Célula procariota
Por
Raquel Parada Puig
Ilustración de una célula procariota. A continuación se explican sus
organelos
¿Qué son las células procariotas?
Las células procariotas son las que forman a los organismos
unicelulares que conocemos como bacterias y arqueas. Son muy
comunes en la naturaleza y sorprendentemente abundantes e
importantes para todos los ecosistemas.
Este tipo de célula está entre las más pequeñas que existen en
nuestro planeta y forman únicamente a organismos
unicelulares. Cada célula procariota forma a un organismo
completo, tan pequeño que no es posible verlo con nuestros
propios ojos, sino que necesitamos siempre de algún
instrumento que nos ayude, como un microscopio, por ejemplo.
Las células procariotas representan uno de los dos tipos de
células que hay en la naturaleza, siendo el segundo tipo el de
las células eucariotas.
Mientras que nuestros cuerpos están formados por millones de
células eucariotas, igual que el cuerpo de los animales y de
las plantas, las células procariotas forman a las bacterias y a las
arqueas.
¿Dónde se encuentran las células
procariotas?
Bacterias (células procariotas) intestinales
Las células procariotas pueden encontrarse en todos los
ecosistemas de la Tierra, incluso en aquellos más inhóspitos o
desafiantes donde pensaríamos que no podría existir la vida: en
los hielos glaciales, en las fuentes de aguas termales, en las
salinas, en las tierras volcánicas, en el estómago de un animal,
en el suelo de un desierto, etc.
La superficie de nuestra piel, el interior de nuestra boca y de
nuestro estómago, la superficie de las frutas y verduras que
comemos todos los días, el pelo de nuestras mascotas, el agua
que bebemos, el mar donde nos bañamos durante el verano y
las hojas que pisoteamos durante el otoño, todo está cubierto
por algún tipo de organismo procariota.
De hecho, algunas estimaciones recientes han demostrado que
el cuerpo de un humano adulto promedio, de 1.70 metros de
alto y 70 kg de peso tiene, por dentro y por fuera, entre 30 y 39
millones de bacterias con las que convive diariamente, que
representan más del número total de las células que forman su
cuerpo.
Algunos organismos procariotas son muy peligrosos para
nuestra salud, como es el caso de bacterias
como Staphylococcus aureus, mejor conocidas como
“estafilococos”; pues provocan infecciones severas en la piel, las
mucosas y otros órganos de los seres humanos.
Otras, en cambio, son muy útiles, bien sea porque las utilizamos
para producir alimentos -como el yogurt, por ejemplo- o porque
las utilizan algunos científicos en sus laboratorios para producir
medicamentos que nos ayudan a curar enfermedades.
Características de las células procariotas
Difer
encias entre la célula procariota y la eucariota
Normalmente las células procariotas se consideran “inferiores” o
“simples” en relación con las células eucariotas. Sus
características principales son:
La principal característica de una célula procariota es que no
tiene núcleo. El término “procariota” deriva de las raíces
griegas pro, que quiere decir “antes”, y karyon, que se traduce
como “núcleo”. Por esta razón, la palabra procariota describe
a los organismos que tienen un “núcleo primordial” o
“primitivo”, diferente del núcleo membranoso “verdadero” que
tienen las células eucariotas.
La región de forma irregular de las células procariotas que
contiene el ADN se denomina nucleoide.
Su tamaño es mucho menor que el de las células eucariotas; de
hecho, se considera que una célula procariota promedio es
hasta 15 veces más pequeña que la célula animal de menor
tamaño.
Están formadas por una membrana que las recubre y encierra
todo lo que hay en su interior. Esta membrana, a su vez, suele
estar cubierta por una pared que sirve para proteger a las
células de ciertas condiciones externas.
En el interior de las células procariotas no se encuentran
compartimientos membranosos, es decir, estructuras internas
delimitadas por membranas. Su interior es como una especie de
“sopa” donde encontramos distintos tipos de moléculas
suspendidas.
Hay muchas células procariotas que se asocian con otros tipos
de células para recibir beneficios de estas (simbiontes), pero
otras son de vida libre o viven en colonias de organismos
clonales, es decir, uno igual al otro.
Como todas las células procariotas son organismos unicelulares,
tienen la capacidad que tiene cualquier ser vivo: se alimentan,
crecen, se reproducen, interactúan con el ambiente que las
rodea, se comunican entre ellas y con otros organismos a su
alrededor y mueren.
La reproducción de las células procariotas es exclusivamente
asexual, es decir, que una célula procariota, cuando se divide,
da origen a dos células idénticas.
Partes de las células procariotas y sus
funciones
Organelos de las células procariotas
Las células procariotas, a pesar de parecer mucho más simples
en aspecto que las células eucariotas, son muy interesantes y
tienen muchas partes diferentes, las cuales emplean para
propósitos particulares.
Región externa, exterior o extracelular
Así como nuestro cuerpo está recubierto por la piel, que es el
órgano más grande y extenso que tenemos y que nos protege
de un gran número de peligros, las células procariotas tienen
una cubierta externa donde se distinguen diferentes
estructuras. Veamos algunas de ellas:
La cápsula
Es una especie de sustancia o capa gelatinosa que recubre a
muchas células procariotas; está formada por azúcares
(carbohidratos) que se asocian con otras moléculas llamadas
lípidos y proteínas. Su función principal es proteger a la célula,
pero también puede participar en el desplazamiento.
Las fimbrias
Estos son una especie de apéndices alargados, muy numerosos
y que están unidos a la pared celular de algunos procariotas.
Funcionan para la movilidad y la adherencia de las células a casi
cualquier superficie. En las bacterias, las fimbrias están
compuestas por una proteína llamada pilina.
El pili sexual
Es una estructura que tienen las bacterias y que consiste en una
fimbria modificada que funciona como una “tubería” que
emplean algunas especies para transferir o intercambiar
información genética con otras células (conjugación bacteriana).
Este tipo de intercambio se considera como una forma de
“reproducción sexual” bacteriana.
Los flagelos
Son estructuras muy importantes para muchos procariotas, pues
los ayudan a desplazarse de un lugar a otro. Se trata de unos
filamentos más largos que las fimbrias y que están compuestos
por proteínas; tienen un aspecto de “cola”. Una misma célula
puede tener entre uno y varios cientos de flagelos en su
superficie.
Región media o de “cobertura”
Si continuamos el recorrido de una célula procariota de afuera
hacia adentro, entonces inevitablemente nos vamos a encontrar
con dos estructuras (con sus excepciones, es decir, no todas las
células procariotas la tienen): la pared y la membrana celular.
La membrana celular
La membrana celular procariota es muy similar a la de la célula
eucariota. De hecho, es la estructura que define a la célula,
pues la encierra, le da la forma y el tamaño que tiene.
La membrana celular, también conocida como membrana
citosólica o membrana plasmática, está formada por una capa
doble de unas moléculas llamadas lípidos, asociadas con
moléculas proteicas que cumplen muchas funciones esenciales
para la comunicación de la célula procariota con el medio que la
rodea.
La membrana celular funciona como un filtro selectivo, es decir,
que deja pasar algunas moléculas de afuera hacia adentro y
viceversa.
La pared celular
No todas las células procariotas tienen pared celular, pero las
bacterias, que están entre los procariotas más abundantes, a
menudo se diferencian entre sí por las características de dicha
pared.
La pared celular sirve de envuelta protectora, pues es una
estructura rígida, compuesta por distintos tipos de moléculas,
que protege a la célula de la deshidratación, de la acción de
algunos compuestos químicos, entre muchas otras cosas.
Región interna o intracelular
El interior de las células procariotas no es muy complicado:
Gran parte del citosol, que es el “fluido” con el que están
rellenas las células, está ocupado por el genoma en forma de
moléculas de ácido desoxirribonucleico (ADN) muy enrolladas,
formando una estructura conocida como cromosoma. El ADN
genómico es el que contiene toda la información que hace que
una célula procariota sea una célula procariota, con todas sus
características.
Además del cromosoma, el citosol también contiene fragmentos
de ADN más pequeños conocidos como plásmidos, los cuales
suelen aportar información valiosa para el metabolismo o
relacionada con la resistencia a algunas condiciones adversas.
También hay en el citosol gran cantidad de proteínas, todas
derivadas de la “lectura” y “traducción” de la información
contenida en el ADN cromosómico o plasmídico, las cuales
sirven para que las células procariotas cumplan con sus
funciones: se alimenten, crezcan, se comuniquen y se
reproduzcan.
Otros elementos importantes en el citosol bacteriano son
los ribosomas, que son los complejos responsables de la
traducción del mensaje contenido en el ADN para formar las
proteínas celulares.
Tipos de células procariotas
Las células procariotas tienen tamaños y formas muy variables,
que generalmente dependen tanto de la especie que
consideremos como de las condiciones en las que crecen.
Las bacterias son de los procariotas más estudiados, así que
diremos como generalidad que los procariotas pueden
encontrarse en dos tipos o formas especiales: los cocos y los
bacilos.
Cocos
Streptococcus pneumoniae, célula procariota del tipo coco
Los procariotas que tienen forma de cocos son organismos
cuyas células son prácticamente esféricas. Es muy común
encontrarlos en la naturaleza formando grupos o agregados,
muy similares a un racimo de uvas, por ejemplo.
Bacilos
Células procariotas del tipo bacilo
Los procariotas con forma de bacilo, en cambio, tienen un
aspecto bastoniforme (con forma de bastón) que puede
presentarse en longitudes y anchuras muy diferentes
dependiendo de la especie.
Cuando se asocian entre sí, este tipo de células puede
encontrarse en la naturaleza como una cadena o “ristra” de
chorizos.
Algunos autores proponen que también existen procariotas con
formas intermedias entre los cocos y los bacilos, y estas se
denominan cocobacilos; ya que no son ni completamente
esféricas ni completamente alargadas.
Ejemplos de células procariotas
Ilustración de Salmonella enterica
Puesto que hay en el mundo una vasta cantidad de procariotas,
podríamos decir que hay una incontable cantidad de ejemplos
de estos organismos,