La Conciliación de Abraham: una reflexión sobre la
cosmovisión de la edad de bronce y la espiritualidad
moderna.
Yusuf Ibn Ibrahim.
Introducción
Desde tiempos inmemoriales la necesidad de respuestas de naturaleza divina y
existencial nos ha encausado en el desarrollo de distintas escuelas de
pensamiento, a su vez ha sido el dinamo que ha hecho correr una historia donde
los conflictos ideológicos han sido una constante, desde los tabernáculos tribales
del Mediterráneo y la meseta indoirania, las Stoa griegas, pasando por las iglesias
paleocristianas, los distintos cismas entre denominaciones y demás sucesos
históricos hasta llegar a tiempos modernos donde la ilustración ha llevado al
mundo occidental y mas allá a una desconexión de la espiritualidad, donde la
abundancia e inmediata disponibilidad del conocimiento nos ha llevado a un
estado hedónico de suficiencia material y a su vez un resurgimiento de la
radicalización en poblaciones socialmente marginadas , dando por sentado la paz
otorgada por la geopolítica post segunda guerra mundial. El presente ensayo
pretende hacer una revisión de las distintas tradiciones y cosmogonías de tiempos
antiguos en un intento de conciliar las distintas visiones de lo divino a nivel
histórico y social con una visión postmoderna de la naturaleza humana, la filosofía
y la espiritualidad.
I El politeísmo.
La escala del pensamiento racional empieza en la superstición, es inherente a la
autoconciencia el relacionar conceptos a modo de ladrillos para realizar
constructos ideológicos y sociales, conceptos sencillos como fenómenos
meteorológicos se juntan con circunstancias humanas para formar a su vez
conceptos abstractos que en conjunto llegan a constituir una mitología desde la
cual sociedades tribales pueden dar coherencia interna a su propia visión del
mundo y el universo en general el politeísmo como ideología religiosa es la
consecuencia natural del pensamiento colectivo y el intercambio de ideas posible
por el lenguaje compartido de las mismas, los ejemplos de politeísmo en las
sociedades humanas son incontables ya que el mismo es algo inherente a la
psique, en las sociedades occidentales son particularmente famosos ejemplos
dados por las civilizaciones de la época clásica ya que estas tenían a valorar de
forma rudimentaria la historiografía, es bien conocido a nivel colectivo el politeísmo
griego clásico y su reinterpretación por las sociedades aledañas que luego tras la
colonización romana cambiaría hacia el paganismo y el culto a Júpiter, en judea
nacerían tras el intercambio de distintas tradiciones semíticas e indoiranias lo que
entendemos actualmente como el monoteísmo abrahamico la prevalencia del
cristianismo en el mundo occidental no es más que una derivación de múltiples
aspectos cosmogónicos y socioculturales de las civilizaciones de la edad de
bronce que florecieron en los márgenes de los ríos Nilo Indo éufrates Tigris y la
península griega incluyendo distintas tradiciones autóctonas de cada sitio donde
se expandió y gracias a distintos sucesos se diversificó la fe en distintas
denominaciones modernas y antiguas vigentes y extintas que forman parte de la
historia de la religión como un todo, cabe abordar el paganismo norte europeo
también conocido en la cultura occidental moderna gracias a los medios de
entretenimiento Pero que a su vez peca de múltiples bulos y sesgos producto no
solo de la licencia artística de dichos medios sino de lo incompleta que se
encuentra la investigación antropológica de dichas culturas y o civilizaciones.
lejos del mundo occidental el politeísmo y el chamanismo se encuentran a un
vigente en múltiples poblaciones no todas aún en etapa tribal sino en culturas
desarrolladas que mantienen una identidad cultural y espiritual bien definidas por
el paso del tiempo, es famosa la riqueza espiritual de distintos pueblos asiáticos
que deriva de tradiciones milenarias ligadas estrecha e íntimamente con la
identidad cultural de sus etnias, podría citarse como ejemplo más famoso el
hinduismo ya que este deriva no solo de tradiciones teológicas indoiranias si no de
distintos textos de Gran antigüedad como podrían ser los vedas, inclúyanse el
chamanismo nepalí, distintas prácticas animistas del sudeste asiático, las
creencias de los aborígenes en Oceanía y religiones más masificadas como el
taoísmo o el sintoísmo, cabe añadir que existe una rica historia que entrelaza los
aspectos antropológicos inherentes al origen de estas creencias no solo en un
área limitada sino en toda la historia universal, es común creer que la mezcla de
las creencias orientales y occidentales a nivel de fe y de filosofía ocurrieron en el
imperialismo posterior al renacimiento, esto es un bulo que pasa por alto múltiples
aspectos sumamente relevantes de la historia universal, está fuera del consciente
colectivo occidental la existencia de cultos mucho más antiguos que nuestra
interpretación actual de los reinos medievales en zonas remotas del mundo que
poco tenían que ver con la occidentalidad en tiempos preclásicos clásicos y
postromanos, este sesgo deriva de una visión eurocéntrica del mundo que deriva
a su vez valga la redundancia de distintos procesos sociopolíticos que comprende
la baja edad Media y una miríada de historia humana que nos lleva a la actualidad.
la hegemonía del eurocentrismo en la sociedad occidental ha derivado en el
sesgo historiográfico que lleva a sopesar un mundo que transcurrió enteramente
por fuera de los sucesos de la Europa continental y las cruzadas, esto nos ha
llevado a prescindir de periodos históricos como el África medieval o el desarrollo
de la civilizaciones asiáticas las culturas de Oceanía y la civilizaciones
precolombinas de América como si no fuesen parte de un todo que llamamos
historia universal esto tiene que ver con un racismo y una xenofobia racionalizada
que fue muy común entre los académicos de los siglos posteriores al renacimiento
pasar por alto el desarrollo de estas civilizaciones y o culturas es el equivalente de
mirar la historia humana por el ojo de una cerradura que solo apunta hacia un
punto reducido de del mundo en general para centrarse únicamente en los
esfuerzos no tanto de los occidentales sino de de una mal llamada raza lo cual es
un concepto actualmente en desuso por la antropología, es entonces un gran
esfuerzo la descolonización de la historiografía debemos entonces recapacitar en
nuestro esfuerzo académico y ocupar la globalidad como una máxima en el
estudio sociológico y antropológico.
Los arquetipos
son comunes en los idearios las repeticiones de ciertos conceptos que podríamos
llegar a considerar inherentes a la psique humana en nuestra visión del mundo
pues derivan de profundos componentes psíquicos entrelazados en nuestra
existencia, era común en los inicios del psicoanálisis el entrelazar lo psíquico con
lo social, algo primordial en el entendimiento del universo es el concepto de
dualidad que predomina en casi todo lo que entendemos, cabe abordar a la
filosofía griega clásica a la hora de explicar la dualidad como el concepto del ser y
su ausencia y a su vez escuelas de pensamiento contemporáneas especialmente
la filosofía alemana que conceptualiza el Gestalt como el ser por medio del
contraste, y es así posible el citar múltiples ejemplos en el pensamiento universal
que representan la dualidad no solo del ser sino del entendimiento en general
podríamos achacar esto a una especie de programación que tiene el cerebro
humano para comprender su entorno y así mismo, la filosofía cartesiana hacía
énfasis en que la mente es un conjunto que no puede Auto contenerse fuera de sí
misma pues es imposible para la mente el autopercibirse fuera de sí, es así que se
hace universal la búsqueda del sentido existencial.
dentro del imaginario podemos encontrar el masculino y femenino como algo
primordial en el pensamiento místico religioso, es fácil para cualquier mente
humana el comprender conceptos tan básicos como la masculinidad y la feminidad
en un contexto elemental esto puede entenderse aún en el desarrollo del lenguaje
pues es sabido que los idiomas que hacen distinción de género tienen de forma
inherente un impacto significativo en la percepción del mundo de sus hablantes,
múltiples estudios sociológicos y éticos han dado fe del mismo fenómeno.
en las religiones primitivas es común encontrar personajes que se repiten entre sí
como puede ser un Dios sol una diosa luna un Dios sinocéfalo una diosa de la
fertilidad una representación humana del concepto de tiempo, la humanización de
la muerte, los conceptos de cielo inframundo deidades benevolentes deidades
malévolas etcétera.
todo esto deriva de la psique humana cosa ya mencionada y es muy interesante
ahondar en el estudio de la materia ya que nos permite relacionarnos
estrechamente con personas de culturas muy dispares a las nuestras que desde
una perspectiva humanista no sirve como vehículo para la integración cultural y
social más que lo que ha sido a nivel histórico una causa de conflicto es deber de
la divulgación y de la pedagogía histórica el reconciliar el concepto humano de
espiritualidad con la dignidad humana la cooperación étnica y la integración de
todos los seres humanos en el marco del derecho y la sociedad.
el arquetipo dentro de la narrativa nos ofrece una materia prima para la
construcción de un personaje y una ambientación dentro del mito que luego deriva
en una cosmogonía compartida por un grupo humano, el carácter aditivo de la
narrativa religiosa habilita el que la construcción de una mitología sea un proceso
dinámico y por ende pueda constituirse un panteón por medio de múltiples relatos
que en conjunto conforman la visión cosmológica mística y espiritual de la
sociedad. No es desconocido el mito de un dios creador moldeando o
construyendo a un primer hombre a través de una materia inerte que es a su vez
producto de la misma creación del mundo como puede ser el mito del hombre de
barro que es compartido por múltiples religiones a lo largo de la historia
la construcción de una narrativa religiosa está íntimamente ligada no solo a la
percepción de los individuos sino también de sus instintos primordiales, es por
esto que desde una perspectiva moderna podemos encontrar las mitologías
antiguas como exageradamente sangrientas sexuales heroicas violentas o hasta
con perspectivas muy disímiles del entendimiento occidental moderno de lo que
puede ser el bien y el mal cosa que también tiene que ver con el arquetipo de la
dualidad.
El contexto es clave para el entendimiento de las narrativas como no solo un
entendimiento de la mecánica universal por parte de una cultura sino como un
reflejo de la misma y las aspiraciones generacionales en función a un marco de
espacio y tiempo así mismo podemos encontrar conceptos opuestos en contextos
opuestos es famoso El ejemplo de que en las mitologías judaicas y semíticas el
concepto de infierno o inframundo se suele relacionar con un lugar sumamente
caliente por el contrario de creencias del norte de Europa por citar algún caso,
culturas asociadas a la guerra van a tener creencias religiosas orientadas a la
misma no viéndola como lo que es uno de los mayores males o el peor vicio de la
humanidad sino que la glorifican y la santifican esto es particularmente notorio en
las religiones tribales en zonas de escasez de recursos dificultad para la
agricultura o abundancia de territorios insulares, conceptos como la santificación
del alma a través de una muerte en batalla es un concepto muy repetitivo en estas
creencias pues permite una suficiente belicosidad a través del pensamiento de
que tras aquel sacrificio se puede alcanzar un estatus más cercano a la divinidad o
lo que podríamos decir "muerte ilustre"