LA HIDROSFERA
Todas estas aguas que hemos mencionado cambian su estado físico constantemente (líquido, sólido y gaseoso), por
lo que contribuyen en el ciclo hidrológico y ayudan a regular el clima, además de moldear el relieve y permitir la vida.
Características de la hidrosfera
Ahora que ya conoces qué es la hidrosfera con esta definición sencilla, pasemos a ver más puntos interesantes de
esta, como sus características, origen, composición, distribución y más detalles. Estas son algunas de las 5 principales
características de la hidrosfera:
Está en constante transformación físico-química.
Interacciona con la corteza terrestre y modifica su estructura constantemente.
Es una parte fundamental de los ecosistemas: tanto terrestres como marinos. Puedes encontrar más información
sobre el Ecosistema marino: qué es, características, flora y fauna en este post.
Es imprescindible para todas las formas de vida.
Solo un pequeño porcentaje es apto: para el consumo humano y otras especies.
Formación de la hidrosfera
Durante la formación terrestre, los materiales se encontraban en estado líquido y gaseoso. En concreto, el agua que
había disponible se encontraba en forma de vapor. Según se fue enfriando la corteza terrestre, el agua en forma de
vapor se fue condensando, hasta formar grandes balsas de agua líquida, y se congeló formando grandes extensiones
de hielo. Una parte permaneció en la atmósfera.
Esto es, a grandes rasgos, cómo se formaron los primeros depósitos de agua. Sin embargo, sabemos que el agua ha
sufrido grandes transformaciones a lo largo de la historia de la tierra. Por un lado, el agua se encuentra en constante
circulación y transformación gracias al llamado "ciclo del agua".
Además, en virtud a los diferentes cambios climáticos, las proporciones de hielo, agua líquida y vapor han variado en
gran medida. La carga de disolución de sales y otras sustancias también se han modificado según la localización y las
características del terreno. La superficie que ocupan también varía en función de la dinámica terrestre.
Pero más allá de las transformaciones físico-químicas y geológicas, los diferentes organismos vivos también han
supuesto una gran transformación de la hidrosfera de la Tierra: desde el aporte de materia orgánica hasta la
transformación de sus características físicas, como ocurre en las grandes superficies forestales.
Mención especial a la acción antropogénica, es decir humana, que ha supuesto transformaciones tan dramáticas
como el encauzamiento de aguas, su depuración o contaminación (esta última preeminente) y, en última instancia, su
estado físico debido al reciente cambio climático.
Como conclusión, podemos decir que el agua se condensó durante el enfriamiento de la corteza terrestre, y ha
estado en constante transformación desde entonces. Después de haber conocido el origen de la hidrosfera, vamos a
ver cuáles son sus componentes.
Composición de la hidrosfera
A modo de resumen, la composición de la hidrosfera es la siguiente:
Agua en estado sólido: esto incluye el agua contenida en los polos y en nieves y glaciares alpinos. Las superficies de
hielo flotantes se conocen como "banquisas", y el conjunto del agua en estado sólido recibe el nombre de "criosfera".
Agua en estado líquido: aquí podemos distinguir fundamentalmente dos categorías, agua dulce y agua salada.
Dentro de la categoría de agua dulce encontramos ríos, lagos, lagunas, estanques, escorrentías, agua canalizada y, no
menos importante, el agua almacenada bajo el nivel freático en forma de aguas subterráneas. El agua salada la
encontramos en mares y océanos. Aunque supone un porcentaje residual, el agua en estado líquido también está
contenida dentro de los seres vivos.
Agua en estado gaseoso: la atmósfera tiene siempre una cierta composición de agua, que varía según la localización,
la época del año, etc.
Otra manera de hablar de la composición de la hidrosfera es catalogarla en:
Aguas lóticas: como los ríos y los torrentes.
Aguas lénticas: en este caso hablamos de las aguas que se encuentran en lo profundo de nuestro planeta.
Aguas freáticas: serían las aguas subterráneas propiamente dichas. Si quieres saber Qué son las aguas
subterráneas no dudes en echarle un vistazo a este post de EcologíaVerde.
Aguas atmosféricas: aquellas que se forman a partir del vapor del agua.
Aguas criogénicas: pertenecen a los polos y las montañas altas.
Cómo se distribuye el agua en la Tierra
La hidrosfera se compone de un total aproximado de 1.4 billones de km3 de agua. Esta cantidad de agua se distribuye
en la Tierra de esta forma:
En mares y océanos: encontramos el 97% del agua.
En aguas dulces: se encuentra un 2.5% del agua de la Tierra.
En el resto de localizaciones: el 0.5% restante se distribuye entre
Características de la hidrosfera
A continuación, mencionaremos las características de la hidrosfera que no debes perderte:
La hidrósfera surgió de la atmósfera primitiva, por condensación y solidificación del vapor de
agua contenido en ella.
El agua cubre aproximadamente 3/4 partes de nuestro planeta.
La hidrosfera, gracias a su dinamismo, permite la vida en la Tierra, modela el relieve y regula el
clima.
Se denomina criosfera a la parte de la hidrosfera que se encuentra congelada, la cual incluye
glaciares, icebergs o témpanos y banquisas o capas de hielo flotante.
También te recomendamos conocer a la Biosfera: qué es, capas y ejemplos.
Composición de la hidrosfera
Si bien el agua puede definirse molecularmente como dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno, el agua
que fluye sobre la Tierra es mucho más que eso. Según la masa de agua y su profundidad, puede variar su
composición o contenido de sales, minerales, oxígeno y más.
Por un lado, los mares y océanos presentan una salinidad media superior que otros cuerpos de agua. Sus sales
principales son cloro, sodio y, en menor proporción, sulfatos y sales de magnesio.
Por otro lado, resulta difícil englobar la composición de las aguas dulces bajo una misma cantidad de sales y
minerales, puesto que la composición de la misma depende de la naturaleza de los terrenos y rocas por los que
fluye. Sin embargo, a modo de generalidad, las aguas dulces suelen contener carbonatos, sulfatos, potasio, calcio,
sodio, entre otros compuestos.
Distribución del agua en la Tierra
Curiosamente, la distribución del agua en la Tierra es dispar: en algunas regiones abunda mientras que en otras
más bien escasea. Sumado a ello, la proporción en la cual se presenta el agua en sus distintas formas también es
desigual, aproximadamente de la totalidad de agua que existe en la Tierra:
el 97,5% se corresponde a océanos.
el 1,8% se presenta como glaciares.
el 0,6% se halla como agua subterránea.
el 0,015% es agua dulce, esto es, ríos, lagos y lagunas alimentados por precipitaciones.
el 0,005% proviene de la humedad de los suelos.
el 0,0009% se encuentra como vapor de agua en la atmósfera,
y el 0,00004% forma parte de la materia viva.
Estas cifras demuestran lo escasa que es el agua disponible para consumo, un recurso esencial para la vida en la
Tierra. Además, en muchas regiones del mundo, la disponibilidad de agua dulce se encuentra en descenso,
resultado de las alarmantes consecuencias del cambio climático. Por ello, es urgente garantizar la conservación del
recurso en pos de asegurar a las generaciones futuras el acceso a agua de calidad.
El ciclo hidrológico