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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.

UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA


VICERRECTORADO ACADÉMICO
FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y POLITICAS
ESCUELA DE DERECHO
SAN JOAQUÍN DE TURMERO - ESTADO ARAGUA

SOCIOLOGÍA DE INVESTIGACIÓN
INFORME DE INVESTIGACIÓN.

AUTOR: JHOANDRI VILLARREAL.


C.I. 29.933.094.

SAN JOAQUÍN DE TURMERO, 27 DE JUNIO.


Introducción.

El contractualismo es una doctrina filosófica que ha moldeado nuestra


comprensión de la sociedad y el Estado. Propone que la autoridad política no
surge de un derecho divino o natural, sino de un acuerdo o contrato entre los
individuos. Esta idea ha evolucionado significativamente a lo largo de la historia,
reflejando y, a su vez, impulsando los cambios en la organización social y
política. Para entender cómo hemos llegado a las estructuras actuales de poder
y ley, es crucial analizar cómo el contractualismo ha evolucionado y cómo la
sociología ha iluminado la intrincada relación entre el derecho y las desviaciones
sociales. Después de todo, las normas existen precisamente porque hay
conductas que se apartan de lo establecido, haciendo de este vínculo un pilar
fundamental para comprender la legitimidad y la necesidad de nuestras leyes.
La Evolución del Contractualismo y su Profundo Impacto en la
Sociedad y el Estado.
El contractualismo es una de las doctrinas filosófico-políticas y jurídicas más
influyentes de la historia, sirviendo como la piedra angular para comprender la
legitimidad del poder estatal, el origen de las normas sociales y la dinámica entre
el individuo y la colectividad. Su premisa fundamental, la idea de un contrato o
acuerdo como base de la sociedad, ha sido reinterpretada y debatida a lo largo
de los siglos, reflejando y catalizando los profundos cambios en la estructura
social, la organización política y el mismo concepto de derecho. La intrínseca
relación entre el derecho y las desviaciones sociales es innegable: las normas
existen precisamente porque hay conductas que se desvían de lo esperado,
haciendo del estudio de ambas una simbiosis crucial para entender la evolución
jurídica.
El Significado Profundo del Contractualismo
En su esencia, el contractualismo postula que el poder político y la autoridad
del Estado no son inherentes o divinos, ni tampoco el resultado de una
imposición natural, sino que emanan del consentimiento de los individuos. Se
concibe que, en un hipotético "estado de naturaleza" pre-social, los seres
humanos vivían sin leyes ni gobierno organizado. Para superar las limitaciones
o peligros de este estado (según la perspectiva de cada pensador), los individuos
voluntariamente deciden formar una sociedad organizada y un Estado. Este
proceso implica la cesión de ciertos derechos o libertades individuales a una
entidad común, a cambio de beneficios como la seguridad, la protección, la
justicia y el establecimiento de un orden que garantice la convivencia. La
legitimidad del gobierno radica, por tanto, en este pacto original y en el
consentimiento continuado de los gobernados.
Las Clases de Contractualismo: Un Viaje a Través del Pensamiento
La doctrina contractualista ha evolucionado notablemente, dando lugar a
distintas vertientes que, aunque comparten la idea del "contrato", difieren
radicalmente en sus premisas sobre la naturaleza humana, las características
del estado de naturaleza y los términos del pacto social.

El Contractualismo Clásico: Los Pilares Fundacionales


Esta corriente, que surge principalmente en los siglos XVII y XVIII, sienta las
bases del pensamiento político moderno, justificando la existencia del Estado
desde perspectivas muy diversas:
Thomas Hobbes (1588-1679): El Leviatán y el Miedo al Caos
Contexto: Hobbes escribe en un contexto de guerra civil en Inglaterra, lo que
influye profundamente en su visión pesimista de la naturaleza humana.
Estado de Naturaleza: Para Hobbes, el estado de naturaleza es un
escenario de "guerra de todos contra todos" (bellum omnium contra omnes). Sin
una autoridad común, la vida es "solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta".
Los seres humanos están guiados por el egoísmo y un constante deseo de
poder, lo que lleva a un conflicto perpetuo. No hay moralidad ni justicia, solo
supervivencia.
El Contrato Social: Los individuos, impulsados por el miedo a la muerte y
el deseo de autoconservación, deciden salir de este estado caótico. Para ello,
renuncian a su libertad natural y a todos sus derechos individuales (excepto el
de la vida, que se busca preservar) y los transfieren de manera irrevocable a un
soberano absoluto. Este soberano (el "Leviatán", un poder monstruoso pero
necesario) puede ser un monarca o una asamblea, pero su poder debe ser
indivisible e ilimitado.
Propósito del Estado: El Estado hobbesiano tiene como único fin garantizar
la seguridad y el orden. La obediencia al soberano es incondicional, ya que
cualquier resistencia lo debilitaría y llevaría al retorno al estado de naturaleza. La
tiranía, para Hobbes, es preferible al caos.
John Locke (1632-1704): Los Derechos Naturales y el Gobierno Limitado
Contexto: Locke es considerado el padre del liberalismo clásico. Sus ideas
influyeron en las revoluciones Gloriosa (Inglaterra), Americana y Francesa.
Estado de Naturaleza: A diferencia de Hobbes, Locke concibe un estado de
naturaleza regido por la ley natural, que es la razón. En este estado, los
individuos poseen derechos naturales inalienables: vida, libertad y propiedad.
Aunque existen estos derechos, la ausencia de una autoridad imparcial para
hacer cumplir la ley natural y resolver disputas genera inconvenientes (como la
falta de un juez común).
El Contrato Social: Los individuos forman el contrato social no para huir del
caos, sino para proteger y preservar sus derechos naturales de manera más
efectiva. Ceden solo una parte de su poder (el de juzgar y ejecutar la ley natural)
a un gobierno. Este gobierno es un fideicomiso del pueblo, lo que significa que
el poder reside en los gobernados y el gobierno es responsable ante ellos.
Propósito del Estado: El Estado lockeano tiene como función principal la
protección de los derechos naturales, especialmente la propiedad. El poder del
gobierno es limitado y dividido (legislativo y ejecutivo). Si el gobierno abusa de
su poder o incumple el fideicomiso, el pueblo tiene el derecho a la resistencia y
a la rebelión para establecer un nuevo gobierno.
Jean-Jacques Rousseau (1712-1778): La Voluntad General y la Libertad
Auténtica
Contexto: Rousseau es una figura clave de la Ilustración, pero también un
crítico de la misma, especialmente de sus excesos racionalistas y su desprecio
por la emoción.
Estado de Naturaleza: Rousseau presenta un estado de naturaleza
idealizado, donde el "hombre natural" es un "buen salvaje", no corrompido por la
sociedad. Vive en una simplicidad feliz, guiado por la autoconservación y la
piedad. La propiedad privada y el desarrollo de la sociedad son los que
introducen la desigualdad, la envidia y la guerra, corrompiendo al ser humano.
El Contrato Social: El contrato social de Rousseau no busca regresar a un
estado primitivo, sino crear una nueva forma de asociación donde los individuos,
al unirse, sigan siendo libres. Para ello, cada individuo debe enajenar todos sus
derechos a la comunidad entera. Al entregar todo a todos, nadie tiene interés en
oprimir a otro, pues al hacerlo se oprimiría a sí mismo.
Propósito del Estado y la Voluntad General: La soberanía reside en el
pueblo, y se expresa a través de la voluntad general. Esta no es la suma de las
voluntades particulares, sino el interés común y racional de la comunidad.
Obedecer la ley, que es la expresión de la voluntad general, es obedecerse a
uno mismo, lo que conduce a la libertad civil, superior a la libertad natural. El
Estado debe garantizar la igualdad y la justicia social, y la educación es clave
para formar ciudadanos virtuosos que participen activamente en la voluntad
general.

El Neocontractualismo o Contractualismo Moderno: Más Allá del Origen


Histórico
El contractualismo moderno se desvincula de la idea de un contrato histórico
real y se centra en un acuerdo hipotético y racional como fundamento para la
justicia y la legitimidad de las instituciones sociales.
John Rawls (1921-2002): La Justicia como Imparcialidad
Obra Clave: Una teoría de la justicia (1971) es una de las obras de filosofía
política más importantes del siglo XX.
La Posición Original y el Velo de Ignorancia: Rawls propone un
experimento mental: la "posición original". En este escenario, individuos
racionales y autointeresados se encuentran bajo un "velo de ignorancia". Esto
significa que desconocen su posición social, sus talentos, su género, raza,
creencias religiosas o cualquier otra característica particular. Al no saber qué
lugar ocuparán en la sociedad, se ven forzados a elegir principios de justicia que
sean imparciales y que beneficien a todos, especialmente a los más
desfavorecidos, por si resultan ser ellos.
Los Dos Principios de Justicia: Desde esta posición original, Rawls
argumenta que los individuos elegirían dos principios de justicia:
Principio de Igualdad de Libertades: Cada persona debe tener un derecho
igual al esquema más extenso de libertades básicas iguales que sea compatible
con un esquema similar de libertades para los demás (libertad de expresión,
voto, propiedad personal, etc.).
Principio de Diferencia: Las desigualdades económicas y sociales solo
son justificables si: a) están ligadas a cargos y posiciones abiertos a todos bajo
condiciones de justa igualdad de oportunidades; y b) benefician a los miembros
menos aventajados de la sociedad.
Propósito: El neocontractualismo rawlsiano no busca explicar el origen
del Estado, sino establecer los principios de justicia que deberían guiar la
estructura básica de una sociedad bien ordenada, garantizando la equidad y la
estabilidad social.

La Influencia de la Sociología en el Ámbito Jurídico.


La sociología, como ciencia que estudia la sociedad, sus estructuras,
interacciones y cambios, ejerce una influencia fundamental en el ámbito jurídico.
Ambas disciplinas están intrínsecamente ligadas, ya que el derecho es, en gran
medida, un reflejo y un instrumento de la sociedad.
Definiciones Básicas:
Sociología del Derecho: Es la rama de la sociología que estudia la relación
entre el derecho y la sociedad. Analiza cómo las normas jurídicas son creadas,
aplicadas y cumplen funciones sociales, así como la influencia de los factores
sociales en la formación del derecho.
Hecho Social: Concepto fundamental de Émile Durkheim, que se refiere
a las formas de obrar, pensar y sentir que son externas al individuo, coercitivas
y que tienen existencia propia, como las normas jurídicas, las costumbres o las
instituciones.
Desviación Social: Se refiere a cualquier comportamiento que viola las
normas sociales establecidas por una colectividad. Las desviaciones sociales
son el motor para la creación y modificación de las normas jurídicas, ya que sin
ellas, la necesidad de regulación sería mínima.
Aportes de los Precursores de la Sociología Destacados:
Auguste Comte (1798-1857): Padre del positivismo y acuñador del término
"sociología". Abogó por el estudio científico de la sociedad para descubrir sus
leyes y mejorarla. Su visión de una "física social" sentó las bases para analizar
el derecho como un fenómeno social observable.
Émile Durkheim (1858-1917): Pionero de la sociología moderna. Estudió
la cohesión social, la división del trabajo y el fenómeno de la anomia (ausencia
de normas). Su trabajo sobre el derecho penal y el derecho restitutivo es clave
para entender cómo las normas jurídicas reflejan los tipos de solidaridad social
(mecánica y orgánica) y cómo responden a las desviaciones. Para Durkheim, el
derecho es el "símbolo visible" de la solidaridad social.
Max Weber (1864-1920): Desarrolló una sociología comprensiva, analizando
la acción social y los tipos ideales de dominación. Su obra sobre la "sociología
del derecho" examinó la racionalidad jurídica, los tipos de derecho (racional,
irracional, formal, material) y la burocracia. Weber mostró cómo el derecho
moderno se racionaliza y formaliza, siendo un pilar del capitalismo y la
modernidad.
Karl Marx (1818-1883): Aunque no es un sociólogo en el sentido estricto,
su materialismo histórico y su crítica a la ideología han sido inmensamente
influyentes. Marx consideraba el derecho como parte de la superestructura
ideológica, reflejando y legitimando las relaciones de producción y los intereses
de la clase dominante. Para Marx, las leyes y el Estado son instrumentos de
dominación de clase.
La Interconexión entre Derecho y Desviaciones Sociales: El derecho y
las desviaciones sociales están íntimamente relacionados. Las normas jurídicas
surgen, en gran medida, como respuesta a conductas consideradas dañinas,
peligrosas o disruptivas para el orden social. Si la sociedad fuera perfectamente
armónica y todos actuaran según un ideal de conducta, la necesidad de leyes
coercitivas sería mínima o inexistente.
Las desviaciones sociales (desde el crimen hasta la mera "excentricidad")
desafían el statu quo y provocan una reacción social que a menudo se traduce
en la creación, modificación o reforzamiento de normas legales.
El derecho, a su vez, define lo que es una desviación, sanciona a quienes
la cometen y busca restaurar el orden social. Es un mecanismo de control social.
La sociología jurídica analiza cómo estas interacciones se producen, cómo
el derecho influye en la conducta social y cómo las realidades sociales moldean
las leyes. Por ejemplo, el estudio de las causas sociales del delito (desigualdad,
pobreza, falta de oportunidades) informa las políticas criminales y los debates
sobre la justicia.
Conclusión.
La doctrina del contractualismo, en sus diversas manifestaciones, ha sido
fundamental para delinear la evolución del pensamiento sobre la sociedad y el
Estado. Desde la justificación del poder absoluto en Hobbes, pasando por la
defensa de los derechos individuales y el gobierno limitado en Locke, hasta la
búsqueda de la libertad auténtica y la voluntad general en Rousseau, el
contractualismo clásico sentó las bases para el entendimiento moderno de la
legitimidad política. El neocontractualismo, con Rawls a la cabeza, transformó la
discusión, enfocándose en la justicia como equidad a través de un pacto
hipotético.
Paralelamente, la sociología ha enriquecido profundamente la comprensión
del ámbito jurídico. Al analizar el derecho no solo como un conjunto de normas,
sino como un fenómeno social, ha permitido entender cómo las leyes surgen de
las interacciones sociales, cómo reflejan las estructuras de poder y los valores
culturales, y cómo responden a las desviaciones sociales. Los aportes de
pensadores como Durkheim, Weber y Marx han revelado las complejidades de
esta relación, mostrando que el derecho no es una entidad aislada, sino un
componente dinámico y esencial del entramado social. La comprensión de esta
evolución doctrinal y la influencia sociológica son cruciales para un análisis
completo de los cambios a los que la sociedad, sus normas y el propio derecho
han estado y seguirán estando sujetos.
Referencias Bibliográficas.
Enciclopedia Internacional de Ciencias Sociales y del Comportamiento
(Segunda Edición) , 2015 [Link]
sciences/contractualism
En-clav. pen vol.15 no.29 México ene./jun. 2021 Epub 24-Mar-2021
[Link]
879X2021000100052

La de R. Nozick6 . En su obra Anarquía, Estado y Utopía (1974) defiende


un liberalismo radical o neoliberalismo.
[Link]
%20poder%[Link]

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