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Texto 3: Los Reptiles
Introducción
Los reptiles son un grupo de vertebrados que ha existido por más de 300 millones de años,
siendo uno de los linajes más antiguos y exitosos de la historia evolutiva. Incluyen
serpientes, lagartos, tortugas, cocodrilos y tuátaras, y se caracterizan por su capacidad de
adaptación a ambientes terrestres, acuáticos y semiacuáticos. Su piel está recubierta de
escamas queratinosas que los protege de la deshidratación y de agresores, permitiéndoles
colonizar hábitats que muchos otros animales no podrían habitar.
Los reptiles son animales ectotermos, lo que significa que dependen del calor ambiental
para regular su temperatura corporal. Esta característica influye en sus patrones de
actividad, reproducción y distribución geográfica. Algunos reptiles, como las serpientes del
desierto, son activos durante la noche para evitar el calor extremo, mientras que otros,
como los lagartos tropicales, se calientan al sol durante el día para mantener su
metabolismo.
Características principales
Entre las características que distinguen a los reptiles se encuentran:
Piel escamosa: protege contra la pérdida de agua y lesiones.
Respiración pulmonar: carecen de branquias, incluso los que habitan en el agua.
Sistema circulatorio cerrado: con corazón parcialmente dividido (en cocodrilos, totalmente
dividido).
Ectotermia: necesitan regular su temperatura mediante comportamiento, como tomar sol o
buscar sombra.
La dentición y morfología dependen de su dieta y hábitos: serpientes con colmillos
especializados para inocular veneno, tortugas con mandíbulas trituradoras, y lagartos con
dientes pequeños para insectos o vegetales.
Clasificación
Los reptiles se dividen en cuatro órdenes principales:
1. Crocodilia: cocodrilos, caimanes y gaviales, grandes depredadores acuáticos con alta
capacidad de adaptación a ríos y marismas.
2. Testudines: tortugas y galápagos, con caparazón protector y hábitos herbívoros o
carnívoros según la especie.
3. Squamata: serpientes y lagartos, grupo más diverso, con adaptaciones para escalar,
excavar, nadar y camuflarse.
4. Rhynchocephalia: tuátaras, reptiles antiguos de Nueva Zelanda con características
arcaicas y comportamiento nocturno.
Alimentación
Los reptiles presentan una amplia variedad de dietas:
Carnívoros: cocodrilos, serpientes constrictoras y algunas lagartijas depredan sobre peces,
mamíferos y aves.
Herbívoros: tortugas terrestres y algunos lagartos se alimentan de hojas, flores y frutas.
Omnívoros: algunas especies combinan vegetales e insectos, adaptándose a la
disponibilidad de alimentos.
Las estrategias de caza incluyen acecho, emboscada y veneno, siendo la capacidad de
capturar presas una de las claves de su éxito ecológico.
Reproducción
La mayoría de los reptiles son ovíparos, depositando huevos con cubierta coriácea o
calcárea en nidos protegidos. Sin embargo, algunas especies presentan ovoviviparismo,
incubando los huevos internamente y dando a luz crías vivas. La fecundación es interna, y
en muchas especies existe selección de pareja basada en tamaño, fuerza o exhibiciones
territoriales.
El desarrollo embrionario está influenciado por la temperatura, lo que en algunas especies
determina el sexo de las crías, un fenómeno conocido como determinación sexual
dependiente de la temperatura.
Comportamiento
Los reptiles muestran comportamientos complejos aunque menos visibles que mamíferos o
aves. Algunos exhiben comunicación visual mediante cambios de color, posturas defensivas
o movimientos rítmicos. La territorialidad es común en lagartos y cocodrilos, quienes
defienden áreas de caza o reproducción.
Algunas especies muestran estrategias de supervivencia sofisticadas, como camuflaje
extremo, autotomía de la cola en lagartos, y comportamiento social en cocodrilos, que
cuidan a sus crías y coordinan la caza en grupos.
Importancia ecológica
Los reptiles desempeñan papeles vitales en los ecosistemas:
Controlan poblaciones de insectos y roedores.
Sirven como presas de aves, mamíferos y otros reptiles.
Participan en el equilibrio de ecosistemas acuáticos y terrestres.
La desaparición de reptiles puede generar efectos en cascada, como aumento de plagas y
alteración de la cadena trófica. Además, especies como tortugas marinas tienen roles
cruciales en los ecosistemas costeros, regulando algas y manteniendo playas saludables.
Relación con el ser humano
Los reptiles han tenido importancia cultural, medicinal y científica. Cocodrilos y serpientes
son parte de mitologías y simbolismos, mientras que estudios de venenos de serpientes han
permitido el desarrollo de medicamentos y antídotos.
Sin embargo, muchas especies enfrentan amenazas debido a la pérdida de hábitat, caza
indiscriminada, comercio ilegal y cambio climático. La conservación de reptiles es esencial
no solo por su valor ecológico sino también por su relevancia histórica y científica.