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Expertos en redes sociales aconsejan que, a comentarios o contenidos ofensivos y dañinos, no se

debe contestar, compartirlos o simplemente no darle “Me gusta”. De esta forma, dichos
comentarios o contenidos irán saliendo de las redes sociales y ese ataque o insulto no
permanecerá en la nube como tendencia (Restrepo, 2014) Así mismo, ofrecen algunas
orientaciones para evitar el ciberbullying: no responda a las amenazas o ataques; por el contrario,
bloquee a los abusadores; nunca dé información personal o sobre su situación laboral, familiar o
planes futuros; no publique fotos comprometedoras suyas o de sus amigos o conocidos; acuda a
denunciar estos casos; guarde copia de los mensajes y agresiones y recurra al programa de
Gobierno Teprotejo.org, si es menor de edad (Medina, 2014)

la seguridad en este tipo de redes es primordial para que el ciberbullying, no se siga propagando,
por esta razón la revista WordPress nos muestra algunas recomendaciones básicas sobre
seguridad informática que los padres deben tener con sus hijos, explicarles las consecuencias que
conlleva que sean víctimas del ciberbullying (Emm, 2014)  Aliéntalos a que se comuniquen
contigo acerca de sus experiencias online, especialmente aquellas que los hacen sentir incómodos.
Proteger a los chicos y adolescentes del 24 ciberbullying es especialmente difícil cuando el abuso
se produce a través de sus dispositivos móviles, ya que los adolescentes suelen esconder
celosamente lo que reciben en sus Smartphone. Trata de manejar la problemática del
ciberbullying tal y como lo haces con los abusos ordinarios. Habla con tus hijos y aliéntalos a que
compartan sus problemas con adultos responsables. Asimismo, debes tener presente que
cualquier contacto o aplicación puede ser bloqueada a fin de prevenir este tipo de amenazas.
Según Emm D. (2014), se presentan una serie de normas para hacer un buen uso del internet 
Establece una lista de reglas de convivencia básicas, que te permita llegar a un acuerdo con tu hijo
sobre qué puede o no puede hacer en el mundo online.  Utiliza un software de control parental
para marcar un límite de lo permitido: cuánto tiempo puede tu hijo permanecer en Internet, qué
contenido está permitido y cuál no, qué actividades se pueden realizar en la web. Los filtros de
control parental pueden ser configurados por medio de distintos perfiles adaptables a la edad de
tus hijos.  Utiliza las herramientas de seguridad que te provee tu compañía de teléfono o
Internet. Por ejemplo, la mayoría de los Smartphone te permiten limitar las compras in-App. 
Protege tu computadora con una solución de seguridad integral  Ten muy presente los
Smartphone de tus hijos. Muchos de éstos pueden ser configurados con una herramienta de
control parental para limitar los contenidos a los que se puede acceder  Aprovecha los
conocimientos que brindan las principales compañías de seguridad

ha optado por realizar diversas actividades en donde incluye a sus estudiantes, y padres de familia
en charlas informativas, reuniones generales entre otras, para sensibilizar y advertir sobre los
riesgos que los estudiantes corren en las redes sociales, las consecuencias del ciberbullying en los
aspectos sociales, psicosociales y académicos, como también las formas de intimidación más
habituales que se presentan.

Basados en el planteamiento de Gallardo y Macedo (2018) El uso de las TIC es un elemento que se
vuelve indispensable en el proceso educativo de las nuevas generaciones, ya que estas permiten el
desarrollo de habilidades personales, laborales y comunicativas que servirán a futuro en la vida de
los estudiantes cuando se enfrenten al mundo laboral, y la convivencia con la sociedad. La
atracción que ha generado las nuevas tecnologías por su rapidez en la comunicación y desarrollo
de nuevas herramientas que facilitan la vida, ha sido increíble, no obstante el uso de estas conlleva
numerosos desafíos éticos, morales y culturales que es importante identificar y prevenir para no
resultar perjudicados por un mal uso de las TIC en las acciones que realizamos dia a dia. Los
recursos educativos digitales para la sensibilización de la comunidad educativa, permitirán mitigar
Y/o reducir en gran medida primero: el mal uso que los estudiantes de grado undécimo le dan
tanto a las redes sociales, como medios de comunicación instantánea en los que se encuentran los
mensajes de texto, vía chat entre muchos otros. La interacción de la aplicación junto con una
buena capacitación de sensibilización será una muy buena estrategia de educación, prevención y
sensibilización en la prevención del ciberacoso. Segundo: las capacitaciones que se realizan a los
docentes y padres de familia con el recurso digital (Cartilla) permitirán llevar de la mano de las
tecnologías a toda la comunidad educativa, y se podrán desarrollar procesos 61 interdisciplinarios
más efectivos, se tendrá una conceptualización más amplia de los conceptos que se relacionan con
el ciberacoso, como también recomendaciones muy útiles de la forma en la cual los padres y
docentes pueden aportar a la prevención de este fenómeno. El uso de las TIC depende en gran
medida con las intenciones que el individuo tenga en mente (Moreno, 2015), pues al ser
herramientas que utilizan gran parte de la población para un desarrollo positivo de su sociedad,
existen personas inescrupulosas cuyo propósito es atacar de manera negativa a un individuo o
grupo en particular, a través de malas prácticas en las redes sociales y/o medios de comunicación
como lo son dispositivos móviles. Cuando se utilizan estas herramientas tecnológicas para realizar
actos discriminatorios que afectan la reputación y el buen nombre de una persona, se considera
como un delito que en la actualidad se conoce como Ciberbullying, práctica que está muy presente
en los contextos educativos de los niños, niños y adolescentes del mundo. El papel que los
docentes del colegio Real de Colombia ejercen como mediadores de procesos interdisciplinarios
como el ciberbullying que son presenciados en sus estudiantes, se encuentra condicionada a la
capacidad que tiene el docente para enfrentar la situación y a las buenas practicas que promueve
la institución frente al uso de las nuevas tecnologías en sus aulas de clase (Serna, 2018), ya que
estos son el ejemplo a seguir por parte de los estudiantes, y son quienes promueven el uso
correcto de los medios de comunicación. No obstante son también los que perciben y logran
identificar los síntomas de un individuo víctima del ciberbullying, ante esto los docentes no deben
ser indiferentes ante la situación, y por el contrario tomar una posición neutra y eficaz para poder
mitigar de la mejor manera estos fenómenos presentados en sus aulas de clase. El análisis de
resultados de las encuestas realizadas a los estudiantes dan cuenta que el ciberbullying está
presente en su vida académica y relaciones personales, y permite identificar cuáles son las
afectaciones que se presentan en aspectos, físicos, psicológicos y cognitivos del individuo. A su vez
también se logra identificar cuáles son los contextos en los cuales se presentan mayores casos de
ciberbullying. Por lo tanto para identificar a una víctima, es importante tener en cuenta aspectos
como; el contexto en el cual se aplica la agresión, la frecuencia con la que se 62 repite, aspectos
físicos como cambios de comportamiento agresivo, cambios en sus emociones, su relación con su
entorno, y acciones inusuales presentadas en los medios de comunicación como redes sociales y
dispositivos móviles. Todo esto va de la mano con la confianza y relaciones interpersonales que
tenga la víctima para revelar sus afectaciones ante sus padres, docentes y/o autoridad que este en
la capacidad de asimilar y tomar acciones frente al caso. Los resultados obtenidos a partir de las
entrevistas aplicadas a docentes, directivos y padres de familia, permite identificar cuáles son los
síntomas que presenta una víctima de ciberacoso definidos por (Gonzalez, 2017), pero también se
logra resaltar que la institución colegio Real de Colombia, como primer mediador ante el caso,
desarrolla procesos interdisciplinarios adecuados para solucionar el problema. El conducto regular
que aplican los docentes y directivos tiene un nivel de efectividad bueno, lo que permite en
algunos casos que la agresión no llegues a mayores consecuencias, y en casos más complejos
escalarlos a profesionales capacidades en combatir este fenómeno. No obstante los resultados
obtenidos en los planes de prevención y promoción por parte de la institución, dan cuenta que
hace falta más trabajo en sensibilizar a la comunidad educativa sobre los riesgos y consecuencias
que generan la práctica del ciberbullying en los estudiantes, como también en resaltar los valores
éticos, orales y culturales, para humanizar a la comunidad frente a la presencia del fenómeno
como lo es el ciberacoso. La inclusión de las tecnologías de la información y la comunicación en las
aulas de clase, es relevante para que los estudiantes tengan una percepción más clara frente al
uso correcto de estas en sus contextos académicos, sociales y familiares, incluyendo así también a
los padres de familia, en capacitaciones por parte de la institución para que ellos estén
actualizados frente a las redes sociales de sus hijos, y puedan hacer un seguimiento, no de
persecución, si no de prevención y detención del ciberbullying a tiempo. No obstante se debe
tomar medidas ya sea desde la familia o escuela, para para promover el uso responsable de TIC en
los estudiantes, y que no se conviertan en ciberacosadores, por el contrario hacerles entender que
más allá de una pantalla virtual, existen personas las cuales se debe tratar con respeto, y que
nuestros pensamientos y opiniones no pueden ser el instrumento para atacar, agredir ofender y/o
discriminarlos públicamente. Por otro lado, no se trata de hacer ver negativamente las redes
sociales ni en general las tecnologías de la información y comunicación, es tratar de mostrar y
tener en cuenta que si se hace un uso 63 responsable de estas, pueden ser una gran herramienta
que permita optimizar nuestra vida de una manera positiva, y que construya una mejor sociedad
en la que podamos convivir de manera más pasiva, y no usando estos medios para promover la
desigualdad y la violencia.

Los niños y adolescentes que navegan en Internet sin ningún control pueden acceder a una serie
de informaciones y comunicaciones no convenientes o extremadamente peligrosas que hace
necesaria una mayor atención por parte de los adultos y de la sociedad en general. "Desconectar"
al niño no es la solución, pero la falta de asistencia en momentos en que Internet se ha convertido
en un paraíso sin ley, es tan irresponsable como abandonarlo en una calle desconocida durante
una noche oscura.

Según algunos investigadores, estar "colgados" al teléfono celular o Internet ya no es un hecho


aislado y si bien se desconoce cuántos de ellos terminarán convirtiéndose en casos patológicos,
sabemos que las consecuencias no distan mucho de la esclavitud de las drogas: fracaso escolar y
social, alteraciones de la conducta y encerramiento progresivo en sí mismo.

Cada vez sabemos más acerca del lugar que ocupa la biología del cerebro humano y su relación
con las conductas abusivas. Al jugar en línea o al chatear, se realizan actividades agradables que
hacen producir al organismo narcóticos endógenos, sustancias altamente adictivas como la
dopamina (relacionada con los circuitos de recompensa), la noradrenalina (relacionada con la
excitación) y la endorfinas (también conocidas como hormonas de la felicidad). El abuso de
Internet puede ser una manifestación secundaria a otra adicción principal (la adicción al sexo o al
juego) o a otros problemas psicopatológicos, tales como la depresión, la fobia social u otros
trastornos relacionados con el control de impulsos o las obsesiones (TOC).
Está claro que las drogas son un problema social en todo el mundo, pero si la lucha contra ellas
tiene poco éxito, es porque generalmente se excluye el abordaje de los factores existenciales de
las personas. Las conductas adictivas y las adicciones son para algunos un anestésico a la fatiga de
vivir, un intento por huir de la realidad.

Lo característico de la adicción a Internet es que ocupa una parte central de la vida del
adolescente, que utiliza las pantallas para escapar de la vida real y mejorar su estado de ánimo. La
comunicación "virtual" que establecen con sus iguales, en una etapa donde la vida se centra tanto
en las amistades como en la ruptura con éstos, merece ser atendido con más cuidado.

Al margen de la vulnerabilidad psicológica previa, el abuso de las redes sociales puede provocar
una pérdida de habilidades en el intercambio personal y desembocar en una especie
de incompetencia relacional. Este creciente analfabetismo lleva a la construcción de relaciones
sociales ficticias, con vínculos fingidos,4 que sin duda facilitan la aparición de distintas y complejas
formas de ciber conflictos y violencia.

Lo que ya pocos discuten, es que en el origen, tanto de las conductas de exceso como en las
adicciones, se encuentran familias que no asumen sus responsabilidades y abandonan el abrazo.
Desconectar al niño no es la solución, pero la falta de asistencia en momentos en que Internet se
ha convertido en un paraíso sin ley, equivale a abandonarlo en la calle durante una noche oscura.
4. Prevención del ciberbullying

La primera gran recomendación, es sumar acciones de prevención del ciberacoso escolar a un


programa escolar de intervención más amplio. También se recomienda adquirir información
cualitativa y cuantitativa sobre el ciberbullying y sumar ítems a una encuesta sobre acoso o
violencia9. Esto va a permitir configurar el problema con mayor precisión sobre la distribución y
concentración.

Como se sabe el mundo juvenil tiene no sólo acceso a las tecnologías, sino un gran manejo al
respecto. Pero, ¿qué pasa con nuestros educadores y padres de familia? Es muy probable que
manejen muchos menos recursos y conocimientos, por tanto, una estrategia básica es capacitar al
mundo adulto acerca del funcionamiento de este nuevo mundo y el espacio virtual.

Es importante que la comunidad defina y asuma este subtipo de violencia como algo propio y
responsable de la comunidad escolar. Los estudios que se están realizando en la región muestran
evidencia sobre la superposición de roles en la victimización, quedando así demostrado que
estamos hablando de los mismos estudiantes.

Si el paso anterior se asume dentro de la escuela, será necesario sumarlo a las normas de la
comunidad escolar. Es decir, que en nuestro colegio no se aceptan las situaciones de abuso,
maltrato y humillaciones, tanto en las aulas, como en cualquier otro espacio real o virtual donde
interactúen los estudiantes.

Al igual que en las estrategias de aula, el rol de los "observadores" es clave. En este sentido se
puede educar a los mismos estudiantes a denunciar los abusos virtuales y no incentivarlos. Por
ejemplo, sitios como Facebook permiten señalar imágenes o comentarios abusivos, lo que
ayudaría en promover un rol protector de estos espacios.

Sabemos que esta violencia indirecta requiere todavía de más estudios en la región, ya que es un
fenómeno nuevo al que las instituciones educativas están tratando de conocer y enfrentar. Lo
importante, es reconocer la importancia de la escuela como agente protector o de riesgo frente al
ciberacoso, y que sin el compromiso perseverante de las familias, cualquier acción que
emprendamos será ineficaz.

4.1. Aprender a gestionar la ciberconvivencia

Es evidente que las formas más eficaces de prevención de las futuras conductas violentas,
deberían iniciarse en la educación integral de la primera infancia, a través de una oportuna
alfabetización emocional-social, y la organización de la prevención en la familia y las instituciones
educativas.

Pero la convivencia social y escolar no es hoy prioridad de las políticas públicas en nuestra región y
por lo tanto, sólo aparece desdibujada en proyectos aislados, descontextualizados y en algún
curriculum diluido. Lo que sí debe ser claro para todos, es que ni los currículums, ni los actores ni
las instituciones podrán seguir siendo los mismos.

Es por esto, que existen elementos de la convivencia escolar que debemos priorizar (Ortega,
2012):
a. Las relaciones interpersonales de calidad, es decir, la convivencia que todos los integrantes de
cada comunidad educativa establecen entre sí, no sólo las relaciones entre los estudiantes
mientras se desarrollan los procesos formativos. Cada miembro aporta a la convivencia un
elemento sustancial que la configura como ecosistema social, en el cual es posible el aprendizaje
del alumnado y el desarrollo profesional de los agentes educativos.

b. El proceso educativo, que busca el éxito en el aprendizaje. La cultura escolar ha ido


evolucionando cada vez más hacia una concepción de la enseñanza como un proceso de
construcción en el que los docentes no sólo enseñan, sino que también educan y orientan; donde
enseñanza y convivencia no pueden ser considerados elementos independientes.

c. La gestión de la disciplina y la convivencia, con normas claras y en las que los alumnos
participen. La convivencia no es algo estático, sino que se va construyendo día a día, fruto de las
interacciones entre las personas de la comunidad educativa y, especialmente, en función de cómo
los adultos, principalmente los y las docentes, dan respuesta a la multitud de retos con los que se
enfrentan diariamente. Así, la forma en la que los profesores aborden los conflictos, la relevancia
que se otorgue al respeto de las normas comunes y compartidas, y la naturaleza de las
consecuencias de no cumplirlas, deben incluirse a la hora de analizar la convivencia (Ortega, Del
Rey, Córdoba y Romera, 2008). La formación de los educadores y su competencia para abordar la
convivencia escolar es uno de los asuntos en los que es muy conveniente invertir.

d. La prevención de la violencia. Prevención de toda forma de violencia directa e indirecta, es


decir: violencia offline y violencia online.

Los educadores (padres, docentes, profesionales de la comunicación, etc.), necesitan de una


renovada formación en competencias para gestionar la nueva convivencia de nuestros
ciberciudadanos que hoy están en las aulas. Pero, tanto la buena convivencia como la violencia
son multicausales y por este motivo insistimos en que la escuela no puede sola hacerse cargo de la
doble tarea preventivo-formativa. Sin embargo, si debería ser la iniciadora de un cambio cultural
en donde se aprenda a "estar bien con los demás". Respetar, compartir, comprender y ponerme a
disposición del otro, son aprendizajes prioritarios que se convierten en una urgencia para utilizar
con seguridad las TIC y ejercer una ciudadanía digital responsable.

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