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La actividad física corresponde a cualquier movimiento que puedes realizar con tu

cuerpo y que ocurre principalmente gracias al funcionamiento de tus músculos de tu


corazón y de tus pulmones bueno, en realidad participan casi todos tus órganos.
Generalmente es un proceso que requiere energía de esa que obtienes de los
alimentos que comes a diario más energía que la que gastas cuando estás en reposo o
sin moverte. Hay muchos tipos de actividad física, pero no todos demandan la misma
cantidad de esfuerzo o de energía. Caminar, trabajar en el jardín, pintar una pared,
jugar al aire libre, hacer yoga, bailar y andar en bicicleta son ejemplos de actividades
físicas.

El ejercicio es un tipo de actividad física muy importante combinado con una buena
alimentación e hidratación. Te permite mantenerte saludable, fortalecer tus músculos
y crecer adecuadamente.

Cuando haces ejercicio practicas un deporte o realizas cualquier otro tipo de actividad
física. Tu corazón late más rápido y tus pulmones te ayudan a inhalar y expulsar aire
mayor cantidad de veces que cuando está sentado frente al computador o a la
televisión. Por ejemplo, en estos dos procesos permiten que la sangre transporte por tu
cuerpo más rápidamente mayores cantidades de oxígeno y de nutrientes,
especialmente hacia los músculos, que son los que te ayudan a mover el esqueleto en
contra de la fuerza de la gravedad.

Aunque después de hacer un poco de ejercicio puedas sentirte algo cansado,


seguramente pocas horas después te sentirás muy bien, incluso con más energía que
antes. Esto es porque también tu cerebro recibió más oxígeno y nutrientes, y porque
todo el ejercicio también te permitió eliminar toxinas y otras sustancias de desecho
que no necesitabas y que podían estar haciendo que tus músculos parecieran
cansados o adoloridos sin ningún motivo.

Sabías que no todos realizan actividad física regularmente. En el mundo hay cada vez
más personas que se ejercitan muy poco y que se alimentan muy mal o que tienen
vicios como el cigarrillo, el alcohol y otras drogas, lo que tiene efectos muy negativos
en sus cuerpos, especialmente en la salud de sus corazones y pulmones. Así es, la
actividad física es muy importante para la salud. Realizar actividad física regularmente
tiene muchos beneficios. Para ti te ayuda a mantener un peso corporal adecuado,
previniéndote de la obesidad en el futuro. Con la actividad física no solo fortaleces los
músculos del esqueleto, sino también los de tu corazón.

Practicar deportes o hacer mucha actividad física. Te ayuda a ser más ágil y te da la
capacidad para realizar distintas tareas necesarias durante tu día a día.

Además te ayuda a estar de buen humor y te aleja de la posibilidad de estar triste o


deprimido. La actividad física también te ayuda a agudizar algunos sentidos y mejorar
tus capacidades para razonar y aprender nuevas cosas. Y por si fuera poco, el ejercicio
y la actividad física constantes te ayudan a evitar padecer de algunas enfermedades
durante la adultez, como la diabetes, algunos tipos de cáncer y ciertos males del
corazón y de los pulmones.

La alimentación e hidratación. Sin embargo, realizar actividad física no es lo único que


te ayuda a mantenerte saludable, pues también es muy importante que te alimentes
correctamente y que te mantengas bien. Hidratado siempre de los alimentos es que tu
cuerpo obtiene la energía y los componentes necesarios para nutrir a tus órganos y
mantenerlos con vida.

Probablemente sabrás que gracias a los alimentos que consumes todos los días
puedes realizar los distintos tipos de actividad física que comentamos hace un
instante. Lo que seguramente no sabes es que hay ciertos alimentos que en realidad
no son muy buenos para tu cuerpo o para tu salud, pues a pesar de su delicioso sabor,
olor y textura, están demasiado cargados de azúcares, sales y grasas.

Aunque muchas personas podrían alimentarse solo con cereales, dulces, helados o
sándwiches. Todo el día sus cuerpos estarían recibiendo un exceso de sal, grasa y
azúcar que probablemente no podrán gastar por completo haciendo actividades físicas
y que inevitablemente almacenarán como grasa, haciéndolos ganar algunos kilos
innecesarios y aumentando los valores en la sangre de algunos compuestos que
pueden producir serias enfermedades.

Cómo alimentarse correctamente.

Para tener una buena alimentación tienes que asegurarte de incluir en tu dieta diaria
gran cantidad de frutas, cereales, legumbres y verduras, pues estas tienen mucha
agua, iones y nutrientes minerales, vitaminas, fibras y grasas saludables. Debes incluir
además algún tipo de proteína, pues tus músculos necesitan proteínas para crecer y
fortalecerse. Finalmente tu dieta debería incluir también algún tipo de carbohidrato,
pero en proporciones moderadas. Los carbohidratos se encuentran en algunos
alimentos como las patatas, el arroz, el pan y la pasta. Estos compuestos son de una
fuente importante de energía para tu cuerpo, pero si los consumes en exceso se
guardarán como grasas.

La hidratación beber agua también es fundamental para mantenerte saludable tu


cuerpo y el de otros seres humanos está compuesto por más del sesenta por ciento de
agua. Muchos de los procesos más importantes que ocurren en las células de tus
órganos dependen de la presencia de un medio acuoso, es decir, de un medio formado
principalmente por agua. Tu sangre y otros líquidos corporales están formados por
agua en la que están disueltos distintos compuestos o en la que viajan por el cuerpo
diferentes tipos de células que cumplen funciones muy importantes, el descanso y el
sueño.
Otros aspectos muy importantes para mantenerte saludables son el descanso y el
sueño, aunque hacer mucha actividad física y alimentarte correctamente son
primordiales. No puedes estar despierto veinticuatro horas al día. Tu cuerpo necesita
descansar periódicamente y reponer sus energías, reparar cualquier cosa que pudo
haber sufrido algún daño durante el día y apagar el sistema para relajar tus músculos y
dejarlos descansar. Dormir suficiente es muy importante para mantener tu salud física
y mental. Es necesario para no sobrecargar de trabajo a tus órganos y para reducir el
estrés.

Así como la actividad física. Dormir bien te ayuda a mantener el peso y el buen humor,
así como mejorar tu memoria y controlar muchas de las funciones de tu cuerpo. Así
que ya sabes, a comer bien, a divertirse mucho haciendo actividades físicas y a
descansar.

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