La verdad revelada
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INDICE DE LECCIONES
1. La ciudad santa:
El Hogar que Dios preparó para ti .................................... 3
2 Cómo no dejarnos engañar ..................................................... 7
3 La segunda bestia del apocalipsis ....................................... 14
4 La iglesia en Apocalipsis ..................................................... 21
5 Siete Plagas, una decisión:
¿de qué lado estás? ................................................................... 30
6 El Misterio de Babilonia ........................................................ 37
7 Los testigos revelados ............................................................... 41
La ciudad santa:
El Hogar que Dios preparó para ti
Día 1
Texto Base:
Hebreos 11:16 “Dios preparó una ciudad para ellos”
Apocalipsis 3:12 – “El nombre de esa ciudad es la Nueva Jerusalén”
Introducción
Imagina que recibes una carta oficial que dice: “Usted ha sido
invitado a vivir en la ciudad más hermosa del universo, con calles
de oro, muros de jaspe y un clima perfecto para siempre. La casa
ya está lista y tiene su nombre en la puerta”.
¿Cómo reaccionarías?
Amigos, eso no es un sueño: es la promesa de Dios para todo
aquel que le ama. Esa ciudad se llama la Nueva Jerusalén y ya está
preparada para ti. Pero como en todo viaje, hay una condición: solo
entrarán los que tengan su nombre escrito en el Libro de la Vida.
I. La Ciudad Santa es real y perfecta
Juan 14:2 “Voy, pues, a preparar lugar para vosotros”
1 Corintios 2:9 “Cosas que ojo no vio… Dios ha preparado para
los que le aman”
Según los pasajes bíblicos, este lugar no es una fantasía, es
un lugar físico que descenderá del cielo (Apoc. 21:16).
Medirá 2,160 km de lado (casi la distancia de Lima a Buenos
Aires, pero en forma de cubo).
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La verdad revelada
Allí no habrá inseguridad ni dolor (Apoc. 21:27). La promesa de
Dios es que en ese hermoso lugar no habrá tampoco muerte
ni enfermedad. Es un lugar donde reina la paz, que es un
contraste con el mundo en que vivimos hoy. ¿No te gustaría
morar junto a tu amada familia, por la eternidad, en este
lugar? Creo que a todos nos gustaría, pero ¿Cómo sabemos
que esto será una realidad? Porque Dios lo prometió y Él no
es hombre para mentir. Ir a ese lugar, es como mudarte a un
lugar donde no hay llaves ni cerraduras porque no existe el
robo; donde no hay hospitales porque no existe la enfermedad;
donde no hay cementerios porque nadie muere.
II. ¿Quiénes estarán… y quiénes no?
A. Apocalipsis 21:8 Los que no renunciaron al pecado no entrarán:
Aquí no se está hablando de aquellos que cometieron
pecados, sino de aquellos que no quisieron abandonar el
pecado. Son aquellos que han normalizado el pecado en sus
vidas. En otras palabras, aquellos que no se arrepintieron ni
confesaron al Señor sus transgresiones.
B. Apocalipsis 22:14 Los que lavaron sus ropas en la sangre del
Cordero entrarán:
1. La ropa representa el carácter
En la Biblia, las vestiduras
simbolizan la vida y el carácter
de cada persona (Isaías 64:6;
Zacarías 3:3-5; Apoc. 19:8).
Las ropas manchadas
= pecado, corrupción,
injusticia.
Las ropas blancas = pureza,
justicia de Cristo imputada y
impartida.
Es decir: el carácter humano,
manchado por el pecado, solo
puede ser transformado por
Cristo. “Debemos ser revestidos
con la justicia de Cristo. Entonces Él mirará a su pueblo
vestido con la vestidura blanca de su propia justicia.”
(Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 267).
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La verdad revelada
2. La sangre del Cordero representa la obra de Cristo
La sangre simboliza su sacrificio expiatorio en la cruz.
“Lavar las ropas en la sangre” significa aceptar la
justicia de Cristo como nuestro sustituto y mediador.
Es decir, que cuando el pecador viene arrepentido a
Dios y confiesa sus pecados, Dios otorga su perdón,
somos justificados por la sangre de Cristo.
La Biblia presenta dos grupos: salvos y perdidos.
Cuando la Santa ciudad, descienda de los cielos, los
perdidos intentarán invadir la ciudad, pero serán
consumidos con fuego y azufre de parte de Dios
(Apoc. 20:15).
Los salvos son aquellos que:
Se arrepintieron (Hech. 2:38)
Creyeron en Jesús (Hech. 19:4)
Obedecieron y permanecieron fieles (Apoc. 2:10)
Les pongo un ejemplo: ¿Qué pensarían si un hombre delante
de la gente declara el amor por su esposa, pero en la soledad
de su casa la golpea y maltrata verbalmente? ¿Pensarás que
esa persona realmente ama a su esposa? La respuesta es NO,
el amor no se demuestra solo con palabras sino con acciones.
De la misma manera, Dios también nos pide señales claras
de amor y fidelidad: La primera muestra pública de ella es
el bautismo, porque la Biblia dice: El que creyere y fuere
bautizado será salvo; no puedo pretender decir que amo
y que creo en Dios y rechazar el bautismo, porque es la
muestra pública de mi aceptación de Cristo como mi Señor,
de arrepentimiento y obediencia.
III. El camino para entrar a la ciudad
Juan 3:3,5 Nacer de nuevo de agua y del
Espíritu.
El bautismo bíblico es por inmersión,
como Jesús fue bautizado (Mateo 3:13-
17). Jesús dijo: Ejemplo les he dado,
para que lo que yo he hecho ustedes
también hagan. Jesús fue bautizado,
siendo sumergido para darnos ese
ejemplo de la forma correcta de
bautizar.
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La verdad revelada
Es un símbolo poderoso: muerte al pecado, sepultura del
viejo yo y resurrección a una vida nueva (Rom. 6:3-6). A
través del bautismo simbólicamente participamos de la
sepultura y resurrección de Cristo.
No es solo un rito, es una decisión pública de vivir con
Cristo.
Ilustración:
(Caín y Abel: Uno hizo lo que Dios pidió y el otro le dio a Dios lo
que le parecía y no lo que Dios pedía).
Dios es específico en sus símbolos. Si los cambiamos, cambiamos
su significado. Así también, el bautismo debe ser como Él lo
ordenó.
Llamado final
Amigo, la Ciudad Santa ya está lista. Tu casa ya tiene tu nombre
escrito, pero tu pasaporte se llama Libro de la Vida. Y para que
tu nombre esté allí, solo debes aceptar a Cristo como tu único
salvador, y el único puente de salvación.
Jesús te pregunta hoy: “¿Quieres que escriba tu nombre allí?”.
Tal vez has postergado esta decisión. Tal vez piensas: “más
adelante”. Pero la Biblia dice: “Hoy es el día de la salvación”.
Invitación:
Si aún no te has bautizado, que esperas para demostrar a Dios
que lo amas, que crees y que estás dispuesto a obedecerlo.
Si ya te bautizaste, pero te alejaste, vuelve hoy a Cristo hoy,
porque, así como el padre esperaba que el hijo pródigo vuelva
a casa, Dios está esperando que vuelvas a ÉL.
Oración:
“Señor Jesús, gracias por prepararnos un hogar eterno. Queremos
que nuestros nombres estén en tu Libro de la Vida. Lávanos con
tu sangre, haznos nacer de nuevo, y guíanos hasta el día en que
pisemos las calles de oro. En nombre de Jesús, amén.”
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Cómo no dejarnos
engañar
Día 2
Propósito:
Dar a conocer que hay fuerzas espirituales que intentan alejarnos
de Dios, pero que Jesús es la única verdad que nos da esperanza,
salvación y vida eterna. Este mensaje busca abrir los ojos del
corazón, despertar el deseo de conocer a Cristo y llevar a cada
oyente a tomar una decisión firme por Él.
Introducción
Texto Base:
2 Tesalonicenses 2:3, 4. “Nadie os engañe en ninguna manera;
porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste
el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se
levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto;
tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose
pasar por Dios”.
Vivimos en un mundo lleno de religiones, ideas y líderes que
parecen buenos… pero no siguen a Dios. La Biblia nos advierte
que habrá confusión espiritual, y que muchas personas sinceras
serán engañadas.
La iglesia verdadera de Dios está en un gran conflicto con las
fuerzas del mal, lideradas por el enemigo.
Satanás ha usado muchas estrategias, y una de las más peligrosas
es hacerse pasar por Dios para propagar sus mentiras.
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La verdad revelada
Ilustración:
Una fruta que se ve hermosa por fuera, pero está podrida por
dentro.
Así es el engaño espiritual: parece bueno, pero daña el alma.
Lo más trágico es que ese poder logra arrebatar seguidores,
incluso personas sinceras.
I. El engaño final: dos bestias, un propósito
En Apocalipsis 13 encontramos dos bestias:
Una que sale del mar
Otra que sale de la tierra
En el lenguaje profético, una “bestia” representa un poder
o reino. Esto ya lo vemos en Daniel 7, donde las bestias
representan imperios como Babilonia, Medo-Persia, Grecia y
Roma.
A. La bestia que surge del mar (Apocalipsis 13:1-10)
En Apocalipsis 13, se habla de dos bestias. En lenguaje
profético, una “bestia” representa un poder o reino.
La primera bestia sale del mar y tiene características de
varios animales: leopardo, oso, león. Esto representa un poder
religioso-político que se opone a Dios.
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La verdad revelada
Para que usted comprenda mejor, siga la lectura del texto
bíblico: “Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar
una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus
cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre
blasfemo” (Apocalipsis 13:1).
El mismo libro de Apocalipsis va aclarando algunos puntos
de la revelación. En el capítulo 17 hay una explicación sobre
los símbolos de esa visión: “Esto, para la mente que tenga
sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales
se sienta la mujer” (Apocalipsis 17:9).
Tenemos una clave para la interpretación de esa bestia. Los
escritores clásicos como Horacio, Virgilio, Gregorio, Marcial y
Cícero identifican a Roma como la ciudad de las siete colinas.
Los siete montes representan la ciudad de Roma. Allí está la
sede del poder que se levanta del mar.
La descripción de Apocalipsis continúa dando otras
características de ese poder: “Y la bestia que vi era semejante
a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de
león. Y el dragón le dio su poder, y su trono, y gran autoridad.
Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida
mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la
bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la
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La verdad revelada
bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia,
y quién podrá luchar contra ella? También se le dio boca que
hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para
actuar cuarenta y dos meses. Y abrió su boca en blasfemias
contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo,
y de los que moran en el cielo. Y se le permitió hacer guerra
contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad
sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. Y la adoraron todos
los moradores de la tierra, cuyos nombres no estaban escritos
en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el
principio del mundo” (Apocalipsis 13:2-8).
En el texto que acabamos de leer, tenemos algunas
informaciones muy importantes:
1. Es un poder religioso, porque
recibe la adoración de los
hombres. La Biblia dice que “la
adoraron todos los que habitan
sobre la tierra...”
2. También es un poder político
con alcance mundial. El versículo
7 dice que: “... se le dio autoridad
sobre toda tribu, pueblo, lengua
y nación”.
3. En un determinado momento
de la historia, perdería su poder
cuando una de sus cabezas
fuera golpeada de muerte, pero
eso no significaría el fin de ese
poder, porque su herida mortal
sería sanada.
4. Ese poder blasfemaría contra
Dios, poniéndose en el lugar de Dios. Tenía una boca que
hablaba grandes cosas y blasfemias.
5. El pueblo de Dios sería perseguido por ese poder que
saldría como vencedor durante 42 meses, o 1260 años,
como vimos en el estudio anterior.
La historia registra muchos actos sanguinarios producidos
por ese poder religioso durante los 1260 años, cuando la
bestia del mar tuvo poder para actuar. Por ejemplo, los
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La verdad revelada
valdenses, liderados por Pedro Valdo, negaron la supremacía
de Roma, rechazaron el culto a las imágenes como idolatría
y guardaron el sábado bíblico. Por causa de esas creencias
fueron perseguidos.
Otro relato triste es el de la Noche de San Bartolomé, en 1572,
que comenzó en París y después por toda Francia durante
varios meses, llevando a la muerte a miles de protestantes.
En ese período la persecución religiosa se identifica como
la Inquisición. Y no fue solo en los países europeos que
ocurrieron esas persecuciones. Los tribunales de la inquisición
funcionaron en México y en Perú. En la ciudad de Lima,
capital peruana, existe el Museo de la Inquisición, donde se
conservan hasta hoy algunos instrumentos de tortura.
En resumen, esta bestia representa un sistema religioso que
se hace pasar por Dios, pero que engaña y persigue a los fieles.
B. La bestia que surge de la tierra (Apocalipsis 13:11-18)
Sale de la tierra, lo que representa un lugar menos poblado.
Tiene cuernos de cordero, lo que indica que parece
pacífica o cristiana.
Pero habla como dragón, lo que revela su verdadera
naturaleza.
Hace milagros falsos para engañar.
Obliga a todos a adorar a la primera bestia.
Introduce el número 666, símbolo del poder humano que
quiere reemplazar a Dios.
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La verdad revelada
Detallemos las características de ese poder:
1. Es un poder que al principio habla como cordero, pero
después habla como dragón. El cordero en la Biblia es
el símbolo de Jesús. Dragón es el símbolo del diablo. Eso
significa que, al comienzo, ese poder era cristiano, pero
después, hubo un cambio, pues pasó a ser del dragón.
2. Ese poder decide poner toda su fuerza a disposición de la
primera bestia. Tiene como objetivo llevar a los habitantes
de la tierra a adorar a la primera bestia. Ese poder no exige
adoración para sí mismo, sino para la primera bestia.
3. Ese poder nos llama la atención porque hasta hace caer
fuego del cielo.
4. También exige obediencia a la imagen de la bestia. La
imagen es algo que se parece al original, pero no lo es.
5. Para quien no preste adoración a la imagen de la bestia,
llegará al límite de decretarle la muerte.
6. Ordena que se coloque una marca sobre la frente y la
mano derecha de los que rehúsan obedecer a la primera
bestia para que no puedan comprar o vender.
Frente a esas características, podemos identificar de quién
estamos hablando como la segunda bestia. ¿Existe algún país
que al comienzo de su historia era cristiano, pero después se
volvió un país secular, cuna de casi todos los tipos de filosofías
e ideologías que apartan a las personas de Dios? ¿Cuál es el
país que con su poderío militar interfiere en cualquier nación,
haciendo valer su voluntad? ¿Qué país podría obligar a los
seres humanos a prestar adoración al primer poder?
La respuesta es fácil, porque vemos suceder eso todos los
días.
Esta segunda bestia representa un poder que apoya al
primero, promoviendo su adoración y control sobre el mundo.
II. ¿QUÉ DEBEMOS HACER?
Estos dos poderes trabajan juntos para confundir, engañar
y controlar.
Parecen buenos, pero se oponen a Dios.
El capítulo nos llama a discernir, a conocer la verdad y a
seguir a Jesús, que nunca engaña.
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La verdad revelada
No seguir tradiciones humanas que contradicen la Biblia.
Buscar a Jesús, que es el único camino, verdad y vida.
Leer la Biblia con sinceridad y pedir al Espíritu Santo que
nos guíe.
Llamado
“No te dejes engañar… entrégale tu vida a Jesús”.
Hoy hemos visto que hay fuerzas espirituales que buscan
alejarnos de Dios. El enemigo se disfraza de luz, se sienta como si
fuera Dios, y engaña a millones.
Pero hay una verdad que permanece: Jesucristo.
Él no es una bestia disfrazada.
Él es el Cordero que dio su vida por ti.
Él no busca controlarte, sino liberarte.
No quiere que vivas en confusión, sino en verdad.
Hoy es el momento de decidir.
¿Seguirás las apariencias del mundo?
¿O entregarás tu corazón a quien dio su vida por ti?
Oración final:
“Señor Jesús, hoy reconozco que hay muchas voces que quieren
confundirme. Pero tú eres la verdad, la vida y la esperanza. Hoy
decido seguirte. Entrego mi corazón, mi mente y mi vida a ti.
Líbrame del engaño. Enséñame tu camino. Quiero conocerte,
amarte y vivir para ti. Gracias por tu sacrificio. Te acepto como mi
Salvador y mi Señor. En tu nombre, amén.”
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La segunda bestia
del apocalipsis
Día 3
Introducción
En lo más profundo del corazón humano existe un miedo
constante: la incertidumbre del futuro. ¿Qué ocurrirá con la
humanidad? ¿Quién controla la historia? Muchos viven en
ansiedad por no saber hacia dónde vamos. Sin embargo, la Biblia
nos da una certeza: Dios está al mando de todo. Nada se le escapa
de las manos. El mundo no camina a la deriva; hay un plan divino
que se está cumpliendo paso a paso.
El libro de Apocalipsis, lleno de símbolos y profecías, nos revela que
la historia de este mundo se encamina a un gran desenlace. En
nuestro estudio anterior vimos cómo la primera bestia impondrá
una marca sobre los que le pertenecen. Esa marca no es un detalle
menor: el Apocalipsis declara que quienes la reciban quedarán
fuera del reino de Dios. Lo más alarmante es que la mayoría de la
humanidad la aceptará. Por eso surge la pregunta: ¿cómo evitar
recibirla? La respuesta es sencilla y a la vez desafiante: debemos
ponernos del lado de Dios, cueste lo que cueste.
La Biblia nos dice que la humanidad se está dividiendo en dos
grupos irreconciliables. De un lado están quienes siguen a la
bestia y a su imagen; del otro lado, aquellos que guardan los
mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús (Apoc. 14:12). Estos
últimos recibirán la vida eterna. Pero para entender claramente
estas profecías necesitamos la iluminación del Espíritu Santo.
Jesús lo prometió en Juan 14:26: “Mas el Consolador, el Espíritu
Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará
todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”.
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La verdad revelada
I. El Sello de Dios
Hablemos primero del sello de Dios, porque en la Biblia el
sello es lo que identifica a un gobernante. Un sello oficial
contiene tres elementos: nombre, cargo y territorio. En el
Antiguo Testamento, Dios dejó en claro cuál sería la señal de
su autoridad sobre la humanidad.
Apocalipsis 14:9-10 declara: “Si alguno adora a la bestia y
a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano,
él también beberá del vino de la ira de Dios”. Frente a esta
solemne advertencia, Dios presenta su propio sello, su marca
de identidad en su pueblo.
Ezequiel 20:20 lo expresa con
claridad: “Santificad mis días de
reposo, y sean por señal entre mí y
vosotros, para que sepáis que yo soy
Jehová vuestro Dios”. El sábado es,
entonces, la señal que distingue a
los verdaderos adoradores de Dios.
No es un invento humano ni una
tradición judía. Fue establecido
en la creación, antes del pecado,
como día de descanso, bendición
y santificación (Gén. 2:1-3). Jesús lo
guardó fielmente, y los apóstoles
continuaron observándolo después
de la cruz. Nunca fue abolido ni
reemplazado.
Muchos cristianos creen que el sábado quedó limitado a Israel.
Pero la Escritura demuestra que no es así: el sábado fue hecho
para toda la humanidad (Marcos 2:27). Además, Apocalipsis
muestra que en el tiempo final, justo antes de la segunda
venida, los fieles serán identificados como aquellos que
guardan los mandamientos de Dios, incluyendo el sábado.
Por lo tanto, el sello de Dios es una señal de obediencia y
fidelidad a su Ley. Quien lo recibe demuestra pertenecer al
Creador y Salvador.
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La verdad revelada
La señal de la bestia
Si el sello de Dios es el sábado, entonces la señal de la bestia
debía ser lo contrario. Daniel 7:25 profetizó que el cuerno
pequeño, símbolo del poder anticristiano, “pensará en
cambiar los tiempos y la ley”.
La historia confirma el cumplimiento:
Roma cambió el sábado bíblico por la observancia del
domingo, día del sol, sin ninguna autorización divina.
Además, eliminó de sus catecismos el segundo
mandamiento que prohíbe la adoración de imágenes
(Éxodo 20:4-6), promoviendo así la veneración de ídolos.
Estos cambios son evidencia de un poder que pretendió
colocarse en lugar de Dios. Su marca de autoridad no
proviene de la Biblia, sino de decretos humanos.
Daniel y Apocalipsis también anuncian un período de 1.260
días proféticos (equivalentes a 1.260 años), en los cuales este
poder persiguió y dominó a los santos del Altísimo. Ese fue el
tiempo oscuro de la historia cristiana, donde la Palabra fue
ocultada y la libertad religiosa casi desapareció.
Pero la profecía también anuncia que después de ese período
surgirá otra potencia: la segunda bestia.
II. La segunda bestia
Para entender quién es la segunda
bestia, necesitamos identificar
inicialmente a la primera bestia ¿Quién
es un poder político/religioso que
profiere blasfemias contra Dios?
Después de 1.260 años de supremacía,
fue herida como de muerte. En esa
época aparece otra bestia. Apocalipsis
13:11 nos dice: “Después vi otra bestia que
subía de la tierra; y tenía dos cuernos
semejantes a los de un cordero, pero
hablaba como dragón”.
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La verdad revelada
Apocalipsis 13:11 dice: “Vi otra bestia que subía de la tierra;
y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero
hablaba como dragón”.
Mientras la primera bestia surgía del mar —símbolo de
naciones y pueblos (Apoc. 17:15)—, esta aparece de la tierra, es
decir, de un territorio relativamente despoblado. ¿Qué nación
encaja con esta descripción? Los Estados Unidos de América.
Nacieron en 1776 en un continente libre de potencias
establecidas.
Sus “cuernos de cordero” representan los ideales de
libertad civil y religiosa que inspiraron a los fundadores
de la nación.
Pero la profecía advierte que hablará como dragón, es
decir, ejercerá poder coercitivo y persecutorio.
Apocalipsis 13:12 añade que ejercerá toda la autoridad de la
primera bestia y hará que la tierra adore a la bestia cuya herida
mortal fue sanada. En otras palabras, Estados Unidos usará
su influencia para imponer la adoración falsa y para obligar a
todos a aceptar un sistema contrario a la Ley de Dios.
La unión de las dos bestias
La profecía anuncia una alianza
entre la primera y la segunda bestia.
En la práctica, esto significa la
unión de poder político con poder
religioso.
La historia moderna muestra
cómo estas relaciones se han ido
fortaleciendo. Durante la Primera
Guerra Mundial, el presidente
Roosevelt envió un representante
personal al papa. En 1961, John F.
Kennedy se convirtió en el primer
presidente católico de Estados
Unidos. En 1984, Ronald Reagan
estableció relaciones diplomáticas
formales con el Vaticano.
17
La verdad revelada
Desde entonces, las relaciones entre
Washington y Roma han sido cada
vez más estrechas, sin importar el
partido en el poder.
Apocalipsis 13:14 dice que la segunda
bestia engañará a los moradores de
la tierra para que hagan una imagen
de la primera bestia. Esa “imagen”
significa una copia del sistema
medieval: la unión de Estado e
iglesia para imponer la religión por
la fuerza.
Así como en la Edad Media se
persiguió a los que no se sometían, en
el futuro se impondrá nuevamente
un día de adoración falso, distinto al
sábado bíblico.
La marca en la frente y en la mano
Apocalipsis 13:16-17 explica que todos recibirán una marca en
la frente o en la mano, y que nadie podrá comprar ni vender
sin ella.
La frente representa la mente, la decisión personal. Quien
elige adorar en domingo por convicción recibe la marca en
la frente. La mano simboliza las acciones: quienes aceptan
el domingo solo por conveniencia, para evitar persecución o
para mantener privilegios, recibirán la marca en la mano.
La profecía habla de un decreto que prohibirá comprar y
vender a los que no tengan la marca. Se trata de un futuro
“decreto dominical” que obligará a todos a adorar en
domingo, bajo pena de persecución.
No se trata de fanatismo ni de imaginación. Está claramente
escrito en la Palabra de Dios. Hoy mismo, quienes reemplazan
el sábado por el domingo están en rebelión contra el Creador.
Jesús lo dijo en Juan 14:15: “Si me amáis, guardad mis
mandamientos”.
18
La verdad revelada
Una elección personal
Una ilustración de la guerra civil americana lo ilustra bien.
Una mujer se unió a las tropas llevando como única “arma”
un atizador de brasas. Al preguntarle qué pensaba hacer con
eso contra los soldados enemigos, respondió: “Nada, solo
quería mostrar de qué lado estaba”.
De igual forma, guardar el sábado muestra de qué lado
estamos. No lo hacemos por miedo, sino por amor y lealtad
a Cristo.
Apocalipsis 14:10 advierte que quienes reciban la marca de
la bestia beberán del vino de la ira de Dios. Frente a esto,
recordemos las palabras de Pedro: “Es necesario obedecer a
Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29).
La promesa de protección
Dios no dejará solos a sus hijos.
Daniel 12:1 anuncia que “en aquel
tiempo se levantará Miguel… y será
liberado tu pueblo, todos los que
se hallen escritos en el libro”. En el
momento más oscuro, Cristo mismo
intervendrá.
Cuando Jesús regrese en gloria
con todos los ángeles, salvará para
siempre a los que guardaron sus
mandamientos y se mantuvieron
fieles en medio de la prueba.
Una ilustración de la redención
Un pastor encontró a un niño con una jaula llena de pájaros. El
niño, orgulloso, dijo que los había atrapado y que, cuando se
cansara de ellos, se los daría a un gato. El pastor, conmovido,
decidió comprarlos todos.
Al llegar a un parque, abrió la jaula. Los pájaros, temerosos,
no salían. El pastor agitó la jaula y poco a poco empezaron a
volar, hasta que todos recobraron la libertad.
Años después, el niño escribió: “Cuando los pájaros volaban,
parecía que decían: estamos libres de la muerte”.
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La verdad revelada
Así lo hizo Cristo con nosotros. Estábamos cautivos del
pecado, condenados a la muerte eterna. Él pagó el precio
en la cruz y nos liberó. Y cuando regrese, nos dará la libertad
eterna y pondrá fin a Satanás para siempre.
Jesús lo prometió en Juan 14:1-3: “Voy, pues, a preparar lugar
para vosotros… vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para
que donde yo estoy, vosotros también estéis”.
Llamado final
La profecía de la segunda bestia no es un detalle secundario.
Nos muestra que la historia se encamina rápidamente hacia un
desenlace decisivo. Dios quiere salvarnos, mientras que Satanás
busca desesperadamente nuestra perdición.
La obediencia revela a quién pertenecemos. No existe
neutralidad: o recibimos el sello de Dios o la marca de la bestia.
Hoy, cada decisión que tomamos en relación con la Ley de Dios
nos prepara para aquel momento final.
El llamado de Jesús sigue siendo actual: “Si me amáis, guardad
mis mandamientos”. La pregunta es: ¿de qué lado estará usted
cuando se trace la línea final?
La Biblia nos asegura que Cristo vendrá pronto para salvar a los
suyos. Hoy es el momento de decidir, no por miedo, sino por
amor. Dios lo invita a recibir su sello y a permanecer fiel hasta el
fin.
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La iglesia en
Apocalipsis
Día 4
I. La mujer vestida del sol
Uno de los mensajes más poderosos del Apocalipsis trata de
la esperanza de que pronto todo este mal tendrá fin. Para
eso, Dios levantó a su iglesia para cumplir la misión de llevar
la salvación a las personas que aceptan a Jesús como el Señor
de sus vidas. La iglesia de Dios está identificada a través de
la Biblia y de las profecías del Apocalipsis. Vea lo que dice
Apocalipsis 12:1: “Apareció en el cielo una gran señal: una
mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre
su cabeza una corona de doce estrellas”.
El lenguaje del texto es simbólico. La Biblia presenta algunos
símbolos como representación del pueblo fiel de Dios y uno
de ellos es la figura de la mujer. El sol representa a Cristo,
según lo registra el Salmo 84:11. La luna, que refleja la luz del
sol, está representada por la Biblia que forma la base de todas
las enseñanzas de la Iglesia. La corona representa la victoria.
Los vencedores son coronados y las doce estrellas en la cabeza
representan al pueblo de Dios, que forma su iglesia aquí en la
tierra. El pueblo victorioso, los descendientes de la mujer, son
los que obedecen los mandamientos y tienen el testimonio
de Jesús, como nos presenta Apocalipsis 12:17. En el Jardín
del Edén, después que Adán y Eva cometieron el pecado,
tuvieron que encontrarse con Dios. Junto con el matrimonio
estaba el diablo que los había seducido y engañado.
Dios dijo a la serpiente: “Y pondré enemistad entre ti y la
mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en
la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” (Génesis 3:15).
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La verdad revelada
Esa es la primera profecía de la Biblia. Cuando Dios menciona
aquí la expresión “mujer”, no estaba solo refiriéndose a Eva, sino
a su pueblo que sería enemigo de Lucifer. En Apocalipsis 12, la
mujer es símbolo de la iglesia pura. La Biblia agrega un detalle
al estado de la mujer: “Y estando encinta, clamaba con dolores
de parto, en la angustia del alumbramiento” (Apocalipsis 12:2).
Estar en cinta o embarazada, sin
duda alguna, es una referencia
a la venida del Libertador de la
Iglesia, Jesucristo. El Salvador
estaba prometido desde el día en
que el pecado entró en el mundo.
El profeta Isaías profetizó: “Porque
un niño nos es nacido, hijo nos
es dado, y el principado sobre su
hombro; y se llamará su nombre
Admirable, consejero, Dios Fuerte,
Padre Eterno, Príncipe de Paz”
(Isaías 9:6).
En la misma escena en que está la
Iglesia verdadera, aparece el diablo.
La Biblia dice: “También apareció otra señal en el cielo: he
aquí un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez
cuernos, y en sus cabezas siete diademas” (Apocalipsis 12:3).
Y el dragón tiene un objetivo en mente al colocarse delante
de la Iglesia. “[…] Y el dragón se paró frente a la mujer que
estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto
como naciese” (Apocalipsis 12:4).
Herodes decretó la muerte de todos los niños judíos cuando
Jesús nació. Por detrás de ese decreto, había una astucia
más del enemigo para que el hijo no creciera y cumpliera su
misión de salvación en este mundo. El plan no tuvo resultado
porque José recibió el mensaje de un ángel de que debía huir
a Egipto. Y los intentos de Satanás no quedaron ahí. Jesús fue
tentado a desviarse de su misión durante todo su ministerio,
hasta en la cruz. Así como el diablo intentó destruir al hijo de
la mujer, trabaja hoy para destruir a nuestros hijos, nuestra
familia y nuestra vida. Hogares divididos, hijos perdidos,
sueños arruinados, padres desesperados.
22
La verdad revelada
Todo eso tiene un autor, el dragón que intentó destruir a
Cristo y terminar con su misión es el mismo que hoy causa
tanto dolor y tragedias en la vida de los seres humanos.
La profecía bíblica va recontando la historia del pasado
para presentar la seguridad de que las promesas de Dios
se cumplirán en el futuro. Jesucristo cumplió la misión de
salvación de los seres humanos. Y una vez más el diablo fue
derrotado. El Apocalipsis nos dice que después de cumplida
la misión, Jesús: “[…] y su hijo fue arrebatado para Dios y para
su trono” (Apocalipsis 12:5).
II. Huida al desierto
Pero, aunque la victoria fue consumada, el diablo no desistió
de su plan de destruir la Iglesia de Dios. El capítulo 12 de
Apocalipsis continúa describiendo la lucha entre la Iglesia y
el dragón. En el versículo 6, la Biblia nos presenta: “Y la mujer
huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para
que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días”.
Esa profecía habla de persecución. Y la historia de la Iglesia
cristiana registra un período oscuro de la humanidad,
cuando hubo persecuciones por causa de la fe. La política y
la religión se unieron, y en esa época algunas costumbres del
paganismo y doctrinas humanas comenzaron a entrar en la
iglesia. La profecía indica que la iglesia
verdadera de Dios no se entregaría a
las mentiras, sino que tendría que
huir al desierto. En ese período, los
cristianos fieles no podían reunirse
públicamente porque los mataban.
Lo que provocó esa persecución era la
obediencia que la iglesia de Dios tenía
a la Biblia. Recuérdese que la mujer
estaba vestida de sol que representa
a Jesucristo y tenía la luna debajo de
sus pies que representa la Palabra
de Dios. Y la iglesia de Dios tiene su
fundamento y sus enseñanzas en la
Biblia, no en tradiciones humanas.
23
La verdad revelada
En otros pasajes, la Biblia presenta ese período de 1260 años
en los cuales la Iglesia estaría refugiada:
A. Apocalipsis 11:3 y 12:6 – Se menciona 1260 días
B. Apocalipsis 11:2 y 13:5 – El período registrado es de cuarenta
y dos meses, que multiplicados por treinta días resultan
en 1260 días.
C. Daniel 7:25; 12:7 y Apocalipsis 12:14 – Allí aparece la
expresión “tiempo y tiempos y mitad de un tiempo”, o sea,
tres tiempos y medio, que equivalen a tres años y medio.
Eso corresponde a cuarenta y dos meses, 1260 días.
El período en el cual la Iglesia estaría
refugiada, una vez más debemos
aplicar el principio profético para
contar el tiempo, en el que un día
equivale a un año, de acuerdo con
Números 14:34 y Ezequiel 4:7.
No es ninguna coincidencia, pero
existe en la historia un período
de exactamente 1260 años de
persecución religiosa, que comenzó
en el año 538 con el edicto del
emperador de Roma Oriental,
Justiniano. Después de derrotar a los
ostrogodos, el pueblo germano de
Escandinavia decretó que el obispo
de Roma tendría preeminencia
sobre los obispos de otras ciudades, por el hecho de que
Roma era la capital del Imperio y dominaba el mundo político
de la época.
Entonces la iglesia persiguió a los que se negaban a obedecer
ciegamente. Hubo lo que se llamó “Santa Inquisición” que
impedía a las personas leer y estudiar la Biblia. Eso ocurría para
que las personas no notaran los errores que estaban dentro
de la propia iglesia. Se desarrollaron instrumentos de tortura
para hacer sufrir a los que rechazaban las falsas doctrinas.
En ese tiempo, la Iglesia de Dios tuvo que retirarse y huir al
desierto. Solo ahí era posible vivir de acuerdo con la fe pura y
genuina, eran refugios espirituales.
24
La verdad revelada
Ese período de persecución terminó en 1798, exactamente
1.260 años después de haber comenzado. El general Berthier,
al mando de Napoleón Bonaparte, invadió Roma y llevó preso
al obispo de Roma, que en la ocasión era Pío VI.
III. La Ley de Dios – todo o nada
En ese tiempo, el diablo se escondió detrás de una iglesia
contaminada por el error para perseguir al pueblo sincero
de Dios. En la profecía de Apocalipsis 12, comprendemos
que la Iglesia de Dios, aunque perseguida, siempre existió y
continuaría existiendo hasta el regreso de Jesús. Y contra esa
Iglesia el diablo ha lanzado todas sus armas.
La Iglesia final de Dios tiene dos características fundamentales
según el Apocalipsis.
“Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a
hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que
guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de
Jesucristo” (Apocalipsis 12:17).
A. Guarda los diez mandamientos.
B. Tiene el testimonio de Jesús que, según Apocalipsis 19:10,
es el espíritu de profecía.
En este punto de nuestra serie de estudios, entendemos
algunas cosas muy impactantes. Muchos cristianos guardan
algunos de los mandamientos, pero ese comportamiento
no es el que caracteriza al pueblo de Dios. Santiago 2:10 dice:
“Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en
un punto, se hace culpable de todos”. Para Dios, o son los diez
o nada. Obedecer la ley es ser fiel a los Diez Mandamientos. Si
un cristiano decide ser fiel solo en nueve, para Dios es como si
no obedeciera ninguno. Cuando el asunto es la Ley, no existe
término medio. Cuando Jesús estuvo aquí, en su sermón
del Monte, afirmó que no vino a la Tierra para cambiar la
Ley. (Mateo 5:17, 18). No podemos demostrar que realmente
tenemos la fe de Jesús si somos contrarios a la observancia
de la Ley o aceptamos la modificación de algunos de los
mandamientos. Existe una ley con diez mandamientos que
se enseña por ahí, que no son los mismos mandamientos
25
La verdad revelada
escritos en Éxodo 20:8-11. El mandamiento que habla sobre
adoración o veneración de imágenes de escultura, por
ejemplo, se sacó.
El mandamiento que habla sobre el sábado fue alterado
por el domingo. Para completar los diez mandamientos, el
décimo fue dividido en dos, y ambos hablan sobre la codicia.
Verdades restauradas posteriores al desierto
La Iglesia de Dios volvió del desierto después de 1798, porque
muchas verdades tenían que ser restauradas. Mientras
estaba en el desierto, Dios levantó a algunos hombres que
buscaban la verdad y luchaban contra la iglesia y sus falsas
enseñanzas. Muchos fueron excomulgados y asesinados por
la inquisición. Hoy, la iglesia de Dios trabaja para reparar las
verdades divinas en la humanidad. Esa iglesia tiene su victoria
asegurada por la Biblia.
El Apocalipsis presenta el secreto de la victoria: “Y ellos le han
vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra
del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la
muerte” (Apocalipsis 12:11). Somos salvos por la fe en la gracia
salvadora de Jesús. Él es quien nos rescata.
En la mezquita de Jerusalén hay una inscripción que dice:
“El que quiere venir a mí, primero debe limpiarse, Mahoma”.
Un hombre mortal les pide a los otros hombres mortales que
primero se purifiquen para después llegar a él.
26
La verdad revelada
A diferencia de eso, Cristo nos llama para que nos limpiemos
en él. Él no nos limpia para que continuemos en rebelión,
sino que espera nuestra fidelidad y lealtad. El historiador
latino, Cayo Suetonio cuenta la historia de un soldado que
fue convocado a comparecer delante de un tribunal, este le
pidió a César que fuera con él para defenderlo.
César se sorprendió con el pedido audaz, pero para demostrar
generosidad, le dijo al soldado:
-Enviaré a alguien a su juicio para que me sustituya.
El viejo soldado abrió su túnica, mostró una cicatriz que tenía
en su pecho y dijo:
-César, cuando en un combate me di cuenta de que una
lanza iba a atravesar mi cuerpo, no permití que nadie me
sustituyera.
Cristo no envió a nadie para sustituirlo. Él dio su vida por
nosotros. ¿Seremos tan ingratos al punto de huir de la
responsabilidad que tenemos ante él?
Así como la higuera no produce frutos para recibir méritos,
sino que produce frutos porque es una higuera, el cristiano no
hace el bien para pagar la salvación. Cristo ya pagó el rescate
y la obediencia que Dios espera ocurre, porque somos nuevas
criaturas en Cristo Jesús.
Basados en los últimos estudios que hicimos, la Biblia nos
muestra claramente cuáles son las principales características
de la Iglesia verdadera. Ellas son:
1. Surgiría como una organización después de los 1.260 años
en el desierto, o sea, después de 1798, como nos afirma
Apocalipsis 12:6 y 14.
2. Surgiría del movimiento de 1844, de acuerdo con Daniel
8:12- 14.
3. Surgiría como resultado del chasco que ocurriría en 1844,
predicho en Apocalipsis 10, de la misma manera como la
iglesia cristiana surgió con el chasco de la cruz.
4. Mantendría las verdades apostólicas como están en la
Biblia, porque tendría la “fe de Jesús”, como está escrito
en Apocalipsis 14:12.
5. Guardaría los Diez Mandamientos de Dios, inclusive el
cuarto mandamiento que habla sobre el día de sábado,
de acuerdo con Apocalipsis 12:17; 14:12 y Éxodo 20:3-17.
27
La verdad revelada
6. Tendría el Espíritu de Profecía, de acuerdo con Apocalipsis
12:17 y 19:10.
7. Predicaría los tres mensajes angélicos del tiempo del fin,
de acuerdo con Apocalipsis 14:6-12
8. Sería un movimiento mundial, predicando a toda nación,
tribu, lengua y pueblo, según Apocalipsis 10:11.
9. Enseñaría que la salvación se recibe solamente por la fe
en Cristo Jesús y predicaría el evangelio eterno, según
Apocalipsis 14:6 y 1:5.
A pesar del profundo respeto que las personas sinceras
presentes en todos los grupos religiosos merecen, tenemos
que reconocer que la única iglesia que cumple esos nueve
puntos es la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Tal vez usted
esté pensando: dice eso porque es adventista. No exactamente,
en realidad es lo contrario. Yo soy adventista del séptimo día
por la verdad que la Iglesia Adventista predica y enseña.
Ovejas en otros rebaños
La verdad debe llevarse al mayor
número de personas. Todo lo que
usted escuchó hasta aquí no debe
quedarse solo para usted. Llévelo
a otras personas. Distribuya este
material. Todavía existen muchas
personas sinceras que necesitan
oír lo que la Biblia tiene para decir.
Jesús dijo: “También tengo otras
ovejas que no son de este redil;
aquellas también debo traer, y
oirán mi voz; y habrá un rebaño, y
un pastor” (Juan 10:16).
Jesús lo invita a ser parte de su
Iglesia en la Tierra. Esa es una
invitación de amor y también un
enorme privilegio. ¿Y qué deben
hacer los que aceptan formar parte
de la iglesia de Dios?
28
La verdad revelada
Vean el consejo de Pedro:
“Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a
los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro
les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el
nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis
el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:37, 38).
El bautismo es la señal de haber aceptado las verdades
de Dios en la vida. Es el símbolo del nuevo nacimiento, del
comienzo de una vida nueva. Esa es una decisión personal
y que nadie puede tomar en su lugar. Jesús se entregó por
usted y ahora, ¿qué hará? Quiero orar en este momento por
usted y por la decisión que tomará.
Llamado:
¿Hay alguien que quiere aceptar a Jesús y a su palabra?
Obedeciendo y practicando lo que dice la Biblia, quiero invitarte
a ponerte de pie. ¿Quién es la primera persona? Que Dios los
bendiga.
Ore conmigo:
Señor, ya conseguimos identificar tu iglesia en este mundo,
y ahora quiero entregar a esta persona que ora conmigo en
tus manos, y pedirte que le des fuerzas para hacer lo correcto,
abandonar las tradiciones y vivir de acuerdo con tu voluntad.
Necesitamos de tu poder en nuestra vida. En el nombre de Jesús.
Amén. Les esperamos mañana.
29
Siete Plagas, una decisión:
¿de qué lado estás?
Día 5
Introduccion
Un hombre perseguido por la justicia entra en un hospital. Sin
leer la placa de “prohibido entrar”, ingresa a una sala de cirugía
cuando un cirujano está abriendo el tórax de un paciente. El
hombre, confundido por la persecución y por lo que acaba de
ver (navajas, sangre, tórax abierto), piensa que el médico es un
injusto que se aprovecha del moribundo, pero en realidad él está
tratando de salvarle la vida. La confusión y falta de información lo
han llevado a emitir juicios erróneos. ¡Cuán necesario es entender!
Aunque muchos no entienden el libro
de Apocalipsis, podemos encontrar
informaciones necesarias para interpretar
correctamente todas las cosas que están
sucediendo en el mundo y comprender
claramente la diferencia entre la justicia
y la misericordia divinas. La mayor
descripción que hace la Biblia de Dios
está en 1 Juan 4:8 “Dios es amor”. A pesar
de eso, el diablo negó esa característica
de Dios y lo acusó de injusto, diciendo
que exigir fidelidad y obediencia a la Ley
era falta de amor.
Cuando él logró que el ser humano desobedeciera la ley, y como
consecuencia vino el dolor y la muerte, logró que Dios fuera acusado
de injusto. Pero, en la cruz, Dios demostró su amor y justicia.
¡Jesús se entregó para salvarte! ¡Él fue a la cruz en tu lugar!
30
La verdad revelada
Dios no estaba obligado a salvar a la humanidad (después de todo,
fue el hombre quien se equivocó) pero “de tal manera amó Dios al
mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que
en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna” (Juan 3:16).
Hoy, Satanás continúa difundiendo mentiras contra el carácter
de Dios, como: “¿si Dios es bueno, ¿por qué hay tanto dolor y
sufrimiento?”, “si es justo, ¿por qué permite que el pecado
continúe?” La Biblia tiene las respuestas.
Dios es: “…es paciente para con nosotros,
no quiere que ninguno perezca, sino
que todos procedan al arrepentimiento”
(2 Pedro 3:9).
En el afán de salvar tu vida, Dios
permite que algunas cosas sucedan
con un objetivo y un propósito. En el
libro de Apocalipsis, Jesús nos dice:
“Yo reprendo y castigo a todos los que
amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete”
(Apocalipsis 3:19).
Dios hará y permitirá diversas cosas
para hacerte entender que él te ama y
quiere salvarte. Las pruebas que pasas
hoy son para que te acerques más al
Señor, para que le entregues tu vida.
Contrario a ello, la desobediencia a Dios siempre trae
consecuencias terribles. El libro del Éxodo narra que Dios, por
medio de Moisés, pedía al Faraón que dejara ir al pueblo de Israel;
frente a las negativas, caían las plagas del cielo. El Apocalipsis
menciona que en los últimos días de la historia de este mundo
también caerán plagas sobre los que rechazaron al Creador.
I. Las siete tragedias del fin
Al estudiar sobre las plagas, el objetivo no es enfatizar las
tragedias que se acercan. Es hacer que usted medite en los
momentos que estamos viviendo, aunque miles de personas
no se dan cuenta de que nuestro mundo camina hacia el fin.
31
La verdad revelada
Cuando caigan las plagas, nos daremos cuenta de la diferencia
que hay entre los que sirven a Dios y los que no le sirven, pero
en ese momento ya no habrá más tiempo para la conversión y
la entrega. El que esté salvo, estará salvo; y el que esté perdido,
estará perdido. Por eso, que ¡hoy es el día de la salvación! ¡Hoy
es cuando debes correr a los brazos del Señor!
En Apocalipsis 16:9, 11 se describe el sufrimiento de los
perdidos durante la cuarta y quinta plaga. La Biblia dice:
“blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas
plagas, y no se arrepintieron para darle gloria” (v. 9).
“[…] y blasfemaron al Dios del cielo por sus dolores […] (v. 11).
Dios ama al ser humano, pero aborrece al pecado. Cuando el
ser humano no se arrepiente, las consecuencias del pecado
lo alcanzan. Dios no puede hacer nada al respecto.
En la tercera plaga el carácter de Dios es revelado:
“[…] Justo eres tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo,
porque has juzgado estas cosas… También oí a otro, que
desde el altar decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso,
tus juicios son verdaderos y justos” (Apocalipsis 16:5-7).
La vida en este mundo está marcada por el sufrimiento,
lágrimas y lamentos. Todos anhelamos paz y verdadera
felicidad. Quisiéramos tener un poco de paz y felicidad. ¡Si
realmente deseas esa paz, quieres, sigue a Jesús! Solo quienes
permanezcan en Él podrán tener paz y esperanza cuando la
tierra sea estremecida por las plagas finales.
Las 7 catástrofes finales afectarán a:
1. Los que siguieron falsas religiones
(16:2). Úlceras pestilentes
2. Sobre el mar (16:3). El agua se
hace sangre como de muerto.
3. Sobre los ríos y fuentes de agua
(16:4-6). El agua se hace sangre.
4. Sobre el Sol (16:8). Los hombres
impíos se queman por el calor.
5. Sobre el trono de la bestia (16:10).
La sede de la falsa iglesia queda
en oscuridad total.
6. Sobre el río Éufrates (16:12).
7. Sobre Babilonia (16:19 y 21).
32
La verdad revelada
Estas calamidades expresan la ira santa de Dios contra los
que no aceptaron a Jesús como Señor y Salvador de sus
vidas. Pero tú, que estás aprendiendo la Palabra de Dios y has
aceptado a Jesús en tu corazón, puedes tener la seguridad de
que Él Señor te guardará. Él mismo lo promete: “… por cuanto
has guardado mi Palabra, yo también te guardaré …” .
II. No todos serán afectados
Esas plagas caerán sucesivamente y sus efectos se sentirán
por un tiempo. Pero no todos sufrirán. Apreciado amigo,
tenemos oportunidad de escapar de las plagas y el Apocalipsis
nos dice quiénes escaparán: “[…] los que habían alcanzado la
victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número
de su nombre […] (Apocalipsis 15:2).
Los salvos en Cristo Jesús, que aceptaron el sello de Dios y
rehusaron la marca del anticristo, no serán castigados con
las siete últimas plagas. En ese momento, los salvos estarán
alabando a Dios por su liberación, porque se mantuvieron
fieles a Dios y a su Palabra.
Dios es justo y protegerá a todos los que acepten su maravillosa
gracia, un favor que no merecemos, pero que él nos concede
con amor. Hermanos, el tiempo es corto. Estamos muy cerca
de los eventos finales. Hoy estamos en el tiempo de aceptar
el sello divino que nos protegerá.
Hoy es el momento de buscar la salvación a través de las
elecciones que hagamos. Dios es misericordioso y te da
la oportunidad de abandonar el pecado. Los que dejen a
Dios, cuando lleguen las plagas, estarán desprotegidos,
condenados para siempre, sin esperanza de salvación, pero
los que tienen a Cristo “tendrán paz como un río”.
33
La verdad revelada
III. El fuego eterno
La condenación será para los que
rehusaron entregar su vida al Señor.
Ellos enfrentarán el fuego eterno.
Este fuego no significa que alguien
que vivió 70 años en el pecado tendrá
que arder en el fuego por millones y
millones de años.
El sentido real es que de ese fuego
será imposible escapar, porque es un
fuego con consecuencias eternas. La
Biblia dice que Sodoma y Gomorra
sufrieron el castigo del fuego eterno.
No significa que estas ciudades
siguen ardiendo hasta hoy, sino que
los habitantes fueron consumidos
por el fuego en ese entonces y
perdieron su salvación para siempre.
En 2 Pedro 2:6 dice que Sodoma y Gomorra sirven como “[…]
ejemplo a los que habían de vivir impíamente […]”.
Judas 7 dice específicamente que “Sodoma y Gomorra y las
ciudades vecinas, […], fueron puestas, por ejemplo, sufriendo
el castigo del fuego eterno”.
La misma destrucción ya estaba profetizada en el Antiguo
Testamento. El profeta Malaquías describe cuándo será
destruido el pecado de una vez por todas: “Porque he aquí,
viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios
y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que
vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les
dejará ni raíz ni rama. […] Hollaréis a los malos, los cuales serán
ceniza bajo las plantas de vuestros pies […]” (Malaquías 4:1 y 3).
Un fuego que no se apaga es un fuego que arde porque
todavía tiene combustible. Cuando todo lo que debe ser
quemado se consume, el fuego desaparece. Los impíos y el
diablo se quemarán hasta que no quede nada más, es lo que
dice Malaquías.
34
La verdad revelada
IV. “Cielo nuevo y Tierra nueva”
Durante un ataque aéreo en la Segunda Guerra Mundial,
una parte del edificio legislativo de uno de los principales
países europeos fue destruido. El edificio era un monumento
histórico y no se sabía cómo sería posible reconstruirlo,
porque el proyecto no existía más.
Para sorpresa del gobierno, un
hombre apareció con la planta
del edificio. Cincuenta años antes,
uno de los socios de la empresa
que construyó el edificio le había
entregado a un joven todos los
planos y él los guardó por medio
siglo. Al oír sobre la reconstrucción
del edificio, él trajo el proyecto y
el edificio pudo ser reconstruido
exactamente como el original.
Lo mismo ocurrirá con la Tierra,
cuando Satanás y todos sus
seguidores sean destruidos al final
de los mil años. El Señor ejecutará
el plan original de la creación,
poniendo a su pueblo de nuevo en
el Jardín del Edén.
Cuando las plagas caigan sobre este mundo, tú y yo tenemos
que estar del lado de Cristo. Al igual que Israel, que vivía
tranquilo, mientras que los egipcios sufrían las plagas.
El gran día está llegando. Los cielos y la tierra se estremecerán.
Las aguas del mar ya no serán contenidas en los océanos. En
aquel día habrá solo dos grupos. Y hoy Dios una vez más está
esperando confirmar tu decisión y entrega.
En el libro de Apocalipsis, hay una descripción maravillosa
sobre la vida de los salvos después de la destrucción final del
pecado.
35
La verdad revelada
El texto sagrado dice:
“Vi un cielo nuevo, y una tierra nueva; porque el primer cielo y
la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo, Juan
vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de
Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. Y
oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de
Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su
pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará
Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte,
ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras
cosas pasaron”.
Jesús lo está invitando hoy a estar con él en esa vida perfecta
y eterna. Usted puede haber vivido mucho tiempo lejos de
Cristo, pero en este momento abra el corazón y crea, y Jesús
lo aceptará.
No hay pecado pasado que él no pueda perdonar. No existe
vida que él no pueda transformar. La Biblia nos dice que:
“[…] Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones
[…] (Hebreos 3:15).
Dios está esperando. ¡Falta usted!
Vamos orar:
Señor, muchas gracias, porque ante tantas plagas que caerán
sobre este mundo, ofreces protección y salvación a todos los que
te aceptan. En este momento, quiero entregar la vida de cada hijo
tuyo que está orando conmigo. Acepta este corazón arrepentido
que quiere vivir la eternidad a tu lado. Señor, toca una vez más
cada corazón. Tal vez, alguien todavía está dudando.
Abre los ojos y oídos de cada persona para que entiendan tu
amor y la necesidad urgente de la salvación. En el nombre de
Jesús. Amén
36
El Misterio de
Babilonia
Día 6
En el libro de Apocalipsis, encontramos el último llamado de
Dios a los moradores de la Tierra en el mensaje de tres ángeles
que cruzan en medio del cielo. También podemos leer las armas
del diablo. Ningún mensaje tiene tanta importancia como el del
Apocalipsis para nuestros días.
Texto clave
“Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para
que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus
plagas” (Apocalipsis 18:4).
Propósito
Recordar que Dios llama hoy a su pueblo a salir de la confusión
espiritual, a permanecer en su verdad y a vivir con fe en Cristo
Jesús.
Introducción
Vivimos en un mundo lleno de religiones, mensajes y tradiciones.
Muchos piensan estar siguiendo a Dios, pero en realidad están
atrapados en sistemas que han sustituido la verdad de la Biblia
por tradiciones humanas. La Biblia llama a ese sistema Babilonia,
una mezcla de verdad y error. Pero el Apocalipsis trae esperanza:
Dios tiene un pueblo fiel, y nos invita a salir de la confusión para
vivir en la luz de su Palabra.
37
La verdad revelada
Imagina que una gran ciudad comienza
a derrumbarse por un terremoto. Los
edificios tiemblan, las calles se agrietan y
las sirenas suenan en todas partes. Entre
la confusión, un grupo de rescatistas
logra abrir un camino seguro y, con
altavoces, gritan: “¡Salid de aquí ahora
mismo! ¡Este lugar no es seguro!”
Algunos escuchan y corren hacia la salida,
confiando en la voz de advertencia.
Otros, en cambio, dudan, pensando: “He
vivido aquí toda mi vida, esta casa no se
caerá”. Y tristemente, muchos de ellos
quedan atrapados.
De la misma manera, Dios nos habla con voz de amor en
Apocalipsis 18:4: “Salid de ella, pueblo mío”.
Él no quiere que nadie perezca en medio de la confusión
espiritual. Su llamado no es para asustarnos, sino para salvarnos.
1. Babilonia: la gran confusión espiritual
La antigua Babilonia fue símbolo de idolatría, persecución
y orgullo humano (Génesis 11; Daniel 3).
En Apocalipsis se usa como imagen de un sistema
religioso que se presenta como Dios, pero en realidad
reemplaza la verdad con tradiciones (Apoc. 17:1-5).
Este sistema ofrece un “vino” adulterado: falsas doctrinas
como la adoración del domingo, la intercesión de hombres,
la inmortalidad del alma y la adoración de imágenes.
Aplicación: Hoy vemos muchas enseñanzas populares que no
están en la Biblia. Dios nos advierte: no aceptemos cualquier
enseñanza solo porque “todos lo creen” o “así lo aprendimos
de nuestros padres”. La verdad está en la Biblia.
2. El llamado de Dios: Salid de ella, pueblo mío
Dios no deja a sus hijos en la oscuridad. Aún en medio de
Babilonia hay personas sinceras (Apoc. 18:4).
El Señor invita a salir de la confusión y caminar en
obediencia a su Palabra y unirse a su pueblo.
38
La verdad revelada
Las características del pueblo fiel: guardan los
mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús (Apoc. 14:12).
Respeta y guarda el día santificado por el Señor, el séptimo
día, el sábado (Éxodo 20:8, Isaías 58:13).
No adora ídolos e imágenes de escultura, según advierte
el segundo mandamiento. (Éxodo 20:4-6; Salmo 115).
Se prepara para el regreso de Jesús, el momento del gran
encuentro, cuando el mal será destruido para siempre.
Esa promesa es la gran razón de la existencia de nuestro
mundo (Juan 14:1-3).
Enseña que los muertos están en la sepultura y esperan
la resurrección, que ocurrirá cuando Jesús vuelva
(Eclesiastés 9:5, Juan 5:28 y 29, 1 Tesalonicenses 4:16-18).
Ora a Dios en nombre de Jesús que es nuestro único
intercesor (Juan 14:13, Salmo 65:2).
Confiesa los pecados a Jesús, pues él murió en lugar del
ser humano y puede limpiarlo de la culpa del pecado
(1 Juan 1:9; 2:1 y 2).
Tiene la Biblia como regla de fe y práctica (Juan 5:39,
Apocalipsis 1:3.
Cuida del cuerpo, no usando alimentos considerados por
Dios como inmundos, dejando a un lado el uso de bebidas
alcohólicas, tabaco y drogas (1 Corintios 3:16,17; Levítico 11).
Adora solo al Creador, porque solamente él es digno de
adoración (Apocalipsis 14:7; Éxodo 20:3).
Tiene como mediador solo a Jesucristo (1 Timoteo 2:5).
Aplicación: Tal vez alguien aquí ha descubierto que estaba
siguiendo tradiciones humanas. Eso no es motivo de
vergüenza, sino de alegría, porque Dios nos da la oportunidad
de comenzar de nuevo en la verdad.
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La verdad revelada
3. El camino seguro: Cristo y su Palabra
La verdadera iglesia de Dios reconoce a Cristo como único
Salvador y Mediador (1 Tim. 2:5).
Vive en obediencia a la Palabra, no a tradiciones humanas.
Se prepara para el regreso de Jesús, esperando con
esperanza y fidelidad (Juan 14:1-3).
Guarda los Diez Mandamientos de la Biblia de Éxodo 20,
que fueron escritos en tablas de piedra por el dedo de Dios.
Aplicación: Nuestra seguridad está en Cristo. No en un pastor,
ni en una iglesia, ni en un líder humano. Si permanecemos en
Jesús y en su Palabra, estaremos listos para la eternidad.
Conclusión
El Apocalipsis no solo revela juicios y advertencias, sino también
esperanza.
Dios llama hoy a cada uno de nosotros: “Salid de Babilonia”, salid
de la confusión y abracen la verdad que está en su Palabra.
Llamado
Hoy Dios te dice: “Hijo, hija, quiero que camines conmigo en la
verdad. No temas dejar atrás lo que no es bíblico. Decide vivir en
obediencia y fe en Jesús”.
Si sientes que el Señor te llama a tomar una decisión —ser
bautizado, aceptar su verdad, o reafirmar tu fe en Cristo— este
es el momento de decirle: “Señor, yo quiero estar en tu camino
verdadero”.
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Los testigos
revelados
Día 7
Texto base:
“Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos
sesenta días, vestidos de cilicio”. Apocalipsis 11:3
Tema central:
El Antiguo y el Nuevo Testamento como testigos de Dios en medio
del conflicto final.
Propósito:
Mostrar que la Biblia es la voz de Dios, que ha sido atacada, pero
que permanece fiel y nos llama a tomar una decisión hoy.
I. El gran conflicto: Dos bandos, ninguna zona neutral
Desde que Satanás se rebeló contra Dios (Apoc. 12:7-9), la
historia se dividió en dos bandos:
El lado de Dios, basado en amor y verdad.
El lado del enemigo, basado en engaño y rebelión.
Ilustración: Imagina un estadio lleno, con dos equipos en
la final. No hay espectadores en el campo, todos deben
pertenecer a un equipo. Así es el conflicto espiritual: no existe
territorio neutral.
Aplicación: O estamos con Dios o contra Él (Mateo 12:30). No
decidir ya es decidir.
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La verdad revelada
II. Los dos testigos y su misión
El libro de apocalipsis es un libro de
muchos símbolos, y es la propia biblia
que las interpreta. Apocalipsis 11:3-4
“Daré a mis dos testigos que profeticen…”,
en este pasaje bíblico menciona a dos
testigos, pero ¿Quiénes son?
Jesús mismo dijo que las Escrituras
“dan testimonio de mí” Juan 5:39.
Los dos testigos: Cuando habla de
los dos testigos, se está refiriendo al
Antiguo y Nuevo Testamento.
Son como dos olivos (Zacarías 4:11-14) y dos candeleros (2
Pedro 1:19) que alumbran en la oscuridad.
Una de las maneras que usó el Señor para darse a conocer,
fue su palabra, la santa biblia; a través de ella mostró su
amor, misericordia y justicia; en un mundo lleno de tinieblas
y decadencia moral, la biblia fue la que ayudó a miles de
personas a poder ver la luz de la verdad, por eso el salmista
David decía: “Lámpara es a mis pies tu Palabra y lumbrera a mi
camino” (Sal. 119:105)
Aplicación: La Palabra de Dios es la brújula que evita que nos
perdamos en la confusión de ideas humanas.
III. Cuando la Biblia fue silenciada
Profecía de 1.260 días = 538 a 1798. (años proféticos: Núm.
14:34; Ezeq. 4:6)
Durante este tiempo, la Biblia estuvo “vestida de cilicio”,
porque durante ese periodo estuvo oculta y prohibida al
pueblo.
Final del periodo: 1798, caída del poder que perseguía a
quienes la estudiaban.
Ilustración histórica: Francia, 1793 - El gobierno proclamó
que “Dios no existe” y reemplazó la adoración a Dios por la
“diosa Razón”. Biblias quemadas, templos cerrados, culto
prohibido.
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La verdad revelada
Duró 3 años y medio (profecía cumplida al pie de la letra).
Después, las Sociedades Bíblicas inundaron el mundo con
millones de Biblias.
La Biblia ha sido atacada, pero nunca destruida. Hoy puedes
leerla libremente, pero ¿la estás escuchando? Debemos
recordar que hay muchos que pueden leer la biblia, pero no
todos son capaces de escuchar la voz de Dios a través de ella.
Cada vez que escudriñes las escrituras, hazlo pidiéndole a Dios
que te ayude a comprender su divina voluntad.
IV. El mensaje de los últimos días
Apocalipsis 14:6-12: Los Tres Mensajes Angélicos:
1. Adorar al Creador: Reconocer
a Dios como nuestro creador,
adorarlo como nuestro
hacedor y reverenciarlo como
nuestro Señor. De todos los
mandamientos que Dios dio en
el Sinaí, el mandamiento que
señala a Dios como el creador,
es el cuarto, donde manda a
santificar el día de reposo, el
séptimo día, el sábado (Ex. 20:8-
11). Si realmente creemos en
Él, debemos obedecerle; si el
mensaje para estos últimos días
es que adoremos al creador,
debemos hacerlo como el Señor
nos manda y no como nosotros
queremos.
2. Salir de Babilonia: Babilonia es símbolo de confusión, y el
Diablo ha tratado de desviar el camino del pueblo de Dios,
alterando la palabra de Dios. Podemos usar también la
palabra adulterando los principios bíblicos, pero el Señor
nos manda apartarnos de toda enseñanza contraria a la
Biblia.
3. No recibir la marca de la bestia: Significa rechazar las
enseñanzas adulteradas de la palabra de Dios, debemos
permanecer fiel a los mandamientos y a la fe en Jesús.
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La verdad revelada
Por ejemplo:
Si Dios nos manda a no adorar imágenes, por más que
un líder o mi religión me pida que lo haga, yo seré fiel
al mandato divino.
Si Dios me manda que confiese mis pecados a Dios por
los méritos de nuestro único intercesor Jesucristo, pero
alguna denominación o líder me pide que yo confiese
mis pecados a un hombre o a mi líder religioso; yo
obedeceré a Dios.
Si el Señor claramente me pide que yo guarde sus
mandamientos, incluyendo el mandamiento del
sábado, pero tu líder, pastor o sacerdote te enseña que
no lo debes hacer, que ya no debes guardar el sábado,
tú tienes que tomar la decisión de obedecer a Dios
antes que a los hombres. El Señor desea una adoración
no solo de palabras, sino también con acciones que son
muestra de nuestra obediencia.
Como en un incendio, la voz de un bombero grita: “¡Por aquí
está la salida segura!” La Biblia es ese guía que te indica cómo
salvar tu vida.
La salvación no es solo conocer la verdad, sino seguirla y
ponerse del lado de Dios.
V. El clímax: El regreso de Jesús
Apocalipsis 14:14-16: Jesús viene a
recoger a los suyos.
Como un esposo que vuelve de
la guerra y abraza a su familia, así
Jesús viene por nosotros.
La espera terminará y no habrá
más llanto ni muerte (Apoc. 21:4).
Ilustración final: Una esposa esperaba
cartas de su esposo soldado. Un día,
mientras leía su carta, él mismo
apareció detrás de ella. La carta quedó
a un lado: ¡lo tenía frente a frente!
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La verdad revelada
Así, un día dejaremos de leer por fe… porque veremos a Jesús
cara a cara. El retorno de Cristo está cada vez más cerca, y
él dejó su palabra para que podamos encontrar en ella,
enseñanzas que nos conducen a la vida eterna.
Llamado final
El conflicto sigue.
La Biblia ha hablado hoy: Dios te llama a estar de su lado.
Como un acto de confianza, entrégale tu vida a Jesús y sé
parte de su pueblo fiel.
Mateo 24:14 El evangelio será predicado… y entonces vendrá el
fin. El Señor hace un llamado a ser parte de su pueblo fiel; es
hora de tomar la decisión de entregar nuestra vida a través del
bautismo, porque la palabra de Dios nos enseña que todo aquel
que crea en Jesús y es bautizado será salvo, No digamos que
creemos en Dios si rechazamos o no queremos bautizarnos. Hoy
ven a Cristo y no endurezcas tu corazón.
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