LA NUEVA ERA: ORGANIZACIONES ACTUALES
La Sociedad Teosófica:
Fundada en 1875 en Nueva York por la rusa Helena Petrovna Blavatsky (1831-
1891), espiritista y médium. Su doctrina es una mezcla de espiritismo, ocultismo,
principios gnósticos y espiritualidad oriental. Las creencias principales de la
Sociedad incluyen la reencarnación, la comunicación con maestros
desencarnados, el yoga, la astrología.
La Nueva Acrópolis:
Fundada en Argentina en 1957 por Jorge Ángel Livraga. Es un grupo ocultista y
gnóstico inspirado principalmente en los escritos de Blavatsky y una mezcla de
los conceptos de pensadores antiguos. Sus miembros buscan un estado espiritual
superior a través de sugestivas ceremonias de iniciación y la utilización de muchos
símbolos y ritos típicos de grupos paramilitares.
Control Mental Silva:
Fundado en Laredo, Texas en 1966 por José Silva (n. 1914), consiste en cursos
breves de técnicas de control interno y concentración por las que se busca
controlar las ondas mentales hasta alcanzar la Sobre-Conciencia o el dominio total
de sus estados mentales. El método contiene elementos de espiritismo y
sutilmente lleva sus practicantes al panteísmo. Maneja muchos conceptos
fundamentales de la Nueva Era y centra la esperanza de salvación en los
poderes mentales del hombre. A pesar del hecho de que muchos de los
maestros del método hablan un lenguaje "cristiano" y aseguran a sus clientes que
el método les ayudará en su vida espiritual, hay elementos substanciales del
programa incompatibles con la fe cristiana. Últimamente la organización Silva en
México se ha dedicado a recabar firmas de sacerdotes y monjas que aprueban el
método para facilitar su promoción en ámbitos católicos.
La Meditación Trascendental:
Fundada en 1958 por Maharishi Mahesh Yogi en India, pero no se popularizó
hasta 1967, gracias a la publicidad ofrecida por los Beatles y otros artistas
famosos de la contra-cultura de los años 60. En su doctrina, que nace del
hinduismo, se busca la iluminación de la conciencia por la reflexión personal
mediante la repetición de mantras (palabras sagradas) y ritos religiosos.
Implícitos en las enseñanzas de la M.T. son el rechazo de doctrinas esenciales al
cristianismo (un Dios personal, la Encarnación, la Resurrección, etc…) la
veneración del Maharishi y del Guru Dev como santos y mensajeros divinos.
La Gran Fraternidad Universal:
fundada en 1948 en Caracas por el francés Serge Reynald de la Ferriére (1916-
1962), quien era muy activo con grupos de teosofía, astrología y la masonería. Su
doctrina se basa en prácticas astrológicas, esotéricas y ocultistas, y afirma que
todas las religiones son iguales, aunque favorece creencias y prácticas hindúes.
Presenta un sincretismo religioso que apela a una ciencia superior que es la
verdadera base de toda religión.
La Iglesia de Cienciología / Dianética:
Fundada por L. Ron Hubbard (1911-1986), novelista de ciencia-ficción que en
1950 publicó Dianética: La ciencia moderna de la salud mental, un manual de
autoconocimiento y desarrollo de potencialidad humana basada en el análisis de
experiencias previas al nacimiento.
Las asociaciones de médicos más prestigiosas de los [Link]. han condenado
repetidamente las teorías y las terapias de la Dianética como totalmente carentes
de base científica y dañosa para la salud mental. Su teoría es que todos los males
humanos son causados por "engramas" o cargas negativas que se graban en lo
inconsciente del hombre y provocan estragos continuos.
Para librarse hace falta una "audición" de parte de un experto que recomendará
una serie de cursos que supuestamente llevará al cliente al estado de "claro" o
libre de "engramas". La rencarnación y las experiencias extra-corporales forman
parte de la doctrina de la secta. Hubbard también tiene escritos que atacan
duramente al cristianismo.
La Iglesia de Cienciología ha sido definida como una secta destructiva y belicosa y
sostiene muchas asociaciones de carácter social y humanitario para lograr mayor
aceptación en la sociedad, por ejemplo: Narcanon y la Comisión Ciudadana de los
Derechos Humanos.
Nueva Era se refiere a un conjunto no unificado de creencias y prácticas que se
centran en promover la evolución espiritual del ser humano con un propósito
primordial: el cambio global que permita a la humanidad entrar en un tiempo nuevo
de paz, unión y armonía.
La Nueva Era no es una religión ni un culto, sino más bien un movimiento o
corriente donde sus seguidores son libres de adoptar y descartar creencias según
juzguen útil para su crecimiento espiritual.
Existen individuos que no se consideran miembros de la Nueva Era quienes sin
embargo han adoptado sus prácticas o premisas. Igualmente, no todos los
miembros de la Nueva Era reconocen o siguen todas las corrientes consideradas
Nueva Era.
Por ejemplo, existen personas que practican Reiki (una terapia energética
considerada Nueva Era) que no creen en la reencarnación o el karma (en inglés).
De igual modo, hoy en día muchos individuos creen y aceptan el concepto de
karma o reencarnación, pero no se consideran de la Nueva Era o no siguen
ningún otro concepto New Age.