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Instituto Odontológico de Especialidades de

Tijuana

Especialidad en Ortodoncia​









Ortodoncia y Cirugía Ortognática​
Diagnostico y planificacion ​
2da Edicion- Jorge Gregoret​
Capitulo I​







C.D.E.O Juan Camarena​

C.D Adilene Romero Merida​







A 26 de enero de 2025​


Introducción ​






Capítulo 1​

Estética facial​

El diagnóstico clínico del paciente siempre iniciará con la evaluación facial, la cual
se llevará a cabo con diferente enfoque según el tipo de paciente que se deba
examinar.​
En todos los casos, el examen facial se lleva a cabo con el paciente de pie,
observándose tanto de frente como de perfil, en diferentes posiciones estáticas y
dinámicas.​
Entre las condiciones para realizar un buen examen facial, nos encontramos con la
primera que es la posición natural de la cabeza (PNC) y la referencia llamada
´´Horizontal Verdadera´´, estas dos serán de gran importancia para la observación
clínica como para la toma de fotografías.​
Para la obtención de la posición natural de la cabeza, es útil usar un espejo a una
distancia mínima de 2 metros, aunque se recomienda mayor distancia. El paciente
debe pararse frente al espejo y mirarse a los ojos para lograr una posición natural y
repetible de la cabeza (PNC). Es importante que el operador no influya en esta
postura, ya que está condicionada por factores como la postura corporal, la
morfología y los inputs visuales. Para mayor relajación, se aconseja que el paciente
realice movimientos suaves de la cabeza antes del examen. Esta PNC debe
considerarse tanto de frente como de perfil, ya que cualquier desviación puede
afectar la interpretación de las proporciones.Mientras que la PNC obtenida
simulando la mirada al horizonte permite obtener la Horizontal Verdadera a partir de
una referencia vertical.​
Los procedimientos utilizados para el examen facial son el examen facial clínico y
fotografías de frente, perfil y sectorizadas, para complementar el estudio pueden ser
útiles telerradiografía lateral, frontal además de una
radiografía panorámica.Todos ellos deben ser realizados
en PNC. El examen debe realizarse observando la cara en
sus diferentes ángulos. En el examen de frente y perfil, se
realiza una palpación para evaluar la consistencia y el
grosor de los tejidos blandos. El habla y las expresiones
faciales también son esenciales, ya que provocan
desplazamientos de las estructuras cutáneas, lo que
proporciona una visión más detallada de los problemas en
los tejidos blandos faciales.​

Los puntos de referencia cutáneos utilizados para el


examen facial se muestran en la figura 1.1 ​
A la hora de realizar un examen facial de frente hay que observar distintas
características como, el contorno facial, proporción ancho-altura, línea media, la
simetría, niveles, proporciones verticales y relaciones labiodentales.​

-Contorno Facial:​
El análisis del contorno facial se realiza utilizando varias referencias, que van desde
la parte superior hasta la inferior de la cara. Estas incluyen el perfil de los parietales,
los arcos ​ zigomáticos, las ramas ascendentes, los ángulos goníacos, ​Fig. 1.1
​ el cuerpo mandibular y el mentón.

En el examen facial de frente, se realizan observaciones de varios aspectos, como


el contorno facial, la proporción ancho-altura, la simetría, los niveles, las
proporciones verticales y las relaciones labiodentales.

El contorno facial se evalúa comparando cada sección de la cara con su homóloga


del otro lado. Si hay pequeñas alteraciones en la simetría, puede ser difícil
detectarlas visualmente, por lo que se recurre a otras herramientas, como las
posiciones axiales, fotografías y telerradiografías frontales. La observación del
contorno facial ayuda a determinar la forma general de la cara, que puede ser
ovoidal, alargada o redondeada.​

- Proporción ancho-altura:​
Se obtiene relacionando la distancia bicigomática (ancho) con la distancia
trichion-mentón cutá neo (altura). Las proporciones varían según el biotipo facial del
paciente y definen una cara corta, normal o larga.​

- Línea Media:​
La evaluación de la línea media inferior se hace en relación con la línea media facial
y, en casos de asimetría mandibular, con el punto medio del mentón. Estas
observaciones se realizan con la mandíbula en posición de relación céntrica, lo que
descarta factores funcionales que puedan influir en la desviación de la línea media
inferior. ​
La línea media se determina trazando una línea imaginaria que pasa por el centro
del puente nasal y por el centro de la parte más superior del filtrum.​
En la observación con sonrisa, evaluamos las líneas medias dentarias en relación a
la línea media facial. La línea media dentaria superior constituye frecuentemente
motivo de consulta, al ser un punto sumamente importante de la estética de la
sonrisa. El paciente la observa, y cualquier desplazamiento será detectado
inmediatamente.​

-Simetría:​
El examen de la simetría facial se realiza observando la equidistancia de varias
estructuras (como las eminencias frontales, los ojos, los pómulos, las orejas, las
alas nasales, las comisuras, los ángulos goníacos y el mentón) respecto a la línea
media, siempre con los cóndilos centrados y el primer contacto dentario. Si hay
asimetrías pequeñas, se utilizan fotografías y cefalometrías para evaluarlas con
mayor precisión.
Las asimetrías mandibulares funcionales desaparecen al llevar la mandíbula a
relación céntrica, mientras que las estructurales permanecen. Estas asimetrías se
estudian desde el mentón hasta el contorno facial lateral, y las más complejas
involucran las órbitas y el contorno craneal. Las asimetrías nasales también pueden
estar presentes.

Es común que los pacientes con asimetrías adopten una postura compensatoria,
inclinando la cabeza para centrar el mentón, lo que puede ocultar la desviación. Por
lo tanto, es esencial corregir la postura de la cabeza para poder evaluar
correctamente la simetría facial y detectar la línea media real del paciente.

- Niveles (musculatura en reposo):​


El estudio de los niveles es muy importante por que su alteración es la
manifestación de asimetrías verticales de las estructuras esqueletales. ​
El examen clínico de los niveles faciales se realiza trazando líneas imaginarias para
observar la posición de estructuras como arcos superciliares, línea interpupilar,
pabellones auriculares, base nasal, comisuras, ángulos goníacos y mentón. Las
fotografías son útiles para detectar asimetrías verticales, que se analizan partiendo
de un plano medio sagital correcto.

La evaluación en sonrisa (natural y forzada) permite analizar estructuras dentales,


gingivales y labiales, especialmente el plano oclusal y las exposiciones gingivales.
Alteraciones en el plano oclusal o en la exposición gingival suelen indicar asimetrías
estructurales, como exceso o déficit de desarrollo maxilar, que afectan la estética de
la sonrisa.

En el análisis de proporciones verticales, la cara se divide en tres tercios (superior,


medio e inferior), siendo el inferior más relevante estéticamente. El labio superior, el
espacio interlabial y el labio inferior con el mentón son claves para evaluar
desproporciones que pueden alterar la armonía facial.

La estética de la sonrisa depende de la exposición dental y gingival, influida por la


edad, sexo y dinámica labial. En reposo, la exposición del incisivo superior ideal es
de 2.5-4 mm, mientras que, en sonrisa plena, debe abarcar tres cuartas partes de la
corona del incisivo y hasta 2 mm de encía anterior. Excesos o deficiencias en la
exposición gingival pueden indicar problemas estructurales, como exceso vertical
del maxilar o falta de desarrollo.​
Por lo general, en pacientes jóvenes se planifica una exposición mayor, ya que se
producirá con la edad una disminución, porque más allá de un posible desgaste de
los bordes incisales, se produce un alargamiento del labio por pérdida de tensión de
los tejidos subcutáneos. A su vez, en los varones, se considera nomal una
exposición es más baja.​
En sonrisa plena, la exposición normal oscila entre las tres cuartas partes de la
corona de los incisivos, y 2 mm de exposición gingival anterior.​

Cuando la exposición es mayor a 2 mm, se denomina "sonrisa gingival", y está
originada por un exceso vertical del maxilar en la parte anterior, o en algunos casos,
por un labio superior corto. En casos de mordida abierta esqueletal es frecuente
observar que la exposición gingival está aumentada en el sector posterior, y es
normal o menor en el sector anterior.​

Curvatura de la sonrisa​
La curvatura de la sonrisa es un aspecto relevante de la estética frontal, definida por
la línea que sigue los bordes incisales de los dientes superiores y continúa hacia
atrás con el contorno oclusal de las caras vestibulares de los premolares. Esta línea,
denominada arco de la sonrisa, idealmente debe ser paralela a la curvatura del labio
inferior durante la sonrisa, formando una concavidad superior que varía según la
forma de los labios. En una vista frontal, los bordes incisales de los dientes centrales
se posicionan más bajos, ascendiendo progresivamente en los dientes laterales,
caninos y premolares. Esto requiere un correcto posicionamiento tridimensional de
los dientes, una curvatura marcada de la arcada superior y un plano oclusal
inclinado ascendentemente hacia atrás con un ángulo de 7° a 10° respecto a la
horizontal verdadera.

Una curvatura plana o invertida de la sonrisa, como ocurre en casos de mordida


abierta, afecta negativamente la estética, reduciendo la exposición de los incisivos
superiores y mostrando exceso gingival posterior. Este tipo de sonrisa plana o de
concavidad invertida crea un efecto de envejecimiento, mientras que una curvatura
adecuada genera un aspecto juvenil y estético.

Exposición de incisivos inferiores​


En reposo labial, no debería haber exposición de los incisivos inferiores. Si estos
son visibles, puede deberse a una extrusión dental o a la eversión del labio inferior,
especialmente en pacientes con un desarrollo mandibular o mentón insuficiente.

Corredores bucales​
Los corredores bucales son espacios entre los premolares superiores y el borde
interno de las comisuras labiales en una vista frontal de la sonrisa. Representados
como triángulos de sombra, estos espacios amplios pueden tener un impacto
estético negativo. La dimensión de los corredores bucales está influenciada por la
forma y ancho de la arcada, la posición sagital del maxilar y las características
labiales. Los procedimientos ortopedicos, metodos ortodonticos o procedimientos
quirúrgicos, pueden reducir los corredores bucales, mejorando la estética de la
sonrisa.

Examen facial de perfil​


El análisis facial de perfil considera parámetros como posición natural de la cabeza
(PNC), mandíbula en relación céntrica (RC) y musculatura en reposo. Este examen
es más detallado que el frontal, gracias al uso de telerradiografías laterales que
permiten realizar mediciones precisas de las estructuras faciales.
Evaluación vertical​
La evaluación vertical del perfil se realiza a partir de la telerradiografía, analizando el
perfil cutáneo y midiendo proporciones para identificar posibles alteraciones.

Evaluación sagital​
En el estudio sagital, las observaciones iniciales deben ser confirmadas con
fotografías o trazados radiográficos. Este análisis incluye mediciones como la
vertical de glabela, la curvatura nasogeniana y el ángulo nasolabial, entre otros.

Vertical de glabela​
Se mide la distancia del subnasal (Sn) y del pogonion cutáneo (PoC) a una línea
vertical trazada desde la glabela cutánea. Estas medidas ayudan a determinar la
proporción del perfil total, permitiendo identificar desviaciones que afectan la
estética facial.

Curvatura nasogeniana​
La curvatura nasogeniana, correspondiente al área paranasal, debe ser ligeramente
convexa. Una curvatura plana o cóncava indica un maxilar superior retraído,
acompañado de alteraciones en la proporción nasal y malar.

Ángulo nasolabial​
Este ángulo, formado por la columela nasal y el labio superior, tiene un valor normal
de 102° ± 8°. Su análisis se divide en ángulo superior e inferior para identificar
alteraciones. Un ángulo inferior mayor a lo normal, generalmente causado por la
retrusión del maxilar o de los incisivos superiores, tiene un impacto negativo en la
estética del perfil.

Este análisis integral permite identificar y planificar correcciones necesarias para


mejorar la estética dental y facial en procedimientos ortodónticos y quirúrgicos.​

Vertical de Sn​
La vertical de Sn es una línea perpendicular a la Horizontal Verdadera que pasa por
el punto subnasal. Su función principal es analizar los componentes del tercio
inferior de la cara en sentido sagital a través de tres medidas lineales:

Labio superior - Vert. Sn: 2 mm ± 2.​


Labio inferior - Vert. Sn: 0 mm ± 2.​
Pogonion (PoC) - Vert. Sn: -2 mm ± 2.

Al igual que en el caso de la vertical de glabela, las desviaciones dentro de estos


valores deben analizarse con cuidado, ya que discrepancias en sentidos opuestos
pueden alterar la armonía estética del tercio inferior de la cara.​
La vertical de Sn es especialmente útil en el estudio de casos ortodóncicos y
ortodóncico-quirúrgicos, ya que evalúa estructuras cutáneas, óseas y dentarias.
Estas medidas están influenciadas por factores como: volumen y tonicidad muscular
de los tejidos blandos, las posiciones sagitales del maxilar superior y del mentón, la
forma y volumen del pogonion óseo, la posición de rotación de la mandíbula, que
afecta la proyección del pogonion y las posiciones sagitales e inclinaciones de los
incisivos.

El análisis del labio superior a la vertical de Sn ayuda a determinar si este está en


una posición normal, protruida o retruida, lo cual se relaciona con la posición sagital
del incisivo superior, del maxilar y con la postura y espesor del propio labio superior.

En cuanto a la mandíbula, la vertical de Sn evalúa:​


-La posición sagital del labio inferior.​
-La posición sagital del pogonion.

También se considera la forma del surco labiomentoniano, cuyo punto más profundo
se encuentra 2 o 3 mm detrás del pogonion. Los cambios planeados en el
tratamiento ortodóncico, especialmente en la posición de los incisivos, afectarán la
posición sagital de los labios, mientras que las posibilidades de modificar la posición
del pogonion mediante ortodoncia son limitadas.

Finalmente, la vertical de Sn resulta valiosa para evaluar los cambios en el tercio


inferior causados por el crecimiento, especialmente en la posición sagital del
pogonion en pacientes braquifaciales.

Relación cervical-facial inferior​


Este análisis mide la proporción entre el perfil del tercio inferior de la cara y la región
submental. Para ello, se trazan dos líneas: una que va desde el punto subnasal (Sn)
tangente al pogonion cutáneo (PoC), y otra desde el punto cervical (C) tangente al
mentoniano cutáneo (MeC).

La intersección de ambas líneas determina el punto gnation cutáneo (GnC). Se


evalúa la relación Sn-GnC/C-GnC, siendo la proporción normal de 1,2.

Esta relación varía con la proyección del mentón; un mentón retruido tiende a
aumentar el valor, mientras que un mentón prognático lo disminuye.

Sin embargo, también es importante considerar la altura del tercio inferior de la cara,
ya que influye en el resultado. Si esta altura está aumentada, aunque el mentón esté
en posición normal, el valor será mayor a 1,2. Por el contrario, si la altura del tercio
inferior está disminuida, el valor será menor.​

Inclinación del filtrum labial​
En el perfil del paciente, se evalúa el labio superior durante la sonrisa, en particular
el filtrum labial. Este análisis ofrece una apreciación clínica de la posición sagital del
maxilar y de los incisivos superiores, que podría estar oculta por las características
de los tejidos blandos cuando los labios están relajados. En pacientes con poco
desarrollo vertical y sagital del maxilar, el labio superior suele aparecer evertido
debido a la falta de soporte. Esta situación puede generar una apariencia normal del
ángulo nasolabial inferior cuando los labios están en reposo.

Sin embargo, durante la sonrisa, la retrusión del maxilar se hace evidente, ya que el
labio superior se contrae y se apoya firmemente sobre los incisivos y el reborde
alveolar superior. Esto causa que el filtrum labial adopte una inclinación pronunciada
hacia atrás, lo que perjudica la estética de la sonrisa.

Posiciones complementarias​

- Axial superior: Para este análisis, el paciente debe estar en posición reclinada,
permitiendo al operador observar desde arriba el contorno de los tercios superior y
medio del rostro. Este examen evidencia posibles asimetrías en las áreas frontal,
malar, y en la posición del dorso y la punta nasal en el plano transversal.​
- Axial inferior: En la misma posición reclinada, el paciente debe girar la cabeza
hacia atrás para que se pueda observar la mandíbula desde abajo. Esta vista revela
claramente las asimetrías en los pómulos, nariz y mandíbula, que podrían pasar
desapercibidas desde otros ángulos.​
- Auxiliares del diagnóstico clínico​
Aunque este capítulo no aborda detalladamente las técnicas de trazado
cefalométrico, las telerradiografías lateral y frontal, junto con la radiografía
panorámica, son herramientas clave para complementar y profundizar el diagnóstico
clínico.

Telerradiografía lateral​

Permite realizar un trazado del perfil blando para medir aspectos verticales y
sagitales del perfil. Estas mediciones son precisas debido a que la escala de la
telerradiografía es prácticamente 1:1 respecto al paciente. Además, ayuda a
diferenciar las posiciones de las estructuras óseas o dentarias en puntos como el
mentón o los labios, enmascaradas por los tejidos blandos. En casos de cierre labial
forzado, revela los cambios en los tejidos entre el cierre y el reposo y proporciona
información sobre las vías aéreas y la posición de la lengua, importante para el
diagnóstico funcional. En casos de asimetría, el desdoblamiento de imágenes es útil
para el diagnóstico, aunque la telerradiografía frontal y la panorámica suelen ser
más indicadas.

Telerradiografía frontal​
Es indispensable para detectar asimetrías verticales y transversales. Las asimetrías
pequeñas, no perceptibles clínicamente, pueden detectarse con este método, ya
que evalúa estructuras profundas que a menudo están enmascaradas por los tejidos
blandos.​
Se obtiene en posición de relación céntrica (RC), descartando así factores
funcionales en laterodesviaciones mandibulares, interpretándose como de origen
esqueletal, con la boca entreabierta, permite evaluar los planos oclusales superior e
inferior de manera separada, corroborando alteraciones detectadas clínicamente y
facilita la planificación en cirugía ortognática al permitir mediciones precisas para
corregir asimetrías verticales y transversales de los maxilares.

Radiografía panorámica​
Este tipo de radiografía es útil para el estudio dentoalveolar y para complementar el
diagnóstico de asimetrías óseas. Ofrece una imagen clara de la anatomía del
maxilar y la mandíbula, permitiendo comparar estructuras óseas entre los lados
derecho e izquierdo y analizar el comportamiento de los planos oclusales.​
Se pueden medir estructuras homólogas, como las ramas mandibulares, desde el
punto gonion al centro de la escotadura sigmoidea o desde la escotadura antegonial
al cóndilo superior. Diferencias en estas mediciones indican alteraciones en el
crecimiento vertical de la rama o del cóndilo mandibular.​

También se pueden medir otras características anatómicas de la mandíbula, como el
ancho de las ramas, la longitud y el ancho de los cuellos condíleos, así como el
tamaño y la anatomía de los cóndilos, incluyendo el espacio interarticular. Muchas
asimetrías se deben a diferencias anatómicas entre los cóndilos, ya sea por
hiperdesarrollo de uno, hipodesarrollo o reabsorción en otros casos. En el cuerpo
mandibular, es posible medir desde el centro del borde inferior del mentón hasta
ambos puntos goníacos, evaluando también la altura del cuerpo mandibular en los
sectores laterales a nivel de premolares y molares.

En el mentón, se pueden observar las eminencias mentonianas laterales del lado


derecho e izquierdo en el contorno del borde inferior. No es raro encontrar
asimetrías esqueletales del mentón, que pueden presentarse de manera aislada o
combinadas con otros componentes óseos asimétricos. Las asimetrías
maxilomandibulares también generan diferencias en los planos oclusales, y las
asimetrías mandibulares suelen estar acompañadas de un crecimiento vertical
asimétrico del maxilar superior, lo cual es claramente visible en radiografías
panorámicas.

Fotografía en ortodoncia​
La fotografía es un recurso fundamental en la práctica clínica ortodóntica. No solo
facilita un diagnóstico adecuado, sino que permite monitorizar la evolución del
tratamiento y, una vez finalizado, evaluar los resultados. También ayuda a registrar
posibles cambios en las posiciones dentarias derivados de la falta de estabilidad o
de la evolución natural del aparato estomatognático a lo largo del tiempo. Además
de su uso clínico, las fotografías son esenciales para documentar legalmente el
caso y para crear material didáctico o científico.

Las cámaras digitales son las más utilizadas en ortodoncia debido a sus múltiples
ventajas sobre las cámaras convencionales, las cuales están casi en desuso. Entre
estas ventajas se encuentran la posibilidad de visualizar las fotos de inmediato,
eliminando las incorrectas y repitiendo la toma en el momento. Además, permiten
almacenar una gran cantidad de imágenes sin pérdida de calidad, transferirlas
rápidamente a la computadora y realizar ajustes en brillo, color, enfoque o contraste
sin alterar la integridad de la imagen. Otro beneficio significativo es la economía.

Funcionamiento de la cámara digital​


El funcionamiento de estas cámaras se basa en un sensor semiconductor sensible a
la luz, como el CCD (Charge Coupled Device) o CMOS (Complementary Metal
Oxide Semiconductor). Este sensor reemplaza la película tradicional y transforma la
luz en señales eléctricas almacenadas en la memoria de la cámara.

El proceso funciona ajustando la cámara configurando parámetros como la


resolución, el flash y el enfoque, y se activa el disparador. La luz reflejada por el
objeto entra a través de la lente y alcanza el sensor, que descompone la luz en
componentes rojo, verde y azul, transformándola en señales eléctricas analógicas,
estas señales se procesan mediante el software interno de la cámara, se comprimen
y se almacenan en la memoria, que puede ser tipo flash, PCMCIA, disco duro o
disquete y finalmente, las imágenes pueden transferirse a una computadora
conectando la cámara.

Elementos auxiliares​
Para mejorar la calidad de las fotografías, se utilizan diversos elementos auxiliares.
Entre ellos se encuentran separadores de tejidos blandos con diferentes diseños y
funciones, espejos, y fondos de colores que destacan el objeto a fotografiar. Para
tomas extraorales, se emplean accesorios que proporcionan referencias
horizontales y verticales, como un hilo con plomada, que sirve como guía para
determinar líneas paralelas o perpendiculares según el análisis que se desee
realizar.

El tipo de fotografías que se emplea en ortodoncia incluye una serie básica


compuesta por ocho tomas, divididas en tres extrabucales y cinco intrabucales. En
las extrabucales, se incluyen fotografías de la cara de frente en reposo, de frente en
sonrisa y del perfil derecho en reposo. En las intrabucales, se realizan tomas de
frente, lateral derecha, lateral izquierda, todas con los dientes en contacto, además
de las vistas oclusales superior e inferior.

Existen también fotografías adicionales que se utilizan en casos que requieren


estudios más profundos. En las tomas extrabucales, se incluyen fotografías de
frente y perfil con labios en reposo y en contacto, especialmente en pacientes con
cierre bucal forzado. En pacientes quirúrgicos, se agregan perfiles en sonrisa y
tomas de tres cuartos de perfil en reposo, en contacto y en sonrisa, ya que el perfil
en sonrisa puede revelar retrusiones del maxilar superior en casos de Clase III que
no son evidentes con los labios en reposo. También se registra la exposición del
incisivo superior mediante una toma con la boca ligeramente entreabierta cuando el
espacio interlabial es insuficiente. En casos de asimetría, se realizan tomas de
ambos perfiles en reposo y sonrisa, así como fotografías axiales superior e inferior.
Para las tomas intrabucales adicionales, se incluyen imágenes laterales o frontales
inferiores del overjet, tomas de frente con la boca entreabierta en casos de
sobremordida profunda para visualizar la curva de Spee, y laterales y overjet en RC
cuando existe una diferencia apreciable con la MIC.

Las condiciones para las fotografías requieren especial atención en la posición del
paciente y del operador, ya que la relación entre la cámara y el campo a fotografiar
puede influir en la precisión del diagnóstico. En las tomas extraorales, la cabeza del
paciente debe estar en posición natural, sin rotaciones en los tres ejes espaciales.
Para las fotografías de frente, el plano bipupilar debe estar paralelo al piso, el
cabello recogido detrás de las orejas, y la cámara debe estar perpendicular a la cara
del paciente a la altura del punto medio de la cabeza. El encuadre debe incluir de 2
a 3 cm por fuera de las orejas, por encima de la cabeza, y unos 5 cm por debajo del
mentón, abarcando hasta la base del cuello.

Para las fotografías laterales, se suele registrar el perfil derecho, aunque en casos
de severas asimetrías también se puede incluir el izquierdo. La cabeza debe estar
relajada, con la mirada fija en un punto lejano del horizonte, y sin inclinaciones hacia
arriba o hacia abajo, ya que esto podría inducir errores en la valoración sagital. Las
posiciones de tres cuartos de perfil se encuentran entre las tomas de frente y de
perfil, y en ellas se realizan dos fotografías en caso de que no haya contacto labial:
una con labios en reposo y otra con labios en contacto, útil para realizar morphings
fotográficos.

Para las tomas axiales, el paciente debe estar reclinado en el sillón. En la toma axial
superior, el operador se posiciona detrás del paciente con el lente por encima de la
cabeza, mientras que en la toma axial inferior, el operador se ubica frente al
paciente con el lente por debajo del mentón, y el cuello del paciente debe estar en
hiperextensión.

Para las fotografías intraorales, el paciente debe estar reclinado en el sillón dental,
mientras que el operador se posiciona a la derecha o izquierda, asistido por un
auxiliar que ayuda a colocar la cabeza del paciente en la posición adecuada. Es
fundamental el uso de separadores de tejidos blandos y espejos para lograr una
buena visibilidad del campo a fotografiar.

En la fotografía de frente, el lente de la cámara debe estar paralelo al plano oclusal


y directamente frente a ambas arcadas. Esto permite representar la bisectriz del
ángulo formado por los procesos alveolares, de modo que los rebordes alveolares
derecho e izquierdo se visualicen de manera uniforme. El plano oclusal debe dividir
la imagen en dos partes iguales, superior e inferior, y estar paralelo al borde inferior
de la fotografía. La línea media dentaria reflejada en la imagen debe coincidir con la
desviación observada clínicamente en el paciente.
El encuadre lateral debe incluir completamente los molares más distales y, en
sentido vertical, abarcar desde el fondo de los surcos vestibulares superiores e
inferiores. Para las fotografías laterales, el lente debe estar a la altura del plano
oclusal, y su incidencia debe ser perpendicular a la zona de los premolares. El plano
oclusal debe dividir la imagen en dos mitades iguales y mantenerse paralelo al
borde inferior de la fotografía. En la parte anterior, el encuadre debe dejar
aproximadamente 5 mm de distancia entre la cara vestibular de los incisivos y el
borde de la fotografía, mientras que en la zona posterior debe registrar la clase
molar.

En las tomas oclusales, la incidencia debe ser lo más perpendicular posible al plano
oclusal, utilizando espejos y separadores para obtener un campo de visión claro. La
imagen debe incluir desde 2 o 3 mm por delante de los incisivos hasta las áreas
vestibular y distal de los molares más posteriores.

Las imágenes del overjet, tomadas de perfil o desde abajo, proporcionan


información sobre la funcionalidad de la guía anterior. Si se realizan fotografías de
modelos montados en articulador, estas deben seguir características similares a las
intraorales para garantizar consistencia en la evaluación y el diagnóstico.


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