Infancia, origen y raíces culturales
Nelson Rolihlahla Mandela nació el 18 de julio de 1918 en la pequeña aldea rural de Mvezo, ubicada
en el territorio de Transkei, en el sureste de Sudáfrica. Pertenecía a la etnia xhosa, uno de los grupos
más numerosos del país. Su nombre de nacimiento, Rolihlahla, en lengua xhosa significa literalmente
“tirar de la rama de un árbol”, aunque en sentido figurado suele interpretarse como “alborotador” o
“rebelde”.
Su padre, Gadla Henry Mphakanyiswa Mandela, era jefe consejero del clan Thembu, mientras que
su madre, Nosekeni Fanny, era una de las esposas de Gadla. Aunque provenía de un linaje noble, su
infancia no estuvo marcada por lujos, sino por una vida sencilla, profundamente ligada a la tradición
y a la cultura africana.
Cuando tenía nueve años, su padre murió de tuberculosis. Este hecho cambió el rumbo de su vida, ya
que fue adoptado por el regente thembu, Jongintaba Dalindyebo, quien asumió la responsabilidad
de criarlo y garantizarle educación. Gracias a ello, Mandela entró en contacto con el mundo de la
política tribal, las costumbres de la corte y las historias de resistencia de su pueblo contra la
colonización europea.
Desde niño, Mandela fue educado bajo la influencia de las misiones cristianas. En la escuela
metodista primaria de Qunu, una maestra británica le dio el nombre en inglés de Nelson, siguiendo
la costumbre colonial de asignar nombres europeos a los estudiantes africanos. Así comenzó a
conocerse con el nombre que lo inmortalizaría.
Formación académica y primeros contactos con la injusticia
Mandela estudió primero en el Clarkebury Boarding Institute, un internado metodista, y después
en el Healdtown College, un centro elitista para jóvenes africanos. Allí se interesó por el boxeo, el
atletismo y la literatura.
En 1939 ingresó a la Universidad de Fort Hare, una de las pocas universidades que aceptaba
estudiantes negros. Allí conoció a jóvenes africanos de distintos grupos étnicos que compartían un
sueño común: la emancipación de su pueblo. Sin embargo, en 1940 fue expulsado por participar en
una huelga estudiantil contra las políticas autoritarias de la universidad.
De regreso a casa, su tutor quiso arreglarle un matrimonio con una joven elegida por la tradición.
Mandela, que no deseaba ese destino, decidió huir a Johannesburgo. En la gran ciudad conoció de
primera mano la dura realidad del racismo institucionalizado: las leyes que limitaban el movimiento
de los africanos, la vigilancia policial, las viviendas segregadas y las enormes desigualdades
económicas.
Mientras trabajaba en oficios humildes —guardia nocturno, minero y oficinista—, continuó sus
estudios a distancia. En 1943 se inscribió en la Universidad de Witwatersrand para estudiar
Derecho. Allí sufrió discriminación racial al ser uno de los pocos estudiantes negros, pero también
forjó lazos de amistad con compañeros blancos, indios y judíos que compartían ideales progresistas.
Ingreso al Congreso Nacional Africano (ANC)
En 1942, Mandela ingresó oficialmente al Congreso Nacional Africano (ANC), un partido político
creado en 1912 para defender los derechos de la población negra. Junto con jóvenes como Walter
Sisulu y Oliver Tambo, consideraba que el ANC era demasiado pasivo y necesitaba renovarse.
En 1944 fundaron la Liga Juvenil del ANC (ANCYL), con un programa de acción mucho más
radical. Defendían tácticas de masas: protestas, boicots, huelgas y desobediencia civil. Ese mismo
año Mandela contrajo matrimonio con Evelyn Ntoko Mase, con quien tuvo cuatro hijos.
En 1948, el Partido Nacional, dominado por afrikaners, llegó al poder e instauró oficialmente el
sistema de Apartheid. Aunque la segregación ya existía, ahora se convirtió en política de Estado. Se
aprobaron leyes que clasificaban a la población según su raza, prohibían los matrimonios
interraciales, expulsaban a los africanos de sus tierras ancestrales y les imponían pases para poder
circular en las ciudades.
Mandela y la ANCYL reaccionaron organizando la Campaña de Desafío de 1952, la primera gran
resistencia masiva contra las leyes del Apartheid. Miles de voluntarios fueron arrestados al desafiar
públicamente las normas. Mandela fue uno de los principales organizadores y, por ello, condenado
bajo la Ley de Supresión del Comunismo, aunque recibió una pena suspendida.
El bufete de abogados Mandela & Tambo
En ese mismo año, Mandela y su amigo Oliver Tambo fundaron el bufete de abogados Mandela &
Tambo, el primero dirigido por africanos negros en Sudáfrica. Su despacho se convirtió en un refugio
para miles de personas pobres que eran víctimas de desalojos, detenciones o abusos policiales. A
pesar de los obstáculos —porque muchas cortes se negaban a aceptar abogados negros—, Mandela
defendió incansablemente a quienes no tenían voz.
La Carta de la Libertad y el Juicio por Traición
En 1955, el ANC y otros movimientos convocaron al Congreso del Pueblo, donde se aprobó la Carta
de la Libertad. Este documento exigía democracia, igualdad, distribución justa de la tierra, derechos
laborales y educación para todos. Era un manifiesto revolucionario para la Sudáfrica del Apartheid.
El gobierno respondió arrestando a más de 150 dirigentes, incluido Mandela, en lo que se conoció
como el Juicio por Traición (1956-1961). Después de un largo proceso, fueron absueltos.
Mientras tanto, su matrimonio con Evelyn Ntoko se deterioró hasta terminar en divorcio en 1958. Ese
mismo año se casó con Winnie Madikizela, quien se convertiría en una figura destacada de la lucha
antiapartheid, aunque más tarde su vida estuvo marcada por la polémica.
De la resistencia pacífica a la lucha armada
Un hecho decisivo ocurrió en 1960, cuando la policía abrió fuego contra manifestantes desarmados
en la localidad de Sharpeville, matando a 69 personas. La brutalidad de la masacre llevó a Mandela
a concluir que la resistencia pacífica no bastaba.
Ese mismo año el gobierno declaró ilegal al ANC. En respuesta, Mandela fundó en 1961 el brazo
armado del movimiento: Umkhonto we Sizwe (“La Lanza de la Nación”), que organizaba sabotajes
contra instalaciones estratégicas del régimen. Aunque insistían en evitar víctimas humanas, el
gobierno lo calificó de terrorismo.
Mandela viajó por África y Europa buscando apoyo militar y financiero. A su regreso fue arrestado
en 1962 y condenado a 5 años por incitación a huelgas ilegales y salida clandestina del país.
El Juicio de Rivonia y la prisión perpetua
En 1963, la policía allanó una casa en Rivonia donde se encontraban documentos del Umkhonto we
Sizwe. Mandela y otros líderes fueron acusados de conspiración y sabotaje. El juicio, conocido como
Juicio de Rivonia, atrajo la atención mundial.
Durante el proceso, Mandela pronunció un discurso que quedó en la historia, declarando que soñaba
con una sociedad democrática en la que todas las personas vivieran en igualdad y que, si era necesario,
estaba dispuesto a morir por ese ideal.
El 12 de junio de 1964, Mandela y sus compañeros fueron condenados a cadena perpetua.
27 años de prisión
Mandela pasó los primeros 18 años en la isla de Robben Island, en una celda diminuta, obligado a
trabajos forzados en canteras y con restricciones para leer o escribir. A pesar de ello, convirtió la
cárcel en una “universidad”: educaba a otros prisioneros, estudiaba y mantenía viva la moral de la
resistencia.
En 1982 fue trasladado a la prisión de Pollsmoor y más tarde a Victor Verster. Durante este tiempo,
rechazó varias ofertas de libertad condicional que exigían que renunciara a la lucha. Su postura lo
convirtió en un símbolo mundial de resistencia y dignidad.
Mientras tanto, la presión internacional creció. La campaña “Free Nelson Mandela” movilizó a
millones en todo el mundo, y la ONU y numerosos países impusieron sanciones económicas contra
Sudáfrica.
Liberación y transición democrática
El 11 de febrero de 1990, tras 27 años en prisión, Nelson Mandela fue liberado por orden del
presidente Frederik Willem de Klerk. A su salida, levantó el puño en alto, gesto que recorrió el
mundo como símbolo de victoria.
Mandela fue elegido presidente del ANC y comenzó negociaciones con De Klerk para desmantelar
el Apartheid. Estos diálogos llevaron a la legalización de los partidos políticos prohibidos, a la
liberación de presos políticos y a la elaboración de una nueva Constitución.
En 1993, Mandela y De Klerk recibieron conjuntamente el Premio Nobel de la Paz.
Presidencia de Sudáfrica (1994-1999)
En abril de 1994, Sudáfrica celebró sus primeras elecciones democráticas multirraciales. El ANC
obtuvo la victoria con el 62 % de los votos, y Mandela se convirtió en el primer presidente negro
de Sudáfrica.
Su gobierno se centró en:
Reconciliación nacional: Mandela impulsó la Comisión de la Verdad y Reconciliación,
dirigida por Desmond Tutu, para investigar crímenes del pasado.
Lucha contra la pobreza: programas de vivienda, salud y educación para la población negra.
Unidad nacional: promovió símbolos que unieran a todos los sudafricanos, como cuando
vistió la camiseta de rugby de los Springboks en el Mundial de Rugby de 1995, ganándose el
respeto de los blancos afrikaners.
Relaciones internacionales: reincorporó a Sudáfrica en la comunidad mundial tras décadas
de aislamiento.
Mandela decidió no postularse a un segundo mandato, demostrando su compromiso con la
democracia.
Últimos años y legado
Tras dejar la presidencia en 1999, Mandela se dedicó a causas sociales, especialmente la lucha contra
el VIH/SIDA, que afectaba gravemente a África. Creó la Fundación Nelson Mandela y trabajó en
iniciativas de paz global.
En 2004 anunció su retiro de la vida pública, aunque continuó siendo una figura moral y un símbolo
de esperanza.
Nelson Mandela falleció el 5 de diciembre de 2013 en Johannesburgo, a los 95 años, tras una larga
enfermedad respiratoria. Su funeral fue seguido por millones de personas y contó con la asistencia de
líderes de todo el mundo.
Reconocimientos
Premio Nobel de la Paz (1993).
Orden de Lenin, Orden de la Estrella de Ghana, Orden de San Juan, entre cientos de
distinciones.
Más de 250 doctorados honoris causa en universidades del mundo.
ONU estableció el Día Internacional de Nelson Mandela (18 de julio).