constatado el despido injustificado, se conminará al empleador a la reincorporación
inmediata al mismo puesto que ocupaba la trabajadora o trabajador al momento del
despido, más el pago de los salarios devengados y demás derechos sociales que
correspondan a la fecha de la reincorporación, a través de las Jefaturas
Departamentales y Regionales de Trabajo.
IV. La conminatoria es obligatoria en su cumplimiento a partir de su notificación y
podrá ser impugnada en la vía judicial, cuya interposición no implica la suspensión de
su ejecución.
V. Sin perjuicio de lo dispuesto en el Parágrafo IV del presente Artículo, la
trabajadora o trabajador podrá interponer las acciones constitucionales que
correspondan, tomándose en cuenta la inmediatez de la protección del derecho
constitucional de estabilidad laboral”.
Ahora bien, con la finalidad de efectuar una adecuada interpretación de la norma
descrita, con especial énfasis en los mecanismos de defensa con los que cuenta el
trabajador en caso de restricción o supresión de su derecho al trabajo, por la
imposibilidad de retornar a su fuente laboral por negativa del empleador de obedecer o
ejecutar la conminatoria de reincorporación, emitida por la Jefatura del Trabajo,
resulta primordial revisar los fundamentos esgrimidos, en primer lugar, por la SCP
138/2012 de 4 de mayo, en la que, previa determinación de que la trabajadora o el
trabajador puedan solicitar su reincorporación por la vía administrativa ante el
Ministerio del ramo, y existiendo una resolución que ordena la reincorporación a la
fuente laboral, se estima la misma como el fin de la vía administrativa, cuyo
incumplimiento por parte del empleador, abre la posibilidad de que el trabajador
acuda a la vía ordinaria, o conforme jurisprudencia, acuda en acción de amparo
constitucional para que se le restituyan sus derechos, sin tener que agotar la vía
judicial con carácter previo, en mérito a la facultad reconocida al trabajador en los
Decretos Supremos 28699 y 0495; emitió el siguiente razonamiento: que“…el
accionante acudió ante la Dirección Departamental del Trabajo, dependiente del
Ministerio de Trabajo Empleo y Previsión Social, la misma que emitió la conminatoria
de reincorporación de 24 de enero de 2012, para que la Universidad Autónoma del
Beni reincorpore al accionante, lo cual fue incumplido, situación que, de acuerdo a lo
expresado en los fundamentos precedentes y, fundamentalmente, porque de acuerdo
con lo previsto por el art. [Link] de la CPE, las normas laborales se interpretarán y
aplicarán bajo los principios de protección de las trabajadoras y de los trabajadores
como principal fuerza productiva de la sociedad; de primacía de la relación laboral;
de continuidad y estabilidad laboral; de no discriminación y de inversión de la prueba
a favor de la trabajadora y del trabajador, resulta imperativo aplicar, interpretar y
pronunciarse favorablemente respecto los derechos laborales que pudieran ser
vulnerados, más aun cuando la parte demandada incumplió la conminatoria de
reincorporación emitida por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social”.
Este razonamiento, fue reiterado y ampliamente desarrollado en la SCP 0177/2012 de
14 de mayo, que estableció: “III.2.2. La estabilidad laboral en el Convenio 158 de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) de junio de 1982
Este instrumento de carácter internacional, considerando los graves problemas que se
plantean en esta esfera como efecto de las dificultades económicas que tiene cada
Estado, norma el tema de manera general comprendiendo en sus alcances a todas las
ramas de la actividad económica y a todas las personas empleadas; en su art. 4,
establece que: ‘No se pondrá término a la relación de trabajo de un trabajador a
menos que exista para ello una causa justificada relacionada con su capacidad o su
conducta o basada en las necesidades de funcionamiento de la empresa,
establecimiento o servicio’.
El Convenio en su art. 5, considera que no son causa justificada para la conclusión de
la relación laboral: ‘La afiliación sindical, la representación de los trabajadores, las
quejas o reclamos ante la autoridad administrativa del trabajo. También, las referidas
a la raza, el color, el sexo, el estado civil, la religión, la opinión política y las
responsabilidades familiares, vinculadas estas últimas con el embarazo, la
maternidad’.
Por otra parte este Convenio en su art. 8, establece el derecho del trabajador a
recurrir ante la autoridad competente cuando considere que la terminación de su
relación de trabajo es injustificada. En este caso según el art. 10: ‘Si los organismos
encargados de la verificación llegan a la conclusión de que la terminación es
arbitraria e intempestiva, el Convenio prevé conforme a la legislación y la práctica
nacional la anulación de la terminación, o sea, la readmisión del trabajador, o el pago
de una indemnización adecuada’.
Del desarrollo normativo precedente, podemos concluir que a partir de la nueva visión
de un Estado Social de Derecho; la estructura normativa en sus diferentes ámbitos está
dirigida en lo fundamental a proteger a las trabajadoras y trabajadores del país contra
el despedido arbitrario del empleador sin que medie circunstancias atribuidas a su
conducta o desempeño laboral, que de acuerdo a nuestra legislación se las denomina
causas legales de retiro, prevaleciendo el principio de la continuidad de la relación
laboral, viabilizando la reincorporación de la trabajadora o trabajador a su fuente de
trabajo o el pago de una indemnización, conforme nuestra legislación vigente. Es decir,
entre la estabilidad absoluta y la estabilidad relativa. La primera entendida como el
derecho del trabajador a reincorporarse a su fuente de trabajo cuando éste fue objeto
de un despido intempestivo y sin una causa legal justificada y la segunda, como el
derecho del trabajador a ser indemnizado por la ruptura injustificada de la relación
laboral. A este objeto se crea un procedimiento administrativo sumarísimo otorgándole
facultades al Ministerio de Trabajo Empleo y Previsión Social, para establecer si el
retiro es justificado o no para luego proceder a una conminatoria de reincorporación y
finalmente recurrir a la jurisdicción constitucional en caso de resistencia del
empleador a su observancia, medida adoptada con el fin de garantizar el cumplimiento
inmediato de un acto administrativo a través de la jurisdiccional constitucional cuyos
fallos están revestidos por esta característica.
III.3. El carácter subsidiario de la acción de amparo constitucional tiene su excepción,
en razón a la necesidad de protección inmediata que requieren algunos derechos
constitucionales
Como se puntualizó precedentemente la acción de amparo constitucional por su
naturaleza, está revestida de los principios de subsidiariedad e inmediatez, cuyo
cumplimiento son requisitos insoslayables para su viabilidad; empero, el extinto
Tribunal Constitucional en su frondosa jurisprudencia ha establecido excepciones a
esta regla, determinando que en algunos casos puede prescindirse de este principio,
dada la naturaleza de los derechos invocados, a la naturaleza de la cuestión planteada
y la necesidad de una protección inmediata. Con relación a la protección inmediata en
atención a los derechos vulnerados, la SC 0143/2010-R de 17 de mayo, precisó: ‘La
norma prevista por el art. 94 de la LTC y la jurisprudencia constitucional, establecen
la subsidiariedad del amparo constitucional, cuya naturaleza subsidiaria está
reconocida por la actual acción de amparo constitucional, conforme prevé el art. 129
de la CPE, al disponer que la acción de tutela se interpondrá siempre que no exista
otro medio o recurso legal para la protección inmediata de los derechos y garantías
restringidos, suprimidos o amenazados, configurándose su carácter subsidiario. Sin
embargo, la subsidiariedad de esta acción tutelar no puede ser invocada y menos aún
aplicada en el presente caso, que reviste un carácter excepcional en razón de los
derechos invocados y la naturaleza de la cuestión planteada de inmediata y urgente
protección…’.
En base a este entendimiento, la estabilidad laboral es un derecho constitucional cuya
vulneración afecta a otros derechos elementales, a este efecto consideramos que se
debe abstraer el principio de subsidiariedad en aquellos casos en que una trabajadora
o un trabajador demande la reincorporación a su fuente trabajo ante un despido sin
causa legal justificada; con el único requisito previo de recurrir a las Jefaturas
Departamentales de Trabajo denunciando este hecho, a objeto de que estas entidades
una vez establecido el retiro injustificado conmine al empleador a la reincorporación
inmediata en los términos previstos por el DS 0495, y ante su incumplimiento se hace
viable la tutela constitucional a través de la acción de amparo constitucional.
Entendimiento asumido en virtud a que en estos casos no sólo se halla involucrado el
derecho al trabajo, sino otros derechos elementales como la subsistencia y a la vida
misma de la persona, ya que cuando se afecta el derecho al trabajo a través de una
despido injustificado, no sólo se afecta a la persona individual, sino a todo el grupo
familiar que depende de un trabajador o trabajadora por cuanto implícitamente se
atenta contra la subsistencia de sus hijos o dependientes, de ahí que el derecho al
trabajo constituye uno de los principales derechos humanos.
Sin embargo, a efecto de consolidar la protección de la estabilidad laboral que rige en
el Estado Plurinacional de Bolivia, a partir de la vigencia de la Constitución, se hace
necesaria la modulación sobre el tema:
En consecuencia, aplicando las normas legales relativas a la estabilidad laboral
descritas, se debe considerar los siguientes supuestos:
1) En caso de que una trabajadora o un trabajador, ante un eventual retiro
intempestivo sin causa legal justificada opte por su reincorporación, deberá denunciar
este hecho ante las Jefaturas Departamentales de Trabajo; entidades que deberán
asumir el trámite previsto por el DS 0495, emitiendo si corresponde la conminatoria de
reincorporación en los términos previstos en esta norma, y en caso de que el empleador
incumpla la conminatoria, el trabajador o trabajadora podrá interponer la acción de
amparo constitucional, misma que resulta más idónea en estos casos por las razones
antes expuestas.
2) Aclarando que la conminatoria dispuesta por el Ministerio de Trabajo Empleo y
Previsión Social, en los alcances del DS 0495, no constituye una resolución que defina
la situación laboral de la trabajadora o el trabajador, por cuanto el empleador puede
impugnar ésta determinación en la justicia ordinaria, conforme previene el referido
Decreto Supremo; vale decir interponiendo una acción laboral dentro los alcances
establecidos por el art. 65 del Código Procesal del Trabajo (CPT), precepto que otorga
la posibilidad al empleador de constituirse en parte demandante en una acción social,
instancia en la que en definitiva se establecerá si el despido fue o no justificado, esto
debido a que la justicia constitucional sólo viabiliza la tutela inmediata ante la decisión
unilateral del empleador que opta por un despido intempestivo sin causa legal
justificada.
3) En aquellos casos en que la trabajadora o trabajador, fuera sometido a un proceso
interno dentro el cual se determine su despido por una de las causales establecidas en
el art. 16 de la LGT y art. 9 del DR, en su caso por vulneración a su Reglamento
Interno, el procedimiento previsto por el DS 0495, no será aplicable; debiendo la
trabajadora o trabajador, que estime que su destitución fue ilegal o injustificada,
incoar la correspondiente demanda de reincorporación ante la judicatura
laboral” (Reiterado en las Sentencias Constitucionales Plurinacionales 0633/2014 de
25 de marzo, 0330/2015-S3 de 27 de marzo, 0190/2015-S1 de 26 de febrero,
1224/2016-S2 de 22 de noviembre y 560/2017-S3 de 19 de junio, entre otras).
En ese entendido, se advierte que la jurisprudencia constitucional expuesta, en mérito a
la Norma Fundamental, disposiciones legales aplicables a materia laboral y a los
principios de estabilidad laboral, continuidad de dicha relación y de protección del
trabajador, estableció que el derecho al trabajo, en circunstancias de un despido
injustificado, debe protegerse de manera inmediata y ausente de rigorismos procesales
ordinarios, por lo que se reconoció a las Jefaturas Departamentales del Trabajo la
facultad de tramitar y resolver la denuncia de despido ilegal o indebido del trabajador,
pronunciando, en caso de verificar la veracidad de la denuncia, la conminatoria de
reincorporación, determinación que de no ser cumplida u obedecida por el empleador,
aquél tiene la vía ordinaria a su alcance para buscar la restitución de su derecho, o del
amparo constitucional, precisamente por el carácter sumarísimo de ésta acción tutelar
y porque la reticencia del empleador, no solamente incide negativamente en el
trabajador, como persona individual, sino también en todo su entorno familiar, por
constituir su trabajo en una fuente de subsistencia de él y de sus dependientes; en
consecuencia, corresponde su tutela inmediata para el efectivo cumplimiento de la
conminatoria de reincorporación laboral.
Efectuando una modulación del razonamiento previsto en la SCP 0177/2012, citada,
previa descripción de la normativa constitucional y legal aplicable, además de la
descripción del trámite de la solicitud de reincorporación, previsto en el art. 2 de la
Resolución Ministerial (RM) 868/10 de 26 de octubre de 2010, la SCP 2355/2012 de 22
de noviembre, estableció: “De lo anterior, se extrae que ante una destitución
intempestiva e injustificada de una trabajadora o un trabajador, las Jefaturas
Departamentales de Trabajo, luego de imprimir el trámite del DS 0495, deben emitir la
correspondiente conminatoria de reincorporación pudiendo la parte procesal plantear
amparo constitucional para su cumplimiento, pese a ello, debe entenderse que la
justicia constitucional no puede hacer cumplir una conminatoria cuando la misma
carece de fundamentación alguna, ello debido a que:
· En virtud al concepto de ‘Estado unitario social de derecho plurinacional
comunitario…’ (las negrillas nos corresponden) (art. 1 de la CPE) y por la fuerza
expansiva de los derechos fundamentales, las decisiones incluidas las laborales, deben
explicar las razones para la determinación pues ello además permite resguardar el
principio de interdicción de la arbitrariedad;
· Bajo el entendido de que las SSCCPP 0138/2012 y 0177/2012, obligan a la justicia
constitucional a efectivizar conminatorias laborales de reincorporación del Ministerio
del Trabajo, Empleo y Previsión Social sin atender a su contenido, al menos deben
desarrollar las razones que fundamentan la conminatoria y por supuesto una
conminatoria clara, es decir, no resulta lógico que la justicia constitucional ejecute una
resolución que no respeta estándares del debido proceso, pues en ciertos casos
implicaría inclusive consagrar la violación de derechos;
· Si bien la justicia constitucional en atención a las SSCCPP 0138/2012 y 0177/2012,
debe otorgar tutela transitoria disponiendo la reincorporación provisoria de la o el
trabajador no puede hacerlo si la orden no cuenta con los mínimos elementales que la
hagan efectiva, lo contrario resultaría inejecutable, debiendo en su caso, previamente
subsanarse en la vía administrativa previamente a que la justicia constitucional
disponga su ejecución”.
La referida Sentencia Constitucional, ingresando al análisis del caso concreto, verificó
que la conminatoria emanada de la Jefatura Departamental del Trabajo, no cumplía
con el deber de fundamentación, debido a que no especificaba las razones por las que
consideraba la existencia de un despido injustificado y porque no detalló las razones
por las que dispuso la reincorporación de cincuenta y nueve trabajadores y
trabajadoras, sin particularizar la situación de cada una y uno de ellos, respecto a si
todos se encontraban en la misma situación, a cuyo efecto resolvió denegar la tutela
solicitada, revocando la misma que fue concedida por el Tribunal de garantías,
aclarando además, que: “…la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, no
debe interpretarse en el sentido de la existencia o no de una relación laboral, ni puede
utilizarse para determinar el cumplimiento o no de la resolución del Tribunal de
garantías en su debido momento, sino provoca dos alternativas a seguir: a) Acudan a
la Jefatura del Trabajo a efectos de que el vicio observado, es decir, la falta de
fundamentación respecto a la situación de cada uno de ellos sea determinada y exista
una conminatoria clara en lo referente a su ejecución ello porque la deficiente
fundamentación de la conminatoria no es imputable a los representados quienes al
verse beneficiados no podían impugnar la misma conforme se desprende de la SCP
0591/2012 de 20 de julio; y, b) Que los representados acudan a la vía laboral en cuyo
caso la conminatoria de reincorporación podrá considerarse en el marco del resto de
acervo probatorio para alcanzar la verdad material aspecto que no puede producirse
en la justicia constitucional a través del amparo constitucional que no cuenta con una
etapa probatoria amplia” (Reiterada en las Sentencias Constitucionales Penales
1413/2013 de 16 de agosto, 0860/2014 de 8 de mayo y 0644/2017-S3 de 30 de junio,
entre otras).
Razonamiento del que se puede extractar que, la verificación del incumplimiento de la
conminatoria de reincorporación laboral de parte del empleador, se supeditó a la
fundamentación clara que debía contener la conminatoria, la que en caso de no
cumplir con dicho elemento del debido proceso, imposibilitaba que la jurisdicción
constitucional garantice su cumplimiento, situación ante la cual el trabajador debía
acudir a la Jefatura del Trabajo para que, la falta de fundamentación en la
conminatoria sea subsanada; o, a la vía judicial laboral, para efectivizar la restitución
del derecho al trabajo en mérito al acervo probatorio para alcanzar la verdad
material, no correspondiendo esta facultad a la jurisdicción constitucional.
Por otro lado, y con una posición totalmente contraria a los razonamientos
jurisprudenciales expuestos, la SCP 0900/2013 de 20 de junio, con relación a la
denuncia de lesión de derechos a la estabilidad laboral, al debido proceso y a la
“seguridad jurídica”, por el incumplimiento de una conminatoria de reincorporación
laboral, pronunciada por despido intempestivo, en favor de los accionantes; estableció
primero, que ante la convocatoria pública emitida por la Universidad para los cargos
que ostentaban los accionantes; éstos de manera voluntaria, se sometieron a dicho
proceso, aspecto que implicó que hayan aceptado la posibilidad de ser o no
seleccionados como docentes para las materias que dictaban; en consecuencia,
consintieron el supuesto acto lesivo, a través de un acto concreto de voluntad, el
haberse sometido “voluntariamente” a un proceso o convocatoria pública para poder
ser seleccionados como docentes de las materias de derecho, las cuales anteriormente
dictaban, aspecto por el cual, determinó denegar la tutela; después, pronunció, el
siguiente razonamiento jurisprudencial, constitutivo de un cambio de la línea
desarrollada en la SCP 0177/2012, con el siguiente razonamiento: “La amplia
jurisprudencia constitucional, determinó la obligatoriedad de los empleadores de
acatar la resolución emanada por las Jefaturas Departamentales de Trabajo, que
ordenen la reincorporación de las y los trabajadores. Así, la 0177/2012 de 14 de mayo,
señaló: ’…En caso de que una trabajadora o un trabajador, ante un eventual retiro
intempestivo sin causa legal justificada opte por su reincorporación, deberá denunciar
este hecho ante las Jefaturas Departamentales de Trabajo; entidades que deberán
asumir el trámite previsto por el DS 0495, emitiendo si corresponde la conminatoria de
reincorporación en los términos previstos en esta norma, y en caso de que el empleador
incumpla la conminatoria, el trabajador o trabajadora podrá interponer la acción de
amparo constitucional, misma que resulta más idónea…
(…) la conminatoria dispuesta por el Ministerio de Trabajo Empleo y Previsión Social,
en los alcances del DS 0495, no constituye una resolución que defina la situación
laboral de la trabajadora o el trabajador, por cuanto el empleador puede impugnar
ésta determinación en la justicia ordinaria, conforme previene el referido Decreto
Supremo; vale decir interponiendo una acción laboral dentro los alcances establecidos
por el art. 65 del Código Procesal del Trabajo (CPT), precepto que otorga la
posibilidad al empleador de constituirse en parte demandante en una acción social,
instancia en la que en definitiva se establecerá si el despido fue o no justificado, esto
debido a que la justicia constitucional sólo viabiliza la tutela inmediata ante la decisión
unilateral del empleador que opta por un despido intempestivo sin causa legal
justificada’.
En tal sentido se puede establecer con claridad que ante el incumplimiento de la
conminatoria de reincorporación laboral, el trabajador, podrá acudir ante la
jurisdicción constitucional a fin de perseguir se restituya su derecho al trabajo
supuestamente vulnerado. Empero, cabe referir que el Tribunal Constitucional
Plurinacional, no es una instancia más dentro del proceso administrativo laboral
iniciado ante las Jefaturas Departamentales de Trabajo, si bien, dichas instituciones
pretenden precautelar los derechos de los trabajadores a la estabilidad laboral,
empero, al emitirse una resolución que conmine la reincorporación, ello no debe
significar que de manera inmediata, la jurisdicción constitucional, haga cumplir la
misma tal cual se refirió, como si fuera una instancia más, que ordene la automática
reincorporación del trabajador a su fuente laboral, en su caso, el Tribunal
Constitucional Plurinacional, en la revisión de los procesos puestos en su
conocimiento, debe hacer una valoración integral de todos los datos del proceso, los
hechos y los supuestos derechos vulnerados, y después de ello, haciendo prevalecer la
‘verdad material’ sobre la verdad formal, emitirá un criterio, mediante una decisión
justa y armónica con los principios, valores, derechos y garantías, contenidos en el
texto Constitucional y en la ley, normas en la cual, el Tribunal debe circunscribir sus
decisiones. Aspecto concordante con el art. 2.I de la Ley del Tribunal Constitucional
Plurinacional (LTCP) (Ley vigente en su primera parte), que señala: ‘La justicia
constitucional será ejercida por el Tribunal Constitucional Plurinacional y tiene la
finalidad de velar por la supremacía de la Constitución Política del Estado, ejercer el
control de constitucionalidad y precautelar el respeto y vigencia de los derechos y
garantías constitucionales’.
De lo señalado, se establece que la sola conminatoria de reincorporación del
trabajador a su fuente laboral por parte de las Jefaturas Departamentales de Trabajo,
no provoca que, este Tribunal deba conceder la tutela y ordenar su cumplimiento, en su
caso, se hará una valoración completa e integral de los hechos y datos del proceso, de
las circunstancias y de los supuestos derechos vulnerados” (Este razonamiento fue
reiterado, ingresando al fondo de los hechos y circunstancias que dieron lugar a la
conminatoria de reincorporación, en las Sentencias Constitucionales Plurinacionales
1034/2014 de 9 de junio, 0014/2016 de 4 de enero, 0631/2016-S2 de 30 de mayo,
0971/2016-S2 de 7 de octubre, 1020/2016-S1 de 21 de octubre, 1214/2017-S1 de 17 de
noviembre, entre otras).
En el razonamiento desglosado, en el que se hizo una modulación expresa de la SCP
0177/2012, se estableció la necesaria verificación de la legalidad o ilegalidad del
pronunciamiento de la conminatoria; es decir, si los datos, hechos y circunstancias que
dieron lugar a la denuncia de despido injustificado del trabajador, ameritaban que el
Jefe Departamental de Trabajo, ordene su reincorporación laboral; jurisprudencia que
no obstante haber sido reiterada y asumida en distintas Sentencias Constitucionales
Plurinacionales, sufrió una modulación expresa, a través de la SCP 1712/2013 de 10
de octubre, en el que se entendió, que: “De lo señalado, se evidencia que si bien existe
un mandato normativo expreso para que la jurisdicción constitucional haga cumplir los
mandatos de reincorporación, en atención a la naturaleza del derecho al trabajo en el
Estado Social de Derecho, la tutela constitucional no puede emitirse a ciegas cual si la
conminatoria por sí misma fuere ya un instrumento que obliga a esta instancia
constitucional a brindar una tutela constitucional. Puesto que no debe perderse de vista
que la naturaleza de la jurisdicción constitucional dista mucho del ejercicio de
funciones de policía, de ahí que para concederse una tutela constitucional debe
analizarse en cada caso la pertinencia de la conminatoria, al efecto, cabe establecer
que a esta instancia constitucional no le compete ingresar al fondo de las
problemáticas laborales que se le presentan, pues no es sustitutiva de la jurisdicción
laboral ni mucho menos tiene la amplitud probatoria conducente a por sí misma para
arribar a una verdad material; sin embargo, tampoco puede pretenderse la ejecutoria
de conminatorias que emergen de procesos administrativos desarrollados al margen de
la razonabilidad de un debido proceso.
Por todo ello, mal podría pretenderse que esta jurisdicción llegue al convencimiento de
que el despido fue o no justificado, pues el acervo probatorio con el que cuenta no le
permitiría llegar a verdades históricas materiales, así como tampoco corresponde
reemplazar a toda la judicatura laboral con la jurisdicción constitucional; justamente
de este escenario proviene el hecho de que la conminatoria es de cumplimiento
inmediato, y que su incumplimiento vulnera el núcleo esencial del derecho al trabajo,
desarrollado en el Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia Constitucional
Plurinacional, situación que habilita a la actuación inmediata de esta jurisdicción
constitucional a menos que se evidencie en la tramitación del proceso administrativo
violaciones del debido proceso que impidan que esta jurisdicción constitucional haga
ejecutar una conminatoria que emerge de vulneración de derechos fundamentales, lo
que implica una modulación de la SCP 0900/2013 de 20 de junio” (Entendimiento
reiterado en las SSCCPP 0510/2015-S1 de 22 de mayo, 1245/2015-S3 de 9 de
diciembre, 1179/2015-S3 de 16 de noviembre, 0276/2016-S1 de 10 de marzo,
1212/2016-S2 de 22 de noviembre y 1057/2017-S3 de 13 de octubre, entre otras).
El razonamiento expuesto, reconoce inicialmente que la jurisdicción constitucional está
impedida de conocer el fondo de los casos que originaron la emisión de la
conminatoria de reincorporación laboral, abriendo la posibilidad, de verificar si en la
tramitación del proceso administrativo se lesionaron derechos fundamentales,
específicamente del debido proceso, a cuyo efecto, en las problemáticas resueltas en
mérito a dicho razonamiento, se analizaron los fundamentos de la conminatoria,
verificando, sobre todo, la claridad en los fundamentos de dicha determinación.
En ese contexto jurisprudencial, antes de identificar el estándar más alto de protección
del derecho fundamental al trabajo, estrechamente vinculado a los principios de
estabilidad laboral y continuidad de dicha relación, constitucionalmente reconocidos y
protegidos, es preciso tener presente que, los citados principios, implican el
mantenimiento de la relación laboral por un tiempo indefinido, asegurando al
trabajador y a su familia, su subsistencia a través de la estabilidad económica, lo que
en los hechos también incide positivamente en el empleador, debido a que éste contaría
con personal experimentado, por la permanencia continua del trabajador, en el área
donde desempeña sus funciones; sin embargo, aun reconociéndose como trascendental
la estabilidad de la relación laboral y su continuidad, la misma, no necesariamente
implica la inamovilidad laboral, por cuanto, conforme a ley, existen causas de despido
o retiro, enmarcadas en el principio protector al trabajador, que dan lugar a la
terminación de la relación laboral, las que deben ser observadas y debidamente
justificadas por el empleador, de modo tal que la desvinculación laboral no constituya
vulneración del derecho al trabajo; y, también existen situaciones especiales inherentes
a cada trabajador (mujer embarazada o progenitor con hijos menores a un año y
personas con discapacidad), que conlleva una protección reforzada a su estabilidad y
continuidad laboral, provocando su inamovilidad -segundo supuesto que no será
analizado en la presente Sentencia Constitucional Plurinacional-.
Consiguientemente, resulta primordial recordar que la Norma Fundamental, sustenta y
promueve los principios ético-morales de la sociedad plural, entre los que se encuentra
el “sumaq qamaña”, cuya garantía de efectivización se constituye en uno de los fines y
funciones esenciales del Estado, conjuntamente los demás principios, valores, derechos
y deberes reconocidos y consagrados por la Constitución, consideración que fue
abordada en la SCP 1917/2012 de 12 de octubre, que se cita simplemente a modo de
pedagogía constitucional, al resultar útil el razonamiento que esgrimió con relación a
la naturaleza del referido principio ético-moral, que entendió en dos ámbitos
socioeconómicos diferentes, uno que responde a la cosmovisión originaria ancestral de
los pueblos y naciones originarias, donde la vida es entendida de un modo integral
como una relación e interacción permanente y recíproca de los seres vivientes en la
tierra y en el cosmos, donde la vida se realiza en comunidad entre todos los seres
existentes, en una relación de respeto recíproco, complementario y equilibrado de las
acciones emprendidas en consideración de todos; y, otro, en el que la concepción del
vivir bien no depende de la voluntad de unos o de otros, como tampoco de la concesión
premiosa y automática de la naturaleza, sino de todos los factores existentes en el
planeta tierra, es por ello que, los seres humanos en su actividad transformadora sobre
la naturaleza actúan con responsabilidad y agradecimiento permanente hacia la
misma, porque ella es, en última instancia, la proveedora de productos alimenticios y
de energías vitales para la vida como el fuego, el aire y el agua, todas esas condiciones
hacen posible el vivir bien.
Con ese preámbulo, el referido pronunciamiento constitucional, estableció que: “…el
vivir bien, dentro de un estado capitalista solamente puede ser posible cuando el
Estado y sus instituciones, trabajen decididamente en el diseño de políticas públicas
orientadas a la plasmación real del vivir bien y su implementación se lleve acabo en
distintos ámbitos, uno de los cuales es la administración de justicia, donde se debe
plasmar este objetivo supremo de la sociedad plural que se pretende construir con el
Estado Plurinacional.
En ese marco de razonamiento, las relaciones laborales, se desarrollan dentro de los
paradigmas occidentales, donde por un lado está el empleador como el que tiene la
potestad de comprar la mano de obra y decidir el despedido del trabajador de su fuente
de trabajo, de ese modo se merma la realización y concreción real de este principio
rector y base de la sociedad plural que es la de alcanzar el vivir bien para todos; por
cuanto, se priva de lo indispensable para el sustento de la vida, no solamente del
trabajador individualmente considerado, sino también de su familia, por ello es que el
constituyente otorgó y rodeó de mayores garantías a los derechos laborales y sociales
para que la vida en su calidad de valor supremo no esté supeditada a la voluntad y
capricho de los empleadores públicos o privados. Desde ese punto de vista, es justo y
absolutamente necesario amparar a los trabajadores que se encuentren en situaciones
de despido injustificado”.
Conforme a ello y considerando el desarrollo jurisprudencial constitucional, sobre la
protección del derecho al trabajo, a través del cumplimiento de la conminatoria de
reincorporación laboral, emitida en área administrativa, es posible concluir que, la
efectiva materialización del derecho al trabajo, en observancia de los principios de
estabilidad y continuidad laboral; y, de protección, constituye el entendimiento que, en
observancia de la modificación introducida por el DS 0495, a su similar 28699, otorga
la posibilidad, al trabajador, de acudir a la jurisdicción constitucional, antes de la
activación de la vía jurisdiccional ordinaria y la culminación del procedimiento
administrativo, con el objeto de lograr la tutela de su derecho al trabajo, ante el
incumplimiento, de parte del empleador, de la conminatoria de reincorporación laboral
emitida por la Jefatura Departamental del Trabajo, Empleo y Previsión Social, en el
entendido de que el legislador, en mérito a la importancia del derecho fundamental
citado, cuyo respeto implica no sólo un bienestar individual del trabajador, sino del de
todo su entorno familiar, asumió que las acciones constitucionales -acción de amparo
constitucional para este tipo de problemáticas- constituyen el medio eficaz e inmediato
para materializar el cumplimiento de una conminatoria de reincorporación laboral.
Es así, que no es posible suponer que en la tarea de verificar una denuncia de
incumplimiento de la conminatoria, lesivo del derecho al trabajo, se conciba al
Tribunal Constitucional Plurinacional como una instancia de ejecución de decisiones
administrativas o como un órgano de policía, encargado de hacer cumplir las mismas,
sino como un garante del ejercicio del derecho fundamental en cuestión, asumiéndose
que en el marco del principio protector del trabajador, la instancia laboral
administrativa, actuó conforme al marco constitucional y legal previsto para viabilizar
el retiro o despido de un trabajador, encontrándose imposibilitada esta jurisdicción de
ingresar a analizar si la conminatoria efectuó una indebida o ilegal fundamentación a
tiempo de determinar la reincorporación, o si los datos, hechos y circunstancias que le
dieron lugar, ameritaban tal determinación, debido a que eso corresponde a la
jurisdicción ordinaria que contiene una etapa amplia de producción de prueba y
potestad de valorar la misma, posibilidad que está al alcance del empleador, en caso
de disentir con la decisión de la instancia de administración laboral, lo que de ningún
modo le posibilita incumplir la determinación de reincorporación; en contrario, este
Tribunal tiene atribuciones limitadas estrictamente a verificar el respeto de los
derechos fundamentales o garantías constitucionales; en consecuencia, corresponde
reconducir el razonamiento jurisprudencial desarrollado sobre esta problemática,
volviendo a sumir el previsto en la SCP 0177/2012 de 14 de mayo, con la finalidad de
otorgar una pronta e idónea protección del derecho al trabajo”.
III.3. Análisis del caso concreto
En el caso que se examina, la problemática radica en el incumplimiento por
parte de la Gerente General de SINEC de Santa Cruz, a la Conminatoria de
Reincorporación dispuesta mediante RA JDTSC/R.R. 056/17, emitida por la Jefatura
Departamental de Trabajo, Empleo y Previsión Social de Santa Cruz, dependiente del
Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social, mediante la cual, se dispuso que
dicha autoridad, a tercero día de su legal notificación, restituya en sus funciones a Rocío
Ribera Montaño de Flores, Carola Estenssoro Franco, Lourdes Solíz Justiniano y Susy
Lizondo Balón; incumplimiento en el que persiste hasta la realización de la audiencia de
la presente acción de amparo constitucional.
Con el objeto de resolver la problemática planteada por las accionantes, corresponde
aplicar la línea desarrollada en la SCP 0177/2012 de 14 de mayo, la que establece que
con el objetivo de resguardar al trabajador ante despidos intempestivos y sin causa legal
justificada, se creó un procedimiento administrativo sumarísimo otorgándole facultades
al Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social, para establecer si el retiro es
justificado o no, para luego proceder a una conminatoria de reincorporación y
finalmente recurrir a la jurisdicción constitucional, en caso de resistencia del empleador
a su observancia, medida adoptada con el fin de garantizar el cumplimiento inmediato
de un acto administrativo a través de la jurisdicción constitucional.
Del análisis de los antecedentes, se advierte que la demandada, no obstante de haber
tomado conocimiento de la conminatoria de reincorporación, no dio cumplimiento a la
misma; sino por el contrario, interpuso en primera instancia, recurso de revocatoria ante
la Jefatura Departamental de Trabajo, Empleo y Previsión Social de Santa Cruz, que
ratificó su decisión; y, posteriormente, recurso Jerárquico ante el Ministerio del Trabajo
Empleo y Previsión Social. Por lo que, las impetrantes de tutela haciendo uso de su
derecho, ante el incumplimiento de la conminatoria por parte de la Gerente General de
SINEC, interpusieron la presente acción de amparo constitucional, solicitando su
reincorporación a los cargos que ocupaban al momento de ser despedidas, por
considerar que se vulneraron sus derechos al trabajo, la estabilidad laboral, al salario
justo y a la seguridad social
Por mandato del art. [Link]. del DS 28699 de 1 de mayo de 2006, modificado por los
parágrafos IV y V del DS 0495 de 1 de mayo de 2010, la conminatoria, a partir de su
notificación se convierte en obligatoria en su cumplimiento, la misma que no obstante
de ser susceptible de impugnaciones posteriores en la vía administrativa o judicial, es de
ineludible e inmediato cumplimiento por la autoridad demandada.
Conforme a lo desarrollado en los Fundamentos Jurídicos III.1 de la presente Sentencia
Constitucional Plurinacional, se evidencia que las accionantes al haber optado por su
reincorporación y acudido a la Jefatura Departamental del Trabajo, donde se constató el
despido injustificado, dando lugar a que se expida conminatoria a la Gerente General de
SINEC, para su reincorporación inmediata, al mismo puesto que ocupaban al momento
de su despido, más el pago de salarios devengados y derechos sociales atinentes con
origen en la fecha de su desvinculación, la autoridad demandada rehusó dar
cumplimiento a la misma, resultando claro que la presente acción de defensa, se adecúa
al diseño de los derechos susceptibles de protección en la vía constitucional, por cuanto
la tutela en examen surge únicamente con la finalidad de que se provea el cumplimiento
de la citada conminatoria, en el ámbito de una protección de carácter provisional y
extraordinaria, pues como se expresó, se salvan los resultados de fondo del caso a la
culminación del procedimiento administrativo o judicial.
En ese sentido, de acuerdo al desarrollo de los fundamentos jurídicos expuestos
precedentemente, a partir de la concepción del nuevo Estado Social de Derecho, los
principios de favorabilidad y aplicando el estándar más alto desarrollado por la
jurisprudencia constitucional; se determina que la estabilidad laboral constituye un
derecho reconocido por la Constitución Política del Estado; por lo tanto, de aplicación
directa e inmediata conforme establece el art. 109.I de la Norma Suprema, lo que
implica que en el marco del derecho al trabajo que tiene toda persona, que asegura su
subsistencia y la de sus dependientes, el Estado debe adoptar una serie de políticas
estatales; así como, medidas de orden legislativo, administrativo y jurisdiccional,
destinadas a garantizar un trabajo estable, protegiendo a los trabajadores de un despido
arbitrario por parte del empleador sin que medien circunstancias atribuidas a su
conducta o desempeño laboral, conforme está contemplado en el art. [Link] de la Ley
Fundamental, cuando expresamente previene que el Estado protegerá la estabilidad
laboral, prohibiendo el despido injustificado y toda forma de acoso laboral; conforme se
expresa en el Fundamento Jurídico precedente.
Respecto a la subsidiariedad, se concluye que en el caso presente, la autoridad
demandada no puede alegar la improcedencia de la presente acción por estar pendiente
de resolución el recurso jerárquico presentado por su parte, en razón a que, si bien la
acción de amparo constitucional reviste un carácter subsidiario; empero, en el caso
concreto, en que se advierte un retiro intempestivo sin causa legal justificada, se
prescinde de este principio por cuanto, las normas constitucionales imponen la
protección del derecho al trabajo, porque en este caso, la afectación no sólo es de orden
personal o individual, sino también del entorno familiar de las trabajadoras, ahora
accionantes; puesto que, el trabajo está vinculado a la subsistencia y a la vida misma de
una persona.
Entonces, del análisis contextual, se advierte que, la autoridad demandada, al no haber
dado cumplimiento a la Conminatoria RA JDTSC/R.R. 056/17, emitida por la Jefatura
Departamental de Trabajo, Empleo y Previsión Social de Santa Cruz, pese a su legal
notificación, vulneró el mandato de protección contenido en el art. [Link] de la CPE,
derecho que en la nueva concepción de un Estado Social de Derecho merece el
inmediato cumplimiento.
Por lo expuesto, resulta evidente la inobservancia del carácter vinculante de la
conminatoria emitida por la Jefatura Departamental de Trabajo, Empleo y Previsión
Social de Santa Cruz, de parte de la demandada, en su condición de Gerente General de
SINEC, por cuanto se resistió a cumplir con la conminatoria de reincorporación laboral,
a pesar de tener pleno conocimiento de dicha decisión, cuyo cumplimiento, como se
dijo, no puede estar supeditado a la conclusión de la vía administrativa, ni a la
activación de la jurisdicción ordinaria a efectos de su validación.
En consecuencia, el Juez de garantías, al haber concedido la tutela impetrada, aunque
con razonamiento distinto, efectuó una adecuada compulsa de los datos del proceso.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Cuarta Especializada; en virtud de
la autoridad que le confiere la Constitución Política del Estado y el art. 12.7 de la Ley
del Tribunal Constitucional del Estado Plurinacional; en revisión,
resuelve: CONFIRMAR la Resolución 19 de 30 de octubre de 2017, cursante de fs.
440 vta. a 443 vta., pronunciada por el Juez Público de Familia Tercero del
departamento de Santa Cruz; y, en consecuencia, CONCEDER la tutela
solicitada, disponiendo la reincorporación inmediata de las accionantes a sus fuentes
laborales, en los términos establecidos en la Conminatoria de Reincorporación RA
JDTSC/R.R. 056/17 de 3 de agosto de 2017, emitida por la Jefatura Departamental del
Trabajo, Empleo y Previsión Social de Santa Cruz.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
René Yván Espada Navía Gonzalo Miguel Hurtado Zamorano
MAGISTRADO MAGISTRADO
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