Tabaco
Concepto:
La planta del tabaco pertenece al género
Nicotiana, familia botánica de las Solanáceas.
Esta planta es la única que sintetiza y luego
conserva en sus hojas secas un potente alcaloide
que recibe el nombre de nicotina y que da el
nombre a su género vegetal.
Existe una gran diversidad de variedades del género Nicotiana. Las
dos más importantes son la Nicotiana Tabacum, de la que se extrae el
tabaco comercial y la Nicotiana Rústica, que no se utiliza tanto por su
sabor menos agradable.
¿Cómo se consume el tabaco?
El tabaco se puede fumar, masticar
o aspirar. Los productos para
fumar incluyen cigarrillos, cigarros,
bidis y cigarrillos de clavo. Algunas
personas fuman hojas sueltas de
tabaco en pipa o en una pipa de
agua llamada narguile o hookah.
Los productos que se mascan incluyen el tabaco para mascar, el rapé,
el tabaco sin humo (dip) y la pasta húmeda (snus); el rapé también se
puede aspirar.
Composición:
Todos los tipos de productos que contienen tabaco
también contienen químicos nocivos para la salud
los cuales se clasifican de la siguiente manera:
1) Humo del tabaco
Los cigarrillos, los cigarros (puros) y el tabaco de pipa se hacen de
hojas secas del tabaco. Otras sustancias se agregan para dar sabor y
para hacer más agradable fumar. El humo de estos productos está
formado de una mezcla compleja de químicos generados por la
combustión (quemado) del tabaco y de sus aditivos. Algunos de los
químicos que se encuentran en el humo del tabaco incluyen:
Nicotina:
Responsable de la dependencia física del fumador. Además, es
el principal alcaloide del tabaco, presente en las hojas de la
planta y en el humo procedente de su combustión. De naturaleza
volátil, es la sustancia que da al tabaco su olor característico.
Monóxido de carbono:
Menos oxígeno para el fumador. El monóxido de carbono o CO
es un gas tóxico que se desprende en la combustión del tabaco.
En el caso de los cigarrillos la concentración de CO es mayor
que cuando se utiliza puro o pipa ya que al CO producido por la
combustión del tabaco hay que añadir el producido por la
combustión de su papel de envoltura.
Sustancias irritantes:
Son los principales responsables de la tos, del incremento de la
mucosidad y del lagrimeo en los fumadores, a largo plazo son
los componentes que producen patologías respiratorias como el
enfisema pulmonar o la bronquitis crónica. Algunas de estas
sustancias son cianuro de hidrógeno, amoníaco o acetona.
Agentes cancerígenos:
Son las sustancias responsables de la aparición de los diferentes
tipos de cánceres atribuibles al tabaquismo. En estas sustancias
se incluyen los alquitranes (para asfaltar carreteras), arsénico
(veneno), formaldehido (conservante de órganos), polonio 210
(radioactivo) o cadmio y níquel (componentes de baterías). se
clasifican en tres categorías diferentes según su papel en el
desarrollo de estos cánceres:
Iniciadores: sustancias cancerígenas que, por sí mismas,
tienen capacidad para generar células tumorales; entre
ellos el alfa benzopireno
Promotores: sustancias que actúan estimulando la acción
de las células tumorales.
Cocarcinógenos: sustancias que son incapaces por sí
mismas de desarrollar una acción cancerígena, pero
favorecen el desarrollo de las células tumorales producidas
por los iniciadores.
2) Productos de tabaco sin humo
Los principales productos de tabaco que no producen humo son el
rapé (tabaco en polvo) y el tabaco para masticar, los cuales se
consumen al colocarse en la boca o en la nariz pero que, al no
quemarse, no generan combustión como ocurre con los cigarrillos o
los cigarros.
Los productos de tabaco sin humo contienen una cantidad de
sustancias químicas potencialmente nocivas, incluyendo altas
concentraciones de nitrosaminas específicas del tabaco. También, hay
otros agentes cancerígenos en el tabaco sin humo, como polonio-210
(un elemento radiactivo) y otros hidrocarburos aromáticos policíclicos.
Estas sustancias carcinógenas son absorbidas por medio de la boca.
En promedio, los productos del tabaco sin humo son responsables de
un número menor de muertes que sus contrapartes que sí producen
humo. Pero mientras que suelen ser comercializados como
alternativas menos dañinas que fumar, algunos de estos productos
han sido relacionados al cáncer.
Ningún producto del tabaco que no produce humo ha demostrado ser
útil como método para que las personas que fuman logren dejar la
dependencia del mismo.
Cigarrillos electrónicos y dispositivos similares
Los cigarrillos electrónicos, dispositivos de “vapeo” y otros sistemas de
suministro de nicotina se han vuelto muy populares durante los últimos
años, especialmente entre los jóvenes. En ocasiones son usados
como productos sustitutos de los cigarrillos u alguno de los otros
productos del tabaco, pero para muchas personas, constituye la
primera forma de tabaco que consumieron.
Los fabricantes de cigarrillos electrónicos y similares a menudo
afirman que los ingredientes son seguros. Pero los aerosoles (mezcla
de partículas diminutas) que estos productos generan pueden
contener nicotina adictiva, saborizantes y una variedad de otros
productos químicos, algunos conocidos por ser tóxicos o causar
cáncer. Los niveles de muchas de estas sustancias parecen ser
menores que en los cigarrillos tradicionales, pero las cantidades de
nicotina y otras sustancias en estos productos pueden variar
ampliamente porque no están estandarizadas.