(…) La conexión económica desencadena una responsabilidad tributaria
limitada.
En nuestro país, conforme a las normas de la LIR, específicamente el art. 3, la
conexión personal viene dada por la residencia o el domicilio del contribuyente.
Si una persona es residente o tiene su domicilio en nuestro país, va a
responder ilimitadamente con el Estado chileno. Eso significa que va a
responder por la renta mundial.
(:..) Conforme a la definición del Código Civil, es necesaria la concurrencia de
dos elementos: objetivo y subjetivo. El subjetivo viene dado por el ánimo de
permanecer en un determinado lugar. El objetivo viene dada por la residencia
entendida como la permanencia en un determinado lugar dentro del territorio
de la República. Esta residencia que está dentro de la definición de domicilio
del art. 59 no tiene nada que ver con la definición de residencia para efectos
tributarios del art. 8 n°8 CT. El domicilio se podría configurar sin que una
persona permanezca más de 183 días en un lapso cualquiera de 12 meses.
Si un extranjero constituye domicilio o residencia en Chile, debería
tributar por renta mundial. El inciso segundo establece una excepción sobre
que dentro de los tres primeros años, aun cuando tengan el factor personal,
solo responderán por su renta de fuente chilena. Ello se creó para los sujetos
expatriados, es decir, vienen al país, generalmente cumpliendo un
determinado rol dentro de la empresa para establecer una nueva empresa en
Chile y una vez está establecida en Chile, se retiran del país. El legislador no
quiere que respondan tributariamente, por lo que solo se les hace tributar por
las rentas de fuente chilena.
Hay que saber distinguir entre renta de fuente chilena y renta de fuente
extranjera. (:..) Conforme al art. 12, (:..)
En este caso, si se debe incorporar a la base imponible de un impuesto
personal a la renta rentas de fuente extranjera, el art. 12 dice que esas rentas
se van a computar (…)
La renta se encuentra líquida cuando ya se le dedujeron los gastos en
que se incurrieron para generarla. Se incorporará la renta de fuente extranjera
una vez deducidos los gastos asociados a ella. Además, debe estar percibida,
es decir, debe haber ingresado materialmente al patrimonio. (…)
Las agencias o establecimientos permanentes no tienen personalidad
jurídica propia. El legislador define establecimiento permanente en el art. 2
N°12 LIR. Esta definición está redactada en términos de que la empresa
extranjera pone un establecimiento permanente en Chile, pero el art. 12 es al
revés, es decir, una empresa chilena que pone un establecimiento permanente
en el extranjero; es la extensión de la personalidad jurídica de la empresa en
ese territorio extranjero en el cual se encuentra ubicada y donde la empresa
desarrolla todo o parte en ese lugar. El legislador exige que esas rentas estén
devengadas o percibidas.
Las pensiones de fuente extranjera no tributa en Chile.
El art. 4 aclara que no es tan fácil perder el domicilio o residencia en
Chile. Si la persona se ausenta en el país, pero el asiento personal de sus
negocios permanece en Chile, sigue respondiendo de forma ilimitada, porque
ello implica que no ha perdido el domicilio en Chile.
Se aplican normas especiales a los funcionarios públicos que prestan
servicio fuera del territorio de la República. Para ellos se entiende que tiene
domicilio en Chile.
Hay situaciones que el legislador aclara.
Art. 11.
La renta que puede generar una SA son los dividendos y en la sociedad
de personas son los retiros. Si el legislador dice en el art. 11 que las acciones
de una sociedad anónima constituida en el país se van a entender situadas en
Chile, los dividendos que tengo derecho a percibir por ser propietario de esas
acciones, también deberían tener su fuente en Chile. Si el accionista se
encuentra ubicado en EEUU, debe tributar (:..)
Banco extranjero. (…) Esos intereses se entienden situados en el
domicilio de la empresa y por lo tanto renta de fuente chilena.
En el contexto de la LIR, tratándose del impuesto a la renta de segunda
categoría, el legislador establece una regla especial respecto de aquellos
contribuyentes que desarrollan dentro del país una actividad científica, cultural
o deportiva. Tributarán solo con el IA. Tasa del 20%
En el resto de los casos, las remuneraciones obtenidas por un extranjero
están gravadas con impuestos de segunda categoría y exentas de impuesto
adicional. Si el extranjero obtiene un sueldo, un salario o una remuneración sin
tener domicilio o residencia en el país, tributa con el impuesto de segunda
categoría estando exento de impuesto adicional, porque la ley establece una
exención para ellos. Art. 62 inc. 1*.
En materia de IGC, aplicamos las mismas reglas que hemos estudiado. El
trabajador independiente va a tener que declarar y pagar en Chile su renta
mundial.
Respecto del IA, existen reglas especiales en el art. 59 y ss. Va a
depender de qué tipo de renta obtienen para saber qué impuesto aplicar a esa
renta de fuente chilena. En el art. 59 se distingue entre los distintos tipos de
renta y establece distintas tasas. Si la renta que está obteniendo esta persona
que no tiene domicilio ni residencia en Chile es un interés, por ej. un banco
extranjero a una empresa chilena, los intereses son de fuente chilena porque
se encuentran situados en el domicilio del deudor, cuando esa empresa pague
los impuestos va a tener que retener el impuesto de los intereses, el cual está
regulado en el art. 59 n°1 y la tasa va a ser un 4% si es que el acreedor es un
banco o una de las instituciones que establece la letra B del art. 59 n°1. Si no
es un interés, sino que un servicio prestado en el extranjero, eso tiene otra
tasa de retención.
Con todo, debemos tener presente la regla que está contenida para los
establecimientos permanentes que tienen empresas extranjeras y están
ubicados en Chile. Tributarán en nuestro país, aplicando las normas del art. 58.
La doble tributación internacional puede resolverse de manera
unilateral, es decir, a través del ordenamiento jurídico del propio país como el
art. 41 A LIR. O bien de una manera convencional, a través de tratados
unilaterales o multilaterales. La regla general viene dada por los convenios
bilaterales.
Desde el punto de vista del método, tenemos el método de la exención y
el método del crédito. Hay que subdistinguir entre exención simple, la cual
consiste en que la renta de fuente extranjera se declara exenta en el país de la
residencia, declarándose totalmente exenta y la exención con progresión, en la
cual la renta de fuente extranjera, si bien no tributa en el país de la residencia,
sí se va a considerar para aumentar la progresividad del impuesto personal que
afecta al residente en su país de residencia, como sería el IGC cuya tasa es
progresiva por tramo. (…)
El más utilizado es el método del crédito. El método del crédito con
imputación integral consiste en que el impuesto que aplicaron en el país de la
fuente se va a poder utilizar en su totalidad en el país de la residencia; toda la
renta del contribuyente va a tributar, pero una vez determinado el impuesto,
se imputa como crédito el impuesto pagado en el país de la fuente. El método
de la imputación ordinaria consiste en que se da crédito por el impuesto
pagado en el extranjero, pero él tendrá como límite el impuesto que hubiera
pagado en el país de la residencia; si el impuesto en el extranjero es mayor, la
diferencia se va a perder.
Existen dos grandes modelos para evitar la doble tributación
internacional. El modelo OCDE se ha dicho que es más beneficioso para los
países desarrollados. Luego está el modelo de convenio de la ONU que está
diseñado para beneficiar más a los países con vías de desarrollo. Como el
modelo OCDE pertenece a los países miembros siendo estos los más ricos del
mundo, como tienen el poder negociador, son la mayoría de convenios; la
mayoría de convenios que ha celebrado Chile siguen este modelo, salvo, por
ejemplo, el Convenio de Chile con EEUU donde EEUU tiene el poder negociador
por lo que se utiliza su propio modelo.
En rigor el modelo no establece un método, sino que establece qué país
va a aplicar su potestad tributaria a la renta específica. Los países otorgan
créditos por los impuestos que se pagan en uno u otro país, lo que está al final
del Convenio.
(…)
Tratándose del primer grupo de aportes, devoluciones y distribuciones,
no constituyen renta los aportes de capital. Es decir, el aporte recibido por una
sociedad al momento de constituirse o con posterioridad, para esa sociedad no
es renta. Recordemos que al momento de constituirse la sociedad se tienen
que cumplir ciertos elementos esenciales; uno de ellos es el aporte que hacen
los socios. En este caso, ese aporte que hacen los socios para la sociedad no es
una renta, por lo que la sociedad no debe tributar del aporte que hacen los
socios. El aporte, más que un elemento que implique una renta que no es
renta, es más bien una deuda de la sociedad con los socios, de tal manera que
si esos socios se quieren retirar de la sociedad, la sociedad tiene que devolver
el capital que ellos aportaron.
Podría ocurrir que una sociedad, con la finalidad de obtener
financiamiento para llevar a cabo sus proyectos de inversión, quiera capitalizar
utilidades y no efectuar una distribución de dividendos. En ese caso, si se
capitalizan las utilidades, lo que va a ocurrir es que los accionistas de esa SA se
le van a emitir acciones liberadas de pago; esa capitalización de utilidades, si
bien para la SA es un ingreso no renta, estos accionistas van a recibir a cambio
acciones liberadas de pago, representativas de esas utilidades capitalizadas.
Esas utilidades que la sociedad está capitalizando ya pagaron impuesto a la
renta y la capitalización no grava nuevamente esas utilidades, por lo tanto, no
hay renta para la sociedad en esa capitalización. Para los accionistas, esas
acciones representativas de esa capitalización de utilidades, tampoco es un
ingreso que deba tributar para ellos.
La otra opción que podría utilizar la SA en lugar de capitalizar utilidades
es emitir nuevas acciones. Si se emiten nuevas acciones y estas acciones en el
mercado se cotizan a un precio mayor al precio que la sociedad las colocó, ese
sobreprecio para la sociedad es un ingreso no renta.
Las devoluciones de capital también son ingresos no renta. Si el socio
aportó capital y se quiere retirar de la sociedad, tendrá que hacer un retiro de
ese capital que aportó al momento de su constitución o con posterioridad. Si lo
que el socio obtiene con consecuencia a su devolución de capital es
efectivamente capital, ese capital no tributa para el socio. Sin embargo, no es
tan sencillo, porque el legislador sabe que un socio podría decir que va a retirar
su capital para no tener que tributar por un retiro de utilidades encubierto bajo
un retiro de capital. Por ello, estableció un orden de prelación, de tal manera
que si la sociedad tiene utilidades y se quiere hacer devolución de capital,
primero tiene que retirar utilidades (…). Art. 17 n°7. El art. 14 regula el orden
de prelación de devolución de capital.
Son ingresos no renta ciertas adquisiciones o beneficios derivados de
ciertos actos y hechos.
(…) En estricto rigor, el legislador excluye del impuesto a la renta
aquellas cantidades que se van a ver afectas con otros impuestos, como ocurre
con las donaciones y la herencia. (…)
Gananciales. (…) Lo mismo ocurre con la compensación económica que
obtiene el cónyuge más débil al momento de terminar el matrimonio. Eso es
importante, porque a veces dentro de esas compensaciones se establece la
entrega de bienes raíces.