El impuesto a la renta está regulado en el DL 824.
Contiene en su
artículo 1 la Ley sobre Impuesto a la Renta. Para poder entrar de lleno en la
Ley sobre Impuesto a la Renta es importante dar una exposición histórica para
saber cómo llegamos a tener el impuesto a la renta en nuestro país.
Si observamos la historia universal, vamos a advertir que el surgimiento
de los impuestos a la renta está asociado generalmente a necesidades
económicas de los monarcas o de los Estados. No es muy distinto a los otros
impuestos. Pero, particularmente tratándose del impuesto a la renta, vamos a
advertir que las guerras fueron detonantes importantes de la tributación sobre
la renta. Si tuviéramos que señalar un hito en cuanto al génesis del impuesto a
la renta, tendríamos que señalar que es el Impuesto a la Renta de Inglaterra el
año 1799 y está asociado a las Guerras Napoleónicas que tuvo el Gobierno de
Inglaterra contra Napoleón. Para financiar esas guerras, era necesario
obtener riqueza de los gobernados o de los súbditos. En el año 1799 se crea la
Ley sobre Impuesto a la Renta con un sistema progresivo; mientras más alta
sea la renta, más alto es el porcentaje con el cual debe contribuir esa persona
a las arcas fiscales. Ese impuesto fue abolido el año 1803 y después fue
establecido nuevamente hasta quedarse de forma definitiva en Inglaterra.
El año 1910 con el super tax (…).
Desde ahí esto se expande a distintos países. Se establecen distintos
tributos en Francia, EEUU y se expande en Latinoamérica. En nuestro país, la
Ley 3996 de 1929. Lo relevante de esta ley es que grava rentas, pero
segmentándolas en tipos de renta. Establece seis categorías de renta que se
grava siempre y cuando se encuentren ubicadas en alguna de estas
categorías. Si no puede ser clasificada en ninguna de ellas, no puede ser
gravada por la Ley. Si alguien obtenía una renta de bienes raíces, esa
pertenecía a la primera categoría y debía tributar por ella; si obtenía renta por
el trabajo dependiente, era la quinta categoría y se gravaba por el impuesto
que la ley establecía para la quinta categoría. Es decir, en su génesis, el
impuesto a la renta en nuestro país no gravaba todas las rentas de una
persona de manera global, sino que solo en la medida que esa renta pudiera
ser clasificada en alguna categoría.
Con posterioridad, el legislador disminuye las categorías, contemplando
solamente dos. Pasamos de tener seis a tener dos categorías y a tener
impuestos globales. Previo a eso se crearon dos impuestos globales: el
Impuesto Global Complementario y el Impuesto Adicional. Dos categorías que
gravaban una mezcla entre capital y trabajo que se encontraban en la primera
categoría y la segunda categoría eran las rentas del trabajo. El resto de rentas
se gravaban con los impuestos globales, sea por el IGC para las personas
naturales con un factor de conexión personal, sea por el IA para personas que
no tienen conexión personal con el país, pero sus rentas son de fuente chilena.
Se separa de la segunda categoría a los trabajadores independientes y
solo se dejan como rentas de la segunda categoría las provenientes de los
trabajadores dependientes. En el año 1984 que es un antecedente importante,
porque es como queda en la actualidad el impuesto a la renta, se hace una
pequeña modificación, pero no menos relevante. Nuestro sistema tributario en
la tributación de la renta es un sistema mixto en donde encontramos
impuestos de categoría, específicamente dos, la primera que grava las rentas
en general del capital y de la mezcla de los factores de producción capital y
trabajo, por lo que se le dice las rentas de la empresa y la segunda que grava
las rentas de los trabajadores dependientes que se encuentran contenidas en
el n°1 del art. 42 de la LIR. Es mixto este sistema, porque además de los
impuestos de categoría o impuestos cedulares, encontramos los impuestos
globales, esto es, el IGC que grava la totalidad de la renta de las personas
naturales que están domiciliadas o residentes en Chile y el IA que grava la
renta de fuentes chilenas de las personas naturales o jurídicas que no tienen
residencia o domicilio en el país. Ahí queda configurado el mapa de la
tributación de la renta en nuestro país.
Por ese motivo, en el caso de las personas naturales, si una persona
natural obtiene una renta y ella no puede ser clasificada en alguna de las
categorías, la vamos a gravar en el impuesto global que corresponda. Si tiene
domicilio o residencia en Chile, le aplicamos el IGC.
En la Ley sobre Impuesto a la Renta tenemos varios impuestos a la
renta. Por eso cuando hablamos del impuesto a la renta, usted tiene que
preguntar de qué impuesto a la renta estamos hablando, porque contiene
varios impuestos a la renta. Tenemos impuestos de categoría, impuestos
globales y el impuesto adicional.
Dicho esto, es importante tener presente además que dentro de la
primera categoría nosotros encontramos distintos regímenes de tributación.
Las empresas que son las que tributan en la primera categoría o las personas
que realizan una actividad comercial o industrial pueden optar por los
distintos regímenes que regula el impuesto de primera categoría. Fuenzalida
es trabajador dependiente del SII, percibe rentas por la UV, trabaja en su
tiempo libre y obtiene rentas que puede obtener en su tiempo libre, podría
percibir un arrendamiento; si pagó el impuesto de primera y segunda
categoría, aplicamos un crédito al IGC para evitar la doble tributación. La
forma en que se integran los impuestos de categoría con los impuestos
globales es a través de créditos.
Para saber si se tiene que pagar impuesto a la renta, hay que identificar
si hay hecho gravado, por lo que hay que mirar la ley. Ella será la LIR. El
hecho gravado sería la obtención de una renta. La renta serían los ingresos
eliminando de ellos todos aquellos conceptos que no son renta, como los
costos y los gastos. Una vez eliminados, podemos obtener la renta y podemos
gravarla. Es decir, el ingreso contiene elementos que no contiene la renta. Por
ejemplo, hay que rebajarle ciertos conceptos para poder obtener la renta, esto
es, los costos y los gastos que se han incurrido para obtener la renta. Es
fundamental entender qué es lo que entiende el legislador por renta. Art. 2
n°1 LIR*
El legislador crea una definición tan amplia de manera tal que nada
quede fuera del radar de la renta. Prácticamente todo pasa a ser renta. Con
esta mentalidad recaudadora, ha creado un concepto de renta que trae más
problemas que virtudes para el propio legislador. Pensando en la propia
sucesión por causa de muerte, uno de los trámites que corresponde hacer es
la posesión efectiva y para poder tramitarla y así puedan tomar posesión de la
herencia, es necesario cumplir con un trámite antes de que el tribunal declare
la sentencia que les declare la posesión; deben pagar el impuesto a las
herencias y donaciones. Pareciera no ser equitativo que además deban pagar
el impuesto a la renta.
Podría ocurrir una doble tributación económica, pero también que
quizás está abarcando conceptos que el legislador no quiere gravar. Por ello,
debe solucionarlo de otra manera. Estos son los ingresos no renta del artículo
17 donde dice que esos ingresos no son renta; si aplicáramos el concepto de
renta, deberían estar gravados con los impuestos de la LIR.
Ubicándonos geográficamente en el art. 2 n°1, esta definición es
bastante amplia. Podríamos eliminar toda la primera parte y quedar con una
definición igual de amplia. El legislador creó esta definición porque cuando se
incorporó este concepto existían dos visiones de lo que debe entenderse por
renta. Existía una teoría de la renta producto que consideraba que era renta lo
que provenía de una fuente productora que generaba de forma periódica
frutos y que, en la medida que perteneciera en el tiempo, ese fruto se
consideraba como incremento patrimonial. También existía la teoría del
incremento patrimonial que consideraba renta todo incremento de patrimonio,
por lo que un premio de lotería también es renta aunque no venga de una
fuente productiva, periódica en el tiempo y que permanece. El legislador al
ver que se estaban discutiendo ambas teorías, abarca ambas concepciones y
en la primera definición alude a la teoría de la renta producto y en la segunda
alude a la teoría del incremento de patrimonio.
Cuando hablamos del impuesto a la renta, debemos especificar a qué
impuesto estamos aludiendo. Se integran los distintos tipos de impuesto a
través de un crédito. Podría ocurrir que alguien se vea afectado a un impuesto
de categoría y además se vea afectado a un impuesto global, por lo que el
crédito viene del impuesto de categoría y se imputa en contra del impuesto
global en que se incorporan todas las rentas que obtiene. De esta forma, se
evita la doble tributación económica. El crédito puede ser por todo el
impuesto de categoría o por solo una parte del impuesto de categoría.
Tenemos la empresa. La renta que es retirada desde la empresa. La
persona natural que debe tributar por su impuesto personal, esto es, IGC, y
podrá utilizar en contra del IGC, el impuesto de primera categoría pagado por
la empresa. Esa renta cuando se incorpore a la base del IGC del socio, va a
incorporar todas sus otras rentas y podrá utilizar el crédito que la sociedad
pagó por el impuesto de primera categoría. Así se evita que la renta que se
retira de la empresa pague dos veces.
Podría ocurrir en virtud del principio de legalidad que no queda claro
con qué impuesto a la renta debo gravar, pero sí es claro que, por la amplitud
del concepto, debe ser gravada. El legislador establece una tributación
residual en el art. 20 n°5 para el impuesto de primera categoría. Ese es el
bolsón del sastre. Aun así, por ejemplo, un trabajador independiente tributa
en el global complementario, porque es una persona natural domiciliada o
residente en Chile. Art. 42 °2 y 43 n°2*. De la concordancia de estas dos
normas, las rentas del procurador están gravadas por el IGC.
La renta se clasifica según diversos criterios y estos son importantes,
porque dependiendo del tipo de renta, vamos a saber si se grava o no con uno
u otro impuesto. El primer criterio o distinción es entre renta efectiva, renta
presunta y renta estimada. Esta clasificación es relevante, porque existen
regímenes tributarios que gravan la renta efectiva y regímenes tributarios que
gravan la renta presunta. Por otro lado, tenemos lo que es la renta estimada o
tasada que es la que determina la autoridad tributaria, el SII, que se grava en
ejercicio de las facultades que tiene el órgano fiscalizador. La renta efectiva y
real es la que se establece con medios de prueba directos, siendo el más
importante la contabilidad; la regla general es la renta efectiva, porque el
régimen de tributación que se aplica a los contribuyentes por regla general es
aquel que grava la renta efectiva de esos contribuyentes, ya sea de
contribuyentes del impuesto de primera categoría de empresas o bien de
personas naturales. Deben tener un respaldo en esos medios de prueba, de
manera tal que si alguien dice que esa es su renta, debe estar respaldada en
esos antecedentes.
Por otra parte, la renta presunta es aquella que la ley presume. Es
decir, es aquella renta que el legislador presume a partir de ciertos elementos
que establece la propia ley. La relevancia de la renta presunta viene dada por
un tipo de régimen del impuesto de primera categoría, es decir, el impuesto
que se aplica a las empresas, el cual actualmente está muy cuestionado. Una
de las cosas que más se cuestiona es el régimen de renta presunta, porque el
contribuyente que se acoge a él, solo tributa por lo que la ley le presume a él
que obtiene como renta y el exceso no va a tributar. Hoy solo algunos pueden
acogerse al régimen de renta presunta, estos son, los que explotan bienes
raíces agrícolas, realizan actividades de transporte de pasajeros y algunos
casos de explotación minera. Conviene estar acogido a este régimen porque el
exceso no va a pagar al impuesto a la renta.
La renta estimada o tasada es aquella que se establece en base a
indicios. Se relaciona con la facultad de tasar que tiene el SII para estimar la
renta del contribuyente cuando ese contribuyente no responde la citación y no
concurre al SII a aclarar su situación tributaria. En ese contexto, el SII está
dotado de ciertas facultades que le permiten estimar la base imponible en
base a indicios y en la información que él maneja. Esa estimación se le llama
renta estimada o tasada.
Otra clasificación de la renta podemos encontrar en la ley, según el
estado en que se encuentra. Art. 2 n°2 y n°3*. Renta retirada es aquella que
ha sido apartada o separada de la empresa donde se ha generado. Es
importante este último concepto (…)
Clasificación entre renta de fuente chilena y renta de fuente extranjera.
Art. 10*. Los contribuyentes de IGC todas sus rentas van a formar parte de la
base del impuesto, por lo que no es relevante. Sin embargo, sí es relevante
para los contribuyentes que no tienen un factor de conexión personal, ya que
solo tributan por sus rentas de fuente chilena. Por eso es tan relevante qué
rentas son de fuente chilena.
Hay que relacionarlo con el concepto de fuente pagadora. Es aquella
(…) Estas son situaciones excepcionales donde el legislador grava una renta
donde no tiene ningún tipo de fuente en nuestro país y las personas tampoco
tienen una conexión personal. Por ejemplo, que se pagó en Chile, donde la
renta es de fuente extranjera obtenida por una persona no domiciliada ni
residente en Chile; es una fuente pagadora. Cuando el informe se realiza
desde el extranjero, la actividad se desarrolla en el extranjero y la renta se
obtiene en Chile por una persona no residente ni domiciliada en Chile del 15%
según el inc. 3 del n°2 art. 59.
Renta del capital es aquella que proviene de bienes de capital. Por
ejemplo, el arrendamiento de bienes raíces, los intereses de los créditos, el
dividendo de acciones, Las rentas del trabajo son aquellas que provienen del
trabajo; sueldos, honorarios, etc. Las rentas mixtas son aquellas que
provienen de una combinación de capital y trabajo, como la renta de la
industria, del comercio, de la minería, etc. Se aplican impuestos distintos
dependiendo del tipo de renta del que hablemos. (…)
Renta bruta y renta neta o líquida. No todo lo que obtenga una persona
busca ser gravado por el legislador, en el sentido que hay conceptos que están
ensuciando la renta y que hay que depurar para capturar la renta
propiamente tal. Podemos distinguir la renta bruta, es decir, aquella renta que
no le hemos hecho ninguna deducción por concepto de gasto y la renta neta
que es la que se obtiene luego de deducir los gastos. No todo lo que un local
obtiene tendrá que tributar en el impuesto de primera categoría, sino que
debe deducirle los gastos en los que ha incurrido. En el caso de los
trabajadores independientes, pasa algo similar; no todo lo que obtenga tendrá
que tributar por el IGC, sino que también deberá hacer deducciones de los
gastos en los que ha incurrido como profesional independiente. Una vez que
se efectúe esa deducción, vamos a tener la que se va a gravar, en ese caso,
por el IGC.
La renta fundada y no fundada depende de si se encuentra respaldada
por un capital o no. Se gravan con impuestos distintos. (:..)
Si bien es cierto que los sujetos del impuesto se pueden identificar en
relación al hecho jurídico tributario, hay ciertas situaciones conflictivas en
que es necesario determinar quién es el que responde por el impuesto a la
renta en esa situación en cuestión. (:..)
Lo relevante de las comunidades hereditarias (…). Podría ocurrir que el
causante en vida desarrolle una actividad comercial con su propio RUT, es
decir, un empresario individual. Puede que desarrolle una actividad comercial
que deba tributar por el impuesto de primera categoría y él muera, por lo que
surge la duda de quién se hace cargo de los impuestos que genera esa
actividad comercial tras la muerte del causante. El art. 5 auxilia con ello*
Lo que ocurrirá es que tenemos que distinguir dos periodos. Así lo
explica Massone. Hay un primer periodo que va desde el fallecimiento del
causante que va desde los 3 años o hasta que los herederos determinan su
cuota dentro del patrimonio común; en este periodo, vamos a aplicar una
ficción legal, es decir, la responsabilidad por el impuesto la va a tener el
causante como si estuviera vivo, vamos a fingir que el causante todavía existe
y van los herederos a presentar una declaración como si estuviera vivo. Luego,
el segundo periodo inicia una vez que han transcurrido los 3 años o que los
herederos han determinado su cuota en el patrimonio común, cada heredero
va a responder en proporción a su cuota o según la proporción que está
establecida en la Ley sobre Impuesto a las Herencias, Asignaciones y
Donaciones. Vamos a atender a esos porcentajes para declarar y pagar el
impuesto a la renta que debe informar cada uno de los herederos.
Con las otras comunidades distintas a la comunidad hereditaria, la
respuesta está en el art. 6* Está hablando de la comunidad distinta de la
comunidad hereditaria y otra la denominada sociedad de hecho. La sociedad
de hecho es esta figura en que concurren personas a constituir una sociedad,
pero esa sociedad no nace a la vida del derecho, porque no se cumplió un
requisito de la esencia para la existencia de esa sociedad; lo único que se
forma entre esos socios de hecho, en rigor, es una comunidad entre ellos. Lo
que ocurre en la comunidad o sociedad de hecho, cuando no es la comunidad
hereditaria, los comuneros van a responder solidariamente por las rentas que
corresponda a la comunidad. Desde el punto de vista de las obligaciones, la
solidaridad va a ser la regla en este caso por expresa designación de la ley; el
Fisco puede exigir la totalidad de la deuda a cualquiera de los comuneros. La
regla general es que sean obligaciones simplemente conjuntas, pero acá el
legislador, resguardando el interés fiscal, ha establecido la solidaridad. El
inciso siguiente establece la posibilidad de que el comunero pueda salvarse de
la solidaridad, identificando o individualizando al resto de los comuneros,
indicando quiénes son, su domicilio, su actividad y cuál es la cuota o parte que
le corresponde a cada uno de ellos.
Otra situación especial es en el caso de ciertos depósitos y bienes. Por
ejemplo, aquellos depósitos que se dejan a personas que todavía no existen,
pero se espera que existan. Responderá la persona que (:..9 art. 7*
Otra situación son los funcionarios públicos que están prestando
servicios en otro país. Si deja de ser residente o domiciliado en Chile, pierde
conexión personal, por lo que dejaría de tributar por la renta mundial y al
estar en el extranjero, su renta sería de fuente extranjera y no tributaría en
nada. Por ello, se entiende que tienen domicilio en Chile.
Con el usufructo y mera tenencia, tenemos el art. 13* El título de mera
tenencia más conocido es el arrendamiento. Si arrienda un predio lleno de
paltos y las paltas se venden, ¿quién paga? El arrendador va a responder por
las rentas del arrendamiento. El arrendatario va a responder por las rentas
que genere el bien que ha sido entregado a título de mera tenencia; en este
caso, los paltos.
Finalmente, asociación o cuentas en participación. El art. 507 CCom*.
Hay que distinguir entre el socio gestor y los partícipes. Por las rentas que
provengan de la asociación o cuentas en participación y de cualquier encargo
fiduciario, se encargará al gestor (…) Las rentas que correspondan a los
partícipes se van a considerar para el cálculo del impuesto de los partícipes si
es que se prueba la efectividad, condiciones y montos de la respectiva
participación. Art. 28 CT* Art. 13 inc. 2 LIR*