INDICE
1. Introducción
2. Marco teórico
o Conceptualización del estrés
o El estrés académico en la literatura científica
o Factores de riesgo
3. Causas del estrés académico
4. Consecuencias del estrés académico
o A nivel psicológico
o A nivel físico
o A nivel social y académico
5. Estrategias de afrontamiento
6. Rol de las instituciones educativas
7. Discusión crítica
8. Conclusión
9. Referencias en formato APA
El Estrés Académico
Introducción
El estrés académico es uno de los problemas más comunes en la vida de los estudiantes y
constituye un fenómeno cada vez más estudiado en el campo de la psicología educativa.
Este tipo de estrés surge como una reacción ante las demandas escolares que son percibidas
como excesivas o inalcanzables en relación con los recursos personales disponibles. Así, el
estrés académico no solo se limita a la sobrecarga de tareas, sino que involucra la presión
por obtener buenos resultados, la competitividad, la autoexigencia y las expectativas
sociales y familiares que recaen sobre los estudiantes.
En la actualidad, el estrés académico se ha convertido en un problema global que afecta a
estudiantes de todos los niveles, desde la educación primaria hasta la universidad. Según la
Organización Mundial de la Salud (OMS, 2021), el estrés en la población estudiantil ha
aumentado en los últimos años debido a factores como el uso intensivo de la tecnología, la
sobreexposición a estímulos informativos y el impacto de la pandemia de COVID-19 en los
sistemas educativos.
Este ensayo tiene como objetivo analizar de manera profunda el estrés académico,
abordando sus causas, consecuencias, estrategias de afrontamiento y el papel que cumplen
las instituciones educativas en la prevención de esta problemática.
Marco Teórico
Conceptualización del estrés
El término estrés fue introducido por Hans Selye (1936), quien lo definió como una
respuesta inespecífica del organismo ante cualquier demanda externa. Posteriormente,
Lazarus y Folkman (1986) ampliaron la conceptualización, señalando que el estrés no
depende únicamente del estímulo, sino de la evaluación que el individuo hace de su
capacidad para enfrentarlo.
En el ámbito académico, el estrés se define como el conjunto de reacciones fisiológicas,
emocionales, cognitivas y conductuales que experimenta un estudiante cuando percibe que
las demandas escolares exceden sus recursos de afrontamiento (Martínez, 2019).
El estrés académico en la literatura científica
Numerosos autores coinciden en que el estrés académico constituye una de las principales
causas de deserción escolar y de disminución en el rendimiento académico (Hernández &
Mendoza, 2018). Estudios recientes destacan que hasta un 70% de los estudiantes
universitarios reportan niveles moderados o altos de estrés durante el semestre académico
(López & González, 2020).
Factores de riesgo
Los factores de riesgo asociados al estrés académico pueden clasificarse en tres categorías
principales:
Personales: baja autoestima, falta de habilidades de
organización, problemas emocionales previos.
Académicos: sobrecarga de tareas, exámenes, exigencia de
excelencia, falta de tiempo libre.
Sociales y familiares: presión por parte de los padres, falta de
apoyo, competitividad entre pares.
Causas del Estrés Académico
Las causas del estrés académico son múltiples y varían según el contexto sociocultural.
Entre las más comunes se destacan:
1. Sobrecarga de tareas y plazos cortos: cuando los estudiantes
deben entregar múltiples trabajos en un lapso reducido.
2. Presión social y familiar: expectativas elevadas que generan
miedo al fracaso.
3. Exámenes y evaluaciones constantes: que producen ansiedad
anticipatoria.
4. Competitividad: el deseo de destacar frente a los compañeros.
5. Uso excesivo de la tecnología: que contribuye a la distracción y
reduce la concentración.
Consecuencias del Estrés Académico
A nivel psicológico
El estrés académico puede desencadenar ansiedad, depresión, irritabilidad y sentimientos de
frustración. Los estudiantes suelen desarrollar pensamientos negativos respecto a su
capacidad, lo que incrementa la autocrítica y disminuye la motivación.
A nivel físico
Los síntomas incluyen dolores de cabeza, insomnio, cansancio crónico, alteraciones
digestivas y debilitamiento del sistema inmunológico (Martínez, 2019).
A nivel social y académico
El estrés también afecta la interacción social: los estudiantes tienden a aislarse, disminuyen
su participación en actividades extracurriculares y muestran una reducción en el
rendimiento académico.
Estrategias de Afrontamiento
Las investigaciones sugieren que el estrés académico puede ser mitigado a través de
diferentes estrategias de afrontamiento:
Planificación del tiempo: distribuir tareas y establecer
prioridades.
Ejercicio físico: mejora la salud física y reduce la ansiedad.
Técnicas de relajación: como la respiración profunda o la
meditación.
Apoyo social: buscar la compañía de amigos, familiares o tutores.
Autocuidado emocional: mantener hobbies, descanso y tiempo
libre.
Rol de las Instituciones Educativas
Las instituciones educativas tienen la responsabilidad de implementar programas de
acompañamiento psicológico, tutorías académicas y talleres de manejo del estrés. Además,
se recomienda promover metodologías de enseñanza más inclusivas y menos punitivas, que
valoren no solo los resultados, sino también los procesos de aprendizaje (Pérez & Castro,
2022).
Discusión Crítica
El análisis del estrés académico no debe limitarse a los estudiantes, sino también considerar
el papel que juegan los docentes, las políticas educativas y la sociedad en general. Un
sistema educativo basado en la competitividad extrema y en la sobrevaloración de los
logros cuantitativos fomenta la aparición del estrés. Por ello, es fundamental repensar el
modelo de enseñanza hacia uno más humano, flexible e integral.
Conclusión
El estrés académico constituye un problema de gran relevancia en la actualidad, ya que
afecta no solo el rendimiento escolar, sino también la salud física y emocional de los
estudiantes. Reconocer sus causas y consecuencias permite generar estrategias de
prevención y afrontamiento que favorezcan el bienestar integral. Tanto los estudiantes
como las instituciones deben asumir un rol activo en la búsqueda de soluciones, apostando
por una educación más saludable y sostenible.
Referencias
Hernández, A., & Mendoza, J. (2018). Estrés académico en
estudiantes universitarios. Revista de Psicología Educativa, 12(3),
45-56.
Lazarus, R., & Folkman, S. (1986). Estrés y procesos cognitivos.
Barcelona: Martínez Roca.
López, C., & González, F. (2020). Factores asociados al estrés
académico en jóvenes universitarios. Revista Iberoamericana de
Educación, 25(1), 88-103.
Martínez, P. (2019). Consecuencias del estrés en el ámbito
académico. Educación y Sociedad, 14(2), 67-79.
OMS. (2021). Informe mundial sobre la salud mental en jóvenes.
Ginebra: Organización Mundial de la Salud.
Pérez, D., & Castro, R. (2022). El papel de la institución en la
prevención del estrés académico. Revista de Educación Superior,
30(2), 203-219.
Robles, M., & Vázquez, L. (2021). Estrategias de afrontamiento del
estrés académico. Revista Mexicana de Psicología, 18(4), 101-115.
Selye, H. (1936). A syndrome produced by diverse nocuous
agents. Nature, 138(3479), 32.