INSTITUTO TECNOLOGICO PARA EL
TRABAJO EDUCACIÓN Y CAPACITACIÓN
SUPERIOR
METAB
OLISM
O DE
LOS
LIC. ENFERMERIA
LIPIDO 2DO SEMESTRE
S ALUMNA: PRISCILA GALLEGOS OLAVIDE
DOCENTE: LIC. MAYRA LUCERO HERNANDEZ CURZ
Introducción:
Las dislipidemias son un tipo de trastorno del metabolismo de los lípidos que
afectan la concentración de grasas en la sangre, como el colesterol y los
triglicéridos. Aunque muchas veces son asintomáticas, representan un importante
factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, como el infarto al miocardio
y el accidente cerebrovascular. Este documento aborda sus causas, clasificación,
manifestaciones clínicas, diagnóstico, tratamiento, prevención y complicaciones
asociadas.
Concepto:
Los trastornos del metabolismo de los lípidos se caracterizan por alteraciones en
los niveles de lípidos sanguíneos, especialmente del colesterol total, lipoproteínas
de baja densidad (LDL), lipoproteínas de alta densidad (HDL) y triglicéridos. La
dislipidemia, uno de los trastornos más comunes, puede presentarse de forma
primaria (hereditaria) o secundaria a otros factores o enfermedades.
Etiología:
- Dislipidemia primaria:
Se debe principalmente a causas genéticas, como en la hipercolesterolemia
familiar, donde hay una alteración hereditaria en el metabolismo lipídico.
- Dislipidemia secundaria:
Ocurre como consecuencia de otras condiciones médicas o del estilo de vida,
tales como:
•Diabetes mellitus.
•Hipotiroidismo.
•Síndrome nefrótico.
•Obesidad.
•Dietas ricas en grasas saturadas.
•Consumo excesivo de alcohol.
•Uso de medicamentos como corticoides o antirretrovirales.
Clasificación:
Las dislipidemias se clasifican en varios tipos, dependiendo de cuál lípido esté
alterado:
1.Hipercolesterolemia: Aumento del colesterol total o LDL (colesterol “malo”).
2.Hipertrigliceridemia: Elevación de triglicéridos en sangre.
3.Hipoalphalipoproteinemia: Disminución de HDL (colesterol “bueno”).
4.Dislipidemia mixta: Presencia simultánea de varias alteraciones lipídicas.
Signos y Síntomas:
En la mayoría de los casos, la dislipidemia es asintomática y solo se detecta
mediante análisis de sangre. Sin embargo, algunos signos clínicos pueden incluir:
•Xantomas: Acumulación de grasa en la piel o tendones
•Xantelasmas: Placas amarillentas en los párpados• Arco corneal prematuro:
Línea blanquecina alrededor del iris en personas jóvenes
•Acantosis nigricans: Manchas oscuras y engrosadas en pliegues de la piel (en
casos asociados a resistencia a la insulina).
Síntomas como dolor torácico, fatiga o dificultad respiratoria pueden aparecer en
casos graves o como consecuencia de enfermedades cardiovasculares derivadas.
Diagnóstico:
El diagnóstico de dislipidemia se realiza mediante:
•Historia clínica completa y evaluación de factores de riesgo.
•Examen físico.
•Perfil lipídico en sangre, que incluye:
•Colesterol total
•HDL
•LDL
•Triglicéridos
También se puede calcular el riesgo cardiovascular del paciente utilizando
herramientas específicas.
Factores de Riesgo:
Los principales factores que predisponen a la dislipidemia incluyen:
•Obesidad
•Sedentarismo
•Dieta alta en grasas saturadas y azúcares
•Tabaquismo
•Hipertensión arterial
•Diabetes mellitus tipo 2
•Antecedentes familiares
Complicaciones:
Si no se controla adecuadamente, la dislipidemia puede provocar:
•Aterosclerosis: Endurecimiento y obstrucción de las arterias
•Infarto agudo de miocardio
•Accidente cerebrovascular (ACV)
•Enfermedad arterial periférica
Estas complicaciones están asociadas con un aumento significativo de la
morbimortalidad.
Tratamiento:
Cambios en el estilo de vida:
•Alimentación saludable (dieta mediterránea, baja en grasas saturadas)
•Ejercicio físico regular (al menos 150 minutos por semana)
•Pérdida de peso en caso de sobrepeso u obesidad
•Abandono del tabaco y moderación del consumo de alcohol
Tratamiento farmacológico:
•Estatinas: Reducen el colesterol LDL.
•Fibratos: Eficaces en la hipertrigliceridemia.
•Ezetimiba: Inhibe la absorción de colesterol en el intestino.
Prevención:
Prevenir la dislipidemia es posible adoptando hábitos saludables desde edades
tempranas:
•Dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres y grasas buenas
•Actividad física constante.
•Control del peso corporal.
•Evitar el tabaquismo y el alcohol en exceso.
•Realizar chequeos médicos regulares.
•Controlar enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión.
Conclusión:
Las dislipidemias constituyen un problema de salud pública debido a su alta
prevalencia y su relación directa con enfermedades cardiovasculares. A pesar de
su carácter silencioso, pueden ser detectadas precozmente mediante análisis
simples y controladas eficazmente con cambios en el estilo de vida y tratamiento
médico. La prevención, basada en una vida saludable, es la mejor herramienta
para reducir su impacto en la población.