LOS CATOLICOS
EL PAÍS DE LOS HEBREOS:
La Palestina, cuna del pueblo y de la religión de Israel, llamada también Tierra de Canaán,
tierra de Israel, Judea, Tierra Santa, es un país cubierto de selvas, pastos y cultivos, situado al
sur de Siria, entre el Mediterráneo y el desierto. Palestina tiene 3 regiones: la del litoral, la de
la planicie y la del Valle del Jordán, río que brota del Monte Líbano, se encajona en el Valle de
Siria, atraviesa el Mar de Galilea o de Tiberiades, recorre el desierto de Ghor y en su largo
trayecto forma algunos lagos, siendo el más célebre el de Genesareth y va a terminar en el Mar
Muerto o Mar de la Sal, a 400 metros bajo el nivel del Mediterráneo.
UN PEQUEÑO PUEBLO RELIGIOSO:
Los hebreos o israelitas no desempeñaron un papel político de importancia, muchas veces
fueron subyugados o acosados por los egipcios, hititas, filisteos, babilonios o asirios. En dos
ocasiones sufrieron la cautividad en Egipto y en Babilonia. Dieron al mundo occidental la
noción del Dios único y verdadero y su historia nos presenta como un resumen de toda la
historia social de la primera humanidad: los hebreos eran tribus nómadas y emigraban en
totalidad; después se fueron estableciendo y resultaron sedentarios; por último se agruparon
en estado y eligieron un rey.
UN PUEBLO DE PATRIARCAS:
EL PADRE, EL SACERDOTE, EL JUEZ Y EL JEFE DE GUERRA ENTRE LOS HEBREOS ERA EL Patriarca.
El más célebre de estos jefes fue Abraham, natural de Ur en la Caldea. A la edad de 75 años
oyó la voz de Dios que le decía: “huye de tu país y parte a la tierra que yo te mostraré”
Abraham salió con su padre Taré, su esposa Sara y su sobrino Lot y fue a habitar en la ciudad
de Harán, en la Mesopotamia. Dios le volvió a hablar y le dijo: “Te haré padre de un grna
pueblo y tu nombre será célebre. Bendeciré a los que te bendijeren y maldeciré a los que te
maldijeren, y en ti serán benditas todas las naciones de la tierra”. El hijo de Abraham fue Isaac,
padre de Esaú y Jacob.
Jacob tuvo 12 hijos, considerados como los patriarcas de las doce tribus en que se dividió el
pueblo hebreo.
Los hebreos o israelitas se establecieron en Egipto en tiempo de José, este José, predilecto de
su padre Jacob, había sido vendido a unos mercaderes de Madián y llegó a ser ministro del
faraón durante el imperio de los hicsos y dio a los hebreos la Tierra de Gesén.
MOISÉS: El Éxodo.
Los hebreos sufrieron en Egipto pesada servidumbre y quizá fueron los constructores de las
pirámides. Como se multiplicaron mucho, los egipcios se inquietaron y pasaron a cuchillo a los
primogénitos, pero un niño, Moisés, fue salvado en una canastilla puesta en las aguas del Nilo.
Con los años llegó a ser el libertador, legislador y organizador del pueblo hebreo.
Según la Biblia, Dios ordenó a Moisés que sacara a su pueblo de Egipto. El faraón se opuso a
que dejaran el país, pero Dios mandí diez terribles plagas que le obligaron a cambiar de
parecer. Los israelitas salieron y llegaron a orillas del Mar Rojo; cuando lo atravesaban, llegó el
ejército de Egipto para obligarlos a regresar, pero si bien es cierto que las aguas se abrieron
para dar paso a los escogidos de Dios, se cerraron sobre los opresores, quienes murieron
ahogados. A esta salida se le denomina Éxodo.
El pueblo de Israel, por espacio de cuarenta años, anduvo vagando por el desierto del Sinaí,
alimentándose del maná que Dios hacía caer del cielo y saciando su sed con el agua que
Moisés hacía brotar de las rocas. Al llegar al pie del Monte Sinaí, Dios, en medio de truenos y
relámpagos, llamó a Moisés para dictarle los Mandamientos de la ley.
Poco tiempo después, los israelitas llegaron a las fronteras de la Tierra de Canaán, la tierra
prometida. Moisés, por haber flaqueado su fe, no puedo entrar a ella, sino que la contempló
desde el Monte Nebo. A la muerte de este gran legislador, tomó el mando Josué que, puesto a
la cabeza de los israelitas, destruyó los muros de la ciudad de Jericó. La tierra de Canaán fue
repartida entre las tribus.
LOS JUECES:
Durante la conquista, cada tribu obraba por su cuenta. Únicamente las unía el vinculo
religioso: el Arca de la Alianza. Varias tribus cayeron en la idolatría. Dios las entregaba
entonces a sus enemigos y después, para salvarlas, les enviaba jefes militares llamados Jueces,
con los que formaron ya un estado federativo: los principales de estos jefes fueron Gedeón y
Sansón.
Los israelitas quisieron tener un rey, a imitación de las demás naciones. Samuel, el último de
los jueces, ungió a Saúl como rey; pero pronto fue rechazado por Dios a causa de sus muchas
faltas. El nuevo ungido por Dios fue David, un pastor, que en una guerra contra los filisteos,
derribó a Goliat, hombre de estatura gigantesca. David dio al reino por capital a Jerusalén;
dirigió sus armas contra los eternos enemigos: filisteos, moabitas, amonitas e idumeos y
extendió sus fronteras hasta el río Eufrates. Le sucedió Salomón, quién construyó el Templo de
Jerusalén y escribió el Cantar de los Cantares; pero el lujo corrompió las costumbres y a su
muerte el reino se dividió.
CISMA DE LAS DIEZ TRIBUS:
El orgullo de su hijo Roboam le hizo perder diez tribus que, mandadas por Jeroboam, tomaron
el reino de Israel teniendo como capital a Samaria.
Reino de Israel.- (976 a 721) en el reino de Israel, sobre diez y nueve reyes, diez perecieron
trágicamente. El culto de Dios fue abandonado y los profetas, que de tiempo en tiempo los
hacían volver al buen camino, lucharon abiertamente contra los reyes idólatras. Entre los reyes
fieles a Dios, pueden citarse Jehú, Joas, Jeroboam II. El año 721 a. C. Sargón, rey de Nínive, se
apoderó de Samaria y se llevó cautivas a las diez tribus.
Reino de Judá.- El reino de Judá fue el más fiel a Dios, aunque a menudo los reyes impíos
introdujeron en Jerusalén los cultos extranjeros. Cansado de tanta apostasía, Dios los entregó
a los asirios. En vano los judíos buscaron la alianza de los egipcios. Sedecías, el último rey, hubo
de sufrir el sitio de Jerusalén por Nabucodonosor, rey de Babilonia. La ciudad cayó y todo fue
destruido juntamente con el Templo (587). Los judíos fueron conducidos a Caldea. El profeta
Jeremías deploró las desventuras de su patria.
Ciro tuvo cautiverio a los judíos hasta el año 536, época en que les permitió la vuelta a
Palestina, sin darles por completo la libertad. Más tarde fueron sometidos por Alejandro
Magno y por Siria. Perseguidos por Antíoco, lograron temporalmente su libertad bajo los
Macabeos (143). En el año 64, Judea fue reducida a provincia romana y aún permanecía bajo
esta dominación cuando nació Jesucristo, a quien los judíos crucificaron. En el año 70 de
nuestra era, Jerusalén se rebeló contra sus dominadores, por lo cual fue sitiada y destruida por
Tito, emperador romano. Los judíos fueron vendidos como esclavos.
RELIGIÓN DE LOS HEBREOS:
La relación peculiar que existía entre el pueblo y su Dios tuvo influencia decisiva sobre la
estructura social y política de aquél, pues Dios mismo era el verdadero gobernante y este
pueblo de Israel fue el único entre todos los pueblos de la antigüedad que conoció y adoró al
verdadero Dios, al Dios único todopoderoso, omnisciente, bueno, del cielo y de la tierra. Su
misión fue conservar el depósito de la verdadera religión hasta los tiempos en que llevada a su
perfección por Jesucristo, el Mesías prometido desde los orígenes y siempre esperado, debía
ser predicada en el mundo entero para convertirse en la religión del género humano. Los
israelitas creían en la inmortalidad del alma y en la resurrección de los muertos.
Santificaban el sábado y en el curso del año celebraban cuatro fiestas: Pascua, en memoria de
la salida de Egipto; Pentecostés, que recordaba al pueblo la promulgación de la ley en el monte
Sinaí; Tabernáculos, en la que los israelitas vivían bajo tiendas, recordando los 40 años pasados
en el desierto; Expiación, cuyo ceremonial recordaba al pueblo sus pecados y la necesidad de
lograr el perdón de ellos.
Los sacerdotes eran observantes de la ley. Así como de austeros ayunos. Lo esencial de la ley
recibida por Moisés en el Sinaí estaba en el Decálogo, el cual puede reducirse a dos
mandamientos esenciales: el amor a Dios y el amor al prójimo. Lo restante de dicha ley regula
el culto divino y todas las acciones públicas y privadas.
LOS PROFETAS:
La crueldad o debilidad de los reyes de Judá atrajo sobre Jerusalén la cólera de Dios. Los
Profetas, hombres inspirados por Dios, predijeron la ruina de los dos reinos; Judá, Israel.
Anunciaron la venida del Mesías, sus sufrimientos, su triunfo y la conversión de los gentiles.
Los más importantes fueron Elías, Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel.
ESTADO SOCIAL Y CULTURA DE LOS HEBREOS:
La autoridad del padre era absoluta. La condición de la mujer era más humana que en los
demás pueblos. Existía la esclavitud, pero el esclavo formaba parte de la familia y a los 7 años
se le daba libertad: era el año sabático. Cada cincuenta añs las tierras vendidas volvían a sus
propietarios.
La monarquía era absoluta.
La industria fue siempre fue siempre de importación extranjera. El templo de Salomón fue
construido por los fenicios.
La música está contenida en la Biblia, conjunto de libros sin rival.
Entre los escritores principales merecen citarse a David y Salomón.