HESG
HESG
119-147
Industrial comenzó en Inglaterra y desde allí se difundió hacia el continente. Ciertos rasgos
comunes a
los países de Europa Occidental, explican que el proceso de industrialización se haya iniciado en
Europa,
ERIC JONES afirma que Gran Bretaña estuvo afectada por unas fuerzas que estaban actuando en
el
conjunto del continente europeo, y a partir de las cuales se destacó ligeramente como la
primera
potencia industrial sobre la base del cambio tecnológico en la manufactura del algodón y del
hierro.
A la hora de explicar la especificidad europea, las razones esgrimidas son múltiples y diversas.
Para DAVID LANDES, la clave debe ser buscada en ciertos rasgos culturales y políticos como la
función de
segundo elemento es "el alto valor atribuido a la manipulación racional del medio natural",
sostiene que
"la voluntad de dominio, el enfoque racional de los problemas al que llamamos método
científico, la
competencia por la riqueza y el poder, consiguieron eliminar la resistencia impuesta por las
formas
tradicionales de comportamiento e hicieron del cambio un valor positivo". Agrega que estas
ventajas se
JONES considera que la industrialización tuvo lugar en primer término en las economías de
mercado,
un rol significativo al papel del poder político a la hora de explicar la génesis de la economía
moderna.
Insiste que Europa se vio favorecida por las condiciones de producción que, no pueden
generarse a sí
clevación de los niveles de vida, o que los Estados nacionales europeos fueron más adecuados
para el
competencia, y respetaron más la propiedad privada. En este sentido destaca que el crecimiento
a muy
largo plazo de Europa "no fue tanto el resultado de una conjunción de fuerzas que promovieron
el
diversos países europeos, a partir de lo cual sostiene que la pregunta "¿por qué Europa?". Para
BAIROCH, los elementos decisivos serían cuatro: el espíritu europeo abierto cambio, las
características
fraccionamiento político (que favore ció, a su vez, la competencia entre Estados, y a partir de
ella, el
dimensiones más modestas que las de los grandes imperios asiáticos (que absorben una
proporción
Historia Económica Mundial del Paleolítico a internet, Barbero y Saborido. Resumen: Maia
Velazquez.
Ciertas condiciones específicas de Gran Bretaña y la combinación de todas ellas dieron como
resultado
LA POBLACIÓN
En las primeras décadas del siglo XIX, la población creció más deprisa que en cualquier período
anterior
social y otros frenos que disminuyeron a medida que las rentas reales crecían.
economistas ingleses que escribieron a fines del siglo XVII, como ADAM SMITH O ROBERT
MALTHUS,
infinitamente mayor que la capacidad de la tierra para producir alimentos para el hombre. El
problema
que él veía era que la mejora de las condiciones económicas generaba un aumento de
población, pero
que la población crecía más deprisa que la producción. Según MALTHUS, el desequilibrio podía
resolverse por dos caminos; el incremento de la mortalidad como o lo que él proponía, era la
reducción
creció de modo constante en los siglos XVII y XVIII gracias a la introducción de mejoras en las
técnicas de
cultivo.
fueron muy graduales. El proceso se inició en los Países Bajos a fines de la Edad Media, y los
cambios se
una serie de rasgos que hacían muy difícil lograr incrementos en la productividad. El sistema de
rotación
que se utilizaba desde la Edad Media dejaba en cada estación un tercio de la tierra en barbecho
(sin
cultivar) para evitar su agotamiento. Como los rendimientos eran bajos, la cantidad de animales
que
podían alimentarse era reducida, dando una escasez de abonos, que impedía un uso más
intensivo del
suelo.
barbecho. El resultado fue que los campesinos pudieron tener más ganado y alimentarlo mejor,
lo cual
producción de cereales. Las nuevas cosechas de forraje, como la alfalfa, el trébol, los pastos
artificiales,
los nabos y la remolacha, resultaron ser cultivos útiles para alternar con los cereales en los
sistemas de
rotación. Algunos de estos cultivos servían para fijar el nitrógeno y para acabar las plagas y
enfermedades de las plantas. Gracias al mayor uso de abonos y a la rotación de cultivos fue
posible
utilizarse arados de hierro y fue inventada la primera sembradora, aunque fue poco utilizada
hasta
principios del siglo XIX. La nueva agricultura permitió romper con el círculo vicioso de la
contraposición
entre agricultura y ganadería. El desarrollo de este proceso fue lento e irregular, no todos los
suelos
eran aptos para los nuevos cultivos, pero la difusión de las innovaciones se veía también
trabada por la
falta de capitales, la dispersión de las parcelas y la resistencia de los campesinos a las prácticas
innovadoras.
Los cercamientos
A principios del siglo XVIII la producción de las tierras era con el sistema de campo abierto. Los
cultivos
de leña y de caza en las tierras comunales incultas. Hacia 1830, se llevó a cabo las leyes de
El resultado de los cercamientos fue que una proporción muy alta de los pequeños propietarios
se vio
obligada a vender sus tierras, que fueron compradas por grandes propietarios. Perjudicando
campesinos
agrarios aplicaron a sus tierras las nuevas técnicas agrarias, otros dejaron esta decisión manos
de los
KARL MARX lo llamo el "proceso de acumulación originaria", el punto de partida del régimen
capitalista
producción. Para MARX, al perder los trabajadores la propiedad de los medios de producción se
ven
siglo XVIII. Gran parte del avance industrial consistió en la expansión de las industrias
artesanales a
través del sistema de industria a domicilio que tenía principal ventaja su flexibilidad. El capital
fluía
libremente de una industria a otra, era una ocupación parcial para las familias que viven de la
agricultura, la minería o la pesca (aunque los salarios eran muy bajos debido a que era un
ingreso
algunas ramas de las industrias textil, del vidrio, de la cerveza, del papel, de la sal y otros rubros.
En
maximización de las habilidades como resultado del trabajo artesanal. Una de las causas de la
del papel o del vidrio. Las formas tradicionales de producción industrial sobrevivieron a la
Revolución
Industrial y se combinaron con el sistema de fábrica. También fueron el punto de partida para la
EL MERCADO
El mercado interno: La conformación de un mercado interno se vio favorecida por una serie de
factores:
sistema de transportes y comunicaciones. Desde mediados del siglo XVII se habían destinado
fuertes
y a la construcción de nuevos puentes y carreteras. En la Inglaterra del siglo XVI, los transportes
eran
Historia Económica Mundial del Paleolítico a internet, Barbero y Saborido. Resumen: Maia
Velazquez.
relativamente fáciles y baratos. Los mercados urbanos en gran escala de bienes de consumo
barato se
desarrollaron tempranamente debido a las necesidades y pautas de las clases medias. Los
cambios en
los gustos de las clases medias del siglo XVII se vieron fomentados por el comercio
internacional. Parte
por la aristocracia, que era imitada por los otros sectores sociales. Algunos empresarios
fabricaban
El mercado externo: Juntamente con el mercado interno, Inglaterra contaba con la ventaja de
poder
acceder a un amplio mercado externo. Desde el siglo XVI, el Estado había sustentado, mediante
su
XVII, que establecieron privilegios para los barcos ingleses en el comercio de ultramar, habían
servido
¿Consumo interno o consumo externo? El mercado interno jugó el papel decisivo, ya que el
comercio
exterior tomo rumbo una vez en marcha el proceso de cambio, una proporción creciente de la
producción de los sectores más modernos de la industria estuvo destinada al mercado externo,
tanto al
de Europa continental como a los territorios de ultramar. Una de las ventajas mayores que tenía
la
industria textil del algodón era que fabricaba un producto de demanda muy amplia y elástica,
adecuado
para todo tipo de climas y fácilmente colocable en los mercados ultramarinos.
Se trataba de una sociedad abierta a los cambios y a las innovaciones. LANDES destaca que se
distinguía
por una extraordinaria sensibilidad a las oportunidades económicas, y por una legitimación de
las
innovaciones y de la búsqueda de riqueza como modo de vida. Señala que la aristocracia inglesa
tenía
rasgos peculiares; los hijos menores de las familias de abolengo se dedicaran a actividades
mercantiles,
y que los nobles propietarios de tierras fueran proclives a las innovaciones en la producción
agrícola y a
general, las barreras a la movilidad social eran más bajas que en el continente, y la distribución
de la
renta, más equitativa. Eso incidía en las pautas de consumo y creaba condiciones favorables
para la
personas hacia nuevas ocupaciones. Gran Bretaña no poseía una superioridad científica, técnica
o
educativa, pero para la primera Revolución Industrial estas condiciones no fueron decisivas ya
que la
realización de los primeros inventos se encargó, en su mayoría, a los artesanos, y las nuevas
máquinas
del vapor como fuente de energía permitió que la industria se concentrara cada vez más en las
ciudades.
de esta fase comenzó la construcción de los primeros ferrocarriles. Para mediados del siglo XIX,
Gran
Bretaña se había transformado en el taller del mundo. La producción de muchos bienes, como
el carbón,
el hierro o los textiles, había alcanzado niveles sin precedentes. Los costos de producción se
habían
servicios.
EL CRECIMIENTO ECONÓMICO
Historia Económica Mundial del Paleolítico a internet, Barbero y Saborido. Resumen: Maia
Velazquez.
para el inicio de la Revolución Industrial. El crecimiento del producto nacional aumenta a lo largo
de
todo el siglo XVIII, así como una aceleración en las dos últimas décadas, período en el que el
producto
industrial evolucionó más rápido que el de la agricultura. Al mismo tiempo, las estimaciones de
CRAFTS
señalan que entre 1780 y 1830 la expansión fue menos rápida. Para aquellos historiadores que
ponen el
énfasis sólo a la aceleración del crecimiento la comprobación de que las tasas de crecimiento de
la
economía británica en las últimas décadas del siglo XVI fueron más bajas que lo que hasta ahora
se
tiempo, diversos historiadores han insistido en que las tasas de crecimiento menos aceleradas
pueden
explicarse por distintas razones. En primer lugar, porque se trató de un proceso interno, basado
en
recursos domésticos, sin procedentes. En segundo lugar, debe establecerse con fundamentos
sólidos
que se considera un crecimiento rápido, y con qué se lo compara. En relación con las tasas de
crecimiento del siglo XX, las de la Revolución Industrial fueron bajas. Sin embargo, fueron altas si
se las
confronta con el período preindustrial. Por último, como ya hemos señalado, la industrialización
Lancashire). La medición del crecimiento, en términos agregados a nivel de toda Gran Bretaña,
oculta
los cambios que se estaban produciendo en los sectores y regiones clave, desde los cuales el
proceso se
respondieron a la necesidad de resolver problemas muy concreto por técnicos sin formación
científica o
La industria del algodón: Esta industria pasó, de tener un papel insignificante a ser la principal
actividad
industrial, y fue el primer sector que utilizó máquinas en gran escala. LANDES afirma que para
que
tuviera lugar la Revolución Industrial debían conjugarse diversos factores. Por un lado,
máquinas que no
fábricas. Por el otro, era imprescindible una gran industria que produjese una mercancía sujeta
a una
creara fuertes tensiones en los otros y en la que el efecto de las mejoras introducidas
repercutiese en
toda la economía. Desde el punto de vista tecnológico, se prestaba mejor que la lana a la
mecanización,
porque era más resistente. Tenía un mercado de consumo más amplio, por la diversidad de
usos que se
le daba y por ser adecuada para todo tipo de clima, y la elasticidad de oferta de materia prima
era
La primera gran innovación tuvo lugar en el tejido, con la invención de la lanzadera volante de
JOHN KAY
en la década de 1730. Desde ese momento la mecanización del hilado incrementó la producción
en
forma notable. Ello puede medirse con Ias importaciones de algodón, que entre 1780 y 1800 se
multiplicaron por ocho. La innovación en el tejido fue más tardía. El primer telar mecánico fue
inventado
en 1787, pero se difundió muy gradualmente, y recién a partir de la década de 1820 comenzó a
El sistema de fábrica no suplantó rápidamente a la industria doméstica, con la cual convivió por
mucho
tiempo. La mecanización de la industria algodonera concluyó recién hacia 1850. Una de las
características del sector textil es que se trataba de una industria trabajo intensiva, que no
requería
altas inversiones de capital. Ello facilitó el proceso de innovación, en la medida en que los
empresarios
La industria metalúrgica: Cumple un papel muy significativo. Desde principios del siglo XVI
fueron
del mineral; la otra, el trabajo del metal en todas sus formas. Los productos que se obtienen del
tratamiento del mineral son el hierro fundido, el hierro forjado y el acero. El hierro fundido es el
que
posee más carbono y menos resistencia, y el acero, el que tiene menos carbono y más
resistencia.
Tradicionalmente, para la fundición del hierro se usaban la madera y el carbón vegetal, hasta
que en
1607 ABRAHAM DARBY, comenzó a utilizar con éxito un nuevo combustible, el coque. La
utilización del
coque fue fundamental para el desarrollo de la industria metalúrgica por diversas razones; la
disponibilidad de hulla era mucho mayor que la de madera, y porque el coque genera una
cantidad de
energía superior a la del carbón de leña, lo cual facilita el proceso de fusión del mineral. Por
último, la
difusión del uso del coque exigió y estimuló el uso de hornos de fundición cada vez mayores, lo
cual
redundó en economías de escala que permitieron abaratar los costos. Otras dos innovaciones
clave en la
metalurgia del hierro fueron el pudelado y el laminado, y ambas tuvieron lugar en la última
década del
siglo XVIII. El metal obtenido por la fundición (el hierro fundido) debía ser sometido a una serie
de
procesos que eliminaran las impurezas, para convertirlo en un producto moldeable y resistente
(el
hidráulicos. En 1784. HENRY CORT patentó un nuevo sistema, llamado pudelado, que permitió
eliminar
las impurezas de carbono mediante el uso de un tipo especial de homo, el horno de reverbero.
El mismo
CORT inventó para esa época el proceso de laminado del metal, con el que se terminaba de
purificar el
rápida y en grandes cantidades, e hizo posible obtener una serie de formas estandarizadas
vigas, barras,
se multiplicó por 100. En 1760, Inglaterra producía poco más de un tercio del hierro que
consumía, e
importaba los casi dos tercios restantes. Un siglo más tarde, exportaba una tercera parte de su
producción.
luego, la maquinaria textil, a medida que ésta se fue perfeccionando (las primeras máquinas
textiles
tenían una alta proporción de madera). Desde las décadas iniciales del siglo XIX se fue
ampliando el uso
del hierro en la construcción -por ejemplo, de puentes-y fue esencial para el desarrollo de los
nuevos
LAS NUEVAS FUENTES DE ENERGÍA: la Revolución Industrial se basó en el uso de dos fuentes de
energía:
la energía hidráulica y la del vapor. En ambos casos se trataba de energía inanimada, que
permitió
desde muchos siglos atrás, pero desde el siglo xix comenzaron a ser usados en actividades
industriales,
sobre todo en el sector textil y en el metalúrgico. Las primeras fábricas que nacieron a fines del
siglo XVII
para la producción de hilado de algodón usaron la energía hidráulica. Ello explica por qué en
inglés la
palabra "mill" significa a la vez molino y fábrica. Por mucho tiempo la energía del agua siguió
teniendo
otra gran fuente de energía de la Revolución Industrial fue el vapor, que se utilizó tanto para la
producción manufacturera como para los medios de transporte: los ferrocarriles y los barcos.
Las
primeras máquinas a vapor comenzaron a emplearse desde principios del siglo XVII en la
minería, para
bombear el agua de las galerías. La pionera fue construida por THOMAS NEWCOMEN en 1712,
fue
perfeccionada por JAMES WATT, que resolvió gran parte de los problemas técnicos que
presentaba y
adaptaria a nuevos usos. WATT patentó su propia máquina a vapor en 1769 y se asoció con un
máquina de NEWCOMEN, que se utilizaba sólo como máquina de bombeo, la de WATT comenzó
a
usarse como fuente de energía para la producción manufacturera. Fue adoptada primero en las
hilanderfas de algodón (desde 1785), y más tarde, en otros sectores de la industria. Aunque su
difusión
Historia Económica Mundial del Paleolítico a internet, Barbero y Saborido. Resumen: Maia
Velazquez.
no haya sido inmediata, la máquina a vapor fue uno de los inventos que transformó más
profundamente
a la industria. Permitió que ésta pudiera desarrollarse en forma creciente en las ciudades, era
más
barata porque al utilizar como combustible el carbón mineral hacía uso de un recurso
abundante y
ofrecía la posibilidad de librarse de las fuentes orgánicas de materias primas, que comenzaban
a ser
escasas. El uso más intensivo de la energía hidráulica y, sobre todo, el uso del vapor
proporcionaron
enormes incrementos en la productividad. El carbón tuvo una importancia decisiva en la
Revolución
Industrial inglesa, ya que se lo utilizó como combustible en las máquinas a vapor y como fuente
de calor.
industria liberarse de los límites de un recurso renovable -la madera pero, por cierto, renovable
a un
ritmo muy lento. WRIGLEY presenta como característica distintiva de la Revolución Industrial el
paso una
Industrial inglesa hubo una cuota de azar, proporcionada por la riqueza mineral con la que
contaba el
territorio británico. El impacto del uso del carbón fue muy amplio. Al ser un producto con costos
de
transporte elevados, generó una fuerte presión para el mejoramiento de las comunicaciones.
Más
transporte: el ferrocarril. Los primeros ferrocarriles fueron construidos des de principios del
siglo XIx
justamente para transportar el carbón, y gracias a las mejoras que se introdujeron en ellos fue
posible a
partir de 1830 inaugurar las primeras líneas ferroviarias para transporte de cargas y de
pasajeros.
el uso de las nuevas tecnologías y a introducir nuevas formas de organización del trabajo. Por
una parte,
sido posible. La pregunta sigue siendo si lo hicieron porque eran personalidades fuera de serie o
porque
las condiciones ambientales eran sumamente favorables. Entre los factores favorables se
destaca, el
bajo costo de las inversiones ya que las máquinas eran, en general, sencillas y poco costosas, a
que se
podían utilizar edificios ya existentes para instalar las fábricas y, también, a que la mano de obra
era
barata, y las condiciones de contratación, muy flexibles. Al mismo tiempo, los beneficios eran
muy
elevados, y permitieron que la autofinanciación fuera una práctica muy extendida. Más difícil
que reunir
trabajadores. Con la expansión del sistema de fábrica fue surgiendo un nuevo tipo de
empresario, el
tareas. Aunque existían algunas empresas de grandes dimensiones sobre todo, en la minera y la
metalurgia, la mayor parte de las firmas era de tamaño reducido, y no había requisitos de
escala,
fundamentalmente, en el sector textil, que fue el sector de punta duran te décadas. En general,
lo que
diferenciaba a las grandes empresas de las pequeñas y medianas no era el tipo de máquinas
que
usaban, sino la cantidad, y una gran empresa era una yuxtaposición de empresas pequeñas.
desafíos. La demanda de crédito fue limitada, y pudo cubrirse con la oferta disponible. La
industria se
financió, con capitales propios de los empresarios (solos o asociados) , con reinversión de
utilidades y
con crédito de corto plazo, otorgado por bancos o por comerciantes. La proporción de la
inversión en
capital fijo era reducida con respecto a la inversión total, y que el crédito se destinaba
fundamentalmente a capital circulante. Aún las inversiones más costosas eran bajas con
respecto a
otros gastos. En 1809-10 el total de inversión en capital fijo en toda la industria del algodón
representó
Historia Económica Mundial del Paleolítico a internet, Barbero y Saborido. Resumen: Maia
Velazquez.
menos de un 1% de los gastos militares (Gran Bretaña estaba en guerra con Francia). Gran
Bretaña
contaba con suficiente capacidad de ahorro, y el principal desafío consistió en trasladar los
capitales
desde las zonas agrícolas, hacia las áreas industriales en las cuales se utilizaba. Dada la
importancia de la
inversión en capital circulante, el crédito comercial siguió cumpliendo un rol decisivo. Los
bancos
funcionaron no sólo como intermediarios entre ahorristas y prestatarios, sino también como
creadores
de crédito, y otorgaron más crédito a largo plazo que lo que se suponía, actuando incluso como
accionistas en compañías.
sólo algunas áreas geográficas sufrieron el impacto de los cambios. Desde antes de la
revolución
los recursos naturales o por la mano de obra. Una vez comenzada la Revolución Industrial, la
Lancashire. Aún a mediados del siglo XIX el impacto del nuevo industrialismo era limitado.
SIDNEY
en torno a las pequeñas islas de industrialización. Sólo en algunas ramas de la industria textil
había una
mayoría de trabajadores empleados en fábricas, en otros sectores eran sólo una minoría, y en
otros su
buena parte de las minas y canteras, todavía no había tenido lugar una "revolución industrial".
creció a un ritmo sostenido, la nueva riqueza se repartió en forma muy desigual, la renta real
per cápita,
se encontraba estancada entre 1770 y 1820 más que en cualquier otro período desde las
primeras
décadas del siglo XVII, y los salarios reales mejoraron recién a partir de 1820.
El carácter de largo plazo del crecimiento de la industria de fábrica debió permitir un cierto
ajuste frente
a los cambios y la posibilidad de elaborar algún tipo de respuesta a las nuevas condiciones. El
sistema de
fábrica conllevó, un nuevo tipo de disciplina y largas jornadas de labor con bajos salarios y gran
inestabilidad. Que implicó también cambios muy grandes en el trabajo femenino e infantil, todo
ello con
un empeoramiento de las condiciones de vida de los sectores más vulnerables. Con el desarrollo
urbano
y la expansión de los servicios privados y públicos fue creciendo también la clase media urbana,
otro de
los sectores característicos de los nuevos tiempos. La expresión "clases medias" engloba a
diversos
grupos sociales, y en Inglaterra suele usarse como sinónimo de burguesía. Junto a los
propietarios de
empresas y a los profesionales fue creciendo el número de empleados, que se diferencian de los
obreros
industriales porque no desempeñan trabajos manuales. Son los trabajadores "de cuello blanco",
por
oposición a los trabajadores de "cuello azul". Su número no era muy elevado en los primeros
tiempos de
la Revolución Industrial, pero para fines del siglo XIX habían adquirido un peso significativo.
LA URBANIZACIÓN: Este proceso tuvo lugar a lo largo del siglo XIX, pero en forma más
acentuada en la
segunda mitad. A mediados del siglo xix, menos del 12% de los trabajadores estaba empleado
en
personas empleadas. Las actividades artesanales y los trabajos no mecanizados eran los más
numerosos.
En 1851 había más zapateros que mineros, y en la minería el uso de la energía mecánica se
combinaba
principios del siglo xix, pasando del 35,9% en 1800 al 21,7% en 1851 y a aproximadamente el 8%
en
1901. La población rural excedente emigró hacia las ciudades o hacia destinos transoceánicos. A
mediados del siglo XVIII, Londres -con 675.000 habitantes- era la única ciudad inglesa con una
población
Historia Económica Mundial del Paleolítico a internet, Barbero y Saborido. Resumen: Maia
Velazquez.
que superaba los 50.000 y a fines del siglo XIX, casi el 80% de la población británica vivía en
áreas
urbanas.
Las nuevas ciudades industriales: las ciudades que más crecieron fueron aquellas en las que se
llevaban
a cabo actividades industriales. Entre 1770 y 1830, Manchester, centro de producción textil, pasó
de
27.000 habitantes a 180.000. Al mismo ritmo se incrementó la población de los centros de la
industria
principal de una multitud de ciudades menores, que tenían entre 3.000 y 5.000 habitantes. La
industria
modificó el paisaje urbano, a medida que las fábricas ganaban terreno. En general, las nuevas
ciudades
hecho de que crecieran rápidamente, sin una infraestructura adecuada, creó condiciones de
vida muy
precarias para los trabajadores, con fuertes déficit en lo relativo a la vivienda y a la sanidad. En
otros
centros urbanos, en cambio, la industria se desarrolló en forma más gradual, sin que los costos
sociales
de las ciudades y una mayor densidad de población, y fue transformando las relaciones sociales,
que se
LA FORMACIÓN DE LA CLASE OBRERA: Junto con las fábricas nació un nuevo tipo de trabajador,
el
Desarrolla su actividad en las fábricas, trabajando con máquinas y sometido a una estricta
disciplina. La
formación de la nueva clase obrera fue gradual. Todavía en 1830 el obrero industrial
característico no
trabajaba en una fábrica, sino (como artesano o trabajador manual) en un pequeño taller o en
su propia
casa, o (como peón) en empleos más o menos eventuales. Durante la primera mitad del siglo XIX
los
domicilio, así como movimientos de resistencia contra las nuevas formas de producción, que
incluyeron
tradicionales, la extensión del sistema de trabajo de fábrica constituye uno de los rasgos más
destacados
de la Revolución Industrial.
Las nuevas condiciones de trabajo: El sistema de fábrica implicó una nueva forma de
organización del
cumplir sus tareas bajo vigilancia y según una estricta disciplina. En palabras de LANDES, "la
fábrica era
un nuevo tipo de prisión, y el reloj, un nuevo tipo de carcelero". Los trabajadores habituados a
otras
formas de trabajo, con horarios irregulares y sin supervisión directa, debieron adaptarse a las
nuevas
condiciones. La resistencia de los obreros a aceptar la nueva disciplina explica que las normas
establecidas por los patrones de las fábricas fueran tan estrictas, y que se castigaran
severamente
obreros para realizar su trabajo. Al mismo tiempo, surgieron nuevos trabajadores calificados, los
EL TRABAJO DE LAS MUJERES Y LOS NIÑOS: Con el sistema de fábrica se incrementó el trabajo de
las
mujeres y los niños, para quienes se reservaban las tareas menos calificadas y que recibían una
paga
menor que la de los hombres adultos, con respecto a los cuales eran además más disciplinados.
Lo que
cambió radicalmente con la industrialización fueron las condiciones laborales. Las mujeres
pasaron a
trabajar en otras industrias rurales o en los nuevos oficios urbanos que florecieron desde la
década de
1830. La división sexual del trabajo había estado relacionada, con las diferencias físicas entre
hombres y
mujeres. Los oficios específicamente femeninos, que requerían una habilidad característica en
las
manos, eran considerados por los hombres como inferiores, y ésta es una razón por la cual las
mujeres
recibían una paga menor. Aun las mujeres que realizaban trabajos calificados eran
infravaloradas.
parcialmente. Las mujeres pudieron desempeñar tareas antes reservadas a los hombres, pero
siguieron
Historia Económica Mundial del Paleolítico a internet, Barbero y Saborido. Resumen: Maia
Velazquez.
percibiendo salarios menores. En la primera mitad del siglo XIX, la mayor parte de las mujeres
trabajaba
en la industria textil y la del vestido, que eran las principales ocupaciones junto con el servicio
doméstico. En la industria del hierro y en la minería las mujeres trabajaban muy poco. En
general,
implicaba la ausencia del hogar por larguísimas horas y la imposibilidad de cuidar de los hijos
durante
ese tiempo. Desde comienzos del siglo XIX se incrementó el número de hogares en los que junto
a un
matrimonió y sus hijos vivía alguna persona anciana que se ocupaba de las tareas domésticas y
del
cuidado de los niños mientras la mujer trabajaba en la fábrica. Al igual que en el caso de las
mujeres, en
la época preindustrial los niños trabajaban, y había muchos casos de abuso y explotación, pero
en
Industrial, los niños comenzaron a trabajar masivamente en las fábricas. Eran más dóciles que
los
adultos, recibían una paga mucho menor e incluso eran más adecuados para algunas tareas.
Una
enorme cantidad de testimonios entre ellos, los informes gubernamentales confirman que las
condiciones solían ser inhumanas. Para hacer posible el trabajo infantil se redujo la edad
mínima del
trabajar desde muy pequeños, a partir de los 6 u 8 años. El horario de trabajo era el mismo que
el de los
adultos, entre 14 y 16 horas por día. Los salarios eran irrisorios: la remuneración de los niños de
era 6
veces menor que la de un adulto no calificado, y con lo obtenido por un niño en una jornada de
trabajo
se podía comprar menos de un kilo de pan. La disciplina era muy dura, recurriéndose en
muchos casos a
los castigos corporales. Además de todo ello, las condiciones insalubres del trabajo en las
fábricas tenían
efectos muy negativos sobre la salud y el desarrollo infantiles. Aunque ya en 1802 el Parlamento
aprobó
una ley para proteger a los niños que trabajaban como aprendices en las fábricas, recién a partir
de la
década de 1830 el Estado comenzó a penalizar en forma efectiva los abusos cometidos por los
infantil. Al avanzar el siglo XIX, la situación fue mejorando paulatinamente, aunque pasaron
muchas
Lo que se discute fundamentalmente son los efectos de la Revolución Industrial sobre el nivel
de vida
de las clases populares (lower classes). También se debate, acerca del efecto neto de la
Revolución
Industrial sobre los niveles de vida y si hubieran podido evitarse costos sociales mediante
políticas
El período considerado es el que transcurre entre 1780 y 1850; hay consenso en que la
situación
mejoró. JOEL MOKYR divide a los pesimistas en "blandos" (aquellos para quienes los niveles se
mantuvieron constantes) y "duros" (los que sostienen que los niveles de vida declinaron). Los
primeros
brindaban una imagen fuertemente crítica. Veían a la industrialización como un proceso que
había
En 1926, J. H. CLAPHAM discutió la visión pesimista desde una nueva perspectiva. Por una parte,
compilados por distintos autores, a partir de los cuales afirmaba que entre 1790 y 1850 el poder
años cuarenta, T. S. ASHTON continuó la línea inaugurada por CLAPHAM. Utilizó nuevos datos
estadísticos porque consideraba que los que había usado CLAPHAM no eran confiables, pero
coincidió
con él en sostener una posición optimista, afirmando que en 1830 los miembros de las clases
Historia Económica Mundial del Paleolítico a internet, Barbero y Saborido. Resumen: Maia
Velazquez.
Hasta la década de 1950, las respuestas de los pesimistas se basaron en apreciaciones sobre la
calidad
En 1957, ERIC HOBSBAWM fue el primero que fundamentó la posición pesimista con datos
en el nivel material de existencia de las clases trabajadoras. En un artículo sobre el nivel de vida
en Gran
Bretaña entre 1790 y 1850, sostenía que debían utilizarse otros indicadores, como la mortalidad,
la
salud, el desempleo y el consumo. Consideraba que el aumento de la mortalidad entre 1810 y
1840, y
los datos disponibles sobre desempleo apuntalaban la posición pesimista, y que la información
sobre
consumo arrojaba bastantes dudas con respecto a la posición optimista. Como conclusión,
afirmaba que
para el período comprendido entre 1790 y mediados de la década de 1840, los niveles de vida
habían
descendido, y que para dicha etapa la posición optimista carecía de toda base sólida.
argumentado por el aumento de la renta media per cápita, que no hubo en la distribución una
tendencia en contra de los trabajadores, que desde 1815 bajaron los precios pero se
mantuvieron
constantes los salarios nominales, que se incrementó el consumo per cápita de alimentos y
otros bienes,
y que el Estado intervino crecientemente para proteger o elevar los niveles de vida, "hay que
concluir
que en los años que van de 1800 a 1850 se produjo un aumento en los salarios reales de la
mayoría de
La polémica adquirió a partir de entonces una gran intensidad. Se habían puesto en marcha tres
líneas
básicas de investigación: el nivel de los salarios reales, las pautas de consumo y la distribución
de la
renta nacional. El enfrentamiento entre HOBSBAWM y HART WELL se acentuó, y otros autores
ideológicas, así como el desacuerdo acerca de cuáles eran los datos más relevantes a la hora de
medir el
estadística sobre el costo de vida y tienen que ver, en cambio, con la puesta en juego de valores
como
Considerando los estudios sobre el consumo, THOMPSON insiste en que si bien la renta per
capita
aumentó, es enormemente difícil evaluar cómo estaba distribuida. Destaca también que los
cambios en
ciertos hábitos de con sumo - por ejemplo, la disminución del consumo de cerveza y el paralelo
aumento del consumo de té, o el incremento del consumo de papas eran vividos por los
Para THOMPSON, "en conjunto, los logros no fueron demasiado brillantes. Tras cincuenta años
de
Revolución Industrial, la clase obrera tenía una participación en el producto nacional que, casi
con toda
trabajador medio siguió estando muy próximo al nivel de subsistencia, en una época en que
estaba
rodeado de testimonios evidentes del aumento de la riqueza nacional. Gran parte de ella era, a
todas
luces, fruto de su propio trabajo y pasaba, también con toda transparencia, a manos de sus
patronos. En
términos psicológicos, esto se vivía en forma muy parecida a un descenso de los niveles.
Desde los años setenta el debate se hizo menos virulento, pero aún continúa, sin que una
posición haya
triunfado sobre la otra en forma definitiva. PETER LINDERT y JEFFREY WI LLIAMSON, dos
historiadores
cuantitativistas norteamericanos, han propuesto una nueva periodización a partir de sus
cálculos sobre
los salarios. Afirman que entre 1790 y 1820, los salarios reales permanecieron estancados, y que
para
este período sus conclusiones están a mitad de camino entre las de los pesimistas y las de los
optimistas. Al mismo tiempo, sostienen que entre 1820 y 1850, los salarios reales prácticamente
se
duplicaron, y que ello consistió en un incremento mucho mayor que lo que cualquiera de los
optimistas
hubiera supuesto hasta ahora. CRAFTS ha calculado tasas de salarios reales menores para 1820
1850,pero superiores para el período previo y en promedio similares a las de LINDERT y
WILLIAMSON, si bien
todos estos autores consideran sólo la situación de los hombres adul tos que trabajaban en
fábricas, los
que sólo constituían una porción de las clases populares. FEINSTEIN Y CRAFTS afirman que el
consumo
per cápita creció desde 1820, pero no analizan si hubo cambios en la distribución del ingreso.
Las
posiciones pesimistas también han encontrado nuevos defensores. JOEL MOKYR ha demostrado
aparentan sugerir mejoras muy limitadas en el nivel de vida de la mayoría de los obreros hasta
mediados del siglo XIX. Otras investigaciones recientes han resaltado que los salarios pudieron
aumentar pero el ingreso de las familias disminuyó por la desocupación, que los salarios
femeninos
aumentaron más lentamente y que aunque aumenten los salarios, las condiciones de vida
pueden
respaldar las tesis pesimistas, ya que la esperanza de vida creció hasta 1820 pero luego se
detuvo, al
igual que la mortalidad infantil, y la nutrición no mejoró. Mientras que durante fines del siglo
XVIII y
comienzos del xIx los reclutamientos en el ejército habían crecido, disminuyeron en el segundo y
tercer
cuarto del siglo XIx, lo que reflejaría un status nutricional menos satisfactorio. Por otra parte,
diversos
autores coinciden en afirmar que hubo fuertes variaciones regionales, y que también deben
considerarse las fluctuaciones económicas de corto plazo, así como el impacto de las guerras a
la hora
trabajadores. Los optimistas han enfatizado que, en el largo plazo, la industrialización permitió
un
incremento del bienestar para el conjunto de la sociedad: no sólo una mayor abundancia y
variedad de
expectativa de vida. Desde este punto de vista, no puede negarse que un obrero inglés del siglo
xx vive
mejor que un noble del siglo XVII. Los pesimistas, en cambio, aun reconociendo esta realidad,
sostienen
que ella no pue de ocultar ni hacemos olvidar los altísimos costos sociales que se pagaron en los
generaciones