La axiología de Max Scheler:
fundamentos, planteamientos y vigencia
actual
Introducción
Max Scheler es uno de los filósofos más influyentes del siglo XX en el
campo de la axiología, la teoría de los valores. Su propuesta ofrece
una visión original en la que los valores poseen objetividad y pueden
ser captados a través de la intuición emocional. Lejos de entenderlos
como meras preferencias subjetivas, Scheler sostiene que los valores
son realidades independientes que orientan la vida ética y espiritual
del ser humano. Este ensayo combina dos desarrollos sobre su
axiología para ofrecer un panorama amplio: sus fundamentos,
jerarquía de valores, la importancia de la persona y ejemplos
contemporáneos que muestran la vigencia de su pensamiento.
1. Los valores como realidades objetivas
Para Scheler, los valores no son ilusiones psicológicas ni proyecciones
de deseos individuales: son cualidades objetivas que existen
independientemente de que alguien las reconozca. Así como una obra
de arte conserva su belleza, aunque nadie la contemple, la justicia o
la verdad mantienen su validez, aunque no sean apreciadas por una
sociedad. Este enfoque objetivista rechaza el relativismo axiológico y
fundamenta una ética universal.
La peculiaridad de los valores es que no se perciben con los sentidos
ni se descubren mediante razonamientos lógicos, sino que se
aprehenden con la intuición emocional. Emociones como el
respeto, la indignación o la admiración son modos de captar lo
valioso. Esto coloca a la afectividad como un camino legítimo hacia el
conocimiento.
2. Jerarquía de valores
Scheler establece una jerarquía objetiva de valores que permite
distinguir entre los más bajos y los más elevados:
1. Valores sensibles: placer y dolor, lo agradable y
desagradable.
2. Valores vitales: salud, bienestar, fuerza, conservación de la
vida.
3. Valores espirituales: verdad, belleza, justicia.
4. Valores religiosos o absolutos: lo santo, lo sagrado, lo
divino.
El orden jerárquico implica que no todos los valores son equivalentes.
Una vida centrada únicamente en la búsqueda del placer inmediato
descuida valores superiores como la dignidad, la justicia o la verdad.
De este modo, la jerarquía funciona como criterio para orientar la
acción ética.
3. La persona como portadora de valor
Un aspecto central de la axiología scheleriana es su visión de la
persona como portadora de valor absoluto. La persona no es solo un
individuo biológico ni una suma de procesos psíquicos, sino un ente
espiritual cuya dignidad es irreductible. Nadie puede ser tratado como
medio para un fin, sino como fin en sí mismo. Este planteamiento
fundamenta la importancia de los derechos humanos y del respeto
incondicional a cada individuo.
4. El fenómeno del resentimiento
Scheler analizó el ressentiment como una distorsión de la jerarquía
de valores. El resentido, incapaz de acceder a valores elevados,
desprecia esos mismos valores y eleva falsamente valores inferiores.
Este fenómeno social y psicológico ayuda a comprender ideologías y
discursos que justifican la mediocridad, la mentira o la violencia como
virtudes, cuando en realidad son expresiones de frustración y de
inversión axiológica.
5. Método fenomenológico aplicado a los
valores
La metodología de Scheler se inspira en la fenomenología de Husserl.
Describe los modos en que los valores se presentan en la experiencia
emocional, sin reducirlos a construcciones culturales o subjetivas.
Esto le permite elaborar una teoría sistemática de la objetividad
axiológica y fundamentar una ética universal.
6. Ejemplos prácticos actuales
La axiología de Scheler ofrece claves para analizar fenómenos
contemporáneos:
1. Redes sociales y consumo digital. La obsesión por la fama,
los likes y la viralidad refleja una inversión de valores: se
privilegia lo sensible y cuantitativo por encima de la verdad, la
dignidad o la justicia.
2. Bioética y tecnología médica. Debates sobre eutanasia,
ingeniería genética o selección embrionaria muestran la tensión
entre valores utilitarios y la dignidad de la persona. La
perspectiva de Scheler exige tratar a los seres humanos como
fines en sí mismos, no como medios.
3. Crisis ambiental. Sacrificar el equilibrio ecológico por
beneficios económicos inmediatos es un error axiológico: se
subordinan valores vitales y espirituales a placeres
momentáneos. La teoría scheleriana invita a priorizar la
preservación de la vida.
4. Arte y mercado. La mercantilización de las obras artísticas
reduce su valor estético-espiritual a criterios comerciales.
Scheler insistiría en recuperar la contemplación y la belleza
como fines superiores.
5. Política y movimientos de odio. El análisis del resentimiento
explica cómo ciertos discursos exaltan la violencia o la
exclusión, degradando valores superiores en favor de
emociones destructivas.
7. Crítica y alcances
La teoría de Scheler ha recibido críticas por la dificultad de justificar
objetivamente la intuición emocional y por la rigidez de su jerarquía
en contextos multiculturales. Aun así, su propuesta sigue siendo una
referencia fundamental porque obliga a distinguir entre meras
preferencias subjetivas y valores reales. Además, ofrece un marco
sólido para reflexionar sobre dilemas éticos globales.
Conclusión
La axiología de Max Scheler constituye un aporte esencial para
comprender la vida humana desde el prisma del valor. Su concepción
de valores como realidades objetivas, captadas por la intuición
emocional y ordenadas jerárquicamente, junto con la noción de la
persona como centro de dignidad, siguen teniendo plena vigencia.
Aplicada a la política, la bioética, el medio ambiente o la cultura
digital, su propuesta ayuda a desenmascarar inversiones axiológicas
y a recuperar un horizonte ético orientado a lo verdaderamente
valioso. En tiempos de crisis y confusión, el pensamiento scheleriano
invita a reconstruir una escala de valores que dignifique la vida
individual y colectiva.
RELIETICA
ESTUDIANTE: JUAN MIGUEL PARDO BELLO
GRADO: 11-1
TEMA: Max Scheler
INSTITUCION EDUCATIVA LICEO GUILLERMO
VALENCIA
2025
Vigencia contemporánea de la axiología
de Max Scheler
Introducción
La obra de Max Scheler (1874-1928) marcó un hito en la filosofía
contemporánea al desarrollar una teoría de los valores que rechaza
tanto el relativismo como el positivismo reduccionista. Para Scheler,
los valores son realidades objetivas que el ser humano puede captar
mediante la intuición emocional. Esta idea ofrece un marco sólido
para orientar la vida ética y social. En este ensayo se integran dos
aproximaciones sobre su pensamiento, resaltando la naturaleza de
los valores, la jerarquía axiológica, la dignidad de la persona y
ejemplos actuales que evidencian su vigencia.
1. Valores como realidades objetivas
Scheler sostiene que los valores no dependen de la opinión individual
ni de consensos sociales: son cualidades objetivas. La justicia, la
belleza o la verdad mantienen su valor incluso si no son reconocidos.
El ser humano no crea valores, sino que los reconoce a través de una
forma especial de conocimiento: la intuición emocional.
Sentimientos como el respeto, la indignación o la gratitud son
experiencias que permiten percibir lo valioso. Esto coloca a la
afectividad en el centro del acceso a los valores.
2. La jerarquía de valores
Uno de los aportes más conocidos de Scheler es su clasificación
jerárquica:
Valores sensibles: placer, dolor, lo agradable y desagradable.
Valores vitales: salud, fuerza, bienestar.
Valores espirituales: verdad, belleza, justicia, bondad.
Valores religiosos: lo santo y lo absoluto.
Esta estructura jerárquica muestra que los valores superiores deben
orientar y ordenar a los inferiores. Colocar los placeres inmediatos por
encima de la dignidad o la justicia implica una inversión de valores y
genera desórdenes sociales.
3. La persona como centro de valor
Para Scheler, la persona es portadora de un valor absoluto. Cada ser
humano posee una dignidad irreducible, lo que significa que nunca
debe ser considerado como un simple medio para fines externos. Esta
visión fundamenta los derechos humanos y la ética personalista,
destacando la centralidad del respeto a la persona en cualquier
contexto social, laboral o político.
4. El resentimiento y la distorsión de valores
Scheler analizó el resentimiento como un mecanismo psicológico y
social que lleva a despreciar los valores superiores y a glorificar
falsamente los inferiores. Este fenómeno explica dinámicas de odio,
intolerancia y hostilidad, donde la violencia o la exclusión son
presentadas como virtudes, cuando en realidad representan una
inversión de la jerarquía axiológica.
5. Ejemplos contemporáneos
1. Redes sociales. La sobrevaloración de la apariencia, la
popularidad digital y los “likes” frente a valores espirituales
como la verdad y la autenticidad refleja una inversión de la
jerarquía.
2. Crisis sanitaria y ambiental. Priorizar la economía inmediata
sobre la salud pública o la preservación del planeta significa
situar valores inferiores por encima de los vitales y espirituales.
3. Educación. Reducir el valor del estudiante a notas y
productividad olvida su formación integral y su dignidad
personal.
4. Relaciones laborales. Considerar a los trabajadores como
simples recursos contradice la concepción de la persona como
valor absoluto.
5. Discursos de odio. Movimientos políticos que glorifican la
exclusión o la agresión ejemplifican el resentimiento descrito
por Scheler.
6. Uso de datos personales. La explotación indiscriminada de
información privada para fines comerciales antepone beneficios
materiales a valores como la libertad y la intimidad.
6. Críticas y limitaciones
Algunos críticos cuestionan la validez universal de la intuición
emocional como acceso a los valores, al considerarla subjetiva.
Asimismo, señalan que la jerarquía puede parecer rígida frente a la
diversidad cultural. Sin embargo, la propuesta de Scheler ofrece un
marco sólido para distinguir lo meramente útil de lo verdaderamente
valioso y para resaltar la centralidad de la persona.
Conclusión
La axiología de Max Scheler conserva plena vigencia en el mundo
contemporáneo. Su visión de los valores como realidades objetivas, la
jerarquía que los ordena, la afirmación de la dignidad humana y el
análisis del resentimiento proporcionan criterios fundamentales para
comprender los problemas actuales. En un contexto donde se
multiplican las inversiones de valores, recuperar la mirada
scheleriana significa orientar la vida individual y social hacia lo
verdaderamente humano, justo y responsable.
RELIETICA
ESTUDIANTE: Andrés Felipe Muñoz Polanco
GRADO: 11-1
TEMA: Max Scheler
INSTITUCION EDUCATIVA LICEO GUILLERMO
VALENCIA
2025