Tema 2
Tema 2
Objetivos ............................................................................................................ 2
1. Introducción ................................................................................................. 3
4. Conclusión ................................................................................................. 17
Anexos ............................................................................................................. 25
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Objetivos
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1. Introducción
En los siguientes apartados sentaremos las bases sobre estos tres tipos de
tecnologías.
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internet de las cosas, analíticas de aprendizaje, realidad aumentada,
computación en nubes, MOOC, gamificación, entornos personales de
aprendizaje, redes sociales, etc. Todo ello permitirá que los profesores y
profesoras dispongan de un verdadero ecosistema digital que lleve a
replantearse algunas de las ideas que se han ido manejando sobre la
incorporación de las TIC a los contextos de formación.
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viviendo. Pero esa situación ha cambiado ahora de forma
drástica. El mundo en que nuestros alumnos vivirán y
trabajarán será radicalmente distinto a aquel en el que ellos y
nosotros estamos viviendo ahora. Hay que respetar el pasado,
por supuesto, pero nuestros alumnos no vivirán en él”.
(Prensky, 2011, pág. 111)
Y ante este hecho, cabe reflexionar sobre cómo estas han sido introducidas,
más aún cuando ha surgido una tan importante, como es Internet, que ha
modificado e impactado de manera profunda sobre el sistema educativo, las
funciones y los roles que desempeñan los distintos agentes y los lugares donde
se alcanza el conocimiento, como en otro momento histórico lo hicieron otros
medios: los libros de texto.
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Esto se debe principalmente a que su incorporación en el proceso se lleva a
cabo de manera aislada e independiente en lugar de integrarlas en el currículo
y sus distintos elementos (objetivos, metodologías, aspectos organizativos,
contenidos, características de los estudiantes, etc.). En gran número de
ocasiones, se puede señalar que su introducción pretende buscar cambios en
la coreografía externa, cuando en realidad lo que se debería buscar son
cambios en la interna (Badia et ál., 2015).
Uno de los elementos más importantes a la hora de integrar las TIC en el día a
día del aula consiste en no plantearse su uso simplemente para hacer mejor las
cosas que se hacen actualmente, sino fundamentalmente para realizar cosas
diferentes, actividades que no se podrían hacer sin ellas, o que con ellas se
harían de manera distinta o más exitosa. El foco no debe situarse en la
tecnología y sí sobre las nuevas prácticas culturales y mentalidades que han
madurado alrededor de las nuevas herramientas y plataformas tecnológicas,
como claramente se puede observar con el movimiento de la Web 2.0, donde lo
importante es la persona y no la tecnología, y donde se tiende a abandonar el
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papel de consumidor de tecnologías y mensajes por el de prosumidores de las
mismas (Rifkin, 2014).
Siguiendo a Esteve y Gisbert (2011, pág. 65), desde el punto de vista del
alumnado, la utilización de las herramientas TIC debe conseguir una
motivación y estimulación en el mismo para que sea capaz de involucrarse en
el proceso, interactuando con la realidad y observando los resultados de esta
interacción, desarrollando habilidades de pensamiento crítico y creativo,
integrando y reteniendo la información, facilitando la comprensión de lo que se
ha aprendido de manera integral y dinámica, desarrollando habilidades de
aprendizaje significativo, y desarrollando habilidades que se convertirán en
competencias duraderas.
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transmisora y en otras su posición creadora, y, por otro lado, que orientan la
epistemología desde la que debe llevarse a cabo la formación y el
perfeccionamiento del profesorado en estos elementos curriculares.
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formativos, tanto para el profesorado como para el alumnado, con el objetivo de
aprender significativamente. Desde esta visión, su importancia para el ámbito
educativo vendrá determinada por las estrategias y metodologías que se
apliquen sobre ellas con el fin de lograr los objetivos previstos y crear nuevos
contextos de comunicación para el aprendizaje. Los profesores y las profesoras
han de emplearlas no para llevar a cabo lo mismo que hacen sin ellas, es decir,
reproducir modelos tradicionales de enseñanza, sino para crear innovaciones
educativas y búsqueda de nuevos usos alternativos, para que los y las
educandas las utilicen como instrumentos de formación y conocimiento, y no
simplemente como herramientas tecnológicas e instrumentales. Bajo las
premisas de esta posición, las competencias metodológicas que disponga el
profesorado deben ser insertadas en la práctica educativa, buscando nuevos
escenarios de comunicación. El docente ha de saber aplicar diferentes
estrategias con las que alcanzar los objetivos y competencias marcadas. Es
posible que no se necesiten amplios conocimientos sobre cómo se utilizan y sí
para saber que puede hacer el alumnado para adquirir conocimientos a través
de ellas. De este modo la pregunta que debe plantearse de manera constante
será: ¿Cómo pueden utilizarse las tecnologías para cambiar la propia práctica
docente?
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La dirección de aplicación futura de estos recursos en el ámbito de la
educación surge, entonces, de las tres últimas letras de las siglas TIC, TAC y
TEP, es decir, CCP: COMUNICACIÓN | CONOCIMIENTO | PARTICIPACIÓN.
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pedagógica de la coasociación
expuesta por Prensky (2011). Esta
perspectiva señala que el profesorado
debe trabajar de manera conjunta con
el alumnado para que sea este el que
se convierta en director de su
aprendizaje, ejerciendo en esta acción
roles distintos tanto por parte del docente como por parte del discente a los
identificados en contextos tradicionales de formación. En cuanto a los nuevos
roles referidos al alumnado, estos son:
1. Investigador.
5. Profesor de sí mismo.
Respecto al profesorado:
1. Orientador y guía.
3. Orientador de aprendizaje.
5. Proveedor de contextos.
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que el alumnado aprenda por sí mismo, solo o en grupo, dando respuesta a
interrogantes y resolviendo problemas con la ayuda, orientación y guía del
profesor o profesora. Pero, tal y como menciona Prensky (2011, pág. 31), “[...]
limitarse a añadir tecnología no hará que esto ocurra. De hecho, en algunos
casos, los portátiles se han añadido y retirado por haber "fracasado". Pero el
fracaso en estos casos no era ni de los estudiantes ni de la tecnología, sino de
la pedagogía”.
A este respecto, resultaría un gran error utilizar las nuevas tecnologías para
llevar a cabo las mismas actividades que con las tecnologías tradicionales. La
tecnología actual permite realizar cosas totalmente distintas, de ahí que uno de
los criterios para su incorporación no pueda ser exclusivamente el hecho de
que permitan hacer las cosas de forma más rápida, automática y fiable.
Siguiendo a Barberá et ál. (2001, pág. 58), “el reto no se encuentra tanto en
desarrollar los cursos tradicionales en formato hipermedia sino más bien en ser
capaces de adoptar nuevas perspectivas en la concepción de los procesos de
enseñanza-aprendizaje y de la construcción del conocimiento”.
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en el ámbito educativo. No se analiza si su uso es necesario, ese debate ya ha
sido superado pues actualmente hablamos de Tecnologías para el Aprendizaje
y la Comunicación y Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación, en
este momento se analiza cuándo y dónde se deben utilizar y cómo se puede
impulsar un nuevo modelo educativo que tenga en cuenta la tecnología, la
metodología y el currículo.
Para los creadores del modelo, se necesita partir de una serie de premisas a la
hora de afrontar un modelo de integración de las TIC en las aulas:
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o Teachers are designers of the Total PACKage (Los profesores son
diseñadores del paquete completo).
Esto significa que el profesorado es el que debe dar una solución creativa ante
los posibles problemas que puedan surgir y que es este el que debe asumir un
conjunto de conocimientos que le permita ofrecer una respuesta.
Fuente: [Link]
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Estos tres elementos primarios y sus intersecciones dos a dos, más la
intersección de los tres elementos dan lugar a siete dimensiones que siguiendo
la traducción de la descripción dada por Koehler y Mishra, (2009), son descritas
a continuación:
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4. El conocimiento Pedagógico del Contenido (PCK):
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forma individual. En su lugar, TPACK es la base de la enseñanza efectiva con
la tecnología, lo que requiere una comprensión de la representación de los
conceptos que utilizan tecnologías; técnicas pedagógicas que utilizan las
tecnologías de manera constructiva para enseñar los contenidos; el
conocimiento sobre lo que hace fáciles o difíciles los conceptos que hay que
aprender y cómo la tecnología puede ayudar a corregir algunos de los
problemas que afrontan los estudiantes; y el conocimiento de cómo las
tecnologías pueden ser utilizadas para construir el conocimiento existente para
desarrollar nuevas epistemologías o fortalecer las ya existentes.
4. Conclusión
Las Tecnologías de la
Información y la Comunicación
(TIC) suponen la utilización en
las instituciones educativas de
herramientas digitales y la
informatización de la gestión.
Pero como suele suceder con
los cambios, la introducción de
las TIC en las aulas no avanza a la misma velocidad en todos los centros. No
se debe únicamente a las dificultades presupuestarias, que existen, sino
también por el recelo de algunos frente a la admiración de otros. Se ha pasado
de estudiar en qué consisten las nuevas tecnologías a enseñar y estudiar con
ellas. Y ese concepto de Tecnologías de la Información y la Comunicación se
ve convertido en Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento (TAC).
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información y las Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento la hacen
accesible para el alumnado. El papel del profesorado se vuelve imprescindible,
ya no solo debe explicar un contenido, sino que debe generar una ilusión en el
alumno, activando su curiosidad e inspirando amor por el aprendizaje.
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empoderamiento y la participación marcará el futuro, requiriendo un sistema
educativo centrado más en el aprendizaje autónomo y con el foco puesto en el
estudiante. Ante esto conviene recordar una de las frases de la autora de “The
Complete Speakers Sourcebook”, Eleanor Doan: “Unas buenas herramientas
no hacen un excelente profesor, pero un excelente profesor sí emplea bien las
herramientas”.
Las tecnologías irán avanzando con el tiempo y nuevas ideas irán apareciendo.
Por ello se debe centrar más la atención en la realidad del alumnado que en los
contenidos curriculares, los cuales la mayoría de las veces carecen de sentido
para los mismos. Un buen profesional de la educación debe aprender que la
enseñanza no debe ceñirse únicamente a un aula, el aprendizaje va mucho
más allá, rompiendo las barreras físicas del centro educativo.
Ha de procurarse un balance
entre las TIC, las TAC y las TEP,
incorporándolas paulatinamente
al día a día del aula. Se debe
participar en este nuevo contexto
digital, comprendiendo que se
forma parte de la llamada
Sociedad del Conocimiento, que
según Yoneji Masuda, puede ser definida como una sociedad que crece y se
desarrolla alrededor de la información y que por ende aporta al progreso
general de la creatividad intelectual humana. De este modo se asentará la base
de una correcta adaptación, desarrollo y colaboración en la misma.
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No se trata de que un profesor realice distintos estudios profesionales sino más
bien lo que tendrá que hacer es adquirir competencias relacionadas con varias
de ellas, como por ejemplo la pedagogía, como base profesional, la didáctica y
administración como disciplinas procedimentales, la psicología, sociología y
antropología como áreas auxiliares inmediatas y la filosofía, junto con las tres
últimas, le concederán las competencias epistemológicas requeridas en la
práctica docente (Farías, 2017).
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Anexos
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