Clasificación de Riesgos de Incendio
La clasificación de los incendios no solo se basa en los materiales que se queman,
sino también en la carga de fuego, una medida que cuantifica la cantidad de
energía calórica que un espacio puede liberar en caso de combustión. Esto ayuda a
determinar el nivel de riesgo y los equipos de extinción adecuados.
Riesgo Ligero: Este nivel se asocia a lugares con una cantidad mínima de
materiales combustibles. La propagación del fuego es lenta y el riesgo de un
incendio de grandes proporciones es bajo. Ejemplos comunes incluyen oficinas,
aulas, áreas de hospitales y otros espacios donde la carga de fuego es típicamente
inferior a 50 megajulios por metro cuadrado (MJ/m2). En estos ambientes, los
combustibles son principalmente papel, mobiliario de oficina y elementos
decorativos.
Riesgo Ordinario: Aquí, la cantidad de combustible es moderada, y el potencial de
propagación es intermedio. Este tipo de riesgo es común en espacios como talleres,
depósitos de productos no inflamables, comercios minoristas y restaurantes. La
carga de fuego en estos lugares se encuentra generalmente entre 50 y 100
MJ/m2. Los materiales presentes pueden ser una mezcla de sólidos y, en menor
medida, algunos líquidos.
Riesgo Alto: Este es el nivel más peligroso, caracterizado por una gran cantidad de
materiales inflamables o procesos con alta velocidad de combustión. Ejemplos
claros son industrias químicas, carpinterías, depósitos de combustibles y plantas
de producción. En estos entornos, la carga de fuego supera los 100 MJ/m2, y un
incendio puede volverse incontrolable rápidamente debido a la gran cantidad de
energía disponible.
Fases de un Incendio
El desarrollo de un incendio sigue un ciclo predecible. Comprender estas fases es
crucial para entender la urgencia de cada momento y las estrategias de combate.
1. Fase de Inicio: Es el momento en que una fuente de ignición (como una chispa o
una llama) entra en contacto con un material combustible, iniciando la combustión.
En esta etapa, el fuego es pequeño y, si se detecta a tiempo, puede ser controlado
con extintores portátiles. La temperatura y el calor son bajos.
2. Fase de Crecimiento: El fuego comienza a expandirse. Las llamas aumentan en
tamaño, y la temperatura del entorno sube considerablemente. El calor se irradia a
otras superficies, precalentando los combustibles cercanos y facilitando la
propagación.
3. Flashover (Inflamación Súbita Generalizada): Este es un punto de no retorno.
Ocurre cuando todos los combustibles del entorno alcanzan simultáneamente su
temperatura de ignición. De repente, todo el espacio se ve envuelto en llamas,
creando un ambiente letal y extremadamente peligroso. La intervención de los
bomberos en esta fase es crítica y se realiza con técnicas avanzadas.
4. Fase de Desarrollo Total: El incendio alcanza su máxima intensidad. El fuego
consume el combustible de forma voraz, liberando la mayor cantidad de energía
posible. Las llamas son muy grandes y el calor es intenso.
5. Fase de Decrecimiento y Extinción: Conforme el combustible o el oxígeno se
agotan, la intensidad del fuego disminuye. La temperatura desciende, y las llamas
comienzan a apagarse. Finalmente, el incendio se extingue, aunque el calor
residual y las brasas pueden seguir siendo un peligro.
Diferencia entre Fuego e Incendio
Aunque a menudo se usan indistintamente, fuego e incendio no son lo mismo.
Esta distinción es fundamental en la seguridad.
Fuego: Se refiere al proceso de combustión controlado y útil para los seres
humanos. Ejemplos de fuego son una vela encendida, el gas de la cocina, o la leña
en una chimenea. El fuego, en este sentido, es una herramienta.
Incendio: Un incendio es un fuego fuera de control. Es un fenómeno destructivo
que causa daños materiales, ambientales o personales. El fuego se convierte en un
incendio cuando escapa de su propósito original y amenaza la seguridad. Como
dice la máxima: "Todo incendio es fuego, pero no todo fuego es incendio".
Extintores, componentes, y ubicación.
Un extintor está diseñado para ser eficiente y fácil de usar en situaciones de
emergencia. Aunque hay diferentes modelos, la mayoría comparte una estructura
similar:
Cilindro: Un recipiente de acero o aleación que contiene el agente extintor.
Sistema de activación: Compuesto por una válvula y un gatillo que, al ser
accionado, libera el agente extintor.
Manguera o difusor: Un conducto para dirigir la descarga del agente
directamente al fuego.
Manómetro: Presente en algunos modelos, este indicador visual muestra la
presión interna del cilindro. Si la aguja está en la zona verde, el extintor está
listo para su uso.
Seguro y recinto: Un mecanismo de seguridad que impide descargas
accidentales. El recinto, una vez roto, indica que el extintor ha sido usado o
manipulado, por lo que debe ser revisado por un profesional.
Etiqueta: Un elemento crucial que proporciona información vital: el tipo de
fuego para el que es apto, instrucciones claras de uso y la fecha del último
mantenimiento.
Ubicación y accesibilidad
La efectividad de un extintor no solo depende de su funcionamiento, sino también de
su ubicación y accesibilidad . Para garantizar que pueda ser utilizado de forma rápida y
segura, se deben seguir estas reglas:
A la vista: Deben estar colocados en lugares visibles y de fácil acceso.
Libres de obstáculos: Nunca deben ser bloqueados por muebles, cajas o
cualquier otro objeto que impida el acceso rápido.
Altura adecuada: La altura máxima de instalación recomendada es de 1,5
metros, para que cualquier persona pueda alcanzarlo sin dificultad.
Clases de Fuego y Agentes Extintores
La correcta selección del extintor depende directamente del tipo de fuego que se
quiera apagar, ya que cada agente extintor está diseñado para actuar sobre un
combustible específico.
Clase A: Fuegos de combustibles sólidos como madera, papel, tela o cartón.
Para estos casos, se utilizan agentes como agua presurizada o polvo químico
seco .
Clase B: Fuegos de líquidos inflamables como gasolina, aceites, pinturas o
solventes. Los extintores adecuados son los que contienen espuma , dióxido de
carbono (CO2) o polvo químico seco .
Clase C: Fuegos de equipos eléctricos energizados. Aquí es fundamental utilizar
agentes no conductores de electricidad para evitar descargas, como elCO2o el
polvo químico seco .
Clase D: Fuegos de metales combustibles como el magnesio, el sodio o el
potasio. Estos requieren agentes extintores especiales , ya que reaccionan de
forma peligrosa con el agua u otros agentes comunes.
Clase K/F: Fuegos de aceites y grasas de cocina. En este tipo de incendio, se
emplean agentes químicos húmedos que evitan la reinición al saponificar el
combustible.
Mantenimiento de extintores.
El mantenimiento de los extintores es un aspecto crítico de la seguridad. Una revisión
exhaustiva garantiza que estos equipos, vitales para controlar incendios incipientes,
funcionen correctamente en el momento de la verdad.
Mantenimiento Preventivo y Obligatorio
El primer nivel de inspección es la revisión visual mensual . Cualquier persona
responsable puede realizarla. Este cheque rápido consiste en:
Verificar la presión: La aguja del manómetro debe estar en la zona verde,
indicando que el extintor está cargado y listo para usar.
Inspeccionar el estado físico: Hay que comprobar que no haya abolladuras,
corrosión ni obstrucciones en la boquilla. El equipo debe estar libre de daños
que puedan comprometer su funcionamiento.
Revisar el recinto de seguridad: Es fundamental que el recinto esté intacto. Un
recinto roto significa que el extintor ha sido manipulado o usado, por lo que
debe ser revisado por un profesional.
Más allá de la inspección mensual, la normativa establece un mantenimiento anual
obligatorio que debe ser realizado por las empresas habilitadas . Estos técnicos
especializados realizan una revisión interna completa, incluyendo:
Recarga del agente extintor: Aunque el extintor no se haya usado, con el
tiempo los agentes pierden sus propiedades, por lo que deben ser
reemplazados.
Pruebas de presión: El cuerpo del extintor se somete a pruebas de presión
hidrostática para asegurar que el cilindro puede soportar la presión interna sin
fallar, un paso crucial para prevenir explosiones.
Además, si un extintor se usa, incluso parcialmente, debe ser recargado de inmediato .
Nunca se debe asumir que el remanente de agente es suficiente para un futuro
incendio. La seguridad exige que siempre se cuente con un extintor completamente
lleno y funcional.
La NFPA: Un Estándar Global de Seguridad
La NFPA (National Fire Protection Association) es una organización internacional que
desempeña un papel crucial en la seguridad contra incendios. A través de la
elaboración y publicación de normas y códigos, la NFPA proporciona directrices de
referencia a nivel mundial para la prevención y el control de incendios. Sus estándares
son adoptados por gobiernos, empresas y profesionales del sector para garantizar
prácticas uniformes y eficaces, minimizando riesgos y protegiendo vidas y propiedades.
La importancia de la NFPA radica en que sus códigos no son solo recomendaciones,
sino documentos técnicos que establecen los requisitos mínimos para la seguridad.
Son el resultado de un consenso entre expertos, lo que les confiere una gran autoridad
y credibilidad.
Estándares Clave de la NFPA
Entre los cientos de normas que la NFPA ha desarrollado, algunas son especialmente
relevantes para la seguridad contra incendios en edificios y espacios públicos.
NFPA 10 - Extintores Portátiles contra Incendios: Esta norma es fundamental
para cualquier persona o empresa que utilice extintores. Establece los
requisitos para la selección, instalación, inspección, mantenimiento y prueba
hidrostática de extintores portátiles. El cumplimiento de la NFPA 10 garantiza
que los equipos de extinción manuales estarán en óptimas condiciones para ser
utilizados en caso de emergencia.
NFPA 13 - Norma para la Instalación de Sistemas de Rociadores Automáticos:
Esta norma es vital para la protección de grandes estructuras. La NFPA 13
especifica los requisitos de diseño e instalación de sistemas de rociadores
automáticos, que son la primera línea de defensa contra un incendio en
crecimiento, actuando de forma automática para controlar o extinguir el fuego.
NFPA 72 - Código Nacional de Alarmas y Señalización de Incendios: El sistema
de detección y alarma es crucial para una evacuación segura. La NFPA 72
establece los criterios para la instalación, inspección, prueba y mantenimiento
de sistemas de detección de incendios, alertando a los ocupantes de un edificio
y activando otras medidas de seguridad.
NFPA 101 - Código de Seguridad Humana: A diferencia de otras normas que se
centran en el equipo, la NFPA 101 se enfoca en la seguridad de las personas.
Establece los requisitos para la construcción, protección y ocupación de
edificios para minimizar el riesgo de muerte por incendio, humo o pánico.
Cubre aspectos como los medios de salida, las alarmas de incendio y la
protección contra riesgos específicos.