada por filósofos del siglo IV a. C., quienes
abogaban por una separación de estas esferas.

El Agora en el período helenístico

• Cambio en el papel político: Con la pérdida de la independencia política durante el período


helenístico, el agora pierde su rol como centro de asambleas populares o judiciales, aunque sigue
siendo un centro religioso y se incrementa su papel comercial.

• Evolución arquitectónica: Durante esta época, se introduce el cierre del espacio del agora con
pórticos (o stoai) en todos sus lados, lo que le da una forma cerrada, especialmente en ciudades
como Pérgamo, Mileto, Priene y Éfeso. Este tipo de agora "jónico" se caracteriza por un espacio
protegido donde los transeúntes pueden resguardarse del sol y la lluvia.

• Stoa de Atalo: Un ejemplo conocido es la Stoa de Atalo, construida en el agora de Atenas en el


siglo II a. C., que fue reconstruida en el siglo XX y hoy funciona como museo. Esta estructura
tenía dos pisos con columnas dóricas y jónicas y albergaba una hilera de tiendas, lo que lo
convierte en un ejemplo representativo de la arquitectura helenística.

El agora griego fue un espacio fundamental para la vida pública, que evolucionó desde un centro
informal de encuentro y discusión hasta convertirse en un complejo arquitectónico multifuncional. Su
desarrollo refleja los cambios políticos y sociales en las ciudades griegas, especialmente a medida
que la influencia de la polis se fue adaptando a los desafíos del mundo helenístico.

EDIFICIOS DE REUNIÓN Y REPRESENTACIÍN CIUDADANA: OULEUTERION,


PRYTANEION Y OKKLESIASTERIOR

• Bouleuterion: Este edificio estaba destinado a las reuniones del Consejo o Boulé. En sus
primeras versiones, como en Atenas, fue una sala casi cuadrada con bancos para los asientos.
En tiempos posteriores, como en Mileto (siglo II a. C.), evolucionó hacia un edificio de planta
rectangular de dos pisos, con un diseño que recordaba a un templo, con un podio en la planta
baja y una estructura pseudoperíptera arriba.

• Prytaneion: Era el lugar de reunión de los magistrados. El prytaneion de Délos (siglo IV a. C.)
es uno de los ejemplos mejor documentados, con una columna dórica en su fachada. Estos
edificios a veces se parecían a viviendas, aunque otros, como el tholos de Atenas, tenían una
estructura única.

• Ekklésiasterion: Este edificio estaba destinado a las reuniones de la Ekklesía o Asamblea del
Pueblo. En Atenas, la Asamblea del siglo V incluía hasta 30.000 personas. Inicialmente, las
reuniones se realizaban en el Agora, pero a principios del siglo V a. C. se trasladaron a la
colina de la Pnyx, con una estructura adaptada para grandes audiencias. En Metaponto (siglo
IV a. C.), se identificó un edificio con una doble cávea teatral, con capacidad para unas 8.000
personas, que probablemente servía para reuniones cívicas o religiosas. El ekklésiasterion de
Priene (siglo III a. C.) también presenta una planta cuadrangular con gradas y un altar en el
centro, aunque algunos investigadores creen que podría haber sido un bouleuterion.

En resumen, estos edificios reflejan la evolución de la vida cívica en las ciudades griegas,
adaptándose a las necesidades de la creciente participación política y social.
EDIFICIOS PARA ESPECTÁCULOS

El teatro es uno de los edificios que forma parte por experiencia del paisaje urbano de las ciudades
griegas. De hecho, una referencia de Pausanias (Periégesis, X, 4,1) refiriéndose a la ciudad de
Panopeo (Fócida), destaca la importancia de este edificio en la conformación de la fisonomía urbana
al con cluir que no se trataba de una auténtica polis porque carecía de «edificios administrativos,
gimnasio, teatro, agora y agua conducida a una fuente». Este organismo arquitectónico pre senta una
fórmula planimétrica adaptada a su función, que fue ¡nicialmente la de servir de marco a las danzas y
coros re lacionados con el culto de Dionisos, a las que se fueron aña diendo actores en el desarrollo
del género teatral griego. Se suele admitir que el teatro nació en Atenas en la segunda mitad del siglo
VI a. C. Las fuentes literarias indican que en sus inicios se trataba de una estructura construida en
madera, si bien un pavoroso incendio en el siglo V a. C. obligó a construir graderías permanentes.
Esta petrificación no fue total hasta la segunda mitad del siglo IV a. C., con ejemplos tan repre
sentativos como los de la propia Atenas. El teatro griego consta de tres partes esenciales: El
auditorio o koilon. Presenta forma curva, general mente semicircular y está estructurado en forma de
graderío descendente, con series de asientos inte rrumpidas por pasillos radiales escalonados para fa
cilitar el acceso y la evacuación. Esta parte suele apo yarse sobre el desnivel proporcionado por las
laderas de una colina, con el fin de evitar la construcción de una infraestructura exenta de apoyo que
los roma nos desarrollaron de manera magistral, aunque tam bién los griegos hubieron de recurrir a
esta solución allí donde la topografía no favorecía un asiento na tural, como sucedió en Dodona. Los
puestos más pró ximos a la orchestra, a veces decorados con relieves, solían estar realizados en
piedra y se reservaban a los miembros más eminentes de la ciudad. dida en dos partes desiguales
mediante una galería —día zoma, Las aptitudes acústicas fueron tan bien estudiadas que desde el
último nivel de asientos puede oírse el sonido de una moneda que caiga en la skene.
Tradicionalmente, se ha enfatizado el papel desempeñado por las estructuras del teatro dentro del
paisaje urbano a par tir del período helenístico, evidencia que se magnifica en lu gares como
Pérgamo. Sin embargo, autores como R. Étienne, Ch. Müller y F. Prost destacan el valor de
experiencias más antiguas conocidas tanto en las capitales reales griegas como AigaiVergina, como
en la propia Atenas o en ciertos centros del Peloponeso como Megalópolis, donde, a partir del
segundo cuarto del siglo IV a. C., la construcción de un teatro formaba parte de un programa
arquitectónico que causó impresión a algunos observadores antiguos, como Pausanias. A pesar de
estos antecedentes, no cabe duda que el período Helenístico supuso la consagración definitiva de este
edificio que se di fundió hasta los confines del mundo griego. Retomando el caso del Pérgamo al que
nos referíamos antes, este ejemplo ¡lustra de manera inequívoca el papel del teatro dentro de la
estructura urbana helenística, ya que constituye el punto cen tral de la organización de las terrazas de
la acrópolis. La orchestra. Es el espacio circular ubicado al nivel del suelo en el que se desarrollan las
evoluciones del coro y los actores. La skene. Se trata de una estructura erigida detrás de la orchestra y
separada del auditorio por dos pasillos parodoi, que facilitaban también el acceso a la or chestra
desde el exterior. Sus funciones fueron las de facilitar la entrada y salida a escena de los actores y
servir de vestuario. Si en un principio este espacio se hallaba al nivel de la orchestra y consistía en
una sen cilla construcción realizada en madera, después fue creciendo en altura hasta contar durante
el período Helenístico con un desarrollo arquitectónico propio. Sin duda, el teatro mejor conservado
es el de Epidauro, erigido hacia el 320300 a. C. (fig. 33). Su realización se atri buye a Policleto el
Joven, quien hace converger en la cons trucción los elementos que darán su forma definitiva a este
tipo de edificio. Apoya un auditorio capaz de albergar 14.000 espectadores sobre la falda de una
colina, realizando los asientos con cuidados bloques de piedra. La grada está divi Los estadios, como
los teatros, aprovechaban el apoyo que les ofrecía la pendiente de una colina para ubicar el espacio
destinado a los espectadores. Suelen presentar forma alargada con los extremos redondeados o
cuadrangulares. El más anti guo es el identificado en Olimpia bajo estructuras de los siglos V y IV a.
C. Sus dimensiones eran de un estadio, equivalente a 600 pies.

Inicialmente sólo poseía gradas en tres lados, sin se paración con el recinto sagrado. A partir de los
siglos IV y III a. C. pudo recibir influjos del teatro estableciendo un graderío en arco de círculo al
lado opuesto a la línea de salida. Más tarde, hacia el siglo I a. C., en Oriente se construyen los pri
meros estadios rodeados de gradas por todos sus lados. Los odeones son edificios destinados a
albergar las au diciones musicales que comenzaron a celebrarse en tiempos de Pericles. Si durante un
tiempo se pensó que su forma sería circular, la identificación del Odeón de Atenas mostró que se
trataba de un edificio de planta rectangular con varias hile ras de columnas para sustentar la cubierta
y pórticos al menos en dos de sus lados. El edificio de Pericles levantado junto al teatro de Dionisos
debió ser en buena medida de madera. Su incendio en tiempos de Sila dio paso a su petri ficación
siguiendo el mismo diseño. Por último, hemos de indicar que los hipódromos, donde tenían lugar las
carreras de caballos y carros, apenas se co nocen arqueológicamente. En principio, parece que se tra
taba de estructuras rudimentarias. Sabemos que el de Délos era un espacio cerrado que llegaba a
cultivarse en los inter valos en que no se utilizaba. Frente al circo romano, mucho más sofisticado
como estructura, el hipódromo griego solía consistir en un terreno llano, con los extremos
redondeados y con un talud mínimamente acondicionado para los espec tadores. El conocimiento
documental más ajustado lo pro porciona Pausanias sobre el hipódromo de Olimpia.

El teatro griego fue un edificio clave en el paisaje urbano de las ciudades griegas, destacando en su
estructura por ser el lugar central de actividades relacionadas con el culto aDionisio . En sus inicios,
fue un espacio para danzas y coros, al que más tarde se añadieron actores, desarrollando el género
teatral. Se cree que el teatro nació en Atenas en el siglo VI a.C., y aunque inicialmente se construyó
de madera, un incendio en el siglo V a.C. llevó a la creación de graderías permanentes,
consolidándose totalmente en piedra hacia el siglo IV a.C.

Estadios:

Utilizaban la pendiente de una colina para ubicar el área destinada a los espectadores. Tenían una
forma alargada con extremos redondeados o cuadrangulares. El estadio más antiguo conocido es el
de Olimpia, que databa de los siglos V y IV a. C. y medía 600 pies (un estadio). Inicialmente, solo
tenía gradas en tres lados, pero con el tiempo, en los siglos IV y III a. C., incorporó un graderío en
arco de círculo, influenciado por el diseño del teatro. Para el siglo I a. C., en Oriente, los estadios
comenzaron a tener gradas en todos sus lados.
Odeones: Eran edificios dedicados a audiciones musicales que comenzaron en tiempos de Pericles.
Aunque inicialmente se pensaba que tenían una forma circular, se descubrió que el Odeón de Atenas
era un edificio rectangular, con columnas para sostener la cubierta y pórticos en al menos dos de sus
lados. El Odeón de Pericles, ubicado junto al teatro de Dionisos, probablemente era de madera y fue
destruido por un incendio durante el periodo de Sila, pero luego fue reconstruido en piedra con el
mismo diseño.

Hipódromos:

Estos espacios eran utilizados para las carreras de caballos y carros. Aunque no se conocen muchos
detalles arqueológicos, se sabe que los hipódromos griegos eran estructuras simples, como el de
Délos, que era un terreno llano con extremos redondeados y un talud para los espectadores. En
comparación con el circo romano, mucho más sofisticado, los hipódromos griegos eran estructuras
rudimentarias. La información más detallada sobre los hipódromos proviene de las descripciones de
Pausanias, especialmente del hipódromo de Olimpia. En resumen, estos espacios muestran la
importancia de las competiciones y eventos públicos en la vida social y cultural griega, adaptándose
a las necesidades de cada tipo de espectáculo o competencia.
EDIFICIOS PARA LA PRÁCTICA DE EJERCICIOS FÍSICOS: GIMNASIOS Y
PALESTRAS

El período helenístico supuso no sólo una innovación en el concepto del espacio urbano, sino también
la creación y sis tematización de ciertos edificios con un tipo de planta que será después largamente
difundida. Entre estas innovaciones se en cuentra el gimnasio. En origen, era el lugar donde se
realizaba el adiestramiento de los miembros de la organización militar, ya fueran hoplitas o
caballeros, y carece de una definición arqui tectónica diferenciada. A partir del siglo IV a. C. el
gimnasio irá asumiendo nuevas funciones, orientadas a la formación atlética de los jóvenes, al tiempo
que amplía su acción a la educación de los efebos mediante los cursos de los filósofos y maestros del
pensamiento. El gimnasio se convierte en el corazón de la for mación física e intelectual de los
jóvenes griegos, convirtién dose en uno de los símbolos de la paidéia (»). Sin embargo, algún
documento como la Ley de Beroia, que recoge el funcio namiento de los gimnasios de Macedonia,
sigue manteniendo una parte de sus usos orientada al entrenamiento militar. Esta orientación
funcional se expresa a través de una estructura arquitectónica que le convierte en un edificio au
tónomo y organizado, con todas las salas necesarias para res ponder a sus fines. Otro cambio
importante será el abandono de las áreas ajenas al centro de la ciudad para ubicarse a partir de ahora
en el corazón mismo del espacio que alberga los edificios públicos, como sucede en Nicea o
Alejandría. A partir de la formulación de una plantatipo durante el siglo II a. C., el gimnasio
comprende tres partes: Palestra: adopta la forma de un peristilo precedido de un própylon y rodeado
de diversas estancias, entre las que destacan las salas rectangulares o en forma de exedra provistas de
bancos y las instalaciones para el baño, con salas para abluciones frías, con cubas o bañeras y, más
raramente, piscinas. En ella no suele faltar algún tipo de instalación cultual dedicada a Herakles o a
Flermes. Pista cubierta (xysfe). Pista al aire libre (paradromis).
Uno de los gimnasios mejor conocidos es el de Delfos, construido en el siglo IV a. C. en la falda de
la colina exis tente bajo el santuario. En la terraza superior contaba con un pórtico dórico con dos
pistas una cubierta y otra al aire libre. En la terraza inferior contaba hasta con un edificio de baños.
Algunos núcleos poseen una palestra para la práctica de ejercicios o el desarrollo de deportes como la
lucha. Se trata habitualmente de un edificio parcialmente cubierto, con un peristilo al que se abren
estancias dedicadas a vestuarios, baños, etc.

El gimnasio en el período helenístico se transformó en un edificio clave para la formación atlética


e intelectual de los jóvenes griegos. Originalmente destinado al adiestramiento militar, a partir del
siglo IV a.C. adquirió nuevas funciones, incluyendo la educación de los efebos en filosofía
y pensamiento. Se convirtió en uno de los símbolos de la paidéia (educación), aunque en algunos
lugares, como en Macedonia, aún mantenía funciones militares.

La plantatipo del gimnasio, que se sistematizó en el siglo II a.C., constaba de tres partes principales:
• Palestra : Un peristilo rodeado de diversas estancias, como salas para ejercicios, baños y áreas
dedicadas a cultos a Heracles o Hermes .
• Pista cubierta (xysfe) .
• Pista al aire libre (paradromis) .

Un ejemplo destacado es el gimnasio de Delfos , construido en el siglo IV a.C., que contaba con un
pórtico dórico y dos pistas, una cubierta y una al aire libre, además de un edificio de baños en la
terraza inferior. Los gimnasios reflejan la importancia del ejercicio físico en la formación de los
jóvenes, y muchos centros urbanos contaban con una palestra para deportes como la lucha,
generalmente con un peristilo y estancias anexas para vestuarios y baños.

LA CASA GRIEGA EN EL ÁMBITO URBANO


La interpretación de las viviendas griegas no es sencilla debido a la escasez de referencias textuales.
Según R. Étienne, C. Müller y F. Prost, su estudio debe considerar los materiales de construcción, el
nivel técnico, la organización interna de los espacios y la relación entre la vivienda y la estructura
social.

Desde la Edad Oscura hasta el siglo II a. C., las casas griegas experimentaron cambios significativos,
no solo en su arquitectura sino también en su función dentro de la sociedad. La evolución de la
vivienda refleja transformaciones en la vida doméstica y en las prioridades sociales. Para comprender
mejor este proceso, se analizan los restos arqueológicos más representativos del mundo griego.

LA CASA GRIEGA EN LA ÉPOCA CLÁSICA

A comienzos del siglo V a. C., la vivienda griega experimentó una transformación significativa,
reflejando una organización más racional del espacio y una nueva concepción del hogar en el
contexto urbano. En la ciudad clásica, la casa no solo cumplía una función residencial, sino que
también poseía un valor simbólico, ya que solo los ciudadanos tenían derecho a la propiedad.

Las ciudades planificadas como El Pireo o Mileto organizaron sus tramas urbanas con módulos
estandarizados que determinaban las dimensiones de las manzanas y las viviendas. Un caso
representativo es el de Olinto, donde las manzanas rectangulares de 300 m² albergaban diez
viviendas distribuidas en dos hileras. Estas casas se separaban por un pasillo estrecho que
funcionaba como sistema de drenaje. En Mileto, las manzanas variaban en tamaño, alcanzando hasta
260 m².

Distribución del espacio interior


La vivienda clásica adoptó modelos previos como el prostas (casa de tipo megaron) y el pastas (casa
con pórtico). En Olinto (432-348 a. C.), la disposición típica incluía tres elementos principales:

1. Patio central, con acceso desde la calle.


2. Andron, sala de recepción para los hombres.
3. Pórtico (pastas) abierto al patio.

La orientación de las casas al sur mejoraba la iluminación y la temperatura. Además, las viviendas
incorporaban cocinas y pequeñas estancias para el aseo, aunque eran escasas las letrinas.

Si bien la base estructural se repetía, las casas diferían en número de habitaciones y ornamentación,
reflejando la diversidad económica de sus habitantes. Algunas viviendas más lujosas, como la Casa
de la Buena Fortuna en Olinto (siglo IV a. C.), alcanzaban 440 m², mientras que en Eretria había
mansiones de hasta 1260 m² con patios porticados (peristilos), lo que marcó la diferencia entre casas
modestas y viviendas de alto estatus.

El patio: centro de la vida doméstica


Más que un simple espacio de paso, el patio se convirtió en el núcleo social de la vivienda,
albergando actividades diarias y rituales religiosos en torno a un altar.

En Olinto, algunas casas tenían tiendas abiertas a la calle, sin conexión con el interior, lo que sugiere
un uso comercial independiente o la venta de excedentes domésticos.

Roles de género y uso del espacio


Aunque las fuentes literarias indican una segregación de espacios por género, la evidencia
arqueológica no siempre lo confirma. El andron, reservado a los hombres, es identificable por su
suelo impermeabilizado y bancos corridos. Sin embargo, el gineceo (gynaikonitis), espacio
destinado a las mujeres, no tiene una estructura definida.
En general, la casa griega era un espacio femenino, dado que las mujeres se ocupaban de la crianza y
la administración doméstica. Como unidad de producción y reproducción, la vivienda incluía
almacenes, despensas y talleres. Es probable que los telares estuvieran en la planta superior, ya que
las pesas de telar aparecen dispersas en los restos arqueológicos tras el colapso de los forjados.

La segregación real entre géneros no se daba tanto en la casa como en la diferenciación entre el
ámbito doméstico y la polis.

Materiales y estructura
Los muros eran de adobe sobre zócalo de piedra, con materiales sencillos y sin mármol (introducido
en época helenística). En algunas casas de Olinto, Thasos y Priene (siglo IV a. C.) hubo
revestimientos internos, pero eran raros los exteriores. Las cubiertas solían ser de tejas de terracota,
sin ornamentación. Aberturas y relación con el exterior. Las casas clásicas tenían una organización
centrípeta, enfocada hacia el patio. Las aberturas al exterior eran limitadas, aunque en algunos casos
había ventanas en el andron e incluso balcones.

En resumen, la casa clásica reflejaba la estructura social y económica de la polis, equilibrando la


privacidad con la función pública y destacando el patio como eje de la vida cotidiana.

LA CASA GRIEGA EN LA ÉPOCA HELENÍSTICA

Durante el período helenístico, la arquitectura doméstica evolucionó, combinando tradiciones


previas con innovaciones que reflejaban los cambios culturales y sociales. Ejemplos destacados
de esta evolución se encuentran en ciudades como Priene, Délos y Pella, así como en los lujosos
palacios macedonios.

Casas en Priene: Tradición y Evolución

En Priene (siglo IV a. C.), algunas viviendas seguían el modelo tradicional del megaron, con una
gran estancia precedida por un porche in antis. Aunque algunas casas fueron construidas
enteramente en piedra, lo más común era el uso de adobe sobre un zócalo de piedra para protegerlas
de la humedad.

El modelo de casa helenística en Délos. En Délos (siglo II a. C.), las viviendas adoptaron un diseño
más elaborado, con un peristilo rodeado de columnas dóricas. Este elemento se convirtió en una de
las principales innovaciones arquitectónicas de la época, evolucionando desde el sencillo patio de las
casas clásicas.

• En el centro del peristilo solía haber un estanque para recoger agua de lluvia, dirigida a una
cisterna.
• Las principales estancias se organizaban alrededor del peristilo.
• Una de las habitaciones, de mayor tamaño y ornamentación, servía como sala de recepción,
con mosaicos y mármol.
• El resto de los espacios domésticos eran más sencillos.

Algunos estudios sugieren que este diseño refleja la influencia de la creciente clase mercantil del
siglo II a. C., aunque no hay evidencia clara de un grupo cultural específico detrás de estos cambios.

Palacios y residencias aristocráticas


La ideología monárquica del período helenístico promovió la construcción de residencias reales
acorde con el lujo de las dinastías gobernantes. Entre las más importantes se encuentra el Palacio de
Aigai-Vergina (Macedonia), el mejor conservado de la arquitectura palaciega griega.

Palacio de Aigai-Vergina

Este edificio, estructurado en un gran rectángulo, se divide en tres áreas:

1. Ala oriental con acceso monumental y apertura al exterior.


2. Centro con peristilo, alrededor del cual se distribuían numerosas estancias.
3. Terraza norte, abierta hacia un teatro en la llanura.

Las salas del palacio eran amplias y lujosas. Al sur, tres grandes habitaciones con mosaicos y
espacios elevados para los lechos probablemente servían para banquetes. Una estancia circular con
una inscripción dedicada a Herakles Patroos sugiere un uso cultual más que como salón del trono.

Impacto en la arquitectura privada

Las innovaciones palaciegas influyeron en la arquitectura privada de la élite, especialmente en Pella,


donde miembros de la corte vivían en lujosas mansiones. Según Tito Livio, los hijos de Filipo V
residían en estas casas, algunas de hasta 3.000 m².

Un ejemplo destacado es la Casa de Dionisos, que presenta:

• Dos peristilos: uno dórico al sur y otro jónico al norte.


• Sala de banquetes con un impresionante mosaico de Dionisos montando una pantera, junto con
escenas de caza.

➢ Conclusión
La casa helenística evolucionó desde la vivienda clásica, incorporando peristilos, mosaicos y un
mayor énfasis en la ostentación de las zonas de recepción. Mientras que en ciudades como Délos y
Priene se observa una arquitectura adaptada a clases intermedias, en Macedonia y Pella, la
aristocracia desarrolló grandes residencias inspiradas en los palacios monárquicos, marcando una
nueva etapa en la arquitectura doméstica griega.

Tema 6 LA DECORACIÓN DE LOS EDIFICIOS: ESCULTURAS, PINTURAS Y


PAVIMENTOS

LA PINTURA GRIEGA

Durante mucho tiempo, el estudio de la pintura griega se basó en la pintura en cerámica debido a la
falta de hallazgos arqueológicos. Sin embargo, desde mediados del siglo XX, nuevos
descubrimientos han permitido un análisis más profundo.
Las fuentes escritas sobre pintura son indirectas y difíciles de interpretar, pero han ayudado a
desmentir la idea de que la escultura era la principal manifestación artística en Grecia. La pintura
decorativa era ampliamente valorada y aplicada en murales, esculturas y mobiliario.

Técnicas de ejecución

Se usaban tres técnicas principales:


1. Fresco: aplicación de colores sobre un enlucido húmedo.
2. Temple: colores disueltos en agua con aglutinantes sobre un soporte seco.
3. Encaústica: pigmentos mezclados con cera aplicados con espátulas sobre madera.

Las paredes de edificios y tumbas se preparaban con capas de enlucido antes de recibir la pintura.
Los pigmentos eran minerales (carbonato cálcico, ocres, malaquita, cinabrio, azul egipcio, etc.) y
orgánicos (negro de carbón, lacas rosa y violeta).

Policromía arquitectónica
Los edificios griegos estaban pintados con convenciones cromáticas:
1. Líneas horizontales en rojo y verticales en azul.
2. Amarillo y verde para molduras y detalles vegetales.
3. Decoración adicional con láminas de oro, plata, bronce o vidrio coloreado.

Pintura parietal
Los restos arqueológicos incluyen:
• Pinturas funerarias, donde la figura humana es el tema principal.
• Pinturas decorativas en muros, basadas en imitaciones arquitectónicas, consideradas
precursoras del estilo pompeyano.

La Pintura Decorativa y Funeraria en la Antigua Grecia

Pintura Decorativa

El estilo estructural griego, surgido en el siglo V a. C. en el Ágora de Atenas y difundido por el


Mediterráneo desde el siglo IV a. C., imitaba muros de piedra mediante estuco pintado. El ejemplo
más relevante proviene deDélos (siglos II-I a. C.), donde los muros de las casas estaban divididos en
cuatro zonas:

• Zona inferior: imitación de mármol en plintos y ortostatos.


• Zona media: bandas con molduras decoradas con guirnaldas, escenas mitológicas o animales.
• Zona superior: hiladas de aparejo isódomo pintadas uniformemente.
• Zona de coronamiento: rara vez conservada, generalmente azul o blanca.

Los techos solían ser lisos, aunque algunos imitaban alfombras pintadas con diseños geométricos.

Pintura Funeraria

Las pinturas funerarias ofrecen valiosa información sobre la iconografía y técnica griega. Se han
hallado restos desde el siglo VI a. C., especialmente enLicia y el sur de Italia.

• Tumba de Kizilbel (525 a. C.): presenta frisos con escenas mitológicas y rituales como el
banquete y la despedida de un guerrero.
• Tumba de Karaburun (c. 475 a. C.): decorada con escenas de banquete, combate y procesiones
fúnebres.
• Tumba del Tuffatore (Paestum, 480 a. C.): representa el paso al más allá con la imagen de un
joven saltando al agua, simbolizando la transición a la otra vida.
• En la época helenística, las tumbas más destacadas se hallan enMacedonia, con más de 70
ejemplares entre los siglos IV y III a. C.:
• Tumba del Juicio (Lefkadia, finales del siglo IV a. C.): representa la entrada al Hades con
Hermes guiando al difunto hacia los jueces del inframundo.
• Tumba de las Palmetas (siglo III a. C.): decorada con motivos vegetales evocando el lago
Aqueronte, asociado al mundo de los muertos.
• Tumba de Vergina (atribuida a Filipo II): presenta un friso con una escena de caza real, donde
se identifican a Filipo y Alejandro Magno.
• Tumba de Perséfone (Vergina, 325 a. C.): narra el rapto de Perséfone por Hades, en una
pintura posiblemente basada en una obra del pintor Nicómaco.
• Tumba de Aghios Athanassios (Tesalónica): muestra un symposium macedónico con guerreros
en un banquete.

En el sur de Italia, las tumbas deLucania y Campania (siglo IV a. C.) reflejan la helenización de la
élite local. Ejemplo destacado es lanecrópolis de Spinazzo en Paestum, donde los retratos de los
difuntos muestran gran realismo, asemejándose a un "álbum de familia”.

Los Pinakes en el Mundo Griego

Los pinakes eran pinturas sobre tablas de madera, metal o terracota en la Antigua Grecia. Aunque
no han sobrevivido hasta la actualidad, su existencia se conoce por fuentes escritas y
representaciones en tumbas macedonias y mosaicos helenísticos.
El término también se usaba para referirse a tablas votivas dedicadas a las divinidades, colgadas en
templos o espacios sagrados naturales. Un ejemplo notable son lospinakes de Pitsá (560-500 a. C.),
descubiertos en una cueva en 1934, donde quedaron preservados por un velo cristalino. Estas tablas
estaban recubiertas de yeso y pintadas con colores vivos.
Las pinturas se exhibían en edificios públicos y templos, como en laStoa Poikilé del Ágora de
Atenas, que albergaba cuadros de Polygnoto de Tasos. También se sabe que en elTemplo de Atenea
en Lindos (Rodas) había marcos de madera para pinakes.
El término pinacoteca surgió para designar lugares donde se almacenaban estos cuadros. La primera
fue construida en época de Pericles en la Acrópolis de Atenas, pero el concepto se desarrolló en los
reinos helenísticos, donde los soberanos coleccionaban pinturas de distintas épocas.

Resumen: Policromía en la escultura y elementos arquitectónicos griegos

La policromía en la escultura griega se conoce desde el siglo XIX, aunque los restos conservados
eran limitados. Excavaciones en Délos han permitido reconstruir la técnica y la paleta de colores.

Antes de aplicar los pigmentos, se usaba una capa de preparación blanca con plomo para mejorar la
adherencia y luminosidad. También se utilizaban láminas de oro en esculturas y elementos
arquitectónicos, aplicándolas sobre mármol o una base de ocre.

Las estelas funerarias, destinadas a clientes modestos, eran pintadas y representaban escenas de
despedida o banquetes, destacando ejemplos en Ática, Vergina, Demetrias y Alejandría.
El mobiliario funerario en tumbas macedonias incluía tronos y klinai, hechos de madera o mármol,
decorados con incrustaciones de marfil, oro y vidrio. Ejemplos notables son el trono de la Tumba de
Eurídice en Vergina y los klinai de Potidea.

En pavimentos, el color se aplicaba sobre mortero, como en Olinto, o para decorar suelos con
figuras en tumbas griegas y el hipogeo Cristallini de Nápoles. También se usaba en mosaicos, tanto
para colorear teselas como para disimular uniones y resaltar detalles.
Tema 7. LA ARQUEOLOGÍA DE LA MUERTE EN GRECIA

LAS FASES DEL RITUAL FUNERARIO EN LA ANTIGUA GRECIA

En las sociedades antiguas, la muerte de un miembro de la comunidad generaba un desequilibrio que


debía ser resuelto a través de rituales funerarios. Estas ceremonias permitían a los vivos expresar su
dolor, mostrar respeto al difunto y mantener su memoria, lo que aseguraba su única forma de
supervivencia en la conciencia colectiva. En la Antigua Grecia, los rituales funerarios eran
organizados por la familia sin la participación de sacerdotes, y se consideraba fundamental que el
difunto tuviera una ceremonia digna.

El proceso funerario comenzaba desde el momento en que una persona se enfrentaba a la muerte y
se extendía incluso después de que se olvidara su tumba. La información sobre estos rituales
proviene de relatos homéricos y representaciones en la cerámica griega. Según la clasificación de F.
Quesada, las ceremonias se dividen en tres fases principales: ritos pre-deposicionales,
deposicionales y post- deposicionales.

Ritos pre-deposicionales

La primera etapa del ritual comenzaba con la Prothesis, que consistía en la exposición del cadáver
dentro de la casa familiar. Las mujeres preparaban el cuerpo lavándolo, vistiéndolo con ropajes
funerarios y colocándolo en un lecho (kliné) con los pies hacia la puerta. Se disponía agua para la
purificación de los visitantes y se realizaban lamentos públicos, a veces exagerados por plañideras
contratadas. Según los relatos homéricos, esta fase podía durar entre dos y diecisiete días.
El siguiente paso era la Ekphora, el traslado del difunto al cementerio. Este proceso se realizaba de
noche, con música y un cortejo fúnebre en el que los hombres iban delante de las mujeres. El
cuerpo podía ser transportado en andas o en un carro, como lo evidencian hallazgos arqueológicos y
cerámicas del periodo.

Ritos deposicionales

La fase deposicional incluía la inhumación o la cremación del cuerpo. Aunque hay poca información
sobre los detalles de este momento, se sabe que en las cremaciones se utilizaba vino para reducir la
pira funeraria y luego se depositaban las cenizas en una urna. Junto al cadáver o las cenizas, se
colocaba un ajuar funerario que variaba según el estatus social, la edad y el sexo del difunto.

Ritos post-deposicionales inmediatos

Una vez completada la deposición, se realizaban diversas ceremonias tanto en el cementerio como en
la casa de la familia. En el cementerio, desde el siglo VIII a.C., se llevaban a cabo ofrendas en las
que se sacrificaban pequeños animales y se quemaban objetos, pero no era un banquete para los
vivos, sino una ofrenda para el difunto.
Fuera del cementerio, la familia celebraba el perideipnon, un banquete funerario que tenía lugar en la
casa tres días después del fallecimiento. Treinta días después, se realizaba otro rito que incluía un
acto purificador, en el que se depositaban sobre la tumba restos de basura barrida de la casa.
Además, se organizaba un último banquete en el que los asistentes comían sentados en lugar de
reclinarse, lo que marcaba el fin del duelo.

Ritos posteriores al fin del duelo

Después de finalizadas las ceremonias principales, la memoria del difunto se mantenía viva mediante
visitas a la tumba, un hábito que solía durar hasta tres generaciones. Los familiares realizaban
ofrendas de flores, objetos y libaciones de líquidos como vino, agua, miel o aceite. En algunas
ocasiones, se sacrificaban animales, normalmente de pelaje negro.

En circunstancias especiales, se llevaban a cabo rituales extraordinarios, como juegos atléticos en


honor a los caídos en batalla o figuras destacadas. En casos raros, también se han documentado
sacrificios humanos.

Estos rituales reflejan la importancia que tenía la muerte en la sociedad griega, no solo como un
tránsito al más allá, sino como un proceso que consolidaba los lazos familiares y comunitarios a
través de la memoria y el respeto a los ancestros.

LAS ESTRUCTURAS FUNERARIAS Y LOS RITOS DURANTE LA EDAD OSCURA EN


GRECIA

Durante la transición del II al I milenio a.C. en Grecia, se experimentaron significativos cambios


en las prácticas funerarias, reflejando transformaciones culturales más amplias en la sociedad. La
innovación más notable fue la adopción de la tumba individual. En contraste con las sepulturas
colectivas que predominaban en el período micénico, las tumbas de císta (cista grave) comenzaron
a ser la norma, lo que marca un cambio hacia prácticas funerarias más personalizadas. Este cambio
se interpretó, en su momento, como una señal de la posible invasión de los dorios desde el norte.
Sin embargo, la hipótesis de la invasión doria no es universalmente aceptada, y algunos
investigadores, como A. Snodgrass, argumentan que las tumbas individuales ya estaban en la
Grecia pre-micénica y no desaparecieron por completo durante la era micénica.

Otra innovación importante fue el retroceso del rito inhumatorio (enterramiento del cuerpo) en
favor de la cremación. La adopción de la cremación ha sido interpretada como un fenómeno que
surgió bajo la influencia de Europa central, y no necesariamente ligado a la transición hacia las
tumbas de cista. En este sentido, en algunas zonas, las tumbas de cista y la cremación coexistieron,
mientras que en otras, la cremación se introdujo como una práctica funeraria independiente.

Ritos y Estructuras Funerarias en el Período Protogeométrico (1050-900 a.C.)

En el período Protogeométrico, uno de los sitios más relevantes en términos arqueológicos fue el
Cerámico de Atenas, donde la cremación se consolidó como el rito funerario dominante, a
excepción de los niños, quienes eran enterrados en cistas o en fosas. Las estructuras funerarias eran
sencillas, consistiendo generalmente en fosas cuadradas o rectangulares, donde se colocaba la urna
que contenía las cenizas del difunto. En ocasiones, se depositaban los restos de la pira funeraria
(cremación secundaria) en la fosa, que luego se rellenaba y cubría con un pequeño túmulo.

A finales del período Protogeométrico, se comenzó a marcar el túmulo con una piedra caliza que
actuaba como una estela funeraria. Además, las urnas funerarias mostraban una distinción entre
los sexos, con ánforas con asas en el hombro para las mujeres y ánforas con asas en el cuello para
los hombres, lo que refleja una especialización en los rituales funerarios. Los ajuares funerarios
eran modestos, pero se observó la inclusión de armas en los ajuares masculinos, como puntas de
lanza de bronce y hierro y espadas, mientras que en los entierros femeninos predominaban
objetos como fíbulas, anillos y agujas.

Ritos Funerarios en el Período Geométrico (900-700 a.C.)

En el período Geométrico, la complejidad de las prácticas funerarias aumentó. Se registró una


mayor distancia de los espacios funerarios respecto al núcleo urbano. En Atenas, se encontraron
necrópolis en la zona del Ágora y en el Areópago, además del ya conocido Cerámico. La cremación
secundaria siguió siendo predominante hasta el final del período, momento en el cual la inhumación
comenzó a ganar terreno. Sin embargo, ambos ritos coexistieron durante un tiempo, lo que sugiere
que la elección entre cremación e inhumación podría depender de las preferencias individuales. Los
túmulos en este período se volvieron más complejos, y las tumbas empezaron a ser señalizadas con
estelas de piedra de mayor tamaño. A partir de 800 a.C., las grandes ánforas y cráteras se utilizaron
como marcadores funerarios. Estos vasos cerámicos, a menudo decorados con motivos geométricos,
se colocaban junto a las estelas y probablemente servían para realizar libaciones (ofrendas líquidas).
Las urnas funerarias también mostraban distinción según el sexo del difunto, con cráteras para los
hombres y ánforas pa mujeres.

Los ajuares funerarios en esta etapa comenzaron a mostrar una mayor riqueza, aunque no de manera
generalizada. Se hallaron joyas de oro con decoraciones orientalizantes, como láminas de oro con
motivos de animales o figuras geométricas. Además, en algunas tumbas se encontraron armas, lo
que sugiere que la presencia de elementos asociados a la guerra seguía siendo significativa. Un
hallazgo destacable fue el de un granero en miniatura en una tumba femenina en el Areópago de
Atenas, lo que puede indicar la aparición de élites locales. Fuera de Atenas, también se registraron
hallazgos de ajuares ostentosos, como el caso de una tumba en Argos, donde se encontró un ajuar
compuesto por casco y coraza de bronce, así como anillos de oro y hachas de hierro.
En la necrópolis de Eleftherna en Creta, se descubrió una tumba que contenía los restos de un
guerrero cremado, acompañado por lo que parece un sacrificio humano. Este hallazgo es
particularmente interesante porque evoca los relatos de sacrificios de prisioneros de guerra en la
literatura homérica, lo que sugiere que, en algunos casos, los sacrificios humanos formaban parte
del ritual funerario.

RITOS Y ESTRUCTURAS FUNERARIAS DURANTE EL PERÍODO ARCAICO EN


GRECIA

A fines del siglo VIII o inicios del VII a.C., en el Ática se observa una importante recesión en el
número de tumbas, lo que está acompañado por el abandono de algunas necrópolis y la aparición de
nuevos tipos de tumbas. Estos cambios en las estructuras funerarias reflejan transformaciones en la
cultura material y, por ende, en la estructura social de la época. Aunque no se puede afirmar que
existieran medidas legales que prohibieran los enterramientos dentro de las ciudades, sí se observa
una tendencia generalizada a separar los espacios funerarios del territorio de los vivos. Los
cementerios se sitúan principalmente cerca de los caminos, facilitando el acceso para la realización
de rituales funerarios y, al mismo tiempo, asegurando que los monumentos funerarios fueran
visibles, como una manifestación del estatus social de los difuntos.

Ritos Funerarios: Cremación e Inhumación


Durante este período, coexisten los ritos de cremación e inhumación. En Atenas, se detecta un
predominio de la cremación primaria, realizada directamente en la propia fosa. A diferencia de las
cremaciones secundarias de períodos anteriores, donde los restos de la pira se depositaban en la
tumba, en la cremación primaria se coloca la pira funeraria dentro de la fosa. Esta práctica obligó a
las tumbas a ser de mayor tamaño para albergar la pira, y también se realizaron canales en el fondo
de la fosa para mejorar la circulación de aire y optimizar la combustión. Por otro lado, las
inhumaciones se realizaban principalmente en fosas o pozos excavados en la roca, y en muchos casos
se encontraba el entierro de niños, quienes podían ser enterrados dentro de grandes tinajas o incluso
dentro de bañeras de arcilla cubiertas.

Túmulos y Señalización Externa

Los túmulos funerarios durante el período arcaico experimentaron un aumento en tamaño y


complejidad. Estos túmulos, que generalmente tenían una forma circular o cuadrangular, se
convirtieron en estructuras monumentales. A medida que avanzaba el siglo VI a.C., los túmulos de
tierra fueron reemplazados gradualmente por tumbas rectangulares con paredes de adobe. Este
cambio permitió una mayor organización y ahorro de espacio en los cementerios, ya que las tumbas
se agrupaban en calles. Con el tiempo, las paredes exteriores de las tumbas comenzaron a construirse
con mampostería, lo que aumentó la monumentalidad de las necrópolis.
En cuanto a los señalizadores externos, los grandes vasos cerámicos fueron sustituidos por estelas de
piedra decoradas con relieves y escultura. En casos excepcionales, se usaron estatuas humanas de
bulto redondo (kouroi), lo que marcó un notable aumento en la monumentalidad de las tumbas. Sin
embargo, esta mayor ostentación externa no se reflejó en los ajuares funerarios, los cuales
continuaron siendo modestos y consistían principalmente en copas, vasos y, en algunos casos,
ungüentarios. Las joyas y las armas desaparecieron casi por completo de los ajuares durante este
período.

Depósitos de Ofrendas

Uno de los elementos más característicos del período arcaico fue el desarrollo de los depósitos de
ofrendas junto a las tumbas. Estos depósitos, que pueden variar en forma y tamaño, permiten
distinguir entre "lugares de ofrendas" y "zanjas de ofrendas". Los lugares de ofrendas son espacios
de forma irregular que contienen capas alternas de tierra quemada y limpia, y se encuentran a
menudo bajo o junto al túmulo. Estos lugares indican que las ofrendas se realizaban antes o después
de la construcción del túmulo. Por otro lado, las zanjas de ofrendas son depósitos más elaborados,
excavados y forrados con adobes. Estas zanjas se asocian a tumbas especialmente elaboradas y se
utilizaban para quemar grandes cantidades de ofrendas, que luego se sellaban, marcando el final del
proceso ritual.

En resumen, durante el período arcaico, los cambios en las estructuras funerarias y los ritos reflejan
una sociedad en transformación, en la que la monumentalidad de las tumbas crecía, aunque los
ajuares funerarios seguían siendo modestos, y las prácticas de cremación primaria e inhumación
coexistían, mientras se desarrollaban nuevas formas de señalización externa y depósitos de ofrendas.

RITOS Y ESTRUCTURAS FUNERARIAS DURANTE LA ÉPOCA CLÁSICA Y EL


PERÍODO HELENÍSTICO

La Época Clásica (siglos V-IV a.C.)

Durante la época clásica, se observa una uniformidad de ritos y estructuras funerarias en toda Grecia,
con un mayor enfoque en las excavaciones del Ática, particularmente en el Cerámico de Atenas. A
pesar de los cambios sociales y culturales, los ritos de cremación e inhumación continúan siendo
predominantes, y la estructura básica de la tumba individual se mantiene. Las cremaciones siguen
siendo primarias y las inhumaciones infantiles continúan utilizando recipientes como tinajas o
bañeras. En las tumbas de adultos, se introducen sarcófagos monolíticos o compuestos, hechos de
piedras como el mármol o la caliza.
En cuanto a los monumentos funerarios, los modelos anteriores (como los túmulos circulares y las
tumbas cuadrangulares) continúan utilizándose, pero con algunas variaciones. Hacia finales del
siglo V a.C., aparece un nuevo tipo de enterramiento: el períbolos o recinto funerario, que contenía
varias tumbas y estaba marcado externamente por estelas. A lo largo de la época, este tipo de
marcador se reintroduce y, hacia el 430 a.C., se instalan relieves en las tumbas, representando
individuos o parejas en diversas actitudes.
Un tipo de tumba que surge durante este período es la Tumba de Pueblo (Demosión Sema), de
carácter estatal, erigida para honrar a los caídos en combate. Los ajuares funerarios en esta época son
de gran sobriedad. Aunque los vasos cerámicos son comunes en las tumbas de cremación, las tumbas
de inhumación presentan más objetos de oro y vasos de alabastro. Además, se siguen utilizando los
depósitos de ofrendas, y un tipo destacado de objeto funerario es el lécito de fondo blanco, una
lámpara utilizada en rituales funerarios. Fuera de Atenas, en el Este de Grecia, las tumbas son de
gran monumentalidad, fusionando elementos orientales con griegos. Es común encontrar tumbas de
cámara con fachadas arquitectónicas elaboradas y mausoleos. Algunos ejemplos notables incluyen el
monumento de las Arpías (480-470 a.C.) y el mausoleo de las Nereidas en Xanthos, que imitaba el
estilo templo jónico. El punto culminante de la monumentalidad funeraria se alcanza con el
Mausoleo de Halicarnaso (siglo IV a.C.), considerado una de las siete maravillas del mundo antiguo.
Este mausoleo era un gran monumento funerario erigido para Mausolo, con una estructura
monumental que incluía un podium, un pórtico con columnas jónicas y una cúpula piramidal.

El Período Helenístico (a partir del 323 a.C.)

A partir del 323 a.C., el período helenístico ve una multiplicación de los monumentos funerarios y
un aumento en la ostentación de las tumbas. Aunque los ritos de cremación e inhumación continúan,
se observa una mayor diversidad en los tipos de tumbas. Las tumbas helenísticas suelen ser más
monumentales, con ataúdes de madera y bañeras, y se introduce la costumbre de colocar monedas en
las tumbas, que se creía eran necesarias para pagar a Caronte, el barquero que transportaba las almas
a través de la laguna Estigia.

Una de las reformas más significativas en la época helenística fue la legislación de Demetrio de
Falero (317-307 a.C.), que prohibió la ostentación monumental y la producción de estelas en
Atenas. Esta medida afectó la tipología estructural de las tumbas, limitando la monumentalidad
hasta que, hacia el siglo II a.C., los relieves y estelas con decoraciones escultóricas volvieron a
aparecer.

Fuera de Atenas, en Asia Menor, las tumbas helenísticas toman inspiración de las fachadas de
templos y mansiones grandes. El Mausoleo de Halicarnaso es el modelo para muchas de estas
tumbas monumentales, como el mausoleo de Bélevi (290-280 a.C.), que adoptó un diseño similar,
pero en dimensiones más modestas. En Lindos, se construyen tumbas rupestres con una fachada
monumental que combina elementos del orden dórico y jónico, destacando la importancia de la
familia en el diseño.

En Alejandría, el estilo funerario de las clases bajas refleja la fusión de elementos autóctonos
egipcios con el estilo griego helenístico. Se construyen cámaras hipogeicas alrededor de un perístilo,
con nichos para los sarcófagos, y se emplean órdenes clásicos y cornisas de inspiración helénica,
creando lo que se considera una "casa de los muertos", un concepto que también toma influencias de
la arquitectura doméstica griega.

El paso de la época clásica al período helenístico supone una evolución significativa en las
estructuras funerarias y rituales. En la época clásica, la austeridad de los ajuares funerarios y la
sobriedad de los monumentos reflejan un enfoque más modesto y colectivo de la muerte. En el
período helenístico, sin embargo, la tendencia hacia la ostentación y la monumentalidad se
intensifica, reflejando los cambios en las estructuras sociales y el prestigio individual en la muerte,
que se manifiestan en las tumbas monumentales y la heroización de los difuntos a través de las
tumbas y mausoleos.

LOS AJUAR FUNERARIO EN LA GRECIA CLÁSICA Y HELENÍSTICA

El ajuar funerario es un conjunto de objetos que se depositaban en las tumbas para acompañar al
difunto en su viaje al Más Allá. Aunque no se tiene una explicación literaria precisa sobre su
función, se deduce que estos objetos tenían un significado personal para el difunto o eran útiles para
cubrir sus necesidades en el otro mundo. Los ajuares funerarios reflejan tanto las creencias
espirituales de los griegos como las características sociales y culturales del individuo.

Clasificación de los Ajuar Funerario Kurtz y J. Boardman realizaron una clasificación de los objetos
funerarios en tres categorías:
1. Objetos personales del difunto

• En esta categoría se incluyen elementos relacionados con la vestimenta y ornamentación


personal. Las fíbulas (broches que sujetaban el vestido) y las joyas son ejemplos comunes de
objetos que acompañaban al difunto, y su forma o estilo pueden proporcionar información
sobre influencias culturales o cambios demográficos, como la llegada de nuevos grupos a la
región.
• Los espejos y estrígiles (raspadores utilizados en los baños) son típicos de los ajuares
funerarios y servían como símbolos de la identidad sexual del difunto, diferenciando entre
hombres y mujeres.
• Las armas, en especial las de gran calidad o decoradas, eran comunes entre los guerreros y
servían como símbolos de estatus social. Es frecuente que las armas se encontraran
inutilizadas en las tumbas, no tanto para evitar su uso, sino como un acto simbólico de
"matar" al objeto, para evitar que tuviera poder en la vida del difunto. Aunque las armas
fueron comunes en el ajuar funerario en épocas como el Proteogeométrico y Geométrico, su
presencia disminuye en la época arcaica y solo reaparece esporádicamente zonas periféricas.

Objetos de uso cotidiano con valor funerario

• Los vasos cerámicos eran comunes en las tumbas, y se utilizaban para contener agua,
simbolizando la necesidad del difunto de saciar su sed en el Hades. En las tumbas de niños, a
menudo se hallaban biberones de barniz negro.
• Lucernas o lámparas también eran frecuentes en los ajuares, ya que se creía que los funerales
se realizaban principalmente por la noche. Y las lucernas iluminaban el camino del difunto
hacia el Hades.
• Desde el período helenístico, se comenzó a incluir un óbolo (moneda) en las tumbas, que
servía para pagar el viaje de Caronte, el barquero encargado de transportar las almas a través
del río Estigia.

1. Objetos específicamente funerarios

• Estos objetos fueron creados ex profeso para acompañar al muerto y servir en el contexto
funerario. Entre ellos, se incluyen copias en miniatura de vasos cerámicos y réplicas de
alimentos o animales en piedra o arcilla. Estas figuras podían sustituir a los animales
sacrificados como ofrendas.

• Otros elementos como las barbilleras (banda para sujetar la mandíbula del cadáver) se
utilizaban en la ceremonia de exposición, cuando el cuerpo del difunto era mostrado antes del
entierro.
• Un tipo de objeto específicamente funerario es el lécito de fondo blanco, un recipiente
utilizado para contener aceites perfumados, que se utilizaban en el ritual funerario para ungir al
difunto o en otros rituales relacionados con la muerte. La decoración de estos lécitos es una
fuente importante para entender la iconografía funeraria de la Grecia clásica, ya que muchas de
las escenas representan temas relacionados con la muerte y el más allá.

Los ajuares funerarios griegos eran un reflejo de la identidad y las creencias espirituales del difunto,
así como de las costumbres sociales y culturales de la época. Aunque no hay una explicación clara
sobre la función exacta de los objetos en las tumbas, es evidente que su propósito era proporcionar al
difunto lo necesario para su vida en el más allá, ya sea a través de objetos de uso personal, elementos
prácticos o símbolos relacionados con la muerte y el viaje al Hades.
ASPECTOS SOCIALES DE LA ARQUEOLOGÍA DE LA MUERTE EN GRECIA

El estudio de las costumbres funerarias en la antigua Grecia a través de los ajuares funerarios y el
tratamiento del cuerpo en las tumbas proporciona información valiosa sobre la estructura social de
las comunidades griegas. El análisis de cómo se disponían los restos y cómo se organizaban las
necrópolis (cementerios) permite inferir detalles sobre la composición de la sociedad, sus jerarquías,
diferencias de género, edad, y estatus social.

Ostentación Social a Través de la Muerte

El acto de enterrar al difunto y la creación de tumbas monumentales no solo tenían un carácter


ritual y religioso, sino que también eran una manera de ostentar el poder y la riqueza de los
individuos o grupos sociales de alto estatus. El ajuar funerario de los difuntos solía ser un reflejo
de su posición social, y en muchos casos, las tumbas de la élite presentaban objetos de gran valor o
espectacularidad, mientras que otras tumbas, aunque monumentales, no contenían ajuares tan
lujosos.

Esta tendencia hacia la ostentación funeraria fue tan pronunciada que las autoridades de diferentes
épocas se vieron obligadas a legislar sobre el tema. Por ejemplo, Solón, en el siglo VI a.C.,
promulgó las primeras leyes para regular las prácticas funerarias y evitar el derroche excesivo en
las tumbas. A fines del siglo IV a.C., Demetrio de Falero también intervino con normativas
relacionadas con los funerales y las tumbas.

Derecho al Entierro: ¿Un Privilegio de la Elite?

Una cuestión clave en el análisis de la sociedad griega a través de los enterramientos es si el derecho
al entierro estaba reservado exclusivamente a ciertos grupos sociales o si, por el contrario, se
extendía a toda la población. Esta pregunta es importante porque, a lo largo de la historia, la
presencia de diferentes tipos de tumbas y ajuares ha sido considerada un reflejo de la estructura
demográfica. Sin embargo, I. Morris introduce un modelo que va más allá de la simple interpretación
demográfica, sugiriendo que la variación en el número y tipo de sepulturas refleja más un cambio
social que un cambio en la población total.

De acuerdo con Morris, entre los años 1050-760 a.C. y 700-575 a.C., el derecho al entierro estaba
restringido a la élite. Sin embargo, durante el Geométrico Tardío (760-700 a.C.) y después de finales
del siglo VI a.C., el derecho a ser enterrado se extendió a sectores más bajos de la sociedad, lo que
permitió una mayor inclusión social en el ámbito funerario.

Variación en el Acceso al Entierro: Función Social del Cementerio


La presencia o ausencia de tumbas no refleja simplemente el número de individuos que vivían en una
época, sino que está relacionada con la organización social y las diferencias de acceso a la sepultura.
El análisis de la evolución de las tumbas y ajuares revela que durante ciertos períodos, los
enterramientos fueron más uniformes (en términos de calidad y tipo de ajuar), lo que indica que el
derecho a la sepultura se reservaba para un grupo social selecto. En estos momentos, las tumbas eran
menos variadas y los ajuares funerarios tendían a ser más simples.
En contraste, durante los períodos en los que el derecho a la sepultura se amplió, las tumbas y ajuares
se volvieron más diversos, reflejando la necesidad de diferenciar a los individuos dentro de un grupo
social más grande. Esta variabilidad también está relacionada con la competencia social por mostrar
símbolos externos de pertenencia a los sectores más destacados de la sociedad.
Luchas Sociales: Agathoi vs. Kakoi

El análisis de las necrópolis de Atenas, en particular, muestra que las fases de mayor extensión del
derecho a la sepultura coincidían con los momentos en que las capas bajas de la población
comenzaron a integrarse en las estructuras de la polis. Entre 760-700 a.C., la sociedad griega
experimentó un proceso de inclusión de las clases bajas, conocidas como kakoi, en las estructuras de
poder, en un contexto de lucha entre los agathoi (nobleza o elite) y los kakoi (los menos favorecidos).

El proceso histórico que condujo al nacimiento de la ciudad griega fue una lucha social entre estas
dos clases, con avances y retrocesos para cada una, según las circunstancias políticas y sociales de la
época. En este sentido, las necrópolis griegas reflejan la dinámica social entre agathoi y kakoi, y el
acceso a la sepultura era uno de los símbolos más claros de esa lucha.

El análisis de la arqueología funeraria griega no solo nos ayuda a comprender las creencias religiosas
y los rituales asociados con la muerte, sino que también nos ofrece una ventana única para examinar
la estructura social y los conflictos de poder que definieron la vida en la antigua Grecia. La variación
en los derechos funerarios, el acceso a la sepultura, y la ostentación de riqueza en las tumbas ofrecen
una imagen clara de cómo la sociedad griega estaba organizada y cómo la muerte se utilizaba como
una herramienta de auto- representación y diferenciación social.
Tema 9. La expansión fenicio-púnica en occidente.

2. La expansión fenicia.

2.1 Las causas de la expansión.

Las causas pueden ser:

• Según los textos antiguos la causa principal es la obtención de metales. Los fenicios obtenían
oro, plata, bronce y estaño de Iberia; de Chipre, bronce; de Gran Bretaña, estaño y en África,
oro, madera de sándalo, marfil, piedras preciosas, monos, pavos reales...
• Otra causa es la presión que los asirios ejercían sobre las ciudades fenicias; también hay un
debilitamiento de los filisteos, que desaparecen en el siglo IX a. C.
• También puede ser por la escasez de alimentos provocada por un cambio climático.

Pero, sin duda, todas estas causas implican la búsqueda de nuevos mercados, que además fue
propiciada por el interés económico de la realeza y aristocracia, que querían devolver el esplendor a
las ciudades fenicias.

2.2. Comercio.
A partir del I milenio a. C. la organización del comercio pasa de ser un monopolio estatal a manos
privadas; y la principal ciudad será, Tiro. Esta estrategia mercantil consistía en obtener beneficios y
crear demanda de objetos con afán de lucro.

La base de este comercio era el intercambio de materias primas por productos elaborados; y se
pueden establecer varios tipos de mecanismo comercial:

• El llamado silencioso o invisible donde los mercaderes descargan en la playa y se alejan, para
que aparezcan los compradores que dejan el valor de la carga en oro; esta operación se podía
realizar varias veces hasta satisfacción de ambas partes.
• Otro modo sería transportar el cargamento hasta tierra firme y que se comerciara directamente
con la otra parte, pero en un lugar neutral. No dejan huella arqueológica.
• El modo más desarrollado pero esporádico es el que se hacía en lugares específicos, como
edificios, casas, zonas portuarias... que estaban ubicados en zonas costeras, promontorios...
• Estos establecimientos fenicios se ubican en promontorios costeros, islotes, etc. También
existían barrios de comerciantes fenicios integrados en los hábitats indígenas donde se podían
realizar transacciones.

2.3. Rutas de la expansión


Los fenicios iniciaron su expansión por el Mediterráneo con un proyecto panificado que se fue
modificando según as circunstancias.

El proceso de colonización se hizo de Oriente a Occidente.

La principal ruta comercial, que divide el Mediterráneo oriental y occidental, pasa por Egipto y llega
por la costa africana a Túnez, Cartago, donde se produce la bifurcación:

a) Seguir por las costas hasta el estrecho de Gibraltar y pasar el Atlántico con varias posibilidades:
– Seguir por la costa de Portugal hacia el norte.
– Bajar a lo largo de la Costa atlántica marroquí.
– Hacer la costa mediterránea de la Península Ibérica.

b) Llegar costeando a Malta y Gozo, con dos alternativas.

– Pasar por Sicilia y sur de Italia.


– Pasar por Sicilia, Baleares y encontrar la ruta de la costa de la Península Ibérica.

2.4. Técnicas y mecanismos de navegación.

Los fenicios fueron grandes navegantes y a ellos se les atribuye la invención de la quilla, el espolón,
el calafateo con betún de las juntas...

Desconocían la brújula, lo que les obligó a realizar dos sistemas de navegación.

1. El primero era navegar de día, bordeando la costa, sin perder de vista el litoral, atracando de
noche en puntos de la costa, practicando una navegación de cabotaje. Inicialmente, se guiaban
orientaban siguiendo los accidentes orográficos costeros, separados unos de otros, por un día
de navegación. Con el transcurrir del tiempo se extendió su funcionalidad, convirtiéndose en
puntos de comercio con la población indígena y como lugares de almacenaje de sus
mercancías.
2. El segundo sistema era el de altura, de noche y en mar abierto, se orientaban por las estrellas,
siguiendo la constelación de la osa mayor o estrella fenicia, como se conocía en la antigüedad.

Construyeron diferentes modelos de embarcaciones en función de la actividad a la que estaba


destinada.

• De transporte local y pesca eran pequeñas y se apoyaban en uno o dos remos, tenían los
extremos redondeados y el mascarón de proa con forma de caballo (hippoi).
• Las de transporte de mercancías (gaulas), eran panzudas y anchas, con timones laterales y 18 o
20 remos auxiliares y una gran vela cuadrada en el mástil central; era fácilmente gobernable
gracias a sendos timones laterales a modo de remos situados a popa. Poseía una gran capacidad
de carga.
• Las naves de guerra, pentecónteras, eran de popa de cola de pez con una proa afilada y saliente
del agua con espolones para romper las defensas enemigas, a los lados de la proa estaban los
característicos ojos y encima los agujeros por donde salía el cable del ancla.

Las corrientes marinas además de proporcionar estabilidad y velocidad eran decisivas y era necesario
conocerlas.

Las colonias fenicias estaba subordinadas a a metrópoli, tanto administrativamente como en política.

La expansión fenicia se hace en etapas, primero utilizaron los puertos como apoyo a su comercio y
más tarde se establecieron en la costa, desde donde, ocasionalmente, se internaron al interior del
continente.

Los asentamientos fenicios de ultramar sólo buscaban las materias primas y garantizar una clientela
indígena; sólo Cartago podría tener rango de colonia. En los asentamientos fenicios hay varias
categorías desde la más inferior como establecimiento temporal para conseguir las materias primas,
hasta la superior que sería un centro re-distributivo con almacenes, habitado por mercaderes y
girando en torno a un templo.
Los puertos mercantiles tenían grandes almacenes y funcionaban como lugares de explotación y
distribución de las mercancías; se les consideraba los centros intermedios del comercio de larga
distancia, y su población estaba compuesta por profesionales, políticos, gremios...

3. Las colonias fenicias del mediterráneo central y occidental.

3.1 Patrones de asentamiento y bases económicas.


Para el mediterráneo central y occidental hay tres modelos de asentamientos:

1. Modelo mercantil de Gadir: fue una metrópoli mercantil en función de los recursos de la Baja
Andalucía (Tartessos), con la que tenían un comercio directo. La actividad mercantil estaba
controlada por el Estado y los comerciantes privados. Los fenicios no intervinieron en el
hinterland (interior del país) tartésico, que ya estaba muy desarrollado.
2. Centros mixtos de tipo comercial, artesanal y posiblemente agrícola: representados en los
asentamientos de Andalucía oriental, Toscanos, Morro de Mezquinilla y Almuñecar, tenían
una rica clase social mezcla de oligarquía mercantil y terratenientes; las colonias del suroeste
de Cerdeña, Sulcis y Tharros controlaría el comercio agrícola y minero del interior del país.
3. Modelo aristocrático de Cartago: fue una colonia aristocrática, con instituciones cívico-
religiosas.

3.3. Los fenicios en el norte de Africa, Cartago y las colonias africanas.

La expansión fenicia en el norte de África debió de iniciarse hacia finales del siglo IX a. C.; y los
inicios de Cartago se datan en el 814 a. C., la importancia de esta ciudad ha llegado hasta nosotros a
través de los relatos griegos y romanos. Entre sus restos arqueológicos deestaca el tophe y las
necrópolis de Byrsa, Junon y Dermdech-Douïmes. Cartago es un centro comercial de primer orden y
produce cerámicas de diversos tipos.

Otros centros fenicios del norte de África no se conocen tan bien, como ocurre en Útica, donde no se
ha confirmado ningún resto. Y uno de los puntos más occidentales de los establecimientos fenicios
fue Lixus (Marruecos), la cual tenía una estrecha vinculación con Cádiz.

3.4. La colonización de las islas mediterráneas: Chipre, Egeo y Creta,


Malta, Sicilia y Cerdeña.
El Egeo y Creta:

• Aunque hay una cierta ruptura en las relaciones con las costas sirio-palestinas sigue habiendo
contactos con la isla de Eubea, demostrado por las cerámicas encontradas. Aunque no existen,
por lo menos hasta el momentoo, establecimientos fenicios en la isla, si debieron ser
importantes las relaciones comerciales por las minas de plata.
• En Rodas también hay presencia fenicia por los restos de vasos de fayenza encontrados, e
igualmente ocurre en la isla de Tasos donde hay muchos recursos mineros (oro).
• La isla de Creta fue un punto estratéfico para los barcos procedentes de Egipto.
Chipre:

Importante por su situación privilegiada, por su proximidad a las ciudades fenicias orientales y su
riqueza en cobre, oro y plata, esto la convierte en un punto clave de la red comercial fenicia.

Antes del siglo IX a. C. es difícil establecer una cronología pero se ha localizado un enclave en
Kition, con numerosa cerámica fenicia y un santuario, Todo esto hace pensar en la existencia de una
estación Tiria permanente en el sudoeste de la isla.

En el aspecto político parece demostrado por algunas inscripciones que el gobernador de Kition
dependía del rey Hiram III de Tiro, lo que demuestra la dependencia con la metrópoli.

Sicilia:

Según antiguos relatos los fenicios llegaron a la isla antes que los griegos,, pero no existen datos
arqueológicos de ello hasta el siglo VIII a. C.; ocuparon el extremo occidental, Motya, que fue su
enclave principal, luego Panormo (Palermo) y Solunto. Estos tres puertos fueron los enclaves
estratégicos para las rutas de navegación; y no parece que hubiera una penetración en el interior de la
isla.

El asentamiento de Motya (Mozia) las excavaciones demuestran la existencia de una ciudad con una
calzada de varios metros que unía la costa en Birgi y acababa en la puerta norte, que era la entrada
principal y estaba amurallada y reforzada por torreones, la otra puerta, al sur, estaba junto al cothon
(pequeño lago artificial comunicado con el mar); el santuario denominado Cappidazzu fue
construido en varias fases y la necropolis, en su fase más antigua, tiene incineraciones en urnas, cajas
de piedra, huecos en la roca... con ricos ajuares de cerámica fenicia; El tophet de forma rectangular
con una gran cantidad de urnas y unas 700 estelas, la mayoría antropomorfas. De los otros dos
asentamientos, Panormo y Solunto, no se conoce casi nada de esta época, pero sí de la púnica;
Panormo es el verdadero centro púnico de Sicilia, y en su necrópolis hay tres niveles y la
peculiaridad de sus ajuares es la cerámica de imitación griega.

En general Sicilia fue un centro importante fenicio y posteriormente púnico, y griego en la Sicilia
oriental.

Malta:

Existen restos fenicios de finales del siglo VIII o principios del S. VII a. C.

Actuaron sobre los restos arquitectónicos de culturas indígenas, como lo demuestra el santuario de
Tas Silg, dedicado a Astarté, que está ubicado sobre restos de la fase megalítica y Bronce Final
maltés, este templo consta de varias capillas, pozos, reservas de agua, una gran balsa monolítica
adosada a un bétilo (piedra sagrada) y un grueso muro que rodea toda la zona sacra y a la que se
accedía a través de una rampa.

De época posterior es el santuario de Ras-il-Wardija, en la pequeña isla de Gozo, en una cueva


natural que fue moldeada a una forma rectangular, con banco y nichos laterales.

Cerdeña:

Durante el II milenio esta isla estuvo muy vinculada al Mediterráneo oriental, como indican as
numerosas figuras de bronce encontradas, y lo que mejor testimonia esta presencia es la estela de
Nora y es una ofrenda de los navegantes al dios Pumay (divinidad chipriota).

Los yacimientos más importantes de la isla son:

• Nora: situada al sur de la isla sobre una pequeña península, los restos más antiguos son de la
plaza del mercado, algunas casas y tres puertos. En el tophet hay más de 200 urnas, casi todas
con estelas. La necr´polis tiene un sector del siglo VII a. C. con incineraciones en urnas y otro
del siglo V a. C con inhumaciones en cámaras hipogénicas de forma paralepipédicas, con pozo
de acceso; también hay un área de enterramientos infantiles en ánforas.
• Sulcis: en la isla de Sant Antioco. La ciudad ha proporcionado los restos arqueológicos más
antiguos de la isla. Los templos de Tania y el denominado Fortín Saboyano son recintos al aire
libre con un betilo (piedra, de grandes dimensiones que representa a una divinidad).
• Bithia: en el extreo sur de la isla. La ciudad antigua estaba ubicada al borde de un puerto
interior lagunar, y parece que estaba fuertemente amurallada. El tophet estaba en un pequeño
islote y no se han encontrado estelas. La necrópolis también tenían las inhumaciones en
cámaras hipogénicas, donde destaca el templo de Bes, de planta tripartita cn varias capillas a
los lados.
• Monte Sirai: está sobre un pequeña colina sobre la que se alza una fortaleza, la muralla está
construida en técnica megalítica y la puerta de acceso tiene dos torres trapezoidales. El tophet
destaca por las estelas locales, de forma femenina vista de frente con un disco sobre el pecho o
el ankh. La necrópolis tiene hipogeos de planta cuadrada con dromos de acceso y nichos
laterales, también se ha encontrado un pequeño santuario conn un altar para los sacrificios.
• Tharros: en el centro de la costa occidental, sobre un promontorio. La necrópolis tiene un gran
número de hipogeos con los ajuares más ricos de la cultura fenicia. El tophet adosado a la
muralla estuvo activo del siglo VII al II a. C.

3.5. Los fenicios en la Península Ibérica.


A partir del siglo IX a. C. cuando parece que los comerciantes fenicios decidieron establecerse en
numerosos puntos del litoral hispano. Las construcciones que se han encontrado en estos yacimientos
demuestran que no se trataba, ni mucho menos, de establecimientos transitorios , sino que tuvieron la
idea de consolidar su presencia en dichas zonas. Cuentan, incluso, con necrópolis (situadas por lo
general al otro lado de los ríos), las cuales han arrojado, por otra parte, una organización social
copleja. Desde luego, cuando los fenicios llevaron a cabo tales fundaciones ya existía una actividad
comercial con las poblaciones indígenas.

Esta colonización se caracteriza por la concentración de asentamientos en la costa mediterránea de


Andalucía, organizados en poblados o instalaciones portuarias. Sus establecimientos responden a una
serie de pautas geográficas, como promontorios costeros próximos a desembocaduras, islotes
cercanos...

En la Península Ibérica las fundaciones que los fenicios crearon eran muchos casos pequeños
establecimientos, dedicados al intercambio y producción de diversos objetos, a los que podemos
llamar factorías. Únicamente algunas fundaciones de la actual zona de Andalucía llegaron, más
adelante, a covertirse en auténticas ciudades o colonias que establecieron influencia en el territorio y,
en cierta manera, una dependencia de la población indígena. Una de sus novedades es el
ordenamiento urbano, donde as viviendas de planta cuadrada o rectangular se levantan a los lados de
las calles.
Los vestigios arqueológicos nos muestran una economía con una producción diversificada que
aprovecha los recursos locales, con actividades pesqueras, obtención de purpura, y explotación
agrícola, también se trabajaba en la metalurgia, que en muchos casos era una producción para el
autoabastecimiento, y en otros estaba destinada a comercio del cobre y hierro.
Por tanto, la creación de estos establecimientos no tuvieron como objetivo el asentamiento de
población, sino meramente el tener bases propias para el comercio. Diferencia sustancia con la
colonización griega, la cual sí que tuvo como principal fin el traslado de un exceso de población a
nuevas poleis.
Los fenicios siempre buscaban para sus asentamientos lugares en el litoral, ciertamente aislados
respecto a las poblaciones indígenas, como penínsulas, islas o montículos; pero a su vez que fueran
fácilmente accesibles a dichas poblaciones. Por esta última razón se prefería zonas de llanura, en
concreto las desembocaduras de los ríos, que dieran al interior peninsular y salvaran las cadenas
montañosas. Se buscaba, del mismo modo, lugares con buenos vientos para la navegación y terrenos
que permitieran la agricultura.

El establecimiento de factorías implica también la necesidad de abastecimiento, por lo que se


buscaba también que fueran lugares aptos para la agricultura, la ganadería y la minería. En estos
lugares se laboraban manufacturas especializadas desconocidas por la población indígena,
especialmente en lo que al tratamiento del meta se refiere, la producción púrpura y la cerámica a
tono. De hecho, fueron los fenicios los introductores de hierro en la Península Ibérica, lo que era uno
de los principales productos para intercambiar con las poblaciones indígenas.

La aparición de estructuras defensivas en estos asentamientos, que no se encuentran en el momento


en que estos centros se crearon en el siglo VIII y VII a. C. lleva a pensar que existían algún tipo de
conflicto con las poblaciones indígenas.

Las ciudades más importantes son: Gadir y su radio de acción.

Es la colonia fenicia más importante en la Península Ibérica. Fundada por navegantes fenicios de
Tiro, fue establecida con el nombre de Gadir, sobre lo que antaño era un pequeño archipiélago
(formado por islas: Erytheia, Antípolis y Kotinousa) y en la actualidad el conjunto de Cádiz y San
Fernando, para explotar las ricas rutas atlánticas del estaño, del cobre y el mercado tartésico-
turdetano.

Desde el primer momento monopolizó el comercio con la metrópoli al hacerse con el control de las
rutas marítimas comerciales mediante pactos y alianzas con las tribus indígenas, además tenía un
comercio en un amplio territorio que utilizaba como intermediario y distribuidor.

La elección de Gadir como enclave fenicio en la Península, tiene su justificación en el desarrollo de


un gran comercio con el pueblo tartésico, que dominaba un amplio territorio, incluida la vega del
Guadalquivir.

La colonia antigua está bajo la actual Cádiz.

El acceso a los recursos minerales y agropecuarios tartésicos mediante el intercambio de baratijas y


bienes exóticos (joyas, esencias, marfil...) le confiere a Gadir el rango de gran centro comercial y en
poco tiempo monopoliza el comercio junto con Tiro.

A partir del siglo VII a. C. Cuenta con una amplia infraestructura de centros de distribución, tanto
costeros como de interior (castillo de Doña Blanca, Huelva, Peña Negra, Medellín).

Castillo de Doña Blanca:

Ubicado en un montículo artificial (tell) de 34 metros sobre el nivel del mar, está próximo al cauce
del río Guadalete; y antiguamente estaba en primera línea de costa.

Probablemente se trata más de un asentamiento indígena que fenicio, debido a la proximidad de


Gadir.

Estaba rodeada de un sistema amurallado y foso, las viviendas las mejor conocidas datan del siglo
VIII a. C. y son de planta rectangular que se alzan sobre un zócalo de piedra con paredes de adobe
enlucidas con cal y a veces, pintadas de rojo, se accedía a través de unos escalones decorados con
conchas marinas.

Entre las actividades económicas destacan el comercio portuario, productos en salazón como el
pescado, vinos, cebada, habas,lentejas... En cuanto a la cerámica se han encontrado restos fenicios en
forma de platos, jarros de boca de seta y trobulada, cuencos, quema-perfumes, phitoi, ánforas,
lucernas... joyas, cuchillos de hierro y cerámica de Grecia y Samaria.

La necrópolis está ubicada en Las Cumbres, y sólo se ha excavado un túmulo con 63 enterramientos
de cremación con un ustrinum (lugar donde se realizaban las cremaciones); el cadáver era incinerado
con sus objetos personales y también se han encontrado objetos hechos a mano como ollas, cuencos,
vasos... y objetos de torno, como trípodes, cuencos,, ungüentarios, vasos de alabastro, cuchillos de
hierro, broches de cinturón...

Toscanos

En Vélez Málaga. Se sitúa en un promontorio en la desembocadura del río vélez y su cronología data
del último tercio del siglo VIII a. C. hasta mediados de siglo VI a. C.

En el poblado fenicio destaca por la aparición de un edificio identificado posiblemente con un


almacén, su estructura sugiere, además de la de almacenamiento, una función más compleja de tipo
administrativo. En sus proximidades se levantan las mejores viviendas del asentamiento que se
distinguen por su gran tamaño y elevado número de habitaciones. Consta además, de un sistema
defensivo.

Según los estudios realizados, se puede considerar como el principal centro de almacenaje y
distribución de mercancías de la zona. También el asentamiento se reconoce entre otras estructuras
una zona industrial destinada a la metalurgia del cobre y del hierro, así como un embarcadero.

La cerámica encontrada hecha a mano es escasa, y la realizada a torno es más característica, se han
encontrado cerámicas decoradas policromadas (bandas rojas y líneas negras) o con englobe rojo.

Morro de Mezquitilla.

Situado al este de la desembocadura del río Algarrobo (Málaga), y sobre una cima de 30 metros
sobre el nivel del mar.

Por las excavaciones se adivina un trazado regular del poblado, con calles y viviendas
compartimentadas en habitaciones; construidas con zócalos de mampostería y paredes de tapial.

Por las observaciones cronológicas de la cerámica encontrada, sobre todo platos, se puede datar el
poblado en la primera mitad del siglo VIII a. C.

Entre sus actividades económicas destaca la metalurgia. A este establecimiento se vincula la


necrópolis de Trayamar, situada al otro lado del río.

Chorreras.

Situado a 800 metros al este de Morro de Mezquitilla, sobre dos elevaciones separadas por un
vaguada. Su cronología puede ser desde la segunda mitad del siglo VIII a comienzos del VII a. C.
Se ha encontrado gran cantidad de ánforas y jarras, y por el tamaño se puede pensar que era n
establecimiento dedicado al almacenaje industria y mercantil.

La estructura urbana se caracteriza por la construcción de grandes casas aisladas y situadas a ambos
lados de la calle, construidas mediante zócalos de piedra y paredes de adobe. Por el momento no se
ha encontrado restos de fortificaciones; y las cerámicas encontradas son similares a las de Morro de
Mezquitilla y Toscanos.

Este asentamiento está relacionado con la necrópolis de Lagos a escas distancia al este de su
emplazamiento.

Almuñécar:

Está ubicado en la costa granadina y debió ser el primer punto de contacto de los fenicios con la costa
peninsular, conocida como Sexi.

El primer asentamiento debió de ser una pequeña guarnición poco poblada.

Su población podría haber sido en un principio indígena hasta la llegada colonizadoorra de los
semitas.

Actualmente los restos están bajo la actual ciudad.

Consta de dos necrópolis situadas en dos cerros adyacentes a la ciudad.

Por la cerámica encontrada hecha a mano y fenicia, la sitúan en el Bronce final, sobre el s. VIII a. C.

Un punto de interés es la factoría de la salazón, El Majuelo, lo que indica una gran prosperidad
económica en este establecimiento,

Villaricos.

Es un yacimiento fenicio-púnico, llamado Baria, que está situado sobre la actual Villaricos (Almeria)

Dentro del yacimiento, sobre una colina a 30 metros del nivel del mar, se distinguen dos zonas, el
asentamiento y la necrópolis.

Las casas estaban hechas con gruesos muros de piedra y suelos de pizarra, ladrillo... y para mejorar
las defensas excavaron fosos alrededor de las zonas más vulnerables y es posible que también existiera
un recinto amurallado.

Su fundación está establecida sobre el siglo VII a. C y su máximo esplendor es sobre los siglos V y IV
a. C.

Su actividad económica es la metalurgia debido a la cercanía de las minas de plata y plomo, además
de la pesca, por las salazones encontradas.

Cerro del Villar:

Ubicada sobre una pequeña isla en la desembocadura del río Guadalhorce a finales del siglo VIII a. C.

Fundada en el siglo IX a. C. y abandonada posiblemente en el año 584 a. C.


Las excavaciones nos indican una trama urbana compleja, con una estructura formada por grandes
viviendas, con calles porticadas con posibles áreas de mercado, restos de edificaciones portuarias. Una
posible muralla y un cinturón industrial. Todos ellos rasgos urbanísticos más propios de una ciudad
que de una simple colonia.

Al parecer estuvo especializado en la producción agrícola y en la manufactura de cerámicas.

La fornteta.

Es el asentamiento portuario más septentrional de la Península y demuestra la fuerte presencia fenicia


en el Levante peninsular.

Fundada en la desembocadura del Segura a mediados del siglo VIII a. C.

La existencia de una mezquita islámica sobre los restos impide conocer más detalles, pero se conoce
sus dimensiones, sus defensas y una serie de edificaciones construidas con sillares.

Se cree que la actividad comercial fue muy grande en este establecimiento debido a la gran cantidad
de material arqueológico encontrado, indicando una gran población y las transacciones comerciales
realizadas.

Se ha localizado un santuario y pequeño asentamiento metalúrgico lo que indica que se trabajaba en la


metalurgia, que en muchos casos era una producción parra el autoabastecimiento, y en otros estaba
destinada al comercio del cobre y hierro,

Ibiza,

La llegada fenicia en la primera mitad del siglo VII a. C a la isla supone una nueva etapa, y pasa a
controvertirse en un gran enclave comercial e influyente debido a su estratégica posición en las rutas
marinas como fondeadero y lugar de avituallamiento de los barcos.

Las excavaciones, en las necrópolis y lugares ya antes estudiados, ahora no dejan lugar a dudas sobre
la colonización fenicia de la isla y no de Cartago, como antiguamente se creía.
TEMA 10. La colonización y el comercio griego en el mediterráneo
occidental y central.

5. LOS ÁMBITOS DE LA COLONIZACIÓN GRIEGA


La expansión griega por el Mediterráneo central y occidental tuvo como escenarios diversas áreas:
Magna Grecia y Sicilia, el Ponto Euxino y sus accesos, el norte de África, sureste de la Galia e
Iberia.

5.1 MAGNA GRECIA Y SICILIA


La presencia griega en la península italiana y Sicilia se produce en el s. VIII a.C. y
principios del siguiente, obedeciendo posiblemente a intereses agrícolas. Ocupan los valles
fluviales, llanuras y lugares estratégicos, para comerciar con los indígenas del interior, sin olvidar
los lugares costeros que facilitara su salida al exterior. Las colonias que forman son:
-Los euboicos fundan las primeras colonias como Pitecusa, Naxos, Cumas, Catana, Leontinos,
Regio y Zancle.
-Los corintios Siracusa.
-Los espartanos Tarento.
-Los aqueos Síbaris, Metaponto, Crotona
-Los rodios y cretenses: Gela...

Durante el s. VIII a.C. surgen nuevas ciudades fundadas por las metrópolis egeas o por las ciudades
italiotas o siciliotas (Himera, Selinunte, Acras, Agrigento...), finalizando el proceso en el s.VI a.C.

5.2. EL PONTO EUXINO Y SUS ACCESOS


Los primeros en asentarse en el s. VIII a.C. fueron los euboicos en la región de Calcídica. y los
jonios en la región de Propóntides (Cícico), produciéndose a partir del s. VII a.C. una presencia
masiva de griegos por todas las costas que alcanza su auge en el s. VI a.C. Mileto monopoliza las
fundaciones del Mar Negro y sus accesos (Abidos, Apolonia, Póntica, Sinope, Panticapeo, …). No
existe penetración territorial debido a la presencia escita.

5.3. NORTE DE ÁFRICA


Tera funda Cirene en 632 a.C, punto importante para la llegada de las rutas de
caravanas del alto Nilo. Está situada en un territorio fértil, su economía es agrícola
además elabora productos medicinales hechos a base de plantas que después exporta.
Desde Cirene se fundan nuevas colonias como Barca, Evespérides y Tarquira.

Naucratis (Egipto) fue el emporio de comercio con los egipcios, con intercambios de trigo, lino, sal,
oro, marfil, alabastro y los griegos madera, hierro, vino, objetos de lujo, plata durante s.VI a.C.

5.4. EL SUDESTE DE LAS GALIAS


El contacto griego con el sur de la Galia comienza en el s. VII a.C. y podría
estar en la fase de precolonización como bases de aprovisionamiento de los rodios al
igual que ocurría con Rhodes (Rosas) en el nordeste peninsular.

Las fuentes y la Arqueología indican que Massalia (Marsella) fue fundada por los
foceos en el s. VII a.C. adquiriendo la categoría de Polis desde el principio. Con anterioridad en este
núcleo existía un importante punto de comercio etrusco que perdurará hasta la 1ª mitad de s.VI a.C.
No tuvo un gran hinterland (dependencia), únicamente en el s. III a.C. Controlaba el territorio a
través de subcolonias de la región costera del sur de la
Galia y de enclaves. Tenía una reducida chora que impidió abastecer la ciudad lo que favoreció que
fuera, desde el s. VI a.C, un centro distribuidor de las producciones cerámicas y metalúrgicas de la
Grecia del Este, el Ática, y de su propia ciudad.

Su caída comercial se debe a problemas internos y el auge de Emporion.

5.5. IBERIA.
Existe una fase de contactos previos produciéndose un proceso de consolidación de la presencia
griega en la Península Ibérica. Se aprovechan de los problemas fenicios del s. VII a.C. (Tiro
asediada por Nabucodonosor) e intentan sustituir en parte al elemento fenicio. Esto se ve en la
existencia de barrios de comerciantes griegos en los asentamientos fenicios como ocurre en la
ciudad de Panormos en Sicilia. Fuentes griegas y latinas hablan de fundaciones de colonias o
emporia por parte de Massalia fundada por los focenses, como una etapa en su ruta con Tartessos.
Se funda Rhode (Rosas) en el siglo VIII a.C., Emporio (Ampurias) hacia el 600 a.C. Se supone que
fundaron más colonias (Hemeroskopeion ‐Denia o Calpe‐ , Baria, Malaka, Alonis), pero
probablemente no fueron más que centros comerciales, más o menos estables o referencias que los
navegantes griegos hacían a lugares a los que se debía prestar interés a la hora de establecer
contactos comerciales o accidentes geográficos que les permitía navegar con tranquilidad, de los
que no quedan restos. Rhode y Emporio funcionaron como ciudades estado y acuñaron moneda. No
es de extrañar que entre las ciudades fenicias y las griegas hubiese un intenso comercio.

En algunos poblados se puede notar la influencia griega en su urbanismo, un ejemplo es La Pícola


(Santa Pola, Alicante). En su levantamiento se puede ver una planimetría perfectamente planificada,
con calles y casas perfectamente regulares, también tiene un sistema defensivo que recuerda al de
las ciudades griegas (muros y foso) distinto al de los pueblos iberos. Pero hay escasa presencia de
cerámica griega lo que hace pensar que posiblemente fuese una fundación indígena que sirve de
apoyo a la
actividad del puerto de Elche.

Según Bendala, no se puede poner en duda que la presencia griega en el sudeste peninsular fue más
allá que simples contactos, esto no es suficiente para explicar la adopción de la escritura jonia por
las poblaciones Iberas de la zona de Alicante y Murcia entre los s. V‐III a.C., para escribir
documentos en lengua ibérica en láminas de plomo, material muy abundante.

5.5.1. EMPORION.
Fundada por los foceos sobre el año 600 a.C. en el Golfo de Rosas, consolidó su posición y
extendió su área de influencia comercial por las costas mediterráneas españolas a lo largo del
primer siglo.

El primer asentamiento se produce en un pequeño islote, Palaiapolis o ciudad antigua. la


Arqueología constata la existencia de un poblado indígena fechado entre los s. XII y VII a.C. cuyos
últimos estratos revelan cerámica de importación griega e incluso etruscas, fruto del comercio, lo
que hace pensar que era un puerto franco frecuentado por indígenas, fenicios, etruscos y griegos,
hasta que los massaliotas se adueñaron del lugar en la primera mitad del s. VI a.C

A mediados del s. VI a.C. se establece una segunda fundación situada hacia el sur dando origen a la
Neapolis. La nueva ciudad posee un trazado hipodámico con algunas irregularidades, rodeadas de
murallas y defendidas por torres. Fuera del recinto amurallado de la nueva ciudad se levantó un
santuario que se utilizaba como territorio neutral entre los griegos y los indígenas (indiketes) que
vivían junto a la colonia. Este lugar estaba formado por un altar y un pozo junto a los cuales se
construyó lo que pudiera ser el templo de Artemis Efesia. En la zona exterior de la muralla también
se han localizado las casa de los indígenas. En la primera mitad S. IV a.C se rehace la muralla
reforzando el sistema defensivo con un foso y una torre en la entrada sur, con esta remodelación se
destruye el santuario del s. V a.C. y parte del poblado indígena, integrándose ambas comunidades
dentro del mismo hábitat. Sobre el templo más antiguo de la ciudad se
levantó uno nuevo posiblemente dedicado a Asclepios

La muralla se desplazó en el siglo II a. C., seguramente debido a la necesidad de ganar espacio para
construir el ábaton destinado a acoger a los enfermos. Al lado del oikos se establece un templo
gemelo. En la primera mitad del siglo I a.C., se construye en su zona occidental un templo
consagrado seguramente a la divinidad de Serapis.
Las necrópolis estaban situadas fuera de la ciudad al sur y al oeste. El rito funerario es de
inhumación, las tumbas están excavadas directamente en tierra y los cadáveres se colocan en el
interior con la cabeza orientada hacia oriente. Como ajuar se deposita los objetos personales del
difunto además de ungüentarios de vidrio y cerámicas usados en la ceremonia fúnebre.

Algo importante es que se cree que el Emporion nunca tuvo un territorio circundante (Chora). La
fundación de Emporion producirá un impacto en la civilización de los indiketes.

5.5.2. RHODE.
Se encuentra en el extremo norte de la bahía de Rosas a 17 Km de Emporion. Estrabón señala que
es un poblado perteneciente a los emporitanos. Otros autores señalan que la fundaron los rodios
antes del 776 a.C. Desde el punto de vista arqueológico se testimonia su existencia en el s. V a.C.

Hasta la fundación de la ciudad debió de servir como lugar de aprovisionamiento de los griegos.
Otra posible explicación de su fundación es que fuese promovida por Massalia en la mitad del siglo
IV a.C.

De los siglos V-IV a.C. aparece cerámica griega y restos de viviendas, que tendran su continuidad
en el siglo III, cuando se remodela la ciudad con un trazado propio de las ciudades griegas. Fue la
época más floreciente de la ciudad.

En el siglo III hay una intensa actividad artesanal, por el creciente dinamismo de su puerto y por la
acuñación de moneda propias. Mantiene sus propias relaciones comerciales con el sur peninsular y
con el norte con Massalia

Desde su fundación estuvo a la sombra de Emporion, finalizando como tal ciudad en el s. III a.C. a
consecuencia de la II Guerra Púnica.
TEMA 11. La cultura material etrusca.

2. FUNDAMENTOS DE URBANISMO Y ARQUITECTURA ETRUSCA


El conocimiento de la arquitectura etrusca es muy limitado por dos motivos complementarios: La
conservación de los edificios es parcial debido al empleo de materiales deleznables y porque
tradicionalmente las investigaciones se han centrado en las necrópolis, mejor conservadas y que
permiten el hallazgo de ricos ajuares.

2.1 ARQUITECTURA CIVIL

2.1.1. URBANISMO Y CIUDADES


Las ciudades se sitúan en lugares cercanos a la costa, pero nunca al borde del mar por miedo a la
piratería y también cerca de los ríos que facilitan el acceso al mar y al interior, garantizando la
llegada y distribución de bienes materiales. La situación de estas ciudades conlleva tener
instalaciones portuarias para facilitar el comercio y las transacciones comerciales.

Hay que distinguir dos tipos de ciudades:

-Las creadas de forma espontánea: La mayor parte de las ciudades etruscas pertenecen a este
modelo, son centros urbanos producto del sinecismo entre varios asentamientos habitados desde la
Edad del Hierro.

-Los asentamientos que son fundaciones. Son producto de una planificación.

Los asentamientos habituales se construían según la naturaleza del terreno y adaptándose a ella
(secundum naturam soli). Las ciudades etruscas a partir del s. VI a.C. se urbanizaban siguiendo
rituales fundacionales, en un intento de racionalizar las ciudades de nueva planta. En las ciudades
planificadas se seguía un proceso estricto, delimitando el pomerium de forma matemática por los
gromatici y diseñando un sistema reticular. El mejor ejemplo del modelo planificado es
Marzabotto, planificada siguiendo los puntos cardinales, siguiendo el modelo de Hippodamo de
Mileto.

2.1.2. VIVIENDAS
La arquitectura etrusca se caracteriza por la pobreza de los materiales de
construcción. Los muros presentan una cimentación de cantos rodados y los alzados son de adobe o
de barro y piedras con travesaños de madera (opus craticium). Los elementos decorativos
estructurales, como las columnas, son de piedra o madera revestidas con cerámica y los techos se
cubren con tejas.

Analizando la viviendo etrusca se puede ver una evolución:

-En el Periodo Villanoviano, existen cabañas ovales o rectangulares con superficie de 35‐45 m2
construidas de arcilla y de una sola estancia en la que el hogar ocupaba el centro.

-En el Periodo Orientalizante, entre los siglos VIII y VII a.C, la evolución social hace que la
arquitectura doméstica evolucione hacia plantas rectangulares con divisiones internas y que están
construidas con cimientos pétreos y muros de adobe o ladrillo. En la primera mitad del siglo VII
a.C. la casa es de planta rectangular y se divide en dos estancias y el techo a doble vertiente con
tejas. A finales del siglo VII a.C. las casas tienen varias estancias alineadas. Durante el siglo VI a.C.
evolucionan a dos o tres estancias alineadas precedidas de un vestíbulo exterior, a veces porticado,
dispuesto de forma transversal, que parece derivado de las casas griegas del S. VIII y en Sicilia en
el S. VII a.C., siendo su elemento distintivo ese vestíbulo transversal relacionado con actividades
agrícolas aunque en Etruria parece más relacionado con las ceremonias aristocráticas.

-En el siglo V a.C. coincidiendo con el declive de la civilización etrusca hay un cambio en las
estructuras de hábitat doméstico, que se documenta en una ínsula (barrio o manzana de viviendas
creada por la división del cruce de los ejes) de Marzabotto formadas por varias unidades que
mantienen cierta uniformidad. Se constatan casas con un corredor de ingreso que está recorrido por
un canal de desagüe y un patio central en torno a un pozo para la recogida del agua. Alrededor del
patio se abren cuatro estancias, siendo una de ellas el antecedente del tablinum de la casa romana
(sala donde se guarda el archivo familiar). Las cimentaciones que se conservan son de piedra y el
alzado sería de adobe, y hay indicios de cuatro vertientes ya que se adapta la cubierta al patio
abierto.

-La aparición de una nueva clase aristocrática lleva consigo una nueva creación arquitectónica
doméstica que sirve de representación del poder, el palacio. Destacan Murlo situada en un lugar
apartado y poco habitado de cronología: 650 a.C. y, tras un incendio, se reconstruyó en 550‐530
a.C. Se estructura en torno a un patio con 4 torres, pórtico en tres de sus lados, con un lado abierto
para la función política. La decoración se realiza en torno a lastras, con escenas de banquetes o
carreras de caballos Así como las asambleas de dioses También se usaban las acróteras como
elementos decorativos

La segunda residencia aristocrática es Acquarossa, datada entre finales del siglo VII a.C. y
principios del VI a.C. es muy similar a Murlo, pero situado en el centro de la ciudad y el templo
separado del palacio que sugiere la posible división de los poderes políticos y religiosos. Tiene dos
fases. La primera fase se destruye y se levanta de nuevo con forma de L y la parte interior porticada.
El conjunto incluye un templo con pronaos que evidencia la separación de poderes reales y
religiosos La decoración de lastras incluye temas de banquete, danzas y escenas de Hércules (el
león y el toro).

2.2. EL TEMPLO ETRUSCO


En un primer momento el culto se celebraba en casas o tumbas y a partir de los
cambios sociales de los siglos VII y VI a.C. se crean áreas sagradas en el interior de
las ciudades, relacionadas con una clase media que quiere ser participe en los cultos
colectivos.

El templo más antiguo es el de Veio, de los primeros años del siglo VI a.C. con una
sola estancia rectangular cubierta con tejado a doble vertiente que estaba decorado, junto
con el frontón, de placas de terracota decoradas en relieve. Solo la parte inferior era de
piedra, el resto de se levantaba con madera o ladrillo.

Los templos construidos en Etruria desde finales del siglo VI a.C. se suelen dividir en dos tipos
desde el punto de vista de la planimetría:

-Templos tipo oikos, que serían una continuación de los primeros edificios de culto y están
constituidos por una sala precedida por un pórtico de cuatro columnas o dos in antis;
-Templos tipo etrusco‐itálico, eran de planta casi cuadrada. Se alzaban sobre un basamento o podio
de piedra. La mitad anterior (pars antica) abierta y porticada con dos filas de cuatro columnas cada
una y posterior o por una central con dos alae laterales.

Arqueológicamente los templos de tres naves se datan en el s. V a.C., son tan escasos que hace
pensar en que no eran un modelo común; por eso es posible la sustitución de las naves laterales por
una simple expansión del muro creando dos ambulacros laterales con columnas. Existen otros
templos que se alejan del modelo de Vitrubio y se aproximan más a los modelos griegos de tipo
períptero (tiene un vestíbulo de acceso en la parte delantera llamado pronaos; la morada del dios en
la parte central, que es la cella o naos; y el opistodomos en la parte trasera, que es la sala donde se
ponían los exvotos u ofrendas a los dioses.) , un ejemplo el templo B de Pyrgi.

Para conocer los alzados de los templos es imprescindible la obra de Vitrubio, según el cual el
orden arquitectónico etrusco es el toscano y tiene relación con el dórico, aunque con características
que permiten diferenciarlo; las columnas son de fuste liso y están coronadas por un capitel formado
por un equino y un ábaco, y están apoyadas sobre una basa compuesta de toro y plinto.

El techo de los templos, también estudiado por Vitrubio, consiste:

Sobre las columnas está el arquitrabe que soporta las vigas transversales (mutuli) que sobresalen y
cuyos extremos estaban protegidos de la humedad con lastras cerámicas. Sobre estas vigas estaba el
tejado a doble vertiente y en el ángulo superior del tímpano había una gran viga (columen), y sobre
esta y los mutuli había otras más pequeñas transversales (cantherií) donde se clavaban las
longitudinales (templa), finalmente hay una superficie de tablones y las tejas planas y curvas. Toda
esta estructura lígnea se recubría con terracota para protegerla de la intemperie.

Hacia finales del siglo VII a.C. las placas del revestimiento se colocan en el tímpano y en el
arquitrabe, y se decoran con motivos aristocráticos; las terracotas que decoran los extremos del
columen y de los mutuli son geométricas y fitomorfos, las antefijas son cabezas femeninas y
prótomos de león en los canalones. A finales del siglo VI a.C. se inicia una nueva fase de
decoración que se caracteriza por la desaparición de frisos figurados que se sustituyen por motivos
fitomorfos. En la tercera fase, desde los inicios del siglo IV a finales del I a.C, falta la policromía y
los frontones son cerrados.

3. ARQUEOLOGÍA DE LA MUERTE EN ETRURIA.

3.1. NECRÓPOLIS
Conviven los rituales de inhumación y la incineración. En la Época Protovillanoviana, a finales de
la Edad del Bronce (3 000 ‐ 1 500 a.C.) se difunde la incineración que sustituye a la inhumación.
Los restos cremados se guardan en urnas que se colocan en pozos individuales, que pueden estar
revestidos de piedras o lajas.

En la I Edad del hierro aparecen necrópolis de incineración en lugares de gran concentración


poblacional, que más tarde se convertirá en centros urbanos. Los enterramientos de estos pueblos se
hacían al pie de as colinas y sin diferencias de clase, edad o sexo, en sencillos pozos simples o
dobles y en ellos se depositan urnas cinerarias bicónicas de barro que contenían las cenizas de la
incineración junto con restos del traje u objetos personales del difunto, cubiertas en muchos casos
con cascos de cerámica o de bronce, especialmente en el caso de los varones. En el área toscolacial
las urnas tienen forma de cabaña oval o rectangular, y reproducen las cabañas en las que se
habitaba.
Los ajuares, tomando como ejemplo la necrópolis de Tarquinia, se pueden establecer las
características y evolución de estos:

-En la primera mitad del siglo IX a.C. Las urnas son bicónicas
cubiertas con un cuerno invertido; las masculinas las urnas se podían cubrir con cascos de
cerámica, y el ajuar está formado por navajas de afeitar en el caso de los hombres y en las
femeninas había objetos de hilar.

-En la segunda mitad del siglo ya aparecen objetos de guerrero en las tumbas masculinas y en las
femeninas hay más adornos personales.

-Durante el siglo VIII los ajuares funerarios aumentan, para el hombre son objetos de guerreros
hechos en bronce, y para las mujeres son objetos de mayor prestigio, también de bronce, como
cinturones además de un mayor número de objetos ornamentales algunos realizados en metales
preciosos lo que indica a pensar en una clase aristócrata.

En la época Orientalizante cuando se introduce gradualmente la inhumación, aparecen en las


necrópolis de los túmulos de gran diámetro rodeados de otras tumbas más modestas. Las tumbas
abiertas en los túmulos son simples con una sola estancia o dos máximos donde la sencillez de la
planta contrasta con la decoración interior y los ajuares.

En el siglo VII a.C. aparecen las tumbas de cámara que pueden acoger a varios miembros de la
familia. Este tipo de tumba está cubierta por un túmulo de forma cónica rodeado de un muro pétreo
en la parte inferior. La planta característica del siglo VI a.C. tiene un corredor de acceso, dromos,
una estancia a modo de atrio cuadrada o rectangular y una cámara sepulcral donde se colocan los
sarcófagos sobre lechos fúnebres. En este tipo de tumbas el matrimonio titular estaba en la estancia
principal y los enterramientos consecutivos se ubican en otras estancias que se van abriendo en
torno al atrio.

En las necrópolis de la Época Arcaica ya aparecen tumbas de clase social intermedia, son las de tipo
“dado” que se alinean a ambos lados de la calle o en torno a pequeñas plazas y tienen cuerpo
cuadrangular con atrio y dos estancia, más antecámara y cámara donde se colocaban las sepulturas,
además tienen una escalera en el exterior para subir a la parte alta del túmulo donde se realizaban
las ceremonias funerarias. Junto con este tipo de sepulturas continúa el enterramiento en urna
colocada en una fosa, para un status social bajo.

Además existen diversas variantes dependiendo del área geográfica: En Veio hay tumbas‐fosa
cuadrangulares a las que se entra descendiendo por una escaleral, en Populonia son tumbas tipo
edícula, con una sola estancia cubierta y construida con bloques calizos, en Vulci son tumbas de
cajones que se articulan en dromos en pendiente y un vestíbulo descubierto donde se abren las
estancias excavadas a distintos niveles.

La necrópolis de Tarquinia del siglo V a.C. tiene las tumbas pintadas de arquitectura muy simple

En Cerveteri en el siglo IV a.C. hay grandes hipogeos de cámara única, hechas con
bloques pétreos y falsas puertas, interiormente están decoradas con pinturas o estuco

En Época Helenística las tumbas son de forma de T, compuestas por un dromos con pequeñas
estancias para enterramientos secundarios, que conducen a una sala central con planta en forma de
T en la que se abren estancias con elementos esculpidos y pintados.También de esta época son las
tumbas rupestres con fachadas en forma de edículos o de templetes con columnas talladas en la
roca.
A mediados del siglo II a.C. las necrópolis se abandonan. La tipología funeraria etrusca, unida a las
aportaciones helenísticas, será la base de muchos monumentos funerarios de la época republicana e
imperial romana.

3.2. RITUAL FUNERARIO


En el Periodo Orientalizante comienza la exposición del cadáver en la casa con los lamentos:
familiares y plañideras; el siguiente paso es el transporte a la tumba, la incineración o inhumación y
el depósito con ajuar. Ya en el s.VI y V a.C. aparecen ceremonias funerarias en honor del difunto:
La primera parte consistía en banquetes y competiciones de caballos, de carros y atléticas. La
segunda parte incluye manifestaciones escénicas: danzas, acrobacias y canto.
TEMA 13

2. LA CIUDAD ROMANA

2.1. LA ELECCIÓN DEL EMPLAZAMIENTO Y EL RITUAL DE


FUNDACIÓN

La elección del lugar donde se iba a levantar un núcleo urbano no dependía del azar en el mundo
romano, salvo en los casos en que se reutilizaran lugares previamente habitados. La fundación de
ciudades ex novo responde a dos tipos de imperativos a la hora de seleccionar su ubicación:

-Condicionantes estratégicos: debían ser lugares bien situados para tener controladas las
necesidades de control territorial y político; algunas veces se reconvertían antiguos emplazamientos
militares.
-Condicionantes económicos: una vez que el poder político controlaba los territorios conquistados
se imponía el poder económico a la hora de seleccionar un lugar donde ubicar una nueva ciudad;
por ejemplo era muy común que estuvieran en las confluencias de rutas comerciales (viarias,
marítimas, fluviales...).

Las fuentes clásicas comentan la celebración de un ritual fundacional con motivo de la creación ex
novo de una ciudad. Son ceremonias enraizadas en la tradición etrusca y unidas a los principio de la
urbanística griega. Los pasos eran los siguientes:

-Se consulta a un augur para comprobar que el lugar elegido es el idóneo.

-Inauguratio: en el centro del lugar elegido se cavaba una fosa circular (mundus) y se introducían
ofrendas y tierra traída del origen del fundador. Luego delimitaban el perímetro con un arado de
bronce tirado por bueyes blancos guiado por un sacerdote. El surco realizado (sulcus primigenius)
lo ocupará la muralla y delimita el espacio urbano sagrado (pomerium). En su interior estaba
prohibido hacer enterramientos

-Limitatio: en este proceso un agrimensor (técnico que realizaba las mediciones) efectuaba el plano
de la ciudad usando la groma desde lo que iba a ser el centro de la ciudad (umbilicus urbis o locus
gromae), de ahí partirán los dos ejes de la futura ciudad coincidiendo con los puntos cardinales
(decumanus maximus y kardo maximus) y la ciudad queda dividida en cuatro zonas (siniestra,
dextra, antica y postica). El cierre del perímetro de la ciudad sólo se interrumpía por las cuatro
puertas que coincidían con las calles principales.

-Orientatio: En la intersección de las calles mayores se sitúa el foro (forum), plaza pública dónde se
disponen los edificios religiosos, de la vida municipal y del ocio. A partir de estos ejes mayores se
trazan otros paralelos y bautizados como decumani o kardines según los casos y son los límites
secundarios. Los espacios delimitados por sus intersecciones dan lugar a las manzanas o insulae,
que son el solar para los edificios privados y otras construcciones públicas como las termas, el
gimnasio…

-Consecratio. Para finalizar el pontifex realizaba un sacrificio consagrado a la tríada capitolina.

En esta imagen ideal se combinan aspectos religiosos y topográficos interrelacionados pero en la


realidad no se podía realizar de forma tan estricta porque la orientación se adaptaba de forma
práctica a los condicionantes del relieve.
3. EL PAISAJE RURAL EN EL MUNDO ROMANO

La arqueología del paisaje nos proporciona un marco teórico y metodológico para poder interpretar
los espacios rurales. Hay diversos enfoques en las modalidades de asentamientos y paisajes agrarios
(donde entendemos las relaciones sociales, económicas y ecológicas realizadas en un paisaje a
través del tiempo).

3.1. La ordenación del espacio rural. Repartos de tierras y


Centuriaciones
El territorio que rodeaba la ciudad tiene una ordenación tan cuidada como la de la misma ciudad.
Una ciudad es una dualidad, la urbs y sus tierras ager, que conforman el territorium.

Una vez establecidos los límites del territorio se hacía la división interna de las tierras coloniales o
municipales mediante el sistema de centuriatio o limitatio, que estaba basado en el cruce ortogonal
de líneas y ángulos rectos. Los encargados de hacer estas divisiones eran los agrimensores (que
tenían conocimiento de geometría, matemáticas…).

A través de los tratados de agrimensura conocemos la distribución de los campos, que seguían el
mismo procedimiento que las fundaciones ex novo, por lo que el territorio queda dividido en cuatro
partes tras el cruce de los ejes principales.

El locus gromae o punto de intersección fundamental de estos ejes podía localizarse en el centro del
núcleo cuyo ager iba a ser parcelado. Posiblemente estas líneas maestras podían varias, al igual que
en la ciudad, por el relieve o el tipo de tierra (estéril, acuosa...) e inclusive estar vinculadas a los
caminos ya existentes (Vía Apia, Latina, Emilia…).

Desde el punto de vista estructural el entramado básico del catastro se obtenía a partir del trazado
de una red ortogonal mediante líneas paralelas a dos ejes mayores (kardo maximus y decumanus
maximus). El módulo más empleado fue la centuria
equivalente a un cuadrado de 20 actus de lado, ósea aproximadamente entre 703 y 714 metros de
lado y una superficie de unas 50 ha; aunque antes de la centuria existieron otros modelos (per
strigas y per scamna).

El catastro se convirtió en un instrumento jurídico y ejercía una transformación evidente en el


terreno mediante el trazado de caminos, extensión de parcelas, tipos de uso de esas parcelas. Sin
embargo existían espacios sin asignar porque eran poco adecuados para el cultivo (subseciua);
tierras de particulares (fundus) o de templos (lucus) o de pastos o bosques (siluea et pascua publica)
o se reservaban para futuras reparticiones.

Las categorías de las tierras y su estatuto jurídico serán distintas dependiendo del tipo de la
comunidad; una de sus modalidades era de uso agrícola complementada con bosques y pastos que
se adjudicaba en propiedad privada al beneficiario y recibían el nombre de ager diuisus adsignatus.

Todavía hoy en día se pueden observar los trazados de las centuriaciones en torno a ciudades de
origen romano.
3.2. El poblamiento rural
Los datos arqueológicos y documentación literaria y epigráfica indican que el poblamiento rural
(zona occidental) estaba caracterizado por la existencia de numerosas fórmulas de ocupación, pero
podemos agruparlas en dos tipos, de carácter agrupado y disperso.

3.2.1. Entidades rurales colectivas de carácter agrupado.


Son lugares de habitación colectivos emplazados en el ámbito rural, distinguiremos entre
aglomeraciones secundarias y aldeas.

• Aglomeraciones secundarias: designamos así a un hábitat colectivo permanente y agrupado


de carácter no urbano; entre las más comuunes están:

1. Vici (vicus): después de la ciudad y la villa es la fórmula más común, y consiste en un grupo
de casas y edificios localizados en el campo pero sin que esto suponga una función agraria.
Los vici debieron ser lugares de mercado... y serían como una protociudad, dependientes de
la ciudad capital pero con una cierta autonomía.
2. Fora el análisis de estos lugares nos dan ciertas características a la hora de definirlos, como
es el escaso número de habitantes (sobre 40), que su distribución está centrada en Italia,
seguida de Galia Cisalpina, Hispania..., que usa nombres apelativos personales, tienen una
cronología relativamente antigua y tienen relación directa con el sistema viario. Todos estos
rasgos hacen pensar que surgen por voluntad política de Roma y serían como centros cívicos
con funciones administrativas, políticas, comerciales...
3. Conciliabula: espacio para celebrar asambleas cívicas (políticas o administrativas).

– Aldea: Es un núcleo agrupado de pequeño tamaño, generalmente pobre aislado, y alejado de


los ejes viarios. Su función es exclusiva agropecuaria y suelen ser consideradas un residuo
de los modelos de ocupación prerromanos. Esta modalidad era muy usada en Britania,
donde se agrupaban en varias granjas.

3.2.2. Entidades rurales individuales de carácter disperso.

Las villae: El termino villa se aplica a dos formas distintas de establecimiento ubicado fuera de la
ciudad, así podría ser una mansión señorial (Villa urbana) o una construcción más modesta
dedicada a la explotación agropecuaria (Villa rustica).

De modo general se distingue tres grandes partes en una villa, dependiendo de su utilidad:
– Parte urbana, o vivienda del dueño.
– Parte rustica, o vivienda de esclavos, cocina y establos.
– Parte fructuaria, dedicada al almacenamiento y transformación de productos.
Cada una de estas partes tenía las dependencias necesarias para su desarrollo y un modelo muy
característico de arquitectura.

Casi siempre se construían alrededor de la vivienda del dueño, centrada a su vez en un plano
porticado en torno al cual se organizaban todas las dependencias.

El matiz económico del establecimiento está presente de manera muy significativa en todas las
villae romanas, y siempre se refieren a un fundus que designa el territorio de explotación y las
construcciones presentes en ella; la villa es por tanto un centro de producción y las construcciones
presentes en ella; la villa es por tanto un centro de producción.
En los últimos años de la República las grandes Villae ya están completamente dotadas de todo lo
necesario y los pequeños dominios casi ha desaparecido. Las villas continúan su evolución y
desarrollo hasta época de los antoninos.

– A finales del siglo II d. C. comienza su abandono.


– Uno de los mejores ejemplos es la Vila de Sattefinestre:

1. Se edifica alrededor del 40-30 a. C. y su fundus está formado por unas 125ha.
2. En una primera fase se llegaba a la parte residencial a través de un patio rústico rodeado
de establos, bodegas y alojamientos de esclavos.
3. La casa señorial estaba concebida como un domus, con atrio toscano y un peristilo al
fondo.
4. En la segunda fase que podría corresponder a un cambio de propietario el conjunto del
dominus (pas urbana) engloba ya todo el cuerpo central, se crea una pars rústica con
alojamientos de siervos, que están en torno a un patio central; también hay una
porqueriza, granero, establos.
5. La época tardorromana es un periodo de florecimiento en las grandes propiedades
rurales, que se refleja en la construcción de grandes residencias rurales que son el espejo
del nuevo modelo económico.
6. El mejor ejemplo es la Villa de Casale, donde hay tres ejes que agrupan los edificios
con diferentes funciones; el eje principal es la entrada a la casa y tiene un vestíbulo que
da acceso al peristilo, donde tras un pasillo transversal se llega a la sala absidiana o de
recepción oficial del dominus, a los lados del peristilo están las habitaciones privadas.
Del peristilo sale el segundo eje que se corresponde con las termas y el tercer conjunto
son las habitaciones destinadas a la recepción de las personalidades de alto rango.

3.2.3. Las entidades rurales menores.


Hay una gran cantidad de entidades rurrales de características arquitectónicas y funcionalidades
muy diversas de las tradicionalmente admitidas, entre ellas se encuentran las construcciones de
pequeñas casetas como simples lugares de almacenaje, cobijo... o inclusive de explotación
agropecuaria de muy pequeñas dimensiones.
Tema 14. Fundamentos para una historia de la arquitectura romana.
1. Materiales y técnicas constructivas

1.1 Materiales
El uso de material de construcción varia dependiendo del destino del edificio, de sus dimensiones,
de su situación, etc.

Los elementos pétreos que se utilizan en la construcción son: Tufo, existen siete tipos, se extraían
de la región e incluso de la misma ciudad. El travertino, caliza de las canteras de Tivolí, que
desbanca al tufo por su mayor solidez y duración. Mármol de carrara procedente de las canteras
de Luni, que se transportaba a Roma por mar, otros mármoles venían importados de Grecia, Egipto,
África y se utilizaban para las partes decorativas de los edificios. A mediados del S. IV d. C.
comienza a disminuir la importación y se empieza a reutilizar el mármol decorativo de los edificios
imperiales, durante el Medievo se usó el mármol de los edificios en ruinas para la construcción de
los templos cristianos. Piedras locales para la mampostería.

La arcilla: la maleabilidad que tiene permite realizar formas diversas, su solidez tras el secado y la
cocción, la convirtieron en un material esencial. La fabricación del tapial y de adobe consistía en
colocar la arcilla en una fosa con agua para amasarla junto con un desengrasante vegetal (paja,
hierva) o ( arena, gravilla).

Los adobes son paralelepípedos de arcilla que se dejan secar al sol y se unen al muro mediante una
lechada de arcilla húmeda

El ladrillo se realizaba mediante cocción en hornos similares a los cerámicos. La difusión del
ladrillo comienza en época de Augusto utilizándose sólo en estancias con humedad; con Tiberio se
generaliza el uso en los paramentos (cada una de las caras de todo elemento constructivo vertical,
como paredes o lienzos de muros), denominados opus testácea.

Los ladrillos se fabrican según medida estandarizadas pudiendo ser: basales semilaterales,
bipedales... y existe una forma específica destinada a las termas son tubuli de forma tubular y
sección rectangular y los tegulae utilizados para la eliminación de humos y circulación de aire
caliente en las paredes de las estancias calientes.

Al igual que la cerámica los fabricantes de ladrillos marcan sus producciones en las estampillas con
el nombre, el lugar de procedencia de la arcilla, las fechas.

El mortero: es una argamasa formada por una mezcla de cal y arena. Una vez fabricado el mortero
se traslada a la obra y se coloca entre las juntas de piedras o ladrillos y se enlucen las paredes.

El mortero se mezcla con mampuestos para la fabricación del opus caementicium

1.2 Cimentaciones

Soportan el peso de la estructura, y aseguran la máxima estabilidad, en el terreno. Según Vitrubio


para que sean adecuadas es necesario excavar hasta llegar a un suelo sólido (roca). Pueden estar
realizadas: Con piedras irregulares dispuestas a seco, generalmente edificios de poco peso y van
evolucionando hacía el uso de piedras de cierto tamaño unidas con mortero, dándole la consistencia
para permitir el apoyo de sillares. Un segundo tipo son grandes bloques de piedra encuadrados en
seco que se usan con anterioridad al opus caementicium.
1.3 Aparejos murarios.
1,3,1 Grandes aparejos
realizados con bloques de piedra de grandes dimensiones, los bloques de tierra suelen ser de forma
irregular, y se le llama aparejo poligonal u opus silliceum. El mas utilizado en Roma es el opus
quadratum, hecho con bloques de piedra regulares dispuestos un sobre otro en hiladas
horizontales, atendiendo al tipo de sillares tiene: Todas las hiladas son de igual altura, se denomina
“opus pseudoisodum”. Si alternan hiladas de dos alturas, se suele denominar “opus
pseudoisodomum”. Atendiendo a la presentación de los sillares: Vistos por la cara mayor se le
llama soga. Vistos por la cara menor se le llama tizón. Si va alternando las dos caras se le llama
soga y tizón.

1.3.2 Estructuras mixtas:


En estas estructuras se realizan distintos materiales, el aparejo en damero consiste en alternar
bloques de sillar con rellenos de mampuestos. El opus africanum está conformado por cadenas
verticales de bloques de sillares en las que alternan hiladas verticales y horizontales y rellenos de
mampuestos. El opus caticium consta de los pies rectos de madera que apoyan sobre los zócalos de
mampostería. Existen varias piezas horizontales de madera situadas entre los postes verticales que
evitan la flexión lateral de estos y que dividen los paneles en lienzos que en las ciudades vesubianas
se rellenan con opus incertum.

1.3.3 Pequeños aparejos.


El opus caementicium se reviste con paramentos de piedras o ladrillos, dando lugar a los diferentes
tipos de aparejs:

– El opus incertum: realizado con pequeños boques de tufo dispuestos de forma irregular en
las dos caras del muro.
– El opus recticulatum: los bloques del revestimiento se tallan en forma de pirámide de base
cuadrangular, que se denominan cubila y se insertan en el conglomerado de opus
caementicium.
– El opus vittatum: aparejo de reducidas dimensiones, consiste en la disposición de piedras
cuadrangulares en hiladas horizontales.
– Opus mixtum: paramentos construidos con mampuestos y ladrillos, se alterna el uso de
ambos elementos, los ángulos de los muros y la parte superior e inferior se realizan
únicamente con ladrillos.
– Opus testaceum: ladrillos cubriendo muros de mampuestos con variaciones de
dimensiones, forma y calidad para crear ornamentaciones diversas.
– Opus listatum: alternan estratos de ladrillos con otros de pequeñas piedras de tufo
rectangulares.

1.3.4 Arcos, bóvedas y cubiertas:

Los arcos: revestidos con distintos tipos de aparejos, donde el gran aparejo puede consistir en un
gran bloque que flanquea la distancia entre dos soportes y cuya cara inferior esta tallada de forma
curva; también pueden ser dos bloques que hagan una estructura triangular y varios bloques unidos
por aproximación de hiladas. El arco de dovelas, piezas pétreas en forma de cuña que se disponen
de forma radial. Hay ocasiones en que se construyen con la misma estructura mixta con la que se
levantan los muros, de manera que la piedra o el ladrillo se sitúa en la cara vista mientras que el
interior es de opus caementicium.
Bóvedas: es cualquier estructura cubierta cuya principal característica es la concavidad de la
superficie interna y el empuje lateral de los elementos que la constituyen. La disposición y la
tipología de las bóvedas deriva de la planta del espacio que deben cubrir, así en las estancias
rectangulares se emplea la bóveda de cañón, en las circulares la cúpula y en las cuadradas la bóveda
esquifada.
Dependiendo de su construcción se pueden distinguir dos tipos: la de dovelas realizada con bloques
pétreos de distinto tamaños y la denominada bóveda concrecionada, para cuya construcción es
imprescindible la cimbra, constituida por dos arcos de circulo de madera triangulados y unidos por
un tablado semicilíndrico llamado manto de la cimbra que es el molde de la bóveda.

Cubiertas: los armazones de los tejados son muy simples, y consisten en vigas horizontales
(cathenae) que van de un muro aguilón al otro, estas vigas soportan a los cabrios que sobresalen de
los muros y finalmente los listones donde van las tejas. Este tipo de cubierta es parra pequeños
espacios para grandes espacios se utiliza la estructura triangulada, que son dos grandes vigas
colocadas según la inclinación de las vertientes, unidas en la parte superior y la inferior apoyada en
una gran pieza horizontal.

Los materiales para el revestimiento de las cubiertas son tejas que generalmente se colocan de la
misma forma:

• las tegulae, piezas planas con reborde.


• Imbrices, tejas curvas situadas sobre las uniones.

Los techos interiores estaban construidos mediante un armazón de vigas de madera que apoyan en
voladizos y sobre estas se clavan piezas de madera más pequeñas y forradas de carrizo se extendía
el enlucido.

2.2 Tipología y características del templo romano.

El templo romano se construyo siempre en piedra y se decoran con series de molduras en sus
remates superior e inferior.
El tipo mas difundido era el templo próstilo, que enlaza con los modelos de edificio de culto mas
antiguos, constituidos por un ambiente rectangular precedido de un pequeño pórtico soportado por
dos pilares in antis.

Peripteros sine postico se refiere a una modalidad de planta períptera pero desprovista de
columnas en la fachada posterior. Del templo etrusco-itálico conserva las alae, aunque reducidas a
una semipilastra avanzada. La planta pseudoperíptera, sobre las paredes de un templo próstilo se
disponen semicolumnas,

También se construyeron templos tipo tholos con planta circular.

Los recursos ornamentales del edificio religioso romano se ciñen al empleo de terracotas
arquitectónicas. A causa del contacto directo con el mundo griego supuso la incorporación de
ordenes griegos a los edificios construidos en piedra:
– El orden dórico original apeas está representado.
– El orden toscano se diferenciaba de la griega porr el menor tamaño del capitel, que poseía
un perfil de molduración más compleja.
– El orden jónico, se aprecia un respeto más fiel a los modelos helénicos.
– El orden corintio fue el que experimentó mayor fortuna en las construcciones religiosas
romanas, a causa de su mayor capacidad decorativa.
– Como creación específicamente romana está el capitel compuesto, consistente en una hábil
combinación de las volutas jónicas y las hojas de acanto características del orden corintio.

4. Edificios para espectáculos y ocio en el mundo romano.

La sociedad romana sentía un cierto desprecio por el trabajo manual, en este ambiente se potencia la
vida ociosa como sinónimo de clase, donde encuentra su lugar la práctica de ciertas actividades que
comportaban la diversión o el cultivo del cuerpo. Junto a esta vida ociosa de las élites Roma genera
un ocio dirigido a las clases populares, que se convierte en un sistema de control y manipulación
política.
El tiempo de ocio se ofertaba como espectáculos, los más importantes datan del Siglo IV a. C. y
eran en honor a Júpiter (Ludir Romani), también los juegos plebeyos (Ludi Plebeii) se hacían
anualmente desde el siglo III a. C.
Junto a estos juegos programados en su calendario se podían hacer otros extraordinarios para
celebrar algún edificio, victoria, aniversario del emperador... Cada forma de espectáculo tenía su
edificación, como teatros, luchas de gladiadores.

4.2 Los teatros.


Las representaciones teatrales formaban parte de los juegos públicos celebrados en honor a los
dioses, eran una expresión de la vida cívico-religiosa. Hasta finales de la República, Roma no contó
con el primer teatro estable en piedra, erigido por Pompeyo en el Campo Marcio en el 55 a. C. se
trataba de un edificio concebido de manera que la cávea fuese la estructura de acceso al Templo de
Venus, construido por el mismo.
Al teatro de Pompeyano le siguió el que Augusto dedicó a su nieto Marcelo y que ya constaban con
todos los elementos propios del teatro; en la actualidad se conservan dos de los tres pisos con
columnas dóricas, jónicas y podría habber albergado a unos 15,000 espectadores. Este teatro sirvió
de modelo para los que se construyeron en los años siguientes dentro y fuera de la Península Itálica.

Las normas de construcción de los teatros vienen dadas por Vitrubio en su libro Tratado de la
Arquitectura. La planta canónica de estos edificios poseía las siguientes fases:

– La cavea: es el graderío de forma semicircular y dividido en tres alturas: ima, media y


summa cavea, donde debían colocarse los espectadores por su rango. En los asientos
inferiores se situaba la aristocracia, en la media cavea era el grueso de la plebe, las mujeres
debían ver el espectáculo desde la summa cavea a excepción de las clases sociales altas y en
la zona más alta estaba las clases sociales más humildes y sobre ellos los esclavos. Toda la
cavea estaba dividida en forma de cuñas (cunei) por hileras de asientos con corredores
radiales (scalarias) y longitudinalmente por un pasillo (praecinctio).
– Balteus: murete de separación entre la orchestra y e graderío.
– Orchestra: de forma semicircular era el lugar reservado a los asientos de los altos
magistrados.
– Pulpitum: es el escenario, su frente estaba articulado en nichos y decorado con relieves, bajo
el escenarrio estaba el telón (aulaeum).
– Scanea frons: fachada monumental que sirve como fondo del escenario, constituida por una
estructura arquitectonica de dos o tres pisos cubierta por un tejadillo que facilitaba la
resonancia. Ricamente decorada. En este elemento se abrían las puertas por donde salian los
actores. Contaba con tres puertas, una central, valva regia y dos laterales valvae hospitalia.
– Versurae: estancia localizada entre los extremos del hemiciclo y el cuerpo escénico.
Algunos autores opinan que pudo tratarse de u lugarr reservado a los asistentes más
egregios.
– Post scaenam. Detrás de la scaena frons algunos edificios contaron con un pórtico para
acoger a los espectadores en caso de lluvia o durante los intervalos, así como con locales de
servicio para los actores y el teatro.

4.3 Los odeones

El odeón es un edificio destinado a las audiciones musicales y a loos recitales. Fue creado en Grecia
a la manera dee n pequeño teatro cubierto.

4.4 Los anfiteatros

Construcciones creadas a partir del siglo I a. C., de gran capacidad, con buena visibilidad y un
escenario muy versátil para todo tipo de espectáculos: combates de gladiadores (numera); luchas o
cacerías de animales salvajes (venationes) y combates navales (naumachiae).

Eran de planta elíptica impuesta por un núcleo escénico, la arena, o patio central, donde se
desarrollaban los juegos y contiendas.

El graderío (cavea) estaba dividido por tres muretes (baltei) en cuatro secciones superpuestas, y la
última de ellas estaba dividida a su vez por dos. La sección inferior (podium) eran dos gradas que
llegaban hasta la arena pero separadas por un muro de mármol, este espacio estaba reservado a
senadores, magistrados...; a continuación había una zonas para los miembros ecuestres, y sobre ellos
los tribunos y después los ciudadanos; las partes más altas estaban destinadas por orden los
ciudadanos desprovistos de derechos de ciudadanía y las mujeres plebeyas, todo este grupo estaban
de pie en las gradas.

Para el rápido desalojo en caso de necesidad había un sistema de comunicación horizontal con
pasadizos que rodeaban el edificio y escaleras verticales (cunei). La característica más destacada de
estas construcciones era la búsqueda topográfica de un lugar donde construirlos, y sólo en caso de
que las condiciones no fueran las idóneas se utilizaban elementos de sostén para las gradas.

El mejor anfiteatro conservado es el de Pompeya, donde la obra apoya parte en el terreno y parte en
una estructura de arcadas y contrafuertes la arena tiene una forma bastante alargada y tenía dos
accesos principales con escaleras.

La evolución técnica de estos edificios tiene como punto de partida la cávea tallada en la roca, la
seguiría la obra mixta que combina la cávea tallada con hormigón macizo, se trataba de acumular
tierra para asentar un armazón de madera y colocar encima la grada, pero este sistema no soportaba
bien la lluvia, por lo que se impuso seguidamente la estructura maciza, donde el graderío estaba
construido sobre estructuras compuestas por muros rellenos de tierra.
El primer anfiteatro estable en Roma fue mandado construir por Augusto en el Campo Marcio y tras
una serie de modificaciones y adecuaciones de Calígula, Nerón y Flavio, Roma tuvo su anfiteatro.
Su ubicación en el centro de la ciudad y su gran tamaño supusieron la culminación del nuevo poder
político, la dinastía Flavia. En la antigüedad era conocido como Anfiteatro Flavio, y ya en la Alta
Edad Media se lo conocía como Coliseo. El proyecto fue iniciado por Vespasiano (71-72 d. C.) e
inaugurado por Tito (el 80d. C.), aunque los trabajos finales son de Domiciano; es el anfiteatro más
grande del mundo y sus principales estructuras eran de travertino con opus quadratum, las
estructuras secundarias eran de opus caementicium revestido con ladrillo, los cimientos eran de
hormigón sobre el que apoyaban pilastras de travertino enterradas a gran profundidad. El anillo de
la fachada, también en travertino, estaba formado por tres órdenes superpuestos encuadrados en
semicolumnas de orden toscano, jónico y dórico en sentido ascendente. La fachada esta coronada
con un ático abierto con ventanas rectangulares y el graderío estaba dividido en cinco sectores para
las diferentes categorías sociales. La arena estaba compuesta por el subsuelo (fossa bestiario) que
contenía toda la infraestructura de las jaulas, montacargas... que permitían la subida a la arena tanto
de las bestias como del escenario impresionante. Y por último nos referimos a la cubierta móvil que
protegía a los asistentes y que era una inmensa carpa (velum) que cubría el anfiteatro.

4.5 Los circos

En los primeros momentos los juegos ludi circenses se celebraban en lugares al aire libre,
posteriormente se realizó algún acondicionamiento temporal con gradas móviles de madera.
La arquitectónica del circo romano no tuvo lugar hasta el año 174 a. C. de la que son las primera
estructuras estables del Circo Máximo de Roma; con planta rectangular y un lado semicircular. En
el lado recto estaban las carceres (boxes) donde los carros esperaban la salida. El edificio constaba
de una pista de tierra batida que estaba dividida en su eje longitudinal por un muro de baja altura
(spina) que tenía función decorativa (obeliscos, estatuas, fuentes...), y en los extremos de esta spina
se colocaban las bases semicirculares (metae) en torno a las cuales giraban los carros en las
carreras. En los lados largos de la pista y el hemiciclo opuesto a las carceres estaba la cavea con
gradas divididas por corredores que llevaban a las escalares de acceso.

4.6 Los estadios.

Derivan de las formas griegas, y aunque tiene parecido con el circo sus funciones son distintas,
también sus dimensiones y su estructura interna.

Constructivamente contra de una pista de tierra batida con el lado de partida rectilíneo y el opuesto
curvilíneo, y rodeada de un graderío.

En roma el primer estadio que se construyo fue por Domiciano.

4.7 Las Termas romanas. Partes integrantes y funcionamiento.

La construcción de grandes complejos termales tubo su hito más importante con la aparición del
sistema de calefacción por hypocaustum. Desde el punto de vista arqueológico, la existencia de
sistemas de calefacción es conocido en Sicilia en el S. III a. C..

El sistema de hipocausto permite la circulación de aire caliente bajo el pavimento y entre las
paredes de la estancia.

El calor ese originaba en un hogar (praefurnium) que solía localizarse en un sótano o en una zona de
servicio abierta dotada de un espacio para el almacenamiento de combustible. El hogar contaba con
una abertura en arco en la pared del hipocausto por la que se introducían las cargas de combustible
y estaba precedido de un cenicero hacia el que se extraían los restos de combustión para su
limpieza. En las grandes termas estas dependencias suelen localizarse en la zona trasera del edificio
conectadas mediante una galería al exterior para favorecer el aprovisionamiento de combustible.

El calor originado por el hogar se difundía a través del espacio hueco creado bajo el pavimento de la
habitación, Este pavimento -suspensura- podía apoyar bien sobre las -pilae- distribuidas de manera
regular.

Mediante unas pequeñas protuberancias -tegulae mammatae- que separaban las dos paredes en
todas las superficies, sistema que resultó ineficaz.

Para obviar estos inconvenientes se ideó un nuevo procedimiento que consistió en la realización de
unas canalizaciones realizadas con unas piezas cerámicas huecas de forma prismática -tubuli-
Algunas de estas piezas tenían perforaciones laterales para facilitar el paso del aire caliente

Los edificios termales presentan una composición en la que interviene una serie de estancias de
diferentes características y funciones adaptadas a a alternancia de baños de agua fría y caliente y al
paso por estancias de temperatura tibia. A estas dependencias básicas se añaden otros ambientes
accesorios relacionados con las diversas actividades que se daban cita en este tipo de
establecimientos:

– Apodyterium. Esta estancia es la primera del recorrido termal y está precedida de un


vestíbulo o un pasillo de acceso. Se trata de un vestuario en el que los clientes dejaban sus
objetos personales mientras hacían uso de las instalaciones.
– Tepidarium. Se trata de un ambiente de temperatura tibia situado generalmente entre las
salas caliente y frías. En algunos casos podía contar con una bañera o una pileta con agua
templada que mantenía su temperatura con una caldera.
– Caldarium Es la estancia destinada al baño caliente. Podía disponer de bañeras fijas -olvei-
generalmente inscritas en una exedra o en un ábside, revestidas de mármol y con algún
escalón como asiento para los bañistas. La estancia mantenía el calor mediante un
hipocausto y el agua del alveus entra caliente desde una caldera por medio de fistulas de
plomo.
– Sudatio. Se trata de una estancia con funciones de sauna, suele presentar forma circular. En
las etapas más antiguas en el centro de la estancia solían disponerse estufas metálicas para
sobrecalentar el aire y favorecer la sudoración, mas tarde con el hipocausto y el calor
producido por su paefurnium se concentraba a través de su difusión desde el suelo y las
paredes.
– Frigidarium. Se trataba del ambiente reservado a los baños fríos. La forma de esta estancia
podía ser muy variable (circular con ábsides, rectangular, centralizada, etc). En su interior
solía hallarse una o más piletas de agua fría de forma variada, empleadas para el baño por
inmersión. Estas piletas podían disponer de unos grandes escalones que se empleaban como
asiento.

Los grandes conjuntos termales contaron con otras estancias y espacios susceptibles a albergar otras
actividades complementarias al baño, una de ellas era la palestra, ámbito donde se desarrollaban
ejercicios físicos y juegos diversos. Otros ambientes de funciones específicas fueron el unctorium,
sala de aplicaciones de aceites corporales y masajes, o el destrictorium (sala para la limpieza y
retirada de los ungüentos y el lodo).

6. Arquitectura doméstica romana.

Tradicionalmente se han clasificado en cuatro grupos fundamentales:

• Domus: consideradas casas unifamiliares, propiedad de familias solventes,


• Insulae: en su acepción más general se identifican con residencias plurifamiliares de varios
pisos de alquiler denominados cenacula. También designa una casa grande a cuyos pisos
superiores se accede por escaleras desde la calle y que está compuesta por viviendas
independientes.
• Villae: grandes residencias urbanas o rústicas, habitadas por familias acomodadas.
• Palatium: residencia del emperador.

6.1 Domus.
El umbral de entada era una especie de pequeño vestíbulo, un corredor denominado fauces enlazaba
la entrada con el atrio, estancia que se considera el elemento que organiza la domus y cuya cubierta
está estructurada de tal forma que deja una abertura central (copluvium). Una balseta denominada
impluvium recoge las aguas que caen por compluvium. En ocasiones está rodeado de cuatro
columnas y se denomina tetrástilo, cuando son seis columnas se denomina atrio corintio, cuya
aparición se situa en el SII a. C. El atrio constituía el centro de la vida doméstica, en él se exhibían
las estatuas de los antepasados (imagines maiorum) y se hacían ofrendas a los dioses protectores de
la domus en el lararium. También tenía lugar en el atrio la salutatio matutina de los clientes
vinculados al dueño de la casa.

– El tablinum (anexo al atrio) fue inicialmente la pieza donde dormía el dueño de la casa, pero
se terminó convirtiendo en su despacho, lo que incluía la función de archivo.
– El triclinio (Triclinium) era la estancia donde se celebraba la cena, la comida vespertina, que
se celebraba como reunión familiar o con los amigos, y disponía de klynai para que los
comensales se recostaran.
– Los cubiculum o cubicula servían de dormitorios.
– Una estancia que daba cierto prestigio era el oecus, que es un salón que servía para
reuniones o como comedor cuando los invitados eran numerosos.
– Otras estancias eran la cocina (culina), junto a estas se situaba la letrina conectada con un
pozo de evacuación o con un canal de desagüe hacia la calle.
– Ya en el siglo II y por influencia griega se introduce en las casas romanas el peristilo, jardín
rodeado de columnas y cerrado por un muro al exterior, la vegetación, las fuentes , los
estanques y la decoración lo convierten en un lugar de recreo en el interior de las casas.
– Los baños en las domus se remontan a finales del siglo III a. C. estos primitivos balnea
responden a necesidades de tipo higiénico, como el baño diario y se situaban el el mismo
espacio que las cocinas.
– Las instalaciones subterráneas podían tener dos formas distintas, cryptoporticos y boodega.
Los primeros son largas galerías instaladas bajo los peristilos que pueden considerarse un
anexo al hábitat, las bodegas son espacios abovedados de función claramente utilitaria,
destinadas a almacenar alimento y bebida.

6.1.1 Evolución.
Bajo los atrios de algunas casas pompeyanas se han descubierto patios abiertos pavimentados con
tierra y sin trazo alguno de la existencia impluvia, por lo que es posible que el origen de la casa
romana deba buscarse en la característica casa de patio mediterránea.

Las casas más antiguas de Pompeya presentan una planimetria atrium-tablinum, según un eje
longitudinal de forma que tras atravesar las fauces se accede al atrio toscano.

Desde los inicios del siglo II a. C. se constata la introducción del peristilo que constituye el nuevo
centro social de la casa.

Los acontecimientos políticos del siglo I a. C. modifican la situación de los notables locales y ello
lleva consigo el cambio en los protocolos característicos de la antigua nobleza. Los peristilos se
convierten en auténticos lugares de ocio y de nuevas salas dedicadas al descanso, se construyen
estancias termales en el interior de la domus, y el atrio queda reducido a un amplio vestíbulo que es
imprescindible atravesar para llegar al peristilo. La nueva posición predominante de este espacio se
observa en las casas que datan de finales de la República, cuyo centro ya no es el atrio sino un
peristilo al que se abre el triclinio flanqueado por dos cubicula.

La gran aportación del siglo I a. C. a la arquitectura doméstica es la aparición de los oeci en las
casas de los nobles, los oeci proceden de Pompeya donde están presentes los corintios y los
tetrástilos, los primeros con un mayor número de columnas que en los segundos, se reduce a cuatro
y cubiertos en ambos casos por bóvedas.

Otra de las características de las casas nobles del final de la República es la presencia de los baños y
al finales del siglo I a. C. los balnea privadas han desarrollado considerablemente. También el
atrium pierde definitivamente su utilidad y los peristilos ya convertidos en lugares de paseo y
conversación del dominus y su circulo de amigos, se enriquecen con fuentes y lagos, cuyos juegos
acuáticos se observan desde los oeci o los triclinia que se abren a estas zonas.

A lo largo de los siglos III y IV, aparece una estancia de representación con ábside que se destina a
banquetes, reuniones, recepciones, etc., con una lujosa decoración y con dos columnas que flaquean
el ingreso.

Aparecen las plantas circulares o poligonales, cubiertas con cúpulas. Otro aspecto es la luminosidad
ya que se multiplican los grandes ventanales y las aberturas en las cubiertas que crean un ambiente
interior muy diferente al de la domus tradicional.

6.2 Las insulae.


El significado más antiguo del término insulae tiene un sentido edilicio y hace referencia al grupo
de edificios delimitado por vías, pero ya en los escritos de Cicerón se considera una propiedad
inmobiliaria articulada en pisos y apartamentos y des este momento aparece la diferencia entre il
inmueble colectivo y la casa.

La Insula Orientalis II, de Herculan, con la planta baja ocupada por tiendas y tallerres artesanos, y
los tres o quezás cuatro niveles superiores articulados en distintos apartamentos de pequeño tamaño,
es un ejemplo.

Las insulae de Ostia, únicamente servian parra alojarse por la noche ya que la mayorr parrte carecen
de servicios y por ello la ciudad está provista de numerosas plazas, tiendas edificios termales y
schalae que la convertían en un amplio hábitat donde, por un módico precio, se podían disfrutar de
los servicios de los que carecían la mayr parte de los hogares.

8. Ingeniería y obras públicas. Las vías de comunicación.

Las vías romanas han ejercido una serie de funciones diferentes a lo largo de la historia: el rol
militar relacionado con la conquista y pactificación del territorio, y un medio esencial del proceso
de romanización tras la conquista. También es una referencia para la implantación del hábitat y el
desarrollo y cohesión de los núcleos urbanos, influye la delimitación del territorio. El papel
económico a través de los intercambios comerciales. Vehículo difusor de ideas políticas, religiosas
y artísticas.
La red viaria fue imprescindible para garantizar la implantación romana de las provincias
conquistadas y pueden considerarse como uno de los medios esenciales de la romanización.

8.1.1 Fuentes para el estudio de las vías romanas:


Para el conocimiento del trazado de las vías del imperio se tienen la las fuentes escritas y las
arqueológicas. Las fuentes escritas responden a distintas épocas: antiguas (literarias o epigráficas)
medievales y modernas. Las fuentes literarias antiguas detallan el recorrido e informa del nombre
de la vía, indicando el punto de partida y el destino final, las mansiones o puntos de parada en el
recorrido y las millas que separan una mansión de otra. Las más significativas son:

– El itinerario de Antonino, no hay unanimidad de fecha pero se cree que era de la época de
Caracalla (S III), pero esto no es más que una conjetura teórica, ya que hay nombres de
mansiones que son de una época posterior. Durante mucho tiempo se ha defendido un
carácter oficial para el documento, sin embargo hoy parece fuera de duda que se genera en
ámbito privado.
– El anónimo de Ravena, es una obra más tardía, del siglo VII y su redactor posiblemente
cristiano. No recoge las distancias entre mansiones por lo que es más bien una recopilación
de nombres geográficos o cosmografía como de hecho lo denomina su autor.
– La Tabula peutingeriana, es una especie de mapa en el que se representan vías con diversas
identificaciones geográficas. El documento conservado en la actualidad es una copia
medieval de uno o varios documentos romanos de dudosa cronología. Nos ofrece nombres
de ciudades, de pueblos, cursos del agua, lagos, mares, montañas, y viñetas de
fortificaciones, templos, balnearios, faros, puertos y mansiones.
– Los vasos de vicarello, tres de los cuales se hallaron en excavaciones arqueológicas del año
1852. Todos nos informan del mismo itinerario, de Gades a Roma. Se consideran la ofrenda
de uno o varios gaditanos agradecidos por su curación en los baños.
– Los miliarrios son fundamentales para el estudio de las vías, inscripciones que amojonan las
vías y que contienen unas indicaciones básicas: casi siempre llevan el nombre del
magistrado o del emperador bajo cuyo mandato se construye o repara la vía, es frecuente
que figure la distancia en millas respecto a la mansio inmediata o respecto el origen o punto
de destino de la vía, pueden figurar también nombres de las legiones que intervienen en la
construcción o reparación de la Vía.

8.1.2 Características de las vías romanas.


Existen distintas categorías de vías según su importancia y función:
– Vías públicas, construidas por el estado que se con conocen por el nombre de su constructor.
– Vías militares, construidas por el ejército por necesidades estratégicas, pero que acaban
desempeñando una función pública.
– Vías vecinales, construidas y mantenidas por las comunidades rurales o el municipio.
– Vías privadas, construidas por particulares en el interior de sus dominios.

La construcción de una vía requiere ciertos trabajos previos, como allanar el suelo o excavar una
amplia zanja donde cubicarla; una vez realizado esto se coloca una capa de guijarros (statumen) y
sobre ella se pone otra capa de guijarros, arenas y arcilla (rudus nucleus) y encima se coloca la
última capa que es el pavimento de losas o guijarros bien colocados.

Además de este tipo de vías hay otras que no requieren preparación, como las vías de tierra.
A los lados de las vías se colocaban una serie de piedras para flanquearla y una zanja que recogía el
agua de la lluvia y evitaba que las vías se inundasen; en su anchura influyen determinados factores
como la importancia, naturaleza del terreno...

Se ha calculado que el tipo de red principal de vías romanas debía ser de 120,000km. Y a lo largo
de ellas había mansiones, edificios oficiales...; las mansiones eran posadas con los patios porticados
para el acceso de carruajes, tenían abrevaderos, establos, termas, talleres, templos.

También estaban las mutationes que eran lugares para cambiar de montura y sólo se podía acceder
si tenías sello imperial o una ficha acreditativa (tesserae hospitales).

Otro tipo de edificios que se encontraban a os lados de las vías eran santuarios y necrópolis.
Tema 15. La decoración de los edificios: esculturas, pinturas y pavimentos
2. Pavimentos y mosaicos en el mundo romano: técnicas de ejecución y tipos de
pavimentos.

El mosaico se considera un revestimiento cuya función consiste en hacer lisa, robusta e


impermeable una superficie.

Al mosaico del suelo o pavimento se le denomina opus tessellatum y el mosaico de la pared y


techos se denomina opus musivum.

2.1 Técnicas de ejecución.


Antes de colocar las teselas hay que crear una superficie estable e impermeable que se conseguía
con la elaboración de distintas capas:
– Entre el mosaico y el suelo natural, existe una capa apelmazada de tierra en la que se
insertan otros materiales como conchas, cal, pequeñas piedras...
– Capa que se denomina statumen hecha con mortero compacto de tierra, cal y grandes cantos
rodados y sirve para regular la capa anterior
– Rudus, está formada por mortero duro compuesto de cal, arena, fragmentos, piedras...
– La capa superior en la que se colocan las teselas se llama nucleus, es la más homogénea y
esta compuesta por mortero de cal, arena y polvo de ladrillo.
– Es posible la existencia, de una capa muy fina de mortero donde se colocan las teselas y se
llama supranucleus.

Una vez preparado el suelo o la pared y la capa superior del mortero y a lisa y fraguada se realizaba
el mosaico.

En una primera fase un pintor dibujaba un boceto sobre el suelo primero a carboncillo por si se
equivocaba y luego con pintura para evitar que se borrase. Sobre el dibujo el musivario perforaba el
mortero y el teselario colocaba las teselas.

Las teselas se disponían mediante dos técnicas: puesta directa sobre la capa de mortero; puesta
indirecta, donde primero se pegaban las teselas al cartón del diseño unido a una tabla que se
presionaba sobre la capa de mortero y una vez secas se despegaba las teselas del cartoncillo.

Para colocar las teselas hay tres procedimientos:


– Disposición paralela mediante la yuxtaposición de las teselas rectas.
– Colocación diagonal u oblicua, que se obtiene por alineación de teselas opuestas por el
vértice o los lados.
– Para hacer la línea curva variaban las posiciones: yuxtaposición de elementos cuadrados
dejando que aparezcan entre ellos triángulos de lecho; elementos cortados en forma de
dovelas y yuxtapuestos; elementos triangulares o poligonales; teselas cortadas en formas
complementarias y colocadas siguiendo un cierto orden.

Los materiales usados para realizar las teselas son mármol, piedras semipreciosas, vidrio, esmalte...
y para que fueran más brillantes y lisas se pulían con polvo de mármol, arena, cal.

2.2 Tipos de pavimentos:


Los romano distinguían diferentes tipos de mosaicos dependiendo del material y la técnica:

– Opus signinum: pavimento realizado con mortero y cal mezclado con fragmentos de
cerámica que le da un aspecto rojizo; a veces se le inserta teselas blancas o roas que se
alinean formando motivos geométricos, figurados o inscripciones. Es de gran
impermeabilidad.
– Opus sectile: Esta realizado con fragmentos de diferentes colores y calidades de mármol y
cortados en formas geométricas. Los ejemplares más antiguos son de cubos tridimensionales
y luego pasan a composiciones geométricas.
– Opus scutulatum: Es una variante del opus sectile perro con piezas en forma de rombo.
– Opus tesselatum: Realizado con teselas cuadradas y rectas, puede ser bicromo (blanco y
negro), tricromo (blanco, negro, rojo) o policromo.
Tema 16. Arqueología de la muerte en el mundo romano.

4.2 Necrópolis y monumentos funerarios romanos.

La monumentalización de los ámbitos funerarios es consecuencia de la intención de perpetuar el


recuerdo, sobre todo si tenemos en cuenta que la palabra monumento deriva del termino griego
mimnesko, mnemo que significa recordar de donde pasa al latín monumentum aplicada a los
edificios de carácter funerario.

Se puede definir la monumentalización como el proceso de construcción de edificios en piedra u


otros materiales sólidos con el objeto de perpetuar la memoria de quienes lo edifican.
Los monumentos funerarios deben considerarse construcciones de prestigio y de auto-
representación social destinadas a la exaltación del difunto y de la memoria del mismo en la
sociedad, a la vez que recuerdan a quienes los observan valore esenciales como la virtus, la pietas y
el honor al difunto.

Las tumbas de Roma de los siglos IV y III a. C. están casi destruidas, a excepción de la tumba de
los Escipiones, excavada en tufo presenta una fachada arquitectónica con una puerta abovedada que
da acceso a un vestíbulo. En el interior se encuentran los sarcófagos de los Escipiones.

Las transformaciones sociales del siglo II a. C. tienen un reflejo en la muerte. La igualdad ante la
muerte desaparece con la exhibición de fortuna y rango. Los restos de la época son escasos. Destaca
el monumento funerario de Servio Sulpicius Galba, el monumento funerario es un cubo formado
por 4 hiladas de tufo sobre zócalo y al que le falta la parte superior, en el centro hay un epitafio
flanqueado por las fasces de un lictor y una silla curul.

A partir del siglo I a. C aparecen los edificios colectivos construidos por libertos haciendo así gala
de su nueva condición jurídica, un ejemplo son las tres tumbas de la vía Celimonta o edificio de la
Porta Nocer de Pompeya.

Durante los años del final de la república e inicio de la época augustea aparecen nuevos tipos de
monumentos funerarios:

– Altar funerario es el más simple aunque a veces tiene una gran monumentalidad. En líneas
generales consta de una base, un cuerpo con forma cuadrangular rematado en un friso dórico
y una cornisa que da paso a la mesa del altar. A partir de la época augustea evoluciona
cambiando el friso por otro de motivos vegetales aumentando el tamaño.
– Las tumbas de edículo sobre pódium son las más representativas y as elegidas por las clases
ricas. Están constituidas por dos elementos superpuestos: un alto pódium con pilastras
adosadas que sostienen un edículo en forma de naïkos, un pabellón circular o un nicho
próstilo que alberga las esculturas del difunto.
– Los edificios con tholos son los de mayor difusión en Italia. Presentan un pódium sobre el
que se dispone la construcción redonda monóptera o pseudomonóptera con espacios libres
para esculturas.
– Durante los años 30-20 a. C. pistor redemptor Eurisaces se hizo construir en Roma un
edificio con pódium y un naïskos. El pódium tiene pilastras en los ángulos y elementos
circulares y cuadrangulares como recipientes para la masa o medidas de grano. La parte
superior se ha perdido, en el friso superior muestra las fases en la fabricación de pan y en la
oriental un nicho para dos esculturas. Este edificio se considera un importante hito en la
historia de la arquitectura funeraria y no tanto por su estructura formal, sino por a exhibición
de las actividades que han enriquecido al propietario y le han procurado el ascenso social.
– Los tumuli derivan de los etruscos aunque no se debe olvidar la influencia de los túmulos
reales helenísticos. El más simple es una cámara funeraria recubierta de tierra. Las urnas se
depositaban en el interior de la cámara o directamente bajo el túmulo.
– Los monumentos funerarios en forma de exedra son construcciones semicirculares que
cuando tienen bancos se llaman scholae. Este tipo de edificios se encuentra en Grecia en las
ágoras, gimnasios y santuarios como zonas de descanso y editación en Roma son utilizados
como tumbas, las urnas se ubicaban en el muro cóncavo y a las que se accedía por una
escalera. En los edificios más elaborados puede haber nichos para colocar las estatuas. Son
las necrópolis de Pompeya las que tienen un mayor número de este ejemplo.
– Las pirámides son un tipo de carácter exótico. Se conserva la pirámide de C. Cestius en
Roma.

En la segunda mitad del siglo I d. C. los usos funerarios sufren variaciones. Los cambios se
manifiestan en la importancia que reviste la pertenencia a una categoría social más que a la
individualidad. Se retorna la moda de enterrar a los miembros de una misma familia en un mismo
edificio con todos los elementos para poder celebrar los rituales periódicos por lo que son recintos
cerrados con muros.

A finales del siglo I d. C.- siglo II d. C. aparecen las tumbas-templo: con apariencia de templo.
Otros edificios de la época son las Tumbas de cámara: más simples y reproducen el esquema de una
casa. Construida de ladrillos y cubierta de bóveda o tejado de doble pendiente, en su interior una
única cámara con nichos para las urnas.
A finales del siglo II y III las tumbas de cámara dejan de ser edificios asilados y se edificcan en
bloques de tres o cuatro. Desaparecen los triclinios y los hogares, lo que implica una pérdida de
importancia del ritual del banquete. Destaca la necrópolis de “Isola Sacra” en Ostia.

Finalmente están los Columbarios que aparecen a mediados del siglo I a. C. y constan de una gran
sala abovedada, semisubterránea y a la que se desciende por una escalera habiendo en sus paredes
pequeños nichos de forma cuadrada donde se depositaban las urnas. Son enterramientos múltiples y
modestos.

4.3. Necropolis y monumentos cristianos.


Durante el siglo I d. C. no se constata ninguna necrópolis cristiana y son muy pocas las datadas en
el siglo II, ya en el siglo III adquieren una considerable extensión y la mayor parte se datan en el
siglo IV.

En los primeros siglos las estructuras funerarias no se distinguen delas utilizadas por los paganos y
los cementerios pueden ser a cielo abierto. Paralelamente también aparecen las inhumaciones bajo
tierra, hipogeos y tumbas de cámara heredadas del mundo pagano que en ocasiones se extendían a
los lados de un corredor central.

Las formas de enterramiento son muy variadas, como la simple deposición en la tierra, cubierta con
lajas de piedra o de ladrillos que pueden disponerse a doble vertiente, conocidas en la arqueología
italiana como tumbas de <cappuccina>, las ánforas y los sarcófagos a partir del siglo III, realizados
en mármol para las clases altas de la población y también en madera o plomo.

4.3.1 Catacumbas.
Aunque tradicionalmente se han considerado como lugares de refugio de los cristianos frente a las
persecuciones, la realidad es que fueron exclusivamente áreas destinadas a la sepultura y al culto
funerario de los miembros de las primeras comunidades.

Desde un punto de visa arquitectónico las catacumbas se caracterizan por los largos corredores
subterráneos, a lo largo de cuyas paredes se situaban las tumbas (loculi o arcosolia) y en ocasiones
estos pasillos daban acceso a estancias de planta cuadrada o rectangular (cubicula) destinadas a
familias o asociaciones y que podían cerrarse mediante puertas.
Los loculi, cavidades alargadas y horizontales excavadas a lo largo de las paredes de las galerías,
podían disponerse en varias filas y las galerías podían estar superpuestas y formaban un amplia red
de corredores y cámaras sepulcrales.

Su nacimiento, se remonta a finales del siglo II d. C. y en su creación se conjugan una serie de


hechos tales como de crecimiento de la comunidad, la conciencia de constituir un colectivo
solidario, la disposición de lugares propios para la celebración de rituales y sobre todo el poder
garantizar una sepultura cristiana incluso para los más desfavorecidos. Además existen también
motivos de carácter económico ya que la practica de la inhumación llevaba consigo la necesidad de
mayor espacio para las sepulturas, con la que encareció notablemente el suelo y así ya durante los
siglos Iy II d. C. se construyen hipogeos para aprovechar el espacio.

En las vías Portuense, Triunfal, Flaminia, Latina y Apia se encuentran numerosos hipogeos
familiares, por lo que los cristianos no hicieron si no adoptar un tipo de sepultura ya existente, si
bien con algunas características plenamente innovadoras como la mayor extensión y la utilización
intensiva y racional del espacio.
En algunas zonas cercanas a las catacumbas se ha documentado hipogeos familiares de mayor
monumentalidad, que pueden ponerse en relación con los fundadores de las áreas funerarias, de
clase social más elevada, convertidos al cristianismo en una fase temprana y que concedían un
terreno o los medios para sufragarlo.

La segunda mitad del siglo III, que se conoce como “la pequeña paz de la iglesia” entre la ultima
persecución de Valeriano en 257-258 y la de Diocleciano 303-304, es testigo de un aumento del
número de cristianos y de su capacidad organizativa. Como consecuencia aumentan las áreas de
cementerios ya sea con un ampliación de las catacumbas existentes o la creación de otras nuevas en
las cercanías.

La segunda mitad del siglo III y los inicios del siglo IV es también época de mayor difusión de las
catacumbas con plano de espina de pez, en las que una escalerra de acceso desemboca en una larga
galería a lo largo de la cual se abre a ambos lados de acceso desemboca en una larga galería a lo
largo de la cual se abre a ambos lados una serie de ramificaciones. En esta época se registra un
aumento de sepulturas monumentales como los arcosolios y grandes nichos y también los cubicula
son de mayores proporciones, cubiertos con bóveda de cañón e iluminados con grandes lucernarios
y arcosolios en las paredes.

El siglo IV supone un aumento importante de los espacios ocupados por las catacumbas, paralelo a
las condiciones cada vez más favorables del cristianismo que tienen como consecuencia un aumento
del número de adeptos. Se amplían catacumbas y también se crean amplias regiones para enterrar a
los más pobres con millares de sepulturas dispuestas en galerías en forma de espina de pez. De la
misma época son también otros sectores con tumbas de carácter monumental que corresponden a
clases sociales elevadas, que suelen consistir en amplios cubículos con pinturas que albergan
sarcófagos de mármol decorados. En estos cubículos se construyen estructuras relacionadas con el
refrigerium o comida fúnebre, como bancos, asientos, cátedras y mesas constituidas por bloques de
mampostería rematados por platos cerámicos o marmóreos donde se colocaban las ofrendas para el
difunto o la comida para los participantes en el ritual. Es posible que los espacos carentes de
sepulturas y con bancos fuesen salas de banquetes de carácter colectivo.
En las zonas más pobres de las catacumbas continúa la utilización de loculi de dimensiones cada
vez mas reducidas para permitir un mayor aprovechamiento del espacio. En la argamasa que cierra
loss loculi se impone la costumbre de fijar pequeños objetos de índole personal ya sean adornos o
cerámicas que individualizan la tumba y sirven como pequeños adornos. Esta costumbre se puede
considerar que servían para individualizar la tumba, pero los nuevos descubrimientos permiten
constatar que los materiales se repiten por lo que poco podrían contribuir a la individualización del
sepulcro. También puede ser que se intente emular las decoraciones que ornamentaban los
cubículos cristianos de grado social o jerárquico elevado. Por ello, los materiales escogidos son los
objetos prestigiosos del difunto, entre los que es imprescindible citar los vidrios decorativos.. Estos
recipientes, cuya decoración se sitúa en el fondo con temas iconográficos e inscripciones diversas,
se fracturaban ya que sólo se disponía el fondo en la argamasa. Además de su función decorativa es
posible que también tuviesen un papel esencial en los rituales funerarios.

De todo lo expuesto se puede deducir que el concepto de ajuar ha sufrido un importante cambio
simbólico ya que los objetos que habitualmente se guardaban en el interior del sepulcro individuual,
pasan al exterior con lo que se ponen a disposición de toda la comunidad.

La segunda mitad del siglo no presenta la ampliación o creación de áreas catacumbales y muchas de
las sepulturas de este periodo se llevaron a cabo en las basílicas edificadas hacia mediados del siglo,
como San Pedro, San Sebastián, Santa Inés y San Lorenzo. Esta nueva costumbre fue la que
contribuyó al paulatino abandono de los enterramientos en catacumbas.
En los siglos V y IV las catacumbas sólo fueron visitadas por motivos de devoción, centrándose en
las áreas martiriales, convertidas en auténticos santuarios, lo que propició la restauración y la
creación de itinera ad sanctos que erran los caminos seguidos por los devotos y que se
acondicionaron con muros de mampostería y lucernarios, cerrando incluso los accesos a las galerías
circundantes.
Tema 17. Arqueología de la producción en el mundo romano.

2. Arqueominería. De la extracción de la materia prima a la manufactura


de los objetos metálicos.
La arqueometría o Arqueología minera es una disciplina cuyo objeto de estudio está constituido por
los procesos de búsqueda y explotación de los yacimientos mineros en el asado, así como por el
análisis del paisaje histórico de las áreas de explotación. Haciendo uso de las herramientas de trabao
y de la base teórica de ambas especialidades, el estudio arqueológico de la minería antigua debe
incorporar también el contexto social, económico y territorial de las áreas que son objeto de
análisis.

2.1. Prospección y procedimientos de extracción.


Antes de proceder a la explotación de un recurso minero era preciso realizar una prospección con el
fin de localizar los puntos idóneos para iniciar el beneficio. A partir de los datos obtenidos se
planteaba el procedimiento de explotación o laboreo mejor adaptado a la naturaleza del criadero
descubierto. Los métodos de explotación mas frecuentes en la época romana fueron: las
explotaciones a cielo abierto y las subterráneas.

La explotación subterránea se realizó mediante pozos y galerías. El sistema de acceso más habitual
fueron los pozos verticales que alcanzaban la profundidad necesaria para aproximarse a los filones
más ricos, a los que se accedía a través de galerías. En explotaciones de menor profundidad podía
accederse mediante galerías inclinadas, que posibilitaban el acceso de animales de carga, lo cual
facilitaba la salida del mineral

Las galerías solían tener sección cuadrada, rectangular o trapezoidal y eran bajas y bastante
estrechas aunque en algunos casos podían tener gran longitud.

Dos asuntos importantes a considerar en el ciclo atractivo del mineral son la ventilación y la
iluminación de les espacios de trabajo.

Otro asunto técnico es el de los sistemas de desagüe, el método más elemental consistía en el
desagüe manual con cubas de madera, cerámica o metal. Otro método frecuente fueron las galerías
de desagüe, que adoptaron la forma de un canal suavemente inclinado, dirigido al exterior y
practicado por debajo del nivel de inundación de la mina. La noria era una rueda de madera
encajada en un eje central, generalmente de bronce, provista de unos recipientes o cangiones que
por efecto de su accionamiento se llenaban de agua en la parte inferior y descargaban en la zona
más alta. La polea con cangilones viene a ser una variante del sistema anterior, ya que consiste en
una polea de madera a la que se engancha una cadena de hierro o una maroma de esparto de la que
penden cangilones o cubos de bronce. El tornillo de Arquímedes se realizaba en madera y adoptaba
la forma de un tornillo que se hace girar dentro de un cilindro hueco. Por último habría que
mencionar la bomba de Ctesibio, formada por dos cilindros gemelos de bronce, dispuestos a ambos
lados de una cámara de impulsión conectada a un tubo vertical que remata en una boca en forma de
V.

Las técnicas de abastecimiento más empleadas fueron los picos, las mazas y los martillos,
combinados a veces con el fuego, ya que el contraste término y la acción de los vapores debilitaba
la roca.
2.2 El ciclo metalúrgico.
Los trabajos de transformación del mineral para la obtención del metal y su conversión en objetos
metálicos son objetivos de estudio de la Arqueometalurgia.

• El proceso metalúrgico se iniciaba a pie de mina con ciertos trabajos de tratamiento del
mineral como la trituración. Consistía en el desmenuzamiento de los materiales
mineralizados para separar el mineral de la ganga.
• A continuación, se procedía al lavado del producto de la triturción, ya que el agua
colaboraba en la depuración del mineral.
• Un paso previo a la fundición era la tostación que servía para transformar los minerales ricos
en sulfuros en óxidos y, así, facilitar las fases metalúrgicas posteriores.
• Seguidamente se procedía a la reducción, que consistía en la separación del oxígeno del
metal presente en los minerales.
• La copelación constituye el método en caliente más antiguo para separar los metales
preciosos de la base.
• Los hornos de fundición podían adoptar diferentes fórmulas edilicias pero respondían a unos
principios comunes.

La metalurgia del hierro es algo más compleja, ya que al encontrarse en estado sólido debe
provocarse la separación de la escoria tras lograr que ésta adquiera un estado fluido.

2.3 Cuestiones organizativas y sociales

Las minas de los territorios incorporados por Roma pasaban a ser propiedad del Estado romano y
era éste quien decidía el sistema de gestión que consideraba más rentable y conveniente. En los
primeros años de la conquista, en provincias como Hispania, se encomendó la gestión a gobernantes
provinciales. Augusto estableció un nuevo sistema que, según la categoría de las provincias, hizo
recaer la responsabilidad de la gestión de las minas sobre el Senado o sobre la administración
financiera imperial. En la etapa final de la dinastía julio-claudia, parece que la mayor parte de las
minas de interés eran ya una cuestión de Estado y como tales, controladas por el fisco imperial. Se
emplearon dos modelos de gestión: una explotación directa por parte del Estado romano haciendo
uso de sus propias herramientas organizativas o una explotación indirecta mediante un sistema de
arrendamiento en el que Roma concedía la explotación a individuos o sociedades estableciendo una
fórmula en la que el Estado obtenía una parte de los beneficios.
Las diversas opciones de gestión condicionaron las formas de vida de los trabajadores de las minas
y su estatuto jurídico. Las labores contables y de gestión administrativa habían de confiarse a
personal técnicamente preparados para llevarlas a cabo. Ya en relación con los trabajos propiamente
mineros, el abanico de tareas a realizar era realmente diverso: trabajo en pozos, galerías y frentes de
explotación, preparación de la infraestructura de mantenimiento, aporte de materiales, primeras
labores de tratamiento a pie de mina, etc. Esto implica el uso de un volumen de mano de obra
importante. La dureza de muchas de estas tareas explica que durante bastante iempo se haya
difundido una imagen de las minas romanas como lugar de trabajo casi exclusivo para esclavos y
condenados a trabajar en las minas.

En tiempos alto-imperiales era frecuente la mano de obra libre asalariado. Este cambio ha sido
explicado en razón del bajo rendimiento de los esclavos y su escasez o por la necesidad de
trabajadores más cualificados, pero tampoco puede generalizarse esta afirmación ya que los datos
objetivos no son muchos y los indicios varia de unos lugares a otros.

3.1 La producción de cerámica en el mundo romano


El conocimiento arqueológico de numerosos centros de producción cerámica de época romana que
se ha venido acumulando en las últimas décadas, tanto en Italia como en otras provincias del
Imperio, permite obtener una idea bastante ajustada del proceso técnico aplicado en estas
instalaciones alfareras.

3.1.1. El marco tecnológico de la alfarería romana.

3.1.1.1 Los trabajos previos a la cocción.


Las fuentes esenciales de materias primas que intervienen en este proceso productivo: arcilla, agua
y madera. Asimismo, los grandes centros buscaron la cercanía de vías de comunicación terrestres,
fluviales o marítimas para garantizar la rápida salida al mercado de sus productos.
La arcilla se extraía de vetas al aire libre o mediante pozos de escasa profundidad, que facilitaban el
acceso a materiales con menor grado de impurezas.

Una vez extraída de la cantera, la arcilla se depositaba en una serie de piletas en disposición
escalonada e intercomunicada, a las que se le añadía agua abundante para facilitar la decantación.

Los productos no arcillosos se iban depositando en el fondo de las piletas superiores, e tanto que las
partículas arcillosas suspendidas en el agua pasaban a las piletas inferiores donde se obtenía
finalmente un barro en estado puro.

Tras su depuración, el barro se mantendría en depósitos de almacenamiento al aire libre para


favorecer una oxidación provocada por los agentes climáticos y que les confiere mayor plasticidad.
Posteriormente el barro debía ser amasado.

Moldeado, acabado y decoración de los vasos.


El procedimiento más empleado para la elaboración de cerámica en época romana fue el torneado.

Además del torno, los alfareros romanos hicieron uso abundante de la técnica del moldeado, para la
confección de determinados productos tales como las series decoradas de terra sigillata.

Una vez cocido , el molde estaba listo para ser empleado. Se introducía pasta blanda en su interior
presionando fuertemente sobre sus pardees de modo que se reprodujeran el positivo las
decoraciones en hueco trazadas sobre su pared.

Era preciso después esperar al secado natural de las piezas con el fin de que la arcilla perdiera el
agua. A este fin disponían los talleres de espacios ventilados, al abrigo del sol directo par evitar una
deshidratación demasiado rápida que quebrara los vasos.

Antes de entrar en el horno, las cerámicas se retocaban y recibían una serie de tratamientos que iban
a determinar el aspecto definitivo de los recipientes. Entre los más difundidos en las cerámicas
romanas se encuentran el englobado y el acabado característico de las cerámicas de barniz negro y
de la terra sigillata.

El proceso de obtención del característico acabado negro brillante de las cerámicas campanienses o
de barniz negro itálico arranca del baño del vaso en la mezcla, generalmente por inmersión. Ya en
el honro se realiza una primera fase de cocción en ambiente reductor hasta alcanzar los 830 oC para
fijar el pigmento mediante sla fusión de óxido de potasio.
Con el fin de enrojecer únicamente la pasta se realiza una segunda fase de cocción en atmósfera
oxidante hasta alcanzar los 950oC.

Otra modalidad de acabado fue el vidriado. Esta técnica consistía en la aplicación a la superficie del
vaso de un recubrimiento de naturaleza vítrea compuesto de productos refractarios.

Junto a estos procedimientos característicos de producciones, el alfarero romano pudo hacer uso de
la incisión o la escisión mediante sistemas mecánicos o manuales que alteran la superficie de los
vasos.

También se utilizó el estampado no sólo como un sistema para trazar la decoración de los moldes de
terra sigillata sino como ornamento directo en los productos finales. Otro procedimiento decorativo
empleado fue el relieve aplicados, se trataba de pequeñas piezas trabajadas individualmente que se
aplicaban al vaso antes de la cocción.

Por último como recurso decorativos de la cerámica romana, está el uso de la pintura, para la
obtención de pigmentos se empleaban los minerales.

3.1.1.2. La cocción. Funcionamiento técnico y tipos de hornos.


El horno romano estaba constituido por tres partes esenciales: el praefurnium o pasillo de
alimentación del combustible, la cámara de combustión y la cámara de cocción o laboratorio. Estas
dos últimas solían estar separadas mediante una parrilla perforada que aislaba las piezas del
contacto directo con el fuego.

Los hornos se realizaban generalmente con adobes y ladrillos y, mucho más raramente, con piedras
por su vulnerabilidad ante el fuego.

En los hornos de terra sigillata la evacuación del calor y los gases de a combustión se producía a
través de un sistema de tuberías cerámicas que atraviesan el laboratorio.

Por lo que se refiere a la tipologia de hornos empleados estaban los hornos de planta circular que
permiten una mejor distribución del calor que los de planta cuadrangular o rectangular pero que
tienen una mayor capacidad y permiten un mejor aprovechamiento del espacio.

El proceso de cocción se iniciaba con la carga de los materiales en el horno. El siguiente paso era el
encendido y control del fuego. Tras el enfriado se procedía a la apertura del horno y a la retirada del
material cocido.

3.1.2 Estructuras humanas de producción y modelos de funcionamiento de


los talleres cerámicos.

En las producciones decoradas de terra sigillata sabemos de la existencia de artesanos


especializados en la realización de los punzones para decorar los moldes, en la fabricación de
moldes y finalmente en la elaboración de vasos. Por lo que respecta a los fabricantes de moldes,
parece que éstos pudieron trabajar de manera independiente, circunstancia que no excluye que
algunos centros de cierta entidad contaran con decoradores de moldes en su propia plantilla. Las
marcas que se encuentran en el producto final, ya sean intradecorativas o impresas en el fondo
interno, corresponden al ejecutor del vaso. La desaparición de los sellos de las sigillatas comienza a
registrarse desde mediados del siglo I d. C. y se hace ya evidente a fines de esa centuria.
Además de este tipo de información, la onomástica que refleja la epigrafia cerámica proporciona
datos inestimables para el conocimiento de la condición social de los ceramistas.

Un buen número de los esclavos que prestaban sus servicios en los talleres itálicos eran de origen
griego.

Otro aspecto importante a considerar es el referente a la estructura organizativa de los talleres


cerámicos. A este respecto, se han realizado estudios sobre las diferentes producciones de terra
sigillata. En el caso de los talleres itálicos, autores como C. Goudineau defienden su
funcionamiento con un régimen de cooperativa.

Pudieron existir tres tipos de actividad:

– explotación de las canteras y preparación de los barros.


– Elaboración de los vasos.
– Y la propiedad de los hornos.
● Preguntas cortas.

➢ Tophet: recinto sagrado al aire libre, donde se depositaban urnas que contenían restos
calcinados
➢ Terra Sigilata: producciones cerámicas caracterizadas por un recubrimiento externo de
color rojo y acabado brillante. La imposición de estos materiales supondrá el ocaso
definitivo de los productores de barniz negro y el arranque de una serie llamadas a
mantenerse y a evolucionar durante todo el periodo imperial.
➢ Triclinium: Comedor romano. Recibe el nombre por albergar tres lechos (Klinai) en los que
tomaban acomodo los comensales.
➢ Chora o astu-chora: urbanismo griego. Chora es el territorio mientras que astu es la ciudad
“polis”, propiamente dicha. Términos que no se deben disociar para entender el mundo
antiguo griego.
➢ Koré (koral): Tipología escultórica de la época arcaica de la antigua Grecia que consiste en
una estatua de pie. Si es masculina se llama kouros.
➢ Kouros o kuros: Estatua de varón joven, fechada a partir del periodo arcaico griego (650-
500 a. C.) es un tipo de escultura que imperó en los siglos VIII-VI a. C. El equivalente
femenino se denomina koré o koral.
➢ Tholos: la palabra griega Tholos se aplica a los Templos de planta circular y también a las
sepulturas micénicas subterráneas abovedadas.
➢ Cerámica de figuras rojas: Técnicas de figuras rojas sobre fondo negro que permitió su
desarrollo de efectos con mayor contraste. Este estilo convivió un tiempo con las figuras
negras, pero que terminó por sustituirlas definitivamente, extendiéndose entre el 530-350
a.C.
➢ Megarón: Gran salón que se encontraba en los palacios de las civilizaciones minoica y
micénica, en Grecia, Anatolia, solía estar a un lado del patio central y frente al altar.
➢ Lécito: Vaso cerámico griego de cuerpo esbelto, con cuello alargado, pie y un asa, que se
empleaba para contener ungüentos y aceites y que se disponía como ofrenda al difunto.
➢ Opus caementicium: Mortero mezclado con mampuestos. Era usado durante el siglo III
a.C. y actúa como relleno de las paredes realizadas con sillares (piedras grandes),
mampuestos o ladrillos.
➢ Buchero nero: La cerámica denominada “Buchero” se considera “cerámica nacional de los
etruscos”. Es la cerámica realizada a torno, negra o gris, carente de barniz y pintura, de
fabricación etrusca o producido por regiones profundamente etruzquizadas. La técnica
consiste en la utilización de una atmósfera reductora que transforma óxido férrico de la
arcilla de color rojo en óxido férroso de color negro.
➢ Opus vittatum: pequeño aparejo murario isódomo de reducidas dimensiones ya que
consiste en la disposición de piedras cuadrangulares en hiladas horizontales.
➢ Cerámica de figuras negras: Estilo de pintura de la antigua cerámica griega en la que la
decoración apenas aparece siluetada en negro sobre rojo.
➢ Ritual funerario: conjunto de reglas establecidas para el culto y ceremonias que tienen que
ver con la muerte.
➢ Témenos: En Grecia Clásica y posteriormente en la Roma imperial, recinto o espacio
semiabierto consagrado a la divinidad. Por su condición de santuario podía identificarse
como un templo o simplemente como un espacio al aire libre -por ejemplo una arboleda- de
carácter sacro, en el que se celebran sacrificios y rituales y otras ceremonias de purificación,
con otros nombres diferentes pero con la misma función, existieron témenos también en
otras culturas.
➢ Cultura material: Busca la construcción histórica desde el punto de vista de quien la ha
vivido sin poderla transmitir a la posteridad a no ser, inconscientemente, con sus propios
restos materiales. Según esta acepción, la historia de la cultura material es la investigación
relativa a las condiciones de vida de la mayoría de la población, o limitada a echos aislados,
centrada en las infraestructuras y evidentemente en el estudio de objetos concretos.
➢ Arqueología de la Arquitectura: investiga las diferentes actuaciones sufridas por un
edificio, procediendo a la lectura de la información contenida en sus muros. Para ello se
aplican técnicas de lectura estratigráfica considerando el edificio como un depósito vertical
que contiene información de todas las acciones de que ha sido objeto desde su construcción
hasta que es sometido a estudio. La distinción de las partes homogéneas de la construcción
arquitectónica individualizando su contorno en la superficie de las paredes y su cronología
relativa entre las distintas partes son requisitos fundamentales para realizar análisis
estratigráficos.
➢ Evergetismo: Práctica social que arraiga especialmente en el ámbito urbano que se
manifiesta a través de la realización de actividades benefactoras o de mecenazgo por parte
de las élites económicas y políticas, mediante las cuales se pretendía el reconocimiento de la
comunidad. En la Grecia clásica.
➢ Garum: Subproducto de la salazón en el ámbito de la arqueología de la producción del
mundo romano. Salsa que se elabora con las partes blandas de grandes especies como
tunidos y a la que podían añadirse peces pequeños enteros.
➢ Itinerario de Antonino: dentro del estudio de las vías romanas, una de las fuentes literarias
escritas más significativas y quizá la más importante para el estudio de dichas vías, nos
proporciona datos como punto de partida y su destino final, además de las mansiones o
punto de parada del recorrido y las millas que separan de una mansión a otra.
➢ Hipocaustum: Sistema de calefacción de grandes espacios termales. En el ámbito itálico las
más antiguas instalaciones de calefacción sobre hipocausto, se encuentran en las termas de
Stabia de Pompeya y datan entre el 80-90 a.C. El sistema hipocausto permite la circulación
de aire caliente bajo el pavimento y entre las paredes de la estancia, evitando problemas con
los humos y los gases de la combustión. El proceso bien descrito por Vitrubio y está
perfectamente testimoniada por vía arqueológica. El calor se originaba en un hogar
praefurnium que solía localizarse en un sótano con una zona de servicio abierta dotado de un
espacio para el almacenamiento de combustible y estaba precedido de un cenicero hacía el
que se extraían los restos de combustión para su limpieza. El arco podía cerrarse con una
portezuela metálica o una lastra de piedra refractaria. En las grandes termas estas
dependencias suelen localizarse en las zonas traseras del edificio conectados mediante una
galería al exterior para favorecer el aprovisionamiento de combustible.
➢ Apoikaia: asentamiento agrícola o de poblamiento.
➢ Técnica de la cera perdida: procedimiento para realizar figuras en bronce, que consiste en la
realización de un modelo en cera de la figura que se recubre cuidadosamente de barro o
pasta de yeso. Una vez seco, se practica un orificio en la parte superior y otro en la inferior
de este recubrimiento, vertiendo por el primero la colada de bronce. Ya enfriado el metal, se
fractura el molde y se obtiene la figura.
➢ Andron: en la casa griega, espacio reservado a los varones.
➢ Agrimensor: Técnicoo que realizaba, mediante la groma, las tareas de parcelación de la
tierra, y el trazado de los ejes principales de las ciudades y de los campamentos.
➢ Macellum: gran mercado de alimentación que sería habitual en las ciudades de Italia y
provincias.
➢ Cílica o kilix: tipo de vaso usado para beber, como menaje de mesa. Tenía dos asas y podía
tener un pie o no.
➢ La sucesión estratigráfica: superposición de los diferentes estratos o capas de tierra que
forman un área concreta y que el equipo arqueológico se encarga de quitar desde a más
temprana a la más antigua.
➢ Maestro Dypilon: Es un nombre que se ha convenido parra nombrar a un pintor de vasos
griegos que estuvo activo entre el 760-750 a. C. Trabajó en Atenas donde él y su taller
produjeron grandes vasos funerarios para las inhumaciones del cementerio Dypilon de
donde proviene su apelativo, a falta de conocer su verdadero nombre. Su trabajo pertenece a
la etapa más tardía del periodo geométrico, sus vasijas llegaron a medir 1,60m. De altura, se
las inutilizaba intencionadamente haciéndoles un agujero en el fondo para servir de lápidas
de las tumbas aristocráticas, si no, servían como recipientes de libaciones.
➢ Casamatas: sistema peculiar de las construcciones defensivas de Micenas y Tirinto,
consiste en la construcción de unas pequeñas cámaras cubiertas con una falsa bóveda por
aproximación de hiladas, practicadas dentro de los propios muros de la fortificación. Su
función concreta nos es desconocida, pero es fácil pensar que tuvieron distintos usos, tales
como espacio een un almacén, puestoos de guardia o puntos de tiro para los arqueros.
➢ Consecratio: Parte del ritual de fundación de una ciudad romana. Una vez realizadas las
acciones precedentes el pontifedx realizaba un sacrificio consagrado a la Triada Capitolina.
➢ Insulae: En las urbes romanas, espacios delimitados por intersecciones (insulae o manzanas)
que serán el solar de asiento para los edificios privados o otras construcciones públicas
(Termas, gimnasio....)
➢ Paleoantropología: Es la especialización antropológica centrada en el análisis de la
evolución humana partiendo de sus restos fósiles. Los registros fósiles por lo tanto, son su
principal material de estudio.
➢ Templo próstilo: Templo griego en que las columnas están localizadas en la fachada
principal.
➢ Epigrafía: Disciplina afín a la arqueología clásica es una ciencia autónoma y a su vez
auxiliar de la historia, cuyo objetivo principal es el estudio completo de las inscripciones, en
su estructura, soporte, material, su forma, su contenido escrito, pero también la función de
desempeña tal evidencia.
➢ Pithos (pithoi): recipiente cerámico de gran tamaño, su uso primario fue de contenedor de
productos sólidos o líquidos, pero también su empleo en el contexto funerario como
receptáculo de restos humanos.
➢ Opus siginum: Es un pavimento típicamente romano y su nombre proviene de la ciudad
itálica de signae, famosa por su arcilla. Es un tipo muy simple y económico, realizado con
mortero y cal, mezclado con fragmentos de cerámica, lo que le da un toque rojizo.
➢ Cuppac: sillares que presentan una cara redondeada y que suelen encerrar las cenizas,
presentan una inscripción en el frente y orificio para las libaciones.
➢ Arqueología del paisaje: se trata de un conjunto de estudios, que tienen por objeto el
análisis diacrónico del poblado de una ciudad geográfica determinada, con el fin de
interpretar las transformaciones sufridas por el paisaje a lo largo de la historia. Este enfoque
de la investigación parte de la consideración de que toda acción del hombre produce una
huella en el paisaje y como tal es susceptible de ser analizada. Las técnicas de prospección
permiten leer las anomalías del terreno permitiendo desentrañar la secuencia histórica de los
paisajes pluriestratificados.
➢ Técnicas “no destructivas” en arqueología: conjunto de sistemas de investigación
centrado en los análisis sobre la superficie, surgidos para contrarrestar los inconvenientes
económicos y técnicos que supondría el procedimiento de la excavación a toda una
investigación arqueológica. La arqueología del paisaje, de la arquitectura, las cartas
arquológicas, forman parte de estas técnicas.
➢ Urbanismo Hipodámico: Trazado hipodámico o trazado en damero es el tipo de
planteamiento urbanístico que organiza una ciudad mediante el diseño de sus calles en
ángulo recto, creando manzanas rectangulares. El apelativo proviene del arquitecto griego
Hipodamos de Mileto.
➢ Ustrium: Tipo de cremación en el ritual funerario romano sIV a. C.- S I d. C. que consiste
en un simple agujero u oquedad o en una construcción destinada a la cremación situadas en
los lugares específicos de las necrópolis, podían ser particulares y estar unidos a la tumba o
bien colectivos.
➢ Forma Urbis: Es el documento epigráfico más excepcional relativo a la antigua topografía
de Roma. Se trata de una plantea de Roma de proyección vertical a escala 1;240 elaborado
en tiempos de Séptimo Severo 193-211 d. C.
➢ ánfora: recipiente cerámico hecho parra guardar vinos en la época romana.
➢ Basílica romana: En la arquitectura romana antigua, una basílica es un gran edificio pública
con múltiples funciones, normalmente construida en el forro de la ciudad. La basílica era
para occidente latino lo equivalente a una stoa en el oriente griego. El edificio dio nombre a
la forma arquitectónica de la basílica.
➢ Cerámica campaniense: se denomina cerámica camapaniense o de barniz negro a las
producciones cerámicas destinadas al uso de vajillas de mesa caracterizadas por un englobe
negro que se asemeja al barniz por su calidad y consistencia y se usó en el mundo romana
durante la etapa republicana; desde el siglo III a. C. hasta la época del Cesar y esporádica
mente hasta inicios del imperio.
➢ Dromos: corredor o pasillo de acceso al tholos minoico que introduce semejanzas
tipológicas entre las estructuras cretences de época avanzada y las más antiguas tholoi
micénicas conocidas en la Grecia continental.
➢ Territoorium: concepto jurídico que representa una colonia o un municipio que contiene la
dualidad encarnada por la ciudad -urbs- y sus tierras -ager- que en su conjunto forman el
territorium.
➢ Castellum aquae: Situado en el punto más alto de la ciudad, era donde se filtraba y
distribuía el agua para la población, las termas y las fuentes.
➢ Cenotafio: En las necrópolis atenienses, monumentos conmemorativos destinados a honrar
la memoria de aquellos cuyos restos no pudieron descansar en la tierra de su patria. Tienen
la apariencia de una tumba normal, salvo en su interior no aparecen restos humanos. A
veces, presentan algún rasgo distintivo, como la colocación en la tumba de una piedra
aislada que encarna al difunto o bien la referencia del carácter de cenotafio expresado en su
propia estela.
➢ Crátera: En Grecia y en Roma. Vasija grande y ancha donde se mezclaba vino y agua antes
de servirla.
➢ Pomerium: Linea imaginaria que delimitaba la ciudad itálica. En las fundaciones ex novo
coincide con el surco realizado con la yunta sagrada en la inauguratio que es la primera fase
de la ceremonia de la fundación de una ciudad.
➢ Mazbarotto: ciudad fundada dotada a finales del VI a. C. perteneciente a la estruria padana.
Situada en una terraza sobre el rio Reno, ocupa una superficie de 25 ha y se prolonga hacía
una pequeña colina donde se ubica el área sagrada. El urbanismo presenta una estructura
ortogonal y está orientad atendiendo los puntos cardinales.
➢ Tumba de cámara: es una tumba utilizada por diversas culturas construida en piedra o, a
veces, de madera. La cámara funeraria de este tipo de tumbas servía como lugar de
almacenamiento de los muertos de un grupo familiar o social, y se utilizaban a menudo para
enterramientos múltiples durante largoos periodos. En el caso de enterramientos
individuales, significaba que el muerto tenía un mayor estatus que el que se encontraba en
una tumba más simple.
➢ Aerópolis: Término generico para designar la zona alta de la ciudadela de la ciudad.
➢ Ritos pos-deposicionales: costumbres que forman parte del ritual funerario que efectúan
después de la inhumación del cadáver, o bien en el cementerio o fuera del cementerio,
Grecia.
➢ Koiné: estilo o lenguaje representativo común.
➢ Opus africanum: aparejo murareo romano de estructura mixta conformada por cadenas
verticales de bloques. Sillares en la que alternan hiladas verticales y horizontales rellenas de
mampuestos. Es un técnica difundida por lo cartagineses y son Sicilia y Pompeya los lugares
que presentan los muros más antiguos, datados al final de SIV a.C.
➢ Arqueología de la producción: es la rama de la historia de la cultura material que se ocupa
del estudio de las actividades y procesoos que hacen posible la transformación de un bien en
otro distinto.
➢ Smiting god: Tipología de figurilla de bronce de origen fenicio o hitita, bien constatado
desde el SII a. C. que representa un dios combatiente, con el pie izquierdo avanzado y el
brazo derecho en actividad de arrojar un arma generalmente una lanza.
➢ Rython: Vasija habitualmente de forma alargada, que puede presentar desarrollos formales
más complejos, como prótomos de animales, suele asociarse a ambientes de culto o
ceremonia como objeto de libación.
➢ Orchestra: Es el espacio circular, ubicado a nivel de suelo en el que se desarrroollaroon las
evoluciones del coro y los actores.
➢ Gliptica: Tipo de artesanía de la Grecia Antigua. Arte de grabar en piedras duras, también
cuños destinados a la acuñación de medallas y monedas. El empleo del sello como
contramarca personal tiene su origen el el IV milenio en Babilonia.
➢ Arqueometría: Estudio de los restos arqueológicos con instrumentos y métodos que son
propios de otras disciplinas científicas.
➢ Emporion Factoría, punto de intercambio de mercancías, también fundación griega en la
Península Ibérica.
➢ Murlo: Situado en un lugar aislado y en un territorio poco habitado, se piensa que era el
centro de una entidad geográfica formada por asentamientos pequeños situados entre los rios
Merse, Ombrone y Arbia, y además un lugar de reunión don habitaban los dirigentes
politicoa, lo que explicaría la amplitud y complejidad de la estructura palacial etrusca
encontrada ahí.
➢ Vasos canopos etruscos: primera manifestación escultórica en terracota, son los
denominados vasos canopos realizados en talleres de chiusi, que son vasijas destinadas a
contener las cenizas del difunto y cuya producción se extiende desde el SVIII hasta fiales
del siglo VI a. C. Son recipientes de perfil ovoide, realizados en cerámica o en bronce y
cubiertos con una tapadera de Barro en forma de cabeza humana, que presentan una
evolución antropomórfica.
➢ Phaistos: Palacio minoico, se conserva de su primera fase la fachada monumental, y el patio
occidental, como e ala O.
➢ Gadir: asentamiento fenicio mercantil situado en el sur de la Península Ibérica, fundada por
los fenicios, actual Cadiz.
➢ Cerveteri: Puerto etrusco citado en las fuentes escritas por la importancia de sus santuarios.
Se construyen en el SIV grandes hipogeos de cámara única, de planta cuadrangular, con
banquetas superpuestas para disponer los sarcófagos.
➢ Ágora: Es el término con el que se designaba en la antigua Grecia a la plaza de las “polis”,
doonde se congregan los ciudadanos. Era un espacio abierto centro del comercio (mercado),
de la cultura y de la política de la vida social de los griegos. Estaba normalmente rodeada or
edificios privados y públicos más importantes, como la stoa, pritaneas, bouleterion y
balaneria (baños).
➢ Acrólita: tipo de escultura en la que solo las partes desnudas eran de mármol y el resto de
madera y otros materiales dorados.
➢ Anthemion: friso decorativo en que alternan las palmetas y las flores de loto.
➢ Aparejo: la forma concreta de disponer los materiales constructivos en un paramento o
muro, principalmente los sillares y ladrillos. Existen distintos tipos de aparejos.
➢ Atrio: fue el patio de la domus (casa rica romana) y de algunos templos romanos. Es el
recinto cerrado y normalmente porticado que precede a la entrada de un edificio.
➢ Aureo: Moneda de oro de época romana que se acuña desde la Segunda Guerra Púnica, pero
que no es una pieza regular del sistema monetario romano hasta época del César.
➢ Balteus: Roma, murete que separaba la orchestra del graderío.
➢ Caementarius. Albañiles (Roma).
➢ Cartibulum: Roma. Mesa que se dispone en el eje central del atrio para exponer las piezas
más valiosas de la vajilla de la casa.
➢ Centuariato o limitatio: División interna de las tierras basado en el cruce ortogonal de
líneas y la generación de ángulos rectos La centuria tenía 703 y 714 m. de lado mas o menos
50 ha. Fueron los agrimensores los encargados de esta función.
➢ Cipos: es una pilastra, pedestal o trozo de columnas que se colocaba en las tumbas en
honorr del difunto. Fue característico de la arquitectura funeraria etrusca y romana, aunque
se encuentra e otras culturas.
➢ Clipeatae: Roma. Forma parte de las aglomeraciones secundarias. El término conciliabulum
suele designar el espacio concreto donde se celebra un Concilium o asamblea cívica de
finalidad política o administrativa. Aplicado a una modalidad de poblamiento, algún autor lo
define como un centro cívico destinado a una población rural dispersa, pero la carencia de
evidencias de hábitat nos impide conocer cual sería su formulación material.
➢ Copelación: Roma. Proceso de refinado en la metalurgia en el que las menas o metales
aleados se tratan a temperaturas muy altas y en operaciones controladas para separar los
metales nobles, como el oro y la plata, a partir de metales de base como plomo, cobre,
zinc...presentes en el mineral. El proceso se basa en el principio de que los metales preciosos
no se oxidan o reaccionan químicamente, a diferencia de los metales bases; así, cuando se
calientan a altas temperaturas, los metales preciosos se mantienen aparte y los otros
reaccionan formando escorias u otros compuestos.
➢ Decumanus maximus: Eje (E-O) que atraviesa la ciudad romana, el eje (N-S) se denomina
kardo maximus y ambos son perpendiculares entre sí. La ciudad quedaría dividida en cuatro
regiones: siniestra, dextra, antica y postical.
➢ Diateichismai (Grecia): circuitos exteriores construidos para proteger el territorios externos
de gran importancia para la ciudad ya que solían estar relacionados con el control de la vías
de comunicación o con el aprovisionamiento . Uno de los más paradigmáticos será el
circuito conocido como las “Murallas largas”, creando en Atenas durante la primera mitad
del siglo V para unir la ciudad con el puerto de El Pireo.
➢ Diatreta: Roma, Vaso o copa de Bronce o más generalmente de cristal que se adornaba con
labores de relieve o nielado. Debe su nombre a los diatretarii, o decoradores de vidrio en la
antigua Roma. Se llamaba también diatreta a una técnica de fabricación de vidrio de lujo
consistente en cubrir este tipo de vasos o copas con otra capa del mismo material realizada
en otro color con forma de red.
➢ Displuvatum: Roma. Según Vitrubio existe un tipo de atrio, llamado displuviatum, con
tejado en forma de tronco piramidal que presenta las vertientes hacia el exterior.
➢ Dolium: Plural Dolia. Es una vasija de alfarería de la antigua Roma, similar a una tinaja,
usada para almacenar y transportar alimentos en el Mediterráneo. El dolium no tenía cuello
ni asas, y en muchos casos media hasta 1,8 de alto. Se forraba con brea o cera para albergar
o procesar alimentos líquidos y sólidos.
➢ Echara: El altar fue una parte esencial del santuario griego. Los altares existentes en los
santuarios helénicos podrían oscilar entre simple altares de cenizas -eschara- producto de la
acumulación de los restos de los sacrificios, hasta una estructura monumental como el de
Pérgamo.
➢ Edáfico: Relativo al suelo, especialmente en lo que respecta a la vida de las plantas.
Horizontes edáficos: tipo de suelo. Pag 322.
➢ Ekphora: ritual consistente en el traslado del cadáver al cementerio, ya sea en andas o en un
carruaje. Parece que este último se viaje se hacía en la oscuridad de la noche, acompañado
de cierta parafernalia musical y un desfile de acompañantes en el que los hombres precedían
a las mujeres.
➢ Ekklésiasterion: Construcción estructurada en gradas, destinada a servir de reunión a la
Ekklesía o asamblea. Destaca el Ekklésiasterion de Priene de planta cuadrangular y el de
Metaponto formado por dos especies de cáveas atravesadas por un espacio rectangular
central, al que se accedía a través de pasillos axiales.
➢ Emplecton: Roma. Técnica de emplecton coonsistente en dos muros paralelos con un
relleno de opus caementicium.
➢ Encaústica: técnica vinculada a la pintura. Los colores se diluyen en cera y su aplicación se
realizaba mediante espátulas. Se utiliza para la pintura realizada sobre soportes de madera.
En los edificios arquitectónicos, antes de aplicarr el colorr, a piedra caliza se revestía con
una fina capa compuesta de cal y polvo de mármol; sin embargo el mármol simplemente se
pulía.
➢ Época clásica: (499-336). Grecia clásica o época clásica es el periodo de la historia de
Grecia comprendido entre la revuelta de Jonia (499 a. C, cuando termina la época Arcaica) y
el reinado de Alejandro Magno (336-323, cuando comienza la Época Helenística), o de
modo ma´s genérico , los siglos V y IV. El mayor representante fue Pericles.
➢ Equus Domitiani: Estatua ecuestre de Domiciano erigida en el Foro Romano en el año 91
para conmemorar su victoria contra los germanos.
➢ Escultura Ideal: bajo esta denominación se agrupa a las representaciones de divinidades,
héroes y figurs mitológica, así como las personificaciones; también se incluyen figuras
típicas como pecadores, agricultores, artesanos, guerreros y atletas. Salvo algunas
excepciones, como lo Genil (genius, creencia romana sobre el espíritu engendrador del
hombre, que le permite tener hijo...) o lares (divinidad romana de carácter menor,
posiblemente de carácter etrusco, espíritu protector de hogar...).
➢ Fresco_ Aplicación de los colores sobre un enlucido húmedo, compuesto de cal y arena y,
en algunos casos de polvo de mármol, lo que permitirá la fijación de la pigmentación.
➢ Fidias: gran escultor griego del siglo V.
➢ Fora: Roma. Forma parte de las aglomeraciones secundarias , son lugares fundados que
surgen por la voluntad política de Roma. En su forma físca son semejantes a los vici, pero
en su génesis son totalmente diferentes. Desde el punto de vista funcional vienen a ser
centros cívicos con funciones administrativas, políticas y comerciales en un territorio de
ocupación dispersa. Son de escaso número (apenas 40).
➢ Foro: Roma. Zona donde se cortan las vías kardium (n/s) y Decumanos. Los edificios
característicos que alberga son la basílica, el templo, el comitium, la curia y los pórticos.
➢ Fullonicae: Roma. Establecimiento destinado al lavado de lana en bruto.
➢ Gens; Grupo familiar que reúne a los descendientes de un ancestro común y que posee
cultos, tumbas y costumbres comunes.
➢ Herma: Escultura no figurada de carácter anicónico. Los hermas son pilares con cabeza
barbada y dos volúmenes en el emplazamiento de los brazos y el sexo en erección, cuya
función era proteger ciertos lugares como vías o calles.
➢ Horreum: Roma. El crecimiento de Roma creó la necesidad de disponer de edificios aptos
para a conservación y almacenamiento de los productos básicos de la alimentación. Estos
edificios fueron los horreum.
➢ Impasto: Etruscos. Término italiano que suele aplicarse a las cerámicas fabricadas a mano o
a torno lento con barros poco depurados a la que se le añade materia desgradante y cocidas
en hoguera abierta. Tras el secado se recubre con una capa de barro diluido, luego se decora
usando variadas técnicas como la incisión, impresión, incrustación de elementos de bronce,
ámbar, hueso o la incorporación de elementos plásticos, finalmente se cuece en hornos. Es
la producción más antigua hasta la aparición del bucchero.
➢ Kosmos: Vestimenta mortuoria con la que las mujeres envolvían el cadáver una vez lavado
para ser depositado sobre un kliné en una estancia de la casa con los pies orientados hacia la
puerta.
➢ Lapis Niger: la transformación de la plaza comicial

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