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Resumen Del Capitulo 2

El capítulo II aborda la producción mercantil y la mercancía, destacando la importancia de la división social del trabajo y la propiedad privada en el desarrollo del capitalismo. Se analizan los conceptos de valor de uso y valor de cambio, así como el doble carácter del trabajo representado en las mercancías. Además, se discute la forma de valor, su relación con el trabajo humano y las implicaciones de la equivalencia en el intercambio de mercancías.
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Resumen Del Capitulo 2

El capítulo II aborda la producción mercantil y la mercancía, destacando la importancia de la división social del trabajo y la propiedad privada en el desarrollo del capitalismo. Se analizan los conceptos de valor de uso y valor de cambio, así como el doble carácter del trabajo representado en las mercancías. Además, se discute la forma de valor, su relación con el trabajo humano y las implicaciones de la equivalencia en el intercambio de mercancías.
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Universidad San Carlos de Guatemala

Facultad ciencias económicas

Área comun

Salón 312 s-10

Curso: economía política

Licenciado: Juan Luis Morales

Auxiliar Brenda Patricia Boror Mayen

Alunas: Maria del Carmen Chanchavac Rodriguez

Carné: 202308983

Adamaris Lucia Cervantes Rodas

Carné: 202111459

Trabajo: resumen del capitulo II


RESUMEN DEL CAPITULO 2

LA PRODUCCON MERCANTIL Y LA MERCANCIA ´

Introducción:

La producción mercantil nos habla sobre aspectos relacionados con intercambio y el

consumo la producción auto consumo es una economía natural o cerrada y producción de

los artículos con destino a la venta para el cambio en el mercado

Condiciones indispensables de la producción mercantil y la mercancía:

División social del trabajo.

Excedente y propiedad privada sobre los medios de producción mercantil simple y serrada,

importancia del desarrollo de la circulación mercantil en el aparecimiento del capitalismo

Tenemos también en la producción mercantil y la mercancía dos valores que son valor de

uso y valor

En la mercancía tenemos el valor de uso y valor de cambio

El valor de la mercancía equivalencia que es la relación de cambio solo se puede concernir

a las mercancías como productos de trabajo

Tenemos también el doble carácter del trabajo representado por las mercancías, al igual

que las formas de valor de cambio y por último el fetichismo de la mercancía y su secreto.
La producción mercantil

La producción mercantil representa una organización de la mercancía caracterizada por el

cambio mediante la compra- venta en los mercados y esto es una condición indispensable

de su existencia.

1 la división social del trabajo

2 la propiedad privada sobre los medios de producción

Producción mercantil: la mercancía es realizada por los productores aislados

independientes esta forma de producción nació en la comunidad primitiva con la

separación de los ganaderos de los agricultores de lo que se denomina la gran primera

división social del trabajo, entre su entrañas se iba produciendo otras fuerzas productivas,

estas fuerzas productivas se expandió de la separación de los artesanos formando las

relaciones mercantiles dando paso a la segunda división social del trabajo. Y para la

formación de la tercera división social del trabajo se fue dando con la comercialización y

estos eran los comerciantes que vendían a los esclavos.

La forma fundamental de producción mercantil que se conocen la historia económica de la

humanidad es:

1 la producción simple

2 y la producción mercantil desarrollada o también capitalista

Ambas formas económicas tienen como elemento comun la propiedad privada sobre los

medios de producción y el destino de los frutos del trabajo hacia el mercado para que sean

consumidos por personas mediante la compra y venta que es un eslabón dentro de la

división social del trabajo.


La producción mercantil simple ha existido en todas las formaciones económicas y

sociales desde la comunidad primitiva hasta el socialismo.

La producción mercantil simple es mas antigua que la capitalista ya que esta viene desde el

siglo XVI habiendo nacido dentro de la estructura económica feudal.

Las diferencias entre ambas formas de producción mercantil consisten en que la simple los

productores directos son los propietarios de los medios de producción, en cambio en la

capitalista los productores directos únicamente cuentan con la propiedad de su capacidad

de trabajo que es la fuerza de trabajo

LA MERCANCIA

Hay dos factores de la mercancía y son:

1 valor de uso

2 valor

La mercancía es el primer termino un objeto externo una cosa apta para satisfacer

necesidades humanas, la utilidad de un objeto lo convierte en valor de usos, el valor de uso

solo se toma cuerpo en el consumo de los objetos. Los valores de uso forman el contenido

material de las riquezas.

El valor de cambio aparece como las relaciones cuantitativas, la proporción en que se

cambian valores de uso de una clase por valores de uso de otras.

Tienen que ser necesaria mente valores de cambio ´permutable los unos con el otro o igual

entre si

1 primero que los diversos valores de cambio de la misma mercancía expresan todo.

Las propiedades materiales de las cosas solo interesan cuando la consideremos como

objetos útiles es decir relaciones de cambio de las mercancías.


Una clase de mercancías vale tanto como otra siempre que su valor de cambio sea igual.

Las mercancías representan ante todo en cualidades distintas como valores de cambio.

Por lo tanto, un valor de uso, un bien, solo se encierra un valor por ser encarnación o

materialización del trabajo humano abstracto, la magnitud de valor solo se mide por la

cantidad de sustancia creadora del valor que es el trabajo que encierra y a su vez la

cantidad de trabajo que encierra se mide por el tiempo de su duración y el tiempo del

trabajo y su unidad de medida son las fracciones de tiempo, horas, días

El trabajo que forma la sustancia de los valores es trabajo humano igual inversión de la

misma fuerza de trabajo

El tiempo de trabajo socialmente necesario es aquel que se requiere para producir un valor

de uso cualquiera en las condiciones normales de producción y con el grado medio

destreza e intensidad del trabajo emparentes en la sociedad.

Lo que determina la magnitud de valor de un objeto no es mas que la cantidad de trabajo

socialmente necesario o sea el tiempo de trabajo socialmente necesario para su

producción, el valor de una mercancía es el valor de cualquier otra lo que el tiempo de

trabajo necesario para la producción de la primera, es el tiempo necesario para la

producción de la segunda consideradas como valores, por eso las mercancías son el tiempo

de trabajo cristalizado. Por eso cuanto mayor sea la capacidad productiva del trabajo, tanto

más corto será el tiempo de trabajo necesario para la producción de un artículo, tanto

menor la cantidad de trabajo cristalizado en él y tanto más reducido su valor. Y por el

contrario cuanto menor se la cantidad productiva del trabajo tanto mayor será el trabajo

necesario para la producción de un artículo y tanto más grande el valor de este por lo tanto
la magnitud del valor de una mercancía cambia en razón directa a la cantidad y en razón

inversa a la capacidad productiva del trabajo que en ella se invierte.

Para que un producto sea mercancía ha de pasar en las manos de otro que lo consuma por

medio de un acto de cambio, final mente ningún objeto puede hacer un valor sin ser a la

vez objeto útil

La mercancía tiene un doble carácter de trabajo, que es:

1 valor de uso

2 valor de cambio

La división social de trabajo es la condición de vida de la producción, el valor de uso de

toda mercancía representa una determinada actividad productiva encaminada a un fin o lo

que es lo mismo un determinado trabajo útil los valores de uso no pueden enfrentarse los

unos con los otros como mercancías si no encierran trabajos útiles cualitativamente

distintos en una sociedad cuyo productos revisten en general la forma de mercancías es

decir una sociedad de productores de mercancías útiles realizados independiente los unos

con los otros como actividades privativas de otros tantos productores independientes se va

desarrollando hasta formar un complicado sistema hasta convertirse en una división social

de trabajo, el trabajo es por lo tanto condición de vida del hombre y condición

independiente de todas las formas de la sociedad una necesidad perenne y natural sin lo

que no se concebiría el intercambio orgánico del hombre y la naturaleza los valores de uso

del levita y el lienzo lo que es lo mismo las mercancías consideradas como objetos

corpóreos son la combinación de dos elementos, la metería que la suministra la naturaleza

y el trabajo, el trabajo es el padre de la riqueza y la tierra la madre como ha dicho William

Petty
El valor de la mercancía considerada como objeto útil a la mercancía considerada como

valor.

El valor de la mercancía solo representa trabajo humano gasto de trabajo humano pura y

simplemente, el trabajo humano es el empleo de esa simple fuerza de trabajo que todo

hombre comun y corriente realiza, el trabajo complejo es el trabajo simple multiplicado.

Cuanto mayor sea la cantidad de valor de uso mayor será la riqueza material dos levitas

encierran más riqueza que una

Al hablar de lienzo y levita y que es cuantitativo se refiere al valor y cambio de un trozo de

tela por la producción de una prendada.

La capacidad productiva es siempre naturalmente capacidad productiva de trabajo útil

concreto y solo determina el grado de eficacia de una actividad productiva útil.

El trabajo es una parte gasto de la fuerza humana de trabajo en el sentido fisiológico y

como tal trabajo humano igual trabajo humano abstracto forma el valor de la mercancía

La forma de valor de cambio:

La mercancía viene al mundo bajo la forma de valores de uso u objeto materiales, la

objeción del valor de las mercancías se distingue de sitio

. Las mercancías solo se materializan como valores en cuanto son expresión de la misma

unidad social: trabajo humano que por tanto su materialidad como valores es puramente

social y comprenderemos sin ningún esfuerzo que esa su materialidad como valores solo

puede revelarse en relación social de una mercancía con otras. Las mercancías poseen una

forma comun de valores que contrasta de una manera muy ostensible con la abigarrada de

diversidad de formas naturales que presentan valores de uso, la relación mas simple de

valor es evidente la relación de valor de una mercancía con otra concreta y distinta
cualquiera que ella se la relación de valor entre dos mercancías constituye por tanto la

expresión, más simple de valor de una mercancía.

A. FORMA SIMPLE, CONCRETA O FORTUITA DEL VALOR:

X mercancía A = Y mercancía B o bien X mercancía A vale Y mercancía B.

(20 varas de lienzo = 1 levita o bien 20 varas de lienzo valen 1 levita)

Los dos polos de la expresión del valor forma relativa del valor forma equivalencia.

En esta forma simple del valor reside el secreto de todas las formas del valor, dos

mercancías A y B desempeñan dos papeles distintos.

El lienzo expresa su valor en la levita; y la levita sirve de material para esta expresión de

valor, la primera mercancía desempeña un papel activo y la segunda un papel pasivo. El

papel de la primera mercancía aparece como bajo la forma del valor relativo y la segunda

mercancía funciona como equivalente o lo que es lo mismo reviste la forma equivalencia.

1 forma relativa del valor y

2 forma equivalencia son dos aspectos de la misma relación aspectos inseparables y que se

condicionan mutuamente.

La fuerza humana de trabajo en su estado fluido o sea el trabajo humano crea valor, pero

no es de por si valor se convierte en valor plasmante al formar forma corpórea para

expresar el valor de lienzo como cristalización de trabajo humano.

Por lo tanto, la relación o razono de valor hace que la forma natural de la mercancía B se

convierta en la forma de valor de la mercancía A

El valor de una mercancía se refiere a una determinada cantidad de un objeto de uso. Si los

valores de toda mercancía apuntan o disminuyen al mismo tiempo y en la misma

proporción sus valores se relativos permanecerían invariables.


El valor relativo de una mercancía puede cambiar aun permaneciendo constante el valor de

esta mercancía y viceversa puede ocurrir que su valor relativo permanezca constante,

aunque cambie su valor

La forma equivalencia:

La forma equivalencia de una mercancía es por consiguiente la posibilidad de cambiarse

directamente por otra mercancía.

La primera característica en tropezar al estudiar la forma equivalencia es esta: en ella el

valor de uso se convierte en una forma o expresión de su antítesis o sea del valor, la forma

natural de la mercancía se convierte en forma de valor

La segunda característica de la forma equivalencia es que el trabajo concreto se convierte

aquí en forma de manifestación de su antítesis o sea el trabajo abstracto

La tercera forma equivalencia es que en ella el trabajo privado reviste la forma de su

antítesis o sea del trabajo en forma directamente social.

Bajo la forma del trabajo aborda la forma en que el trabajo humano, en sus diferentes

manifestaciones concretas como el del sastre o el tejedor, se convierte en una categoría

abstracta al momento de analizar la producción de valor en las mercancías. Aunque cada

oficio posee características particulares, ambos se entienden como trabajo humano en

general, y es desde esa perspectiva que pueden compararse y medirse en términos de valor.

Esta abstracción no genera confusión hasta que se analiza la expresión de valor en las

mercancías, donde el proceso se invierte. Para explicar el valor del lienzo, por ejemplo, no

se considera el acto específico de tejer, sino que dicho trabajo se equipara al del sastre, es

decir, a otra forma concreta de trabajo. Así, el trabajo del sastre funciona como equivalente

del valor del lienzo, y se convierte en una forma tangible de representar trabajo humano
abstracto. Esto revela una de las características clave de la forma equivalencia: que el

trabajo concreto aparece como expresión de su opuesto, el trabajo abstracto.

Además, al asumir esta forma de equivalencia, el trabajo privado del sastre (como el de

cualquier productor de mercancías) adquiere una forma directamente social, ya que su

producto puede ser intercambiado por el de otro. Es decir, el trabajo individual se traduce

en una forma social por medio del intercambio. Esta es otra característica esencial de la

forma equivalencia: el trabajo privado se manifiesta como trabajo social, lo que permite

que las mercancías sean intercambiables entre sí. Finalmente, el texto recurre a Aristóteles

para dar mayor claridad a estas ideas. El filósofo griego fue uno de los primeros en

reflexionar sobre la forma del valor y su expresión, y reconoció que la forma-dinero de la

mercancía no es más que una extensión de la forma simple del valor: la posibilidad de

expresar el valor de una mercancía mediante otra. Así, la reflexión sobre la forma

equivalencial en el intercambio de mercancías tiene una larga tradición que ya estaba

presente en el pensamiento clásico. El pensamiento de Aristóteles sobre el valor de cambio.

Aristóteles reconoce que para que exista el intercambio debe haber algún tipo de igualdad

entre objetos diferentes, como una casa y un lecho, aunque sean corporalmente distintos.

Sin embargo, concluye que esta igualdad no puede ser real, sino solo un recurso práctico,

ya que no logra identificar una sustancia común entre los objetos intercambiados.

Explica que Aristóteles no pudo descubrir que esta igualdad radica en el trabajo humano

que contienen las mercancías, porque su sociedad, basada en el trabajo esclavo, no

reconocía la igualdad entre los hombres ni entre sus trabajos. Por eso no pudo llegar al

concepto moderno de valor como expresión de trabajo humano abstracto, que permite

comparar y equiparar mercancías.


reflexiona sobre cómo la comprensión del valor en las mercancías solo fue posible cuando

la idea de igualdad entre los seres humanos se volvió común en la sociedad, algo que no

existía en tiempos de Aristóteles debido a la esclavitud. Aunque Aristóteles identificó una

relación de igualdad en el intercambio, no pudo entenderla plenamente porque su sociedad

no reconocía el trabajo humano como una base común. En la actualidad, donde la forma

mercancía domina y los productos del trabajo se intercambian constantemente, se entiende

que el valor de una mercancía se manifiesta al relacionarla con otra mercancía distinta.

Esta forma simple del valor tiene un aspecto cualitativo (la capacidad de ser intercambiada)

y otro cuantitativo (la proporción en que se intercambia).

Finalmente, el texto aclara que una mercancía no es al mismo tiempo valor de uso y valor

de cambio como se dice comúnmente, sino que es un valor de uso y un “valor” que solo

puede manifestarse como tal al compararse con otra mercancía. La forma del valor surge

de la propia naturaleza del valor, no de su expresión como valor de cambio. critica tanto a

los mercantilistas como a los defensores del librecambio, representados por autores como

Ferrier, Ganilh y Bastiat. Los mercantilistas se enfocan en el aspecto cualitativo del valor,

es decir, en la forma equivalencial que alcanza su culminación en el dinero. En cambio, los

librecambistas insisten en el aspecto cuantitativo, reduciendo el valor de una mercancía a

su expresión en los precios del mercado.

Se analiza cómo, en la relación entre dos mercancías (A y B), la mercancía A expresa su

valor a través de B. En esta relación, A se considera solo como objeto útil (valor de uso),

mientras que B representa exclusivamente el valor. Esta relación externa entre ambas

mercancías revela una contradicción interna presente en toda mercancía: la oposición entre
valor de uso y valor. Así, la forma simple del valor no es solo una expresión del valor, sino

también una manifestación de esta contradicción.

Finalmente, se señala que, aunque todos los productos del trabajo han sido siempre objetos

útiles, solo en ciertas sociedades históricas —donde el trabajo se concibe como fuente del

valor— los objetos se ven como portadores de ese valor. expone las limitaciones de la

forma simple del valor, considerada como una etapa inicial e incompleta del desarrollo

hacia la forma precio. Esta forma permite que el valor de una mercancía (A) se exprese

solo en relación con otra mercancía específica (B), diferenciándolo de su valor de uso, pero

sin establecer una relación generalizada de equivalencia con todas las demás mercancías.

En esta expresión, la mercancía B actúa únicamente como equivalente respecto a, y su

papel está limitado a esa relación específica. Por ejemplo, si el lienzo expresa su valor en

levitas, solo en ese contexto las levitas adquieren la forma de equivalente. Sin embargo, la

forma simple del valor tiende naturalmente a evolucionar hacia formas más complejas. La

mercancía A puede expresar su valor en múltiples mercancías distintas (hierro, trigo, etc.),

generando una serie ilimitada de expresiones de valor. Esta capacidad de ampliación

muestra que, aunque limitada, la forma simple contiene en sí misma el impulso hacia una

forma más desarrollada y universal del valor. desarrolla la forma total o desarrollada del

valor, donde el valor de una mercancía (como el lienzo) ya no se expresa en una sola

mercancía, sino en múltiples mercancías distintas: levitas, trigo, oro, hierro, etc. Esta

multiplicidad de equivalencias revela que el valor de una mercancía representa trabajo

humano abstracto, indiferente a la forma concreta en que se manifiesta.

Al ser comparado con una variedad indefinida de productos, el lienzo no se relaciona con

un bien particular, sino con el universo completo de mercancías, lo que le otorga una plena
identidad como mercancía dentro del sistema de intercambio. Esta forma de valor

demuestra que lo esencial no es el uso específico del objeto, sino el trabajo humano general

que contiene, visible a través de su capacidad de intercambiarse por otros productos.

Además, se menciona cómo algunos economistas como S. Bailey criticaron la teoría del

valor desde esta diversidad de expresiones del valor, creyendo que la variedad de

equivalencias relativiza el valor mismo. Sin embargo, su crítica, aunque limitada, tocó

puntos sensibles del pensamiento clásico, como lo muestra la reacción de la escuela

ricardiana.

En conjunto, esta forma desarrollada del valor refleja tanto la abstracción del trabajo como

la integración plena de la mercancía en el sistema social del intercambio.

críticamente la forma total o desarrollada del valor, destacando su avance respecto a la

forma simple y sus limitaciones internas.

1. Superación del carácter casual del intercambio:

A diferencia de la forma simple (por ejemplo, 20 varas de lienzo = 1 levita), donde la

relación de cambio puede parecer accidental entre dos individuos, la forma desarrollada

muestra que el valor del lienzo permanece constante, aunque se exprese en múltiples

mercancías distintas (levitas, café, hierro, etc.). Esto revela que el valor no depende del

acto de intercambio, sino que el intercambio está regulado por la magnitud de valor ya

presente en las mercancías.

2. Función equivalencial múltiple:

En esta forma, muchas mercancías distintas actúan como equivalentes del valor del lienzo.

Cada una de ellas representa materialmente el valor, y su forma natural concreta se

convierte en una forma específica de manifestación del trabajo humano abstracto. Así,
diferentes trabajos concretos (como confeccionar levitas o refinar hierro) se entienden

como distintas expresiones del mismo trabajo humano general.

3. Limitaciones de la forma desarrollada:

A pesar de sus avances, esta forma presenta tres defectos fundamentales:

• La expresión del valor es siempre incompleta, ya que la serie de equivalentes puede

extenderse indefinidamente.

• El resultado es un mosaico fragmentado y caótico de expresiones de valor, sin unidad

formal.

• Si cada mercancía debe expresar su valor en esta forma múltiple, no existe un punto de

referencia único o común que unifique todas las expresiones relativas del valor.

Este análisis demuestra que, aunque la forma desarrollada del valor representa un progreso

conceptual, también muestra la necesidad de una forma más sintética y unificada: la forma

dinero.

A. Defectos y limitaciones de la forma relativa y equivalencial del valor

El texto comienza explicando que las formas de valor relativas y equivalencia les, aunque

necesarias, presentan limitaciones. Por ejemplo, cuando se expresa el valor de una

mercancía en términos de otra como 20 varas de lienzo 1 levita esta expresión es

restringida y solo válida para esa pareja específica de mercancías. No es universal ni refleja

el valor total del trabajo humano porque cada equivalente (como la levita o el té) solo

contiene una parte concreta del trabajo social total.

Además, esta forma de expresar el valor es recíproca: si 20 varas de lienzo equivalen a 1

levita, también es cierto que 1 levita equivale a 20 varas de lienzo. Lo mismo sucede con

otros ejemplos como 20 varas de lienzo = 10 libras de té. Esta relación refleja que el valor
de una mercancía puede expresarse en varias mercancías diferentes, pero esta forma no es

suficiente para un mercado avanzado, pues cada mercancía actúa como equivalente sólo

con relación a otras específicas.

B. La forma general del valor: la universalización del equivalente

Para superar las limitaciones anteriores, surge la forma general del valor. Aquí, todas las

mercancías expresan su valor con relación a una única mercancía común —en el texto se

usa el ejemplo del lienzo que funciona como equivalente general. Esto significa que todas

las mercancías, por ejemplo, levitas, té, café, trigo o hierro, expresan su valor en varas de

lienzo. Así:

• 1 levita = 20 varas de lienzo

• 10 libras de té = 20 varas de lienzo

• 40 libras de café = 20 varas de lienzo

• ½ tonelada de hierro = 20 varas de lienzo

Esto permite comparar el valor de cualquier mercancía entre sí, por ejemplo: si 10 libras de

té = 20 varas de lienzo y 40 libras de café = 20 varas de lienzo, entonces 10 libras de té =

40 libras de café, revelando que 1 libra de café contiene sólo un cuarto del valor que

encierra 1 libra de té.

Este paso es crucial porque ya no se habla sólo de equivalentes aislados, sino de una forma

social universal del valor, en la cual una mercancía destaca como equivalente general y

todos los trabajos humanos contenidos en las mercancías quedan socialmente equiparados

a través de esta forma.

C. Relación entre la forma relativa del valor y la forma equivalencial


El desarrollo de la forma relativa del valor va de la mano con el desarrollo de la forma

equivalencial. Al principio, la equivalencia es simple y aislada (como 20 varas de lienzo =

1 levita). Luego, se desarrolla una forma más compleja donde muchas mercancías actúan

como equivalentes para una específica (forma desarrollada). Finalmente, se llega a la

forma general, en la que solo una mercancía es el equivalente general para todas las demás.

Pero existe una tensión entre los dos polos: la mercancía que actúa como equivalente

general (por ejemplo, el lienzo) no puede a su vez tener la forma relativa general de valor,

pues eso sería como decir que 20 varas de lienzo = 20 varas de lienzo, lo cual es una

tautología y no expresa valor.

D. De la forma general del valor a la forma dinero

La forma de equivalente general es abstracta y puede recaer en cualquier mercancía, pero

históricamente una mercancía específica ha asumido este papel con firmeza: el oro. Esto

transforma la forma general del valor en la forma dinero.

Así, reemplazando el lienzo por oro en la fórmula, obtenemos algo así:

• 20 varas de lienzo = 1 levita = 10 libras de té = 40 libras de café = 2 onzas de oro

El oro se convierte en la mercancía que representa el equivalente general, lo que significa

que su función social es la de dinero, facilitando el intercambio porque todas las

mercancías expresan su valor en oro.

Cuando se expresa el valor de una mercancía en oro, se obtiene el precio de la mercancía.

Por ejemplo:

• 20 varas de lienzo = 2 onzas de oro, o, usando dinero convencional, 20 varas de lienzo

= 2 libras esterlinas.
E. El fetichismo de la mercancía: misterio detrás de lo cotidiano

Finalmente, el texto aborda un fenómeno fundamental llamado fetichismo de la mercancía.

Aunque a primera vista las mercancías parecen objetos comunes y triviales, al analizarlas

más profundamente aparecen como objetos “metafísicos”, llenos de relaciones sociales

ocultas.

Por ejemplo, una mesa es madera transformada, un objeto físico normal. Pero cuando se

convierte en mercancía, adquiere un carácter extraño: no es solo un objeto útil, sino una

encarnación de trabajo humano socialmente necesario. La mesa, como mercancía, “se pone

de cabeza”, adquiriendo una vida social independiente que oculta su verdadera esencia: que

su valor proviene del trabajo humano invertido en ella. El misterio o “fetiche” no está en el

valor de uso de la mercancía (su utilidad) ni en la cantidad de trabajo concreto, sino en

cómo estas relaciones sociales se esconden tras la apariencia de las cosas. Esto hace que las

mercancías parezcan tener un valor “intrínseco” o mágico, cuando en realidad ese valor es

social y depende del trabajo humano abstracto.

Ejemplos para entender mejor:

Ejemplo de forma simple del valor:

20 varas de lienzo = 1 levita. Aquí solo se compara un producto con otro, sin universalidad.

Ejemplo de forma general del valor:

20 varas de lienzo = 1 levita = 10 libras té = 40 libras café.

Esto permite comparar fácilmente valores entre todas estas mercancías usando el lienzo

como equivalente general.

Ejemplo de transición a dinero:

20 varas de lienzo = 2 onzas de oro.


Aquí el oro cumple la función social de equivalente general, facilitando el intercambio y

convirtiéndose en dinero.

Ejemplo de fetichismo:

Una mesa de madera es un objeto útil y físico. Pero como mercancía, su valor refleja el

trabajo social humano invertido, algo invisible a simple vista. La mercancía parece tener

vida y valor propios, ocultando la relación social que la origina.

cómo los objetos útiles se transforman en mercancías debido a que son producto de

trabajos privados y autónomos. Al intercambiar los productos del trabajo, los productores

establecen relaciones sociales no directamente personales, sino mediadas por cosas, lo que

convierte los vínculos humanos en relaciones sociales entre mercancías. El valor de estos

productos surge en el intercambio y refleja un doble carácter del trabajo: como trabajo

concreto (útil) y como trabajo abstracto (equivalente general de valor). Este proceso

convierte a los productos en “jeroglíficos sociales”, cuyo significado verdadero (como

expresión de trabajo humano) sólo se revela con el análisis científico.

Desglose por ideas clave:

Naturaleza social de la mercancía:

Los objetos útiles se convierten en mercancías porque son creados por trabajos privados

independientes, que solo se relacionan entre sí a través del intercambio.

El trabajo colectivo de la sociedad surge de la suma de estos trabajos privados, pero esta

conexión solo se manifiesta socialmente cuando los productos se cambian entre sí.

Relaciones sociales fetichizadas:

Los vínculos sociales entre los trabajadores no aparecen como relaciones directas entre

personas, sino como relaciones materiales entre objetos (mercancías).


Las mercancías parecen tener relaciones “sociales” entre sí, mientras que los productores

parecen estar conectados solo a través de ellas.

El valor y su materialización:

En el intercambio, los productos del trabajo adquieren una igualdad social abstracta que no

depende de su utilidad física.

Así, un objeto se desdobla: es útil (valor de uso) pero también encierra un valor que

representa trabajo humano abstracto.

Doble carácter del trabajo:

El trabajo tiene un carácter doble: Trabajo concreto: produce un objeto útil, destinado a una

necesidad social específica.

Trabajo abstracto: al ser intercambiado, se equipará a cualquier otro trabajo como gasto de

fuerza humana. Este reconocimiento no es consciente en los productores; se refleja

inconscientemente en el mercado.

Fetichismo de la mercancía:

Los productores no saben que al intercambiar productos están equiparando sus trabajos.

Pero lo hacen: al cambiar valores, equiparan trabajos humanos. El valor no es evidente: no

está “escrito en la frente” del objeto. Por eso, los productos del trabajo se convierten en

jeroglíficos sociales.

Descubrimiento científico del valor:

El hecho de que el valor representa trabajo humano abstracto fue un descubrimiento tardío

pero fundamental. Comprender que el valor es una creación social y no natural marca un

avance clave en la historia del pensamiento humano, similar al origen del lenguaje.
Explica que el carácter fetichista de las mercancías surge del modo peculiar en que se

organiza el trabajo en la sociedad capitalista. En esencia, los objetos útiles que utilizamos

adquieren la forma de mercancías porque son el resultado de trabajos privados e

independientes entre sí. Es decir, cada productor trabaja de manera autónoma, pero todos

sus trabajos juntos conforman el trabajo colectivo de la sociedad.

El contacto social entre los productores se da a través del intercambio de los productos de

su trabajo, es en este acto de intercambio donde el carácter social de cada trabajo privado

se manifiesta claramente. No es que las personas estén directamente conectadas en su

trabajo, sino que estas conexiones aparecen como relaciones entre cosas (los productos),

que a su vez reflejan relaciones sociales entre las personas. Esto es importante porque el

trabajo social no se ve directamente, sino que está “escondido” en la forma en que las

mercancías se relacionan en el mercado. El siguiente texto señala que es durante el acto de

cambio donde los productos de trabajo adquieren una forma material que representa un

valor socialmente igual, a pesar de que físicamente sean objetos muy distintos. Este

fenómeno se denomina desdoblamiento del producto del trabajo en objeto útil y valor. Este

desdoblamiento solo aparece en sociedades donde el intercambio o el cambio comercial

tiene suficiente importancia, y donde los objetos se producen específicamente para ser

intercambiados.

A partir de este punto, el trabajo privado de cada productor adquiere un doble carácter

social:

1. Por un lado, su trabajo es concreto y útil, debe satisfacer una necesidad social

específica y encajar dentro de la división social del trabajo en la sociedad.


2. Por otro lado, para que ese trabajo privado sea útil para sí mismo, debe ser

intercambiable con otros trabajos privados útiles, lo que implica que su producto pueda

funcionar como equivalente de otros productos.

Para que exista esta equivalencia en el intercambio, es necesario hacer una abstracción de

las diferencias reales entre los distintos trabajos, reduciéndolos a una unidad común: el

trabajo humano abstracto, entendido como la cantidad de fuerza humana gastada. Este

concepto es esencial para entender cómo diferentes trabajos y productos pueden ser

equiparados en valor, a pesar de su heterogeneidad física. Los productores privados

perciben esta doble naturaleza social de sus trabajos a través del mercado, donde el

producto debe ser útil para otros y debe tener un valor común que permita su intercambio.

Sin embargo, no son conscientes de que, al intercambiar productos como valores, en

realidad están equiparando sus trabajos humanos. Este proceso es inconsciente, pero es

fundamental para la dinámica social del capitalismo. Finalmente, el texto afirma que el

valor de las mercancías no es algo evidente o explícito (“no lleva escrito en la frente lo que

es”). Al contrario, las mercancías funcionan como jeroglíficos sociales cuyo verdadero

significado está oculto y que los humanos deben esforzarse por interpretar. Concebir los

objetos útiles como valores es un acto social, comparable a la invención del lenguaje. El

descubrimiento científico que revela que el valor de las mercancías es una expresión del

trabajo humano invertido en ellas es un avance significativo en la comprensión histórica

del desarrollo social y económico

El análisis de las formas sociales incluido el análisis científico de la vida humana suele

partir de los resultados históricos ya consolidados, sin cuestionar su origen ni su carácter

mutable. En particular, se señala que las formas económicas, como la mercancía y el


dinero, son percibidas como naturales e inmutables, aunque en realidad son producto de

una evolución histórica. Los productos del trabajo se transforman en mercancías dentro de

un sistema de producción basado en el intercambio. Estas formas —precio, valor, dinero—

son asumidas como evidentes y universales por la economía burguesa, pero en realidad

ocultan las verdaderas relaciones sociales entre los productores, quienes trabajan de

manera privada, pero están conectados colectivamente mediante el mercado. La forma

dinero, en lugar de revelar, encubre la estructura social de la producción, transformando las

relaciones humanas en relaciones entre cosas. La crítica se profundiza señalando lo

absurdo de referir productos como levitas o botas al lienzo o al oro como medida de valor,

ya que en ese proceso los trabajos privados se equiparán de manera simbólica al trabajo

colectivo, pero sin conciencia de ello. Este fenómeno es parte del “fetichismo de la

mercancía”, en el que los productos adquieren una apariencia misteriosa, como si el valor

fuera inherente al objeto, cuando en realidad es una construcción social.

Para ilustrar la diferencia con otras formas de producción, se recurre al ejemplo de

Robinson Crusoe, quien en su isla realiza diversas actividades productivas como la pesca,

caza, fabricación de herramientas y es plenamente consciente de que todas ellas son

manifestaciones de su propio trabajo humano. Robinsón calcula el tiempo que dedica a

cada tarea y valora sus productos según el esfuerzo necesario para producirlos, sin que

intervenga ningún intercambio ni una forma mistificada como el dinero. Este contraste

subraya cómo el misticismo del mundo mercantil desaparece en contextos donde no existe

el intercambio generalizado. Así, se revela que las formas económicas capitalistas no son

naturales ni eternas, sino históricas y determinadas por relaciones sociales específicas.


Este compara la organización social del trabajo en la Edad Media europea con la del

sistema capitalista de producción de mercancías. En la Edad Media, las relaciones sociales

estaban basadas en vínculos personales de sujeción, como los que existían entre señores

feudales y siervos. Estas relaciones eran directamente personales y transparentes: el trabajo

del siervo era reconocido explícitamente como servicio hacia su señor, y los productos del

trabajo eran prestaciones o tributos claramente identificables, como el diezmo al clérigo.

A diferencia del sistema capitalista, donde las relaciones entre las personas se presentan

disfrazadas como relaciones entre cosas (mercancías), en la Edad Media no era necesario

que el trabajo ni sus productos adoptaran formas fantásticas o abstractas. El carácter social

del trabajo estaba dado por su forma concreta y visible, no por su valor de cambio o su

equivalencia con otros trabajos.

sobre la conexión entre la forma de producción basada en mercancías y la religión que le es

más acorde. En las sociedades capitalistas, donde los productores se relacionan entre sí a

través de sus productos como mercancías (es decir, como valores), la forma religiosa más

apropiada es el cristianismo, especialmente en su versión burguesa y protestante, porque se

centra en el culto al hombre abstracto, lo cual se corresponde con la abstracción que ocurre

en el intercambio mercantil.

En contraste, en las sociedades antiguas, como las asiáticas o grecorromanas, la producción

mercantil era secundaria y no central, aunque su presencia se intensificaba al aproximarse

estas sociedades a su descomposición. En esos sistemas, las relaciones de producción eran

más claras y directas, aunque basadas en condiciones precarias como la servidumbre, la

esclavitud o la unión natural entre los hombres. Estas formas sociales estaban
condicionadas por un bajo desarrollo de las fuerzas productivas y por una limitada

evolución del hombre frente a la naturaleza y frente a otros hombres.

Este estado material de atraso se reflejaba también idealmente en las religiones antiguas,

caracterizadas por su naturaleza popular y mitológica. El texto sostiene que este reflejo

religioso del mundo real sólo desaparecerá cuando las condiciones materiales y sociales de

la vida sean claras, racionales y conscientes. Esto requiere que la producción social sea

controlada de forma colectiva por hombres libremente asociados, lo cual sólo será posible

tras una larga evolución histórica y material.

Finalmente, aunque la economía política ha logrado en parte analizar conceptos como el

valor y su magnitud, su comprensión sigue siendo limitada e incompleta, ya que aún no ha

conseguido revelar por completo las condiciones sociales subyacentes que estructuran la

vida económica. el análisis del fetichismo de la mercancía, una idea central del

pensamiento marxista, señalando que, aunque la forma mercancía parece simple y general,

especialmente en los inicios de la producción burguesa, en realidad encierra una

complejidad conceptual mucho mayor, sobre todo al evolucionar hacia formas económicas

más desarrolladas como el dinero y el capital. En sus inicios históricos, la forma mercancía

aparece tempranamente, pero sin el peso ni la centralidad que cobra en el capitalismo

moderno. Por eso, su fetichismo —la ilusión de que las relaciones sociales entre personas

se presentan como relaciones entre cosas— puede parecer inicialmente más fácil de

desenmascarar. Sin embargo, al pasar a formas económicas más concretas y avanzadas,

como el sistema monetario, esta ilusión se vuelve más profunda y difícil de percibir.

El sistema monetario, por ejemplo, no entiende el oro o la plata como productos sociales de

un modo de producción específico, sino que los considera objetos naturales con
propiedades sociales “mágicas”. Esta visión fetichista —la de atribuir poderes sociales a

cosas— se mantiene incluso en los economistas modernos, quienes se creen más racionales

y críticos, pero también caen en este tipo de pensamiento, sobre todo cuando se enfrentan a

categorías más complejas como el capital. El texto también alude a la ilusión fisiocrática,

que creía que la renta de la tierra brotaba directamente de la tierra, ignorando que es el

trabajo humano y las relaciones sociales quienes la producen. Es una crítica a todas las

escuelas económicas que naturalizan lo que son construcciones históricas y sociales.

Para ilustrar el problema, se presenta una imaginaria reflexión de las mercancías: si

pudieran hablar, las mercancías dirían que su valor de uso (su utilidad) puede interesar a

los humanos, pero que su verdadera esencia como mercancía está en su valor de cambio, es

decir, en su capacidad de ser intercambiadas. Este valor de cambio, que debería ser

entendido como una relación social entre trabajos humanos, aparece como una cualidad

intrínseca de los objetos. Este modo de pensar también se ve reflejado en los economistas,

quienes consideran el valor como propiedad de las cosas y la riqueza como atributo del ser

humano. Según esta lógica, una perla o un diamante “tienen valor”, no porque lo hayan

adquirido en un proceso social de producción e intercambio, sino porque lo encierran como

si fuera una propiedad física, aunque ningún químico haya logrado jamás descubrir “valor”

en esos objetos.

La paradoja es que, aunque el valor de uso de las cosas puede realizarse directamente (por

ejemplo, comiendo un pan sin necesidad de intercambiarlo), el valor de cambio solo se

realiza mediante un acto social: el intercambio. Es decir, el valor no existe sino en relación

con la sociedad y sus estructuras de producción, pero los economistas lo tratan como si

fuera una cualidad objetiva e independiente del contexto.


Finalmente, el autor cierra con una ironía aludiendo al personaje de Dogberry de

Shakespeare, sugiriendo que los economistas, pese a su aparente sofisticación teórica,

cometen errores tan básicos como confundir el contexto con la esencia, o las relaciones

sociales con propiedades materiales. En resumen, el fetichismo de la mercancía no sólo es

un fenómeno económico, sino también una ceguera conceptual que atraviesa la teoría

económica burguesa, incluso en sus formas más avanzadas.


CUESTIONARIO

1. ¿que representa la producción mercantil?

R// una organización de la =economía

2. ¿la producción de los bienes materiales no tiene por destino el consumo propio o

autoconsumo sino al?

R// cambio mediante la compra y venta en los mercados

3. ¿en la producción mercantil los productos mercancías es realizado por?

R// productores formalmente aislados e independientes unos de otros

4. ¿cómo se denomina la separación de los ganaderos de los agricultores?

R// la primera división social del trabajo

5. ¿cómo se conoce las fuerzas productivas que se expandió las relaciones mercantiles,

expresándose en la separación de los artesanos?

R// segunda gran división social del trabajo.

6. ¿con la especialización de ciertos agentes económicos en actividades comerciales

durante la esclavitud se llama?

R// la tercera gran división social del trabajo.

7. ¿cuál es la forma fundamental de producción mercantil que se conoce en la historia

económica de la humanidad y son?

R// la producción mercantil simple y la producción mercantil desarrollada

8. ¿qué es la producción mercantil desarrollada?

R// es la capitalista

9. ¿qué producción es más antigua que la capitalista?

R// la producción mercantil simple


10. ¿cuáles son los dos factores de la mercancía?

R// valor de uso y valor.

11. ¿es el primer término un objeto externo una cosa para satisfacer necesidades humanas

de cualquier clase que ellas desean?

R// la mercancía.

12. ¿consiste en su capacidad para satisfacer las necesidades elementales de la vida

humana?

R// valor de uso

13. ¿aparece como la relación cuantitativa la proporción en que se cambian valores de uso

de una clase por valores de uso de otra?

R// valor de cambio

14. ¿las propiedades materiales de las cosas solo interesan cuando las consideramos como

objetos útiles es decir cómo?

R// valores de uso

15. ¿cuál es el residuo de los productores así considerados?

R// es la misma materialidad espectral un simple coágulo de trabajo human.

16. ¿cómo se mide la magnitud del valor?

R// por la magnitud de sustancias creadora de valores.

17. ¿el trabajo que forma la sustancia de valores es?

R // trabajo humano

18. ¿es aquel que se requiere para producir un valor de uso cualquiera en las condiciones

normales de producción y con el grado medio de destreza e intensidad de trabajo

imperantes en la sociedad?
R// tiempo de trabajo

19. ¿qué es lo que determina la magnitud de valor de un objeto?

R// la cantidad de trabajo socialmente necesario que es el tiempo

20. ¿qué fue lo que dijo William Petty?

R// el padre de la riqueza y la tierra la madre

21. ¿longitud de valor de una mercancía cambia con razón directa a la?

R// cantidad y en razón inversa a la capacidad productiva del trabajo que en ella se invierte

22. ¿la capacidad productiva es siempre naturalmente?

R/// capacidad productiva de trabajo útil y concreto

23. ¿las mercancías vienen al mundo bajo la?

R// forma de valores de uso u objeto materiales

24. ¿Qué papel desempeña cada mercancía (como levita, té o trigo) en la expresión del

valor del lienzo?

Respuesta: Cada mercancía actúa como equivalente, es decir, como materialización

del valor del lienzo. Su forma concreta expresa distintas formas del trabajo humano

general.

25. ¿Cuál es uno de los principales defectos de la forma desarrollada del valor?

Respuesta: Que la expresión relativa del valor de cada mercancía es incompleta, ya

que se extiende en una serie infinita de equivalencias sin una forma única o definitiva.
26. ¿Qué sucede cuando se invierte la serie de equivalencias como “20 varas de lienzo = 1

levita, 10 libras de té, etc.”?

Respuesta: Se obtiene la forma general del valor, donde el valor de todas las

mercancías se expresa en una sola mercancía común (por ejemplo, el lienzo).

27. ¿Qué ventaja tiene la forma general del valor sobre las formas anteriores?

Respuesta: Que todas las mercancías expresan su valor en una única mercancía, lo que

permite una expresión simple, común y general del valor, facilitando así la

comparación entre ellas.

28. ¿Por qué Aristóteles no pudo comprender completamente la forma del valor?

Respuesta: Porque su sociedad estaba basada en el trabajo esclavo y la desigualdad

natural, lo que le impedía reconocer que todos los trabajos humanos podían ser

igualados como valor.

29. ¿Por qué las formas económicas como el dinero y el valor se consideran naturales en

la sociedad capitalista?

Respuesta: Porque se han consolidado históricamente y se aceptan sin cuestionar su

origen social.

30. ¿Qué oculta la forma mercancía y dinero en las relaciones sociales?

Respuesta: Oculta que los trabajos privados están conectados colectivamente mediante el

intercambio.

31. ¿Qué se critica como “absurdo” en la forma en que se expresa el valor de las

mercancías?

Respuesta: Que se equiparen objetos diferentes como equivalentes sin reconocer las

relaciones humanas detrás.


32. ¿Qué representa el ejemplo de Robinson Crusoe en el texto?

Respuesta: Una forma de producción donde el trabajo se entiende sin mistificación, como

esfuerzo humano directo.

33. ¿Qué revela el análisis del fetichismo de la mercancía?

Respuesta: Que las relaciones sociales entre personas aparecen como relaciones entre

cosas.

34. ¿Qué papel desempeña el lienzo en la forma relativa general del valor?

Respuesta: El lienzo actúa como equivalente general, es decir, se convierte en la

mercancía mediante la cual todas las demás expresan su valor. Su forma natural se

convierte en la configuración de valor común a todas las mercancías.

35. ¿Cómo se representa el trabajo del sastre (trabajo textil) en el contexto de esta forma

general del valor?

Respuesta: El trabajo textil se convierte en forma general de manifestación del trabajo

humano, equiparándose con todos los demás trabajos contenidos en otras mercancías.

36. ¿Qué revela la forma general del valor sobre la sociedad de las mercancías?

Respuesta: Revela que el carácter específicamente social del mundo de las mercancías se

basa en el carácter general y humano del trabajo, es decir, en el trabajo humano común a

todos.

37. ¿Cómo se relaciona el desarrollo de la forma relativa del valor con la forma

equivalencial?

Respuesta: A medida que se desarrolla la forma relativa del valor, también se desarrolla la

forma equivalencial, pero esta última es solo una expresión y resultado del desarrollo de la

forma relativa.
38. ¿Qué diferencia clave aparece en la forma III respecto a las formas anteriores del

valor?

Respuesta: En la forma III, una sola mercancía (el lienzo) reviste la forma de equivalente

general, mientras que todas las demás expresan su valor en ella y no pueden actuar como

equivalentes.

39. ¿De dónde proviene el carácter místico o misterioso de la mercancía?

Respuesta: De su forma de mercancía, no de su valor de uso ni del trabajo en sí.

40. ¿Qué es el fetichismo de la mercancía según el texto?

Respuesta: Es ver las relaciones sociales entre personas como si fueran relaciones entre

cosas.

41. ¿Cuándo los productos del trabajo asumen una materialidad de valor?

Respuesta: Cuando se produce para el intercambio, no solo para el uso.

42. ¿Qué papel cumple el intercambio en la percepción social del trabajo?

Respuesta: Muestra el carácter social del trabajo privado a través de los productos.

43. ¿Cómo reflejan los productores privados la doble naturaleza social del trabajo?

Respuesta: En el mercado, como utilidad para otros y como valor común entre

mercancías distintas.

44. ¿Por qué el análisis científico de la vida social comienza “post festum”?

Respuesta: Porque parte de formas sociales ya establecidas, como si fueran naturales.

45. ¿Qué revela realmente la forma dinero en la economía de mercancías?

Respuesta: Encubre las relaciones sociales entre los productores.

46. ¿Qué muestra el ejemplo de Robinsón sobre el trabajo y el valor?


Respuesta: Que el trabajo humano se reconoce como fuente del valor, sin el misticismo

del intercambio mercantil.

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