Paso 1: Torbellino de ideas
Los estudiantes subieron al bus entre risas y cantos, con la
expectativa de vivir una jornada distinta.
Al llegar a Atacames, el olor del mar y la brisa cálida los envolvieron
de inmediato, generando asombro y emoción.
El primer contacto visual con el océano produjo una sensación de
inmensidad y respeto.
Jugaron fútbol y vóley en la arena, no como competencia, sino como
una forma de fortalecer la amistad.
Una ola inesperada derribó a varios, provocando carcajadas
colectivas y convirtiéndose en una anécdota inolvidable.
Durante el almuerzo, degustaron pescado frito con patacones,
valorando la riqueza gastronómica costeña.
En el regreso, las canciones y bromas en el bus reforzaron el
sentimiento de unión grupal.
La jornada consolidó la idea de que la escuela no solo educa en las
aulas, sino también en experiencias compartidas.
Paso 2: Esquema narrativo
Lugar:
Atacames, Ecuador.
Playa como espacio de recreación y aprendizaje cultural.
Personajes:
Estudiantes de séptimo año.
Profesores acompañantes.
Actividades:
Viaje en bus con cantos y juegos.
Primer contacto con el mar.
Juegos deportivos en la arena.
Baños en el mar y anécdotas con las olas.
Almuerzo típico: pescado frito con patacones.
Caminata y recolección de conchas.
Regreso con cantos y bromas.
Emociones:
Expectativa antes de llegar.
Alegría y sorpresa frente al mar.
Diversión y compañerismo en los juegos.
Orgullo cultural al disfrutar la gastronomía.
Sentimiento de unión y amistad fortalecida.
Aprendizaje:
La convivencia fomenta lazos afectivos en la comunidad educativa.
Los viajes escolares acercan a la cultura y a los paisajes del país.
La educación no se limita al aula, también se construye en
experiencias compartidas.
Los recuerdos colectivos forman parte de la identidad estudiantil.
Paso 3: Cinco frases LMIE
Lo más Importante es que el paseo a Atacames representó un
aprendizaje más allá del aula.
Lo más Importante es haber compartido experiencias que
fortalecieron la amistad y el compañerismo.
Lo más Importante es que el mar se convirtió en un espacio de
descubrimiento y emoción.
Lo más Importante es que la gastronomía costeña nos permitió
acercarnos a la cultura local.
Lo más Importante es comprender que la educación también ocurre
en los recuerdos significativos.
Texto narrativo
Al culminar séptimo año de Educación Básica, un grupo de estudiantes vivió
un paseo escolar a Atacames que se transformó en una experiencia
inolvidable. Desde el inicio del viaje, el ambiente en el bus estuvo marcado
por cantos, risas y expectativas compartidas. La llegada a la playa fue un
momento de asombro: la brisa cálida, el sonido de las olas y la inmensidad
del mar causaron una profunda impresión en quienes lo contemplaban por
primera vez.
En la orilla jugaron fútbol y vóley, fortaleciendo la convivencia a través de la
diversión. Una ola repentina derribó a varios estudiantes, lo que provocó
carcajadas colectivas y se convirtió en una anécdota que aún permanecía
en la memoria grupal. Al mediodía disfrutaron de un almuerzo típico
compuesto por pescado frito y patacones, un recordatorio del valor de la
gastronomía costeña en la cultura ecuatoriana.
El regreso estuvo acompañado de canciones y bromas, consolidando un
sentimiento de unión y compañerismo. Más allá del entretenimiento, el
paseo representó un aprendizaje significativo: la confirmación de que la
educación también se construye en experiencias vivenciales que fortalecen
la amistad, la identidad cultural y la memoria colectiva.
Reflexión y Autoevaluación.
El uso de técnicas de escritura facilitó la construcción del texto narrativo. El
torbellino de ideas permitió rescatar detalles relevantes del paseo y darles
un matiz vivencial. El esquema organizó los elementos narrativos de manera
coherente y lógica, mientras que las frases con LMIE ayudaron a identificar
con claridad los aspectos centrales de la experiencia.
El principal reto consistió en equilibrar la narración con un análisis
pedagógico, de modo que el relato no se limitara a lo anecdótico, sino que
también reflejara la función educativa de este tipo de vivencias. El resultado
mostró que los recuerdos escolares, además de ser emotivos, poseen un
valor formativo, ya que fortalecen la convivencia, transmiten cultura y
promueven aprendizajes significativos fuera del aula.