InformeCEV Yarborough
InformeCEV Yarborough
HASTA EL
FINAL:
Estados Unidos
en el Conflicto Armado
Colombiano
Informe para La Comisión para el
Esclarecimiento de la Verdad, la
Convivencia y la No Repetición
Elaborado por Octubre 2020
2
Tabla de contenido
Elaborado por 2
Tabla de Contenido 3
Abreviaturas 4
Introducción 5
Conclusiones 60
Recomendaciones 64
3
Abreviaturas
AI Amnistía Internacional
BACRIM Bandas Criminales
BAEEV Batallones Especiales Energéticos y Viales
BAJES Batallón de Artillería No. 4
BIM Brigada de Institutos Militares
CEDOC Comando de Educación y Doctrina del Ejército Nacional
CENOP Centro Nacional de Entrenamiento y Operaciones Policiales
CENOP Escuela Nacional de Operaciones Policiales
CI Contrainteligencia
CIA Agencia Central de Inteligencia
CIDH Comisión Interamericana de Derechos Humanos
COTEF Comando de Transformación del Ejército del Futuro
DAS Departamento Administrativo de Seguridad
DEA Agencia Anti-Drogas de EUA
[Link]. Derechos Humanos
DIH Derecho Internacional Humanitario
ELN Ejército de Liberación Nacional
ESMAD Escuadrón Móvil Antidisturbios
EUA Estados Unidos de América
FFAA Fuerzas Armadas
FARC-EP Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo
FBI Oficina Federal de investigación
FOIA Ley de Libertad de Información de EUA
FOR Fellowship of Reconciliation
MILGROUP
^ > groups
/ E /(grupos
/K
HUMINT Human intelligence (inteligencia humana)
Military militares)
, NSA
^
OMCT d >
Agencia Nacional de Seguridad
Organización Mundial Contra la Tortura
&/EONU
PDSD > Ī Organización de las Naciones Unidas
Política de defensa y seguridad democrática
PEPES Perseguidos por Pablo Escobar
RPI Requerimientos prioritarios de inteligencia
SFAB Brigada de Asistencia a las Fuerzas de Seguridad
SFG Grupo de Fuerzas Especiales
SOA Escuela de las Américas
SOAW Observatorio para el Cierre de la Escuela de las Américas
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USCAP Plan de Acción Estados Unidos-Colombia para la Seguridad Regional
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WHINSEC Instituto de Cooperación para la Seguridad del Hemisferio Occidental
!ȌȁɨǞɨƵȁƧǞƊɯǶƊyȌªƵȯƵɈǞƧǞȍȁ
4
1. Introducción
El manual sobre la Brigada de Asistencia a las Fuerzas de Seguridad arroja luz sobre los
objetivos de la SFAB:
Cabe mencionar que la presencia directa de militares de los Estados Unidos de América
(EUA) en Colombia, de acuerdo con la Constitución Nacional del país, debió ser aprobada
por el Congreso de la República, lo que no se hizo antes de la llegada de la SFAB. A pesar
de que un juez falló a favor de que su permanencia fuera evaluada por el Senado de la
República, la SFAB continuó operando.
1
U.S. Army, ‘‘Careers & Jobs: Security Force Assistance Brigade’’, ascendido 2 de octubre de 2020,
[Link]
[Link]
2
Headquarters, Department of the Army, ‘‘Security Force Assistance Brigade’’, Mayo 2018.
[Link]
pdf
5
sido desclasificados, intereses economicos, y el respaldo politico del EUA a la violación de
derechos humanos.
Con este informe, las organizaciones que lo presentan esperan contribuir un granito de
arena al proceso histórico que lidera la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la
Convivencia y la No Repetición en Colombia.
A lo largo del conflicto armado en Colombia, los Estados Unidos han jugado un papel
clave en influenciar y formar a las Fuerzas Armadas y Policia Nacional de Colombia a
través del entrenamiento militar, impartiendo la doctrina de los EUA a militares
colombianos, enseñando tácticas de contrainsurgencia, inteligencia y contrainteligencia,
y, por un tiempo, métodos de tortura. Cuando se habla de entrenamiento militar de los
6
EUA en realidad se refiere a entrenamiento de las Fuerzas Armadas y de la Policía
Nacional, ya que, como se detalla a continuación, las fuerzas militares de los EUA
regularmente entrenan no sólo a elementos militares de Colombia sino también a
elementos de la Policía Nacional.
Además del papel importante que ha desempeñado el entrenamiento militar de los EUA
en formar la doctrina de las Fuerzas de Seguridad de Colombia, también ha sido clave
para empoderar a violadores de derechos humanos y fortalecer a las instituciones de las
Fuerzas Armadas mientras violan derechos humanos. El entrenamiento de los EUA a
militares y policías colombianos ha sido tan eficaz que en años más recientes, los
colombianos se han convertido en los entrenadores preferidos de los EUA para instruir a
otros países, particularmente de Centroamérica, a veces pagados por los EUA.
La falta de transparencia sobre varios aspectos del entrenamiento militar y policial por
parte de los EUA hace difícil identificar el impacto global de este entrenamiento; sin
embargo, la información pública disponible es suficiente para hacer recomendaciones
concretas sobre algunos aspectos. Entre otras, la recomendación de alcanzar mayores
niveles de transparencia para llegar a la verdad y asegurar la justicia y la no-repetición.
Según Renán Vega3 el entrenamiento militar y policial por parte de los Estados Unidos se
puede datar al menos desde la década de 1940 hasta la actualidad. En la década de los 40,
las misiones naval y aérea de Estados Unidos desplazaron a los británicos y alemanes y se
iniciaron las frecuentes visitas de delegaciones colombianas a bases de ese país, para
participar en cursos militares, donde los oficiales se familiarizaron con las técnicas
militares y organización bélica estadounidense.
3
Renan Vega Cantor, “La dimensión internacional del conflicto social y armado en Colombia
Injerencia de los Estados Unidos, contrainsurgencia y terrorismo de Estado”, 2014, 30-32.
[Link]
4
Vega Cantor, 30.
7
secreto, vino de misión a Colombia. Visitaron 100 cuarteles militares en todo el país y
tuvieron acceso irrestricto a los archivos de seguridad.5
Durante la década de los 60, inclusive antes de la conformación de las primeros grupos
guerrilleros (1964), el ejército estadounidense supervisó la expansión de la
contrainsurgencia, y envió más misiones y ‘equipos de entrenamiento militar a Colombia
que a cualquier otro país de América Latina.’6 El Presidente John F. Kennedy creó El
Grupo Especial dedicado a la contrainsurgencia, cuyo principal objetivo fue sofocar la
insurgencia subversiva en los países y regiones de su “específica competencia”. En la
primera reunión del Grupo Especial se incluyeron tres países: Laos, Tailandia y Vietnam
del Sur; y en la segunda sesión se incorporaron Bolivia, Venezuela y Colombia.
“Consideramos que [...] debe realizarse un esfuerzo concertado por todo el Equipo del País
[Colombia] a fin de seleccionar personal civil y militar con miras a un entrenamiento
clandestino en operaciones de resistencia y, en la medida en que sea necesario, ejecutar
actividades paramilitares, de sabotaje y/o terroristas, contra partidarios del comunismo
conocidos. Los Estados Unidos deben apoyar esto’’7. Es en este mandato que en 1962 la
misión en Colombia, dirigida por el General William Yarborough, instruyó al ejército de
Colombia sobre la conformación de grupos mixtos de civiles y militares8.
El entrenamiento militar y policial por parte de los Estados Unidos durante el conflicto
armado interno en Colombia ha ocurrido en diversos lugares, maneras, y etapas, tanto en
Colombia como en los EUA. Durante los años 70 y 80, los EUA continuó y expandió su
entrenamiento militar a Colombia, siguiendo la lógica de la doctrina de seguridad
nacional contrainsurgente. Pero sin duda es a finales de los años 90 con el Plan Colombia
que EUA aumenta su presencia (entrenamiento, asesores, tecnología ) y se involucra
directamente en la confrontación armada. El investigador John Lindsay-Poland en su
libro Plan Colombia: Atrocidades, aliados de Estados Unidos y activismo comunitario
encontró que:
8
mucho más barato que traer soldados a Estados Unidos, incluyendo los
entrenamientos a grandes grupos de infantería impartidos por oficiales de las
Fuerzas Especiales de Estados Unidos. Los cursos de nivel superior, especializados
y técnicos, se impartían normalmente en los Estados Unidos… El entrenamiento
se realizó en más de sesenta sitios en los Estados Unidos y en docenas más en
Colombia9.
La Escuela de las Américas (SOA) del Ejército de los Estados Unidos, fue fundada en 1946
en Panamá y trasladada a Fort Benning, Georgia, EUA, en 1984. En 2001, después de años
de protesta y atención mediática a las violaciones de derechos humanos cometidos por
los graduados de la escuela, ésta fue cerrada y reabrió bajo el nombre del Instituto de
Cooperación para la Seguridad del Hemisferio Occidental (WHINSEC), siempre ubicado
en Fort Benning, Georgia. Sigue siendo un instituto del Departamento de Defensa de los
EUA que entrena principalmente a militares y policías de América Latina y el Caribe.
Muchos de los violadores de derechos humanos más notorios de las Américas fueron
entrenados en la Escuela de las Américas11, y, como se detallará más adelante en este
informe, por un tiempo se utilizó manuales que enseñaron tácticas de tortura y
violaciones de derechos humanos.
9
indsay-Poland, Plan Colombia, 214-215.
L
10
oreign Military Training and DoD Engagement Activities of Interest, United States Department of
F
State, accedido 29 de septiembre de 2020.
[Link]
11
School of Americas Watch, “Most Notorious SOA Graduates”, 3 de junio de 2019.
[Link]
9
En el caso de Colombia más de 18.000 militares y policías colombianos han sido
entrenados por la SOA y WHINSEC y la mayoría de los años Colombia es el país que envía
más efectivos para recibir entrenamiento en este instituto.12 Militares y/o policías
colombianos han tomado cursos de inteligencia, contrainsurgencia, comando y estado
mayor, operaciones psicológicas, operaciones de guerra de guerrillas, operaciones de
guerra irregular, operaciones antidrogas y contra el narcotráfico, así como cursos más
técnicos, como cursos de armas, artillería, cursos básicos e ingeniería para cadetes, entre
otros13.
La capacitación tiene un impacto a largo plazo, ya que a menudo los que estudian en el
WHINSEC se están capacitando para ser funcionarios o preparándose para cargos de alto
mando en las Fuerzas Armadas en el curso de Comando y Estado Mayor. La investigación
de John Lindsay-Poland encontró que:
la gran cantidad de oficiales colombianos que pasaban por los cursos militares
de EUA en los años setenta y ochenta se volvió especialmente significativa a
medida que los oficiales ascendían de rango al liderazgo del ejército en las
siguientes dos décadas. Por ejemplo, entre 1995 y 2010, ocho de los once
comandantes de la Decimoséptima Brigada del ejército, que tenía jurisdicción en
San José de Apartadó, asistieron a un curso en la Escuela de las Américas14.
El patrón de entrenar a futuros oficiales en WHINSEC continúa hoy en día con cientos de
estudiantes de la Escuela Militar de Cadetes José María Córdova que reciben
entrenamiento cada año en WHINSEC. Según los datos disponibles en los informes de
entrenamiento militar extranjero, entre 2012-2016, cada año se entrenaron más de
trescientos estudiantes de la Escuela Militar José María Córdova en esta institución15.
12
School of Americas Watch, “Datos Colombia”, 28 de septiembre de 2020.
[Link]
13
School of Americas Watch, Base de datos de Graduados de SOA de Colombia, acedidio 3 de octubre
de 2020, disponible en
[Link]
14
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 87.
15
Department of Defense and Department of State, “Foreign Military Training Fiscal Years 2012 and 2013
Joint Report to Congress Volume I”, 2013.
[Link] Department of Defense and
Department of State, “Foreign Military Training Fiscal Years 2014 and 2015 Joint Report to Congress
Volume I“, 2015, [Link] Department of Defense and
Department of State, “Foreign Military Training Fiscal Years 2016 and 2017 Joint Report to Congress
Volume I”, 2017, [Link]
10
Hay un claro patrón de militares entrenados por los Estados Unidos, en particular en la
Escuela de las Américas (SOA), que posterior a su entrenamiento cometieron graves
violaciones de derechos humanos. Este patrón es lo que impulsó la creación del
movimiento ciudadano para el cierre de la SOA. Este movimiento documentó numerosos
casos de militares entrenados en la SOA quienes luego cometieron violaciones de
derechos humanos y crímenes, en Colombia y en otros países de América Latina y exigió
el cierre de la escuela militar al Congreso de los Estados Unidos. Algunos de los más
notorios graduados de la SOA incluyen Roberto d’Aubuisson de El Salvador, Manuel
Noriega de Panamá, y Hugo Bánzer Suárez de Bolivia.16
● General Rito Alejo del Río Rojas recibió entrenamiento en la SOA cuando era un
cadete en 196718. Presuntamente tuvo un papel clave en el fortalecimiento del
paramilitarismo y coordinaciones con paramilitares, acusado de ser ‘‘el cerebro de
una ‘empresa criminal’ que unió a militares con las autodefensas para sembrar el
terror en el Urabá’’19 Fue condenado por la muerte de Marino López Mena en 1997
cuando del Río era comandante de la Brigada XVII del ejército. También estaba
bajo investigación por la masacre de Mapiripán, cometido por paramilitares, y el
asesinato del periodista Jaime Garzón20.
● Teniente Luis Enrique Andrade Ortiz recibió formación en la SOA cuando era
cadete en 198321. Posteriormente fue condenado por la masacre de La Rochela,
específicamente ‘por ser responsables del delito de auxilio a actividades
terroristas’22. Según la Corte Interamericana de Derechos Humanos: ‘[e]n el juicio
penal ordinario que fue adelantado en su contra, el Teniente Luis Enrique Andrade
afirmó que “utilizó a Julián Jaimes[, jefe del grupo paramilitar “Los Masetos”,] como
16
School of Americas Watch, “Most Notorious SOA Graduates”, 3 de junio de 2019.
[Link]
17
chool of Americas Watch, “Graduados e instructores notorios de SOA-WHINSEC de Colombia”, 29 de
S
septiembre 2014.
[Link]
18
School of Americas Watch, “Listado de Graduados”, acceso 1 de octubre 2020
[Link]
19
[Link], ‘El contubernio entre Rito Alejo del Rio y los paramilitares’‘, 25 de agosto de 2012.
[Link]
20
El Espectador, ‘‘Rito Alejo del Río: la historia del general (r) condenado que volvió a la libertad.’’ 30 de
septiembre de 2017.
’[Link]
ue-volvio-a-la-libertad/; El Tiempo, ‘‘Los testimonios de exparas contra el general Rito Alejo del Rio’’, 13
de marzo de 2018.
[Link]
mapiripan-193108
21
School of Americas Watch, “Listado de Graduados”, acceso 1 de octubre 2020.
[Link]
22
CIDH, “Mariela morales caro y otros (masacre de “la rochela”) Colombia”, 9 de octubre de 2002
[Link]
11
informador de la base Militar, y que por tanto, con esa calidad le dotó de uniforme
y armas para que sirviera de guía en ubicación de las guerrillas”’23.
● General Agustin Ardila Uribe fue entrenado en la Escuela de las Américas en el
importante curso de ascenso ‘Comando y Estado Mayor’ en 1984. Luego fue
señalado por su papel en la masacre de Mapiripán en julio de 199724 y la masacre
de San Carlos de Guaroa en octubre de 1997, como Comandante de la Cuarta
División del Ejército, para lo cual estaba bajo investigación en 201625.
● Teniente Coronel Orlando Espinosa Beltrán fue formado en la SOA en 1986. Fue
condenado por su papel en la masacre de San José Apartadó en febrero de 2005,
cuando se desempeñaba como el Comandante del Batallón Francisco de Paula
Vélez26.
● Marco Antonio Pedreros Rivera de la Policía Nacional asistió al curso de ascenso
Comando y Estado Mayor en 2001 en WHINSEC. En 2008, cuando tenía el rango de
General, pidió su retiro a solicitud del entonces Presidente Uribe, debido a una
investigación en su contra por ‘presuntos nexos con el narcotraficante Daniel
Rendón Herrera, alias ‘don Mario’’’27. En 2011, la Fiscalía anunció una investigación
en su contra por vender armas al ELN mientras que fue comandante de Policía en
el Norte de Santander28.
● Mayor Juan Ramírez Trujillo fue formado en el curso de Comando y Estado Mayor
en el WHINSEC en 2002. El 12 de enero de 2007, cuando Ramírez era el
Comandante del Batallón de Artillería No. 4 (BAJES) en Antioquia, tropas bajo su
mando presuntamente cometieron cinco ejecuciones extrajudiciales. En 2008, la
Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía General abrió una investigación
formal29. En 2019, cuando fue ascendido a Mayor General, la Corporación Juridica
Libertad denunció que presuntamente estaba involucrado con ejecuciones
extrajudiciales en 2006 también, cuando era comandante de la Séptimo División, y
23
Corte Interamericana de Derechos Humanos, “Caso de la Masacre de la Rochela. Colombia”, 199.
[Link] El Mundo, “Escándalo acabó con
carrera de Pedreros”, 27 de Agosto de 2008.
24
Corte Interamericana de Derechos Humanos, “Caso de la “Masacre de Mapiripán” V/S Colombia”,
sentencia de 15 Septiembre de 2005, 27
[Link]
25
Colectivo de Abogados, “En firme investigación a Coronel Molano y General Uscátegui por masacre
San Carlos de Guaroa”, 11 de mayo 2016.
[Link]
26
El Espectador, “Una sentencia histórica”, 19 de mayo 2019.
[Link]
27
[Link] y Semana, “Presidente
Uribe le pidió la renuncia al general Pedreros”, 26 de agosto de 2008.
[Link]
28
Caracol Radio, “Procuraduría dice que Patrulleros abusaron de autoridad en caso Ordóñez”, 01 de
octubre 2020. [Link]
29
Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos y Fellowship of Reconciliation., «“Falsos Positivos” en
Colombia y el papel de la asistencia militar de Estados Unidos, 2000-2010», 2014. Página 86.
[Link]
s-2000-2010/.
12
que habían presentado un informe al respecto ante la Jurisdicción Especial para
la Paz30.
Si bien es cierto que la correlación no implica causalidad, hay varios factores que sugieren
que el entrenamiento militar de los Estados Unidos, especialmente en la Escuela de las
Américas, favoreció la violación de derechos humanos en Colombia durante el conflicto
armado. Uno de estos factores es la doctrina de enemigo interno y el contenido de los
manuales y planes de estudio que se ha logrado conocer como se detalla más adelante
en este informe. Otro factor que arroja luz sobre el entrenamiento de EUA es conocer
quienes son los instructores. En WHINSEC, EUA invita a numerosos instructores
colombianos para impartir cursos. Varios de ello posteriormente han sido implicados en
delitos de narcotráfico, violaciones de derechos humanos, u otros abusos,31 sugiriendo que
el entrenamiento que imparten probablemente no fomenta respeto para el estado de
derecho. Aquí hay unos ejemplos:
30
AlertaPaisa, ‘‘Organizaciones sociales rechazaron ascenso del mayor general Juan Carlos Ramírez’’, 23
de diciembre de 2019.
[Link]
-general-juan-carlos-ramirez
31
Lindsay-Poland, John. “What Happened?: Evaluating the Records of Colombian WHINSEC Graduates”
2012. [Link]
32
School of Americas Watch. [Link]
33
Colectivo de Abogados, “Víctimas denuncian a Brigadier General Marcos Evangelista Pinto Lizarazo
por falsos positivos en Huila”, 8 de febrero de 2018.
[Link]
nto-Lizarazo-por
34
El Espectador, “Los cuestionamientos a Marcos Pinto, comandante de la Segunda División del
Ejército”, 2 de agosto 2020.
[Link]
de-la-segunda-division-del-ejercito/
13
● Mayor Mauricio Ordoñez Galindo fue instructor en el curso de liderazgo de cadetes
en WHINSEC en 2001-2002, cuando tenía el rango de Capitán35. En 2011, fue
condenado junto a 8 militares más por homicidio agravado de cuatro personas en
Cali en 2007 cuando era Comandante del Gaula del Ejército. Según la sentencia,
Ordoñez y los otros militares habían presentado a las víctimas como
secuestradores cuando en realidad fueron ‘personas humildes'36.
● Coronel Álvaro Quijano Becerra y Mayor Wilmer Manuel Mora Daza fueron
instructores en los cursos de Sostenimiento de la Democracia y Operaciones de
Mantenimiento de la Paz en WHINSEC en 2003-2004, cuando sus rangos eran
Mayor y Capitán, respectivamente37. Quijano y Mora fueron acusados por la Unidad
Nacional Antinarcóticos de la Fiscalía General de la República de colaborar con
narcotraficantes paramilitares cerca de Cali en 2007, específicamente con ‘Don
Diego’, al filtrar información operativa a la organización de tráfico38. En 2009, el
Tribunal Superior de Cali anuló el proceso justificando que debieron ser
procesados por el nuevo sistema ya que sus capturas se produjeron cuando ya
estaba en funcionamiento el sistema oral.39
● Mayor General Jorge Luis Vargas Valencia, actual director de Seguridad Ciudadana
y responsable del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) fue instructor en la SOA
en 1995 y luego, en Abril 2019, fue el orador invitado para la ceremonia de
graduación de WHINSEC40. Bajo el mando de Vargas Valencia, el ESMAD ha sido
criticado y denunciado por el uso excesivo de la fuerza contra las manifestantes. En
las protestas de 23, 25, y 26 de septiembre de 2019, los estudiantes denuncian que
agentes de ESMAD dispararon contra ellos, lanzaron materiales no convencionales,
y agredieron una ambulancia41. Organizaciones de derechos humanos y senadores
denunciaron a Vargas Valencia y otros comandantes de la policía por la represión
brutal a las manifestaciones a finales de noviembre de 2019, cuando un agente del
35
School of Americas Watch. [Link]
36
El Heraldo, “9 militares condenados a 46 años de prisión por homicidio agravado”, 16 de septiembre
2011.
[Link]
o-37923
37
School of Americas Watch. [Link]
38
Semana, “Los Infiltrados”, 4 de agosto 2007, [Link]
Toby Muse, Associated Press, “US trained Colombian soldiers jailed for working with cartel, says human
rights group,” 18 August 2007; “A juicio 9 militares por supuestos vínculos con Diego León Montoya,
alias ‘Don Diego,’” El Tiempo, 11 June 2008, [Link]
39
NoticiCentro, “Libres presuntos infiltrados de “Don Diego” en el Ejército”, 3 de octubre del 2009
[Link]
40
WHINSEC, Entrevista al Mayor General Jorge L Vargas Valencia, 26 de abril de 2019.
[Link]
or-general-de-la-poli/10155901590917352/
41
La FM, Estudiantes presentarán denuncia penal contra el Esmad por presuntas agresiones, 2 de
octubre 2019.
[Link]
untas-agresiones
14
ESMAD es señalado de haber asesinado a Dilan Cruz durante la manifestación y se
registraron por lo menos 25 personas heridas42.
Cabe destacar que en el caso de Quijano Becerra y Mora Daza, fueron instructores de un
curso de ‘sostenimiento de democracia’, lo que sugiere que a pesar de que EUA tiene un
discurso de democracia y derechos humanos, esto no necesariamente se refleja en la
práctica. Además, el hecho que hay varios casos de instructores acusados o implicados en
crímenes o violaciones de derechos humanos posterior a su tiempo en WHINSEC sugiere
que este vínculo con EUA los empodera para actuar con impunidad, como se detalla en la
siguiente sección.
42
Congreso de la República de Colombia, Congresistas y organizaciones de derechos humanos
denuncian ante la Fiscalía a la Fuerza Pública, 26 Noviembre 2019.
[Link]
ones-de-derechos-humanos-denuncian-ante-la-fiscalia-a-la-fuerza-publica?Itemid=101
[Link]
esponder-por-su-muerte/655847/
15
con la misma combinación de rango y rama militar que los instructores y
egresados de WHINSEC. De estos veinticinco, cuatro dirigieron unidades con
múltiples presuntas ejecuciones extrajudiciales bajo su mando. Otros tres
lideraron unidades con una sola ejecución cometida bajo su mando.
¿Cómo es que pudo haber ocurrido todo eso? … Considero que es más probable
que las experiencias de estos oficiales en Fort Benning les hayan otorgado
suficiente estatus e inmunidad dentro de sus propias instituciones como para
pensar que podían cometer crímenes impunemente. Otra causa posible es el
hecho de que la selección de oficiales para cursos de instructores y comando en
WHINSEC se basaba en resultados operativos que priorizaban las bajas,
independientemente de si habían ocurrido o no en combate43.
16
se convirtió en el comandante del Ejército. Solo después de la publicación de un informe
de Human Rights Watch en julio de 2015, el cual concluyó que Lasprilla fue consciente ‘de
la amplia y sistemática campaña de ejecuciones extrajudiciales’, Lasprilla fue destituido.48
Sin embargo, hasta la fecha no ha sido procesado judicialmente y al contrario, fue
trasladado a Washington D.C., donde sirvió como agregado de defensa de Colombia. El
periodico El Nuevo Heraldo encontró que ‘[e]l Departamento de Estado estaba al tanto de
su transferencia a la embajada en noviembre del 2015, pero no hizo mención alguna de
que él estuviera trabajando en la capital de Estados Unidos cuando hizo referencia a las
alegaciones de asesinato en una carta anual de certificación de derechos humanos
enviada al Congreso’.49
● General Farouk Yanine Díaz (fallecido): Yanine Díaz fue instructor y orador invitado
en escuelas militares de EUA a pesar de graves acusaciones y hasta una orden de
captura en su contra. Cuando la fiscalía de Colombia emitió una orden de captura
contra Yanine por la masacre de 19 comerciantes en 1987 en Puerto Araujo,
Santander, él estaba dando clases en el Colegio Interamericano de Defensa en
Washington50. A su regreso a Colombia, su caso se trasladó rápidamente a un
tribunal militar, el cual le absolvió en 1997. El Departamento de Estado de EUA
detalló su caso en su informe anual de derechos humanos de 1997 y criticó el uso
del tribunal militar51. A pesar de todo esto, y sus presuntos vínculos con los
autodefensas de Magdalena Medio y la masacre en 1989 de La Rochela, el General
Yanine fue orador invitado en 1990 y 1991 en la Escuela de las Américas52. La
invitación al General Yanine fue un respaldo claro de la Escuela de las Américas a
Yanine a pesar de las graves acusaciones en su contra; no sorprende que nunca
haya sido condenado por la justicia colombiana.
48
Al Manar, “Colombia destituye a jefes militares tras informe sobre ejecuciones de civiles - Archivo de
Sitio de Al Manar en Español”, 2015, [Link]
49
Mauricio Dueñas Castañeda, “General colombiano vinculado a ejecuciones trabaja en embajada en
EEUU”, El Nuevo Herald, 2017.
[Link]
50
School of Americas Watch. “Most Notorious SOA Graduates”.
51
U.S. Department of State. Colombia Country Report on Human Rights Practices for 1997
[Link]
52
School of Americas Watch, “Most Notorious SOA Graduates”, 3 de junio de 2019.
[Link]
17
El 18 de agosto de 1991, miembros del ejército en Fusagasugá masacraron a
miembros de la familia Palacios Romero, quienes estaban vinculados con la Unión
Patriótica. La Brigada XIII del ejército publicó un comunicado en el cual presentó a
la víctimas como miembros de las FARC, intentando encubrir asesinatos políticos y
presentarlos como muertos en combate. El Teniente Coronel Víctor Manuel Bernal
Castaño, entonces Comandante del Batallón de Artillería con sede en Fusagasugá,
presuntamente era quien ‘suministró información errada y acomodada a su
superior, el brigadier general Jesús María Vergara Aragón, ex comandante de la XIII
Brigada del Ejército, al Juzgado 115 de Instrucción Penal Militar y a los abogados de
la Procuraduría’ para tergiversar los hechos a su favor. Además presuntamente
‘preparó las declaraciones que rindieron los soldados ante el juzgado de
Instrucción Criminal para ocultar algunos hechos y presionó a los subalternos para
que éstos, mediante un memorial, solicitaran al juzgado revocatoria del auto de
detención que había en su contra’53.
53
El Tiempo. “Masacre de Fusagasugá ya tiene responsable”, 26 de marzo 1993.
[Link]
54
CIDH, “Informe N°170/17 Caso 11.227 Informe de Fondo. Integrantes y Militantes de la Unión Patriótica
Colombia”, 6 de diciembre 2017. [Link]
55
School of Americas Watch, “Notorious SOA-WHINSEC Graduates & Instructors from Colombia”, 29 de
septiembre de 2014.
[Link]
56
CIDH, "Informe N°170/17 Caso 11.227 Informe de Fondo. Integrantes y Militantes de la Unión Patriótica
Colombia”. [Link]
[Link]
18
emitido la orden de arresto contra Becerra Bohórquez y otros, tuvo que huir del
país tras recibir amenazas de muerte y Becerra Bohórquez no fue detenido ese
año. Al contrario, viajó a Estados Unidos para un curso militar de ascenso. En 1989,
cuando un funcionario del sistema judicial en Colombia buscó a Becerra
Bohórquez, fue informado que estaba en Estados Unidos en un curso. O sea,
Becerra Bohórquez y el Ejército de Colombia utilizaron el entrenamiento militar en
EUA como una manera de escapar para no responder por una masacre, con todo
el respaldo del EUA57.
Conociendo estos antecedentes, los Estados Unidos recibió a Urbina Sánchez para
entrenamiento militar – y no cualquier entrenamiento, sino cursos de Comando y
Estado Mayor que están diseñados para oficiales militares en el camino hacia
puestos de alto nivel. Urbina Sánchez fue enviado a los Estados Unidos en 1982 y
luego en 1985, cuando completó un curso de promoción de un año, el curso de
Comando y Estado Mayor 0-3 en la Escuela de las Américas. De vuelta en Colombia
57
Human Rights Watch, “Las Redes de Asesinos de Colombia. La asociación militar-paramilitares y
Estados Unidos”, noviembre de 1996.
[Link]
58
El Tiempo, “Muerto Militar condenado por masacre”, 15 de febrero de 1999
[Link]
59
Amnistía Internacional, “Colombia Mito o Realidad. Caso para llamamiento”.
[Link]
60
El Tiempo, “Muerto Militar condenado por masacre”, 15 de febrero de 1999.
[Link]
61
Colombia Nunca Más. V Brigada. [Link]
19
en 1986, Urbina Sánchez, ahora Teniente Coronel, fungía como Jefe del B-2 dentro
de la V Brigada y en esta capacidad ‘ordenó a sus subalternos adelantar las
acciones que conllevaron a la desaparición de William [Camacho] y Orlando
[Garcia] y ayudó a encubrir la verdadera propiedad de uno de los vehículos usados
en el operativo’. En agosto 1987, ‘fue uno de los autores intelectuales del
magnicidio’ del Alcalde de Sabana de Torres quien era miembro de la Unión
Patriótica, su escolta policial, y otras tres personas. En 1988 y 1989, al mando de la
Dirección Nacional de Inteligencia del Ejército, ‘mantenía contacto con el jefe
paramilitar y coordinó la conformación de una estructura paramilitar de carácter
nacional llamada Junta Nacional de Autodefensa’62.
Aunque fue retirado del ejército en 1995, nunca fue enjuiciado por sus presuntas
coordinaciones con paramilitares o su presunta participación en los casos
mencionados arriba. Urbina Sánchez es un ejemplo de cómo el entrenamiento
militar estadounidense puede ser usado para empoderar a militares con
antecedentes de violación de derechos humanos y darles más poder y prestigio
para seguir cometiendo violaciones con impunidad.
El entrenamiento militar de los Estados Unidos no se limita a las Fuerzas Armadas, pues
se extiende también a la Policía Nacional de Colombia. En este sentido, el entrenamiento
a distintas unidades de la Policía Nacional de Colombia por parte de los EUA ha
fomentado la militarización de la policía y la ubicación de la policía en el conflicto armado.
Desde los noventa, la guerra contra las drogas ha sido uno de los marcos para el
entrenamiento de los EUA a la Policía Nacional de Colombia, en particular a la Dirección
de Antinarcóticos. En 1992 y 1993, la búsqueda de Pablo Escobar Gaviria, el jefe del cartel
de Medellín, fue el objetivo principal de las operaciones antinarcóticos de los Estados
Unidos en Colombia y definió su colaboración con la policía colombiana. Los Estados
Unidos entrenó y colaboró extensivamente con el Bloque de Búsqueda, la unidad de la
Policía Nacional de Colombia formada para buscar a Escobar, y que colaboró con el
grupo paramilitar Perseguidos por Pablo Escobar (Los Pepes), quienes asesinaron y
torturaron a personas que tenían conexiones con Escobar y miembros de sus familias63. La
Fuerza Delta de las Fuerzas Especiales del Ejército estadounidense, con la autorización del
entonces presidente George H.W. Bush, dio entrenamiento al Bloque de Búsqueda. Varias
agencias del EUA colaboraron en la búsqueda, entre ellos la Agencia de Inteligencia
62
Colombia Nunca Más. V Brigada. [Link]
63
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 88-90.
20
Central (CIA), la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), la Oficina Federal de
Investigaciones (FBI)64.
En el marco de la guerra contra las drogas, las Fuerzas Especiales del Ejército de los EUA
también han entrenado y colaborado extensivamente con las Compañías Antinarcóticos
Jungla, conocido como Comandos Jungla, desde su fundación. Los Comandos Jungla son
unidades de ‘entrenamiento especial’68 de la Dirección de Antinarcóticos de la Policía
Nacional que han sido extensivamente entrenados por el 7° Grupo de Fuerzas Especiales
(7° SFG) del Ejército de los EUA69. Cuando se fundaron los Comandos Jungla en 1989, ‘‘los
primeros 120 Jungla fueron entrenados por el Servicio Aéreo Especial Británico con el
apoyo de miembros del 7° SFG’’ y después al 7° Grupo de Fuerzas Especiales ‘‘se les dio la
responsabilidad principal de entrenar a los Jungla a principios de la década de 1990,
formando una relación que continuó desarrollándose a lo largo de la década. Los Jungla
ahora comprenden la mayor parte del cuadro de capacitación, ya que el 7° SFG (A), junto
con otras agencias de los EUA, continúan la colaboración y la capacitación y apoyo de
asesoramiento’’70.
Según el Ejército de los EUA, el entrenamiento del 7° Grupo de Fuerzas Especiales a los
Comandos Jungla de Colombia es ‘una de las colaboraciones de seguridad más
duraderas del hemisferio occidental’71. Además del entrenamiento especial del 7° Grupo
de Fuerzas Especiales, elementos de los Comando Jungla han sido entrenados en
64
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 91-92.
65
Pepes Project, “Institute for Policy Studies Investigation of Los Pepes and FOIA Suit Against the CIA”,
accedido 28 de septiembre de 2020. [Link]
66
Pepes Project.
67
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 93-94.
68
Policía Nacional, “Comandos Jungla de la Policía Nacional”, Policía Nacional de Colombia, 13 de enero
de 2016, [Link]
69
Thomas Cieslak, “Security Partnership Strengthens as US Special Forces, Colombian Junglas Train in
Florida”, [Link], 2015.
[Link]
_junglas_train_in_florida.
70
Cieslak.
71
ieslak.
C
21
numerosos cursos en escuelas militares de los EUA, y este entrenamiento sigue hoy en
día. En 2015, los Comando Jungla fueron entrenados en la Florida por el 7° SFG en ‘batalla
cuerpo a cuerpo’72 y efectivos de los Comando Jungla regularmente reciben
entrenamiento en WHINSEC y la Academia Interamericana de la Fuerza Aérea73. Con todo
este entrenamiento militar no es sorpresa que el Comando Jungla es, en palabras del
comandante de la Escuela Nacional de Operaciones Policiales (CENOP), ‘una fuerza
policial militarizada’74.
72
Thomas Cieslak, “Green Berets Train Junglas to Fight Close Quarters Battles”, [Link], 2015,
[Link]
73
“Foreign Military Training and DoD Engagement Activities of Interest”, United States Department of
State (blog), accedido 28 de septiembre de 2020.
[Link]
74
Diálogo, “Diálogo”, Volumen 22 N°4, 2012, 11.
[Link]
75
Security Assistance Monitor, “Foreign Military Training and DoD Engagement Activities of Interest |
Security Assistance Monitor”, accedido 28 de septiembre de 2020,
[Link]
t.
76
Security Assistance Monitor.
77
FindLaw, “22 U.S.C. § 2416 - U.S. Code - Unannotated Title 22. Foreign Relations and Intercourse § 2416.
Annual foreign military training report”, accedido 30 de septiembre de 2020.
[Link]
22
Estudios Hemisfericos de Defensa del Departamento de Defensa de los EUA ubicado en
Fort McNair, entre otros78.
La transparencia sobre quienes reciben formación militar por EUA igual que los datos de
los cursos tomados es sumamente importante para poder evaluar el impacto de este
entrenamiento en los derechos humanos e identificar patrones de comportamiento. Sin
embargo, mientras en el dominio público hay ciertos datos, hacen falta muchos datos
importantes.
78
Security Assistance Monitor.
79
Security Assistance Monitor.
80
Department of Defense and Department of State, “Foreign Military Training Fiscal Years 2014 and
2015 Joint Report to Congress Volume I”.
81
FindLaw, “22 U.S.C. § 2416 - U.S. Code - Unannotated Title 22. Foreign Relations and Intercourse § 2416.
Annual foreign military training report”, accedido 30 de septiembre de 2020,
[Link]
23
un análisis más profundo sobre el impacto del entrenamiento estadounidense en el
conflicto armado interno de Colombia.
82
Estos datos están disponibles en la base de datos en [Link]. Un Excel con los listados de
graduados e instructores de Colombia.
[Link]
83
Por ejemplo, se reveló en el periodico The Guardian que Douglas Geovanny Bustillo, condenado en
2018 por el asesinato de la lideresa social Berta Cáceres en Honduras, asistió a la Escuela de las
Américas en 1997. Sin embargo, su nombre no aparece en los listados desclasificados.
[Link]
ed-special-forces. Otro ejemplo es Byron Lima Estrada, condenado por la ejecución extrajudicial de
Monseñor Juan José Gerardo, quien no aparece en los listados desclasificados pero su asistencia a la
SOA aparece en un perfil desclasificado.
[Link]
84
National Defense Authorization Act for Fiscal Year 2010, Ley Publica Número 111-84, Sección 1083,
2009.
85
Philip A. Janquart, “Los estudiantes militares extranjeros tienen derecho a la privacidad”, 3 de octubre
de 2016 [Link]
24
cuales se divulga los nombres y países de los graduados. Por ejemplo, el 20 de mayo de
2020 se publicó la graduación del curso de Comando y Estado Mayor General, en lo cual
graduaron 57 militares y policías de 11 países, incluido Colombia86. De igual forma, en
respuesta a una solicitud de SOAW-Chile, el ejército de Chile ha proporcionado los listados
del personal institucional que ‘ha recibido entrenamiento o prestado servicio’ en
WHINSEC87.
En 1996, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos hizo públicos siete manuales
del Ejército estadounidense que fueron usados para entrenar a militares
latinoamericanos en cursos de inteligencia en la SOA entre 1989 y 1991. Los Equipos
Móviles de Entrenamiento Militar del Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos
también distribuyeron los manuales a efectivos militares y a escuelas de inteligencia
militar en Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala y Perú entre 1987 y 1989. Un informe
del Departamento de Defensa encontró que en total hasta mil copias de los manuales
pueden haber sido distribuidos88.
86
WHINSEC, “ Recognition Ceremony Command & General Staff Officer Course”, 20 de mayo de 2020
[Link]
87
Carta de Schafik Nazal Lazaro, General de División y Jefe del Estado Mayor General del Ejército, 12 de
diciembre de 2019.
88
Michel, Werner E. ''Memorandum for the Secretary of Defense. Subject: Improper Material in
Spanish-Language Intelligence Training Manuals.'' 10 de marzo de 1992. Disponible en
[Link]
25
Los manuales fueron compilados en español en 1987, basados en planes de estudio que
desde 1982 empleaban los instructores de la SOA. También, se había utilizado este
material para la formación de las fuerzas militares de América Latina entre 1965-197689. A
su vez, tanto los manuales como estos planes de estudio se basaban en un antiguo
material llamado Proyecto X, de los años 60, que fue el Programa de Asistencia en
Inteligencia al Exterior del Ejército de Estados Unidos90.
En 1992, un memorando del asistente del secretario de defensa afirmó que los manuales
no correspondían con la doctrina aprobada; sin embargo, durante años los instructores
asumían que sí era la doctrina aprobada para la instrucción de estudiantes
latinoamericanos y el ejército estadounidense diseminó los manuales en la región. El
Memorando reconoce que cinco de los siete manuales “contenían lenguaje y
declaraciones que violaban prohibiciones legales, reglamentarias o políticas [...] por
ejemplo, el manual Manipulación de Fuentes, al describir el reclutamiento y control de las
fuentes de HUMINT, hace referencia a la motivación mediante el miedo, el pago de
recompensas por enemigos muertos, golpizas, encarcelamientos falsos, ejecuciones y el
uso del suero de la verdad”.92 También llama la atención que, según el memorando, el
personal de inteligencia del ejército que participó en la preparación y presentación de los
cursos de inteligencia creía que las normas del Departamento de Defensa sobre derechos
humanos sólo eran aplicables a los ciudadanos estadounidenses y, por lo tanto, no se
aplicaban a la formación de militares extranjeros93. Este pensamiento muestra un total
desprecio a la dignidad humana de los ciudadanos latinoamericanos, objetos de las
operaciones militares del personal instruido por academias militares estadounidenses.
Más de 1.300 militares colombianos fueron entrenados en la SOA durante los años
1965-1976 y 4.000 durante 1982-1991, los años en que el Pentágono reconoció que la
escuela usaba los manuales, planes de estudio, o contenido similar94. Si bien es cierto que
[Link]
89
Husband, Thomas R. ‘‘Memorandum for the Record. Subject: US Southcom CI Training -
Supplemental Information (U).’’ 31 de julio de 1991. Disponible en
[Link]
90
Michel. ''Memorandum for the Secretary of Defense. Subject: Improper Material in Spanish-Language
Intelligence Training Manuals.''
91
Husband. ‘‘Memorandum for the Record. Subject: US Southcom CI Training - Supplemental
Information (U).’’
92
Michel. ''Memorandum for the Secretary of Defense. Subject: Improper Material in Spanish-Language
Intelligence Training Manuals.''
93
Michel.
94
School of Americas Watch, Base de datos de Graduados de SOA de Colombia, acedidio 3 de octubre
de 2020, disponible en
[Link]
26
no se utilizó estos planes de estudio o manuales en todos los cursos, la SOA promovía este
tipo de material y formó parte de la doctrina que los EUA impartía a militares de
Colombia y otros países de América Latina. De hecho, no fue la única vez que los EUA
utilizó este tipo de planes de estudio o manuales para entrenar a militares de América
Latina. En los años 80, entrenadores de las Fuerzas Especiales de los EUA y la CIA
utilizaron el manual ‘Explotación de recursos humanos - 1983,’ lo cual contiene material
similar, para cursos de entrenamiento en América Latina.95
Las actuaciones de la fuerza pública colombiana, que van en contravía del DIH y los
[Link]., tienen su correlato en las instrucciones de misiones militares estadounidenses y
en la doctrina militar reflejada en estos manuales militares que compendian la doctrina
de seguridad nacional contrainsurgente. Esta doctrina hace énfasis al manejo de la
inteligencia, donde la población civil se convierte en fuente de información y se hace uso
del engaño o el soborno, de personas criminales, la tortura y presión psicológica, la
infiltración de organizaciones de la sociedad civil y la conformación de estructuras
paramilitares para golpear todo lo que la doctrina califica como insurgente.
Vamos a analizar estos siete manuales en lo que tiene que ver con guerra psicológica y
paramilitarismo, tanto en su justificación (doctrina), así como recomendaciones concretas
para el accionar militar. Veremos cómo estos influyeron en el actuar de las fuerzas de
seguridad colombianas y en decisiones políticas en la confrontación armada con las
fuerzas guerrilleras.
95
School of Americas Watch, “Counterintelligence Manuals Timeline”, 19 de enero de 2007,
[Link] The
National Security Archive, “Prisoner Abuse: Patterns from the Past”, 2004.
[Link]
96
“Manual de Estudio: Terrorismo y Guerrilla Urbana”, 1989, 109-10.
[Link]
27
Dentro de las tácticas de guerra psicológica está la construcción del enemigo interno,
dirigido a la instrucción de las fuerzas de seguridad, así como de la población en general.
En el Manual No 4 “terrorismo y guerrilla urbana” se afirma que “El terrorismo es el arma
de los débiles, los radicales y los psicopatas”. Más adelante en este mismo manual se
afirma que los terroristas pueden tener muchos nombres “pero las categorías son bien
definidas(…) locos, criminales, defensores políticos. El más peligroso para cualquier país
es el defensor político”.97
Otra idea central de la doctrina de la Seguridad Nacional es que las organizaciones civiles,
son un objetivo de las operaciones militares y de inteligencia. Se repite en los manuales
que es prioridad ganar el respaldo de la población civil, haciendo uso de todos los
métodos al alcance, ya sea la compra de conciencias o las amenazas que deben ser
creíbles: “el reto al gobierno es recobrar la lealtad de una población ya enajenada por la
falta de atención del gobierno a sus quejas básicas. Sin embargo, las abstracciones o
promesas indefinidas pocas veces motivan a los campesinos o agricultores. Su buena
voluntad de proveer apoyo depende de incentivos específicos beneficios materiales o
amenazas demostrables”98. Las áreas privilegiadas para las operaciones de tipo
psicológico, con la consiguiente estigmatización de regiones enteras, son aquellas en las
que hay o ha habido movilidad de actores que consideran insurgentes: “las áreas donde
existe un apoyo directo para el guerrillero son blancos excelentes para operaciones
psicológicas”99.
97
Resaltado del original en “Manual de Estudio: Terrorismo y Guerrilla Urbana”, 3.
98
“Manual de Estudio: Análisis I”, s. f.,
[Link]
99
“Manual de Estudio: Guerra Revolucionaria Guerrillera e Ideología Comunista”, 1989, 37.
[Link]
100
“Manual de Estudio: Inteligencia de Combate”, s. f., 153.
[Link]
101
Resaltado del original destacando que se diga solamente la educación pública
102
“Manual de Estudio: Inteligencia de Combate”, s.f., 28.
[Link]
28
No solo es ganar el respaldo sino involucrar a la población civil. En el manual No 1 titulado
“manejo de las fuentes”, señala que se requiere contratar “empleados” -entendidos como
personas remuneradas- para entregar información. No basta la información voluntaria de
ciudadanos leales o “involuntaria” obtenida de insurgentes capturados. “Por consiguiente,
es preciso diseminar en todos los segmentos a individuos suministradores de
información cuyos servicios sean remunerados. Un empleado es aquella persona que
suministra información de valor para la inteligencia a cambio de alguna recompensa,
ya sea monetaria o de otra índole. Esta persona puede ser un campesino de la aldea, un
miembro de la célula de la organización insurgente o un jefe de propaganda”. Llama la
atención que señala que esta información puede ser proporcionada de manera
“voluntaria” o “involuntaria”.103
Atención especial dedican los manuales a los estudiantes de los que se dice que “existe
una mayoría de estudiantes/intelectuales dentro de los movimientos revolucionarios y su
dirección” en particular las carreras de humanidades, señalando que “las universidades
son semillero para los movimientos revolucionarios… ellas introducen doctrinas
También hace mención a los sacerdotes y religiosas que “han
anarquistas y marxistas”.107
desempeñado papeles activos en las operaciones terroristas en ambos sectores”.108
103
“Manual de Estudio: Manejo de Fuentes”, s. f., 1.
[Link]
104
“Manual de Estudio: Manejo de Fuentes”, 2.
105
“Manual de Estudio: Manejo de Fuentes”, 74.
106
“Manual de Estudio: Terrorismo y Guerrilla Urbana”, 115.
107
“Manual de Estudio: Contrainteligencia”, s. f. 275.
[Link]
108
“Manual de Estudio: Contrainteligencia”, 275.
29
Igualmente pone la mirada en las organizaciones y organismos que considera de “apoyo
externo” a la insurgencia. Como parte de estos apoyos está el político, dentro de los que
ubica al Sistema de Naciones Unidas: “Apoyo político es la actividad de discusión o apoyo
de los insurgentes en las cortes judiciales, tales como las Naciones Unidas para lograr
sus fines. Esta forma de apoyo es intangible, pero muy importantes porque imponen
.
una carga adicional de presión y censura internacional”109
Doctrina que se reitera también en el manual 3 en la que dentro de las funciones de las
agencias inteligencia está la de obtener “información sobre el partido o partidos políticos
que apoyan al movimiento de insurrección”110. Se parte del supuesto de que dichas
organizaciones hacen parte de la insurgencia.
30
La segunda parte del Manual No 3 lo dedica a analizar al “enemigo principal”: “ es
evidente para todos nosotros que el comunismo es nuestro enemigo, pero no podemos
combatir este enemigo si continuamos ignorando las fuentes de su filosofía, su ideal o
sus planes de acción”116 Luego de señalar que para el comunismo es connatural la
revolución, y en muchos casos esta es violenta, señala que cualquier acto que se sale de
esta premisa, es sólo estrategia, como por ejemplo el trabajo por la construcción de la paz:
“es importante entender esta doctrina de la revolución porque surgen ocasiones cuando
los comunistas, con fines de propaganda, tiende a hacer poco caso de la revolución y a
recalcar el tema de la paz, de la reformación gradual [sic] del razonamiento”117.
31
sus amenazas.123 En ese mismo manual se vuelve a repetir que no se puede maltratar a
ningún prisionero pero se puede utilizar modales violentos, manipular el miedo como
técnica de acercamiento124.
Este manual ofrece un formato para la confección de lo que llama listas negras de
personas sospechosas: “listas negras que contienen las identidades y localizaciones de
personas cuya captura y detención son de importancia primordial para las fuerzas
armadas” y entre los ejemplos pone a los “líderes políticos conocidos sospechosos como
hostil a las fuerzas armadas o los intereses políticos del gobierno nacional”. A esa lista
ingresan también “colaboradores y simpatizantes enemigos , conocidos o sospechosos
cuya presencia en el área de operaciones representa una amenaza para la seguridad
nacional”125.
El manual enumera trece métodos para obtener información, dentro de los que no
nombra “la persuasión” de la que se habló anteriormente. Se destacan el “acercamiento
directo:… ofrece la mejor oportunidad para de mostrarle simpatía y entendimiento al
sospechoso; “Archivo y ficha… un arreglo cuidadoso de la información en el archivo,
puede dar la apariencia de que contiene mucha más información de la que en verdad
contiene”; “nosotros sabemos todo… se puede convencer al sospechoso que ya sabemos
todo”; “Futilidad/inutilidad: hay que convencer al sospechoso que resistirse a la
interrogación es inútil… para explotar las debilidades psicológicas y morales inherentes a
las personas ”; “ Tiro Rápido: hacerle una serie de preguntas al sospechoso de tal forma
que no tenga el tiempo de contestar una antes que le hagan la otra… para aprovechar
su estado de confusión”; “Incentivo, recompensar la cooperación y el hecho de decir la
verdad al sospechoso”; “Repetición: hágale una pregunta, espere la contestación y
repítale la pregunta… hasta que el sospechoso se aburra totalmente”; Benitín y Eneas:
hay que utilizar dos interrogadores experimentados, que desempeñen dos
personalidades distintas hacia el sospechoso”; Orgullo y amor propio: ataque al orgullo
del sospechoso acusándolo de ser débil o insinuando su poca habilidad para hacer
cualquier cosa (pg 222); “Método del silencio: mantenga este método por algún tiempo y
el sospechoso se pondrá nervioso… cuando rompa el silencio hay que hacerla preguntas
al sospechoso que indiquen su culpabilidad”; “Cambio de escenario: saque al sospechoso
del ambiente del cuarto de interrogación… a una área más tranquila y agradable que
123
“Manual de Estudio: Interrogación”, s. f.,7.
[Link]
124
“Manual de Estudio: Interrogación”, 89.
125
“Manual de Estudio: Contrainteligencia”, 236.
126
“Manual de Estudio: Contrainteligencia”, 15.
32
brinde la oportunidad para una información tranquila y agradable durante la cual se
puede sonsacar la información necesaria al sospechoso.”; “Establezca su identidad: en su
intento por establecer su identidad el sospechoso podrá brindar información de valor y
pistas para organizaciones posteriores”; “Emocional: determine que emoción motiva al
sospechoso (odio, amor, venganza, deseo de lucro) y explota esa emoción”127.
Expresamente se pide a los gobiernos hacer ajustes en todas las áreas en función de la
contrainsurgencia. Se recomienda la guerra psicológica, el uso de la inteligencia civil,
policial, entre otras: “Inteligencia civil: La habilidad de las organizaciones de inteligencia
civiles y policiales de recolectar, coordinar, evaluar y utilizar la inteligencia sobre los
insurgentes y sus actividades políticas/militares. Operaciones psicológicas: la calidad de
la campaña de guerra sicológica de un gobierno, sus actividades informativas y
publicitarias y su habilidad de promover su causa en el ámbito nacional en
internacional” 128.
Así mismo, para la “contrainsugencia eficaz” entre otras cosas recomiendan, articular lo
civil y lo militar que es lo que infringe el derecho humanitario y el que se constituyan
estructuras de tipo paramilitar denominadas como “milicias populares”: “la habilidad de
las autoridades civiles de influir sobre las operaciones militares, sobre todo en lo que se
refiere a dar la consideración apropiada a los objetivos políticos. Milicias populares: La
habilidad de un gobierno de establecer y mantener una milicia popular para asistir a las
fuerzas regulares a mantener la seguridad”131.
127
“Manual de Estudio: Contrainteligencia”, 220-23.
128
“Manual de Estudio: Análisis I”, 20.
129
“Manual de Estudio: Interrogación»,89.
130
“Manual de Estudio: Terrorismo y Guerrilla Urbana”, 79.
131
“Manual de Estudio: Análisis I”, 19.
33
de grupos mixtos de civiles y militares132. Tales grupos mixtos, según el equipo de
Yarborough, debían “usarse para hacer presión a favor de reformas que se sabe son
necesarias, realizar funciones de contra-agentes y contra-propaganda y, según sea
necesario, ejecutar actividades paramilitares, de sabotaje o actos terroristas contra
conocidos defensores comunistas. Dicha estructura debe ser apoyada por los Estados
Unidos”133.
En 1963, un año después de la misión Yarborough, un texto del Ejército de Colombia decía
“en la guerra moderna el enemigo es difícil de definir...el límite entre amigos y enemigos
está en el seno mismo de la nación, en una misma ciudad y algunas veces dentro de la
misma familia...Todo individuo que de una u otra manera favorezca las intenciones del
enemigo debe ser considerado como traidor y tratado como tal”134
En 1976 la Revista de las Fuerzas Armadas preguntaba que "Si una guerra limitada
convencional entraña demasiados riesgos, entonces las técnicas paramilitares pueden
proveer una manera segura y útil que permita aplicar la fuerza a fin de lograr los fines
políticos?"135.
132
Sobre la relevancia de este hecho histórico en las violaciones a los derechos humanos en el país y
posteriormente en el tratamiento del conflicto armado interno, Javier Giraldo y Renán Vega en sus
ensayos para la Comisión Histórica sobre el Origen del conflicto y sus víctimas dan cuenta de este
elemento clave en la estrategia contra insurgente. Ver sus ensayos Javier Giraldo Moreno, “Aportes
sobre el Origen del Conflicto Armado en Colombia, su Persistencia y Sus Impactos», 2014, 41; Vega
Cantor, «La dimensión internacional del conflicto social y armado en Colombia Injerencia de los Estados
Unidos, contrainsurgencia y terrorismo de Estado”.
133
Michael McClintock, Instruments of Statecraft: U.S. Guerilla Warfare, Counter-Insurgency,
Counter-Terrorism, 1940-1990, 1st Edition (New York: Pantheon Books, 1992), 222.
134
France Terre Des Hommes, “Commission of de Churches International Affairs - International
Confederation of Free Trade-Union – Comissie rechtvaardigheid en Vrede ‘La guerra moderna, Ejercito
de Colombia, Biblioteca del Ejército’”, en Tras los pasos perdidos de la guerra sucia: Paramilitarismo y
operaciones encubiertas en Colombia (Ediciones N.C.O.S., 1995), 15.
135
France Terre Des Hommes, 19.
34
-El manual de Instrucciones generales para operaciones de contraguerrilla de 1979 habla
explícitamente de los “comités cívico-militares” y de la importancia de la "La organización
de grupos de autodefensa a nivel de caserío y veredas con el fin de que los habitantes
del área contribuyan en forma activa en la lucha”136.
También afirma que los civiles se deben vincular a la guerra y que los civiles a los que se
les denomina “población civil insurgente….entre ellos los movimientos sindicales,
estudiantiles, campesinos, políticos” son blanco de la guerra contra insurgente. Plantea
que un objetivo es el “apoyo popular y conducirse dentro del más marcado
nacionalismo”. Y que “la población civil, por tanto, es uno de los objetivos fundamentales
de las unidades del Ejército”.
Tres documentos más recientes de las fuerzas militares dan cuenta de una doctrina
dirigida a capturar el alma de la población, dentro de lo que se califica como “guerra
psicológica”. Se trata de un “Texto Especial” del año 2002; del “Manual de instrucción” de
2010 y de una “Cartilla de Trabajo” editada entre 2006 y 2010 por las fuerzas militares de
Colombia, en el que instruyen al estamento castrense, sobre la implementación de la
Doctrina de la Acción Integral como una fase determinante de la guerra. En ellos
presentan acciones orientadas a conquistar el “alma y el corazón” de la población, sobre la
136
France Terre Des Hommes, 22.
137
Las referencias al manual de 1987: “Reglamento de Combate de Contraguerrillas – EJC-3-10”,
aprobado por Disposición 036 del Comando General de las Fuerzas Militares, del 12 de noviembre de
1987, son tomadas del Centro de Investigación y Educación Popular CINEP, “Noche y Niebla Deuda con
la Humanidad Paramilitarismo de Estado en Colombia 1988-2003”, 2004,
[Link]
138
France Terre Des Hommes, 24.
35
base de que el nuevo campo de batalla es la conciencia de las personas, su corporalidad,
en lo que llaman “las guerras intangibles”139.
Recientemente, en 2016, en el marco del acuerdo entre el gobierno del presidente Santos
y las FARC-EP el ejército emprendió la reforma (“conversión”140) de su doctrina y
manuales. Un coronel de Inteligencia Militar del Comando de Educación y Doctrina del
Ejército Nacional (Cedoc) afirma lo siguiente: “La reforma doctrinal no debe apuntar
únicamente a la guerra contrainsurgente, puesto que ello ha sido la materia prima para
que la mayoría de sentencias internacionales contra Colombia y varios informes de
organizaciones no gubernamentales (ONG) apunten a que es justamente la doctrina
—sustentada en el enemigo interno, el anticomunismo y la doctrina de la seguridad
nacional, en el contexto de la Guerra Fría— el marco a través del cual las Fuerzas
Armadas colombianas, especialmente el Ejército, presuntamente cometieron los más
grandes crímenes de lesa humanidad del continente.”141
Otro ejemplo que puede dar cuenta de la influencia general de los cursos impartidos por
la SOA, es el de el general Diego Luis Villegas Muñoz142, quien recibió instrucción en la
Escuela de las Américas, de acuerdo con reportes periodísticos, promovió actuaciones de
tipo paramilitar en las alianzas con estructuras armadas ilegales. Este alto oficial, mientras
se desempeñaba como comandante de la Fuerza de Tareas Vulcano a comienzos de 2019,
según revelaciones de la Revista Semana, habría invitado a alianzas con los “Pelusos” y a
acciones sicariales para la persecución de la guerrilla del ELN. El alto oficial, implicado
también en investigaciones por ejecuciones extrajudiciales, fue nombrado, en diciembre
de 2019, como director del Comando de Transformación del Ejército del Futuro (Cotef)
instancia militar encargada de pensar el rumbo de la institución en los años venideros y
que surgió en el marco de la firma de los acuerdos de paz en 2016, con la que se pensaban
unas fuerzas militares más en función de los acuerdos143. Con ejemplos como este, es
evidente que la reforma pretendida en 2016, no fue posible con cúpulas militares como la
139
Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, “El Alma entre Doctrina Militar y Evangelio”, 2012, 33.
140
Se llama Doctrina Damasco porque según la Biblia es donde Pablo de Tarso se convirtió al
cristianismo después de caerse del caballo.
141
Pedro Javier Rojas Guevara, “Doctrina Damasco: eje articulador de la segunda gran reforma del
Ejército Nacional de Colombia”, Revista Científica General José María Córdova 15, n.o 19 (30 de enero de
2017): 95-119, [Link]
142
En vigencia de estos manuales, (1989) hizo el curso de Orientación de Ingenieros para Cadetes C-33.
Ver [Link] El hoy general fue hasta 2019
comandante de la Fuerza de Tarea Vulcano en Cúcuta y en reunión de altos mandos invitó a aliarse con
el grupo armado ilegal conocido como “los Pelusos” para obtener resultados en contra de la guerrilla
del ELN. Ver Semana, “El general en su laberinto: los secretos de la cacería que involucra al comandante
del Ejército”, Investigación sobre la cacería en el Ejército involucra al general Nicacio Martínez, 2019,
[Link]
eral-nicacio-martinez/629193.
143
El Espectador, “Gral. Diego Villegas, investigado por falsos positivos, liderará transformación del
Ejércit”», 31 de diciembre 2019.
[Link]
rara-transformacion-del-ejercito/.
36
que en el momento de elaboración de este informe, está al mando de la Fuerzas Militares
de Colombia.
Un ejemplo más, es como se ha organizado la inteligencia en las regiones del país. Desde
el primer periodo de gobierno del ex presidente Alvaro Uribe (2002-2006), se han
implementado en el país, las redes de informantes, cooperantes, soldados campesinos,
cuya estructura, parece calcada de estos manuales. Todas estas estructuras, tal como se
describió en un capítulo del Informe de la Comisión Histórica sobre el Origen del Conflicto
en 2014, “calculadas en 6 millones de integrantes, han continuado manteniendo y
fortaleciendo la zona gris, de total ambigüedad, en la cual lo civil y lo militar se confunden.
Campañas mediáticas oficiales han insistido, en los últimos años, en ocultarle al accionar
paramilitar, su evidente ámbito oficial adscribiéndolo mediáticamente en el ámbito de la
delincuencia común bajo la sigla BACRIM (o Bandas Criminales), pero la verdad cruda
que explota por doquier, revela sin cesar los vínculos de tales estructuras con el Estado y
las grandes empresas, imposibles de ocultar”144.
Otra ilustración de esa continuidad en el tiempo, son las inocultables prácticas de tortura
y trato crueles, inhumanos y degradantes dirigidas hacia personas presas,
excombatientes, defensoras de derechos humanos, opositoras. Las que se llamaron Zonas
de Consolidación Territorial, coordinadas por la Unidad Administrativa Especial de
Consolidación Territorial, que de acuerdo con organismos de derechos humanos de
Colombia, se convirtieron en espacios de alta militarización, donde se presentaron graves
hechos de tortura en medio de las detenciones arbitrarias e ilegales; estigmatizaciones de
que son guerrilleros acompañadas de agresiones físicas y psicológicas y ataques a las
casas de pobladores para infundir temor.145
Los EUA ha tenido una relación cercana al Ejército Nacional de Colombia desde los años y
como muestra de esta relación, los EUA proporcionó apoyo político de alto nivel al ejército
colombiano y sus líderes. Este apoyo político estadounidense demuestra que los EUA
144
Giraldo Moreno, «Aportes sobre el Origen del Conflicto Armado en Colombia, su Persistencia y Sus
Impactos», 35.
145
Coalición Colombiana Contra la Tortura, «Tortura y tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes
en Colombia 2009-2014 Informe Alterno Presentado al Comité Contra la tortura de la ONU», 2015, 67-76.
[Link]
DES/OTRASNACIONALES/COALISION/informe_alterno_2015.pdf.
146
Esta sección se basa en gran medida en el argumento desarrollado en el libro Plan Colombia,
Atrocidades, aliados de Estados Unidos y activismo comunitario escrito por John Lindsay-Poland,
publicado por Editorial Universidad del Rosario en Mayo de 2020. Para un análisis más profundo,
consultar el libro, disponible en [Link]
37
considera las violaciones de [Link]. aceptables y busca legitimar las acciones del Ejército
ante la comunidad internacional. Los EUA materializó este apoyo a través de
declaraciones públicas de oficiales de alto nivel, incluso presidentes, en las que defendían
al ejército y al Estado colombiano. Además, en esta misma época, los EUA desarrolló una
visión alternativa de DIH en la que se justifican las violaciones del DIH y los [Link]. como
bajas desafortunadas en una guerra moralmente justificada contra un enemigo
“narcoterrorista”, una visión que se alinea con la del ejército colombiano y que ambos
países utilizaron para defender las acciones del ejército. También, militares, académicos,
consultores, congresistas y otras personas influyentes de los EUA apoyan la teoría de la
guerra judicial del ejército colombiano y utilizan sus posiciones para defender al ejército.
Estas declaraciones públicas de apoyo tuvieron varios propósitos, uno de los cuales fue
legitimar al Ejército y al Estado colombiano en un contexto en el que se encontraba cada
vez más aislado en la región y al nivel nacional por sus violaciones de [Link]. y la
impunidad que seguía. Con respecto al aislamiento internacional en el que se encontraba
Colombia, un funcionario militar de alto rango dijo: “el apoyo estadounidense fue
bastante importante para la moral, y no tanto para la asistencia militar”147. El general Mario
Montoya afirmó al autor del libro “Plan Colombia: Estados Unidos, atrocidades de aliados y
el activismo comunitario” que el apoyo estadounidense más importante ha sido de
naturaleza moral y política: “ellos han sido nuestro aliado número uno. Estados Unidos es
el único país que nos ha apoyado abiertamente. Han sido nuestros aliados
incondicionales”148.
Incluso los presidentes de EUA hicieron declaraciones públicas en las que defendieron el
gobierno y Ejército colombiano en momentos en que los últimos estaban en el punto de
147
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 389.
148
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 53.
38
mira internacional por violaciones a los derechos humanos. Por ejemplo, en repetidas
ocasiones entre los años 2000-2007, funcionarios de alto nivel y el mismo presidente Bush
expresaron públicamente el apoyo de la administración al Ejército colombiano, incluso
después de tener conocimiento de que el último había cometido graves violaciones de
[Link]. Después, la administración de Obama siguió dando declaraciones públicas de
apoyo al gobierno de Colombia, y específicamente al Ejército. Cuando Colombia se vio
aislada en la región después del ataque transfronterizo a un campamento de las FARC-EP
en Ecuador en 2008, el entonces senador Obama defendió públicamente el ataque149.
Además del apoyo público de alto nivel, los funcionarios estadounidenses respaldaron a
los militares acusados de cometer graves violaciones de los derechos humanos y otros
delitos, incluso cuando la inteligencia estadounidense indicaba la culpabilidad del militar.
Por ejemplo, el General Montoya, ex comandante del ejército investigado por ejecuciones
extrajudiciales, tenía una relación cercana con EUA. Al inicio del Plan Colombia
(2000-2001), Montoya comandaba una fuerza de tarea militar antidrogas que era un foco
de asistencia de los Estados Unidos. En 2005-2006, Montoya también dirigió el primer
comando conjunto entre las ramas militares: el Comando Conjunto del Caribe. En marzo
de 2007, un artículo de Los Angeles Times dio a conocer que un informe de inteligencia
de EUA determinó que Montoya había “colaborado ampliamente con las milicias de
derechas que Washington considera organizaciones terroristas, incluida una milicia
encabezada por uno de los principales narcotraficantes del país”153. A pesar de la gravedad
de la información filtrada, el día después de la publicación de esta noticia, el jefe de la
Misión del Ejército de los EUA. y un funcionario de la Embajada de EUA en Colombia, se
149
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 209.
150
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 220.
151
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 220.
152
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 220.
153
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 388.
39
apresuraron a pedir disculpas por la filtración y asegurar a Montoya que su trabajo
conjunto no se vería afectado154.
Otro ejemplo es el caso del General Lasprilla. Como se detalló en la sección 2.D sobre el
empoderamiento de violadores de [Link]., después de la destitución del General Lasprilla
en 2015 por los falsos positivos, en vez de procesar judicialmente a Lasprilla, fue trasladado
a Washington, D.C. como agregado de defensa en la embajada de Colombia. De la misma
forma, General Farouk Tanine Díaz fue instructor y orador invitado en escuelas militares
de EUA a pesar de graves acusaciones en su contra, y donde se encontraba cuando la
fiscalía de Colombia emitió una orden de captura contra Yanine por la masacre de los 19
comerciantes. Los EUA conocían las graves acusaciones contra el entonces Capitán Luis
Bernardo Urbina Sánchez por desaparición forzada y tortura y aun así lo recibieron en los
cursos de Comando y Estado Mayor en la SOA para ascender en los rangos militares. El
Teniente Coronel Victor Bernal Castaño también fue aceptado en este curso cuando ya
estaba bajo investigación de la Procuraduría por la masacre de una familia asociada a la
Unión Patriótica en 1991. Ayudar a los militares acusados de graves violaciones de [Link].
evitar la justicia colombiana y recibirlos como instructores y estudiantes del ejército
estadounidense envía una clara señal al ejército colombiano que tiene el apoyo de los
EUA y que este país considera que los militares están por encima de la ley.
El trabajo de reconstruir la imagen del Estado y el Ejército colombiano fue una labor
necesaria para EUA por varias razones. Una razón principal fue poder seguir entregando
asistencia militar al Ejército colombiano, cuando éste estaba envuelto en la violación
sistemática y masiva de los [Link]. Durante la década de los 1990 y hasta el 11 de
septiembre de 2001, la ciudadanía y el Congreso de EUA. estaban reacios a aprobar la
intervención militar en América Latina o a proporcionar apoyo a las fuerzas públicas de
países con un historial cuestionable de [Link]., ya que la participación estadounidense en
los golpes de estado y las graves violaciones de los [Link]. en Centroamérica y el cono Sur
estaba aún fresca en la memoria del país. Para superar esta resistencia, el Departamento
de Estado y los políticos e individuos con un interés político o económico en proporcionar
ayuda militar a Colombia, debían hacer creíble que la asistencia militar estadounidense
no tendría efecto en las violaciones de derechos humanos.
154
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 388.
40
defendiendo los intereses económicos de esos donantes, y recompensando así a sus
donantes corporativos.
Incluso después de que estallara el escándalo de los falsos positivos; muchas denuncias
que el Plan Colombia había contribuido a las violaciones sistemáticas de los derechos
humanos por parte del ejército colombiano; y amplias pruebas que el ejército seguía
colaborando con los grupos paramilitares, las autoridades de los EUA siguieron vendiendo
el Plan Colombia como un éxito y alabando el historial del ejército colombiano. Es un
“modelo para ganar la batalla contra las insurgencias violentas” y “uno de los lugares en
donde hicimos bien las cosas”, afirmó el máximo comandante militar de la región156.
Colombia es "una de las grandes historias de Latinoamérica", dijo John Kerry en su
audiencia de confirmación como secretario de estado en 2013, o "un modelo de
esperanza", según el ex director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) David
Petraeus157. Las autoridades estadounidenses también prodigaron alabanzas al ex
presidente colombiano Álvaro Uribe y a sus ministros, a quienes un funcionario del
Pentágono le dijo al autor de Plan Colombia en 2010 que eran "“los hombres precisos en
el momento preciso–la teoría del gran hombre en plural158".
155
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 374.
156
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 34.
157
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 34.
158
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 34.
41
entre este país y Colombia. En el Plan Colombia, "había problemas y errores, pero
funcionó", dijo. "Tenemos que averiguar cuáles son los equivalentes para América Central
[y] México”159. De hecho, Washington ya estaba en ese momento usando el Plan Colombia
como modelo, y lo haría en América Central en los años siguientes. Los funcionarios
estadounidenses también promovieron la narración del éxito de la política
estadounidense en Colombia en Afganistán, donde animaron a los funcionarios afganos a
copiar el trabajo antidroga interagencial del ejército colombiano160.
Además, como se describe en detalle más adelante en el informe, mientras EUA sigue
entrenando a miembros de la fuerza pública de Colombia, estas fuerzas colombianas a su
vez entrenan a las fuerza pública de otros países en América Latina y otras regiones.
Gracias a la narrativa del éxito colombiano, EUA ha implementado una nueva estrategia
en la que sus fondos se utilizan para pagar a los militares colombianos para que a su vez
entrenen a las fuerzas armadas de otros países. Esta decisión ahorra mucho dinero, ya
que cuesta mucho menos usar entrenadores colombianos que a los miembros del
ejército estadounidense, pero no sólo se basa en consideraciones económicas. El uso del
ejército colombiano permite al Departamento de Estado y al ejército eludir las
restricciones impuestas a la formación de fuerzas armadas extranjeras acusadas de
graves violaciones de los derechos humanos que no se pueden ocultar ni negar.
EUA desarrolló una visión alternativa de DIH con la que se justifican las infracciones del
DIH y los [Link]. como bajas desafortunadas en una guerra moralmente justificada
contra un “enemigo engañoso y salvaje”, una visión que se alinea a la del Ejército
colombiano.
Aunque el ejército de los EUA se destacó una vez por su promoción de las normas de
[Link]., desde la década de los noventa, sobresalió por su excepcionalidad respecto de
las normas mundiales contemporáneas de [Link]. Un aspecto de este cambio tiene que
ver con la responsabilidad de mando, lo que se refiere a la responsabilidad penal de los
comandantes por los crímenes cometidos por sus subordinados. Después de la Segunda
Guerra Mundial, promovió un estándar estricto para los comandantes militares, en lo cual
se consideraba un comandante responsable por los crímenes cometidos por sus
subordinados cuando él "sabía o debería haber sabido" de estos crímenes. Este estándar
fue adoptado en los juicios de Nuremberg, y después se convirtió en una norma de
derecho internacional a través de su aplicación por los tribunales internacionales para los
159
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 512.
160
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 512.
42
crímenes de guerra en Ruanda y la ex Yugoslavia (1990s), y su incorporación al Estatuto de
Roma (1998)161.
Sin embargo, desde la guerra de Vietnam y las sentencias de 1971 por la masacre de entre
175 y 400 civiles vietnamitas en My Lai por las tropas estadounidenses en 1968, EUA ha
erosionado sustancialmente esta ética cuando se trata de sus propios comandantes
militares. Estas sentencias establecieron un precedente que obligaba a la fiscalía a
establecer que el comandante tenía “conocimiento real” del crimen162. Los resultados de
este cambio normativo eran de esperarse: ningún oficial de rango superior al de teniente
fue condenado por ningún delito en la masacre, y se estableció una norma que permitía a
los comandantes estadounidenses "mirar hacia otro lado" cuando sus subordinados
cometían delitos y permanecían legalmente indemnes163.
Además de asegurar que los altos mandos quedarían impunes por las violaciones de
[Link]. y los crímenes de guerra, algunos sectores del gobierno estadounidense no sólo
toleraban estrategias que causaban violaciones de [Link]. y al derecho internacional, sino
que las promovían a través de la doctrina de la seguridad nacional. De hecho, el Ejército
estadounidense consideraba que los [Link]. estaban en tensión con la lucha
contrainsurgente y por eso podrían ser sacrificados. Según uno de los manuales de la
Escuela de Américas es “imposible defenderse del terrorismo y preservar las libertades
civiles al mismo tiempo”164. Como se ha visto, partiendo de la primacía política e
imperativo moral de la contrainsurgencia, EUA promovió al paramilitarismo como una
estrategia de defensa legítima y contribuyó a la construcción del enemigo interno
(identificado como los integrantes de los movimientos sociales y políticos de izquierda, los
sindicatos, las organizaciones estudiantiles y de [Link]., entre otros), ambos fenómenos
que contribuyeron directamente a violaciones masivas y graves de los [Link]. en
Colombia.
161
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 479.
162
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 480.
163
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 280.
164
Escuela de las Américas, “Manual de Estudio: Terrorismo y Guerrilla Urbana”, 1987, 109-10.
43
Medina”165, sino también porque la primacía de la lucha contrainsurgente llevó a una
actitud implícita de “los fines justifican los medios”, incluso cuando los medios incluían
violaciones del DIH y de los [Link].
La tesis militar colombiana sobre la guerra judicial tiene un correlato estadounidense que
se ha vuelto prominente en la literatura sobre conflictos, conocido como lawfare, lo que
fue puesto en servicio para defender a los comandantes militares colombianos acusados
de violaciones a los DDHH del DIH. En un influyente artículo publicado por el Harvard
College en 2001, el coronel estadounidense Charles Dunlap Jr. definió a lawfare como “el
uso de la ley como arma en la guerra”. En el mismo artículo, Dunlap malinterpretó
informes de [Link]. y citó a fuentes dudosas para llegar a la conclusión que "en Colombia,
los insurgentes utilizan la sensibilidad a los abusos de los derechos humanos para intentar
decapitar el liderazgo militar de la nación".168
165
Se denomina estándar Medina, en alusión al comandante Ernest Medina de la compañía que ejecutó
la masacre en My Lai. Dicho comandante fue declarado inocente.
166
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 469.
167
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 469.
168
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 473. Por ejemplo, Dunlap citó a Mary Anastasia O'Grady, una
columnista del Wall Street Journal que ha hecho afirmaciones poco fiables y ha sido persistentemente
hostil a los derechos humanos en Colombia, afirmando que "los rebeldes obligan a los campesinos a
utilizar los 'tribunales para presentar cargos falsos - de forma anónima - contra los líderes militares más
capaces" Mary Anastasia O’Grady, “What About Colombia’s Terrorists? - WSJ”, 2001,
[Link]
169
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 473.
44
denuncia las violaciones de los [Link]. del ejército, mientras que también los viola, e
invisibilizar la violencia paramilitar170.
EUA también promueve estrategias para que "una unidad de nivel táctico pued[a]
detener las investigaciones [de los abusos denunciados] antes de que comiencen", como
contempló un artículo sobre “lecciones aprendidas” de Afganistán sobre el derecho
publicado en una revista del Comando de Operaciones Especiales de EUA171. Más que
contemplar la posibilidad de que las denuncias de violaciones de [Link]. por parte de las
fuerzas de los EUA tuvieran mérito, los oficiales militares de alto nivel y aquellos
involucrados en la política militar exterior de EUA parecen estar más envueltos en
cuestiones de legitimidad y narrativa172. Por ejemplo, en el 2012, el coronel Mark Holzer de
la oficina del Juez Abogado General del Ejército de los Estados Unidos escribió:
Una preocupación mucho mayor para el Gobierno de Estados Unidos debería ser
contrarrestar el impacto potencial en la percepción pública colectiva o compuesta
a más largo plazo que estas [demandas] pueden crear. Cuando quedan sin
respuesta o sin oposición a los cargos, estas denuncias pueden presentar una
amenaza mucho mayor para la seguridad nacional que el simple aumento de los
costos monetarios a corto plazo.173.
170
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 474.
171
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 474, citandoa Jerry D. Steelman, “Special Warfare Civil Affairs Support
to the Surge” (Fort Bragg, N.C.: United States Army John F. Kennedy Special Warfare Center and School,
abril de 2008).
172
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 477.
173
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 477, citando a Colonel Mark W. Holzer, “Offensive Lawfare and the
Current Conflict”, Harvard National Security Journal (blog), 10 de abril de 2012.
174
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 320.
175
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 320.
45
niña y miembros de la comunidad de Paz de San José de Apartadó, el Ejército y el
Ministerio de Defensa públicamente señalaron a las FARC como los autores del crimen y
acusaron a la comunidad de Paz de apoyar a esta guerrilla176.
También fabricaron pruebas para apoyar su tesis. Una de estas pruebas fue una
transcripción de la entrevista con un desertor de la guerrilla que dijo que las víctimas de la
masacre eran milicianos que el Ministerio de Defensa divulgó. Las declaraciones del
desertor resultaron ser falsas, el resultado de las amenazas del coronel Néstor Iván Duque,
el comandante del Batallón Bejerano, quien anteriormente fue acusado de haber
torturado al supuesto informante177. Aunque información de esta transcripción
identificaba su origen como proveniente de Liliana Parra del Ministerio de Defensa,
mostraba una dirección de correo electrónico perteneciente al Grupo Rendon. Parra
trabajó para el Grupo Rendón en Bogotá entre 2004 y 2009, diseñando estrategias de
comunicación y entrenamiento para la comunicación de crisis con el Ministerio de
Defensa, el alto mando militar y el Ministerio de Relaciones Exteriores178.
176
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 320.
177
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 339.
178
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 320.
46
ganancias de sus empresas de posibles ataques de la guerrilla o de las luchas sindicales
durante la década de 1990 y principios de 2000179.
Las empresas estadounidenses no solo se beneficiaron del Plan Colombia, sino que
también promovieron activamente la elaboración y adopción del acuerdo. Las industrias
con mayor interés fueron las de defensa (productores y vendedores de equipamiento
militar y armas, proveedores de servicios militares), y de extractivismo (empresas mineras
y petroleras). Los primeros buscaban nuevos mercados para mantener sus beneficios,
mientras que los segundos trataban de establecer las condiciones de seguridad
necesarias para sus operaciones y la inversión extranjera.
179
Paul Wolf, Demanda contra Chiquita Brands International, Inc. presentada en la Corte de Distrito de
los Estados Unidos para el Distrito de Columbia, 17 de marzo de 2011; International Human Rights Clinic,
Harvard Law School, “The Contribution of Chiquita Corporate Officials to Crimes against Humanity in
Colombia”, 17 de mayo de 2017, [Link]
47
el Plan Colombia. Llevaron a los legisladores a pasear en helicóptero sobre Washington, y
Textron incluso, contrató a un ex embajador colombiano para hacer lobby180. La
Asociación Empresarial [Link].-Colombia, compuesta por once compañías
multinacionales, presionó intensamente para que se incrementara la asistencia militar a
Colombia. La Occidental Oil, lideró los esfuerzos de cabildeo de la Asociación para el Plan
Colombia y testificó ante el Congreso en febrero de 2000 para apoyar el programa de
ayuda y asegurar que el acuerdo protegiera los intereses petroleros estadounidenses en
Colombia181.
Por su parte, entre 1995 y 2000, Textron donó más de 30 mil dólares a cada uno de los dos
congresistas de Fort Worth, Texas, donde esta empresa tiene su sede. En 2000, los dos
lideraron un esfuerzo para escribir una carta colectiva con otros 22 congresistas del estado
Texas apoyando la compra de los helicópteros de Textron. Incluso se produjo una disputa
entre los legisladores con respecto a la compañía que proporcionaría los helicópteros que
el Plan Colombia preveía: Huey o Blackhawk. La disputa no se trataba de cuál helicóptero
serviría mejor a las necesidades del Ejército colombiano, sino que se debía a que cada
empresa había hecho donaciones a diferentes representantes y éstos, a su vez, trataban
de promover los intereses económicos de su donante183. Para los oficiales
estadounidenses, era normal utilizar la política exterior del país y un programa de
asistencia para asegurar las ventas de empresas privadas. En el 2000, un especialista del
Army War College le dijo a Los Angeles Times, “[“El mercado de equipos militares en el
extranjero no está bueno por estos días y obviamente estas compañías tienen que
mantener su base de producción”, como justificación del enfoque militarista del
acuerdo184.
180
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 136.
181
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 144.
182
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 144.
183
Vacius e Isacson, “Plan Colombia”, Arianna Huffington, “Colombia Chopper Wars,” julio 26, 2000,
[Link]
184
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 136.
48
El propio lenguaje del Plan Colombia muestra que estaba más preocupado por garantizar
un mercado para los bienes y servicios de los proveedores militares privados de los
Estados Unidos que por promover la paz, reactivar la economía colombiana y fortalecer la
democracia, supuestos objetivos del programa. Tuvo un enfoque militarista claro; el 75 por
ciento de la asistencia que el Plan Colombia contemplaba fue destinada para fines
militares, y de estos fondos, la mitad se gastó en la compra de helicópteros de empresas
estadounidenses contratadas185. Además, según los acuerdos para la implementación del
Plan: “todos los bienes y servicios adquiridos con fondos del gobierno de Estados Unidos
serán adquiridos […] en los Estados Unidos”186. Esto significa que un componente clave del
Plan Colombia fue crear una plataforma para vender armas y otros productos y servicios
militares a la fuerza pública de Colombia, primero con los fondos de los contribuyentes
estadounidenses, y después con los de sus contrapartes colombianas, para enriquecer a
unas cuantas empresas privadas. El resultado fue un acuerdo con un enfoque militarista y
diseñado pensando en los intereses económicos de empresas privadas. Las estrategias
del Plan promovieron las violaciones de [Link]., directamente o a través del apoyo a la
Fuerza Pública colombiana que cometía violaciones, a cambio de ganancias para las
empresas extractivistas y de bienes y servicios de guerra.
La asistencia internacional militar no sólo trajo beneficios económicos para las empresas
de productos militares y armas seleccionadas durante la implementación del programa
de asistencia, sino que les aseguró futuras ganancias a través de la captura del gobierno
extranjero como cliente de estas empresas. Por ejemplo, entre 1999 y 2003, la asistencia
militar y policial de EUA fue de 2.300 millones de dólares; más de cuatro veces la cantidad
de ventas militares para el mismo período. La asistencia alcanzó un pico entre 2003 y
2007, y después descendió de manera constante. Durante el mismo tiempo, la venta de
armamento estadounidense a Colombia se multiplicó, de USD 326 millones entre 1997 y
1999 a 1.700 millones entre 2012 y 2014. Por ejemplo, mientras EUA le proporcionaba
equipos aéreos a Colombia durante los primeros años de Plan Colombia, también le
presionó para que cambiara las especificaciones del equipo aéreo para ciertas futuras
compras a las que solo podía proveerse de la empresa Lockheed Martin187. Después, la
asistencia militar estadounidense disminuyó, pero la compra del equipo militar de
Lockheed Martin, que fabrica los helicópteros Blackhawk, por parte de Colombia
aumentó.
Además de proveer a las Fuerzas Armadas colombianas con armas y equipo militar, el
Plan Colombia también logró establecer prioridades militares de acuerdo con los
intereses de las empresas estadounidenses en Colombia. Dos ejemplos claros del efecto
de los intereses económicos de empresas estadounidenses en las estrategias militares
colombianos incluyen (1) el brindar protección militar prioritaria a la infraestructura de las
185
Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (Colombia), ed., ¡Basta ya! Colombia, memorias
de guerra y dignidad: informe general, Segunda edición corregida (Bogotá: Centro Nacional de
Memoria Histórica, 2013).
186
Contraloría General de la República, Plan Colombia, 28-30.
187
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 39.
49
empresas petroleras y (2) la eliminación de los cultivos de coca mediante la fumigación
aérea de glifosato.
188
Iván Cepeda Castro, Comisión II del Senado, “Convenios entre empresas del sector
minero-energético y fuerza pública”, 3 de noviembre de 2015.
[Link]
189
Cepeda Castro. 51.
190
Robert D. Ramsey III, From El Billar to Operations Fenix and Jaque: The Colombian Security Force
Experience, 1998–2008 (Combat Studies Institute Press, 2009), 100-101.
191
PAX, “The Dark Side of Coal Paramilitary Violence in the Mining Region of Cesar, Colombia”, 2014,
[Link]
192
Iván Cepeda Castro, Comisión II del Senado, “Convenios entre empresas del sector minero-energético
y fuerza pública”.
50
las empresas privadas extranjeras, haya permitido que los intereses de estas influyan en
el enfoque, los objetivos y las estrategias de la institución.
Un componente clave del Plan Colombia fue la erradicación de los cultivos de coca en el
sur de Colombia y en particular, la reducción en un 50% de la superficie plantada para el
año 2005. Partiendo de una estrategia errónea, del lado de la oferta, para abordar el
consumo de cocaína en los [Link]., el Plan propuso una agresiva solución militar para
hacer frente a un complejo fenómeno socioeconómico. Para las operaciones antidrogas
del Plan Colombia, DynCorp brindó técnicos de mantenimiento para apoyo logístico al
programa de erradicación aérea y sus pilotos volaron aviones de aspersión fumigando
con glifosato, producido por la Corporación Monsanto193. Los intereses económicos de
estas empresas influyeron en una estrategia antinarcóticos que dejó tras de sí graves
violaciones de los derechos humanos y la destrucción del medio ambiente.194 Por un lado,
los planificadores del Departamento de Estado proyectaban de antemano que la
fumigación aérea y el combate generado causaría el desplazamiento masivo de por lo
menos 30.000 campesinos195. Por otro lado, la decisión de utilizar el glifosato sólo puede
justificarse recurriendo a argumentos económicos, ya que el plaguicida no se recomienda
para la fumigación aérea y se sabe de los efectos ambientales y sanitarios para los
residentes en la zona de influencia.196
Entre el inicio del Plan Colombia en 2000 y la firma de los acuerdos de paz en 2016,
Estados Unidos vendió a Colombia 180.837 ametralladoras, 48.286 rifles y escopetas
militares, más de 108.000 otras armas de fuego, y 47 millones de balas. El valor total de las
municiones y el armamento pequeño vendido por EUA a Colombia durante el Plan
Colombia supera 368 millones de dólares197. No toda la venta de armas fue legal. Entre
2009 y 2011, la empresa alemana Sig Sauer, que tiene una sucursal en Estados Unidos,
vendió 47.000 armas al Ejército de Estados Unidos, 38.000 de las cuales fueron
re-enviados sin licencia a Colombia, en violación de la ley alemana que prohíbe la
193
Corporación Colectivo de Abogados de José Alvear Restrepo, “Empresas Transnacionales de
Seguridad Privada en Colombia Caso Estudio:Plan Colombia”, 5.
194
Guyton, Kathryn Z. et al. “Carcinogenicity of Tetrachlorvinphos, Parathion, Malathion, Diazinon, and
Glyphosate”. The Lancet 16, no. 5 (mayo 2015), 490–491.
195
Joseph Biden, Aid to “Plan Colombia”: The Time for Assistance is Now, Report to Senate Foreign
Relations Committee (2000).
196
Jeremy Bigwood, “Toxic Drift: Monsanto and the Drug War in Colombia,” Corpwatch junio 21, 2001,
[Link]
197
[Link], Datos de la Comisión Internacional de Comercio de Estados Unidos (U.S. International
Trade Commission), accedido 28 de septiembre de 2020, [Link]
51
exportación de armas a países en guerra, como Colombia en ese entonces. Tres ex
directivos de la empresa fueron condenados en 2019 por una corte alemana por su
participación en la exportación ilegal198.
Hasta la fecha, los EUA mantienen la venta de armas a la Fuerza Pública de Colombia. Por
ejemplo, la Policía Nacional cuenta con 4.260 pistolas Taser (arma de electrochoque) de
fabricación estadounidense, la misma arma que utilizó la policía en la tortura y posterior
asesinato de Javier Ordóñez, en septiembre de 2020199. Pese a las preocupaciones de
Amnistía Internacional (AI), la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) y la misma
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre el uso de las pistolas Taser,
la policia colombiana las sigue utilizando200.
El entrenamiento de los Estados Unidos a los militares y policías colombianos ha sido tan
extenso y eficaz que EUA les tiene un alto nivel de confianza y los considera un modelo
para otros países. Así que desde 2007, EUA utiliza a instructores colombianos para proveer
entrenamiento a militares y policías de terceros países202. De esta manera, EUA exporta su
doctrina y prioridades para el entrenamiento militar y policial a otros países y evita
obligaciones de transparencia y restricciones de derechos humanos impuesto por el
198
“Condena contra exdirectivos de Sig Sauer por venta de armas a Colombia”, DW, abril 3, 2019.
[Link]
8182820.
199
El Tiempo, “¿Seguros o peligrosos?: esto dicen en el mundo sobre los ‘tasers’”, 11 de septiembre de
2020.
[Link]
acionales-537228
200
El Tiempo, “¿Seguros o peligrosos?: esto dicen en el mundo sobre los ‘tasers’”, 2020.
[Link]
acionales-537228
201
Washington Office on Latin America, “Grupos estadounidenses hacen un llamado al respeto por la
protesta pacífica y solicitan una moratoria a la venta de armas antidisturbios estadounidenses a
Colombia”.
[Link]
-solicitan-una-moratoria-venta-armas-antidisturbios-a-colombia/
202
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 498-99.
52
Congreso de los EUA. El riesgo es que también se exportan violaciones masivas de
derechos humanos de las fuerzas de seguridad colombianas a otros países.
203
Sandra Cuffe, “Is Canadian ‘aid’ actually making things worse in post-coup Honduras?”, Ricochet, 17
de febrero de 2015.
[Link]
204
Arlene B. Tickner, “Colombia, the United States, and Security Cooperation by Proxy” (WOLA, marzo
de 2014), [Link]
205
Embajada y consulados de Estados Unidos en México, “Iniciativa Mérida”, Embajada y consulados de
Estados Unidos en México, accedido 29 de septiembre de 2020.
[Link]
206
Semana, “Iniciativa Mérida: ¿nuevo plan Colombia?”, [Link], Últimas Noticias de Colombia y el
Mundo, 8 de julio de 2008.
[Link]
207
Tickner, “Colombia, the United States, and Security Cooperation by Proxy”.
53
Washington compromete cientos de millones de dólares para ayudar a aplastar
a los poderosos cárteles de la droga.
Según el artículo, en 2011, la policía de Colombia ‘‘es única en las Américas porque opera
como una unidad de infantería ligera del ejército, equipada con helicópteros y potentes
municiones para enfrentarse a bandas fuertemente armadas’’209. Es decir, se ha
militarizado tan exitosamente a la policía colombiana con el entrenamiento
estadounidense que ahora los EUA la utiliza para militarizar la policía de otros países y
hasta para entrenar militares. En 2011, 7.000 mexicanos habían recibido entrenamiento
por colombianos con financiamiento de los EUA210.
208
Juan Forero, “Colombia Stepping up Anti-Drug Training of Mexico’s Army, Police”, Washington Post,
22 de enero de 2011.
[Link]
209
Forero.
210
Forero.
211
Semana, “Iniciativa Mérida”.
212
U. S. Government Accountability Office, “Building Partner Capacity: DOD Is Meeting Most Targets for
Colombia’s Regional Helicopter Training Center but Should Track Graduates”, n.o GAO-13-674 (23 de
julio de 2013), [Link]
213
Aviation Press, “Comando Aéreo de Combate 4 at Melgar, Colombia | Aviation Press”, 2018.
[Link]
214
U. S. Government Accountability Office, “Building Partner Capacity”.
54
Helicópteros aumentó su capacidad para entrenar a estudiantes de terceros países215. En
2013, se reportó que los EUA había logrado su meta en términos del número de efectivos
mexicanos estudiando en dicho centro216.
Desde 2004, efectivos de varios países han participado en el curso intensivo de Comando
Jungla, de cuatro meses, que se enfoca en operaciones contra el narcotráfico en las zonas
rurales. La sección de antinarcóticos de la Embajada de Estados Unidos en Colombia
financió con USD 8 millones la primera fase de construcción del Centro Nacional de
Entrenamiento y Operaciones Policiales (Cenop) en la antigua hacienda los Pijaos, en el
municipio de San Luis, Tolima. Entre solo 2007-2011, este centro entrenó casi 300 efectivos
internacionales.218
215
Department of Defense, “DoD Responses to Congressman Johnson’s 17 March, 2015 Letter”, 2015,
[Link]
216
U. S. Government Accountability Office, “Building Partner Capacity”.
217
Cieslak, “Security Partnership Strengthens as US Special Forces, Colombian Junglas Train in Florida”.
218
Embassy of the United States Bogotá Colombia, “DEA Administrator Attended Colombian National
Police Jungla Commandos Commencement Ceremony”, 24 de marzo de 2012,
[Link]
219
Embassy of the United States Bogotá Colombia.
220
Marcela Turati, “Capacitación “made in USA” a mexicanos... en Colombia”, Proceso Portal de Noticias
(blog), 9 de octubre de 2011.
[Link]
a6-en-colombia.
221
Embassy of the United States Bogotá Colombia, “DEA Administrator Attended Colombian National
Police Jungla Commandos Commencement Ceremony”.
55
C. Plan de Acción Estados Unidos-Colombia para la
Seguridad Regional (USCAP)
En abril 2012, cuando el entonces presidente Obama viajó a Colombia para asistir a la
Cumbre de las Américas, firmó un acuerdo de cooperación llamado el Plan de Acción
Estados Unidos-Colombia para la Seguridad Regional (USCAP por sus siglas en inglés)
con su contraparte de Colombia en esa época, Juan Manual Santos. Uno de los objetivos
principales del USCAP es fortalecer las capacidades de las fuerzas de seguridad de países
de Centroamérica y el Caribe a través de entrenamiento por parte de las fuerzas militares
y policiales de Colombia.222 En 2013 se hizo un acuerdo para entrenar a efectivos de
Panamá, El Salvador, Guatemala, y Honduras y en el 2014 se agregó la República
Dominicana y Costa Rica.223
Entre 2013 y 2017, a través del USCAP, Colombia entrenó casi 17.000 efectivos de Panamá,
Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guatemala, y la República Dominicana. El
entrenamiento de Colombia a otros países a través del USCAP aumentó de 34 actividades
de entrenamiento en 2013 a la planificación de 441 actividades en 2018 y se prevía que
continuaría aumentando con la inclusión de nuevos países. Según un análisis de
entrenamiento colombiano financiado por EUA, la mayoría fue implementado por
elementos de la Policía Nacional de Colombia, incluyendo el Comando Jungla.226 Este
comando por su parte ha sido extensivamente entrenado por las Fuerzas Especiales del
Ejército de EUA, como se detalló anteriormente en este informe. Además de programas
222
June S Beittel, “Colombia: Background and U.S. Relations”, Congressional Research Service, 29 de
noviembre de 2019, 47. [Link]
223
Maria Carolina González G, “USCAP Helps Rebuild a Safer Region | Diálogo Americas”, Diálogo (blog),
2020, [Link]
224
Department of Defense, “DoD Responses to Congressman Johnson’s 17 March, 2015 Letter”.
225
Department of Defense.
226
Beittel, “Colombia: Background and U.S. Relations”.
56
de comando jungla, EUA ha financiado a través de USCAP cursos de Operaciones
Psicológicas, inteligencia humana, inteligencia estratégica del ejército, cursos de
antinarcóticos, y numerosos cursos más técnicos.227
227
Department of Defense and Department of State, “Foreign Military Training Fiscal Years 2016 and
2017 Joint Report to Congress Volume I”.
228
Embassy of the United States Bogotá Colombia, “International Narcotics and Law Enforcement
Affairs Section (INL)”, U.S. Embassy in Colombia, accedido 29 de septiembre de 2020.
[Link]
nt-affairs-section-inl/.
229
Tickner, “Colombia, the United States, and Security Cooperation by Proxy”.
230
La Prensa, “Expertos de EUA y Colombia preparan a policías Tigres de Honduras”, Diario La Prensa, 7
de abril de 2014.
[Link]
icías-tigres-de-honduras.
231
La Prensa, “‘El que hable se muere’, el pacto de los Tigres”, Diario La Prensa, 10 de diciembre de 2014,
[Link] Prensa,
“James Nealon: Tigres no se asignaron a Embajada de Estados Unidos”, Diario La Prensa, 17 de febrero
de 2015.
[Link]
os-unidos.
57
noche que aterrorizaron a familias.232 En el ejemplo de los TIGRES se nota la réplica al
modelo colombiano en la que la lucha contra el narcotráfico es usada como justificación
para militarizar la policía, con graves efectos para la garantía de los derechos humanos de
la población.
232
Sandra Cuffe, “U.S.-Trained Police Are Hunting Down and Arresting Protesters Amid Post-Election
Crisis in Honduras”, The Intercept, 20 de febrero de 2018.
[Link]
233
Department of Defense, “DoD Responses to Congressman Johnson’s 17 March, 2015 Letter”.
234
U. S. Government Accountability Office, “Building Partner Capacity”.
235
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 499-500.
58
humanas, de exportar las herramientas y capacidades de violencia estatal y un
elemento central para replicar la guerra.’236
Los Estados Unidos tiene una ley importante que impone restricciones para quién puede
ser entrenado por EUA, se trata de la Ley Leahy, que prohíbe dar asistencia a unidades
que han sido creiblemente señaladas de haber violado los derechos humanos.
Adicionalmente el Congreso impone restricciones y/o condiciones sobre asistencia a
ciertos países, de acuerdo con las violaciones a los derechos humanos en que haya
incurrido.
En mayo de 2014, el General John Kelly, entonces Comandante del Comando Sur, testificó
en una audiencia en al Cámara de Representantes de los EUA lo siguiente:
"No nos estamos enfocando de la misma manera en países que están, hoy, muy
cerca de ir al límite, donde estaba Colombia en los 90. Están a solo unos
centímetros de caer por el precipicio. Sin embargo, estamos restringidos de
trabajar con ellos, por pasados - 'pecados', en los 80.
Pero es por eso que es importante que se vayan ellos, porque yo, al menos en el
lado militar, estoy restringido de trabajar con algunos de estos países debido a
limitaciones que se basan realmente en pecados pasados. Y lo dejaré así."237
Las palabras del General Kelly sugieren que los EUA utiliza a las fuerzas de seguridad
colombianas para entrenar a terceros países precisamente para evitar restricciones de
derechos humanos. Eso, combinado con la historia de graves violaciones de derechos
humanos y ejecuciones extrajudiciales por las fuerzas de seguridad colombiana y la falta
de transparencia sobre el entrenamiento a otros países, abre la puerta para la réplica de
los patrones que produjeron las violaciones de [Link]. en el conflicto armado en
Colombia y que se ha mostrado en este informe en relación a otros países. Sin la
culminación de un proceso de justicia, verdad, y no repetición en Colombia y cambios
estructurales a las fuerzas de seguridad, la práctica de entrenar a otros países pueda
contribuir la repetición de los patrones del conflicto armado en Colombia.
236
Lindsay-Poland, Plan Colombia, 500.
237
Adam Isacson, “Human rights laws in the way? Use Colombian trainers | Security Assistance Monitor”,
Security Assistance Monitor, 5 de mayo de 2014.
[Link]
59
7. Conclusiones
Está documentado que desde los años cuarenta hasta la actualidad la asesoría y respaldo
político estadounidense ha sido y es el principal referente doctrinal y operacional por el
cual se guía el pensamiento y conducción del conflicto armado interno y la seguridad en
Colombia. El problema de esa influencia, como se muestra en los diferentes capítulos de
este informe, es que esta cooperación militar ha generado un marco para la violación de
los derechos humanos e infracciones al derecho internacional humanitario y en muchos
casos se puede inferir que la asesoría permanente y los entrenamientos militares a
personal de las fuerzas armadas colombianas, han promovido dichas violaciones e
infracciones. Por lo que se puede afirmar que existe un patrón en la correlación de casos
recogidos de los cuales se muestra algunos ejemplos emblemáticos de oficiales
colombianos investigados por asesinatos y masacres que asistieron a cursos de formación
o que fueron instructores en las diferentes escuelas de EUA para militares
latinoamericanos.
Se destaca el caso de la Escuela de las Américas (SOA, por sus siglas en inglés) que
funcionó de 1946 a 2000 y a partir de 2001 cambió de nombre, tras las denuncias y
documentación que se tenía de la misma, denominándose Instituto de Cooperación para
la Seguridad del Hemisferio Occidental (WHINSEC, por sus siglas en inglés). Se han
analizado siete manuales desclasificados que fueron usados en la SOA y distribuidos en
Colombia y otros países latinoamericanos. Más de 18.000 militares colombianos fueron
entrenados en dicha escuela, incluyendo más de 1.300 durante 1965-1976 y 4.000 durante
1982-1991, los períodos en que el Pentágono ha reconocido que los manuales o contenido
similar estuvieron en uso en la escuela. Si bien es cierto que no se utilizaron estos planes
de estudio o manuales en todos los cursos, la escuela promovía este tipo de material y
formó parte de la doctrina y entrenamiento que los EUA impartía a militares de Colombia
y otros países de América Latina.
Hay un claro patrón de militares formados en la SOA y WHINSEC quienes han sido
vinculados con graves violaciones de derechos humanos. De igual forma, se identificó un
patrón de militares y policías vinculados con graves violaciones de derechos humanos
quienes han sido empoderados, respaldados, y/o protegidos por sus vínculos con la SOA,
WHINSEC, u otras escuelas militares de los Estados Unidos. En este sentido, la invitación
de los EUA a formarse o ser instructores en estas escuelas militares ha favorecido la
impunidad.
60
En este informe se identificó patrones basado en la información disponible, sin embargo,
se ha señalado que la falta de transparencia por parte del Departamento de Defensa de
los EUA obstaculiza un análisis más amplio. En particular, después de atención pública a
las violaciones de derechos humanos cometidos por graduados de WHINSEC, el
Departamento de Defensa ha negado seguir desclasificando sus nombres. Además, hay
una falta de transparencia sobre los nombres y en numerosos casos, las unidades, de los
militares y policías quienes han sido entrenados por los EUA en la mayoría de los sitios de
entrenamiento militar y policial.
Las actuaciones de la fuerza pública colombiana, que van en contravía del Derecho
Internacional de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario, tienen
su correlato en las instrucciones de misiones militares estadounidenses, y en la doctrina
militar. Vienen reflejadas en los manuales militares de SOA que fueron desclasificados
hace 24 años por el Pentágono y que compendian la doctrina de seguridad nacional
contrainsurgente, basada en la construcción del enemigo interno y del anticomunismo.
Hacían énfasis especialmente en el manejo de la inteligencia y de la contra inteligencia,
donde la población civil se convierte en fuente clave de información y se hace uso de
“métodos” como el engaño, el soborno, empleo de personas criminales, la tortura,
utilización de la mujer, presión psicológica, infiltración de organizaciones legítimas de la
sociedad civil, conformación de redes de cooperantes, informantes, soldados campesinos
y estructuras paramilitares para golpear todo lo que la doctrina califica como insurgentes.
Uno de los memorandos del Departamento de Defensa de Estados Unidos, citado en este
informe, afirma que estos manuales no corresponden con la política oficial de EUA, sin
embargo, los instructores asumían que sí era la doctrina aprobada para los cursos de
estudiantes latinoamericanos. Este memorando también señala que cinco de los siete
manuales “contenían lenguaje y declaraciones que violaban prohibiciones legales,
reglamentarias o políticas”. Dice que “por ejemplo, el manual ‘Manipulación de Fuentes’,
hace referencia a la motivación mediante el miedo, el pago de recompensas por
enemigos muertos, golpizas, encarcelamientos falsos, ejecuciones y el uso del suero de la
verdad”. También el memorando informa que las normativas de derechos humanos,
pensaban que “eran aplicables sólo a ciudadanos estadounidenses y, por lo tanto, no se
aplicaban al entrenamiento de personal extranjero”, lo que muestra desprecio a la
dignidad humana de los ciudadanos latinoamericanos, objeto de las operaciones
militares del personal instruido por academias militares estadounidenses.
Esta presencia militar estadounidense en la formación de militares que viene del pasado y
sigue hasta el día de hoy, tiene una contundente expresión actual en la intervención
61
directa este año 2020 de los miembros de la Brigada de Asistencia a las Fuerzas de
Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés), a pesar de que un juez falló a favor de que su
permanencia fuera evaluada por el Senado de la República, sigue operando como si el
estado de derecho no funcionara en Colombia.
A finales de los años noventa en el marco de la “guerra contra las drogas” y cuando
Colombia se encontraba cada vez más aislada a nivel internacional por las violaciones de
[Link]. cometidas por su Fuerza Pública, el apoyo estadounidense se concretó en el
denominado Plan Colombia, por el cual se transfería y se vendía tecnología y armas y se
contaba con la asesoría y entrenamiento para la guerra contrainsurgente. Durante los 15
años del Plan Colombia, más de 100.000 militares y policías fueron entrenados en cursos
impartidos por EUA.
Con el fuerte involucramiento de los EUA en el conflicto armado colombiano, este apoyo
además se tradujo en respaldo político a través de declaraciones públicas de oficiales
estadounidenses de alto nivel, incluso presidentes, en las que defendían al ejército y al
Estado Colombiano. En diversas oportunidades, se han justificado las violaciones del
derecho humanitario internacional y los [Link]. como bajas desafortunadas en una
guerra contra un enemigo “narcoterrorista”, una visión que se alinea con la del ejército
colombiano y que ambos países utilizaron para defender las acciones del ejército.
62
Otro de los aportes de este informe es mostrar que la injerencia en la guerra en Colombia,
no solamente ha estado guiada por afinidades o asuntos políticos sino también por sus
intereses económicos. Las empresas estadounidenses siempre han dejado claro que
importan más sus intereses económicos que los [Link]. El gobierno estadounidense ha
tolerado y facilitado las acciones de empresas de su país que causan violaciones de
[Link]. en Colombia, desde las masacres de la United Fruit Company en los años 20,
hasta la historia más reciente, cuando empresas estadounidenses como Drummund,
Dole y Chiquita fueron denunciadas por financiar a grupos paramilitares.
Se hace hincapié en los intereses económicos que formaron el Plan Colombia y en cómo
la materialización de estos intereses a través de la ayuda militar contribuyó a las
violaciones masivas de los derechos humanos durante los años de este acuerdo. En
concreto se muestra, que lejos de ser mayormente un programa de asistencia
socioeconómica, el Plan Colombia avanzó en los intereses económicos de empresas de
servicios militares y empresas extractivistas. Además de proveer a las fuerzas armadas
colombianas con armas y equipamiento, lograron establecer prioridades militares de
acuerdo con los intereses de las empresas estadounidenses en Colombia. Dos ejemplos
claros del efecto de los intereses económicos de empresas estadounidenses en las
estrategias militares colombianas incluyen: la prioridad militar en dar protección de la
infraestructura de las empresas petroleras y la eliminación de los cultivos de coca
mediante la fumigación aérea de glifosato.
Y por último se destaca que las Fuerzas de Seguridad colombianas, mientras siguen
recibiendo entrenamiento por parte de EUA, han sido calificadas de buenas alumnas y
han sido “premiadas” con dar entrenamientos, muchas veces financiados, coordinados, y
avalados por EUA, a las fuerzas armadas de otros países.
Este fenómeno ha aumentado en los últimos 15 años. Entre 2009-2013, la Policía Nacional
de Colombia dio entrenamiento militar y policial a 21,949 efectivos de 47 países distintos.
De esta manera, EUA exporta su doctrina y prioridades para el entrenamiento militar y
policial a otros países y puede evitar obligaciones de transparencia y restricciones de
derechos humanos impuestas por el Congreso de los EUA. Y cabe pensar que se exportan
las prácticas violatorias de derechos humanos de las fuerzas de seguridad colombianas a
otros países. En el marco del Plan de Acción Estados Unidos-Colombia para la Seguridad
Regional (USCAP), entre 2013 y 2017, Colombia entrenó casi 17.000 efectivos de Panamá,
Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guatemala y la República Dominicana. En el 2011, 7.000
mexicanos habían recibido entrenamiento por colombianos con financiamiento de los
EUA. Destaca la formación de la policía colombiana, con el apoyo de los EUA, a los TIGRES
de Honduras, estructura policial implicada en la brutal represión a las protestas masivas
que se sucedieron tras el fraude en las elecciones de noviembre 2017.
Desde el principio al final, EUA es un actor fundamental para entender el desarrollo del
conflicto armado colombiano y las diferentes violencias que asolan nuestras Américas.
Desde esta constatación, a continuación se hacen unas recomendaciones en pro de la
63
superación del conflicto armado colombiano y de la redefinición de la cooperación de
EUA en clave de igualdad, más democracia para el continente y el cumplimiento de los
[Link].
8. Recomendaciones
64
financiado y/o coordinado por EUA como parte de USCAP, en razón de que las
evidentes actuaciones en contravía de la garantía del derecho a la paz y al conjunto
de los derechos humanos, es una mala influencia para quienes recepcionan estos
entrenamientos. Dado las graves violaciones de derechos humanos de las fuerzas
militares y policiales de Colombia, la suspensión del entrenamiento a otros países es
una medida necesario para la no-repetición
65
10. Que la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No
Repetición recomienda que todos los convenios firmados entre fuerza pública y las
empresas extractivas que tienen su casa matriz en Estados Unidos sean publicados,
cancelados y que no se firmen más.
66