Ana Maria Risopatrón Lopes - Teresa de Los Andes
Ana Maria Risopatrón Lopes - Teresa de Los Andes
DE
lOS ANDES
TERESA
DE CHILE
CONTENIDO
10 DEPOSITARIOS DE
LA HERENCIA DE UNA SANTA:
Padre Obispo Manuel Camilo Vial R.
Obispo de San Felipe.
12 PROLOGO:
Carmelitas Descalzas del
Monasterio del Espíritu Santo, Auco.
18 INTRODUCCION
PRIMERA PARTE:
20 JUAN ITA
SEGUNDA PARft:
50 JUANITA, HIJA DE MARIA
ftRCERA PARTE:
122 TERESA DE JESUS
CUARTA PARTE:
180 TERESA DE LOS ANDES
QUINTA PARTE:
200 TERESA DE CHILE,
Carmelitas Descalzas del
Monasterio del Espíritu Santo, Auco
Autora: Ana Maria Risopatrón L.
212
Editado por PAULA Ediciones
S.A. (Providencia 727. RASGOS BIOGRAFICOS
Santiago) a beneficio de
Fundación Teresa de Los
Andes. 217 AGRADECIMIENTOS
Dirección. Diseño y Producción
General: Revis ta PAULA.
Fotografla: TALLER UNO
LTOA., Carmen Gloria Durney. BIBLIOGRAFIA
Impreso en Chile por
Cochrane S.A.
Con Ins cripción N• 71269.
ALUCTOR
ROBERTO EDWARDS E.
Presidente
Pauta S.A.
DEPOSITARIOS DE LA HERENCIA DE UNA SANTA
o
t Padre Obispo
Manuel Camtlo Vial R.
Obispo de San Felipe.
11
PROLOGO
12
ma misión. Una bellísima tarea confiada por es precisamente el Evangelio. Y lo fue para
Dios a una niña. Cuando Dios quiere revelar Juanita que no estaba exenta de todas las
algo grande escoge un pequeño instrumen pasiones que atan el corazón del hombre:
to. Y en Teresa quiso revelar nada menos orgullo, vanidad y una gran dosis de amor
que la felicidad, la alegría inmensa que es propio que daban origen a sus imperfeccio
conocerlo a El y amarlo. Qué misericordia nes y defectos.
del Padre salir al paso de los hombres que Los sufrimientos de los santos dependen
buscan la felicidad allí donde no está y mos de la misión que Dios les ha confiado. Mien
trarles la verdadera alegría, la de conocerlo y tras otros sufren calumnias, trabajos, enfer
amarlo. medades, problemas con la sociedad según
los apostolados que ejercen, los santos
como Teresa traban su combate allá aden
tro, donde está la raíz de todos los males, en
el corazón humano.
Puso por obra los consejos del Maestro de
"entrar por la puerta estrecha", dando
eresa fue un profeta del muerte en sí misma a todo cuanto la alejaba
amor de Dios, y los profe del camino a seguir. Y "vivió como joven el
tas no anuncian la Verdad Evangelio del Amor". Entre sus amigas, en
sólo con enseñanzas y doctrinas nuevas, las misiones, en su familia fue un destello
sino con sus propias vidas. Como Jesús, el del amor con que Dios la amaba a ella.
gran profeta que vino a los hombres, con su "Jesús me pide la renuncia completa de mi
propia vida desgajada minuto a minuto has voluntad. Si quiero ser crucificada a su se
ta la muerte de Amor. mejanza, es necesario vivir en cada instante
Si su misión fue -y es- mostrar la alegría cumpliendo perfectamente su divina volun
de conocer y de amar a Dios, era imposible tad, aunque ella me traiga sacrificio e inmo
realizarla teóricamente. Tenía que "ser" ella lación" (C. 27).
misma feliz. Tenía que plasmar en su vida Con la oración fue entrando rápidamente
esta experiencia de encontrar la felicidad en en el misterio fascinante de Dios revelado
el conocimiento y amor de Dios. Felicidad en su Hijo Jesucristo. Como fruto de su
tanto mayor cuanto más cerca estaba de · constante inmolación, Dios la fue llevando a
Dios y más desposeída de todas las cosas honduras insospechadas. La colmó de gra
creadas. cias especiales con las que se acercó más y
Por eso fue necesario que desde su infan más a su divino modelo, Jesús Crucificado.
cia comenzara en ella el reinado de la Gracia, Ella escribió: "El fin de la oración es infla
es decir, de la vida sobrenatural. Y comenzó, marnos en el amor de Nuestro Dios" (C.
para llegar a la cumbre, el proceso de trans 109). Y habiendo hecho de su vida una
formación, pues no nació santa. Y este pro oración continuada creció y creció en el
ceso iba a ser a precio de sangre ya que el enamoramiento e identificación de Aquel
seguimiento de Cristo supone caminar so que la había cautivado, hasta establecerse
bre espinas y gustar hasta la hartura los dentro de ella un consorcio divino, una rela
oprobios y las amarguras de la Pasión de ción divino-humana cuya raíz se hunde en el
"
Jesús. Amor mismo de Dios.
Sufrió, sí, y mucho. Porque si hay algo en el Cuando Juanita se escapaba por momen
mundo contrario a la naturaleza del hombre tos del grupo familiar, muy pocos podían
14
sospechar qué -o Quién- era ese poderoso Después de este proceso, Juanita encon
atractivo que la seducía. ¿Qué entretención traba a Dios en todos y en todo, porque
encontraba durante esas largas horas junto dentro de ella se realizaba la más fecunda y
al Sagrario? ¿Quién llenaba la soledad bus maravillosa convivencia: la amistad entre
cada con tanta avidez? ¿ Qué melodías sabía Dios y ella. Así, partiendo de la experiencia
ella escuchar contemplando muda un ama de Dios, de la certeza de su Amor vivida en
necer o el sol poniente en el horizonte? cada instante, en donde pusiera sus ojos
Si Juanita era tan alegre y comunicativa, no encontraría a Aquél de quien estaba enamo
podía ser por timidez. Ella era siempre el rada y al que pertenecía por completo. "Vivo
centro del grupo, sin proponérselo, por su con El y, a pesar de estar en los paseos,
amabilidad, su gracia, su simpatía. Se daba a ambos conversamos sin que nadie nos sor
todos por igual, nadie podría ver en su acti prenda ni pueda interrumpirnos" (C. 40).
tud un rechazo, sino unos brazos siempre "He sido cautivada en las redes amorosas
abiertos y un corazón lleno de comprensión. del Divino Pescador... Todo lo que lo quiero
Ese equilibrio humano y espiritual que ma me es imposible decirlo. Mi pensamiento
nifestaba en todos sus actos era fruto de la no se ocupa sino en El. Es mi ideal" (D. 16).
Vida de Dios que en ella estaba llegando a su El es su ideal. No es una doctrina ni un
plenitud. El verdadero contemplativo sabe estilo de vida, sino Jesucristo. Y la amistad
caminar por el polvo de esta tierra inmerso de que hablamos informaba toda su vida.
en el Misterio insondable del Amor de Dios. Siendo consecuente, su comportamiento
Amor que se expresa en una profunda amis habitual respondía a las exigencias y a las
tad -AM ISTAD- hasta hacer que el uno sea características de una vida de seguimiento
la vida, la alegría, la paz, el todo para el otro. de Cristo. No en vano sería hija de Santa
Teresa, nuestra Madre, que había dicho:
"Para esto es la oración, hijas mías... de que
nazcan siempre obras, obras" (M. Vl14, 6). Y
Teresa de Los Andes realizó aquella obra, la
"única necesaria", que fue amar a Dios
dejándose transformar por El en su Hijo
divino, Jesús, para mostrar al mundo que en
1 vivía dentro de ella. Así de sólo esto está la felicidad. Cada renuncia,
sencillo. El camino correc cada acto hecho con verdadero amor y sen
to en la relación amor a tido de trascendencia, aun el más trivial; el
Dios-amor al prójimo no es el que predica estar siempre alegre aunque por dentro san
cierta mentalidad actual diciendo que hay grara, el decir "sí" a Dios en la oración
que ir a Dios a través de los hermanos, sino aunque ésta constituyera a veces un marti
exactamente al revés, encontrar a los her rio, el seguir creyendo en El aunque su alma·
manos a través de Dios, ir hacia los demás se viera sumida en densas tinieblas. En fin,
desde Dios, en Dios, con Dios. Ese es el el hacer de todos sus días un canto de amor
camino de un alma contemplativa, el cami se convirtió para ella en una fuente inagota
no que logró hacer Teresa de Los Andes. ble de alegría.
Así supo relacionarse con los que le rodea Felizmente, para ella y para nosotros,
ban con un corazón abierto, generoso y como ocurre en todos los santos, Juanita
totalmente libre. Sobre todo lleno de amor jamás encontró dificultad para vivir en la
puro porque ya vivía sumergida en Dios. tierra la vida del cielo: "He principiado aquí
15
en la tierra, la vida del cielo..., ya no existe solitaria, en el silencio, en la penitencia.
entre El y su criatura nada. Siempre escucho Dicen nuestras leyes: " Nuestra vocación
su palabra divina. Siempre miro y contemplo consiste en una gracia por la que somos
su belleza infinita. Siempre siento los latidos llamadas a una "misteriosa unión con
del corazón de mi Dios que me pide amor" Dios", en la amistad con Cristo y en intimi
(C. 14 1). Dios constituía toda la felicidad de dad con la Virgen María, en una vida que
Juanita. Sin embargo, hemos dicho que el funde vitalmente la oración y la contempla
seguimiento de Cristo supuso para ella do ción con un especial servicio apostólico a la
lor y cruz. ¿Cómo puede enseñarnos enton Iglesia" (Declaraciones No 1 O).
ces la alegría de conocer y amar a Dios? Es La unión con Dios. En una carta al Padre
que la alegría verdadera nace de la cruz. La Blanch, Juanita le explica por qué desea el
alegría que gozan los santos y a la que Carmelo y, entre otras cosas, le dice: "Por
estamos llamados brota del amor que se que la vida de oración y de unión con Dios es
manifiesta en ella. Todas las demás alegrías lo que amo más por encontrarla la más
pasan, se esfuman, pero la que nace de la perfecta ... La soledad del Carmen ayuda al
cruz permanece porque es un fruto del recogimiento. Ese aislamiento de las criatu
amor, un fruto de la acción del Espíritu ras hace que se trate sólo con Dios y se
Santo en el alma. adquiera por lo tanto mayor unión con El, en
Además, Dios que es la paz y la alegría lo que consiste la perfección. La soledad
misma, colma todas las ansias del alma creo no me cansará, pues siempre la bus
humana saciándola de sus bienes. El que se co... pues estando sola estoy con Dios" (C.
acerque al Señor y se le entregue de veras 58).
vivirá inundado de la alegría que hay en El. Juanita era carmelita desde siempre. Reu
Cuando el alma se ha vaciado queda capaci nía en sí todas las características de esta
tada para llenarse de Dios, hasta desapare vocación. Además del deseo de unión con
cer en El. "PUDO REF LEJA R E N SU ROS Dios asemejándose a Cristo Crucificado, el
TRO HUMANO EL ROST RO AMO ROSO ansia de oración en soledad, la actitud inte
DE DIOS". rior de penitencia -vivir consciente de su
pecado y contrita por ello-, inmolación por la
Iglesia y ardiente celo por la salvación de las
almas. Toda esta vida carmelitana en unión
de María, en su imitación y amistad. Pues
no es carmelita quien no tiene a la Madre de
Dios como modelo y estrella de toda su
n su visita al Convento de vida.
Los Andes, la Madre An En fin, el estilo, la forma de ser de esta
gélica Teresa le dijo que... joven "se avenía" bien con el estilo de las
había nacido carmelita. ¿En qué se basaba? hijas de Santa Teresa, por su libertad inte
Conociéndola por sus cartas y al verla perso- rior, su sencillez y su transparente alegría.
nalmente descubrió en ella el llamado ínti Juanita ingresó al Carmelo sólo por vivir más
mo de Dios y su fiel correspondencia. La plena y libremente la vocación que se venía
experiencia que tenía ya a sus 18 años era la desarrollando en ella desde hacía años. Por
de aquellos que son escogidos por el Señor eso -tal vez- le bastaron sólo once meses
para penetrar hasta lo más hondo de su de vida conventual, porque el camino ya lo
misterio. Camino que se hace en la oración había comenzado desde antes.
16
Cuando la Iglesia propone a algunos her divina Faz radiante de hermosura y suavi
manos como ejemplos de vida cristiana es dad... Busquemos a Dios por medio de la
para que los imitemos.¿Qué vamos a imitar oración... Vivo en El" (Pensamientos).
en Teresa? ¿En qué consistirá nuestra devo Vivía en El, y su radiante alegría, nacida de
ción a ella? Esto será según la misión de que la cruz, atestigua que es en Dios donde
hemos hablado: "Cómo rezo para que co únicamente el hombre encuentra la felici
nozcas y ames a Dios. No te figures que dad. El es nuestra alegría, El es nuestra paz,
tienes que ser monja para esto. No. En el El es nuestra esperanza.
mundo hay almas que lo aman y le sirven" Deseamos que la lectura de este libro so
(C. 1 02). Su vida lo atestigua. Ella es modelo bre Teresita ayude a que se realice, como se
para aquellos que peregrinan en medio del realizó en ella, esta dulce promesa del Se
mundo tanto o más que para los que somos ñor:
llamados a la vida solitaria. En sus trabajos,
en el colegio, en las diversiones, en la playa Los traeré a mi monte santo, LOS ALE
y el campo, en el dolor y el consuelo, Juan ita GRARE en mi casa de oración.
pasó como un testimonio vivo de la Presen (ls. 56,7)
cia amorosa de Dios. Este es su secreto,
éste es su llamado: "Haz oración... en la
oración es donde el alma aprende a conocer
a Jesús y, por lo tanto, a amarlo... Si te das a
la oración, conseguirás que Dios se te mani
Carmelitas
fieste y te enamores de El. En la oración
Descalzas del
nuestra alma lo busca, y si es con ansias de Monasterio del
conocerlo y de amarlo, Jesús levanta un Espíritu Santo-Auca,
Rinconada de Los
tanto el velo que lo encubre y muestra su Andes.
17
INTRODUCCION
primera chilena que ha sido elevada a la sucedió después?: el fervor del pueblo, la
gloria de los altares y la única carmelita del fama inmediata de santidad, la transforma
continente americano que ha logrado tan ción de Rebeca, las amigas que arrastró a la
alto sitial. ¡Qué distinto hubiese sido escribir vida religiosa...
sobre ella medio siglo atrás! ¿Cuántos actos Tenemas el derecho de conocer su otra
de amor ignoramos 7 ¿De cuántas riquezas cara. Tenemos el deber de presentarla a los
nos hemos privado? Sus hermanos ya no peregnnos.
están. Los que la conocieron y aún viven no No se pretende que este libro sea "la
recuerdan, todos, con claridad los hechos ... biografía" de Teresa, ni tampoco prescindir
hay vaguedades, olvidos. de sus escritos. Es una relación, un comple
¿Qué ocurrirá si llega a ser canonizada?, mento para comprenderla mejor. Estas pá
posibilidad que se vislumbra cercana: Tere ginas son sólo rasgos, pinceladas y reflejos
sa está obrando innumerables milagros es de su profunda y corta vida.
pirituales y corporales. No en vano Dios se Intentemos, al menos, rescatar lo que que
ha valido de ella. da: imágenes y recuerdos que mañana no
¿Qué le mostraremos al mundo si llega a estarán. El primer paso está dado para que
pertenecer a la humanidad? ¿Va a ser en ese otros se iluminen y se internen en Teresa
momento cuando alguien se atreva a escri buscando nuevas fuentes para darla a cono
bir sobre su vida? cer más.
El diario y las cartas nos hablan de su alma Que estos sencillos escritos sirvan a los
y de la unión íntima con Dios. Pero Teresa, que quieran seguirla en su camino hacia la
por humildad, calló muchos aspectos de su santidad.
vida. ¿En qué parte se refiere a los protegi
dos q'ue socorrió, a sus desvelos, entrega y
sacrificio? ¿Dónde aparecen sus actos de
infinita generosidad? ¿Dónde cuenta su va
lerosa actuación frente a la pérdida del patri
monio familiar? ¿Cómo conocer sus dolo
('"Un Lmo del Carmelo ': 7929. L1bro cuya autora es una carmelita, la
res, su sufrimiento y agonía, su heroica Hermana Gabnela del Niño Jesús. Allí aparece parte del eplstolaflo y
pasa¡es del d1ano de Sor Teresa; además la clfcular necrológ1ca. datos
actitud, su profesión como carmelita en b10gráf1cos y comentanos)
19
ay que saber reco tos convu lsiva que la ahogaba. La ma
nocer desde la in dre pensó que mori ría y gracias a sus
fancia lo que pide o raciones, cuidados y desvelos sobre
Dios a cada alma y secundar la acción vivió. Fue Ladislao, el cochero de don
de su gracia sin adelantarse a ella ni Eulogio, el que se atrevió a aventurar:
retardarla ". "Si ha salido de ésta es porque el
(Santa Te re sita del Niño Jesús) Señor espera mucho de la niña".
---
Don M iguel Fernández había manda- tes de cumplir dos años ya tenía com ·
do a busca r a un sacerdote a la casa pañera ; Rebeca, quien al contrario de
para bautizar a su h ija recién nacida. su hermana, tenía los ojos y el pelo
Llegó prematura y débi l al mundo. Le negro .
pusieron J uana porque así e ra el nom Los n iños Fernández Solar hab ían
bre de la abuela materna. Apenas logró nacido en la calle Las Rosas, en la
permanecer algunas horas con vida. mansión patriarcal de don E u l ogio,
Doña Luc ía estaba triste. Ten ía sólo quien vivía j unto a sus h ijos y nietos.
una h ija de cinco años, Lucita y dos Era tan grande la casa que los peque
va rones : M iguel de cuatro años y Lu ños se perd ían cuando iban a lejanas
cho de once meses. Prefería a las dependencias. J uan ita y Rebeca no
mujeres, eran más dóciles y sumisas. pod ían andar separadas. Eran muy d is
Al año siguiente, el 1 3 de julio de ti ntas, pero ambas se necesitaba n .
1900, tuvo otra n i ña. N u evamente le Siempre repetían a J uan ita que era la
puso J uana, a pesar de su marido, más l i nda de sus hermanas y de las
quien q uería ponerle Enriqueta como primas. En secreto se encargaba de
su madre, argumentándole, además, "
reiterárselo Ofel ia, s u mama2, que la
que el 15 de julio -d ía del ba utizo- se cuidaba desde los nueve meses. Doña
celebraba a San En rique . 1 Pero ella Lucía no aceptaba que se lo dijera n ;
quería l lamarla Juana en memoria de podía volverse vanidosa . A l a niña co
su madre, fa l lecida hacía tres años. menzaron a gustarle estos halagos.
Se llamó J uana E nriqueta Josefina Respiraban u n ambiente muy cristia
de los Sagrados Corazones. Juana por no; el abuelo e ra médico, pero no ejer
su abuela materna, E n riq ueta por com c ía, "todo el d ía se le veía pasando las
placer a don Miguel, Josefina por la cuentas de su rosario" ( D . 2). Poseía
devoción e s pe c i a l q u e t e n í a doña una g ra n fortuna que con s u habilidad
Lucía a San José, "G uardián de las la había i ncrementado. Pertenecían a
Vírgenes". Y de los Sagrados Corazo la alta aristocracia chilena. A pesar de
nes, por el amor que le profesaba al
Corazón de Jesú s : centro de I nfinita
Bondad, u nido al I nmaculado Corazón
de María. (' Actualmente se celebra a San Enrique el 13 de
A los pocos d ía s de nacer, J uana se 1ulio!
transformó en J uan ita debido a u na (2 Mama, es declf la mfiera)
22
Pila bautismal
donde Juanita fue
bautizada,
Parroquia de Santa
Ana.
(Equivocadamente
se piensa que es la
que se encuentra en
el convento
franciscano de
Curimón, que
también perteneció
a la Parroquia de
Santa Ana).
DEMOSTRACI O NES
DE AMOR
La niña repa rt ía entre sus pri mos,
hermanos y empleados los ca ramelos
y chocolates que de vez en cuando le
regalaban sus t íos y pad rinos; conten
tándose con lo que restaba. E n otras
ocasiones le presentaba los d u l ces a la
i magen del Niño Jesús del oratorio y
a h í los dejaba pa ra que El los compar
tiera con su Madre.
El Presb ítero don Heraclio Olea, un
distinguido sacerdote enca rgado de
recoger erogaciones para La Obra de
los Tabe rnáculos, rec u rr í a con f re
cuencia a Don Eulogio, l levá ndose
siempre una importante donación para
auxiliar a las iglesias pobres que ca re
c í a n de lo necesario. En una oportuni
dad -y con mucha reserva- Juanita le
en tregó una i nsignifica nte moneda .
Conmovido se la aceptó expl icándole
el g ra n bien que haría su regalo para la
digna celebración del Culto Divi no.
Estas peq ueñas actitudes serán el
comienzo de toda la generosidad que
desbordará .
EL CIELO
dieciocho kilómetros de Los Andes y a der: la com unión, los rezos, la Virgen, " B ien hijita, vámonos al cielo. Bueno,
unos sesenta de Santiago. Se exten Jesús c ruc ificado; pero lo que más le Juan ita, ¿ dónde está el cielo 7"
d í a el predio a l l í mite a rgentino. E ra un preoc upaba era el cielo. Para ella e ra " Por allá"_ Respondió señalando con
para íso para los n i ños ; las temporadas un m isterio insondable, Jesús y la Vir su í nd ice la Cord i l lera de los Andes.
se p rolongaban por lo menos tres me gen estaban allá, su abuela materna, el " Está bien, h ijita, pero f íjate, cuando
ses. La casa patronal -de a uténtica marido de tía Juan ita y todos los bue hayamos trepado estos altos montes,
arquitectura chi lena- era i nmensa. Las nos. Había escuchado que nada se tod a v í a f a l t a rá m uch o , m uch í s i m o
piezas daban a las galerías y éstas a un necesitaba en el cielo y la felicidad para alcanzar e l cielo. N o , éste n o e s el
hermoso patio central que coli ndaba consist í a en contemplar a Dios. M ien camino del cielo. Jesús en el Sagrario
con el pa rq ue . La vista se perd ía en los tras el rel igioso lavaba los pu rificado es el verdadero camino a l cielo" . 1
cerros cord i l l e ra nos encargados de en res, J uanita le ayudaba trasladándole No se cansaba de o í r hablar de Dios.
marcar el deslu mbrante paisaje. el agua. Donde estaban los padres misioneros
Ese año habían enviado a un sacer " Padrecito, ¿ vá monos a l c ielo7" en la hac ienda, se encontraba Juan ita;
dote m uy joven como capellán por el i nterrogando, escuchando . . . ayudan
tiempo de verano, se trataba del Padre do. ¡ Cómo los quería y respetaba!
Fernando Castel , asuncion ista. J uanita Catorce años más tarde escogerá el
le seg u ía sus pasos. Le abru maba con M onasterio de Los Andes y u na de las
preguntas. Todo lo quería compren- (' Tesumomo del Padre Fernando Casrel) razones por la cual l l egará a ser ca rme-
25
l ita será para orar por la santificación sus oraciones. De lo contra rio no pod ía de atenuó sus ansias; le pidió a l pres
de los sacerdotes. dormir. bítero que pasaba la temporada al l í
Ayu d a ba a preparar las m isiones. q u e l e enseñara a hacer comun iones
Acompañaba a l capellán a visitar a los "Q U I ERO espi ntuales. Don Bernardo Aránguiz le
campesinos enfermos. Seg u ía a sus COMULGAR''
explicó que sólo bastaba el g ran deseo
primos y hermanos mayores. quienes Diariamente asistía a misa con su de poseer a Jesús dentro del corazón
catequ izaban a los n iños, enseñ á ndo madre y tía J uanita2, l a hermana viuda para gozar de su presencia.
les la H istoria Sagrada y preparándoles de su mam á . Cada vez que llegaba el "¿ Entonces. yo lo tengo aqu í?" Al
pa ra rec ibir la Primera Comun ión . momento de la comunión se entriste ver la señal afirmativa del buen sacer
Estaba en todos los lugares en que se c ía . N o lograba comprender por qué no dote, cornó hac1a su hermana y con
hablaba del Señor. I ba asimi lando con pod í a recibir a Jesús. Ellas le explica gozo exclamó tocando su corazón:
ceptos divinos. sin comprender casi ban que aún no estaba preparada y " ; R ebeca. lo tenqo aqu í , lo tengo
nada. pero ten ía la s i mplic idad y la además era i m posible al no contar con aqu í "3
pu reza del niño que se deja guiar con la edad suficiente : ten ía seis años. ¿ Cuántas veces rec urnrá a la comu-
los ojos vendados; seg u ra de que el Pero de nada sirvieron los a rg umen
angel guardián, que Jesús le había tos, comenzó a impacientarse y a de
designado pa ra que la cuidara , l a lleva sea r con vehemencia rec i b i r la Santa
ba por el ve rdadero camino. Hostia.
Sufría a l no poder tener a Jesús . no
" Q U I ERO Don Eulogio Solar
sabía cómo compensa r esta privación Quiroga, abuelo
CONFESARME'' sacra mental y fue en Chacabuco don- materno de Juanita.
No todo en Juanita era a rmonioso y
perfecto. I m paciente, temperamental
y enérgica . . . , había heredado el ca rác
ter de su madre; sumándose el mal
genio y su inclinación a la pereza. Se le
veía a lgo vanidosa, otras veces arro
gante y en algu nas oportun idades vio
lenta. Lloraba por todo ; su sensibilidad
era extrema. Trataba de vencer estas
faltas, pero nadie lo notaba. Por amor a
Jesucristo se propuso -al menos- no
acostarse jamás sin haber pedido per
dón a la persona q u e en ese d í a había
ofendido.
Seg u ía peleando y conti n ua ba con su
"condenado genio". Cada vez que rea
lizaba algo malo se arrepentía de ver
dad y prometía al Señor que nunca
más lo volvería a hacer; pero nueva
mente incurría. a u n q u e con menos
viol encia. Si no se hu biese frenado en
ese tiempo, se habría convertido en un
" pequeño monstruo". ¿ Cuántas ve
ces debió morderse los labios para no
c o n test a r ? ¿ C u á n ta s veces d e b i ó
arrancar para n o golpear a otros n iños
que la molestaban?
Se exi g í a a cada i nsta nte ; q u e r í a
cambiar. H a b í a oído que q uienes s e
confesaban s e arrepentían de verdad.
Se d i rigió a l oratorio de su abuelo para
que el Canónigo don A n í ba l Ca rvaja l /a
confesase. El le explicó que era impo
sible por su corta eda d . Ante su insis
tencia, la alentó para que hablara con el
Señor, E l le daría fuerzas para aplacar
su carácter . 1
P o r la noche, nuevam ente p i d i ó per
dón a Jesús con el fi rme propósito de
modificar sus defectos.
Era tanta la ansiedad que tenía de
com unica rse con El que llamaba a g ri
tos a Ofe/ ia para que la ayudara a hacer
26
nión espiritual/ Se enferm a rá muy se
gu ido, no podrá asisti r a m i sa y se
consola rá con el gran deseo de recibir
a Cristo.
Su deseo será permanente. E l no la
dejará jamás.
" LA ASU N C I O N D E
LA VIRGEN"
La casa de Las Rosas tenia habitual
mente las puertas abiertas para acoger
a los visitantes. Familiares y a m igos
asistían por las tardes a la Bendición
del Santísimo y a rezar el rosario.
Don M iguel tenia doce hermanos4 A
media cuadra vivía don Enrique, su
hermano mayor, quien había sido edu
cado en Londres. Sus hijas, Inés y
Adela Fernández Vicuña, iban con fre
cuencia a ver a Juanita y a Rebeca.
Jugaban a " las m i sa s " . Juan ita ofi
ciaba de "sacerdote" y les Impart ía la
"comunión " . Las obligaba a cerrar los
ojos y abnr sus bocas para recibir de
rod i llas y con velos los trozos de pan
que cu idadosa mente hab ía cortado,
s i m u lando " hostias " . Luego las hacia
rezar para que no volviera a temblar.
Don Miguel
Aún recordaban con pánico el terremo Fernández
to reciente y no podían olv1dar aquella Jaraquemada con
siniestra noche. su hija Lucía.
Obedecían lo q u e ella les mandaba,
porq ue era tal la seriedad d e su actua Don Eulogio no era partidario de q u e madre dispuso que los tres niños me
Ción, que les pa rec ía que la ceremonia Juanita entrase a l colegi o ; pero doña nores partiesen a Chacabuco para evi
era igual a la que celebraban en el Lucia logró convencerlo. I ng resó a Las tar esta r presentes en la agon ía del
oratorio cuando el capel lán dec í a mi Teresianas, ubicado en la calle Santo abuelo E ulogio. Se fueron a l cuidado
sas. Domingo. Apenas alca n zó a ir d u rante d e Ofeli a .
Una tarde m1entras todos dorm ían, un mes y con escasa asistencia debido E n el campo Juan ita dormía con Re
Juan ita les anunció que presenciarían a u n rebelde resfriado. Se vio obligada beca a l lado de l a pieza de Lucho. Al
algo n unca visto por ojos vivientes. a abandonar el establecimiento por avisarles que "el Tata" había muerto,
Tend rían sus pnmas y Rebeca el privi q u e le contó a su mamá que había una llora ron con hondo dolor. Don E ulogio
legio de asistir a la "Asunción de l a a l u m na de malas cost u m b res y n o Solar había sido un ejem p l o : caba l l e ro
Sa n t í s i m a Vi rg en". L a s n i ñ i tas s e e r a n vigi l adas e n l o s recreos. Fue cas so, bueno, sencillo y se había dedicado
apostaron frente a una mesa donde tigada inj ustamente por la madre su a hacer el bien.
estaba l a 1 magen de porce l a n a de periora por l levar el cuento. Los i n q u i l i nos tam bién se entriste
M a ria que l levaba una labonosa corona Doña Lucia la sacó de i n mediato. cieron: su patrón, el q uerido doctor, el
de meta l . Se si ntió apenada, nunca pudo e n anciano y venerable señor q u e les so
Juanita s e escondió tras un biombo tender el porq u é del castigo. Siempre l u c i o n a b a s i e m pre s u s probl e m a s ,
a l lado de l a mesa. Mág1camente la le hab ían incu l cado q u e debía contarle h a b í a partido.
fig u ra comenzó a encumbrarse ante la todo a sus padres. Chaca buco enm udeció, las casas de
admi ración de las pequeñas. ¿ Cómo Al año siguiente, entró a l Colegio del clararon su duelo, los campesinos se
pudo levantarse la Vi rgen 1 Sagrado Corazón, en el Externado de vistieron de negro, las mujeres usaron
Previamente había amarrado un del la Alameda. Cuando l l evaba a lgunas sus mantas de luto. El desconsuelo
gado cordel a su corona y detrás del semanas en el esta b l e c i m i ento, su era intenso.
biombo lo fue tirando hasta conseguir Al·encontra r en Santiago el dormito
su elevacións rio del abuelo materno vacío fue una
d u ra experiencia para Juanita ; no pudo
SUS P R I M E RAS contener el l l anto, le pareció "que todo
(' TesiJmomo del Padre 4níbal Carva1al!
PENAS se había acabado"(D. 4). Pero tuvo la
(2 Doña Juana Solar era vwda de don Lws Alberto
El Señor le manifestó q u e su vida Domínguez Cerda) suficiente ente reza pa ra consolar a Lu
(3 TesiJmomo del sacerdote don Bernardo Arán
seria como la de El: " Sufrir y amar" cho, el n ieto regalón.
guíz)
( D . 1 ) y pronto aprendió lo q u e su Ma (4 Los hermanos Femández Jaraquemada eran La hacienda fue dividida en tres hij ue
estro le enseñaba : padecer en silencio qumce. habían fallec1do dos) las; la q u e correspondió a doña Lucía
y desahoga r en El su corazón. (s Test1momo de las hermanas Femández V1cuña! -la de los Baños Termales-la a d m i n is-
27
traría don M igue l .
Los Ferná ndez Solar s e m udaron a la
calle Santo Domingo a una magn ífica y
hermosa casa.
J uanrta y Rebeca regresaron al Exter
nado. Lucho volvió a su colegio San
Ignacio. A pesar de la pena deb ían
seguir estudiando y jugando en los
recreos.
Con frecuencia doña Luc ía acud ía al
Sagrado Corazón a contarle a la M ad re
R í o s , o r i entado ra e s p i r i tual de las
alumnas, las i nterminables peleas en
tre las dos hermanas. La religiosa las
reprend í a y las hac ía ponerse bien,
promet ían no volver a hacerlo ... pero
nuevamente la mamá i ba a acusarlas.
LA V I R G E N Q U E
NUNCA LA ABANDONARA
Don Mrguel conti n uaba con sus tro
prezos económ icos; por malos mane
jos en los negocios perdió parte del
patrimonio fam i l iar. La señora Lucía
debió aminorar los gastos. Pero como
la fortuna era grande, la d i sminución
no fue notoria a los ojos de los demás.
Redujeron el personal a ocho emplea
das, aparte del cochero y el encargado
de cu idar la cabal leriza.
Al dejar l a Hacienda Chacabuco, an
tes de que la d ividieran, tía Juanita le
regaló a su sobrina una i magen de loza
de la Virgen d e Lourdes bajo la condi
ción de tomarse u n remed io, pues se
negaba a hacerlo
" Esta es la Virgen que jamás ha deja
do de consolarme y de o í rme" (D. 5).
E ra la Madre de Jesús que la tomará
de la mano, para recorrer j untas el
camino al Calvario. María, la Primera
Contemplativa, será su ejemplo. La
devoción hacia E lla y el amor a su H ijo
la conduci rán a los l ugares más doloro
sos para consolarlo a El en la cruz.
Lucho le hab í a enseñado a rezar el
rosari o . El "santo rosario" como ella
siempre lo l lamó. Pro metió hacerlo to
dos los días. Para ella se transformó en
una necesidad i m pe riosa, en u n regalo
a la Virgen , en una espina menos en
Cristo. Un acercamiento a E l , una de
mostración de amor.�. i Cuánto le ayu
dól Rezaba y meditaba los misterios
más substanciales de la vida de Jesús
y su Madre.
EL SAGRADO
CORAZON DE JESUS
Con g ran celo se preparó para rec i b i r
el Socramento de la Confesión. E l Pa
d re jesuita Artemio Colom , d i rector
espiritual de doña Luc ía, se preocupó
de guiar a Juanita para pu rificar su
alma, j unto a las religiosas de su cole
gio.
Fue en el mes del Sagrado Corazón
cuando decidió cambiar por completo.
El Sagrado Corazón de Jesús, s í m bolo
del Amor Infinito hacia l a h u man idad,
desterró sus ingratitudes y faltas, co
menzando a recibir favores del Señor.
Anotaba en u n cuaderno todos los ac
tos positivos y negativos que había
rea l izado en el día.
Se esforzaba por dom i n a rse, algu nas
veces volvía a caer pero en la mayoría
de las opo rtun idades triu nfaba . Su
meta era vencerse por amor a Jesús,
no para satisfacer a los demás que se
fastidiaban con ella. No le i m portaba
que ignoraran sus proezas i nteriores.
Ya actuaba para E l .
¿ E l golpe q u e pensaba devolverle a
Rebeca, quien i njustamente le pegó
con toda su fuerza, en qué q uedó?
Juanita ten ía todo el derecho de de
fenderse si la habían agredido pnmero
y s1n razon. Su rostro se encendió de
furia, volvió a ser la peleadora de an
tes. Cuando todos esperaban la res
puesta vengativa . . . sus rasgos se sua
vizaron, la cachetada se transformó en
un beso en la mejilla de su hermana.
" Ret í rate .. beso de J udas " . Fue la
reacción de la agreso ra . 1
Se alejo, nada dijo, todav ía estaba Sagrado Corazón ataba ; pero a l atardecer, a l l í se presen
que habló a taba n ueva mente, para leerles a l g o
enfu recida . Pero había vencido.. se
Juanita. Pintura que
había vencido. Sonrió y volvió a son edificante, para escucha rlas, pa ra da r
estaba en su
reir. Ahora era todo a s í en el la : domi les algún pequeño regalo, o para aten
dormitorio.
narse, l uchar, t r i u nfar, sacrificarse . . . der a la q ue se encontraba i mposibi l i ta
callar. Por Jesús decidió derrotar su mentas no importaba el medio que da .
mal gen1o, la vanidad, el org u l lo . . la empleara con tal de no caer. Ofelia estaba acostumbrada a que le
pereza. dijera n : " Esta niña no es como las
¿ Por qué pasaba siempre pidiendo EL TE RCE R otras".
perdón 7, preguntaban sus hermanos . PATIO
Nadie sabía que l e prometió a l Señor Cada vez que una s i rvienta estaba
SOLDA DO D E
CRISTO
no dormi rse sin haber su plicado per enferma, J u a n i ta -con el consenti
dón a quien había ofendido, aunque m iento de su mamá- i ba a acompañar El 22 de octu bre de 1 909, J u an ita
fuese i nvol u ntaria mente. Nadie sabía la. Con alegría se diri g í a a l tercer patio, recibió el Sacramento de la Confi rma
que le prometió no m i ra rse a l espejo l levando algo en sus manos para rega ción en la capi lla del Externado de su
pa ra aplastar su van idad. Nadie sabía larlo a quien i ba a visitar. No era raro colegio. El I l u s t r í s i m o y Reverendí
que le prometió vencer la pereza le que le l levara ella misma la comida al s i m o Señor A. Doctor don J u a n Ignacio
va ntá ndose antes de que la manda dormitorio. Cruz, Rosa , Ofel ia, S usana, González extendió las manos sobre
sen. Sólo su madre int u í a su cambio, Antonia, Mercedes, Elvira y Lucha fue ella pidiendo que el Esp í ritu Santo le
sólo ella la comprend ía . . . desde lejos. ron testigos de su entrega, su h u m i l concediera sus siete dones : Sabidu
Luchar y vencerse, vencer y l uchar. dad, cariño y abnegación. No querían ría, Entendi miento, Consejo, Fortale
Avanzaba hacia el camino que ya se aceptarla en el servici o ; sin embargo, za, Ciencia, Piedad y Temor de Dios.
había trazado, a u nque reconoc ía hu la esperaban . Con el santo crisma le h1zo una cruz en
m i ldemente q ue apenas había dado u n "¿ Cómo es posible, señorita Juana, l a frente, signo del valor cristiano ... E l la
paso. Cre ía que m uchas veces debería que sea usted quien me sirva 7" le enseñaría a ser soldado de Cristo.
apretar una mano contra l a otra para Al verla tan seguido y notar que en Algunos años después escribirá en
evitar devolver los golpes que le propi traba sin aspavientos y salía feliz, co su dia rio :
naba n ; sabía que deb ía huir antes de menzaron a necesita rla . Cuando no " Me mostró [Jesús] su g randeza y
responder a las bu rlas de sus herma acudía, sabían que a lgo superior la mi nada y me dijo q ue me había esco
nos y primos. Más adelante, cuando gido para vícti m a . Que subiera con E l
dé otro paso, aprenderá a callar sin a l Calva rio. Q u e emprenderíamos j u n
necesidad de escaparse. E n esos mo- (' Tes(lmomo de Rebeca! tos la conqu ista de las a l m a s : E l , Capi-
29
tan, yo, soldado. N uestra arma, l a mente capacitada. Bajo la guía de l a Juan ita, por encont rarse en retiro, no
Cruz. L a divisa, el amor" ( D . 3 7 ) . Madre J u lia R íos y d e l a Madre Ramo pudo asisti r. Pero s u madre le pidió al
L a madri na d e confi rmación fue su na G u m ucio fue i nstru ida en el colegio. sacerdote q ue también consagrara a
querida tía J uan ita, "tía mamá", como Por otro lado, e l Padre Colom y el su h ija. (Fue ésta la q u i nta casa de
la llamaba. E ra mayor que doña Lucía y Padre Falg ueras se encargaban -a pe Santiago donde se rea l izó la Entroniza
el n úcleo de la fam i l i a . Se destacaba dido de doña Luc í a- de enseñarle en la ción del Sag rado CoraLó n . )
por su clara inteligencia, por su ternu Ig lesia de San Ignacio. Juan i t a sólo s a l i ó del dormitorio en l a
ra, entereza y sobre todo por su gra n Se acercaba su día más feliz, faltaban noche para entrega rle la carta a sus
generos idad. Q u e r í a a s u sobrina pocas semanas. Desde siempre supo padres y frente a ellos se a rrodilló pi
como a una verdadera h ija. abrir su alma a Jesús y por E l ya era diéndoles perdón por todas las faltas.
M uy temprano J u a nita se levantaba. capaz de dar la vida. A sus hermanos también les pidió per
Antes de pa rtir a l colegio, asistía diaria Se le ve ía a legre, tierna, servicial, dón, uno a uno de rodil las. Después se
mente a misa, acompañada por Ofel ia, caritativa. Pa rticipaba en los j uegos dirigió a la cocina y h u mildemente su
su madre o Lucita. Su oración era sen con notorio entusiasmo. plicó perdón a los empleados. Llora
cilla pero muy elevada. Promet ía a Je Una semana antes, se acog ió a un ban a nte tan hermosa actitud.
-
sús cumplir con sus deberes escola reti ro en el colegio, prolongándolo por Deseaba que Jesús entrara a su cora
res, a u nq u e había materias que no las ta rdes en la casa con la autoriza zón y no se moviera más de a l l í y para
soportaba. ción de su m a má Se recogía en su e l l o se h a b í a preparado con tanto
dorm i torio para meditar y úrar. Allr amor. Por lllllg Ún mot1vo quería que El
JESUS comía sola privándose de l o que más encontra ra alguna mancha. Ansiaba la
SACRAMENTADO le g ustaba. pu rificación absol uta, borrar todos los
Su mamá le había concedido el per Desde el coleg i o escribió u na carta a defectos de su infancia q ue podrían
miso pa ra hacer la Primera Comunión sus padres que les entrega ría en la ensombrecer su a l m a .
y para ello se preparó con gran dedica noche, víspera del gran d í a . E s a noche rezó c o n m á s fervor que
ción durante un año. Le agradeció por E s a m i s m a tarde f u e consagrado s u n unca, le rogó a la Santísima Virgen
no haberla dejado hacerla antes, reco hogar a l Sagrado Corazón p o r el Reve que le tomara su mano para acerca rla a
nociendo q ue no estaba suficien te- rendo Padre M a teo Crawley-Bovey. El cuando l lega ra el momento de la
comu nión.
Carta de Juanita Sus padres no pod í a n dormir. Doña
dirigiqa a sus Lucía estaba muy susceptible, espera
padres. ba u n h ijo, se encontraba de ocho me
ses. Acababan de leer la carta de Jua
nita. E l la lloraba recordando el acto de
h u m i ldad q ue h abía rea l izado h a c í a
poco su peq ueñ a . D o n M iguel rnuy
conmovido releyó la carta .
Santiago, 1 O de septiembre [de 191 O]
-
Señor M iguel Fernández y Se ñora
Padres muy a mados,
"Gracias por todas las bondades que
he recibido de Uds . , y por haberme
puesto en este colegio; aquí me ense
ñan a ser buena y piadosa y sobre todo
me han preparado para hacer mi pri
mera Comunión.
"Ahora sólo me falta pediros perdón
por las desobediencias, rezongos que
he cometido. Espero no volver a hacer
más esas faltas.
"Su hijita q ue ta nto los q uiere, " (C 1)
Juana Fernández Solar
30
( � - --
¡
o
l,
1
1-
Recuerdo
Dll N I
PRIMERA C O M U N IOH
1 �r....: �Ndn/
ecr:J c\�.fa..•.-
..
Al d i rigirse con su fam i l ia hacia el " N o es para describir lo q u e pasó por pensaba en Jesús, ya estaba sacra
colegio i ban rezando por ella y ella a su m i alma con Jesús. Le ped í mil veces mentado en su corazón.
vez rogaba para que el tiempo volara y que me l levara, y sentía su voz q u e rida El la tomó para sí y no la dejó jamás,
tener pronto a Jesús: por primera vez" ( D . 6). porq u e Juanita no permitía alejarlo.
- Venid Jesús mío, venid. Oh mi sal Su alma estaba tan l i m pia y tan trans B uscaba el silencio para o í rlo. Creía
vador, venid vos mismo a preparar mi parente su pensam iento q u e pudo q u e a todas les suced ía lo mismo al
corazón. oírlo: hacer la Primera Comunión.
Las treinta niñitas entraron a la capilla -H1j'a mía dame tu corazón pues yo Sobre esto le escribirá al Padre Fal
en dos filas. Las encabezaba la Madre quiero hacer de él mi templo. g uera s : " Desde que h ice m i Primera
R íos y al final iba Monseñor don Ra Desde ese m om ento ella entregó s u Comunión, N uestro Señor me hablaba
món Angel Jara, q u ien les daría la Sa corazón . . . y s u a l m a s e convirtió e n e l después de com ulgar. Me dec ía cosas
g rada Comunión. Ava nzaba n con la mi templo de Dios. que yo no sospechaba, y aun cuando le
rada baja. Les esperaba u n recli nato pregu ntaba. me decía cosas que iban a
"Jesús, yo te amo; yo te adoro" ( D .
rio, cubierto de gasa blanca donde se pasar, y suced ían. Pero yo seg u ía cre
6).
hi ncaro n ; en cada uno había u na vela y yendo q u e a todas las personas q u e
u na azucena. A l u n ísono l a s n i ñitas rezaban des
pués de recibir la hostia : com u lgaban l e s pasaba t g u a l , y una
La vela, como s í m bolo de fe. vez le conté a m t mamá no me acuerdo
La azucena, como s í m bolo de pu re
-Reina de los ángeles y de los hom
bres, divina María, hoy que es el día qué cosa de lo que N uestro Señor me
za. dijo. E ntonces me dijo lo dijera al Padre
Juan ita iba muy linda, su m i rada irra más feliz de mi vida, porque Jesús
vuestro divino H1jo se ha dignado a Colom, pero a m i me daba vergüenza"
d iaba a mor.
admitirme a la sagrada mesa, os ofrez (C. 87)
" Nos acerca m os al a l ta r m ie n t ras
cantaban ese hermoso canto : Alma co mi corazón como homenaje de gra
titud y amor e imploro con confianza CAM B I O D E
Feliz q ue jamás se me olvidará" ( D . 6).
vuestra protección. Dignaos, Virgen CASA
Alma, alma feliz acude
En este triste suelo Santísima, mirarme como a h1j'a vues E l 1 2 de octubre nació Ignacio, ú ltimo
de la hostia bajo el velo tra, y no permitáis tenga la desgracia h ijo q u e tend ría el matrimonio Fernán
Jesús a ti se da, de manchar otra vez la vestidura de la dez Solar. J uantta lo trataba con mu
Jesús a ti se da. inocencia lavada con la sangre de cho amor y le g ustaba cuidarlo.
vuestro H1j'o, con la cual me he presen Don M iguel se alejaba largas tem po
Deja su trono augusto tado hoy al divino banquete. Alcanzad radas para trabajar en el campo . Los
el Rey de alta gloria me la gracia de aborrecer elpecado, de negocios iban de mal en peor. Debie
El Dios de la victoria despreciar las vanidades del mundo y ron mudarse de casa : esta vez se cam
se h umilla y baja a ti.
morir amando a Jesucris to. . biaron a la calle Ejército; barrio tam
" Morir a mando a Jesucristo" . . . Que
bién a nstocrático. El n u evo hogar era
Alma feliz, alma feliz acude ría mori r, i n m olarse por amor a E l .
i nferior al de Santo D o m i n g o . Aún
ofrécele tu vida Por l a tarde, estuvo m u y visitada. manten ían u n nivel de vida bastante
Queda por siempre umda Recibió numerosos regalos que ates- - holgado, aunque el padre se encontra
a tu Señor. taran la cómoda y su cama. Pero sólo ba en senas dtftcultades.
31
Al despertar, J uan ita, hacia su medi
tación y antes d e asistir al colegio iba
dia riamente a la Parroqu1a de San Láza
ro ; l uego volvía a casa a tom a r desayu
no, y puntualmente part ía al Externa
do. Para esto debía mad ruga r.
"Todos los d ías comulgaba y hablaba
con Jesús largo rato. Pero mi devoción
especial e ra la Virg e n . Le contaba
todo . Desde ese d ía [su Primera Co
m u nión] la tierra para m í no tenía atrac
tivo. Yo quería morir y le ped ía a Jesús
que el ocho de diciembre me llevara"
(D. 6)
CHACABUCO
32
abiertas , eran para Juan ita las puertas guardada en grandes tarros. Otros ta Se lavó con agua fría, se puso u n senci
del pa ra íso. Con Rebeca y Lucho se rros de lata con gal letas azucaradas, l l o vestido de perca la, como a su
hab ían bajado antes de doblar al acce rellenas con confit u ra , algunos con mamá le gustaba para Chaca buco, l ue
so del fundo. All í les esperaba Sara lenguas de gato, dos más con gal letas go un delantal blanco, con vuelos en
G uerra, la hija del adm i n istrador. Juan i de l i món en formas de estre l las y me las mangas.
ta y Rebeca la abrazaron ; ella tenía dialunas. Y allá estaban los más codi Sin hacer ruido, salió al corredor diri
doce años. ¡ Cuánto las quería ! Con ciado s : lo que guardaban bol l itos. Lle g iéndose apresu rada a casa de Filome
ansias esperaba estos momentos . Los naron sus bolsil los de el los . na, a u nos cien pasos de la reja de
cuatro corrieron entusiasmados hacia Ahora le tocaba al repostero; las ven entrada. La saludó con cariño y le pidió
la casa. Las pal meras simétricas, m u tanas con m a l las para evitar las mos las llaves de la capilla.
cho más elevadas las de un lado, pare cas, los m uebles cubiertos con már Nadie de la casa grande había des
cían inclementes a sus pasos . . . no m o l . ¡ Todo o l ía a lim pio, todo olía a pertado. Los trabajadores estaban en
pod ían i n c l i na rse, pero n i n g ú n n i ñ o rico ! Lucho leva n tó u n i n maculado las faenas y los si rvientes ya tomaban
dejó de levantar s u vista para saludar paño ca usando adm i ración : eran "sco el desayu no en s u comedo� al lado de
las. nes". Los pancitos aún no hab ían sido la cocina.
J uanita abrazó efusivam ente a todos llevados al horno. Desca nsaban sobre Se enca minó hacia el parq ue por de
·
los pequeños que corrían tras e l los. el m á rmol g risáceo alineados en o rde trás de la capilla. Dio u na larga vuelta
Sal udó con amabi l idad y afecto a los nadas filas. para no ser vista en el patio . . . A Juanita
campesinos y m ujeres . Lucho, Juanita y Rebeca no dejaron le gustaba pasa r desapercibida.
Al cruza r las puertas, ya había m i rado espacio sin registrar, cajón sin abri r, Escogió las flores blancas más l in
hacia la izqu ie rd a ; a l l í estaba s u queri dulce sin probar. das, las depositó en las gradas frente a
da capilla con el alto campanario . . . · se Los niños se reu n ieron en el parque la entrada lateral de la capilla. Abrió la
hi ncó persignándose. Cruzó el g ran había que hacer planes. Miguel Fer pesada puerta cerrada con un gran
pórtico de la entrada principal, abarcó nández Solar, I gnacio Dom í nguez So candado.
con su m i rada las galerías, el patio, el lar, Teresita Solar Vicuña y Luóta Fer Ante el sagrario se h incó, retiró los
pa rque. Luego vio los cam pos . . . y la nández Solar eran los grandes. Fran dos floreros del altar que estaban l i m
Cordillera de los Andes. cisco Javier Dom í nguez Solar, desde pios y con agua. Con del icadeza y gus
¡ Los Andes, indicaba el fin de sus hac ía tiempo no formaba pandilla con to los a rreg ló en la escal inata . En un
tierra s ! ¡ Los Andes será el fin de su ellos, tenía veinte a ños. Los ch icos par de viajes los depositó en cada cos
vida ! ¡ Los Andes será para Chile su eran Lucho, Juanita, Rebeca, Teresita tado del altar.
apel lido ' Jaraquemada Astaburuaga, Sara y los Arrodi llada ante el Señor le expuso
Se juntó con sus primos y hermanos n i ños del cam po que se irían i ncorpo sus propósitos para el vera n o : Lucha
para reconocer cada rincón. Sin propo rando a medida que i ban perdiendo "la ría más que nunca por vencerse. Siem
nérselo, se di rigieron a la cocina salu vergüenza " . ¡ Sería u n verano inolvida pre tendrían, El y su Madre, flores
dando efusivamente a los sirvientes. ble ! Otros primos l legarían después. bonitas y frescas. Realizaría todos los
Luego inspeccionaron lo que les ha M ientras discutían los ba ndos, nadie temas que le habían dado en el colegio
bían preparado. La negra coci na de advirtió que J uanita ya no estaba ; se sin quejarse y con alegria, aunque los
leña fu ncionaba -al parecer de los n i había alejado, cruzando la huerta y el d e m á s n i ñ o s j u g a s e n . Co m u lg a r í a
ños- d ía _y noche. No recordaban ha patio. m ientras el capellán permaneciera e n
berla visto apagada. El patio de servi Frente a la fachada posterior de la el campo. Ayudaría a preparar l a s m i
cio, entre la huerta y el parqu e -cerca capilla, se cobijó bajo u n cedro buscan siones y enseñaría a los n iños el cate
no al extremo posterior de la capilla-, do el s i lencio para sum i rse en Jesús. cismo; les daría buen ejemplo y no se
separado de ella por altos cedros. era Los ni ños desatend ían los infructuo mostraría o rg u l losa . No se envanece
la fascinación : pollos, gal linas, pavos . . . sos l l a mados de las mamas que ha ría por los ha laqos de sus t íos, los que
sand ías e n e l suelo y frutas secándose bían encendido las calderas para el constantemente alababan su belleza.
al sol en altas techu m b res metálicas. agua caliente. E ra la hora del baño. Acompañaría a s u mamá a socorrer a
U n frondoso parrón con una m esa para Juanita acudió de in mediato. Su equi los enfermos llevándoles medicinas y
el servicio, sillas de m i mbre . . . gra ndes l i b rio consist ía en saber com binar lo palabras de aliento. Visitaría con Sara a
canastos . Más atrás la ropa colgando, divino con lo h u ma n o : cuando había los ancianos que ya no pod ían levan
recién lavada en la artesa del patio. que jugar era la primera de todas, la tarse. No pelea ría con nadie. Obede
La despensa era lo que más le gusta más animada, la más aleg re y competi cería al primer l lamado . . . Lo iría a ver
ba : una a mplia pieza con estanterías y tiva, pero también sabía retirarse para con frecuencia d u rante el d ía para que
m u ros blancos. N u m e rosos y ordena esconderse en C risto sin que nadie lo El no se sientese solo.
dos frascos sin etiquetas delataban su notara. Seg u i r ía la vol u ntad de Dios y no la de
contenido por el color: manjar blanco, Además, se había propuesto obede ella.
mermeladas transparentes de damas cer. Chacabuco despertaba. Las mamas
co, de fruti lla, de g u i nda y ciruela. M ita se d i rigían con jarras de porcelana a los
des de du raznos conservados en al PROMESAS dormitorios de los niños. Los postigos
m í bar, porotos verdes, castañas pasa se abrían y las señoras ya estaban
das, d u lce de m e m brillo rubio en potes No esperó que Ofelia l l egara con el dando órdenes. J ua nita abrió el ropero
de porcelana. I n mensos reci pie ntes agua, abriera los postigos y la vistiera. y descolgó su ropón.
de madera con tapas -adosados a la Muy temprano se levantó haciendo su Fue a buscar s u caballo, que ya esta
pared- conten ía n azúcar, harina, poro acostumbrada meditación de rodi l las ba ensillado ; con destreza se su bió. Al
tos . . . l entejas . H a ri na tostada tibia,_ frente al c rucifijo . Rebeca aún dorm ía. paso abandonó la l laver ía, cruzó el par-
34
Lucía, Juanita y
Rebeca disfrazadas
de monja en el
oratorio de los
Fernández Solar.
que, llegó a los potreros y galopando ropero una pesada caja, sacó de ella quería que ella la preparase.
se alejó hacia los faldeos cordilleranos. algu nas gasas y u n u ngüento que su Jamás los retaba, no se cansaba de
Lucho al avistarla la siguió en su caba mamá utilizaba para las heridas . Re repetir una y otra vez las lecciones.
llo. ¡ Era difícil aventajarla ! M ontaba de gresó corriendo a la cocina. E l niño -¿ Quién es Dios 1 Dios es el ser infini
lado como una gran dama. Su abuelo lloraba de s u sto. Lo besó con ternura, tamente bueno . . .
E u logio le hab ía enseñado. A s u regre diciéndole que por amor a Jesús debía -¿ Para qué fui mos creados /
so, don Miguel la observaba con admi ser va liente. E l pequeño calló y m ien -¿ Qu iénes fueron n uestros pnmeros
ración. La ayudó a desmontar, estre tras lo c u raba le entonaba canciones padres 1
chándola con cariño. Ella lo abrazaba y infantiles que terminaron tranqui lizán Donde se complicaba la clase e ra
besaba. ¡ S e veían tan poco ! dolo por completo. Sacó el fino pañue cuando debía enseña rles los rezos.
lo de su bolsillo y sin pensa rlo dos Sara no pod í a aprenderse el Yo Peca
AMOR veces lo anudó en el brazo herido para dor. Pero su abnegación no ten ía l í
AL PROJIMO
sujetar la gasa. m ite . . . volvía una y otra vez a repasár
Con especial dedicación se prepara Ofelia y S u sana sólo m i raban, esta selo.
ban para las m isiones. Doña Lucía y s u ban acostu m b radas. Ella socorría a to Y al h ijo de Filomena, Pa ncho, h ubo
hermana, acompa ñadas p o r Teresita, dos los niños, Sabían lo que vend ría que recitarle cientos de veces el Padre
Juan ita y Rebeca partieron a "censar" después ; j unto con despedi rlo y alen Nuestro. Se sabía el comienzo. pero
las casas de los inquil inos. E n el cami tarlo, le daría algo para comer. S u cuando le tocaba decir . . . venga a nos el
no se les u nieron Sara y Fidelisa. mama, adelantándose, envolvió una tu reino. . . no era capaz de recordarlo
Las señoras entraron a l hogar de los porción de q ueque y algunos m eren n unca.
M u ra ; las n i ñ itas. algo cansadas de gues. Se los entregó al pequeño, quien Al que más se había esforzado le
tanto recorrer y o í r pregu ntas -se que desapareció sin agradecer. daba galletas, algún caramelo o lo que
daron af u era-, sentadas en un banco encontrara. En los recreos. asesorada
buscando la sombra del corredor. U n " PRO FESORA por Rebeca y Sara, organizaba compe
n i ñ o m uy pequeño se asomó a la ven DE RELIGION'' tencias. ensacados. carreras y concur
ta na. J uanita lo llamó porque había Juan ita tenía un grupo de ni ños, algu sos.
notado que tenía una fea herida en el nos mayores que ella, a los que les
brazo, estaba sucia. abierta y algo san enseñaba el catecis m o ; pronto harían LAS M I S I O N ES
grante. Le tomó la mano y se lo l levó la Primera Comunión. E n u n comienzo DE CHACABUCO
para curarlo a las casas patronales. doña Lucía le había ordenado secun Hacía una semana que había l legado
Tuvo que detenerse para consolar al dar a los primos y hermanos mayores el cape l l á n . D u rante tres d ías confesó
peq ueño, le hizo cariño asegurándole porque ten ían más experiencia, pero a la gente del campo y de los a l rededo
que no sentiría dolor. E n la cocina le cuando vio que era la más constante, res . I m partía la c o m u nión a los enfer
lavó las manos y la cara, tomó una la más empeñosa. además dominaba mos y celebraba dos m isas diarias .
servilleta, la h u m edeció y suavemente bastante bien lo que enseñaba y por Dos sacerdotes misioneros vend rían a
l i m pió la herida. Le pidió que la espera añadidura tenía m ucha paciencia, le ayuda rlo. Se les esperaba de un mo-
ra, encargándoselo a Susana. Entró al permitió formar u n g rupo de cuatro mento a otro.
dormitorio de sus padres y extrajo del niños. a los que se les sumó Sara. pues Los n 1 ñ o s h a b í a n confecc 1 o n a d o
35
u nos farolitos de papel de diversos n i ños q u e c o m u l g a r í a n por · p r i m e ra de raso blanco bordado ta mbién en
colores forrando u n armazón de alam vez, cerró sus ojos olvidándose de oro . Don M iguel, don Francisco 1 , Mi
bre que llevaba una lata debajo para todo lo que suced ía a su a l rededor. guel y Francisco Javier sujetaban el
sostener la vela. El a rmazón ten ía en la Luego del desayuno. los n iños agra pa lio. Les segu ían los ni ños más gran
punta otro alam bre para colgarlo a los decían las medallas que tia Juan ita les des vestidos de monag u i l los que car
árboles. repart ía. gaban en a ndas a la Santísima Virgen.
G u iados por tía Juanita, g randes y E n la tarde celebra ron los bautizos. Tras ellos, las señoras de la casa patro
chicos, patrones e i n q u i l i nos, hicieron La verdad. que de todas las ceremo nal con mantillas negras y rosarios.
-
seis gigantescos a rcos de flores en nias, a los ojos de los n i ños. ésta era la Luego los más pequeños confu ndidos
·
estructu ras de madera u nidas con menos atractiva. Los pequeños llora con los hijos de los inquilinos. Des
alam bre y rellenas con pinos donde ban. las madrinas los pasaban a las pués los q u e habían hecho la Pri m e ra
i n c rusta ron m a rga ritas, buganvi l la s . madres para que los calmaran. pero Comun ión, los confi rmados y los re
cabezuelas, salvias. hortensias . . . , for inútilmente los mec ían. cién casados. Los cam pesinos desfila
mando en el centro de cada arco dife El domingo comenzó con treinta per ban vestidos de h uaso. los em pleados
rentes figuras. sonas que se confi rmaro n : n i ños y con su mejores atuendos . . . las sirvien
Doña Lucía y su hermana hab ían sa adu ltos. Los h ijos de los patrones en tas de blanco.
cado de la pieza de la ropa blanca los tonaron Veni Creator. Después de la Los jardineros y los hortelanos ha
vestidos de Pri m e ra Comunión. Los i m posición de las manos, l lamando a bían a rreglado tres he rmosos altares
mandaron a a l m idonar para recuperar cada uno por su nombre o aquel n uevo en el parq u e . Los trabajadores más
el apresto. Ta mbién escog i e ron los que habían escogido, el capellán les jóvenes transportaban los a rcos de flo
mejores velos. Quince niñitas y nueve h izo una señal en la frente con el santo res.
n i ños recibi rían a J esús. Los hombres crisma. Era un espectáculo inolvidable que
llevarían camisas blancas y pantalones Al anochecer fue la procesión para estremecía a sus participantes.
negros. tributar públ icamente una alabanza a Juanita avanzaba cantando con los
E n la cocina preparaban sabrosos Dios y a la Santísima Virgen . Cada ojos hu medecidos por la emoción.
manjares. Arreglarían -com o siem persona l l evaba una vela. El parque D i rig ían su vista hacia arriba y h u m i l-
pre- grandes mesones. cubiertos con estaba i l u m inado por los coloridos fa demente rogaban perdón :
sábanas. Tazones de chocolate cal ien rol e s . Los sacerdotes p reced ían el Perdón, Oh Dios mío
te. galletas, brazos de reina, q ueq ues desfi le. E l señor capellán. al centro de perdón e indulgencia
i ndividuales, jarabes, pan dulce y tor los otros dos. portaba la custodia de perdón y clemencia
tas de m i lhojas . . . atesta rían las mesas oro exponiendo e l Sant ísimo Sacra perdón y piedad. .
para los n iños que harían la Primera mento resguardado por el palio portáti l Pequé, ya mi alma,
Comunión. su culpa confiesa.
E l viernes se efectuaron los matrimo Mil veces me pesa
nios. Las parejas llegaron en carretas de tanta maldad.
engalanadas con m u lticolores flores al Perdón, Oh Dios mío . . .
igual que los caba l los. Debieron cruzar Pa rec ían ángeles q u e s e acercaban
el a rco de corazón y el de las a rgollas. al cielo. La solemnidad, el respeto, el
E l capellán y dos sacerdotes las reci ánimo. el fervor, la u nión . . . hicieron
bían en la entrada. Las m ujeres las temblar sus voces. Pasaron bajo los
esperaban con mantillas; los hombres noga les i l u m i nados. El cape l l á n les
vest ían pantalones oscu ros. fajas tri hacía detenerse para reza r frente a
colores, camisas blancas y sombreros cada altar. Al sa l i r a campo abierto la
negros. Los n iños aplaud ían a las pare exaltación t raspasó los corazo n e s .
jas. Juan ita y Rebeca no querían per U n a noche despejada se enlazó a l a
der detalle, pero al mismo tiempo, es l u m i nosidad de l a s velas y l a s a l mas.
taban ansiosas por que pronto acabara De rodil las. m i rando a la tie rra. supl ica
la ceremonia. Habría asado, empana ron amor al Señor :
das, sand ías rellenas con d u raznos y De rodillas Señor de rodtflas
uva rosada. y en el polvo inclinada la frente.
A los ni ños de la casa se les permitió Hoy venimos a Ti Dios clemente
asistir a la fiesta . . . pero a l comenzar los con amante, con fiel corazón.
bailes. guita rreos y payas, doña Lucía Que si un tiempo el ingrato olvtdara
los l lamó para que comiesen el postre Adornos de por el mundo su Amor y sus Glorias
en la cocina. E l los reclamaron porq ue porcelana del lamentando tan tostes memorias:
querían presencia rlo todo. dormitorio de hoy humtfde te pido perdón.
La Primera Comunión fue al d ía SI Juanita. Aquí estamos Señor, aquí estamos
g u i ente. Juan ita estaba org u l losa. Pan anegados de llanto los ojos,
cho había aprendido sus oraciones, que se acaben Señor tus enojos
Sarita dominaba el Yo Pecador. A pe pues que somos tus hijos al fin. . .
sar de que los n iños entonaron otra Jesús iba con e l los. era El q u ien los
canción. no dejó de recordar Alma Fe guiaba.
liz. Arrod i l lada y en el ú ltimo rincón, Lentamente regresaron hacia la capi
para darles lugar a los fam i l iares de los lla a l u mbrada con n u m e rosos ci rios y
36
deco rada con m a ravillosos a rreglos
florales. N o pod ía contener a tanta
gente. Desde las g radas. el capellán
celebraría la bendición solemne del
Santísimo Sacramento exponiendo la
custodia con la Sagrada Hostia a la
adoración de los presentes. Entonó el
Tantum Ergo, luego recitó las alaban
zas e i m pa rtió la bendición.
H i ncados m i raban hacia el cielo.
E ra la despedida.
Nadie quería moverse, volvieron a
postrarse en el suelo, agradeciendo al
Señor los favores recibidos.
La retirada fue en silencio . . . desea
ban retener en sus cuerpos y en s u s
a l m a s , recién pu rificados, lo que ha
bían vivido. lo que h a b ían soñado. Dios Grupo fa miliar en fu ndamento de su patria. Las a l u m nas
Chacabuco; al
se introdujo e n e l los. Desde sus cora pertenecían a la alta b u rg ues ía. Al iado
centro, don Eulogio
zones brotaban propósitos. en m ien dé cada coleg i o pagado debía haber
Solar, a su
das, a rrepenti mientos . . . promesas. izquierda, doña otro g ratuito.
En la pobreza como en la abundancia, ,Juanita Solar de Magdalena Sofía había sido beatifi
os amaremos, siempre Dios mío. En la Domínguez. Atrás, cada hacía n ueve años 2 Las religiosas
prosperidad como en la desgracia, os doña Lucía rezaron d ía y noche por s u beatifica
abrazando a J u a n íta
amaremos. . . ción y ahora -junto a las a l u mnas
y don Miguel
En la alegría como en la tristeza, os abrazando a Lucho.
oraban diariamente por su canoniza
amaremos. . . ción.
En la vtda como en la muerte, os J uan ita intensificaba su amor a la
amaremos. . . Santísima Virgen que se veneraba en
¡ Ojalá pudiéramos amaros con un el colegio bajo la advocación de Mater
amor puro como el de vuestra Santí Adm i rabilis. F rente a s u h ermosa i ma
sima Madre ' gen las n iñas pronunciaban la oración :
Esa noche habían recibido la presen a migas. Se exigía en el estudio, pero -¡ Oh María, Madre verdaderamente
cia del Dios Creador. aún no se esforzaba lo suficiente para admirable; admirable por los privtle
destacar. Chaca buco no pod ía borrarlo gios y gracias de que Dios os colmó,
EL EXTERNADO con facilidad : las bromas, los juegos, admirable por vuestras virtudes y mé
DEL SAGRADO CORAZON los paseos y las m isiones . . . sobre todo ritos; admirable en el cielo por la gloria
Juanita y Rebeca partieron tristes al las m i s iones, a su parecer las ú ltimas de que fue revestida; admirable en la
colegio; el recuerdo de Chacabuco es h a b í a n s id o l a s más p rovec h o s a s . tierra por las innumerables gracias que
taba muy cercano. Las prolongadas ¿Sería porque estaba más g rande y nos alcanzáis, admirable por la protec
estad ías en el campo, el contacto per pod ía recibir a Jesús? ción verdaderamente maternal con los
manente con los campesi nos y los ¡ C uá nto contri b u i rá n las m isiones que amparáis a los que particularmen
juegos con sus h ijos habían i mprim ido en moldearla ! Siempre tomará la parte te os están corysagrados.l . .
en las hermanas u n acento algo rústico más activa. Será m i sionera en la tierra L a Madre Goñi era l a superiora, y la
en el l enguaje; más notorio en Juan ita. de su fam i l ia, en Cu naco, Algarrobo, d i rectora, la Madre R íos. Esta última,
Pro n unciaban la "efe" como "jota" . San Pablo . . . Escogerá el Carmelo para había apreciado las cualidades de J ua
S u s compañeras s e burlaba n . converti rse e n m i s io ne ra de C risto, nita. M a n te n í a n l a rgas conversacio
Cuando Ofelia l legaba a buscarlas, salvando a las almas con la oración. nes; la religiosa la guiaba por el cam i n o
mofándose le dec ían : " La Fuana se El colegio había sido fundado e n Chi del deber, p o r el c a m i n o d e l b i e n y por
j u e " . Juanita se molestaba al principio, le hacía medio siglo por la Sociedad del el cam i n o de Dios.
más de una vez les contestó, otras Sagrado Corazón, encabezada por la
veces se mordía los labios. Pero termi Reverenda Madre Du R usier. La Socie OCHO DE D I C I E M B R E :
nó riéndose con ellas. Sólo lo hac ían dad rel igiosa fue creada por Magda le SIEMPRE ENFERMA
por divertirse sin intención de herir. na Sof ía Barat, en París. el año 1 800. D u rante cuatro años seguidos, Juan i
Rebeca nu nca pudo acostum brarse, Su propósito era hacer desde el centro ta s e enfermará los fines de a ñ o .
enfurecida les presentaba batalla. Su del Corazón del m i s m o Cristo -y al Siendo s u s d ías críticos l o s o c h o d e
hermana la calmaba : ¿ Qué i m portan calor que de all í irradiaba- la formación diciem bre . Había pedido a J esús que
cia tenía que las encontra ran tan " h ua de las jóvenes que luego serían el en esa fecha, d ía de la I n m acu lada
sas" , si era cierto?, ¿ cambiaban en Concepción, se la llevara.
algo las cosas?, ¿ q u é de malo tenían En 1 9 1 1 pensó que moriría. C reyó
los h uasos� que desde el cielo la estaban favore
(' Franc1sco Solar Armstrong, hermano de doña
Juanita ya se había habituado a las ciendo en su petición.
Lucía!
normas del Sagrado Corazón. Quería a (2 Fue beatificada el 24 de mayo de 1903 y Pero fue al año siguiente cuando es
su colegio; ten ía m uchas y verdaderas canomzada el 24 de mayo de 1925) tuvo m uy m a l : Le dio difte ria. A doña
37
m i a l ma . Yo, en ese tiempo n o vivía en
m í . E ra Jesús el que vivía en m í . M e
levantaba a l a s siete, cuando s e levan
taba Rebeca para el colegio. Ten ía ho
rario para todo el d ía, pero todo lo hacía
con J es ú s y por Jesús" (D. 7 ) .
" N uestro Señor m e mostró c o m o f i n
la santidad. Y ésta la alcanzaría hacién
dolo todo lo mejor posible" ( D . 8).
El 8 de diciembre se sentía muy mal.
E l 2 5 tuvo una ala rmante fatiga. Los
médicos decidieron operarla. La trasla
daron al Pensionado de San Vicente el
d ía 28.
" Sólo Dios sabe lo que sufrí, tener
que i r a morir fuera de la casa me daba
pena. Por otra pa rte sentía una repug
nancia tan grande a dormir en camas
donde otros enfermos habían esta
do( . . . ) .
" M e f u i c o n mi m a m a y m i m a mita e l
l u n e s e n a uto. Llegué al Pensionado
como m u e rta con las fatigas, pero lue
go volv í" ( D . 8).
"Asunción de la Antes de hospitalizarse, comulgó a
Virgen": Oleo que
las cinco de la mañana con su mamá y
mandó a pintar don
Eulogio Solar. El
Ofelia. " ¡ Qué com u n ión ! Cre ía que
rostro de la Virgen era la última, le ped í a N uestro Señor
corresponde a su con toda m i alma que me diera valor y
esposa doña Juana serenidad . ¿ Qué habría sido de m í sin
Armstrong, los el auxi l i o de Jes ú s ? i O h , Jesús, d u l
ángeles de abajo
císimo, yo te amo ! " ( D . 8) .
representan a sus
diez hijos; al centro, Los m édicos habían permitido a don
hacia la izquierda el Miguel y a tía Juan ita entrar a la sala de
angelito es la mamá operaciones. Pero s u padre no tuvo el
de Juanita y al valor suficiente para asisti r a la inter
centro hacia la
vención q u i rú rgica. En esos tiem pos,
derecha el angelito
las operaciones i m plicaban un a l to
es tía Juanita.
Los ángeles de riesgo; además estaba muy delicada y
arriba son los de la débil, y había sufrido continuos des
guarda d e cada uno mayos.
de los hijos. Años más tarde, don Miguel tampo
co tendrá valor para ir a dejar a su h ija al
Lucía se le notó angustiada ; una de Y con la enfermedad me había puesto Monasterio de Los Andes.
s u s h e rm a n a s , M a r í a del Carmen, tan regalona que no pod ía estar sola. E l Fel izmente, todo salió bien aunque
había m uerto de l o mismo a los doce d ía q u e me refiero, la Lucita estaba "el dolor era terrible y el cloroformo
años . Juanita tenía doce años . Se de enferma y la E lísea -una sirviente que me causó terribles efectos, pero así
sesperaba al verla sufrir en s ilencio. cuidaba a m i abuel ito- fue a acompa me acordaba de ofrecérselo a N uestro
Una tarde, cuando vio s u rostro crispa ñarla. E ntonces me dio envidia y pena Señor, pues mi mamá me lo recorda
do por el dolor, no pudo dejar de dec i r y me puse a l lorar. M is ojos llenos de ba . Un solo i nstante no más me deses
l e : " ¡ Quéjate, niña l " . " ¿ De qué m e lágrimas se fijaron en u n cuadro del peré ; pero i nmediatamente me arre
voy a q uejar?, cuando es el Señor e l Sagrado Corazón y sentí una voz muy pent í " (D. 8).
que me permite sufrir . " dulce que me dec ía : " i Cóm o ! Yo, J ua El d í a de Año N u evo, u n doctor del
Logró reponerse, c o n g ra n a l ivio de n ita, estoy solo e n el alta r por tu a mor, pensionado le envió orq u ídeas por su
todos. "Todavía no m e recía el cielo y ¿ y tú no aguantas ni u n momento ? " . val iente com portam iento. " E ra la pri
Nuestro Señor no me l l evó" ( D . 7 ) . Desde entonces Jesusito m e habla y mera vez que me mandaban flores y
E n 1 9 1 3 tuvo " u n a fiebre espanto yo pasaba horas enteras conversando yo se las mandé a Jesús. Me costó
sa( . . . ). En este tiempo N u estro Señor con E l . As í es que me gustaba estar m ucho este sacrificio, pero lo h ice" ( D .
me llamaba para s í ; pero yo no hacía sola. Me fue enseñando cómo debía 8).
caso de s u voz" ( D . 7) . sufrir y no queja rme, y de la u nión
En diciembre de 1 9 1 4 sufría de fuer íntima con E l . E n tonces me dijo que U NA G RA N
tes dolores estomacales . D iagnostica me quería para E l . Que quería que RABIOA
ron apendicitis. fuese Carmel ita. ¡ Ay ! Madre no se En Chacabuco Juanita estaba triste
"Un d ía estaba sola yo en m i cuarto. puede i maginar l o que Jesús hacía en porque no la dejaban montar a caballo
38
por su g ran debil idad postoperatoria.
Participó con gran entusiasmo en la
preparación de las m isiones. Tenía un
gru po de nueve n iños, q u ienes la pre
ferían por sobre los demás " p rofeso
res " . E ra clara, precisa, positiva, esti
mulante. N u nca retaba a los "atrasa
dos".
Aún no había logrado vencer su ca-
rácter, a pesa r del esfuerzo constante
que rea lizaba por amor a Jesús. Estaba
susceptible y nerviosa debido a la ope
ración. No pod ía correr como los de
más ni ños y menos levantarse tem pra
no . . . Juanita todo lo aceptaba ; pero
pronto esta lló.
I rían en coche a bañarse a las termas,
cuyas aguas tibias eran m uy recomen
dadas para a l iviar los dolores reu máti Capilla del verdaderos harapos, tiritaba de frío. Lo
cos y para vigorizar a las personas Externado del h izo entrar a la cocina. Le ofreció u n
débiles. Sagrado Corazón,
tazón de leche cal iente, prepa ró pa ra él
" Pa ra mayor h u m i l lación contaré una allí Juan ita hizo su
Primera Comu nión.
u n g ran pan con ma nteq u i l la y dulce.
rabieta que tuve, que fue tan g rande Juan ita se sentó a su lado y suavemen
que parec ía que estaba loca. La causa te comenzó a i nterroga rlo.
de ella fue que mi hermana [ Lucita] y E l n iño, de unos ocho años, apenas
mi pri ma que estaba con nosotros no pod ía hablar. Respondió balbuceando
se q u i sieron bañar j u ntas con nosotras una que otra palabra. Le pregu ntó dón
[Rebeca y ella]. porq ue éra m os m uy de viv ía, sobre sus padres y por q u é
ch icas. Me disgustó que me dijeran Por la noche habló con Rebeca, esta
estaba en ese triste estado. N o obtuvo
ch ica y no quería irme a bañar, pero me ba desesperada, su carácter n ueva
información . Le dijo q u e volviera a las
obligaron. Cuando ya nos estábamos mente la había dom inado. Su hermana
seis de la tarde porque quería ayudar
vistiendo, l l egaron las chiquillas a apu la t ra n q u i l izó diciéndole que ten ía un
lo. Lo fue a dejar a la puerta no sin
rarnos, pero les contesté que no me genio m ucho peor a l suyo. Jua nita no
antes haber ido a l dormitorio a buscar
vest ía hasta que se fuera n . Pero ellas se conformó : "Tú te i m pacientas to
sus a horros pa ra que se los diese a su
no quisieron i rse, y m i mamá me d ijo dos los d ías, pero tus i m paciencias
mamá.
que me vistiera. Yo, taimada, no q u ise. son chicas, y te d u ran poco, las m ías Llegó atrasada a m isa, alca nzó sólo a
M e pegó mi mamá y fue todo i n útil. Yo son más a lo l ejos, pero son más gran comulgar. Regresó a tomar el desayu
l loraba y era tanta la rabia que ten í a des y me d u ran más; en adelante me no a casa. Luego se d i rigió a l colegio.
q u e quería tira rme a l baño. M i ma m ita venceré hasta no i mpacienta rme ni Estuvo todo el d ía pensando en el
me principió a vestir, pero yo seg u ía una sola vez" .1 niñito . ¿ Qué podría hacer por é l ? ¿ Co
ra biando. Cuando estuve lista, m e Después de esta escena volvió a ser nocería a Dios? ¿ Serían católicos sus
a rrepe n t í de lo que h a b í a hecho y l e f u i la niña madura y eq u i l i brada de siem pad res ? ¿Volverá?
a ped i r perdón a m i mamá, que tenía pre . Su mamá la perdonó del todo A su regreso advirtió que estaba en la
m ucha pena de verme a s í y decía que atribuyéndole g ran parte de su com esquina esperándola ; eran apenas las
se ven ía a Santiago para no esta r con portam i ento al estado en que se en ci nco y diez m i n utos. Ofelia -que i ba
una chiquilla tan rabiosa. Pero ella no contraba l uego de permanecer algu detrás con Rebeca- comprendió de
me q u iso perdonar; con lo que yo llora nos d ías en el pensionado. La Navidad in mediato . E l niño a l ver a Juanita son
ba i nconsolable. Me echó de su pieza y la había pasado en cama, sintiéndose rió. Ella feliz también le sonrió. Lo invi
yo me fui a esconder para l lorar libre muy m a l ; el Año N uevo estuvo hospi tó a la cocina.
mente. Llegó la hora de toma r onces y talizada lejos de los suyos, en Chaca Estaba descalzo. ¿ De dónde obtener
no quería ir hasta q u e me obligaron; buco, sus actividades fueron l i m ita dinero pa ra comprarle zapatos?
pero yo estaba avergonzada y no q ue das. A pesar de los atenua ntes, J ua ni La situación económica en su hogar
ría m i ra r a nadie, pues había dado muy ta sufrió mucho. Había retrocedido un segu ía mala. Don M iguel había vuelto
m a l ej e m p l o . N o sé cuántas veces paso . . a tener problemas en las cosechas.
ped í perdón hasta que en la noche mi Con el permiso de su madre y en
mamá me dijo que vería cómo era m i JUANITO compa ñ í a de Ofelia, fue a la casa del
conducta en adelante. niño para conocer su real idad. Doña
"Yo creo que de este pecado he I ba saliendo de su casa apres u rada Luc ía celebraba desde l o íntimo la ge
tenido contrición perfecta, pues lo he pa ra asistir a misa. U n niño casi faméli nerosidad de Juanita .
llorado no sé cuántas veces. Y cada co se le aproximó a ped i rle l i mosna. Se G u iadas por el niño cam i n a ron va rias
vez que me acuerdo, me a peno de estremeció a l verlo. Sus ropas eran cuadras. Entra ron a u n conventi l l o . En
haber sido tan ingrata con N uestro una lúgubre pieza, si pod í a l l a m a rse
Señor que me acababa de dar la vida" a s í , vivían hacinados. Ningún indicio
(D. 9). (' "Tesrimonio de su hermana Rebeca ") afirmaba si habían cocinado ese d ía .
39
La madre del ni ño, sorprendida ante rias visitas en su hogar, Juanita rifó el u n ba ño de bicarbonato y aceite. G ra
tan il ustre visita, apenas se atrev ía a reloj. Lo l levaba desde los doce años, cias a sus cu idados y c u raciones, las
hablar. J uan ita, acostumbrada a los era suizo y muy fino. S u madre no la llagas pudieron mejorar.
"censos" de Chacabuco, comenzó a detuvo -al contrario- e ra la más entu A h o ra e ra d i f e re nte, estaba m á s
indaga r : ¿ C uántos n iños tiene? ¿ Qué siasta . Todos participaron. Previamen g rande, pronto cumpliría qui nce años.
hace su m a rido? ¿ Sus h ijos han recibi te había preparado unos pape l i tos nu A Juan ito debía sanarle su cuerpo y su
do los sacra mentos? merados, los cuales los vendió a una alma. E ra la voluntad divina quien lo
El padre era u n borracho, los hijos módica suma. Algunos le compra ron había entrelazado en su vida para darle
mayores la habían abandonado y el dos y hasta tres n ú meros. ¡ No tendría la oportun idad de salvar a los despo
pequeño ni siquiera había sido bautiza más el reloj pero s u protegido tendría se ídos que se perd ían por ignorancia.
do. zapatos 1 Así lo cre ía el la, transformándose en
Se encargó de hablar con el sacerdo Su escasa m esada la util izaba para eterna agradecida.
te de su parroq uia. El niño fue bautiza cubrir las necesidades del pequeño. Juan ito era u n regalo de Dios.
do con el nombre de J uan. La madrina "En él veía a todos los n i ños desvali Su generosidad no tendrá 1 í mites. Lo
fue J uanita. dos del m u nd o . " Juan ito no pod ía se prepara rá para su Primera Confesión.
E ra la pri mera g ran responsabilidad g u i r viviendo con sus padres. Frecuen Le enseñará a ser u n fiel soldado de
que tomaba. Lucho de i n m ediato le temente era testigo de malos ejem Cristo al ser confirmado y l uego le
puso Juanito. Sus hermanos le regala plos. Lo l l evó donde una buena y i nculca rá sus principios para recibir el
ban ropa, ella se las adecuaba a su modesta señora que conoc ía, a la cual Sacramento de la Euca ristía.
tal l a . Pero el problema e ran los zapa su mamá h a b í a ayudado en varias Sacrificará los fines de semana para
tos, los que había llevado a la ceremo oportunidades. Todos los d ías el niño dedicarse a é l , privándose m uchas ve
nia estaban rotos y gastados. iba a almorzar donde los Fernández. ces de sus a migas. Lo matriculará en la
Los de Lucho y M iguel le quedarían Juanita, cuando nadie lo notaba, guar escuela, le enseñará las materias y lo
grandes y los de Ignacio, c hicos. Juani daba su postre para dárselo, pensando adoctrinará en el Evangelio .
to necesitaba zapatos. ¡ El reloj, a h í que se repondría más rápido. P o r amor a Dios, todo s e lo dará a é l .
estaba la solución ! Desde su casa sen N o era el primero que socorría en
tía las campanadas de la iglesia y en el Santiago. Cuando ten ía trece años l l e QUINCE AÑOS
c o l e g i o los h o ra rios los i n d i c a b a n gó a su hogar un n i ño quemado. Su
tam bién l a s campanas. madre no estaba. Ante el estupor de 1 3 de julio de 1 91 5 :
El domingo, cuando se j u ntaron va- las em pleadas, lo desnudó para darle " Hoy cumplo q u i nce años. ¡ Quince
Libretas autógrafas
de Juanita (Diario).
40
años 1 La edad en que todos q u i sieran por el camino de la C ruz. Y l evantará el
esta r: los ni ños por ser considerados vuelo e l alma m ía, donde se encuentra SARA
como más grandes, y los ancia nos y el a i re que vivifica y la q u ietud" ( D . 1 0) .
los que han pasado esta edad, que Sara Guerra Farías, la n ieta del anti
tienen veinticinco años, quisieran vol LA MADRE guo administrador d e don E u logio e
ve r a esta edad por ser la más feliz. RIOS h ija de don Zoilo, mano derecha de don
" Pero yo pienso : q uince años, qu in A pedido de la M a d re R íos, d i rectora Miguel en Chacabuco, acud ía con fre
ce años que Dios me ha conseNado la y orientadora espi ritu a l de las alumnas cuencia a Santiago en compa ñ í a de su
vida. Me la dio en 1 900. Me prefirió entre del Sagrado Corazón, Juanita había co padre, quien debía comercializar los
millares de seres para crearme a mí. menzado a escribir el diario de su vida. productos del campo.
" E n 1 9 1 4, el año que pasó, estuve Para ello utilizó u n cuaderno d e cin Don Zoilo no se separaba de su hija.
enferma a la muerte, y m e dio la vida cuenta hojas ; all í a notaba sus pensa Aún estaba latente en él la terrible
otra vez. ¿ Qué he hecho yo de mi mientos, sus penas, an helos . . . y su tragedia que había sufrido: su señora,
parte, para este favor tan grande y para i l i m itado amor a Jesús. Luisa Farías, había sido asesinada por
que Dios me haya dado la vida dos La rel igiosa había notado algo dife unos ba ndidos cuando se d i rigía a ver a
veces7 rente en ella. Le ten ía especial predi sus familiares a la capita l . Cada vez
" ¡ Qui nce años! ¿ E n qué me he ocu lección porque la encontraba madu ra, que debía ir a Santiago, l l evaba a Sara,
pado en estos q u i nce años? ¿ Qué he equ i l ibrada, sincera, despierta y ani no la dejaba sola un instante. M ientras
hecho yo para agradar a ese Rey o m n i mada. No la perd ía de vista. Conoc ía permanecía en la ciudad alojaba a su
potente, a ese Creador misericordio su carácter fuerte y decidido . . . Capta h ija donde los Fernández Solar.
so que me creó ? ¿ Por qué me prefirió ba la l ucha que libra ba en su interior El verano pasado J uanita y Sara ha
entre tantas criatura s ? por dominarse. Ahora la veía suave, bían i ntegrado el coro de Chacabuco.
" E l poNenir no s e me ha revelado; entregada a sus deberes, pero m u J u ntas recorrieron las ave n idas d e l
pero Jesús me ha descorrido la cortina chas veces distra ída, le daba la i m pre fundo convidando a l o s i n q u i l inos y a
y he divisado las hermosas playas del sión de que estaba en otro m u ndo. sus h ijos a las m i siones. Juan ita sufría
Carmelo. ¿ Qué pasaba? ¿ Por qué de pronto se por la pena que l l evaba su a m iga, y la
" ¡ Cuántas veces no le he pedido a alejaba estando ahí mismo? consolaba diciéndole que debía acatar
Dios que me l leve de este m u ndo, y E l Logró, de tanto obse Narla, entender la volu ntad de Dios. Sara la quería
casi ha accedido a m i s súpl icas y m e que sus distracciones no eran iguales mucho, era su ejemplo y la mejor de
ha mandado enfermedades de l a s cua a las de otras n iñas . . . J uanita se reco todas : su hermosa voz, su sencillez,
les creían que no salvaba ! Pero Jesús g ía i nteriormente, se introd u c ía en su simpatía, belleza y tantas otras cuali
me ha enseñado que no debo pedi r alma para encontrarse con Jesús. dades las utilizaba para alabar al Señor.
esto y me ha puesto como término de Hacía tiempo, mucho tiempo que no No se conformaba aún por lo suced i
mi viaje nueve años1 más en el bendito reci b ía quejas de doña Luc ía. Le llega do a su madre. Esto lo reflejaba cons
puerto del Carmelo. ban sólo alabanzas d e las demás reli tantemente. Doña Lucía la amonestó :
" E stos qu ince a ños en que para una giosas. ¿Y lo que le contó Rebeca so "Sara, debes ser paciente, porque
chiqu i l l a es la edad más peligrosa, es la bre las joyas? ¿ Cómo era posible que a eres hija de la desgracia " .
entrada en la mar tempestuosa del su edad rechazara el collar de perlas J u a n ita replicó con decisión :
mundo. Pero yo que estoy en los q u in leg ítimas que había pertenecido a sus " No, mamá, no diga eso, porq u e
ce años, Jesús ha tomado el mando de antepasados 7 ¿ Po r qué se negó a reci Dios lo ha d ispuesto a s í " .
mi barq u i lla y la ha retirado del encuen bir el a n i l lo de brillantes de su abuela ? Abrazándola le susu rró al o íd o :
tro de las otras naves. Me ha manteni " Dénselo mejor a Lucía o a Rebeca, a "Sara, J esús te consolará" 2
do solitaria con El. Por eso, m i corazón, m í no me hace falta " . N u nca ped ía
conociendo a este Capitán, ha caído nada, jamás exig í a . EL INTERNADO
en el anzuelo del amor, y aqu í m e tiene Comprendió que ten í a vocación. N o
cautiva en E l . ¡ Oh ! cuánto amo esta pod ía explicárselo de otra manera . Ofe l ia iba a buscarlas al colegio. J ua
prisión y a este Rey Poderoso que me L a Madre R íos f u e trasladada al I nter nita y Rebeca cami naban con sus a m i
tiene cautiva, a este Capitán que en nado del Sagrado Corazón por razones gas adelante. La mama las vigi laba
medio de los oleajes del océano, no ha de s a l u d . J u a n i ta se apenó porque desde atrás. Al estar u bicado el Sag ra
'
permitido que naufrague. pensó que no la volvería a ver más. Le do Corazón muy cerca del colegio San
"Jesús me alimenta cotid ianamente escribió una ca rta donde le expresaba Ignacio, los muchachos se les acerca
con su Carne adorable y, junto con su tristeza por el alejamiento del cole ban en el trayecto para conversarles.
este manjar, escucho una voz d u lce y gio de la Alameda y además le habló Esperaban ver a J uanita y era a ella a
suave como los ecos armoniosos de sobre su ideal carmelitano. q u i en abordaban espec i a l mente.
los ángeles del cielo. Esta es la voz que La rel igiosa había acertado. Como a toda joven l e agradaban estos
me gu ía, que suelta las velas del barco Juanita no sabía que Rebeca y ella encuentros, sonre ía y les respond ía
de mi alma para que no sucumba, y pronto irían al I nternado. con amabilidad. Pero siempre estaba
para que no se hunda. Siempre siento presente su vocación .
esa voz querida que es la de m i Am¡¡ Doña Lucía, al enterarse por la niñera
do, la voz de J esús en el fondo del (' Juanita pensaba que morir/a a los veilnicuarro de esta situación casi d iaria, d rástica
años, al igual que Santa Teresita del Niño Jesús)
alma m ía ; y en mis penas, en mis mente decidió cambiar a sus h ijas al
(2 Testimonio de Sara Guerra) I n te rnado de M aestranza3 que perte
tentaciones, Es E l m i Consolador, es El
(3 El Internado de Maestranza es actualmente
m i Capitán. CEMA CHILE, fa calle Maestranza es hoy Portu necía al mismo colegio. Esto suced ía
"Condúceme siempre, J esús m ío, gal) en el segundo semestre.
41
Juanita ten ía q u ince años, era toda Señor, que me preparaba el camino Carm e l ita. Pero no q u iero sino que se
una m ujer. para esta r más a partada de las cosas cu mpla la vol u ntad de Dios. E l sabe
La segu ían atra ídos por sus deslu m del m u ndo y me l l a maba a vivir ju nto a mejor lo que me conviene. ¡ O h Jesús,
brantes ojos jacintos, su estupendo El para que estuviera más acostu m bra te amo; te adoro con toda m i a l ma ! "
porte, sobre el metro setenta ; por su da a vivir separada de mi fa m i l ia antes (D. 1 1 ).
son risa acompañada por pequeños y de entrar en el Carmelo.
blanq u ísimos dientes y por dos hoyi TERES ITA
"Yo creo que jamás me acostumbra
tos que se le formaban a cada lado de ré a vivir lejos de mi fa m i l ia : mi padre,
DE LISIEUX
su rostro. E l pelo, ligeramente ondula mi mad re, esos seres que q u iero tan Había l e í do varias veces " H i storia de
do, se le había oscurecido resaltando to. ¡Ah, si supieran cómo sufro, se un Alma" de Teresita del N i ño Jesús
más aún su m i rada. c o m p a d e ce r í a n ! S i n e m ba rgo, m e fallecida en 1 89 7 y q u ien más tarde
Sufrió lo indecible al conocer la reso debo consolar. ¿ Acaso vivi ré toda l a sería canonizada.
l ución de su madre. Rebeca, en cam vida s i n separarme d e ellos' As í lo Se identificaba con ella. Teresita, a
bio, pensaba que hasta pod ía ser más q u isiera yo : pagarles con m i s cu idados los ojos de m uchos, no había hecho
entretenido. J uan ita perd ía su l ibertad. lo que ellos han hecho por m í . Pero la nada extraord i nario. Juanita la había
No pod ría asistir más a la iglesia diaria voz de Dios manda más y yo debo captado : la vida está formada por pe
mente, no pod ría proteger a los que la seg u i r a Jesús al fin del m u ndo si E l lo q ueñas cosas, pero si esas pequeñas
buscaban, no pod ría ver casi n unca a quie re . En El encuentro todo . El solo cosas se cumplen según la vol u ntad
sus padres y hermanos. ¿ Quién entre ocupa mi pensa m iento. Y todo lo de de Dios y se hacen con gozo, sin llamar
tendría a Ig nacio? ¿ Cómo pod ría aban más, fu era de E l , es som bra, aflicción y la atención pero haciéndolas lo mejor
donar a Lucho que estaba pasando por vanidad. Por E l lo dejaré todo para i rme pos i b l e , con toda la i ntensidad del
un negro período, abrumado de d udas a ocultar tras las rejas del Carmen, si a l ma y por amor a Cristo; ofreciéndole
sobre la existencia de Dios7 ¿A M i es su Vol u ntad , y vivir sólo para E l . a E l las penas y las alegrías; las cosas
guel, quién le iba a l l eva r la comida a ¡ Qué d icha, q u é place r ! Es el Cielo e n pequeñas se engrandecen y lo ordi na
escondidas cuando l l egaba tarde en la tierra. rio se transforma en extraordi nario.
sus d ías l ibres? ¿ Quién suaviza ría a su " Pero entre tanto, qué siglos son los Teresita desde siempre se había de
mad re? años que se esperan para darle el dul jado l l eva r de la mano por Jesús, sin
Su generosidad la l l evaba a pensar en c ísimo nombre de Esposo . Qué tristes oponer resistenc i a ; abandonándose
los otros más que en ella. como una niña que se la nza a los bra
los d ías de destierro. Pero El está ju nto
Pod rían salir del I nternado una vez al zos de su padre.
a m í y me dice m uy seg u i d o : 'Amiga
mes : desde el sábado a mediodía, En el si lencio de su plegaria ped ía -al
muy querida ' . Esto me infunde á n i mo
hasta el lunes sigu iente, debiendo re igual que Teresita- ser "Víctima del
y sigo esforzándome para hacerme u n
g resar a las ocho de la mañana. Ade Amor M isericordioso".
poco m enos indigna del título que l l e
más de las vacaciones ten ían perm iso Teresita cre ía en la intervención divi
varé. ¡ Ah l ¿ dónde será el lugar donde
para ir a sus casas por las tardes pero na en todos los pequeños y grandes
celebraremos n uestros desposorios y
en ocasiones muy especiales. acontecimientos de su vida ; se entre
el l ugar donde viviremos u n idos? Me
Nada le dijo a su mamá, acató en gó a la oración para amar y conocer a
ha d icho el Carmen . Pero cada vez que
si lencio desde u n comienzo el cambio. Dios. Juanita se entregaba, ta m bién,
q uiero m i rarlo más de cerca, parece
N u evamente debió vencerse para no para amarlo y conocerlo.
que El lo cu bre con un velo para que
reclamar. Por las noches lloraba ocul Cada una buscaba el camino que El
nada vea, y sin esperanza me retiro
tándose d e su fa m i l i a . ¿ Por qué ten ían les presentó, ca m inos diferentes que
triste y desolada. Veo que m i cuerpo
que i nternarlas si práctica mente vivían converg ían al mismo fin : Amor sin
no resistirá y todos los que están a
al lado del Externado? ¿ N o se había medida al Señor.
cabo, me repite n : es muy austera esa
creado el I n ternado para las a l u mnas Teresita que l lega ría a ser patrona de
O rden y tú eres m uy del icada. Pero Tú,
cuyos padres vivían a l ejados de San los m isioneros salvando a l mas desde
Jesús eres m i Amigo y como tal me
tiago? su celda ; la am iga de Jesús, y su eter
Sólo recibirían visitas dos veces por proporcionas consuelo. Cuando sal í a
na enamorada . . ofreció su vida para
semana. Tam bién sabía que a las que la casa por el d ía me encontré que la entregarle a l mas e invadida por sus
sorprend ían no hablando francés1 per madre suoeriora del Carmen, 2 sin co " l l a m a s d i v i n a s " s e co n s u m i ó de
d ía n de i n m ediato el derecho a su noce rme, me había enviado un retrato amor.
salida mensua l . ¿ A sus am igas y a las de Teresita del N i ño Jesús, con m i Teresita -a los q u i nce años- estaba
compañeras del Externado cuándo las mamá; lo q u e m e h a proporcionado en el Carmelo . . . J uan ita en "el m un
ve r í a ? mucho gusto. Me encomendaré a Te do" l uchando contra las tentaciones,
Estaba desesperada, recu rrió a s u resita para que me sane y pueda ser mortificando su cuerpo, repri m iendo
f i e l Jesús, obteniendo u n consuelo in su carácter, ap lastando su o rg u l lo ,
terior. Esta prueba era la volu ntad de desterrando la va n idad . . . avanzando
Dios y debía acepta rla, no sólo por (1 El Sagrado Corazón había sido fundado en en su oración conti nua. Ambas eclip
obedecer, sino por lo que la vida le Francia. En Chile se enseñaba el francés porque sándose para no ser reconocidas.
las ptoneras que habían venido eran francesas.
deparaba . ¡ E ra necesaria esta separa Más tarde se les llamará Mon¡as Inglesas para "Un a l m a pequeña " ; se decía Teresi
ción ! diferenciarlas de otro colegio sanuaguino y por ta.
En medio de su desventura Juanita que el inglés se transformará en el 1dioma predo " U na nada criminal " ; se decía J uani
minante)
terminaba agradeciendo : ta.
(2 Monasterio Carmelita llamado Carmen Alto en
"Y a pesar de m i pena, no pude la calle Carmen frente al cerro Santa Lucía. Ac Dios les exig í a, debiendo hacer todo
menos de agradecérselo a N u estro tualmente en Pedro de Valdivta No 3252) lo mejor posible en los l ugares en que
42
estaban enmarcadas. Casas patronales Rebeca estaban en el ú ltimo extremo,
de la Hacienda al final del pasillo. Por ser hermanas
" La perfección consiste en hacer s u
Chacabuco
vol untad, en s e r l o que El quiere que gozaban del privilegio de no tener se
seamos . ' ' 1 Fueron estas palabras, de paraciones. Juan ita había l l evado su
la que l lega ría a ser santa, las que Virgen de loza a la cual n unca le falta
cautivaron a Juan ita. ban flores.
Cada comparti mento conta ba con
LLORAR una cama, u n elevado velador con un
EN SILENCIO ja rro y u n lavatorio y u na silla que por
En extensos dormitorios comunes, las noches debían dejar a los pies de la
separados por tabiques y corti nas, dor ca ma, pero fuera de la cortina, con el
m ían las niñas i nternas. Sobre cada uniforme y el resto de la ropa c uidado
respaldo de las camas colgaba la ima samente ordenados . .
gen del Sagrado Corazón. J u anita y Debía dis i m u l ar las lágrimas para q u e
44
Rebeca, quien e m pezaba a desespe pequeñas que sufrían por estar lejos sita ron a los antiguos em pleados de
rarse, no se desa n i m a ra . Escondió su de sus hogares. Su responsabil idad don Eulogio, llevándoles de regalo es
gran tristeza para no desatentarla. Pero comenzó a l la m a r la atención. En los tampas del Sagrado Corazón.
en verdad, Juan ita padeció mucho. No estudios sobresa l ía , e ra n eta m ente Se preocupó de entretener y acom
pod ía soporta r el alejamiento de sus h u ma n ista, tenía u na facilidad asom pa ñar a lgnacito; había sufrido un acci
compañeras antiguas y menos el de su brosa para la l iteratura, la historia, rel i dente j ugando en los pasillos de un
fam i l i a . g ión y filosof í a ; pero detestaba la f í hospital y su rodilla fue mal entablil la
sica y la q u í m ica. da; comenzaba a cojear. Recu rrieron a
I M P O RTANTE
Se convirtió en la compañera sol icita m uchos m éd icos, pero sólo conse
CONVERSACION da por todas, por su paciencia para g u ía n que su defecto se fuera acen
La Madre R íos que a ú n segu ía en el ayuda r a las más atrasadas, por sus tuando.
Internado la mandó a llamar. Juan ita le consejos siempre oportunos y desin Du rante la m isa, Juan ita se distrajo
confesó que no pod ía acost u m b ra rse. teresados, por su simpatía, su genero por los primos que la inducían a re í rse,
H a blaro n largo rato. Preocupada le sidad y grandeza . de pronto se vio tentada de la risa, pero
contó que l a vanidad l a a c e c h a ba Cuando se acercaba a un g rupo, las supo detenerse a tiempo .
-halagándole cuando los m uchachos le niñas callaban s i estaban hablando mal Ten ía una hermosa voz de contralto;
rondaban la cuadra- complaciéndolos de alguien. Sabían que ella no lo tolera siempre le ped ían que canta ra ; pero
con una sonrisa. Le prometió dominar ba . J u a nita i nfund ía respeto. antes de hace rlo recurría a su "Amigo
estas frivolidades y luchar contra todo Los fines de semana que permane Jesús" para no vanagloria rse frente a
lo que se opusiera a su futuro . c ía en el I nternado los consagraba a la la admiración de los que la o í a n . Cuan
Su i d e a l era la vocación carmelitana. escuela que mantenía el colegio para do cantaba, lo hac ía pa ra El, olvidándo
Estaba guia ndo su vida en torno a este a l u m nas de escasos recursos que ve se de su entorno. Se producía u n a
fin. Pero la pri mera bata lla que debía n ía n de provincias. Les enseñaba el relación í n t i m a , u n acercam iento total .
ga·n ar e ra aceptar su nueva situación catecismo, las ayudaba en sus debe Cerraba los ojos traspasando l a s barre
de interna. Sabía que no debía rebelar res y los comestibles que le l levaba su ras m undanas transformando su voz
se. ¿Si no e ra capaz de resistirla, cómo madre los guardaba para ellas. en una maravillosa fusión.
podría soporta r el Carmelo? Por a mor Juan ita buscaba la aproximación con Después de co m ulgar quedaba tan
a Jesús, sólo por a mor a E l , todo lo Jesús en todas las ocasiones, pregun ligada a l Señor que le parec ía estar en
tolera r ía . . Le dijo a la madre que el tándose s i alguien en los recreos, en el cielo y continuaba en esta un ión
·ctaustro no marcaría el. término de su IQS momentos de alegria, pensaba en d u ra nte todo e l d ía -s u pl icándole
vida e n e l m undo, sería el comienzo, el El. Sufría si lo olvidaban y por su esp í que no se sepa rara de ella.
renacer, "el cielo en la tierra " . ritu reparador intentaba cada vez con La tnsteza la envolvió otra vez ... dAbía
El internado debía sufrirlo p o r obl iga más fuerza u n i rse a Cristo crucificado. regresar a l I nternado. Sentía "aeses
ción . Lo recordaba en todas partes, en peración y unas ganas locas de l lora r. A
El M onasterio era su a mbición. todo insta nte : en sus deberes, en el Ti Jesús m ío, te ofrezco esta pena ;
Lo peor era su debilidad f ísica. La esparcim iento, en la capilla, en la ora pues q u iero sufrir para pa recerme a Ti,
rel igiosa se lo recordó. ción . . . en el silencio. ¡ S ie m pre buscará Jesús, amor mio" (D. 1 4) .
" ¡ Ay; no me acuerdo de este cuerpo el si lencio para sumerg i rse en E l !
m iserabl e ! Quisiera volar y él no pue I nvocaba a l a Santísima Virgen, que LA CRUZ
de. i Cuánto te aborrezco, vaso de co ría i mitarla en su vida ocu lta en pos de
rrupción que te opones a los deseos su H ijo, en su h u m i ldad, su fortaleza . . . " Hoy, desde que me levanté estoy
de mi a l m a ! E res delicado. Te hacen s u sacrificio. muy triste. Parece que de repente se
mal las austeridades, y necesitas que me pa rte el córázón. Jesús me d ijo que
te rega toneen. Pero m i Jesús hará lo
¡ PO R F I N
quería que sufriese con alegría. Esto
que quiera . C úm plase en todo su santa
VACACIONU! cuesta tanto, pero basta que El lo pida
voluntad. Esta cruel incerti d u mbre es Llega ron las vacaciones de septiem para que yo procure hacerlo. M e gusta
una especie de agon ía pa ra mi a l ma. bre . ¡ Dos semanas fuera del I nterna el sufrimiento por dos razones : la pri
M ejor. Porque a s í puedo u n i rme mejor do! J uanita obtuvo el pri mer prem io en m e ra , porque Jesús siempre prefirió el
a m i Jesús en el H ue rto y consolarlo un el concu rso de ortog raf í a . ¡ Po r f i n sufri m i ento, desde su naci m iento has
poco. Es el cáliz que me acerca a los compartiría algunos d ías con su fami ta morir en la cruz. Luego ha de ser
labios, pero que creo no me lo hará lia ! Antes de partir a Chaca buco, apro algo muy grande para que el Todopo
apurar" ( D . 1 3) . vechó de visitar a sus a m igas. Con su deroso busque en todo el sufrimiento.
L a Madre R íos le recomendó leer a madre y Rebeca fueron a ver a M iguel, Segundo: me gusta porque en el yun
Santa Teresa de Jesús ya que h a b í a quien hac í a la guardia y había sido que del dolor se labra n las a l mas. Y
l e ído a Teresita de Lisieux. ascendido a cabo. porque Jesús, a las almas que más
¡ Otra vez C h acabuco ! E l pa ra íso. q u ie re, envía este regalo que tanto le
¿ P E N SARAN Todo seg u ía igua l . Organizaron paseos gustó a El.
EN EL? a caballo. Juan ita siempre aventajaba a " M e dijo que El había subido al Calva
El lema del colegi o : " E l deber ante sus primos y hermanos, era lejos la rio y se había acostado en la Cruz con
todo, el deber siempre" la l levaba a que m ejor cabalgaba. Elevaron volanti alegría por la salvación de los hom
hacer g randes sacrificios pa ra s a l i r nes, celebraron las Fiestas Patrias. Vi- bres. ¿Acaso no eres tú la que me
adelante. D e b í a consolar a Rebeca y buscas y la que q u ieres parecerte a
olvidarse de s í m i s m a . (1 ''H1stooa de un Alma ': de Santa Teresita del
M í ? Luego ven conmigo y toma la Cruz
Pronto s e le v i o animando a l a s más Niño Jesús) con Amor y alegría" (D. 1 5) .
45
En la casa, cuando se encerraba en el banda verd e " .
"MI ESPEJO" dorm itorio -d e rod i l l a s- e leva ba su Cuando algunas compañeras se por
alma a l Señor. Lucho 1a veía absorta en taban m a l , o faltaban el respeto a una
" M i espejo ha de ser M a ría. Puesto la oración y no se percataba de que él rel igiosa, las convencía para que fue
que soy su h ija, debo parecerme a ella estaba a l l í conte m plándola . C u a n d o ran a pedirle perdón.
y así me pareceré a Jesús. oraba estaba a j e n a a lo que suced í a a Llegó a convertirse en l a consejera, la
"No he de a m a r sino a Jesús. Luego s u a l re d e d o r . Perm a n ec í a i n móvi l , a miga consoladora, la a m iga a lentado
mi corazón ha de tener el sello del como i l u m inada. ra . . . la a m iga de todas.
amor de Dios. Mis ojos se deben fijar Una vez l e dijo a s u a miga E lena Reconocía sus lim itaciones y se es
en Jesús Crucificado. Mis o ídos han Sala s : " Me cuesta permanecer en la forzaba por complacer a las demás,
de o í r constantemente la voz del D ivi tierra, creo que voy a morir muy jo olvidándose de s í misma. Su despren
no Crucificado. ven " . E lena no pudo olvidar esa frase y dimiento era inagotable, sobre todo
" M i l e n g u a h a d e expres a rl e m i tampoco olvidaba la que le había dicho con las q u e la necesitaba n . En su
a mor. M i pie ha de enca m i n a rse a l a nteriorm ente : "Vivo en El po rq u e transparente m i rada traslucía una ex
Calvario. Por eso h a d e ser m i andar donde voy, siem pre v a E l " . 1 presión plácida porque estaba impreg
lento y recog ido. M i s manos deben de nada de Jesús y atenta a sus requeri
estrechar e l Crucifijo, es decir aquella COMPA Ñ E RA m ientos, c u m p l iendo con devoción,
i magen divina que ha de i m pri m i rse en EJEMPLAR h u m ildad y aleg ría, todas sus deman
m i corazón" (D. 1 5) . Su carácter .fuerte no l l a m ó casi nun das.
Estaba m uy apenada pues n o recibi ca la atención en el I nternado. De tanto Mater Ad m i ra bilis era s u modelo, tra
ría a su mamá en las visitas semana domi n a rlo comenzó a suavizarse ad taba de asemejarse a e l l a . Se encarga
les, ella parti ría a ver a lgnacito a Viña q u i riendo una dulzura natura l que se ba de sus flores y le ped ía forta leza
del Mar, que por razones de salud, se reflejaba en s u paciencia, en sus actua para l lega r a su H ijo. Las compañeras
quedaba largas temporadas en casa ciones, e n s u entrega . Ponderada, comenzaron a llamarla " Mater Admira
de u nos fam i liares. Le escribió una ecu á n i m e , j u sta, esta b l e . . eran los bilis " . Anita Rucker Solar, s u prima
carta a la Virgen María para buscar rasgos que iban advi rtiendo sus maes tercer grado, siempre le decía a s í ; la
consuelo : tras. Responsable, tierna, alegre, cola veía perfecta, h u m i lde, a veces lejana
"Tú eres mi Madre y te digo que boradora, buena compañera . . . era n los y ocu lta . . . perdida en su Amado.
tengo pena. Antes tenía una tregua mi signos que iban apreciando sus ami Ten ía gran tino para hablarle a las
dolor, u n rayo de l u z en m i oscu ro gas. E l las la buscaba n . Sabía aconse niñas que no cumpl ían con sus debe
corazón ; pero ese rayo de luz ya no me jarlas y d istraerlas y les hacía olvidar res. Sus recomendaciones eran edifi
a l u m bra ni sonríe. Esa sonrisa de mi que estaban en "el calabozo" , como cantes. Jamás las hería, ni les demos
madre m e hacía vivi r y era dos veces a l la maba Juan ita al I n ternado. A Rebe traba que ella lo habría hecho m ejor. Al
la semana ; pero ahora no la tendré. ca, con su ejemplo, la inducía a com contrario, s u modestia la obl igaba a no
M a ñana será m i é rcoles y nadie me portarse bien, ésta era rebelde y vol un hablar de s í m i s m a . Escuchaba con
llamará a l salón. Ven Tú con tu H ijo y mi tariosa : " Esfuérzate, m ejora tu con g ran paciencia a todas.
felicidad será completa . d ucta, para que obtengas al menos En silencio y sin ostentación, las con
" H aced que sepa mis lecciones, m i s ducía por el sendero del bien, por el
repasos, m i s exámenes. Q u e tenga camino de Dios.
prem ios para verte feliz a Ti y a m i En una ocasión la c u l pa ron de una
Jesús y a mis pad res. M a ría, Madre falta que no había cometido. Juanita
m ía, óyem e . Tu h ija " ( D . 1 5) calló, para que la verdadera cu lpable
Salón de actos.
Internado del no fuese sancionada . Ante los ojos de
LA ORACION colegio del Sagrado sus superiores, su figura perdió presti
Corazón . gio. Ante las a l umnas ¡ a l fin y a l cabo,
En los recreos largos, después de
a l muerzo, asistía vol u ntariamente a la
capil la a rezar. Llamaba la atención por
s u oración piadosa . O ración i nterior
carente d e palabras, oración de cons
tante progreso para acercarse a Dios,
i m itando a Cristo y fortaleciendo sus
virtudes. Desde pequeña había apren
dido a orar mental mente y a meditar
sobre una verdad rel ig iosa. Ahora, sin
proponérselo, meditaba menos y a ma
ba más.
Juanita se s u m e rg ía en s u a l m a para
encontrarlo a E l .
M uchas veces sus compañeras l a
observaron y hasta a veces la tocaban
m ientras estaba sumida en Dios. Sus
sentidos no respond ían ; se alejaba del
m u ndo para "tratar" con " s u Amigo " .
46
Izquierda :
Patio del Internado
del colegio del
Sagrado Corazón.
Capilla del
Internado del
Juan ita era como las demás 1 Frente a colegio del Sagrado
Dios se engrandecía. Corazón.
No quería ser reconocida por nadie,
sólo por el Señor. Avenida y gruta de
S u s actuaciones eran rese rvada s . Lourdes del
Internado del
Mante n ía para todas la m isma actitud,
colegio del Sagrado
d ispuesta a dar y entregarse por ente Corazón.
ro. Su condición era el si lencio. A ve
ces, en discusiones sobre elevadas
materias, cal laba, aunque dominara el
tema. Pero sí sal í a en defensa -con
fi rmeza y decisión- cuando se comet ía
una i njusticia, se hablaba mal de al
guien o se atacaba a miem bros de la
Iglesia.
Los deberes y las reglas que i m po n ía
el colegio debían c u m p l i rse con rigu ro
sidad, de lo contrario los castigos e ran
severos. E n el refectorio, las obligaban
a comerse todo lo q u e les servían. A la
que dejaba algo le esperaba una san
ción q u e se traducía en privarse de los
recreos d u rante una semana.
En una oportu nidad les d ieron un
postre muy mal preparado : u n apel ma
zado a rroz con leche. Las n i ñas de su
mesa decidi e ron no toca rlo, conscien
tes de la reprimenda que reci birían. El d ía antes escribió : " Es mañana el edad de q u i nce años, hago el voto
Jua nita ante la conste rnación de sus d ía más g rande de mi vida. Voy a ser dela nte de la Santísima Trin idad y en
compa ñ e ras se comió todos los pos esposa de Jesús. ¿ Quién soy yo y presencia de la Vi rgen M a r ía y de to
tres . Lo h izo con tal h u m i ldad, con ta l quién es E l ? El todopoderoso, inmen dos los santos del cielo, de no admitir
entereza que comprendieron que no so, la Sabiduría, Bondad y Pu reza mis otro Esposo sino a m i Señor Jesucris
pretend ía darles una lección . Lo había ma se va a u n i r a una pobre pecadora. to, a qu ien amo de todo corazón y a
hecho por amor. 2 ¡ O h , Jesús, mi amor, mi vida, m i con q u ien q u iero servi r hasta el último mo
Abusarán de ella m uchas veces, pero suelo y alegría, mi todo 1 ¡ M añana seré mento de mi vida" ( D . 1 5)
igual las ayudará, igual las protegerá y tuya ! ¡ O h Jesús, amor m ío !
las consola rá . " Ma d re m ía, m a ñ a n a seré doble CA RTA
mente tu H ija. Voy a ser Esposa de A REBECA
VOTO Jesús. E l va a pone r en m i dedo el 1 5 de abril de 1 9 1 6
DE CASTIDAD fi n i l lo n u pcial. Oh, soy feliz, pues pue Querida Rebeca :
E l B de diciembre, consig uió e l permi do decir con verdad q u e el ú nico amor "Aprovecho un insta nte del estudio
so de su confesor para hacer el voto de de m i corazón ha sido El" ( D 1 5) para poderte dar m i l fel i cidades en el
castidad por nueve d ías. Voto que iría L u ego esta m p a rá s u " f ó rm u la " : d í a de tu cumpleaños, pues u n año
renovando con el consentim iento de " H oy, ocho d e diciem bre d e 1 9 1 5, de más de vida ha de hacerte más seria y
é l . E ra para e l l a u n camino de perfec formal y también ha de ser motivo para
ción espiritual, una promesa para man reflexionar sobre la vocación que Dios
tenerse pura, una preparación para el te ha confiado.
(' Testimonio de Elena Salas)
Carmelo y lo más impo rtante : sería la " Créeme, Rebeca, que a los catorce
esposa de Jesús. (2 Tt¡ omonio de Sonia Ste wart) y q u ince años uno comprende su vaca-
47
ción . Se siente una voz y una luz que le ¡ Oh, n unca tengo necesidad de nada, mas, hermanita q uerida. No existirá
muestra la ruta de su vida. porque en Jesús encuentro todo lo jamás separación entre nuestras al
" Ese faro a l u mbró para m í a los ca que busco ! El jamás me abandona . mas. Yo viviré en El. B usca a Jesús y
torce a ños. Cambié de ru m bo y me Jamás d i s m i n uye su a m o r . Es tan en El me encontrarás y all í los tres
propuse el camino que debía de seg u i r puro. Es tan bello. Es la Bondad m is segu iremos los coloqu ios íntimos que
y h o y vengo a hacerte confidencias d e ma. P ídele por m í, Rebequita. N ecesi · hemos de conti nuar allá en la eterni
l o s proyectos ideales que m e he forja to o raciones. Veo que mi vocación es dad. ¡ Qué feliz soy ! Te convido a pasa r
do. muy g rande: salvar almas, dar obreros con Jesús en el fondo de tu alma. He
" Hasta hoy nos ha a l u m brado la m is a la Viña de Cristo . Todos los sacrificios le ído en la vida de I sabel de la Trinidad
ma estrella. Pero mañana no estare que hagamos es poco en comparación que esta santita le había dicho a Nues
mos qu izás ju ntas bajo su sombra pro del valor de u n alma. Dios entregó su tro Señor h iciera de su alma su casita .
tectora. Esta estrella es el hogar, es la vida por ellas y nosotros cuá nto des Hagamos nosotros otro tanto. Viva
fam i l i a . Es preciso separarnos y n ues cuidamos su salvación . Yo, como pro mos con Jesús dentro de nosotras
tros corazones, que habían formado metida, tengo que tener sed de almas, m ismas, mi pichita querida. El nos d i rá
uno solo, mañana qu izás se separa rán. ofrecerle a m i Novio la sangre que por cosas desconocidas. Es tan d ulce su
Ayer me parece que no entenderías m i cada una de ellas ha derra mado. ¿ Y arru llo de amor. Y así como I sabel,
l e n g uaje ; pero hoy t i e n e s catorce cuál es el medio de ganar almas? La encontraremos el Cielo en la tie rra por
años, edad que puedes comprender o ración, la m o rtificación, y el sufri que Dios es el Cielo.
me. Así pues, c reo que te inclinarás miento. " D i remos a Jesús en la Comunión
hacia m í y m e darás la razón. " El viene con una Cruz, y sobre ella que edifique en nuestra alma una casi
"En pocas palabras te confiaré el está escrita una sola palabra que con ta; que nosotras pondremos el mate
secreto de m i vida. M uy l uego nos m u eve mi corazón ha sta sus más rial que han de ser nuestros actos de
separaremos y ese deseo q u e siem íntimas fibra s : "Amor". ¡ Oh , qué bello vencim i ento, el olvido de n osotras
pre abrigamos en nuestra n iñez de se ve con su túnica de sangre ! Esa m ismas y haciendo desaparecer el yo,
vivir siem pre unidas, va a ser muy sangre vale para mí más que las joyas que es el dios que adoramos interior
luego fracasado por otro ideal más a l to y los diamantes de toda la tierra . mente. Esto cuesta y nos a rrancará
de nuestra juventud. Ten emos que se " Los que se aman en la tierra, m i gritos de dolor. Pero Jesús pide ese
g u i r distintos cami nos en la vida. A m í q uerida Rebeca, c o m o tú lo ves en l a trono y hay que dárselo. La caridad ha
m e h a tocado l a mejor parte, l o mismo L u c í a y C h i ro l , no tratan s i n o de tener de ser el a rma para combatir a ese
que a la Magdalena. El Divino Maestro una sola alma y un solo idea l . Mas son dios.
se ha compadecido de m í, y acercán vanos sus esfuerzos pues las criaturas "Ocupémonos del prój i mo, de servir
dose .. me ha dicho muy por lo bajo : son tan i m potentes. Mas no pasa eso le, aunque nos cause repugnancia ha
" Deja a tu padre y madre y todo cuanto en nuestra u n i ó n . Jesús vive ya en m i cerlo. De esta manera conseg u i remos
tienes y sígueme". corazón. Y o trato de u n i rme, asemejar que el trono de n uestro corazón sea
" ¿ Qu ién podrá reh usar la mano del me y confu nd i rm e en E l . Yo soy la gota ocupado por su Dueño, por Dios nues
Todopoderoso que se baja a la más de agua que he de perderme en el tro Creador.
indigna de sus c riaturas? ¡ Qué feliz Océano Infinito. Mas hay un abismo " V e n z á m o n o s . Obedezca m os en
soy, herman ita q uerida ! H e sido cauti que la gota no puede traspasar, mas el todo. Seamos h u mildes. ¡ Somos tan
vada en las redes amorosas del Divino Océano se desborda con tal que la miserables! Seamos pacientes y pu
Pescador. Quisiera hacerte compren gota de agua permanezca en el más ras como los ángeles y tendremos la
der esta felicidad. Yo puedo decir con completo abandono de sí misma; que felicidad de ver que Jesús, que es un
certeza que soy su prometida y que viva en u n susu rro continuo llamando buen arq u itecto, edifique u na segunda
m u y l uego c e l ebraremos n u estros al Océano Divino. casa de Betania, donde tú te ocuparás
desposorios en el Carmen. Voy a ser "Mas yo no soy sino u n pobre pajari de servirlo en la persona de tus próji
Ca rmelita, ¿qué te parece ? No quisiera to sin alas. ¿Y quién me las dará para mos como lo hacía M a rta, y yo como
tener en m i · alma ningún pli é gue es irme a a n idar para siempre ju nto a E l ? Magda l e n a 2 p e r m a n e c e ré contem
condido para ti. Pero tú sabes que no El amor. Oh, s í , le amo y quisiera morir plándolo y oyendo su palabra de vida.
puedo decirte de palabra todo lo que por E l . Es tanto lo que lo q u iero que Es imposible que, mientras estemos
siento y por eso he resuelto hacerlo q u isiera ser mart i rizada para demos en el colegio, El exija de nosotros esa
por escrito. trarle que le amo. total unión que no consiste sino en
"Me he entregado a El. El ocho de " S i n duda que tu corazón de h e rma ocuparnos de E l . Pero podemos cada
diciembre me compromet í . Todo lo na se desga rra al o í rme hablar de sepa hora ofrecerle un ramillete de amor.
que q u iero me es imposible decirlo. M i ración, al o í rme m u rm u ra r esa palabra : "Amemos al Divino Niño que sufre
pensamiento n o s e ocupa sino e n E l . adiós para siempre en la tierra para tanto sin encontra r consuelo en sus
Es m i idea l . E s u n ideal infinito. Suspiro encerrarme en el Carmen, mas no te- criaturas. Que El encuentre en nues
por el d ía de irme al Carmen para no tras almas un refugio, un asilo donde
ocuparme sino de E l , para confund i r guarecerse en medio del odio de sus
me en El, y para no vivir sino la vida de enemigos y u n jard í n de delicias que le
E l : Amar y sufrir para salvar las almas. haga olvidar el olvido de sus am igos.
S í ; sedienta estoy de ellas porque sé "Termino. Adiós. Contéstame esta
que es lo que más q u i e re m i Jesús. (' Chiro: novio de Lucita y luego su mando, se
carta y guárdame el más completo
llamaba Isidoro fluneeus Guzmán)
¡ Oh , le amo tanto ! secreto. Tu hermana que te q u i e re en
(2 Juanita pensaba, al ¡gua/ que muchos, que
"Qu isiera inflamarte en ese amor. Maria Magdalena era Maria de Betania, la herma Jesús" (D. 8) .
¡ Qué dicha la m ía si pudiera darte a E l ! na de Marta. Lucas 7: 36-50) Juana D
48
reo que el secreto
de la paz y la felici D I RE CTO RES
dad consiste en ol ESPIRITUALES
vidarse, en desentenderse de uno Para Juanita era fu ndamental tener
mismo. Eso no significa no sentir un director porque q uería progresar en
sus miserias físicas o morales; tam el camino de la santidad ; necesitaba el
bién los santos han pasado por estas apoyo del M i nistro de Cristo para no
situaciones tan penosas. Sólo que engañarse a sí misma. Sus g u ías serán
ellos no se quedaban en ellas, sino que factores decisivos que la orientarán en
en todo momento las superaban. " los asuntos del alma. Obedecía cuanto
( I sabel de la Trin idad, carmel ita fran le aconsejaban y ordenaban. En ellos
cesa, beatificada el 25 de noviembre sentía la voz de Dios.
de 1 984). El Padre jesuita, Artemio Colom Falcó,
"Ecce Horno",
imagen que
perteneció a doña
Rosa Fernández de
Ruiz-Tagle, madrina
de Juanita.
52
fue su d i rector desde la Primera Con
fesió n . Al c u m p l i r siete años le había
regalado el Ecce Homo -imagen que
representaba a Cristo coronado de es
pinas y azotado ante la t u rba-, reco
mendándole q u e con sus actos de
amor besa ra sus heridas para alivia rlo
del vivo sufrimiento.
Casi sin darse cuenta, fue adqu i rien
do desde peq ueña espí ritu reparador.
Buscaba abrazarse a la cruz para ase
mejarse a El, la buscaba para conse
g u i r conversiones, para adorarlo y glo
rifica rlo y l i bera r -a unque fuese por un
instante- los dolores de su Amado.
El sacerdote cre ía en su vocación y
por ello le había permitido hacer el
voto de castidad por a l g u nos d ías, Dormitorio de
Juanita, calle
como una anticipación a s u futuro reli
Vergara.
gioso.
Con senci l l ez, ella le expon ía s u lucha te a esta d u ra actuación s u casa estaba caba el último l ugar, pero su mérito
interior y la constante bata l l a que a l l í abierta para los amigos de sus h ijos y consist ía en no hacerse nota r.
soste n í a para pu rificarse. L e manifes para los indigentes que golpeaban las Ese alejamiento que a u nq u e estando
taba sus tentaciones, ca ídas . . . faltas y puertas, siempre y cuando respetaran presente estaba lejana, no pod ía ser
olvidos. sus normas. J a más impedía ningún otra cosa q u e su constante u nión con
Como todas las almas g randes se acto de generosidad y menos los de Jesús. Su rostro pálido se encendía a l
ten ía en nada. Juan ita que eran los más frecuentes. rec i b i r l a com u n ión . . . i l u m i ná ndose
Otras veces, recurría al Padre Antonio N u nca se q u ejaba porque Juan ito y ante lo d ivino.
F a l g u eras D a l m a u , también jesuita. una anciana iban todos los d ías a a l ¿ C uántas veces irrum pió en su dor
H a b ía comprendido su alma carmelita morzar a l l í , aunque ella estuviese en el mitorio y la encontró de rodi l las com
na, sus ansias por ofrece rse como I nternado. Ofelia ten ía orden de aco templando a l Sagrado Corazón, ensi
víctima de salvación, su amor desme ger a cuantos se acercasen a sol icitar mismada, perdida, debiendo retirarse
dido a J e s ú s , su avanzado estado d e com i d a . para no pertu rba rla ? Vivía para D i o s ,
ora9ión . No la tomó desprevenida el mensaje sólo para E l .
"Cuanto menos de tierra más de cie del Padre Colom. Lo había advertido S u s a migas la buscaba n . Era muy
lo". Solía decirle desde el confesiona antes que nadie. i Era tan diferente convidada; m u ltipl icaba el poco tiem
rio y ella comprendía que la a legría comparada con las niñas de su edad ! po q u e disponía libre para compa rtir
estaba sólo en la cruz. Si bien, tomaba parte activa en las con ellas y para enseñar el catecismo a
diversiones, algo muy especial ten í a : los n iños de la parroq u i a . Algunos mu
"SERE crecía interiormente a pasos agiga nta chachos, no pocos, y muy buenos pa r
CARMELITA" dos. Evitaba dar opiniones, pero cuan tidos, le enviaban flores y le rondaban
Le pidió a l Padre Colom que hablara do se las ped ían, éstas eran mad u ras y la cuadra . Lo tomaba con tal naturali
con su mamá sobre su vocación . Ten ía juiciosas ; no dejaba de asombrarse ; dad, delicadeza y simpatía que sin re
motivos para no com unicárselo perso ¿de dónde obten ía tan claros conoci chazarlos y sin alentarlos entendían
nal mente. Lo pri mero que le iba a a rgu mientos 7 Respond ía con seg u ridad que n a d a conseg u i r í a n . Cuando l a
mentar era su debilidad y que no resis pero con modestia . Era el reflejo de abordaban en l o s paseos, les conver
tiría la a u stera Regla Carmelitana. Ade María. saba y los trataba como am igos.
más, tem ía su reacción ; una cosa era Elena Salas, muy am iga de J u a nita , le Doña Lucía no q uiso deci rle nada.
que le g ustara q u e fuese muy devota y comentó en una oportunidad que le Esperaba que ella se lo comunicara.
otra era entregarla para siem pre a la había l lamado la atención por el vesti Sólo se inqu ietaba por s u salud.
vida rel igiosa . Por ú ltimo, el sacerdote do demasiado sencillo q u e l levaba Juan ita sabía que su madre estaba
era el confesor de su madre y acataba para i r a pasea r a la Qui nta Norma l ; enterada y mante n ía silencio. No se
cuanto le sugería. pero su respuesta la silenció : " E lena, desesperó, ni si ntió m iedo, era su ma
Doña Lucía, a pesa r de su bondad, cuando salgas, piensa siempre cómo nera de ser. Decidió busca r la ocasión
era muy severa y extremadamente es vestiría la Santísima Virgen " . para hablarle. Tarde o temprano cede
crupu losa ; se intranq u i l izaba por las N u nca ped ía nada y cuando l o hacía, ría. ¿ S i le había incu lcado desde pe
actitudes ajenas, sin descuidar por ello era para entregárselo a sus protegi q ueña el amor a Dios cómo se iba a
las suyas. Ten ía la obsesión de lavarse dos. Cada vez q ue intentaban darle negar?
las ma nos a cada i n stante y a n daba -la a lgo val ioso que h a b ía pertenecido a " M a m á , s e ré carmelita . "
mayoría de las veces- con ellas en a lto sus a ntepasados lo rechazaba agrade " S i Dios q u iere será usted carmel i
para no tocar nada. Exigía una esmera ciéndolo con s i ncerida d . Jamás se ta " .
da l i m pieza. Somet ía a su fam i l ia a q uejaba ; era la más servicia l, l a más " Seré carmelita ; E s s u voluntad"
horarios excesivamente ríg idos. Todo h u m i l d e y la más a bnegada, sobre Doña Lucía pidió silencio. En la fami
debía pasa r por su censura. Pero tren- todo con sus pad res y herma nos. Bus- lia encontraría, seg u ra mente, oposi-
53
ción. Su hija le indicó que Rebeca esta blasfemo? ¿Y yo no querré sufrir nada
ba al tanto, lo mismo algunas amigas, por su amor? Yo que soy una nada
pero guardaban fielmente el secreto. criminal, m ientras que El sufre siendo
Le recomendó el Convento del Car un Dios que tiene derecho a ser adora
men Alto, estaba bien situado y ubica do y servido por sus criaturas. O h ,
ba a la madre priora. Jesús, a q u í me tienes postrada ante t u
No respondió, esperaría el ma ndato Divina Majestad, l lena de vergüenza y
del Señor. confusión de ver mi pequeñez, mi mi
La vio tan firme, decidida y serena seria y m i s m uchos pecados. ¿ Hasta
que olvidó advertirle sobre su sa l u d ; cuándo, Jesús m ío, tendrás piedad de
tal vez no la admiti rían. Pero agradeció esta pecadora ? Desde ahora me pon
a Dios el ideal de J uan ita prometiéndo go en tus divinas manos. Haced de m í
le que la apoya ría. Reza ría una novena l o que queráis. S í , estoy dispuesta a
por ella a Teresita del N i ño Jesús. ser h u m i l lada para castigar mi org u l lo .
Quiero, Esposo adorado, vivi r escondi
" D I OS ES MI da, desaparecer en Ti, no tener otra
PRINCIPIO Y MI FIN" vida sino la tuya, no ocupa rme sino de
En el I nternado, su confesor era el Ti. Ahora ta m bién que estoy purifica
Padre Vil lalobos; cada cierto tiempo da, q u iero que la Sant ísima Trinidad
rea lizaba retiros espirituales. Juan ita venga a morar en mi alma, para adorar
participaba con gran i nterés. Esta vez la y vivi r constantemente en su pre�
el tema se centró en " E l F i n de toda sencia. Por último te digo que hago
criatura : Dios" . Después de meditar voto en presencia de la Santísima Tri
sus palabras, escribió en el diario : Casa de la calle nidad, de la Santísima Virgen, de San
"Soy un poco de barro pero hay algo Vergara 92. José y de los Santos y ángeles del
más grande en m í : m i alma que D ios Cielo de no tener por Esposo sino a
hizo a su i magen y semejanza. Luego en e l l a . ( . . . ) Jesús, ú nico amor de mi a l m a " (0.
lo único que tengo yo de valer es mi " ¡ Ay, Señor, qué grande eres en tu 17).
alma, puesto que es inmorta l . Luego misericordia ! Yo me postro a tus pies y
es más grande que el m u ndo ya que los lavo con mi l lanto. S í , Jesús adora RESOLUCIONES
éste tiene f i n . Luego m i alma no es del do, yo peq u é ; pero tú me has salvado.
mu ndo, de consiguiente es de Dios, Vengo a h u m i l larme delante de tu M i " María, Madre m ía, bend íceme.
único capaz de saciarla porq ue es i nfi n istro que te representa . S í , Jesús. Tú "1 era Haré examen particular.
nito. Soy de Dios . E l me creó. Es mi que perdonaste a la Magdalena, per " 2da Practicaré el tercer g rado de
principio y m i f i n . Para ser enteramen dona a una más pecadora que ella. Yo hum ildad, que consiste en buscar des
te de E l debo cumplir perfectamente te he amado toda mi vida y espero precios, deshon ras, h u m i l laciones con
su divina voluntad. Si El es m i Padre y amarte hasta el f i n . Perdóname, Je alegría y por amor a Jesucristo, consi
conoce el presente, el pasado y el sús, que no sabía lo que hacía al ofen derándome ind igna de sufrir algo por
porven i r, ¿ por qué no abandonarme a derte . Quiero, como Magdalena, reti El.
E l con entera confia nza ? ( . . ) rarme a seNi rte para estar siempre "3era Me levantaré y m e i m pondré
" Dios me manifiesta su vol u ntad . Si ju nto a Ti. No qu iero a nadie sino a Ti . una mortificación, si me lo perm ite n ,
yo la cumplo, lo glorifico, pero hacien Quiero u n i rme a Ti para siem pre por cada vez que caiga.
do siem pre lo más perfecto. Para ser que la felicidad no consiste sino en "Jesús m ío, ahora he visto que todo
vi r a Dios debemos ser indiferentes amarte.( . . . ) lo del m undo es va n idad. Que sólo una
para todo aquello que no le da gloria . "Jesús nos i nvita a la conquista del cosa es necesaria ; amarte y servi rte
Debemos tener a Dios por fin en nues reinado de su Sagrado Corazó n . Para con fidelidad, parecerme y asemejar
tras obras, m i ra r el amor que nos tiene esto debemos : me en todo a Ti. En eso consistirá toda
en cada u no de los acontec i m ientos " 1 o Reformarnos a nosotros mis mi ambición. Quiero pasar contigo por
que nos envía y m i rarlo todo como mos. Estar dispuestos a todos los su todas las afrentas con alegría. Y si por
escalones que nos acercan a E l . Nues frimientos para gozar después con El mi flaqueza caigo, Jesús q uerido, te
tro corazón no debe apegarse a las en el cielo. m i raré en tu su bida al Calvario y ayuda
cosas del m u ndo sino a Dios. Tenerlo "2° Estar dispuestos a seg u i r a Jesús da por Ti me levantaré. No permitas
puro de todo amor desordenado; ya donde El quiera . El elige la pobreza, las que te ofenda ni aun levemente. Pre
que todo es perecedero, y amar aque h u m i l laciones, la Cruz y exige para m í fiero m i l m u e rtes antes que darte la
llo que nos l l eva a Dios.( . . ) todos estos dones. ¿ N o se los recibiré más l igera pena" ( D . 1 7)
" ¿ Cuántos pecados he cometido en gustosa después que El me creó prefi
mi vida? Y Dios no me ha castigado ; riéndome a tantas almas, que me con OFRECE SU
antes, por el contra rio, me ha colmado seNa la vida, que me ha librado del VIDA POR LUCHO
de gracias. i Cuántas veces me ha per infierno, más aún, que ha sufrido du 1° de enero de 1 9 1 7 . " U n año más
donado! y arrojó por una sola desobe rante treinta y tres años toda suerte de hacia la patria. Cuántos beneficios reci
diencia a nuestros primeros padres. trabajos y m uere por ú ltimo en una bidos y cuántas gracias desperdicia
¿ Con qué te pagaré, Dios m ío ? ( . . ) cruz como el más infame de los hom das en este año que ha pasado. Y este
"Quiero vivir, dentro de mi alma de bres, entre dos ladrones, m i rado como año que viene, en su m i sterioso man
manera que siem pre contemple a Dios fa c i n e roso, h e c h i cero, tra idor, l oco, to, q u i zás tendrá envueltas penas o
55
felicidad de toda suerte. Apoyémonos Isabel de la
en la Cruz. Ella es i n m utable. Ni los Trinidad, la
carmelita francesa
siglos n i las tempestades la han que
que tanto influyó en
brado" (D. 1 8)
Juanita.
Su hermano más querido, el que le
había enseñado de pequeña a rezar el
Don Miguel
rosario, se apartaba de Dios. Lucho Fernández
profundizaba sus ideas filosóficas con Jaraquemada con
lect u ras que lo iban alejando cada vez su hijo Ignacio en
más de la religión. Discutía con ella Chaca buco.
problemas teológicos ; quería l legar al
Creador sólo por la razón. J u a n ita lo
persuadía de que lo encontra r ía por la
fe, la revelación divina y la oración. Le
rogaba que buscara a Cristo en el fon
do de su a l ma y no en las teorías que
contri b u í a n a deformar la ún ica verdad .
Le insistía en centrar su esperanza en
el Señor sin i nterroga ntes.
Su dolor e ra evidente ; Lucho no no que poseía era u n regalo de Dios y
ten ía el consuelo de Jesús, n i siquiera lo malo ven ía de e l la . . .
se acercaba a la Ig lesia . Sus d udas, la Sus actos traslucían e l carácter d e la
acongojaba n : santa .
"Tengo pena . Me sangra e l corazó n . Todo en ella se identificaba con el
¡Ah, m i l vidas, si y o pudiera, ofrecería Carmelo.
por él, todos los sufri m ientos, Dios Estaba l la mada pa ra la vida contem
m ío, enviadme y dadme gracia pa ra plativa .
soportarlos, con tal q u e él se convi rtie Era una enamorada del Señor.
ra ! " (D. 1 8). tades con que cada uno tropieza al
E N F E RM E RA
principiar la oración" (D. 1 8).
SANTA T E R ESA EN CHACABUCO
Juan ita asimilaba el ideal de Santa
DE JESUS Teresa de Jesús, la Reformadora del Juanita con sus ahorros había com
Antes de hacer la Primera Com u n ión, Carmelo, la que l legaría a ser su Santa prado medici nas en Santiago para los
su madre y sus d i rectores espirituales Madre. E n el monasterio tomará su campesinos enfermos a qu ienes asis
le habían enseñado a meditar: "Todos nombre, por determinación de l a prio t í a . ¿Cuá ntos fueron testigos de su
los d ías hago meditación y veo cuán ra . Se sentirá i nd igna de lleva rlo. Tere abnegación ? ¿ Cuántos conocieron por
gra n ayuda es para santifica rme. Es el sa, la Santa de Avila, será su g u ía y ella la palabra de Dios?
espejo de m i a l m a . Cuánto se conoce maestra. Su madre y su querida tía J u a n ita le
en ella a sí misma. Jesús me ha dado a No leyó por completo su "Vida" en h a b í a n enseñado primeros a u x i l ios.
entender que para encontra r la perfec aquel momento, prueba de esto es No se espantaba frente a nada . ¡ Pen
ción es necesa rio : que con gran si nceridad le escribirá a la sar que un d ía si ntió repugnancia al
" 1 ero El amor a la oración. madre priora -ocho meses más tarde saber que dormiría en una cama que
"2do El desasimiento completo de s í que sólo ha le ído las vidas de Sor había sido ocupada por otro paciente
misma, es decir, e l olvido d e s í misma Teresa1 y de Isabel de la Trin idad . cuando la iban a opera r ! Y a ho ra , desa
que se alcanza uniéndose a Jesús, En ese entonces algo había le ído botonaba las camisas sudadas para
tanto que no se l legue a formar con E l sobre Isabel de la Tri n idad aunque sólo limpiar heridas y cura rlas. Soste n í a las
sino una persona y atrayéndose siem fragmentos (se introducirá en ella seis escupideras a los ancianos que vacia
pre para sí lo que le gusta a Jesú s : es meses más adelante). ban sus estómagos ind ispuestos. A
decir, h u m i l laciones, penas, etc . . . , y Lo que llamaba la atención era su los impedidos, varias veces, l es dio
también la caridad para con el prójimo. in nato esp í ritu teresi a n o : el desasi comida con sus pro�ias manos.
" 3 ero Perfecta entrega de s í misma, miento, la mortificación, el sentido re Al iviaba a los débiles con amor y
es decir, la volu ntad dársela a Dios " . parador, el camino progresivo de su cu idado resta bleciendo los cuerpos y
" H e le ído e n la Vida de Santa Teresa oración, el trato constante con el Ami las a l mas sufrientes.
que recomienda esta Santa pa ra aq ue go, su abandono en Cristo, su naturali
ll os que principian a t e n e r oración, figu dad para h a b l a r l e , el q u e re r vivir escon DON MIGUEL
rarse el alma como u n huerto que está dida en El, su a nhelo de ser toda de
lleno de hierbas y á rboles dañinos y Jesús e inmolarse con E l por la huma Los seis hermanos se alegra ron a l
todo muy seco. Entonces que al princi n idad, la intimidad con el Amado, su ver a s u padre ; sólo d isfrutaban plena
piar a tener la oración, el Señor pone h u m i ldad a l reconocer que todo lo bu e- mente de su presencia en el campo;
en él pla ntas hermosas y que nosotras los mayores comentaron entre sí que
debemos cu idar de ellas pa ra que no lo habían notado extraño.
se sequen. Para esto, siem pre los que Lucía le habló, le preguntó qué le
principian tienen que saca r agua del pasaba ; don Miguel la aquietó expli
pozo, que cuesta, pues son las d ificul- (1 Teresita del Niño Jesús) cándole que sólo era cansancio. No
56
quedaron tranqui los, algo ca llaba . In desde lejos. M iguel h u í a del hogar por como Lucita no le daban problemas,
tentaron distraerlo convidándolo a los que no le daban libertad, ¡ no pod ían pero eran sus h ijas y las necesitaba.
paseos, a las excursiones a la cordil le comprender que sólo le gustaba escri Ignacio, su pequeño niño, lo tenía alte
ra o a los baños termales. Se disc u l pa bir! E ra aún m uy joven, ten ía talento, rado, su cojera le desesperaba y él no
ba siempre . Jua nita lo invitó a la capilla desbordaba simpatía, todo el m u ndo era capaz de hacer nada. Tampoco
a orar, esperando alguna excusa. Pero lo buscaba. En Chacabuco los campe encontraba la paz con su mujer; la
don M ig u e l a ceptó g ustosa m en t e . si nos eran sus a m igos y era el preferi quería, pero era n muy diferentes . Ade
Arrodillados, rezaban e n si lencio. E l l a do de los primos mayores. Su atmós más, percibía y le encontraba razón,
ped ía p o r su padre y él supl icaba por fera era disti nta ; vibraba con la natura que en su interior no pod ía conforma r
Chacabuco. A la salida, su hija le insi leza, se alejaba de madrugada a la se que h ubiese perdido las tierras de
nuó que recurriera a la Santísima Vir cord i l lera para observar a las aves; Melipilla que él heredó. La h ijuela de
gen quien jamás deso ía los ruegos, era pasaba horas bajo los q u i l layes compo Chaca buco sólo aportaba deudas y era
la mejor i ntercesora a nte el Señor y si niendo poemas que n u nca mostraba. de ella. Reconoció hida lgamente q u e
la petición no se cumpl ía había que Pero su madre l o apartaba de sus sue jamás s e l o h a b í a echado en cara, y s e
aceptar su volu ntad, algo mejor le de ños, despreciando sus versos y exi l o agradec ía ; pero, cuando supiera l a
paraba en el futuro . giéndole que buscara empleo . ¡ Pobre verdad d e lo que estaba sucediendo,
D o n M iguel se estremecía ante la M iguel, nadie lo i magi naba encerrado ¿ cómo actua r í a ?
más m ínima demostración de a mor. entre cuatro paredes ! Por más que ella
Necesitaba ternu ra, su soledad le pe le insistía que debía ser fuerte con él y EL ARMONIO
saba. Trabajaba de sol a sombra. ¿Y obligarlo a trabajar no ten í a a rgumen
dónde estaban los frutos ?, ésa era su tos para hacerlo . . . Su hijo había nacido Las mujeres leían y tej í an bajo los
mayor desesperación . Se sacrificaba poeta. castaños, mientras los hom bres ex
por su familia, apenas los veía y para Lucho estaba estudiando en l a u n i cursionaban en la cord i l l e ra gu iados
colmo todo le resultaba m a l . ¿ Cuántas versidad; algún d ía sería abogado ; ob por Jacobo Nazaré, el ovejero y a m igo
veces había depositado todas sus es ten ía brillantes notas. Su problema era de M ig u e l . Juan ita participaba de las
peranzas y su di nero en negocios que el peor, ya no creía en Dios. La lectura conversaciones, disfrutaba de la lectu
lo único que le acarrearon fueron pérdi de filósofos ateos lo había cautivado. ra y cuando pod ía sal ía a caballo. Otras
das? Recordaba con abati miento sus M uchac h o bueno y gene roso, ¿ po r veces part ían en coche a los baños
sol i ta rios i nviernos ; en el comedor qué tuvo que refugiarse en l o s l i bros? term a les ; a l l í nadaba con destreza,
los ojos se le h u m edec í a n a l ver los Ah í estaba su g ran pena . Ten ía una elud iendo las peligrosas q uebradas.
luga res vac íos de sus h ijos. ¿Va l ía la respuesta clara : simplemente él no Doña Lucía le g ritaba, se desesperaba
pena desgastarse tanto, estar alejado estuvo a su lado. por su osad ía.
de el los y no verlos crecer? ¿Y Juanita y Rebeca ?, ¿ q ué sabía de Juanita ten ía tiempo para todo. Sus
Lucita, su hija mayor, pronto se casa ellas?, las pocas veces que iba a San meditaciones eran más prolongadas.
ría y él no pod ría compartir su felicidad tiago, estaban en el I nternado. Ellas Buscaba la soledad en los trigales, en
El armonio de
Chacabuco, luego
perteneció a
Juan ita.
57
la erm ita del cerro, bajo los cedros, en
su habitación o en la capi l l a . Algunos
pri mos y hermanos que la sorprendían
en actitud recogida le decían "beata"
en tono burlón. Aunque ahora no le
n a c í a violenta rse, internamente se
apenaba. E staba más res u elta q u e
nu nca a i ntensificar su trato c o n Jesu
cristo. N o le gu staba llamar la aten
ción, se ecl ipsaba para esconderse en
El. ¿ Po r qué ten ían que molestarl a ?
Entraba muy temprano a la capilla para
saluda r al Señor con el a rmonio. La
música era una oración que le expresa
ba a El su a legría y agradecimiento, era
el saludo que lo enaltec ía, era el gozo
que le transmitía, era el a mor que le
profesaba.
Por las ta rdes, después del rosario, le
ped ían que lo toca ra . La escuchaban
adm i rados, no advirtiendo, a excep
ción de su madre, que no los estaba
complaciendo a ellos; sólo le a rmoni
zaba las notas a su "Amado".
Era l a responsable del coro de los
n i ños de Chacabuco por su paciencia,
persevera ncia y por su hermosa voz.
Rebeca también cantaba, algunos opi
naban que la suya superaba a la de su
hermana, pero se abu rría en los ensa
yos y n o aprovechaba sus dotes. Con
frecuencia alababan a J u a n ita ; rara vez
se envanecía ; cuando esto ocurría se
enojaba consigo misma, acallaba su
voz e invitaba a otros a cantar.
LA VI RGEN
DE LOURDES
Doña Lucía debía abandonar el cam
po ; quería ir a Santiago para el d ía de
N u estra Señora de Lourdes y acudir
con su fam il ia a la g ruta, el motivo era
Ignacio, cuya cojera au mentaba. Pen
saba en un milagro o al menos que la
Virgen i l u mi n a ra a los médicos que a ú n
no s e pon ía n d e acuerdo pa ra tratarlo
adecuadamente. Nadie q u iso acompa
ñarla, no querían perderse las fiestas
del centenario de la Batalla de Chaca
buco. Sólo Juan ita se ofreció. Partie
ron con el n i ño el 9 de febrero.
Febrero 1 2 : "Anteayer y ayer fuimos
a Lourdes. ¡ Lourdes ! Esta sola palabra
hace vibrar las cuerdas más sensibles
del cristiano, d e l cató lico.
" i LOurdes! ¡ Quién no se siente con
movido a l pron unciarl a ! Sign ifica un
Cielo en el destierro. Lleva envuelto en
su manto de m·isterio todo lo grande
de lo que es capaz de sentir el corazón
católico.
"Su nom bre hace remover los re
cuerdos pasados y con mueve las sen
saciones í ntimas de nuestra a l ma . Ella
encierra a l e g r í a , paz sobre h u ma n a , mientras que en tus ojos descubre la un veraneo agradable. Prefe r í a · tragar
donde el pereg rino, fatigado d e l cami mise ricordia, el perdón y faro l u m i noso se solo sus penas.
no pesaroso de la vida, puede descan pa ra no caer en las cenagosas aguas M ientras dorm ían siesta , Juanita se
sar; puede sin cuidado dejar su bagaje, del pecado. reu n í a con el coro de n i ños para ensa
que son las m iserias h umanas, y abrir " Madre m ía, s í . E n Lourdes se en yar. A veces l legaba Rebeca y termina
su seno pa ra recibir el agua del con contraba el ciel o : estaba Dios en el ban o rgan izando juegos intervi niendo
suelo, del alivio. Es donde las lágrimas altar rodeado de ángeles, y tú, desde la el las con entusiasmo.
del pobre con el rico se confunden, concavidad de la roca, le presentabas Al atardecer, después del rosario, se
donde sólo encuentra una Madre que los cla mores de la m u ltitud arrod i l lada les u n ía Lucho y los tres sal í a n a cami
los m i ra y les son ríe. Y en esa mirada y ante el altar. Y le ped ías que oyese las nar. En el trayecto conversaban , re ían
son risa celestiales hacen brotar de súplicas del pobre desterrado en este y discut í a n . Formaba n u n trío i nsepa ra
ambos pechos sol lozos que el cora val l e de lágri mas, m ientras que, ju nto ble. Lucho les expo n í a su pensamien
zón, de felicidad, no puede dejar de con los cantos, te ofrec ían un corazón to. Juan ita le rebatía, n o pod ía conce
escapar y que lo hace esperar, amar lo lleno de amor y gratitud" ( D . 1 9). bir una doctrina donde Dios estuviese
imperecedero y lo divi no. ausente. El se desconcertaba por los
"Sí, Tú eres, M adre, la celestial Ma C H ACABUCO, conocimientos teológicos de su her
donna que nos g u í a . Tú dejaste caer de ¡ULTIMA VEZ! mana, aparentemente simples por el
entre tus manos maternales rayos de La visita a Lou rdes las había esperan lenguaj e ; pero eran tan sól idos, tan
cielo. N o cre í que existiera la felicidad zado; regresaron muy contentas con elevados, que prefería ca l la r ... no que
en la tierra ; pero ayer, mi corazón se el niño. Pensaban que su cojera mejo ría confu ndirla con su actual posición.
diento de ella, la encontró. Mi alma ra ría con el �iempo. Rebeca la apoyaba en todo . . . la admira
extasiada a tus plantas virginales, te Chacabuco seg u ía igual. Pero don ba, ¡ nadie pod ía superarla !
escuchaba . E ras Tú la que hablabas y M iguel algo escond ía. Juanita lo en Recostados sobre el pasto, contem
tu lenguaje de Madre era tan tierno. contró más silencioso. No q uiso acom plaban el crepúsculo, con movidos por
Era de cielo, casi d ivino. pañarla a l a cap i l l a . Lucía y M iguel lo su belleza . H ablaban del futuro, Lucho
" ¿ Quién no se a n i ma, a l verte tan i nterrogaron por segunda vez ; asegu sería abogado y se compra ría las otras
pura , tan tierna, tan compasiva, a des ró que nada ocurría atribuyendo sus h ij ue las para recuperar la hacienda del
cubrir sus í ntimos tormentos ? ¿ Quién preocupaciones al temor que siempre abuelo. R ebeca se casaría como todo
no te pide que seas estrella en este sentía a nte los fl uctuantes precios del el mundo y tend ría m uchos hijos. J ua
borrascoso mar? ¿ Quién es el que no mercado agrícol a . nita . . . sonreía -¿ Cómo 7 ¿tú no tienes
llora entre tus brazos sin que a l pu nto L a verdad era otra, no ten ía fuerzas planes?, ¿ no te vas a enamorar?, "ya
rec i b a tus ósculos i n ma c u lados de para tra n s m i t í rsela a los suyos : Chaca estoy enamorada " . Lucho le pregu ntó
amor y de consuelo 1 Si es pecador, tus buco saldría a remate. Los acreedores si e ra de Paco R ivas, o de J u a n M ontes
caricias lo enternecen. S i es tu fiel le obligaba n . Las deudas se amontona que siempre pregu ntaban por ella. No
devoto, tu presencia solamente en ban . Malas cosechas. l luvias ta rd ías, respondió . . . seg u ía riendo.
ciende la llama viva del amor divino. Si elevados intereses, inversiones equi Rebeca conocía su secreto, pero se
es pobre, Tú con tu mano poderosa lo vocadas . . . todo, todo se le había junta despreocupaba. ¡ Lo ve ía leja no ! Su
socorres y le m uestras la patria verda do. alegría, su carácter y hermosura no
dera . Si es rico, lo sostienes con tu Deseaba para su familia -al menos- indicaban precisamente que se iría a
aliento contra los escollos de su vida encerrar a un convento a pesar de
agitad ísima. S i es afligido, Tú, con tus tantos rezos y meditaciones. i E ra muy
Padre Antonio
m i radas lacrimosas, le muestra s la joven, pod ía suceder m uchas cosas !
Falg u e ras Dalmau.
Cruz y en ella a t u divino H ijo. ¿ Y q u i é n I gnoraban que jamás regresa rían a
-
no enc uentra el bálsamo de sus penas sus amadas tie rras. No sabían que
al considera r los tormentos de Jesús y esos serían los ú ltimos atardeceres de
de M a ría? El enfermo, por fin, halla en Chaca buco.
su seno maternal el agua de salud que N o les dieron la oportun idad de des
deja brotar con su sonrisa encantado pedi rse de sus más preciados recuer
ra, que lo hace son re í r de amor y de dos, de su tierra de siem pre, tierra de
felicidad. Sí, María, eres la Madre del hazañas patrióticas, cuna de forma
U niverso entero . Tu corazón está lleno ción cristiana . . . A l l í habían pasado los
de du l z u ra . A tus pies se postran con la momentos más felices de su vida .
misma confianza el sacerdote como la No sab ía n que n unca más volverían a
Vi rgen para hallar entre tus brazos a l ver a esa gente q uerida : hombres ru
A m o r de tus entrañas. E l rico como e l dos que l uchaban contra la natura leza ;
pobre, para encontrar en t u corazón s u campesinos que crecieron ju nto a sus
cielo. E l afligido como el dichoso, para patrones, cuyos h ijos fueron g u iados
encontra r en tu boca la son risa celes por los h ijos de ellos por el cam i n o de
tial. El enfermo como el sano, para Dios. Chacabucanos est i ma d os por
encontra r en tus manos dulces cari cinco generaciones que pod ían criar
cias. Y por fin, el pecador como yo, sus a n i males sin impedimentos, lan
encuentra en Ti la Madre protectora zándolos a los potreros, ¿ quién les
que bajo tus pla ntas i nmaculadas tie curaría sus heridas?, ¿ q uién les ayuda
nes q uebrantada la cabeza del d ragón ; ría en sus malos momentos?
59
No supiero n que al estrechar las ma· besó tiernamente y se subió a l coche. su tiempo a la difusión del Apostolado
nos de Juan Rulo, Pedro y Segundo Desde a l l í alzó su vista a las org u l losas de la Oración Popu lar. Conoció -por su
Cáceres, Jacobo Nazaré, Herminia Ca palmeras. No sería como e l las, se incli m a d re- al P a d re c l a re t i a n o J o s é
sanova, F i l o m e n a Cas i o , B e r n a b é naría ante cualqu iera. Blanch Ferrer, quien a l igual que los
Fuentes, l o s hermanos Arce, l o s Ba ¿ Qu i é n reza r í a e n l a erm ita de la otros relig iosos había nacido en Espa
rrientos, los Si lva, los Araya, los M u ra y Santísima Virgen del cerro ? ña.
tantos otros . . . lo hacían por última vez. ¿ Quién enseñaría el catecismo a los Su nuevo g u í a fue m uy exigente.
E ra el 22 de febrero de 1 9 1 7. niños? Quería reforza rle su vocación, lo que la
Los dorados trigales, los baños ter ¿ Quién se preocuparía de escoger entusiasmó mucho.
males, las quebradas, las vertientes, las flores blancas y las más l i ndas pa ra Abri l , 1 91 7 : " G racias, Dios m ío, por
los corrales de pirca, los extensos po el altar? que me habéis dado un d i rector que
treros, las parvas de paja, el pa rq ue ¿Quién toca ría las campanas pa ra dirija m i alma hacia Ti.
con su avenida de nogales, los casta anunciar la hora del santo rosario 7 " M e preguntó cómo era mi oración,
ños, cedros, abetos, álamos, eucalip ¿ Q u i é n h a r í a las gestiones desde si estéril o con devoción. Yo le dije que
tus . . . más a l lá los peumos, algarrobos Santiago para conseg u i r sace rdotes con devoción a veces ; pero había pe
y quillayes . . . ¿a quién pertenece r í a n ? para las misiones 7 r íodos en que no pod ía meditar y me
Pensaban regresar en septiembre y ¿ Quién alabaría al Señor con el a rmo quedaba tranquila con N u estro Señor.
por eso no se detuvieron a deci rles nio? Pero me dijo que siempre debía tratar
adiós a las l laverías, a los viejos galpo de reflexionar y sólo en último térmi
nes, a la casa patronal, al patio de los E L PAD R E no, hacer lo otro. Que viviera constan
nara njos, a la trajinada despensa, a las
BLANCH temente e n la presencia de Dios N u es
galerías, a la capilla y su campanario . . . El Padre Colom fue transferido a la tro Señor dentro de mi a l m a . Que lo
Juan ita s e alejó d e l a capilla prome Arge ntina . J u a nita debió buscar u n h iciera l o más a menudo posible. Que
tiendo a Jesús que volvería con me nuevo di rector espi ritual p u e s el Padre h iciera el examen particular sobre eso.
nos impurezas. Abrazó a su padre, lo Falgueras dedicaba la mayor pa rte de Que a p u n ta ra los p e n s a m i e n tos y
afectos de la meditación que más me
movieran a devoción. Me perm itió que
me mortificara, mortificándome en las
co m i d a s , s a c r i f i c a n d o e l g u sto . . .
Después me va a dar permiso pa ra
ponerme cil icios. Que fuera muy re
servada . Que no hablara de mi voca
ción sino con mi mamá y con la Madre
Izquierdo; porque e ra como un perfu
me contenido en un frasco que, a l
destapa rlo, s e v a todo. Que trajera a
mis a migas al servicio de Dios.
" Lo que más consuelo y alegría me
dio fue que me dijo que ten ía vocación
para carmelita. Me preguntó qué vir
tud prefería. Le contesté : la h u m i ldad.
Después me dio permiso para renovar
el voto de virgi nidad hasta la Asunción
de la Virgen" (D. 21 ).
O F R E N DA PO R
LOS PECADORU
"Jesús m ío, Tú conoces la ofrenda
que te he hecho de mí misma por la
conversión de las personas que te he
nombrado. Desde hoy, no sólo te
ofrezco m i vida, sino también m i muer
te como te plugu �re dármela. La reci
biré con gusto, ya sea en el abandono
del Calvario, ya e n e l Para íso d e Naza
ret. Además, si q u ieres, dame sufri
mientos, cruz, h u m i l laciones. Que sea
pisoteada para castigar mi orgullo y el
de ellos. Como tú q uieras, Jesús m ío.
Soy tuya, haz de mí según tu santa
voluntad. A t i , oh M a r í a , que jamás me
has deso ído los ruegos que te he d i rigi
do, como una hija le pide a su madre,
tam bién te pongo en tus manos mater-
nales esas almas. Oyeme. Toda mi A l o s pocos d ías, su a miga l e prestó
vida no he dejado de ped i rte, M a d re una carta de su hermana María Teresa.
m ía . Escúchame, te lo ruego por Jesús J u a n ita estaba feliz po r haberla leído,
y por tu Esposo San José, a quien era la " primera vez que ten ía algo de
ruego interceda por esta pobre peca una carmelita" (C. 1 3) y le escribió en
dora. su l i breta a G raciela:
"Sufro. Esta palabra expresa todo para "Yo creo que uno de los pu ntos de la
m í . i Felicidad 1 Cuando sufro estoy en vocación carmelitana es la oración y la
la Cruz de mi Jesús. ¡ Qué fel icidad mortificación . Recemos siem pre y cru
más gra nde es deci rle : Jesús, Esposo cifiq uémonos por medio de l a obe
m ío, acuérdate que soy tu esposa, diencia, por medio de la pobreza, por
dame tu Cruz ! " ( D . 2 1 ) . medio de la castidad. Por medio de la
obediencia, i m itando a Jesusito que se
CA RTA A_ h izo obediente hasta la muerte y muer
UNA COMPANERA te de cruz. El h izo la volu ntad de su
D u rante las prolongadas horas que Padre todos los momentos de su vida .
permanecían diariamente en la sala de " H eme aqu í , Oh Padre, para hacer t u
estudios, las a l u m nas estaban obliga volu n tad " , nosotras d ebemos deci r
das a hacer sus tareas, a pasar en ta mbién con El a cada momento; y
limpio con caligrafía perfecta lo que esto por m e d i o del exacto c u m p l i
habían escrito en l a jornada y a estu Pila de agua bendita
miento del deber. Aunque n a d i e nos
d i a r las materias. Si alguna termi naba de la casa de vea, cumplir con el reglamento, que
antes -no pod ía retira rse- debiendo Juanita. es la regla que tenemos ahora . V. gr.
nuevamente repasar sus lecciones o en el estudio estud iar con aplicación,
simplemente m i ra r a las otras con sus aunque no tenga mos ganas, tal como
ma nos atrás, topa ndo los codos. Para lo haría Jesús. Por medio de la pobre
e v i t a r estos t e d i o s o s m o m e n to s , za, no desperd icia ndo n i nguna cos a ;
acostumbraban a interca mbiarse misi no gastando n a d a en nosotras, sino
vas escritas en sus pequeñas l i bretas. para los pobres todo. Por la castidad,
Juan ita demoraba más cuando se siendo puras como la Virgen , no te
trataba de trabajos cient íficos, pero niendo n i ngún amor que nos preocu
era una de las primeras en con c l u i r sus pe, que nos haga faltar a l deber. sino el
tareas correspond ientes a los ramos amor de Dios. Conoceremos su inten
h u m a n í sticos y a l term i na r, escribía a sidad por el a mor que tengamos a l
sus a migas. prójimo"(C. 1 3)
G raciela Montes La rra í n ten ía una
hermana carmelita en el Convento del E N CASA
Esp í ritu Santo de Los Andes c uyo DEL PADRE BLANCH
nom bre religioso era María Teresa de El Padre Blanch celebró una m isa con
San Juan de la Cruz. Por medio de un motivo de cumplir siete a ños en Chile.
me nsaje J u a n ita le com u n i có a su ami oración, porque ella es la conversación Como doña Lucía lo había acog ido con
ga su aspiración : que tenemos con Dios. m ucho cariño, convidó a los Fe rnández
" E l otro d ía no te lo d ije porque me "Ayúdame, por favor, a ser buena. Sola r a a l morzar a su casa después de
daba vergüenza y no pod í a ; pero me Dime tú lo que te propones hacer en el la ceremonia.
deci d í a dec í rtelo, y es que yo tengo mes del Sdo. Corazón. Preg untémosle Conve rsa ron sobre d iferentes te
i nc l i nación para hacerme carmelita. a Jesus ito qué desea d e nosotras. mas. El sacerdote les contó sobre su
Me encanta n ; pero no sé s i seré mon Consagrémonos a E l . Démosle nues fam i l i a . Había nacido en Villanova de
ja . Si soy, seré carmelita. Tengo tantas tro corazón, n uestra l i bertad y todo lo Sau, un pueblo de Barcelona, é l era el
d udas como tú no te i maginas. Ayúda que tenemos. Le gusta mucho a N u es menor de cinco hermanos varones y
me tú, por favor. Dame a conocer la tro S e ñ o r m o r a r en n u estra a l m a . todos eran relig iosos cla retia nos.
Regla de las carmelitas. Ofrezcámosela para q u e viva en ella. -¿ Cómo pod ía ser posible que cinco
"Yo sé perfectamente que soy m uy E ntonces los momentos en que no hermanos tuviesen l a m i s m a voca
mala, que no merezco esta g racia tan tenga mos que est u d i a r, hagámosle ción?
grande el que N uestro Señor me e l ija compa ñ í a ofreciéndole nuestro amor, E l Padre José les explicó que con
por esposa . Soy tan indigna. Me ha con solándolo y repa ra n d o n u estros buenos ejemplos en el hoga r y si Dios
l lenado de g racias, y yo he sido m uy pecados y los del prój i m o " . rei naba en él, ésta surg ía prácticamen
i ngrata . Tú me pides consejos a m í , y " Por favor, te ruego que me d igas te sola y m i rando a J u a n ita, les comen
yo los necesito más que t ú . A m í me mis defectos : los que tú vea s ; porque tó que a propósito de vocaciones esta
pasa que veo que todo lo del m u ndo es yo me tengo compasión y no me los ba muy preocupado por el Convento
va n idad ; que la felicidad que podemos echo en cara lo basta nte. Soy muy del Esp í ritu Santo de Los Andes, ya
encontra r a q u í en la t ierra está en ser org u l losa y qu iero ser hum ilde. Ayúda que en el año a nterior una epidemia de
vir a Dios; pero yo no sé si tendré me tú, soy ra biosa . Me impaciento por gri pe atacó a toda la com u nidad y con
vocación . A m í me encanta rezar. Qui todo. As í , cuando tú veas la menor d iferencia de muy pocos d ías habían
siera que m i vida fuera una conti n ua seña l , avísame, te lo ruego" (C. 1 2). fa l l ecido tres rel ig iosas. Explicó que
61
para la ci udad de Santa Rosa de Los
Andes fue muy penoso sentir en u n
p e r í o d o t a n co rto d e t i e m p o l a s
campanas a difu nto que doblaban con
desolación para anunciar cada muerte.
Se trataba de la Madre Teresa de Je
sús y de las hermanas Marga rita María
del Corazón de Jesús y Benita del
Corazón de M a ría.
E l Monasterio de Los Andes era m uy
pobre, ni siqu iera ten ía luz eléctrica y
sus servicios higiénicos eran inade
cuados, por lo tanto era poco atractivo
para las que tenían vocación. Temía
que se exti nguiera esta valiosa comu
nidad por falta de postulantes.
Además, existía la posibi lidad que
dos religiosas fuesen trasladadas -en
menos de un a ño- a la fu ndación q u e
proyectaba en Va l pa ra íso Ana Luisa
Larra í n G a rcía Moreno. 1
E ra l a segunda vez e n m enos d e dos
semanas que J uanita oía hablar sobre
Los Andes . . . Percibió u n llamado inte
rior que la impulsaba a l l í .
Por la noche, después de comida, se
acercó a su madre que se encontraba ción de empleados. ¡ Señor m ío, hasta fesar como hijas de M a r í a .
sola y sin preámbulos n i titu beos l e cuánd o ! Con toda mi alma, suplico al Salvador
d ij o : " Mamá, q uiero i r a Los Andes a Entró a l cuarto de bañ o a lavarse las Divino derrame sobre todas las que
sustituir a alguna de las religiosas falle ma nos. Cuando se sentía nerviosa se componen esta Congregación las ben
cidas " . las lavaba más seguido a ú n . Lucita diciones de su Corazón, les dé Fe viva
estaba de novia, ¿tendría que esperar? que las sostenga en la vida, esa VIR
PE NAS D E Lucho estudiaba y M iguel no hacía TUD SOLIDA YAMA BL E que, sin tran
DOÑA LUCIA nada por encontrar u n em pleo, se lo sigir jamás con el deber, sepa hacerlo
Poco después de regresar a su casa, pasaba escribiendo, paseando y be amar o por lo menos imponga el respe
l uego del a l m uerzo del Padre Blanch, biendo con sus am igos i ntelectua les, to a aquellos que no tienen el valor de
Doña Lucía se había enterado -por su l l egando de madrugada. cumplirlo.
hermano Francisco- de que Chacabu En el dormitorio, tomó su rosa rio . . . Tal es, a mi parecer, la misión de LA
co sald r ía a remate. Recordó l o que l e había dicho s u h ija HIJA DE MARIA.
Esperó que todos se acostaran pa ra hacía apenas u na hora y no había sido Lo que nosotras no podemos hacer,
desahogar sus penas. ¡ M e nos m a l capaz de escucha rla respondiéndole encerradas en nuestros claustros, to
q u e Juan i t a la sorprendió a rreglando la que otro d ía hablarían. caos a vosotras realizarlo. Os hemos
cómod a ! Pero en verdad estaba bus Rezó especialmente por e l l a ; a l me reunido como una legión santa para
cando los t ítulos de la hijuela. nos tenía ese consuelo : alguien en su reemplazarnos en medio del mundo, a
N unca le h a b ían i m portado demasia casa -en medio de la tormenta que se fin de que prediquéis en él con vuestro
do las cosas materiales, pero se trata aproximaba- sólo vivía pa ra Dios. ejemplo, animéis a los déb1fes, volváis
ba de sus tie rras y su m a rido las perd ía al buen camino a los descarriados,
como todos los otros bienes que here H I JA arranquéis sus presas al mismo infier
daron. ¿ Cómo pod ía tener tan mala DE MARIA no, GANE/S, EN FIN, MUCHOS CO
suerte -un hombre i nteligente- en sus El 1 5 de junio de 1 91 7, d í a del Sagra RAZONES AL AMOR DEL CORAZON
actividades ? Antes de q ue naciera Lu do Corazón,2 el Padre jesuita Ramón DE.JESUS YAL DE SU MADRE INMA
cho se vio obligado a entregar el fundo Font celebró en la capilla de Maestran CULADA : He aquí vuestra vocac1ón, el
de M e l i pilla, luego entró a un negocio za una misa. Luego de la Bendición del fin único de esta Congregación. No
de los ferrocarriles donde lo estafaron ; Santísimo, siete a l um nas avanzaron temo llamarla un apostolado, pues DE
a rrendó otras h ijuelas de Chacabuco hacia el altar; les otorgarían la máxima BEIS SER APOS TOLES. 3
que tuvo que devolver por no obtener distinción que confería el colegio por La solem ne ceremonia fue presidida
ganancias suficientes y ahora le quita su piedad ejemplar, por el c u mplimien por el Padre Font, ante la presencia de
rían sus pertenencias más q ueridas y to del deber y por su e xcelente com la Madre Izquierdo, maestra general y
ún icas. ¡ Pobre M iguel ! , pero esta vez porta m iento. encargada de la Congregación de las
era ella la i nfortunada, era su patrimo J uana B runer Prieto, Raqüel Encina H ijas de M a ría, además de la Madre
nio y no ten ía derecho de perderlo por del Ped rega l , J uana Fernández Solar, maestra Alaysa y todas las religiosas
malos manejos. Julia Montes Errázuriz, G raciela Mon del I nterna d o .
Sabía por experiencia l o que se aveci tes Larra í n , Ana Rucker Solar y G racie M i rando ha c i a a l a l t a r y a la Santísima
naría; nuevo cambio de casa, reduc- la Silva Pizarra se arrodillaron para pro- Virgen, las siete jóvenes se compro-
62
Rectbtdme pues, Oh VIRGEN MA
RIA, en calidad de sierva e hija vuestra.
Mantenedme fiel a esta consagra
ción.
Hacedme vivir, en verdad como
miembro de Jesucristo y apóstol de su
CORAZON SA GRADO.
Y no me abandonéis en la hora de mi
muerte :.. Así sea. s
La Madre Izquierdo le colocó la me
dalla de plata colgándosela con una
cinta blanca de raso. Estaba emociona
da, siempre había deseado integrarse
a esta congregación que i m p l icaba una
gran responsabilidad en el colegio y
fuera de é l .
" N o sólo soy Esposa de Jesús, sino
que hoy me he u nido más a E l . Soy su
herma na. Soy h ija de M a ría. Desde
hoy como las princesas que las llevan
a l palacio del prometido para ser for
madas como E l , a hora ta mbién voy a
Medalla de
Hija de María,
entra r a mi alma, la casa de Dios. All í
perteneció a m e espera m i Madre y m i Jesús. ¡ Oh,
Juanita. cuánto lo a mo ! " ( D 22).
63
se de vista entre las n ubes roj izas del que los espera en el Sagrario y ellos
horizonte y contemplé largo rato el perma necen i n s e n s i b l e s . ¡ O h D ios CAM B I O
rumbo que siguiera en las alturas, envi m ío, cuá nto nos amas y qué ingratos DE CASA
diando su poderoso vuelo. ¿ Por qué, somos l J e s ú s m ío, Esposo de m i Al conocer la triste noticia de la pérdi
me pregu ntaba, por qué n o posee el alma, m e ofrezco a T i . Haz d e m í l o que da de Chacabuco, los Fernández Solar
hombre este don ? ¿ Por qué se a rrastra q u ieras. sintiero n que una parte de su vida
por la baja tierra mientras el ave sube " H oy me he vencido m ucho para no desaparec ía para siem pre. Las tierras
tan cerca del cielo, hasta contemplar ra biar. Dios m ío, tú me has ayudado. habían sido ya rematadas adjudicándo
como el ág uila, en su foco m ismo, los G racias te doy. E n los a rreglos y re selas don Pascual Babu rizza .
l u m i nosos rayos del sol ? creos he sido perfecta por ellos. Pero La pena se acentuó al saber que no
" Pero reflexionando más seriamente no tanto en las clases. sólo perd ían Chacabuco sino que de
me dije, ¿ n o es verdad que el hombre " N uestro Señor me d ijo que no acep bían, además, m udarse de casa con el
posee alas m i l veces más potentes ? taría mi ofrenda ; pero que me oiría y fin de restringir los gastos.
" ¡ Oh s í ! decidme ¿ q ué expe rimenta concedería la conversión de esas al Se ca m b i a ro n a l a ca l l e Verg a ra
ante la i n m ensidad del mar que para mas, pero dentro de u n tiempo más. -vivienda que pertenecía a los herma
sus ondas pa rece no encontrar l í m ites Me dijo que me uniera a E l crucificado ; nos Fe rnández J a ra q u e mada-, ocu
en la tierra ? que me quería ver crucificada . " pando los bajos que eran bastante am
"Ante ese sublime espectácu lo, ¿ no 2 0 de j u n i o : " Mañana, d ía de San plios. Doña Lucía se vio obl igada por
extiende el alma las alas de la i nteli Luis Gonzaga, voy a hacer el voto de segunda vez a reducir el servicio. De
gencia y emprende su vuelo hacia lo no cometer n i ngún pecado vol u n ta rio. diez s i rvientes, mantuvo cuatro : Rosa,
i nfin ito, hasta perderse en el abismo Jesús m ío . Ayúdame para cumplirlo. la n i ñera d e los tres mayores; Ofelia, la
i nsondable de la grandeza de Dios? M i meditación ha sido buena. H ice lo de los tres menores; Susana, la coci
¿ No se remonta hasta la Belleza Suma que el padre me recomendó. M i Jesús nera y Cruz, la del aseo; las dos ú ltimas
con la vista de la hermosura de esta me habló mucho esta mañana. Me era n las más antiguas y las menos
tierra 7 ¿ No sube aún más cuando allá apoyó sobre su corazón y me d ijo que eficaces por sus ava nzadas edades. A
en el templo del Señor, orando de me a maba. ¡ Su voz era tan dulce l , lo Mercedes, Elvira , Antonia y Lucha las
h i nojos, com u n icase e n coloq u i o s amo tanto. Soy toda de El. M e d ijo que ocupó donde otros fam i l ia res prome
misteriosos c o n el Altísimo? ¿ No as apu ntara los actos que hacía, pero se tiéndoles ir a buscarlas en cuanto l a
ciende entonces el alma hasta el m is me olvidó. También que lo i mitara " situación se a rreglara. L o m ismo h izo
mo cielo? ¡ O h s i l Creado el hombre a ( D . 23). con Lad islao, el cochero, y Renato, el
imagen divi na, dotado de una inteli encargado de la caba l leriza. Lucha y
gencia que encuentra su objeto propio Mercedes volverán un año y medio
en lo inmaterial, l o u n ive rsal, lo supra después; no se acostumbrarán a vivi r
sensible, y d e una volu ntad q u e en sus sin ellos. Pero ahora las que verdadera
aspiraciones i n f i n itas sólo descansa mente trabajaban eran Ofelia y Susa-
en Dios mismo; elevado además por la na .
gracia a l orden sobrenatura l , posee el Una sola voz serena surgió en medio
hombre alas incompa rablem ente más de la tem pestad. Fue la de Jua nita.
poderosas que las del ág uila caudal, Aunque ella sufrió lo indecible por la
soberana del espacio. ¡ Feliz él, si sabe pérdida de Chacabuco, sobre todo por
desplegarlas y vivir siem pre a rriba en la querida gente que ja más volvería a
su atmósfera propia ! ¡ Feliz el alma si ver, supo mantener la calma. Con cari
desde a l l í , libre cual la reina de las ño pero con firmeza le dijo a su madre
aves, m i ra las pequeñeces de la vida, al verla quejándose : " M a má, no se
pues las verá despojadas de los apa la mente, ofrézcaselo a Dios " .
rentes halagos que fascinan a los que A su padre consolándolo p o r su gra n
las contemplan desde su m ismo n ivel ! afl icción y complejo de culpa lo acari
" ¡ Ala s ! ¡ O h lema hermoso y profun ciaba dándole á n i m o : "No se aflija.
do! i nformad nuestra vida, sed nuestra Dios prueba a los que ama. ¡ Qué i m
d ivisa, como fu isteis en los tiempos porta que esto suceda si es su vol u n
medioevales la de aquel noble bardo, tad " .
cuya a l m a a l i m e n tándose conti n u a Y a sus hermanos les repet ía : " N o
mente en las alturas de belleza e idea l , h a y que poner l o s ojos en l a s cosas
hallaba pa ra sus cantos hermosuras materiales, sólo i nteresan las espi ri
i ndecibles ! " . tuales " .
Debido a s u tranqu i l idad y fortaleza,
MAS U N I DA
comenzaron a l l a m a rla, sin que lo su
A JESUS piese, "la joya del hoga r". ¡ Lástima
J u nio 1 9. " Hoy me he unido a Nues que estuviese tan poco en éll Se ale
tro Señor( . . . ) ¡ O h, cuánto le a m o ! Me graban cuando sal ía una vez al mes por
he ofrecido a E l por l a conversión de dos d ías, para los feriados y las vaca
esas personas. Cuánto sufro a l pensar ciones. M iguel la consideraba una san
que dentro de esas almas está el dia ta. Doña Lucía se aquietaba a l solo
blo y no Dios. Que Jesús los llama y verla . Jua nita transmitía paz.
64
" ¿ Qu é son todas las cosas sino vani a miga Carmen de Castro O rtúzar).
dad ? Todo pasa, todo se m u e re. Lue " Fu e indiferente a los bienes crea
go, ¿ para qué apega rme a cosas transi dos : hermosu ra, riquezas y honores
torias, que no me l l evan a Dios que es del brillo en sociedad. Lo demostró
mi f i n ? Oh, mi Dios, no sé con q u é cuando las riquezas vinieron a menos.
pagarte tantos beneficios como me por malos negocios de s u padre. Fue la
otorgas. Señor, desde ahora q u i ero primera q u e se sometió con tranqu i li
serte fiel. Ya q u e me he dado a Ti, me dad y confianza a los designios de D ios
q u i e ro dar c o m p l e t a m e n t e . Desde y todos vimos su conformidad a la
ahora com ienzo a no m i ra r sino a Ti, vol u n tad d ivina . Confiaba, pues. plena
pues eres Tú el ú n ico ser soberano. mente en Dios, porqu e cre ía fi rme
Quiero que todas mis acciones sean mente en El y lo a maba de verdad" (Su
según tu vol untad. Ya no me i m porta la primo hermano, I gnacio Dom í ng u ez
pobreza, los desprecios, pues esto me Solar).
lleva a Ti. Quiero ser indiferente a todo, "No man ifestó estimación por las
menos a Dios y mi alma" ( D . 29). cosas temporales. Era desprendida y
"Cuán diferentes son las cosas m i ra no ten ía ansias por las riquezas o el
das bajo la luz de la m uerte. Aparecen d i n e ro . C u a nd o la fortuna decreció,
en toda s u realidad y entonces el a l ma g u a rdó J uanita g ran serenidad e i nvita
excla ma : 'Vanidad de vanidades y ba a los suyos a someterse a la vol u n
todo vanidad ' . Todo es nada. Todo lo tad de Dios. Se adaptó fácil mente a las
que el m u ndo esti ma no vale nada. circunstancias de mayor a u steridad"
Jesucristo lo desprecia. Ahora q u i ero (Su compañera y pri m a , Anita R ucker
ser pobre, pues las riquezas, la plata, Solar).
los vestidos, las comodidades, las Lucho "Todos estábamos abru mados por
buenas comidas, ¿de q u é me servirán perder la gran riqueza de los Solar; sin
en mi lecho de m u e rte? De tu rbación, emba rgo, J u a nita e ra la ú nica serena y
nada más. ¿ De qué sirve un gran nom nos consolaba a todos, especialmente
bre, los apla usos, los honores, la adu la a m i pad re . Vest ía siempre con senci
ción y estima de las criatura s ? A la hora llez, jamás la vi con joyas o an illos. Le
de la m uerte, todo desaparece con ese gustaba n las cosas sencillas y simples.
cuerpo que va a ser muy pronto vaso Su cuarto era a u stero ; lo mejor lo deja
de podred u mbre y corrupción" (D. 29) . ba para nosotros y ella se q u edaba con
las cosas más modestas" (Su herma
OPI N I O N ES SOB R E SU no Lucho) .
ACTITU D ANTE
LA PERDIDA DEL " ES TAN
PATRIMONIO FAMILIAR RICO DAR"
"J uanita se conformó fácilmente con S u madre y sus t íos le regalaron dine
la vol u ntad de Dios a pesar q u e sentía ro para su santo. J u n tó treinta pesos y
pena por lo q u e sufrían los demás con ellos compró -por segunda vez
integrantes de su familia, pero ella se zapatos para J u a n ito y el resto se los
sometió gustosa, esperanzada en E l . entregó a su mamá para dá rselos a los
S i n vanidad en su atuendo se confor los Fernández Solar, l uego sacerdote pobres más adelante. Aprovechó ta m
maba con facilidad con lo q u e le daba jesu ita) . bién de pasarle un par de sus zapatos a
s u madre. Su a mor a la pobreza y a la " Cuando decayó, en parte, la fortuna la madre del niño. Ella había recupera
austeridad de vida la h izo aceptar hasta de la familia, una de sus hermanas se do a s u hijo, había cambiado m ucho y
con agrado la triste circu nsta ncia de apenó m ucho y se acongojaba ; pero todo gracias a los consejos y preocu
perder s u fam i l i a las valiosas posesio ella no se q u ejó n u nca. La veía limpiar pación de J uanita q u ien incluso sermo
nes que le tocaron en las hijuelas de la y ordenar su propia habitación y las neó a su marido por la bebida ; a hora
Hacienda Chacabuco. Vio aq u í la mano otras piezas de la casa. con ánimo tomaba menos y trabajaba más. N u n
de Dios, para que supiera desprender alegre y confiado, levantando l a moral ca pod ría olvidar la generosidad y la
se de los bienes materiales y de la de sus hermanos. diciendo que el Se perseverancia de s u bienhechora. Le
comodidad de vida que da la riqueza" ñor había permitido esto" (Sara G u e rra había enseñado a conocer a Dios y su
(Su a m iga Elena Salas González). Fa rías). vida cambió por completo. S u h ijo se
" E ra la servidora de todos. conten "Se conformaba con el escaso dine g u ía yendo a a l m orza r todos los d ías a
tándose con el ú ltimo l ugar. Era muy ro q u e le daba su madre, para los la n u eva residencia de los Fernández.
suave en su trato y en mantener sus gastos men udos y yo vi q u e m uchas · Au nque veía muy poco a J u a nita se
opiniones, no atacando o bu rlándose veces lo daba todo a los pobres. No sentía en s u casa ; siem pre lo espera
de nadie. Trabajó en los menesteres discutía n i hacía comentarios de los ban con g ran cariño pese a los cambios
de la casa, con ánimo alegre y esforza vestidos que le mandaba confeccionar que había notado. El quería tanto a su
do, bri l lando así y poniendo en práctica s u madre, que no era n muy elegantes protectora q u e contaba los d ías para
su esp í ritu y amor a la pobreza " ( F ran o val iosos en los tiempos de estrechez verla, a u n q u e fuera una vez al mes o
cisco Lyon S u bercaseaux, am igo de económica que sufría la fam i l i a " (Su en las vacaciones escolares.
65
Parque de la ven mañana un defecto, inmediata
N U EVAME NTE
Hacienda mente la encuentran mala. Además
ENFERMA Chaca buco. ¿de qué s i rve que las c riatu ras la
" M e uno a N uestro Señor, pero no lo amen, la l lenen de honores, si Dios, el
i mito. Todavía soy m uy orgullosa. Y me Ser I n f i n ito, l a despreci a ? " (D. 27).
propondré abatir hasta los últi mos gér
J u lio 1 0 : " E stoy en cama constipada.
m enes del amor propio. No sé sobre
N o he hablado bastante con Jesús, lo
q u é se puede basar, pues soy una siento dentro de m i alma. Esta mañana
nada cri m i n a l . Me g usta que me esti ten ía ham bre de Jesús, pues no pude
men las criatu ras, pero ¿de qué me com ulgar. Desde que me vine de Cha
servirá si Dios no me estima ? " ( . . )
.
ca buco sólo un d ía he dejado de co
·
"Cuando pienso en El, quedo s u m i d a m u lgar. Son ciento cuarenta com unio
en el a mor. Veo su grandeza infinita y nes " .
mi extremada m iseria y veo lo que es J u l i o 1 3 : " H oy c u m p l í d i e c i s i ete
el pecado y el gran a mor de Dios. años ; u n año m enos de vida . U n año
Además conversé con J esús y me dio menos en distancia de la m u e rte, de la
a entender la nada de las apreciacio unión eterna con Dios. U n año sólo
nes h u manas. U n d ía l a creen buena ; pa ra arribar a l puerto del Carmelo. ¡ Oh
66
celda se ponía a salvo de sus penas,
I SA B E L D E
confiándoselas al Señor. Al! í buscaba
LA TRINIDAD
conocerlo, adorarlo y semejarse a E l .
" Estoy leyendo I sa bel de la Sant í A l ig u al que S o r I sabel n u n ca se sen
sima Tri nidad. Me encanta. Su alma es t í a sola en medio de sus actividades,
parecida a la m ía. Aunque ella fue una porque le bastaba pensar en El. "Todo
santa. yo la i mitaré y seré santa. Qu ie resulta entonces d u lce y fácil, pues no
ro vivir con Jesús en lo í ntimo de m i se siente una sola : Jesús está a h í " . 1
a l m a . Quiero defenderlo de s u s ene Juan ita se mortificaba para "suplir en
migos. Quiero vivir u na vida de Cielo. su cuerpo lo que faltaba a la pasión de
así como dice Isabel, siendo una ala Cristo "2. Sor Isabel decía que su "feli
banza de gloria : cidad n u nca había sido tan g ra nde y
" 1 o Viviendo una vida divina. Aman tan verdadera como hasta q u e Dios se
do con u n amor puro a Dios. E ntregán dignó asociarla a los sufri mientos del
dome a El sin reserva . Viviendo en una Divino Crucificado" .3
com u n ión í ntima con el Esposo de mi Juanita vivía en u n ión con el Señor,
alma. convi rtiendo su vida en u n diálogo per
"2° Cumpl iento en todo la volu ntad manente con E l . I sabel excl a m a ba :
de Dios. ¿ Cómo? Cumpl iendo a cada "Qué feliz es uno cuando se vive en
instante, con alegría, m i deber. Nada i n ti m idad con Dios, cuando la vida se
me debe contu rbar. Todo debe ser convierte en u n diálogo de corazón a
paz, como es la que inunda a los á nge corazón, en un i nterca mbio de amor;
les en el cielo. cuando se sabe encontrar al Maestro
"3° Viviendo en el silencio; porque en el fondo del a lma. Entonces nu nca
así el Espí ritu Santo saca rá sonidos más se está sola y se busca la soledad
armon iosos y el Padre, ju nto con el para goza r de la presencia de este
Espíritu, formará en mí la i magen del H u ésped adorado" .4
Verbo. Juanita llevaba e l cielo dentro de su
"4° Sufriendo, ya que Cristo sufrió alma. La carmelita francesa escri b í a :
toda su vida y fue alabanza de gloria de "Vivamos con Dios como un amigo.
su Padre. Sufriré con alegría por mis Hagamos viva n uestra fe para vivir en
pecados y por los pecadores. comunión con E l a través de todas las
" 5o Viviendo una vida de fe. M i rando cosas, eso es lo que produce santidad.
todo bajo el punto de vista sobrenatu Llevamos el cielo dentro de nosotros,
ral . Reflejando a Cristo como en un porque E l se nos entrega por la fe y el
cristal en n uestras acciones. misterio es el mismo que colma de luz
"6° Viviendo en un conti nuo haci a los bienavent u rados en la visión bea
m iento de g racias : que n u estros pen tífica" .s
samientos, deseos y actos sean una J u anita buscaba la soledad para u n i r
acción perpetua de g racias. se a Cristo. Isabel afirmaba : "aun en
"7o Viviendo en una continua adora medio del mundo se le puede escu
ción, como los ángeles ; repitiendo : char en el silencio de un corazón que
' Sa nctus sanctus', etc. Y ya q u e no sólo q u iere ser todo para E l " . 6
pode m os constantemente estar en Juan ita ofrecía su vida por la salva
oración, al menos antes de cada ejerci ción de los demás, Isabel deseaba
cio renovar la intención, y así seremos conqu istar almas al servicio de Dios.
una a labanza de gloria y viviremos una Se santificaba por ellas y le l l evaba
Carmen ! ¿ Cuándo me abrirás tus puer
vida de Cielo. Es más. debemos i nfla almas a Cristo para probarle su amor.
tas sag radas ? Cuántas g racias me ha
marnos más en el celo de la gloria I sabel será una de las religiosas que
conced ido el Señor y cuán mal le pago.
Mi Jesús, perdóname mis ingratitu divi na" (D. 28). más infl u i rá en su vida espi ritual . Su
des " . Se compenetró de tal modo con I sa mensaje l o llevará vivo e n su corazó n .
bel de la Trinidad, la carmelita de Dijon I sabel f u e una carmel ita que s e consu
que había fa llecido en 1 906 v íctima del mió por el Señor, una trin itaria que
J u lio 1 5 : " Sufrí bastante ayer. Me mal de Add i s o n , que se const ruyó vivió para a labar a l Padre. al H ijo y al
hiciero n u nos remedios que m e dol ían como ella una celda dentro de su alma
mucho; pero no me quejé. Estaba feliz Esp í ritu Santo, u na m í stica que oraba
donde Dios estaba y donde penetraba por los sacerdotes. por los suyos y por
porque sufría ; pues sentía que en las
continuamente para hablarle. En su la humanidad para que D ios invadiera
espaldas me e nterraban alfi leres, pero
me acordaba de m i Jesusito cuando lo sus almas. Todos sus actos de amor
azotaban y estaba m u y feliz sin mani hacia el prójimo los realizaba para de
festar mi dolor. Sin embargo, la ú ltima (1 Sor Isabel de la Tnmdad, C. 93) mostrar cuánto adoraba a Cristo, o lvi
vez no hablaba casi. Y después me acos (2 San Pablo) dándose de sí y cumpliendo sus debe
(3 Sor Isabel de la Trimdad, C. 326)
té; por lo que me preguntaron si me res fielmente. E ra una teresiana que
(4 Sor Isabel de la Trirudad, C. 767)
dol ía, pero yo les dije que ten ía sueño. (5 Sor Isabel de la Trimdad, C. 722) se entregó como su Santa Madre ded i
N o mentía, pues era cierto" (D. 28). (6 Sor Isabel de la Trm1dad. C. 38) cándose a ofrecerle almas a Jesús.
67
Juanita, antes de adentrarse en Sor todos los d ías de m i vida rezaba a m i m iserable esposa ! ¡ Cuántas gracias a
Isabel, era por natu raleza teresiana ; Madre tres Ave M a rias para que me m i Madre ! " { . . . )
armon izó con la carmel ita de Dijon e librara de tal desgraci a ; que prefería "Qu iero desde hoy ser siem pre la
h izo una morada en su alma para estar morir antes. Sin embargo, ofrecí el ú ltima e n todo, ocupar el ú ltimo pues
e n permanente un ión con el Señor. sacrificio de no preguntarle al Padre si to, servir a los demás, sacrificarme
Cada una con u n diferente carisma, había cometido pecados mortales y siempre y e n todo para u n i rm e más a
cada una con una personalidad distin cual no sería mi alegría al o í r que e l Aquél q u e se hizo siervo siendo Dios,
ta, cada una con un mensaje muy parti Padre me dec í a : " U sted por l a g racia porque nos amaba.
cular; pero a mbas, esposas de Jesús, d e Dios no ha tenido la desgracia de "No me disculparé jamás, aunque
constructoras de u n tem plo interior, cometer ningún pecado morta l . Usted sea i njusto. Haré todas las cosas lo
adoradoras de E l ; ambas . . . prosegui- se ha expuesto y Dios, con amor la mejor que pueda por agradar no a las
rán el camino de la Cruz ... Ambas se preservó. Déle g racias d e corazón. Y criaturas sino a Dios. Amaré las criatu
i nmolarán por amor. cuando no se ha perdido la inocencia ras por Dios, en Dios y para Dios. Viviré
bautismal, el voto de consagrarse a constantemente en ese esp í ritu de fe.
"VAMOS A No despreciaré n i nguna ocasión para
Dios no es ya d e castidad, sino d e
LA SOUDAD" virginidad. Ofrézcale, p u e s , su virgi ni h u m i l larme y para mortificarme. Cum
Agosto 8 : " Hoy entro a retiro. Oigo la dad". pliré a cada i nstante la volu ntad de
voz de mi Jesús que me dice : "Vamos "Yo m e q uedé muda. ¿ Cómo expre Dios. Creo que e n el amor está la
a la soledad" . " La l levaré a la soledad y sar lo que pasó por mi a l m a ? En aquel santidad. Quiero ser santa . Luego me
all í le hablaré a su corazón" . 1 . Me reti instante sentía a mor, y ese amor era entregaré al amor, ya que éste pu rifica,
ro con El en lo íntimo de mi a l m a y a l l í , puro, virginal. i O h , qué g rande es la si rve para expiar. E l que ama no tiene
c o m o en otro Nazaret, viviré en s u m isericordia de mi Jesús para ésta su otra vol untad sino la del amado ; l uego
compa ñ í a c o n m i Madre y San José. yo q u iero hacer la voluntad de J esús.
Jesús m e ha dicho que va a hacer un E l que ama se sacrifica. Yo q uiero sa
registro en su casita para ver lo que le crificarme en todo. No me q u ie ro dar
hace falta para pu rificarla. ningún gusto. Quiero inmola rm e cons
" ¡ Oh, qué ingrata me veo para con mi tantemente para parecerme a Aqu é l
Dios ! Tengo confusión, vergüenza con que sufre por m í y me ama. El amor
tantos pecados que he cometido. Dios Tarjetas de visita d e
obedece sin réplica. E l amor es fiel. El
Juanita y de
m ío , perdón. Cuánto te he ofendido y amor no vacila. El amor es el lazo de
Rebeca.
que bueno eres Tú, que no me has
condenado. Yo desde ahora odio el
pecado pues él me aparta de Ti . M e
hace objeto de horror a tu vista. Señor,
perdón. Ya desde ahora q u iero ser san
ta . Y pensar que el germen d e todos
los pecados es la soberbia y ésa es mi
pasión dominante . . . ¿ Qué soy yo, Se
ñor, sino mise ria, nada c ri m i n a l ? ¿ Qué
tengo yo, Señor, que tú no me hayas
dado? Señor, q u iero ser h u m i l lada, ser
despreciada, aborrecida, para acercar
me más a Ti, para no amar más que a
Ti ; quiero sufrir para reparar mis peca
dos. ¡ Perdón, Señor, ten piedad de m í !
" H e comprendido q u e l o que más
me aparta de Dios es m i orgullo. Des
de hoy q u ie ro y m e propongo ser hu
milde. Sin la h u m ildad las demás virtu
des son h i pocres ía. Sin ella las gracias
recibidas de Dios son daño y ruina. La
h u m i ldad nos procura la semejanza de
Cristo, la paz del alma, la santidad y la
unión íntima con Dios" {D. 29).
CONFESION
GENERAL
" M e confesé de los pecados de toda
mi vida. Qué confusión de verme tan
pecadora. Casi creí q u e iba a mori rme
de dolor. Cuando me preparé no sabía
lo que me pasaba : veía en m i pobre
alma pecados mortales tan g randes
que me horrorizaba. Sin embargo, yo
68
u nión de dos almas. Por el amor me en fin, es la volu ntad de Dios. Que se sigue g i m i endo, y Jesús me m i ra con
fundiré en J esús" ( D . 30). haga como El q u i e ra . Madre m ía, todo tento, m e cuenta sus . . "3 .
69
darme por entero a mi Jesusito. Ruégue " Hemos hecho muchos paseos. E l
le mucho para que me ofrezca a El domi ngo fuimos a l fundo d e don R icar DEBILIDADU
pura, sin que el mundo haya tocado mi do Salas con cinco chiquil las, pues
corazón. P ídale, Rda . Madre, por favor, como ten íamos que i r a pasar todo el 1 3 septiembre : "Yo no sé lo que me
a la Sma. Virgen que me guarde debajo d í a , n i ng u na señora pod ía i r ; pero m i pasa . Es una tristeza i n terior tan gra n
de su manto mate rnal. i Qué . anhelo m a m á s e ofreció a llevarnos a todas. de que me siento como aislada de
tengo de entregarme a la oración, de Sali mos a las 1 .30 P. M . en el tren de todo el m undo. Me abu rre todo y me
vivir u nida constantemente a N. Se Pirque, y nos bajamos en Bellavista, cansa todo. E n fin ayer, gracias a Dios,
ñor! Ahora trato de recogerme dentro que es la pri mera estación. Al l í nos pude meditar y sentí devoción y amor,
de mi a l m a . Al l í adoro, a l l í consuelo y esperaban las n i ñ i tas de don R icardo. lo que hace mucho tiempo no me daba
amo a mi Jesús. Pero es verdad que no Nos enviaron e l auto, que es espléndi el Señor ni a ú n en la com unión. En fin,
siempre me recojo, pero hago sobre d o ; pero como no cabíamos todas, estos dos meses de sufrimiento son
esto el exa men particular. unas se fueron en carritos t i rados por dos meses de cielo, pues aunque no
"Ta mbién sé que si voy a l Carmen caba l los que pertenecen a l fundo. Nos me he u n ido mucho a m i Jesús a causa
será para sufrir; mas el sufrimiento no pusimos de la estación a las casas en de m i t i bieza, sin emba rgo, todo se l o
me es desconocido. E n él encuentro 1 O m i n utos. Lo pasamos muy diverti he ofrecido a E l y l e he ped ido m e diera
mi alegría, pues en la cruz se encuen do. Ese d í a celebra ron los huasos el su cruz.
tra a Jesús y El es amor. Y ¿qué importa Dieciocho; así es q ue don Rica rdo les " M e pidió mucho m i Jesús -lo mis
sufrir cuando se a m a ? La vida de una había organizado fiesta : elevación de mo mi Madre- Jos imitara en el eclipsa
carmelita es sufri r, amar y orar, y en globos, voladores, carreras en bu rro, miento de la persona, es decir, que
esto encuentro todo m i ideal. Rda . etc . viviera muy oculta sólo para E l . Que no
Madre, mi Jesús me ha enseñado des "Tienen una magn ífica cancha de te man ifestara mis senti mientos a nadie
de chica estas tres cosas. i Cuánto nis. En fin, gozamos todo el d í a . Nos sino a m i confesor. As í l o haré con la
debo agradecer a m i Divino Maestro acordamos de U d . , papacito, porque le ayuda de Dios. Saqué ayer como reso
las lecciones que da a una miserable habría gustado conocer el fundo. Es l ución la de vivir hoy muy aleg re exte
como yo ! m uy bonito. Por todos lados se veía el riormente" (D. 33) .
" ¿ Qu é d i rá U d . , Rda . M adre, de es pasto verde y m ucha agua. " M e contestaron las dos madres car
ta carta tan larg a ? Pero su corazón " M a ñana vamos a la Escuela de Avia mel itas en unas cartas ideales. La de
maternal me dispensará y sabrá recor ción con C h i ro, que es a m igo de uno Los Andes me envió una fotografía de
dar en sus oraciones a su pobre oveji � de los oficiales de la Escuela, y me la Virgen con oración y una medall ita
ta, sobre todo en estos d ías de sep pa rece que veremos elevarse a un de la Virgen del Carmen y del profeta
tiem bre, para que Jesús la guarde toda aeroplano. De buenas ganas subiría El ías" ( D . 33) .
para E l . pa ra aterrizar en San Javier e i rle a dar Por su pa rte la priora de Viña le escri
"Su i ndigna h ija en Jesús, u n beso y abrazo muy apretado. ¿ Qué bió:
Juana Fernández, H . de M . 1 le parece, papacito? "Su cartita me ha g ustado mucho,
" Le ruego, Rda. Madre, que m e guar "Todos aqu í están muy bien. lgnaci porque veo que a m i i n c l inación de
de secreto de mi vocación, pues sólo to, que había estado enfermo, consti robá rmela, usted une el q uerer dejarse
l o sabe mi mamá y algunas í ntimas pado, se levantó ayer y está muy bien y robar. Y ha de saber que en esto yo no
a migas. Le encargo a sus oraciones y a hoy se levantó sin bastón -primera soy sino i nstrumento porque es N ues
las de la comun idad mi fa m i l i a . vez- y no cojea tanto. Parece que el tro Señor quien desea robar a la J u a n i
" M i dirección e s , s i la necesita, Ver N i ñito Jesús de Praga le q u iere hacer ta pa ra hacerla toda suya( . . . )
ga ra 92" (C. 1 4) . el m i lagro y el otro d ía le h izo uno " Es bueno que sepa que el Santo
bastante g rande a u n joven . Padre ha decretado que las n i ñas pa
CARTA A " M iguel a hora acaba de s a l i r c o n Chi sen dos años fuera del colegio a ntes
SU PADRE ro, con el objeto de hacer una dil igen de i ngresar a un monasterio " .
Juan ita quería m ucho a su papá ; a cia para conseg u i r un em pleo bastante 2 octubre : " H ace m ucho tiempo que
pesa r de todos sus problemas, jamás bueno. Oja l á que lo consiga( . . . ) n o sé lo que es fervor. Siento la voz de
le tocaba los temas que pod rían ape " M i mamá está muy bien, recordán m i Jesús, pero no lo veo . N o siento su
narlo, estudiaba con más a h í nco por dolo mucho, pues hace mucha, m uc h í amor. Estoy fría, i nsensible ; pero esto
da rle alguna satisfacción. sima falta. Esperamos tenerlo m u y me sirve para ver m i nada, m i m iseria.
Don Miguel había a rrendado u n fun pronto entre nosotros. Véngase l u ego, As í es que, cuando estoy con Jesús,
do en San Javier, ven ía muy poco a papacito, para pasar siquiera dos d ías no le hablo, porque m i imaginación
Santiago debido a la lejan ía y para evi con U d . ; ya que nosotras lo a provecha vuela a otras partes. Pero cua ndo vuel
tar roces con su familia que a ú n no se mos tan poco cuando usted viene, por vo en m í , lloro de ver lo ingrata que soy
recu peraba del todo por la pérdida de estar i nte rnas. con mi Jesusito ; pues El viene a morar
Chacabuco. Las cartas que ella le es " Reciba, papacito, abrazos y besos en m i a l ma tan llena de m iseria y yo
cribirá será n siempre optimistas y re de mi mamá y hermanos, más mil casi no hablo con E l . En fin, me ofrezco
confortantes, se encargará de alegra r besos y cariños de su h ija que más lo enteramente a Jesús. Quiero abismar
lo y nunca deja rá de ponerle en ellas qu iere y que se acuerda a cada mo mi nada en su amor y poder infi nitos"
saludos de su madre. mento de su papacito q uerido" (C. 1 5) . (D. 34)
"No se i magina cuánto lo he echado 5 octubre : " Hoy he ten ido más fer
de menos, ya que habríamos sido do vor. Yo creo que mi poca devoción
blemente dichosas si U d . , papacito, ( ' Las iniciales H. de M. corresponden a h¡fa de proviene de que estoy muy apegada a
hubiera estado aqu í . Maria) todo lo terreno, a las vanidades. Quie-
71
ro ren u nciar a todo lo terreno. Quiero más disti nguidas familias de la capita l ,
vivir en la cruz. A l l í hay abandono, sole d o ñ a R o s a Fernández J a raqu emada
dad" (D. 34) . de R u iz-Tagle, sa nó delante del Niño
7 de octubre : "Jesús me pide que Jesús de Praga, en la Iglesia de los
sea santa. Que haga con perfección m i Padres Carmelitas de Santiago, de una
deber. Q u e el deber - m e dijo- e s la larga y dolorosísima enfermedad de
cruz. Y en la cruz está Jesús. Quiero más de dieciocho meses.
ser crucificada . Me dijo que le salvara " La curación fue instantánea y com
las almas. Yo le promet í . Que también pleta desde el primer momento" 2
lo consolara ; que se sentía abandona Se trataba del famoso milagro del
do. Me acercó a su corazón y me h izo Niño Jesús de Praga. La favorecida era
senti r los . . . 1 Lo siento que se apodera la hermana de don M iguel, tía y madri
de mi ser. Lo amo". na de Juanita, quien padecía de una
9 de octubre : " He pasado muy u nida g rave dolencia en una pierna.
a N uestro Señor. Sin embargo, fervor El 28 de octubre3 de 1 9 1 7, acudió a la
no s iento . Hoy he estado muy rara. He Ig lesia de los Carmel itas la fam i lia Fer
teni do ganas de portarme m a l ; de ra Don Salvador Ruiz
nández Solar para u n i rse a la proce
Tagle García
biar, en fin hasta de llorar. Yo creo que sión.
Huidobro, padrino
todo proviene de como me encuentro de Juanita. -¡ Oh Niño Jesús ' Yo recurro a Vos y
f ísicamente. Esta mañana casi no hK:e os ruego, por vuestra Santísima Ma
meditación y la acción de g racias de la dre, me asistáis en esta necesidad
com u n ió n fue muy poco fe rvorosa, (para c u ra r la pierna de lgnacito), por
porque pasé con fatiga. Pero J esús me que creo firmemente que vuestra divi
dijo que no me preocupara, que de eso nidad puede socorrerme. Espero con
no tengo la culpa " (D. 34) . recé con devoción a la Santísima Vir confianza obtener vuestra santa gra
1 O d e octubre : " Hoy h e sido mala : gen y o í en el fondo de mi corazón la cia. . .
fui presumida. Señor, yo me postro a voz de mi Jes ú s : 'Aprended de m í que Octubre 29 : " Hoy n o comulgué por
tus pies por el pensa m iento de com soy manso y hum ilde de corazón ' . Y que ayer sa l í por la procesión del Niño
placencia que tuve por mi rostro y he a s í se acabó mi rabia. Jesús, por lgnacito. No le hizo el m ila
estado también disipada. Yo no sé qué "Además, hoy una Madre nos repar gro, pero está mejor. Fue mi papá ; por
hacer con tanta m iseri a " . tió dulces y, como me dio u no chico, lo que tuve m ucho g usto. ¡ Oh , qué le
1 7 de octubre : "Jesús m ío, te a m o . me dio rabia y lo boté y después no le ped í a mi J esús que lo sanara ! El está
Soy toda tuya. M e entrego p o r com admití el otro que m e dio. J esús queri más enfermo que lgnacito. Ofrec í m i
pleto a tu divina voluntad. J esús, dame do, ¿ q u é me dices de este soldado tan vida no sé cuántas veces. Anoche me
la cruz, pero dame fortaleza para l l evar cobarde, tan imperfecto? Perdóname. acosté muy tarde y esta mañana des
la. No i m porta que me des el abandono Otra vez seré mejor. M e arrojo en ese perté a las siete, a s í es que no pude ir.
del Calvario como el gozo de Nazaret. i nmenso océano de amor de tu cora S i n e m ba rgo, q u izás si m e h u biera
Quiero sólo verte contento a Ti. Nada zón, para perderme en El como la gota apurado en levantarme, habría podido
me i m porta no sentir, estar insensible de agua en el océano, abismar así mi alcanzar. Qué pena tengo. Jesús me
como una piedra, porque sé, J esusito peq ueñez en la grandeza de tu m i se ri hace fa lta ; mas hoy he pasado unida a
m ío, que tú sabes que yo te amo. cordia. Noto que estoy más org u l losa, El" ( D . 35).
Dame la Cruz. Quiero sufrir por T i ; pero, g racias [a Dios] que me ha i l u m i
pero enséñame a sufrir amando, con nado con su g racia. Desde hoy q u iero EL O F I C I O
alegría, con h u m i ldad. ser h u milde; olvidarme de m í misma D E MARTA
" Señor, si a Ti te place, que se tupan enteramente". E l 3 0 de octubre e ra e l d ía d e
más las tinieblas de m i a l m a ; que no te Octubre 2 3 : "Hoy no pude comulgar recreo de l a s hermanitas coadjuntoras
vea . No me i m portará porque qu iero porque estuve enferma esta mañana. encargadas del aseo y de la com ida del
cumplir tu volu ntad. Quiero pasar mi Qué hambre tengo de Jesús. Le amo Inte rnado. Las h ijas de María debían
vida sufriendo para reparar mis peca pero no siento la dulzura de su amor. reemplazarlas "tomando el oficio de
dos y los de los pecadores. Para que se No le veo . No i m porta. Se lo ofrezco a Marta" ( D . 35).
santifiquen los sacerdotes. N o qu iero Jesús por mis pecados, por los de los " ¡ Qué feliz es el a l m a que vive de la
ser feliz yo, sino que Tú seas feliz. pecadores y por la santificación de los fe ! Voy a servir, a ser sirviente, sierva
Quiero ser soldado para que d ispon sacerdotes. Estoy m ucho más recogi que es lo q u e me corresponde. Pero
gas a cada instante de mi vol u ntad y da. Qué deseos tengo de andar entera en la persona del prójimo voy a servir a
gustos . Quiero ser a n i mosa, fuerte, mente recogida, con los ojos bajos y Dios, a mi J esús ! " ( D . 35) .
generosa en servirte, Señor, Esposo dentro de mi a l ma con Jesús. Le amo. "Jua nita escogió los trabajos más
de mi alma" (D. 34) . Sin E l no vivo. Me m uero" ( D . 35). d u ros y los servicios inferiores que
1 8 de octubre : " Hoy he tenido m u todas eludían":4
cho que vence rme. He tenido rabia, E L N I Ñ O J ESUS Durante ta jornada se afanó con su
pena de desobedecer y hacer m i vo DE PRAGA misión y docil idad habla ndo inte rior
lu ntad. Me he abu rrido y pensado que " E I 29 de octubre de 1 9 1 6, a las cinco mente con su " Divino H uésped" .
no ten ía vocación ; que era una ilusión, de la tarde, una señora de nuestra más " H e servido como Hermana todo el
una pura idea ; que me desespera ría alta sociedad, muy conocida y esti ma d ía. He gozado, pues m e figuraba ser
después; en fin, tantas cosas. Pero le da, y vastamente vincu lada con las vir a Jesús. Hablé bastante con J esús.
72
Me h izo ve r la necesidad que tiene la Después me reveló su a mor, pero de
carmelita de vivir siem pre al pie de la ta l manera q u e l loré. Me mostró su
cruz, para aprender a l l í a amar y sufrir . . . g ra ndeza y m i nada y m e d ijo que m e
L a vida d e l a carmel ita n o e s otra cosa: h a b í a escogido para v ícti ma. Que su
amar, l legar a la u nión más perfecta biera con El al Calva rio" .
con D ios e in molarse y sacrificarse en Noviembre 2 1 : "Tengo pena. Sal í .
todo, ya que el sacrificio es la oblación Me dieron l a noticia que quizás n o sal
del amor" (D. 35). dremos a veranear. Por otra parte pido a
Se preparaba para el Carmelo. Su la Virgen que mi papá se confiese, que
vida en el m undo fue u n preámbulo vuelva la paz a la fam i l i a . Yo m e siento
para su vida conventual. Parec ía que cada d ía más mal. A cada instante me
todo lo dirigía hacia a l l í , donde también dan fatigas. Me d uele ahora la espalda,
buscará los quehaceres más h u m ildes el pecho; pero en fin que se haga la
y ayudará con a legría a las herman itas vol u n tad de Dios. l gnacito n ecesita
conversas. también salir. Lucho5 está m u y flaco.
Mi Mamacita . . . ¡ Oh qué daría yo por
"JESUS MIO, Doña Rosa
trabajar y poder hacerlos salir! Madre
CONFIO EN TI" Fernández
m ía, d i l e a Jesús lo que necesito y
Jaraquemada de
O c t u bre 3 1 : "Tengo p e n a , p u e s Ruiz-Tagle, madrina ruégale m ucho. Madre m ía, a tu Cora
siem pre que le p i d o plata a m i papá, d e Juanita. zón de Madre conffo todas mis penas.
me dice que no tiene. ¿ Qué i ré a hacer "Ya no puedo más. Si Jesús no me
cuando me tenga que dar la dote para sostuviera, no sé qué haría, pues pasa
ser Carmelita? ¡ Ah , Jesús q uerido ! Yo ría todo el d ía sin hacer nada, tendida.
creo que no va a q uerer dejarme ir. Veo Paso con fatigas. U n dolor de cabeza
tanta host i l idad contra ellas. Jesús " Estoy enferma . No puedo comer que veo todo de diversos colores. Dios
m ío, confío en Ti. Eres Todopoderoso. nada. Ayu no. Estoy feliz. Qué bueno m ío, hágase tu vol untad y no la m ía . Te
Ven a robarme y que sea pronto, muy es mi Jesús que m e da su Cruz. Soy
ofrezco mis sufrimientos por mis pe
pronto y para siempre. M añana está feliz. As í le demuestro m i amor. Ade cados, por los pecadores, por la santifi
de fiesta el Cielo. Mi alma es un cielo, más, los zapatos me lastiman. No m e cación de los sacerdotes.
pues en ella está Jesús; l uego mañana quejaré para ofrecérselo a la Virgen.
" Morir, ¿ q u é cosa hay más idea l ?
es m i fiesta . Voy a cantar todo el d ía . Estoy sola. No com ulgo, pero estoy en
Mori r, vivir e n Dios por u n a eternidad,
Seré alabanza de gloria para mi D ios" . la cruz y en ella está Jesusito. Vivo,
gozar en Dios, ¿ puede haber felicidad
Noviembre 1 ° : " H e pasado todo el pues, en permanente com u n ión. Je
más grande? J esús querido, cada vez
d ía con un dolor atroz al estómago. En sús, te doy gracias por la cruz. Cárgala
que me siento mal, siento nostalgia de
fin, que se haga la voluntad de Dios. La más, pero dame fuerza, amor. Sé que
Ti, de ese Cielo en donde no te ofende
meditación y la acción de g racia ni soy indigna de sufrir, Jesús, contigo. ré más, en donde me embriagaré de tu
supe cómo las h ice, pues ya me caía Perdóname mis ingratitudes. Apiádate
amor, en donde, Jesús, seré una conti
con las fatigas que ten ía . Dios me de los pecadores. Santifica a los sacer go, pues he de estar en Ti y moverme
dispensará . Hoy rezamos el oficio de dotes" ( D . 36).
en Ti " .
Noviembre 1 6 : "Anoche, una hora Noviembre 2 5 : " H oy contemplé a
difuntos. Es tan l indo. M e encantaba lo
con J e s ú s . Hablamos í nt i ma m en t e . Mater Ad m irabilis en el templo, en ese
que entendía. ¡ Cuándo seré carmel ita
Me reprochó el que y o no acudiera silencio majestuoso por el que se u n ía
para cantar diariamente las alabanzas
como antes en mis d udas y penas a su a Dios toda su esencia. As í permane
del Señor ! "
Noviembre 2 : " M e fui a confesar. Corazón. Que El me quería virgen, sin cía adorándolo y reconociendo su nada
¡ Cómo me comunica paz Dios por este que ni nguna criatura me tocara, pues dela nte de Dios. Traté de g u a rdar ese
Sacramenta l S í . Me siento con ánimo deb ía ser toda para E l . M e apoyó sobre recogi m iento y pasé cuanto pude con
ahora para sufrir por m i Jesús. Le dije su Corazón. Después me habló de la los ojos bajos y en presencia de Je
que si quería que cambiase el examen pobreza. Cómo sa l í de El sin nada. Que sús" (D. 37),
particular. Me dijo que lo h iciera sobre todo es de E l . Que todo pasa, es vani
la devoción a la Virgen. La primera dad. Después me habló de la h u mildad CONT I N U A CON
semana, que meditara en la g randeza de pensamiento, de acción, de la cien LA CORRESPO N D E N CIA
de María. La segunda, en la bondad de cia vana. En fin me abrió su Corazón y A LOS ANDO
su corazón. La tercera, en el amor me mostró que por m i s o raciones
" La ca rta de U d . , Rda. Madre, la leo
maternal de su corazó n . La c u a rta, ten ía escrito el nombre de m i papá.
muy a menudo. Me hace tanto bien, y
cómo la debo honrar, amar y poner Me d ijo m e resignara a no ver el fruto
en ella pude apreciar, una vez más,
toda m i confianza en Ella. M e dijo que de ellas ; mas que lo alcanzaría todo.
todo el encanto de la vida carmelitan a .
todo se lo diera a María para que Ella Creáme que en todas mis acciones
se lo presentase a Jesús. M e dijo que tengo presente el fin de la carmel ita :
debía hacer lo posible para vivir sin el (' O. 34, aparece inconclusa esta frase) los pecadores, los sacerdotes. Cada
(2 ':4 los Pies del Niño Jesús ·; pequeño libro que
consuelo y los gustos en la oración . relata el milagro con testimonios médicos y ocu
día que pasa siento la nostalgia de ese
Que todo lo deb ía hacer lo mismo, lares) q uerido Carmen, y ardo en deseos de
aunque no encontrara g usto; que me (3 Se celebra el último domingo de octubre) verme encerrada por J esús en ese
(4 Testimonio de Anita Rucker)
resignara a vivir así. M e dio permiso palomarcito, para ser enteramente de
(5 Lucho venfa saliendo de una enfermedad pul
para ponerme u n cordel con n udos" . monar) Jesús, pues m ientras se vive en el
73
m u ndo es imposible ser enteramente ra nte todos los a ños escolares. Se
de E l . Pues considero que, para perte
F I N. otorgaba a las a l u m nas por sus notas
necerle, es necesario que sean de E l
DE ANO sobresalientes, puntualidad y conduc
n u e st r o s p e n s a m i e n to s , n u e st r a s Diciembre 1 4: " M e salgo del cole ta ejemplar. Al final del año nuevamen
obras, p o r m e d i o de la recta i ntención. gio. Estoy con m ucha pena y casi no te obtuvo este premio, saliendo ade
Esto se puede hacer, pero lo dif íci l , puedo llorar. Sólo Jesús sabe lo que más, primera en h i storia, en literatura,
Rda. Madre, encuentro es despegar sufro ; dejar para siem pre este lugar filosof ía, relig ión y q u í m ica .
se, estando en el m undo, de las criatu donde he pasado horas tan fel ices, Ca rmen de Castro, su íntima am iga,
ras, de las comodidades. Yo hago lo donde se vive en Nazareth, puesto que no pod ía creer que había alcanzado
que puedo por despega rme de ellas, y se vive con E l , sin nada peligroso para esta última distinción :
encuentro que no tengo, respecto a nuestra inocencia, donde se nos ense " ¿ Cómo es posible que odiando esta
las criaturas, amor desordenado. Pero ña la virtud. Todo lo voy a dejar para asignatura obtengas el primer lugar?".
tengo ese deseo de parecer bien, de entrar en el m u ndo, lleno de redes. J uanita le respondió:
ser q u e rida; y yo considero que a Je Tengo miedo que las vanidades me "El estudio de la q u ímica lo aborrez
sús no le gusta esto, pues El buscó lo encadenen. Señor, sólo te pido que co, pero aprendí mis lecciones por
contra rio. Amó siempre la pobreza y me des sufrimiento. El me lleva a Ti. amor a D ios y por cumplir con mi de
buscó sólo el amor de su Padre( . . . ) " Madre m ía, sé Tú m i madre. Acué r ber. Le he prometido al Señor sacarme
"Ayúdeme con sus o raciones e n date que me he dado a Ti . Guárdame el primer puesto".2
este bendito mes. R d a . Madre, pídale pura, virgen, en tu Corazón I n macula " E l c u m p l i m iento del deber" era su
a la Virgen me dé ante todo sus virtu do. Que él sea mi refugio, mi esperan máxima, su vida entera estaba centra
des y después, si es la volu ntad de za, m i consuelo, mi soledad. Me pon da en el deber, ante su familia, ante los
Jesusito, me dé salud para poder rea l i go en tus brazos maternales para que necesitados, ante sus superiores . . . lo
zar el bello ideal de ser carmelita, pero Tú me coloques en los de Jesús. M e realizaba hasta la perfección para ag ra
segú n el esp í ritu de mi seráfica Madre abandono a E l . Que se haga su volun darlo a E l .
Santa Teresa. Le asegu ro, Rda. M a tad " ( D . 38).
dre, que como n unca necesito de ora Desde que estaba en Maestranza, se PL6 N E S D E
ciones, pues estoy en un período de le disti nguía semestralmente con la DONA LUCIA
pruebas. N . Señor q u i ere que le bus banda azul, premio que conseNó du- Aunque sólo le quedaba un año de
que solamente a E l , sin buscar consue estudios, doña Lucía no deseaba que
lo de ninguna especie en la oración. Juanita regresase al colegio. Ten ía va
Pero yo le doy g racias, pues así me rios motivos, debía prepararla para re
doy a El sin mezcla de i nterés; no por emplazar a Lucita como d u e ii a de
los consuelos, sino porq ue le amo. Sin casa, pues en junio se casaría. Su h ija
embargo, tengo momentos de desa mayor lo ven ía haciendo desde hacía
l iento, pues se me figura que esto m e tres años y a s í se acostumbró a tener
lo envía N . S e ñ o r p o r mis ingratitudes; tiempo para sus labores sociales, reti
mas quiero que se cumpla la voluntad Grupo de a m ig o s en ros espirituales y lect u ra religiosa. M u
de Dios y, si El q u iere y le place, quiero Algarrobo, la cho le g ustaba, visitar a sus grandes
pasa r mi vida entera en este estado de primera a la amigas J u lia F reire de R ivas, Ester Pe
izquierda y
sequedad por los pecadores y por los lié de Se rrano y Teresa Subercaseaux
agachada es
sacerdotes"1 Juanita.
de Lyon y más aún a su hermana J uani
ta ; e ra su paño de lágrimas ; a pesa r de
tener a su h ijo J uan Luis enfermo y
escaso dinero para vivir dignamente,
o rientaba su vida al seNicio de los
demás. Había fundado la " Escuela Vic
toria Prieto" para educar a n iños de
extrema pobreza. La llamaban "la ma
d re de los pobres". E ra un ser excep
ciona l .
Consciente de la vocación de su h ija,
quería presentarla en sociedad para
que conociera otros ám bitos. También
deseaba retenerla a su lado por un
tiem po, ya q u e se a l eja r í a después
para siem pre, y por último desde Viña
del M a r, la priora le había advertido
que debía retirarse del colegio u n par
de a ños antes para ser admitida en el
Carmelo. Estaba confundida, tal vez la
dejaría hacer u n semestre el próximo
año; iba a pensa rlo. M i entras tanto,
J uanita vivía en la i ncertidumbre sin
saber si volve ría al I nternado.
74
Grupo familiar en la
Don M iguel no esta ría con el los en este deporte que comenzó a aprender fiesta del
Navidad. Conti nuaba trabajando en el lo. matrimonio de
fundo San Pablo, u bicado en San Ja Volvía a recordar C hacabuco con Lucía Fernández
vier de Loncomilla, a u nos doscientos nostalgia al galopar e introducirse por Solar e Isidoro
cañadas y cerros. Francisco Lyon, par Huneeus Guzmán.
ochenta kilómetros al sur de Santiago.
Juanita aparece de
La distancia era m uy grande, pero la ticipaba en su alegría espontánea ; al
pie; la quinta de
que existía entre e llos lo e ra aún más. referirse a ella d i rá : " E ra el alma de izquierda a derecha.
S u sentido de culpa estaba a la vista . esas correrías por las playas y quebra
Doña Lucía sin manifestarle nada, lo das, notable y diestra j ineta, y osada
resaltaba con su silencio. Tampoco iría nadadora " .
Lucía Fernández e
con ellos a veranear a Algarrobo a la Sus am igas, algunas antiguas y otras Isidoro Huneeus en
casa que su amiga Teresa Suberca n uevas, eran las Lyon Subercaseaux, el día de su
seaux le había prestado ; ésta formaba las Valdés Alfonso, las H u rtado La matrimonio.
parte de la gran propiedad que los rra ín, las Larra í n Gandarillas, las Valen
Lyon tenían en la playa . zuela La rra í n , las R ivas F re i re , las
Echaza rreta Larra ín, las Valdés H u rta
ALGARROBO do y Lucha H u neeus Guzmán, herma
na de Chiro . Se j untaban con m u cha
Doña Lucía con sus seis hijos, acom chos para la puesta del sol, para cabal
pañados por C h i ro, el novio de Lucita, gar o sa l i r a cam inar. " U n primo de ella
por Rosa, Ofelia, Cruz y Sara Guerra quiso tener a mistad con Juanita, pero
l legaron en tren a la estación del puer le h i zo compre n d e r q u e no q u e r í a
to de San Antonio. All í les esperaban am istad c o n n i n g ú n jove n ; era otro su
cuatro coches que doña Teresa Suber idea l " .3
caseaux de Lyon les había enviado " H icimos un paseo a caba l l o con la
para llevarlos a Algarrobo. Teresa Lyo n . No te i maginas paisajes
La casa estaba en la m isma playa a más bonitos los que se nos presenta
pocos metros del mar, ten ía una es ban : q uebradas i n m ensas entre dos
pectacular vista . Aunque muy sencilla,
era cómoda y amplia.
Todos los d ías J uanita se reu n ía con
otras a migas del bal neario para salir a
(1 C. 76. 8 de noviembre de 7 9 7 7)
cam i na r, hacer paseos a caballo, nadar (2 Testimonio de Carmen de Castro)
o jugar tenis; se entusiasmó tanto con (3 Testimonio de Francisco Lyon Subercaseaux)
75
cerros cubiertos de á rboles, y al final capilla de la Candelaria, sencillo tem mi ldes de pescadores, eran pobres,
de ellas una abertura donde se veía el plo construido e n el cerro. Al l í se aleja rudos y muy necesitados. J uanita los
mar. sobre el cual se reflejaban n ubes ba del m u ndo y se sumerg ía en el preparaba con abnegación, dedicación
de dive rsos colores; y por detrás el sol Señor. Al atardecer, asistía a la Bendi y sacrificio. Otra man ifestación de su
encubierto. No te imaginas cosa más ción del Santísimo y l uego rezaba el piedad fue la preocupación por el de
bella. q u e hace pensar en Dios que ha rosa rio. J u nto a Gabriela Lyon 2. que coro del cu lto de la capi l l a , al formar un
creado la tierra tan h e rmosa( . . . }. ¿ Qué también ten ía vocación, leían la Regla coro con otras señoritas veraneantes,
será el cielo -me pregu nto muchas Carmelitana y soñaba n estar pronto en lo que le reportó m uchos sacrificios
veces- cuando es para gozar ? " 1 el convento. Ambas sal ían a recorrer el para reu n i r jóvenes u n tanto incon stan
balnea rio a buscar n i ños para enseñar tes. Tocaba ella misma el a rmonio. S u
N U EVAM ENTE les el catecismo, porque ha rían su Pri reco g i m i en to e ra ejemplar. E ra una
CATEQUISTA mera Com u n ión cerca de la fiesta de la niña maravillosa considerada como u n
S u vida e n Algarrobo no se centró Candelaria, que se celebraría el 2 de alma espiritual entregada a la vida as
sólo en paseos, deportes y diversio febrero. cética " . 3
nes. Asist ía muy temprano a misa a la " Los n i ños pertenecían a familias hu- Teresa Lyon se i m presio·1aba con
76
ella. sabía que había sido muy rica y sen te :
ahora, a pesar de s u senci l lez. no se "Cada d ía, Rda. Madre, pienso más
acomplejaba y estaba siempre son en el Carmen y deseo más a rdiente
riendo ; le preguntó cómo pod ía tener mente i rme a encerra r en ese 'cielito ' .
esta alegría constante, sabiendo q u e M á s ahora que tengo q u e tratar con
s u f r ía estrecheces económ icas : gente del m undo. He visto que la felici
" Nací rica. y después perd i mos todo dad en el mu ndo no existe, y siempre
¡ Bendito sea el Señor! "4 su trato me deja un vac ío q u e lo llena
por completo N . Señor cuando estoy
SU PA D R E : con El en la I glesia( . . . )
AMOR Y TERNURA "Estoy leyendo la Vida de Santa Te
" N u es t ro paseo favorito s o n los resa. ¡ Cuánto me enseña ! ¡ Cuántos
cerros de arena que le encantan a horizontes me descubre ! ¡ Qué bien
lgnacito, pues nos dejamos caer como pinta la vocación de carmel ita pa ra
de tres metros. dá ndonos vuelta ro aquellas que la siguen !
dando( . . . ) " Le ruego q u e me diga si es verdad
" La Rebeca y yo m uy contentas, que para entrar en el Carmen se nece
pues salimos todo el d ía . Hoy vamos a sitan dos años fuera del colegio. Por
sal i r a caba l lo con los R ivas, pues, todo que si esto es verdad, consegu i ría con
el d ía pasamos j u n tos. Hasta l gnacito, mi mamá que me sacara este año. Se
porque hay n i ños c h i cos. Ahora nos me hace muy largo el tiempo para ser
vamos a ir al baño y voy a bañar por toda de J esús . . . Rda. M ad re, rece para
pri m e ra vez a Nano, porque antes lo que me dé a E l ; para ser u n poco, no,
bañaban aq u í . al frente de la casa , pero d igo mal, para ser igual a mi Divino
le daba m ucho susto, pero ahora va Idea l ; para que vivamos dentro de mi
mos a una playa, donde el mar es alma en mutua com unión. Rece para
como baño de natación y donde nado que Jesús prepare mi alma para serie
todo el tiempo. u na esposa menos indigna, sobre todo
"Como Ud. ve. papacito, no falta más h u milde y obediente; para que encien
que Ud. para q u e seamos f e l ic e s ; da en mi corazón, pobre y m iserable, la
p u e s m i e n t ras n o sotros g o z a m o s l lama del D ivino Amor.
a q u í , U d . está trabajando, dándose ba " Le ruego, Rda. M a d re, que e n su
ños de sol, para procu rarnos a noso próxima carta, si tiene la bondad de
tros comodidad. No tenemos, papaci contestarme, me hable de la h u mi l
to. cómo pagárselo. pues es demasia dad, de la vocación de la carmelita,
do su sacrif i c i o ; pero s u s h ijos l o pues sus ca rtas m e hacen m ucho
comprendemos y l o rodearemos d e bien . R uegue a N. Señor q u e sea de su
nuestros cariños y c u idados, p u e s en volu ntad el llamarme a ese querido
cuentro que es la mejor manera de palomarcito, pues q u iero sólo cumplir
agradecerle a u n padre. ¿ Po r qué no la" (C. 20).
viene siquiera u nos d ía s ? No sabe la Al recibir s u respuesta no pod ía más
pena que me da cuando veo a las otras de felicidad, no era necesario esperar
c h i q u i l las felices con su papá. Por fa dos años.
vor venga, pues nosotras lo gozamos "Cuando yo pienso, Rda. Madre, la
tan poco d u rante el año( . . . ) vocación que se ha dignado Dios dar
" R eciba saludos y abrazos de m i me, me pregu nto : ¿ q u é he hecho yo
mamá y demás hermanos y U d . , mi para q u e Jesús me q u iera tanto ? ¡ Oh,
querido papacito, reciba u n fuerte y qué bueno es Jesús q u e se rebaja a
apretado abrazo y beso de su h ija que elegirme, a pesar de ser tan misera
Exterior de la capilla
tanto lo q u iere y rec uerda" (C. 21 ) . b l e ! No se imagina los deseos q u e
de La Candelaria,
Algarrobo. tengo de s e r ca rmelita, de i rme a vivi r
E L CARME LO, esa vida de u n ión d ivina, vida de cielo
SIEMPRE EL CARMELO en la tierra, pues la ca rmelita, como
No dejó de escribirle a la priora de U d . , Rda. M ad re me d ice, vive para
Los Andes, y mientras veraneaba y Dios, por Dios y en Dios. Para esto no
gozaba, su ideal siem pre estaba pre- se me ocu lta q u e hay subir al Calvario,
hay que adheri rse a la cruz, pues éste
es el medio más fácil para llegar a la
(' C. 79 a su amiga Carmen de Castro)
u nión con Cristo.
(2 Gabriela Lyon Subercaseaux fue postulante en " Estoy leyendo el ' Camino de Per
el Monasterio de Jesús, Maria y José, de San fección' q u e me encanta, porq u e tiene
Bernardo, pero debió retirarse por razones de
tanta doctri n a ; lo mismo la ' P ráctica de
salud)
(3 Tes timonio de Francisco Lyon Subercaseaux) Amor a J esucristo'.
(4 Testimonio de Teresa L yon S.) " M ucho gocé con l o que me dice -
77
q u e no hay necesidad de esperar dos tiempo para fortificar su salud. Sólo
años-, pues pienso que aunque tenga asistiría u n semestre y luego reempla
que atravesar el fuego, con Jesús lo zaría a Lucita para llevar la casa. Manten
pasaré, si tengo salud, para i rme este d rían hasta el último su secreto pues
año. R uegue m ucho por esto. Voy a tem ían la oposición de los otros miem
principiar una novena a M ater Ad mira bros de la familia. No se estrenaría en
bilis con este fin, pues es mi salud lo sociedad pero s í debía asistir a peque
que me hace temer, ya que, a pesar de ñas reuniones sociales antes de partir.
estar e n la costa, me encuentra el Doña Lucía, nuevamente, tuvo que
doctor m uy débil. ¿ Qu é hacer, Rda. ceder, J uan ita no era para este mu ndo,
M adre? Si J esús q uiere que sea car deb ía permiti rle seguir su camino; do
mel ita, me dará salud para ello. Que se loroso para ella, pero era el a nhelo de
haga su voluntad. P ídale mucho por su hija.
m í , para q u e sea hum i lde, para que sea
toda de El" (C. 25). A BA N D O N O ,
SEQUEDAD, AGONIA
"TO DA LA B E L LEZA "Abandono, sequedad, agon ía . . . Es
LA ENCUENTRO EN EL" toy que ya no puedo más. Me duele
Contemplaba la inmensidad del mar mucho el pecho y la espalda. Veo todo
exta s i á n do s e con t a n t a b e l l eza y tan triste, porque no podré ser carmeli
u n i éndose al Dios Creador. B u scaba el ta si soy delicada" .
silencio de los atardece res armonizan Abri l : "Sufro, pero de u n a manera
do su oración con el sonido de las olas, Interior de la capilla
horrible, el abandono. Jesús me ha
de La Candelaria,
encontrándose con El para o í r lo i nde abandonado porqu e soy infiel. Ya no
Algarrobo.
cible ; lo que se escapaba al solo recor oye mis oraciones y me deja sin su
darlo. Callaba para adora rlo. B u scaba la g racia para vencerme, de manera que
soledad para escucharlo, aunque estu estoy desesperada. Jesús m ío, ten
viese rodeada de gente. piedad de m í . Tú sabes que te amo.
"Anoche fue una noche ideal. Sali Madre m ía, socórreme en las tinie
mos a sentarnos en la a rena, porque blas. Nada. Jesús no está en mi alma.
e ra la primera vez q u e la luna se ve ía, La Virgen no me contesta. Jesús, ten
pues todos los d ías se nubla en la piedad de tu esposa infiel. S í , te amo.
tarde. Decirte algo más ideal es impo No me abandones. ¡ Oh, g racias ! Con
sible( . . . ). ¿ No te pasaba, Carmen, a ti tu palabra, Jesús, disipas por comple
q u e cuando ve ías el m a r sentías verda to la tempestad. "
d e ro tormento por lo infinito? U n o las criaturas . . . y las bellezas del cora
Abril 1 0 : " Estoy e n u n estado tan
siente en el a l m a u n a soledad inexpli zón elevadas a un g rado infinito. ¿ Qué
terrible . . . Rabiosa . Con deseos de por
cable q u e sólo Dios puede l lenar, pues se puede buscar que no esté en Je
tarme mal. Desesperada en las mon
todo le parece m uy pequeño " . 1 sús?" (C. 1 30).
jas. Sin g usto por la oración, pues en
"Todo lo que veo, R d a . M ad re, me REG RESO ella encuentro sequedad. Siento de
lleva a Dios. El mar en su i nmensidad A SANTIAGO sesperación. Falto a cada instante a m i
me hace pensar en Dios, en su infinita deber . . . Lloro porqu e yo no sé lo que
g randeza. Siento entonces sed de lo " G racias, M ad re m ía, por haberme
me pasa y no tengo quién me aconse
infinito. Cuando pienso que cuando librado de todos los peligros y de ha
je, quién me ayude. La Madre Izquier
sea carmelita, si Dios l o q uiere, tengo berme hecho e mplear bien las vaca
do está enojada y esto es un tormen
que abandonar todo esto, le digo a N. ciones. G racias, Madre m ía . Madre
to" .
Señor que toda la belleza, lo g rande, lo m ía, yo quisiera decirte muchas cosas.
Abril 1 6 : "Jesús me dijo q u e cum
encuentro e n E l . En cambio en el m un Pero es tan pobre mi lenguaje, que
pl iera su vol untad siempre con alegría,
do todo es chico, pasajero, y que nada trémula sólo te sé decir que yo te amo.
a pesar de que sintiera abatimiento.
quiero sino a Jesús" . 2 Madre m ía , quisiera a tus plantas virgi
Que no m i ra ra el porvenir para mante
nales cantar tus alabanzas; pero mi
Al i g u a l que S o r Isabel de la Trinidad, nerme en paz" (D. 39) .
cuando esté en el Carmelo reconocerá voz es tan débil q u e sólo formulo una
" He sufrido tanta sequedad y aban
que a l l í todo es más hermos o : plegaria" ( D . 39).
dono, que ya no es posible describirlo.
" La natura leza lleva a Dios. ¡ Yo ama Juanita regresó contenta al I nterna
Sobre todo una vez pasé como una
ba tanto esas montañas, ellas me ha do. Había llegado a un acuerdo con su
hora y media en u na angustia tan terri
blaban de El ! Pero m i rad, los horizon mamá, como no era necesario estar
ble, que me d ije : Si esto contin úa , no
tes del Ca rmelo son todavía mucho dos años fuera del colegio antes de
voy a pode r hacer nada. Pues sentía
más bellos, son el I nfinito . . . E n Dios ingresar al convento, podría entra r el
u na soledad, u n abandono tal, y al
poseo todos los valles, todos los lagos, próximo año al Carmelo para tener
mismo tiempo yo veía que no ten ía a
todos los panoramas".3 quién comunicárselo. Y esto me hac ía
" ¿ Cómo no amarlo hasta el delirio, más sufrir. Supliqué a n u estro Señor
cómo no despreciarlo todo ante el es me saca ra de esa angustia y entonces
(' C. 19 a Carmen de Castro Ortúzar)
pectáculo de sus encantos y bellezas (2 C. 20 a la priora de Los Andes) El dejó o í r su voz, e i n mediatamente
il") finita s ? El reúne todas las bellezas de (3 Sor Isabel de la Trin irl�d, C. 87) con su palabra, la tempestad se apaci-
78
guó, aunque quedé siempre en seque que las criaturas dec í a n . Que rezando cumpliéndola momento a momento,
dad . . . Yo he sido la que he pedido a por e l las sería agradecida. Voy a ofre aunque le costara, y se rieran de ella
Cristo me prive de todo consuelo para cer el sacrificio por mi papá y herma algunas compañeras. Cumpl ía maravi
que otras almas que quiero encuen nos . " llosamente su deber no sólo en el
tren en los sacramentos y en la oración J u l io 2 1 : " M e faltan sólo quince d ías colegio donde era ejemplar, sino tam
paz y gozo" . . . 1 para sali rme del coleg io y aunque ten bién en su casa llegando a ser amada
Tenía razones exteriores e i nteriores go pena, quiero cumplir la volu ntad de con predilección por sus padres y her
pa ra e n co ntrarse a s í . La M a d re Iz Dios con alegría. Recé m ucho por m í, manos, debido a su abnegación" {Ana
quierdo estaba enojada con ella, segu voy a principiar a l uchar con el m undo y Rucker Solar).
ramente sabía que luego abandonaría pienso que en las vacaciones pediré el " E ra muy equilibrada, llena de pon
el colegio y lo consideraba una locura, permiso para i rme a las ca rmelitas. deración y calma, cuando respondía a
era u n extraordinario elemento y debía Veo que es ésa la vol u ntad de Dios ; una pregu nta se demoraba un tanto,
continuar estudiando. Por otra parte, pues se han allanado m uchas dificu lta pensaba lo que iba a decir antes de
-tal vez por el período que estaba pa des, las que antes me parec ían i n supe hablar. Se le consideraba una niña se
sando- la veía más alejada de lo que rables. Pienso. en mi casa, llevar una ria, ordenada y suave en el trato, tanto
estaba e n rea l idad, e l l a siempre la vida de oración : Levantarme a las cin en sus estudios, que le costaban u n
h a b ía aconsejado; s o l í a n conversar co y media y hacer desde las seis a las poco, como en su comportamiento
por las tardes, después de la oración, siete, meditación. A las once y media, habitual en las clases y recreos. Todas
paseándose por los pasillos; Juanita examen. En la mitad del d ía, lectura las personas que tuvieron ocasión de
confiaba plenamente en ella. La Madre espiritual y en la tarde, una hora de conocerla decían que J ua nita no era
Izquierd o fue una de las personas que oración . " para este m undo y que ten ía vocación
más apoyó su ideal de ser toda del J u lio 28: "Tengo mucha pena porque religiosa. Ten ía g ran amor al Santí
Señor. A la otra religiosa a quien le sólo me falta una semana para salirme, simo e iba a visitarlo voluntariamente en
contaba sus anhelos era a la Madre pero q u i e ro hacer el sacrificio her.oica el gran recreo de la tarde. Edificaba por
R íos, ésta se encontraba enferma. Y mente, sin derramar lágrimas" su respeto en la iglesia. Hablaba de
su director, el Padre B lanch, había sido J u l io 29: "Tengo pena porque voy a Dios con m ucho fuego, con mucho
trasladado a Valparaíso como Superior dej a r este colegio donde vivo con entusiasmo. Quería que yo también
de la Congregación. Alejada de su ma N uestro Señor, a islada de todos los me enamorara de Dios como lo estaba
dre, y aislada de sus consejeros habi peligros del mu ndo" {D. 4 1 ) . ella. Con las maestras y religiosas que
tuales se sentía realmente sola. la educaron guardó siempre gran res
Los motivos interiores, los verdade
OPI N I O N E S D E peto y s u m isión. Por eso le pidieron
ramente i mportantes, se deb ían al es SUS COMPAÑERAS que se hiciera monjita del Sagrado Co
tado de su alma, se trataba de una "En el colegio vi que Juan ita era per razón, n unca le vi n i nguna afición a las
desolación espiritual, se encontraba fecta y llamaba la atención de todos cosas del mundo. Jamás despreció a
distanciada de Dios, era una prueba a por su fidelidad y cumpli miento de sus nadie, su bondad era exquisita con los
la que El la sometía para acentuar su obligaciones estudiantiles, muy buena desva l idos" {Carmen de Castro O rtú
íntima u nión y para engrandecer aún c o n d u cta y exc e l e n t e c o m p a ñ e r a . zar) .
más s u amor. Había l legado, sin duda, Dios flotaba y a en su ambiente espiri " Desde pequeña era mortificada. U n
a "la noche oscura del alma" que des tual. Maravillosa en el cumplimiento d ía l a sorprend í con cilicio3, s e lo toqué
cribe San J ua n de la Cruz, donde el del deber. La veía en los recreos alegre con la mano, presionándolo y le dolió.
alma no se encuentra a g usto y necesi y amable. En las horas de silencio na Entonces ella me d ij o : " Hay que hacer
ta vaciarse de sí misma para pu rificar die le sacaba una palabra. En la capi lla penitencias por los pecadores " . Ja
se y a s í llenarse de E l . J uan ita se esta lla maba la atención por su piedad, pa más la oí decir algo contra el prójimo.
ba desapegando de toda cosa creada rec ía un ángel, perdida en Dios, siem S i e m p re l o s d e f e n d í a , d i c i e n d o :
para cumplir gozosamente la voluntad pre a rrod illada. N unca faltaba a la cari "No s e toca a l prójimo". La llamába
del Señor, para entrega rse a El y en dad y no permitía que se hablara mal mos la " lengua santa" . N unca la vi mal
contrar la perfección. de otra persona. L� respetaban como genio o enojada. Su intensa piedad la
alma de selección . En el Internado ma convirtió en un ser lo más equ i l ibrado
U LTI MOS
duró espiritualmente, siendo u n ejem que he visto, cal mada y alegre vivía de
DIAS DI CLASI plo para todas. Era muy pareja y justa un fuego i nterior, de la presencia y
Su hermana Lucía se hab ía casado, con nosotras. Hacía catecismo a los contemplación de Dios, por su esp í ritu
J u anita aún segu ía e n el colegio hasta n iños pobres de nuestro colegio, yo fui de oración. Buscaba la santidad, por
terminar el semestre. La maestra del cateq uista con ella, al preparar esos que "a m í el Señor me llama claramen
primer curso2 era la Madre María Tere niños a la Primera Comun ión ; hablaba te", decía y todos los actos de su
sa Alaysa, rel igiosa peruana, q u i e n de Dios con gran unción y ten ía una existencia trataba de referirlos a Dios.
supo apreciar en e l l a su amor incondi gracia especial para enseñar las verda "Cada pu ntada de aguja es un acto de
cional al Señor, fomentándole más aún des de la fe. Hac ía luego después de amor al Señor". Son frases que yo le oí
su devoción al Sagrado Corazón . su oración, un cuarto de hora de medi a J uanita . Cuando comu lgaba, hacía
Julio 1 1 : " Esta mañana Jesús me ha tación con la Madre I zquierdo j unto a larga acción de g racias y q uedaba
pedido que no llore por mi salida del nosotra s . Al l í J ua n ita se perd ía en como inmóvil, había que tocarla para
colegio, pues ésa era su volu ntad. Yo Dios, i nmóvil, parecía en éxtasis. Su que se retirara de la capilla. Para mí no
le dije que entonces las monjas me exterior revelaba que estaba en otro hay duda que ten ía comunicaciones
creerían una desagradecida ; pero El m undo. Era prudente porque el fin de internas con Dios, pues cuando se
me hizo ver cuán apegada estaba a lo su vida lo puso en la voluntad de Dios, refería a algunas cosas espirituales me
80
dec ía : " E l Señor me lo dijo en la ora quila de carácter, debido al control que
ció n " . Con los años maduró su voca ejerc'1 sobre sí misma, porque ten ía
ción y fue subiendo en la perfección t e m pe r a m e n to f u e rte y d e c i d i d o .
dominando sus defectos. Leía m ucho Ten ía ansias d e seg u i r su vocación.
el Evangelio, el ejemplar que tenía es Cuando s upimos que ten ía vocación,
taba bien usado de tanto leerlo y medi todas sus amigas dec ían : " ¡ Tan bonita
tarlo. Se sabía de corrido la Historia y con tantos medios para triu nfar en la
Sagrada . Cuando ten ía dificu ltades vida e i r a encerrarse a u n convento ! ,
dec í a : "Son cosas que pasan , la otra ¡ q u é locura ! " . E n todo veía a Dios, e ra
vida es la que val e " . No se preocupaba admirable su fidelidad a E l . J ua nita
de la belleza f ísica. Se preocupó de ve ía a Dios en el p rójimo, ayudaba a
cumpl i r siempre la santa voluntad de sus compañeras fuera n amigas o no
Dios, hacer lo que El quería y no los de ella. Ahorraba de los pocos pesos
gustos personales. Era muy agradeci que le daba su madre una pequeña
da con cualquier favor o atención que suma para comprar caramelos a los
le hicieran. Era muy fina en sus moda n iños del catecismo. En cambio, noso
les. Enseñaba con el ejemplo, la obe Lucía Fernández tras no llevábamos esos caramelos y
diencia. Jamás fue sorprendida en u na Solar de Huneeus. nos contentábamos con ofrecer a los
mentira . A pesar de su carácter fuerte niños las esta m pitas que nos daban las
y de natural susceptibilidad, se domi rel igiosas. Nu nca la sorprendimos en
naba . Su modo de ser apacible se alguna mentira . Para tener su c uerpo a
debía a su esfuerzo por eliminar sus raya -era m uy hermosa- lo afligía con
defectos. Era m uy alegre y cordial" cilicios con el fin de borrar cualquier
(María Josefina Salas Pereira). indicio de vanidad. Cuando oía la cam
" Se man ifestaba siempre a legre, vi pana, inmediatamente dejaba lo q u e
vaz y cariñosa los primeros años que la estaba haciendo y obede c ía : -" La
conoc í , después sin perder su alegría, campana es la voz de Dios que llama " .
se mostraba más tranquila, i ntroverti Era algo sublime su constancia y fideli
da, como si estuviera pasando algo en dad al Señor" (Graciela Espinoza Mar
su interior. S u carácter era fuerte, pero t ínez).
lo domi naba, ten ía firmeza y constan " La conducta de J ua nita era ejem
cia en el obrar, era en una palabra, plar, fiel cumplidora del reglamento.
equ i l ibrada. Era muy entretenida y di Defectos no le encontraba ninguno.
vertida, por su carácter aleg re y sin nobleza y profunda h umildad" ( Merce Era muy superior moralmente a noso
complicaciones; las demás compañe des M ena Mena). tras, por sus g randes virtudes, vivía en
ras la celebraba n . Se sonre ía de los " E l carácter de Juan ita era alegre, la presencia de Dios y estaba pendien
s o b r e n o m b r e s de l a s prof e s o ra s , encantadora. Sabía ser humilde y se te de cumplir su santa volu ntad . El
siempre q u e no fueran irrespetuosos. cre ía la última de todas. A ella le co deber cumplido por amor a Dios era su
Ten ía gran ascendiente entre nosotras rrespondía i r a buscar a la Madre Iz vida en el colegio. Era extraordinaria
y J uanita permanecía humilde y trata quierdo, para presidir las sesiones de mente edificante para nosotras. Re
ba de ocultar sus méritos y vida virtuo formación e s p i r i t u a l q u e la M ad re servada, modesta y a legre, pa rec ía
sa, eclipsándose ante las demás. Re daba. Le correspondía porque ten ía el más bien introvertida y sabíamos por
prend ía a las pequeñas con suavidad y medallón de buena conducta y aplica qué: por vivir siempre bajo la mirada
firmeza cuando las religiosas le encar ción ; dejaba a otras el honor de acom de Dios. Amaba pasar desapercibida.
garon cuidarlas. Ten ía cualidades y do pañar a la madre. Era tan admirable en Era muy ingeniosa en dejar a otras el
tes de mando. M uy buenamoza, po la capilla, parecía como a rrebatada por primer l ugar y que se l levaran las ala
seía ojos azules preciosos, nariz bien el Señor. Cuando había Hora Santa era banzas, sobre todo cuando nos hacía
cortada, tez blanca, pelo castaño y bas la primera en inscribirse y reemplazaba trabajos l iterarios que nos premiaban"
tante alta. Trataba de imitar a la Virgen con agrado a las que, ya inscritas, no (Teresa Lyon Subercaseaux).
en su vida oculta de oración. Ten ía pod ían o no querían cumplir su turno. " De carácter u n poco vehemente,
alma de apóstol para propagar la fe y el Era considerada como santa y la mejor dulcificado por la l ucha del vencimien
amor de D ios. E ra la mejor que hacía el alumna. Ten ían todos por ella g ra n to propio. Era fi rme su ánimo, constan
catecismo dominical. Su esperanza la respeto y admiración . Nu nca se exalta te, decidido. Tuvo am istad con algu
cifraba sólo en el Señor, viv ía en su ba, siempre risueña, a u n en las dificul nos jóvenes, am igos también de la
presencia todo el d ía . Se creía gran tades y malos entendidos. El dominio familia. Los atend ía con natura l idad y
pecadora y se h u m illaba a sí misma, de sí misma -su perior a su edad- era agrado, pero afecto especial con algu
buscando aparecer siempre en el se algo extraordinario y constante. Tran- no no tuvo, pues su propósito era ser
gundo plano, cediendo la prefe rencia a religiosa. Sobre las vanidades del mun
las otras compañeras. Una vez la re do nada le llamaba la atención. Hab ía
prendieron injustamente, por u n de ren u nciado a ellas, a pesar de ser muy
sorden en las filas, ocasionado por otra (' C. 27 al Padre 8/anch) bella y por su vocación religiosa que
alumna; aceptó el i nmerecido repro (2 Primer curso, equivale hoy dfa a cuarto medio,
alimentaba en su i nterior. Su cualidad
último curso del colegio)
che, sin protesta, guardando si lencio; (3 Cilicio: instrumento de mortificación que se moral más sobresaliente era su pie
todas nosotras nos admi ramos de su lleva a rafz de la carne por penitencia) dad, se notaba que siempre estaba en
81
la presencia de Dios. Ambas hici mos sus padres y agradar al Señor: ella go con la i ntención de l legar al desasi
voto de virginidad, pero no le di la sabía que las notas y premios · no le miento total de todo lo creado y enton
importancia que le dio J u an ita, que se servirían en el convento. Admiraba su ces . . . darse por completo a Jesús.
sintió comprometida con el Señor. Su pureza, sencillez y santidad de vida" La mortificación no era un f i n , e ra u n
manera de o ra r era de u n grado supe (Elena Salas González). medio para purificar su a l m a y l ibrarla
rior a la n uestra, sin d uda de orden de todo afecto ego í sta. La mortifica
m ístico ; cuando oraba permanecía i n MORTIFICACIONU ción iba acompañada de penitencias,
móvil, como i l u m i nada. Quería aseme ren u ncias, abnegación y sacrificios
jarse a la vida oculta de la Santísima Juanita se confesaba con el Padre para desterrar su voluntad y aceptar
Virgen . Trataba de ocultar los dones de López, en ausencia del Padre Blanch. sólo la de Dios. Como teresiana com
Dios, para no tener vanidad. A Rebeca, Le dijo que debía dormir por lo menos prendía que mientras más se regalaba
su hermana, bulliciosa, movediza, a siete horas y la a utorizó para usar cili al cuerpo, éste más necesidades crea
veces insoportable, Juanita la apaci cios tres veces a la semana, una hora ; ba . Se mortificaba con h u m illaciones y
guaba con buenas palabras, lo mismo le permitió renovar su voto de virgini renuncias internamente. Con cilicios y
hac ía con otras compañeras d í scolas, dad, y hacer tres cuartos de hora de comidas poco apetitosas externamen
las consolaba y las reconfortaba cuan oración por la mañana y u n cuarto por te.
do eran castigadas y con palabras de la tarde. Jesús le hab ía enseñado con su pro
caridad las devolvía a la buena conduc Las mort i ficaciones que ella buscaba pio ejemplo a renu nciar a las glorias al
ta y comportamiento. E n los recreos no eran con el afán de sufri r por sufrir. aceptar la cruz.
del colegio dominaba en ella la simpa Por su esp í ritu reparador deseaba ar Juan ita l o seg u ía y ren u nciaba a sí
tía y dulzura, a pesa r de su carácter dientemente aliviar los padecimientos misma para asemejarse a E l .
fuerte q u e manten ía a raya. Se recono de Jesús, purgar por sus pecados y por
cía que era o rg u llosa, pero venció su los de los demás y por la m i s ión reden SA L I DA
carácter con verdadera hum ildad ; por tora q u e asum ía al q uerer suplir lo que DIL COUGIO
su belleza física era un poco vanidosa, le faltaba a la Pasión de Cristo. Cumplió con su deber hasta el final,
pero se venc ía con la modestia de su Los cilicios no dañaban su cuerpo se esforzó más que nu nca por obtener
proceder y con la búsqueda de la hu pero s í le produ c ían dolor, los usaba buenas notas y al término del semes
mi ldad. Amaba que se olvidaran y no para dominar por completo su natu ra tre fue premiada como alumna ejem
se preocuparan de ella. Aspiraba tener leza q u e consideraba desordenada, plar y distinguida en varias asignatu
las mejores notas, para complacer a para alcanzar la perfección y el desape- ras ; lo había hecho por satisfacer a sus
82
padres, por dar un buen ejemplo y circunstancias las que me obligaban a me parecía u n misterio, se desliza,
sobre todo para contentar al Señor. dejar mi querido colegio, asilo de paz, g racias a Dios, tranquilamente. Todos
" M e voy del colegio. Todo lo que de inocencia y alegría. E ra, ante todo, los d ías voy a comulgar y hago mi
sufro no es posible describirlo. ¡ Oh, la voluntad de Dios que me llamaba oración de tres cuartos de hora. Trato
Dios m ío, cómo todo pasa y concluye ! con pre m u ra. Hoy que ya me encuen de vivir continuamente en la presencia
Cuánto nos apegamos a lo transitorio. tro en el mundo y veo cuál es mi vida, de Dios" (D. 45).
No he llorado, pero el corazón lo tengo encuentro que la vida e n Dios puede Don Pascual Baburizza, el n u evo due
hecho j i rones. He asistido a la apertura continuarse más aún que e n el colegio. ño de Chacabuco, se había enterado
del semestre y al ver que ya no tendría ¡ Cuántos sacrificios que son descono que don Miguel tenía u na hija que
ningún cargo, sentía que se me des cidos para todos! Además mi vida es todos los d ías tocaba e l a rm o n i o
trozaba el corazón. Adiós, Madres que de más oración. Paso m uchas veces -mientras permanecía e n el campo
me habéis enseñado el camino de la sola e n mi pieza con solo Dios. El para alabar a Dios. Como era generoso
virtud, que me habéis mostrado el ca estudio me ocupaba más el pensa se lo envió de regalo. Juanita pod ía
mino de la d icha más cumplida a q u í en miento. Ahora sólo debo pensar en E l " seguir glorificándolo con s u querido
la tierra y el camino del Cielo. Adiós, (D. 44). instrumento. El que no se alegraba e ra
morada del Corazón de Jesús, donde Con pena abandonó para siempre el Lucho, pues su dormitorio estaba pe
tres a ños he vivido contigo. Adiós, I nternado, al que había llamado "cala gado al de ella y lo despertaba a las
compañeras tan queridas, adiós. Vues bozo", al que un d ía deseó convertirlo seis de la mañana. Lucho, con el tiem
tro cariño q u edará para siempre en mi en cenizas (C. 5) de tanto detestarlo. po, se acostumbrará a su sonido y
memoria. Adiós, adiós a todo. Me voy Pero se había acostumbrado, agrade cuando se vaya al convento se entris
con El. Lo sigo y soy feliz. No lloraré. cía su formación que sería la antesala tecerá al no o í r sus notas.
Quiero ofrecer con generosidad el sa del Carmelo. All í soportó su sacrificio " M e gusta saludarlo cantando", le
crificio a Dios. Todo por Ti, Jesús, has en silencio d u rante el primer tiempo; dec ía . 1
ta la muerte" (D. 43) . allí se superó para llegar a ser hija de
" ¡ Qué impresiones tan diversas h e María. All í le enseñaron a conocer y DU EÑA
sentido ! De pesar, por dejar mi queri amar más a Dios. Si era su voluntad DI CAlA
do colegio, mis Madres y compañeras, debía aceptar el alejamiento con ale Asumió con responsabilidad su n u e
a q uienes estoy tan reconocida ¡ Qué gría. vo papel como d ueña de casa. Lucía y
buenas son para m í , q u é cariño me Chiro vivían con ellos, se les acomodó
demuestran siendo yo tan indigna de
N U EVAMENTE
un d e p a rta m ento especia l . J u a n ita
ello ! Cumplf m i sacrificio sin llorar. Ver
IN CAlA
debía l levar la cuenta de todos los
daderamente sentía en m í una fuerza "Resoluciones para mi vida entera : gastos, preocuparse de abastecer de
superior a las m ías: era Jesús quien " 1 • No dejaré jamás mi meditación, alimentos, mandar a las empleadas,
me hacía tener valor en ese instante. mi comunión y misa. disponer las comidas, distribu i r los ho
Sentfa que mi corazón se hacía trizas al "2• Haré examen particular y rezaré rarios y trabajar ella m isma para no
decir el adiós a mi vida de colegiala, y, mis oraciones de la mañana y de la recargar demasiado la mano a las sir
sin embargo, no lloré pues a s í lo había noche de rodillas. vientas. Se esmeraba en agradar y
prometido a N. Señor para prepararme "3• Haré lectura espiritual y conser servir a su familia.
al g ran sacrificio que debo realizar den varé en mi alma un recogimiento que " E ra admirable cómo se hacía obe
tro de meses. me mantenga u nida con Jesús y sepa decer y la paz y eficiencia que reinaban
" Po r otro lado, sentía el atractivo del rada por completo del mundo. en su hogar".2
hogar de la vida de familia que abando "4• Tendré carácter. Jamás me deja Pero doña Lucía le exigía m ucho, no
né cuando era tan niña, de volver al ré l levar por el sentimiento y por el la dejaba u n momento tranqu ila, todo
seno .de los m íos para hacer el bien, corazón, sino por la razón y m i concien lo quería perfecto. Lo hacía con doble
para sacrificarme por cada uno de e l los cia. intencióo : para mantener el orden y la
a cada instante. Mas también dejaba a "5• Cumpliré la voluntad de Dios con l impieza en su casa y para prepararla
la Rebeca. Era la primera vez que nos alegría, tanto en las penas como en las pa ra la austeridad del Carmelo.
íbamos a separar. E ra el preludio de alegrías, sin demostrar jamás e n m i " I ba a tomar té en casa de Juanita y
n uestra separación aqu í en la tierra; cara l o que pasa en el corazón. No nos ate n d ía como dueña de casa, en
mas e n ello veo la mano cariñosa de mi llora r jamás, teniendo presente lo de cargada de todo, recibiéndonos de
buen Jesús, que así prepara nuestros Santa Teresa : Es preciso tener cora muy buen g rado. E n cuanto a los traba
corazones para hacer el sacrificio. zón de hombre y no de m ujer. jos de orden y limpieza, otros decían
" M i corazón estaba también preso "6• No me dejaré llevar jamás del "que lo haga la J uanita".3
del temor. Se abría ante mis ojos una respeto humano, tanto e n mi. manera "Fue abnegada hasta el extremo. La
senda desconocida, y siempre lo des de conducirme como en mis palabras" ve íamos sirviéndonos a todos, a Mi
conocido produce desconfianza. Ade (D. 43) . . guel, hostil izado en la casa, Juanita se
más, iba a entrar al mundo; ese mundo Agosto 2 5 : " M e salí del colegio hace preocupaba de preferencia por é l . Cui
tan perverso. M e iba a sumergir en la catorce d ías y la vida que e n el colegio daba de nosotros cuando estábamos
atmósfera fría, glacial de la indiferen enfermos, lo primero que se nos ocu
cia social. ¿ Sucumbiría en ella ? ¡ Oh, rría al enferma rnos era llamarla para
sólo Dios sabe lo que sufr í ! Añádase a que nos atendiera. Se iba al tercer
esto que las Madres creían que yo me patio a cuidar a la empleada que estu
(' Testimonio de Lucho).
salía porque quería. Cuán distante es (2 Testimonio de Mercedes Mena SHva) viera mal de salu d . E ra dócil y sumisa
taba yo de hacer mi voluntad. E ran las (3 Testimonio de Teresa Lyon) con la mamá que era exigente y autori-
83
ta ria. Su laboriosidad e ra ejemplar, to, me he propuesto besa r el suelo Se juntaba los fines de semana con
nu nca la vi ociosa . E ra el ángel del para h u m i l larme y pedi rle perdón a m i sus amigas del I nternado que tenían
hogar con su g racia y alegría . ' ' 1 m a m á . Ta mbién me esfuerzo en obe su d ía libre, con las del Externado y con
"Obedec ía fielmente a su madre que decer aun a mis inferiores, como obe otras que n u nca habían estado en co
la mandaba a hacer cosas todo el d ía dec ía N uestro Señor en Nazaret. Quie legios, siendo educadas por intitutri
hasta q uedar agotada. E l la tenía de ro asim ismo que nadie sospeche que ces en el campo y en Santiago, como
seos de leer, hacer oración o si mple ciertas cosas a veces m e son ocasión l a s H u rt a d o V a l d é s y l a s V a l d é s
mente desca nsar u n poco , sin embar de sacrificio, mostrando mi buena vo Ossa .
go, no se q uejaba y cumpl ía puntual luntad para todo. Y como yo no lo En casa de los B runer Prieto, J uana
mente lo q u e se le ordenaba. B uscaba manifiesto, todos creen tener derecho B runer tocaba el piano, Juanita con su
hacer los menesteres más h u m i ldes, para exigir de mí lo que l es agrada. A hermosa voz la acompañaba en el sa
aseo, coci na, atender la puerta cuando veces siento sublevarse todo mí ser lón . Cerca del instrumento había un
a l g ú n extraño tocaba el gol peado r; dentro de mí m isma, pero pienso que espejo g rande enmarcado en bronce.
atender la puerta estaba confiado a es el ú n ico medio de ser santa, y que Mientras su amiga daba las notas, Jua
empleadas, pero Juanrta h u m i ldemen por el amor a N uestro Señor se puede, n ita cantaba mirando hacia el espejo;
te desempeñaba no pocas veces esta y soporto todo. De esta manera me no m i rándose. Cualqu iera que la h ubie
función . " 2 abandono a la voluntad de Dios, pues, se visto la habría tildado de vanidosa,
"Juanita s e sometró a l a s exigencias como El me ama. elige para mí l o que de enamorada. Entonaba u na canción
de la virtud, con prontitud y alegría, en me conviene. Creo estar u n poco más de amor:
su casa, obedeciendo a su madre que humilde, aunque no del todo, pues no Decirte que te quiero
la recargaba con oblrgacronPS y ocupa sólo me reconozco una nada cri m inal decirte que te adoro
ciones" 3 delante de Dios, sino que ta mbién, decirte que te amo
" E ra una h rJa rdea l , dóci l con su ma cuando me siento h u m i llada, pienso con todo el corazón. . .
dre, servicial con sus hermanos y cari que m ucho más merec ía, siendo ta n
ñosa, encantadora y amable con las miserable como soy( . . . ) S í , enamorada s e dirigía al Señor,
empleadas. Su madre la llamaba con "Tengo reglamento, el que trato de buscaba su reflejo para adora rlo. Su
mucha frecuencia para que hicrera una seg u i r lo más que puedo. Puse a las estado profundo era e l resultado de la
cosa u otra en la casa, siempre obede cinco la levantada, pero casi n unca unión con Dios, en la H umanidad de
cía srn dar señales de disgusto o fasti puedo levantarme a esa hora porque Cristo . . . su ú nica esperanza, su único
dio" 4 me han ordenado que duerma siete amor.
Jamás se quejó, lo consideraba su horas, y tengo, a veces, que acostar "Aq u í tienes un corazón que te per
deber y lo cumpl ía con abnegación y me cerca de las doce, porque me ocu tenece e n t e ra m e n t e . Te adoro, te
h u mi ldad. Era la única que se atrevía a pan hasta esa hora. Pero en fin, es la amo. Haz que sea siempre tuya " (C.
enfrentar, con mucho respeto, a su voluntad de D ios ésa, y no me impor 36).
madre, cuando M rguel l legaba tarde. ta " (C. 45).
J uanita le dejaba escondido el postre o P I D E U N H U ECO
algo de comer debajo de su cama, M I RA N DO EN EL CONVENTO
porque quren no se ceñía a los hora EL ESPUO " Reverenda Madre, ahora a U d . le
rios, no pod ía cenar voy a suplicar que m e admita en ese
" Doy gracias a Dios de pasarlo bien
Sólo a u na persona le contó el exceso palomarcito. Yo sé que soy muy indig
en todas partes, pues donde me llevan
de trabajo que tenía fue por carta al na, mi querida madre, de este favor tan
paso feliz; lo que no les sucede a otras
Pad re José B lanch el 1 3 de diciembre : g rande; pero créame q u e trabaja ré
chiquillas, que en todas partes se late
" Este tiempo d e Adviento l o tengo an" (C. 50). toda mi vida por ser una gran santa .
dedicado a la oración. Trato de tener Y era cierto, gozaba en todos los Santa Teresa dice que no es orgullo
una hora de medrtación por la mañana, lugares: donde sus a migas, en el cam tener grandes deseos; antes al contra
en la que medito el g ran mrsterío de la po, en la playa, en el biógrafo, pasean rio, que esto levanta al alma a cosas
Encarnación, por el cual srento notable do, conversando. Su alegría se debía a más elevadas. Yo sé que soy muy
devoción . Y en la tarde, media hora, en la co nstante c o m pa ñ í a de J e s ú s . imperfecta ; pero espero con el auxilio
la que considero la Pasión, que leo en " Donde y o vaya, E l está conmigo den de N uestro Señor y de la Santísima
el Evangelio de San J u a n . N o todos los tro de m i pobre corazón. Es su casita Virgen llevar con honor el hábito de
d ías lo puedo hacer, pues a veces los donde yo habito; es m i cielo aqu í en la carmelita. Entre tanto me preparo para
q uehaceres no m e dejan trPmpo. No tierra. Vivo con El y, a pesar de estar en ello lo mejor que puedo. As í que le
cre í a que la vida del hoga r fuera una los paseos, ambos conversamos sin pido, por favor, me diga si hay un
vida de sacrificio. Créame, Reverendo que nadie nos sorprenda ni pueda inte h uequito, y también que me d iga cuál
Padre, que me ha sPrvicJo de prepara rrumpi rnos" (C. 40) es la dote5 y las cosas que se necesi
ción para mí vida relígrosa. Mi mamá tan para poder ingresar. pues quiero
me manda constanter nente y me re saber de fijo todo esto para pedir per
prende cuando no hago las cosas bien. miso.
Y m uchas veces srn rnotrvo N o tengo (' Testimonio de Lws Femández Solar) " Rece m ucho, por favor, para que
cómo agradecérselo ;-¡ N uestro Señor, (2 Testilnonio de Franc1sco Lyon Subercaseaux . podamos i r en octubre con m i mamá a
pues así se lo ínsprra a rní marná para Lueqo sacerdote jesuita)
Los Andes. para poder ir a verla ; pues
que viva siempre con la cruz, que es (3 IgnaciO Oomlnguez Solar)
(4 Franc1sco Jav1er Domínguez Solar) no conozco ningún Carmen, ni he visto
prenda de su amor ¡ Cuánto me cues ninguna ca rmelita y, como Ud. com
(S Actualmente para entrar al Carmelo no se lleva
ta a veces callarme 1 Y cuando con tes- dote) prenderá, tengo ansias verdaderas de
84
Exterior del
Convento donde
entrar' Juanlta.
conocer sobre todo ese conventito al había demostrado con las pequeñas sejó- no hiciera penitencias extraordi
cual siempre estoy u nida en mi cora en las clases de catecismo de la es narias fuera de la regla, y que fuera
zón( . . . ) cuela y con sus compañeras a 1as cua muy prudente. Aunque me dijeran las
" Nada le he hablado del retiro( . . . ). Me les las ayudaba a salir adelante. · novicias pidiera permiso para mortifi
iba a u na capillita de la Virgen donde carme más, no pidiera ; pues val ía más
estaba el Santísimo, y all í me llevaba a U NA G RA N cumplir perfectam ente la regla q u e
sus pies tan feliz, tan olvidada de todo NOTICIA mortificarme m á s de lo debido y enfer
lo del m undo, que me parecía estar ya "Grandes han sido mis deseos de marme, teniendo que pedi r dispensas.
en el Carmen. Pero a veces esos ins escribirle a penas reci b í s u cariñosa Y cuando éstas por necesidad me fue
tantes eran tu rbados ·por las dudas, carta, que agradec í tanto, lo mismo ran permitidas, siempre protestara a la
pues de repente cre ía que debía ser que las oraciones y el retrato de Sor superiora que q uería seguir la regla.
religiosa del Sagrado Corazón. Esa Isabel de la Trinidad; pero como Ud. Ta m b i é n me dijo q u e jamás d i e ra
vida tan abnegada me atra ía, pero ape sabe, Rda. Madre, no he tenido tiem cuenta a la maestra de novicias y supe
nas lo pensaba, cuando u na inquietud po, pues es éste siempre mi pecado. riora del estado de mi alma, como
y desasosiego me turbaba de tal ma "No se fig u ra cuánto bien me propor tampoco de las inspiraciones y favores
nera que le rogaba a N. Señor me ciona con sus cartas y la alegría con especiales de N. Señor, pues después
i l u minara, y desde el fondo del taber que las recibo, sobre todo esta última me quedaría intranquila" (D. 47).
náculo me decía : "Quiero que seas en la que me dice hay hueco en ese
carmelita " . Y volvía de n uevo la paz a palomarcito tan querido para una po CARTA A LA MADRE PRI O RA
mi alma. Luego no puedo d udar sea bre y miserable. ¡ Cuántas gracias le di DI LOS ANDO
ésa la voluntad de Dios" (C. 36). a mi Señor desde el fondo de mi alma "Al principio de mi salida del colegio
Esta carta la escribió el 7 de septiem cuando leía esas l íneas que me tra ían creí, Ada. Madre, que tendría un poco
bre. No era la primera vez que le plan la más feliz noticia ! Créame que me más de tiempo libre y le podría escribir
teaba a alguien sus dudas si pertene siento desterrada aqu í en el m undo, con más frecuencia ; pero ha resultado
cer al Carmelo o al Sagrado Corazón ya en medio de tantos peligros, y tengo lo contrario. Créame que no tengo ni
que el 21 de julio le hab ía escrito al ansias de verme ya en ese conventito, u n instante libre. Ya sea u na cosa, ya
Padre José Blanch : prisionera para siempre de N. Señor, otra, me ocupan i ncesantemente. En
"No se figu ra cuánto bien me ha no tener otro pensamiento, otro deseo fin, doy gracias a Dios, porque es señal
hecho su carta. Ella llenó de paz mi ni ocupación que no se dirija a E l . Y sin que me q uiere cuando desea que lleve
alma, disipando las d udas acerca de mi emba rgo, soy tan indigna de esta gra una vida de abnegación. Créame, Ada.
vocación. Sí ¡yo creo q u e mi vocación cia que me conful'ldo. Mas a unque sea Madre, que basta que tenga un deseo,
es para carmelita y sólo pienso en el último l ugar, Ada. Madre, y aunque un plan, para que todo salga al revés. A
adquirir el esp íritu de Santa Teresa" tenga que servir a todas mis herma veces me siento desalentada. Quisie
(C. 34). nas, lo prefiero a vivir con las comodi ra llorar y hacer mi voluntad, pero me
Pese a s u s vac i l a c i o n e s , J ua n ita dades del m undo, pues creo que a l l í he digo : ¿ este es el papel que debe hacer
ten ía una inclinación clarísima hacia el de encontrar la felicidad más cumplida u na carmelita? No; adelante. Es preci
·
Carmelo. Pero éstas volverán a ator de esta vida" 1 so el sacrificio, la ren u ncia de nuestra
mentarla al finalizar el año. Estaba re propia volu ntad para llegar a la unión
cién salida del colegio, guardaba u n CONSEJO D E L completa con N. Señor.
recuerdo maravilloso de l a s religiosas, PADU BLANCH "Mi resolución de retiro fue sacrifi
habían sido sus maestras y consejeras Septiembre: "Vino el Padre José. carme por todos. ¡ Cuánto cuesta a
y éstas la atra ían hacia su congrega M e confesé con él, me dijo que él creía veces ese sacrificio continuado ! Rece
ción. No sólo le gustaba la oración, me debía ir para el otro año al Carmen. mucho, Ada. Madre, para que sea muy
ten ía grandes dotes pedagógicas, lo Que cuando fuera carmelita -me acon- fiel a N. Señor. Soy tan indigna y mise-
86
rabie q u e caigo m uchas veces; pero N . to. ¿ Hay algo más g rande en el m u ndo prenderías. Creé me que por una- hora
Señor, tan misericordioso, me d a l a que Dios? ¿ Hay algo más grande que de oración no sé qué daría. Por otra
mano para levantarme y me a uxilia con u n alma divin izada? ¿ N o es ésta la parte, el fin de la carmelita me entu
su gracia en las l uchas que sosten mayor grandeza a q u e puede aspirar el sias m a : rogar por los pecadores, pasar
go( . . . ) hombre? Es verdad que no lo vemos la vida entera sacrificándose, sin ver
"Yo creo será m uy dif ícil podamos i r con n uestros ojos del cuerpo. Mas jamás los frutos de la oración y del
a Los Andes. S e r í a demasiado bueno, Dios se nos hace visible por la fe. No lo sacrificio. U n i rse a Dios para que asf
Reverenda Madre, el realizar un viaje a palpamos con nuestras manos, mas lo circule e n ella la Sangre redentora, y
ese conventito, y q u iere N. Señor que, palpamos e n cada una de sus obras(. .. ) comunicarla a la Iglesia, a sus miem
cuando vaya, me quede para siempre " Créeme q u e s inceramente te lo bros, para que así se santifiquen. Ade
prisionera e n ese cielo. Ojalá sea lue digo: yo antes cre ía i m posible el poder más, su lema me entusias m a : "sufrir y
go( . . . ) llegar a enamorarse de un Dios a quien amar". ¿ No fue esto lo que hizo cons
" R ece, Rda. Madre, por esta pobre no ve í a ; a quien no pod ía acariciar. tantemente la Sma. Virgen, el modelo
desterrada para que pronto sea u na Mas hoy d ía afirmo con el corazón en más perfecto de n uestro sexo? ¿ No
santa carmelita. D fgale al Señor que la mano que Dios resarce enteramen vivió Ella siempre en u na continua ora
me haga sufrir mucho para que, por te ese sacrificio. De tal manera siente ción, en el silencio, en el olvido de lo de
este medio, me haga ligero un poco u no ese amor, esas caricias de N. Se la tierra? ¿ Cómo salva las almas? Por
menos indigna del favor tan grande a ñor, que le parece tenerlo a su lado. medio de la súplica, de la oración, del
que me ha destinado. Pero eso s í , que Tan íntimamente lo siento u nido a m í , sacrificio. Además J esucristo dio a en
me dé su gracia para sufrir. P ídale para que n o puedo desear más, salvo l a tender a Magdalena que la vida con
m í estas tres virtudes: pureza, humil visión beatffica en el cielo. M e siento templativa es la mejor parte que pudie
dad y caridad. Con ellas me considera llena de El y en este instante lo estre ra haber escogido. S í ; en el Carmen se
ré rica. cho contra mi corazón pidiéndole que principia lo que haremos por u na eter
"Creo que principian a calcular que te dé a conocer las finezas de su amor. nidad : amar y cantar las a labanzas dél
tengo vocación, pues quieren que sal No hay separación entre nosotros. Señor. Y si ésta es la ocupación que
ga más. As í es que cada d ía tengo que Donde yo vaya, El está conmigo den tendremos en el cielo, ¿ no será acaso
disimular más, pues cuando sepan me tro de mi pobre corazón. Es su casita la más perfecta?
harán una gran campaña e n contra. No donde yo habito; es mi cielo a q u í en la " M uchas otras razones te daría, pero
diré nada hasta que no tenga el permi tierra. Vivo con El y, a pesar de estar en esto va m uy largo. No creas que quiero
so para irme y todo arreglado para el los paseos, ambos conversamos sin convencerte de que seas ni carmelita
viaje, porque así se libra una de inútiles que nadie nos sorprenda n i pueda inte ni monja. Lo ú nico que deseo para ti es
comentarios. D ígame qué piensa a rrumpirnos. Si tú lo conocieras lo bas q u e c u m pl a s la vo l u ntad d e Dios.
este respecto" (C. 39). tante, lo amarías. Si estuvieras con El Abandónate a ella con sencillez filial y
una hora en oración, podrías saber lo repite siempre esta máxima de Santa
CARTA A SU AMIGA que es cielo en la tierra. Teresa, aun en las circunstancias más
lUNA SALAS "Ahora te diré por q u é he preferido el difíciles : " Dios lo sabe y El me ama".
"Querida Elena : Carmen a todos los demás conventos " P ídele a Sma. Virgen que sea tu
"¿Qué te parecen mis proyectos? de vida activa 1 ) Porque a l l í se vive guía; que sea la estrella, el faro que
¿ No encuentras que son demasiado para siempre retirada del mundo y sólo luzca en medio de las tinieblas de tu
ideales para m í q u e soy tan mise rable? tratando con Dios. Y como el ideal es vida. Que te m uestre el puerto donde
Cuando pienso en las grandezas que llegar a la u nión con Dios -ya que en has de desembarcar para llegar a la
se encierran e n la vocación, me con esto consiste el cielo: e n poseer a celestial Jerusalén. La vol untad de
fundo y no sé cómo agradecerle a N . Dios-, l uego aquello que aqu í en la Dios es que seamos virtuosas. Tenga
Señor el haberse fijado e n u na criatura tierra nos lleve más rápidamente a esa mos el suficiente carácter para ser
tan ruin. posesión, eso será lo más perfecto. verdaderas H ijas de María, tanto e n el
" Dime, ¿ hay algo más grande sobre Además, siendo yo m uy apegada a las colegio como e n la casa. Lo demostra
la tierra que el Dios eterno, inm utable, criaturas, en cualquier otro convento remos si somos obedientes. Obede
el todopoderoso, busque e n la tierra me apegaría a ellas. Y como esto impi cer, tal como obedecía N. Señor en
un alma para hacerla su esposa; bus de lo otro, luego el Carmen me convie Nazaret, aun a sus inferiores, porque
que un corazón h umano para u n i rlo a ne más. 2) Porque es el convento más era la voluntad de su Padre. Obedecer
su Corazón Divino y hacer en el amor la austero, en el que se guarda la regla sin repl icar y sin indagar si tienen razón
fusión más completa? Más aún, ¿que con mucha perfección. Es el más po o no en mandarnos, sometiendo a s í
Dios baje a la tierra y viva a l l í en la bre y el más penitente. Y encuentro n uestro juicio al d e l supe rior o inferior.
Eucaristía mu riendo de amor por un que, si se es monja, no se debe ser a Siendo puras como los ángeles. Ja
alma? I mag í nate el amor más grande medias. 3) Porque a l l í se vive en una más detenernos en u n pensamiento
de la tierra ¿ qué es en comparación del oración continua, es decir, en u n trato impuro, n i fijar nuestra vista en algo
de un Dios infinito?( . . . ) con Dios permanente. Y eso es lo que menos decente. Tener m ucha modes
" El amor es la fusión de dos almas en más me encanta . S i tú supieras por un tia en el vestirnos, pensando cómo lo
una para perfeccionarse mutuamente. instante lo qué es oración, me com- haría la Sma. Virgen . Debemos tratar
¿ Cómo se podrá unir u n alma a otra de ser caritativas. No hablar jamás del
más perfectamente que lo que Dios se prójimo. Defenderlo e n cuanto poda
une con la n uestra? El alma unida a mos, o desviar la conversación a otro
(' C. 37, a lapriora de/ Convento de LosAndes, 1&
Dios se diviniza de tal manera que llega de sep. de 1 9 18) asunto sin que lo noten, si no pode
a desear y obrar conforme a Jesucris- (2 C. 40, octubre 1918) mos defenderlo"2
87
casa patronal -a u nque más i mponente guna m uestra de cariño exteriormen
PROIIGIDOS la de Chaca buco- estaba adornada por te; mas hoy lo comprendo admirable
cuatro palmeras en su fachada pri nci mente y quisiera dárselo a entender a
Abría la puerta a todos los necesita pal ; las hojas l a rgas y l igera s represen mi hermana Rebeca, que siempre me
dos que l legaban a su casa, era la taban la entrada triunfal de Jesús en dice lo mismo, aunque m i l veces le
protectora de los n iños pobres que Jerusa lén y sus troncos figu raban el repito que Dios demuestra s u a mor
deambulaban por el ba rrio. N o era ex trayecto que deb í a recorrer para coger mucho más q u e todas las criaturas, y a
traño verla llega r, después de la misa u na palma y saludar a l Redentor. cada i nstante se reciben m uestras de
diaria, con u n o o dos pequeños que Otra vez cateq u ista, otra vez enseña su amor infinito. Es verdad que no le
ella misma ate nd í a en la coci n a . Esta ba a los niños las palabras del Evange vemos con los sentidos, mas lo palpa
ba n los habitual es que eran J u anito y lio, otra vez repetía el Yo Pecador, el mos a cada instante en sus obras. Lo
u n a anciana, y los q u e acud í a n ocasio Padre Nuestro y el A ve María. M isio sentimos i ncesantemente dentro de
na lmente mendigando a lgo para co nera en todo lugar, donde estuviese n uestro corazón, de modo q u e no hay
mer. Cuando alguno reclamaba al ver enclavada. No perd ía oport u n idad pa ra separación, s i no fusión de n uestras
pordioseros casi perma n entemente, i ntrod ucir en las a l mas e l amor incondi almas pequeñ ísimas con un Dios infi
los d i sculpaba : "Todos los d ías tienen cional al Señor. n ito .3
hambre y por eso hay q u e socorrer A l l í conoció a l Padre Jorge . Fauvet, "Todas las tardes rezamos el M es de
los" . sacerdote redentorista, "quien desde María, la E l i reza el mes y yo el Rosario
J ua ni to asistía por la mañana a la el primer momento comprendió q u e y toco el a rmonio. F íjese que ayer
escuela y por las tardes trabajaba en e r a u n alma privilegiada q u e vivía d e estábamos cantando un A ve María y la
u n a tienda de telas, ocupación que le D i o s y q u e n o soñaba sino c o n ser Herminia nos tienta de la risa . E n vez
había conseguido doña L u c í a a pedido í ntima de Jesús " 1 de canto, nos sal ía n carcajadas. No
de su hija, para que ayudase a sus " Las misiones tuvieron u n espléndi pudimos seg u i r" 4
pad res. E n una oportun idad, el niño do resultado. Ja más había presencia "Te aseg u ro que he pasado regia
robó una pieza de género . Ella de i n· do espectáculo más conmovedor: el mente y me quedaría todo el mes, si
mediato lo supo y fue a su casa . A l de una noche, que fue el d ía de la pudiera tener a todos los m íos aqu í .
saber q u e podr í a perder a su benefac fiesta de repa ración. F íjate q u e se pide " Estoy m u y yan kee. C o n la Herm i n i
tora intentó estrangula rse, pero fue perdón a g ritos ; pero al principio los ta salimos a hacer l a rgas excursiones,
sorprendido a tiempo. Lo l levó a confe hombres no ped í a n . Entonces el Padre de a pie las dos solas. A veces l lega
sarse y l uego lo acompañó a restitu i r to se dirigió a los ni ños y estos comenza mos e m b arradas hasta los tobillos
h u rtado. ron a ped i r perdón por sus padres; en pues nos lanzamos por cualquier par
Consagró la casa de la familia del seguida las m uj e res y por ú ltimo todo te. Nada nos detiene( . . . ). El otro d ía
n i ño a l S a g ra d o Corazó n . E l pad re el m u ndo lloraba, y dos m ujeres se gocé a caba l l o . Galopamos con la gor
había conseguido un trabajo estable y desmayaron" 2 d i ta desde las dos de la tarde hasta las
sólo bebía c i rcunstancial mente. " Hubo más de 1 .300 comuniones, cuatro y media. Como llovía, salimos
Cuando se a l eje al Carmelo, la pena 70 primera s c o m u n iones, bau tizos, con g randes mantas, con las q u e nos
de J u an ito será tan g rande q u e desa confi rmaciones y matrimonios. Verda ve íamos e n unas fachas cómicas.
parecerá para siempre. E l la preguntará deramente fue u na m isión con m ucho ¡ Qué re í rnos más ! ( . . . ) . Estoy eximia
continuamente en sus cartas por é l . . . provecho, gracias a Dios q u e movió los pa ra manejar. El otro día hicimos un
Su fam i l ia le ocultará l a verdad. corazones. paseo a l fundo vecino( . . . ) . Pasamos
"No se i magina los apuros de las dos con ataques de risa permanente.
LA H AC I E N DA
con l a Eli para d i s i m u l a r nuestra voca "Salimos a a ndar por los potreros( . . . ),
HUAPE DE CUNACO ción . Sobre todo cuando M a r í a Larra í n de repente siento u n ruido entre el
Elisa Valdés Ossa la i nvitó a su fundo principiaba a hablar de la Lucha y d e las pasto. M i ro y veo q u e he pisado una
entusiasmándola con l a s m i s iones. carmelitas, sufría mos, pues nos tentá culebra q u e estaba con sus culebritas.
Con agrado aceptó; congeniaba mu bamos de la risa y decíamos cualquier G rito igual a l m ío no creo q u e haya
cho con su prima tercer grado q u e disparate para re í rnos. F íjese que para salido de la boca de n i n g ú n morta l . Yo
también ten ía vocación carmelitana, recordarnos de hacerlo todo por amor corría desesperada g ritando( . . . )
pero se iría a l M onasterio de la Santísi a Dios, ten íamos u n a canción que es " E n este corto período de tiempo he
ma Trinidad de Valpara íso, recién fun muy conocida : " Por a mor cantan las conocido a n ueve padres. As í es q u e
dado por Lucha Larra í n G a rc í a More aves" . La cantábamos 1odo el d ía, de tú comprenderás lo m uy santas que
no, Carmelita Descalza que tomó el modo q u e los otros, sin saberlo, se estamos con la Herminia, la cual dice
nombre de Teresa d e la Trinidad. Lu u n ía n a n uestro canto formando coro, que m isiá J ua nita5-g a nó a mi mamá,
cha ten ía u n a hermana, M a r ía, quien mientras que las dos con la Eli nos pero muy lejos.
era casada con el hermano mayor de re íamos a gritos(. .. ) "He adqui rido fama con mis tentacio
Elisa, José, y por ella se había contacta "Yo creo, mi Reverenda Madre, que nes de risa( . . . ). No hacemos otra cosa
do con el Convento de Valpara í so, aun antes no habría podido separarme de que embromar. Apróntate. En la mesa,
q u e no se atrev ía a manifestarlo en su los m íos n i por u n d ía . E n cambio hoy, nosotras estamos las ú l t i m a s con
casa. a u n q u e los q u iero m i l veces más, es Pepe. E ra tanto l o q u e d ispa rateába
Para n o molestar a su mamá y no tando con El, me e ncuentro satisfecha mos y nos re íamos que a veces no
hacerla gastar d i n e ro, Juan ita se consi y en E l encuentro a los que q uiero. Yo pod ía comer. Y lo más trágico era que
guió con su prima I nés Fernández Vi antes me pregu ntaba cómo las monjas el Padre q u e rezaba después d e la
cuña el ropón y el chaleco de montar. pod ían q uerer tanto a N uestro Señor y comida, en l a mitad del rezo no pod í a
Al lleg a r a C unaco se i m presionó; la ser tan felices, cuando no recibían nin- continuarlo por la risa, pues lo conta-
88
giábamos. Hacienda Huape de Se trataba de u n éxtasis.
" La Herminia viene a despertarme Cunaco. (La facha· E l Padre Félix Hen lé, redentorista,
da fue totalmente
por la mañana con agua y sil las, man quien estaba j unto a otros sacerdotes
remozada)
tas y todo lo que encuentra a su paso, y pa ra las m isiones, la sorprendi ó :
me lo echa todo encima de la cama. " U n d 1 a , después de mediod ía hacia
As í es que me desqu i to en el d ía, y en las dos, cuando todo el mundo hacía la
la noche no la dejo quedarse dormi siesta, entre silenciosamente a l orato
da"6 no sin sospechar que ella estaba a l l í .
Pero, ¿ qué veo ? L a señorita J ua na ele
EXTASIS vada en el a i re, más o menos treinta
centí metros, Sin que n i sus rodi l las ni
Mientras dorm ían siesta, J uanita se sus brazos se apoyaran en el reclinato
iba al oratorio para tratar con el Señor. rio; las m a nos ju ntas, a dorando e l
Su oración era de plena i ntimidad. Con Santísimo E l rostro estaba todo en
centraba todo su pensam iento para cendido, los ojos fijos en el Sagra rio.
agradarlo, recibiendo sufrimientos pu H a bitualmente era más b1en de cara
rificadores, quietud y gustos del alma pálida. E ra Siempre muy a l eg re en la
que la atra ían a gozar del Señor. H e rida mesa ; pasaba l a rgo rato en el oratorio.
-como Santa Teresa por el amor del " Al l í tiene m i Reverendo Padre, lo que
Esposo- buscaba estar a solas y como me acuerdo de esa santa y de su éx
ella, buscaba el camino del padecer. La tasis. ¿ Cúanto tiempo d u ró eso ? , no lo
u nión era tan profunda que se encon sabría decir, pues al momento me reti
traba incapacitada para tomar i niciativa (' Extracto de una carta del Padre Fauver)
ré en si lencio, con la emoción q u e U d .
(2 C. 4 1 a SI{ hermana Rebeca)
personal, era E l quien le arrebataba su (3 C. 44 a la Madre priora de Los Andes) puede imagmarse" 7
alma para mostrarle sus secretos apar (4 C. 42 a su madre) Y ella con s 1 m ples palabras le d i rá a l
tándola del m u ndo . . . q u edando sus (5 Doña Juanita Ossa Armstrong de Valdésl Padre José B lanch " E n la oración ten
·
(6 C. 43 a su hermana Rebeca)
pendida en u n arrobamiento de inten go mas feNor, de modo que a veces
(' Carta del Padre Félix Henlé S. R. al Padre Fer
so a mor. nando Castel, asuncionista) paso vemte m 1 nutos completamente
89
abstra ída en El, contemplando sus infi han dicho que de cien religiosas del
nitas perfecciones, y dándole gracias Sagrado Corazón, habrá dos que no
por su infinita m isericordia con una hayan tenido vocación para carmeli
miserable criatura como yo. A veces ta"1
me figuro estar sumergida en E l , como "Tengo m uchas dudas respecto a m i
e n u n i n m enso abismo, e n el cual me vocación. D u d o si s e r d e l Sdo. Corazón
pierdo, y otras, como atra ída por su o Carmelita . Hablé con la M. Vicaria.
i n m ensidad. Entonces, siento grandes M e dio a conocer íntimamente la vida
deseos de u nirme a El. ¡ Oh, qué bueno del Sagrado Corazón. Se resume en
es Nuestro Señor! A cada instante me esto: es u na vida mixta de oración y
parece que lo palpo y lo estrecho con acció n ; m ucha vida interior, pues tie
tra mi corazón . Tan cerca lo siento que nen que tener a Dios en sí m ismas,
a veces, estando con los ojos cerra darlo a las almas, pero quedarse siem
dos, se me figu ra que abriéndolos lo pre con El. Ten ían cinco horas de ora
veré" (C. 45) . ción, contando los exámenes y el ofi
cio. Su vida es una plegaria continua.
DUDAS Pues para que dé fruto s u obra en las
almas, deben recurrir a Dios y esto a
J u anita al regresar a Santiago fue a cada i nstante. Su fin principal es glorifi
hablar con la Madre vicaria de su cole car al Sdo. Corazón, y para conseguir
gio, Mathilde Bouscayrol. Le manifes esto, salvar muchas almas. Las salvan
tó sus dudas que a fines de 1 9 1 8 se por la continua abnegación . Se sacrifi
incrementaron : ¿Ca rmelita o del Sa can por ellas desde la mañana a la
grado Corazón ? La religiosa le expuso noche. Se dedican a educar n i ñas ricas
la vida de su congregación. Con noble y pobres. También tienen la Congrega
za, finura y desinterés, aun recono ción de las Hijas de María y las norma
ciendo el elemento privilegiado que listas . Tienen que tratar con el m u ndo
podrfa atraer; sin rechazarla, le replicó pero mostrarse ante El como religio
después de haber percibido su clara sas, como u nas crucificadas para El.
inclinación hacia el Carmelo : " M i pe Viven viendo las comodidades sin po
queña niña, usted no es para nuestra seerlas. No tienen convento propio. S u
Congregación, usted nació para ser patria es todo el m u ndo. L a s pueden
carmelita" . mandar a otros pa íses sin saber la
L a incertidu mbre seg u ía, había senti lengua, sin conocer a nadie.
do el llamado del Carmelo a los catorce "Me atrae m ucho esta vida de i nmo
años y a los dieciocho surg ía otra alter lación; pero el Carmen se me presenta
nativa. ¿ Cómo interpretar estas vacila con todos los atractivos para l lenar mi
ciones? ¿ I nfluencias? ¿ Pena de aban alma. Además, N. Señor m e lo ha ma
donar para siempre su colegio? ¿Ten nifestado tantas veces q u e sea carme
taciones malignas para no cumplir la lita. Y cuando estoy en la oración N .
voluntad de Dios? ¿O simplemente Señor me dice me h a escogido a esa
era otra prueba que le enviaba el Se vida tan perfecta y tan de u nión con E l ,
ñor? Juanita siempre acertaba porque porque m e ama m ucho entre l a s esco
sus d isy u ntivas las maduraba . . . las gidas de su Divino Corazón. A Magda
consultaba y lo h izo con el Padre lena le dijo "había escogido la mejor
Blanch, con el Padre Colom, con la parte", aunque Marta le servía con
Madre vicaria, con la Madre priora An amor. La Santísima Virgen, mi Madre,
gélica Teresa y con su mamá. Espera fue una perfecta carmelita. Vivió siem
ba, eso s í , la última palabra : la de pre contemplando a su J esús, sufrien
Jesús. do y amándolo. N. Señor vivió 30 años
" Lo que yo deseo saber, Reverendo de su vida en el silencio y en la oración
Padre, es dónde usted cree m e santifi y sólo los tres últimos los dedicó a
caré más pronto, pues, como se lo he evangelizar. La vida de la carmelita
manifestado varias veces, N uestro Se· consiste en amar, contemplar y sufrir.
ñor m e ha dado a entender que vivi ría Vive sola con su Dios.
muy poco, lo esencial creo, ha de ser la " Entre ella y El no hay criaturas, no
u nión con Dios. ¿ Dónde llegaré más hay m u ndo, n o hay nada, pues su alma
pronto a u n i rm e con Dios? Rezo mu alcanza la plenitud del amor, se funde
cho para que el Señor me dé a conocer en la Divinidad, pues alcanza la perfec-
su divina voluntad, pues es lo único
que busco. También veo que tengo
inclinación a enseñar y m e encantan
los n i ños. Esto puede ser que Dios (1 C. 45 al Padre José 8/anch, 13 de diciembre de
quiere que m e dedique a educar. Me 1918)
90
bullicio d e l mundo, sin t e n e r puertas
sino para el cielo, esa vida de oración y
de u nión con Dios, me l iga fuertemen
te a i rme para allá. Mas de repente
creo q u e debo sacrifi ca r a u n esos
atractivos para ganar las almas. M e
parece q u e todas estas dudas me las
envía N. Señor para probarme, pues
cuando estoy en oración, me da a en
tender que sea carmelita; mas salien
do de ella me principian las dudas más
terribles y m i alma, que cre ía haber
obten ido la luz del cielo, vuelve a caer
en espesas tinieblas.
" M ucho le he rezado para conocer la
vol u ntad de Dios y también he pensa
do mucho dónde me haré santa más
luego, pues es eso lo que deseo ante
todo. Ayúdeme, pues, mi buena Ma
dre, con sus oraciones, ya que lo ú n ico
que exige N . Señor de m í es q u e pida
el pe rmiso en las vacaciones y me
ción por la contemplación y el sufri Parque de la vaya en mayo donde E l me man ifieste,
miento. Contempla sólo a Dios y, Hacienda Huape de
y ya me voy a ir a l campo y no sé nada .
como los ángeles en el Cielo, entona Cunaco.
En f i n , q u e Dios cumpla en m í su
las alaba nzas del Ser por excelencia.
adorable voluntad. M e someto gusto
La soledad, el aislamiento de todo lo
sa a estas d udas por su amor. Quizá
de l a tierra, l a pobreza en gue vive, son
quiere me someta con tra n q u ilidad,
poderosos elementos que favorecen
pues le confieso since ramente que
la contemplación del Dios Amor. Por
me he i nq u ietado demasiado tal vez
fin, el sufrimiento la pu rifica i ntensa
por conocer pronto su divina volu ntad,
mente. La carmelita sufre en silencio
pero ayer le promet í abandonarme en
angustias del esp í ritu, q u e q uizás sean "A m í , como rega lo de Pascua, me teramente sin desear nada, ni pedirle
más horribles que las del cuerpo. Jesu trajo su cruz. Es lo que El más ama ; as í nada . Dios sabe todo y El me ama,
cristo en su pasión no se quejó ni u na es que no tengo cómo da rle gracias. repito con m i Madre Santa Teresa.
sola vez ; pero cuando su alma sufrió el N o se imagi na, mi queridísima M adre, ¿ Qué le parece m i resolución ? ¿ Lo
peso de la pasión, no pudo menos de cuánto he sufrido. Lo q u e antes jamás debo hacer as í ?
decir: 'Triste está m i alma hasta la h a b r í a expe ri m e ntado - d u d a r q u e " A principios d e Adviento l l evé u n a
muerte. Padre m ío, si es posi ble, pase Dios m e quería para carmel i ta- e s l o vida de oración ; pero desde que salió
de mí este cáliz ; más no se haga m i q u e constituye mi sufrim iento. Pues mi hermana Rebeca del colegio, tuve
volu ntad s i n o la tuya' . ¿ Cuál será e l toda m i vida lo he deseado; pero ahora que principiar a sal i r y a hacer visitas
dolor q u e s e experimenta cuando el dudo entre el Carmen y el Sdo. Cora que i nterru m pieron m i vida de recogi
esp í ritu tiene su sufrim iento que el zón. Vengo, pues, a U d . , mi querida y miento. Sin embargo, donde vaya es
Varón de dolores dijo que eso sólo respetada M a d re, p a ra ped i rle me toy con El, y me consuelo en los pa
bastaba para hacerlo morir?" (D. 47). a c o n s e j e . U sted m e conoce b i e n , seos con la idea que, donde todos lo
pues l e h e dejado leer m i a l m a . Por olvidan por entrega rse a los gozos
BU SCA LA
favor, pues, le supl ico me dé a conocer mu ndanos, yo al menos lo adoro y lo
VOLUNTAD DE DIOS la vida de la carmelita por entero. ha amo, aunque m i adoración y m i amor
Santiago, 1 ° de enero de 1 9 1 9 blándome sobre todo del sacrificio y son demasiado i n dignos para lo que El
J . M .J.T. 1 de la i n molación que encierra. pues merece.
Rda. M a d re creo que es el p unto que aún no he "No se i magina cuá nto amor siento
Sor Angél i ca Teresa del Smo. Sacra profundizado b i e n . al contempla r a ese N i ñito Dios anona
mento. " E l S d o . Corazón me atrae porque dado por nuestro amor, y al ver q u e en
Mi Reverenda Madre : en él se lleva una vida constante de su i nfin ito a mor, no perdona n ingún
" C reo n o habrá recibido m i última sacrificio. A todas horas d e l d ía y a ú n sufri m iento ni h u m i l lación para acer
carta a principios de Adviento; y a u n d e l a noche han d e in molarse p o r las carse a nosotros y u n i r n u estra pobre
que deseé con todo mi corazón escri almas. Es cierto q u e es una vida m i xta. natura leza humana a la suya divina. Y
birle para Pascua, los quehaceres no pero tienen q u e tener mucha vida inte sin embargo, los hom bres no piensan
me lo permitiero n . S i n embargo, el rior para que, de este modo, produzca en ese D ios y no hacen otra cosa que
N i ñ ito J esús no habrá dejado de derra fruto su obra ; pues tienen que dar Dios pecar.
mar por m í n u merosas bendiciones a las a l mas y quedarse ellas con Dios; "Anoche esperamos las 1 2 y sa l i
para m i q uerido palomarcito, pues se si no, no tienen nada q u e dar. mos a andar y, al pasar por la Ala meda,
lo ped í con toda m i a l ma en esa noche "Todo esto me atrae. S i n emba rgo, sufrí verdaderamente al ver esa m ulti
ventu rosa de Pascua. el palomarcito silencioso retirado d e l tud de gente entregada a los placeres.
92
Sin pensar que ese año que se iba era les de la primera semana de enero. Angélica. O í por vez primera su voz.
uno menos de vida, ellos se alegraban Sólo partieron Miguel y Lucho a acom Me sentía feliz. Me quedé sola con
inconscientes en medio del pecado. pañar a su padre a San Javier; doña ella. Nos pusimos a hablar de la vida de
¡ Ay, m i q uerid ísima Madre, cuánto se Lucía se quedó en Santiago con los la carmelita. Me la explicó entera. M e
olvida y se ofende a Dios ! ¡ De cuánto menores porque su sobrino Juan Luis habló del Oficio Divino: cómo l a religio
cariño lo deberíamos rodear nosotros Dom ínguez estaba muy mal. sa reemplaza a los ángeles cantando
que lo conocemos, nosotras las elegi " Hacía mucho tiempo lo deseaba las a labanzas de Dios. Después toca
das de su Corazón ! Ud., mi Rda. Ma ardientemente [ir a Los Andes] y le ron a V ísperas y me dijo que pod íamos
d re, ya se ha sacrificado por El entera ped ía a N uestro Señor que dispusiera ir a la iglesia. Esta era oscu ra. En el
mente, ya le ha dado todo, i ncl uso Ud. las circunstancias a favor, pues ve ía fondo estaba la reja y se oía rezar el
misma. Pero yo hasta aqu í no he sabi que todo era inútil. . . De repente se me Oficio con una devoción tan grande
do sino ofenderlo, resistir a sus inspira vino la idea del viaje. Fui a las siete de que verdadera mente creía estar en los
ciones y no atender a sus l lamados. El la tarde a consultarlo con el Padre Fal cielos. Yo no rezaba. Estaba anonada
me ha colmado de sus beneficios, me gueras. y todo quedó resuelto para el da delante de mi Dios. Mi alma lloraba
ha llenado de su amor, y en vez de d ía siguiente".2 de agradecimiento. Me sentía feliz,
amor, sólo le he dado indiferencia, in -- 1 1 de enero de 1 9 1 9. " No tengo satisfecha. Veía a N. Señor con el ros
gratitud. Y a pesar de todo esto, q u iere palabras para expresar el ag radeci tro sonriente y parece que me decía
que viva u nida a El, para reparar los miento a m i Jesús. Es demasiado bue que estaba feliz a l l í . oyendo las alaban
pecados del m u ndo. no. Yo me anonado ante sus favores. zas de sus esposas. Yo pensaba que
"Anoche pensé que sería el ú ltimo Me abandono en sus brazos. Me dejo también m e u n i rí a algún d ía a ese
1 ° del año que pasa ría entre los m íos. guiar porque soy ciega y El es mi Luz. coro ; yo, tan pecadora, tan m iserable,
Espero para el otro ser ya toda de El. Soy soldado que sigo a m i Capitán. u n i rme a esos ángeles. Lloraba porque
Sin embargo, a pesar de sentir la felici Donde q uiera que El esté, está su no sabía lo que me pasaba. Después
dad de entregarme a mi Jesús, sentía soldado. No soy nada. El es todo. ¡ Oh , rezaron las leta n ías y tuve la fel icidad
una pena in mensa y h ubiera llorado de cómo el a l m a que tiene su esperanza entonces de u n i rme a ellas. Fue mi
buena gana, si no me sostuviera el puesta en El no tiene que temer, por primera oración unida a e l las para mi
pensam iento que es necesario tener que todos los obstáculos, las dificu lta Madre Santísima.
corazón de hombre y no de mujer, ya des, El las vence ! La ida a Los Andes "Después fui al locutorio. M e sentía
que al Señor le gustan los ánimos es que me parec ía imposible se la había en una paz y felicidad tan grande como
forzados. confiado a N . Señor. Si El q uería, bue me es i mposible explicar. Veía clara
" M i queridísima Madre, rece mu no; y si no, también bueno. Cada d ía mente que Dios me quería a l l í y me
cho para que, si es la volu ntad de Dios, crecían más mis dudas. Estaba en una sentía con fuerza para vencer todos
pueda tener u n motivo para l legar has turbación tan g rande que ya no sabía lo los obstáculos para poder ser carmeli
ta ese palomarcito. Creo que su vista y que me pasaba, cua ndo he aqu í que ta y encerrarme a l l í para siempre. Ha
el hablar con Ud. me servi rían para todos los chiqu i llos se fueron al campo blamos del amor de Dios. M . Angélica
convencerme que all í debo santificar con m i papá, a rreglándose todo para lo hac ía con una e locuencia que pare
me. Entre tanto, yo le ruego haga la podernos ir con mi mamá, que tuvo la cía le salía de lo í ntimo del alma. M e
caridad de hablarme en sus cartas de bondad de lleva rme. h izo ver la gran bondad de Dios a l
la abnegación, del sufri m i ento de la " Nos fuimos en el expreso de la llamarme y cómo todo lo que ten ía era
ca rmelita, del cual tengo idea, pero no mañana para tomar la combinació n ; de Dios. Después me habló de h u mil
tengo el s u f i c i e nte conoc i m i ento,; pero resultó que ésta s e atrasó y tuvi dad : cómo era tan necesaria esta vir
pues lo único que deseo es sacrificar mos que esperar una hora y no nos tud; que siempre me considerara la
me por E l , ya que El se sacrificó toda pudimos volver en el tren de la tarde, última ; que me h u m i l lara lo más posi
su vida por m í . sino en el de la noche. Dios lo permitió ble; que cua ndo me reprendieran dije
" Encomiéndeme a las oraciones de para que pasa ra más tiempo en mi ra interiormente : ' Esto y m ucho más
mis Hermanitas, a quienes siem pre conventito. Cuando llegamos allá me merezco ' . Me habló de mis hermani
recuerdo en las m ías, aunque éstas encontré con una casa pobre y vieja. tas, de lo buenas que eran. Hablé con
muy poco valen. Ruegue también por Ese iba a ser m i convento. S u pobreza ella hasta las cuatro y media, sola.
mi mamacita, quien le envía u n sa l udo me habló al corazón. Me sentí atraída Entonces mandó a m i mamá a tomar
muy afectuoso; y Ud., mi queridísima hacia él. Después sa l ió a abrir una niña once. Vino la Teresita Montes a pre
y respetada Madre, cuente con las que nos dijo que M. Angélica nos es guntar si quería hacer la 'Visita de vis
oraciones de esta su pobre h ija. Se peraba después de a l morzar. A las ta'.3 La M. Angélica dio perm iso y en
encomienda a las suyas, once y media volvimos. Entré al locu tonces Teresita4 fue a buscarlas a to
J uana, H. de M . torio y salió la Teresita Montes al tor das.
" Para otra vez será más larga, pues no. Habla mos con e l la . Yo no sabía lo " E ntre tanto sacó la cortina de las
concluyo esta carta a las 1 2 de la no que me pasaba. Fue a l lamar a Madre rejas y pri ncipiaron todas a entrar y a
che. El miércoles me voy al campo. M i acercarse a la reja. Yo estaba h incada.
dirección e s : San Javier d e Loncomi Me consideraba indigna de estar de
lla, Casi l l a N° 6" (C. 46). pie dela nte d e t a n t a s santa s . Todas
(' Jesus, Maria, José y Santa Teresa)
(2 C. 58. al Padre José Blanch) con el velo subido me fueron a saludar
VIAJ E A (3 "Visita de vis ta" es la presentación de la aspi con tanto cariño que m e confundía. Al
LOS ANDES rante a la comumdad para que las carmelitas la
principio era tanta mi emoción que
conozcan)
El Señor le torció una vez más sus (4 Teresita Montes era Maria Teresa de San Juan apenas pod ía hablar, pero ya después
planes: no se fue al campo el miérco- de la Cruz. subpriora) habla mos con una confianza suma.
93
. w� --flH. ,jf -4L � -dc. -tj lj .
� �
' .
�� �·4tt� tia �
" Ellas demostraban una alegría y al hace que toda la capacidad de poseer Los Ande s :
mismo tiempo una familiaridad entre sea l lenada por Dios solo. Siendo po " 1 . Porque está compuesto de mon
ellas que me encantó. Me preguntaron bre se asemeja más aún a su Esposo jas m uy observantes de su Regla. Tie
cuándo me i ba . Yo les dije hasta mayo. Divino, quien no tuvo dónde reclinar su nen el esp í ritu de Santa Teresa muy
Entonces una fue a ver que s i era San cabeza. La carmelita sólo debe poseer marcado.
José o el Esp í ritu Santo el primero que a Dios. " 2 . He visto que Dios les concede
tocaba. Entonces resultó el siete el d ía "4. La penitencia a que se somete y todo cuanto le piden (casi todo), pues
de San José\ y a él me encomenda la austeridad de su vida es un medio todo lo que les he encomendado a sus
ron. Después de un buen rato, todas más para tener el cuerpo sometido al oraciones N. Señor les ha escuchado.
se fueron despidiendo y me quedé con alma, para asemejarse más al Divino Mi ida a ésa se la debo a las oraciones
M . Angélica, quien me mandó a tomar Crucificado, que fue una v íctima por de las novicias que todos los d ías reza
once. Obedec í aunque no tenía ganas, nuestros pecados. Ella hace peniten ban, para que fuera, una Salve a la
pues me sen.tía l lena. Al cabo de media cia por sus pecados y por los del m u n Virgen. Deben ser muy santas para
hora volví; pero entonces habló mi do, y a s í le demuestra su amor a Dios que Dios las oiga a s í . Además me
mamá con ella y yo me puse en ora que de tantos favores la colmó. encantó su sencillez y alegría, al m is
ción. "5. Su sacrificio es perpetuo, sin miti mo tiempo que la famil iaridad que rei
" Después me llamó para darme gación, desde que nace a la vida reli naba entre ellas. Su presencia y con
unos l i bros y otras cosas que le ped í . giosa hasta que muere como v ícti ma, ve rsación ha a u m entado m i recogi
M e desped í con pena, a l m ismo tiem a ejemplo de Jesucristo. Y todo en el miento y me ha tra ído una gran paz.
po que llevaba m i alma henchida de silencio, sin que nadie lo sepa . Cuán "3. Además, como está m uy retirado
felicidad. ¡ Cómo Dios había trocado la tos hay que tachan su vida de inútil. Sin de las grandes ciudades, es m ucho
tempestad en bonanza ; la tu rbación, embargo, ella es como el Cordero de menos visitado y tiene, por consi
en una santa paz ! Dios que lleva los pecados del m u ndo. guiente, menor trato con el m undo.
"Volvimos y pedi mos a Dios n o en Se sacrifica para volver a l redi l las ove "4. El modo como m e preparó el
contrar a nadie conocido y a s í fue. jas extraviadas. Pero así como a Cristo viaje a ese Convento; pues fue una
¡ Bendito y a labado sea m i Dios ! Llega no lo conoció el m undo, a ella tampoco serie de circunstancias que los que
mos a las once y media. Sólo la Rebeca la conoce. Esta abnegación completa supieron no pudieron menos de admi
nos esperaba. Nadie había sospecha me encanta. No hay cabida al amor rarse. El sentirme tan feliz, con tanta
do. ¡ Cómo Dios en su bondad me propio. No ve ni siquiera el fruto de su paz, la que tanto tiempo no ten ía, pues
arregla todo sin hacer yo nada ! " (D. oración. Sólo en el cielo lo sabrá. cada d ía crec ían más mis dudas. Todo
48) . "6. El fin que se propone es m uy esto me da a entender que N . Señor
grande : rogar y santifica rse por los me quiere all í . Hay que observar que
CARTA AL pecadores y sacerdotes. Santificarse a fui al Carmen de Santiago en la Alame
PADRE JOSI BLANCH s í misma para que la savia divina se da para que, hablando con una carmeli
"Ahora le diré por qué creo sea la com unique, por la u nión que existe ta, m e diera a entender mejor su vida.
voluntad de Dios sea carmelita y no del entre los fieles, a todos los miembros Hablé con la M. Priora y, a pesar de ser
Sdo. Corazón. de la Iglesia. Ella se i n mola sobre la la primera vez que entraba al Carmen,
" 1 . Porque la vida de oración y de cruz, y su sangre cae sobre los pecado no m e produjo ninguna impresión ; an
unión con Dios es lo que yo amo más res, pidiendo misericordia y arrepenti tes, al contrario, me produjo u n efecto
por encontrarla la más perfecta ; ya m iento. Cae sobre los sacerdotes san desfavorable que no puedo explicar.
que es una vida de cielo, en cierto tificándolos, ya que en la cruz está con Yo no sé si sería porque la M. Tornera2
modo, pues la ca rmelita no se preocu Jesucristo í ntimamente u n ida. Su san principió a pregu ntar por cosas de
pa sino de u ni rse con Dios, de contem gre está, pues, mezclada con la divina. afuera -por algunas personas-, pero
plarle siempre y de cantar sus alaban "Todas estas consideraciones que le yo no sé lo que me pasó. En cambio,
zas. Esa sed de oración crece en m í hago, Rdo. Padre, son las que me indu en Los Andes, es verdad que hablaron
por momentos y m i recogimiento aho cen a preferir el Carmen, pues creo de algunas personas que conoc ían,
ra es casi continuo; pues todo lo que que en esta vida he de alcanzar la pero fue de paso y su conversación fue
hago, lo hago con m i Jesús y se lo santidad. La he escogido porque veo toda en Dios y en darme a conocer la
ofrezco a E l por amor. Cuando no pue que, escogiéndola, he de encontrar la vida que llevaba n .
do tener mi oración por cualquier moti cruz; y andaría -creo- todo el mundo " 5 . A l c l i m a de Los Andes estoy
vo, sufro por no poder estar con m i (con la gracia de Dios) para buscarla y acostumbrada, pues es casi el mismo
Dios. poseerla, pues en ella está Jesucristo. de Chacabuco. G racias a Dios, estoy
"2. La soledad del Carmen ayuda al "Ahora le diré por qué quiero i rme a muy bien de sa l u d . De todos modos,
recogimiento. Ese aislamiento de las yo le dije a la Ma'dre que era débil, pero
criaturas hace que se trate sólo con ella me dijo que no me inquietara, pues
Dios y se adquiera, por lo tanto, mayor (' Hasta la institución de la Fiesta de San José m uchas que eran m uy débiles pod ían
unión con E l , en lo que consiste la Obrero, en el Carmelo se solemnizaba la fiesta del soportarlo todo.
perfección. La soledad creo no me Patrocinio de San José, el miércoles de la segun "No sé si le conté que me llamaré
da semana de Pascua, que en 1919 fue el 7 de
cansará, pues siempre la busco, y se Teresa de Jesús, si soy de a l l á . Pues
mayo)
me hace enojoso muchas veces el (2 Se trataba de la tornera Hermana Rosa Virginia, yo le conté a Madre Angélica cómo se
trato con las criaturas; pues estando Juanita no sabia que esta religiosa era parienta me había ocurrido ser de allá cuando
suya, su nombre en el mundo era Rosa Virginia Ud. contó la m uerte de las carmelitas
sola, estoy con Dios.
Laso Jaraquemada, prima de su padre, y como
"3. La pobreza de la carmelita es muy era lógico y humano le preguntó por sus familia en Los Andes, y lo muy austeras que
grande. No puede poseer nada, lo que res) eran, y como yo había dicho que las i r ía
95
a reemplazar. Entonces ella me contó en el d ía por estar ocupada, me reco pié a sentir tanto amor de D ios que El,
cómo habían muerto víctimas de la gía y estaba en oración como un cuarto aunque hiciera otras cosas, me tenía
caridad y que no d uda ella que se de hora . Una noche N. Señor me dio a abstraído el pensa m iento. Y era tanta
h a b í a n ofrecido co mo v í ctimas por entender su grandeza y al propio tiem la fuerza del a mor, q u e me sentía
unas necesidades muy grandes que po m i nada. Desde entonces principié como desfallecida, sin fuerzas. Algo
les habían encomendado a sus oracio a sentir·ansias de morir, ser reducida a como si no estuviera en m í .
nes. Y me dijo que me llamaría como la nada para no ofender a Dios y no "Sentí u n gran impulso por i r a la
u na de ellas. Más obligada quedo con seguir siéndole infi e l . A veces deseo oración . Principié por hacer m i comu
el nombre de tan g ran santa para serlo sufrir las penas del infierno con tal que nión espiritual y, al dar gracias, se me
yo también con la gracia de Dios( . . . ) as í l e mostrara mi amor y correspon vinieron a la mente las perfecciones de
"Ahora le voy a exponer con toda diera en algún modo a sus favores. Dios u na a una. H u bo u n instante que
sinceridad la oración que he tenido y Esto lo siento cuando tengo fervor, y no supe nada . M e sentía en Dios . . .
tengo, pues siento temores ande erra sufro con esto. Cuando contemplé l a j usticia, h u biera
da. Ud., Rdo. Padre, lo verá y me dirá lo "Al otro d ía de esto por la mañana, l e í querido h u ir, o entregarme a su justicia
que tengo que hacer. Como Ud. ya lo l a S u ma Espiritual de S a n J u a n de la e i r al i nfierno, y anonadándome, le
sabe, mi oración consiste en una con Cruz1 que trataba de la oración y con ped í m isericordia y m e sentí l lena de
versación sencilla con N. Señor. Lo templación y del amor de Dios. Princi- ella. Vi lo horrible que es el pecado.
Quise morir antes que cometerlo. Le
prometí tener siem pre presente a
Dios en sus criat u ras y otras cosas.
Después q uedé que no sabía cómo
estaba. Creo que estuve como hora y
media, pero no todo el tiempo abstraí
da" (C. 58) .
" U STED
NACIO CARMELnA"
Juan ita también escribirá sobre su
Casas patronales visita al convento :
de San Pablo. " Llegamos a Los Andes a la una. M i
conventito tiene u n aspecto lo más
pobre posible. No tiene forma de con
vento, pues es u na casa vieja y fea ;
pero esa pobreza habló y conmovió m i
96
corazón más de lo que te imaginas( . . . ) das pa rtes' . Cuando le repuse que su caba en la oración; aunque no siempre
" Hablé con la Madre Angélica sola novio no la había venido a ver a su me presentaba esas cosas como ex
desde la una y media hasta las ci nco, casa, ella replicó : ' n u nca lo he visto, presamente venidas de Dios. M utua
mientras mi mamá hablaba con Teresi pero lo siento j unto a m í ' " . 3 mente nos dec íamos lo que nos en
ta Montes. Me dijo que mis dudas las Se preocupó n uevamente de cate contrábamos de malo y me aconseja
h a b í a encontrado i nfu ndad a s ; q u e q uizar a los niños, preparándolos para ba cómo debería porta rme después.
desde m i pri m e ra carta había visto que la Primera Comunión. "Consagró las Yo n unca la interrogaba n i le manifes
yo había nacido Carmelita. Me prin casas de los i n q u ilinos al Sagrado Co taba admi ración por lo que me dec ía y
cipió a hablar de la vida de la carmelita, razón, llevaba la imagen y se las regala esta conducta que Dios me inspiró e ra
de la u nión con Dios; que sólo se ba. Les hablaba del santo rosario y les precisamente la que merecía su con
hablaba de Dios ; nada de lo del m u ndo enseñaba a reza rlo" .4 fianza. N u nca noté en ella nada extra
llegaba a ese cachito de cielo. La cel " E n las ú lti mas vacaciones, los que ordinario, excepto una vez que, des
da, me dijo, era el templo donde la antes jugábamos j untos, entonces nos pués de la oración, comenzó a hablar
carmelita entraba a sacrificar; all í la entreteníamos en cambiar ideas y en de las perfecciones divinas. Ten ía el
cruz sin Cristo está extendida para ella. comu nicarnos nuestros sentimientos, rostro muy encendido y a medida que
Se levantan u n cuarto para las cinco; con una intimidad tal que Juan ita, Lu hablaba, más se animaba y más se
tienen una hora de oración ; después cho y yo no parecíamos tener sino una encend í a . M i rando al cielo m ientras
creo es el oficio divino. Sí, mi querida sola alma. Gustábamos de sal i r a caba me hablaba, l l egó un momento en
hermanita, es verdaderamente divino. l l o muy de mañana a partes lejanas que, soltándose de m í , sin darse cuen
A l l í el alma, u nida con los ángeles, para conversar con más expa nsión . ta, apres u ró el paso como quien va en
prorrumpe en alabanzas hacia Dios, N u estro pobre hermano, ignorante de busca de algo . . . Yo no la interru m p í ni
m i e nt ras l os hom b res olvidándolo, la prueba que se le preparaba, se goza una sola vez; en silencio la m i raba
despreciándolo, ofendiéndole, se olvi ba con nosotras, pensando que siem comprendiendo que algo extraordina
dan del fin para que fueron creados. pre vivi ríamos juntos. rio pasaba en ella y me dec ía a m í
Los salmos son de una hermosura " Llegada la tarde volvíamos a n ues misma: "Jamás oiré hablar como lo
incomparable como inspirados por el tras excursiones y, acabando de co estoy oyendo" . En eso tocaron a co
mismo D ios. El alma que verdadera mer, todos nos reu n íamos y, después mer; eran las ocho de la noche y hab ía
mente se penetra de el los q uedará de rezar el rosario, íbamos con m i papá mos hablado desde las seis -Juanita
muy cerca del cielo, pues canta r el a la era. Entonces se declamaban ver dando un suspiro se volvió hacia mí y
oficio es hacer lo que hacen los ánge sos, o se cantaba, o Juan ita proponía a me dijo: " ¡ Ay, q u isiera hablar siempre
les en el cielo"2 mi hermano sus dudas, o le hacía pre de Dios ! " . Y e n t ró en el comedor
guntas sobre los conocimientos que como si nada hubiera pasado"5
EL FU N DO ella ten ía, gustando éste m ucho de A su vez Juan ita anotará :
SAN PABLO responderle. Cuando los demás se re "Sentí un g ran impulso por ir a la
El 1 4 de enero partió con sus herma tiraban, aún nos quedaba a los tres oración. Principié por mi comunión es
nos menores en tren al fundo San algo que decir, prolongando, a veces, piritual, pero al dar la acción de gracias,
Pablo, en San Javier de Loncomilla. las veladas hasta muy tarde. As í , en m i alma estaba dominada por el amor.
Doña Lucía debió quedarse en Santia dulce intimidad, n uestros d ías pasa Las perfecciones de Dios se m e pre
go pues a su sobrino Juan Luis Do ban veloces hasta que Lucho tuvo que sentaron una a u na : la Bondad, la Sabi
m í nguez se le había declarado bronco ausentarse . Juan ita se dio entonces a du ría, la I n m ensidad, la M isericordia, la
neumonía y congestión cerebra l . m í de una manera más particu lar, pen Santidad, la J usticia. H u bo u n i nstante
Las antiguas casas patronales habían sando que éstos serían los ú ltimos que no supe nada. Me sent ía en Dios.
pasado por su momento de esplen d ías que í bamos a estar j u ntas en esta Cuando contemplé la j usticia de Dios,
dor; ahora estaban deterioradas y sólo vida. me estremec í . H u biera querido huir o
a l g u n a s p i ezas se encon traban en "Todas las tardes, después de haber entregarme a su justicia. Vi el i nfierno,
buen estado. Lo primero que hizo J ua hecho una hora de oración, yo la llama cuyo fuego lo enciende la cólera de
n ita fue preocuparse de la pequeña ba o la iba a buscar y entonces, pasan D ios, y anonadándome ped í misericor
capilla q ue estaba abandonada, se en do ella su brazo por mi espalda, ligera dia y me sentí llena de ella. Vi lo horri
cargó de arreglarla y habil itó u n orato mente se apoyaba en mi hom bro y, a s í ble que es el pecado. Quiero morir
rio en el corredor. Isabel Espinoza La entrelazadas, derramaba su a l m a e n l a antes que cometerlo. Le prometí ver a
barca, h ija del capataz, la ayudaba en m ía . No ten ía secretos para m í . Con Dios en sus criaturas y vivir muy reco
todas sus actividades misioneras. Jun toda l laneza me contaba cómo Dios le gida. Me dijo tratara de ser muy per
tas sal ían a buscar niños para convidar hablaba, y, con la esperanza de que yo fecta y cada perfección suya me la
los a rezar por las tardes. también hiciera lo que N uestro Señor explicó prácticamente. Oue todas mis
" La señorita Juana tocaba la guitarra le ped ía, me decía lo que E l le com u n i- acciones las h iciera con perfección
y entonaba una canción que decía ca para que entre E l y yo h u biera u nidad,
sadita sí, monjita, no y ella se re ía y me pues no habría si yo hacía algo imper
preguntaba si yo sería monjita . Yo le fecto. Después, quedé que no sab ía
(1 L1bro escrito por un carmelita, con avisos y
dec ía que no, porque no me gusta cómo tenía la cabeza, y temía presen
sentencias del santo).
estar encerrada. U n día l e pregunté si (2 C. 47, autógrafo escrito a lápiz e Incompleto, se ta rme ante los demás, porque cre ía
tenía novio. M e contestó : ' S í , tengo ignora a quién lo dirigió, se supone que es el tener algo todavía que se m e n0tara.
uno, rico y conocido en el m undo ente borrador de una carta que se ha perdido)
Creo haber pasado más de una hora.
(3 Testimonio de Isabel Esp1noza Labarca)
ro' , no le enten d í lo que me dec ía. Ella (4 Testimonio de Isabel Esp1noza Labarca) En la tarde no tuve mucho fervor, pero
me dijo entonces : ' E stá aquí y en to- (5 Testimomo de su hermana Rebeca) sí he pasado recogida" (D. 48) .
97
Comenzó a distanciarse de su fami perdiéndose así la sangre de N. Señor. que n unca le habrían ofendido y ha
lia, leía mucho y oraba más, ya no le Que consolara y reparara tantos peca brían correspondido a su amor siendo
interesaban los caballos n i los juegos. dos. Que los sábados pensara en las santos, mientras yo no correspondo a
Estaba mortificándose para entrenar virtudes de la Virgen y que cada día sus favores. Entonces le pregunté que
sus sentimientos para la separación busca ra algo nuevo para que a s í no me por qué m e l lamaba. Entonces m e dijo
definitiva . Continuó su corresponden cansa ra : los viernes, de la Pasión, etc. que El había hecho m i alma y todo lo
cia con la priora de Los Andes y se Que la h u m i ldad la adqu i riría h u m i l lán que ella deb ía hacer y cómo lo debía
abrió por completo a Rebeca, temía dome, considerándome pecadora y la hacer; que vio cómo lo correspondería
tanto por ella, sufrió lo indecible cuan ú ltima de todos. Que cuando viera un ingratamente y, a pesar de esto, El me
do abandonó el colegio, dejándola de defecto en las personas, pensara en amó y se q uiere unir a m í. Vi que n i aun
sampa rada de su am istad, consejos . . . sus cualidades y que esos defectos con los ángeles se une y sin embargo,
entrega. "Negrita linda -le decía- de pod ían ser permitidos por Dios para con una criatura tan miserable se q uie
bes comenzar a acostumbrarte, n ues h u m i l lar a la persona que los ten ía, y en re u n i r ; q u i e re identificarla con su pro
tra separación será pronto". Pero Re cambio ser interiormente m uy agrada pio ser sacándola de sus miserias para
beca la buscaba, la segu ía, q uería go ble a Dios, m ientras yo tenía peores y divinizarla de tal manera que llegue a
zar de e l l a el poco t i e m po q u e le más defectos que ella: Que viera lo poseer sus perfecciones infinitas.
q u edaba. Por otra parte ninguno de poco que val ía ante Dios y que sirviera "Todo esto me hace como salir de m í
sus hermanos sospechaba, y menos a todos como si fuera una esclava, y cuando abro los ojos m e parece vuel
su padre, que estaban disfrutando jun pues lo era por el pecado. vo de otra parte. Le pregunté qué q ue
to a ella sus últimos meses en el mun " Después h i ce confesión genera l ría de m í ; cómo le correspondería a su
do. para h u m i l la rme y m e conocie ra lo amor. M e dijo que evitando todo peca
mala que soy y los favores que Dios ha do y obedeciendo a sus inspiraciones.
EL PAD R E obrado en m í . Me dijo que hiciéramos M e ofrecí para consolarlo. Pero me
JULIAN CEA u n pacto : que él rezaría m ucho por m í dije ¿de qué consuelo puedo servir a
Para las m isiones habían llegado al y yo l o hiciera por él. M e dio una Santa Dios yo que soy nada? Pero El me dijo
g unos sacerdotes, entre ellos el Padre Teresa con u n verso y otro santo con el que El me amaba; que se preocupaba
claretiano Julián Cea Riquelme, q uien ideal de la carmelita y una oración del de m í , que ese deseo le agradaba.
había nacido en España y en octubre Padre Claret a la Virgen y m e dejó un Entonces u n í mis deseos de repara
cumpl i r ía q u i nce años de sacerdocio. 'Tratado de la Perfección Religiosa' ción a los deseos de N. Señor, a los de
Se distingu ía por su piedad y en d i rigir por Nieremberg . Qué bueno eres, Se la Virgen y a los ángeles y santos.
a las almas a la oración, era m uy m ís ñor, con esta nada crimina l . Cómo eres " En la tarde. Medité en la O ración
tico. Al conocer a J üanita comprendió Tú el que pones interés en mí para que del Huerto. N. Señor me acercó a E l . Vi
que estaba frente a u n alma que se me l leven a Ti. No sé cómo pagártelo" su rostro moribundo. Lo sentí helado.
comu nicaba con Dios. (D. 50). El rogó por mí a su Padre para que al
Febrero 1 O. " ¡ Qué bueno es m i Dios ! menos yo no le abandonara y le fuera
Estamos en misiones. con el Santí MAS U N I DA
fiel. Sentí fervor y dolor de ofenderlo".
simo y con comu n ión y dos misas A JESUS 22 de febrero. " Estoy en la medita
diarias. Me paso a sus pies. Me siento 2 1 de febrero. "Vengo saliendo de m i ción. N. Señor me dijo meditara sobre
m uchas veces desfallecida de amor. meditación . Leí primero en el libro que la pureza de la Virgen . Ella sin decirme
M e anonado en su presencia al verme me dio el Padre las excelencias de la nada me principió a hablar. Yo desco
tan m iserable a pesar que m e llena de vocación. Antes, comulgué espiritual nocí su voz y pregunté si era J esús.
favores. Todo lo que hago es por su mente y N. Señor me dijo quería que Ella m e contestó que estaba dentro de
amor. Vivo en una continua presencia viviera con El en una com u nión perpe mi alma N . Señor; pero que Ella me
de Dios. Los Padres que han venido tua, porque me amaba m ucho. Yo le hablaba. M e dijo apuntara lo que m e
son m uy santos. U no, el Padre Cea, dije que si El quería, lo pod ría pues era decía acerca de la p u reza. 1 ° Ser pura
parece penetrar las almas. Me confe todopoderoso. Después me dijo que la en el pensamiento : es decir, q u e re
sé y le dije que deseaba ser carmelita. Sma. Trinidad estaba en m i alma; que chazara todo pensamiento que no fue
Dio gracias a Dios por ello, pues las la adorara. I n mediata m e n te q u e d é ra de Dios para que a s í viviera constan
considera unas santas. Le consulté m u y recogida, la contemplaba y me temente en su presencia. Para esto
acerca de m i oración y m e dice que no parecía estaba l lena de luz. Mi alma debía procurar no tener afecto a ningu
haga n i ngún caso de las locuciones estaba anonadada. Ve ía su Grandeza na criatura. 2° Ser p u ra en mis deseos,
interiores sino de los efectos que ha infinita y cómo bajaba para u ni rse a m í, de tal modo q ue sólo deseara ser cada
cían éstas en mi alma. Que dijera todo nada miserable, El, la I nmensidad, con d ía más de Dios; deseara su gloria, ser
al confesor lo que N u estro Señor me la pequeñez, la Sabiduría, con la igno santa y obrar en mis obras con perfec
decía. rancia, el Eterno, con la criatura l i m ita ción. pues así agradaba a Dios. No
" Me dijo que para llegar a u n i rse con d a ; pero, sobre todo, la Belleza, con la desear ni las comodidades ni ninguna
Dios lo primero era despojarse de las fealdad ; la Santidad, con el pecado. cosa que halague mis sentidos. No
criatura s ; 2° Despreciarse a sí misma ; Entonces, en lo íntimo de mi a l ma, de desear n i comer n i dormi r sino para
30 La presencia continua de Dios. M e una manera rápida, m e h izo compren servir mejor a Dios. 3° Ser pura en mis
dijo que hiciera todo p o r Dios, p o r s u der el amor que lo hacía salir de s í obras. Abstenerme de todo aquello
amor, n o teniendo s i n o este f i n . Me mismo para buscarme : pero esto fue que pueda mancharme, de aquello
dijo pensara a menudo en la bondad de sin palabras y me encendió en el amor que no sea admitido por el Dios que
Dios, e n su g randeza y en m i nad a ; en de Dios. Después medité cómo Dios quiere m i santificación ; hacerlas por
el número de almas que se pierden, me l lamó prefiriéndome a tantos seres Dios lo mejor q u e pueda, no porque
98
Capilla del fundo
San Pablo, a cuatro
kilómetros de las
casas patronales.
me vean las criaturas. Evitar toda pala ¿Cuántas veces huyó al río para pe sorprendieran. Gracias a Dios ya la
bra que no sea dicha por Dios, por su d irle energ ía al Señor?, le q uedaban tengo en mi poder y en seguridad. No
glori a . Que e n mis conversaciones menos de tres meses . . . Pensaba en su puedo menos de reí rm e al recordar lo
siempre metiera a Dios. Que no m i rara padre, su querido papá, ¡ qué lejano que h ice para ocultarla. F íjese que fui
nada sin necesidad, sino para contem estaba él de e l l a ! , no sospechaba mos de paseo a una chacra . De allí me
plar a Dios en sus obras. Que me nada . Agradecía a su madre quien la fui al pueblo. Llevé m i paltó, y puse el
figu rara que Dios me m i raba siempre. estaba ayudando, ¡ cómo cambiaba ! paquete envuelto con él. Pero como
Que en el gusto me abstuviera de Ya no e ra exigente, ni la mandaba después iban a subir al coche otras
aquello que me agradaba. Si tenía que como antes; al contrario, sólo recibía personas, nos fu imos las dos con la
comerlo, no me complaciera en él, y se de ella cariño y comprensión. Recono Rebeca a un bosque d e pinos, y a\1 í ella
lo ofreciera a Dios, porque m e era cía que era otro favor de Jesús. Am se puso el delantal debajo de su vesti
necesario para servi rle mejor. Que el bas, cuando pod ían, se ju ntaban para do y yo el corpiño. Todo lo hici mos en
tacto lo mortificara no tocándome sin hablar del futuro. u n abrir y cerrar de ojos. Nos re íamos a
necesidad yo m isma, ni a n i nguna per Lucho sufriría hondamente; no lo en g ritos, pues ten íamos que andar con
sona. En una palabra, que todo mi tendería. cuidado para que no se nos notara. No
esp í ritu estuviera su mergido en Dios Rebeca poco a poco lo iba aceptan tengo cómo agradecerle a la Rebeca,
de tal manera que me olvidara entera do, aunque muchas veces la ve ía llo pues la pobrecita, aunque está como la
mente de mi cuerpo . Ella había vivido rar, debiendo confortarla con besos y noche oscura, me ayuda en todo lo
así desde que nació; pero le había sido abrazos. Rebeca sabía que nada n i que puede. Además, al princi pio esta
más fáci l, pues siempre estuvo llena nadie detendría a su hermana. Lucita ba como desesperada por la sepa ra
de gracia. Que hiciera todo lo que fuera ten ía a Chiro, estaba esperando un ción ; pues -se lo aseguro, m i querid í
de m i pa rte para i mitarl a ; pues así Dios hijo, las fechas indicaban que alcanza sima Madre- que no creo existan her
se u n i ría í ntimamente a m í . Que rezara ría a conocerlo. Y su querido hermano manas más unidas. Sin embargo, N .
para consegu i rlo. Así reflejaría a Dios M iguel, ¿ cómo lo toma ría? lgnacito Señor h a puesto e n su alma ú lti ma
en mi alma (D. 5 1 ) " . era aún m uy pequeño, Rebeca se en mente un valor para el sacrificio y re
cargaría de é l . A la oración u � ía su sig nación, que no puedo menos de
SOLEDAD pena, pero no se dejaba abat1r. Era ad m i rarla . ¡ Oh , Bendito sea N. Señor!
Dios quien la l lamaba. "Me probé las dos cosas que me
Muy cerca de las casas pasaba el río envió. Le aseguro que hubiera gritado
Maule, J uanita se acercaba a sus ribe CARTA A de felicidad cuando me las puse. El
ras para u n i rse al Señor y escucharlo LOS ANDES delantal me queda muy desbocado y
en el si lencio y en el a i s l a m i e nto. Re Mi Reverenda M a d re : un poco corto. ¿ Hasta d ó n d e debe
leía "Camino d e Perfección" de Santa " N o l e había podido escribir antes llegar? El corpiño me q ueda ancho,
Teresa de Jesús, el Evangelio, o a Sor diciéndole había recibido la encomien muy rebajado debajo del brazo. ¿Tiene
I sabel de la Trinidad. Amaba la sole da, porque sólo ayer pude ir a retirarla, que ser armado al cuerpo? También le
dad, porque n unca estaba sola, donde pues ten ía que hacerlo con suma re agradecería, Rda. Madre, me dijera de
iba . . . siempre estaba E l . serva y prudencia para que no me qué género debe ser la ropa interior.
99
Yo dese a r í a hacérmela de algún géne dicen ambos q u e el ú nico pu nto oscu h ígado y sané. G racias a Dios no me ha
ro áspe r o . D ígame si hay i nconvenien ro que ven e n mi proyecto es m i falta vuelto. Me dijo que debía llevar siem
te para ello. Ojalá U d . entonces me lo de salud ; y me dicen l e dé una cuenta pre u n a faja de lana o de cualquier
indique en su carta, pues si no, m i detal lada para que j uzgue U d . , Rda. clase para q u e me calentara el estóma
mamá no q uerrá sino de u n género Madre m ía, si podré o no resistir. go y e l h ígado. Ahora, Rda. Madre, d i rá
fino, y q uiero desde el principio tener " Enfermedad orgán ica no tengo n i n U d . si lo podré l levar si soy carmelita.
mi ropa de pobre; pero, l e repito, SI g u na, pero soy muy débil. M e dan muy Yo le dije a N . Señor q u e si E l quería
esto es más conveniente ; pues ante a menudo fatigas, las q u e provienen q u e lo f uera, me diera sal u d ; y este
todo, m i Madre tan q u erida, qu iero d e l estómago ; no propia m e n t e d e año he pasado m uy bien. g racias a
hacer lo q u e U d . me indique. éste, s i n o d e l h ígado y e l a ñ o a ntepa Dios. Sólo estuve con gripe, pero eso
" E stoy feliz, pues recibí contesta sado pasé todo el año con un fuerte fue genera l . N o tengo más que deci rle
ción de mis a ntiguos confesores, a dolor e n el pecho y e n la espalda. Me respecto a mi sal u d . Pero m i mamá me
qu ienes escrib í expon ié1 1doles las ra exa m i n a ron m u chos doctores y n ingu encarga l e diga que si no será bueno
zones que ten í a para ser carmelita y de no sab í a lo q u e ten í a . Por fin G a r q u e me fuera proba ndo u n poco e n no
allá, de Los Andes. Y los dos me con c í a G uerrero me dijo era del h ígado, comer carne, en no tomar desayuno ni
testaron diciéndo r ne que v e í a n claro del cual s a l í a un nervio que pasaba por once, como también e n dormir las 6
ésa era mi vocación, y son de parecer e l pecho y espalda, y ese n e rvio era el horas q u e se d uermen en el Carmen, y
la realice lo a ntes pos1ble Pero me que me d o l í a . M e dio remed ios para el en otras cosas q u e U d . crea conve-
1 00
rio, para contarle los felices d ías q u e Madre, que le ped í mucho a N . Señor
he pasado cerca d e m i b u e n Jesús. por dos a l mas en las misiones, y se
N u nca l o h a b í a a p rovechado tanto . confesaron las dos. Pero me falta u n a
Apenas ten ía u n rato desocupado; me tercera. Recen p o r favor. C o n la Sma.
iba a postrar j u nto a E l . Pasaba a veces Virgen nadie sale vencida, ¿ no es cier
una hora seguida con El, y a cada ratito to? Les di a los dos escapula rios del
me a rrancaba para verle, pues parece Carmen. ¡ Bendito sea Dios ! Rece tam
que mi corazón era s i n cesar llamado, y bién por E l i sita, porque está en Viña
no pod ía descansar hasta q u e iba. Lo del M a r" (C. 62).
más divertido fue q ue u n o de los Pa
dres M i sioneros del Corazón de María
SAN E N R I Q U E
-el Padre J u lián Cea- era muy amigo
DE BUCAUMU
de las ca rmelitas. A s í es q u e hablaba Regresaron a Sa ntiago el 7 de marzo.
conti nuamente de e l las, y después me Dos meses a ntes de entrar Juan ita al
embroma ba n d i ci é ndome q u e ten ía Carmelo. Doña Lucía se encontró con
que tener vocación para carmelita. Yo la agradable sorpresa que su cuñada
me re ía exteriormente, pero después doña Rosa Fernández de R uiz-Tagle
se lo dije a l Padre y m e encontró voca los i nvitaba a B ucalem u por algunos
ción para el. Carmen, y me habló, pero d ías. Partió en tren hasta Llo-Lieo con
mucho, de la perfección q u e encierra Lucho, J ua nita e Ignacio ; a Rebeca no
esta vocación. Me dio un cuaderno le dieron permiso en el colegio, de
q u e no sé si conoc e : "Tratado de Per biendo quedarse resignada en el I nter
fección de la Vida Religiosa " , del P. nado. J u a n ita le había encargado a su
N i e remberg. Estoy encantada con él, amiga Elena Salas que se preocupara
pues contiene m ucha doctrin a . ¿ Cómo de e l l a ; l a notaba muy triste.
n o agradecer a N uestro Señor todos E n la estación les esperaban don Sal
los favores que me concede 7 Ay, Ma vador Ru iz-Tagle García-Huidobro con
d re querida, sólo creo que en el cielo sus hijos G u i l lermo y Eduardo q uienes
se pod rá saber los i n n u merables bene los condujeron en dos a utomóviles a l a
ficios que a cada instante concede N . hacienda .
Señor a esta nada miserable. Si pud ie La casa patronal situada en e l centro
ra dar m i sangre gota a gota, no sería del pa rque, rodeada de flores, cedros y
bastante para agradecer a m i Divino pinos ponderosa, era i mponente ; su
Redentor. M e abandono en sus divi majestuosidad descansaba en la ar
nos brazos como u n n iño en los brazos monía. Los sillones de m imbre del
de su madre a q u i e n no tiene cómo corredor i nvitaban a detenerse para
pagar. Créame que no me preocupo a d m i ra r los cu idadosos prados, los
por nada ; que n o siento nada, porque abetos azules y las avenidas de euca
l o tengo a El. Es mi Todo adorado. l iptus. Una h ilera horizontal de palme
"¿Y mis Hermanitas? Las encontra ras f i l iferas, pla ntadas h a c í a pocos
ba siempre en mi J es ú s . All í , a su pies, años, apenas elevaban sus tallos, de
las ve ía consolándolo y a mándole. D í biendo alcanzar con el tiempo u nos
g a l e s de mi parte l o m u c h o q u e las veinte metros de a ltura. Y a l l í estaban
quiero en N . Señor, y q u e pidan para las cuatro palmeras muy cerca de las
m í el amor de Dios. Con amor, ¿ no es galerías, eran las pal meras de Chaca
verdad, Madre m ía, q u e lo haré todo ? buco, las del I nternado, las de Cunaco;
n iente. M i Rda. Madre, le aseg u ro, me Con amor sufriré, repararé y cumpl iré simbol izaban la paz, la belleza, la pros
cuesta m ucho deci rle todas estas co su divina voluntad. Y U d . , mi Rda. Ma peridad. La paz que Juan ita sólo en
sas, pero lo hago por obedecer. Cuán d re, rece por su hijita; para que n o sea contraba en Dios ; la belleza que ex
to cuesta tener q u e tomar en cuenta a más ingrata ; para que sea toda para E l ; tra ía de los goces i nefables de la unión
la pa rte i nferior para elegir un bien tan y U d . , mi Madrecita querida, cuente con Jesús y la prosperidad . . . el vigor, la
superior para el alma. Pero en fin, Dios con mis pobres oraciones, tan po- fuerza, la i l u m i nación, que le i nfundiría
nos ha hecho de cuerpo y a l ma, y a l bres". el Esp íritu Santo para avanzar en el
ponerme bajo su cuidado, le he de Juana, H. de M . camino de la santidad.
exponer las necesidades de a m bos, ya "Sal udos a Sarita . 1 ¿ La esclavina va Doña Rosa llevó a sus i nvitados a los
que dentro de poco será U d . mi Madre abotonada? ¿ No se puede tener n ingu dorm itorios. Cruzaro n el gran patio
q uerida, aunque ya siento por U d . , m i na medalla d e plata ? Pues tengo la de central rodeado por galerías con flo
R d a . Madre, el cariño de hija, a u n q ue H ija de María. E n los devocionarios, res, maceteros de helechos y enreda
indigna. ¿ se pueden g uardar algunas i mágenes deras. Un pa r d e mozos les seg u í a n
"También me dice el Padre le pre como recuerdo d e la persona que la c o n el equipaje. E l cua rto de J u a nita
g unte todas las penitencias que tienen dio, para rogar por ella? F íjese, Rda. era asoleado, tenía un crucifijo, dos
para que después n o me sorprendan y camas separadas por un alto velador,
mida m i s fuerzas. un g ra n ropero de fina madera y u n a
"Ya term inaré todo este cuestiona- (' Sarita Urbistondo, portera del convento) cómoda. Se cambió de ropa, e hincada
101
se d i rigió al Señor. Ten ía una g ra n sus mechas y éstos reventaban con tal lo m ismo q u e San José, a quien estoy
preocupación, pronto d e b í a ped i rle e l estrépito que los muchachos sal ían reza ndo el mes por U d . Por favor,
permiso a su papá. huyendo. Don S a lvador conti n ua ba cuénteme todo, papacito, y aunque es
M uy temprano se fue a l oratorio ; qué conversando en la mesa principal con cierto q u e poco consuelo le puedo dar,
gusto le dio a l verlo ta n cuidado; era doña Adela Vicuña de Fernández, doña a l o menos le sirve para desahogarse.
notoria la prioridad que le daban los Luc ía y los demás invitados como si N o sabe lo feliz que me haría si lo
d ueños de casa. Cada imagen tenía un nada h u biera pasado. h iciera. Es tan grato para una hija el
delicado a rreglo flora l . Estaba la figura E l Padre Zorrilla de San M a rt í n y el comparti r los sufri m ientos con su pa
del N i ño Jesús de Praga, quien le había Padre Román, am bos jesuitas, d isfru dre, ser el sostén y el apoyo en el
hecho el milagro a su t í a Rosa . Arrodi taban con las bromas; ni ellos se libra áspero camino de l a vida de aquel a
llada en u n reclinatorio entró en íntima ron . Nadie habría sospechado que J ua quien, después de D ios, se le debe
conversación con Cristo. n ita en menos de dos meses partiría a todo. S í , papacito, eso es lo que yo
Se esmeraron por hacerles una esta un convento. q u iero : mostrarle el cielo para que no
d í a agradable. La comida era e·<quisita, Adela dorm ía con E l isa, la única hija sucumba bajo el peso de la cruz.
los postres en alm íba r que les presen mujer de los d u eños de casa, de sólo "Adiós, pichito q uerido. Cuando se
taban eran siem pre supe rioras a los ocho a ños. Adela buscaba la compañ ía s ienta muy solo, haga cuenta q u e es
del d ía anterior. J uanita, con sus dos de su prima mayor y ambas gozaban . toy a su lado, pues con el pensa m i ento
primos y Lucho cabalgaban por los Cuando sal ían en el a uto descapotable lo estoy constantemente. Por m u y
a l rededores. Don Salvador los l levó en cantaban d u rante todo el trayecto. En bien q u e lo pase, siempre recordaré
auto a ver el mar, también les mostró la playa se sacaban sus zapatos y co los d ías felices que pasé j unto a U d .
el Rape!. Las montañas y las quebra r r í a n persi g u i é n d o s e p a ra l a n z a rse Ese recuerdo ocupará en m i corazón
das le recordaban a cada instante sus agua . 1 un sitio apa rte que nadie penetrará.
a madas tierra s . J uanita le estaba escribiendo e n e l " Reciba m i l saludos de mis t íos y
"Todo e s puro cerro - l e escribía a d o r m i t o r i o a s u p a pá . G u i l l e rm o ; primos. Y de mi mamá, Lucho, y N a n i
Rebeca-. Hay muy poco plano. Me Eduardo y Lucho l a apresu raban pa ra ta un abrazo muy cariñoso, con m i l
parece estoy en Chacabuco. Ayer su sal i r a cabalgar, e l la les decía q u e la besos q u e le e n v í a su h i j a q u e m á s lo
b í amos uno con una pendiente que esperaran, debía despachar la ca rta q u iere " . (C. 7 1 )
Eduardo cre ía no podría subir. Me pes pues el correo sa l d r ía dentro de poco. La próxima ca rta . . . pensó en l a próxi
q u é de las cri nes del caba l l o y principié Los muchachos seg u ían insistiendo y ma carta, con calma la escribiría, a l l í le
a subir tranquilamente; y abajo corría apurándola y golpeaban sin parar. De solicitar ía el perm iso. Sab ía lo que iba a
el río( . . . ) . Hoy fui mos a l mar en dos pronto la puerta se abrió y quedaron sufrir y tem ía que él se lo negara . Por la
autos. N o te i maginas qué precioso es todos empapados. Juanita había to noche le pediría l uces a Dios. El plazo
el camino. Tomamos once en l a playa y mado el lavatorio donde había vaciado se cumpliría y necesitaba toda la ayuda
nos vinimos a las seis y media. Los previamente el agua del j a rro ; se los del Señor. En tres d ías más debía ha
cam inos, aunque son todos sobre ce arrojó riendo y cerrando su puerta de cerlo, cuando llegara a Santiago.
rros, son como la palma de la mano; i nmediato. Conoc ía la venganza : le da El domingo, el Padre Román celebró
a s í es q u e el a u to no corre sino que rían el caba l l o más chúca ro . No le im la m isa en el oratorio, cuyas puertas se
vuela, lo q u e me encanta . . . No me portaba. Siguió escribiendo : abrían a las galerías donde estaban los
conformaré n u nca q u e no hayas ven i " No se imagina cuánto lo recuerdo inquilinos. Adela cantaba con u na her
do. En la noche, cuando me acuesto, en este fundo tan precioso y las ganas mosa voz, Juanita no pudo cantar, ni
veo tu cam ita desocupada. ¡ Qué pena que me dan d e í rmelo a robar para que tampoco manifestó q u e lo hacía. Su
me da ! " (C. 70). descanse siqu iera una semana de su madre no se lo insinuó como sol ía
penoso trabajo. hacerlo ; comprend ía su ansiedad, re
BROMAS " H e salido mucho a caballo y estoy zaba por ella. Por más que participara
encantada con subir y bajar cerros, en bromas y distracciones, sabía que
Entre los i nvitados iba su prima Adela pues me parece m e encuentro en Cha por dentro estaba desgarrada.
Fernández Vicu ña, de carácter alegre y ca buco. Aqu í están admirados porque
s i m pático. Con J uanita se dedicaron a no me canso, y me dicen que soy una
I N M E NSO
hacer bromas; sanamente se re ían y verdadera a mazona . No dejaría de ser
DOLOR
complotaban en secreto la próxima una vergüenza si no lo fuera( . . . ) " E stoy sufriendo una verdadera ago
andanza que prepara r í a n . A Lucho l e " Nos vamos el l u nes a Santiago. Vá n ía -le man ifestaba al Padre J u l i á n Cea
hacían -por l a s noches- sábanas cor yase U d . pronto, pues tengo ansias de desde Santiago- pues hoy escribiré la
tas . I rrumpían temprano en su dormi verlo. ¿ Cómo le va en el trabajo?, ¿Y carta a mi papá para sol icitar el permi
torio y lo despertaban declamando po las cosechas cómo han sido 7, no sabe, so para ser carmel ita, para que la reci
e s í a s ; recitando cada estrofa por t u r papacito, lo que rezo por el buen éxito ba el sábado, d í a de la Santísima Vir
n o . Doña Rosa las cel ebraba y las de ellas. Espero que Dios nos oirá, gen"
a lentaba . E n el comedor, a l morzaban porque a la Santísima Virgen, a quien Le escribió la carta a su papá el 25 de
los jóvenes en u na mesa aparte. Con he puesto por intercesora, nada n iega ; marzo, para que la recibiera el sábado
anticipación colocaban bajo los asien 29; la remitiría al d í a sigu iente.
tos de G u i llermo, Eduardo y Lucho, "Apenas l legué a ésta -continuaba
pequeños cohetes rel lenos con pólvo diciéndole al Padre J u lián- se ha reno
ra . Una vez sentados, Adela se escon vado en m í el i nmenso dolor que expe
d í a detrás de las sil las y con una ligere (1 Tesomonio de la señora Adela Fernández de rimento al pensa r que los voy a dejar.
za sorprendente pre n d í a fósforos a Ortúzar) Fue una lucha que sostuve contra m i
1 02
propia naturaleza cuando escri b í la car que a veces esto no sucede, se ve que el amor de las criaturas, no deseó sino
ta . Y todo el entusiasmo sensible que por un lado reinan las riquezas, y por el de Dios. I l u minada con la gracia de lo
sent ía hacia el Carmelo ha desapareci otro reina la pobreza de la afección y de alto, comprendí que el m u ndo era de
do. Me parece de repente que es una la unión. La h e buscado en la posesión masiado pequeño para mi alma i nmor
locura lo que voy a hacer; que son del ca riño de u n joven cumplido, pero tal ; que sólo con lo infin ito pod ría sa
ilusiones, etc. Pero está ya muy pensa la idea sola que algún d ía pudiera no ciarme, porque el m u ndo y todo cuan
do y mi volu ntad lo desea como u n quererme con el mismo entusiasmo o to él encierra es l i mitado; mientras
b i e n verdadero. Doy gracias a D i o s d e que pudiera morirse dejándome sola que, siendo para Dios mi alma, no se
esta repugnancia natural que experi en las luchas de la vida, m e hace recha cansa r í a de a m a rlo y contem plarlo,
mento, pues así la cruz que abrazaré zar el pensamiento de que casándome porque en El los horizontes son infini
será más pesada y podré manifestar al seré feliz. No. Esto no me satisface. tos.
buen Jesús más amor, ya que iré en Para mí no está a l l í la felicidad. Pues "¿ Cómo dudar, pues, de m i voca
busca de El sin consuelo alguno. ¿dónde -me preguntaba- se halla/ En ción, cuando, aunque estuve tan g rave
"En m i oración no encuentro gusto tonces comprend í que no he nacido y a pu nto de morirme, no d udé n i
alguno, ni aun en la com unión. A veces para las cosas de la tierra, sino para las deseé otra cosa? Como puede ver,
pienso que sería mejor no comulgar de la eternidad. ¿ Pa ra qué negarlo por papacito, nadie me ha influenciado,
para no hacerlo tan mal ; pero no pue más tiempo? Sólo en Dios mi corazón pues nu nca lo dije a persona alguna y
do. No está en mí dejar de hacerlo, ha descansado. Con El m i alma se ha traté siem pre con empeño de ocu ltar
pues Nuestro Señor, a pesar de que ve sentido plenamente satisfecha, y de lo.
m i corazón de piedra, m e comunica tal manera, que no deseo otra cosa en " N o sé cómo puedo agradecerle
fuerza, luz, en una palabra, vida. este m undo que el pertenecerle por como debo a N . Señor este favor tan
"Todo el tiempo he notado que estoy completo. grande, pues siendo El Todopoderoso,
menos mortificada y recogida. Pero ya " M i q u e ri d í s i m o papá : no se me omnipotente, que no necesita de na
le he prometido a Nuestro Señor vol oculta el gran favor que Dios me ha die, se preocupa de a marme y de ele
ver con todo ah ínco a negarme en todo dispensado. Yo que soy la más indigna g i rme para hacerme su esposa. F íjese
y a vivi r sólo para El. Me tengo que de sus h ijas, sin embargo, el amor a qué dignidad me eleva : a ser esposa
preparar para el favor tan grande que El infinito de Dios ha salvado el inmenso del Rey del cielo y tierra, del Señor de
me va a dispensar. Y sin embargo cada abismo que media entre El y su pobre los señores. ¡ Ay, papá, cómo pagarl e !
d í a me e n c u e nt ro más m i s e ra b l e . criatura. El ha descendido hasta m í Además m e saca d e l m u ndo, donde
Rece por m í que tanto lo necesito. S i para elevarme a l a dignidad d e esposa. hay tantos peligros para las almas,
n uestro Señor no me encuentra prepa ¿Quién soy yo sino una pobre criatura ? donde las aguas de la corrupción todo
rada, no moverá el corazón de mi papá M a s El n o ha mirado m i miseria. En s u lo aniegan, para llevarme a morar junto
a darme el consentimiento, y enton infinita bondad y a pesar de m i bajeza, al tabernáculo donde El habita . Si para
ces, no podría ya este año ser ca rmeli me ha amado con infinito amor. S í, concederme tan g ra n bien un enemigo
ta. No le pido a Dios nada más que se papacito. Sólo en DIOS he encontrado me llamara, ¿ no era razón para que
cu mpla en m í su divina vol u ntad" (C. un amor eterno. ¿ Con qué agradecer inmed iatamente lo siguiera ? Ahora no
72). le? ¿ Cómo pagarle sino con a mor? es enem igo, sino n uestro mejor a m igo
¿ Quién puede amarme más que N . y mayor bienhechor. Es Dios m ismo
CARTA A Señor, siendo infin ito e i n m utable 1 quien se digna llamarme para que me
SU PADRE U d . , papacito, me preguntará desde entregue a El. ¿ Cómo no apresurarme
Santiago, 25 de marzo de 1 9 1 9. cuándo pienso . todo esto. Y le voy a a hacer la total ofrenda para no hacerlo
Mi papacito tan querido : referir todo para que vea que nadie me esperar? Papacito, yo ya me he entre
"Sólo ayer llegamos de Bucalemu, ha influenciado. gado y estoy dispuesta a segui rlo don
después de haber pasado d ías muy " Desde chica amé m ucho a la Sma. de El q u iera. ¿ Puedo desconfiar y te
agradables en com pa ñ ía de esos t íos Virgen , a quien confiaba todos mis mer cuando es El el cami no, la verdad
tan cariñosos. Sin embargo, como le asuntos. Con sólo Ella me desahogaba y la vida ?
dije en mi ú ltima carta, los d ías que y jamás dejaba n i nguna pena ni alegría "Con todo, yo dependo de U d . , m i
pasamos a su lado ocupan un l ugar de sin confiársela. Ella correspondió a ese papá querido. Es preciso, pues, q u e
preferencia. cariño. M e proteg ía, y escuchaba lo Ud. también me dé. Sé perfectamente
" Papacito, hace mucho tiempo dese que le ped ía siempre . Y Ella me ense que si no negó la Lucía a C h i ro, pues su
aba confiarle un secreto, que he guar ñó a amar a N. Señor. Ella puso en mi cora z ó n es d e m a s i a d o g e n e ro s o ,
dado toda mi vida en lo más íntimo del alma el germen de la vocación . Sin ¿ cómo he de d u d a r que me dará su
alma. Sin embargo, no sé qué temor em bargo, sin comprender la g racia consenti m i e n to para s e r de Dios,
se apoderaba de mi ánimo al querérse que me dispensaba, y sin siquiera pre cuando de ese 'sí' de su corazón de
lo confiar. Por eso, siempre me he ocuparme de ella, yo pololeaba' y me padre ha de brotar la fuente de felici
mostrado muy reservada para todos. divertía lo más posible. Pero cuando dad para su pobre h ija? No. Lo conoz
Mas a hora quiero confiárselo con la estuve con apendicitis y me vi m uy co. U d . es incapaz de negármelo, por
plena confianza que me guardará la enferma, entonces pensé lo que era la que sé que n unca .ha desechado nin
más completa reserva. vida, y un d ía que me encontraba sola gún sacrificio por la felicidad de sus
" He tenido ansias de ser feliz y he en mi cuarto, abu rrida de estar en hijos. Comprendo que le va a costar.
buscado la fel icidad por todas partes. cama, oí la voz del Sdo. Corazón que Para un padre no hay nada más q u�ri
H e soñado con ser muy rica, mas he me ped ía fuera toda de E l . No crea que do sobre la tierra que sus hijos. Sin
visto que los ricos, de la noche a la esto fue i lusión, porque en ese i nstan embargo, papacito, es Nuestro Señor
mañana, se tornan en pobres. Y aun- te me vi transformada. La que buscaba quien me reclama. ¿ Podrá nega rme,
1 04
cuando El no supo nega rle desde la
cruz ni una gota de su divina sangre?
Es la Virg e n , su Perpetuo Socorro,
quien le pide una hija para hacerla es
posa de su Adorado H ijo. Y ¿ podrá
rehusarme?
" N o crea, papacito, que todo lo que
le digo no desga rra mi corazón . U d .
b i e n me conoce y sabe q u e soy inca
paz de ocasionarle volu ntariamente u n
sufrimiento. Pero, aunque el corazón
mane sangre, es preciso seg u i r la voz
de Dios ; es preciso abandonar aque
llos seres a q uienes el alma se halla
í ntimamente l igada, para i r a morar con
el Dios de amor, q u e sabe recompen
sar el más leve sacrificio. ¿ Con cuánta
mayor razón pre miará los g ra ndes?
" Es necesario q u e su hija los deje.
Pero téngalo presente : que no es por
un hombre s i no por Dios. Que por
nadie lo habría hecho sino por El q u e
t i e n e derecho absoluto sobre noso
tros. Eso ha de servirle de consuelo : San Enrique de "Comprendo que la soc1edad entera
q u e no fue por un hombre y q u e des Bucalemu. reprobará mi resolución, pero es por
pués d e Dios será Ud. y m i mamá los que sus o¡os están cerrados a la luz de
seres que más he querido sobre la la fe. Las a l mas que ella l la m a 'desgra
tierra . ciadas' son las ú n icas que se precian
"Ta mbién piense que la vida es tan de ser felices, porque en Dios lo en
corta, que después de esta existencia cuentran todo. Siempre en el mundo
tan penosa nos encontraremos reu n i hay sufrimientos horri bles. Nadie pue
dos por una ete rnidad. Pues a eso iré a l de decir si nceramente : 'Yo soy feliz ' .
Carmen : a asegurar m i salvación y la Mas a l penetrar e n los claustros, des
de todos los m íos. Su hija carmelita es de cada celda brotan estas palabras
la q u e vel a rá siempre al pie de los que son sinceras, pues ellas. su sole
altares por los suyos, que se entregan dad y el género de vida que abrazaron
a mil preocupaciones que se necesitan no la trocarían por nada en la vida.
para vivir en el m u ndo. La S m a . Virgen generoso, sobre todo que la constan Prueba de ello es q u e permanecen
ha q uerido perteneciera a esa Orden cia de m i oración no i nterru mpida ha pa ra siempre en los conventos. Y esto
del Carmelo, pues fue la primera co de moverle a coronar sus sacrificios. se comprende, ya que en el mundo
m u nidad que le rindió homenaje y la Mi mamá y mis hermanos tendrán u n todo es ego ísmo, inconstancia e h i po
honró. E lla nu nca deja de favorecer a ser q u e consta ntem ente eleve por cres í a . De esto U d . , papacito, tiene
sus hijas carmelitas. De manera, papa el los ardientes súplicas; un ser que los experi e n c i a . ¿ Y q u é cosa mejor se
cito, que su hija ha escogido la mejor ama entrañablemente y que perpetua puede esperar de criaturas tan m i sera
parte. Seré toda para Dios y El será mente se in mola y sacrifica por los bles ?
todo para m í . No habrá separación po intereses de sus a l mas y de sus cuer " Déme su consenti m iento l uego, pa
sible entre U d . y su hija. Los seres que pos. S í . Yo q u isiera ser desde el con pacito q uerido. ' Quien da l u ego, da dos
se aman jamás se separa n . Por eso, vento el á ngel tutelar d e la fa m i l i a . veces'. Sea generoso con Dios, que lo
cuando U d . , papacito, se entreg ue al Aunque sé lo i nd igna q u e soy, lo espe ha de premiar en esta vida y en la otra,
trabajo rudo del campo ; cuando, can ro ser, pues siempre estaré j unto a l y no me obligue a sal i r a sociedad. Muy
sado de tanto sacrificio, se sienta fati Todopoderoso. bien conozco esa vida que deja en el
gado y solo, sin tener en quien descan " Papacito, no me negará el permiso, a l ma un vacío que nadie puede llenar,
sar, se sienta desfallecido, entonces le la Sma. Virgen será mi abogada . Ella si no es Dios. Deja m uchas veces el
basta rá trasladarse al pie del altar. Al l í sabrá mejor q u e yo hacerle compren re mordi m iento . No me exponga en
encontra rá a s u h ija, que también sola, der que la vida de oración y penitencia medio de tanta corrupción como es la
ante el Divino Prisionero, a l za supl ican que deseo abrazar encierra para m í que rei n a actua l mente. M 1 resol ución
te su voz para pedirle acepte el sacrifi todo e l ideal d e felicidad e n esta vida, está tomada. Aunque se me presente
cio suyo y también el de ella, y que, en y la que me aseg u ra rá la de la etern i el partido más ventajoso, l o rechazaré.
retorno, le dé ánimo, valor en los traba dad. Con Dios, ¿ qu 1 é n hay que pueda com
jos y consuelo en su dolor. ¿ Cómo pararse? No Es preciso que pronto me
podrá hacerse sordo a la s úplica de consagre a Dios, a n tes que el m u ndo
aquella que todo lo ha abandonado y pueda mancharme. Papacito, ¿ me ne
(' Pololear: e n aquella época s e traducía e n acep
que no tiene en su pobreza otro ser a tar que la cortejasen, le enviasen flores y le pasea gará el permiso para mayo ? Es verdad
quien recurrir? No, papacito. Dios es sen la cuadra) que falta poco, pero rogaré a Dios y a la
l OS
Sma. Virgen le den fuerzas para decir dad. Entre tanto pido a N . Señor y la Pablo había conocido a J u a n ita y les
me el ' s í ' q u e ha de hacerme feliz. U d . Sma. Virgen l e presten su socorro para contaba a l a s demás e m pleadas l a
ha dicho en repetidas ocasiones q u e hacer el sacrifici o ; ya que sin Ellos yo fama que h a b í a dejado a l l í , donde to
no negaría s u permiso, pues le d a r í a no h a b r í a ten i d o el suficiente valor dos decían por ella : " La señorita es
m u cho consuelo tener una h ija monja . para separa rme d e Ud. u na santa y va a ser monjita, por eso
" E l convento que he elegido está en " Reciba m uchos besos y abrazos de Dios la acompa ñ a " .
Los Andes. Es el que D ios me ha su hija que más l o q u i e re" (C. 73). -¿ Y c ó m o s a b e U d . q u e Dios la
designado, pues n u nca había conoci Juana acompa ña ?,- pregu ntó Ofelia algo ce
do ninguna carmelita; lo que le asegu losa .
rará a Ud. que nadie me ha metido la EN LA COCINA - ¿ N o supo lo de la carreta ?, " u n d í a
idea y que no obro por impresiones. m e dijo q u e fuéra mos a l pueblo de San
Dios l o ha q uerido. Que se cu mpla su Isabel Espinoza llegó a casa de los Javier a comprar hilo, nos fuimos con
adorable voluntad . Ferná ndez Solar a atend e r a Lucía, m i hermano M a n uel, q u i e n era el co
" Espero su contestación con a n sie- quien pronto tendría u n hijo. E n San chero, en el viaje nos i n vitaba a rezar el
1 06
cuadra. Don Miguel y doña Luc ía las
estaban esperando, y la patrona le dijo
a m i hermano : -Ma ñ u ngo, ¿ cómo no
te d iste cuenta antes?- La señorita
Juanita se rió y d ijo: " S i andando con
Dios no pasa nada".
·
Elvira Araya, a ntigua empleada de
don E ulogio, luego de doña Lucía y
ahora de doña Juanita Solar, le i nsistió
en que hablara más d e la señorita so
bre su estadía en San Pablo.
-Era muy caritativa y daba su propia
comida, cuando ven ía algún pobre don
M iguel le d ecía : " No h ijita, pide otro
plato en la cocin a " . Otro d ía le regaló
su melón a u n n iño. Tanto que le gusta
el melón le dije yo, y ¿ cómo lo rega la? y
me contestó : " Por amor al N i ño Jesús
y por hacer u n sacrificio" . La gente la
llamaba "la santita " . Ella andaba siem
pre del brazo del papá cuando se pa
seaba por los corredores de la casa.
Otra vez me dijo : "Chabela, enséña
me a lavar" . ¿ Pa ra qué desea que le
enseñe cuando usted tiene a su mamá
que le lava ? "Es porque más tarde voy
a tener que lavar mi ropa " . Por eso
pienso que va a ser monjita. Lo que
más me gustaba era su alegría, con
ella no se pasaban penas en San Pa
blo . 1
Ofelia, quien s i n saberlo con certeza,
pero sí sospechaba que se iría y muy
pronto a u n convento, comenzó a ha
blarles con aires de conocerla más que
nadie, nial que mal la había cuidado
desde los n ueve meses.
-A mí siempre m e han dicho que no
es como las demás n iñas. Desde pe
queña ella m isma se hacía sus cosas,
no dejaba que yo la lavara. Una vez que
iba a i r a ver a la Rebequita al colegio,
pues ella ya se había salido, yo le dije
que estaba muy bonita y que iba a
c a u s a r a d m i ra c i ó n . ¿ Sa b e n lo q u e
h izo? s e fue a s u dormitorio, s e cam
'
bió su abrigo y se puso el antiguo del
colegio y yo le dije que cómo pod ía i r
con ese viejo abrigo y todavía d e l co
legio, qué iban a pensar las compa
rosario en el trayecto de seis ki lóme Habitación que ñeras cuando la vieran as í y me con
ocupó Juanita en testó : " ¡ qué me importa ! , yo quiero
tros : tres de ida y tres de vuelta. I ba
San Enrique de
ta mbién la señorita Rebeca. A la vuel ser reconocida por Dios y no por el
Bucalemu, se
ta , saliendo de la l ínea del tren, senti conserva
m u ndo", y partió a s í y la vi regresar
mos u n ruido metál ico, y mi hermano exactamente igual. feliz.2
que gu iaba el coche pregu ntó : ¿ Qué -¿Te acuerdas Ofelia cuando hi ncada
pasa 7 Y la señorita Juan ita dijo que el nos pidió perdón a todos los sirvientes
coche siguiera no más porque se había antes de hacer su Primera Com unión ?
oscurecido y "andando con Dios no -preguntó E lvi ra-. Yo la tengo por san
pasa nada " . Y seguimos rezando el ta, desde que ten ía cuatro o cinco años
rosario. Al l legar al fundo nos bajamos permanecía en su dormitorio rezando
y el coche se tu m bó y la rueda salió d e rod illas.
disparada andando y and uvo hasta las (' Testimonio de Isabel Esplfwza Labarca)
-Hasta el d ía de hoy, -replicó Ofelia-.
puertas del potrero, más o menos una (2 Testúnonio de Ofelia Miranda) Ahora pasa más tiempo encerrada, su
1 07
rostro aparece encendido cuando sale Oratorio de San salga, y me reconvienen por no hacer
de su pieza. Mi niña es una santa que Enrique de lo. El mismo d ía que mandé la carta
Bucalemu.
cambió su almohada de lana por un todos se fueron contra m í ; mas aun
tosco madero, yo la sorprend í, pero no que esto sufra y m ucho más. ¿ se pue
lo cuenten. sólo lo hace de tanto q ue de compara r con el gran bien que dis
rer a N u estro Señor. 1 frutaré? Jesús, estoy feliz porque su
fro. Deseo sufrir más : pero no te pido
ESPE RA N D O otra cosa sino que se cumpla en mí tu
EL CONSENTIMIENTO divina vol u n tad" (D. 53).
"Creo no necesito rogarle a U d . , m i
q u e rida y respetada Madre, recen m u "TO DO LO HA
cho, especi a l mente el sá bado para ARREGLADO JESUS''
que se realice en mí la voluntad de La carta de respuesta aún no llegaba.
Dios( . . . ) , creo que por falta de oracio "Le escrib í a mi papá solicitando su Felizmente, e l d ía 3 de abril, doña
nes no quedará mi em presa. pues por permiso y no he obtenido respuesta Lucía recibió una de don M iguel l lena
todas pa rtes se elevarán plegarias por alguna. M i a l ma sufre lo indecible. Va a de tern u ra hacia J u a n ita diciéndole
esta intención. Tengo la firme convic llegar y tendré que salir a recibirlo, sin que creía que estaría obligado a dar el
ción que N u estro Señor me robará saber qué acog ida me d ispensará . permiso. pero lo pensaría.
para el siete de mayo. ¡ Qué fel icidad ! Tendré q u e sostener esa m i rada q u e El cuatro l legó su padre en la noche a
Apenas me conteste mi papá, le escri m e d i rigirá llena de tristeza y amarga conocer a su nieta y futura ahijada,
biré dándole la noticia"2 reconvención. O q u i zás tomará u na Luz. pero esquivaba a su hija, sin ha
3 de abri l : " Hoy ha nacido una sobn actitud ind iferente. ¡ O h, Jesús m ío, cerle la menor alusión al permiso. J ua
na. La he esperado con una a ngustia y qué cruel marti rio 1 Mas todo es por tu n ita pa rtiría el seis a Cunaco por una
u n temor i ndescriptibles. ¡ Qué grande amor. Si por Ti no fuera. jamás habría semana. S u desesperación era angus
es el poder que manifiesta Dios e n la tenido el suficiente valor para darle tiante, su papá la e l u d í a . Ella sólo reza
obra de la generación h umana 1 ¡ Qué esta pena. Mas siendo Tú, todo desa ba .
sabiduría que pasma al corazón y al parece. Don José Florencia Valdés Cuevas la
entendimiento que lo contempla ! " ( D. " M is hermanos están preocupados pasó a buscar en auto para llevársela a
52). porque no me gusta sal ir y q u ieren que su hacienda. E l isa y Herminia la espe-
1 08
raba n . J uanita con su maleta lista pidió "Ay, papacito, comprendo su pena " M i papacito l i ndo, que Dios mil ve
fuerza al Señor; tomó a su padre del porque yo tam bién la siento . . . Es de ces se lo pague. Es lo único que puedo
brazo y lo llevó a su dormitorio y entre masiado buena, demasiado angelical decirle, porque me faltan las palabras
lágrimas y súplicas le rogó su consenti para que pudiera permanecer en el para agradecerle tal como lo siento.
miento. Don Miguel sollozando -al fin mundo, tiene u n alma grande y noble y Sentía en ese momento la pena más
pronu nció el s í . "Si es ésa la volu ntad sólo puede aspira r a cosas mayores, grande de mi vida al ver que, por la vez
de Dios yo no me opongo a ella, pues cosas divi nas. primera era yo la causa de sus lágri
ha de ser tu felicida d " . "Co rto es en verdad el tiempo que ha mas. Y, sin emba rgo, tuve la fuerza
Juanita s e arrojó a sus pies su pl icán pasado entre nosotros, pero ha sido el necesaria para soportarlo. Dios, papa
dole perdón por la pena que le causa suficiente para que ella nos santificara cito m ío, es el que da la energ ía a
ba. " No tengo de qué perdonarte" . Le con su presencia pues en cada palabra nuestros corazones para hacer el sacri
dio su bendición y la abrazó afectuosa suya se revelaba su alma. Ya no estará ficio más costoso en esta vida. Tal es
mente. ju nto a nosotros, pero el pensamiento el que Ud. le va a ofrecer.
Casi al instante fue donde Rebeca y nos u n i rá y mientras U d . esté cansado "A pesar de la inmensa pena que lo
arrojándose a su cuello exclamó: " Es y fatigado por el continuo trabajo, o sus agobia, estoy seg u ra que sentirá en lo
toy feliz porque mi papá me ha dado el fuerzas estén abatidas por el s u f ri í ntimo de su alma la satisfacción más
perm iso". miento, u n h i m no continuo se elevará grande, al pensar que ya me ha dado a
Luego golpeó al dormitorio de su por Ud. y un alma generosa se estará Dios y que ha asegurado para siempre
mamá y abrazándola le contó lo suce ofreciendo por los suyos. Ella se va, se la fel icidad de su hija. S í ; no se inqu iete
dido. Doña Lucía, quien jamás había va para rogar por nosotros, para pedir a porque cree que no seré fel iz. En todo
dejado de secundarla, q uedó sumida Dios que nos colme con sus gracias. caso, si no lo soy, las puertas del con
en el dolor; era una realidad ; a hora "Ay, papacito querido, se le va una vento se abri rán de nuevo para m í ,
comenzaba su calvario. Faltaban trein hija, la mejor tal vez, pero le queda otra pero tendría que cambiar enteramen
ta d ías, la separación se acercaba. que será todo para Ud. Ciertamente te, pues desde chica he deseado abra
Rogó al Señor valor para aceptarla. Se que no tengo n i sus cual idades y atrac zar ese género de vida que, aunque es
iba lo mejor de ella, lo mejor de todo lo tivos ; que no soy ni tan abnegada, n i austero, considero que todo es poco
que había conocido ; se le escaparon tan virtuosa y útil como ella, pero trata para lo m ucho que le debemos a D ios.
de sus labios algunas palabra s : " E s la ré con mi buena voluntad de suplir Además, papacito, ¿ no considera Ud.
voluntad de Dios, no pod ía ser de otra· aquello que me falta y aunque ella es que por m ucho que u no se sacrifique
forma" . irreemplazable, haré lo posible por ha en esta vida, es nada en comparación
J uanita partió a Cunaco. I ntencional cer notar menos su ausencia. con la felicidad que disfrutaremos en la
mente había aceptado la invitación, "Ta mbién d ígaselo a mi pobre Lu eternidad? Cuán poco sacrificio, y una
preparaba a los suyos su alejamiento cho, que recuerde que tiene otra her eternidad de gozo.
definitivo. Era mejor que se acostum mana que también lo quiere y aunque "Ya se acercan los últi mos d ías que
braran de a poco. como es cierto es muy i nferior a la pasaremos j u ntos en la tierra . Pero
otra, tratará de llenar aquella insufi segu i ré viviendo en medio de todos
REB ECA, ciencia con cariño y amor. Que si antes por el pensamiento, rogando porque
UNA GRAN HERMANA éramos tres, ahora seremos dos, y todos nos encontremos reu nidos en el
Mi papacito q uerido : que el uno hará la felicidad del otro, cielo. Entonces qué pequeño nos pa
"Tal vez se extrañará que sólo ahora consolándose mutuamente . . . recerá todo lo de esta existencia pasa
le venga a escribir, pero aunque mu " ¡ Gracias ! , soy feliz porque m i her Jera .
chos eran IQs deseos de hacerlo antes mana lo es tam bién. "Adiós, papacito. Q u e la S m a . Virgen
no he podido. "Adiós, papacito, lo abraza con todo lo consuele. Que Ella me reemplace
" E l día que se fue la Juan ita a Cunaco su corazón su pobre h ija que desde cerca de Ud. Cuánto no daría por verlo
h u biera querido hablar personalmente este momento su ún ico deseo es feliz. Eso es lo que le voy a ped i r a N .
con U d . , pero las circu nstancias no me hacer feliz a sus padres para llenarles Señor, l o bendiga y l e d é su recompen
favorecieron, q u i ero que ésta sea la en cuanto esté de su parte el vacío que sa.
expresión de m i agradecimiento. les deja su hija angelica l . " Su " Lo abrazo y beso mil veces, y le
" G racias, papacito querido, gracias Rebeca repito de nuevo " Dios se lo pag u e " .
por su consentimiento, su palabra de Juana
aceptación me ha hecho feliz y ha sido REACCION "Allá cambian el nom bre y me llama
el gusto más g rande que pueda haber DE LUCHO ré Teresa de Jesús. ¿ Le gusta ?" (C.
dado a su pobre hija . No crea, papacito, Cu naco, 7 de abril de 1 9 1 9 78)
que no vislum bro su pesar y la g ran M i papacito tan q uerido: Don M iguel leía la carta en el corre
fuerza de vol u ntad que ha necesitado "Ayer me pa rece no le agradec í lo dor donde tantas veces se habían pa
para obrar a s í . Sólo Dios puede hacer bastante su generoso consentimien� seado abrazados. Lloraba inconsola
obrar de esta manera . . . Ella se va, pero to ; pero es por la pena i ntensa que blemente, su Juanita se iría para siem
se va con el g usto que le han compren sentía, la cual me i mpidió manifestarle p re . . Te n í a a l g o tan espec i a l . su
dido su ideal y que han sabido apreciar todo lo que por m i alma pasó en ese m i rada pasaba elevándola a l c i e l o ;
como es debido el estado que ha esco i nstante. ahora comprendía sus alejam ientos,
gido. Grande será el vacío que nos su generosidad . La h a b í a conocido
dejará, pero siqu iera podemos pensar poco, daba las gracias a Dios por ha
que no nos abandonará por u n hom (1 Testimonio de Ofelia Miranda)
berla tenido a su lado en el último
bre, sino por Dios. (2 C. 76 a la Madre Pf!ora de Los Andes) tiempo más de dos meses.
1 09
Lucho y M iguel lo sorprendieron a s í . me perfeccione con su amor, ¿ en mento todo el dolor de la separación.
Lucho de inmed iato leyó l a carta, n o cuentras que puede serme de nobles Te quiero como nu nca te he q uerido.
pod ía creerlo. Se enfureció contra su perspectivas? No. En Dios encuentro Pocos hermanos existirán tan u nidos
hermana y pensó en escri birle para todo lo que en las criaturas no encuen como nosotros dos. Sin emba rgo, te
hacerla retroceder. Don M iguel la de tro, porque son demasiado pequeñas d igo adiós. S í, Lucho de mi alma. Es
fendió y trató de calmarlo. M iguel nada para que puedan saciar las aspi racio preciso que te diga esta palabra tan
dijo, pidió la otra carta y sólo lloró . nes casi infinitas de mi alma. Me d i rá s : cruel por u n lado, pero no si se consi
Lucho, e n cambio, seg u ía enardecido, pero puedes a m a r a Dios viviendo e n dera cuánto dice : "A Dios", Lucho
l eyó también la primera carta y poco a medio de l o s tuyos. No, m i Lucho q ue q uerido, a l l í viviremos siempre u nidos.
poco se fue tranq u i l izando . . . transfor rido. N uestro Señor nada suyo reservó En Dios te doy eterna cita .
mando su i ra en sol lozos. Los tres para S í al amarme desde el madero de "Tu carta que hace poco recibí, cuan
abrazados l loraban. E ra la primera vez la cruz. Aun dejó su cielo, su d ivinidad do ésta tenía principiada, me ha hecho
que se producía una u nión tan íntima. la eclipsó, y ¿ yo me he de entregar a sufrir m ucho. M e acusas de falta de
Por la noche, Lucho le escribió a medias? ¿ Encontrarías generoso d e confianza, hermano el más q uerido. Si
Juanita, pero de una manera suave, m i pa rte reservarme a aquel los a q u i e yo te dijera que m uchas veces estuve
l l ena de tern u ra ; la i nstaba a reconsi nes estoy más ligada? ¿ Qué le ofrece a punto de decírtelo, no me creerás.
derar su posición. N o debía i rse. ría entonces? No. El amor que le ten Pero m e repri m ía por el temor de lo
" Oponerse a la vocación d e ella es go, Lucho q uerido, está por encima de mucho que ibas a sufrir y tem ía por tu
atajar un torrente" , fueron las palabras todo lo creado; y aun cuando pisotean salud. As í, perdóname no haya tenido
de su padre al verlo escri bir. do m i propio corazón, despedazado el valor de decírtelo, pero es por exce
por el dolor, al decirle ediós, no dejaré so de cariño.
CARTA A SU de decírselo, porque lo amo y con " Lucho, no sabes cuánto te agradez
HERMANO LUCHO locura. Si un hombrf.· es capaz de ena co tu cariño. Verdaderamente encuen
Cu naco, 1 4 de abril de 1 9 1 9 mora r a una mujer hasta el punto de tro que no lo merezco ; pero créeme
M i querido Lucho : dejarlo todo por ó l , ¿ no crees acaso que yo te quiero doblemente. Con deli
" Por mi mamá he sabido que ya no te que Dios es capaz de hacer i rresistible rio. F íjate que no sólo te dejo a ti, sino
es desconocido mi secreto. Perdóna su llamamiento? Cua ndo a Dios se también a los dos seres que idolatro:
me no haya tenido el valor d e confiár conoce ; cuando en el silencio de la a mi padre y a mi madre. Y, sin embar
telo antes ; pero sabía lo m ucho que te oración alumbra el alma con un rayo de go, los voy a dejar por Dios. Lo he
iba a i m presionar y q uería ahorrarte lo su hermosura infinita; cuando a l u m bra pensado m ucho y reflexionado y no
más posible la pena que ibas a sentir el entendimiento con su sabiduría y quiero volver atrás, porque siendo car
cuando estuvieras al corriente de todo. poderío; cuando i nfla m a la volu ntad melita rea lizaré todo el ideal de felici
"Si por u n instante pudieras penetrar con su bondad y misericord ia, se mira dad que me he forjado. Si me quedo en
en lo íntimo de m i pobre corazón y todo lo de la tierra con tristeza. Y el el m undo, no haría todo el bien que tú
presenciar la lucha horrible que experi alma, encadenada por las exigencias me pinta s ; porque la virtud es una
mento al dejar a los seres que idolatro, de su cuerpo, por las exigencias del planta cuya savia es la g racia de Dios.
me compadecerías. Mas Dios lo q uie ambiente social en que vive, se en Sin ella, la virtud perece. Y dime since
re y, aun cuando fuera necesario atra cuentra desterrada y suspira con ar ramente, ¿ c rees que Dios me la otor
vesar el fuego, no retrocedería; pues d ientes í mpetus por contemplar sin gará si yo no soy fiel en seg u i rl e ? No. Si
to que lo que con tantas ansias anhelo cesar ese horizonte infinito q ue, a me El me ha dado ya el va lor para sacrifi
no sólo me proporcionará la felicidad dida que se mira, se ensancha, sin carlo todo por su amor, yo no debo
en esta vida, sino la d e una eternidad. encontrar en D ios l í m ites jamás. dejar de ser generosa . Además, ¿ q u é
" Creo que tú, más que nadie, podrás " Lu c h o q u e rido, si s upieras tú la favor m á s grande que e l de la voca
comprender que existe en el alma una amarg u ra que encuentro en todo lo ció n ? Y después de tanto amor de
sed insaciable de felicidad. N o sé por que me rodea, no te asombraría que Dios para con una criatura m iserable,
qué, pero en mí la encuentro duplica buscara las paredes de u n convento ¿yo me quedaré en m i casa, en medio
da. Desde muy ch ica la he buscado, para vivir y pasar mi vida entera en esa de todos los que amo y de las comodi
mas en vano, porque en todas partes oración no interrumpida por el bullicio dades? Por un hombre a todo se re
sólo veo su sombra ; ¿Y ésa puede del mundo. N o puedes comprenderlo nu ncia, ¿y por Dios nada es aceptado?
satisfacerme ? No. Jamás -me pare por ahora, pero yo rogaré para que "Si tú, q uerido Lucho, me h ubieras
ce- me he dejado sed u c i r . Anhelo Dios se manifieste u n d ía a tu alma, visto casar con un joven bueno que no
amar, pero algo infinito, que ese ser como por su i nfinita bondad se mani hubiera tenido fortuna y me h u biera
que yo ame no varíe y sea el juguete fiesta a la m ía . Entonces verás que es llevado al campo lejos de todos Uds.,
de sus pasiones, de las circu nstancias i m p o s i b l e no s u f r i r h o rri b l e m e n te tú te habrías conformado. Y porque es
del tiempo y de la vida . Amar, s í ; pero cuando se encuentra el alma con obs por Dios, ¿tú te desesperas? ¿ Quién
al Ser inm utable, a Dios, quien me ha táculos que le impiden pasa r constan puede hacerme más feliz que Dios? En
amado i nfinitamente desde una eterni temente en esa contem plación amo El todo lo encuentro. Ahora dime, ¿ qué
dad. ¡ Qué abismo media entre ese rosa del Todo adorado. Viviendo en abismo insondable hay entre Dios To
amor puro, desinteresado e i nmuta medio de los m íos, esto es imposible. dopoderoso y la criatura ? Y El no se
ble, y el que me puede ofrecer un Las preocupaciones de la vida lo i mpi desdeña en descender hasta ella para
hombre ! ¿ Cómo amar a u n ser tan den, aunque se tenga la l i bertad más unirla a Sí y divinizarla. Y yo, ¿ h e des
l leno de m iserias y de flaquezas? ¿ Qué completa . deñar la mano del Todopoderoso, ·que
segu ridad puedo encontrar en ese co " Lucho tan q uerido, te hablo de cora en su gran bondad me tiende ? No,
razón ? U n i r mi alma a otro ser que no zón a corazón. En este i nstante experi- jamás. Nadie pod rá convencerme que
1 10
mi deber no es seg u i r a Dios sacrificán instante conj u ro a Dios para que me hogarte, corre a su presencia y la mira
dolo todo para pagarle su infinito amor mande antes la muerte a m í , para que da l lorosa de tu Madre que te d ice "no
como mejor pueda. Lo demás será del sacrificio brote para ti la luz y el hay dolor semejante a m i dolor" te
bajeza de mi parte. Creo que juzgarás amor hacia nuestra religión. confortará, poniendo en tu alma la gota
como yo. "Además, la que puso en m i alma el de consuelo que cae de su dolorido
"En cuanto a lo que me d ices que la germen de la vocación fue la Sma. corazón.
gloria de Dios no ganaría nada si todos Virgen. Y tú fuiste el que m e enseñas "Yo, desde mi solitaria celda, rogaré
entran en los conventos, te encuentro te a amar a esta tierna Madre, que por ti a esa Virgen casi idolatrada, para
razón. Pero debes agregar a esto que jamás ha sido en vano invocada por que se muestre como verdadera Ma
no todos los buenos son llamados por sus h ijos. Ella me amó y, no encontran d re con aquel hermano que tanto quie
Dios para ser religiosos. Hay almas do otro tesoro más grande que darme ro. Unidos por el pensam iento a q u í en
que les infunde el atractivo de la per en prueba de su singular protección, la tierra, nuestras almas hermanas se
fección, y las tales faltan si no se me dio el fruto bendito de sus entra encontrarán, después de esta existen
entregan a ellas. Es cierto que en el ñas, su Divino H ijo. ¿ Qué más me cia dolorosa, un d í a reunidas para
mundo se necesitan almas virtuosas, y pudo dar? siempre a l lá en el cielo. Entonces com
hoy más que nunca es de absoluta " Lucho, antes de partir, te dejo como prenderemos el mérito de la separa
necesidad el buen ejemplo; pero para sello de nuestra perpetua fraternidad ción en el desti e rro, q u e nos ha
permanecer en el m undo es indispen la estatua de la Sma. Virgen, que ha g ranjeado la com u n ión eterna allá en la
sable tener especial asistencia de sido m i compañera inseparable. Ella ha patria donde está la vida verdadera.
Dios. Yo me considero sin fuerzas para sido la confidente íntima desde los " Lucho, sólo me queda una cosa que
ello, porque El no m e lo pide. Pero más tiernos años de m i vida. Ella ha decirte. Si m e h ubiera enamorado de
mayor aún es la necesidad de a l mas escuchado la relación de mis aleg rías y un joven con quien creyera ser feliz y
que, entregadas completamente al tristezas. Ella ha confortado mi cora no h ubiera sido de tu agrado, no hubie
servicio de Dios, lo alaben incesante zón tantas veces abatido por el dolor. ra d udado un momento en sacrificar
mente por las inj u rias que en el m undo Lucho querido, te la dejo para que me por ti m i felicidad, porque te quiero
se le hace n ; almas que le amen y le reemplace cerca de ti. Háblale como lo demasiado. Pero no tratándose de un
hagan compa ñ ía para reparar el aban haces conmigo, de corazón a corazón. hombre, sino de Dios, y comprome
dono en que lo dejan los hombres; Cuando te sientas solo, como yo mu tiendo yo, no sólo la felicidad temporal
almas que rueguen y clamen perpe chas veces me he sentido, m írala y sino la eterna, no puedo volver sobre
tuamente por los crí menes de los pe verás que sonriendo te dice: "Tu Ma mis pasos. Pero perdóname toda la
cadores ; almas que se inmolen en el d re jamás te deja solo". Cuando, triste pena que con mi determi nación te he
si lencio, sin ninguna ostentación de y desolado, no h a l les con q uién desa- causado. Tú m e conoces y podrás
gloria, en el fondo de los claustros por comprender mejor que nadie el dolor
la humanidad deicida. S í , Lucho. La en que estoy sumergida, dolor tanto
ca rmelita da más gloria a Dios que más grande cuanto que veo que soy yo
cualquier apóstol. Santa Teresa, con la causa del sufrim iento de los seres
su oración, salvó más almas que San que tanto amo.
F rancisco Javier, y este apostolado lo " Déja m e d e c i rte por ú l t i m a vez
hizo desconociéndolo ella m isma. adiós. Se escapa de m i alma en un
" Me dices que las cualidades con Patio interior de
sollozo. Adiós, hermano m ío tan queri
que Dios me ha dotado las debo em San Enrique de do. Sé bueno. Llena tú, con el cariño
plear para su gloria. S í , como me dices, Bucalemu. hacia mis padres, el vacío que va a
es cierto que las tengo, ¿ cómo podré
darle mayor gloria a Dios, si no es
dándome enteramente a El y emplean
do d ía y noche mis facultades, tanto
intelectuales como morales, en cono
cerle y amarle? La hermosura no la
poseo, y si la poseyera, no d udaría en
ofrecérsela también, porque lo mejor y
lo más hermoso es lo que merece El.
" ¿ Podrás aborrecer tú la religión, a
Jesucristo, cuando es e l la, E l , q uienes
me proporcionan la felicidad en esta
vida y en la otra? i Qué desesperación
habría embargado m i corazón al en
contrar el vac ío, la nada de las criatu
ras, si no h u biera conocido otro Ser
capaz de saciarme y satisfacerme ! No,
jamás lo creeré, Lucho de mi alma,
porque sé que en tu alma las creencias
religiosas descansan sobre base sóli
da. Y si esto, por desgracia, l legara a
suceder, yo te lo digo que en este
lll
dejar en sus corazones la ofrenda de 'cular Victoria Prieto, fundada por doña Sólo Dios sabía que no llegaría a usar
una h ija que, aunque poco vale, es al 1Juana Solar de Dom ínguez. Juanita la n unca el velo negro.
fin un pedazo de sus almas. Amalos, y lhabía recomendado.
evítales todo sufri m i ento . Sé bueno As istía a Lou rdes m uy tem prano, SU SOBRI NA
también con m i q uerida Rebeca . ¡ Po otras veces iba a San Ignacio o a San LUZ
brecita ! ¡ Cuá nto siento dejarla aban Lázaro. En los templos, la joven, per
Ped ía a Isabel que le prestara a Luce
donada en las l uchas de la vida ! Aun manecía un par de horas o más, pues
cita y Juanita la mimaba, besándola
que no abandonada, porq ue siem pre la en su casa era imposible retirarse a
con ternura, siendo esos los momen
a c o m pa ñ a ré con m i s o ra c i o n e s . orar por las innumerables am igas que
tos más felices de la jornada, pues se
Acompáñense ambos y ayúdense mu llegaban a ve rla. Sólo le q uedaba la
olvidaba del dolor que reinaba en su
tuamente en el camino del bien. noche aunque se acostaba agotada. fa milia.
" Lucho querido, ¡ adiós ! Ten corazón Maria Luisa G uzmán tuvo que alejar
Lucía aún permanecía en cam a ; por
generoso y ofréceme a tu Dios y a la se y Juan ita antes de irse le entregó u n
su estado delicado habían decidido ca
Sma. Virgen. Ellos van a hacer la felici recuerdo : " Lucha, y o soy pobre, n o
llar su partida al Carmelo. Era la única
dad de tu pobre hermana. Lo bueno y tengo otra cosa que deja rle " . E ra u n
de sus hermanos que nada sab í a ; su
lo hermoso siempre cuesta lágrimas. pequeño crucifijo. 1
ma rido no se atrevía a com unicá rselo.
La vida que abrazaré tiene estas cuali La madre priora l e aconsejó a doña
"Tenía sólo u nos d ías m i h ijita, cuan
dades, pero se compra con sangre del Lucía que fuera al Convento del Car
do encontrándome con ella princi pió a
corazón. Dios te prem iará, porque nun men Alto para conseg u i rse un hábito
habla rme sobre la gran misión de la
ca se deja vencer en generosidad. So de carmelita y con éste retratar a su
madre, de sus sacrificios y del amor a
bre todo piensa que esta vida es tan hija. Le prestaron uno que pertenecía a
sus h ijos. Lo expresaba en tales térmi
corta ; ya sabes que esta vida no es la la Madre Carmen de San Francisco
nos que quedé pensando que si la
vida. Javier, hermana de Juana B runer Prie
Juanita se casaba algún d ía, seria una
"A Dios, hermano q uerido. Te abraza to, casi tan alta como J uanita. Salió a
madre perfecta, pues era imposible un
y besa tu Juana que muy luego se fotog rafiarse con un vestido verde nilo
conocimiento más claro de sus debe
llamará Teresa de Jesús" ( C . 81 ) . y con su largo pelo tomado.
res. Jamás ni por un momento se m e
Su mamá le pidió que posara primero
pasó por la i maginación su entrada al
PREPARATIVOS con su traje de seglar. Ella no quería,
Carmelo. Todos, por m i estado, habían
sólo pensaba en ponerse el hábito;
guardado u n secreto absoluto y cuan
Doña Lucía le escribía a la priora el 1 9 pero l e rogó que lo h iciese pues ten ía
do diez d ías antes de su entrada lo
d e abri l : escasas fotos de ella. En su afán de
supe por una indiscreción de mi mari
" Estoy preocupada con l a s cosas eclipsarse, evitaba aparecer. Juanita
do, cre í volverme loca, la quería con
para tenerlas listas el siete, d ía que accedió. Luego fue retratada con el
toda mi alma".3
debe entrar m i Juanita a su q uerido hábito; su emoción era tan grande que
Carmelo. Ojalá me dijera la hora de la no la pod ía contener. Llevaba u n cruci CARTA A
entrada para arreg lar nuestro viaje para fijo del Carmen Alto y con él posó. Se SU PADRE
ese d í a o si será mejor el d ía anterior a i mpresionó por el peso del sayal, el
la entrada. velo negro y la capa blanca. Pesaban Santiago, 1 8 de abril de 1 9 1 9
"Ta mbién quisiera saber si el retrato al rededor de ocho a nueve ki los. Lo M i querido papacito:
de carmelita se hace antes de entrar y debía usar invierno y verano 2 Mayor "Aunque no he recibido contesta
cómo me fuera posible conseg u i r el gloria le daría al Señor. ción alguna de la carta que anterior
hábito para dicho retrato, pues será un Le llegaron las fotog raf ías y las mos mente le escri b í , he q uerido ponerle
pequeño recuerdo exterior de mi hiji traba fel i z : "Parezco bien a q u í , Dios siquiera unas letras porque tengo an
ta ; que en cuanto al retrato moral lo q u iere que sea religiosa " , se refería a sias de saber de Ud. y cómo le ha ido
tengo demasiado escu lpido en mi po las dos que aparec ía con hábito. " E n en la cosecha.
bre corazón( . . . ) esta otra [ d e seglar] parezco mona con " Nosotros nos vin imos el martes de
" M ucho le pido a Nuestro Señor por estos crespos" . Cunaco, donde pasé u nos d ías muy
todos para que nos dé fuerzas para Alabaron m ucho l a q u e aparec ía d e agradables, gracias al cariño excesivo
hacer el sacrificio. Lucho, le aseg u ro frente con e l hábito. E l velo negro im de cada uno de los miembros de esa
que parte el alma verlo. Hoy llegó del presionó a su hermana. J uanita le ex querida fam i l i a . ¡ Cuánto me gustaría
fu ndo y junto con ver a la Juanita se pl icó que primero debía usar como i rlo a acompañar u nos d ías para gozar
abrazó de ella sollozando sin decir pala postulante el velo de lienzo blanco que siquiera por poco tiempo de U d . , m i
bra y cada vez que la mira se le corren se estaba haciendo e n casa, l u ego papacito tan querido, y poderle prodi
las lágrimas" . como novicia debí a n ponerle otro velo gar mis últimos cu idados y cariños !
Dolores Gómez Ossandón, la costu diferente, pero también blanco y · por " No se imagina lo que le agradezco
rera de doña Lucía, le hacía -en casa último ven ía el negro cua ndo se profe cada d ía más su consenti miento. M e
el vestido de postulante; éste consis saba como carmelita. ha hecho feliz con él. L e aseg u ro, pa
tía en una falda larga café con u na pacito, que todo lo que sufro al pensa r
blusa de la m i sma tela y u n a esclavina, en la separación lo ofrezco por U d . ,
para ser colocada encima. El velo blan para que D i o s le dé valor para realizar e l
co y la ropa interior se la confeccionó sacrificio. Hoy, sobre todo, Viernes
Juanita ayudada por María Luisa G uz (1 Tescimonio de Maria Lwsa Guzmán Ramirez)
(2 Acrualmenre usan uno grueso para el invierno y
Santo, le ped í a la Sma. Virgen le diera
mán Ram í rez, profesora de Ignacio. ocro delgado para el verano) un poco de su valor y fortaleza.
Pronto se iría a dirigir la Escuela Parti- (3 Tesrimonio de Lucia Fernández de Huneeus) "En esto he conocido más que n unca
1 13
su generoso corazón y lo desinteresa " ¡ C uánto me habría gu stado vivi r y E l lo ve, me lo tendrá en cuenta.
do que es. ¡ Cuántos son los padres siem pre a su lado acompañándolo, y " M i q uerida h ijita, supieras el bien
que, sólo m i rando sus intereses y por ser más tarde en su vejez su apoyo y tan g rande que me hacen tus cartas,
evitarse el dolor de la separación, sa compañera i nsepa rable ! Pero ya que no sólo a hora, sino antes de tu resolu
crifican la felicidad de sus h ijas, rete Dios ha determinado otra cosa, confor ción, porque ve ía tanto cariño y ternura
niéndolas a su lado ! Mas U d . , mi papa mémonos, que yo le aseguro no ten en ellas que me han dado n ueva vida y
cito querido, sabe q uerer con verdade drá otra h ija que lo quiera tanto y que ansias de trabajar para tus hermanos, y
ro cari ño. Jamás he de olvida r su siempre lo rodee con sus oraciones. si Dios me oye mis súplicas y las tuyas
generosidad. Dios pagará con creces "Adiós, papacito. Déle u n abrazo a podré sal i r al fin de esta triste situación
lo que U d . con tanto amor y presteza le Lucho a quien escri b í . Y si está allá y espero poder darles a mis h ijos y a tu
ha ofrecido. Miguel, déle otro. Y Ud. reciba de mi mamá mejores comodidades.
"Ya me falta muy poco que estar mamá y hermanos un abrazo, j u nto " Feliz tú mil veces, mi hijita, que te
entre los m íos. Le aseguro que siento con mis cariños y besos" (C. 85). consideras feliz y sientes esa paz del
en mi corazón sentim ientos tan opues alma que tan pocos pueden sentirla y
tos, que me es imposible describir. RESPU ESTA que ha h u ido de m í tanto tiempo y sólo
¡ Cuánto sufro por u n lado a l ver que DE DON MIGUEL disfruto algo de ella desde las vacacio
soy la causa del sufrim iento de los Mi querida h ijita : nes que pasamos j untos en la intimi
demás ! Y, sin embargo, no q uisiera " H e recibido tus dos cartas que te las dad, sin la presencia de extraños. Toda
retardar un d ías más mi despedida. agradezco tanto, aun cuando me ha mi vida recordaré con intensa satisfac
Además que ya me esperan, en Los cen tanto sufrir al pensar que la que ción esos d ías de la misión y el bien tan
Andes, el 7 de mayo, y ya no puedo escribe en esa forma que me llega al grande que h icieron predicando con la
reta rdarlo. S i e nto también una paz, alma, se va a separar de mí para siem palabra y ejemplo; cuántas bendicio
una felicidad al pensar que dentro de pre. Pero el sacrificio está hecho y se nes he visto para ustedes casi todos
poco seré toda para Dios. Sólo los que lo he ofrecido a Dios para que me los d ías, he notado un cambio radical
han pasado por estas circu nstancias perdone lo que lo haya ofendido en mi en toda la gente de los a l rededores y
pueden comprender esto. vida y como es tan grande mi sacrificio ahora que voy a dejarlos siento una
1 14
pena muy grande por estos pobres ; a triunfaremos a l fin, si ésa es la volun dad. La prueba más grande de ello es
pesar que este fundo me ha tratado tad de Dios. que estaba escrito en su mayor parte
tan mal. " Lo que más me hace sufrir, mi h ijita, con lápiz y sólo ten ía algunas hojas con
" Desde hace u n mes, más o menos, es no poder estar a tu lado estos ú lti tinta. Tampoco se trataba de un cua
noto que casi todos mis asu ntos, algu mos d ías porque será lo más d u ro para derno grueso e importante como po
nos de ellos casi sin arreglos, se han mí y no podré moverme tan l uego dría pensarse . Su dia rio estaba espa r
solucionado muy bien y esto creo atri porque me encontraré a q u í hasta des cido en cinco 1 diferentes cuadernil los,
buirlo a ti, mi hijita, a tus ruegos a la pués del pri mero y es este sacrificio el cuadernos y libretas pequeñas, a lgu
Santísima Virgen, la cual jamás me ha que he ofrecido a Dios más que tantos nos con pág inas en blanco y otros con
desamparado, Ella es mi único consue otros. hojas de menos y con un comprensi
lo en las noches interm inables de m i "Sal udos para todos y un beso y ble desorden.
triste y solitaria vida y si no h ubiera abrazo para la pobre Rebeca y para ti Era lógico, no escrib ía para nadie,
sido por esa fe inquebrantable en Ella, un m illón de tu papá que no te olvida sólo lo hacía para estampar los esta
�staría ya lejos, muy lejos . . . , pero Ella un i n stante." dos de su a l m a ; ocasionalmente ha
me ha salvado y me salvará siempre M iguel blaba sobre acontecimientos que no
:Je esas ideas, pero, a veces, Dios me San Pablo, 22 abril 1 9 1 9. estuviesen relacionados con el Señor.
perdone, s ie nto una desesperación Abandonaba -en general- el diario en
tan grande y me encuentro tan solo en TEME N O vacaciones y pasaba d ías y hasta me
el m u ndo, sin esos afectos ínti mos, DESPEDIRSE D E S U PAPA ses sin escri bir.
sin tener a quien abrirle este corazón " Le aseguro, me siento orgul losa de Antes de partir al monasterio deseó
sediento de cariño y sediento siempre tener un padr-e como el que Dios me quemarlos, pero su mamá y Rebeca se
de esas afecciones sinceras, que, por ha dado. Doy gracias mil veces al cielo los pidieron como recuerdo. No de
desgracia hoy d ía son tan raras. y este de ser su h ija. ¡ Cuánto le agradezco su mostró n i ngún interés por dejárselos :
corazón que se consideraba feliz por generoso consentimiento y todos los " Es preciso que cuando me encierre
haber encontrado otro que lo com senti m ientos que m e expresa en su en el Carmelo, mueran todos estos
prend ía y palpitaba al u n ísono con él, carta 1 Verdaderamente gocé con ella. recuerdos del destierro para no vivir
se ve ahora triste y solitario y se verá " Lo único que le pido es que se sino la vida escondida en Cristo. Mi
hoy más triste y solitario porque ese venga pronto, antes de i rme, pues mamá y la Rebeca me los han pedido,
otro corazón ya no le pertenecerá o sería la pena más grande si tuviera que pero son cosas tan í ntimas del a l ma
mejor dicho no podrá comunicarse con ren unciar a abrazarlo y besa rlo por ú l que a nadie, a n i nguna criatura, le es
·
él sino con el pensamiento, pero como tima vez . Le aseg u ro que sólo la idea permitido penetrar" ( D . 52).
el amor que los une es tan grande, de que no se venga me produce una Doña Lucía l e siguió insistiendo y
perdura rá a través de las rejas y podrán pena tan intensa, que l l ega a convertir Juan ita lo consultó con el Padre Fal
com u nicarse con el pensamiento no se en desfallecimiento f ísico. Papacito gueras y por carta con el Padre Blanch .
che y d ía, s í , mi querida h ijita, en este lindo, venga por caridad. No puedo El primero la autorizó para dejárselos a
momento las lágrimas nublan mis ojos resignarme a no darl e m i ú ltimo beso y su madre, y el Padre José B lanch le
y apenas puedo escribirte, pero es en cariño. Acuérdese q u e lo quiero con escribió : "Verdaderamente me ha he
la noche, triste como mi corazón, que locura. No puedo creer que Dios quiera cho pensar lo que me dice, que le
puedo escribirte y ésta es aún más someterme a esta horri b l e pru eba ; piden sus cuadernitos de apu ntes. es
triste porque a menaza seg u i r l loviendo pero en fin, que se cu mpla su adorable pirituales. Desde l uego a la Rebeca no
y me perjudicará tanto si llueve, pero voluntad. se los dé . . . ¿ Qué le d i ré de darlos a su
conf ío en Dios me l ibrará. " M i medalla de oro -que jamás se ha mamá/ Yo creo que los favores de
" N o creas por u n momento, mi q ueri separado de mí salvo cuando se la Dios rio conviene manifestarlos a los
da h ijita, que esté a rrepentido de ha presté a Ud.- se la he reservado, para parientes, y sí sólo al representante de
berte dado mi consentimiento, m uy al que la conserve como un recuerdo de Dios, en genera l . Para obra r de otro
contra ri o ; porque creo que las plega su hija su vida entera. Es muy milagro modo es menester asegura rse antes
rias de un alma tan pura como la tuya sa. Siem pre que la he besado pidién de que tal es la voluntad de Dios. Por
serán oídas por Dios y e l las me acom dole a la Sma. Virgen alguna gracia. me otra parte su mamá es acreedora que
pañarán el resto de mi vida y serán m i la ha concedido" (C. 91 1 o de mayo). U d . la complazca en lo que pueda sin
mejor talismán para preservarme d e disgustar a Dios. Para esto le propon
m uchos peligros y no olvides jamás SU DIARIO go una cosa -no se la mando ni se la
que m i pensam i ento te acompañará impongo- y es que Ud. me envíe a m í
noche y día como ha sido muy raro que Juanita escribía muy bien y más aún esos cuadernitos y yo rasparé e n ellos
alguna noche no haya pedido yo por considerando sus años ; en e l colegio y cortaré todo lo que no deba leer o
ustedes y que Dios me mande todas obtuvo en varias oportun idades pre saber su mamá, y dejaré lo demás que
las pruebas y sufrimientos y las aparte mios l iterarios. Sin emba rgo, en su ordinariamente es com ú n en los apun
de ustedes. diario aparec ían deficiencias en la re tes espi rituales. Y así su mamá tendrá
" No te canses, m i hijita, de seguir dacción ; nada de extraño puesto que un consuelo . . . Si su mamá acepta lo
pidiendo más y más por tu pobre papá jamás i ntentó dejarlo para la posteri- dicho sobre los cuadern itos (que s í
para que pueda a rreglar sus cosas y aceptará) se los entrega con esta con
pode r descansar s u s últimos años; dición, y si no, échelos al fuego . "
g rande es la l ucha que me espera, Juan ita se l o s entregó a doña Lucía
pero tú con tus oraciones y yo con el (' En el convento comenzará a escf!bir otra libreta, para que los enviara al Padre B lanch .
esfu erzo de m i vol u ntad de acero, pero sólo ocupará 26 páginas) Pero ella no se decidió a mandárselos.
115
go cómo agradecerte todo lo q u e has allá con la g racia de Dios nos veremos ;
hecho por m í , créeme J u a n ita, tú me es tan corta la vida, pronto nos vere
has dado a conocer cuán bueno es mos, ad iós, s í , adiós, llega rá un d í a en
Jesús, cuán senci l l o . El es n uestro que no nos volveremos a separar.
más querido a m igo. No tengo cómo "Adiós, m i Teresita de J esús.
pagarte sino con mis pobres oracio "Tu pobre a m iga E lena" (Salas
nes, cuenta siempre con ellas . González)
" Como tú me d ices en la carta he
ofrecido ya varias veces el sacrificio a ¡ADIOS A
Dios, el sacrificio que se me presenta, SU COLEGIO!
hay momentos que me siento desfa El j ueves primero de mayo se fue a
llecer al pensar en tan triste sepa ra desped i r de las religiosas de su cole
ción, mas pronto me acuerdo de tu gio. La Madre Izquierdo la esperaba
consejo y se lo ofrezco a Dios para que con emoción, Rebeca le había avisado.
ayude a Rebeca a soportarlo, pues si Recordaba la " excelente influencia
para mí es tan doloroso, ¡ cómo no lo que había ejercido entre las mayores
será para e l la 1 Pobrecita . Pondré cuan con su bondad y sus palabras siempre
to esté de mi parte para consolarla, oportunas, al mismo tiempo que, ha
para ayudarla, haciéndole ver que s i el ciéndose 'toda para todas' se pon ía al
ser que tanto la quería ya no está a su nivel de las más chiq uitas jugando con
lado para edifica rla con sus ejemplos y e l l a s . . Había dejado u n perfume de
para rodearla de s u s caricias. Queda edificaci ó n ; excelente a l u mna y fervo
u n a persona q u e la ama también gran rosa hija de M a r í a ; modelo para sus
demente y cuyo ú n ico deseo es hacer compañeras, una ayuda para el cumpli
el oficio de hermana cerca de ella, miento del deber, un apoyo para las
aunque es tan indigna, pero confío en debilidades de las otras" 1 . Le había
la gracia de Dios y en el auxilio de su pregu ntado hacía menos de u n año si
Madre Doliente. amaba a Jesucristo. A J u a n ita se le
"Teresita, tú no me olvides, pide mu ilum inó la cara. -¿ No me contesta con
cho por m í , no sabes cuánto lo necesi toda s u a l m a ? . "Sería un monstruo si
to, q u isiera Dios en su bondad infi nita no lo amara " . ¡ Y cómo lo amaba ! El
concederme un beneficio semejante miércoles se entregaría para siempre
a l tuyo, es todo mi a n helo, mi idea l , mi a El.
todo. Rodeada por sus q ueridas madres,
Rebeca con
Lucecita. "Yo por mi parte jamás te dejaré en el les pidió que la encomendasen en sus
olvido, por el contrario, al encontrarme oraciones. La Madre Alaysa le pregun
en circunstancias dif íciles, a l hallarme tó bromeando que para q u é había es
"Yo hasta la fecha [ju lio 1 9 1 9] no he en medio de los sed uctores peligros, tudiado con tanto afán el año pasado si
leído nada de él, pues n o sé si estoy recordaré que hay u n a l ma que vela sabía q u e se iba a retirar después del
a u torizada para e l l o ; pero no querría por s u amiga a l pie del altar y de que primer semestre. H a b í a sido una de
q u e se cortaran o quemara n esas pági ella gusta encantos i n decibles, d u lzu sus mejores alumnas, "gozaba espe
ras s i n fin q u e dejan muy atrás aquellas cialmente con los ramos que ponen el
nas q u e uno no sabe los designios de
N uestro Señor. " -Escribirá s u madre. que el m u ndo ofrece. ¿ No es así, Tere alma en contacto d i recto con la verdad
No lo leyó ni ella ni nadie. Cuando s u sita ? y la belleza. Sus pregu ntas en fi losofía
hija muera -podrá hacerlo- c o n el per " Cada vez que a mis o ídos l legan los eran hijas de la reflexión y s u trabajo,
miso del sacerdote. acordes del " C l a ro de Luna " , de Bee siempre serio. Vibraba con lo bello, era
Su diario se l ibrará del fuego y de la thoven, recuerdo aquellos fel ices d ías un ser que había entrevisto el ideal. U n
censura del Padre B l a nc h . Serán los en que juntas l o tocába mos, una en a l m a e s c o g i d a y c o m p l e t a m e n te
designios de D ios. piano y otra en a rmonio, y a l recordar orientada hacia las cosas de Arriba" . 2
las circunstancias en que fue com L a Madre R íos, q u i e n pronto partiría
AMISTAD puesta esta pieza, que como tú la de a Valpara í so, le rememoró la fiesta que
bes saber, el deseo del artista fue dar a habían celebrado hacía un par de a ños
3 de mayo de 1 9 1 9 . conocer a una cieguecita lo q u e era en el colegio, Juan ita había sido esco
Mi idolatrada Teresita de J e s ú s : una noche de l u n a ; viene a mi mente gida para representar a la Santísima
" M ucho te agradec í tu cartita : ¡ Cuán esta comparación, tú eras la cieguecita Virgen. Todas la a lababan diciéndole
buena eres, has q uitado horas de sue y las melodías q ue toca s u Amado te que había hecho m uy bien su papel y
ño para dedicarlas a hablar con una tan han hecho gustar de una noche de que estaba muy hermosa y la rel igiosa
i ndigna a miga ! l u na, de una noche sin nubes, te ha después d e la actuación le había di
" E l pensam iento de tu próxima parti hecho conocer sus d u l z u ras, se da a cho : -¿ Espero, hijita, que Ud. no habrá
da me persigue d ía y noche. ¡ O h , cuán beber en el manantial de s u s del icias. perdido su tiempo d u ra nte la represen
bueno h.a sido Dios para conm igo, q u é "Juanita, una vez más, no me olvides taci ó n ? ¿ Recuerda lo que me respon
i n menso beneficio me ha h e c h o a l dar en tus oraciones, ad iós, m i Teresita, d i ó ? , yo les voy a contestar por ella .
me un á ngel por a m iga 1 , cuánto siento pueda ser que te vuelva a ver otra vez "Oh, no, M a d re, estuve hablando con
no haberte aprovechado más. No ten- en esta tie rra o sino, hasta el cielo, s í, El" 3
1 16
-¿ Se acuerda de cierto sermón en la Dios sepa que el cáliz que a p u ro es a l ej a rse. Le dio su bendición y ella lo
fiesta de nuestra M ad re Fu ndadora, m uy amargo. E n fin, me parece que yo encomendó a l a Santísima Virgen.
cuando el Padre Vi llalobos habló que nada hago porque la gracia de Dios es Ten ía razón e l Padre J u lián Cea en su
se debía gana r m uchas a l mas para el i nmensa. E l es el que o b ra todo" .s ca rta en la que le decía que al apartarse
corazón de Jesús, y usted, pequeñita, Debía soportar otro sufrimiento. S u de los suyos iba a ser terrible, pero
no se conten ía de d icha por lo o ído y padre llegó en la tarde d e l domingo " Dios da una gracia particular ju nto
me dij o : " S i es necesario sufr'ir, sufri cuatro. Para evitar las despedidas la con la vocación : el valor pa ra sobrepo
ré, yo me i n mo l a ré ; daría todo m i ser a bandonaría a l día subsigu iente. La n e rse a lo que la naturaleza reclam a " .
por u n a sola a l ma " -E ra la Madre Du corta permanencia de don M iguel se Y t a m b i é n l a t e n í a e l Pad re José
Bose, quien hacía sonroja r ahora a su tradujo sólo en tormentos. J u a nita le Blanch a l escribirle : "su papá harto
a l u m na 4 suplica ba a l Señor que lo consolara y al sufre al da rle el permiso para esta
La Madre Izqu ierdo les contó otra mismo tiempo que le diera energ ía a separación y no podemos exig i rle que
a nécdota : " U n d ía J u anita ten ía q u e i r ella para no flaquear. la presenci e " .
a l dentista y quería lleva r un libro para La h u mildad era la verdad, reconocía
aprovechar de estu d i a r y entonces me que su valor prove n ía de Jesús . . . Esta " E NAMORATE
preguntó si no sería una injusticia lle ba dispuesta a traspasar todas las ba DE DIO_�"
va rlo ya que iba a tener más tiempo rreras con heroica fortaleza en esos El l unes cinco sus amigas habían ido
q u e l a s demás a l u m nas pa ra estu angustiantes momentos. E ra El quien a despedirse, le habían pedido con
diar".5 la impulsa ba, era E l quien la l lama ba . anticipación que les reserva ra ese d í a .
-E l deber ante todo, el deber s iem U n verdadero m a rtirio f u e la última Acompañada por su madre y p o r Re
pre,- contestaron casi a l un ísono las cena -j unto a su padre- para la familia. beca, acudió temprano a la gruta de
religiosas j unto a J u a n ita . Reinaba la tristeza . Juan ita se sentó a Lourdes. Después del a l m u e rzo. llega
Les rog6 por segunda vez que no la su lado. Procuraban mantener sereni ron Carmen de Castro, María Josefi na
olvidara n en sus oraciones. E ra n tan dad i ntentando enta b l a r alguna con e I nés Salas, Amelía M ontt, Clara U r
buenas y tan sa ntas que Dios las escu versación. A nadie le sa l ía la voz. Siem zúa, G raciela M ontes, Elena e Isabel
charía. pre había deseado ecl ipsarse, pasar M a rgarita Salas, Anne M a rie de G rand
Cada religiosa la abrazó con cariño y desapercibida y era ella el motivo de bourg, las hermanas Lyon, las mell izas
nobleza . Sabían que era la mejor de tanta pena . M i g u e l , el que solía hacer Vial Echenique, y muchas más. Para
todas, el Señor la había l lamado a l les re í r con sus aventuras . . . com í a en cada una tuvo u na palabra ca riñosa, un
Ca rmelo y no a su Congregación ; lo s i lencio. La madre, la que constante recuerdo persona l ; les dejaba una es
esencia l para ellas es que había escu mente h a b í a a poyado su decisión, tampa, un pequeño crucifijo o un ange
chado el l lamado, no importaba dónde, mante n ía una discreta calma exterior. lito.
ten ían l a satisfacción que en algo ha Don M iguel, Lucho y Rebeca llora ba n . La abrazaban llorando, pero ella, se
b ía n contribuido en su formación y era No pod ía derram a r lágrimas . . . era e l mante n í a t ra n q u i l a . A l g u n a s h a b í a n
muy cierto . regalo q u e le h a b í a ofrecido a l Señor. conseg u ido permiso para i r a dejarla a
Con su fervor habitual se despidió: Al menos, Ignacio estaba d u rm ien la Estación Central, y otras -incluso- a
" Pidan para q u e no las vuelva a ver do. Los Andes; las q u e a ú n estaban en el
hasta el cielo".s
Lucía, aún g u a rdaba cama, c o m í a colegio se afligieron porq u e les im pe
U LTI MOS c o n su m a rido en el dormitorio igno dirían salir.
DIAS ra ndo la fecha de su partida. Juan ita Carmen de Castro no q ueda separar
debía marcharse s i n despedi rse de su se de J u a n ita. Fue la ú ltima en i rse; era
"Todos estos d ías son de m ucho
hermana mayor ; el médico les había su mejor am iga, la había conocido en
a l boroto. Sin embargo, el a l boroto no
aconsejado evitarle cualquier impre el Exte rnado, Carmen era a l u mna n u e
entra a la celda de mi alma" 7
" Este tiempo es terri ble, pues no veo sión. Desde q u e se enteró de q u e se va ; no pod ía olvidar el primer d ía de
sino lágrimas donde qu iera q u e m i re. i ría a Los Andes, cada vez que entraba clases y su ti m idez :
Mas siento u n a energía y valor tan J u a n ita a su cuarto, sol lozaba. Evitaba "Tú te acercaste siendo yo casi dos
g randes dentro de mi a l ma, como me verla, no quería ser la causa de su años mayor que tú y me d ijiste ¿ cómo
es i mposible describirle. Dios pone in aflicción ; pero serían los momentos te va?, yo voy a ser tu a miga, vas a ir a
sensible mi corazón ante esas lágri finales con Lucía y su q u e rida sobrina, mi casa y en lo que pueda te voy a
m a s c u a n d o e stoy d e l a nte d e los la que amó desde el primer i n stante. ayudar. Eres ta n buena Juan ita, me
E l a b razo con su padre, en la madru enseñaste tantas cosas, me mostras
m íos. Mas u n a vez sola, siento q u e mi
a l ma se despedaza de dolor y la lucha gada siguiente, parecía interminable. te el camino de Dios. "
más horrible se apodera de ella. ¡ Qué Lloraba como u n n i ño, no se deci d ía a " Enamórate de Dios, es lo ú n ico que
dudas e incertidumbres, qué cobar va l e " . Carmen a brazá n d o l a l e dijo :
d ía s ! En fin, las miserias que hay en el "Juanita, te echa ré de menos . "
fondo de este pobre corazón pa rece "Te voy a querer en el cielo lo m ismo
(' Testilnonio de la Madre Izquierdo)
que subieran en oleaje aterrador. En (2 Testimonio de la Madre Alaysa) que te qu iero en la tierra . " -Adiós J ua
tonces gimo, clamo a N uestro Señor (3 Testimomo de la Madre Rfos) nita, nos encontramos en la estación,
que acuda a socorrerme porq u e perez (4 Testimomo de fa Madre Du Base) te i ré a dejar con Elena y . . . " Ca rmen,
(5 Testimonio de la fvfadre Izquierdo)
co, y El siempre me tiende su mano (6 Testimonio de la Madre Izquierdo. Recordar no nos veremos hasta el cielo" .s
divina para que no sucumba. que estas religiosas eran de claustro) N u nca más se vieron . La volu ntad de
"No q u iero l lorar, porque encuentro (7 Carta 92 a la pnora de Los Andes) Dios era otra . Carmen no la i r ía a dejar.
(B Carta 88 al Padre Colom)
que el sacrificio regado con lágrimas Se enamora rá de E l -como J u a nita- y
(9 Testimomo de su amiga Carmen de Castro
no es sacrificio. Es necesa rio que sólo Ortúzar) entrará al Convento de Los Andes con
1 17
el nombre de Carmen Teresa del Niño comprender lo mucho que he l lorado m i ento s e r ía u na verdadera revo l u
Jesús ... después de la muerte de su yo por ti, me oi rías todo lo que mi alma ción. " La mayor revol ución es la del
amiga. te querr ía decir. Pero q u i zás no q ue Señor; hacer que e l hombre sea cada
rrás o í r los consejos de una monja. S í ; vez más h u mano, acercándolo a E l " 2
" M I Q U E R I DO monja seré, pero siempre tendré cora Rebeca la esperaba en su dorm itorio,
MIGUEL'' zón de hermana para ti. Siempre velaré había decidido no llorar para no au
El martes seis, j u nto a su madre y desde el convento y te acompa ñaré a mentar la pena de su hermana. Jua nita
Rebeca, asistió a la Iglesia de San I g na todas partes con mis pobres oracio la estrechó tiernamente y Rebeca se
cio para pedi r los últimos consejos a l nes. deshizo en llanto y cada vez que Juani
Padre Falgueras y su bendición. Luego "Que jamás, Miguel querido, pierdas ta la soltaba, ella la apretaba con más
fueron a m isa a la G ratitud Nacion a l . la fe. Antes prefiero morir y ofrecer mi fuerza ; " N eg rita querida, no nos sepa
P o r la tarde reunió a todas las emple vida que tu a l ma sea extraviada. Pro raremos, estaremos más u n idas que
adas de la casa y de rodillas les pidió méteme que todos los d ías vas a rezar n u nca " . Perdió el conoci miento y al
perd ó n . E ra la seg u n d a vez que lo un "Ave M a ría" a la Santísima Virgen caer al suelo arrastró a Juanita, quien
hacía. Ofelia, Rosa, Isabel, Cruz y Su para que te dé la salvación, y que ese de i nmediato la depositó en su cama
sana l l o ra b a n i n c o n s o l a b l e m e n te . C r u c i f i j o lo conservará s y l l evarás asustad í s i m a . No pudo contenerse,
Abrazando a cada u n a , les e n t regó s i e m pre contigo hasta la m u e rte, copiosas lágrimas i n undaron su rostro,
- como recuerdo- u n crucifijo. Les como recuerdo d e tu hermana. Siem era la primera vez que lo hac ía en
habló del rol que Jesús les había dado pre lo he llevado yo conm igo. mucho tiempo. S uplicante le rogaba :
alentándolas a santificarse en su con "Siento la pena más i nmensa al se "Vuelve en ti ; esto no me gusta, por
dición ; debían trabajar con alegría y pararme, pero Dios me sostiene y me que si sigues a s í , mi mamá no te per
h u mi ldad por amor al Señor. da fuerzas para romper los lazos más mitirá acompaña rme a Los Andes" .
Después, la familia se reunió en el estrechos que existen sobre la tierra . Su hermana s e recuperó.3
salón para renovar la consagración del "Créeme que mi vida entera será una Con su madre habían acordado dor
hogar al Sagrado Corazón que se había continua i n molación por ti, para que mir j untas la última noche. Ella rezaba
hecho hacía ocho años. " Los corazo seas buen cristiano. Acu é rdate de tu el rosario encomendándole a -Jesu
nes se sentían oprimidos por la triste hermana carmelita. Cuando las pasio cristo y a la Virgen María-, su hija.
za y nadie acertaba a retirarse. La natu nes, los a migos te q u ieran sumergir en Juan ita no pod ía abandonar a Rebeca y
raleza m isma parecía tomar parte en el abismo, ella al pie del santo altar la l levó al dormitorio de su mamá.
ella, pues ese d ía se había desencade estará pidiendo para ti la fuerza. Acuér Poco o nada durm ieron. Doña Lucía
nado un fu rioso tempora l . Llovía a to date que, mientras tú te entregas a los -la madre autoritaria y exigente, la mu
rrentes y el viento soplaba con tanta placeres, ella tras las rejas de su cla us jer dom ina nte y fuerte- al darle la ben
i m petuosidad que derribó varios árbo tro someterá su cuerpo a las más ru dición a su hija, como lo hacía todas las
les y postes, de manera q u e en mu das penitencias. S í , M iguel. Te quiero noches, ta mbién se q uebró no pudien
chas calles se interrumpió el tránsito, con locura y, si es necesario que yo do contener el sollozo que intentaba
dando a la ciudad u n aspecto sombrío pierda mi vida porque tú vuelvas sobre ahogarlo bajo la a l mohada.
y desolado". 1 tus pasos y comiences la verdadera
Pero Juanita sólo pensaba en el d ía vida cristiana, aqu í la tiene Dios. Aún el "HASTA EL CIELO"
siguiente, estaba ajena al tempora l . martirio, con tal que, cuando pasen
Lucho l e advirtió que n o pod ría partir, estos cuatro d ías del destierro, nos Juan ita recuperaba la ca lma : ya era el
las v ías férreas se averia rían y los tre encontremos reu n idos para siempre gra n d ía . A las cinco de la mañana se
nes no sald rían. Doña Lucía llamó por en Dios. levantaron. La l l uvia contin uaba, i rían a
teléfono a la estación, no habría pro "Adiós, hermanito queri do. Perdóna misa y com ulga r í a n . Rebeca no podría
blemas, el expreso saldría. me todo lo que te he hecho sufrir. No hacerlo, había tomado -por su desma
A las dos de la mad rugada se retiró a ha sido con intención. No te olvides de yo- u n confortativo. Su hermana la
su pieza, le escribiría a M iguel, había tu h ermana que tanto te quiere. consoló : "Yo comu lgaré por t i " .
sido muy bueno con ella, n i u n repro J uana F. H . de M . Regresaron a la casa a despedi rse y a
che, ni una palabra de rechazo ; sólo la "Te ruego q ue n o dejes d e cumpl i r buscar la maleta. J uanita entró al dor
observaba acongojado. con la Iglesia. S é bueno con m i papá y m itorio de Ignacio, q u i e n dorm ía y
7 de mayo mamá. Escríbeme" (C. 93). abrazándolo y besándolo le dio su ben
" M i q uerido h e rmano : dición . . . Nachito seg u ía d u rmiendo.
"Antes de partir he querido dejarte LA D ES ESPERAC I O N D E Doña J u lia Frei re de Rivas, los pasa
estas l í neas q u e te han de manifestar LUCHO Y REBECA ría a buscar de un momento a otro en
el inmenso ca riño que te he profesado Lucho entró a su dormitorio m ientras su automóvi l para l l evarlos a la esta
toda mi vida. He sentido por ti, al mis escri b í a ; le reclamaba un momento ción y continuaría con el los el viaje.
mo tiempo que m ucho cariño, m ucha· para él. N u evamente la l l evó al salón Doña J uana Solar de Dom í nguez las
compasión. para conversar. Destrozado, no pudo esperaría en la estación, también los
"Comprendo, aunque tú nunca me lo sostener las lágrimas : "Te l l evas todo acom pañaría a Los Andes.
has manifestado, que sufres; que l le y yo ni siqu iera tengo a D ios". J ua nita Sal ía n e n si lencio para no desperta r a
vas el alma destrozada. Sin embargo, lo abrazó y se apoyó en su hom bro. Lucía. Pero ella lo presintió, la hizo
m u ch a s veces he q u e rido penetrar " ¿ Es que no sientes a Dios cuando devolverse con sus desesperados gri
hasta esa herida, pero tu caraéter re estás con migo?" tos, aferrándose a ella sin poder soltar
servado me la ha ocu ltado. ¿ Qué hacer Le expresó su dolor, q ueda ría solo, la. J uanita al apa rtarse l uego de besar
sino callar y rezar por ti? Si tú pudieras Rebeca regresaría al colegio; su aleja- la y t ranquilizarla le dijo : " ¡ Hasta el
1 18
cielo, es la vida tan corta ! " . En reali q u e a nsiosa me preg u n t ó : ¿ No te Poco antes d e las tres caminaron
dad, fue as í ; no la volvió a ver más atrae mi conventito 1 Como la entrada cuatro cuadras y llegaron a la calle Los
sobre la tierra 4 se determinó para las tres d e la tarde, Villares, donde estaba el monasterio,
En la estación, buscó a sus amigas. fui mos antes a los Padres Asuncionis esquina con la calle Sarmiento. Su po
No había ninguna. No d emostró su tas y delante de la Virgen de Lourdes breza se manifestaba en la simpl ísima
pena, era la voluntad de Dios. Debido a rezamos los tres j u ntos, por última construcción d e adobe; la edificación
la tormenta no las habían dejado salir vez " . 5 daba d i rectamente a la acera. Golpea
de sus casas. Almorzaron en el restarán de la ca lle ron la puerta . Sara U rbistondo los reci
Esmeralda. La emoción de Juan ita era bió cordialmente en la portería. Condu- .
E NTRADA perceptible, sólo atinaba a preguntar la jo a Jua nita a una pieza para que se
AL CONVENTO hora . ca m biara de ropa y corrió al torno para
" Du rante el trayecto nos vini mos los dar el aviso de su llegada.
tres hermanos conversando y procura La nueva postulante apareció con la
mos no hacer com ún la ú nica preocu falda, la blusa, la esclavi na café y el
pación que cada uno tra ía , así es que el velo de l ienzo blanco sobre la cabeza.
viaje se hizo aleg remente. Al l legar a ( ' Testimonio de Rebeca) 3e le veía muy delgada, pero su rostro
Los Andes, j u nto con divisar el monas (2 Testimonio de Lucho) sereno y decid ido delataba su goce . Se
(3 Testimonio de Rebeca)
terio y su extremada pobreza, desper (4 Testimonio de Lucfa)
i mpresionaron ; estaba rad iante, más
táronse los sentim ientos de Juan ita (5 Testimonio de Rebeca) hermosa que nunca ; llevaba su vesti-
1 19
do de novia como llamaba a estas demasiado para e l la . . . No sab íamos el
sencillas vestimentas. Sara los llevó al tesoro que ten ía mos y que su valor
locutorio para saludar a la Madre Angé sólo ahora lo hemos sabido apreciar
lica. Luego, sin ocultar el dolor se d i ri debidamente" . 2
gieron a la puerta reglar en silencio. Rebeca cayó desmayada. J uanita de
Juanita se despidió de cada uno con un bió de haber escuchado los lam entos y
efusivo abrazo, los besos fu ndidos en los sollozos. No se detuvo, no derramó
lágrimas de la madre y de Rebeca le una lágrima. Si en el m u ndo había
humedecieron sus mej i l las. vivido unida a J esús en una oración
A Lucho lo estrechó susu rrándole al continua, ahora, en la paz, en la sole
oído: " Dios existe hermano, no lo olvi dad del Carmelo, pod ía permanecer en
des n u nca " . la más íntima fusión y por i ntermedio
Recibió otro abrazo de s u mamá : de El estaría más que nu nca velando
" N o se preocupe de m í porque N ues por los suyos.
tro Señor me sostiene. Preocúpese de
EL CAM I N O
usted y de los demás " . ,
J uanita l lamó al torno.
DE LA CRUZ
-Alabado sea Jesucristo. La puerta reglar se cerró.
-Por siempre sea alabado. J uana Fernández Solar moría para el
-Madre soy la nueva postu lante ; es- mundo.
toy preparada, deseo entrar al claus Teresa de Jesús emerg ía en u n mo
tro. desto y escondido monasterio.
-Acérquese a la puerta reg lar, de un Su camino no había sido fácil, desde
momento a otro se abrirá . pequeña había escogido el de La Cruz.
Afuera s e oyeron l a s voces de las Debía seg u i r adelante, precedid a por
· María, la Primera Contemplativa, i lu
carmelitas u n idas en coro. Cantaban
O gloriosa Virginum. m inada por el Esp í ritu Santo y gu iada
El Padre José Antonio de la Pu rifica por la Vol u ntad D ivina .
ción entró a la porte ría. La puerta reglar Había elegido ese ca mino para servir
se abrió de par en par y pudieron ve r a y amar al Señor, para conocerlo ínti
las religiosas en dos filas, con capas mamente y asemejarse a E l , para con
bla ncas y cada una con un cirio encen vertirse en la esposa de Jesús y con
dido en la mano. fortarlo en su agon ía, para ser toda
Una novicia con una g ran cruz se suya y vivir con El en lo íntimo de su
adelantó. alma, para deja r lo que pos e ía y cam
"J uanita se arrod i l ló a los pies del biarlo todo por Cristo, para llevar a las
Padre Carmelita para recibir su bendi almas al abandono total , en las manos
ción y enseg uida se a rrojó a los pies de de Dios, para ora r por la santificación
mi mamacita pidiéndole perdón y su de los sacerdotes, para sacrificarse
bendición y le suplicó que también se por los pecadores ofrendándose como
la d iera a su nombre. S í , papacito, su víctima, para la salvación de sus pro
ú ltimo pensamiento fue para usted . pios hermanos, para i n molarse con Je
Después atravesó el u mbral de la puer sucristo por la h u manidad, defend ién
ta h incándose, besó aquel suelo bendi dolo de sus enem igos ; para ayudar al
to y levantándose se arrojó a los pies Cordero de D ios a cargar los pecados
del crucifijo. Papacito, creo que en ese del mu ndo, para desterrar el amor pro
momento su alma estaba muy lejos de pio, para estar en la antesala del cielo,
este suelo; no era dueña de s í misma, para no separarse de E l n i u n instante,
estaba absorta estrechando su único para mayor gloria de Dios, para alabar
bien. ¡ Ay, n u nca jamás olvidaré esa le y cantarle sus misericordias cons
entrada ! En ese instante se reveló tal tantemente y servirlo hasta el último
cual era : fuerte, g rande, santa. m inuto de su vida .. a
"Sus movimientos no eran natu ra Había andado demasiado rápido "ex
les, parecía que estaban impu lsados tendiendo su vuelo hacia lo infin ito"4.
por algo divino, sobrenatura l . Se a rran Nada le había negado al Señor. E l ca
có de los brazos de los suyos para mino a la santidad estaba llegando a su
arrojarse en los de Dios. término.
Sólo le q uedaba un tramo . . . Distancia
"No se puede imaginar que felicidad
que recorrerá en once meses. O
tan g rande expresaba su rostro angeli
cal y como ella decía "no era digna de
tanta felicidad " y l lamaba "encanta
dor" todo lo que tenía relación con su (' Testimonio de do;Ja Lucfa)
(2 Carta de Rebeca a su padre, Bde mayode 79 79)
" l i ndo convento". Dec ía que esto era (3 Motivos extrafdos de Diario y Cartas)
tener "el cielo en la tierra" y que era (4 De su composición "Afas ")
1 20
s más precioso de fondo que pertenecía al oratorio del
lante de El y del noviciado, sería la suya. De tamaño
alma un poquito red ucido, sólo perm i t ía una tarima por
de este puro amor y más provecho cama con u n jergón y una d u ra almoha
hace a la Iglesia, aunque parece que no da, todo cubierto con una tosca tela
hace nada, que todas esas otras obras café. Las paredes blanqueadas por la
juntas. " cal reci b ía n la i l u m i nación de la puerta
(San J uan de la Cruz, Cántico 29,2) ventana. Una mesa baja de tablas por
velador, u n pequeño piso de paja y un
jarro de fierro enlozado dentro de un
"SOLO D I OS lavatorio en el suelo entablado. La mo
BASTA'' destia u nida a la limpieza daban u n
Teresa de Jesús fue conducida e n aspecto de p a z y armonía especial
procesión al coro m ientras l a s religio para el recogimiento y la soledad.
sas elevaban el cántico, O Gloriosa La joven m i raba la cruz que colgaba
Virginum. La emoción de encontra rse del elevado m u ro, u na cruz sin C risto
tras las rejas de la capilla donde adora que la invitaba a inmolarse por la h u
ría al Señor la i n u ndó de felicidad. manidad, u na cruz q u e la l l evará a
"Terminadas las oraciones que la si amar, servir y sufrir. Una cruz que la
guen, a l sal i r de él se la vio tranquila y cond ucirá a rezar por la Iglesia y con la
serena, sobremanera hermosa ; ten ía Iglesia para concretar el apostolado del
algo de angel y de reina. Abrazó a su Carmelo . . . Una cruz desn uda que la
nueva familia con sumo amor y agra l lamaba a crucificarse para a l iviar a Je
deció a la comu nidad el q u e la h ubiera sús de sus padecim ientos ; una cruz
a d m itido, confesándose i n d i g na de que la atra ía a imitar a la Virgen María,
esta g racia. Después dijo : i Estoy fel iz ! Madre, H ermana, Reina y Patrona que
No necesitaba expresarlo ; ve íase/e ra entregada totalmente a Dios en la per
diante de alegría : hab ía l legado a la sona de su H ijo, fue su primera seg u i
meta deseada, por fin hallábase en su dora abandonando todo para contem
amado Carmelo" 1 . plarlo y adorarlo. La Santísima Virgen,
La priora -al mismo tiempo- maestra corredentora de los hombres, media
de novicias, acompañada por las rel i nera de todas las g racias, modelo de
giosas la l levó a la celda que ocupar ía las carmel itas, ya le había tomado su
en el noviciado como postulante. mano para conduci rla al Calvario.
" En u n pequeño rasgo, casi sin im Una corona de espinas remataba en
portancia, me g rabé para siempre en lo alto, donde El asentó su cabeza,
mi memoria el d ía de su entrada. Al corona que simbo lizaba la i nj u ria, la
pasar por una puerta angosta iba a humil lación, el dolor u n iversal y los
segu i r en pos de la madre priora, pero sufrimientos de la Pasión . Al centro,
de repente se detuvo para dejar pasar donde el Salvador del mundo apoyó su
a las demás : "Yo soy la última", dijo2.
Recorri e ro n un la rgo co rredor en
cuyo centro hab ía u n patio interior. La (' Hermana Gabriela del Niño Jesús)
penúltima celda, cerca de la puerta del (2 Hermana Maria de los Angeles)
1 24
corazón, había una divisa : SO LO D I OS
BASTA; extra ída de una letri l l a atribui
da a su Santa Madre Teresa :
E L L I B RO
DEL TORNO
En el libro de anotaciones del torno,
la Madre subpriora María Teresa de
San Juan de la Cruz, el 7 de mayo
apuntó : "Se cantó la Santa M isa del
Patrocinio de San José, la ofició el
Señor Cura, la cantaron las niñas del
Asilo, el sermón fue del Reverendo
Padre José Antonio. En este d ía , como
1 25
a las tres más o menos, entró la señori tocaron para que me sentara y me
ta J uana Fernández Solar como postu produjo una sensación tan desagrada
lante corista, vino a dejarla su señora ble que me puse a tiritar. El amor de
madre Lucía S. de F . , la señora J uana Dios se me manifestó de tal manera
Solar de Dom ínguez, señora J u lia F rei que no sabía lo que pasaba. Me ofrecí
re de R ivas y la señorita Rebeca Fer como v íctima para que man ifestara a
nández y señor Luis Fernández. Antes las almas su infinito amor" ( D . 54).
de entra r recibió la bendición del Reve -Bajo tu amparo nos acogemos.
rendo Padre José Antonio y de la seño Santa Madre de Dios. No desoigas las
ra Lucía, su madre. Fue acogida por la súplicas que te dirigimos en nuestras
Comu nidad con sumo g usto pues se necesidades; antes bien, líbranos de
revelaba en toda ella el gozo de que todo peligro. Oh siempre Virgen, glo
estaba i n u ndada su a l ma al sacrificarse riosa y bendita.
por Dios, en lo que se daba a conocer La plegaria de la priora avisaba el
la g randeza de su alma que parec ía no i nicio de las Horas Menores. Sentadas
sentir lo que dejaba en vista de su en los estalas rezaron Prima, Tercia.
Esposo Divino a quien se entregaba y Sexta y Nona que formaban parte del
de la Comu n idad en que iba a incorpo Oficio Divino.
rarse y a quien cambiaba por su afl igida A las siete y media la com u nidad se
familia que deshecha en lágri mas ofre retiró para realizar el aseo de las cel
cía a Dios el sacrificio. Estuvimos esa das. La joven postulante -aú n inflama
tarde reunidas y después de la bendi da por el a m o r- comprend ía como
Madre Maria Teresa
ción del Santísimo Sacramento, el nunca a I sabel de la Trinidad, la religio
de Jesús, fallecida
Rvdo. Padre José Antonio predicó en en 1916. Juanita sa de Dijon : " La carmelita es u n sacra
la reja haciendo al usión al acto del d ía y heredó su nombre mento de Cristo. Todo en ella debe
de la felicidad de la vida religiosa " . al entrar al Carmelo. hablar de El, de n uestro Dios totalmen
te santo, del Dios crucificado que es
"SE COM I E NZA E L_D IA todo amor. Pero para darlo de ese
ALABANDO AL SENOR" modo es preciso dejarse transformar
Alabado sea Jesucristo en una imagen semejante a E l . " 1
y la Virgen María, su Madre;
a la oract6n hermanas SOUDAD
a alabar al Señor.
Era la voz de una religiosa que sal mo Después de la misa de ocho y l u ego
Las religiosas conti n u a ron la invoca
diando las l lamaba a levantarse acom de tomar el desayuno, Teresa de J e
ción de la priora :
pañada por el sonido de las tablillas. sús se retiró a su celda ; le habían
-Llena los corazones de tus fieles y
Regía el horario de invierno, el d ía se dejado u n canasto de ropa para remen
enciende en ellos el fuego de tu amor.
i niciaba a las cinco y cuarto de la maña dar a solas.
Envía tu espíritu y todo quedará crea
na. La soledad e ra la base para la u nión
do y renovarás las faz de la tierra.
Después de Completas, la última con Dios, para u na vida entera de ora
-Oh Dios, que has tluminado los co
hora del Oficio Divino a la que pod ían ción y para permanecer escondida en
razones de tus fieles con las luces del
asistir las postulantes recién ing resa Cristo. Teresa, su Santa Madre, había
Espíritu Santo, haz que sepamos esti
das y l uego de rezar el rosario en el afirmado -por inspiración d ivina- que
mar todas las cosas rectamente con
oratorio del noviciado, Teresa de Je el ú nico fin de los hombres era amarlo
forme a este Divino Espíritu y gozar
sús se había recogido a las ocho a su a El y logra r la u n ión más íntima, y esto
siempre de sus consuelos. Por Jesu
celda. La Madre priora Angélica Teresa sólo se conseg u í a con la oración y para
cristo Nuestro Señor.
entró a ofrecerle una almohada más -Amén.
tenerla había que buscar la soledad ;
blanda ; comprend ía su tensión y can aun en medio del trabajo manual era
La lectora leyó la meditación y cada
sancio. Ella le rogó que le mantuviese necesario buscar su trato continuo,
ca r m e l ita se recogió i n te rn a m ente
la que'ten í a pues deseaba mortificarse pero no para pensar m ucho, sino para
para orar. La H e rmana sacristana Ga
y no tener diferencias. amar m ucho. Al estar en soledad se
briela del N iño Jesús cerró las cortinas
A las seis de la mañana -recitando el lograba la relación con el a m igo Jesús.
de la reja. Se apagaron las velas para
Miserere- las religiosas acudieron al La Santa les había enseñado a las reli
buscar en la oscuridad y en el si lencio
coro. Por orden de su maestra, Teresa giosas de San José que nunca estaban
·al Señor.
se había levantado algo más tarde. No solas, todo consistía en procurar traer
Teresa de J e s ú s e x p e r i m e n tó el
alcanzó a u n i rse a sus hermanas en el al Señor a su lado y cuando su presen
amor d ivino en su oración mental y
oratorio del noviciado l legando en el cia era constante, ¿qué mejor compa
percibió que el Sagrado Corazón se
momento en que la com u nidad entra ñ í a ? No se estaba en el Carmen para
u n í a a ella "y su amor era tanto que
ba al coro. Las cortinas estaban abier tener dos horas de oración mental, la
sentía todo m i cuerpo abrasado e n ese
tas y pod ía apreciarse la luz de la lám razón esencial residía en una vida en
amor y estaba sin sentir mi cuerpo. Me
para de aceite del sagrario. tera entregada al amor y al servicio de
- Ven Espíritu Santo, llena los corazo Jesucristo en continua e íntima amis
nes de tus fieles y enciende en ellos el tad . La soledad y el silencio eran los
fuego de tu amor. ('Sor Isabel de la Tnrlidad, Notas Intimas. 74) medios i nd i spensables para el en-
1 27
cuentro con Dios, para progresar en el q u i s , g ra nados, mandarinas, paltos, ban las tres re l ig iosas que h a b í a n
camino de la oración y dilatar el amor manzanos . . . parrones, horta lizas a l i muerto en 1 9 1 6. Teresa s e impresionó
hacia El. San Juan de la Cruz había neadas hierbas a romáticas. En todos al leer el nombre de la Madm Teresa
advertido que Dios g uiaba a los hom los lugares, en todos los ri ncones, sen de J esús ; en memoria suya lo heredó
bres en la soledad y al encontrarse el tía la presencia del Dios Creador. U n quien -a su vez- lo llevó en honor a
alma a solas con el Creador, El la levan fi rmamento despejado después d e la Teresa de J esús, la Santa de Avila.
taba a las cosas divi nas. tormenta se presentaba en su i n men Además se encontraban los restos de
Para ella, la soledad y el silencio no le sidad. No había l ímites en el Ca rmelo, la Hermana Margarita María del Cora
significaron ningún cambio; siempre los horizontes se perd ían en la Cordi zón de Jesús y de la Hermana Benita
los buscaba porque estando a solas llera de los Andes pudiendo contem del Corazón de María. ¡ Cómo iba pre
estaba con J esús . . . , callando pod ía en plar pa rte de la obra divina. Teresa de parando el Señor los caminos !
trar al interior de su alma para o í rlo y Jesús disfrutaba del cielo en la tierra .
adorarlo. G i rando lentamente en todo su contor EL C I E LO
Al cumplir cuatro meses en el Car no, se le presentaron dos palmeras . . . , EN LA TIERRA
melo le escribirá a G raciela Monte s : dos empinadas palmeras que intenta "No se imagina la fel icidad de que
"Vivimos sólo para J e s ú s . Y así como ban erg u i r sus copas hacia lo infin ito . . . disfruto. H e encontrado, al fin, el cielo
los angeles e n el cielo cantan i ncesan en la tierra . Si es verdad que me aparté
temente sus alabanzas, las carmelitas "El justo florecerá como la palma de los m íos con el corazón desgarrado,
los secu ndan a q u í en la tierra, ya sea y crecerá como el cedro del Lfbano, hoy gozo de una paz inalterable" (C.
cerca del sagrario donde está prisione los cuales plantados en la casa del 94).
ro el Dios-Amor, ya en lo íntimo del Señor Teresa bien sabía lo que significaba
cielo de su alma donde la fe le dice que florecerán en los atrios de nuestro el cielo en la tierra y bien entendía las
Dios mora en ella. La vocación n uestra Dios. palabras de su Santa Madre : " Esta
tiene por objeto el amor, que es lo más Aun en la vejez fructificarán todavía, casa es un cielo, si le puede haber en la
grande que posee el corazón del hom llenos de savia y vigor tierra, para quien se contenta de sólo
bre . Ese amor reside dentro de su para proclamar que el Señor es recto, contentar a Dios " . El cielo en la tierra
alma desde el d ía en que puso Jesús -¡Roca mía .t- no era el Para íso. Las almas que bus
en ella el germen de la vocación. Es y que no cabe iniqwdad en El. " 7 can la felicidad en el destierro la en
u na hoguera donde el alma se consu Desde lejos avistó los colmenares. cuentran en la ren u ncia, el sufrimiento
me y se funde con su Dios. Esa hogue -La h u m i ldad "siempre labra como la y la cruz.
ra no deja nada a su paso. Todo lo hace abeja en la colmena la miel, que sin "Soy feliz porque aunque nada ten
desaparecer, aun las criaturas, para esto todo va perdido. Mas considere go, todo lo encuentro en Dios" (C. 95).
i rse a u n i r al fuego infinito del amor que . mos que la abeja no deja de salir a volar ¿ Qué hacía para que esta paz fuera
es Dios. Por eso busca la soledad para para traer flores, así el alma, en el inalterable? Cargaba sus penas y en
que nada le impida la unión con Aq uél propio conocimiento vuela algu nas ve frentaba las tormentas con los ojos
por quien todo lo deja. U n alma cuando ces a considera r la grandeza y majes fijos en Aquél que la l lamaba : "Te
ama verdaderamente (aun se ve esto tad de su Dios. Aqu í hallará su bajeza aseguro que de todos los sacrificios
en los cariños humanos) no q u iere es mejor que en sí misma" 2. Son pala hechos me parecen nada y eso que no
tar sino con la persona amada, mirarla bras de nuestra Santa Madre. han dejado de dolerme hasta lo más
siempre, expresar aquello que pasa en Era la primera enseñanza que recibía íntimo del alma, sin embargo, al sepa
los corazones y estrecharse más y en el convento por parte de su priora y rarme de los m íos, al a rrancarme de
más. Por eso que nosotras, amando a maestra. los brazos de m i madre sentí que Je
Jesús con toda nuestra alma, sólo de La Madre Angélica la detuvo u nos sús me abría los suyos y me estrecha
seamos contemplarle y hablarle a so instantes mientras una hermana algo ba contra su d ivino Corazón" (C. 1 05).
las para cambiar sus ideas y sentimien le entregaba : "Ahora, le presenta re Vivía como una contemplativa en el
tos divinos por los n uestros misera mos a Molzuc, pero antes le daré a Su cielo y en la tierra. Y vivía el cielo en la
bles"(C. 1 30) . Caridad u n trozo de pan para que la tierra porque su alma era el templo de
reconozca como una amiga . " M olzuc, Jesús. Había ansiado con veh emencia
un perro g rande de pelaje gris y negro el puerto del Carmelo. Si q uería servir
RICREACION recib ía mansamente a la n ueva postu a la Iglesia, a los hombres, ayuda r a los
lante. Angela de San José, una de las sacerdotes, trabajar para que otros tu
Durante la recreación le mostraron el h e rm a n a s conve rsas3, o b s e rva n d o viesen la alegría de conocer y amar a
convento; i nicial mente ten ía amplias asombrada la s u m isa actitud d e l bravo Dios, ¿ po r qué abandonó el m undo si
piezas pero a medida que se necesita animal, exclamó : " M i ren, hasta los pe a l l í hacía tanto bien? ¿ Por qué se ence
ban más celdas iban dividiéndolas con rros tienen buen gusto . " rró en un convento?
tabiques. La edificación era modesta, Siguieron avanzando por la huerta I l u m i n ada por su M aestro, h a b í a
fea, pobre y estrecha. El servicio higié hasta llegar al cementerio. Ora ron en comprendido -antes de l o s q u ince
nico consistía en "una casucha insalu silencio por las carmel itas que habían años la fecundidad de una vida que
bre dentro del patio peq u e ñ o " . N o sal ido del destierro. La austera cripta muere por amor: " M ayor aún es la
h a b í a a g u a caliente n i electricidad . de n ueve n ichos mostraba cuatro pla necesidad de almas que, entregadas
Al ver la h u e rta c u idadosamente cas ; en una de e l las estaba grabado el completamente al servicio de Dios, lo
plantada no pudo dejar de asociarla nombre de la h e rmana M a ría de los alaben incesantemente ( . . . ), almas que
con Chacabuco; olivos, limones, noga Ange les fallecida en Curimón4, vícti le amen y le hagan compa ñ ía ( . . . ). al
les, castaños, pomelos, naranjos, ca- ma de u n contagioso mal. Y all í esta- mas que se i nmolen en silencio, sin
1 28
n i nguna ostentación de gloria, en el " U na vez que e l alma entra al claus Jesús". All í encontró la realización de
fondo de los claustros" (C. 8 1 ). tro, Jesús sale a recibirla ; pero sale su ideal. . . U n solo acto que cubrió
De no haber pesado el valor de una con su cruz y se la da como prenda de todos los instantes de su vida.
vida que se entrega por otros n unca su amor. La esposa debe vivir siempre Lo que l l a maba tan g ráficamente
habría llegado al Carmelo . La Iglesia es en el palacio del Calvario" (C. 1 38). "ser hostia pura", era una realidad que
u n cuerpo cuyos miembros están es Entró al Carmelo, a im itación de Cris alcanzaba todas sus potencias, defec
trechamente unidos entre s í ; algunos to, para morir y dar vida : " La carmelita tos y deseos. Plasmar en su vida coti
de e l los están más cerca de la fuente tal como yo la concibo, no es sino una diana las caraterísticas del Pan Divino
misma de la santidad para transfor víctima adorante" (C. 1 01 ) . Víctima, en que se ha convertido el Señor:
marse en pequeños cauces que llevan pero v ícti ma del Amor. El serv i r a la pu reza , sencillez abandono, esp í ritu
la vida de Dios a todos los rincones : Iglesia se traducía en ofrecerse com de servicio, desapego, olvido de sí
" U n i rse a Dios para que así circule en pletamente al Amor de Dios convi r misma. Su existencia se fecundizaba
ella la Sangre redentora y comu nicarla tiéndolo en vida para todos : "da rse a en la unión con Cristo que con su
a la Iglesia, a sus miembros, para que Dios", "ser crucificada", "consolar a Pasión redimió a la humanidad. La vida
a s í se santifiquen" (C. 40) . orante de u n alma que se entregaba
S i e l l a encontró el c i e l o en la tierra era así e ra más eficaz para la Iglesia cuan
porque anhelaba vivir el ambiente pro to más profu nda llegaba la obra de su
(1 Salmo 9 7)
picio para sus ansias de oración y sole (2 Sta. Teresa de Jesús, Moradas /, cap. //, 8) in molación debiendo consegu i r el des
dad. En el monasterio pod ía llevar a (3 Las hermanas conversas equivalfan a las her pojo mismo, la transformación total de
cabo lo que no pod ía hacer en su cas a : manas coadjuntoras del Sagrado Corazón. Era su ser a semejanza del Divino Crucifi
costumbre de las órdenes e institutos. En el caso
la alabanza divina junto a sus herma de las contemplativas el rezo del Oficio Divino
cado.
nas, el coloquio amistoso con Jesús ocupaba en aquella época muchas horas y las Teresa de Jesús no llegó al convento
religiosas no disponfan de tiempo para hacer
en el silencio de la celda, la adoración porque e ra " u n angel de pureza que no
todos los quehaceres, función que hacfan las
i n interrumpida al Pan de Vida, el es hermanas que ingresaban para ello; muchas no era para el mu ndo" ; entró para prose
fuerzo y la negación de toda comodi sabfan leer. Su entrega al Señor era tan valiosa g u i r en él su servicio a la Iglesia, para
dad, el trabajo y la pobreza, el ejercicio como la de las hermanas del coro. Hoy las herma
consumar en la soledad la unión con el
nas por igual se reparten todos los oficios.)
fiel y conti nuo de las virtudes en el (4 Lugar donde se fundó primitivamente ef Mo Señor y para hacer de su vida una vida
trato con la comunidad. nasterio del Espfritu Santo) de cielo anticipa ndo lo que haría en la
1 29
eternidad : " Estoy c o m e n za nd o m i tante como agonizante. ¡ Es horrible . . . ! como a veces yo no puedo más, me
vida de cielo, de adoración, de alaban Me dijo lo acariciara, lo besara, porque desahogo con mi Madrecita . ¿ Hasta
za y amor contin uo" (C. 1 01 }. esto le servía de consuelo" (D. 55}. cuándo buscaré las criaturas? Deseo
" Ca rmelita, por mucho que idealices 26 de mayo : " Hace tres d ías que no mori rme sino hasta el final del mun
este nombre, sólo será tu pensamien estoy su mida en la agon ía de N . Señor. do para vivir siempre al pie del sagra
to u na vaga sombra de lo que es real Se me representa a cada i nstante mo rio, confortando al Señor en su ago
mente. Yo a s í lo he palpado" (C. 1 0 1 }. ribundo. Con el rostro en el suelo, con n ía " (D. 55}.
Percib ía cada vez más la g randeza de los cabellos rojos de sangre. Con los
su vocación y su propia pequeñez. ojos amoratados. Sin facciones, páli LA MA D R E ANGEL I CA TER ESA
do. Demacrado. Tiene la túnica hasta DEL SMO. SACRAMENTO
LA AGO N IA la mitad del cuerpo. Las espaldas es La madre priora y maestra de novi
DE CRISTO tán cubiertas de una m u ltitud de lance cias h a b í a nacido en Val p a ra íso e n
Mayo 2 0 : " E n la noche sentí una tas, que entiendo son los pecados. La 1 86 1 . En 1 889 fue la primera postulan
pena i nmensa por la separación. Se Sma. Virgen está a su lado de pie, te que entró a la n ueva fundación del
me representaba la Rebeca sola en llorando y pidiendo al Pad re misericor Monasterio de Viña del Mar cuya fun
n uestro cuarto, llorando. Deseaba ar dia ( . . . }. dadora fue la Madre M a rgarita de San
d i enteme nte a brazar y estrecha r a "Con esta visión todo se me hace J uan de la Cruz, quien había acogido
cada uno de los q u e abandoné por más a m a rgo y no encuentro g usto antes la petición de unas señoritas de
Jesús. No sab ía ya la pena que sentía y nada más que en estar acompañando Curi món que querían un convento de
si declará rsela a n uestra M ad recita a N. Señor. Pero encuentro más per la O rden en su pueblo natal. El 2 de
pues me parecía que era buscar con fecto hacerlo todo sin demostrar exte febrero de 1 898, día de la festividad de
suelos en las criaturas. Pero le dije a N. riormente n inguna pena. Con mi Ma la Pu rificación de la Virgen, la Madre
Señor que si ella ven ía a dejarnos [al drecita he conversado, pues sentía ne M a rgarita fundó el M onasterio del Es
noviciado] le diría; si no, me callaría. cesidad de que lo consolasen almas p í ritu Santo, en C u rimón, u n pequeño
Pero N . Señor, como s iempre me re que no fueran tan miserables como la pueblo que civilmente pertenec ía a la
galonea, permitió contra la costumbre, m ía ( ... } . No sé cómo agradecerle a N. provincia de Aconcagua.
que viniera. Le dije mi pena y ella me Señor me haga participante de sus Las f undadoras f u e ron : la M ad re
llevó al coro donde me l legaba a estre sufrimientos y que encuentre consue Margarita (Vial Guzmán}, la Madre I sa
mecer de la violencia del dolor. Gracias lo en m í, pecadora miserable. Lo ú nico bel del Crucificado ( Eastman Cox}, la
a las qraciones de n uestra Madrecita que me pide es que no hable de mi Madre Angélica Teresa del Santísimo
quedé más en paz y pude dorm i r des misma, viva sólo para Dios y para con Sacra mento ( D íaz G a n a } , la M ad re
pués" ( D . 55}. solarlo. Que sufra en silencio. Pero I nés de Jesús (R íos Thurn} y la Herma
Amaba a los suyos y sufrió honda na María de San José (Buzeta M a rín},
mente la sepa ración ; el haber demos todas del Monasterio del Sagrado Co
trado su fortaleza en la despedida no razón de Viña del Mar; además, las
signifjcaba que no le h u biese dolido acompañaban cinco jóvenes que ini
dejarlos ... Era una ofrenda inherente al ciaban el noviciado.
llamado del Señor ... Había escogido El edificio del convento nuevo había
sacrificarse por amor a Jesús y ten ía sido en otros tiempos cuartel de poli
que padecer. cía y lugar de reu nión del ayuntamien
22 de mayo : " N . Señor en la oración, Madre Angélica to. La pobreza era tal que el Arzobispo
me manifestó cómo El hab ía sido tritu Teresa del de Santiago, Monseñor M a riano Casa
rado por nosotros y convertido en hos Santísimo nueva al visitarlo exclamó : " Pa ra i rse
tia. Me dijo que para ser hostia era Sacramento. de aqu í al cielo no está malo".
necesario morir a sí misma. U na hostia " En contramos -escrib ía la M ad re
-u na carmelita- debe crucificar su Angél ica- s u m a pobreza. El vernos
pensamiento, rechazando todo aque desprovistas, aun de las cosas que
llo que no sea de Dios ( . . . }. U na hostia podrían creerse indispensables, hizo
no tiene voluntad propia, donde quiera de n uestros primeros d ías el gozo de
la transportan. Una hostia no ve, no nuestras a l mas, pues encontrábamos
oye, no se comunica exteriormente en n uestro pobre monasterio la seme
sino en el interior. janza de los que fundó nuestra seráfica
" Después me mostró cómo, a pe s ar Madre Teresa de J esús " .
de su agon ía en el altar, las criaturas no P o r razones de salud, la Madre Mar
lo amaban, no re pa ra ba n en El. Esto garita debió reg res a r al Convento de
me ha tenido m uy apenada todo el d ía. Viña del M a r, dejándole a i a Madre
Es una especie de martirio, pues me Angélica la d i rección del nuevo monas
siento sin fuerzas para amarle como terio. La comu n idad vivió a l l í hasta
debiera : muy miserable, e incapaz de 1 902, trasladándose el 8 de diciembre
ofrece rle n i n g ú n consuelo. Además a la ciudad de Santa Rosa de Los An
veo la ingratitud de los hombres. Esto des, a quince kilómetros de C u rimón.
me produce . una amarg u ra indecible La casa, aunque no tan estrecha y
( . . . }. N . Señor me dijo en la comunión lo pobre como la anterior, distaba m ucho
consolara. Se me presenta a cada ins- en ofrecer las condiciones necesarias
1 30
para llevar una vida conventual con las
m ínimas comodidades.
"Todas las santas costumbres que
se g uardaban en el monasterio de su
cuna religiosa, la M adre Angélica las
impuso tal como era el deseo de nues
tra Madre M a rgarita. S u gobierno era
de firmeza para hacer guardar las leyes
y conserva r las tradiciones monásticas
y de suma prudencia y bondad en el
trato con sus hijas. S u gran corazón y la
claridad de su espíritu u n idos a su
sólida virtud, hacían de ella una gran
prelada con dotes excepcionales para
el cargo" . 1
A l conocer por s u s cartas a Juanita, la
priora, había vislumbrado a una m ísti
ca q u e se c o m u nicaba con Jesús;
advirtió sus l uchas por vencer su natu
raleza y la a rdua batalla que sostuvo
interiormente para lograr la humildad.
Sabía que recibía a u n alma extraordi
naria, a una niña de dieciocho años que
perseveraba por adelantar. Al frecuen
tarla -íntimamente- aumentó su admi
ración y la amó e n el Señor como a una
verdadera hija.
O nce meses más tarde escribirá so
bre ella :
"Su vocación de carmelita parecía
acrecentarse de día en d ía ( . . . ). Se
hallaba en su centro : el silencio del
claustro, la oración, los actos de comu
nidad, todo la u n ía más a Dios. El
Oficio Divino fue para ella una revela
ción ( . . . ), se penetró de su grandeza y
su espíritu se sentía transportado de
devoción ( . . . ). Criatura privilegiada e n
cuya a l m a h a b í a puesto Dios al crearla
los tesoros de su amor, los que fue
acrecentando a medida de su fidelidad
y correspondencia a la Gracia, llegando
a encenderse su corazón de tal mane
ra en el amor divino, que si el mismo
Dios no se lo h u biese ensanchado, no
habría podido resistir ( . . . ) . "Muerte de San "As í ve íamos en una niña, puede
"Su u nión con N . Señor f u e íntima, José"; cuadro que decirse, una prudencia y discreción
cada hermana tenía
favoreciéndola con gracias especialísi consumadas u n idas a una sencillez an
en su celda en la
mas, hablándole en muchas ocasiones época de Teresa de
gelical ( . . . ). S u inteligencia y claro talen
y manifestándose por visión intelec Jesús. to, la sólida instrucción que había reci
tual. Sin embargo, su alma fue probada . bido y la i lustración sobre materias
también con penas interiores, soleda altísimas de que Dios le había hecho
des y abandono que sin abatirla, la gracia; procuró siempre ocultarlas ( . . . ) .
reducían al último extremo del sufri Jamás daba su opinión en nada ; siem
miento; entregándose en las manos pre pronta a ceder; ni manifestaba
de Dios, para que hiciera de ella según saber cosas en materia de oración, e n
su santísima voluntad, y le enviara, si virtudes, etc . . . , la que había recibido
a s í lo quería, mayores sufrimientos enseñanzas del mismo Dios ( .. . ) .
(. . .) . " S u humildad la l levaba a despreciar
"Su caridad espíritual la hizo apóstol se y a q u e todas tuvieran bajo concep
por medio de la oración y penitencia; to de ella. Quería ser siempre la ú ltima
clamaba al Señor por las almas, ofre en todo ; ocupar el ú ltimo lugar, servir a
ciéndose como víctima por su salva (7 Rvda. Madre Angélica Teresa del Smo. Sacra las demás, sacrificarse siempre y en
ción y para ayudar a los sacerdotes ( . . . ) . mento, circular necrológica, 1945) todo, para unirse más al que se hizo
131
siervo, siendo Dios, porque nos amaba postulantes no se i ntroducían en San
(. .. ). Juan de la Cruz, Teresa leyó entre
"Verdadera amante de N . Señor Je mayo y junio, tal vez su obra más
sucristo trató de seg u i rlo m uy de cerca d ifícil, " Subida del Monte Carmelo" .
en el amor y ejercicio de la santa po Al recomendárselo a Elisa Valdés le
breza (. .. ). Dio alcance no sólo al voto expresará : " Es un tesoro ( . . . ). No te
de pobreza, q u e aún no la obligaba, por desconsueles con no poder discurrir ni
ser novicia; sino también a la virtud, saberle decir nada a N. Señor. El sabe
q u e desnuda al alma de toda afición en mejor lo miserable q u e somos. ¿ Quién
lo temporal y en lo espiritual ( . . . ) . sabrá decirle algo al Verbo, a la Palabra
·
"Te n ía s e d de padecer y sacrificarse eterna, a la Sabiduría divina e i ncreada,
por los pecadores, por los sacerdotes a mí me pasa muchas veces lo mismo,
y para desagraviar al Divino Corazón de y no por eso creo que mi oración es
Jesús ( . . . ) . S u amor al sufrimiento lo mala ; pues el fin de la oración es infla
expresaba así : 'Sufro, esta palabra ex marnos en el amor de nuestro Dios. Si
presa para m í felicidad ; cuando sufro el estar sólo en su presencia, si el
estoy en la cruz de mi Jesús. Qué m i rarle sólo nos basta para amarle, y
felicidad más grande es decirl e : Jesús estamos tan prendados de su Hermo
m ío, mi Esposo, acuérdate que soy tu Padre Avertano sura q u e nó podemos decirle otra cosa
del Santfsimo
esposa, dame tu cru z " . 1 sino que le amamos" (C. 1 09).
Sacramento.
Por amor a Jesús siempre intentó
SAN J UA N negarse a sí misma, pero se le aclaraba
DE LA CRU.Z por completo fa desnudez y la pobreza
El 1 8 de mayo se confesó por prime espiritual y l uchará para obtenerlas al
ra vez en el monasterio. S u confesor no buscar consuelos interiores ni exte
fue el Padre Avertano del Santísimo riores :
Sacramento, quien será su único direc " M is esfuerzos todos se dirigen a ser
tor espiritual. Al referirse a ella dirá : una santa carmelita, y creo que lo q u e
" E ra sencilla en exponer, franca y bre Dios quiere de m í para alcanzar esta
ve en sus consultas. Me pidió permiso santidad es un recog i m iento con
para pedir toda clase de sufrimientos recomendó la sencillez, el espíritu de t i n u o : q u e n a d a ni n a d i e p u e d a
por los pecadores y qué le contesté yo, fe y la pureza y " q u e en la oración no d i straerme de E l . No me pide nada
después de haberme manifestado sus buscara la imagen, sino el concepto más que esto, porque a l l í en esa u nión
vehementes ansias- de padecer, que puro de Dios ; porque si lo imaginaba lo íntima de mi alma con mi Dios, se
se pusiera más bien en las manos de empequeñecería" (D. 54). encuentra para mí el ejercicio de todas
Dios para lo que El q u isiera hacer de En el trato con sus hermanas que las virtudes. Primero que todo encuen
ella y q u e nada pidiera. También re "fuera igualmente amable. Y no ser tro la renuncia completa de todo mi
cuerdo q u e ten ía el voto de hacer lo más atenta con aquella que me mire ser, pues cuanto más me a ísle de m í
más perfecto y el ofrecimiento de víc más o me dirija más la palabra ( . . . ). Que m isma, más me internaré e n E l . Trato
tima por los pecadores. Lo que noté en mi intención fuera sólo agradar a Dios pues de negarme en todo para l legar a
sus virtudes es q u e todas eran en ( . . . ) . Que de tal manera obrara indepen poseer el Todo, según nos enseña
grado perfecto, sin q u e d e l iberada diente con las criaturas que me creye nuestro Padre San J uan" (C. 1 1 6) .
mente quebrantara virtud ninguna; de ra sola en el convento. Que no quisiera " M i vocación me es tanto más q u e ri
gran fortaleza y prudencia pues nada atraerme las simpatías y el cariño" ( D . da cuanto más la compenetro. La ver
hacía sin consultarme después de ha 54). dadera carmelita, según entiendo no
ber pedido antes l uz a la Stma. Virgen a El Padre Avertano era el eco de la voz vive, Dios es el q u e vive en ella. Esto
q u ien siempre acud ía en todo como a de San J uan de la Cruz, el m ístico es lo q u e trato de realizar : contemplar
su propia madre ; y nada, referente a doctor de la Iglesia que sabía caminar y incesantemente al Ser Divino, per
virtudes, dejaba de hacer aunque le guiar a sus hijos por las v ías del des diendo mi nada criminal en su océa
costara la vida". prendimiento de s í mismos y la opción no de caridad. Esto es lo q u e quiere de
El encuentro con el padre carmelita exclusiva por Dios para alcanzar la ver m í el Divino Jesú s : ren uncia y m u erte
fue providencial para Teresa al aden dadera humildad y pureza. de mi ser para que El viva en m í " (C.
trada en la doctrina de San Juan de la A Teresa debía costarle el " no q u erer 1 22).
Cruz, el gran maestro y Padre del Car atraerse las simpatías de los demás y A medida q u e su camino se iba estre
melo Tere sia n o . el cariño de las criaturas" pues su chando, los horizontes del Carmelo se
" M e confesé con el Padre Avertano. naturaleza era regalona, afectiva y tier ampliaban. Teresa de Jesús q u e r ía
He dado gracias a Dios por haberme na. Renunciaría a todo porque por ese asemejarse a Cristo y terminará com
dado un director tan docto y santo" (D. camino estrecho se asemejaría a Je sumiéndose por la transformación de
54). sús. amor:
Su oración era elevadísima, necesita Aunque -en general- las novicias y "El cambia sus sentimientos con los
ba el juicio de un director experimenta m íos, divinizándolos. El me rodea de
do para no errar. Sus consejos se cen su l uz d ivina, embelleciendo mi alma
traron en la oración y en la vida comuni (' Circular necrológica de la Hermana Teresa de con sus enseñanzas ( ... ). Una carmeli
t a r i a . E n c u a n t o a la o r a c i ó n l e Jesús) ta es hostia que lleva en sí a Jesús. Ella
1 32
no obra. Es El. El la sacrifica, la i n mola ban, la segu ían . . . Podría despertar o !antes. Se encontraba ante una niña de
en silencio como El se sacrifica y se afianzar vocaciones. dieciocho años que manifestaba des
inmola en silencio en el altar por el Con las licencias que se le concede tellos indiscutibles de santidad, por
mundo entero. Ella siempre ora con rán para comunicarse, desde su celda más que intentara ocultarlos. Le per
Jesús en el altar; salva las almas, pero atraerá a varias amigas para vivir es mitirá hacer penitencias y mortificacio
mirando a Jesús. Ella derrama la san condidas en Cristo en el Carmelo o en nes más allá de lo que autorizaba a las
g re de su corazón negándose en todo. una congregación. Sus cartas desbor recién llegadas al convento. Le conce
Todo lo ha sacrificado por J esús ( . . . ) . dantes de amor y felicidad, con el co- derá, según su deseo, permiso para
En la oración es donde el alma aprende rrer de las décadas invitarán a numero hacer la Hora Santa cada jueves por la
a conocer a Jesús, y por lo tanto a sas almas a entregarse al Señor y a noche. Le hará conocer en profundi
amarlo. Y como el amor no puede aquellos que no han sido llamados a dad a su Santa Madre Teresa y la
consentir diferencia sino igualdad, re una vida conventual, sus escritos de adentrará en su Padre San J uan de la
sulta de él la unión que está en la mostrarán que aún en el muAdo, en Cruz. Como maestra de novicias con
semejanza" (C. 1 41 ). medio de las actividades, en medio del versará m ucho con ella, la ú nica postu
dolor o el regocijo, en medio de las lante del monasterio. Le exigi rá siem
LA VISION D E SU necesidades y la lucha diaria, en la p re más . . . olvidándose de su corta
PRIORA Y MAI51'RA tecnolog ía y el materialismo . . . . es po edad.
Su maestra, con una extraordinaria sible encontrar a Jesús, es posible Sin e m ba rgo, la constante preocupa
v i s i ó n , tal vez i n sp i rada por D i o s , seguir su camino y es posible santifi ción de la M a d re Angélica hacia ella le
deseaba que Teresa de J e s ú s conti carse. deparará a la joven sinsabores en el
nuara en el Carmelo el apostolado que La Madre Angélica se preocupará de ú ltimo tramo de su camino, encontran
había mantenido en el mundo como guiar y aconsejar como maestra a Te do en ellos una nueva ocasión de lu
catequista y misionera para ofrecerle resa, penetrará en su alma para fortifi chas y vencimientos. La hermana pe
almas al Señor. Le permitirá escribir car aún más sus virtudes. La nueva dagoga no m i ra rá con buenos ojos su
cartas, en muchas ocasiones se lo im postulante debía lograr en el monaste actitud cariñosa y maternal y buscará
pondrá, más de lo que habitualmente rio lo que estaba a punto de suceder: oportunidades para humillar a Tere
escribía una carmelita. Presentía el su plena madurez espiritual. sa . . .
bien que harían, no para reconfortar a I ntuía, y muchas hermanas lo confir
los suyos por su ausencia, sino para maron, que estaba ante la presencia L A H E RMANA
acercarlos a E l . Teresa, sin proponér de una santa. Ped ía luces al Señor para PEDAGOGA
selo, había sido un l íder en su ambien orientarla pese a que ten ía una vasta La Hermana pedagoga M a ría Luisa
te : sus amigas la querían, la admira- experiencia con las novicias y postu- del Santísimo Sacramento fue un ins-
trumento para llevarla al último grado mosle a cada segundo d iciendo q u e l e
de h umildad. La m isión de la pedagoga amamos. Le gusta tanto este canto no
consistía en ayudar a la maestra de interrumpido de amor ( . . . ). Amémoslo
novicias cuando ésta al mismo tiempo en cada uno de nuestros actos, hacién
era priora. S u deber era acompañar a dolos con perfección y sólo para agra
las jóvenes en formación, enseñarles y dar a E l . Amemos su adorable Vol un
ayudarles en los oficios e iniciarlas en tad en cada una de las circunstancias
las ceremonias y costumbres de la de la vida. Cuando se ama, todo es
comunidad. alegría : la Cruz no pesa ; el martirio no
Le parecía que la Madre Angélica le se siente; se vive más en el cielo q u e
ten ía demasiada estima; no compren en l a tierra. L a vida d e l Carmelo es de
d ía por qué le daba más tiempo que a amor. Esta es n uestra ocupación.
las demás. Pero su actitud, lejos de " Le aseg u ro, mamacita, que es ham
hacerle daño, demostrará su g rande bre, que es sed insaciable la que siento
za, una elocuente señal de ello fue s u porque las almas busquen a Dios. Pero
silencio. A l referirse a l sufrimiento, tal que le busquen no por el temor, sino
vez, veladamente se podría descubrir por la confianza ilimitada en su Divino
algo de esto. Sólo en una de sus cartas amor. Cuando un alma se entrega así,
Hermana pedagoga
-Teresa de Jesús- hablará de las hu Jesús lo hace todo, porque ve que esa
María Luisa del
millaciones, que serán muchas, pero alma es miserable e incapaz de todo
Santísimo
se cuidará en no nombrar a nadie ; lo Sacramento. bien y como la ve l lena de voluntad y
contará en u n pequeño párrafo al Pa desconfianza de s í misma, se con
dre Colo m : m u eve su amante Corazón y la toma
"Trato de adquiri r l a s virtudes; ser por su cuenta.
obediente hasta en lo más m ínimo, " B usque, mamacita, a Dios de esta
caritativa con mis hermanitas y sobre manera y verá que Dios se acercará
todo el ser h um ilde. Para esto procu ro más a Ud. y la arrojará más hondamen
·no hablar ni en pro, ni en contra de m í te en el Océano infinito del amor. Pare
misma y sólo h u millarme delante d e ce que a N. Señor le agrada m ucho
n uestra Madrecita. Proc u ro n o discul esto, pues hace sentir su presencia al
parme, aunque sin razón m e repren alma sensiblemente. Abandonémosle
den, y si alguna hermana me h umilla, todo, mamachita linda, a su adorable
me estimulo en servirla y e n ser más que le disgustaba a la hermana peda Voluntad, y El todo lo hará porq u e nos
atenta con ella. Siempre quiero negar goga, que solía tomarse más atribucio ama infinitamente ( . . . ).
me y renunciarme en todo, para a s í nes de las que correspond ían. Creo "Estoy feliz, pues tengo el oficio de
unirme m á s a Dios" ( C . 1 1 6) . que le ocasionó momentos muy dolo despertadora. M e levanto u n cuarto de
La Hermana María de los Angeles rosos. En u na ocasión le oí decir m uy hora antes para despertar a mis her
referirá : " N oté que la hermana peda molesta : " Esto de q u e todos los d ías manitas. Es lo más delicioso, pues
goga era áspera con ella, pero siempre de Dios tengan que hablar". Sé que a está oscuro, todavía con luna. Y soy la
vi a Sor Teresa sumisa y respetuosa. las otras novicias les hacía notar cuan primera que me voy al coro. All í delan
Un d ía en la recreación de la comuni do la madre estaba con la Hermana te de N. Señor, sola, cuántas cosas no
dad, Sor Teresa, como es costumbre, Teresa. En los últimos años de vida de le digo, mamacita linda, por todos;
había llevado u n piso para sentarse en la Madre Angélica Teresa le referí todo pues a esa hora tiene que estar m uy
la huerta. Animada por s u esp íritu de esto que había notado. Ella dio a en generoso, pues toda la noche acopia
mortificación lo puso de lado para sen tender que en realidad había sido así y las gracias para las almas. Me encanta
tarse en los palos, q u edando sobre el agregó: "pero la H ermana Teresa ja este oficio, pues tengo que llamar a
nivel de las demás : "¿ Qué es eso -le más me dijo u na s ílaba de esto", lo mis hermanas a la oración, y ya q u e
dijo la hermana pedagoga-. Vuestra q u e es u na m uestra de gran mortifica m i s alabanzas son tan pobres, al me
Caridad sentada tan alto? " Al momen ción". nos llamo a otras almas que saben
to lo dio vuelta y siempre en ad�lante Las palabras de la priora a la pedago amar y alabar mejor a l Divino Prisione
lo usó as í . En otra ocasión la vi i r a gol ga, después de la m uerte de Teresa, ro ( . . . ) .
pear tímidamente a la puerta de la expresarán claramente lo q u e f u e : " El jueves entramos a retiro por ocho
Madre Angélica, apareció la pedagoga "Harto q u e la h i z o sufrir Ud. herma d ías para prepararnos a Pentecostés.
y con ademán severo le hizo señal con na." ¡ Qu é rico ! Rece por su Teresita para
el dedo de que se volviera al noviciado. que sea loca endiosada" (C. 1 04).
N u estra hermanita al punto, sin decirle "CUAN D O S E AMA
u na palabra ni hacer la menor demos TO DO ES ALEG RIA; RETI RO D E L
tración de disgusto, se volvió. La Her LA CRUZ NO PESA" UPIRIIU SANTO
mana Teresa tuvo que sufrir m ucho en " ¡ Cuántas gracias le doy a mi buen Entre Ascensión y Pentecostés la
el noviciado. S u madre priora l e de Jesús por haberme dado u na madre comunidad se acogía a un retiro de
mostraba particular afecto, pero este como la que tengo, u na madre que n ueve d ías.
mismo cariño creo que le hizo una sólo mira los intereses divinos ! Ame 3 1 de mayo : " Entré ayer a retiro. N.
atmósfera poco agradable. Veían a la mos, mamacita, a ese Jesús que es Señor me dijo que fuera por El a su
priora hablar diariamente con ella, lo tan aborrecido y ofendido. Consolé- Padre. Que lo único que q uería en este
1 35
retiro era que me escondiera y me para confesar a la comunidad y ofre
sumergiera en la Divinidad para cono cerles conferencias diarias. En la tarde
cer más a Dios y amarlo y conocerme del 8 de junio , como parte de la recrea
más a mí y aborrecerme. Que quería ción, las hermanas compartieron con
que me dejase guiar por el Espíritu el sacerdote un beneficioso diálogo,
Santo enteramente. Que mi vida debe alegría que no pudo gozar Teresa de
ser una alabanza continua de amor. Jesús porque fue llamada al locutorio.
P e r d e r m e en D i o s . C o n t e m p l a rl e
siempre sin perderle d e vista jamás. PRIM E RA
Para esto, vivir en un silencio y olvido VISITA
de todo lo creado, pues Dios, por su La sorpresa fue g ra nde, era Ofelia
nauturaleza, siempre vive solo. Todo M i randa, la niñera , quien la venía a
es silencio, a rmon ía, unidad en E l . Y visitar. Al ver a su niña detrás de las
para vivir en E l , es necesario simpl ifi rejas no pudo contener el llanto . Le
carse, no tener sino un solo pensa llevaba cartas de su madre y de Re
miento y actividad : alabar. beca. Doña Lucía, al enterarse del ofi
"Dios se comunica a mi a l ma de una cio de hortelana que desempeñaría en
Corredor donde
manera inefable en estos d ías e n que estaba la celda de
el convento, le enviaba claveles, pati
estoy en el Cenáculo. Ya n o es sensi Teresa de Jesús. La llas de rosas y semillas :
ble el amor que siento; es mucho más primera cruz señala "Todas ellas son muy finas, se han
interior. E n la oración me sucede como la celda donde sacado premios en la exposición. Tam
n unca me había pasad o : me quedo murió. La cruz del bién le mando este abono, es el mejor.
fondo señala su
completamente penetrada de Dios. La Julia Freire le regala todas esas
celda.
N o puedo reflexionar sino como que semillas que son m uchas y muy boni
me duermo en Dios. Así siento su tas. Si no se dan así, será culpa de la
grandeza y es tal el gozo que siento en hortelana".
el alma, como que es de Dios. M e Teresa re ía con la carta de su mamá ;
parece que me encuentro penetrada siempre buscaba lo mejor y lo más
toda de la divinidad" (D. 56) . fino, pero Jesús lo merecía. Se esfor
Durante el retiro pudo experimentar, zaría por ser una buena jardinera para
como otras veces, la purificación a que presentarle e n el altar las flores más
Dios la sometía, purificación de la fe lindas.
que debía ser acrisolada antes de lle Además, le enviaba bicarbonato, pol
gar a la eterna visión : Dios, con mucha violencia. sin poderlo vos de magnesia y alimentos para la
" Pero no todo ha sido goce. La cruz d isimular. Y tres veces he vuelto y comunidad. S u mamá le había escrito
ha sido bien pesada. Primero tuve que después he sido de nuevo transporta anteriormente : "Ya sabe, mi hijita, que
acompañar a N. Señor e n la agonía. da. Sufro mucho, pues no sé si son es u n g ra n gusto que me pida cosas,
Después me vinieron unas dudas tan ilusiones, y no tengo con quién consul Ud. es pobre y de l imosna todo puede
horribles contra la fe que tuve la tenta tarlo. E n fin, me abandono a la volun pedir."
ción de no comulgar y después, cuan tad de Dios. El es m i Padre, mi Esposo, Rebeca le mandaba papel, sobres,
do tenía en mi lengua la Sagrada For mi Santificador. El me ama y quiere mi estampillas y unos encargos que le
ma, la quería arrojar, porque creía que bien" (D. 56). había solicitado con anticipación para
no estaba ni existía allí N. Señor. Ya no El 8 de junio se celebró Pentecostés. hacer u n regalo pues pronto celebra
sabía lo que me pasaba y le conté a La solemne misa fue oficiada por el rfan el aniversario de la reelección de la
nuestra Madre, quien me aseguró no Padre E rnesto de Jesús. De las religio priora, su madrecita y maestra. A tra
había consentido. Con lo que me que sas resplandecía el renovado amor a vés del torno, Ofelia había pasado hi
dé más tranquila y me dijo que despre Dios y de Teresa nacían resoluciones los y los útiles necesarios para confec
ciara el pensamiento y así desapareció "para l legar a vivir e n Dios, con Dios y cionar ca·nastitos tejidos y yeso para
la tentación. Pero N. Madre me d ijo para Dios" (D. 54). Después de nueve moldear medallones.
que no me abatiera tanto ; que fuera d ías de silencio la comunidad se espar Preguntó con mucho interés y cariño
más mujer. Y N. Señor me reprochó ció con sencillez conmemorando ale por todos, especialmente por su sobri
que descargara mi cruz sobre nuestra g remente una de las fechas más im na y por Juanito. Ofelia empleó largo
Madre, y me pidió sufriera sin decir portantes de la Iglesia : tiempo en alabar la belleza de Lucecita
nada" (D. 56). "As í pasamos la vida, hermanita que y sus progresos y a rmándose de valor
En este estado permaneció hasta fi rida, orando, trabajando y riéndonos omitió hablar sobre la desaparición de
nalizar el retiro donde los actos comu ( . . . ). Dios es amor y alegría, y El nos la su protegido inventándole que obte n ía
nitarios se desarrollaban como siem comunica" (1 08) . " E n la recreación, se muy buenas calificaciones, que estaba
pre a excepción del recreo que se toca música. Tienen c ítaras, bandu sano y robusto y que a menudo acudía
suprim ía para vivir más intensamente rrias, etc. Gozamos e n el recreo, pues a la casa.
la meditación . La carmelita se retiraba nos reímos y embromamos todo el Al despedirse, le imploro que se cui
a su celda y su único interlocutor era tiempo con nuestras hermanitas" (C. dara, que n o incurriera e n mortificacio
Dios : 98). nes costosas y que por favor le escri
"Hoy, víspera de Pentecostés, he El Padre E rnesto de Jesús había per biera a Rosa Mejía, la niñera de los
sentido un arrebato de todo mi ser e n manecido en el convento cinco d ías mayores; soñaba con una carta de ella.
1 36
En agosto a ambas les escribirá : alma que se penetra bien del acto que la menor del convento.
"Yo soy cada d ía más feliz; pues se hace. Piensen bien que es Jesús el Dotada de u na gran inteligencia y
como soy de N . Señor. El me da la q u e viene, y ese Jesús es Dios, el percepción para comprender a sus se
dicha verdadera. M uchas veces, cuan Creador de todo lo q u e vemos, el To mejantes, la Hermana Isabel fue la
do barro o tengo que arreglar nuestra dopoderoso" (C. 1 28). única dentro del noviciado q u e captó
pobre celda, recuerdo q u e q uizás en de inmediato la g randeza interior de la
mi vida no habría tenido necesidad de IL NOVICIADO joven postulante quien en su afán de
hacerlo. Sin e m bargo, por Jesús h e eclipsarse para no ser notada, llevaba a
preferido s e r pobre y trabajar. Y a que El noviciado estaba compuesto por la las otras dos noviciadas a pensar q u e
El por mi amor se hizo pobre, yo por Hermana Isabel de la Trinidad, de vein era común y corriente y nada la dife
amor a El quiero serlo. Entonces, me tiocho años. profesa de votos simples; renciaba de ellas, a excepción de sus
siento feliz, aun cuando esté cansada. permanecería all í y llevaría velo blanco ansias para ofrecerse a realizar los tra
Quisiera q u e Uds. también pensaran hasta su profesión solemne; por la bajos más h u mildes y su constante
esto, pues así no sufrirán y siempre H ermana conversa M a r í a M a rta d e silencio; jamás hablaba de su holgado
serían felices como yo lo soy. El amor S a n M iguel de treintaitrés años y con pasado, de la alcurnia de su familia ni
a J esús da fuerzas y alegría y nos sirve trece meses en el convento y por la de nada que no estuviese directamen
para acopiar méritos para el cielo. Hermana Teresa E ugenia de la E uca te relacionado con su n u eva condición.
"También me g ustaría m ucho saber ristía de veintitrés años, su toma de Isabel sol ía observarla. No ten ía du
que todos los d ías comulgan. La co hábito había sido recién en marzo. La das, era u n ser superior. Aparente
m unión es un cielo en la tierra para el única postulante era Teresa de Jesús, mente nada lo reflejaba, pero poseía
1 37
algo muy especial. La veía en el coro cada día más que necesito de tus ora
con un recogimiento tal que le parecí a ciones. Te contaré con toda confianza,
transportada a otro mundo; buscaba que según tu consejo me he conveni
ser la última y lo que más le impresio do con otra chiquilla del colegio, q u e
naba e ra su obediencia y s u m isión tiene l o s mismos deseos y aspiracio
ante l a h e r m a n a pedagoga, q u i e n nes m ías, de hacer entre las dos el
constantemente s e complacía en h u convenio de ofrecer todas n uestras
millarla delante de las novicias . 1 acciones por amor a Dios y recordar
A I sabel le gustaban l a s bromas; l a nos a m bas. Te diré que me ha costado
Hermana Teresa no se salvó de ella s : bastante en cie rtas c i rc u n s t a n c i a s
"Su fidelidad para c o n el Señor y temor pero como d i c e tu santito : 'Ahora em
de desagradarle en l o más m ín imo e piezo', con la ayuda y g racia de Dios
insignificante eran tan g randes que en espero ponerlo en práctica y si cayere,
una ocasión en que íbamos las dos empezar cada d ía de nuevo. ¿Juanita,
caminando por l a huerta, la Hermana me ayudarás desde tu convento, pi
Teresa a l pasar frente a una parra, diendo por mí a J esús?" ( I sabel M a r
tomó una g u ía para echársela a la boca garita Salas González).
y entonces, por embromada le dij e : "Me dirijo a ti Teresita, tú que supiste
¿ No sabe, hermanita, q u e esto al Se ser tan fiel a tu vocación, dime qué
Hermana Isabel de
ñor no le g usta ? Inmediatamente l a debo hacer y cómo te he de imitar para
la Trinidad,
a rrojó a l s uelo y yo le exclamé: Pero compañera de llegar a ser algún d ía lo que tú eres
hermanita, ¿ no comprende que es una noviciado de Teresa ahora. ¿ Pa ra dónde i ré ? Siento una
broma? Y me contestó a l momento : de Jesús. i nclinación natural hacia la vida con
" N i en broma quiero desagradar a l Se templativa, hacia el Carmen, que tanto
ñor". q u iero. Te lo ruego, Teresita, tengas
Pero también dirá : " Llevó una vida compasión de m í . ¿ Dime, puedo tener
m uy perfecta, en su oración recogida la esperanza de ser algún d ía tu herma
permanec í a la hora e n te ra h incada, na carmelita ? " (Amelia M ontt M a r
casi sin movimiento, absorta e n .Dios. tínez. I n g resará al Carmen Alto de San
Para sentarse ten ían que obligarla y tiago cambiando s ú nombre por el de
entonces o b ed e c í a de i n m ed i a t o . tuosa . Francisca Teresa del Smo. Sacramen
C u a n d o le tocaba la semana, i b a gusto "Siempre fue fiel a la santa voluntad to).
sa a hacer el h u milde trabajo de limpiar de Dios. Nos daba la impresión que "Te estoy escribiendo desde mi cel
el servicio higiénico, q u e consistía e n vivía en continua presencia del Señor. da (de monja mundana) pues en ella
u n a insa l u b re casucha de madera que Nosotras, sus compañeras del novicia nada hay de sacrificio, pero sí encierra
estaba e n el patio del noviciado sobre do, nos hallába m os m uy distantes de muy g ratos recuerdos de mi Teresita.
una acequia a tajo abierto. Nos ayuda la alta perfección que alcanzó en los Cuando volví a instalarme en ella sen
ba en las labores más pesadas y esto sublimes ideales de santidad ; la prácti t ía un vacío, u n hielo, faltaba mi herma
lo hacía con suma delicadeza, procu ca constante y fiel de las virtudes teo nita, ella la llenaba con sus ejemplos y
rando que nadie se diera cuenta. B us logales, cardinales y las que presupo cantos dirigidos al Amado de su cora
caba lo más despreciado y lo más po ne los consejos eva ngélicos. " zón ( . . . ). Deseo con toda mi alma sentir
bre. Se conformaba agradecida con lo la influencia que ejerce en mí la tuya,
que le ofrecían. A POSTO L D E S D E q uiero que me repitas tus santos con
"Abandonó el m undo donde ten ía un EL CARMELO sejos ( . . . ) . Oh, mi Teresita de Jesús,
porvenir halagüeño, por su belleza f í Teresa de Jesús h a b ía dejado u n p ídele a tu Todo para que sea más
sica que era notable y por la prestancia gran vac ío entre s u s amigas; s e ha mortificada, me apegue menos a las
de su familia que brillaba e n socieda d ; b í a n acostumbrado a su presencia ale criaturas, no sea tan o rg ul losa y sepa
todo lo abandonó en p l e n a juventud g re y a sus sabios consejos. M uchas amoldarm e a las opiniones de los de
para abrazar la vida austera de carmeli e n su a usencia se sintieron desampa más ( . . . ).
ta ; expresándome sus a nsias de morir radas y otras q ue rían imitarla : " H oy en la com u n ión lo ú nico que
joven, para estar pronto con el Señor. "Teresita, tu partida ha sido para mí, hice fue pedir por ti y tu familia y la
Tuvo la verdadera humildad de no ha en realidad, la partida de u na hermana Santa M isa la ped í por l a misma inten
blar de s í misma, n i de la prestancia de a quien tanto quería. A veces en el ción ( . . . ).
su familia. colegio me siento desanimada y miro " M e ofrezco ser tu sirvienta en el
" B rillaba su caridad fraterna, era muy tu rec ue rdo, tu S a g rado Corazón y mundo, lo que se les ofrezca, pidan .
delicada y pareja con todas las novi pienso: s í , es verdad, Jesús me ayuda, Qué t e dire hermanita, lo q u e pienso
cias. Prestaba servicios a las demás mas si estuviera aqu í Juanita, cómo en ti, cada momento me pregu nto:
con g ra n alegría y agradecía la oportu me ayudaría ella que tiene más expe ¿en q u é estará mi Teresita de J esús?"
nidad q u e se le presentaba para hacer riencia que yo y cómo me aconsejaría, ( Eiisa Valdés Ossa. El d ía de la toma de
los como si le hiciera n u n favor a ella. oh cuánta falta me hace. Sí, Teresita, y hábito de Teresa pedi rá u n h ueco e n el
Cuando nos veía tristes o afligidas, nos esto me da tanta pena como tú no te Monasterio de Los Andes, pero n unca
consolaba con palabra s a m ables, con puedes imaginar ( . . . ). se atreverá a manifestarlo a su padre.
gran cariño. Con sus · s u pe riores era " H e rmanita, te prometo, te asegu ro , Fundará el " H ogar Catequ ístico J u a n i
m uy sencilla, franca, humilde, respe- que desde que te fuiste reconozco ta Ossa de Valdés").
1 38
" M i papa cito no quiere acceder toda nia Valdés Ossa).
vía en darme el permiso [para entrar a "Teresita, te voy a proponer un nego
la Congregación del Sgdo. Corazón] a · cio, pero por favor acéptamelo y es
pesar de que el otro d ía hablé con él que en la comu nión tú pidas a N. Señor
( ... ) . J ua nita, tú rogarás m ucho por m í, por mí todos los d ías para que mi papá
¿ no es cierto?, p ídele al Señor que me dé permiso en diciembre [para ser
m i e ntras tanto prepare mi a lma tan carmelita] y yo pida para que cada d ía
indigna; tú me conoces mejor que na seas más santa ; ¿ aceptado? Hay que
die y sabes lo poco h umilde e indisci tener caridad con los pobres y aunque
plinada que soy, ruégale que me dé el negocio es u n poco desventajoso no
estas virtudes; estoy segura que tus dudo lo aceptarás, ¿ no es cierto? (Gra
oraciones me alcanzarán esta gracia, ciela Montes Larra ín. Ingresará al Con
pues tú estás tan en la buena con N. vento de Los Andes con el nombre de
Señor. No te olvides d e m í " (Ana R uc Magdalena del Corazón de J esús).
ker Solar. Será religiosa del Sgdo. Co "Tus consejos me han sido tan pro
razón) . vechosos, que no parecen sino inspira
" C o n gusto aprovechamos esta sali dos por N. Señor, hasta ahora no había
da para conversar u n ratito con nuestra probado lo que era dejarse guiar por
q uerid í s i ma a miga carmelita . No te sólo su vol untad ( . . . ). Por favor dime
Hermana Teresa
imaginas lo q u e hemos senti d o tu par qué debo hacer, no te imaginas cuánto
Eugenia de la
tida ; es verdad que es inconcebible Eucaristía. necesito saberlo, sobre todo ahora ( . . . )
ver a la Rebeca sin ti ( . . . ). Por eso te pido que me ayudes ta m
"Juanita, por favor, reza por nosotros bién con la oración ( . . . ). Nos dices que
para que el día del Sgdo. Corazón este te gustaría que nos habituáramos a
mos condecoradas con la banda y me ponernos en presencia de la Stma.
dalla de Hija de María (. .. ) . Trinidad, pero lo encuentro m uy difícil
" Lástima q u e no nos podemos ver, porque n u nca lo he hecho, pero desde
pero siempre estaremos u nidas por la hoy haré lo posible. Después te d i ré
oración. M ucho te agradecemos el lin cómo me ha ido" (Clara U rzúa Ojeda.
do santo que nos dejaste tan a propósi Pensaba entrar al Convento de Los
to para las dos, pero más nos gustó el "Te escribo para que veas lo mucho Andes, pero se decidirá por el Sagrado
consejito" (Amelia y Lucha Vial Eche que te recuerdo, a cada instante pien Corazón).
nique. Lucha será religiosa del Sgdo. so en ti ; cada hora me haces una falta " M i monjita tan querida; ¿ q u é pensa
Corazón). tan grande que no sé como podértela rás d e m í que he pasado tanto tiempo
" M i monjita q uerida : tal vez estés expresar; pero e n medio d e mi aflic sin escribirte? Pero créeme, Teresita,
extrañada de q u e no te conteste l ue ción, pido a Dios para que seas tan feliz que ha sido por falta de ánimo, varias
go, pero te confesaré que no lo hago y cada día tengas más vocación. Con la veces me he puesto a escribirte pero
porqu e me q uedo primero como medi Rebeca he estado casi todos los d ías, no me ha resultado, me cuesta tanto
tando tu carta, la leo m uchas veces, ella es muy buena y s i tú vieras cómo resignarme a la idea d e que estamos
me dices tantas cosas lindas. ¡Ay, no me aconseja y me corrige, se ve que separadas y por tanta distancia, pero al
te imaginas lo que gozo con ella ! ( . . . ). me quiere, nos ave n i mos muy bien ; mismo tiempo me parece un egoísmo
¿ Cómo quieres que oiga la misa?, ¿con pero tú no te puedes comparar, tú me no gozar junta contigo del inmenso
qué espíritu ?, ¿qué rezo? ( . . . ). Conti llevabas más a Dios, tú cuidabas más beneficio que te ha hecho Dios dándo
nuamente te recuerdo; la Virgencita d e mi alma, pero e n fin, tus cartas te la vocación. ¿Y qué puede haber
que me dejaste la tengo ante m í en lejanas me harán m ucho bien, tus con más grande y más sublime que consa
todos los estudios y a ella le he pedido sejos son los que necesito ( . . . ). No te grarse para siempre a Dios y no vivir
m ucho por ti ( . . . ) . N o creas que la puedes imaginar la falta q u e me haces sino para su amor? Cada d ía me con
M a d re Angélica será impedim ento en este m undo, las dos vivíamos jun venzo más d e que te has llevado la
para seguir teniendo la m isma confian tas como unas hermanas. Ay, Teresi mejor parte. Te aseguro que vivo tan
za contigo ( . . . ). ta, cada d ía que pasa me acuerdo de ti, u nida a ti con el pensamiento que me
" M is comuniones son ahora más fer lo felices q u e é ramos ; ahora para m í acuesto pensando en ti, y me levanto
vorosas, gracias a ti. No sé sobre qué s e concluyó toda esa felicidad, pero N . con el m ismo pensamiento. Un millón
hacer mi examen d e conciencia, sobre Señor t e h a q uitado d e este m undo de gracias por el angelito que me de
el orgullo o el cumplimiento del deber, para que siempre sigas siendo u n an jaste y cada vez que lo miro me parece
dime tú, Teresita, y ayúdame en este gel ( . . . ). Reza para que sea piadosa tenerte a mi lado. ¡ Es tan grande el
mes con tus oraciones para portarme pues tanto me falta ser buena, por vac í o que has dejado con tu partida ! ,
como H ija de María. Todos los d ías favor aconséjame ya que tus palabras pero comprendo q u e no debo ser in
rezo por ti, ríete, fíjate dos noches he quedará n escritas, n o como antes, las grata con N. Señor que me proporcio
soñado que te habían dado permiso que me dec ías a veces, que me queda nó tantos años de tan agradable amis
para salir por una semana y que te ban grabadas en mi corazón" ( Hermi- tad como la que hemos tenido, sólo se
hab ías venido para acá, ¡ qu é dicha ! encuentra u na vez en la vida ( . . . ). No he
Siquiera en sueños puedo gozar de ti" olvidado tus consejos, al contrario, es
(Elena Salas González. Será religiosa toy tratando de ponerlos en práctica"
del Sgdo. Corazón). (1 Testimonio de Isabel de la Trinidad.) (Carmen de Castro O rtúzar. Ingresará
1 39
al Convento de Los Andes con el nom obro, ahora me sacrifico por ti para conozca. Que cada vez comulgues
bre de Carmen Teresa del Niño Jesús). que conozcas la voluntad de Dios. Oja mejor, pues en la comunión está la
la, hermanita querida, que ese corazón vida de nuestra alma. P ídele por todos,
REBECA que traigo junto al m ío, no lata sino por porque nada te negará ; y después en
Jesús ( . . . ). el d ía estrecha a menudo contra tu
" Nunca me haces tanta falta como " ¡ Quién pudiera abrir los ojos de tu corazón a ese Dios y continúa dándole
cuando estoy en cama, pues no puedo alma para que vieras su infinita belleza gracias y suspirando por tu próxima
menos de recordar todo el d ía tu com que arrebata, para que comprendieras comunión. Es el momento de cielo en
pañ ía permanente, ahora sólo me con su amor infinito que extasia! Todo un nuestro destierro. Suspiremos por El.
tento con m i ra r tu retrato. Te quiero Dios mendigando amor d e criaturas Pídele también te enseñe a vencerte,
siempre igual y te recuerdo como el miserables, de nadas criminales ( . . . ). a hacer morir el yo, para que seas más
primer d ía, mi pensamiento está unido Pidámosle juntas que te dé su divino humilde, para así demostrarle cuánto
a tí y en todo . ¡ Ay ! , noto este vacío amor y pueda ser q ue antes que la lo amas, pues El dijo que nadie amaba
que me has dejado ( ... ) , ¿ Y sin ti? qué muerte nos dé la vida verdadera. poda tanto a su amigo como aquél que da su
hermosas vacaciones me espera n ; mos abrazarnos y cantar las misericor vida por él. Démosle nuestra vida, ha
¡ vacaciones ! me parece irrisoria esa dias divinas, u n idas tras estas rejas ciendo m orir al hombre viejo que es
palabra. ¡ Cuánto h u biera deseado la queridas de mi Carmelo ; y después nuestra naturaleza, según San Pablo;
completa soledad, ¡ no sé donde me morir e ir al cielo a entonar el cántico de renunciando a buscarnos a nosotros
iría si me dejaran libre" . E ra n las pala las v í rgenes, siguiendo al Cordero" (C. mismos, obrando no por lo que nos
bras de Rebeca, no pod ía conformarse 1 03). gusta, sino por aquello que es la volun
con la ausencia de su hermana. "Nada me dices si haces oración. No tad de Dios" (C. 1 1 4).
Rebeca le escribirá a la Madre Angéli pierdas, hermanita, el tiempo. ¡ Cuánto
ca: me pesa a m í el haberlo perdid o ! "ESE LOCO DE AMOR
"Con nadie desahogaba mi pena por Cómo quisiera desde q u e tuve uso d e ME HA WELTO LOCA"
la separación y desde la víspera de su razón haberme dedicado a conocer a J . M .J .T. 1 1 de junio de 1 91 9
entrada al convento, me principiaron este Dios tan bueno, a este ser infinita " M i Lucho querido: Que el amor de
unos desmayos que me hacían caer al mente hermoso, el único ser digno de Jesús se apodere de tu alma.
suelo (. .. ). Bastaba que en mi presen ser conocido. Ama le que sólo El mere "No creo me culparás por no contes
cia se nombrara a J uanita para que yo ce nuestro amor. Piensa en El, en su tar inmediatamente tus dos cartitas,
cayese de espaldas. También en vez grandeza, y en su amor, vive en El más pues ya no me pertenezco. Di todo
de llorar me reía por largos ratos y a que en ti. Dios está más en nosotros cuanto ten ía. ¡ Hasta mi propia liber
veces sin motivo, no estando en m í el que nosotros m ismos, Dios nos llena, tad ! Tengo que cumplir lo que Nuestro
poder domina rme ( ... ) . A esto se agre nos traspasa e ntera mente, porqu e Señor me ordena a cada momento, y
gó una gran inapetencia y comencé a [es] inmenso y todas las cosas están así sólo ahora vengo a leer tu última
padecer de insomnios, l legando a ve en E l . ¡ Oh, hermanita q uerid a ! El en su carta. ¡ Qué felicidad ! ¡ Qué dichosa
ces a dormir de dos a tres horas y esto grandeza no se olvida de sus criaturas me encuentro en sacrificarlo todo por
con grandes pesadillas. " y constanteme nte o b ra por a m or" Dios ! Todo esto es nada en compara
Aunque ignoraba sus fatigas, insom (C.1 08). ción de lo que Nuestro Salvador se
nios, debilidades y pesadillas, Teresa " ¡ Cómo ruego por ti, mi pichita queri sacrificó por nosotros desde la cuna
de Jesús, por sus cartas, pudo entre da, para que seas completamente de hasta la Cruz, desde la Cruz hasta ano
ver la tristeza de Rebeca y sufría por Jesús (. . . ). Cada día que pasa hermani nadarse enteramente bajo la forma de
ello. Oraba al Señor para que recobrara ta, comprendo mejor que 'Sólo Dios pan . El, todo un Dios, bajo las especies
la paz. Pensaba que no sólo era su basta'. Esa es la máxima que tengo de pan, y hasta la consumación de los
alejamiento, había algo más, presentía sobre mi cruz. Que también sea la siglos. ¡ Qué g randeza de amor infini
que Jesús la estaba llamando para que tuya. B úscalo a El y lo encontrarás todo to ! Amor n o conocido, amor n o corres
dedicara a El su vida y no quería reco ( . . . ) . Busca a Dios allí, en el fondo de tu pondido por la mayoría de los hom
nocerlo o no pod í a c o m p re n d e r l o . alma y cuando estés triste, expónselo bres.
Desde su celda le enviará tiernas car todo y quedarás alegre; porque El te "Lucho q uerido, todos estos d ías te
tas para demostrarle su cariño y para dará a conocer q u e siendo Dios sufrió he tenido conmigo en el cenáculo . . .
que entendiera la transformación que más por ti que todo lo que los hombres Cómo quisiera traspasarte, hermanito
Dios obraba en ella : han sufrido. Y n o sólo esto, sino que ha de mi alma, mis sentimientos. ¡ Cómo
"Te quiero escribir para consolarte. sufrido infinitamente ( . . . ). quisiera hacerte ver el horizonte infini
¿ Po r qué te encuentras tan sola ? ¿ No "Si cada mañana al comulgar nos to, hermos ísimo, increado, que vivo
estamos siempre muy unidas por el preparáramos un poco mejor, ¡ cómo contemplando! Amo a Dios mil veces
Divino Maestro? ¿Acaso crees que la nos aprovecharíamos de nuestra co más que antes. porque antes no lo
carmelita ya no tiene corazón para que munión . . . ! , ¡ cómo pasaríamos el d ía conocía. El se revela y se descubre
rer a aquella que forma parte de su entero en éxtasis de amor para con cada vez más al alma que lo busca
propio ser? Siempre vas conmigo a ese Dios inmenso, majestuoso, hecho sincera mente y que desea conocerlo
t o d a s p a rt e s ; s i e m p re s e g u i m o s alimento de nuestras almas ! En el cie para amarlo. Lucho, todo lo de la tierra
obrando juntas. N o temas q u e t e olvi lo, hermanita, los ángeles lo contem me oarece cada vez más pequeño,
de. Te he querido demasiado para olvi plan faz a faz. pero nosotros los hom más miserable ante esa Divinidad que
darte tan ligero ; mucho más que antes bres l o poseemos cada uno, nos iden cual Sol infinito, va iluminando con sus
te quiero, porque el amor no sólo está tificamos con El ( . ). . . rayos mi alma miserable. Oh, si por un
en las palabras sino en las obras. Ahora " Pídele que lo conozcas y que te instante pudieras penetrarme hasta lo
1 40
Cristo del
Monasterio del
Espíritu Santo. Talla
de madera
restaurado por la
Madre Angélica.
Teresa de Jesús le
sugería acentuar
sus heridas y su
rostro de dolor pues
aseguraba Q!Je
ninguna imagen
representaba su
verdadero
sufrimiento.
141
de carmelita y hermana" (C 1 07).
Teresa de Jesús, Carmelita .
EL O F I C I O
DMNO
El Oficio Divino, oración oficial y pú
blica de la Iglesia, se recitaba en el
coro. Consistía en salmos, himnos,
pasajes de la Biblia, oraciones y escri
tos de los Padres y Doctores de la
Iglesia Católica, dispuestos e n forma
que se recite una serie de ellos cada
d ía del año eclesiástico. Comenzaba a
las siete de la mañana con las Horas
Menores y terminaba a las diez y me
dia de la noche con Maitines y Laudes.
Entre el d ía se rezaba Vísperas y Com
pletas.
Para Teresa de Jesús fue un n uevo
modo de hacer oración ; se compene
tró en tal manera de él que desde su
entrada en el Carmelo rogaba a la prio
ra para que la dejase asistir a M aitines
y Laudes.
" Oficio Divino, oficio de ángeles. M e
creo e n el cielo cuando estoy e n e l
coro recitando las alabanzas de l a Santí
sima Trinidad" (C. 1 1 6).
Virgen Dolorosa del "Quiero hablarte del Oficio Divino,
Monasterio del Tú sabes que es el grito incesante q u e
Espíritu Santo en l a Iglesia eleva a Dios. Nosotras, las
tiempos de Teresa
contemplativas. somos las encarga
de Jesús.
das de clamar por el m undo. Cuando
íntimo me verías encadenada por esa des que en todo momento ruego por ti estamos en el coro somos ya ángeles
Belleza, por esa Bondad incomprensi y la oración es un canto de amor . . . que alaban a Dios, formamos nosotras
ble . . . ¡ Cómo quisiera atar los corazo "Tanto q u e t e predico e n m i s cartas, part e de ese c o n c i e rto a n gé l ic o y
nes de las criaturas y rendirlas al a mor ¿ no te !ateas? Pero perdóname. Cuan nuestras antífonas son estrofas de esa
divino ! Tú no conoces el cielo que yo, do u no a ma, no puede sino hablar del pura y divina poes ía. ¿ No somos en
por la misericordía de Dios, poseo en objeto amado. ¿ Qu é será cuando el esos instantes los ángeles que cantan
mi corazón. S í . En mi alma tengo u n objeto amado reúne e n sí todas las ante el Sagrario para consolar a Jesús
cielo, porque Dios está e n mi alma, y perfecciones posibles? No sé como e n s u triste prisión 7 Jesús también
Dios cielo es. puedo hacer otra cosa que contem canta con sus carmelitas. El eleva jun
"Tú dices que serás bueno por m í . plarle y amarle. ¿ Qué quieres, si Jesu to a sus esposas, ése clamor p u ro y
Esto no te lo permito. Por una criatura cristo, ese Loco de amor. me ha vuelto suplicante por el m undo a su Eterno
miserable jamás hemos de obrar. Ama loca? Es martirio, Lucho, el que padez Padre.
y haz el bien por poseer eternamente co al ver que corazones nobles y bien " Esos mismos salmos son los que
el Bien inmutable, el Bien infinito, el nacidos, corazones capaces para amar Jesús, cuando vivía e n la J udea, sal
ú nico que puede llenar y satisfacer tu el bien, no amen a l Bien inmutable, modiaba e n la soledad. Todos son pre
voluntad . Yo, ¿qué puedo? Nada. Ab que corazones agradecidos para las ciosos y son un g rito h u milde y confia
solutamente nada. Unete a m i en el criaturas no lo sean con Aquél que los do que la criatura dirige a su Padre del
obrar, a fin de no tener otro móvil en sustenta, que les da la vida y los sostie cielo" ( C . 1 38).
n uestros actos que Dios. Pero nos ne, que les da y les ha dado todo, hasta Las religiosas al observar su recogi
separamos, Lucho, si no obras por E l . darse El mismo. miento en el coro dirá n :
Pues ¡ q u é abismo m á s inmenso pue Lucho, haz oración . Piensa tranquila " Po r el Oficio Divino era verdadera
de existir entre las obras hechas por mente quién es Dios y quién eres tú, y mente entusiasta y verla rezar en e l
Dios y las que se hacen por una criatu todo lo que le debes. Anda después de coro roo parecía u n a criatura mortal,
ra. Lucho, s ígueme y obra por Dios . . . las clases a una iglesia, donde Jesús sino u n ángel según la devoción con
" M e dices q u e t e asegure e n mis solitario te hable al corazón en m ístico que rezaba y la actitud tan reverente
cartas q u e te quiero siempre como silencio. U nete a m í . A las cinco yo que tomaba para cantar las alabanzas
hermana. ¿ Lo dudas por u n instante ? estoy en oración . Acompañemos al divinas" ( Hermana Ana de Jesús).
Acaso no conoces q u e mi corazón está Dios abandonado y pidámosle nos dé "Su gran piedad se manifestaba, so
perfeccionado por el amor divino. y su santo amor. bre todo, al ir al coro a la oración o a la
cuanto más perfecto es, mayor y más "Adiós, hermanito tan querido. Siem recitación del Oficio Divino. Sus pies
grande es el amor? Así, pues, no d u- pre tienes hueco en mi pobre corazón parec ían n o tocar la tierra cuando se
1 42
dirigía a este l ugar de plegarias y de La Madre M aría Teresa consideraba
intimidad con Dios. D u rante la salmo LA MADRE una gracia divina el contar con Teresa
dia divina era notable el recogimiento y SUIIPIUORA de Jesús en el convento.
fervor que se traslucía al exterior; pa La Madre María Teresa de San Juan " Lo q u e más me l lamó la atención en
recía un ángel absorta en Dios" (Her de la Cruz había conocido a la postulan ella -asegurará la subpriora- fue s u
mana I sabel de la Trinidad). te cuando ésta ten ía alrededor de tres habilidad para encubrir sus virtudes y
"Sólo mirarla cuando estaba en ora años porque sus fam ilias eran amigas. las gracias que recibía de Dios. Yo
ción en el coro me hacía la i mpresión Volvió a saber de Juan ita por su herma sabía que era extraordinaria, a s í es q u e
de un ángel en adoración. S u actitud na G raciela ; por ella se había enterado la examinaba siempre q u e t e n í a oca
tan reverente y recogida penetraba mi de sus grandes virtudes. La s u bpriora sió n ; pude darme cuenta del gran do
alma y la acercaba a Dios, sobre todo fue una de las religiosas que más rezó minio que ten ía de sí misma. En las
en el Oficio Divino; no tengo palabras para que entrara al monasterio al estar recreaciones de fiestas en que están
para expresar lo que en mi alma sentía al tanto de sus dudas entre el Sagrado las Novicias con la Comu nidad me fija
al mirarla. Estábamos en distinto coro Corazón y el Carmelo. ba especialmente en ella, pues habien
y m uchas veces dirig ía mi vista hacia Desempeñaba los cargos de subprio do pasado la mañana en el Coro ente
ella, por el bien q u e me hac ía contem ra y tornera, ten ía treinta y tres años y ramente abstraída en Dios y m uchas
plarla. Parecía un ser no de la tierra, se era muy considerada por su sentido de veces recibiendo grandes gracias, se
le ve ía como s umida en Dios, recitan justicia y por sus ansias de ser una manifestaba con u na naturalidad y lla
do las alabanzas divinas con un fervor y perfecta carmelita. neza m uy grande, siempre conversa
recogimiento que m uy bien denotaban Las profesas ten ían pocas oportuni ble y sonriente con las q u e le hablaban
que su alma se posesionaba plena dades para hablar con las novicias y y sin llamar la atención en nada. M e fijé
mente de lo q u e estaba haciendo. Ja postulantes a excepción de la priora y especialmente, un d ía en que se trata
más podré olvidar la expresión de su maestra y de la hermana pedagoga. E l ba en las recreaciones de las gracias
rostro en el Oficio Divino. Parecía estar noviciado estaba aparte y sus activida extraordinarias de Benigna Consolata,
a los pies de la Divinidad. Oí a la herma des, a unque m uchas coincidían, no admirándose algunas de la familiaridad
na Angela de San José, religiosa con permitían romper el silencio. I ncluyen con que la trataba N. Señor, recordan
versa, que a veces la contemplaba do a la Hermana Teresa de J esús, la do a este respecto la doctrina de N .
desde el patio porque le l lamaba m u com u nidad se compon ía de dieciséis Padre San J u a n de la Cruz, animándo
cho la atención su actitud tan devota" religiosas . . . O raban constantemente se bastante la conversación diciendo
(Hermana María de los Angeles). para lograr n u evas vo!�ar.:ioriAS todo lo que pensaban en este sentid o ;
� ¡rl l �
r
.
'
--
h , . , ,.. . , , •
....
L' '
�
...-
...
��
:::
.....--,
4....:.
.......,
143
Nuestra Señora del
Carmen. Imagen
quiteña del siglo
XVII. Monasterio de
San José,
carmelitas,
Santiago.
ella no daba su parecer, o ía y a u n en una carta dirigida a la Madre Angéli
preguntaba con admiración como si n o ca leste primer encuentro : "No puedo
sospechara tales cosas, teniendo los dejar de ponerle cuatro palabras en el
conocimientos y las l uces que, a este d ía de mañana que tantos recuerdos
respecto ten ía. También me llamaba la tenemos de n uestra J uanita. Ese día
atención su energ ía por dominarse. El fue n uestra primera visita a Los Andes
d ía en que llegó, después que se des desde su entrada; fue su papá, Lucho
pidió de su familia, yo la acompañé y Rebeca. Yo era la q u e menos la
para traerla a la recreación, y en el aprovechaba y por dejar a los demás
trayecto vino alegre, sonriente, ha conversar, casi no hablé con ella ; q ue
ciéndome preguntas respecto a la Co ría que lograran ver su felicidad s u
m unidad ; y ella después dijo en con papá, Lucho y Rebeca, q u e al verla se
fianza a N. Madre q u e al despedirse de cayó. M e hizo tanta impresión porque
su familia había experimentado una J uanita se puso transparente al verla,
verdadera agon ía, que no creía posible ¡ qué no pasaría por su corazón.! "
sufrir más de lo q u e en ese momento La tristeza d e R ebeca l a había traspa
sufrió. sado hondamente, pero pudo soportar
" E ra un alma humild ísima que trata la pena ofreciéndosela a Jesús. Una
ba de esconder las gracias que Dios le cruz más pesada cargaba sobre sus
hacía, considerándose la última de las espaldas, pero una e s p i n a menos
hermanas". ten ía El. . . tal era el gozo d e la cruz. Algo
diferente había advertido en Rebeca,
E L I NV I E RNO los desmayos e ran solamente u n a
EN EL CARMELO máscara para ocultar la causa. ¿ Es q u e
Teresa solicitó licencia para hacer los acaso El la había escuchado? . . . Segui
votos rel igiosos de obediencia, pobre ría rezando por su hermana.
za y castidad ; la madre priora se la Pila de a g u a bendita
1 45
medido amor por Jesucristo la hacía María del Monte Carmelo. " Estamos ciales privilegios y les asegu ró s u
elevarse a la in mensida d . La u n ió n en la novena del Carmen y el Padre constante protección materna.
continua l a desapegaba d e l mundo y Julio es el q u e predica. No se imagina María de Nazareth fue la virgen oran
este desasimiento lo iba ganando con qué bien lo hace y cómo sabe penetrar te, la virgen que siempre estuvo alerta
sus virtudes y asistida por El. Abnega con santa u nción hasta el fondo del a la palabra de Dios; la compañera de
ción, desnudez, purificación, ren uncia, alma" (C. 1 1 5) . Cristo, la q u e más í ntimamente trató
negación, sacrificio, penitencia, morti "Lo que m e hace amar m á s aún mi con El. La vida de Nazareth es modelo
ficación, vacío, desconsuelo . . . , todo lo vocación es el ver que la vida de una de toda carmelita, como lo es la incon
buscó d u rante su vida con esfuerzo, carmelita es semejante a la de la Sma. dicional y generosa entrega de María a
alegría y constancia y lo segu ía bus Virgen. E l la sólo oró, padeció y amó. Y la obra redentora de su Hijo. " ¡ Qué
cando para llegar a la más í ntima u nión todo en silencio. Además n uestra Or hermosa es n uestra vocación, querida
de su alma con Dios. Tal era el camino den es de la Sma. Virgen. Créeme que h e r m a n it a ! S o m o s redentoras e n
de perfección que se había trazado, antes yo no sabía bien esto. Pero aquí u n ión con nuestro Salvador. Somos las
pero el trayecto era cada vez más es he dado más de u na vez g racias a mi hostias donde Jesús mora. En ellas
trecho . . . M enos de n u eve meses le Madre Santísima de haberme traído a vive, ora y sufre por el m u ndo pecador.
q u edaban para llegar a la casa del Se su O rden" (C. 1 38). ¿ No fue esta la vida de la más perfecta
ñor. El camino será tan angosto que " La que puso en mi alma el germen de las criaturas, la Sma. Virgen?" (C.
avanzará más lento. Será u n proceso de la vocación fue la Santísima Virgen" 1 30).
d u ro, tendrá que sufrir y trabajar en (C. 81 ) . En el Carmelo s u devoción a María se
exceso. Si es cierto que la vocación es u n don profundizaba, deseaba imitarla como
Cuando el fruto esté maduro se des de Dios, no es menos cierto q u e es lo había deseado siempre, pero allí,
prenderá sólo . . . El lo tocará y caerá . 1 también u na gracia de M a r í a , q u e podía vivir como Ella y vivía como Ella :
siempre está presente e n el alma q u e en soledad amando a Jesús, en silen
SANTA MARIA
s e abre al Señor. El Carmelo es "su cio esperando o írlo y padeciendo con
DEL MONIE CARMELO Orden" y Teresa se sintió llamada a El en el Calvario. " La Sma. Virgen, mi
En julio la comunidad celebraba la esa vida por medio de María. La Virgen Madre, fue una perfecta carmelita. Vi
novena del Carmen. El día 1 6 de este distinguió a los carmelitas con el singu vió siempre contemplando a Jesús,
mes se festeja la mayor de las fiestas lar t ítulo de "mis hermano s " ; les dio el sufriendo y amándolo" (D. 47).
carmelitanas, la Conmemoración So santo escapulario como signo de con Era esta s imilitud con el estilo d e vida
lemne de la B ienaventurada V i rgen sagración a Ella; les regaló con espe- de María lo que más la entusiasmaba :
"Ten siem pre como modelo a la Sma. tido en la tentación, y q u e estaba en
Virgen y p ídele te asemeje, pues E l la pecado morta l ; pero no me i mportaba
siempre permaneció en silencio un ida ni aun esto. pues me dec ía que el
a Dios, y se consumió en el amor y en pecado mortal eran i nvenciones. An
el sacrificio por sus hijos pecadores. duve todo el d ía a s í y al mismo tiempo
Su vida se resume en dos palabras que decía q u e se h iciera la volu ntad de
son las de una carmel ita : sufrió y amó" Dios. En la noche le dije a nuestra
(C. 1 30). Madre que yo no comu lga ría; sin em
bargo, ella quería sufriese yo sola y no
CARTA AL trató de consolarme, pues creyó que la
PADRE COLOM tentación pasa ría como otras veces.
" M i s esfuerzos todos se dirigen a ser "Al d ía siguiente tenía fe y me dije
una santa ca rmelita, y creo que lo que que estaba en pecado mortal. Y como
Dios quiere de mí para alcanzar esta n uestra Madre juzgó que era prudente
santidad es un recogim iento conti n u o : no exigi rme que comu lgara, pues yo
que nada n i nadie pueda distraerme de no quería, me quedé sin comulgar,
E l . No me pide nada más que esto, aunque ten ía hambre de Jesús. M e
porque a l l í , en esa u nión í ntima de m i sentía condenada. D i o s se me repre
a l m a con m i Dios, se encuentra para sentaba como un J uez terri ble. Lloré
mí el ejercicio de todas las virtudes. tanto, que ya no sab ía l o que ten í a .
Primero que todo encuentro la ren u n Cuando n uestra Madre s e me acerca
cia completa de todo mi ser, pues ba para consolarme, yo me retiraba,
cuanto más me a ísle de mí m isma, pues ve ía que estaba ella con D ios y yo
más me internaré en El. Trato, pues, con el demonio. Me tranqu i l icé cuando
de negarme en todo para llegar a po me asegu ró que no estaba en pecado.
seer al Todo, según nos enseña nues Imagen de San José
Sin emba rgo, vi claramente que Dios
en la h uerta donde
tro Padre San Juan. no había q ue rido ven i r ese d ía a mi
trabajaba Teresa de
" Hay días que consigo vivi r entera Jesús. alma. Ya la tentación pasó, y me ha
mente para Dios. Entonces es cuando dejado m uy h u milde, no sólo delante
me siento en el cielo. Entonces es de Dios, sino delante de mis hermani
cuando com prendo q u e " sólo Dios tas (pues se cercioraron que no había
nos basta " . F uera de El no hay felici de mi oración me dijo que, cuando comulgado y que me había tenido que
dad posible. No se imagina, Rdo. Pa sintiera ese a rrobam iento de todo mi confesar).
dre, lo que N. Señor se revela a mi ser, debía rechazar el pensamiento de " Pero después de estas oscuridades
alma, a pesa r de ser tan miserable, y Dios. Lo h ice por obedecer, pero era el Dios se com u n i ca más a mi alma. Ayer
no comprendo cómo he amado a N . sufrim iento más terrible, y a veces no ya no sabía dónde estaba, aun des
Señor s i n conocerlo; tanta e s la distan lo conseg u í a . También, que debía prin pués de la oració n ; y aunque mi pensa
cia que tengo y tenía de Dios. cipiar mi oración por meditar en Jesu miento no está permanentemente en
"Mi oración es cada vez más sencilla. cristo ; y yo sentía que no pod ía, pues Dios, me siento muy u n ida a El y,
Apenas me pongo en oración siento Dios me atra ía el a l m a . apenas pienso en El, mi alma se siente
que toda mi alma se sumerge en Dios, " Po r f i n el Padre Avertano, 93rmelita. fuertemente atra ída. Yo no sé si esto
y encuentro una paz, una tranqu i l idad que es actualmente mi confesor, me es ilusión o no. Lo único que veo es
tan grande como me es imposible des dijo que no debía resistir a Dios, sino que a ndo con m ucho recogim iento, sé
cribir. Entonces mi alma percibe ese seg u i r sus inspiraciones. Así l o he he mortificarme y vencerme más y soy
si lencio divino, y cuanto más profunda cho. Después de tener esta oración de más humilde. Dios es demasiado bue
es esa qu ietud y recogimiento, [más] q uietud, cuando he sido más fuerte no con esta infeliz pecadora que a
se me revela Dios. Es una noticia muy mente atra ída por Dios, me vienen pesar que tanto lo ofende. no dej a de
clara y rápida. No es reflexionando; tentaciones m uy g randes. A veces me amarla.
antes me tu rbo cuando reflexiono. parece que todo lo que me pasa son " Después que comu lgo, me siento
Cuando esta noticia es m uy clara, sien il usiones. Otras veces, que es el de en el cielo, y dominada por el amor
to como que mi alma quisiera salir de monio que me engaña para hacerme infinito de mi D ios. A veces mi solo
mi ser. Mi cuerpo no lo siento. Estoy creer que soy extraordinaria. Otras ve consuelo e n este destierro es la comu
como insensible, y dos veces no me ces me s iento agobiada por mis mise nión, donde me uno í ntimamente con
he podido mover de mi sitio, pues rias y abandonada de -Dios; y por fin, la El. Siento ansias de mori rme por po
estaba como enclavada en el suelo. más terrible es la tentación contra la seerlo sin temor de perderlo por el
Otra vez una hermanita me fue a ha fe : quedo en completa oscuridad, du pecado. Este deseo me hace huir de
blar, y sentí u n estremecimiento terri dando hasta de la existencia de Dios. las menores i m perfecciones, pues
ble en todo mi ser, y lo que me d ijo lo o í "Antes de ayer fue esta tentación tan ellas me separan del Ser i nfinita mente
como d e m u y lejos, s i n comprender g ra nde que n o po d ía n i aún rezar, pues Santo .
sino hasta después lo que me dijo. era peor. Entonces creí había cansen- "También N . Señor se me represen
Siento que mi alma está abrasada en ta a veces interiormente, y me habla.
amor de Dios y como que El me comu Como una semana l o vi en agon ía,
nicara su fuego abrasador. (' Adaptación de una frase de la Hermana Teresa pero de u n modo ta l como jamás lo
" U n Padre a quien le consu lté acerca de Jesús) h a b ía n i aun soñado. Sufrí mucho,
1 47
pues tra ía la imagen perpetuamente, y puede menos de sentir lo mismo y,
me pidió que lo consolara . Después echando a raudales su Sangre sobre
fue el Sagrado Corazón en el taber las almas. las salva.
náculo con el rostro muy triste ; y por " U n alma u n ida e identificada con
último, el d ía del Sagrado Corazón, se Jesús lo puede todo. Y me pa rece q u e
me representó con una tern u ra y belle sólo p o r l a oración se puede alcanzar
za tal. que abrasaba mi alma en su esto. Aunque otros digan que por el
amor, no pudiendo resistir. Sin embar apostolado y la oración se salvan las
go, en cuanto a las imágenes y hablas almas, yo creo que es m ucho más
interiores no hago caso si no es al difícil, pues esto necesita una g ran
efecto bueno que producen en mí, u nión con el Redentor; pues el salvar
para no aficionarme a ellas, y aun trato al mas no es otra cosa que darles a
de rechazarlas. En cuanto a Dios, no Jesús y a s í el que no lo posee, no
me l o represento en n i nguna forma puede dar nada. Por lo general las
para ir a El por fe. Todo esto pasa en mi almas en la vida activa l legan más di
alma. J uzgue su Reverencia si no voy fícil mente a u n irse enteramente, ya
errada, pues vivo con este temor" (C. que las cosas exteriores y el trato
1 1 6 - 20 de julio). constante con el mundo la hacen dis
traerse y apartarse de Jesús. Además
ALMAS JA RA me parece puede mezclarse el a mor
EL SENOR propio cuando se palpan los triunfos,
Teresa, í ntimamente u n ida a Cristo e peligro que la carmel ita no tiene. ya
identificada plenamente con su obra que ignora el número de almas q u e
redentora, participó en ella con verda salva por la oración y sacrificio. Y q ui
dero e s p í ritu carmelitano . Se sa b í a Madre Marga rita de
zás de su celda conquista, al par que
miembro de la Iglesia y su apostolado San Juan de la Cruz, los misioneros, mi llones de infieles
dentro de ella fue la oración y el sacrifi fundadora del que se �ncuentran en los confines del
cio para contentar al Señor en su i nfini Monasterio del mundo" (C. 1 30).
ta sed de almas. Este rol se lo había Espíritu Santo. "Qué feliz me siento cuando le pue
adjudicado en el m undo, pero será en do decir: Todo mi ser te pertenece,
el Carmen donde comprenderá en J e s ú s m ío . M i corazón sólo d e b e
toda su magnitud el carisma teresiano amarte a T i y amar las al mas, porque
su sagrario. Quiere que la carmelita
al convertirse en u n i nstrumento eficaz ellas están teñidas con tu sangre. Al
sea su hostia. En ella vive y sobre su
para servir a Cristo y a su cuerpo m ís sacrificarme por ellas, sólo me sacrifi
Corazón la sacrifica y la ofrece a su
tico. Esto le llevará a preocuparse no co por recoger tu sangre adorada, para
eterno Padre por el m u ndo pecador en
sólo por los suyos sino a extender su que no se pierda. Así pues, salvo las
silencio, como El, convertido en Hos
plegaria a todos los rincones de la almas, pero sin perderte de vista mi
tia, se inmola en el a lta r ocultamente"
tierra : Astro d ivino. Mi inteligencia, mi pensa
(C. 1 33).
" Le aseguro, mamacita, que es ham m iento, mi memoria te pertenecen.
" Ella [la carmelita] comprende que al
bre, que es sed insaciable la que siento No tengo que conocer criaturas n i es
contacto con J esús se diviniza; por
porque las al mas busquen a Dios. Pero tudiar ciencias h umanas. E res Tú mi
eso se sumerge en E l para transfor
que lo busquen no por el temor, sino Sabiduría, mi l ibro de Verdad eterna.
marse en E l , y a medida que se engolfa
por la confianza i l i m itada en su Divino M i cuerpo lo he venido también a i n
en Jesús, va descubriendo en E l teso
Amor. Cuando u n alma se entrega así, molar, porque te amo y desde la cruz
ros infin itos de amor y de bondad; va
Jesús lo hace todo, porque ve que esa me enseñas a crucifica rlo. Mi volu ntad
reconociendo poco a poco al Verbo
alma es miserable e i ncapaz de todo la he puesto en manos de mis superio
hu manado. Entonces es cuando com
bien, y como la ve llena de buena res q u e representan tu autoridad divi
prende más que nunca la obra reden
voluntad y desconfiada de sí misma, na. Nada puedo hacer sin permiso, ni
tora del Salvador, el valor de esa San
se conmueve su amante Corazón y la aún recoger u n alfiler. Los bienes tem
gre divina, y, consu m ida por el amor,
toma por su cuenta" (C. 1 04). porales también los dejé por Ti y nada
siente sed. Sí, sed d e la sangre de su
"Si supieras cómo el alma va encon puedo poseer. ¿ Qué me queda? Nada.
Dios, derramada por las a l mas pecado
trando horizontes infinitos, desconoci He venido para desaparecer en Ti. Je
ras. Ir en pos de ellas para salvarlas no
dos hasta entonces, si supieras, mi sús m ío" (C. 1 4 1 ) .
puede. Está ciega si se aparta del foco
hermanita, la vida de unión íntima que
de Luz que es el Verbo. Entonces, CA PITU LO
vive la carmelita con Jesús. El lo es
como ya no forma con J esús sino una DE CULPAS
todo para ella, cuá ntas h oras pasa en el
sola persona y u na sola volu ntad. d ice
coro j unto a la reja m i rando esa Hermo Al asistir por primera vez al Capítulo
que tiene sed de su sangre y El no
sura increada, oyendo lo que la Sabidu de Culpas1 confesó algunas faltas. La
ría infin ita le enseña y, sobre todo, ú nica que suscitó u n leve interés fue
si ntiendo los latidos del Corazón de su una contra la obediencia ; había cruza
Dios. Nada puede separarla de E l . Je (1 Reunión comunitaria en la que después de una do el patio sin zuecos 2
sús la arrancó del mundo, de los su exhonación espiritual por pane de la priora, cada "Sin duda Vuestra Caridad ha incurri
hermana se acusaba a sí m1sma de sus faltas)
yos, para traerla a la soledad donde El (2 Calzado de madera que se colocaba encima de do en esta c u l pa antes de saber la
desca nsa ; para tenerla siempre j unto a las alpargatas para evitar la humedad) orden que había en contra " . le m a n i-
1 49
festó �a priora, quien presidía el Capí pués, en la o ración, se me presentó fuerzas, y creo que, si me vin iera un
tulo. Dios e i nmediatamente mi alma pare levantamiento de esp í ritu, no pod ría
Rompiendo el silencio, con humildad cía salir de m í ; pero con una violencia resistir.
y pena replicó: " No, M ad re n uestra, lo tal , que casi me ca í al suelo. No pierdo "Ta m b i é n p i e n s o q u e , cómo yo,
hice después" . los sentidos, pues oigo lo que pasa al siendo una pecadora y que sólo tan
Eh el segundo Capítulo, antes de lado, pero no me d i straigo de E l . Sobre poco tiempo me doy a la oración, Dios
descargar sus errores, la hermana pe todo cuando el espíritu sube más, en se me va a unir a m í . Sin embargo, El
dagoga hizo notar a la Madre Angélica tonces no me doy cuenta (esto es por me dijo que yo sufri ría la purificación
que le molestaban los movi mientos espacio de minutos, creo). pero paso por medio del amor, pues q ue r ía ha
que la postulante hacía con los pies en la hora casi entera en ese levantamien cerme m uy suya . Otras veces se me
el coro y este desagradable ruido per to de e s p í ri t u ; pero eso sí que con ocurre q u e las hermanas me van a
tu rbaba su o ración. interrupciones, aunque en estas i nte creer que yo soy una hipócrita que
Teresa de J esús pensaba que nadie rrupciones no vu elvo bien en m í . Des q u iero hacerme pasa r por extraordina
lo había notado . . . Postrándose en el pués mi cuerpo queda todo adolorido y ria, y que me van a echar. Esto no me
suelo, pidió perdón . sin fuerzas. Casi no puedo tenerme en atormenta tanto, porque gozaría que
La verdad es que tem ía que al arreba pie. Y el otro d ía me pasó que no tuve todas me despreciasen.
tarse en éxtasis su alma se elevara su fuerzas ni a ú n para l levarme el tenedor "He visto que esta oración me hace
cuerpo. No sólo movía los pies para a la boca. Ten ía tan pesado y adolorido busca r más soledad. No tengo ningún
i m pedirlo, también se pell izcaba, esto el brazo que no pod ía. Creo que pasa apego. Tengo más hum i ldad, amor al
último, al parecer, no lo hab ían adverti ron dos [d ías] sin hacer caso de nada. sufri miento, a la mortificación. Sobre
do1 . Sufría, no q uería aparecer como E n estos propósitos estaba cuando de todo siento que yo no soy la que vivo,
extraord inaria. Al Padre J u l iá n Cea le repente se me vino a la mente el ano sino J esús" (C. 1 22 - 31 de agosto).
referirá : nadam iento de Dios bajo la forma de
" Hace seis [d ías]. estando en la ac pan , y me dio tanto amor que no pude RECREAC I O N ES Y
ción de g racias después de la comu resist i r : y mi alma con una fuerza horri TRABAJOS
nión, sentí u n amor tan grande por N . ble, tend ía a Dios. Después sentí esa El 27 de agosto la H e rmana María de
Señor q u e me parecía q u e mi corazón suavidad, la que me i nu ndó de paz y San José celebraba sus bodas de plata
no pod ía resistir; y al mismo tiempo me convenció q u e era Dios. en e l Carmelo. Teresa le había pedido
-créame, Padre, que no sé qué deci rle "Sin embargo, hoy estoy con todas -con antici pación a su mad re- media
lo que me pasó, pues q uedé como las dudas y he llorado, porque no quie docena de cucharas de té niqueladas y
atontada- he pasado todos estos d ías ro l lamar la atención de m i s hermanas. una estatuilla de la Sagrada Familia
como si no estuviese en m í . Hago las Por otro lado, el amor de Dios que "de una o dos pu lgadas porque la que
cosas, pero sin darme cuenta. Des- siento es tan grande que estoy sin tiene ella, con el uso está completa-
1 50
mente gastada" (C. 1 23 ) . amándolo, pues cumplo su divina vo
Con la a utorización de la priora, l a l untad. ¡ Qué d ulce cosa es para el
Hermana M a r í a de l o s Angeles vistió a alma vivir a s í con el Ser Divino, compe
Teresa de J esús de ángel para coronar netrada, u n if i cada por el a m o r con
a la festejad a ; " l lena de alegría aceptó Dios ! As í pasa su destierro su ca rmeli
y aprendió el papel que se le confia ta : amando para que la muerte la en
ba " . 2 cuentre convertida en El" (C. 1 20).
" N o t e imaginas lo que la celebra E l 8 de septiembre se realizó la vota
mos. Tanto que la pobrecita en su ción para su toma de hábito. La Madre
humildad -pues es una santa- llegaba Angélica había pedido perm iso al se
a llora r : versos divertidos, cantos en ñor n uncio para anticiparla un mes.
guitarra, etc. Nos divertimos muchí Con la autorización de la priora lo co
simo. Todo es sencillez y alegría en el municó a su madre :
Carmen, y cada una se esmera en "Tengo una noticia m uy consoladora
poner de su parte cuanto pueda para que da rle : que el d ía de la Natividad,
alegrar a sus hermanas. Verdadera nuestra Madrecita me presentó al ca
mente es un encanto vivir en medio de Campanilla del p ítulo para decidi r sobre m í toma de
santas hermanas, pues todas no for noviciado en la hábito, y obtuve los votos de mis her
mamos sino un solo corazón" (C. 1 27 ) . época de Teresa de manitas. No se imagina la sorpresa y
Jesús.
D u rante l a s recreaciones, l a s herma emoción que experimenté, pues no
nas conversaban alegremente no de tenía idea de ello, cuando me manda a
jando n unca sus trabajos manuales; l lamar a la sala de cap ítulo porq u e la
jamás estaban ociosas; hac ían esca votación se había hecho. E ntré tem
pularios del Carmen para l u ego ser blando. Toda la com u nidad estaba reu
repartidos a los fieles, ornamentos de nida, y nuestra Madrecita con la capa
sacrist í a ; además, bordaban, zurcían, blanca de coro presidiendo. Créame
cos ían, ayudaban en la cocina ; mante que creí iba a ser rechazada, cuando
n ía n la huerta, los col menares y las oigo que me dice que he sido acepta
flores . Por medio del trabajo debían da, no supe lo que me pasó. E i nmedia
obtener su diario sustento. E l trabajo tamente n uestra Madrecita me abrazó
ayudaba a fomenta r la unión y a mante (abrazo que duró mucho rato, porque
ner el espíritu l ibre para u n i rse al Se meses más y si Dios q u iere, tomaré el no la soltaba, pues no sabía cómo
ñor. hábito. ¡ Qué feliz me siento sólo de agradecerle). Enseguida las abracé a
"Ayer amanecí muy cantora. H ice la pensarlo ! Sin emba rgo, también me todas (casi las desarmé). tanto que
celda cantando (pero porque era d ía de da temor. No tengo n inguna virtud y después me embromaba n . Verdadera
recreo) . Formábamos d ú o con otra estoy llena de defectos, y l l evar e l mente sólo Dios puede pagarles que
hermana novicia. Eso sí que cada una hábito de la Sma . Virgen a s í , tan indig me admitan" (C. 1 29).
por su lado. Después en el recreo to namente, me espanta. Créame que
das nos embromaba n . As í pasamos la muchas veces q u isiera retardar esa EJ E R C I C I OS
vida, hermanita querida, orando, traba fecha, mas tengo a nsias que todo lo ESPIRI1UALES
jando y riéndonos" (C. 1 08). del mu ndo desaparezca y llevar ese E l 1 5 de septiembre comenzaron los
"El martes, por ser el d ía de Santa sayal pobrecito. que será más seme ejercicios espirituales di rigidos por el
M a rta, fuimos las novicias a reempla jante a aquella tún ica pobre de Jesús. Padre Averta no. N u eve d ías de inten
zar a las herman itas conversas a la Pienso trabajar en m i perfección pa'ra sa reflexión. Teresa de Jesús anota rá
coci na. No se imagina lo que gozamos que El no se avergüence de vestirme en su libreta algunos pensam ientos de
haciendo de comer. Nos reía mos a con el ropaje de sus a lmas pred i lectas. las conferencias :
g ritos al vernos picando la cebolla y " ¡ Qué dicha, mamacita, es ser Car "Soy de Dios ya que El me creó.
llorando. Todo en el Carmen se hace melita 1 No puedo expresarle el himno Debo vivir sólo para Dios y en Dios. Al
con alegría, porque en todas partes de acción de gracias que se eleva ince traerme Dios al claustro me atrajo a
tenemos a n uestro J e s ú s , q u e es santemente de mi corazón. Dios ha esta vida en El, ya que el cla ustro es
n uestro gozo infinito" (C. 1 20). sido demasiado bueno con su pobre antesala del cielo y en éste, sólo Dios
"Después de la comida, a las doce y hija, tan indigna, tan pecadora. Sólo E l existe para el alma. Un alma que no
cuarto, tengo que ir a fregar (esta se h a querido apoderarse de m i ser, a vive en Dios e n el claustro lo profana.
mana ún icamente) que es lavar los pesa r q u e tantas veces lo he olvidado. E l claust ro está todo pen etrado d e
platos. El primer d ía que lo hice sola E l cu ida de su Teresa en cada i nstante Dios. E s la morada de E l . Las almas
me olvidé de ponerle el tapón al lava dándose a ella por entero. En este religiosas son los ángeles que cons
dero y principió caerse el agua. No sé momento estoy perdida en su Ser I nfi tantemente lo adoran. U na religiosa
qué habría pasado si no es por una nito. El me ama infinitamente mientras debe observa r sus votos, puesto que
bue n í sima hermanita co nversa q u e yo, su nada c ri m i n a l , p e r m a n ezco en el los está su santidad. E l voto de
me socorrió" ( C . 1 08). obediencia encierra los otros dos y es
el que constituye a la religiosa. Es la
VOTAC I O N PARA LA ofrenda más grande que se puede ha
TOMA DE HABITO (' Sólo se sabrá después de su muerte, por el P.
Avertano el porqué de estos movimientos) cer a Dios, pues por El ren u nciamos a
" M e parece un sueño mi vida. Dos (2 Hermana Maria de los Angeles) n uestro querer, y para cumplirlo con
151
perfección tenemos que atender a los Doña Lucía Solar de eres Tú el que saliste en busca de la
más m í ni mos detalles de las constitu Fernández con el samaritana para da rle la vida ete rna ?
hábito de carmelita
ciones y ceremonial. Al obedecer de ¿ No e res Tú el que defendiste a l a
seglar de la orden
bemos sólo ver la autoridad de Dios y terciaria.
mujer adúltera y el que enjugaste las
prescindir de la criatura . Aunque esta lágrimas de María la pecadora ? Es ver
se deje dominar por la pasión y ordene dad que ellas supieron corresponder a
cosas al parecer injustas, debemos tus m i radas de ternura. Ellas recogie
obedecer, no viendo en ello sino la ron tus palabras de vida. Y yo - ¡ cuán
vol untad de Dios que quiere perfeccio tas veces no he sido traspasada por tu
narnos y acercarnos más a E l . Una amor, cuántas veces no he sentido
carmelita debe vivi r siempre en Dios palpitar tu Corazón dentro del mío es
por la fe, esperanza y caridad. La vida na a la noche, se vencerá y luchará cuchando tu melodioso acento ' - y sin
de fe no consiste sino en apreciar y contra sus pasiones. La u nión con Dios embargo, aún no te amo. Pero perdó
juzgar de las cosas y criaturas según el o la santidad está e n vivi r en espí ritu de name. Acuérdate que soy nada crimi
juicio que de ellas tiene Dios. V. g r . , fe y de ca ridad . La fe debe ser mi g u ía nal; que sólo puedo obrar el pecado.
una h u m illación c o n esp í ritu de f e e s para ir a Dios. Debo desasirme de Oh mi adorado Jesús, por tu Corazón
recibida c o n alegría, p u e s por e l l a s e todos los consuelos y gozos que en divino, olvida mis ingratitudes y tóma
asemeja el alma m á s a J e s ú s h u m i l la cuentro en la oración. Debo tratar de me por entero. Aísla me de todo lo que
do. La esperanza consiste en u na ple olvida r los favores que Dios me hace, pase en torno m ío. Que viva yo con
na desconfianza de nosotros m ismos, fijando mi atención en el amor que me templándote siempre. Que viva su
confiando en la gracia de Jesús. Olvi demuestra en [la) Cruz y en el Sagra mergida en tu amor, para que él consu
dar nuestros pecados cuando el ene no" (D. 57). ma mi miserable ser y me convierta en
migo se sirve de e l los para hacernos Ti . " (D. 57)
desconfiar de la misericordia de Dios ORACION
Amor. La caridad consiste en apreciar D ESA F I A A
a Dios y preferirlo a todas las cosas y "Tú que me creaste, sálvame. Ya SU MAMA
criaturas. que indigna soy de pron unciar tu dulcí Animada por el entusiasmo y la ale
"Del esp í ritu de fe y caridad se des simo nombre, pues ello me serviría de gría de su h ija, doña Lucía entró a la
prende el esp í ritu de sacrificio, que consuelo, me atrevo, anonadada, a im orden terciaria, convirtiéndose en car
consiste en el continuo ren u nciamien plorar tu infin ita m isericord i a . S í ; soy melita seglar y tomando el nombre de
to de las criaturas, de las cosas y de ingrata . Lo reconozco. Soy polvo su M a r ía Magdalena de Santa Teresa. Te
n u estra propia c o n c u p i s c e n c i a . Un bleva d o . S oy nada c ri m i n a l . P e ro , resa de J esús comenzó a llama rla her
alma que es sacrificada desde la maña- ¿acaso n o eres T ú el Buen Pastor? ¿ No man ita :
1 52
J . M .J .T. cios ha de esta r. la que actuaba correctamente por te
Pax Ch risti "A la Rebeca d ígale que dentro de mor a Dios, la q u e se atemorizaba ante
Convento del Espíritu Santo, 30 de algunos d ías le escribiré y d ígale que el J uez castigador . . . . se doblegaba asi
septiembre. 1 9 1 9 . no me gusta nada su sal ida del colegio m i lando el maravilloso concepto del
" Sor María Magdalena de S . Teresa sin la medalla de H ija de María. Que yo Dios Amor.
" Q uerida Hermanita : Que la g racia se la di con la condición [de] que la Teresita la iba convenciendo -a tra
del Espíritu Santo more en su a l ma . recibiera . Y que el d ía de mi toma de vés de sus cartas- de que Jesús era el
" G rande ha sido el gozo que me h a hábito tiene ella que pedi r h u eco. amigo, el ú n ico gran Consolador : "la
causado su toma de hábito, tanto más " Po r M ig u e l rezo m uc h í s i m o . Lo cruz es u n tesoro" (C. 97). "cuando se
cuanto que S u Caridad no ha pasado ni mismo por Lucho. le ama todo es alegría y la cruz no
aun por el postulantado. Lo que me " Gocé y agradecí m ucho la visita de pesa ; el martirio no se siente" ( C .
demuestra que el Rdo. Padre Avertano C h i ro . Salude a la Lucita y m uchos 1 04), l a s almas debían buscar a Dios
la ha encontrado con las virtudes y besos para la Lucecita. ¿Cuándo pien "no por temor, sino por la confianza
perfecciones dignas de una carmelita. sa n mandarme el retrato de ella con su i l i mitada en su Divino amor" (C. 1 04).
M ientras Vuestra Caridad tiene esa mamá? Espero que me traerán a lgna Deseaba comparti r la alegría de amar a
dicha, su pobre hermana Teresa se cito. Tengo tantas ganas de verlo a m i Dios como lo amaba su hija y por eso
encuentra bien pobre de virtudes, a Na nito. se h izo carmel ita terciaria seglar.
pesa r de tener cinco meses de postu "A la Eli d ígale que tengo verdaderos La joven la trataba de " he rmanita " .
lantado. i Qué vergüenza ! Sin emba r deseos de conversa r con ella, pues otras veces de " S u Caridad " , l a em
go, confío en sus oraciones que han de hablaremos de todo, y pueda ser que bromaba porque había recibido el hábi
ser muy aceptas a N . Señor, para que el 14 estemos solas. Que le tenía to sin pasar por el postulantado.
no sea tan indigna de ese hábito tan escrita una larga carta con detalles de S u madre aprendía a cargar con re
q uerido. n uestra vida y que el perrito que tene signación sus pena s ; le hablaba de
" Perm ítame S u Caridad enviarle un mos se la comió entera. M iguel sin la d u reza de antaño ; acep
d esaf í o , seg ú n s e acost u m b ra e n "A Dios, hermanita la más querida en taba su condición de poeta y bohemio
nuestra S . Religión : e s para aceptar Jesús. Salude a todos. Para mi mami y oraba, no para que el Señor se lo
con alegría y santa conformidad las ta, Rosa y todas las de casa. muchos l l evara, como antes lo hacía, sino para
cruces que nuestro Divino Maestro se recuerdos. Dígale a la María C . que que cambiase su conducta. Dios, al
digne enviarnos. Ha sido despojada uso sus tijera s ; que Dios se las pag u e parecer, la había oído; su h ijo estaba
Vuestra Caridad de sus vestiduras del muy b i e n . A mi t ía J ua nita. l solina, a resuelto a trabajar en el campo junto a
mundo, y pronto su hermana tendrá misia J ulia, muchos saludos. Recen su padre. Ya no se horrorizaba frente a
esa felicidad . No vamos a pertenecer por m í . No saben l o que necesito de la i ncred u l idad de L u c h o ; i n tentaba
al mundo ya, pues Jesús nos ha des oraciones. conducirlo por el buen camino enco
pojado del espí ritu del mundo, para " En el Corazón de J esús, la abraza su mendándolo con dulzura al Señor. En
vesti rn os con su Divino E s p í ri t u . Y h umilde hermana. cuanto a su marido, le había perdona
¿cuál es este espí ritu . . . ? E l de la Cruz, Teresa de Jesús, Carmelita. do sus reveses de fortuna y no se
el ren u nciamiento de n uestra concu " ¿ Cómo está la Lucha en la Escuela quejaba por los problemas monetarios
piscencia y carne. La negación de Victoria Prieto ? Acuérdese que en sep que tantos trastornos le habían acarre
n uestros apetitos y gustos, comodida tiembre es el momento propicio para ado.
des, etc. Ya no somos del m undo. matricular en los Salesianos a J uanito" Le confirmó que vend rían el Padre
Jesús nos sacó de él para que l o si (C. 1 35). Blanch. su papá y sus hermanos, a
guiéramos más de cerca y nos d ice : excepción de Lucita pues no pod ía
"Si alguno quiere venir en pos de M í . EL DIOS dejar a su peq ueña h ija. Rosa y Ofelia
tome su cruz y s ígame" . Así pues. AMOR también l lega rían, tía Juanita. doña J u
hermanita, cami nemos en pos de El. El Doña Lucía había l l egado a Los An lia Freire de Rivas con su h ija Luz, su
amor lo exige, pues nos ha elegido des el 1 3 de octubre, un d ía antes de la tío Maximiliano Fernández y su señora
para hacernos todas de El. Y cuando el toma de hábito. Quería goza r de su doña Victoria Correa ; las Valdés Ossa.
peso de la cruz nos agobie, l lamemos a presencia a solas. E ra su tercera visita ; E l e n a S a l a s . G ra c i e l a y M e rcedes
Jesús en n uestro auxilio. El marcha la anterior la había hecho acompañada M ontes.
delante, y no se hará sordo a n uestro por su hermana J u a nita, su c uñada Pero Teresa volvía s 1 e m pre a su
gemir. A pesa r de sus dolores en el Rosa Fernández de R u iz-Tagle, Lucho tema : Jesús; infundiéndole su goce.
camino del Calvario, consoló a las san y Rebeca. E n la tarde tuvo la dicha de su enamoramiento, su adoración.
tas mujere s ; ¿ por qué no nos ha de verla en el locutorio. Le pareció radian U n año después de este encuentro,
confortar? ¿Acaso Jesús no está a l l í . te, serena . . . madura. E l sacrificio de doña Lucía le escribirá a la Madre An
en el tabernáculo, para alentarnos? As í entregarla al Señor estaba dando sus gélica : " Cuánto s iento no esta r allá el
pues, ca rmelitas somos y, por lo tanto, frutos : ella también cambiaba . . . Tere 14 l l evando m i ofrenda en g ratitud de
corredentoras del m undo. Y la reden sita la transformaba enseñándole que la gracia que me hizo Dios al da rme
ción de las almas no se efectúa sin Dios era amor, a legría infinita ; sus su una h ija como mi Teresita. Mañana 1 3,
cruz. Animémon os, hermanita, para frimientos deb ía ofrecércelos a E l y un año que conversé tanto con ella y
sufrir todo lo que Dios q u i e ra . m i ra rlo con tern u ra pues Cristo la hacía que apenas tocaba la tierra pues toda
" M ucho le agradecería que para l a participar de su cruz. A los cincuenta ella estaba más en su cielo. E ra imposi
toma de hábito me trajera "Jesús I nti años, doña Lucía, la que se cre ía due ble hablarle de cosas h umanas, su cari
mo" por Suave . Creo que comprende ña de la verdad. la q u e se creía conde ta, sus ojos. todo su ser lo ten ía infla
dos o tres tomos. E n la Casa de Ejerci- nada por sus exagerados escrú p u l o s, mado por el amor divino. Cómo me
1 53
tomaba cuenta sobre mi pobre oración
a la que casi no m e atrevía a contestar
le viéndola tan a rriba y a su madre tan
abajo. U n año, el 1 4 que vistió el hábito
carmelita y lo llevará por toda la eterni
dad " .
" N U ESTRO
SANTO HABITO"
U n cuarto para las tres de la tarde
comenzó la ceremonia . Teresa de Je
sús, con u n vestido negro, largo, y
discreta mente elegante, i n g resó a l
coro acompañada por l a comunidad.
Alpargatas que usó
Una novicia portaba el crucifijo ; las
en el convento
religiosas l levaban blancas capas y en Teresa de Jesús.
sus manos velas encendidas; ordena-
. das e n procesión cantaban O Gloriosa de sus hermanas dentro de su pecho. para vivi r con Jesús. Dile que te cons
Domina. S u m i rada ten ía algo l u mi noso, y el truya una casita . El material se lo das
El Padre Blanch, asistido por el Padre más puro gozo se reflejaba en su ros tú : olvido de ti m isma y caridad. Entré
Gavirati, leía en latín una o ración. La tro. Después no se cansaba de estre gaselos porque es muy buen arquitec
joven postulante se a rrod i lló -en me char contra su corazón el escapulario to" . Elena confesará -más tarde- que
dio del coro- sobre u n paño de sayal manifestando cuánto amaba la l ibrea "quedó transfig u rada con el contacto
cercado por flores blancas. El hábito, el de la Santísima Virgen " 1 . de su amiga". Ese d ía afianzó su voca
escapulario, el cinto y la capa yacían La cere m o n ia concl uyó a las tres ción para convertirse en rel igiosa del
j unto a la reja. veinte. Sagrado Corazón . . . Juanita se la había
" H ermana, ¿ q ué pide? " Despojada de todo lo su perfluo, se despertado en el colegio.
" La miseri cordia de Dios, l a pobreza entregaba al Señor vac ía : " La esposa G raciela M ontes decidió enfrentar a
de la O rden y la compa ñ ía de mis debe vivir siem pre en el palacio del sus padres y no ocultar más el secreto.
hermanas". Calvario. All í no se admite nada del Teresa la había animado para hacerlo y
Luego del sermón volvió a pregun m u ndo ( . . . ) . La carmelita es una crucifi rezaría especialmente para que"lograra
tar: cada. Como Jesús, en ella no hay nada el permiso para entra r al Carmelo.
"¿ Estáis vos resuelta a perseverar en que no esté llagado, mortificado. El La nueva novicia se conmovió al ve r a
la O rden hasta la muerte ? " pensamiento, que es lo más libre del M iguel y a Ignacio, era la primera vez
" S í , con la g racia d e l Señor y las hombre lo encadena en Dios ( ... ) . Su que ven ían a Los Andes. M iguel había
oraciones de las hermana s " . acción, su obra redentora, ¿ no es aca observado la pobreza del monasterio . . .
Teresa de Jesús salió del coro - so semejante a la de J esús-hostia? Ella u n pálido reflejo de lo q u e l e hab ían
acompañada por la subpriora- mien salva a las almas por la oración y el contado. ¡ Contrastaba tanto con la feli
tras las carmel itas salmodiaba n In ex1� sacrificio. Tras las rejas de su claustro, cidad de su hermana ! Y él no pod ía
tu Israel de Egypto. escondida, olvidada por el m undo, ella encontra rla . . .
La joven regresó con su nueva túni detiene la justicia de Dios. Ella es la
ca, la toca y el velo. Volvió a arrod illarse savia por donde Dios hace circular su "Cuando e n l a tarde cruda, silencio
sobre el sayal con las manos j u ntas. g racia en las almas" (C. 1 38) . sa, sombría,
Las. relig iosas perm a n e c í a n de pie la ca mpana del Angelus te invite a la
o rando. "TUS M I ST I CAS oración,
Se acercó a la reja con la cabeza PLEGARIAS piensa en el alma herma na, reza u n
inclinada -y de rodi l l as- esperaba que SERAN SU SALVACION'' Ave M a r í a ;
la M adre Angélica completara sus ves En privado le cortaron el pelo, lo divi t u s m í sticas plegarias serán su salva
timentas. Le ciñó el cinto, le colocó el dieron en dos para hacer u n par de ción "2.
escapula rio y la capa bendecidos por el trenzas que le entregarían a su madre.
sacerdote que rezaba tras las rejas ; Diecinueve personas la esperaba n ; Herminia Valdés le agradec ía las su
l uego la roció con agua bendita. ven ían d e Santiago y todos ansiaban gerencias que recibía en sus ca rtas :
Terminada la oración Adesto Dómine verla tras las rejas del locutorio debien com u lgaba diariamente, aprovechaba
la com u n idad se hincó entonando el do turnarse para entra r a la pequeña los estudios y continuaba con sus cla
himno Veni Creator Spiritus. Al con sala. Cada uno de los que sal ía trans ses de piano; Teresa le había recalca
cluir el primer verso, las religiosas se mitía a los demás la felicidad de Tere do que no debía desperdiciar su ta len
pararon y la nueva novicia quedó pos sa. Elena Salas pudo o í r los consejos to musi cal, era un regalo del Señor que
trada en cruz sobre el sayal hasta que q u e tanto necesita ba : "Te convido tenía que aprovech a r pero ta mbién
finalizaron el h im no, las preces y ora q uería inculcarle el amor a lo eterno, a
ciones. lo que no pasa : " Es necesario vivir
Con el salmo Ecce quam bonum se siempre pensando que una eternidad
levantó de la postración . "Abrazó a su (1 Hermana Gabriela del Niño Jesús.) nos a g u a rda ( . . . ). G o rdita q ue ri d a ,
(2 Ultima estrofa de un poema de Miguel "La
familia rel igiosa con tal efusión y amor Hermana Jardinera': dedicado a Teresa de Je siempre t e predico en mis cartas ; pero
que parec ía querer entrar en cada una sús.) es porque q uiero que seas muy piado-
1 54
f
de
Hábito de Tere sa 1 55
Jesú s .
sa. Necesita tanto el mundo de n iñas una solemne misa que fue predicada pidiéndole que me diera
que tengan verdadera p iedad . i Cuánto por el Padre Blanch y cantada por el un regalo para ti .
bien puedes hacer entre los tuyos si Padre Gavirati. Teresa de Jesús -con Mas las rejas del Prisionero
eres sacrificada, si no buscas tu co su nuevo hábito- i mploró su protec corridas estaban, Madre,
modidad, sino el bien de los demás ! Y ción para ser una santa carmelita. y me dije que Jesús
cuando sientas ese g rito i nterior de E l diecisiete celebraban el cumplea nos había abandonado.
egoísmo, di rige con tu pensamiento ños de la priora. La nueva novicia, Mas no, Madre, que estaba a l l í
una mirada a Jesús. ¿ Y por su amor, no acostumbrada a pedi r a su casa los y e n dulce sueño descansaba .
tendrás fuerzas para vencerte ? E l se materiales para confeccionar los rega Las rejas había abierto
sacrificó por ti desde que nació hasta los de las relig iosas olvidó hacerlo por para franquearnos la entrada.
el Calvario. Y al ver a un Dios ensan las emociones vividas. Se apenó al ver
grentado que te pide que te venzas, que sus hermanas habían preparado " Con mi llanto lastimero
¿ podrás no hacerlo? " (C. 1 34). con sus propias manos y con. anticipa su sueño tu rbar no quería.
A Rebeca y a Lucho los dejó para el ción un regalo. Decidió ess;ribirle u n As í penetré muy quedo
fina l . Ninguno de los dos aceptaba la poema para obse q u i á rs e l o ; poema hasta su pobre prisión.
separación ; no pod í an acostumbrarse que reflejará veladamente el estado de Dorm ía . . . ¡ qué d ulce sueño !
a vivi r sin ella. Les asegu ró que más su alma que pronto comenzará a ator Y aprovechándolo a s í ,
que n unca estaban u n idos y e n la ora menta rla : l o m á s despacio que pude
ción a cada uno les dedicaba u n tiem le robé su Corazón . . .
po. "Madre m ía, muy querida, M i ra, Madre, a esta ladrona
" Lucho querido, a pesa r de que la hoy a obsequ i a rte venimos, de nuestro Dios y Señor,
distancia nos separa, mi a l ma s iempre y nada tengo que ofrecerte. y recibe lo robado
está muy u n ida a la tuya. Ambas no Traigo las manos vac ías. como prenda de su amor" 1 .
formamos sino una sola, ¿ no es ver ¡ Qué pena, Madre, me daba
dad? Pues bien, yo ya estoy sumida en cuando esto pensando estuve !
Dios. Su amor es la vida de mi alma. Y toda llorosa y triste IMPERFECCIONES
Quiero elevarte hasta El; q u iero comu a consolarme me fui
nicarte, hermanito m ío, u n poco del a los pies del Santo Altar. El Padre Blanch le había advertido
fuego en-que me abraso; qu iero cal en Golpée la puerta sagrada que encontraría muchos obstáculos
tarte con ese calor infinito, para que del Tabernáculo Santo, durante su noviciado y que éste sería
tengas vida. Sólo quisiera de ti la bue recordándole a m i Dios "un ensayo serio de lo que después ha
na volu ntad . Déjame, Lucho, ser tu su poder omnipotente, de ser toda la vida rel igiosa " . Tampoco
g u ía . ¿ Qu ién puede desearte mejor y le escasearían " las dificultades, tenta
mayor bien que tu carmelita ? " (C. 96). c i o n e s , seq uedades, s u f r i m i e n tos,
etc., etc. La vida espiritual es una l ucha
EL C U MPLEA Ñ O S D E constante contra sí misma y contra el
LA MADRE PRIORA demonio. Y además de esto es una
Al hace r su Primera Comunión Juan i señal del amor que Dios nos tiene
ta habló de " d ía sin n u bes", nada cuando nos da a gustar una partecita
Hermana Gabriela
había perturbado su felicidad, pero el de su cru z " .
del Niño Jesús.
d ía de la toma de hábito h u bo una n u be Comenzaba a regi r el horario de vera
que necesariamente debió haber em no; la comunidad se levantaba a las
pañado ese ansiado momento. No lo cuatro y media de la mañana. E l calor
relató en n i ng u n o de sus escritos y de Los Andes se dejó sentir. Teresa
nadie pudo af i rmar q u e le notó u n había heredado las túnicas interiores
atisbo de tristeza. Cinco d ías antes d e de u n tejido de estameña -excesiva
su toma de hábito, la Hermana María mente g rueso- las q u e soportaba con
Marta de San M iguel, su compañera gran sacrificio.
de noviciado, había a bandonado e l "No te imaginas lo linda que está la
convento. Uno de l o s motivos por el h uerta. Las flores se pierden por todas
cual había escogido Los Andes fue partes, y ayer nuestra Madrecita nos
para reemplazar a una de las tres car dio licencia -a una de las hermanas
melitas fal l ecidas. E ra la número dieci novicias y a m í- para i r a hacer oración
séis y volv ían a ser q u i nce. Oraba para e n las ermitas. Créeme [ Rebeca]. que
ll eva r l e a l m a s a C risto y u n a rel i g iosa, estaba preciosa la tarde. Todo l levaba
una herman ita conversa, dejaba el Car a engolfa r el alma a Dios. Y recordé las
melo. Fuera n cuales fuesen las razo tardes de Chaca b u co y San Javier,
nes de su alejam iento, la joven tuvo cuando sola me iba a hacer oración"
que haber sufrido y mucho. (C. 1 40).
La novena de Teresa, la Santa Madre En el recreo, l uego de haber a rranca
reformadora del Ca rmen, h a b ía co do las malezas y picado la tierra, el
menzado el 6 de octubre para ser ter calor era tan intenso que -si n pensar
minada el catorce. El q u i nce, d ía de la lo- al secarse la frente, se echó la toca
Santa, el Capellán, señor Cancer ofició hacia atrás; al reaccionar y colocársela
1 56
adecuadamente notó que por q u i nta o le tomará a su maestra a quien desea
sexta vez cometía faltas en m enos de ba amarla en Dios -pero segú n el la- la
una semana. El d ía anterior había pedi quería porque necesitaba manifesta
do permiso a su maestra para mortifi ciones de tern u ra y contarle a alguien
carse en las comidas, y al negárselo, los estados de su alma. Pero tal apego
i nteriorm ente se rebeló l legando a nu nca existió y si lo h ubo lo superó
pensar que sólo lo hacía por fastidiarla. como lo afirmará el Padre Avertan o :
En el coro se había reído estando pre " N o cometió con deliberación lo que
sente la Madre Angélica. I ba acumu juzgaba i mperfecto" .
lando i mperfecciones que la atormen N o s e permitía i mperfecciones por
taba n . Se h u m i l laría ante su maestra muy pequeñas que fuesen y -si las
dejando constancia por escrito de sus tenía- las enfrentaba con la verdad.
errores. Con la valentía que sólo nace con decisión y valentía. Quería llegar a
de los seres que caminan al lado de la desnudez total, a asemejarse a Cris
Jesús y sus defectos los ven a umenta to . . . a transforma rse en El. S u arma fue
dos, el 22 de octubre le escribió lo que siempre la h u m i ldad .
pocos se habrían atrevido a confesar M ientras más se abajaba, más se
tan d i rectamente : elevaba al Señor.
" Madrecita nuestra :
"Tengo tantas faltas en mi alma y he ESTADO
sido tan infiel a N . Señor que ya no Padre José Blanch
DE SU ALMA ------
1 57
ño y me da pena cuando noto que no tre sus manos, ruéguele que yo tam
está tan cariñosa. Antes, siempre me bién muera a las criaturas y a m í mis
hacía ca riños ; pero una vez que N. ma para que El viva en m í.
Señor me h izo una gracia, me dijo que " Penitencias casi no puedo hacer,
s i q uería que El se acercara, no debía aunque siento deseos de ellas. Trato
dejarme tocar por criaturas. Entonces de adq u i ri r las virtudes, pues soy tan
yo le dije sencillamente a N. Madre ; pobre, sobre todo de h u m i ldad. Si tie
a s í e s q u e n unca más me h a tocado. ne la bondad de contestarme, d ígame
Pero siempre siento en m i corazón ese cómo debo amar en D ios a l prójimo.
deseo de manifestaciones de tern u ra. "A Dios, Rvdo. Padre. E n su atmós
Mas aún a hora ; porque N . Señor no fera divina de amor permanezcamos
me las prodiga. Esto me da pena, por para salvar las almas. Ruego mucho
que sólo q u iero ser de Dios, y q uisiera por V. Reverencia. S u pecadora" (C.
no sólo ser despegada exteriormente, 1 45).
sino i nteriormente ; pero me parece Teresa de J esús, Carmelita
que el desear esas tern u ras está i nna
to e n m í, pues no sé si se habrá dado " LA P E R F E CC I O N D E
cuenta que tengo carácter regalón y L A VI DA ESTA E N E L
soy muy aguaguada, 1 lo que me de ACERCAMIENTO D E DIOS"
sespera. Sin embargo, se me ha q uita 1.:.C..0... · ·� �· lk . .:e
1 " ¿ Pensaba Ud. acaso que entrando a
do mucho.
" Lo que me hace dudar sea apego es
� ¡......_ ..;._.._�.J..&_ �- _.,.
'\(
servir a Dios, todo serían goces, d u lzu
ras y consuelos? -le- respondía el Pa
que su trato me l leva a Dios. Además d re Blanch-. No se aflija demasiado
Padre Ernesto de
la admiro como a una santa y su ejem por esas sequedades y por la soledad
Jesús.
plo me ayuda para ser mejor. También, espiritual en que se encuentra, puesto
cuando trato con ella de cosas de mi que así lo q uiere la voluntad de Dios
alma me da m ucha paz ; sobre todo, ( . . . ) . Ha de esforzarse en desarraigar
como sólo con ella puedo hablar de todo afecto imperfecto del corazón,
Dios, de su amor y bondad, me expan pero advierta que no lo conseg u i rá tal
siono ; lo que es una necesidad para mi vez tan pronto como Ud. desea r í a ; si
alma, aunque creo que será más per Ud. persevera en l uchar, al fin lograr.á
fecto no buscar esa satisfacción. Le me sentí consolada. Estuve un rato pu rificar su corazó n " .
aseg u ro que todo este tiempo, Rdo. con El, y después como que se fue y Perseveró en su l u c h a que h a b í a co
Padre, no he hecho más que luchar y dejé de sentir esa suavidad. D ígame, menzado desde la infancia. Tal como
veo que en esta t u rbación nada gano. Rvdo. Pad re, ¿ son i l u siones o n o ? había desterrado su mal genio, su pe
Quisiera tener la luz suficiente para Pues no puedo creer que N . Señor s e reza, la vanidad, el o rgullo y su sensibi
saberla amar en Dios, pues el preten vaya a acercar a m í, siendo y o una l idad extrema, -u n a vez más- por
der en m í no q uerer es imposible. Eso misera ble pecadora. N o se imagina amor al Señor, logró su perarse. No le
que me d ijo Vuestra Reverencia de cuánto sufro cuando de repente vie importaba no sentir consuelos espi ri
amar porque es la vol untad de Dios me nen a mi memoria los recuerdos de tuales; se conformaba en contentar a
pa'rece que me aprovecharía si le tu ese acercamiento de J esús a mi alma. su Amado abandonándose a El sin es
viera fastidio, pero no cuando el ca riño En esta mi pobre celdita, tan vacía perar nada. Aunque acostu mbrada a
me sale espontáneo. M e acuerdo que ahora, muchas veces sentí su presen vencerse, probablemente no le fue fá
sólo dos d ías cuando N . Señor me cia divina. A veces se me repres(i!ntaba cil, pero con la ayuda de Jesús, con sus
hac í a favores, amé verdaderamente tan lleno de hermosura y ternu ra como trabajos, con sus renuncias, negacio
en Dios, pues andaba engolfada en El, ya no es posible describir. Créame que nes, mortificaciones y pen itencias y
de modo que lo apercibía hasta en el todo me causa u n hastío horrible ; que sobre todo con el trato permanente
a i re que respiramos. Para que se dé u n cuando veo que encuentran algo her con El -al que jamás abandonaba no
tanto cuenta, Rvdo. Padre, de la u nión moso y se a leg ran con ello, yo me obstante estuviese en oscu ridad-, se
que Dio$ se dignaba concederme en digo : " N o es J esús. El sólo es h e rmo g u ía adelante por el camino que se iba
su misericord ia, le diré que en la noche so. El sólo puede hacerme gozar". Lo tornando cada más estrecho.
soñaba con Jesús. Y cuando a veces llamo, le l loro, lo busco dentro de mi Se propuso u n plan de vida carmelita
despertaba, me encontraba en sueños alma. Estoy hambrienta de comulgar, no m u y a ustero . Seg u ramente, en
en contemplación en Dios. Dos veces pero no se me manifiesta. Sin emba r esos momentos, a fi nes de noviem
me acaeció esto. Pero el soñar con El go, reconozco que todo lo merezco por bre, h izo el voto de obra r lo más per
es casi siempre, aunque ahora rara mis pecados, y q u i e ro sufrir. Quiero fecto, como lo declarará el Padre Aver
vez. q u e J esús me t riture i nteriorm ente tano, a juzgar por lo que escribió e n
" U na vez que sentía u n deseo horri para ser hostia pura donde El pueda u n a hoja suelta :
ble de mori rme por ver a N. Señor y, descansar. Quiero estar sedienta de " La perfección de la vida está en el
siendo hora de dormirme, no pod ía amor para que otras almas posean ese acercamiento a Dios. El cielo es la
hacerlo porque lloraba sin poderme amor que esta pobre carmelita tanto posesión de Dios. E n el cielo a Dios se
contener, cuando de repente sentí a desea . le contempla, se le adora, se le ama.
N . Señor a mi lado, llenándome de " Ruegue por su pecadora. Y cuando Mas, para llegar al cielo es preciso
suavidad y de paz, e inmediatamente J esús en el santo Sacrificio m u e ra en- desprenderse de la tierra. Y la vida de
1 58
la ca rmel ita, ¿ q u é es sino contemplar,
adorar y amar a Dios incesantemente?
Y ella, ansiosa de ese cielo, se aleja del
m u ndo y trata de desprenderse, en lo
posible, de todo lo terreno"( . . . ).
" La carmel ita sube al Tabor del Car
melo y se reviste de las vesti d u ras de
la penitencia que la asemejan más a
Jesús. Y, como El, ella q u iere transfor
marse, transfigu rarse para ser conver
tida en Dios.
" La carmel ita sube al Calvario, all í se
i n mola por las almas. El amor la crucifi
ca, muere para s í misma y para el
m u ndo. Se sepulta, y su sepulcro es el
Corazón de Jesús; y de a l l í resucita,
renace a nueva vida y vive espiritual
mente unida al m u ndo entero" (D. 58) .
Y el 2 1 de noviembre, d ía de la Pre
sentación de la Virgen, escribió sus
últimas resol uciones; también en una
hoja de pape l :
" 1 ° Vivi r sólo para Dios, e s decir con
el pensamiento fijo en El, rechazando
todo l o i n úti l . Vivi r completamente
eclipsada para las criaturas, no hablan
do nada de mí misma, no dando mi
opinión en nada si no me la preguntan ;
no llamando la atención por nada, ni en
el modo de hablar ni en el re í r, n i en las
expresiones, ni aun hablar de m í mis
ma para h u mil larme, en una palabra,
que la nada criminal desaparezca.
"2° Ser fiel en todo lo que me pide
Jesús. Ser fiel en los detalles. Ser fiel
para practicar lo que me adviertan y en
hacer las cosas con perfección .
"3° Entre d ía , guardar silencio rigu ro
so y no hablar ni aun con N. Madre, s i
ella primero no m e habla.
"4° Vivir el momento presente con
fe.
"5o N o re í rme ni hacer señas a mis
hermanitas entre d ía.
"6° En los recreos tener m u ch o do
m i n io de m í m isma para estar siempre
alegre, pero sin pasarme los 1 í m ites de
la modestia rel igiosa.
"7° Considerar que n uestra Madre Teresa de Jesús de aun en Jesús, sino pedirle me dé fuer
es como una custodia donde está Je novicia; fotografía za para sufrir más.
tomada por la
sús expuesto, y mis herman itas son " 1 1 ° Considerarme siempre como
hermana Gabriela
hostias, donde J esús mora escondido. del Niño Jesús.
u n ser despreciable, tanto a las criatu
A n uestra Madre la amaré porque ella ras como a Dios, y aceptar alegre las
me representa la autoridad de Dios y hum illaciones, los olvidos de las criatu
su divina vol untad. Amaré a mis her ras y de Jesús sin abatirme.
manitas porque son ellas i mágenes de " En fin, srempre procuraré obrar lo
mi Dios y porque Jesús me dio u n más perfecto" (D. 58).
precepto.
"8° No hablar de cosas espi rituales y
PU R EZA Y
hacer como que nada sé ni entiendo. DUAFIO
"9° Jamás manifestar que sufro, a no La Hermana I sabel de la Tri nidad, la
ser que nuestra Madre me lo pregun religiosa que más la conoció, después
te. de su maestra, seña lará : " S u santidad
"1 Qo N o buscar consuelo en nadie, ni ( 1 Aniñada.) se fundó en la pureza de vida y en el
1 59
·.
. ·... · . . ..
·· "' \
..
. .,. , _ �
•.
'· ..
\ ,, ,
.
'
•
"
•
' '·
'·
••
••
·.
'•
'�
..
• 1
.-
•,
"
' .,¡ •
. ,. . .-
. ..
..,
constante y extraordina ri o ejercicio de todos los aconteci m ientos como pre que no merecía estar en la Casa de
todas las virtudes cristianas, especial parados por el amor que q u iere santifi Dios, desconfiada de sí y confiada en
mente las más dif íciles : caridad, po carla. la adorable Trinidad, en Jesucristo cru
breza, h u mildad y fortaleza". "Un alma virgen sólo reci be el impu l cificado, en el Smo. Sacramento y en
Lo ú ltimo que escribió Teresa de so del Divino Espí ritu, sólo Dios puede la Sma. Virgen, desafío a mis ca rí
Jesús en su libreta fueron algu nos conmoverla ; los acontecimientos ex simas hermanas Isabel de la Trinidad y
pensamientos sobre la p u reza 1 : teriores, las criat u ras nada pueden en Teresa Eugenia de la Euca ristía a tres
"Soy de Dios, voy a Dios. este h u e rto cerrado. Obra en Dios, por virtudes. 1 o Recogimiento interior, de
" P u reza es una virtud que significa Dios y para Dios, lo demás nada l e sechando todo pensamiento inútil que
ausencia de todo lo que es manchado. i m porta. no nos l leve a Dios; 2° Silencio interior
De u n alma se dice que es pura cuan " U n alma virgen se encuentra des y exterior, evitando hablar sin necesi
do es simple, es decir cuando llena pojada de sí misma, no se busca para dad, y 3° Obediencia pronta a la menor
sólo de Dios no tiene mezcla de criatu nada, no busca consuelo n i en Dios, ni i nd icación, sometiendo nuestro j uicio.
ras. El a l ma pertenece sólo a Dios, fue en las criaturas, se ve a s í m isma tan La que en el ejercicio de estas tres
creada por El a su imagen y semejanza miserable y digna de desprecio que se virtudes más se aventajare, gane tan
para su gloria. Debe el alma reflejar la confunde cuando tienen que ocuparse tos merecim ientos, aplicándolos por
imagen divina, la cual no admite nada de ella por necesidad. Un alma pura la Santa Madre I glesia, sacerdotes,
que no sea El mismo; una vez que el olvida las penas q u e sus hermanas conversión de los pecadores, ánimas
alma no sólo refleja a D i os sino a las i nvolu ntariamente le proporcionan. Un del purgatorio, agonizantes y educa
criaturas, no es simple porque está alma pura no busca agradar nada más ción cristiana de la juventud" 2
compuesta de medios diversos por lo que a Dios. O bra siempre aquello que " La hermana Teresa de Jes ú s " .
tanto no es pura. es más puro, exento de toda imperfec
"Un alma para ser pura debe aseme ción. En su exterior imprime el sello de "QU I S I E RA Q U E
jarse en todo lo que pueda a Dios, su pureza ; sus movim ientos, sus pala F U E RA J ES U S S U
perfeccionando así sus facultades. El bras y acciones son puras" . INTIMO AMIGO''
pensam i e nto d e be m a n t e n e r l o e n El 30 d e noviembre, primer domi ngo J . M .J.T. Pax C h risti
Dios, n o fijándose en las criaturas. de Adviento, desafió a sus hermanas 26 de noviembre, 1 9 1 9
Más aún, debe simpl ificar el pensa del noviciado como e ra costumbre en "Que l a g racia del Esp í ritu Santo sea
miento en Dios, mirando en El sólo el el Carmelo: en su alma, m i viejito tan querido :
amor que es lo que encierra por decirlo J . M .J.T. " M uchos d ías estaba por escribirle,
así las perfecciones del Ser Divino. " U na miserable pecadora que ha co pero s i e m pre ten ía i nconvenientes .
Esta alma vive en Dios, recibiendo metido tantos y tan enormes pecados As í es que ahora, quitando algo al
1 62
sueño, me pongo a conversar con m i cuando l uche para cumplir sus debe
papacito, porque de otro modo no re res de cristiano. Pídale a Ella lo haga
sultará la carta. ser su verdadero hijo; que extinga en
" E l 1 4 me vio rea l izar mis deseos su alma el fuego de las pasiones con
tomando mi hábito tan q uerido. Soy su mirada de suavidad.
cada vez más fel iz con él, y no me " Papacito m ío, cuando sufra, m i re a
canso de darle gracias a Dios de haber su Madre Dolorosa con Jesús muerto
me dado el cielo anticipado; y a Ud . entre sus brazos. Compare su dolor.
n unca me cansaré de agradecérselo. Nada hay que se le asemeje. Es su
" Ese d ía de m i toma de hábito pude ú nico H ijo, muerto, destrozado por los
apreciar más que n unca que m i suerte pecadores. Y a la vista del cuerpo en
ha sido la mejor. Al ponerme en íntimo sa ngrentado de su Dios, de las lágri
contacto con las al mas, pude notar mas de su Madre María, aprenda a
que en tod?JS hay l lagas profundamen sufrir resignado, aprenda a consolar a
te dolorosas; que todas, aunque mu la Sma. Virgen, llorando sus pecados.
chas veces aparentemente son feli " Quisiera seg u i r, m i papachito li ndo,
ces, encierran en su corazón u n m u n pero el tiempo se concluye; además
do de desdichas. temo ya cansarlo. Contésteme desa
"En cambio. su carmelita ve desl izar hogando su corazón en el de su car
sus d ías tranqui la mente. Nada puede melita, todo lleno de tern u ra para su
Hermana Ana de
turbar su paz, su dicha, porque l l eva en viejecito tan querido . Su indigna
Jesús.
su alma al que es la fuente de la paz. Teresa de Jesús, Carmelita
Con Dios, mi papacito, es con quien " P . D . Si puede, com u lgue el 8 de
vivo en u n cielo ya aqu í en la tierra. diciembre, d ía de la I nmaculada. Cuan
Entre Jesús y su carmelita hay una do me escriba, d ígame cómo le ha ido
intimidad tan grande, que las u niones en sus asu ntos" (C. 1 50).
de la tierra son sólo una sombra ; y a
medida que lo conozco, más lo amo " H E C O N OC I D O LA
porque voy sondeando en su corazón HERMOSURA DMNA"
un abismo de i nfinito amor. Por eso, "Aieluia, Aleluia, Aleluia.
m i papacito querido, siento la necesi " Que J esús sea con m i mamachita :
dad de lleva rlo hacia El. Quisiera que "Todavía me estoy riendo de lo que
fuera Jesús su íntimo am igo, en quien mos sus h ijos que debemos confiar en me ha dicho n uestra Madrecita se co
deposita ra su corazón cansado y sa sus entrañas l lenas de tern u ra pater rre en el m undo de esta pobre carm e l i
ciado de sufri m i entos . ¿ Quién podrá, nal ! . ta . ¿ Por qué quieren turbar, mamacita,
mi viejecito querido, medir la intensi " No se figura cómo he rogado por su felicidad, diciéndole que estoy tris
dad, el caudal de preocupaciones que Ud. y por los asuntos que le concier te, que lloro, etc . ? ¿ Po r qué el m u ndo
lo agobian como N . Señor, que pene nen, para que se arreglen como con pretende despertar a los muertos para
tra hasta lo más íntimo y que sabe viene. Especialmente en este mes de él, y encontrar en aq uellos que viven
curar con delicado tacto aquellas heri María se lo he entregado a la Sma. en los brazos de Jesús tristezas? ¿ N o
das dolorosas cuya profundidad usted Virgen. Espero que Ella me o i rá y lo v e que es envidia d e l reposo, de l a paz,
mismo desconoce ? ¡ Ah, mi papachi protegerá a todas horas. A E l la le pido de la felicidad que i nu nda m i alma?
to, cómo se transformaría su vida, si seque sus lágrimas, calme su vida tan ¡ Cuán bien veo que los que inventan
fuera a El con frecuencia como a un llena de tu rbaciones, y sea también su semejante mentira no conocen lo que
amigo! ¿Cree acaso que Jesús no lo compa ñ í a en la soledad; y sobre todo es vivi r en el cielo del Carmelo y lo que
recibirá como a tal? Si tal cosa pensa le ruego sea la Sma. Virgen su aboga es la gracia de la vocación ! Además, si
ra, demostraría que no lo conoce. El es da, su Madre tierna y cariñosa a q u ien en mis cartas, mamacita, nota Ud.
todo ternura, todo amor para sus cria Ud. ha querido, su protectora en el alegría, felicidad, ¿ cómo puede creer
turas pecadoras. El mora en el sagrario horrible trance de la muerte. l nvóquela me tan doble para expresarle lo con
con el corazón abierto para recibirnos, siem pre, papacito m ío , y más a ú n trario de lo que siento?
y nos aguarda a l l í para consolarnos. cuando su a l m a l uche c o n el desa l ien " M iro en este i nstante a m i Jesús y
Papacito m ío, ¡ c uántas veces Ud. mis to. Entonces d ígale: " María, muéstra me río del m u ndo entero con E l . Déje
mo no me ha expresado lo feliz que se me que eres mi Madre " . l nvóq uela me l lorar entre sus brazos todo el d ía,
ha sentido al comulga r ! Es porque mientras los demás se ríen y d ivier
entonces su alma, libre de todo peso, ten ; que poco me i mporta a m í l lorar
ha sentido la presencia de su Dios, mirando a la alegría i nfin ita, gustar la
(' No se puede asegurar que sean de ella;
único capaz de satisfacernos. Además puede haberlos resum1do de algún escrito, o amargura junto a la dulzura divina de
¿ por qué temer acercarse a N. Señor, extraído de algún sermón, por este motivo no se Jesús. Soy feliz y jamás deja ré de
publicaron en "Diario y Cartas". Luego aparece
cuando El m ismo d ijo que era el Buen serlo, porque pertenezco a m i Dios. En
en la libreta: "S. María Amada, "Los Doce grados
Pastor, que daba su vida por recobrar del Silencio ·; sólo anotó uno y las demás páginas El encuentro a cada momento mi cielo
la oveja perdida? Y dijo que venía en las dejó en blanco). y u n amor eterno e i n m utable. Nada
(2 Escrito inédito. La fórmula, aunque no las más deseo que a El. A nadi e más amo
busca de los pecadores. As í pues, mi
virtudes ni los merecimientos, fue sacada, con
papacito, todos, aunque somos peca algunas modificaciones de "Instrucción para que a El. Y este amor va creciendo en
dores, podemos acercarnos a E l . So- Criar las Novicias Carmelitas Descalzas "). m i alma a medida que me voy introdu-
1 63
ciendo en su seno divino de amor y u n bien en que existe, concentrado,
perfecciones adorables. todo el a mor, la santidad de n uestro
"Nada de la tierra puede servirme ya Dios. Al ejecutar ese bien ¿ acaso no
de atractivo, porque he conocido a la obramos conforme a Dios? Al obrar
hermosura divina. Y e n caso de llorar, conforme a Dios, somos otro Dios : en
mamacita q uerida, no sería por triste u na palabra, somos El.
zas fingidas, sino por mis m uchos pe " Para esto, mi Isabel, es necesario
cados y por temor de ofender y perder soportarlo todo, a ma rl o todo como la
a Dios; por no amarlo lo bastante. expresión de la vol untad de Dios que
"En cuanto a m i salud, gracias a quiere santificarnos, ya que Jesucristo
Dios, puedo admirarme de lo bien que nos dijo que la volu ntad de Dios era
estoy. Además, nuestra M a d recita que fuéramos santos. Y creo que lo
siempre está con sus maternales ojos mejor y lo que más conviene a nuestra
para cuidarme. miseria es sólo m i ra r el presente, vivir
" Pasando a otra cosa, le contaré que -como dice I sabel [de la Trinidad]- en
me han dado la erm ita de la S . Virgen . u n eterno presente, es decir, que en
Estoy feliz con ella. Sin embargo, qui cada hora hagamos la resolución de
siera que U d . , mamacita, como cosa cumplir perfectamente la voluntad de
suya, le pidiera a la Lucita el N iñito Dios, de aceptar todo lo que nos envía,
Jesús de ella, con los Reyes Magos, la sea próspero o adverso, proceda de
Sma. Virgen y San José; pues d irecta nosotros m ismos o de las circunstan
mente yo no me atrevo, pues qu izás cias que nos rodean, o de parte de las
querrá que sea para la Lucecita ; pero criaturas ( . . . ) .
es por si acaso. También mándeme Hermana María de "Quisiera, mi Isabel, hablarte de m i
San José.
por caridad, ese cuadro de la Sma. Jesús, quisiera encenderte en su amor
Virgen que me regaló m i t ía Rosa . Mi ya que yo no lo amo lo bastante : pero
mama sabe. soy incapaz de ello. Quisiera, hermani
"No se i magina lo m ucho que he Mas, sufriendo es como se goza, ¿ no ta, que vieras en Jesús, en el Verbo, el
rezado por m i t ía, pues la q uería tanto. es verdad mi hermanita? Sobre todo amor que nos ha demostrado; pero no
Verdaderamente tuvo la m uerte de los cuando es Jesús el m ismo que la cruci me atrevo a franquear ese abismo infi
justos. 1 fica, que la despedaza, se encuentra nito en el que me pierdo, sobre todo
" A Dios, mamachita. Cariños a m i una feliz en ser juguete de su amor. Tú que tú lo has sDndeado más que yo.
papacito, a quien voy a escribir, y tam demasiado comprendes el leng uaje de No miremos en El nada más que amor;
bién a los n i ños. Saludos para m i la cru z ; por eso no necesito decirte ya que Dios es amor. El amor es su
mama y todos l o s d e la casa. De nadie que la ames, q ue es en ella donde se esencia, en el amor se hallan todas sus
me olvido. efectúa la transformación del alma en perfecciones infi nitas ( . . . ) .
"Amemos a Jesús y e n E l viva- Dios. Mas no creas por esto que yo " De s p u é s d e Pascua te conta ré
mos."2 sufro, pues créeme que deseo sufrir cómo se pasa aqu í en el Carmen navi
Teresa de Jesús, Carmelita. mucho más. Lo mejor es amar la vo dad. ¿Te acuerdas el año pasado, que
l untad de Dios. All í encontraremos la Jesús naciendo hizo nacer en m i alma
"ES J ESUS E L cruz mejor q u e en n i nguna parte. All í la paz ? Te tendré esa noche bien al
U N ICO ATRACTIVO crece este árbol bendito recta mente, ladito de El, o mejor le pediré que te
DE MI VIDA" sin i m pedimento, pues es sin la elec deje besar sus piececitos. M i D ios
A su a miga Elisa Valdés a quien lla ción n uestra, sin satisfacción alguna eterno, infin ito, esp í ritu puro, nacien
maba I sabel por la gran admiración que ( . . . ). do niño en u n pobre portal. ¡ Qué mis
ésta sentía por la carmelita de Dijon, " S í, m i l sabel ita, podemos vivi r en terio de amor, que éxtasis sería el de la
Isabel de la Santísima Tri nidad, le es c o m u n i ó n p e rpetua con e l A m o r S . Virgen y de n u estro Padre S . José !
crib ía a fines de noviembre : u niéndonos a su voluntad. Q u e no en ¡ Qué pureza, qué belleza se reflejar ía
"Ya más d e 6 meses e n e l Carmen, cuentre resistencia en n uestra alma. en la frente de Jesú s ! Algo más que
lsabelita. Seis meses de cielo que no Debe en ella reinar siempre el ambien angélico, algo divino ... Amemos y ado
han sido tu rbados por nada de lo de la te de la fe. En este a i re puro no se remos y escuchemos al Verbo . . . que
tierra . Seis meses viviendo escondida pierde esa voz de Dios que debe impe dice de h u mildad, de silencio, de po
en m i Verbo adorado, escuchando su rar en n uestra alma. Que ella sea como breza" (C. 1 49).
Palabra de vida, contemplando su her una participación de El. Dios, en s í ,
mosura i nfin ita. Si pudieras compren obra siempre l o q u e quiere ; que noso ESC LAVITU D MARIANA
der el vac ío i nmenso en que vivo res tras perdidas como nadas en su in Y ULTIMAS VISTAS
pecto de todo lo del m u ndo, me envi mensidad, obremos también lo que El El 8 de d iciembre hizo el Voto de
diarías. Es Jesús, mi I sabel, el ú nico quiere. ¿ Cómo seremos más seme Esclavitud M a riana3 y para ello convi
atractivo de m i vida . Es El, con sus jantes a El si no es obrando su divina dó a Isabel de la Trinidad. Ambas se
encantos y suavidad, lo que me hace voluntad ? Al q uererla y al abrazarnos entregaban a la Virgen, y se ofrec ían
olvidarlo todo. Sin emba rgo, hay mo con ella, q u e remos y practicamos un como esclavas; sus actos, sus sacrifi
mentos -créeme- que se sufre. Y no bien q uerido infinitamente por Dios, cios serían todos para Ella . . . Ya no se
creas que son sufrimientos de cual u n bien que l leva en s í la razón eterna ; pertenec ían. "Con la Sma. Virgen he
quiera especie los de u na carmelita. un bien en que existe el poder i nfin ito, a rreglado que sea m i sacerdote que
1 64
me ofrezca en cada momento por los tante . Oigale a su carmelita, que ella tro en grado infinito todo lo que m i
pecadores y sacerdotes, pero bañada rezará para que le vaya bien" (C. 1 58). alma pueda a mbicionar ( . . . ) . Cada vez
con la sangre del Corazón de Jesús" A su madre le escribirá : " M ucho he que m i re al mar, ame a Dios para que
(C. 398). agradecido a N . Señor los haya llevado se una a su carmelita, cuya sola ocupa
Doña Luc ía pudo comprobar perso de n uevo a Algarrobo, del cual tengo ción es ama rlo, aunque tan miserable
nal m ente -el 30 de diciembre- que lo tan buenos recuerdos y donde me pa mente" (C. 1 57 ) .
que le hab ían contado -sobre la triste rece pasarán tranquilos y contentos. Su madre referirá u n año después :
za de su h ija- eran sólo habladurías. Lo ú nico que siento es que m i papacito " ¡ Qué i mpresión tuve en el fondo de
Ven ía acompañada por Rebeca. Que no esté con Uds., pues el pobre viejito m i alma al volver a ver el mar, por
rían despedi rse pues parti rían a Alga pasa tan solo. Por m i parte, mamachi primera vez, después de su partida,
rrobo. Lucho la había visitado dos d ías ta, no se apure, pues paso siempre en recordando lo que m e dec ía en una
antes dejándola apenada pues nada vacaciones con Jesús. Además, tam ca rta q u e m e escribió a Alga rrobo.
relacionado con Jesús le interesaba. bién desde Pascua -el 25- hasta el 6 "Cada vez que m i re el mar ame a Dios
Su madre y su hermana no pod ían de enero, tuvimos varios días de recre por m í, mamacita querida", yo ahora le
sospechar que nunca más la volverían aciones que, podemos decir, son el decía mirando el mar a cada momen
a ver. veraneo de la carmelita. Sin embargo, to : Amelo ahora mi h ijita por m í en el
"No supe lo que m e pasó cuando vi mamachita, nada hay que pueda ser cielo, que yo en m i miseria y frialdad lo
esa puerta, -expresará Rebeca-, ese u n atractivo para el a l ma que sólo bus amaré por U d . en la tierra mirando el
locutorio donde la vi por última vez, ca a Dios; y yo misma m e espanto a l mar".
esas paredes que me separaban de m i considerar esta indiferencia respecto
hermanita, impidiéndome aun el rezar aún de aquello que antes me entusias CON SEJOS PARA
j unto a ella. Mas a decir verdad, des maba. Mi ún ica dicha por ahora, es LA VIDA MUNDANA
pués no sabría decir lo que sentí cuan sólo vivir con m i Jesús. E n El encuen- "Créeme que no nos damos cuenta
do la o í hablar, me sentí estrechamen del tiempo. Y es porque vivimos sin
te u nida a ella ; además sentí a la J uan i otra preocupación que Dios. Soy tan
ta ta n cerca de m í , la vi en esos feliz como ya es imposible imaginar.
momentos tan feliz que yo no pude (1 La tfa fallec1da era doña Ana Olea de Solar, la Es una paz, una alegría tan í ntima la
menos de serlo tambié n . " señora de don Eulogio Solar Armstrong) que experimento, que m e digo que, si
Aunque nada dijo n i lo demostró, se (2 C. 148, sin fecha, pero fue escrita a fines de viera n esta felicidad los del m undo,
noviembre)
entristeció al no ver a su pad re : " M e (3 Devoc1ón impulsada por San Luis Grignon de todos correrían a encerrarse en los
quedé con l o s deseos de verlo el día Montfort; su lema es "A Jesús oir Maria ") conventos" (C. 1 33).
de la visita pues me habían dicho que
vendría sin falta. Pero esta carta supl i
rá un tanto todo lo que le h u biera dicho
de cariño entonces ( . . . ) . ¡Ah, mi papaci
to querido ! Créame que ha sido preci
so haya sido un Dios, el que me ha
pedido el sacrificio de dejarlo. Por nin
guna criatura me h u b iera separado de
mi viejito a quien tanto q u i e ro, y por
quien me sacrifico diariamente . Sin
emba rgo, ya que U d . fue generoso en
darme a ese Dios tan bueno, no dude
que El lo recompensará en esta vida y
en la otra. Y aunque le parezca a Ud.
que le va mal en todo, siempre Dios
saca bien de nuestros males. Además
la vida es sólo para sufrir y luchar,
porque existe u na recompensa eterna
( . . . ). M uchas veces cuando trabajo en
n uestra huerta, recuerdo Chacabuco,
San Javier, y m e siento feliz de trabajar
( . . . ) . ¿ Y sus cosechas, cómo han sido?
Cuénteme todo. Ya sabe que todo lo
que le preocupa me interesa. Quisiera
verlo libre de esas ideas tristes, en paz .
¿ Por qué no va siquiera por q uince d ías
a darse unos baños de mar? No se
mate en esos calores y en tanto traba
jo. Vaya, mi viejito, a descansar con
sus h ijos y mi mamacita, porque mu
cho necesita de descanso. También le
pido que las horas de comida no las
atrase. Lo mismo procure dormir bas-
1 65
Pero Teresa de Jesús tenía concien meditación. Pues bien, ése es el mo cielo, que por la m isericordia de Dios
cia de que esto era i m posible, recono m e nto de acopi a r provisiones para obte ndremos, m e ag radecerás q u e
c ía que en el m u ndo también se pod ía todo el d í a : ése es el momento de tanto t e haya pedido comun ión diaria,
alcanzar la santidad : pensar en la grandeza de Dios y en su porque comprenderás que en ella resi
" No todos los buenos son llamados amor" (C. 1 05). de el germen de la vida eterna" (C.
por Dios para ser religiosos. En el m u n "Sí, m i Lucita, es preciso que prepa 1 1 7) .
do se necesitan almas virtuosas, y hoy res el corazón de tu Lucecita para que "Cuando sufra m i re a Jesús. L a está
más que nunca es de absol uta necesi sea siempre sagrario de Jesús. Ahora amando con ternu ra, pues le está parti
dad el buen ejemplo" (C. 8 1 ). con tus oraciones, más tarde con la cipando de su cruz, de aquella cruz que
"Como rezo para que conozcas y enseñanza, la vigilancia y el ejemplo. l levó en su corazón divi n ísimo desde
ames a Dios. No te figures que tienes E nséñale a amarlo desde chiquita" (C. Belén hasta el Calvario" (C. 1 20).
que ser monja para esto. En el m u ndo 1 1 2). "Vivir siempre muy alegres. Dios es
hay almas que lo aman y le s i rven" (C. " Eii, sé ca rmelita cuando estés con alegría i n f i n ita. Ser muy i n d u lg ente
1 01 ). Jesús, no dejes la oración, no pierdas para los demás y con nosotras m ismas
" Rogaré por ti, hermanita querida, no esos momentos de cielo en que está muy estrictas. El otro día dijeron a este
pa ra que seas religiosa, sino para que tu alma sola con El" (C . 1 09). respecto un pensam iento que me gus
seas toda de Dios, cumpliendo su divi "Cuando un d ía nos veamos en el tó m u c h o : "ser topo para con el próji
na voluntad" (C. 1 40). mo y lince para consigo misma"; es
"Sacrifiquémonos al par que Jesús decir, no ver los defectos ajenos sino
por las almas. Tanto tú en el mundo los n uestros" (C. 1 0 1 ).
como yo en m i pobre celda podemos "Vas a salir a u n nuevo campo de
hacer que la sangre de N. Señor no se Piso de la celda de
batalla. Adiéstrate para l uchar. Que tu
pierda" (C. 1 05). Teresa de Jesús con divisa sea esta : Dios siempre en vista
"Creo que ahora harás todos los d ías su rosario. y yo siempre en sacrificio" . Tus armas,
la com unión y la o ración. Tu alimento,
la voluntad de Dios. Tu Capitán, Jesús.
Tu bandera, la h u m ildad. Es preciso
que te sacrifiques en todo momento.
La vida de fam il ia, para que sea vida de
unión, ha de ser un sacrificio continua
do. Considérate la ú ltima de todos, y
aun trata de servir a las sirvientes.
Ayúdalas cuando estén enfermas, y
cuando estén en cama dales por tu
propia mano los remedios. Cuando las
veas de mal humor consuélalas con N .
Señor. Léeles algún libro d e algún san
to y otro l ibro entretenido para no can
sarlas. As í las atraerás y l levarás a
Dios. Con tus h e rm an os c h icos sé
muy ca riñosa. N o los retes sin causa
justa . ( . . . ). Y hazte respetar dándoles
buen ejemplo. Que no te vean desobe
deciendo n i de mal humor jamás. En
cuanto a lo que debes ser con tu papá y
mamá, sólo te digo que seas un ángel
de consuelo : ser, ante todo, muy cari
ñosa, ayudarlos en l o que puedas y
o bedecerles c i e g a m e nte e n todo,
pues no te mandarán a hacer una ac
ción menos buena. Vence siempre el
respeto h umano en sociedad. Ten u na
opinión fija, y no cedas cuando los
d e m á s no j uzga n recta m e nte" ( C .
1 21 )
.
1 66
las criaturas me alaben y me miren, había enviado Herminia Valdés. Con
pues aunque ellas no estuvieran, yo lo una letra muy desordenada y poco ANUNCIA
haría igual por Ti " (C 1 46). clara, compuesta -seguramente- en SU MUIRn
su celda a la luz de una vela, con otras El 2 de marzo l legó el Padre Avertano
VACAC I O N ES E N palabras, pidió " romper la tela de este para la profesión de la Hermana Teresa
IL MONASTIRIO d ulce encuentro " 1 porque en su esta Eugenia que sería el d ía seis. Teresa
"No necesito dec i rte que mi felicidad do de u nión í ntima con D ios, El dejaba de Jesús, a u n q ue seg u i r í a compar
es cada d ía mayor; pues teniendo las al alma ver su hermosura pues no tiendo con I sabel de la Trinidad y Tere
m ismas aspiraciones, conoces q u e había i mperfecciones 2 sa Eugenia el noviciado, sería la ú nica
sólo Dios nos basta para s e r dichosas. I nflamada por el amor del Esposo novicia. Pero los rezos de la comuni
Palpo a cada instante lo que es ser deseaba ser arrebatada : dad y los de ella no habían sido en
toda de Dios y me parece que, si a hora vano, el diecinueve ingresaría u na pos
me fuera necesario pasar por el fuego A J ESUS t u l a nte, S o f í a E g u i g u r e n E rráz u ri z ,
para consagrarme a El, no titubearía en quien tomará el nombre de Josefina
hacerlo; pues todos los sacrificios de "Oh Jesús, Maestro m ío M aría de Jesús. ¡ Por fin habrían n u e
saparecen ante la dicha de poseer sólo ¿qué quiero ya sobre la tierra, vamente dieciséis religiosas ! Sólo Te
a Dios ( . . . ). La vida religiosa es una sino tu Faz velada 7 resa de Jesús sabía que pronto y muy
serie de cosas pequeñas, las cuales, pronto volverían a ser q uince.
obradas con perfección, engrandecen " ¿ Qué puede el corazón desear Al confesarse con el Padre Avertano
el alma. Todo esto que te digo, es sólo cuando ha g ustado del Smo. Sacramento, le expuso direc
lo que oigo y veo en mis hermanitas, las dulzuras de tu amor? tamente lo que Jesús le había anuncia
pues todavía no sé nada" (C. 1 60). Le d o . El padre c a r m e l i ta lo contará :
comunicaba a Anita Rucker -el 1 7 de " ¿ Podrá haber en esta vida " U nos d ías antes de que m u riera m e
febrero- con la h u m i ldad que había melod ía más d ulce y regalada dijo que el Señor le h a b í a dado a enten
adq u i rido con su trabajo y sacrificio, que el acento de tu voz? der, que al mes, poco o más o menos,
aquella que no desosegaba n i inqu ieta moriría y que e n su muerte sufri ría
ba, sino al contrario, le llegaba con " ¡ No, Hermosura que arrebata s ! mucho, lo cual se verificó al pie de la
suavidad y dulzura . ¡ Nada puede bastar al a l m a m ía letra ; m i contestación fue que no se
Y a su mamá le contaba : "Ya esta fuera de tu divino Ser! preocupara de eso porque toda carme
mos en la m itad de las vacaciones, y lita debe estar pronta para este tran
casi no me he dado cuenta de ello. Tan "Sumergidme, J esús, pronto ce" . Al referirse a su oración reseñará :
rápido es el tiempo aqu í, en el Carmen, en el fuego de tu amor "Su oración era elevad í s i m a : de ordi
que pasan los meses sin saberlo. i Qué en tu amable Corazón. nario era lo que llaman de q uietud, y en
rico ! Esto me llena de alegría, porque su u nión con Dios había llegado al
pasará esta vida y l uego vendrá la eter "Al l í escondida, matrimonio espiritual por los efectos
nidad y con ella Dios ( . . . ). Podemos sin saber ya lo que en el m undo pasa, que en su alma sentía de la Trinidad
hacer tan poco para reparar tanto peca q uiero mora r el resto de m i vida. Beat ísima, conforme a la doctrina de
do, especialmente su carmelita ( . . . ) . n uestra Santa M adre, Teresa y por los
S i n e m barg o n o m e descons u el o , "Al l í aprenderé lo que es a mar, efectos que de ella resultaron pues era
pues he encontrado u n tesoro y es el y la ciencia del dolor, una almita que de continuo se encon
ofrecer la santa M isa, es decir, la santa y también sabré gozar. traba absorta en Dios, sin perder en su
Hostia, para reparar. Con la Sma. Vir alma su real presencia" .
gen he a rreglado que sea mi sacerdote " ¡ Ah Jesús, venid [a] a rrebatarme, E l segundo domingo d e marzo llegó
que me ofrezca en cada momento por que mis ojos m i ren siempre el Padre José Blanch. Estuvo con él en
los pecadores y sacerdotes, pero ba de tu Rostro la hermosura siempre el locutorio y le rogó a su antiguo con
ñada con la sangre del Corazón de igual. fesor que pidiera los cuadernos de su
Jesús. Haga Ud. otro tanto, hermanita diario a su mamá y que se preocupara
querida . Vivamos dentro de ese cora " Que m i corazón no encuentre de q uemarlos. As í lo relatará el sacer
zón para u n i rnos en silencio a sus ado reposo ni alegría dote a doña Lucía : "Cuando hablé con
raciones, a nonadamientos y reparacio sino all í en tu corazón. ella el segundo domingo de marzo, me
nes ( . . . ). Mamachita m ía, he compren pidió con m ucha i nsistencia que se los
dido aqu í en el Carmen m i vocación. " Repitamos y entonemos el cantar, reclamara y los echara al fuego. Sabía
H e comprendido como n u nca que aquello que en el H u e rto m e ense- ella la proximidad de su fin " .
había u n corazón al cual yo no conocía ñaste :
ni honraba. Pero El ahora m e ha i l u mi " Padre, si es posible, de m í se aparte
el cáliz del dolor . . .
LAS PALMAS
nado. E n ese Divino Corazón es donde
he encontrado m i centro, m i morada. H á [gase t u Voluntad.]" 3 M ientras arrancaba las malezas de la
Mi vocación es el producto de¡su amor h uerta, Teresa de Jesús, cada vez que
misericordioso" (C. 1 62). se sentía fatigada, m i raba hacia arriba.
La carta a doña Lucía reflejaba clara (1 San Juan de la Cruz, "Llama de Amor IIJ'va ·; Las palmeras estaban resplandecien
mente la madurez de. su esp íritu ; pero Canción 1, 3 7) tes . . . Una suave brisa mecía sus pal
(2 Cfr. "Llama de Amor Viva '; Canción 1, 37)
el texto -que lo reflejará más aún- será mas que intentaban acariciar el cielo.
(3 Poema inédito, Teresa no lo terminó, en el
un poema que también escribirá en último verso sólo escribió "Há ". La Madre Marfa "Después de esto miré, y había una
febrero en el dorso de una carta que le de la Trimdad terminó la frase de este verso) gran muchedumbre que nadie podía
1 67
contar, de entre todas las naciones, pidió permiso para ayunar d u rante la
tribus, pueblos y lenguas, que estaban Cuaresma ; su maestra le concedió
de pie ante el trono y ante el Cordero, además- hacer otras mortificaciones.
vestidos de túnicas blancas, con pal Su cuerpo enfermo no recibía n i ngún
mas en sus manos; y clamaban a gran alivio. ¿ Po r qué callaba el malestar?
voz diciendo: "La salud es de nuestro ¿ Po r qué no contó que desde princi
Dios que está sentado en el trono, y pios de marzo se sentía mal? ¿Tal vez,
del Cordero ". Y todos los ángeles que no estaba tan mal como para manifes
estaban de pie alrededor del trono y de tarlo? N unca se s u po lo que vivió en
los ancianos y de los cuatro vivientes aquel tiempo. ¿ Fue -u n martirio o sólo
cayeron sobre sus rostros ante el tro el comienzo 7 Sabía que iba a sufrir y
no y adoraron a Dios, diciendo : sabía que i ba a mori r : se lo había dicho
"Amén, la alabanza, la gloria, la sabidu al Padre Avertano y lo i nsinuó al Padre
ría, la gratitud, el honor, el poder y la Blanch 1 . Más aún, en diciembre de
fuerza a nuestro Dios por los siglos de 1 9 1 8 había preguntado a éste último:
los siglos. Amén ". Y uno de los ancia " Lo que yo deseo saber, es dónde Ud.
nos, tomando la palabra, me preguntó: cree m e santificaré más pronto; pues,
"Estos que están vestidos de túnicas como le he manifestado varias veces,
blancas, ¿quiénes son y de dónde han N. Señor me ha dado a entender que
Madre subpriora
venido? Y yo le d1j'e: "Señor mío, tú lo vivi ría muy poco" (C. 45).
María Teresa de San
sabes ". Y él me contestó: "Estos son Juan de la Cruz. Teresa de Jesús leyó y seg u ra mente
los que vienen de la gran tribulación, y releyó "Camino de Perfección" y no le
lavaron sus vestidos, y los blanquea debe de haber pasado inadvertido el
ron en la sangre del Cordero. Por eso capítulo X I donde su Santa Madre re
están delante del trono de Dios y le marcaba : "Cosa i mperfecta me pare
adoran dfa y noche en su templo; y el ce, hermanas m ías, este quejarnos
que está sentado en el trono f1j'ará su siempre con livianos males; si podéis
morada con ellos. Ya no tendrán ham sufrirlo no lo hagáis. Cuando es grave
bre ni sed: nunca más los herirá el sol el mal, el mismo se quej a ; es otro
ni ardor alguno; porque el Cordero, suyos. M ucho hemos rogado por esto. quejido y luego se parece" (Cam. XI,
que está en medio, frente al trono, Sin emba rgo, si Dios no se lo ha otor 1 ).
será su pastor, y los guiará a las fuen gado, ha sido para pu rificarlo más. ( . . . ) Pero había algo más, sabía que mori
tes de las aguas de la vida; y Dios les "A mi tía Juanita d ígale que también ría y pronto ; El se lo hab ía dado a
enjugará toda lágrima de sus ojos " la acompaño en su pena y que, como entender, l u ego, ¿para qué molestar si
(Apoc. 7:9- 1 7). estamos e n Cuaresma, no le escribo. era su vol untad? ¿ I ría a torcerle sus
E ra la visión de San Juan . . . Los san En fin, mi mamacita linda, no podrán designios? Cuando sea sorprendida
tos en el cielo llevan hojas de palma menos de darle gracias a Dios que con fiebre responderá : "No ha sido
como s í m bolo de victoria. todos sus hermanos y la familia entera por callar que no lo dije". Entonces,
ha muerto con todos los auxilios de la ¿ po r q u é ? ¿ Po r no molestar pues con
U LTIMA Religión. Esto es sólo recom pensa de sideraba imperfecto quejarse e ignora
C4RTA la educación tan cristiana que les die ba su g ravedad? ¿ En sus ansias de
La Cuaresma había comenzado e l 1 8 ron mis abuelitos. Su carmelita esta asemejarse al crucificado todo dolor le
de febrero. La única y última carta que noche, desde su pobre celdita, l lo ra pare c í a poco ? ¿ S e h a b í a ofrecido
escribió -en el tiempo que preced ía a con Ud. y le pide a N. Señor la consuele como v íctima por los pecadores? ¿ O
la fiesta de Pascua- fue d i rigida a su y le diga aquello que ella no puede había ofrendado su vida para q u e Dios
madre -el 23 de marzo- con l icencia expresarle por la pena y el cariño que "manifestara a las almas su infinito
de la priora . Le había llegado un- tele ·
experimenta e n estos instantes . ( ... ) amor" (D. 54). como lo reveló en su
grama que a nu nciaba la muerte de su "A Dios. Felices los que van a goza r libreta?
tío Eugenio, hermano de doña Luda. de El. Vivamos en Dios m uy unidas. Le A los diecinueve años había l legado
"Al m i s m o tiempo q u e si ento la abraza y besa mil veces su carmelita al matrimonio espiritual, según su con
m uerte de este tío tan querido, no he que tanto la q uiere" (C. 1 63). fesor, o m ucho antes. Teresa había
podido menos de darle g racias a N. gustado las du lzuras de su Amor, ¿ le
Señor porque oyó nuestras oraciones H E R I DA imploraría para que El viniese a arreba
y se l o llevó bien preparado. Créame, POR EL AMOR tarla?
m i mamacita, que siempre esperé y Aunque no estaba obligada al ayuno, Sólo u n escrito, él que también re
confié en que moriría con todos los dactó en el dorso de una carta, pod ría
sacramentos, porque no abandonó ja descifrar algo :
más su escapulario del Carmen. Ade
más, ¡ cómo lo habrá asistido en su (' Olas antes de comenzar la Cuaresma, le
escob1ó al P. Blanch; la carta se extrav1ó en el
"Agonizante en pos de Ti
ruego mi tatacito ! También es cierto correo; al// podrla haber existido algún indicio). subo a la senda del Calvario.
que Dios jamás desoye el ruego ince (2 Escrito inédito; seguramente lo último que Principio a caminar
sante que se le di rige cuando se trata escribió, a excepción de los dos mensa;es que le
para morir en Cruz" 2
envió a su madre desde el lecho de muerte.
de la salvación de un alma. Nada sé si Tambi'én podrfa haber escrito después la carta No
tuvo el consuelo de comu lgar con los 1 63 a su madre). En la misma hoja había expresado :
1 68
Santa Teresa de
Jesús. Imagen del
convento que
estaba en la época
de la Hermana
Teresa.
"Sufrir, ¿ q u é i mporta al alma doce, al igual que Cristo en la doceava A pedido de la Madre Angélica, Sara
que en el secreto de tu santo seno estación y será enterrada el catorce - U rbistondo salió del monasterio a l la
reposa en dulce cal m a ? " como El-, en el V ía Crucis. mar por teléfono a doña Lucía, advi r
tiéndole que no debía inqu ietarla ma
"Sufri r e s suave melod ía "Agonizante en pos de Ti yormente pues el ú n ico s íntoma de la
del alma que te ama subo a la senda del Calva rio. enferma era la fiebre.
y sólo en Ti descansar ansía." Principio a caminar M ientras conseg u ía los permisos del
para morir en Cruz" señor n uncio para trasladar a su h ija a
" ¿ Qué i mporta cuando se ama un hospital de Santiago, doña Lucía
llevar la cruz pesada Por la tarde realizó la disciplina extra Solar enviaba a Los Andes al médico
si abrasada se está en santa l lama?" ordinaria y d u rmió en la camilla de de la fam ilia. El Domingo de Resurrec
penitencia que colocó sobre su tarima. ción, el doctor D íaz L i ra se encontró
"Ah Jesús, sólo ansío De madrugada, el Viernes Santo, se con un cuadro más desolador del que
el a bandono de la cruz. dirigió al cor� donde permaneció hasta esperaba, la temperatu ra ya ascendía
All í sin criatu ras las once de la mañana . En el refectorio a 40°.
sin beber una gota de consuelo comió como ú n ico alimento del d ía u n Esa misma tarde, Teresa de Jesús
q u ie ro beber el cáliz del dolor. " "charq u i cán de pescado seco muy es conversó con su priora y maestra y le
peso " . N a d i e h a b í a advert i d o q u e anticipó "que iba a tener que sufrir y
"Ah, no le n iegues a tu esclava ten ía 39° d e temperatu ra . A mediod ía que l uchar mucho, y con g randes ins
aunque pobre y miserable rezó el Vía Crucis y en el ejercicio de tancias le pidió para defenderse contra
el tesoro de t u Cruz"1 las Tres Horas cantó el Testamento y el demonio, una cantidad de medallas
el Perdón. A las tres, postrada en tie y de reliquias que con m ucha venera
La "dulce calma", la "suave melo rra, cargó con la cruz de su mal q uitán ción se colgó al cuello"3. Su maestra la
d ía " , su poema "A J esús" donde le dosela al Señor. Después de la postra reconfortaba en su dolor. La asistiría al
preguntaba : " ¿ Qué puede el corazón ción permaneció u n largo rato de rodi pie de la cruz como la Virgen María a su
desear/cuando ha g ustado/las dulzu llas. H ijo Jesús.
ras de tu amor7 " o cuando le imploró : Al retirarse al noviciado, su maestra Al d ía siguiente, lunes c inco, h ubo
"Ah Jesús, veni d a a rrebatarme " ; ¿ no la sorprendió con el rostro encendido y ju nta médica, entre el doctor D íaz L i ra
demostraban claramente los toques comprobó su alta fiebre. Preocupada, y los médicos de Los Andes, Rosende
de la divin idad y la u nión íntima con la mandó a recogerse a la celda. y Trincado. La temperatura no ced ía y
D i os 7 A semejanza de Jesús en la tercera el diagnóstico era i ncierto.
Estas dulzuras serán m á s sabrosas, estación, el sábado ca ía bajo el peso A mediod ía pensó que moriría y pidió
según San Juan de la Cruz, en su obra de la cruz. No se levanta ría más. confesarse y comulgar. El Padre asun
' ' Llama de Amor Viva ' ' , ' 'cuanto más le cionista -Bruno Delpouve- le dio la
parece que le va a romper la tela de la comu nión por viático. El sacerdote era
vida" (LI. 1, 29), pues ya se han roto las el c i reneo que la ayudaba a cargar la
anteriores telas y sólo queda esta úl cruz al darle el alimento de su alma.
tima que es la sensitiva. "Arrebatar", " Después de a l i m entarse con esa car
para el santo m ístico es llevarle antes ne divina, ¿ q u é desfa l l ecimiento pue
de su tiempo natura l porq u e en el de sentir n uestra a l ma por el camino
amor el alma está fortalecida y Dios es del deber?" (C. 1 24).
fuego consu m i do r q u e consume y La madre subpriora, quien la cuidaba,
transforma el alma que toca. El alma, aseguró que "en su acción de gracias
l lagada por la miseria del pecado y quedó en éxtasis. Le ped í tres veces
l uego p u rificada, q u eda l lagada de Padre Epifanio de la que rogara por mí y ella no me contes
amor hasta convertirse en una g ran y Purificación. tó. Al volver del éxtasis, le pregu nté
ú nica llaga que es el toque de la d ivini por qué no me había contestado y m e
dad en ella. Y "el alma inflamada en respondió : "Sentí que me hablaba,
amor de Dios( . . . ) siente e mbestir en pero no pod ía responderle porque es
ella un seraf í n con una flecha o dardo taba con E l " .
encendid ísimo en fuego de amor" (U.
" N O QU I E RO TEN E R
1 1 ,9) 2
VIDA SINO EN n"
" P R I N C I PIO A "Tú Corazón Jesús
CAM I NAR PARA es el ú nico asilo de m i alma.
MORIR EN CRUZ" No q u i ero tener vida sino en Ti"4
El primero de abril, J u eves Santo, la
joven novicia permaneció la mayor par El ma rtes seis, el señor Capellán
te del tiempo en el coro. Su verdadero Cancer le dio la comunión. "Como el
calvé_!rio comenzaba ese d ía . . . Sufri ría d ía anterior, en su acción de g racias
el Camino de la Cruz. Catorce estacio quedó ajena a todo lo que la rodea
nes ten ía el V ía Crucis y catorce d ías ba"5. La H ermana I sabel de la Tri nidad,
soporta ría con dolor y amor los tor la acompañaba en esos instantes, y le
mentos de la Pasión . Morirá el d ía p reg u n t ó : " ¿ H e r m a n i t a , se q u edó
1 70
dormida ?" Teresa la miró extrañada : tos y molestias ; la atención médica no fuera del convento no moriría como
" Eso sí que no". Al rato, d ijo que iba a le faltaría. Lo que realmente h izo de religiosa por tratarse de u na novicia y
morir. I sabel m uy triste, para animarla sistir a doña Lucía fue el argu mento para la enferma sería un sufrimiento
le repuso : " Hermanita, estoy rezando que luego le dio: "si l legaba a morir demasiado terrible salir del Carmelo" .
mucho para que mejore " . N u evos permisos l legaban a doña
" Hermanita, de esta enfermedad n o [_ Lucía, se los enviaba desde Santiago
me mejora ré " . 6 su h ija mayor para que pudiera entra r al
(1 Versos inéditos. No podemos hablar de un
A mediod ía llegó su madre en e l poema -pues por el desorden y las rayas que ella claustro a cuidar a Teresita. La Madre
expreso. De inmediato pidió h a b l a r en misma h1zo- parecen más bien pensamientos Ang é l i ca le dijo q u e pod ía hacerlo,
el locutorio con la M ad re Angélica. Al l í que no tienen intención de unirse en una poesla). puesto que estaban fi rmados por el
(2 Cfr. U . 1,29,34-36. 11,2-8).
l e mostró las licencias q u e perm i t í a n s e ñ o r n u ncio, pero esto sentaría u n
(3 Hermana Gabriela del Niño Jesús).
que su hija saliese del monasterio. N o (4 Versos inéditos, aparecen en el mismo dorso precedente en la comu n idad y a que
q u e r í a ocasionar molestias ni gastos a de la carta donde escf!bló los otros pensamientos jamás u n f a m i l i a r h a b í a e ntrado a l
la comu nidad y deseaba la mejor aten o versos). claustro. Heroicamente tuvo q u e clau
(S Hermana Gabriela del Niño Jesús).
ción para Teresita. La priora le h izo ver (6 Testimonio de la Hermana Isabel de la Trini dicar; a su Teresita no le agradaría que
que no deb ía preocuparse por los gas- dad). con ella se h i ciesen excepciones. El
1 71
mart1 no para doña Lucía . . . recién se Madre Angélica no le permitió levan unas cuantas l íneas algo inconexas y
iniciaba . 1 tarse ; la debilidad era notoria. Sin una desordenadas :
La priora fue a comunicarle a la joven réplica, acató la orden . Su madre, aun J . M .J .T.
novicia la llegada de su mamá y le que de lejós, e ra la Verónica que ven ía " Mamacita
contó que -pese a los permisos-, con a enjuga rle el rostro. "Aunque no me voy a dignar salir [al]
u n valor asombroso, había desistido Le pasaron lo necesario para que le locutorio aunque no necesito deci rle lo
entrar a cuidarla. Pudiendo haber recla escribiera una carta 2 "Con lápiz tra que gozaría con verla pero nuestra
mado la presencia de su madre mandó zó en un papel u nos cuantos renglo Madrecita y Hermanita me tienen ago
a decirle que le bastaba el cuidado de nes, contándole las atenciones y cui biada a cariños (mimos). 4"
sus hermanas carmelitas y agreg ó : .dados de que era objeto. Con su deli La madre priora tuvo que a rmarse de
" Ud s . com prenderán la a l e g r ía q u e c a d o c o r a z ó n n o se c a n s a b a d e valor para llevarle este mensaje a doña
tendría en abrazar a mi mamacita q ue ponderar lo mucho que p o r ella se Lucía. Estaba más mal de lo que cre ían
rida, pero que no entre porque estoy hacía no siendo digna, según decía, de los doctores. Pero su pena más g rande
en la cruz con el Señor y a s í puedo tanta atención y cariño" .3 era que - desde hacía u n par de d ías
ofrecerle u n sacrificio completo" . N u evamente por la tarde q u iso escri ella m isma se sentía m a l ; apenas era
Pero s í pidió el consenti miento a s u bi rle una nota. Agobiada por la fatiga y capaz de mantenerse en pie y deseaba
maestra para verla e n el locutorio. La la alta temperatura sólo pudo escribir estar al lado de la joven novicia para
1 73
presión. A su enfermedad, doloro ha colmado de favores a su criatura
s ísima en todos los aspectos , se aña { . . . ) . La muerte de la Juanita no es más
dieron otras complicaciones muy pe que u n sueño en los brazos de Dios ;
nosas, entre e l las una i rritación a la as í nos lo dice San Pablo al hablar de la
garganta que no le permitía tragar sin muerte de los justos" .
dificulta d ; pero bastaba decirle que era Doña Luc ía, atenta siempre a l torno,
voluntad de N uestra Madre q u e toma a la salida de los médicos y de los
ra esto o aquello, para q ue, como per sace rdotes por la p u e rta regla r, se
fecta obediente, h iciera todo lo posible mante n ía en vig i l ia con el rosario en su
aunque le costaba u n tormento. mano y los dos mensajes que su Tere
" M uchas veces la enfermera desean sita le había enviado desde la ce i da. El
do aliviarla en lo posible, preguntábale doctor D íaz Lira, el médico de su fami
qué le mortificaba ; su respuesta inva lia, le dijo que "la impresión de la
riable era : " Estoy m uy bien " . enfermedad no era tan pesimista ", y
" U na noche l a madre subpriora te gracias a las inyecciones que había
miendo que le molestara la luz, le pre prescrito, el pulso había descendido
guntó varias veces si prefería estar a de 1 60 a 1 00 .
oscuras. Sor Teresa le respondió que Sara U rbistondo, la portera d e l con
le era indiferente, que hiciera lo que su vento, acudía con frecuencia a la boti
maestra determ inara. Sus dolores sólo ca a compra r los remedios que receta
se sabían cuando sobre ellos la interro ban los cinco médicos que la asistían .
Hermana Josefina
gaban los médicos. Entonces con sor María de Jesús. Para a l iviar sus tensiones, doña L u c ía,
presa o íamos que tal o cual órgano le Entró al convento de vez en cuando, la acompañaba. El
dolía m ucho. en marzo de 1 920. boticario, señor E n ri q u e Le-Be uffe,
" I mpulsada por su esp í ritu de com impresionado por la enfermedad de la
punción, n uestra hermanita que sólo joven carmelita, la atend ía con gran
nos había dado ejemplo de virtud y amabil idad. Se preocupaba especial
santidad varias veces h izo esfuerzos mente de tenerle g lucosa, que esca
para arrodillarse y pedi r perdón con seaba. En una nota le escribió que su
sentimientos de la más profunda h u botica "la pon ía incondicionalmente a
m i ldad. sus órdenes a cualquier hora de la
" M i entras conservó el uso de los desprende solo. Ahora El lo ha tocado noche o del d ía " .
sentidos se notaba que su alma se y ha ca ído" a El interés ql:.le todos demostraban
mante n í a íntimamente unida a Dios. La subpriora, quien reemplazaba a la por su hijita era tan sincero que no
E n algunos ratos en que quedaba en madre Angélica, no se movía de su olvidaba en sus oraciones -en la capi
silencio, esa u nión i mpon ía y costaba cabecera. Trece veces al d ía le contro l la- a ningún médico, n i a la enfermera,
interrumpirla o d i rigirle la palabra. La laba la temperatu ra ; cuando ésta baja n i al boticario, n i a Sara y menos a las
expresión de su semblante entonces ba a menos de 39° se esperanzaba ; rel igiosas que se desvelaban por cui
ten ía algo de angelical" . 1 pero al tomársela -a la hora siguiente darla.
volvía subir a 40°. E ran los vaivenes de M ientras permanecía en la capilla
"CUAN DO E L F RUTO la enfermedad. miraba hacia atrás para ver el coro y
ESTA MAD U RO Por un telegrama, enviado por doña los estatales, donde su Teresita había
SE DUPRENDE SOLO" Lucía, el Padre Blanch había l l egado el pasado horas con el Señor. ¿ Regresa
El jueves, apenas pod ía hablar, su d ía anterior de Valpa ra íso. Después de ría a lg u na vez a é l ? ¿ Rezaría -ju nto a
delirio era casi conti nuo. Pero de pron confesar a la joven salió m uy conmovi sus hermanas- nuevamente el Oficio
to, tal como Jesús habló con las muje do por su valentía para enfrentar la Divino? ¿Se encontraría con ella en el
res de Jesuralén, Teresa se dirigió a muerte. locutorio? ¿ Volvería a ver su maravillo-
las religiosas que la cuidaban repitien El 20 de abril le escribirá a la mamá . 1
sa sonnsa . ...
do una y otra vez que "la v íctima de de Teres a : " N ada tiene que agrade La ú ltima vez q u e había estado con
amor tenía que subir al Calvario" . En cerme por lo que dice U d . que yo h ice ella, poco más de tres meses, ¿ cómo
medio de su estado febril reiteró en por su hija, al contrario, creo que soy iba a pensar que -tal vez- n unca más
varias ocasiones que "se h a b ía ofreci yo el que debe agradecimientos a Ud. la vería? Los designios de Dios nadie
do como v íctima por los pecadores" y y a ella, primero, por la confianza inme los conocía. Lo ú nico que la reconfor
en especial por un alma que nombró.2 recida que depositaron en m í al entre taba era la extraordinaria sensación
" Es tan bueno -decía, por el Señor-, gar a mis cu idados un alma tan amada que dejaba su hija a los que entraban al
que con poco se contenta : una m i ra de D ios, y segundo porque en ella he claustro. Jamás se q uejaba y se entre
da, una palabra que se retenga, basta podido admirar la bondad de Dios que gaba d ulcemente a la voluntad del Se
para agradecerle. Y ¿ q u é más pode ñor.
mos ofrecerle nosotras que no somos "Teresa quiere decir fortaleza, Tere
nad a ? " sa quiere decir alma enamorada, Tere
Bastó una frase, una s o l a frase, para sa es tener sed insaciable de la salva
(' Hna. Gabriela del Niño Jesús)
demostrar el estado de su alma, el ción de las almas. Teresa no es otra
(2 La comunidad nunca dijo a quién había nombra
toque de Dios . . . , el ímpetu de amor: do. ) cosa que ser víctima, Teresa es ser
"Cuando el fruto está mad u ro, se (3 Testimonio de la Hnii. Gabnela del Niño Jesús.) holocau sto por l o s sacerdotes. E l
1 74
Crucifijo de Teresa
de Jesús.
1 75
nombre Teresa no cabe en un alma postración en que se hallaba, hacía razón de María, sed la salvación
'
pequeña, es para almas generosas" . 1 grandes esfuerzos para sacarse el mta ,. 2.
santo escapula rio y apartar de s í todos Jesús fue despojado de sus vestidu
" A H J ES U S los objetos de piedad que la rodeaba n . ras e n la décima estación del Camino
SOLO ANSI O' E L En vano s e procuraba que sostuviera de la Cruz . . . Ella también fue despoja
ABANDONO DE LA CRUZ" en las manos el crucifijo; a su contacto da del ropaje con que su Esposo la
Muy temprano, el viernes nueve, en se estremecía y al instante lo rechaza había investido.
tró el doctor D íaz Lira al claustro. Salió ba . Sin emba rgo, por indicación del
desilusionado; la enferma había pasa Rvdo. Padre José Blanch, una de las "Ah Jesús, sólo a n s ío
do u na terrible noche, con dolores in hermanas lo sostuvo en su mano. Con el abandono de la cruz.
soportables, pese a que apenas los voz fuerte y angustiosa y cavernosa se All í sin criaturas,
exteriorizaba a las hermanas. le oyó decir: sin beber una gota de consuelo
A las seis de la tarde, la comunidad "Es cierto que Dios me ha hecho q uiero beber el cáliz del dolor" .
se alarmó, la fiebre no era muy alta, grandes gracias, pero yo no he corres
pero apenas reaccionaba y no podía pondido a ellas y estoy condenada". ¿DELIRIO?
tragar ni u n solo ali mento. Por otra "El Rvdo. Padre Blanch la alentó en
emergencia el doctor D íaz Lira, tuvo tonces, a la confianza, diciéndole que Al salir por la puerta reglar, el Padre
que partir a Santiago . Llamaron de no estaba condenada, sino que iba al Blanch, le relató a doña L u c ía el triste
urgencia al doctor Rosende, quien re cielo, e i mplorando la protección de la aconteci miento que recién había vivi
cetó inyecciones intravenosas para el San t í s i ma Virgen le repet ía el A ve do. ¿ Se r ía sólo un delirio debido a la
día siguiente ; traería a una especialis María; pero Sor Teresa estremecién alta temperatura o e ra obra del demo
ta para que se las colocara. dose clamaba con fuerzas : nio?
Teresa de Jesús volv ía a caer abru "No, no, por favor no recen por m í ", "No es más que un delirio porque su
mada por el dolor. y con acento desgarrador exclamó: vida fue inocente" , le respondió el
Una enfermera del hospital de Los " ¡ N u nca creí que la Santísima Virgen sacerdote tranqu i l izándola.
Andes entró dos veces - el sábado- a me fuera a abandona r ! " Si por amor a l Señor ofrendó su vida
ponerle las i nyecciones y dos veces la " Las que presenciábamos tan dolo y por amor a El se había privado de
asistieron los doctores Rosende y rosa escena redoblamos n uestras ora todo lo m u ndano, ofreciéndose como
Fonceda . Había amanecido con 38°, la ciones, en tanto que el Rvdo. Padre víctima, ten ía que subir al Calvario y
temperatura más baja en el transcurso Blanch asperjaba el lecho y la celda debía sufrir como El, en cuerpo y en
de su enfermedad. con agua bendita. alma.
Pero e n la noche le subió a 40,3° y " Después de u n largo rato de esta Monseñor Alejandro H uneeus Cox,
fue en esos instantes en que estando terrible l ucha, se fue calmando poco a quien conoció a Juan ita, en el proceso
la comunidad orando alrededor de su poco y h ubo u n momento en que son de beatificación declara rá : " La teolo
lecho junto al Padre Blanch cuando le riéndose dijo como si viera a algu ien : g ía ascética y m í stica responde satis
sobrevino una crisis y todos pensaron " ¡ M i Esposo ! " factoriamente a las angustias que pa
en su inminente muerte. Ante el estu "Y después con u n acento de h u mi l decen muchos santos en su ú ltima
por de las religiosas y del sacerdote, ' 'se dad y compunción que conmovía, re enfermedad ' ' .
incorporó y convulsa y agitada y con pet ía las jaculatorias : El Padre Valentino Macea, O . C . D ..
energ ías increíbles en el estado de '·'Jesús mío, misericordia, dulce Co- relator del proceso, explica rá : "Creo
que es más simple pensar en el delirio
que normalmente provoca el tifus, al
que pudo estar u n ido una 'tentación'
diabólica, como afirmó el Padre Aver
tano. (. .. ) Es como cualquier otra prue
ba f ísica o moral, una expresión de la
pedagogía de Dios, que a través del
juego de las causas secundarias, pre
para y dispone para sí a aquellos que
ama y que lo aman. La actitud de la
Sierva de Dios después de la media
hora de del irio, demuestra más que
nunca su vida teologal profunda, no
remecida ni por la terrible prueba f ísi
ca, que reveló aquello que llenaba su
corazón y dominaba su mente : la sal
vación del alma. Es eso lo que da
sentido a su frase, fuerte y a udaz,
dicha en otro momento :
" E l i n f i e r n o m e h i ela de terror:
desearía estar a l l í para que u n alma te
Huerta donde
ame"a
trabajaba Teresa de
Jesús.
Cristo crucificado clamó a su Padre :
" Dios m ío, Dios m io. ¿ por qué m e has
1 76
abandonado?" Teresa de Jesús pade
ció el abandono. Cristo sufrió por redi
mir a las almas; Teresa de Jesús al
participar de la obra redentora del Se
ñor, necesariamente debía pasar por
la absoluta soledad y más aún si se
hab ía ofrecido como víctima por los
pecadores. Si El clamó a viva voz el
abandono de su Padre, ¿ por qué Tere
sa no pudo haber sufrido esta desola
ción?
" Por medio de los sufri m ientos me
he de asemejar a Jesús crucificado"
(C. 27). " ¡ Cómo quisiera derramar mi
sangre muriendo por Jesús ! ¡ Qué di
cha tan i nmensa sería ésta : dar mi
vida por E l ! Pero soy indigna de esta
gracia. Sin embargo, no sé por qué
abrigo la esperanza de que moriré por
El" (C. 90) .
" S U F R I R ES SUAVE
M E LO D I A DEL
ALMA QUE TE AMA"
"En la mañana del domi ngo once
tuvo una pequeña reacción . A la hora
de misa, después de que la comuni
dad entonó el Vidi aquam n uestra her
manita cantó el Asperges como cuan
do estaba en el coro, y más tarde
reconoció a una de sus hermanas que
le había prestado sus servicios y son
riéndose con m ucho agrado la l lamó
por su nombre y le dijo muy bajito :
" ¡ Dios s e lo pague, hermanita ! " .4
Lucho h a b ía llegado a acompañar a
su madre . El último telegrama había
sido ala rmante. Pero sólo all í se enteró Exterior de la capilla ten ía entreabiertos, como una son ri
de la g ravedad de su hermana. Juanita del convento donde sa. Ten ía los dientes muy blancos y
no pod ía morir, e ra tan joven, tan vital . vivió Teresa de
pequeños. Abría la boca para que yo le
Jesús.
M ientras su mamá permanec ía la ma h iciera tocaciones a la garganta y a
yor parte del tiempo orando en la capi veces la curación la hacía manar u n
lla o sentada junto al torno, Lucho se poco de sangre; pero jamás expresó
dedicaba a hablar con los médicos . La ni una sola queja, ni tampoco cuando
ciencia debía tener una solución y era le colocaba la inyección. Ella permane
im perioso buscarla. cía l lena de d u l z u ra y tra n q u ilidad,
Luego de la j unta médica entre los como si nada le suced iera , y yo le
doctores Trincado, Fonceda y Cape tomaba la tem peratura y e l termóme
lli5, comprendió que era Imposi ble su tro marcaba la fiebre más alta ; pero
mejorí a ; una septicemia se había de ella siempre apacible y hermosa. Para
clarado. Los facultativos resolvieron mí era una alegría, porque pensaba yo
continuar con las dolorosas i nyeccio que era una santita digna de canoniza
nes. ción, porque yo n unca hab ía visto tan
Zoila Vargas Valencia, la enfermera ( r Carta de doña Lucia a Rebeca.) ta resignación en medio de tanto sufri
especialista que la i nyectaba, declara (2 Hna. Gabriefa del Niño Jesús) m iento " .
(3 La frase textual que escnbió Teresa fue: "Ef
rá más adelante: "Tengo la dicha de infierno me hiela (. . .) Jesús querido, acabo de ver Su frágil piel no resistía u n pinchazo
haberla atendido. Recuerdo, como si fo que es ef infierno; lo temble que es. Pero te más. Pero nuevamente h ubo que in
fuera ayer, su rostro tan blanco y son digo que preferiría estar alffpor una eternidad con yectarla. Ningún quejido, ninguna de
tal que un afma, aunque fuera tan miserable
rosado, como transparente. Y su pelo mostra c i ó n de dolor, sólo una débil
como la mfa te amara " D. 29)
castaño dorado. Estaba afirmada con (4 Hna. Gabriela del Niño Jesús) sonrisa para sa l udar a su enfermera.
almohadones y a m í , en cuanto entra (5 En el libro del tomo aparece escrito todo lo En la onceaba estación Jesucristo fue
ba con la jeringa, me dirig ía una m i rada relacionado con su enfermedad; los médicos, los
clavado en la cruz. Teresa de Jesús
sacerdotes, y las enfermeras que entraron a aSIS
bondadosa con sus ojos color jacinto y tida. Aún se conservan las recetas y las opiniones esperaba que El le clavara su cora
bri llantes, y sus labios que siempre los de los facultativos) zón . . .
1 77
ritual. Su estrecho camino se ensan
chaba abriéndose hacia el i nfinito.
Lejos de su lecho de moribunda, en
Santiago, la Hermana M ercedes del
Corazón d e María, u na carmelita llena
de fervor y de virtudes, estando en
oración en el coro de su convento de la
Alameda, sin conocer n i de nombre a
Teresa de Jesús o a Juanita Fernán
dez, tuvo u na visión . . . "Súbitamente,
llevaron mi esp í ritu a una pequeña
estación de ferroca rri l , que era u n ra
mal desde donde los trenes part ían a
Los Andes y hasta all í me llevaron, y
me encontré en la celda de una carme
lita moribunda ; vi q u e era jovencita, y,
a pesar de la pal idez de su rostro, todo
él reflejaba u na luz suavísima y celes
tia l . Al lado izq u i e rdo de su cama,
como a u n metro de altura, había un
ángel con ropaje como de nubes blan
cas, y con u n dardo, que no le vi fuego
en la punta, le traspasaba el corazón a
la religiosa, y al punto me dijeron :
' M uere de amor' " 2
A la m isma hora en que la Hermana
M e rcedes del Corazón de María esta
ba en el coro de su convento sumida
en su visión ; en la enfermería del
Monasterio del Esp í ritu Santo d e Los
Ultimos mensajes Andes, en presencia d e la comu n idad
" ¡ A H , J ES U S ! VE N I D de Teresa de Jesús y del capellán, Teresa de Jesús, "en
A ARREBATARME'' dirigidos a su
vuelta en un velo blanco con los párpa
madre.
En dos oportunidades había entrado dos ligeramente entreabiertos"3, se
el señor Capellán Cancer, -ese d ía-, al sumerg ía en Dios, "su respiración era
claustro. La primera vez habló con ella t ranquila y por momentos se iba ha
y le dio la absolución. La segunda, la ciendo imperceptible",4 abrió los ojos,
encontró dormida, sumida en un letar fijó la m i rada en el capellán y recibió la
go del cual no salió más. absolución . . .
El lunes, el doceavo d ía, la doceava Herida d e amor, Teresa d e Jesús
estación en que Jesús m u rió en la sal ía del destierro para u nirse en la
cruz . . . Teresa ten ía que morir. eternidad con su Amado.
La fiebre e ra tan alta que los docto " . . . El morir natural de las almas que
res Trincado y Capelli resolvieron darle l legan a este estado, aunque la condi
a las cuatro de la tarde u n baño para ción de su muerte, cua nto al natural,
bajársela. Para esto hicieron venir a es semejante a las demás, pero e n la
Zoila Vargas, la enfermera, y a la Ma causa y en el modo de la muerte hay
dre Celia, superiora del hospital . mucha diferencia ; porque si las otras
M á s tarde, l o s médicos la desahucia (' Hermana Gabriela del Niño Jesús) mueren muerte causada por enferme
(2 El relato cont1núa: "La posición del cuerpo de
ron ; la ciencia no pod ía hacer nada por la agonizante era de espaldas, un poquito Inclina
dad o por longura de d ías, éstas aun
ella a pesa r d e las inútiles insistencias da a la Izquierda. Vuelta en mi guardé silencio y que en enfermedad mueran o en cum
de Lucho. esperé, esto fue el 72 de abril de 1920 y hasta la plimiento de edad, no las arranca el
fecha no lo he refefldo sino al Excmo. y Rvdmo.
A las seis llegó el capellán y de all í no alma, sino algún ímpetu y encuentro
Sr Arzobispo Dr. Don José Horacio Campillo que
se movió. " La com unidad asistió va era mi director espirirua/ y a quien se lo escribl en de amor r.1ucho más subidos que los
rias veces a su celda porque a cada cuenta de conciencia que le daba por escrito. Me pasados y más poderoso y valeroso,
momento parecía exting u i rsA su pre o!v1daba decir que al dla siguienre rec1bimos en
pues pudo romper la tela y l l evarse la
nuestro convento un telegrama que nos anuncia
ciosa vida " 1 . ba el fallecimiento de la Hna. Teresa de Jesús, y joya del a l ma. Y así, la muerte de
as/ supe que Su Caridad era la que yo habla vis to semejantes almas es muy suave y
"MUERE agonizante el dla 72 de abril. . . " El nombre de la muy d u lce más que les fue la vida
DE AMOR'' religiosa era Julia Mire te Zomlla y en una declara
espiritual toda su vida ; pues que mue
ción jurada expuso este relato el dfa 24 de marzo
Teresa de Jesús morirá de amor por de 7950. Isabel de la Tflnidad atestiguará que "la ren con más subidos ímpetus y en
que había vivido de amdr. Había llega vio morir en esa actitud que la Hna. describe ") cuentros sabrosos de amor, sien'do
(3 Hna. Gabrie/a del Niño Jesús)
do a la desnudez total, a la negación, a (4 Hna. Gabriela del Niño Jesús) ellas como el cisne, que canta más
la cq;z de Cristo . . . , al matri monio espi- (S San Juan de la Cruz, LL /, 30. ) suavemente cuando se muere" 5 O
1 78
olas estas dos cosas arrugados y h u medecidos por sus lá
nos pide el Señor: grimas ; no los había soltado desde
amor de su Majestad hacía seis d ías. Serían sus últimas pa
y delpró¡imo; es lo que hemos de traba labras.
jar. Guardándolas con perfecctón, hace -Dios te salve María llena eres de
mos su voluntad, y así estaremos uni gracia. . .
dos con El". (Santa Teresa de Jesús. Lucho s e paseaba d e una pared a
Moradas V 3, 7) otra.
La campana dio tres señales.
LAS CAMPANAS Sobresaltada m i ró su reloj. eran las
DEL MONASTERIO siete y d i eciocho m i n utos. De i n media
Sentada ju nto a l torno, doña Lucía to se arrodilló. Sara lo h izo ju nto a ella.
Solar, esperaba. Teresa expiraría de u n Volvieron a rezar el A ve María.
momento a otro. Recordó a M a r í a d e l -. . . Ahora y en la hora de nuestra
C a r m e n , s u peq ueña h e r m a n a q u e muerte. Amén, Jesús.
h a b í a f a l l e c i d o u n d o c e d e a b ri l . Nuevamente los tres toques.
¿ Cuánto tiempo a ntes temió l o m is Lucho comenzó a caminar lentamen
mo? Ah, cuando Juan ita ten ía doce te.
años y le dio difteria ; ella h a b ía muerto . . . Ruega por nosotros pecadores,
de difteria a los doce años ; su hija se ahora y en la hora de nuestra muerte.
salvó y sus temores se olvidaron. Re Amén, Jesús.
memoró los sufrim ientos de María del Otras tres campanadas.
Carmen y su valent ía : pidió perdón a Lucho se detuvo.
sus pad res y se encomendó d u lce La madre compri m ía el rosario ju nto
mente a la volu ntad de D ios. ¡ Doce de a los dos papeles de su h ija. No se
abri l ! Teresita se i rí a . 1 an imaba a seg u i r reza ndo. Sólo invoca
Cuando Juanita tenía apenas d o s se ba a Dios y a la Santísima Virgen .
manas de vida le vino una terrible tos, Dos campanas al m ismo tiempo re
el doctor temía q u e se ahogara y le dio tumbaron tres veces.
la orden de que a cada hora le pegara Lucho se a rrodilló al lado de su ma
fuertes pal madas hasta hacerla llorar. d re.
N u nca pudo golpearla debiendo encar -Desde lo más profundo clamé a Tt;
garle esta ingrata tarea a la enfermera . oh Señor; oye Señor benignamente mi
" Cómo elige N u estro Señor a las al voz.
mas a cargar su cruz desde la cuna" 2 Estén atentos tus oídos a la voz de
Sara U rbistondo le ofreció u na taza mis plegarias.
de té. Se negó a aceptarla . . . estaba en Si te pones a examinar, Señor, nues
vigilia. Prefería rezar el rosario. Por tras maldades, ¿quién podrá subsistir,
qu inta o sexta vez comenzó a pasar de oh Señor, en tu presencia?
una cuenta a otra. ¡ Dios m í o, hágase Mas en Ti se halla como asiento la
tu voluntad y no la m í a ! S u mano iz clemencia, y en vista de tu ley he
quierda aprisionaba los dos ú ltimos confiado en Tt; oh Señor.
mensajes que Teresa d e Jesús le En la promesa del Señor se ha apoya
había enviado desde la celda ; estaban do mi alma, en el Señor ha puesto su
1 82
Teresa de Jesús
en la capilla
ardiente.
esperanza.
Desde el amanecer hasta la noche
espere Israel en el Señor. Porque en el
Señor está la misericordia, y en su
mano tiene una redención abundantí
sima.
Y El es el que redimirá a Israel de
todas las iniqwdades.
Las campanas resonaron tres veces.
Lucho abrazó con fuerza a su madre.
Doña Lucía m i ró a San José, el "guar-
dián de las v í rgenes" y del monaste
rio . . . y por segunda vez recitó el salmo
De Profundis.
Parecía la Madre Dolorosa ; Lucho
era el joven apóstol. Sara . . . María Mag
dalena. Entrelazados pronu nciaban el -¿Sufrió m ucho m i Teresita ? vestimentas más nuevas para que otra
salmo. -Su hija emprend ió el vuelo hacia la rel ig iosa las usase. Las de la hermana
Teresa se i nmolaba en la cruz por Patria como un ángel . Teresa apenas ten ían seis meses de
amor. uso.3 Con del icadeza le colocaron el
Escucharon con impotencia el d ueto
U N A C O RO NA velo blanco, el mismo que habría se
DE ROSAS guido util izando por u n tiempo como
de las campanas tres veces seguidas.
Era el l lamado a difunto. Al toq ue de la primera campana, el neoprofesa.
Teresita había muerto . capellán de la comu n idad se había co Cambiaron su "corona de espinas"
Lucho comenzó a caminar. locado la estola negra para entonar el por una de rosas blancas. Sobre sus
Sara sol lozaba. responsorio Subvenite que fue con restos d e r ra m a ron ros a s . t a m b i é n
Doña Lucía besó su escapulario y cluido por las religiosas que cerraban bla ncas. Como s ímbolo d e pobreza
nuevamente oró. sus ojos para contener el llanto. sus pies quedaron descalzos . En su
S i ntieron el ruido del torn o . Sara El señor Capel lán Cancer se retiró mano derecha depositaron una cruz
tomó la pa l matoria, Lucho ayudó a su acompañado por la Madre subpriora pequeña. Encend ieron dos velas y en
madre a levantarse. María Teresa de San Juan de la Cruz y la mesa dejaron el acetre de agua ben
-Alabado sea Jesucristo. por la Hermana Josefina del Espí ritu dita junto al h isopo.
-Por siempre sea alabado-, respon- Santo. Por turno las hermanas rociaban su
dió Sara abatida. Las hermanas esperaron una hora cuerpo. Notaron en su rostro una con
-Señora Lucía, ¿está a h í ? para preparar el cuerpo de Teresa de movedora placidez. E ra justo. había
-S í . . . sí, y a partió, ¿ no e s cierto? Jesús. Lavaron su rostro, sus manos y q uitado muchas espinas a Cristo.
-S í, señora Lucía, ya partió. Dentro los pies. La vistieron con un viejo hábi
de u n par de horas, aproximadamente. to y una gastada capa . Debían dejar las " D I OS ES
trasladarán a la Hermana Teresa de ALEGRIA INFINITA"
Jesús al coro. Podrá verla en la capilla. Al toq ue de la pequeña campana del
Si usted quiere puede acercarse a la cla ustro acud ieron las rel igiosas a la
(' Doña Lucia fal!ectó al igual que su h1¡a y su
reja. N uestra Madre le envía desde su enfermería con velas encend idas y
hermana Maria del Carmen un doce de abnJ)
celda sus condolencias ; está orando (2 Palabras de doña Lucia) sus capas blancas. La Hermana María
por ustedes. (3 Las guardaron como reliquias) Isabel de la Tri nidad se situó a los pies
1 83
de Teresa alzando una gran cruz, a su
derecha estaba la Hermana M a ría de
los Angeles y a su izq u i e rda la Herma
na Teresa Eugenia de l a Eucarist ía ;
ambas portaban los ciriales i l u minando
la cruz. La Madre M a r í a Teresa se
instaló cerca de la cabecera y las de
más -alrededor del lecho- divididas en
coro. Rezaron las ant ífonas, los sal
mos y las preces. La s ubpriora con el
hisopo h umedecí a el cuerpo g i rando
por toda la l itera .
Teresa fue colocada en u n transpor
tador para ser llevada en procesión a l
coro. Primero i ba la hermana m á s jo
ven, la postulante Josefina María de
Jesús, llevando el agua bendita.
Las campa nas tocaron tres veces.
La seg u ían la hermana con la cruz y
las dos hermanas con los ciriales.
Otra vez, las tres dobles campana
das.
Luego caminaban las religiosas de
dos en dos, cada una con una vela.
Las ú ltimas cargaban el transporta
dor. Al final, avanzaba sola la su bpriora.
Cantaban el responsorio Libera me
Domine.
La triple señal de las campanas que
callarían por esa noche, volvió a retum
bar.
El paso lento, los ojos humedecidos,
delataban a cada instante la g ran pena.
U n a religiosa había m uerto, la más
joven, la que había recibido más rega
los del Señor . . . Su a l ma reparadora y
enamorada la había ofrecido a E l . " Esa
es la vocación de la carmel ita : ser
hostia p u ra q u e conti n u a mente se
ofrece a Dios por el mundo pecador"
(C. 90). "Señor, te amo tanto. Sólo por
Ti tengo valor pa ra sacrificarlo todo"
(C. 90). aproximó a las rejas. F rente a ella esta Rebeca y Juanita
" Dios es alegría i nfinita" (C. 1 01 ) . ba su Teresita. C uatro ci rios la ilum ina retratos, que
Alzaron sus rostros, algu nas sonrie ban. Se le veía muy delgada. ¿ Cuánto conservó doña
ron . Jesús las an imaba, El había guia habrá sufrido? Al m i rarla más deteni Lucía.
do a Teresa y E l las guiaba a ellas. damente logró vencer su a n g u sti a ;
E n el coro depositaron su cuerpo a nte su presencia pura , s u juventud,
sobre una ta rima muy cerca .de la reja. su bel leza y la paz que i rradiaba no se
La su bpriora tomó el agua bendita y el debía llora r. Sus restos hablaban de
hisopo y continuó rociando a la herma amor, sus restos reflejaban a l Señor.
na que se había u nido para siempre " N o comprendo cómo Dios quiso
con su Amado. hacerme madre de esta criatu rita tan
Descorrieron las cortinas. angelica l , pues era más ángel desde
Teresa de Jesús estaba CARA A chiqu itita que criatura humana. Ten í a
CARA al Señor. algo tan especial que y o no m e cansa
ba de m i ra rla y esto sin que ella lo
"ROGARE PARA Ql.J E U)'J DIA SE comprendiera, pues todo me parec ía
MANIFIESTE EL SENOR EN empa ñ a rla y no ayudar a l a obra de
IU ALMA'' D ios que me la había confiado. ¡Y qué
Doña Luc ía, Lucho y Sara esperaban poco me la prestó, tal vez porque no
en el costado izquierdo de la capilla, sabía cu idarla, pero en fin, el regalo fue
a rrodillados en la ú ltima fila. Al abrirse heCho y jamás sabré pagarle como
las cortinas, la madre, t í m idamente se debo" . 1
1 84
Que en concierto d e voces armonio-
so
Te acompañan. ¡ Teresa l , con sus
cantos" .
"No te olvides, hermana tan querida,
de los tuyos, tu Patri á y tu Carmelo,
Que sea cual la tuya n uestra vida
Como u n eco del cántico del cielo" 4
Las h e rmanas la vela ron d u ra nte
toda la noche; se turnaban por estar a
su lado. Heroicamente resistieron la
larga vig i l ia, antecedida por la enfer
medad. Seg u i rían velándola hasta el
d ía sigu iente. A las n ueve d e la maña
na del miércoles se celebraría la M isa
de Réquiem. Después la sepultarían.
A LAS PU E RTAS
DEL CLAUSTRO
A las seis y media irru mpieron en la
portería del monasterio n u m e rosos
sacerdotes : el Padre Epifanio de la
Pu rificación, vicario provi ncia l ; el Pa
d re Juan Cruz de la Virgen del Carmen,
su perior d e los carmelitas de Va lparaí
so ; el Padre Avertano del Santísimo
Sacramento, el Padre Juan Luis, el
Padre Cosme Loh r de la Congregación
de los Sagrados Corazones, el Pad re
José B lanch, superior del Corazón d e
M a ría, y e l representante del superior
d e los c a r m e l itas de Santiago, el
Presbítero don J. Crisóstomo Gavi rati ;
el Presbítero don José Cancer, cape
llán del monasterio y el Presbítero don
Francisco Javier Lizana.
Doña Lucía y Lucho esperaban a los
suyos d e u n momento a otro. De ma
drugada habían entrado por el costado
a la capilla a ver n uevamente a Teresi
ta. Lucho estaba más tranquilo. M edi
tó parte de la noche ; Juanita había
Lucho continuaba h i ncado m i randó sido su hermana más q uerida ; hicie
hacia atrás a su herma na. N o q uería ron todo lo posible por traerle los me
LAS HERMANAS jores médicos y conseguir los permi
acercarse. Deseaba recordarla con su
" linda piel sin mancha alguna, con su " Nuestras lágri mas traducían el gran sos para llevarla a u n hospital de San
sonrisa y naturalidad, con su gracia y pesar que sentíamos a l perder a n ues tiago; fel izmente. no se había opuesto
hermos u ra " , "como al ángel del hogar tra angelica l hermana, pero ten íamos a la decisión de su madre después de
con su ternu ra y alegría " . el consuelo de verla partir adornada hablar con la priora. Estaba en paz
porque respetó su voluntad que era
" S i rvió a Dios hasta el máximo d e con tan singulares virtudes, enriqueci
da con u n caudal d e merecimientos, también la de su hermana. Ella había
s u s fuerzas. No vivió sino para Cristo.
muerto como siempre lo soñó: carme
Todo en ella ten ía u n sentido divino". dejando n uestro monasterio embalsa
mado con el aroma de su santidad y l i ta . . . Esposa de Cristo.
"J uanita, te llevaré e n mi corazón,
con la edificación de sus ejemplos" .3 Su gran preocupación era Rebeca, la
serás mi ángel tutela r" .2
h ermana inseparable, la a m iga . . . la
"Ya desciende Jesús, tu d ulce Espo
" Lucho q uerido ... No puedes com n i ña débil que se apoyaba en la fortale
so,
prenderlo por ahora, pero yo rogaré za d e J uanita. Desde que ella había
Con cortejo triu nfal de ángeles san
para que Dios se manifieste un d ía en dejado el hogar, Rebeca estaba cada
tos.
tu alma, como por su infinita bondad vez más deprimida y fatigada ; nada le
se man ifiesta a la m ía " (C. 81 ). satisfacía, todo le hastiaba ; ¡ pobre Re
¿ C u á n d o ? . . . N eces itaba senti r esa (' Carta de doña Lucia a la priora de Los Andes) beca ! ¿Y a él q u ién le a l iviaría su dolor?
(2 Testimonio de Luis Fernández Solar) Sólo su hermana menor lo compren
manifestación. Suplicante, tornó la mi
(3 Hermana Gabriela del Niño Jesús)
rada al crucifijo. dería ; se u n i ría como nunca a ella .
(4 Estrofas de un poema escrito por una religiosa
El tormento no lo pod ía acallar. que convivió con Sor Teresa en el convento) Doña Lucía recibía las condolencias
1 85
de los sacerdotes. Alguien le dijo que
no sabía si darle e l pésame o felicitarla
por el ángel que le había ofrendado a
Dios.
Esperaba n a los fa mjliares para cele
bra r la m isa .
Al poco rato llegó don M i g u e l acom
pañado por sus h ijos; a Ignacio lo deja
ron en casa, ten ía sólo nueve años.
Ven í a n , además, I s idoro H u neeus,
doña Juanita Solar de Dom íng uez con
su nuera Josefina Ba rros de Dom í n
guez y Ofelia.
Don M iguel y su esposa se abraza
ron en cuanto se viero n . E l lloraba
como un n i ño. E l l a le ped í a va l o r ;
d e b í a de s e r fuerte por sus h ijos. L u
cho estrechó tiernamente a Rebeca,
quien man ifestaba su pesa r sin inten
tar esconderlo. Silenciosamente Ofe
lia se les había u n ido.
Doña Lucía Solar coro de las carmelitas . . .
P R I I\6 E RA de Fernández con " ¿ S i estando fuera s e siente esto,
SENAL sus hijas Lucía y qué será adentro ? "4
Rebeca y su n i eta
Entraron a la capilla encaminando
Lucecita.
sus pasos hacia las rejas. De rod i l las SEGUNDA SEÑAL
se unían reprim iendo el sufrimiento.
Don M iguel despedía desde los ba Sara retiró la pesada tranca de la
rrotes a su hija, al mismo tiempo mi puerta de la capi l l a . En a lg unos m i n u
rando al crucifijo, le agradecía al Señor tos más celebrarían una misa por el
por haberlo ilu minado al darle el con a l m a de Teresa . N unca faltaban los
senti miento, "abrigaba l a ínti ma con devotos que iban a rezar por las car
vicción de que Dios la quería sólo pa ra melitas difuntas; las campanas ya ha
E l , pura como un ángel" . 1 Al l í estaba bían avisado; además, ellas era n muy
pura como un angel al lado de Jesús. queridas en Los Andes. Segu ramente,
La desesperación de Lucía era des como en otras oportunidades, llega
Ofe l i a conte m p l a ba a su q u e rida
garradora : "Jamás tuve la dicha de ser rían diez o veinte personas. Sarita pen
niña. U n recuerdo lejano de Chacabu
testigo de la felicidad de Teresita en el saba que por ser d ía de semana y por
co le vino a la mente. Juan ita cojeaba,
convento. Sólo conservaba el recuer no ser la M isa de Réquiem, acudiría
no tend ría más de ocho años. Doña
do triste de su despedida : Hasta el poca gente. Zoila Vargas, la enfermera
Lucía le había pregu ntad o : ¿ Por qué
cielo, la vida es tan corta " . 2 Retrasaba que atendió a la H e rmana Teresa, ven
andas, hija, de esa manera tan extra
sus visitas ; primero por lo delicada dría de todos modos. Pod ría acudir,
ñ a ? , la niña no se atrevía a responder,
que quedó después del parto, l uego quizás, el doctor Rosende, quien l ue
le obl igó a mostrar el pie ; llevaba pie
por cuidar a su h ija Luz, siempre te go debía ir a ver a la priora que había
dreci llas en los zapatos. M uchas ve
n iendo en mente traérsela cuando es amanecido con 39° de temperatura.
ces la sorprendió colocándoselas; fiel
tuviese más g ra nde y cuando pudo Al abrir las puertas, Sara U rbistondo
mente le había guardado el secreto. Le
haber venido, su hermana estaba en no pod ía creer lo que sus ojos ve í a n .
dec-ía que era un regalo que le hacía a
reti ro por la Cuaresma . E ra n docenas . . . va rias docenas de per
Jesús. ¿ Si El había sufrido tanto, cómo
" ¡ Ay, Lucita ! , siento ansias de amar sonas que esperaban . E ntraron en si
no le iba a pedi r siqu iera una asti lla
lo hasta el infi nito ; pero mi incapaci lencio, i ncli nándose frente al coro. De
peq ueñita de su cruz?3
dad y miseria la pal po cada vez más. pronto, l a capi lla se repletó, "la gente
R e beca pensó q u e no pod r í a do
Quisi era consumi rme y morir muy ocupaba la acera y la calle porque no
minarse. Pero a l m i ra r el cuerpo de su
pronto por amarlo" (C. 1 1 2) . pudo entra r toda l a m ultitu d " . 5
adorada Juanita, extrañamente reco L a familia s e había sentado en los
i E s tan corta la vida ' Lucía miró el
cuerpo de su hermana y desde su bró la paz que tanto necesitaba disi primeros bancos. Lucho m i ró hacia
corazón le dijo : ¡ Hasta el cielo ' pando las tinieblas de su alma. Sentía atrás. ¿ Por qué tanta gente? Algunos
M i g uel lloraba por dentro, sólo ella, la una maravillosa atracción ; era tan fuer retroced ían acercándose a las rejas :
"santa de su casa", lo había compren te, que contra su vol untad, se u n í a a l - i Madrecita, por favor toque e l cuer
d i d o ; sólo ella fue capaz de calmar la po de la d if u n ta ca rme l i ta con mi rosa
furia de su madre cuando llegaba al rio !
amanecer l uego de una noche desen ( ' Carta de don Miguel a Rebeca) -i Madrecita, le suplico pasar esta
frenada. Como ú l t i mo homenaje a (2 Testimonio de L ucía) meda l l i ta por las manos de la santita !
(3 Testimonio de Ofelia)
Juan ita sus rezos los transformaba en -Hermanita, mi esca pulario, quiero
(4 Testimonio de Rebeca)
versos. (5 Testimonio de Isabel de la Trinidad) que sea tocado por ella !
1 87
No era la primera vez que suced ía. " Pa recía dormir apaciblemente. Su
Cuando fallecía una religiosa no falta s e m b l a n te , con l a majestad d e la
ban los que pasaban objetos por las muerte, guardaba una expresión de
rejas. ¡ Pero éste, era un desfile inter paz sobrenatural que infundía venera
minable ! ción a los que la contemplaban.
Las hermanas acced ían a los pedi ' Pa rece una santa ' , dec ían" 2
dos del público; recibían las medallas, Poco antes de las nueve, abrieron las
los rosarios, las cruces y los escapula puertas principales. Otra vez la mu lti
rios y con mucho respeto los posaban tud i rrumpió. Tra ían flores que deposi
u n instante en el cuerpo de Teresa de taban ju nto a la reja.
Jesús. Pasaban sus medallas, rosarios, es
Algo extraordinario suced í a ; eran do capularios y crucifijos.
cenas los q u e se aproximaban a las Lucho no ten ía respuesta frente a
rejas. este hecho inusitado : " ¿ Cómo se ex
El pueblo acud ía espontáneamente plica que una religiosa desconocida
a ped i rle favores y g racias a la herma por el pueblo de Los Andes y conocida
na fallecida. sólo por u n grupo pequeñ ísimo de reli
Hermana
E ra una señal de Arriba. Magdalena del
giosas ocultas en una clausura severa,
Aparecieron los sacerdotes. Corazón de Jesús. haya podido congregar junto a su cadá
Doña Luc ía se volvió hacia atrá s . (Graciela Montes ver un número apreciable de selectos
¡ N ingún rostro conocido ! Larraín) sacerdotes y un gentío de pueblo que
Al contrario de lo que pensaba Lu jamás había visto a J uanita y hayan
cho, siguieron con devoción y respeto venido tantos que se l lenó la iglesia y la
la misa. ¡ Qu é de misterios tiene la acera hasta la misma calle ?"3
vida, Rebeca no lloraba ! de los tibios. Una ca rmelita que deseó La gente decía que no debía ponerse
M iguel no sabía si iba a ser capaz de esconderse en Cristo y que evitó ser festones negros, sino colgaduras blan
sostener el l lanto. Lo ahogaban el olor reconocida, era ahora el centro. Una cas porque había muerto "una santa" .
de las flores y el i ncienso. Poco más y carmelita que buscaba el ú ltimo l u Elisa y Herminia Valdés Ossa despe
le daría una fatiga. Debía salir. A su gar . . . estaba en primer plano. Una car d ían a su prima y amiga. E l isa rememo
paso, le abrían el camino. Dos o tres melita de diecin ueve años que estuvo ró con tristeza la canción que entona
personas lo tocaron intencionalmen sólo once meses en el convento, sería, ban con Juanita en Cunaco:
te. Al exterior, el panorama resultaba con el correr del tiempo, modelo de Por amor cantan las aves,
más incre íble: decenas de personas vida, ejemplo de espiritualidad, móvi l por amor las hizo Dios.
en la vereda, en la calle empedrada y al de peregrinación . . . orgullo de los chile Por amor yo vine al mundo,
frente. M uchas hacia los costados, en nos. Una carmelita que se dedicó sólo por amor, yo quiero a Dios.
silencio, miraban al monasterio. Aleja a cumplir la voluntad de Dios llegaría a La había admirado, Juanita se había
do del gentío, sacó un papel doblado ser venerada más allá de las fronteras atrevido. En cambio . . . ella, ¿cuándo?
de su chaqueta . En cuanto supo la de su patria. Terminada la solemne m isa, los sa
triste noticia le escribió u n poema a su cerdotes y acólitos se retiraron.
hermana ... e ra su manera de expresar M I SA D E Las religiosas se alejaron del coro.
el dolor. Sacó su lápiz y subrayó los REQUIEM Sólo quedaron cuatro para acompañar
dos ú ltimos versos. M i ró a la concu Al d ía siguiente, se levantó la M ad re a Teresa de Jesús. Pronto se la lleva
rrencia y los volvió a subraya r: priora Angélica Teresa del Santísimo rían .
" ¡ Nadie la conoce, nadi e ; Sacramento con 38,5° de temperatu Las hermanas abrieron la puerta re
pero l o s siglos d i rá n . . . ! " ra. E n la víspe ra de los fu nerales le glar para que entrasen los reverendos
había pedido permiso al doctor Rosen padres al claustro. Al poco rato se les
N O L E I M PORTABA S E R de para asistir a la misa de despedida; vio en procesión entrando al coro. Las
RECONOCI DA PO R E L ante su i nsistencia el doctor se vio carmelitas se arrodillaron con sus ve
M U N DO, obligado a acceder con la condición las encendidas en las manos mientras
SOLO QUERIA SER que se recogiera en su celda termina los sacerdotes cantaban salmos res
RECONOCIDA POR DIOS da la ceremonia. ponsoriales.
Terminada la misa, el desfi le fue in A las ocho se d irigió al coro. Las La Madre Angélica retiró las flores de
terminable -duró hasta el atardecer puertas de la capilla aún no se habían su cuerpo. La fam i l ia se acercó a las
cuando las puertas de la capilla se abierto. Por el costado entraron los rejas. M omentos finales de la ú ltima
cerraron. familiares de Teresa y no pudieron despedida. Momentos dolorosos para
U n a d es co no c i d a c a r m e l ita q u e presenciar la dolorosa misión que diri todos. Lucho por primera vez se apro
había escogido e l convento más pobre gió la priora, quien por consideración ximó a su hermana, llevaba un papelito
y más alejado comenzaba a llamar la hizo cerrar las cortinas para colocar el doblado varias veces. Le pidió en voz
atención en el pueblo de Los Andes. cuerpo en el ataúd. Este quedó com baja a la priora que se lo depositara en
Una carmelita que practicó la humil pletamente abierto. A Teresa la c ubrie la mano izquierda de Teresa. ¿ Qué
dad hasta el último g rado se convertía ron de rosas blancas y jazmines1 re mensaje l e había escrito? Nadie l o
e n el bálsamo de los pobres, en la cién cortados de la huerta. supo. El n unca lo conta ría. De i nmedia
esperanza de los enfermos, e n el Se lograba ver su rostro y la pequeña to cerraron el féretro. Don Miguel bus
aliento de los solitarios y en la fortaleza cruz. có la m i rada de su mujer. Rebeca le
1 88
1 c l u u• a•c >· l ••
DESDE
EL .IARDIN
En el claustro las hermanas salieron
al jard í n , el cortejo les seg u ía . Cruza
ron el patio de los naranjos, pasaron
cerca del parrón, avanzaron por el lado
de los paltos. E l féretro pasó bajo las
palmeras, éstas al igual a las de Chaca
buco, no se inclinaron para saludar a
Teresa, pero más de alguien elevó la
vista para m i ra r sus altas copas. Llega
ron al cementerio de las ca rmel itas.
All í estaban sus antecesora s : la Her
mana María de los Angeles, la Herma
na M a rgarita María del Corazón de
Jesús, la Hermana Ben ita del Corazón
d e María y la Madre Teresa de Jesús.
Otra Hermana Teresa de J esús fundi
ría sus despojos con los de ellas.
Otra hermana llamada como la Santa
Madre se u n ía al coro de las carmelitas
para alabar y glorificar al Señor por toda
la eternidad .
" Contemplo a la Santísima Trinidad
dentro de mi alma como u n i nmenso
foco de fuego y luz, en el cual por su
mucha intensidad no puedo penetrar
ni mirar. All í veo a la Santísima Virgen,
a los angeles y santos. Y me veo yo,
criatura miserable, confundida y ano
nadada delante de su Divina M ajestad
y me uno a las alabanzas que le tribu
tan todos en el cielo" (C. 66). O
1 92
sus lágrimas, lograba sonre í r. ¿ C uánto carse en la desnuda tierra dejando el
habrá rezado J uanita para que fuese reclinatorio a los demás.
sólo para E l ? "Me admiró mucho también que ha
Carmen d e Castro, mejor dicho, Ca r biéndome entregado u na plata de otra
men Teresa del N i ño Jesús, cuando persona para responsos, después de
sea tornera en el convento, podrá ser un tiempo me recordara por carta que
testigo de o ídas de varias curaciones cumpliese cuanto antes mi obligación
extraordinarias que se le atribuirán a de rezarlos, porque había ella sufrido
Teresa de Jesús ; pod rá palpar la vene mucho, y en realidad yo no puedo
ración que le tributa rá el pueblo e ínti asegu rar si los había rezado. ¿ Serían
mame nte se sentirá o rg u llosa y le las ánimas benditas las que se l o co
agradecerá a Dios porque su mejor municaro n ? De todos modos me incli
a m iga será considerada en Chile, u na no a pensar que a lg u na revelación so
santa 1 . Será una de las primeras que brenatural tuviera esto. Su amor a la
oirá su nuevo nombre que brotará de vida carmelitana Uds. lo habrán cono
los peregrinos que implorarán favores cido mejor por su trato; pero antes de
a través de Teresa ; su nuevo nombre entrar, sólo el cue rpo ten ía afuera ,
s u rg i rá espontáneamente, su nuevo pues su a l m a m ucho tiempo que vivía
nombre será para Chile su apellido: Miguel dentro del suspirado convento. Sólo la
TER ESA D E LOS A N D ES. consolaba el tener a J esús Sacramen
tado. ¡ Qu é g usto por estar cerca de El
" PRONTO COME NZARA A all í en la pieza que en la hacienda le
OBRAR SUS MILAGROS" tenía a rreglad a ! Y cuando se terminó
Porque santos vivos son muy pocos la misión y quedó sin su Jesús, me
Cal buco ( Puerto Montt) 1 2 de mayo de relativamente los que se encuentra n . escribía después que lloraba inconso
1 920. Ante todo no p u d o menos de asom lable al entrar a aquella pieza y no
Rvda. Madre Priora de Los Andes brarme lo elevado de su oración . E ra encontrar a su Amado .
M uy apreciada y Reverenda Madre : alma que se remontaba muy alto ; me "Su santidad t e n í a la propiedad ca
"Con honda pena reci b í l a triste noti jor d i ría : era arrebatada por el Divino racterística de ser atrayente, amable,
cia de la m u e rte de Sor Teresa de Espíritu ; ella no era dueña de sí mis comunicativa. No sé qué respeto y
Jesús, alma escogid ísima a quien tuve ma. M e dec ía que toda su del icia era veneración infundía su persona y al
la d icha de conocer y tratar con alguna estar en esa contemplación y que los mismo tiempo se sentía por ella un
intimidad. Había escrito a su mamá rezos vocales la cansaban pronto. De santo cariño como el que creo se ten
d ías antes de ser ella notificada de la a h í que en ella la presencia de Dios era dría a un ángel si lo viéramos con los
g rave enfermedad que la a rrebató de continua y viva. S u fervor en las cosas ojos del cuerpo. Qué sonrisa celestial
este m undo, y hasta m ucho después espi rituales sin d ecaimiento, y como el acom pa ñ a ba siempre su conversa
no vine a tener conocimiento de la celo es la l la ma del amor, era de ver el ción. N o e ra esquiva sino confiada,
desgracia por estar por estas tierras que en ella se traslucía para ayudarnos com unicativa y p u ra su alma como de
del sur misionando. M e asocio a la a los misioneros. ¡ Con qué entusias niño. ¡ Qué hermosa era su alma ! ¡ So
g ran pena que para toda esa comuni mo y ardor rezaba a la gente en la Sta. bre todo, con qué pasión amaba a
dad habrá sido la pérdida de un ángel M isa para prepararla a la comunión, y Jesús ! Amor sufrido parece que fue
que Dios les había regalado. Yo lo he qué placer sentía al enseñar la doctrina ra su lema. Pero según me decía can
sentido m uch ísimo, pero m i rando las a los n i ños ! Antes de l legar nosotros, dorosamente, el Señor le exig ía fuera
cosas desde otro punto de vista me pasaba a convidar a la gente para la muy g rande su generosidad y fidelidad
persuado de que Dios se la l l evó por misión, y qué pena tan g rande ten ía en a sus inspiraciones. Después de sus
que ten ía ya llena la medida de sus su corazón todos aquellos d ías por ver comuniones noté q u e se q u edaba
merecimientos y labrada su corona de que u n hombre había rechazado con como extasiada y en el d ía de la comu
gloria. insultos la misión. Ten ía tantos deseos nión de los n i ños, mientras yo les pre
" Como supongo, apreciarán los da de salvar a aquel pecador de quien dicaba, ella que estaba cerca del altar
tos que puedan servir para glorifica había recibido tal injuria, que me mani me parec ía transportada a regiones
ción de la que fue su hermana en festó deseos de pasar toda una noche celestiales. Pocos d ías tuve la dicha de
religión, me tomo la l ibertad de enviar en oración por é l . tratarla, pero la impresión que me cau
les alguna cosa q u e creo es de edifica " ¿ Qu é l es d i ré de su amor al sufri só su santidad no se borrará jamás. Por
ción. Tengo en nuestra casa de Temu miento ? E ra ve rdadera sed la q u e eso no les extrañará si les digo que al
co algu nas cartas de ella que conservo ten ía, y si la h ubieran permitido cum saber su muerte no le he ofrecido
siempre como una verdadera reliquia plir su gusto, ya m ucho antes habría ningún sufragio, sino que le rezo todos
de la que como santa verdadera la tuve gastado su salu d y sus fuerzas. Me los d ías como a santa que está en el
cuando vivía. Y aunque no les pueda dec ía que la permitiese ceñirse con un Cielo y de q uien soy muy devoto. Y a s í
t ra n sc r i b i r s u s p a l a b ra s ( d e s p u é s cerco de ramas de acacio plagadas de como le escribía a su mamá le puedo
será). a lgo de lo que me acuerdo pue espinas muy largas, porque llevar pie decir a Uds. que si por una parte debía
do manifestarles. La conoc í el año pa d recitas en los zapatos, y el cilicio le darles el pésame, por otra, más b.ien
sado dando misión en su hacienda. era mortificación muy suave. Varias debo felicitarlas porque tienen una
¡ Cuántas veces he dado gracias al Se veces la observé que pasaba las comi santa más en el Cielo, que estará inter
ñor por haberme concedido esa dicha ! das sin beber nada, que prefería h in- cediendo por todas.
1 94
"Yo conf ío que pronto comenzará a deseado hacerlo, pero el temor d e ser
obrar sus milagros y su vida angelical REBECA inoportuna me ha retenido, pero al fin,
influirá no poco en la condu cta de mu dejando a u n lado la vergüenza y confu
chas jóvenes d e su posición. Esto es lo "Ojalá, tengas la dicha algún d ía de sión, he preferido la confianza.
que, Rvda. M ad re, me viene por de encontrarte e n este cielito anticipa "Al d i rigir ésta a Los Andes, creo
pronto y me creeré muy dichoso en d o " . (C. 1 08) enviarla a la Juanita, pues creo que no
aportar algún gran ito de a rena para Santiago, 20 de mayo de 1 920. se alejará d e a l l í ; ¿además, no decía
levantar el pedestal de su g loria. Reverenda Madre ella que el Carmelo era u n Cielo?
" Por m i parte no le ocultaré mi deseo Angélica Teresa del Santísimo Sacra " Madrecita, al irse n uestra hermani
d e poseer una fotografía d e Sor Teresa mento. ta, ha dejado j unto a Uds. un sitio
para mi breviario y alguna reliquia para " M i respetada y tan q uerida M ad reci vac ío, ¿ será demasiada la i m pertinen
mi devoción, y cuando se escriba su ta : cia que su otra hermana desee ocupa r
biografía, un ejemplar. El d ía que supe " N o sé cómo principiar para darle a lo y que le suplique q u e la acepte? Ya
la m uerte, prediqué de sus virtudes conocer mi confusión por d i rigirle es lo creo que el cambio es muy desigual,
(sin nombra rla) . tas l íneas y le suplico que esta vez pues por lo mismo, necesito u n apoyo
"Aprovecho esta ocasión para enco haga uso de su oficio de Madre para y un g u ía que me acerque a ella y me
mendarme a las oraciones de esa san perdonar mi atrevimiento. ayude a imitarla . . . "
ta comunidad y despedi rme, su affmo. " Le asegu ro que más de una vez he Rebeca Fernández Solar
S.S." Rebeca e n tró a l M o nasterio d e l
J u l iá n Cea. M isionero hijo Esp í ritu Santo d e Los Andes el 23 d e
del Corazón d e M aría. noviembre de 1 920 contra la voluntad
de la mayoría de sus fa miliares porque
no creían en su vocación. Sólo sus
MIGUEL padres aprobaron su prematura deter
minación.
Al morir Teresa de Jesús, M iguel, el Se le dio el nombre d e Teresa en
bohemio, el poeta incomprendido que memoria de su hermana. Teresa del
no encajaba en las rígidas normas de Divino Corazón l legó a ser una carmeli
doña Lucía, compuso u n poema2 ins ta ejemplar. D u rante el noviciado ocu
pirado por la prematura partida d e J ua Teresa d e l Divino
pó la celda de Teresa de Jesús. La
n ita, la "santa" que lo reten ía en su Corazón (Rebeca), n ueva rel igiosa era resuelta y trabaja
hoga r; poema que llegaría a ser famo orando ante la dora ; prefería los trabajos manuales
so por lo profético de sus últimos ver tumba de su para así tener la mente centrada en
sos : hermana Teresa de Dios.
Jesús.
En 1 932 fue designada para el cargo
In M emoriam de maestra de novicias, destacándose
por su g ra n responsabil idad y firmeza.
Llevaba el divino nombre Sus d i s c í p u l a s la q u isieron m u c ho
de Teresa de J esús ; compartiendo con ella sus penas y
las hermanas se lo dieron a l e g r í a s . "Austera consigo misma,
por semejanza y virtud. acudía a las demás con caridad y de
sinterés y era muy sol ícita para cuidar
La vida contemplativa a las enfermas" . 3
absorbió su corazón A mediados d e septiembre d e 1 942,
y era viva encarnación comenzó a sentir dolores a causa de
d e aquella santa de Avila. una hernia, debiendo operarse porque
su dolencia se tornó insoportable. La
El Divino Pescador intervención se realizó en el monaste
la cogió e n las francas redes rio ; desgraciadamente, se le infectó la
d e su amor. herida y comenzó a vivir u n terrible
¡ N u nca h izo presa mejor martirio uniéndose con fortaleza al Se
el Divino Pescador ! ñor crucificado.
La fam i l ia le propuso salir del claustro
Pos e ía u n misterioso por la gravedad de su estado ; querían
anhelo de descansar, i nternarla en una c l í nica d e Santiago
ansias de eterno reposo para conseg uir su a l ivio y mejoría. La
como de hundirse en el mar . . . Hermana Teresa se negaba a abando
nar el convento. Lucho, en su desespe
Y cambió e l traje de baile (1 Testimonio de Carmen de Castro) ración, le envió una nota como último
por el austero sayal ; (2 Veintidós años más tarde cambiará estrofas recurso para convencerla :
por l a diadema d e espinas completas del poema para ser publicado en "Ahora no se puede esperar más. Tu
"Campesinas·: obra que le valió el Premio Muni
trocó el l irio y e l azahar . . . cipal 1942.)
enfermedad exige un tratamiento radi
¡ Nadie l a conoce, nadie ; (3 Circular necrológica de Sor Teresa del Divino calmente nuevo y una atención espe
pero los siglos d i rá n ! Corazón) cialísima. Hay en la U n iversidad Ca-
1 95
1 96
tólica un establecimiento u ltramoder con desesperación el crucifijo . . . quería
no que aún no se inaugura y atendido encontrar al Señor.
sólo por monjitas especializadas. Ah í Un año antes de morir, recuperó sus
te arreglarán un departamento i nd e creencias d e n i ñ o s i n cu estiona rse
pendiente y tota lm ente solitario, a l nada. ¡ Po r fin había logrado la paz ! Su
que sólo tendrán acceso l a s monjitas y ago n ía fue devota y ejemplar. Volvería
nosotros. No habrá dolor más grande a ver a Juanita y a Rebeca.
que abandonar temporalmente, des Ten ía la certeza del Cristo Divino.
pués de veintidós años, tu convento. Partió confiado : El lo estaba esperan
Pero será por poco, pues te j u ro en do.
nombre de la memoria de la Juanita,
que si tu enfermedad se alarga m ucho RECU E R DOS SOBRE
o se agrava, te volveré a traer a estas
T E RESA D E J ESUS
paredes para ti ta n queridas. Hazlo, UCRITOS POR WCHO
Rebeca, aun por tus propias hermanas "Acercarse a ella era como sentir una
d e rel igión, que quieren que te salves ; real idad superior. Cuando no hablaba
hazlo por mi pobre mamá, que ya no daba la impresión de que estaba escu
puede más, y también por m í, que chando lo que los otros no o ían, y o í rla
necesito tu vida por sobre todas las después era sentir más cerca a Cristo.
cosas de la tierra " . " M uchas veces me dijo : ' ¿ Por qué
LUCHO d udas de Dios? ¿ Es que no lo sientes
Doña Luc ía había conseg u ido con el
" El mayor milagro mora l de J ua nita cuando estás conmigo? N unca estoy
obispo el permiso para su traslado. Las
fui yo" . sola, y es cuando se retira la gente,
religiosas permitieron su salida, siem
Lucho se i b a apa rtando cada vez más cuando escucho más cerca y clara su
pre y cuando ella la aceptara. Teresa
del Señor. Teresa de J esús había ofre voz' .
del Divino Corazón afirmó que lo haría
cido su vida por la conversión de él ; le "Amaba el m undo en Dios, y para e l l a
sólo porque quería seg u i r siendo útil a
había prometido a su madre q u e todos era, sin d u d a , el m undo la Casa de
la comunidad, no sin antes agrega r:
sus hermanos morirían en estado de Dios.
"Salir de la clausu ra es para mí la
gracia; promesa que se cumplió fiel "Con n uestra otra hermana menor, y
muerte" .
mente . . . pero faltaba Lucho, quien la t a m b i é n poste riormente c a r m e l i t a ,
Fue llevada a l a c l í n ica e l 3 0 d e di formábamos en el c í rculo familiar u n
sobrevivió por más de seis décadas.
ciembre. Al l legar all í le sobrevino una t r í o permanente e indestructible. Las
La vida de Luis Fernández Solar fue
hemorragia. En la noche - agonizante mismas aficiones, iguales anhelos, y
d e eterna búsqueda. Cre ía en la perso
sólo se le oía deci r : " Dios m ío, Dios de mi pa rte una voraz angustia filosófi
na de Cristo y lo admiraba por su extra
m ío" falleciendo en la madrugada . ca.
ord inario paso por la tierra, pero se
S u s restos fueron transportados al "A menudo e n el campo, nos íbamos
negaba a reconocerlo como H ijo d e
monasterio -el 2 de enero- celebrán en las noches a las parvas de paja de
Dios. Su mente racional le i m ped ía
dose a l l í sus funerales. alguna era cercana, y a l l í , de cara al
considerarlo divi no.
" Dios obra ma ravi l losamente en tu cielo inmenso, con su voz suave y
Lucho se rebeló por la partida de
alma para atraerte a Sí, separándote J u a nita. Veintidós años después, profunda, entonaba sus canciones fa
de los seres que tanto q u ieres y aislán voritas. Fueron diálogos i nolvidables.
cuando l e l legó la hora a Rebeca, no
dote d e todo, para que encuentres pudo contener su desmoralización : Una vez le pregu nté si no sentía como
sólo en El tu ú n ico apoyo. Convéncete, "Todo se me ha ido con ella, todo . Pascal ' pavor ante los espacios infini
hermanita, que pertenecemos a Dios, Parece q u e por segunda vez s e me tos', pero ella respondió: ' Lejos de
sólo, pues El hace y deshace de sus hubiera muerto la Juanita. Para mí su asustarme, me acompañan y conm u e
criaturas. Tú, que cre ías que jamás nos muerte ha sido peor que para nadie, ven porque vuela por ellos mi alma con
separa r íamos pues no formábamos porque es una separación defin itiva a la confianza d e una criatu ra de Dios ' .
más que una sola persona, has visto la que no a l imento ninguna esperanza " Estaba tan profu ndamente penetra
que te he dejado por Dios. Un d ía u ltraterrena. Jamás he necesitado tan da en E l , q u e entre otros, recuerdo u n
vendrá en la vida que lucha rás sin na to creer, y desde que se ha ido voy hecho que aún me enternece . En la
die. ¿ Quién será entonces tu apoyo? como u n ciego que busca en la som vieja iglesia de la Hacienda de Chaca
Dios. La muerte te abrirá también un b r a . L l a m o , p i d o , p e ro el D i o s d e buco, patrimonio de n uestra fam i l ia
abismo d e misterios; y tú sólo con "ellas" está m udo para m í . ¿ Hasta materna, d u rante va rias generaciones,
Dios estarás. ¿ Por qué pues, hermani cu ándo?" había u n armonium donde ella desde
ta, apegarse a criatu ras que pasan , que " R ogaré para que Dios se manifieste pequeña sol ía tocar y cantar preces
son i nconstantes, que mueren ? ¿ Por algún d ía en tu alma" (C. 81 ) .
religiosas. Cuando se vendió la hacien
. qué no amar a ese Dios que no necesi Con angustia y dolor clamaba por da con dolor de todos nosotros, el
tando de nosotras, nos ama, nos m i ra recobrar la te. Sus tormentos fueron n uevo dueño envió de regalo el a rmo
y siempre nos prodiga sus bienes? permanentes . E n su dormitorio m i raba nium, y J uanita lo puso en su dorm ito
Vivir d e amor, vivir en el Cielo, en Dios. rio, vecino al m ío . En la mañana, cuan
Esta es la ú nica d icha del alma de tu do todos a ú n dorm ían, ella lo tocaba
ca rmelita. No creas que te oculta que bajito, en sord i na, y sus notas apaga
hay sufri m ientos; pero en la cruz está (' Palabras finales de la última carta -No 7 59- que
das todavía l legan hasta m í . . . Después
el amor, y amando se es feliz" . 1 Teresa de Jesús le escnb1ó a Rebeca) de cincuenta años me con mueve o ír-
1 97
San Francisco Javier' . ¿ Po r qué lo dijo?
Es que, segú n el Evangelio, se redime
sufriendo. E l sacrificio del i nocente
rescata y redime al malvado y la sangre
se lava y l impia con sangre. La carmeli
ta es ciertamente una misionera, que
no sale, sin embargo, jamás de su
celda. Quizás no ve ni escucha a los
que salva, pero 'sabe', aunque estén
distantes, cuántos salva. Como en la
conservación de la energ ía del mundo
f ísico, nada se destruye y pierde, en el
mundo d e las almas, y según la fe en
Cristo, el mérito de unos es solida rio
de la maldad de los otros, y todo circu
la, se compensa y reparte por la acción
amorosa d e Dios, a u n q u e invisible
mente . . .
"Ta m b i é n Alberto H u rtado2 cuyo
amor encendido por el hombre hace
recordar a San Vicente de Pau l , real izó,
aunque de otra manera y por v ías dife
rentes, a Cristo. También sintió el tre
mendo llamado de Dios que a ciertas
almas privilegiadas les exige ser san
tas.
" R esu lta asombroso, entonces, aun
las. La i nterrogué por qué lo hacía, y Teresa de Jesús y objetiva m e n t e y c u a l es q u i e ra q u e
ella respondió con sencillez luminosa : su hermana Teresa sean las ideas o principios religiosos
" Es que gozo, cua ndo amanece, salu del Divino Corazón. profesados, q ue u n a criatu ra como
da rlo [a D ios] cantando . . . .
"
Retratos que el la, m u e rta antes d e los veinte años,
conservó doña
"As í era, y todo en la casa, a pesa r sin haber dejado nada concreto, nada
Lucía.
suyo, resplandecía con su presencia. exterior, nada d e lo que cotiza el mun
Yo lo sentía y me penetraba entero, do, pueda alcanzar, por la calidad y
pero ciego para las supremas certi potencia de su alma, acaso la consa
dumbres, ignoraba su causa . . . Poster gración de un homenaje universal .
gó cuanto pudo revelarme su resol u " ¿Será posible q u e u n a vida princi
ción de ser carmelita. Como lo afirma les ' . J u icio que confirma Omer Emeth, palmente interior, donde no ocu rren
en u na de sus cartas, sabía lo q u e en E l M ercurio de 1 929, donde anun grandes sucesos o aventuras, pueda
h a b í a de s e r para m í su partida, pero cia asombrada mente la magnitud futu conquistar el mundo?
tam bién me dice en ella, refiriéndose a ra de su huella. " Es que no todo lo grande que ha
Cristo : '¿ Qué q u ieres ? Ese Loco de " I mperaba y trascend ía en cuantos la producido el hombre se revela siem
amor, me ha vuelto loca' . N u nca, ni rodeaban, y h ubo muchas que sigu ien pre en actos externos o sucesos o
aun en el convento, trató de refutar o do sus ejemplos, amigas entrañables cosas tangibles. A menudo éstas fue
discutir mis zozobras rel ig iosas. Sólo d e su generación, abrazaron la vida ron fruto del esp íritu, que es, según los
procuraba acercarme más a ella, como rel igiosa. Fue un imán i rresistible. m ísticos, el fuego interior secreto que
para que en ella viera más patente la " M uchas veces la oí, comentando mantiene vivo al m undo.
presencia de Dios . . . ju ntos el pasaje de María y M a rta, que " En el santo, él alcanza su dimensión
" Poseía u na aguda solidez mental y ella veneraba a María porque para ésta máxima y es también el máximo triun
un continuo afán de investigar y saber. sólo existía E l , y según el propio Jesús, fo de lo i nvisible de que proviene la
Quizás esto le ayudó en sus aciertos 'había tomado la mejor parte' . eficacia mayor del hombre : sus ideas,
m ísticos, audaces y profu ndos. "Así e s el amor, y como dijo alguien, sus sueños, su congoja. Lo que no se
"Alguien que la conoció mucho -un es lo ú nico que en la vida da la sensa ve y palpa es lo que profu ndamente
cient ífico destacado 1 - le oyó decir en ción de que tenemos todo, aunque no mueve su alma; ¡ cuánto mide el alcan
Buenos Aires a uno d e los mayores lo tengamos sino a E l . ce de su vuelo ! Extraña paradoja en un
teólogos actuales de la Compa ñ ía de " Quiso s e r carmelita, sólo carmelita. tiempo que proclama la 'muerte de
Jesús de paso por esta ciudad, textual U n d ía me escribió : 'Santa Teresa ha Dios' y en que, según M a rx, son las
mente : ' Para m í es un misterio, des redimido y liberado más almas que formas del trabajo h u mano el factor
pués de tantos años de estudiar y de decisivo de la historia.
enseñar teolog ía, cómo esa niña pue " Es difícil para un h e rmano juzgar lo
de decir, según lo revelan sus escritos, que ella fue. Sólo la puedo recordar
verdades m ísticas que hacen recordar (' Se trata de s u primo hermano Francisco Javier venerándola. Me invade, sin embargo,
Oomlnguez Solar)
a Santa Teresa. Me l o explico teológi (2 El Padre Alberto Hurtado Cruchaga, S. J. cono un humilde org ullo, saber que su san
camente sólo por ca usas no natura- ció a Juanita, fue amigo y compañero de Lucho) g re es también mi sangre". O
1 98
risto será glorifica
do en mi cuerpo,
por mi vida o por
mi muerte, pues para mí la vida es
Cristo, y la muerte, una ganancia ".
(San Pablo a los Filipenses, 1 , 20-2 1 )
"SI E L G RANO D E
TRIGO NO MUERE• • • "
(J n . 1 2, 24)
Su hermano Miguel lo había dicho
en un poema : "Nadie la conoce, nadie,
pero los siglos d i rán " . Su profecía se
ha cumplido :
Teresa es de Chile. Teresa, una hija
de esta tierra de triga les, vive en el
corazón de nuestra patria .
Vive del mismo modo que crece
vigorosa la semilla echada al s u rco,
imperceptiblemente, pero con una efi
cacia capaz de saciar el ham bre de
Dios que anida en tantos corazones.
Juan ita -o Teresa- fue sembrada en ros de su m isericordia.
el s u rco del amor de Dios con dolor, Y la voz de N u estro Señor se h izo o í r
con entrega, y hoy resplandece ante defin itivamente aquel anhelado 3 de
n uestros ojos como una dorada y abril de 1 987. La voz clara y potente del
abundante gavilla. Vicario de Cristo ratificó para siempre
E n nuestro Monasterio se registra la verdad que ya se había plasmado en
más de medio centenar de grandes los corazones c h i l e nos : " . . . Dejo a l
a rch ivadores donde se conservan los querido C h i l e , vuestra Patria, esta pri
testi mon ios, elogios y acciones de gra mera Beata chilena, Sor Teresa de Los
cias de m i l e s d e creyentes que desde An d e s . . .
"
202
Esa tarde otoñal en el Parque O 'Hig que su propia naturaleza la podría ale Fachada del
gins nos fue dejada una herencia. La jar de El, se e mpeñó con todas sus Monasterio del
vida de Teresita resumida en cinco fuerzas para dejar que e n ella triunfara Espíritu Santo de la
calle Sarmiento de
palabras : " E L A M O R E S MAS FUER el Amor de Dios. Hemos visto sus
Los Andes; al
TE" . S í , pues Juan Pablo 1 1 nos asegu luchas, su abnegación a toda prueba, fondo, la imagen de
ró que junto con dejarnos a la primera su constancia. Sólo el Amor puede Teresa de Los
Beata chilena nos dejaba "esta verdad conseguir lo que consiguió e l la, el Andes.
del amor que siempre es más fuerte y Amor since ro con que amó al Señor, a
siempre lleva a la paz". este Jesús q u e era el "Amigo íntimo
A través de las páginas de este libro de su alma".
nos hemos adentrado un tanto en la
vida de Teresa y hemos podido com "EL AMOR ES
probar que realmente el amor es más MAS FUIRft"
fuerte. Sí, no son sólo palabras. Teresi Aquél -que con generosidad se da a
ta fue una mujer que, como nosotros, Dios para corresponder a su Don ines
sufrió la inclinación al pecado, la incli timable- hace u n i n m enso bien no sólo
nación al egoísmo y a todas sus conse a sí mismo sino a la Iglesia y a la
cuencias. Pero desde niña, dándose humanidad. Por el misterio de la comu
cuenta con la l uz del Espí ritu de Dios, nión de los santos sabemos que los
203
signos de m uerte, sino por la muerte
misma, ya q u e no otra cosa es la obra
de los que no pueden amar.
Pero recordemos lo q u e s ucedió
aquella tarde del mes de abril. Había
u n clima de fiesta, alegre y sereno a
pesar del calor e incomodidad que su
pon ía estar a l l í esperando varias horas.
Estábamos los carmelitas y las carme
litas j untos en una de las tribunas m uy
cerca del altar, en el lado s u r del par
q u e . Cerca ya de la llegada del Santo
Padre, los cantos y el entusiasmo de
esos m i les de personas se vieron en
tu rbiados por las primeras manifesta
ciones de violencia que decenas de
muchachos hab ían preparado para esa
tarde. Hacia el lado derecho de n uestra
El Santo Padre Juan
tribuna, u na lluvia de inmensos palos
Pablo 11 es saludado hizo escapar a los periodistas que se
por el Padre Simeón hallaban presentes, especialmente ex
Tomás Fernández, tranjeros. La l legada del Santo Padre
Carmelita Descalzo. fue por el lado norte del parque donde
Postulador de la no se percibía el desorden provocado
causa de
por esos jóvenes. Llegó en papa móvil,
beatificación de
Teresa de Los saludando entre la gente, por eso de
Andes. moró mucho, pero al fin lo vimos subir
al altar. En ese momento u na densa
bienes espirituales de un miembro de la Eucaristía que Su Santidad J uan Pa nube negra y rojiza se elevaba desde la
la Iglesia son también los bienes de blo 1 1 tuvo en Chile, creemos sincera parte de atrás de la inmensa asamblea.
ella entera. Las ca ídas y los triunfos de mente q u e la más viva y emotiva fue la Habían hecho fuego para asusta r y
uno son las ca ídas y los triu nfos de realizada en el Parque O ' H iggins el d ía distraer a la gente. El Santo Padre
todos. M i e ntras más se acerca u n 3 de abril de 1 987. estaba al tanto de lo que ocurría y
alma santa a l a s profundidades del Puerto Montt, tranqu ila y recogida; desde la altura pod ía presenciar todo
misterio de Dios, más cerca de El está Concepción, alegre y concurrida ; Val mejor que nad i e . Sin emba rgo, no per
toda la Iglesia y más fecunda es la paraíso, según dicen, la mejor organi mitió que se suprimiera nada de la
acción de Dios en nuestros corazones. zada; Antofagasta, original y vibrante celebración.
Ante esto las fuerzas del mal se rebe por la cerca n ía del adiós. En cambio, la Toda la asamblea, incluyendo a los
lan aún más y el demonio se lanza con Eucaristía celebrada en Santiago fue, sacerd otes conceleb ra ntes, estaba
furia tratando de rescatar para sí las por permisión de D ios, la que más y d istra ída y preocupada. En el mismo
voluntades de los hombres. N u estro mejor se asemejó a aquella celebrada momento de la Beatificación, otra l lu
siglo se caracteriza, entre otras cosas, por primera vez en el Cenáculo y en el via, pero esta vez de piedras, y no sólo
por la indiferencia y la incredulidad res Calvario, hace dos mil años. lluvia, sino q u e se veía a los m ismos
pecto a esta gran verdad de siempre : Precisamente la que debía haber jóvenes golpear una y otra vez a los
l a existencia del demonio y su obra sido, según nuestro modo h umano de que estaban a su alcance. También por
incesante en el m undo. Pero ahora no ver, la mejor y más brillante, apareció el lado derecho de nuestro lugar los
se puede cega r nadie ya que con la como un desastre, una vergüenza. Sin que estaban a l l í escaparon desespera
glorificación de nuestra Teresita chile embargo, no fue a s í . No fue a s í . dos y esta vez Carabineros tomó su
na se han manifestado con toda su El momento de la glorificación de parte. Sólo actuaron cuando peligraba
influencia tanto el Bien como el m a l ; la una esposa de Cristo no pod ía ser la vida de los inocentes.
obra de Dios, salvífica, vivificante y la distinto de la glorificación de E l . Ya lo Luego de esto lanzaron bombas la
obra del enemigo, dañina y perversa. dijo Jesús hablando de su próxima crimógenas y fue tanto el efecto y tan
Hablando claro: el demonio no que muerte : "Ha llegado la hora de que i rresistible que nos vimos obligadas a
ría la Beatificación de nuestra santa sea glorificado el Hijo del Hombre" avanzar, j unto a la m u ltitud hasta llegar
hermana. El, inteligente, astuto, sabía (Jn. 1 2, 23). Antes de ser exaltado por al pie de la gran escalinata que condu
-y sabe- cuánto bien ha hecho y segui la Resurrección, fue exaltado, levanta cía al altar. Esto ocu rrió d u rante el
rá haciendo Dios a través de esta joven do en la Cruz, objeto de odios y de Evangelio, que era sobre las Bienaven
maravil losa. Luchó contra ella mien blasfemias. turanzas. Fue, en medio de tanto ho
tras vivía, pero no le pudo. Luchó con Signo de que m ucho ama el Señor a rror, una bonita señal, una elocuente
tra sus amigos el día de su glorifica Teresa es el hecho de haberla m arca seña l .
ción, pero no nos pudo. No nos pudo do con la cruz d u rante su vida y aun Para nosotras, e r a clara l a l ucha en
porque EL AMOR E S MAS F U E RTE ahora q u e la sabemos ya en la presen tre Cristo y el demonio. La Luz, en el
que él y que toda su obra. cia eterna de Dios. La fiesta de su altar del Santo Padre, y las tinieblas
De entre todas las celebraciones de Beatificación estuvo marcada, no por más allá de la asamblea que se encon-
206
traba en medio de ese campo de bata pular, la peregrinación, las "mandas",
lla. E ran las dos g randes fuerzas del o las promesas de encender velas o
mu ndo, el bien y el mal, combatiendo regalar flores. Todo esto, q ue es con
entre s í . El enemigo con sus artes de secuencia de u n a actitud religiosa,
m uerte, Jesucristo con el ofrecimien debe ser superado y enriquecido con
to callado de su H u manidad sufriente, una vida en la que predomine el "senti
su Cuerpo y Sangre en manos del do de Dios" .
Santo Padre, y sus miembros vivos, Dice el Señor: "Sin M í no podéis
padeciendo en sus cuerpos el efecto hacer nada" (Jn. 1 5, 5) Por lo tanto
de aquel horror y en sus a l mas la triste nuestra parte en la construcción del
za de no ver aún vencidas las fuerzas Reino será acudir a El para que nos
del mal. ayude a "vivir la vocación a que hemos
Toda la Eucaristía fue a s í . Al mo sido llamados" (Ef. 4, 1 ).
mento de com ulgar los sacerdotes se Y ¿ cuál es esta vocación? La misma
dispersaron y el Santo Padre bajó has de Teresita, la que San Pablo anuncia
ta el medio de la g ran escalinata y . . . con estas palabras: " Dios os ha llama
q u é delicadeza d e Jesús para con sus do a participar en la vida de su H ijo
hijos. M uchos que no estábamos en Jesucristo, y ¡ El es fiel ! " (1 Cor. 1 , 9).
lista pudimos acercarnos hasta él y " Pa rticipar en la vida de su Hijo Je
reci bir a Jesús de sus manos. ¡ Jesús sucristo", Ah í está todo, es el plan de
nos daba con sus propias manos su Dios All í se realiza su Voluntad. All í
Cuerpo ! Esto e ra impagable, y para Padre Marino
está la fuente de n uestra alegría, all í
Purroy Remón,
algunos fue el Domingo de Resurrec encuentra el hombre su plenitud, su
Carmelita Descalzo,
ción después de ese prolongado Vier vicepostulador de la santificación ... su fin. Participar en la
nes Santo. No hay alegría en la tierra causa de vida de Jesús, entrar en su órbita,
que no esté mezclada de dolor. beatificación de vibrar con sus sentimientos, sus de
A Juan Pablo 11 se le vio preocupado, Teresa de Los seos. Hacer propios todos los movi
pero en ningún momento se apartó de Andes y en la
mientos de su ser h umano-divino. En
actualidad
la senda de Jesús: la calma, la toleran trar en com u n ión con sus padecimien
vicepostulador de la
cia, la misericordia. Al terminar la San causa de tos y con su Resu rrección ( Fip. 3, 1 O),
ta M isa, felicitó a los q u e participamos canonización. perdernos en El, configurarnos con El.
en ella por la perseverancia y la pacien Participar en la vida de Jesucristo
cia con que soportamos todo. Sin duda entrando en su m isterio no por n ues
esto fue para él u na señal conmovedo tros propios medios sino dejando que
ra de nuestra filial y sincera adhesión a más que rebotar sobre los que estába el Espíritu Santo obre en nosotros este
su persona y a su incomparable mi mos all í , amantes de verdad del Señor. encuentro con el Hijo de Dios. Encuen
sión. Ahora, de nosotros depende que el tro que toma forma en la amistad con
¿ Cómo calificar esta celebración tan Reino de Dios siga construyéndose en El, amistad que no puede producir otra
s i n g u l a r ? ¿ F ra c a s o ? ¿ D e s g ra c i a ? la tierra hasta establecerse definitiva cosa sino u na alegría intensa y perdu
¿ Castigo d e Dios? No, nada d e eso. Lo mente. rable. Amistad que da al alma fortaleza
q u e parece a los ojos humanos es en la adversidad, paz en la tribulación,
generalmente lo contrario a los ojos de LA RESPU E STA D E CH I LE
ánimo y consuelo en la tristeza o la
Dios. No podemos olvidar que los hijos AL DON DEL SENOR angustia. Amistad que da al a lma una
de la luz y los hijos de las tinieblas La glorificación de los santos es u n plenitud indefinible porque ella vive ya
están mezclados sobre la tierra y que regalo para la Iglesia. Es necesario en "en su centro" que es Dios.
-mientras vivamos- no se manifestará tonces que Chile responda a este Don El participar en la Vida de Jesucristo
plenamente el triunfo de Cristo sobre del Señor con una vida consecuente. es u na experiencia que tiene horizon
la m uerte. " Nuestra vida, la que El nos Hemos sido testigos de las manifesta tes infinitos. Siempre se entra más
ganó, está escondida con Cristo en ciones de fervor q u e han s u rgido entre adentro, s i empre se descubre algo
Dios", aún está escondida y no se los católicos de Chile, no sólo con n uevo, siempre se le vuelve a conocer.
manifestará del todo hasta que El vuel motivo de la Beatificación de Teresita, Es como en la nat u raleza que nunca
va. Entre tanto es necesario q u e sufra sino también antes y después de ésta. ofrece un amanecer igual a otro, nunca
mos el saldo de nuestro propio peca M uchos de los lectores de estas pági veremos un atardecer idéntico al ante
do, en nuestra carne y en la carne de nas alguna vez han venido al l ugar rior . . . Siempre es nuevo porq u e es
esos hermanos n u estros, esclavos donde reposan los restos de la Beata o eterno.
aún del demonio. han expresado de alguna forma su
Todos hubiésemos q uerido que la devoción. SA NTIDAD: VI DA D IV I NA
Eucaristía de Beatificación resplande Aqu í está lo i m portante, la respues Y H UMANA
ciera con solemnidad. Pero no, ya que ta de cada u no de nosotros a este EN UN SOLO Acn) DE AMOR
había de desencadenarse la furia del regalo de Dios q u e se llama Teresa de A " E l " estamos llamados. Hemos
enemigo, q uiso Dios q u e fuese contra Los Andes será u na vida sinceramente dicho que nuestra vocación es la mis
nosotros, que tal vez, con el Santo cristiana, una vida que revele devoción ma de Tere sita no porque ella haya
Padre adelante teníamos que ser mar verdadera y profunda. Devoción que sido llamada al Carmelo -ésa fue sólo
cados con esa cruz. Pero el mal no hizo traspase el l í m ite de la expresión po- una forma de vivir la vocación u niver-
208
sal- sino porque tanto ella como noso m í " (D. 7). No se puede decir, al ver la vida de
tros tenemos la dicha i n mensa de te Son palabras suyas, en las que se esta joven santiaguina, q u e su camino
ner abiertas las puertas a la Vida divina. adivina la lectura de San Pablo, con las dista tanto del nuestro y que no pode
La com unión con Dios, el participar que traduce su propia experiencia. " E s mos seg u i rla ni imitarla . E l la nos ha
en su Vida, es una experiencia interior Cristo el que vive en m í " ( G a l . 2, 20) . mostrado cómo se vive con Dios, en
que trasciende a nuestro vivir cotidia De modo que el participar en la vida de Dios a lo largo de una simple y a veces
no. Esa es precisamente una de las Cristo no es sólo que nosotros viva a�otadora jornada; a través de los pro
más elocuentes características de la mos en El sino, a la vez, q u e El viva en blemas de la vida, en los gozos y en las
santidad, vivir la vida de Dios en todos nosotros. l uchas; en el cumplimiento del deber.
nuestros actos por triviales q u e sean. Cuantas veces leyó J uanita o escu Ah í está Dios, basta que abramos los
Cuantas cosas hagamos no es lo q u e chó en la Iglesia la i nvitación del Señor: ojos.
importa, sino que en todo sea El e l " Permaneced en M í y Yo permanece El secreto de Juanita debe ser tam
móvil, el camino y la meta, pero de tal ré en vosotros" (Jn. 1 5, 4). Estas pala bién el n uestro, descubrir a l Señor
modo que nuestro vivir sea ya el vivir bras hallaron cabida en ella y se enrai dentro de nosotros mismos y pasar
de Jesús. zaron profundamente, o más bien ella por el mar de esta vida apoyados y
" ¿ Encontrará el Padre la figura de se enraizó en la Palabra de Dios. Lo confortados con esta divina compañía.
Cristo en m í ?" (D. 22). Este era un vemos en sus cartas, en los consejos Ella recuerda, citando las palabras de
examen exigente y profundo que Jua que da a sus amigas o a su hermana · Jesús : " E l que cumple la voluntad de
nita se hacía a sus 1 7 años, su ideal era Rebeca : "Vivamos con Jesús dentro mi Padre, ese tal me ama 'y mi Padre lo
El. Configurarse de tal modo con Aqu él de nosotras m ismas . . . El nos dirá co amará y vendremos a él y haremos
de quien estaba enamorada q u e todo sas desconocidas. Es tan d u lce s u mansión dentro de é l ' . Esto te d ice
su ser estuviese identificado con El, y arrullo de amor" ( D . 1 6). "Vivir con Jesús. As í pues, cumple con tu deber
así Dios Padre se complaciera en ella Jesús en el fondo de mi alma en u ni y vivirás con El a l l í , en tu alma, como
como en su divino Hijo. dad de pensamientos, en u nidad de en una celda . Y lo podrás o í r y ver en
Más aún, recordando ella lo vivido a sentimientos, de acciones; y as í, al todos los momentos del d í a " (C. 1 36).
los 1 4 años, cuando experimentó viva mirarme el Padre, encontrará la ima Tenemos, pues, todos los momen
mente la llamada del Señor, puede gen de su H ijo. Y el Espíritu Santo, al tos de esta. vida para vivir el l lamado de
afirmar con certeza : " ... no se puede ver residi r al Padre y al Hijo, me hará su Dios, nue stra vocación a participar en
imaginar lo que Jesús hacía de mi esposa y las tres Personas vendrán a su Vida. Aprovechémoslos ya que El
alma. Yo, en ese tiempo, no vivía en morar en m í " (D. 20). está tan cerca de nosotros. D
212
1918 Continúa su correspondencia c o n la priora de L o s Andes.
Veranea en Algarrobo : Forma u n coro para la parroquia y hace catecismo.
1 2 de marzo de 1 9 1 8 : Regresa al I nternado.
Sufre d e "abandono, sequedad y agon í a " . Su salud se debilita.
7 de junio de 1 9 1 8 : Le promete al Señor la renuncia completa d e s u voluntad.
15 de junio de 1 9 1 8 : Se casa s u hermana Lucía.
Por su composición " Demoledores y C readores" , obtiene el p rimer premio
en el Concurso General d e la Vicaría.
1 2 de agosto de 1 9 1 8 : Abandona el Internado.
Reemplaza a su hermana Lucía como d u eña d e casa.
·1 de septiembre de 1 9 1 8 : Escribe a la priora de Los Andes para que la admita en el
convento.
Recibe respuesta afirmativa.
Lee "Camino d e Perfección", d e Santa Teresa d e Jesús.
Es invitada a Cunaco, al fundo d e sus primas Valdés Ossa. Colabora e n las
misiones.
Dudas: ¿ Carmelita o religiosa del Sagrado Corazón ?, varias semanas.
11 de enero de 1919: En compa ñ í a d e su madre viaja a Los Andes a entrevistarse con la
priora.
1 4 de enero a l 7 de marzo de 1 9 1 9 : Veranea junto a su fam ilia en el fundo San Pablo.
Consagra los hogares al Sagrado Corazón.
Es invitada por algunos d ías a San Enrique de Bucalemu.
25 de marzo de 1919: Solicita permiso a su padre para irse al Carmelo.
3 de abril de 1919: Nace Lucecita, su primera sobrina, hija d e Lucía.
6 de abril de 1 91 9 : Su padre le concede el permiso.
7 al 1 5 de abril de 1919: Reg resa a Cunaco donde sus primas.
J uan ita se prepara para ingresar al Carmelo; pero sufre lo indecible por tener
que abandonar a su familia.
7 de mayo de 1919: Ingresa al Monasterio d e Los Andes. Cambia su nombre por el d e
Teresa de Jesús.
Sus cartas i rradian felicidad ; ellas a rrastrarán a muchas a migas a la vida
religiosa.
Su oración es de u nión íntima con Dios.
Cumple la Regla con humildad y amor.
Se ofrece para realizar las labores más modestas y hasta las más desagrada
bles.
14 de octubre de 1 91 9 : Toma el hábito d e Carmelita Descalza, comenzando el noviciado.
Primeros días de marzo de 1 920: Asegura a l Padre Avertano que dentro d e '\m mes
morirá .
1 ° de abril de 1 920 : Jueves Santo. Pasa casi todo el d í a en el coro hasta la una d e la
madrugada del d ía siguiente.
2 de abril de 1 920: Viernes Santo. Al a l ba parte al coro. A mediod ía reza el Vía Crucis y
participa en el ejercicio de las Tres Horas. Su maestra la sorprende con el
rostro encendido por la fiebre.
3 de abril de 1 920: Sufre terribles dolores.
5 de abril de 1 920: Pide confesarse y comulgar.
6 de abril de 1 920: Comulga nuevamente. Llega s u madre.
Se le administra la extremaunción.
7 de abril de 1 920: A las O y 30 minutos profesa como religiosa en artículo d e muerte.
Diagnostican u n avanzado tifus. Comulga por última vez.
12 de abril de 1 920: A las 1 9 : 1 5 horas fallece.
1 4 de abril d e 1 920: Fu nerales. Es sepultada en el cementerio del convento.
23 de noviembre de 1920: Ingresa Rebeca al Convento de Los Andes.
21 de agosto de 1 923 : V í ctima de u n ataque card íaco fallece don M iguel Fernández
Jaraquemada, en Hualañe.
1 5 de agosto de 1 925: Se traslada la Comunidad religiosa al nuevo monasterio d e la calle
Sarmiento, construido en los terrenos del antiguo convento.
213
1 7 de octubre de 1 940 : Sus restos son trasladados a u n sepulcro construido bajo el coro
del convento de la calle Sarmiento.
3 1 d e diciembre de 1 942 : Fallece Rebeca .
20 de marzo de 1 947: Se inicia el proceso diocesano en orden a su beatificación . Termina
el 4 de marzo de 1 97 1 . *
1 6 de marzo de 1 953: Fallece su hermano Miguel.
1 2 d e abril de 1 955: M u e re doña Lucía (la misma fecha e n que fallece Sor Teresa).
12 de agosto de 1968: M uere su hermana Lucí a .
1 976 La Santa Sede decide que se enriquezca el proceso diocesano mediante el
proceso llamado "congnitio n i s " . *
2 de noviembre de 1 976: M uere su hermano Ignacio.
17 de noviembre de 1976 : Se inicia oficialmente el proceso para complementar y
enriquecer el anterio r . *
1 8 de marzo d e 1978: Sesión de clausura d e l proceso "congnitionis" cuyas actas s e
remiten a Roma . *
E l Papa Pablo V I , u n mes antes d e morir, d ispone q u e s e abra el proceso d e
Sor Teresa cuanto antes . *
20 d e marzo d e 1981 : Decreto d e l a Santa Sede declarando l a validez d e los procesos
mencionados, trám1te i m portantísimo del proceso de beatificación . *
7 d e abril d e 1 984: M uere Luis Fernández Solar.
3 de diciembre de 1 985: Los n ueve . teólogos consultados sobre la heroicidad de sus
virtudes se pronuncian unánimemente favorables.
4 de diciembre de 1985 : En u n incendio en Santiago, u n joven vol untario de la Sexta
Compa ñ ía de Bomberos, Héctor U ribe Carrasco, cae desde u na alta tech u m
bre recibiendo una fuerte descarga eléctrica. Los médicos lo declaran "cl íni
camente muerto' ' . Su madre y sus compañeros lo encomiendan a Sor Teresa
de Los Andes, a los pocos minutos comienza a tener signos vitales. Todos los
los antecedentes son enviados a Roma y el milagro es aprobado para
conceder la beatificación de Sor Teresa el 25 de febrero de 1 987.
1 8 de marzo de 1 986: La Congregación ordinaria de Cardenales y Obispos reconoce que
Teresa de Los Andes practicó en grado heroico las virtudes evangélica s . ·
2 2 de marzo de 1986: E l Papa J ua n Pablo 1 1 firma el decreto de reconocimiento y
aprobación de la heroicidad de sus virtudes. Desde ese momento, Teresa de
Los Andes goza oficialmente del título de "Venerable " . *
1 6 de febrero de 1987: Son exhumados los restos de S o r Teresa e n el Monasterio de Los
Andes ante la presencia del Obispo de San Felipe, Padre M a n uel Camilo Vial
R . ; el Postulador de la Causa, Padre S i meón Tomás Fernández ; el Vicepostu
lador, Padre Marino Purroy, dos médicos cirujanos, además de las carmelitas y
otros miembros del Tribu nal Eclesiástico. Los médicos certifican que los
restos pertenecen a Sor Teresa.
1° de marzo de 1 987: Se cierra el proceso de beatificación .
1 6 de marzo de 1 987: J uan Pablo 1 1 firma en el Vaticano el decreto de beatificación .
3 de abril de 1 987: El Papa Juan Pablo 1 1 procede a beatificar, en el Parque O ' H iggins de
Santiago de Chile, a Sor Teresa de Los Andes a las 1 7 : 1 O horas.
18 de octubre de 1987: Se trasladan las Carmelitas Descalzas de Los Andes al nuevo
Monasterio de Auco. l levando los restos de Teresa a la pequeña capilla,
transitoriamente, mientras se construye el Santuario de Auca.
1 2 de abril de 1 988 : Conmemoración de su muerte. Fecha oficial que celebra su
beatificación. E l d ía martes de esa fecha acuden al nuevo monasterio más de
cincuenta mil peregrinos a rendirle un homenaje a la primera chilena elevada a
la gloria de los alta res.
1 1 de diciembre de 1 988 : Se inaugura la cripta del n uevo Santuario, a l l í se trasladan sus
restos.
M ensualmente concu rren a Auca alrededor de cien mil personas a venerar a
Teresa de Los Andes, Teresa ,de Chile.
( •Los textos que aparecen con aste"sco fueron extraídos de las obras del Padre Marino Purroy, O . C. D. y Viceposrulador
de la Causa)
214
Teresa de Los
Andes, Teresa de
Chile.
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos la valiosa y abnegada colaboración de: las Carmelitas Descalzas del Monasterio del Espíritu Santo
(Auco, Rinconada de Los Andes).
Al Padre Marino Purroy O.C.D. Vicepostulador de la Causa de Beatificación.
'
A los únicos siete sobrinos directos de Teresa da Los Andes: Luz Huneeus Fernández de Arnolds y Laura Huneeus
Fernández de González (hijas de Lucía Fernández de Huneeus).
Rebeca Fernández Pérez-Cotapos, Ignacio Fernández Pérez-Cotapos y
Enrique Fernández Pérez-Cotapos.(hijos de Ignacio Fernández Solar).
Isabel Fernández Moreno de Caballero y
Teresa Fernández Moreno (hijas de Miguel Fernández Solar).
A los primos hermanos de Teresa de Los Andes: María Antonieta Fernández García H uidobro.
Elisa Ruiz-Tagle. Fernández de Castillo (hija de los padrinos de Teresa).
Inés Fernández Vicuña de Errázuriz.
Adela Fernández Vicuña de Ortúzar.
Rvdo. Padre Jaime Fernández García H uidobro.
A sus parientes: Paz Domínguez Barros de Huneeus (nieta de doña Juan ita Solar de Domínguez).
Josefina Barros de Domínguez t (nuera de doña Juanita Solar de Domínguez).
Eduardo Castillo Errázuriz (bisnieto de los padrinos de Teresa).
Eduardo Castillo Ruiz-Tagle (nieto de los padrinos de Teresa).
Avda. Madre Anita Rucker Solar. C.S.C. (compañera de colegio y
prima tercer grado de Teresa de Los Andes) .
A sus amigas y compañeras: Juanita Bruner Prieto (religiosa).
María H u rtado Valdés de Echazarreta .
Anita Sinn Montes de Covarrubias.
Marta Ríos de Griffit.
A los colaboradores : Avda. Madre Marta Vial, C.S.C.
María I sabel Vial de Ureta.
Ximena Vaccaro Crespo.
Rvdo. Padre Amoldo de Zepeda, C . M . F.
Marco Antonio Verdugo Guzmán.
Un agradecimiento muy especial a : las Carmelitas Descalzas del Monasterio de San José (Pedro de Valdivia, Santiago).
BIBLIOGRAFIA
Sagrada Biblia: • Versión directa de los textos primitivos por Mons. Dr. Juan Straubinger. The
Catholic Press, Chicago, 1 969.
Canonizationis Servae Dei Teresiae a lesu (De Los Andes)
Positio Super Virtutibus: • Roma, 1 985.
cartas y Manuscritos de Teresa de Los Andes: a Monasterio del Espíritu Santo, Auco.
Archivos y Documentos: • Monasterio del Espíritu Santo, Auco.
Un Lirio del Carmelo: a Carmelitas Descalzas del Monasterio del Espíritu Santo. Imprenta de San
José, 1 929.
Diario y Cartas: • de Teresa de Los Andes. Padre Marino Purroy O. C . D . , segunda edición,
1 983.
Historia de un Alma: • Santa Teresita del Niño Jesús. Ediciones Paulinas. 1 985.
Sor Isabel de la Santlsima Trinidad, su Vida y Recuerdos : • Talleres Gráficos, -Buenos Aires. 1 943.
Sor Isabel de la Trinidad, Pensamiento y Mensaje: a C. de Meester, Editorial Monte Carmelo, Burgos. 1 984.
Obras de Santa Teresa de Jesús: a edición y notas del Padre Silverio de Santa Teresa. Carmelita Descalzo.
tercera edición, Burgos. 1 939.
Obras de San Juan da la Cruz: a edición y notas del Padre Silverio de Santa Teresa. Carmelita Descalzo,
Burgos. 1 943.
Manual de Piedad, para el Uso da las Alumnas del Sagrado
Corazón de Jesús: a Obra traducida del francés y aumentada por el Pbro. D.P.J.E., Barcelona,
1 906.
Hijas de Maria del Sagrado Corazón : • Imprenta Santa Magdalena Sofía, Santiago, Chile.
Apercu Général sur la Congrégation das Enfants da Marie: a Societé du Sacre-Coeur, Rohehamtom.
Instrucción para Criar las Novicias carmelitas Descalzas: a Madrid, 1 862.
Regla, Constituciones y Ceremonial de las Primitivas
Religiosas Descalzas de la Orden de la Gloriosa Virgen Maria
del Monte Carmelo: a Santiago, Imprenta Católica de Manuel Infante, 1 887.
Reverenda Madre Angélica Tarasa del Santísimo Sacramento,
Carmelita Descalza, 1861-1945: a Monasterio de Carmelitas Descalzas del Espíritu Santo.
campesinas: a Miguel Fernández Solar. Poemas. Premio Municipal 1 942, segunda edición,
1 948.
217
L '
J
-
-¡_