Ensayo Dialogo Socrático
El diálogo socrático, atribuido al filósofo griego Sócrates, es un método de indagación y
debate que ha perdurado a lo largo de los siglos debido a su profunda influencia en la
filosofía y la educación. A través de una serie de preguntas y respuestas, Sócrates
buscaba llegar a la verdad y fomentar el pensamiento crítico. Este ensayo explora el
origen, la metodología y la relevancia contemporánea del diálogo socrático, mostrando
cómo esta técnica sigue siendo una herramienta invaluable para la reflexión y la
educación.
El dialogo socrático, es también conocido como mayéutica según Sócrates (470 a.C. –
399 a. C.), es un enfoque metodológico en el que se emplea el arte de hacer preguntas
para revelar la falta de coherencia lógica en las afirmaciones de los interlocutores que
participan en la conversación. El propósito del método socrático no es proporcionar
respuestas a las preguntas de otros, sino fomentar que la persona pueda explorar y
reflexionar en su propia mente, permitiéndole desarrollar su propio conocimiento por sí
misma (Benitez,2012). En esencia, el método socrático se basa en un dialogo entre
dos o más personas, en el cual una de ellas guía a la otra.
Sócrates (469-399 a.C.), una figura central en la filosofía clásica, es conocido
principalmente a través de los escritos de sus discípulos, Platón y Xenofonte. Sócrates
no dejó escritos propios, pero su enfoque innovador hacia la filosofía se refleja en las
obras de Platón, como la *Apología de Sócrates* y el *Menón*. Sócrates vivió en una
época en la que el pensamiento crítico y el cuestionamiento eran esenciales para la
vida pública y privada en Atenas.
El diálogo socrático se caracteriza por su método de interrogación, que se utiliza para
desafiar las creencias y suposiciones. Sócrates empleaba preguntas que llevaban a
sus interlocutores a examinar sus propias ideas y llegar a una comprensión más
profunda de los conceptos. Este enfoque no buscaba imponer respuestas, sino
fomentar una autoevaluación crítica.
El dialogo socrático es una técnica ampliamente utilizada y altamente efectiva para
fomentar el pensamiento crítico. Su persistencia a lo largo de los siglos como estrategia
de enseñanza se debe a su enfoque en no transmitir conocimiento elaborado, evitando
así convertir al estudiante en un mero receptor, como ocurre en la educación tradicional
(Gamarra,2005). En cambio, se enfoca en abrir la mente y convertir la enseñanza en
una actividad basada en el razonamiento. Esto permite que el receptor adquiera
habilidades de pensamiento que le permitan enfrentar situaciones y tomar decisiones
beneficiosas, sin descartar el aprendizaje basado en la memoria. El dialogo socrático
estimula el pensamiento crítico al desafiar las ideas preconcebidas, fomentar el análisis
lógico y promover la reflexión profunda. Al enfrentarse a preguntas que ponen en tela
de juicio sus propias creencias, los participantes se ven obligados a examinar y evaluar
críticamente sus propios pensamientos, lo que resulta en un desarrollo más sólido de
su capacidad de pensamiento crítico.
Sócrates comenzaba a menudo sus diálogos con preguntas que buscaban aclarar los
conceptos fundamentales y Preguntas Clarificadoras, Por ejemplo, en el *Menón*,
Sócrates pregunta: "¿Qué es la virtud?" para establecer una base sobre la cual
construir una discusión más profunda. Esta técnica ayuda a identificar y definir términos
clave y asegurar que todos los participantes tengan una comprensión común.
El origen del método socrático se remonta a la Antigua Grecia, gracias al filósofo
Sócrates (470 a. C. – 399 a. C.). Gracias a su discípulo Platón, se sabe que Sócrates
era un hombre modesto en cuanto a estilo de vida, de aspecto sencillo y enfoque por
las cuestiones filosóficas y morales, más que por la riqueza material. Este pensador es
conocido por los diálogos que entablaba con diferentes personas; en ellos intentaba
definir ideas generales complejas. Sócrates pasaba gran parte de su tiempo en la plaza
pública de Atenas, donde se involucra en debates y discusiones filosóficas con sus
seguidores y cualquier persona dispuesta a participar. Poseía discípulos dedicados que
admiraban su enfoque filosófico y su capacidad para hacer preguntas incisivas. Su
método de enseñanza se basaba en el dialogo y la ironía. Sus enseñanzas y métodos
de razonamiento critico sentaron las bases para la filosofía posterior. Posterior a su
muerte, Platón que fue uno de los discípulos más destacados de Sócrates, inmortalizo
el dialogo socrático a través de sus escritos filosóficos. Platón escribió una serie de
diálogos que presentaban a Sócrates como el personaje principal y protagonista de las
conversaciones. En los diálogos, Sócrates se presentaba como un personaje humilde y
cuestionador, siempre buscando la verdad y estimulando el pensamiento crítico en sus
interlocutores, a través de la ironía y las preguntas incisivas. Sócrates llevaba a sus
interlocutores a examinar sus propias creencias y a llegar a conclusiones lógicas a
través de sus propios escritos, Platón inmortalizo el dialogo socrático, permitiendo que
su legado y su influencia perduraran a lo largo de la historia de la filosofía (H.
Kahan,2000).
A medida que el diálogo avanza, Sócrates plantea preguntas que desafían las
creencias y suposiciones de sus interlocutores. En la *Apología de Sócrates*, Sócrates
cuestiona las afirmaciones de los acusadores y explora la naturaleza de la sabiduría y
la justicia. Este enfoque no solo cuestiona la validez de las creencias existentes, sino
que también impulsa a los participantes a considerar nuevas perspectivas y revisar sus
ideas.
El objetivo final del diálogo socrático no es llegar a respuestas definitivas, sino provocar
reflexión y autoexamen. Sócrates a menudo concluía sus diálogos con más preguntas
que respuestas, incentivando a sus interlocutores a continuar la búsqueda de
conocimiento. Este método de reflexión abierta ayuda a desarrollar una comprensión
más matizada de los temas discutidos.
Dentro del Impacto y Aplicaciones el diálogo socrático ha tenido un impacto duradero
en la filosofía. La técnica de cuestionamiento sistemático y la búsqueda de la verdad
influyeron en el desarrollo de la lógica y la epistemología. Filósofos posteriores, como
Platón y Aristóteles, adaptaron y ampliaron el método socrático en sus propias teorías
filosóficas.
En el ámbito educativo, el diálogo socrático se utiliza como una herramienta para
fomentar el pensamiento crítico y la participación activa. Los métodos de enseñanza
basados en el diálogo socrático permiten a los estudiantes explorar ideas, desarrollar
habilidades de argumentación y aprender a pensar de manera autónoma. Los enfoques
educativos modernos, como el aprendizaje basado en la indagación, siguen el espíritu
del diálogo socrático.
Sócrates inicia sus conversaciones con sus interlocutores planteando preguntas en
lugar de presentar teoremas para iniciar un debate. Según Sócrates, las ideas deben
ser generadas a través de un proceso activo y mediante preguntas que iluminan las
ideas, en lugar de imponer ideas, estas se desarrollan lógicamente dentro de la
conciencia de cada individuo, en este caso, el sujeto interrogado (Mariátegui, 2015).
Sócrates comienza con hechos particulares, cuestiona y obtiene respuestas para
formar
ideas y deducciones en un orden general. Induce al interlocutor a desarrollar su propio
punto de vista e ideas, y si estas son correctas, las refuerza con nuevas explicaciones,
mientras que, si son incorrectas, muestra su absurdo.
En el campo de la educación, se emplea el método socrático mediante un dialogo entre
el profesor y los estudiantes, creando una conversación pedagógica. La premisa
fundamental del dialogo socrático es que el profesor no proporciona el conocimiento de
forma directa, sino que es el estudiante quien lo descubre por sí mismo. Sin embargo,
el estudiante también requiere de la orientación del profesor, quien lo guía en la
búsqueda del conocimiento.
El diálogo socrático también tiene aplicaciones prácticas en la vida cotidiana. En la
resolución de conflictos y la toma de decisiones, el método socrático ayuda a clarificar
problemas, explorar diversas perspectivas y llegar a soluciones informadas. Su enfoque
en la reflexión y el cuestionamiento fomenta una comunicación más efectiva y una toma
de decisiones más consciente.
En la psicoterapia de la Logoterapia Viktor E. Frankl (1901 – 1997) hablo de un dialogo
en un sentido socrático, Frankl (2002), como parte fundamental de su método
psicoterapéutico: la Logoterapia. Esta es, a grandes rasgos, una propuesta
psicoterapéutica que se centra en que la persona se haga consciente de su propia
libertad de decisión, respondiendo por sí misma ante su vida y asumiendo la angustia
que la libertad misma conlleva. Tal responsabilidad se relaciona al hallazgo y vivencia
de valores, a estar abierto al mundo (Scheler, 1957), de forma autentica, encontrando
sentido a la vida. Concretamente en logoterapia, el dialogo socrático es un estilo de
encuentro psicoterapéutico que puede darse entre dos o más personas y que busca
por medio de preguntas, señalamientos, descripciones y el elemento más importante, la
relación misma, ayudar al consultante a tomar conciencia de su libre voluntad (Frankl,
2007), invitándolo a dar respuesta por sí mismo ante lo que la vida le plantee.
El dialogo socrático, como su nombre lo indica, está inspirado en los encuentros que
Sócrates sostenía con sus conciudadanos de Grecia, buscando confrontarlos con sus
supuestas “verdades” con el fin de demostrar su ignorancia (Martínez, 2012). Si bien
Sócrates no es conocido por ser psicoterapeuta, su intención y método sirven a la
logoterapia en el sentido de que una vez que se hace consciente la libre voluntad, la
persona pueda actualizar sus posibilidades de ser responsable, expandiéndose por
medio de la decisión, hacia una existencia más autentica y más plena de sentido. En
palabras de Fabry (Fabry, 2009. P. 25): “el dialogo socrático es el instrumento que el
facilitador emplea con más frecuencia en la búsqueda de sentido. Este dialogo nos
pone en encuentro con nuestro núcleo saludable, el espíritu, a fin que podamos hacer
uso de sus recursos”.
Es importante aclarar que este método socrático se aplica también en otras áreas como
la pedagogía, con formas y propósitos diferentes al que hacemos énfasis en este
ensayo. El dialogo socrático reúne una serie de aspectos metodológicos y actitudinales
que constituyen la base vincular del proceso logo terapéutico. Podemos entonces
hablar de: Actitud socrática, Preguntas socráticas, Señalamientos socráticos
Dentro de las actitudes socráticas se contiene la clave para un adecuado encuadre
logo terapéutico, ya que implica la puesta en forma de una actitud personal frente a sí
mismo y al consultante, donde predominan la autenticidad y la disposición amorosa de
entrega al otro. El amor es entonces el sustento del como preguntar y de cómo señalar
algo al otro, en sí, de todo el vínculo terapéutico. Incluso cuando la pregunta resulta
confrontadora, o el señalamiento irónico o frustrante, si el amor está presente, serán
escuchados con los oídos del espíritu para movilizar la autoconciencia y la
responsabilidad del consultante. La relación terapéutica se sustenta en el Yo– Tu
(Buber, 1994), en el encuentro sin prejuicios ni interpretaciones acerca de la otra
persona.
Según Martínez (Martínez, 2012. P. 76) la importancia de la relación terapéutica radica
en que:
• Brinda una base segura para disparar nuevas captaciones de la realidad, es
decir, cambios profundos de actitud con menos miedo.
• Facilita el cambio por el sentido que atrae y no por la presión del terapeuta
• Facilita la manifestación de los recursos personales a partir de la relación, permitiendo
que los supuestos riesgos que mantienen a la persona cerrada a la experiencia sean
disuadidos.
• Moviliza la expresión del autodistanciamiento a través de las circunstancias
que plantea la relación.
• Ayudan a expresar la autotrascendencia, fomentando así la capacidad de
abrirse íntimamente, dejarse ver y ver a los demás.
• Permite validar la experiencia del consultante aceptando que lo que el consultante
expresa es su verdad y por tanto respetable.
• Permite generar vínculos de compromiso que favorezcan el proceso de Cambio.
El diálogo socrático, con su enfoque en el cuestionamiento y la reflexión, sigue siendo
una herramienta valiosa en la filosofía, la educación y la vida cotidiana. A través de la
historia, el método socrático ha demostrado ser un medio eficaz para fomentar el
pensamiento crítico y el autoexamen. En un mundo contemporáneo lleno de
información y opiniones diversas, el diálogo socrático proporciona un marco para
explorar ideas y llegar a una comprensión más profunda de los problemas complejos.
En conclusión, el diálogo socrático se presenta como una herramienta fundamental
tanto en la educación como en la terapia humanista, destacándose por su capacidad
para fomentar el pensamiento crítico y la autoexploración. Al desafiar las ideas
preconcebidas y evitar la transmisión pasiva de conocimientos, este método permite a
los individuos desarrollar habilidades esenciales para la toma de decisiones y la
comprensión profunda de sus problemas. En el ámbito terapéutico, el diálogo socrático
no solo facilita una mayor comprensión de la problemática personal, sino que también
promueve la curiosidad, la autenticidad y la responsabilidad personal. Su aplicación
requiere una formación adecuada y un profundo respeto por la unicidad y dignidad de
cada individuo, ofreciendo así una aproximación rehumanizante que enriquece la
relación terapéutica y la vida del consultante, orientándolos hacia una existencia plena
y significativa.
Además, en un mundo cada vez más complejo y lleno de información, el diálogo
socrático se erige como una herramienta vital para navegar los desafíos
contemporáneos. Su enfoque en el cuestionamiento y la reflexión crítica no solo es
aplicable en contextos educativos y terapéuticos, sino que también puede integrarse en
la vida diaria para mejorar la comunicación, resolver conflictos y fomentar una cultura
de entendimiento y respeto mutuo. Al adoptar los principios del diálogo socrático, las
personas pueden convertirse en pensadores más reflexivos y en individuos más
empáticos y conscientes, contribuyendo así a una sociedad más justa y equitativa. En
definitiva, el diálogo socrático no solo nos ayuda a entender el mundo que nos rodea,
sino que también nos impulsa a ser la mejor versión de nosotros mismos, viviendo una
vida llena de propósito y significado.
Bibliografía
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.Salomon.pdf