POSESIÓN
Para los romanos la posesión significó, la manifestación exterior del derecho real
de propiedad. El propietario, por el hecho de serlo, merecía además el título de
poseedor.
El artículo 762 del Código Civil define la posesión como “la tenencia de una cosa
determinada con ánimo de señor y dueño sea que le dueño o el que se da por tal,
tenga la cosa por sí mismo, o por otra persona que la tenga en lugar y a nombre
de él”.
Todos los derechos son susceptibles de posesión: derechos reales principales,
derechos reales accesorios, derechos personales y derechos intelectuales.
Objeto de la posesión:
La posesión solo puede recaer sobre cosas susceptibles de apropiación (bienes
muebles), tanto corporales como incorporales. Por ejemplo, un bien de uso público
no es objeto de propiedad privada por el hecho de pertenecer a la comunidad en
general, el particular que lo ocupe no puede alegar posesión sobre él. Tampoco
pueden poseerse los derechos personalísimos o de familia, de modo que nadie
puede afirmar que ha adquirido la patria potestad por prescripción.
En cuanto a las cosas corporales, es fácil concluir que sobre ella se pueda ejercer
actos de posesión, pero en cuanto a las cosas incorporales, el articulo 776 C.C,
menciona que “la posesión de las cosas incorporales es susceptible de las mismas
calidades y vicios que la posesión de una cosa corporal”.
“ANIMUS DOMINI” Y “ANIMUS TENENDI”:
El animus domini consiste en la conducta del poseedor de considerarse dueño y
amo del bien que ostenta.
El animus tenendi implica una conducta distinta, y es la del tenedor de un objeto
que reconoce la existencia de un duelo distinto de él. El arrendatario, el
depositario y comodatario son tenedores que reconocen en dominio sobre el bien
del verdadero propietario.
En la posesión el poder es de hecho.
Elementos de la posesión:
La posesión requiere la presencia de dos elementos: el corpus y el animus.
El corpus es el poder físico o material que tiene una persona sobre una cosa. Son
actos materiales de tenencia, uso y goce sobre la cosa.
El animus es el elemento psicológico o intelectual de la posesión. Consiste en la
intención de obrar como señor y dueño sin reconocer dominio ajeno. Es conducta
del poseedor que puede manifestarse en el título que la origina y supone que obra
como un verdadero propietario, aunque no tenga la convicción de serlo, es decir,
es la voluntad firme de considerarse dueño del bien”.
Clasificación de la posesión:
Existe dos clases de posesión, dependiendo de la forma en que se haya accedido
a ella: la regular y la irregular.
Posesión regular: Es la que se obtiene gracias a la existencia de un justo título
que ostenta el poseedor.
Justo título: puede ser constitutivo o traslaticio de dominio y deriva en posesión
regular relevante en la prescripción adquisitiva.
La posesión regular puede ser de buena o mala fe, pero siempre acompañada de
un justo título de los que señala el artículo 765 del código civil, que son la venta, la
permuta, la donación, en juicios divisorios y los actos legales de partición.
En otras palabras, la posesión regular es la que se adquiere formalmente, como
quien compra una casa.
Posesión irregular: es definida por el artículo 770 del código civil como aquella
en la que se carece de los requisitos señalados en el artículo 764 del mismo
código, es decir, cuando no se cumplen los requisitos para que se constituya en
una posesión regular.
Es el caso de la persona que ocupa una propiedad sin que exista un justo título, o
en ausencia de otro tipo de documentos o actos que representen mera tenencia
como un contrato de arrendamiento, comodato o cualquier otro.
La posesión irregular es por ejemplo cuando una persona invade un terreno,
ocupa una casa vacía, o se apodera de una cosa abandonada, lo puede hacer sin
conocimiento del verdadero dueño, o con la anuencia de este, ya sea por activa o
por pasiva.
Por último, existe también la posesión violenta y la clandestina; la primera es la
que se adquiere por medio de la fuerza y la segunda la que se hace de manera
oculta a todo el que tiene una cosa reconociendo dominio ajeno.
Diferencias y semejanzas entre la posesión regular y la irregular:
A) La posesión regular y la irregular conducen a la adquisición del dominio por
prescripción. La regular, en cinco años para inmuebles y en tres años para
muebles. La irregular, en diez años para muebles e inmuebles. Así se trata de
viviendas de interés social (Ley 9ª de 1989), el plazo de prescripción ordinaria
es de tres años y el de prescripción extraordinaria es de cinco años.
B) La presunción de considerar al poseedor dueño mientras otra persona no
justifique serlo, beneficia al poseedor irregular y al regular.
C) Los interdictos posesorios, que en nuestra legislación solo se aplican cuando
se ejerce la posesión sobre bienes inmuebles, pueden interponerlos el
poseedor regular y el irregular.
D) El poseedor regular adquiere por prescripción ordinaria, y el poseedor irregular
lo hace por prescripción extraordinaria.
E) En la posesión regular que conduce a la prescripción ordinaria se puede
presentar la suspensión del plazo prescriptivo (Ley 791 de 2002, art. 3°),
situación que no se presenta en la posesión irregular que conduce a la
prescripción extraordinaria.
Adquisición de la posesión:
Se puede adquirir originariamente, como ocurre con la ocupación. Quien toma una
res derelictae (cosas abandonadas) adquiere simultáneamente el dominio y la
posesión. Es una posesión de propietario adquirida por disposición de la ley en
forma unilateral, sin que exista expresión de una voluntad anterior en otro sujeto.
Por ejemplo, un ladrón (poseedor no propietario) también adquiere la posesión en
forma originaria.
Se adquiere en forma derivativa, cuando ella implica la expresión de la voluntad
del anterior poseedor en el sentido de poner al nuevo adquiriente en dicha
condición. La posesión en sí misma no es transferible legalmente sino en cuanto al
derecho real p presunto que está contenido en ella, ósea que para ser sucesor de
la posesión es necesario un título antecedente que implique la transferencia del
derecho. además, como el poseedor es reputado dueño, lo que se transfiere es un
presunto derecho de propiedad y no la posesión.
Con la muerte de una persona, de acuerdo con los arts. 757 y 783 del C.C, la
posesión de los bienes se transfiere ipso iure a sus herederos. Esta posesión es
especial, ya que no exige la presencia en el heredero del corpus y el animus.
Adquisición de la posesión a través de representante:
Art. 782: “Si una persona toma la posesión de una cosa, en lugar o a nombre de
otra de quien es mandatario o representante legal, la posesión del mandante o
representado principia en el mismo acto, aun sin su conocimiento.
Si el que toma la posesión a nombre de otra persona, no es su mandatario ni
representante, no poseerá esta sino en virtud de su conocimiento y aceptación;
pero se retrotraerá su posesión al momento en que fue tomada a su nombre”.
Servidumbre
En el derecho romano el concepto de servidumbre admitía dos formas: Una carga
o gravamen que es impuesto en favor de las personas, como el usufructo, el uso y
la habitación, que los romanos denominaron servidumbre personal. En el usufruto
el nudo propietario se desprende de los frutos derivados de su predio (carga), en
beneficio de otra persona denominada usufructuario. Como el bien se utiliza en
favor de una persona y no de un predio, la servidumbre se calificó como personal.
En el derecho actual, la concepción romanista ha sido absorbida completamente
por el criterio único de la servidumbre predial. Las servidumbres personales
(usufructo, uso y habitación), del derecho romano, son verdaderos derechos
reales.
Artículo 879 C.C: Servidumbre predial o simple servidumbre, es un
gravamen impuesto sobre un predio, en utilidad de otro predio de distinto
dueño.
En las servidumbres solo hay un derecho real radicado en el predio beneficiario o
dominante; el predio sirviente soporta una carga u obligación que por sí sola no es
una servidumbre.
El gravamen que impone la servidumbre al predio sirviente consiste en admitir la
carga de la prestación de ciertos servicios en favor de la propiedad vecina. Aunque
la servidumbre implica casi siempre una relación física o material entre dos
predios, sería inocuo admitir entre ellos una relación interpersonal que suplante a
sus propietarios. A la postre, con las servidumbres las cargas y beneficios
derivados de ellas, favorecen o perjudican a los propietarios de los predios.
El término “impuesto”, utilizado por el legislador, da a entender que el gravamen
subsiste por mandato legal, cuando en la realidad existen servidumbres originadas
por el principio de la autonomía de la voluntad, en la disposición o consentimiento
de las partes (servidumbres voluntarias).
La servidumbre es un derecho real inmueble por el cual un predio llamado
dominante se aprovecha del gravamen o carga impuestos a otro predio,
denominado sirviente, con el presupuesto de que ambos predios pertenezcan a
diferentes dueños.
Alfonso María Barragán la define así: “Es un derecho real accesorio limitativo
del de dominio, que consiste en la facultad que tiene su titular de aprovechar
parte de la utilidad de un predio ajeno o de imponer la abstención de actos
ilícitos inherentes a la propiedad, en beneficio de su propio predio o de la
comunidad”.
Características del derecho real de servidumbre:
a) Es un derecho real inmueble: Su titular lo ejerce independientemente de
cualquiera persona e implica para todo el mundo la obligación de no perturbar
su ejercicio. Por el hecho de recaer sobre un bien inmueble 8unpredio es un
inmueble por naturaleza), la servidumbre siempre será un derecho real de esa
características. Sobre los bienes muebles no hay servidumbre.
b) Es un derecho real accesorio de goce: L servidumbre es un derecho real
accesorio porque supone la existencia del derecho real de dominio. Es
accesorio de la propiedad inmueble.
Como derecho accesorio la servidumbre no puede enajenarse, hipotecarse,
gravarse o embargarse con independencia del predio a que activamente
pertenece (praedis inhaderent).
Art. 883 C.C: “La servidumbres son inseparables del predio a que activa o
pasivamente pertenecen”. En razón de este precepto la servidumbre es
inembargable, no es enajenable y tampoco se puede hipotecar, en forma
independiente del predio beneficiario o gravado con ella.
Se dice que es un derecho de goce porque el predio dominante obtiene un
beneficio o una utilidad. En otros derecho reales, como la hipoteca y la prenda, el
objeto del acreedor es la garantía del crédito u obligación personal. Si el predio
dominante obtiene un beneficio o utilidad es porque el predio sirviente soporta una
carga o gravamen, es decir, tiene una limitación al dominio.
El dueño del predio sirviente no tiene plena libertad en el ejercicio de su derecho
de dominio: no sembrar a determinada distancia de los tubos conductores de
agua, permitir la limpieza del acueducto, no descargar residuos en las aguas si la
servidumbre es aparente, permitir el paso en una servidumbre de tránsito, etc.
c) Es un derecho real indivisible: Según esta característica, las servidumbres
no pueden ejercerse, adquirirse ni perderse por partes. “Dividido el predio
sirviente, no varía la servidumbre que estaba constituida en él, y deben sufrirla
aquel o aquellos a quienes toque la parte en que se ejercía” (C.C., art. 884).
“Dividido el predio dominante, cada uno de los nuevos dueños gozará de la
servidumbre, pero sin aumentar el gravamen del predio sirviente” (C.C., art
890).
Si un predio pertenece a varios copropietarios, la servidumbre no puede
constituirse sin el consentimiento de todos; entonces, no podría uno de estos
establecerla por su cuota o parte de dominio.
d) Es un derecho real perpetuo o permanente: Con ello se quiere decir que los
predios tienen unas necesidades indefinidas o perpetuas, prácticamente
inmodificables.
Aun en la servidumbre de derrame de aguas lluvias, la natural situación
topográfica o física de los predios puede cambiar por la existencia de fenómenos
imprevistos. Un predio inferior que soporta el paso de las aguas lluvias del predio
superior, puede librarse de la carga al descender estas por efectos de un
terremoto a través de un grieta formada en la tierra.
Una servidumbre de pastos o de abrevadero de ganado puede constituirse por un
periodo determinado. De igual forma, una servidumbre de tránsito deja de ser
necesaria cuando el predio dominante construye una mejor salida a la vía pública.
CLASIFICACIÓN DE LAS SERVIDUMBRES.
-Por su origen: Naturales, Legales (de uso público y utilidad particular) y
voluntarias (tránsito, cerramiento, etc.)
-Por su ejercicio: Continuas y Discontinuas
-Por las señales de su existencia: Aparentes, inaparentes, Continuas aparentes,
Continuas inaparentes, Discontinuas aparentes y discontinuas inaparentes.
-Por la carga del predio sirviente: Positivas y negativas.
-Por su origen: Naturales (proviene de la natural situación de los lugares), Legales
(Impuestas por la ley), Voluntarias (voluntad de las partes).
-Por su ejercicio: Continuas (no requieren un hecho actual del hombre) y
Discontinuas (suponen un hecho actual del hombre).
Ley 56 de 1981. ARTICULO 30. Al poseedor o tenedor del predio gravado no le es
permitido realizar en este, acto y obra alguna que pueda perturbar, alterar,
disminuir, hacer incómodo o peligroso el ejercicio de la servidumbre de conducción
de energía eléctrica, tal como ésta haya quedado establecida, según los planos
del proyecto respectivo. Si por razón de nuevas circunstancias fuere necesario
introducir variaciones en el modo de ejercer la servidumbre, el poseedor o tenedor
del predio gravado está obligado a permitirlas, pero quedará a salvo su derecho de
exigir la indemnización por los daños que tales variaciones le cause.