Célula vegetal
Explicamos qué son las células vegetales, sus
características, partes, funciones y ponemos varios
ejemplos
Por
Raquel Parada Puig
Anatomía de la célula vegetal
¿Qué son las células vegetales?
Las células vegetales son las células que forman a todos los
organismos que conocemos como plantas: a las rosas y las
margaritas, a los tulipanes y las gladiolas, a los árboles y a los
pastos, a las hortalizas y frutas que comemos diariamente, a los
musgos y las algas, y a muchos otros.
Las plantas están formadas por células vegetales. Las células
vegetales son células eucariotas que tienen pared celular de
celulosa, núcleo, cloroplastos, vacuola mitocondrias, retículo
endoplásmico, complejo de Golgi, peroxisomas y otros orgánulos
internos.
La fotosíntesis es una de las funciones principales que distingue
a las células vegetales del resto de células en la naturaleza,
pues solo las plantas tienen la capacidad de alimentarse de luz
solar y de agua, produciendo ellas mismas sus propios
alimentos.
Características de las células vegetales
Las células forman los tejidos de las plantas
Veamos las características principales de las células vegetales:
Son células eucariotas, lo que significa que tienen su material
genético encerrado en el interior de
un saco o compartimento llamado núcleo y que tienen también
otros compartimentos internos rodeados por membranas.
Tienen pared celular; esto las distingue de las células
animales, que no tienen. Su pared está compuesta por una
especie de red o entramado conocido como celulosa.
Son fotosintéticas, lo que quiere decir que pueden producir
sus propios alimentos a partir de la energía que obtienen de los
rayos del sol y del agua que recogen con sus raíces desde el
suelo.
Tienen plastidios, un grupo de orgánulos especiales que
cumplen diferentes funciones y que, generalmente, contienen
pigmentos u otras sustancias en su interior. Son ejemplos los
cloroplastos (que tienen clorofila), los amiloplastos (que tienen
almidón), los cromoplastos (que tienen pigmentos rojos o
amarillos) y los leucoplastos (que no tienen pigmentos).
Tienen una gran vacuola en su interior, donde guardan mucha
agua, minerales, enzimas y otros compuestos.
Partes de la célula vegetal (organelos)
Organelos de la célula vegetal
Así como las células animales y las células de los hongos, las
células de un vegetal tienen muchas partes internas, tal y como
nuestro cuerpo tiene diferentes órganos que ejercen diferentes
funciones fundamentales para nuestra vida. Veamos cuáles son:
Pared celular y plasmodesmos
Las células vegetales están rodeadas por una pared celular un
poco rígida, capaz de soportar grandes presiones internas. Esta
pared es característica de los organismos vegetales y está
formada por un compuesto conocido como celulosa.
La pared celular es la primera “capa” que observamos si
miramos una célula vegetal de afuera hacia adentro.
En las plantas multicelulares, las células se comunican entre sí a
través de unos “puentes” o “canales” que se forman entre las
paredes de las células vecinas; dichos canales se conocen
como plasmodesmos.
Se dice que a través de los plasmodesmos, las células vegetales
forman una especie de citosol continuo, de modo que la
transferencia de sustancias de una parte hacia otra de una
planta es bastante sencilla.
Membrana plasmática y citoesqueleto
La pared celular le da la forma a las células vegetales y también
protege lo que está más adentro. Inmediatamente después de la
pared está la membrana plasmática, que comparte las mismas
características que la membrana de las células animales.
La membrana plasmática encierra los componentes celulares y,
además, forma una barrera semipermeable, es decir, una
especie de filtro que deja pasar algunas sustancias e impide el
paso de otras.
El citoesqueleto
Bajo la membrana plasmática de las células vegetales se
encuentra el citoesqueleto, que funciona tal y como los huesos
funcionan para soportar nuestro peso y darle estructura a
nuestro cuerpo.
El citoesqueleto es una especie de andamio molecular que
soporta la estructura interna de las células y que, al mismo
tiempo, ordena los componentes intracelulares y facilita el
transporte de vesículas y el movimiento de los orgánulos en el
interior de la célula.
Citosol
Es una especie de fluido que se encuentra en el interior de las
células. En el citosol hay grandes cantidades de agua, de sales,
proteínas y otras moléculas disueltas.
Todos los orgánulos internos de las células vegetales
están suspendidos en el citosol, así como la yema de un huevo
está “suspendida” en la clara.
El citosol proporciona un espacio adecuado para que ocurran
numerosas reacciones químicas que contribuyen a la vida
celular y, además, facilita la comunicación entre los orgánulos.
Núcleo: envuelta nuclear, nucleoplasma, cromatina y
nucleolo
Como cualquier célula eucariota, las células vegetales tienen en
su interior un núcleo. El núcleo es un orgánulo muy especial,
pues en su interior contiene toda la información que permite
que una célula sea una célula.
La información que se almacena en el núcleo se empaqueta en
unas estructuras llamadas cromosomas, que son fibras de
cromatina compacta.
La cromatina es un complejo formado por proteínas y ácido
desoxirribonucleico (ADN), que es el material genético donde se
almacena toda la información celular.
La envuelta, envoltura o lámina nuclear
El núcleo tiene su propia membrana y esta se conoce
como envuelta nuclear, lámina nuclear o envoltura nuclear. La
comunicación entre el núcleo y el citosol depende de
los complejos del poro nuclear, que son una especie de
“orificios” que permiten el paso de ciertas sustancias de un lado
a otro del núcleo.
El nucleoplasma
Así como dentro de la membrana plasmática está el citoplasma
o el citosol, dentro de la envuelta nuclear está el nucleoplasma,
que es el medio donde se encuentra el ADN y sus proteínas
relacionadas.
El nucleolo
El nucleolo es una región interna del núcleo donde se
encuentran algunas proteínas y que se encarga de producir
otras moléculas conocidas como ARN (ácido ribonucleico)
ribosomal, cuyas funciones consisten en la producción de las
proteínas celulares.
Retículo endoplásmico
Se trata de un orgánulo membranoso que está estrechamente
relacionado con la envuelta nuclear. Participa en el
procesamiento y la distribución de algunas proteínas celulares,
sobre todo aquellas que están destinadas a las membranas de
los orgánulos o la membrana plasmática.
Complejo o aparato de Golgi
Es otro orgánulo membranoso, pero este consiste en una serie
de sáculos o cisternas aplanadas.
A diferencia del retículo endoplásmico, el complejo de Golgi no
está asociado con la membrana nuclear y su función principal es
la del procesamiento y empaquetamiento de proteínas y otras
macromoléculas para su exportación.
También funciona en la síntesis de algunas moléculas como
glicoproteínas, hemicelulosas y otros componentes de la pared
celular.
Vacuola y tonoplasto
Aunque las células animales también pueden presentar una
vacuola, la vacuola de las células vegetales es uno de los
orgánulos más vistosos, pues ocupa gran parte
del volumen celular vegetal.
La vacuola es un orgánulo multifuncional, pues participa en el
almacenamiento de sustancias, en la digestión de distintos
compuestos, en la regulación de la concentración de sales y
también en el mantenimiento de la forma y el tamaño de las
células vegetales.
El tonoplasto
La membrana que delimita la vacuola vegetal se conoce
como tonoplasto y, así como la envoltura nuclear o la membrana
plasmática, esta membrana permite el paso selectivo de
sustancias desde el citosol hacia el interior de la vacuola y
viceversa.
Mitocondrias
Son los centros energéticos celulares, las fuentes de poder de
todas las células eucariotas. Tienen una forma alargada, muy
similar a la de algunas bacterias. En su interior ocurren
reacciones químicas que permiten que las células respiren y que
obtengan energía en forma de ATP.
Las mitocondrias son de los orgánulos más importantes de una
célula. Tienen su propio ADN, pero algunas de las proteínas en
su interior son producidas por el ADN en el núcleo.
En las plantas estos orgánulos especiales participan en la
producción de energía a partir de los compuestos alimenticios
generados durante la fotosíntesis.
Plastidios
Las células vegetales se distinguen de las animales por dos
elementos particulares:
La presencia de una pared celular de celulosa.
Los orgánulos que conocemos como plastidios, principalmente
de aquellos llamados cloroplastos.
Los plastidios son orgánulos grandes que, así como las
mitocondrias, tienen su propio ADN. Estos ejercen distintas
funciones en la célula, dependiendo del tipo de componentes
que tengan en su interior.
Los cloroplastos son de los plastidios más importantes, pues
se encargan del proceso de fotosíntesis: la obtención de
carbohidratos (alimento) a partir de la energía de los rayos del
sol y el agua del suelo. En su interior está la clorofila, que es un
pigmento especial para la fotosíntesis.
Los amiloplastos participan en el almacenamiento
del almidón en algunos tipos de tejidos,
los cromoplastos almacenan pigmentos y los etioplastos son
los cloroplastos que han perdido la clorofila por ausencia de luz.
Microcuerpos: glioxisomas y peroxisomas
Los microcuerpos son orgánulos pequeños, de allí su nombre. No
tienen su propio ADN y participan en diversas funciones
celulares.
Los peroxisomas vegetales se encargan de la eliminación de
algunas sustancias tóxicas como el peróxido de
hidrógeno (H2O2), y también participan en la oxidación y en la
síntesis de distintas moléculas.
Los glioxisomas son peroxisomas modificados que se
encuentran en las células vegetales y que se encargan del
reciclado de los átomos de carbono derivados de la fotosíntesis.
Funciones celulares
División celular
El desarrollo y el crecimiento de las plantas depende de la
multiplicación, el desarrollo y la diferenciación de las células que
forman sus tejidos.
Los organismos vegetales multicelulares tienen gran cantidad
de células y muchas de estas se dividen constantemente para
renovar los tejidos dañados, para favorecer el crecimiento del
cuerpo vegetal, etc.
Soporte
Las células vegetales, tal y como los bloques de un edificio
forman su estructura, se encargan de dar estructura y forma a
los tejidos de las plantas.
El soporte es una función muy importante de las células
vegetales, ya que permite la formación de tejidos que, al mismo
tiempo, establecen la forma de las plantas.
Comunicación
Como todas las células en la naturaleza, las células vegetales se
comunican con su entorno y con las células adyacentes en el
mismo tejido, lo que les permite desarrollarse adecuadamente y
responder a los cambios externos cuando sea necesario.
La comunicación entre las células vegetales se da a través del
intercambio de moléculas entre citoplasmas vecinos (por medio
de los plasmodesmos) y es muy importante para el desarrollo de
las plantas.
Defensa
Aunque no funciona de la misma manera que en los animales,
las células vegetales también tienen funciones de defensa
frente a los patógenos a los que se enfrentan constantemente.
Estas funciones son “individuales” y tienen que ver con la
producción de algunas sustancias para contraatacar a los
microbios invasores, con el reforzamiento de la pared celular
para evitar el ingreso de patógenos y el “sacrificio” de las
células o los órganos que son afectados negativamente por un
patógeno.
Fotosíntesis
Sin duda, la fotosíntesis es una de las funciones más
importantes de las células vegetales. Este es el proceso de
producción de carbohidratos (alimentos) a partir de la energía
contenida en los rayos del sol y las moléculas de agua
absorbidas desde el suelo por las raíces.
Con excepción de las células en las raíces, las células del
sistema vascular y algunas células en los tallos, todas las células
vegetales pueden realizar fotosíntesis.
Ejemplos de células vegetales
Fotografía de los estomas de una planta
A continuación se nombran varios ejemplos de células
vegetales:
Células del xilema: el xilema es el tejido de las plantas que se
encarga del transporte de agua desde el suelo. Está formado
por células alargadas muy especiales que, en realidad,
alcanzaron un punto de diferenciación tal que murieron,
dejando únicamente su estructura para la conducción de agua.
Células meristemáticas: representan un conjunto reducido de
células de pequeño tamaño que se dividen y, cuando lo hacen,
participan en el crecimiento del cuerpo vegetal. Hay células
meristemáticas en la raíz y en el tallo y a partir de estas se
forman las células de dichos tejidos.
Estomas y células oclusivas: los estomas son unas
estructuras que se encuentran principalmente en las hojas de
las plantas. Son análogas a la boca o a la nariz de los animales,
pues las plantas las utilizan para intercambiar gases con el
medio que las rodea. Los estomas están formados por unas
células especiales (células oclusivas) que tienen una forma
alargada, capaces de formar un poro que se cierra o se abre
dependiendo de qué tanta agua tengan en su interior estas
células.
Células epidérmicas: así como los animales tienen una piel
que los recubre y que los protege de las adversidades
exteriores, las plantas también tiene un conjunto de células
especializadas en formar la epidermis. Estas son células
alargadas que tienen, además de la pared celular, una capa
externa conocida como cutícula, que les ayuda a participar en
la protección frente a la transpiración.
Células parenquimáticas: son las células más abundantes de
las plantas, aunque están entre las menos especializadas.
Rellenan los espacios disponibles en los tejidos de las plantas y,
por lo tanto, tienen funciones importantes en la estructura de
los tejidos vegetales.