Introducción
La apertura contable en las entidades bancarias guatemaltecas
representa una pieza clave del marco regulatorio diseñado para
asegurar la transparencia, la integridad y la confianza en el sistema
financiero. A través del Título VII del Decreto 19-2002, se establecen
pautas claras sobre el registro de operaciones, la llevanza de libros
obligatorios y la periodicidad de las auditorías. Estos requerimientos
buscan no solo cumplir con estándares nacionales e internacionales, sino
también proteger a los usuarios y al propio mercado frente a prácticas
indebidas.
Adicionalmente, la figura de la Superintendencia de Bancos (SIB)
adquiere un rol fundamental: supervisar el cumplimiento de estas
normas, imponer sanciones en caso de irregularidades y orientar a las
instituciones en la correcta aplicación de la legislación. En este contexto,
comprender a fondo los alcances y procedimientos del Título VII resulta
esencial para cualquier estudio que pretenda evaluar la salud y la
confianza del sistema bancario guatemalteco.
Objetivos
Objetivo general:
Analizar en profundidad el régimen contable y de divulgación de
información financiera establecido en el Título VII del Decreto
19-2002, evaluando su impacto en la transparencia y la
supervisión de los bancos en Guatemala.
Objetivos específicos:
Identificar y describir cada uno de los libros contables que
las entidades deben mantener actualizados.
Detallar los procedimientos formales para la apertura de
los registros contables y su registro ante autoridades.
Explicar la frecuencia, el alcance y los criterios de las
auditorías internas y externas requeridas.
Examinar el papel de la SIB en la revisión, aprobación y
sanción de las prácticas contables.
Evaluar los mecanismos de publicación y acceso público a
la información financiera de los bancos.
Analizar casos prácticos o ejemplos de auditorías
sancionadas para ilustrar las consecuencias del
incumplimiento.
DECRETO NUMERO 19-2002
EL CONGRESO DE LA REPUBLICA DE GUATEMALA
CONSIDERANDO:
Que el desarrollo económico y social del país requiere de un sistema
bancario confiable, solvente, moderno y competitivo, que mediante la
canalización del ahorro hacia la inversión contribuya al crecimiento
sostenible de la economía nacional, y que de acuerdo con los procesos
de apertura de las economías, debe ser capaz de insertarse
adecuadamente en los mercados financieros internacionales.
CONSIDERANDO:
Que en la actualidad los bancos del sistema precisan de una normativa
moderna que les permita seguir desarrollándose para realizar más
eficazmente sus operaciones y de prestar mejores servicios a sus
usuarios, tomando en cuenta las tendencias de globalización y el
desarrollo de los mercados financieros internacionales.
CONSIDERANDO:
Que los bancos del sistema han desarrollado estructuras corporativas
que, aún cuando tienen una función económica positiva para el país, las
mismas carecen de regulación específica, aspecto que podría inducir a
tales entidades a asumir excesivos riesgos, en su perjuicio, así como en
perjuicio del propio sistema, pero fundamentalmente para los usuarios
de tales estructuras, y por ende, para la economía nacional, por lo que
es necesario establecer la normativa que prevea lo atinente a grupos
financieros y a los mecanismos de su supervisión consolidada de
acuerdo con las prácticas internacionales.
CONSIDERANDO:
Que el artículo 119, literal k), de la Constitución Política de la República
de Guatemala establece que es obligación fundamental del Estado
proteger la formación de capital, el ahorro y la inversión.
POR TANTO:
En ejercicio de las atribuciones que le confiere el artículo 171 literal a)
de la
Constitución Política de la República de Guatemala.
DECRETA:
La siguiente:
LEY DE BANCOS Y GRUPOS FINANCIEROS
TITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
CAPITULO UNICO
ARTICULO 1. Objeto. La presente Ley tiene por objeto regular lo
relativo a la creación, organización, fusión, actividades, operaciones,
funcionamiento, suspensión de operaciones y liquidación de bancos y
grupos financieros, así como al establecimiento y clausura de sucursales
y de oficinas de representación de bancos extranjeros.
ARTICULO 2. Denominación. Para efectos de la presente Ley, la
denominación “banco” comprende a los bancos constituidos en el país y
a las sucursales de bancos extranjeros establecidas en el mismo.
ARTICULO 3. Intermediación financiera bancaria. Los bancos
autorizados conforme a esta Ley o leyes específicas podrán realizar
intermediación financiera bancaria, consistente en la realización
habitual, en forma pública o privada, de actividades que consistan en la
captación de dinero, o cualquier instrumento representativo del mismo,
del público, tales como la recepción de depósitos, colocación de bonos,
títulos u otras obligaciones, destinándolo al financiamiento de cualquier
naturaleza, sin importar la forma jurídica que adopten dichas
captaciones y financiamientos.
ARTICULO 4. Excepciones. Las entidades que reciban depósitos o
aportaciones de sus asociados y de terceros, tales como las
cooperativas, las sociedades mutualistas, las asociaciones comunitarias
de desarrollo, empresas comunitarias asociativas, organizaciones no
gubernamentales y organizaciones privadas de desarrollo, entre otras, y
que sean normadas por una ley especial, quedan exceptuadas de las
disposiciones de esta Ley. En todo caso, tales entidades estarán
obligadas a presentar las informaciones periódicas u ocasionales que les
requiera la Superintendencia de Bancos.
ARTICULO 5. Régimen legal. Los bancos, las sociedades financieras,
los bancos de ahorro y préstamo para la vivienda familiar, los grupos
financieros, y las empresas que conforman a estos últimos, y las oficinas
de representación de bancos extranjeros se regirán, en su orden, por sus
leyes específicas, por la presente Ley, por las disposiciones emitidas por
la Junta Monetaria y, en lo que fuere aplicable, por la Ley Orgánica del
Banco de Guatemala, la Ley Monetaria y la Ley de Supervisión
Financiera. En las materias no previstas en estas leyes, se sujetarán a la
legislación general de la República en lo que les fuere aplicable.
Los actos administrativos y resoluciones que dicten, tanto la Junta
Monetaria como la Superintendencia de Bancos en aplicación de las
leyes y reglamentos aquí indicados, observando el debido proceso, serán
de acción ejecutiva y aplicación inmediata.
TITULO II
CONSTITUCION, AUTORIZACION, CAPITAL Y ADMINISTRACION DE
BANCOS
CAPITULO I
CONSTITUCION Y AUTORIZACION
ARTICULO 6. Constitución. Los bancos privados nacionales deberán
constituirse en forma de sociedades anónimas, con arreglo a la
legislación general de la República y observar lo establecido en la
presente Ley.
Los bancos extranjeros podrán:
a) Establecer sucursales en la República; y,
b) Registrar oficinas de representación únicamente para la promoción de
negocios y el otorgamiento de financiamiento en el territorio nacional.
Para el efecto, el banco extranjero interesado deberá nombrar a un
representante legal para operar la oficina de representación que
establezca en el país. Dicho representante legal deberá inscribirse en el
registro que establezca la Superintendencia de Bancos y remitirle a ésta
la información periódica u ocasional que le requiera, relativa a los
negocios que tal oficina realice en el territorio nacional.
La Junta Monetaria reglamentará los requisitos, trámites y
procedimientos para el registro de oficinas de representación de bancos
extranjeros.
ARTICULO 7. Autorización. La Junta Monetaria otorgará o denegará la
autorización para la constitución de bancos. No podrá autorizarse la
constitución de un banco sin dictamen previo de la Superintendencia de
Bancos. El testimonio de la escritura constitutiva, junto a la certificación
de la resolución de la Junta Monetaria, relativa a dicha autorización, se
presentará al Registro Mercantil, quien con base en tales documentos
procederá sin más trámite a efectuar su inscripción definitiva.
Asimismo, corresponde a la Junta Monetaria otorgar o denegar la
autorización para el establecimiento de sucursales de bancos
extranjeros. No podrá autorizarse el establecimiento de una sucursal de
banco extranjero sin dictamen previo de la Superintendencia de Bancos.
Para el efecto se deberá considerar, entre otros aspectos, que en el país
del banco matriz exista supervisión de acuerdo con estándares
internacionales; que el supervisor del banco matriz otorgue su
consentimiento para el establecimiento en el país de la sucursal que
corresponda, y que pueda efectuarse intercambio de información
institucional entre los supervisores de ambos países.
Para efectos del dictamen correspondiente, la Superintendencia de
Bancos deberá asegurarse, mediante las investigaciones que estime
convenientes, sobre el cumplimiento de los requisitos siguientes:
a) Que el estudio de factibilidad presentado sea amplio y suficiente para
fundamentar el establecimiento, operaciones y negocios de la entidad
cuya autorización se solicita; estudio que incluirá sus planes
estratégicos;
b) Que el origen y monto del capital, las bases de financiación, la
organización y administración, aseguren razonablemente el ahorro y la
inversión;
c) Que la solvencia económica, seriedad, honorabilidad y
responsabilidad de los socios fundadores aseguren un adecuado
respaldo financiero y de prestigio para la entidad;
d) Que la solvencia económica, seriedad, honorabilidad, responsabilidad,
así como los conocimientos y experiencia en la actividad bancaria,
bursátil y financiera de los organizadores, los miembros del consejo de
administración y los administradores propuestos, aseguren una
adecuada gestión de la entidad;
e) Que las afiliaciones, asociaciones y estructuras corporativas, a su
juicio, no expongan a la futura entidad a riesgos significativos u
obstaculicen una supervisión efectiva de sus actividades y operaciones
por parte de la Superintendencia de Bancos; y,
f) Que se ha cumplido con los demás trámites, requisitos y
procedimientos establecidos por la normativa aplicable.
Los requisitos, trámites y procedimientos para la constitución y
autorización de bancos, el establecimiento de sucursales de bancos
extranjeros y el registro de oficinas de representación de bancos
extranjeros serán reglamentados por la Junta Monetaria.
La Junta Monetaria en cualquier caso deberá, sin responsabilidad alguna
y previo informe de la Superintendencia de Bancos, y observando el
debido proceso, revocar la autorización otorgada cuando se compruebe
que él o los solicitantes presentaron información falsa.
Si el banco de que se trate fuere inscrito definitivamente en el Registro
Mercantil y se comprobare el extremo a que se refiere el párrafo
anterior, la Junta Monetaria deberá, previo informe de la
Superintendencia de Bancos, y sin responsabilidad alguna, revocar la
autorización otorgada y solicitará a dicho Registro que proceda, sin
responsabilidad de su parte, a cancelar la inscripción correspondiente.
Artículo 8. Procedimientos.(Reformado por artículo 1 del
Decreto 26-2012 del Congreso de la República.) La solicitud para
constituir un banco, establecer una sucursal de banco extranjero o
registrar una oficina de representación de banco extranjero, deberá
presentarse a la Superintendencia de Bancos, indicando la entidad que
conforme a esta Ley se quiere constituir, establecer o registrar,
acompañando la información y documentación que establezcan los
reglamentos respectivos.
La Superintendencia de Bancos, en el caso de bancos y sucursales de
bancos extranjeros ordenará, a costa de los interesados, la publicación
en el diario oficial y en otro de amplia circulación en el país, de las
solicitudes de autorización que le presenten, incluyendo los nombres de
los organizadores y futuros accionistas, a fin de que quien se considere
afectado pueda hacer valer sus derechos ante la autoridad competente.
Las personas jurídicas podrán participar como organizadoras y/o
accionistas de bancos, siempre que la estructura de propiedad de las
mismas permita determinar con precisión la identidad de las personas
individuales que sean propietarias finales de las acciones en una
sucesión de personas jurídicas. Para los efectos del inciso c) del artículo
7, los interesados deberán proporcionar a la Superintendencia de Bancos
la nómina de los accionistas individuales que posean más del cinco por
ciento (5%) del capital pagado de dichas personas jurídicas, así como
cualquier otra información que dicha Superintendencia considere
necesario obtener. Para efectos del cómputo anterior, se sumarán las
acciones del cónyuge e hijos menores de edad.
Se exceptúan de la identificación de los propietarios finales de acciones
a que se refiere el párrafo anterior, las personas jurídicas que coticen en
bolsa en mercados financieros regulados y supervisados, hasta por el
monto del capital cotizado en dichos mercados y que cuenten con una
calificación internacional de riesgo otorgada por una calificadora de
riesgo reconocida por la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados
Unidos de América (Securities and Exchange Commission -SEC-).
La Junta Monetaria, a propuesta de la Superintendencia de Bancos,
reglamentará lo establecido en el presente artículo.
ARTICULO 9. Inicio de operaciones, apertura y traslado. Los
bancos y las sucursales de bancos extranjeros, previa autorización de la
Superintendencia de Bancos, deberán iniciar operaciones dentro del
plazo de seis meses siguientes a la fecha de notificación de la
autorización para la constitución o para el establecimiento, por parte de
la Junta Monetaria, plazo que, ante solicitud razonada, podrá ser
prorrogado por la Superintendencia de Bancos por una sola vez, hasta
por igual plazo.
La falta de inicio de operaciones dentro del plazo establecido hará
caducar automáticamente la autorización otorgada, debiendo el Registro
Mercantil cancelar la inscripción correspondiente, para cuyo efecto la
Superintendencia de Bancos deberá oficiar lo pertinente a dicho
Registro.
La apertura, traslado, clausura de sucursales o agencias de bancos
nacionales, así como agencias de sucursales de bancos extranjeros ya
establecidos en el país, puede realizarse sin más trámite que dar aviso
por escrito a la Superintendencia de Bancos por lo menos con un mes de
anticipación. Cuando la entidad esté sujeta a un plan de regularización,
la apertura, traslado o cierre de sucursales o agencias requerirá la
autorización previa de la Superintendencia de Bancos.
ARTICULO 10. Modificaciones. La modificación de la escritura
constitutiva de los bancos nacionales o del acuerdo de la casa matriz
para el establecimiento de sucursales de bancos extranjeros que operen
en el país, requerirá autorización de la Junta Monetaria, previo dictamen
de la Superintendencia de Bancos. La modificación de los instrumentos
indicados que se derive exclusivamente de aumentos del capital
autorizado no requerirá de autorización de la Junta Monetaria.
Artículo 11. Fusión o adquisición. (Reformado por artículo 2 del
Decreto 26-2012 del Congreso de la República). La fusión de
bancos y/o sociedades financieras o la adquisición de acciones de un
banco o una sociedad financiera por otra de similar naturaleza, así como
la cesión de una parte sustancial del balance de un banco o una
sociedad financiera, serán autorizadas o denegadas por la Junta
Monetaria. No podrá otorgarse dicha autorización sin dictamen previo de
la Superintendencia de Bancos.
La venta, cesión o cualquier otra forma de enajenación de cartera de
créditos que realice un banco o una sociedad financiera a otro banco o a
otra sociedad financiera, así como la adjudicación de bienes a favor de
un banco o una sociedad financiera, ya sea voluntaria o en virtud de
acción judicial, para la cancelación parcial o total de créditos a su favor,
están exentas del pago del Impuesto al Valor Agregado -IVA-, Decreto
Número 27-92 del Congreso de la República.
Los documentos o contratos por medio de los cuales se formalice la
venta, cesión o cualquier otra forma de enajenación de cartera de
créditos que realice un banco o una sociedad financiera a otro banco o a
otra sociedad financiera, así como aquellos documentos o contratos en
los cuales se haga constar la adjudicación de bienes a favor de un banco
o una sociedad financiera, ya sea voluntaria o en virtud de acción
judicial, para la cancelación parcial o total de créditos a su favor, están
exentos del Impuesto de Timbres Fiscales y de Papel Sellado Especial
para Protocolos, Decreto Número 37-92 del Congreso de la República.
El segundo párrafo del artículo 1444 del Código Civil, Decreto-Ley
Número 106, no le será aplicable a las operaciones a que se refiere el
segundo párrafo de este artículo.
Lo establecido en el primer párrafo de este artículo será reglamentado
por la Junta Monetaria, a propuesta de la Superintendencia de Bancos.
ARTICULO 12. Uso de nombre. Únicamente los bancos autorizados
conforme esta Ley podrán usar en su razón social o denominación, en su
nombre comercial o en la descripción de sus negocios, las palabras
“banco”, “banquero”, “operaciones bancarias” u otras derivadas de
estos términos.
ARTICULO 13. Impedimentos. No podrán actuar como organizadores,
accionistas o administradores propuestos del banco en formación:
a) Los miembros de la Junta Monetaria, así como los funcionarios del
Banco de Guatemala y de la Superintendencia de Bancos que
intervengan en su estudio y proceso de autorización;
b) Los menores de edad;
c) Los quebrados o insolventes, mientras no hubieren sido rehabilitados;
d) Los que sean deudores reconocidamente morosos;
e) Los directores y administradores de bancos en proceso de ejecución
colectiva por requerimiento de la Junta Monetaria o de la
Superintendencia de Bancos;
f) Los condenados por quiebra culpable o fraudulenta;
g) Los que hubieren sido condenados por delitos que impliquen falta de
probidad;
h) Los que hubieren sido condenados por hechos ilícitos relacionados
con lavado de activos o malversación de fondos;
i) Los inhabilitados para ejercer cargos públicos o de administración, o
dirección en entidades bancarias y financieras; y,
j) Los que por cualquier otra razón sean legalmente incapaces.
La Superintendencia de Bancos velará por el debido cumplimiento de lo
dispuesto en este artículo y, en consecuencia, abrirá la correspondiente
investigación a la posible infracción del mismo, por lo que cuando
proceda, denegará la participación de la o las personas que tengan
alguno de los impedimentos indicados.
ARTICULO 14. Banca en el extranjero. Los bancos nacionales podrán
establecer sucursales en el extranjero. Para ello, la Superintendencia de
Bancos podrá autorizar la gestión para el establecimiento de sucursales
de bancos nacionales en el extranjero, siempre que en el país anfitrión
exista supervisión de acuerdo con estándares internacionales que
permita efectuar la supervisión consolidada. En la reglamentación
específica que sobre el particular emita la Junta Monetaria se exigirá el
consentimiento de la autoridad supervisora del país anfitrión para
realizar intercambios de información.
Es obligación de los bancos nacionales informar a la Superintendencia
de Bancos y ésta a la Junta Monetaria, cuando establezcan sucursales u
oficinas en el extranjero, así como sobre las operaciones y acciones que
realicen.
CAPITULO II
CAPITAL
ARTICULO 15. Capital social. El capital social de los bancos
nacionales estará dividido y representado por acciones, las cuales deben
ser nominativas.
ARTICULO 16. Capital pagado mínimo inicial. El monto mínimo de
capital pagado inicial de los bancos y sucursales de bancos extranjeros
que se constituyan o se establezcan en el territorio nacional, será fijado
por la Superintendencia de Bancos con base en el mecanismo aprobado
por la Junta Monetaria, el cual podrá ser modificado por dicha Junta
cuando lo estime conveniente.
El monto mínimo de capital pagado inicial será revisado por la
Superintendencia de Bancos, por lo menos cada año, quien publicará en
el diario oficial el monto de capital pagado inicial determinada. Dicho
capital debe ser cubierto totalmente en efectivo.
ARTICULO 17. Aumento de capital. Sin perjuicio de los supuestos en
que proceda exigir un aumento obligatorio de capital social para evitar
situaciones de insolvencia o iliquidez, los bancos y las sucursales de
bancos extranjeros podrán aumentar su capital autorizado, de lo cual
deberán informar a la Superintendencia de Bancos dentro de los cinco
días siguientes a dicho aumento. En el caso de bancos nacionales, las
acciones que representen dicho aumento deberán ser nominativas. Todo
pago correspondiente a un aumento de capital, en ambos casos, debe
realizarse totalmente en efectivo.
ARTICULO 18. Capital de sucursales de bancos extranjeros. El
capital pagado de las sucursales de bancos extranjeros deberá ingresar,
radicar y mantenerse efectivamente en el país y no podrá ser retirado
sin autorización previa y expresa de la Junta Monetaria.
Los bancos extranjeros que obtengan autorización para establecer
sucursales en el país responderán ilimitadamente con todos sus bienes
por las operaciones que efectúen en el mismo, y así deberán acreditarlo.
La Junta Monetaria reglamentará lo concerniente a este artículo y al
retiro del país de las sucursales de bancos extranjeros.
ARTICULO 19. Adquisición de acciones. Las personas que adquieran
directa o indirectamente una participación igual o mayor al cinco por
ciento (5%) del capital pagado de un banco, deberán contar con la
autorización de la Superintendencia de Bancos, quien verificará el
cumplimiento de los requisitos para accionistas de nuevas entidades
bancarias. De igual manera se procederá en el caso de aquellos
accionistas del banco que aumenten el monto de su participación
accionaria y con ello alcancen el porcentaje indicado. Si no se cuenta
con la autorización respectiva, el banco no los podrá admitir como
accionistas o, en su caso, no podrá inscribir ni reconocer su participación
en acciones por el excedente del porcentaje indicado. La Junta Monetaria
reglamentará lo establecido en el presente artículo.
Los bancos deberán presentar en el mes de enero de cada año a la
Superintendencia de Bancos, la información que contenga la integración
de sus accionistas, así como el monto y porcentajes de participación de
cada uno en el capital social de los mismos, referido al 31 de diciembre
del año anterior, sin perjuicio de que ésta, en cualquier momento,
requiera dicha información a la fecha que lo estime conveniente.
Los nombres de los integrantes de las juntas directivas o consejos de
administración y gerencias de las entidades bancarias deberán ser
publicados por éstas, en medios de divulgación disponibles al público en
general.
Las entidades bancarias deberán llevar un registro de acciones
nominativas que permita identificar, en todo momento, quiénes son los
socios de la entidad.
CAPITULO III
ADMINISTRACION
ARTICULO 20. Consejo de administración y gerencia. Los bancos
deberán tener un consejo de administración integrado por tres o más
administradores, quienes serán los responsables de la dirección general
de los negocios de los mismos.
Los miembros del consejo de administración y gerentes generales, o
quienes hagan sus veces, deberán acreditar que son personas solventes,
honorables, con conocimientos y experiencia en el negocio bancario y
financiero, así como en la administración de riesgos financieros.
El cambio de miembros en el consejo de administración y gerentes
generales deberá ser comunicado a la Superintendencia de Bancos
dentro de los quince días siguientes a su nombramiento, para las
verificaciones del cumplimiento de lo establecido en el párrafo anterior.
Si la Superintendencia de Bancos constata que una o más de las
personas nombradas no reúnen los requisitos establecidos, deberá
ordenar al banco que proceda a realizar nuevos nombramientos, a más
tardar dentro de los sesenta días calendario siguientes en que dicha
Superintendencia le haya notificado tal circunstancia. En caso contrario,
los nombramientos objetados quedarán sin efecto.
Conclusión
El Título VII del Decreto 19-2002 configura un esquema robusto para la
apertura contable bancario, imponiendo obligaciones detalladas que van
desde la documentación inicial hasta la divulgación periódica de estados
financieros. Este cuerpo normativo fortalece la confianza de
depositantes e inversionistas, pues asegura que las operaciones sean
registradas de forma transparente y estén sometidas al escrutinio
permanente de la Superintendencia de Bancos.
Asimismo, las disposiciones sobre auditoría y sanciones no solo
previenen fraudes o malos manejos, sino que promueven una cultura de
responsabilidad corporativa. En conjunto, estas regulaciones elevan los
estándares del sistema bancario guatemalteco y contribuyen a la
estabilidad macroeconómica, al prevenir crisis derivadas de información
financiera inexacta o incompleta.
Comentario personal
Realizar este trabajo me ha permitido adentrarme en un universo
regulatorio que, al principio, parecía impenetrable por su densidad legal.
Sin embargo, al estudiar el Título VII del Decreto 19-2002 y el rol de la
Superintendencia de Bancos, encontré varios hallazgos que me
resultaron especialmente interesantes:
Aspectos interesantes
• La precisión con la que el decreto define cada libro contable y su
formato, asegurando uniformidad en todo el sistema.
• El vínculo directo entre la apertura contable y la confianza
pública: entender que llevar registros transparentes está en la
base de la estabilidad financiera.
• El papel activo de la SIB como guía y ente sancionador, que
refuerza la idea de un sistema autorregulado pero vigilado.
Puntos positivos
• Este estudio me ha dado claridad sobre terminología y
procedimientos contables propios de la banca, reforzando
conocimientos teóricos de contabilidad y derecho financiero.
• Aprendí a navegar fuentes oficiales (Decreto 19-2002, página de
la SIB), mejorando mi capacidad de investigación en normativa
guatemalteca.
• La estructura del trabajo —introducción, objetivos, conclusiones
— me ayudó a organizar la información de forma lógica y
coherente.
Aspectos negativos
• El lenguaje jurídico del decreto es denso y a veces repetitivo, lo
que dificulta la lectura y obliga a releer párrafos para no perder
matices.
• Encontrar ejemplos prácticos o casos de sanciones concretas
resultó complicado, pues la SIB publica pocos reportes detallados
de auditorías sancionadas.
• La actualización digital de algunas leyes (como reformas
posteriores al 2002) no siempre está centralizada, lo que obligó a
contrastar varias versiones y enlaces.
En conjunto, este trabajo me brindó una visión profunda de cómo se
construye la confianza en el sistema bancario guatemalteco, al tiempo
que puso a prueba mi paciencia ante el rigor y la complejidad del
lenguaje normativo.