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Habla de la nivelación que debe llevar un topógrafo para llevar acabo su trabajo

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RESUMEN

Una promesa en peligro

Nombre__________________________________________________________________

Grupo___________________ Programa Educativo (carrera)_________________________

● Lee 2 veces todo el texto.


● Identifica las palabras relevantes y las desconocidas para ti, debes
investigarlas y escribirlas en orden alfabético (glosario).
● Subraya las ideas principales.
● En el primer recuadro de cada párrafo, aparece el texto, en el segundo
recuadro escribe las ideas principales identificadas (después de subrayarlas).
● En el apartado correspondiente al resumen une con conectores las ideas
principales identificadas en cada párrafo. No cambies palabras a menos que
la redacción por el uso correcto de conectores lo requiera.
● Esta actividad se puede hacer en el cuaderno (escribe las ideas principales,
después todo el resumen unido por conectores y por último el glosario y
referencia utilizada).

No dejar a nadie atrás. Este principio definitorio de la Agenda 2030 para el


Desarrollo Sostenible es la promesa común de todos los países de trabajar juntos para
hacer efectivos los derechos y el bienestar de todos en un planeta sano y próspero. No
obstante, a mitad de camino hacia 2030 esta promesa está en peligro. Los Objetivos
de Desarrollo Sostenible están desapareciendo en el espejo retrovisor, al igual que la
esperanza y los derechos de las generaciones actuales y futuras. Necesitamos un
cambio radical —en cuanto al compromiso, la solidaridad, la financiación y la acción—
para posibilitar que el mundo vaya por mejor camino, y lo necesitamos ya.
Podemos mejorar, y en momentos de graves dificultades la humanidad
siempre ha salido airosa. Este es otro de esos momentos. La Cumbre sobre los
Objetivos de Desarrollo Sostenible, que se celebrará en septiembre de 2023, debe ser
un verdadero punto de inflexión. Debe movilizar el compromiso y los avances políticos
que nuestro mundo tanto necesita. Debe corregir las injusticias históricas en que se
sustenta el sistema financiero internacional para que los países y las personas más
vulnerables tengan la oportunidad de conseguir un futuro mejor. Debe poner en
marcha un plan de rescate para las personas y el planeta.

A. Cumplir los compromisos adquiridos: ¿cuál es la situación a medio camino


hacia 2030?
Los primeros esfuerzos realizados tras la aprobación de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible produjeron algunas tendencias favorables: las tasas de pobreza
extrema y de mortalidad de menores de 5 años siguieron reduciéndose; se avanzó en
la lucha contra enfermedades como el VIH y la hepatitis; se lograron resultados
positivos en cuanto a algunas metas relativas a la igualdad de género; el acceso a la
electricidad en los países más pobres fue en aumento, al igual que el porcentaje que
representan las renovables en la canasta de energía; a nivel mundial, el desempleo
disminuyó hasta un nivel que no se registraba desde antes de la crisis financiera de
2008; y la proporción de las aguas bajo jurisdicción nacional incluidas en áreas
marinas protegidas se multiplicó por más de dos en cinco años. No obstante, ahora es
evidente que estos avances eran en gran parte frágiles y en su mayoría demasiado
lentos. En los últimos tres años, la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID
19), la guerra en Ucrania y los desastres relacionados con el clima han hecho flaquear
aún más tales avances, que ya eran precarios de por sí.
Es hora de hacer sonar la alarma. En medio de nuestro camino hacia 2030, los
Objetivos de Desarrollo Sostenible están experimentando graves problemas. La
evaluación de alrededor de 140 metas sobre las que se dispone de datos de
tendencias indica que aproximadamente la mitad de estas metas están moderada o
gravemente desencaminadas; y más del 30 % no han avanzado o han involucionado
hasta situarse por debajo de la base de referencia de 2015.
Si prosiguen las tendencias actuales, en 2030 seguirán viviendo en la pobreza
extrema 575 millones de personas y apenas un tercio de los países habrán cumplido la
meta de reducir a la mitad el nivel nacional de pobreza. No había tanta hambre en el
mundo desde 2005, lo cual es alarmante, y los precios de los alimentos son elevados
en más países que en el período 2015-2019. Si las cosas siguen así, se tardará 286
años en cerrar las brechas de género que existen respecto de la protección jurídica y
en eliminar las leyes discriminatorias. En el ámbito de la educación, las repercusiones
de años de inversiones insuficientes y pérdidas de aprendizaje son tales que en 2030
habrá unos 84 millones de niños sin escolarizar y 300 millones de niños o jóvenes
abandonarán la escuela sin saber leer ni escribir.
No hay mejor ejemplo de la cortedad de miras de los sistemas económicos y
políticos vigentes que la intensificación de la guerra contra la naturaleza. Se está
cerrando el pequeño atisbo de oportunidad que tenemos para limitar el aumento de la
temperatura global a 1,5 °C, evitar los peores efectos de la crisis climática y lograr
justicia climática para las personas, las comunidades y los países que están en primera
línea frente al cambio climático. La concentración de dióxido de carbono sigue
aumentando y se sitúa en un nivel nunca visto en los últimos 2 millones de años. Si
seguimos avanzando al ritmo actual, en 2030 las fuentes de energía renovables
continuarán generando apenas una pequeña parte de nuestra energía, unos 660
millones de personas seguirán careciendo de electricidad y cerca de 2.000 millones de
personas seguirán dependiendo de combustibles y tecnologías contaminantes para
cocinar. Nuestra vida y nuestra salud dependen en gran medida de la naturaleza, pero
podría llevarnos otros 25 años frenar la deforestación, y a ello se suma que en el
mundo hay un sinfín de especies en peligro de extinción.
La falta de progresos para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible es
universal, pero es evidente que los países en desarrollo y las personas más pobres y
vulnerables del mundo son los que sufren las peores consecuencias de nuestro
fracaso colectivo, lo cual es consecuencia directa de injusticias mundiales que llevan
vigentes cientos de años. Los efectos combinados del clima, la COVID-19 y las
injusticias económicas están dejando a muchos países en desarrollo menos opciones y
menos recursos todavía para hacer realidad los Objetivos.
B. Abrir camino hacia un futuro mejor para todos
No podemos seguir actuando de la misma manera y esperar un resultado
diferente; tampoco podemos seguir adelante con un sistema financiero en quiebra
moral y esperar que los países en desarrollo cumplan unas metas que los países
desarrollados alcanzaron con muchas menos limitaciones. En la Agenda 2030 se
indica que la generación actual puede ser la primera que consiga poner fin a la
pobreza, y también la última que todavía tenga posibilidades de salvar el planeta. Este
noble objetivo todavía se puede alcanzar, pero para lograrlo es necesario un esfuerzo
sin precedentes de todos los Gobiernos, un renovado espíritu de propósito común por
parte de la comunidad internacional al completo y una alianza mundial en pro de los
Objetivos de Desarrollo Sostenible entre las empresas, la sociedad civil, la ciencia, la
juventud y las autoridades locales, entre otros. Es necesario asimismo que nos
reunamos en septiembre para poner en marcha un plan de rescate para las personas y
el planeta.
Tomando como base los datos recogidos en el Informe mundial sobre el
desarrollo sostenible y las lecciones aprendidas desde 2015, en el presente informe se
señalan a la atención de los Estados miembros una serie de medidas urgentes
englobadas en cinco esferas prioritarias.

Cinco esferas prioritarias de medidas urgentes


Los Jefes y las Jefas de Estado y de Gobierno deben comprometerse a tomar medidas
aceleradas, sostenidas y transformadoras en los próximos siete años, tanto a nivel
nacional como internacional, para cumplir la promesa de los Objetivos de Desarrollo
Sostenible.
Los Gobiernos deben promover políticas y medidas concretas, integradas y específicas
para erradicar la pobreza, reducir la desigualdad y poner fin a la guerra contra la
naturaleza, haciendo hincapié en la promoción de los derechos de las mujeres y las
niñas, y el empoderamiento de los más vulnerables.
Los Gobiernos deben fortalecer la capacidad, la rendición de cuentas y las
instituciones públicas en los ámbitos nacional y subnacional para acelerar el avance
hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La comunidad internacional debe volver a comprometerse en la Cumbre sobre los SDG
a cumplir con la Agenda de Acción de Addis Abeba y movilizar los recursos y las
inversiones necesarios para que los países en desarrollo, y en particular los países en
situaciones especiales y los que experimentan una vulnerabilidad aguda, alcancen los
Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Los Estados miembros deben facilitar que se siga fortaleciendo el sistema de las
Naciones Unidas para el desarrollo e incrementar la capacidad del sistema multilateral
para afrontar los problemas que surjan y solventar las lagunas y deficiencias de la
arquitectura internacional relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que
han quedado patentes desde 2015.

En primer lugar, los Jefes y las Jefas de Estado y de Gobierno deben


comprometerse a tomar medidas aceleradas, sostenidas y transformadoras en los
próximos siete años, tanto a nivel nacional como internacional, para cumplir la promesa
de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Para ello es necesario fortalecer la cohesión social con miras a garantizar la
dignidad, oportunidades y derechos para todos al tiempo que se reorientan las
economías mediante transiciones ecológicas y digitales hacia trayectorias resilientes
compatibles con el objetivo del Acuerdo de París de limitar el aumento de la
temperatura mundial a 1,5 °C. Es necesario además suscribir un compromiso histórico
para reformar íntegramente el sistema financiero y económico internacional a fin de
que responda a los problemas contemporáneos, y no a los de la década de 1940.
Además, invita a lograr una colaboración sin precedentes entre los miembros
del Grupo de los 20 y a ofrecer apoyo para todos los países en desarrollo a fin de
promover los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la acción climática. En la Cumbre
sobre los ODS, los Estados miembros deben aprobar una declaración política
ambiciosa y con perspectiva de futuro y presentar compromisos mundiales y
nacionales para la transformación relacionada con los Objetivos.

En segundo lugar, los Gobiernos deben promover políticas y medidas


concretas, integradas y específicas para erradicar la pobreza, reducir la desigualdad y
poner fin a la guerra contra la naturaleza, haciendo hincapié en la promoción de los
derechos de las mujeres y las niñas y el empoderamiento de los más vulnerables.
Esto requiere lo siguiente: dotar de significado al compromiso de no dejar a
nadie atrás ampliando el piso de protección social y el acceso a servicios esenciales;
crear oportunidades laborales en las economías del cuidado, digital y verde; afrontar
urgentemente la profunda crisis educativa actual; reforzar los esfuerzos de promoción
de la igualdad de género, recurriendo a las tecnologías digitales para cerrar las
brechas; apoyar la inclusión de las personas desplazadas por las crisis; y afrontar la
exclusión de los grupos marginados, como las personas con discapacidad.
Los dirigentes deben adherirse a la agenda de aceleración de la acción
climática para impulsar una revolución de las energías renovables justa y lograr justicia
climática para quienes están en primera línea frente a la crisis climática. Deben
asimismo cumplir con el Marco Mundial KunmingMontreal de la Diversidad Biológica,
trabajar para seguir reduciendo el riesgo de desastres y construir sistemas
alimentarios, hídricos y de saneamiento integrados y sostenibles al tiempo que
hacemos efectivo el derecho a un medio ambiente sano para todas las personas.

En tercer lugar, los Gobiernos deben fortalecer la capacidad, la rendición de


cuentas y las instituciones públicas en los ámbitos nacional y subnacional para
acelerar el avance hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible debe pasar a ser uno de los
ejes de la planificación nacional, los mecanismos de supervisión y los presupuestos
nacionales. Se requiere una inversión importante para reforzar la capacidad del sector
público y crear una infraestructura digital adecuada. Se ha de empoderar y apoyar a
los gobiernos locales y subnacionales para acercar la implementación de los Objetivos
al nivel de base. Es necesario contar con un marco regulatorio eficaz a fin de adecuar
los modelos de gobernanza del sector privado a los objetivos de desarrollo sostenible.
También es necesario hacer un nuevo esfuerzo para cosechar el dividendo de los
datos, así como intensificar el monitoreo, el seguimiento y el examen de los Objetivos,
entre otras cosas reforzando el espacio cívico y la implicación de la ciudadanía en la
adopción de políticas y la toma de decisiones.

En cuarto lugar, para garantizar que los países en desarrollo puedan avanzar
en estas esferas, la comunidad internacional debe volver a comprometerse en la
Cumbre sobre los SDG a cumplir con la Agenda de Acción de Addis Abeba y movilizar
los recursos y las inversiones necesarios para que los países en desarrollo, y en
particular los países en situaciones especiales y los que experimentan una
vulnerabilidad aguda, alcancen los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Los Estados miembros deben hacer suyo y efectivo un plan de estímulo para
los Objetivos de Desarrollo Sostenible por valor de 500.000 millones de dólares al año
de aquí a 2030. Para ello es indispensable tomar medidas de inmediato a fin de: a)
hacer frente al elevado costo de la deuda y al aumento del riesgo de
sobreendeudamiento, entre otras cosas convirtiendo los préstamos a corto plazo y con
un tipo de interés elevado en préstamos a largo plazo (a más de 30 años) y con un tipo
de interés más bajo; b) ampliar de forma masiva la financiación asequible a largo plazo
para el desarrollo, especialmente por conducto de los bancos multilaterales de
desarrollo, reconduciendo los derechos especiales de giro y ajustando todos los flujos
financieros a los Objetivos; y c) ampliar la financiación para imprevistos de manera que
puedan acceder a ella todos los países que la necesiten.
Los Estados miembros deben reconocer y atender la necesidad de reformar en
profundidad la arquitectura financiera internacional en el marco de un nuevo momento
Bretton Woods de modo que se incrementen la voz y la participación de los países en
desarrollo en la gobernanza de las instituciones financieras internacionales. Esto es
fundamental para que la arquitectura financiera beneficie a todos los países en
desarrollo y les permita acceder urgentemente a subvenciones y financiación en
condiciones favorables a largo plazo en su proceso de transición a una economía
inclusiva, resiliente al clima y basada en energías renovables. Es necesario aprender
de los esfuerzos realizados recientemente para movilizar financiación privada, y entre
otras cosas modificar el apetito de riesgo y los criterios utilizados por las agencias de
calificación crediticia y ajustar las políticas y los instrumentos.

Los Estados miembros deben facilitar que se siga fortaleciendo el sistema de


las Naciones Unidas para el desarrollo e incrementar la capacidad del sistema
multilateral para afrontar los problemas que surjan y solventar las lagunas y
deficiencias de la arquitectura internacional relacionadas con los Objetivos de
Desarrollo Sostenible que han quedado patentes desde 2015.
El sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo continúa siendo crucial
para ayudar a los países a hacer realidad sus ambiciones nacionales relacionadas con
los Objetivos. La oferta del sistema ha evolucionado considerablemente desde 2015
gracias a las reformas más ambiciosas de las últimas décadas. El sistema de la ONU
continuará trabajando para fortalecer su oferta. Los Estados miembros deben continuar
apoyando la contribución de los Coordinadores Residentes y los equipos de las
Naciones Unidas en los países, en particular cumpliendo el pacto de financiación,
garantizando que el sistema de coordinadores residentes esté financiado íntegramente
y aportando más capital al Fondo Conjunto para los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Muchas de las propuestas que figuran en Nuestra Agenda Común ya están
favoreciendo la aceleración del avance hacia los Objetivos. Los Estados miembros
deben, por medio de la próxima Cumbre del Futuro, ampliar los compromisos y la
orientación dimanantes de la Cumbre sobre los ODS para avanzar en otros ámbitos de
particular importancia para los Objetivos, tales como la reforma de la arquitectura
internacional, el desarrollo de parámetros distintos del producto interno bruto (PIB), el
fortalecimiento de la cooperación digital, el impulso de la participación de la juventud
en la toma de decisiones, la transformación de la educación, la creación de una
plataforma de emergencia y la promoción de una nueva agenda de paz. Es necesario
asimismo redoblar los esfuerzos para ampliar las capacidades de los países en
desarrollo en el ámbito del comercio y la tecnología, ajustar las normas comerciales
mundiales a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y establecer unos mecanismos de
transferencia de tecnología más eficientes y eficaces.
La historia nos demuestra que incluso los momentos más duros pueden
superarse gracias a la determinación, la solidaridad, el liderazgo y la resiliencia del ser
humano. A la destrucción causada por la Segunda Guerra Mundial le siguieron nuevas
formas de solidaridad y cooperación mediante las Naciones Unidas y el Plan Marshall.
En ese período también se produjeron avances en los sistemas de posicionamiento
global, los viajes aéreos modernos y la comunicación por satélite, y se aceleró la
descolonización. En la década de 1960, al prevenir el hambre y la inanición
generalizadas se impulsaron las inversiones en agricultura y la revolución verde. Entre
otros ejemplos más recientes cabe destacar la respuesta mundial ante el VIH/sida y,
en parte, la intensificación de la acción y la solidaridad para salvar vidas y medios de
subsistencia durante la pandemia de COVID-19.
Estos resultados, en absoluto inevitables, fueron consecuencia de una
combinación única de propósito, solidaridad, ingenio y tecnología. El peligroso
momento en el que nos encontramos exige una respuesta similar para que podamos
cumplir la promesa que contrajimos en 2015.

Glosario de palabras desconocidas (colócalas en orden alfabético):


Dotar
Flaquear
Resilientes

Fuente de consulta:
Naciones Unidas. (2023). Los Objetivos de Desarrollo Sostenible: Informe 2023 –
Edición especial. División de Estadística de las Naciones Unidas. Recuperado de
[Link]
2023_Spanish.pdf
RESUMEN
Una promesa en peligro
Scarleth Monteon

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible están desapareciendo del enfoque global, por lo
que se necesita un cambio radical en compromiso, solidaridad, financiación y
acción para que el mundo vaya por un mejor camino. En consecuencia, los primeros
esfuerzos tras su aprobación lograron reducir la pobreza extrema, disminuir la mortalidad
infantil y avanzar en salud e igualdad de género.

Sin embargo, los avances fueron frágiles y lentos. En medio del camino hacia 2030, la
evaluación indica que la mitad de las metas están estancadas o han retrocedido. De seguir así,
millones seguirán en pobreza extrema, pocos países cumplirán metas de reducción de
pobreza, y millones de niños estarán fuera de la escuela o sin saber leer ni escribir.

Por otro lado,se está cerrando la oportunidad de limitar el aumento de temperatura a 1.5 °C y
evitar los efectos de la crisis climática, lo cual pone en peligro a muchas especies. Por ello,
para avanzar, la comunidad internacional debe comprometerse a movilizar recursos para los
países en desarrollo y vulnerables.

Asimismo, los Estados miembros deben crear un plan de estímulo anual de 500 mil millones
de dólares, tomando medidas para aliviar la deuda, facilitar el financiamiento accesible y
atender a los países que lo necesiten. Finalmente, deben fortalecer el sistema de Naciones
Unidas para lograr las metas de desarrollo y ayudar a los países a cumplir sus ambiciones.
Considero que es fundamental fortalecer la cohesión social, a la vez que se impulsan
transiciones ecológicas y digitales que permitan trayectorias sostenibles y resilientes, en línea
con el Acuerdo de París para limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 °C.

Además, se debe asumir un compromiso histórico para reformar profundamente el sistema


financiero y económico internacional, ya que actualmente no responde a los retos del
presente, sino a los desafíos del pasado, como los de los años cuarenta.

Por otro lado, creo que es urgente establecer una colaboración sin precedentes entre los
países del G20 para apoyar a las naciones en desarrollo y promover tanto los Objetivos de
Desarrollo Sostenible (ODS) como la acción climática. En este sentido, se espera que los
Estados aprueben una declaración política ambiciosa, con una visión de futuro y
compromisos concretos.

, los gobiernos deben implementar políticas específicas para reducir la pobreza, proteger el
medio ambiente y garantizar los derechos de mujeres, niñas y grupos vulnerables. Es decir,
se necesitan acciones integrales que enfrenten la desigualdad, frenen la “guerra contra la
naturaleza” y construyan economías sostenibles.

Asimismo, se debe dar contenido real al compromiso de no dejar a nadie atrás. Esto incluye
ampliar la protección social, garantizar servicios esenciales y generar empleos en sectores
clave como el cuidado, la digitalización y la economía verde. También, es indispensable
abordar la crisis educativa, fomentar la igualdad de género a través de la tecnología y atender
a personas desplazadas o con discapacidad.

De igual forma, se deben acelerar las acciones climáticas, aumentar el uso de energías
renovables y enfrentar la crisis ambiental con medidas basadas en el Marco Mundial de la
Diversidad Biológica. Además, se necesita avanzar hacia sistemas sostenibles de
alimentación, agua y energía que aseguren el derecho a un entorno saludable.

los gobiernos deben fortalecer sus capacidades institucionales y dar prioridad a los ODS
dentro de su planificación, presupuestos y mecanismos de supervisión. Para ello, es clave
invertir en el sector público y el desarrollo de infraestructura digital, así como empoderar a
los gobiernos locales para acercar la implementación a las comunidades.

Por otro lado, considero urgente aprovechar mejor el valor de los datos, intensificar el
monitoreo de los ODS y fortalecer la participación ciudadana y el espacio cívico en la toma
de decisiones., la comunidad internacional debe renovar su compromiso con los países más
vulnerables. Concretamente, deben cumplirse los compromisos financieros de la Agenda de
Acción de Addis Abeba y movilizar inversión mediante un plan de estímulo anual de 500 mil
millones de dólares hasta 2030. Para lograrlo, es necesario:

a) reducir el costo y el riesgo de la deuda,


b) facilitar el acceso a financiamiento a largo plazo con mejores condicione,
c) garantizar que todos los países, especialmente los más necesitados, puedan acceder a
recursos e inversiones.

Del mismo modo, se necesita una reforma urgente de la arquitectura financiera internacional,
basada en un nuevo “momento Bretton Woods”, que garantice una participación justa de los
países en desarrollo y promueva economías inclusivas y sostenibles.

También se plantea que los gobiernos deben resolver las debilidades estructurales del sistema
internacional ligadas a los ODS, pues desde 2015 han quedado vacíos institucionales
importantes.

En este contexto, el sistema de la ONU sigue siendo clave para ayudar a los países a alcanzar
sus metas nacionales, por lo que debe fortalecerse su apoyo y financiamiento, especialmente
el de los coordinadores residentes y el Fondo Conjunto para los ODS.

Además, se reconoce que varias propuestas de la iniciativa Nuestra Agenda Común ya están
acelerando el avance hacia los ODS. En consecuencia, es esencial que en la próxima Cumbre
del Futuro se amplíen compromisos
Nombre:Aranza Scarleth Monteon Rosas
Aspirante a la carrera: Ing civil
No aspirante: 133
Maestra: Claudia Villa

Desarrollo:Resumen de ODS

Fuente
Resumen de Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible Edición especial

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