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La Venganza de Un JADE

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La Venganza de un JADE

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Rating: Teen And Up Audiences


Archive Warning: Graphic Depictions Of Violence
Category: M/M
Fandoms: wangxian - Fandom, 魔道租师, 陈情令 | The Untamed (TV), MDZS
Relationship: Lan Zhan | Lan Wangji/Wei Ying | Wei Wuxian/Original Male Character(s)
Characters: Lan Zhan | Lan Wangji, Wei Ying | Wei Wuxian, Lan Huan | Lan Xichen, Xue Yang |
Xue Chengmei
Language: Español
Stats: Published: 2021-06-17 Updated: 2025-08-16 Words: 23,185 Chapters: 17/50
La Venganza de un JADE
by Taezumi95

Summary

El gran Yiling Laozu ha muerto, pero con su muerte, otra persona se fue con él.
¿Qué pasará con Lan Zhan ahora que Wei Ying ha muerto?
–Él murió hermano y no pude hacer por salvarlo pero, buscaré a los que provocaron y desearon su
muerte...
Chapter 1

CAPÍTULO I

El dolor de tu pérdida

- ¡WEI YING!

Se arrodilló frente aquel acantilado aún con su mano estirada, viendo fijamente hacia el vacío en donde
su ser amado había caído, sintiéndose impotente al no poder salvarlo, castigándose por no haber
aguantado más, por permitir que Jiang WanYin se acercara a ellos.

Wei Ying se había ido, dejándolo solo en ese cruel mundo, cuando vio su caída también vio como una
parte de su vida se iba con él, sin darle la más mínima oportunidad de decirle lo que sentía por él.

- Wei Ying, ¿Porqué me dejaste?¿Porqué te fuiste? ahora me siento tan solo- se miró sus manos mientras
poco a poco escondía su rostro en ellas y a la vez un sollozo se escuchó, en todo el lugar -Por favor,
regresa a mi, no quiero que te alejes, quiero que estés a mi lado, perdóname...

El mundo se ha detenido, nadie existe para mi en este momento, sentí un dolor tan profundo dentro de mi
pecho que tuve que llevar mi mano izquierda hasta ese lugar y morder mi labio con fuerza, no sé cuanto
tiempo estuve así, mis piernas no las puedo sentir, pero una voz familiar se escuchó detrás de mi,
sacándome del transe en el que me encontraba.

-Wangji...

-Se fue- mordí mi labio con más fuerza pero ya no puedo aguantar más -Hermano, me quitaron a Wei
Ying- el nudo en mi garganta me impidió hablar y lloré al sentir los brazos de mi hermano a mi alrededor.

-Wangji, lo lamento- XiChen no podía creer lo que estaba viendo, su pequeño hermano arrodillado,
llorando de la manera más descontrolada que en su vida había visto, recordando como ni siquiera con la
muerte de sus padres había estado así, se colocó detrás de él y sin pensarlo lo rodeó con sus brazos,
escuchando su llanto y sintiendo como la fuerza de Wangji se perdía poco a poco. Al sentir el peso extra
de su hermano lo único que pudo hacer fue cargarlo, mirando por última vez aquel acantilado.

-Joven Maestro Wei, ha dejado un gran dolor en Wangji- caminó con su hermano en brazos por la Ciudad
sin Noche, necesitaba llevarlo con urgencia al Receso de las Nubes, para que descansara de este largo y
doloroso día, se subió en su espada haciendo que lo elevara del suelo y de ahí sin mirar atrás se fueron a
su hogar, sin percatarse como una lágrima salía de los ojos de Wangji, teniendo el más doloroso y dulce
sueño.
Capítulo II

–WangJi–

Dejé sobre la mesa el libro que sostenía en mis manos en cuanto escuché la voz de mi hermano, alcé mi
rostro para mirarlo de frente, mientras él se acercaba a mi con una sonrisa.

–WangJi, por lo que veo sigues sin salir de la biblioteca, deberías de descansar y salir por un rato– me le
quede viendo fijamente y rápidamente reconoció mi respuesta así que él solo sonrío y negó suavemente
con la cabeza –Nuestro Tío quiere que vayas a una misión en uno de los pueblos cercanos, al parecer
están teniendo algunos problemas con algunos fantasmas y como sabrás nuestro Clan abrirá las puertas
para que los cultivadores de otras sectas vengan a tener un nuevo conocimiento, así que quiere que
investiga para que esté todo tranquilo a la llegada de los nuevos– asentí suavemente para después
levantarme, agarrar el libro que leía y dejarlo en su lugar.

–WangJi, recuerda que si se llegan a complicar las cosas no dudes en venir a mi, y lo resolveremos
juntos, no te arriesgues demasiado, llévate a algunos cultivadores para que te apoyen–

Al ver la preocupación de mi hermano, lo único que hice fue asentir –Mn, me retiro– hice una reverencia
y salí de la biblioteca, después de algunos arreglos, some cultivadores ya se encontraban esperándome en
la entrada de Gusu, hice un movimiento con mi cabeza y partimos de Gusu hacia el pueblo en donde se
solicitó nuestra ayuda.

Habían pasado varios días desde que partimos y logramos con éxito la misión, así que sin mas decidí que
ya era mejor retirarnos y regresar a Gusu, puesto que nos habíamos encontrado con algo extraño, nos
encontrábamos cerca de la entrada cuando de repente escuché varias voces donde al parecer discutían, me
adelanté de los demás discípulos para ver que era lo que estaba pasando.

–El sol se habrá ocultado para entonces–

–A-Xian, compórtate–

–Pero Shijie ...–

–Es como dijo padre, no importa qué, no podemos olvidar nuestros modales. Dejemos la puerta y
pensemos que podemos hacer– se escuchó por última vez la voz de una mujer, llegué a la entrada de
Gusu encontrándome a un grupo de cultivadores que se abrieron paso en cuanto me vieron, seguí de
frente hasta toparme con el discípulo que vigilaba la entrada.

–Segundo Maestro, bienvenido de vuelta– el discípulo hizo una reverencia ante mi.

–¿Quién esta causando problemas? - pregunté y antes de obtener una respuesta, a mis espaldas se
escucharon unos murmullos, ladee un poco mi cabeza para poder mirar de reojo quienes eran los que
estaban hablando detrás de mi.

–El Segundo maestro Lan, debe de ser Lan WangJi, uno de los Gemelos de Jade de Lan, y el hermano
menor del Líder del Clan, Lan XiChen–

–Oh él debe de ser nuestra llave para entrar– después de un breve silencio, los discípulos que venían
detrás de mi, me alcanzaron y se detuvieron a lado mío, vi la expresión de sorpresa en el vigilante cuando
su vista se enfoco en el discípulo que se acostado en una camilla.

–¿Qué ocurrió? -
–Solo llévenlo adentro– el vigilante se hizo a un lado para que los demás entraran, iba a decir algo más,
pero volví a escuchar los mismos murmullos.

–¿Cómo pudo terminar así? -

–¿Terminario? él no esta muerto, es más como si él estaba maldito por alguna hechicería maligna– detuve
mi caminar para mirar de reojo a esa persona, se había dado cuenta, con tan solo verlo, así que sin mas
me giré para verlo y frente a mi se ve un joven con un rostro sonriente, portando unas túnicas blancas, su
cabello es tan oscuro como la noche y largo ya que le cae como una cascada en su espalda, sus ojos son
los más hermosos que he visto jamás, al mirarlos es como si me sonrieran, being portador así de una
calidez tan hermosa, creo que tenemos la misma edad, su estatura es un poco mas baja que la mía,
además su rostro se ve de alguna manera angelical y traviesa, en cuanto más lo miro puedo sentir una
leve presión en mi pecho, mi corazón comienza a latir de una manera desenfrenada como si de repente
cobrara vida,

–Segundo maestro Lan, soy Jiang Cheng del Clan Yunmeng Jiang, hijo de nuestro líder de Clan, Jiang
FengMian, ella es mi hermana Jiang YanLi– vi como hacía un gesto con su cabeza y una mujer se colocó
a su lado en un solo paso –Mi hermano Wei Ying, también llamado Wei WuXian– el joven al igual que la
hermana dio un paso hasta colocarse a su lado, lo miré fijamente pero solo por unos instantes puesto que
su hermano seguía hablando –Hemos oído hablar mucho sobre el Segundo maestro Lan–

En cuanto dijo esas ultimas palabras, los tres hicieron una reverencia, seguida de los demás cultivadores
de la Secta, y al igual que yo hice una reverencia ante ellos.

–Es un honor–

–Segundo maestro Lan, accidentalmente perdimos nuestra invitación, se esta haciendo tarde, e
inconveniente para dormir afuera– mientras decía eso mi mirada se desviaba al Joven Wei, notando como
este tenía sus labios ligeramente abultados –Por favor, haga una piadosa excepción por nosotros -

–Sin invitación, sin entrada–

–Segundo maestro Lan– miré fijamente al joven Wei para escuchar lo que estaba por decirme pero sin
hacer ningún gesto –Venimos desde Yunmeng, a pesar de ser un viaje agotador, finalmente llegamos
antes del anochecer a los Recesos de las Nubes y solo nos rechaza por una invitación, ¿No cree que esta
siendo un poco estricto? -

–Sin invitación, sin entrada–

–Segundo maestro Lan, fue un accidente, no quisimos perderla por favor, haga una excepción–

–Encuéntrala y regresa–

–Segundo maestro Lan el sol esta a punto de ponerse. La ciudad de Caiyi esta a unas 200 millas de aquí y
nos pide ir a buscarla ahora ¡Que imposición! - no podía creer lo que estaba pasando, por primera vez
alguien me contestaba, así que sin pensarlo me di la vuelta, para ya no mirar a ese joven que se empeñaba
en contestarme e ir en mi contra –¡AHH! Segundo maestro Lan en el peor de los casos podemos ...– dejé
de escuchar la voz de WeiYing, que a pesar de tener el hechizo silenciador podía escuchar como
intentaba reclamarme, seguí caminando hasta llegar a un punto en el que ya no podía escucharlo , me
detuve y mire hacia atrás.

WeiYing quiero volver a escuchar tu voz


Capítulo III

UN RECUERDO DEL PASADO pt.2

Dejarme llevar por un joven tan problemático que desde el primer día que lo conocí, rompió las reglas de
mi Clan y también rompió las reglas que había puesto sobre mi, que a pesar de los problemas que él tenía
siempre ponía a los demás por encima suyo, que trataba de acercarse a mi, mientras yo lo alejaba, no por
el hecho que me disgustara, sino por el hecho de que una sola palabra o una acción hacia mi, ponía mi
mundo de cabeza, que a pesar de que lo culparon y señalaron seguía sonriendo y al final...

– Vuelve conmigo a Gusu –

– ¿Gusu?¿Ese lugar con mas de tres mil reglas? me rehúso –

– ¡WEI WUXIAN! –

–¡ LAN WANGJI! –

– Lan Zhan, si en algún momento tengo que enfrentarme a ellos, prefiero luchar a muerte contigo. Si voy
a morir, al menos, quiero ser asesinado por tus manos. Eso valdría la pena –

–¿ Quién necesita transitar ese concurrido camino ancho y agradable? ¡Voy a caminar mi propio puente
de un solo tablón en la oscuridad! –

– Lan Zhan, ya lo sabía, un día íbamos a tener una pelea real –

Wei Ying quería que volvieras a Gusu conmigo, pero no para que explicaras ni te castigaran, quería
protegerte, ese era mi deseo. No quería estar en desacuerdo contigo, me preocupaba por ti. No quería
enfrentarme a ti, era unirme a ti. ¿Por qué querías transitar en un camino de oscuridad tu solo? cuando mi
mano podía sujetar la tuya.

... Y al final

Lo único que pude hacer fue ver como te atacaban, como trataban de asesinarte una vez que estabas en el
suelo y yo buscaba la forma de protegerte sin importar mi propia seguridad, tu eras mi prioridad, sin
embargo tu prioridad era tu Shijie. Vi como te derrumbaste al ver a tu shijie en el suelo, Wei Ying no fue
tu culpa, tu hiciste hasta lo imposible por salvarla, sin embargo te juzgaron y no te dejaron hablar, te
rompiste siendo el más inocente.

–¡Wei WuXian! ¡Estas empapado de la sangre de tú propio Clan!–

–¡Eres tan despiadado e ingrato!–

–¡Maten al Patriarca Yiling!–

–¡El Patriarca Yiling está herido, agarren el sello de tigre!–


No, ya basta, no sigan... –¡Wei Ying!– traté de acercarme a ti pero algunos cultivadores se pusieron en mi
camino impidiéndome llegar, nunca me perdonaré al ver como en aquellos hermosos ojos que antes
estaban tan llenos de vida y alegría, hoy los vea con lágrimas y sin brillo. Te vi subir arriba de un pilar,
alejándote nuevamente de mi.

–¿El sello del Tigre de Estigio? ¡Dado a que todos quieren tenerlo! ¡Usen su propia habilidad para
conseguirlo!–

Wei Ying, jamás había escuchado una risa tan dolorosa como la que me estas mostrando hoy. Te dirigiste
hacía aquel acantilado y pude sentir mi corazón latir desenfrenado por la preocupación y el miedo que
comenzaban a instalarse dentro de mi y sin dudarlo te seguí.

–Wei Ying, vuelve–

La angustia se apoderó de mi al ver que tú estabas cerca de esa orilla y caminabas hacía atrás con una
sonrisa llena de dolor. Cerraste tus ojos y al ver como abrías tus brazos mientras te dejabas caer
suavemente hacia atrás, el miedo llegó a mi de golpe haciéndome reaccionar de manera tardía, corrí hacia
ti estirando lo mas que podía mi mano, deseando poder atraparte a tiempo y así lo hice, logré sostenerte a
tiempo, pero en cambio solo veía como tratabas de alejarme de ti, vi que en mi otra mano sostenía
fuertemente a Bichen así que sin más, deje caer mi espada sin importarme nada en absoluto.

–Lan Zhan, tu espada...–

–Silencio, tu eres más importante– tomé tu mano y con algo de esfuerzo logré alzarte y por el mismo
impulso coloqué mis manos en tu cintura apegándote a mi.

–Nunca más te vuelvas a ir de mi lado–

–Lan Zhan, acabas de decir más de una palabra– sentí tus manos rodear con delicadeza mi cuello –Lan
Zhan, gracias...por seguir conmigo– te alejaste lo suficiente para volver a ver esos ojos tan hermosos
acompañado de tu cálida sonrisa, yo también sonreí y estire mi mano para poder acariciar tu mejilla.

–Wei Ying, me gustas–

–¡Lan Zhan! Avísame cuando vayas a hacer este tipo de comentarios, mi corazón no lo soportaría– tu risa
hace que mi corazón vuelva a acelerarse así que acerque mi rostro suavemente al de Wei Ying, pude
sentir su respiración ser pausada y junte mis labios con los suyos, cerrando así nuestros ojos, sintiendo
sus suaves y cálidos labios, esos labios que llevaba tanto tiempo queriendo probar, demostrándole a Wei
Ying todo mi amor con solo un rose.

Estaba tan ensimismado en nuestro beso, hasta que sentí una ligera corriente de aire frío en mi espalda,
abrí mis ojos y vi a Wei Ying sonriéndome, le sonreí de vuelta, pero su imagen se va desvaneciendo ante
mi

–¿Wei Ying? ¡Espera, no me dejes! Te lo suplico– estiré mi mano tratando de alcanzarlo pero no podía,
siendo su sonrisa lo último que viera antes de que mis ojos se abrieran de golpe, sintiendo como mis
lágrimas salían sin parar, vi mi mano estirada y la cerré en un puño –No quiero olvidar tu sonrisa–
escuché unos toques en mi puerta y sin ánimo alguno me senté en la cama, esperando a que mi hermano
entre, era el único que vendría al Jinshi.

–WangJi– XiChen entró y se dirigió hasta donde se encontraba su hermano, se preocupación incrementó
al verlo tan pálido, sus ojos rojos por la irritación del largo llanto que aún persistía –WangJi, por favor
tienes que comer algo, has estado durmiendo por mas de dos días, el Joven maestro Wei...– se detuvo al
ver como nuevamente volvían a brotar aquellas lágrimas en los ojos de WangJi, le dolía ver a su hermano
en un estado tan deplorable.
–Él murió– mi voz la sentía distinta, mi garganta ardía, pero aún así seguí hablando –Y no pude hacer
nada por salvarlo, pero...– la voz de mi hermano interrumpiendo lo que iba a decir, hizo que girara a
verlo.

–WangJi, no te recrimines de esa manera, hiciste más de lo que debías, el joven maestro Wei, no vio las
consecuencias que tenían sus actos–

–¿Hice más de lo que debía?– sentí mi pulso acelerarse y miré fijamente a mi hermano –No hice nada por
él, solo me quedé viendo como los demás lo insultaban, lo trataron como si no fuera humano, todos se
colocaron en su contra– cerré mi mano en un puño apretándolo con fuerza.

–No me refería a eso, le diste apoyo WangJi, atacaste a los demás cultivadores por él, así que hiciste
mucho por él– XiChen pudo sentir que algo no estaba yendo bien, jamás había tenido ninguna disputa
con su hermanito, sin embargo, ahora se estaba acumulando una fuerte tensión en el ambiente,
preocupándolo en demasía.

–Entonces para ti hacer algo por Wei Ying es observar como el amor de tu vida, tu alma gemela está al
borde de la muerte y no poder hacer nada...– un resoplido salió de mis labios mientras una sonrisa
aparecía en mi rostro –Entonces hice mucho por él, hermano– me levanté de la cama, tomé a bichen y
salí del Jinshi para dirigirme directamente a la salida de Gusu.

XiChen rápidamente siguió a su hermano –WangJi espera, ¿A dónde vas?– el tono de su voz delataba lo
preocupado que se encontraba ahora mismo.

–Buscaré y me desharé de todos aquellos que provocaron y desearon la muerte de mi Wei Ying–

–¡WangJi! No te expreses de esa manera, el error lo cometió el joven maestro Wei no tu, ya detente– Lan
Zhan se detuvo sin mirar a su hermano.

–Por favor, no me sigas hermano, no me gustaría ser un problema para ti– llegué a la salida de Gusu y
afortunadamente no había nadie, bajé mi mirada notando como la ficha de Jade colgaba en mi cintura, la
tomé entre mis manos observándola fijamente –Wei Ying...– volví mi vista al frente y al mismo tiempo
dejé caer la ficha y seguí con mi camino –Wei Ying... te vengaré–

XiChen salió de su asombro y caminó más rápido deseando que su hermano siguiera allí, pero grande fue
su sorpresa al ver que no había nadie –WangJi...– bajó la mirada y entonces la vió, la ficha de Jade de su
hermano, con sus manos temblorosas la tomó y cerró sus ojos con un único pensamiento, WangJi había
abandonado al Clan Gusu Lan, abandonó las enseñanzas ortodoxas que tanto daño le han hecho.
Capítulo IV

Lo hizo...WangJi abandonó el clan..

¿Acaso no pensaba en regresar y por ese motivo dejó su ficha de Jade? XiChen quería creer que se le
había caído por la prisa con la que había salido.

Tenía tanto miedo de las consecuencias que podría traer si alguien descubría que su pequeño hermano
desertó, lo más probable es que sea visto como el mayor enemigo de todos los clanes, tal y como lo fue
Wei Ying .

WangJi había roto las reglas del Clan y lo más seguro es que a su tío Qiren le diera una desviación de Qi
por el acto de rebeldía cometido por su sobrino favorito, así que lo mejor sería ocultar este hecho por un
tiempo, no importaba si él mismo siendo el líder de su propio Clan rompía las reglas, su hermanito se
había ido cegado por el odio y el dolor de haber perdido al amor de su vida.

XiChen sabía que su hermano pensaba vengarse de todos aquellos cultivadores que le habían hecho daño,
así que rápidamente supo hacía donde se iba a dirigir.

"Los Túmulos Funerarios"

~*~*~*~*~*~*

Lan Zhan llegó a aquel lugar en donde alguna vez estuvo con Wei Ying tomando té, sus labios se
curvearon al recordar como Wei Ying se había enojado porque no le habían servido té, en su lugar le
ofrecieron agua, agua a una persona tan importante como él pero, para Lan Zhan eso no era de suma
importancia, lo único que le interesaba es que podía estar cerca de Wei Ying y tenerlo a su lado, por al
menos unos cuantos minutos.

Este lugar le traía buenos recuerdos, así como los más dolorosos y amargos porque él ya no se encontraba
aquí, con cuidado Lan Zhan entró a la cueva en donde Wei Ying generalmente descansaba, la oscuridad y
el silencio en esos momentos eran sus únicos acompañantes, siguió caminando y viendo a todos lados
notando que ya no era nada en comparación a cuando lo visitó anteriormente, siguió avanzando hasta que
un pequeño ruido se escucho por el lugar, dejándolo helado, luego de algunos segundos reaccionó, su
corazón dio un pequeño vuelco, una pequeña luz de esperanza nació en su interior, hay alguien dentro de
la cueva, tomó a bichen y la saco para que le diese un poco de luz, caminó más rápido con el único
pensamiento de poder encontrar algo que lo pueda llevar hasta Wei Ying, no le importaba que o quien
fuese, quería tener algo de él para que le diese la fuerza necesaria, pero en ese momento no sabía el
porque deseaba tanto en su corazón que él apareciese.

Siguió avanzando lentamente hasta toparse con una gran roca, con aún más cuidado fue rodeándola y
entonces se encontró con un pequeño que estaba sentado en el suelo y con su espalda recargada en la
piedra, su cabecita se encontraba inclinada, Lan Zhan se arrodilló para poder estar a la altura del niño y
así observarlo mejor, así que con cuidado le fue quitando algunos mechones que tenía en su rostro y
rápidamente lo reconoció.

–A-Yuan– era el pequeño que Wei Ying tanto protegía y amaba, el niño se encontraba aquí solo, miró a
los lados tratando de ver si encontraba a alguien más en esa cueva, pero el silencio ensordecedor le dio la
respuesta.

–A-Yuan– volvió a llamar Lan Zhan y esta vez el pequeño poco a poco abrió sus ojos, se encontraba
débil, la pequeña frente del niño se comenzaba a ver perlada por el sudor que aparecía lentamente, al ver
esto Lan Zhan colocó su mano en la frente del niño percatándose de manera inmediata que estaba
caliente, el niño estaba teniendo una fiebre y si no se llegaba a tratar rápido podría empeorar.

Guardo a Bichen en su funda y llevó una de sus manos a la cabeza del niño y la otra la colocó debajo de
sus rodillas para cargarlo y así poder llevarlo a donde era la cama de Wei Ying, recostó al niño, y una vez
acostado empezó a pasarle energía espiritual y así el niño pudiera recuperarse más rápido, después de
haberle pasado la suficiente energía salió de la cueva y comenzó a caminar por los Túmulos para ver en
donde podría encontrar agua y algo para hacer de comer.

Llegó a otra pequeña cueva en donde se encontraban algunos materiales de cocina, suspiró de alivio y
entró a la cocina viendo como en una mesita había algunos ingredientes para prepararle algo al pequeño
A-Yuan.

Una vez que encontró todos los ingredientes necesarios le preparó una comida ligera que fuera nutritiva,
cuando ya estuvo todo preparado, lo vertió en un plato y regresó a donde se encontraba el niño, se acercó
a A-Yuan y con ligeros movimientos trató de despertarlo.

–A-Yuan... A-Yuan– el niño comenzó a fruncir sus cejas, mientras un ligero pucherito se hacía presente
en sus labios y lentamente fue abriendo sus ojitos notando como una silueta se encontraba frente a él.

–¿Xian Gege?– Lan Zhan se quedó helado al escuchar como el niño preguntó por Wei Ying, un nudo se
le hizo en su garganta, por lo que se acercó más a A-Yuan para que lo alcanzará a ver mejor.

–No A-Yuan, soy Lan WangJi– el niño abrió sus ojos con sorpresa, recordándolo.

–¡Gege rico!– A-yuan sonrío y se sentó en la cama, viendo como el gege rico tenía un plato en sus manos
–Gege rico... ¿Eso es para mi?– Lan Zhan bajó su mirada hacia el plato y asintió levemente.

–Mn– Lan Zhan le entregó el plato con cuidado –Come– el niño asintió y comenzó a comer con cuidado,
hasta que algo pasó por su mente, su gege rico estaba aquí pero no veía a su Xian gege así que no se iba a
quedar con la duda.

–Gege rico...–

–¿Mn?–

–¿Dónde está Xian gege?¿Por qué no ha venido a verme?– Lan Zhan se quedó callado por unos minutos
y sin mirarlo decidió evitar su pregunta.

–No hables, cuando comas no debes de hablar– el niño volvió a asentir con su cabecita.

–Pero, Xian gege volverá ¿Verdad?...– los ojos de Lan Zhan se llenaron de lágrimas al no saber que
contestar, ya que él ansiaba que Wei Ying regresara, pero eso era totalmente imposible, o al menos eso
era lo que él creía.
Capítulo V

Lan Zhan aún seguía conmocionado, A-Yuan se encontraba aquí solo, todos los Wen restantes fueron
quemados, él lo había visto y era cierto, pero entonces ¿Qué había pasado con el pequeño?, dudaba que
en Lanling Jin lo dejaran libre solo por ser un niño, cuando vio que A-Yuan había terminado de comer, le
retiró el plato y lo volvió a acostar, estar en reposo sin duda alguna haría que se recuperara más rápido.

–A-Yuan, ¿Qué sucedió? ¿Por qué te estás aquí?– el niño miró a su gege rico y se llevó un dedito a la
boca, como si estuviera analizando su respuesta.

–No lo sé, tío cuatro, abuelita y todos empezaron a caminar lejos de aquí, mi abuelita me iba agarrando
de la mano, mmm... vi que todos estaban juntos pero Xian gege no se encontraba con nosotros–

–Mn–

–Así que solté a abuelita para buscar a Xian gege, pero me perdí y no lo encontré, abuelita y tío cuatro ya
no estaban conmigo, gege rico ¿Ellos volverán por mi?– Lan Zhan se quedó callado, como se supone que
le iba a explicar a un niño que su familia había sido asesinada por un Clan con alto resentimiento a ellos
y jamás regresarían por él.

–A-Yuan...– la voz del pequeño hizo que Lan Zhan detuviera su hablar y le prestara más atención a lo que
el niño le diría.

–Xian gege... Xian gege tiene que cumplir su promesa– habló con determinación el niño, Lan Zhan lo
miró fijamente para que le dijera de que promesa estaba hablando, los ojos de A-Yuan se tornaron
brillosos al recordar las palabras de su gege –Xian gege dijo que haría crecer unos hermanitos para mi,
para que jugaran conmigo y no estuviera solito–

–A-Yuan quieres mucho a Wei Ying ¿Verdad?–el niño asintió enérgicamente –A-Yuan, Wei Ying no
vendrá por algún tiempo pero tu y yo lo buscaremos, así que cuando él regrese...–

–No dejáremos que se volverá a ir...–

–Mn, así que a partir de hoy...– Lan Zhan detuvo su frase al ver como A-yuan se acercaba a él y se
sentaba en su regazo trayéndole unos lindos recuerdos del pasado.

~Flashback~

Wei Ying me sonreía mientras estábamos sentados frente a frente, el pequeño A-Yuan no dejaba de jugar
a mi alrededor con los juguetes que le había comprado, miré a Wei Ying y pude notar su hermosa
sonrisa, dándome a entender que esta situación era de su total agrado.

–A-yuan, A-yuan, ven acá, anda ven acá–

–No, no quiero...no quiero– dejé de tomar mi té y le presté mi total atención al niño en cuanto sentí como
agarró mi mano izquierda y la sujetó fuertemente mientras se sentaba en mi regazo.

–A-yuan, lo estas molestando– miré a Wei Ying fijamente.

–Está bien, deja que se siente– Wei Ying algo sorprendido ante mi respuesta sonrió y señaló con sus
palillos al pequeño.
–Bueno A-Yuan, lo has cambiado. Quien tiene la leche es la madre y quien tiene el dinero es el padre– en
cuanto dijo esa frase bajé mi mirada y una sonrisa apareció ligeramente en mis labios llevé de inmediato
la taza de té a mi boca, a los pocos minutos el mesero se acercó a nosotros con la comida que habíamos
pedido, el pequeño se levantó y fue a tomar asiento al lugar que le correspondía, y los tres comenzamos
a comer tranquilamente.

~Fin del Flashback~

Sonreí levemente ante esos recuerdos que siempre serán apreciados para mi, bajé mi mirada notando
como el pequeño me veía con una sonrisa en su rostro y coloqué mi mano en su cabecita.

–...Así que a partir de hoy yo te cuidaré tal y como lo hacía Wei Ying, voy a protegerte de todos y contra
todos- el pequeño A-Yuan se fue relajando en los brazos de su gege rico, en su pequeña mente existía un
único pensamiento...alguien más lo iba a proteger y lo va a cuidar, así que sería su nuevo papi.

–Diēdiē– susurró y poco a poco fue cerrando sus ojitos dejándose llevar en el mundo de los sueños.

Lan Zhan al ver que el pequeño se había dormido lo sujetó mejor entre sus brazos apegándolo más a él –
Te protegeré siempre, no importa si tengo que dar mi vida por ti, no permitiré que nadie me quite lo único
que tengo de mi Wei Ying–

Han pasado más de 5 días sin saber nada de WangJi, eso le estaba preocupando en demasía y no dejaba
de moverse por todo el Hanshi, su tío en cualquier momento se daría cuenta de la falta de presencia de
WangJi así que tenía que buscar a su hermano, hablar con él y convencerlo de que regrese y evitar que su
castigo se extienda, así que con seguridad se acercó a su puerta y la abrió al mismo tiempo que su tío
alzaba su mano para tocarla.

–¿XiChen?– preguntó algo intrigado ya que su sobrino parecía llevar algo de prisa –¿Qué ha sucedido?
Parece que llevas prisa por irte–

–Ah... si tío, tenía pensado en ir a verlo– la voz de XiChen tembló levemente, definitivamente...decir
mentiras no estaba en él.

–Ya veo– Qiren acarició su barbilla al ver la expresión tan tensa de su sobrino –Ha sucedido algo ¿No es
así?–

–Si tío, es acerca de una misión–

–¿Una misión?– XiChen asintió suavemente –Esta bien ¿Cuántos discípulos necesitarás?–

–Si es posible, me gustaría ir solo tío, realmente no es una misión peligrosa pero si es importante– su tío
no se encontraba muy convencido pero terminó por asentir –Por cierto tío, ¿usted me buscaba para algo
importante?–

–Si... XiChen, acabo de ir al jingshi, estaba buscando a WangJi ya que necesito saber que fue lo que pasó
en la Ciudad sin Noche, pero no lo encontré y tampoco está en la biblioteca– XiChen se preocupó al
escuchar que su tío había ido a buscar a su hermano.

–Tío, pero yo ya le he explicado todo lo que sucedió–


–Lo sé XiChen y no es que desconfíe de ti, pero también necesitó escuchar lo que pasó por parte de
WangJi para dar mi resolución con respecto al tema de Wei Wuxian, así que... ¿En dónde esta WangJi?–

–Lo lamento pero WangJi no se encuentra, lo he mandado a una misión a un pueblo en donde estaban
teniendo algunos problemas, ninguno de gravedad–

–Entiendo, cuando WangJi esté de regreso quiero verlo inmediatamente, necesito hablar con él, antes de
que los ancianos lo hagan– XiChen asintió con su característica sonrisa para calmar a su tío, rápidamente
Qiren se dio la vuelta y se retiró dejando a un XiChen con su cabeza hecha un lío.

–Los ancianos quieren hablar con WangJi, esto no se ve nada bien– tenía que hablar con su hermano lo
antes posible y tratar de persuadirlo para que regrese, salió a paso apresurado, evitando romper otra regla,
suficiente había sido con ocultarle la verdad a su tío.

Una vez que salió de Gusu, emprendió su camino hacia los Túmulos Funerarios, estaba completamente
seguro de que ahí es donde lo encontraría.

El pequeño A-Yuan se encontraba jugando cerca de unos sembradíos de rábanos, hasta que a lo lejos
escucho un sonido extraño, alguien se estaba acercando a su hogar, el niño se puso en alerta y
rápidamente recordó las palabras de su diēdiē:

"A-Yuan si escuchas sonidos extraños, rápidamente entra y búscame no te quedes afuera"

–Alguien viene– sin ninguna duda el niño entró corriendo a la cueva en donde su diēdiē se encontraba,
viéndolo sentado con sus ojos cerrados tocando su instrumento, Lan Zhan abrió sus ojos al sentir al
pequeño a su lado, lo miró y notó que el pequeño tenía su respiración algo agitada, con su mano hizo
desaparecer su guqin y se puso de pie para acercarse al pequeño.

–¿Qué sucede?– A-yuan trató de normalizar su respiración poco a poco.

–Diēdiē, hay sonidos extraños como de, mmm...– A-yuan se quedó en silencio tratando de recordar el
sonido que había escuchado –pasos–

Lan Zhan se tensó ¿Acaso ya lo habían encontrado tan rápido? aún seguía sin encontrar alguna respuesta
sobre el paradero de Wei Ying y eso que los demonios respondían más rápido a su llamado, se agachó
frente a A-yuan y lo tomó por sus hombros –Escúchame A-yuan por más que escuches cualquier ruido,
no salgas hasta que yo venga por ti, no me busques, ¿Entendido?–

–¡Mn!– el niño asintió mientras un pequeño puchero se hacía presente en sus labios, A-yuan era un niño
muy valiente, era de naturaleza juguetona y curiosa, pero también muy inteligente, si su diēdiē le decía
que no debía de salir él iba a obedecer sin importar nada.

Lan Zhan una vez que vio que A-yuan le hizo caso, no dudó en tomar a bichen en mano y caminar con
sigilo hacia la entrada de la cueva, esperando ver quien era el que se había atrevido a entrar a los
Túmulos.

Estaba preparado para cualquier tipo de ataque, para lo que no estaba preparado era para verlo a él.

–Hermano...–
Capítulo VI

–Hermano...– Lan Zhan miró detenidamente como su hermano se acercaba a él con una preocupación
notable en su rostro –¿Qué haces aquí?–

–WangJi, mejor dime ¿Qué haces tu aquí?– Lan Zhan esquivó la mirada de su hermano, decirle la verdad
acerca de que busca alguna noticia sobre Wei Ying a través de inquiry, no, definitivamente esa no es
opción –Además– XiChen sacó de su manga la ficha de Jade que era de su hermano y se la mostró –Se te
cayó cuando saliste de Gusu– le extendió su mano para que Lan Zhan la tomara, pero grande fue su
sorpresa al ver que Lan Zhan simplemente negaba con su cabeza y le daba la espalda –¿WangJi? ¿Qué
sucede?–

–Hermano, no se me cayó, yo la tiré– los ojos de XiChen se abrieron con sorpresa, Lan Zhan giró un
poco su cabeza para verlo por encima de su hombro –No pienso regresar a Gusu lo mejor será que te
retires hermano– sin agregar algo más volvió a emprender su camino al interior de la cueva doma-
demonios, pero el grito de su hermano lo hizo detenerse.

–¡WangJi! ¿De que estás hablando? ¿Cómo que no piensas regresar a Gusu? Gusu es tu hogar, ahí está
nuestra familia, nuestro Clan– las manos de Lan Zhan se hicieron puños que apretaba con fuerza,
mientras que en su mente solo venían fragmentos de todos dándole la espalda.

–Son tu hogar, es tu Clan no el mío, hermano...yo no quiero regresar...–

–WangJi, escúchame por favor– XiChen se acercó a su hermano por la espalda tomándolo por sus
hombros –No cometas los mismos errores que el Joven maestro Wei, soy tu hermano, sabes que puedes
contar conmigo, nuestro tío también lo hará– Lan Zhan se alejó de su hermano nuevamente mientras que
sonreía débilmente con algo de burla.

–¿Dices que nuestro tío también me ayudará?– volvió a negar suavemente –Hermano tu sabes lo estricto
que es, lo que hice por Wei Ying no se borrará de su mente y siempre lo tendrá presente, él jamás me
perdonará–

–No seas duro contigo WangJi, es cierto que nuestro tío es estricto pero te ayudará, además soy el Líder
de secta cualquier cosa yo estaré para apoyarte, pero por favor WangJi ven conmigo– Lan Zhan miró
hacia la cueva, pensando seriamente que hacer, llevar a A-yuan consigo solo serían más problemas y
sinceramente no quería que el pequeño se viera envuelto en asuntos que no le conciernen por su edad,
miró a su hermano y asintió suavemente, XiChen sonrío con felicidad.

–Solo tengo que entrar por algo– sin darle tiempo a XiChen, WangJi entró con rapidez a la cueva donde
se encontraba el pequeño A-yuan sentado, se acerco a él abrazándolo –A-Yuan escúchame bien,
saldré...pero regresaré– se separó de A-yuan y en sus manitas le entregó algunos dulces –No me vayas a
buscar yo vendré por ti, hay comida almacenada, cuando no escuches ningún sonido puedes salir porque
eso significa que ya es seguro– el pequeño A-yuan solo asintió con su cabecita suavemente mientras que
Lan Zhan se ponía de pie y se acercó al estanque de energía resentida tomando el libro que ahí se
encontraba, Wei Ying Jamás mintió, en verdad existía un libro que tenía datos sobre el cultivo
demoníaco.

Escondió el libro en su manga y vio por última vez al pequeño A-Yuan con una promesa en mente,
regresar por ese niño cueste lo que cueste, XiChen seguía en la misma posición con sus brazos tras su
espalda y al ver a su hermano salir de la cueva la felicidad lo inundó, hasta que vio su expresión, ¿WangJi
en verdad no quería regresar? XiChen le sonrió con calidez esperando animar al menos un poco a su
hermano, pero al no ver ningún resultado solo suspiró y sus hombros cayeron un poco, sintiéndose mal
por obligar a su hermanito a regresar.

–Vamos WangJi, es hora de irnos– Lan Zhan asintió y cada uno montó sobre sus espadas para dirigirse
hacia Gusu Lan.

Después de algunos minutos, el murmullo que se oía afuera no se escuchaba más, así que con mucho
cuidado se levantó y caminó fuera de la cueva viendo hacia todos lados y al ver que no había nadie poco
a poco fue saliendo de la cueva, bajó su mirada notando una bolsita blanca se agachó a recogerla y al
abrirla notó varias monedas en su interior, su diēdiē le había dejado muchas monedas...el niño entró
corriendo a la cueva, feliz de que le dejaran eso, había visto que con eso se podían tener muchas cosas,
pero no iba a salir hasta que fuera necesario, cumpliría con lo que su diēdiē le dijo, porque A-yuan es un
niño bueno, con eso en mente el niño se fue a sentar a la cama donde antes dormía su Xian gege y al
notar el silencio extremo que se asentaba en ese lugar, encogió sus piernas mientras recargaba su rostro
en sus rodillas.

–Xian gege, lo extraño mucho–

Lan Zhan y XiChen llegaron a Gusu antes del tiempo previsto, los vigilantes que se encontraban en la
entrada, rápidamente hicieron una reverencia ante ellos dejándolos pasar y una vez adentro XiChen
colocó su mano en el hombro de WangJi suavemente haciendo que se detuviera, Lan Zhan se detuvo y
observo a su hermano, XiChen estiró su mano para entregarle nuevamente su pase de Jade, Lan Zhan sin
más lo agarró pero sin colocárselo en la cintura donde lo portaba anteriormente, esta vez lo guardó en su
otra manga.

–WangJi, nuestro tío querrá verte de inmediato para hablar acerca de lo que paso en la Ciudad sin noche
así que te pido que...– XiChen se quedó callado al ver como su hermano había negado con la cabeza.

–Solo diré la verdad, gracias hermano– y sin más que decir se dio la vuelta dejando a XiChen parado en
aquel lugar con miles de pensamientos confusos, este no era su hermanito con el que había pasado toda
su vida, o tal vez este era el verdadero WangJi que muchos se negaban a conocer.

Lan Zhan siguió caminando hasta llegar al salón en el que normalmente su tío se encontraba, alzó su
mano y dio ligeros toques a la puerta, unos segundos después se escucharon los sonidos de unos pasos
acercándose a la puerta, varios segundos de silencio se hicieron presentes hasta que finalmente la puerta
se abrió, Lan Zhan rápidamente hizo una reverencia ante su tío.

–WangJi, finalmente estas aquí... pensé que tardarías más en llegar– Qiren se puso de lado invitando a
que su sobrino entrara –Pasa tenemos que hablar de algunos asuntos– Lan Zhan cerró sus ojos y entró al
salón, su tío cerró la puerta detrás de ellos.

Qiren tomó asiento y con una seña le indico a WangJi que hiciera lo mismo, y así fue, Lan Zhan se sentó
en frente de su tío con un porte recto pero sin ser desafiante, un carraspeo se escuchó por parte de Qiren,
Lan Zhan se fue mentalizando acerca de lo que iba a hablar, porque estaba más que seguro que iba a tener
que omitir algunas cosas.

–Así que dime WangJi, ¿Cómo te fue en la misión que te encomendó XiChen?– y ahí estaba, la primera
mentira.
–Tío, mi hermano me dijo que quería hablar urgentemente conmigo por algo relacionado a la Ciudad sin
Noche, así que me gustaría que habláramos de eso, la misión no es tan importante en estos momentos–
Qiren se sorprendió por la manera en que su sobrino le había contestado, pero este tenía razón, la misión
en estos momentos pasaba a segundos términos ya que no era de suma importancia.

–Esta bien WangJi, tienes toda la razón, hablemos...– Qiren le sirvió un poco de té a su sobrino y
enseguida el mismo se sirvió –Quiero que me expliques ¿Por qué razón defendiste a Wei Wuxian y
atacaste a los cultivadores de otras sectas y también a los de tu propio Clan?–
Capítulo VII

Dolor pt. 1

–Quiero que me expliques ¿Por qué razón defendiste a Wei Wuxian y atacaste a los cultivadores de otras
sectas y también a los de tu propio Clan?– Qiren se quedó en silencio esperando la respuesta de su
sobrino, por lo que Lan Zhan simplemente guardó silencio por algunos segundos antes de responder.

–Tío, Wei Ying es alguien muy importante para mi– Lan Qiren al escuchar esa respuesta estaba casi
seguro que en cualquier momento iba a vomitar sangre.

–¿¡De qué estás hablando WangJi!?– Qiren se puso de pie al escuchar esas palabras y comenzó a caminar
alrededor de Lan Zhan con sus brazos cruzados detrás de su espalda–No creo que esa fuera una razón
suficiente para que atacaras a los otros cultivadores, te lo vuelvo a repetir WangJi tienes que aprender a
diferenciar el bien del mal, no porque hayan pasado un tiempo juntos significa que lo conoces a la
perfección– Lan Zhan escuchaba atentamente las palabras que su tío había pronunciado pero una duda
emergió dentro de él ¿Qué es el bien? Y ¿Qué es el mal? –Él no fue tu amigo WangJi, así que tu no
tenías porque defenderlo esas fueron las consecuencias de sus propias acciones de sus propias decisiones,
tu no tienes por que interferir, ¿Me entiendes?– Lan Zhan frunció el ceño al escuchar su tío hablar así.

–No, no lo entiendo por un simple motivo, todos ustedes le dieron la espalda– Lan Zhan se puso de pie y
se colocó enfrente de su tío –¿Por qué nadie dejó que Wei Ying explicara o diera sus motivos? Una de
nuestras reglas es no juzgar a los demás, pero entonces...¿Por qué nuestro Clan lo ha juzgado? ¿Acaso
eso no nos pone en la misma situación que los demás clanes?–

–¿¡Cómo es posible que tengas esos pensamientos hacia tu propio Clan!? Todo es por culpa de haberte
juntado con ese rebelde de Wei WuXian– Lan Zhan cerró sus manos hasta formarlas en un puño que
apretaba con más y más fuerza.

–No tío, no todo es culpa de Wei Ying, usted mismo está hablando de él sin siquiera conocerlo, dígame
tío ¿Dónde está practicando sus enseñanzas ortodoxas?–

–¡LAN WANGJI!– Lan Qiren se vio interrumpido al escuchar unos toques en la puerta, con un suspiro se
dirigió a esta y la abrió encontrándose con su sobrino XiChen, quien lo veía con un semblante de
preocupación, puesto que había escuchado desde afuera como su tío había alzado la voz.

–Tío, los ancianos solicitan su presencia para determinar el castigo de WangJi– XiChen miró como su
hermano tenía sus manos cerradas con fuerza, pero lo que más le sorprendió era su expresión, una
expresión de reto, dolor y algo que no le era posible descifrar, su tío rápidamente salió de aquel salón con
un notable dolor, su sobrino, su mejor estudiante no era el que conocía, algo había cambiado, pero Qiren
estaba seguro que aún no era tarde.

En cuanto WangJi y XiChen quedaron solos en ese salón, XiChen se acercó a su hermanito y colocó una
de sus manos en su hombro dándole un ligero apretón –Sabes que siempre estaré apoyándote y ante
cualquier decisión que escojan los ancianos contarás con mi ayuda, tanto de líder como de hermano–

–Mn, gracias hermano– con un suspiro por parte de XiChen ambos se dirigieron al Gran salón, en donde
algunos ancianos miraban a WangJi con tristeza y algunos otros con decepción, XiChen le sonrió a su
hermano y se colocó enfrente de él y en medio de los ancianos, Lan Zhan miró a los ancianos cuando de
la nada sintió unos brazos sobre él obligándolo a que cayera de rodillas frente a aquellos ancianos.
–Tío ¿Por qué ponen a WangJi en esa posición?– Qiren miró a su sobrino con el mismo semblante de
sorpresa hasta que se escuchó la voz de uno de los ancianos.

–Líder de secta, me temo que esta decisión es meramente de nosotros, como sabrá líder, Lan WangJi ha
cometido faltas a las reglas de nuestro Clan, una de ellas es que hizo amistad con el mal, con un enemigo
y encima de eso salió a protegerlo–

–El Joven Lan WangJi ha sobrepasado los límites, no porque sea el hijo del antiguo líder y hermano del
actual líder significa que tiene la libertad de hacer lo que le plazca, al contrario él debería de poner el
ejemplo así que sugiero que el castigo adecuado sería darle diez latigazos de disciplina– todos los
ancianos empezaron a asentir con la cabeza dando la total aprobación.

–Honorable consejo, entiendo lo que ustedes dicen, pero créame que mi hermano...– la mirada que los
ancianos le dieron a XiChen hicieron que corrigiera sus palabras –Que Lan WangJi, ha sido su primera
falta, así que con un castigo de reescribir las reglas del Clan y tal vez recluirlo por un tiempo es más que
suficiente–

–Líder con reescribir las reglas no será suficiente así que vuelvo a reiterar que el castigo sean 10
latigazos, será más que suficiente– XiChen observó a su hermano de rodillas dándose cuenta de todo, ya
la decisión había sido tomada y él no podía hacer nada para salvarlo.

–Traigan el látigo disciplinario– Lan Zhan alzó su vista al escuchar la voz de su tío ordenando que
trajeran el látigo así que en cuanto Qiren posó su vista en su sobrino, un frío le recorrió todo el cuerpo,
ese no era su sobrino por lo que desvió su mirada. El látigo llegó unos minutos después entregándoselo al
anciano mayor.

Lan Zhan estando de rodillas veía como su hermano se encontraba totalmente afligido y conmocionado,
así que rápidamente se dio cuenta que esto no tenía nada que ver con él, todo esto era por parte de los
ancianos y su tío.

–¡Azótenlo!– la mirada sorpresiva de XiChen se dirigió a su tío ya que este había sido el que dio la orden
y al mismo tiempo el sonido del aire siendo cortado por algo se escuchó por todo el lugar, dando a
entender que el primer latigazo había sido dado –WangJi, todos los fundamentos del Clan Lan parece que
los has olvidado ¿Cómo te atreverás a enfrentar a los antepasados del Clan?– un segundo latigazo cayó
en la espalda de Lan Zhan haciendo que con este las prendas se rompieran al mismo tiempo que lo hacía
su piel, Lan Zhan alzó su vista hacia su tío mientras una ligera curvatura se hacia presente en sus labios.

–Y yo me atrevo a preguntarle tío ¿Quién tiene la razón y quién está equivocado?– todos los ancianos
voltearon a verse entre si sorprendidos por lo que escuchaban Lan WangJi estaba contestándole a su
propio tío, el tercer latigazo llegó y con ello la sangre en la espalda de Lan Zhan comenzó a brotar –
¿Quién es bueno y quién es malo?– el cuarto látigo hizo que Lan Zhan mordiera su labio con fuerza pero
sin quitarle la vista a todos aquellos que le estaban dando el castigo, haciendo que la ira que tenía en su
interior fuera creciendo rápidamente.

–¿¡Acaso eres el buen estudiante al que le enseñe!?– Lan Zhan seguía observando fijamente a su tío,
cuando el quinto y sexto latigazo hicieron que la piel de su espalda se abriera dejando salir una gran
cantidad de sangre y con ello Lan Zhan también la escupiera. XiChen no aguantaba ver más, cerró sus
ojos para evitar que las lágrimas que se estaban acumulando en sus ojos salieran –WangJi, me has
decepcionado profundamente–

–Tío– la voz de Lan Zhan se escuchó entre cortada debido al aire que comenzaba a escasear en sus
pulmones –Le seguiré decepcionando aún más– Lan Zhan se mordió el labio con fuerza al sentir el
séptimo latigazo y con eso sentir como su energía se iba perdiendo poco a poco, el octavo y noveno
latigazo dejó de sentirlos debido a que su espalda ya estaba lo suficientemente entumida, y por fin el
último azote había sido dado y con ello la fuerza total de WangJi se perdió hasta el punto de caer, así que
XiChen se acercó a él para que se apoyara.

–WangJi, el otro castigo es que estarás en reclusión por 2 años en la Cueva Fría estudiando nuevamente
las reglas de nuestro Clan– Lan Zhan miró a su tío completamente desorbitado, 2 años en reclusión...

–A-yuan– susurró por última vez al sentir como sus parpados se hacían pesados.

–WangJi... ¡WangJi reacciona!–


Chapter 8

Dolor Pt.2

–¡WangJi!...¡WangJi reacciona!– XiChen con mucho cuidado levantó a Lan Zhan del suelo procurando
no tocar su ya lastimada espalda, pero una voz a sus espaldas hizo detener sus movimientos.

–XiChen, lleva a WangJi a la cueva fría–

–Tío, WangJi necesita que lo curen...–

–Este también será castigo, así que llévalo directamente a la cueva fría y que no reciba ningún tipo de
ayuda– XiChen se mordió su labio con fuerza mientras asentía suavemente con su cabeza, vio como su
tío su retiraba junto con los ancianos dejándolos completamente solos en aquel lugar, así que sin pensarlo
comenzó a pasarle la suficiente energía para que WangJi pudiera reaccionar y ponerse de pie.

Al ver como su hermanito iba abriendo sus ojos rápidamente lo puso de pie y dejó que se apoyara en él,
guiándolo hasta la cueva fría con suaves pasos, pero un movimiento lo hizo detenerse, WangJi se estaba
rehusando a ir a la cueva fría.

–WangJi no hagamos las cosas más difíciles, el castigo ya lo pusieron, no quiero verte otra vez en esta
situación tan dolorosa–

–No puedo estar...castigado– Lan Zhan se relamió sus labios al sentirlos secos –Hermano, no debo,
necesito ver... tengo que ver a....– los ojos de Lan Zhan se volvieron a cerrar dejando a XiChen con la
duda. –¿A quién tiene que ver?– decidió ya no escuchar lo que su pequeño hermano decía entre
balbuceos mientras se dirigían a la cueva fría y en cuanto llegaron XiChen acomodó lentamente a Lan
Zhan para que no se lastimara en cuanto él despertara.

Al ver que su hermano seguía durmiendo decidió retirarse para que WangJi continuara con su doloroso
castigo sin percatarse de las personas que llamaba entre sus sueños y de como una pequeña luz roja salía
de una de sus mangas.

–Wei.... Ying....A-yuan...–

Han pasado varios días en los que el pequeño A-Yuan se quedaba esperando en la entrada de la cueva
para ver a su diēdiē aparecer, pero desafortunadamente esto no había sucedido, un pequeño gruñido se
escuchó e inmediatamente A-yuan se llevó sus manitas a su pancita haciendo ligera presión, la comida
que su diēdiē le había dejado, se había terminado hace un día.

A-yuan se puso de pie y caminó dentro de la cueva hasta llegar a la cama de su Xian gege y notó la
bolsita que diēdiē dejó tirada, sin dudarlo la tomó y la llevó a su pechito con una sonrisa.
Entonces un pensamiento salió en su mente, tal vez debería salir de la montaña y buscar algo de comida
tal y como lo hacía cuando estaba con su Xian gege, rápidamente salió de la cama y se apresuró a salir de
la cueva no sin antes mirar a esta.

–Diēdiē prometo no tardar mucho– dicho esto A-yuan siguió caminando alejándose cada vez más de los
túmulos y cuando se dio cuenta ya no se encontraba en la montaña, así que a través de sus pequeños
recuerdos con su Xian gege siguió caminando durante un largo tiempo hasta llegar a donde ya se veían
algunas casas y mucha gente caminando por cualquier parte.

A-yuan sonrió porque lo había logrado, antes de seguir caminando decidió sentarse en el suelo puesto
que sus pies habían comenzado a dolerle, al pasar algunos minutos y tras sentir a sus piernitas otra vez
sin dolor, se levantó del suelo y comienza a caminar por todo el lugar notando como muchas personas
recibían algo de comida tras entregar lo mismo que él tenía en esa bolsita.

Con una sonrisa en su rostro se acercó a uno de los vendedores que en su puesto tenía algunas frutas que
le habían llamado la atención.

–Señor, señor– el vendedor al escuchar la voz de alguien miraba por todos lados pero creyendo que era
una broma solo volvió a mirar al frente –Señor, aquí– el pequeño A-yuan levantó su bracito agitándolo de
un lado a otro para que el vendedor lo notara y así fue, pero al darse cuenta de las vestimentas que
portaba el pequeño lo único que hizo fue mirarlo con desprecio, otro mocoso mendigo pensó.

–Que quieres niño– A-yuan sonrió y miró al vendedor.

–Me puede dar esa fruta– señaló con su dedito, el vendedor miró la fruta que señalaba y sin pensarlo
soltó una fuerte carcajada.

–Ni en tus sueños niño, esa fruta es muy cara y dudo que tu la puedas pagar, así que largo de aquí que me
asustas a los clientes– el señor empezó hacer movimientos con sus manos, la sonrisa del pequeño poco a
poco fue desapareciendo hasta que sacó su bolsita.

–Pero señor mire– el niño le enseño la bolsita en donde se encontraban las monedas suficientes para
poder comprar no solo esa fruta, sino que hasta más de ellas, el señor abrió sus ojos al notar tal cantidad
de monedas así que sin dudarlo se la arrebató, sin notar como alguien miraba esta escena con sus brazos
cruzados y una ira creciente en sus ojos.

–Ja mocoso, además de mendigo también eres un ladrón ¡LARGATE DE AQUÍ!– los ojitos de A-yuan
comenzaron a llenarse de lágrimas al notar como el señor le había gritado y además le había quitado la
bolsita de su diēdiē, fue retrocediendo hasta que su espalda chocó con alguien, así que alzó su rostro
viendo a una persona que estaba con vestimentas oscuras, tal y como se vestía su Xian gege, A-yuan
comenzó a llorar delante de esa persona, cosa que hizo que este enfureciera más de lo que ya estaba.

–¡Oye tu!– el vendedor al escuchar esa voz se giró para ver como el niño al que antes había insultado se
encontraba llorando en las piernas de ese sujeto que le sonreía de una manera tan sádica y tétrica que un
escalofrío le recorrió todo el cuerpo –El niño te pidió la fruta que estaba ahí ¿O me equívoco?– el
vendedor comenzó a sudar frío mientras asentía –Bien, además esa bolsa no es tuya, así que lo mejor será
que se la entregues y de paso le darás las frutas que el niño quiera ¿Entendiste?– El de la sonrisa sádica
bajo su mirada notando como el niño había parado de llorar y ahora le miraba fijamente –Escoge la fruta
mocoso, el señor es tan amable que te dará todas las frutas que tu quieras– los ojitos de A-yuan se
iluminaron ya que este amable gege le estaba ayudando a obtener frutas, su sonrisa regresó y rápidamente
le señaló al vendedor cuales eran las frutas que él quería, el vendedor al notar que eran varias decidió que
lo mejor era colocárselas en una pequeña canasta, A-yuan se saboreaba todas las frutas que habían en su
canastita, se giró para ver al gege amable y le sonrío.
–Que estas esperando para darle su bolsa, ladrón– el vendedor volvió asentir y le entregó con sus manos
temblorosas la bolsita al niño.

–Gege muchas gracias–

–Vete a sentar por allá– el chico señaló unas escaleras que se encontraban a lo lejos –Ahora te alcanzo,
este amable gege tendrá una muy buena platica con este señor– le regaló una sonrisa y A-yuan con su
inocencia se retiró dejando a solas a estos dos hombres, sin saber que uno de ellos jamás volvería a ser
visto, o tal vez si, pero sin vida.

Después de algún tiempo mientras se comía una de sus tantas frutas, el amable gege regresó y se acercó a
A-yuan sentándose a su lado, A-yuan al verlo sonrió y abrió su bolsita, sacando de esta un dulce y
entregándoselo –Gracias por no haber dejado que ese señor me siguiera gritando gege amable–

–Xue Yang– el niño dejó su fruta al escuchar ese nombre –Llámame Xue Yang, no me gusta el "gege
amable" mocoso– sin más miró el dulce que el niño le había dado y una vana sonrisa apareció,
metiéndose el dulce a su boca y saboreándolo.

–¿Y por qué no te gusta gege amable?– Xue Yang se quedó mirando a la nada recordando todo lo que
había hecho en su pasado y por lo que acababa de hacer unos minutos atrás.

–Porque soy de todo...menos amable–


Capítulo IX

–Porque soy de todo menos amable– contestó Xue Yang, A-Yuan solamente asintió con su cabecita
mientras hacía un ligero puchero –¿Dónde están tus padres?–

–No lo sé, diēdiē se fue pero me dijo que regresaría por mi y Xian gege...– los ojitos de A-Yuan
comenzaron a llenarse de lágrimas al recordarlo –Xian gege no ha regresado, diēdiē me dijo que lo
íbamos a buscar y que ya no se volvería a ir– el niño finalizó su relato con una sonrisa mientras que Xue
Yang trataba de recordar donde había escuchado el nombre de Xian, al no poder ubicarlo únicamente alzo
sus hombros.

–Ya entiendo, tal vez tus padres te dejaron...– la voz de Xue Yang se notaba molesta al decir eso, este
mocoso sufrirá lo mismo que sufrió él –Mocoso no me has dicho tu nombre y en dónde vives–

–¡A-Yuan!– gritó con euforia ya que al parecer tendría un nuevo amigo, tal vez su Xian gege le había
enviado esta persona, así que lo mejor sería que estuvieran juntos para que también su diēdiē no estuviera
solo –No sé donde vivo, solo sé que es por allá– el pequeño señaló con sus deditos lo que era una
montaña, Xue Yang se fijó hacía donde era y una sonrisa apareció en su rostro.

–Me estás diciendo que tu vives allá– el niño asintió con fervor, nadie puede vivir en los túmulos
funerarios, no creía en lo que el mocoso le decía así que quizás podría ponerlo a prueba –Esta bien, dime
por donde y como entramos, te acompañaré hasta tu casa–

A-Yuan se puso de pie y tomó la mano de su nuevo gege –Vamos gege ¡Te llevaré!– Xue Yang negó con
la cabeza al ver la imperatividad con la cual el niño lo jalaba, se colocó de pie y con su mano libre agarró
la canasta de frutas que el pequeño dejó por la emoción.

Ambos emprendieron camino, Xue Yang seguía sin creer que el mocoso realmente viviera en los túmulos
funerarios, hasta que llegaron al pie de la montaña y el niño comenzó a subir, fue entonces que Xue Yang
captó que realmente ahí vivía, se dispuso a seguir al niño hasta que se toparon con varios arboles en los
cuales parecía que no llevaban a ningún lado pero el niño seguía caminando de frente y fue cuando se dio
cuenta que había una matriz de laberinto, pero el niño la cruzaba como si nada.

Al mirar mejor se dio cuenta que en la nuca del niño llegaba a sobresalir una pequeña marca, al parecer
esta marca hacia que él fuera totalmente inmune al laberinto, así que lo siguió de cerca. Después de haber
pasado por el bosque llegaron hacia donde se encontraban algunas casas de madera algo destruidas y en
medio de esas una gran cueva en donde se podía sentir la energía resentida salir de la misma.

Xue Yang por inercia comenzó a dirigirse hacia la cueva, hasta que el pequeño A-yuan se interpuso en su
camino con sus manitas estiradas hacia los lados –Mocoso no me digas que no me dejaras pasar– A-yuan
negó repetidas veces con su cabeza –¿Y eso por qué?–

–Aquí solo duerme mi Xian gege y mi diēdiē– Xue Yang soltó una gran carcajada al escuchar la
respuesta del niño.

–Hablas de tu Xian gege como si fuera tu madre– los ojitos del niño brillaron al escuchar esa palabra,
recordando cuando su Xian gege había mencionado que el padre ponía el dinero y la madre el alimento,
entonces como si fueran piezas de un rompecabezas, las cosas se fueron acomodando, su gege rico le
dejó dinero y por lo tanto era su diēdiē mientras que su Xian gege le preparaba la comida entonces Xian
gege es Ā-niang.
–Tienes razón Xian gege es mi ā-niang– la sonrisa que apareció en el rostro del pequeño definitivamente
era pura e inocente, tal como la que él portaba cuando fue un niño que solo pedía que alguien le regalara
un dulce, desgraciadamente el mundo estaba demasiado podrido para aquellas almas inocentes, volvió a
mirar al niño y sin pensarlo colocó su mano en la cabeza del pequeño dándole suaves masajes en la
misma.

–Dime en donde es que cocina tu diēdiē– A-yuan sonrió y tomó la mano de su nuevo gege guiándolo
hacia donde se supone que se encontraba la cocina que prácticamente era otra cueva similar a la que el
niño le impidió el paso.

Al entrar a la cueva notó que no estaba descuidada al contrario, se veía limpia y pulcra, Xue Yang miró al
niño un tanto incrédulo, es decir el niño no podía limpiarla ¿o si? –Mocoso ¿Tu limpiaste la cocina?– el
niño lo miró y negó con su cabecita.

–Cuando mi diēdiē llegó limpió todo este lugar, así que yo solo le quito el polvo como me enseñó– Xue
Yang asintió cuando escuchó la explicación del niño, así si tenía sentido.

–Mocoso ve a jugar afuera yo veré que hago aquí– A-yuan asintió y se salió de la cocina para ir a jugar
con la tierra y algunas plantas ya que era con lo único que podía jugar. Xue Yang se quedó en medio de
esa cocina mientras cruzaba sus brazos frente a su pecho y un pensamiento surgia en su cabeza ¿¡Que
mierda se le da de comer a un mocoso!? solo había comprado puras frutas, acaso el mocoso
piensa alimentarse solo de frutas.

Comenzó a caminar alrededor de la cocina cuando en la esquina vio dos barriles se acercó a ellos y al
destaparlos simplemente sonrió uno de ellos contenía agua y el otro arroz. Sin dudarlo sacó el arroz en un
pequeño tarro de madera y lo puso en un una olla de barro, aunque otra duda cruzó por su
mente ¿El arroz se tiene que lavar? Para evitar que el mocoso se enfermara puso a lavarlo echándole
constantemente agua limpia y al ver que el agua del arroz ya salía clara supo que ya se encontraba listo.

Colocó algunos pedazos de madera en el hornillo de piedra, le prendió fuego y puso el arroz con agua
para que comenzara a hervir y lo tapo, salió de la cueva dejando el arroz y pudo divisar al niño un tanto
lejos de la cueva a la que le había prohibido el paso, así que asegurándose de que el niño no lo viera entró
al lugar notando en primera instancia lo grande y espaciosa que era esta.

Siguió caminando y a la mitad de la cueva notó varios sellos de protección y restricción, además de un
olor un tanto peculiar, colocó su antebrazo en su nariz para poder disminuir el aroma y al caminar más,
llegó a lo que parecía ser un estanque en donde la energía resentida se concentraba más y en donde más
sellos de restricción habían, se acercó a estos y con cuidado los iba checando la mayoría eran los mismos
pero los últimos sellos y al parecer los más nuevos se notaban diferentes, estos su poder de restricción era
más fuerte que los anteriores.

Un ligero movimiento lo hizo sacar de sus pensamientos llevó su mano a su pecho y de su túnica sacó
una bolsa en donde un pedazo del yin de acero estaba reaccionando, sus ojos comenzaron a brillar de la
emoción aquí había una fuente interminable de energía resentida, sacó su Yin de acero de la bolsita
viendo como temblaba ligeramente, estaba tan ensimismado con esto que se olvidó del pequeño y del
arroz, pero su vocecita lo sacó de su trance.

–¡XUE GEGE ALGO HUELE FEO!– ese gritó lo sacó de sus pensamientos rápidamente se dio la vuelta
para que el mocoso no se diera cuenta que había entrado a la cueva, metió su pieza de Yin dentro de la
bolsita y la guardó nuevamente en su pecho. O al menos eso pensó...

Xue Yang salió rápido de la cueva y la ventaja que tuvo es que el niño ya se encontraba dentro de la
cocina, entró a la cueva y notó la expresión del niño.
–¿En dónde estaba Xue gege?– Xue Yang se acercó a la olla y al momento de destaparla una nube de
humo salió haciendo que ambos tosieran, Xue Yang realmente quería cocinarle al niño pero sabía que
esto ya no servía. A-yuan miró a su Xue gege y luego al arroz y una sonrisa salió de sus labios –Xue
gege, la parte de arriba del arroz no esta quemada– Xue Yang una vez que el humo se disipó se dio cuenta
que el niño decía la verdad, se acercó a una mesa de madera en donde habían algunos cuencos y sirvió el
arroz.

Ambos fueron a sentarse a la mesa y comenzaron a comer, cada uno en su propio pensamiento: Xue Yang
había cocinado algo por primera vez y A-Yuan ya no comería solo.
Capítulo X

XiChen como todas las veces anteriores, caminó con cautela para dirigirse hacia la cueva fría, su tío se
encontraba en una reunión con el consejo de ancianos así que tenía tiempo libre para ver a su hermano.

En cuanto llegó a la cueva, volvió a suspirar rendido, WangJi seguía sin despertar y ya ha pasado cerca de
un mes, ver a su hermano dormido en esa cueva realmente le dolía y más al saber que los susurros que
salían de la boca de su hermano eran solo para mencionar el nombre del joven maestro Wei.

Se acercó a su hermano y se arrodilló frente a él para seguirle pasando energía y tal como siempre lo
hacía los susurros de WangJi se hicieron presentes.

–W-wei... Ying.... r-regresa– XiChen cerró sus ojos en cuanto vio como las lágrimas salían de los ojos de
su hermano, tal parece que el dolor de no haber podido salvar al joven Wei seguía en él, ese
arrepentimiento siempre estará presente en su vida y temía que lo llenara de mas remordimiento.

–WangJi– se acercó al oído de su hermano para poder susurrarle y así calmar un poco su sueño –El Joven
Maestro Wei está en un lugar mejor descansando de todo esto– WangJi volvió a guardar silencio y
XiChen al ver que le había dado la suficiente energía decidió retirarse por si la junta con los ancianos no
duraba el tiempo necesario.

Lo miró por última vez y salió de la cueva, llegó a su Hanshi pero antes de entrar una voz hizo que se
detuviera.

–Fuiste a verlo ¿Verdad?– XiChen se giró lentamente para encontrarse de frente con su tío quien lo
miraba fijamente mientras tenía ambas manos detrás de su espalda –Espero que WangJi ya haya
reflexionado sobre el comportamiento inapropiado que tuvo– Qiren se acercó mas a su sobrino –WangJi
es diligente y como ya ha cumplido el mes, los ancianos han decidido dejarlo salir de la cueva mientras
se quedé en el Jinshi y escriba las reglas del clan– XiChen guardó silencio ante lo que su tío había
comentado, como anunciarle que su hermanito no había querido despertarse desde hace un mes –XiChen
¿Acaso no estás feliz por esta noticia?–

XiChen asintió sin ganas mostrándole su mejor sonrisa falsa –Estoy feliz tío, le agradezco por dejar salir
a WangJi, pero si me disculpa me gustaría ir a descansar por un rato– Qiren asintió ante el pedido de su
sobrino y este le hizo una reverencia para entrar a su habitación en donde se podían notar muchos
pergaminos acerca de la condición en la que se encontraba su hermano, pero en muchos casos no se tenía
información completa o exacta, ya que en algunos decía que la personas que dormían podían despertar a
través de los días, meses o inclusive años.

Se sentó en su cama totalmente agotado, todos los días sin falta le pasaba energía a su hermano sin
ningún resultado y un terrible pensamiento llegó a su mente ¿Y si WangJi no quería despertar? Tal vez en
su sueño está con el Joven Maestro Wei. Se recostó en su cama y colocó su brazo en su rostro, es el líder
del Clan GusuLan, siempre fingiendo ser fuerte para su hermano y su secta, pero esto era demasiado para
él así que sin poder evitarlo una lágrima brotó de aquellos ojos cansados y agotados, siendo seguida de
más lágrimas y poco a poco un sollozo se hizo presente en aquella habitación solitaria. Su Clan, su
familia, su secta, sus reglas, TODO se había convertido en una dolorosa prisión que los había envuelto a
WangJi y a él y en la cual no podían salir.
Ya casi ha pasado un mes desde que Xue Yang había llegado a los Túmulos Funerarios y convivía con el
pequeño mocoso como él lo llamaba, Xue Yang era el que se encargaba de la comida, echando a perder
varias veces lo que preparaba, pero con los errores iba aprendiendo y ahora podía decir con orgullo que al
menos preparaba tres platillos decentes y con buen sabor.

Cada fin de semana se encargaba de "comprar" los ingredientes para la comida, pero en realidad les
robaba a aquellos que veía que eran de sectas prestigiosas o que sus vestimentas sobresalían de los
aldeanos que caminaban en búsqueda de ingredientes y ese día no era la excepción.

O eso pensó, bajó su mirada hacia el pequeño enano que estaba colgado en su pierna, realmente no había
dado ni cinco pasos y A-Yuan no dejaba que Xue Yang se fuera, alegando que tenía miedo.

–Haber mocoso ya te dije que no me tardaré, esta vez no iré tan lejos, así que suéltame– Xue Yang
sacudió su pie para que A-Yuan lo soltara, pero realmente el mocoso tenía fuerza, por que se aferraba
más fuerte, un suspiro salió de sus labios y se agachó para cargar a A-Yuan y así alejarlo de su pierna –Tu
no eres el mocoso que conocí, así que quítate esas lágrimas y quédate aquí, regresaré– sin decir algo bajó
a A-Yuan al suelo y caminó más rápido alejándose de los Túmulos.

A-Yuan miró hacia donde se había ido su Xue gege, realmente su miedo no era que se fuera sino que algo
pasaba en la cueva en donde dormía con su diēdiē y su ā-niang.
A-Yuan se sintió observado así que se metió corriendo a la cueva ahí era más seguro, o eso fue lo que
creyó.

Un grito desgarrador se escuchó en toda la cueva, con mucho miedo se giró lentamente y una bruma
negra se hizo presente cerca del estanque de sangre, A-Yuan abrió su boquita pero ningún grito salía y se
dio cuenta que uno de los sellos que rodeaban el estanque estaba en el suelo.

Las lágrimas se hicieron presente en sus ojitos, estaba entrando en pánico al verse completamente solo en
esa cueva, su diēdiē seguía sin aparecer al igual que su ā-niang y Xue gege se había ido en búsqueda de
alimento, A-Yuan comenzó a llorar al ver otra bruma igual de negra salir del estanque y viendo como
otro sello caía al suelo.

Se tapó su boquita al ver como las brumas comenzaban a tomar una forma humana y sobre todo etérea, la
cueva no tenía otra salida estaba acorralado y el miedo se instaló con más fuerza al ver como las dos
brumas comenzaban a acercarse a él. A-Yuan cayó de rodillas en el suelo, y lloró más fuerte, su llanto se
volvió desgarrador para todo el que llegará a oírle.
–Xue gege...Diēdiē...ā-Niang– susurraba, quería que alguien lo salvara, en su mente la imagen de su
querido Xian gege se hizo presente, dándole la fuerza suficiente para gritar por ayuda –¡XIAN GEGE!
¡¡Ā-NIANG!!–

Se cubrió su rostro y tras varios minutos un fuerte estruendo se escuchó por toda la cueva, el estruendo
había sido tan fuerte que el suelo tembló ligeramente. El sonido de cadenas arrastrándose, golpes, gritos
desgarradores, se hicieron presentes hasta que después de unos minutos, el silencio comenzó a reinar en
el lugar.

A–Yuan poco a poco fue quitando sus manitas de su rostro, descubriendo que el lugar estaba solo y una
duda se instaló en su mente ¿Acaso había sido su imaginación? su pregunta fue contestada al ver que los
dos sellos aún se encontraban en el suelo, se levantó del suelo y con cautela se dirigió a la entrada de la
cueva, notando una figura de negro alta y con cadenas.

–¿Xue gege?– la persona se giró poco a poco y los ojitos del pequeño comenzaron a brillar de la
emoción, con el llanto en sus ojos corrió hasta los pies de esa persona abrazándola....

–Tío Ning...–
Capítulo XI

Lan Zhan constantemente escuchaba los pasos de alguien acercarse a él, pero simplemente su cuerpo no
respondía sus ordenes, lo sentía sumamente pesado al igual que sus párpados.

En su mente se recreaba la misma escena de Wei Ying cayendo de aquel acantilado una y otra y otra vez,
su mente era su mismo verdugo y mientras seguía atrapado en ese doloroso bucle sintió un ligero
pinchazo en su pecho que detuvo por completo todo, siendo la imagen de Wei Ying la que se quedó
detenida antes de lanzarse hacia aquel acantilado.

Con sigilosos pasos se fue acercando hasta él, hasta que se desvaneció, la preocupación y el nerviosismo
se apoderaron de su cuerpo y rápidamente miró hacia todos lados tratando de buscarlo –Wei Ying–
WangJi comenzaba a jadear, no podía ser que le volvieran a quitar a su Wei Ying –¡Wei Ying!– pero un
susurro se escuchó a través de la suave brisa del viento.

–Lan Zhan– WangJi movió su cuerpo hacia donde él creía haber escuchado esa voz –Lan
Zhan...ayúdalo...–

–¡Wei Ying!– las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos, hasta que no pudo aguantarlas más –
Wei Ying, regresa...–

–WangJi, el Joven Maestro Wei, está en un lugar descansando– –¿Descansando?¿Hermano?– WangJi


podía jurar que esa era la voz de su hermano. Hizo otro esfuerzo por abrir sus ojos o mover al menos uno
de sus dedos, pero le fue totalmente imposible.

–Lan Zhan... te necesita– WangJi comenzaba a desesperarse ¿Quién lo necesitaba? miró hacia al frente y
finalmente lo vio...Wei Ying estaba parado frente a él con un semblante notable de preocupación en su
rostro, se fue acercando a él y posó con delicadeza su mano en el rostro de Lan Zhan, acariciando su
mejilla con sutileza –Lan Zhan necesitas abrir tus ojos, él está en peligro– WangJi negó suavemente su
cabeza, no quería dejar que su Wei Ying se fuera

–¿En dónde estás? Te necesito–

–Lan Zhan no sé dónde estoy, pero en estos momentos yo no soy de importancia, abre tus ojos, él te
necesita más que yo, por favor– Lan Zhan se mordió su labio con fuerza.

–¿Quién es el que necesita mi ayuda?– los ojos de Wei Ying se cerraron por la hermosa sonrisa que le
brindó a Lan Zhan haciendo que el cuerpo de este se relajará por completo.

–A la personita que dejaste en los Túmulos, ve hacía él, está en peligro– y con una última sonrisa, la brisa
del viento golpeó el rostro del jade obligándolo a cerrar sus ojos por un instante y al momento de abrirlos
se topó con el techo de la cueva fría.

Su respiración era pesada, hasta que poco a poco se fue calmando y al lograrlo se levantó lentamente, se
sentía mareado y con varias interrogantes ¿La persona de los túmulos? trataba de hacer memoria hasta
que la imagen de un pequeño aferrándose a su pierna lo hizo reaccionar.

–¡A-Yuan!– Lan Zhan se levantó de golpe sintiendo que todo a su alrededor daba vueltas, pero sin
impórtale en lo más mínimo si llegaba a caerse salió a toda prisa de la cueva fría, sin ser consciente de
una pequeña luz roja que lo acompañó hasta salir al exterior, sus ojos ardieron por la intensa luz solar y al
poco tiempo de haber logrado que sus ojos se acostumbrasen, caminó lo más rápido que podía, necesitaba
a Bichen para llegar lo más pronto por su pequeño.

Algunos discípulos que se encontraban fuera de los salones se percataron de la rapidez con la que el gran
Hanguang-Jun se dirigía al Gran Salón en donde se encontraba el maestro Lan Qiren, uno de los
discípulos tomó la valentía de acercarse al Jade y hacer una reverencia ante él.

–Hanguang-Jun, el Maestro Lan Qiren está dando una clase– al alzar su rostro se estremeció al ver la fría
mirada que el jade le dedicó.

–Apártate– todos los discípulos se miraron sorprendidos entre ellos, puesto que el Jade jamás daba ese
tipo de contestación, siempre les hablaba con respeto.

–Hanguang-Jun, si quiere yo puedo ir...– no terminó de hablar cuando Lan Zhan volvió a caminar hacía
el Gran Salón, el discípulo tomó la valentía de esta vez agarrar su brazo para detenerlo, lástima que ese
fuera su más grande error.

WangJi rápidamente se soltó del agarre de aquel discípulo viéndolo con un odio que jamás había sido
presenciado por alguien –Tú, no estas calificado para hablarme y mucho menos tocarme– el discípulo
estaba a punto de contestarle, cuando una voz se hizo presente a sus espaldas.

–WangJi, aún no puedes salir de tu reclusión, en cuanto termine XiChen será...– la mirada de WangJi se
dirigió a su tío.

–¿Dónde esta Bichen?– Qiren miró a su sobrino totalmente sorprendido, WangJi es un chico honorable y
respetuoso que jamás interrumpía una frase o una conversación, claro...todo es culpa de ese...Wei
WuXian.

Lan Zhan al no tener una respuesta por parte de su tío, retomó su camino al Gran Salón, su tío comenzó a
enfurecerse al verse completamente ignorado –¡WangJi! ¿A dónde vas?– Lan Zhan sin detener sus pasos
entró al Gran Salón buscando su espada.

Al encontrarla la tomó y se dirigió a la salida, pero su tío se interpuso en el camino –Ya basta WangJi
¿Qué está pasando contigo? Estas rompiendo las reglas, además de que tu reclusión aún no termina– Lan
Zhan miró a su tío, y una sutil sonrisa se hizo presente en su rostro, cosa que sorprendió a todos los
presentes pero no porque Lan Zhan haya sonreído, sino porque la sonrisa que brindó no era amable, todos
se estremecieron al ver esa expresión incluyendo a Lan Qiren.

–Yo pregunté en dónde estaba Bichen, usted no me respondió con claridad– sin más contratiempos se
dirigió a la salida pero una vez más fue interceptado.

–Detengan a WangJi, no importa la manera– todos los discípulos asintieron e hicieron un círculo
rodeando al Jade y sacaron sus espadas, WangJi como siempre estaba apacible pero el que lo conociera
sabía perfectamente que comenzaba a desesperarse, lástima...su hermano no se encontraba presente para
decirlo –WangJi volverás al camino del bien, no permitiré que mi sobrino vaya por el camino retorcido–

WangJi hizo lo mismo que los demás discípulos y saco a Bichen de su funda, todos dieron un paso hacía
atrás al ver que WangJi realmente los iba a enfrentar, bueno casi todos, solo uno se puso enfrente de Lan
Zhan.

–Hanguang-Jun haga caso a lo que dice su tío, ese Wei WuXian está muerto– Lan Zhan apretó su quijada
mientras sus dientes comenzaban a crujir.

–Su She, apártate de mi camino–


XiChen seguía con sus ojos cerrados cuando unos golpes en su puerta se hicieron presentes, pero tratar de
ignorar aquellos toques le fue imposible al escuchar que eran constantes y persistentes, nadie tocaba así, a
no ser que fuera una emergencia, entonces se puso de pie rápidamente.

–WangJi– se dirigió a su puerta rápidamente y la abrió con fuerza, notando a dos discípulos con sudor en
su frente ¿Acaso habían corrido? negó con su cabeza, eso no era de importancia por ahora –¿Qué
sucede?–

–¡ZeWu-Jun!, Hanguang-Jun está frente al Gran Salón en un enfrentamiento con Su She y algunos otros
discípulos– XiChen podía sentir como su mundo se desmoronaba lentamente, su hermano no era capaz
de hacer eso ¿O si?.

–¿En dónde esta mi tío?– los discípulos negaron con su cabeza.

–El maestro Lan Qiren se encuentra allí, Hanguang-Jun fue en búsqueda de Bichen y el maestro Qiren lo
interceptó dando la orden de que fuera detenido– al oír eso solo pudo sentir como su respiración se
cortaba y una presión en su pecho se hacía presente.

–Vamos rápido– los dos discípulos asintieron y siguieron a su líder que caminaba lo más rápido posible,
pero al pensar en su hermano peleando no le importó las reglas y comenzó a correr, tenía que llegar con
WangJi lo antes posible. Los discípulos se vieron entre ellos cuando notaron como su líder dejó de
caminar para empezar a correr, ambos volvieron a asentir y corrieron al igual que su líder.

Al llegar al Gran Salón de dio cuenta de que lo que decían sus discípulos era cierto, podía ver a su tío con
una vena resaltando en su frente del coraje que estaba acumulando, todos los discípulos se encontraban
en el suelo con claras huellas de haberse enfrentado a alguien demasiado fuerte y parado en medio de
aquellos discípulos se encontraba su hermano, tan pulcro como siempre.

–WangJi– XiChen sin dar crédito a lo que veía se fue acercando a su hermano ¿Es que acaso nadie notaba
la sutil luz roja que sobresalía de una de sus mangas?.

Lan Zhan se giró hacia su hermano viendo como este se acercaba hacía él lentamente, por lo que poco a
poco fue bajando su espada. Todos se sorprendieron al ver ese gesto ¿Acaso a todos los veía como sus
enemigos?.

–WangJi, vamos a hablar– Lan Zhan seguía impasible, pero su mirada decía tantas cosas que XiChen no
podía soportarlo, el dolor en su pecho fue incrementando.

–Hermano, él me necesita tengo que irme de aquí– Qiren estaba por vomitar sangre, acaso Wei WuXian
no había muerto, todos los discípulos tenían el mismo pensamiento que el Maestro Qiren, Yiling Laozu
seguía con vida, pero XiChen podía jurar que no se trataba del Joven Maestro Wei, sino del otro nombre
que su hermano tanto repetía en sus sueños, A-Yuan.

–¡Así que ese sigue con vida! Con mucha más razón tienes prohibida la salida WangJi– XiChen miró a su
tío fijamente, estaba tratando de calmar las cosas con WangJi pero era más que claro que su tío no
entendería razones –Además, no te he visto usar tu ficha de Jade, WangJi–

Lan Zhan volvió a sonreír mientras sacaba su ficha de Jade y se la mostraba a su tío –¿Se refiere a esta?–
todos jadearon con sorpresa ya que no la llevaba puesta en su cintura –No se preocupe tío, no volveré a
decepcionarlo– Qiren sentía que volvía a respirar al escuchar esas palabras, se llenó de emoción, emoción
que le duró muy poco al ver como WangJi le entregaba su ficha a su otro sobrino.

XiChen se dio cuenta que ya no había marcha atrás al ver como su hermano le entregaba su ficha, las
ganas de llorar de XiChen se hicieron presentes cuando vio como WangJi también se quitaba la cinta de
su frente, eso solo significa que ya no se iba a contener ante nadie más. XiChen cerró sus ojos.

–A partir de ahora, ya no seré su decepción Maestro Lan Qiren– Lan Zhan hizo una última reverencia
ante él y se giró hacia su hermano –Hermano, lo siento– estaba hecho, el mundo de Lan Huan se había
desmoronado por completo, sintió en sus manos la cinta de su hermano y la apretó con fuerza, la
impotencia lo invadió al mirar la espalda de su hermano alejarse cada vez más.

–¡Detengan a Lan WangJi!– los discípulos se levantaron y cuando estaban a punto de seguirlo una voz se
escuchó fuerte y clara.

–Les ordeno que no lo sigan– Qiren y los demás lo miraron con sorpresa –Lan WangJi ha abandonado el
Clan Gusu Lan–

–XiChen, WangJi se irá con ese Wei WuXian–

–El joven Maestro Wei esta muerto– XiChen se giró a su tío –Soy el líder de esta secta y como tal mi
orden es no seguir a Lan WangJi– la voz de XiChen sonaba tan decidida que nadie pudo ir en su contra,
ni siquiera Qiren, los discípulos pasaron saliva e hicieron una reverencia ante tal orden –Tío espero que
usted también capte mi orden– XiChen esta vez se giró para ver a sus discípulos y negó con su cabeza al
ver algunas manchas de sangre en sus prendas –Todos ustedes retírense para que traten sus heridas, esta
vez no los castigaré de haber roto las reglas del Clan– todos los discípulos asintieron y se retiraron del
lugar, dejando solamente a XiChen y Qiren

–Tío, hablaré personalmente con el consejo de ancianos y no necesito de su ayuda ni de su aprobación,


soy el Líder del Clan, si me veo metido en un problema tal vez considere a los ancianos, pero a partir de
hoy ellos no se meterán en nada de lo que tenga que ver con el Clan a menos que yo se los pida– Qiren
miró a su sobrino con total frustración y sin decir algo se retiró del lugar dejándolo completamente solo.

XiChen miró hacia la entrada de Gusu y una lágrima recorrió su mejilla –WangJi, al menos espero ser de
ayuda desde aquí y espero que me puedas perdonar por no haber sido un buen líder y un buen hermano–
se limpió sus lágrimas y suspiró con fuerza, era hora de enfrentarse al consejo de ancianos, no se dejaría
manipular por ellos, ya no más...
Cpaítulo XII

Lan Zhan al salir de los Recesos pudo sentir como la presión que cargaba en sus hombros poco a poco
fue disminuyendo, sabía que su hermano le apoyaría aunque este ya no se encontrara en lo que era su
"Hogar".

Sin más preámbulos tomó a Bichen y se subió en ella para poder dirigirse hacia donde se encontraba A-
Yuan, ya que Wei Ying le había informado que el niño se encontraba en peligro y sin perder el tiempo
aceleró para poder llegar cuanto antes con él pequeño, con su pequeño.

–Tío Ning– el pequeño A-Yuan seguía aferrado a la pierna de aquel cadáver que veía al niño sin saber
como reaccionar.

A-Yuan seguía temblando por lo que había visto, es cierto que veía a su ā-niang trabajar con esas brumas
negras pero era la primera vez que tomaban forma humana, el pequeño A-Yuan escuchó mas sonidos
dentro de la cueva similares a los de hace un momento.

Wen Ning dirigió su mirada neutral hacia la cueva y en un movimiento rápido se soltó de A-Yuan para
dirigirse hacia la cueva y pelear contra esas brumas, que lentamente se iban formando como humanos
para terminar en terribles cadáveres. La energía de todo el lugar rápidamente se volvió hostil y
desagradable.

Un aroma de putrefacción salió de la cueva provocando que el niño tuviera pequeñas arcadas y un mareo
repentino lo hizo caer al suelo era demasiado para su pequeño cuerpo, quería gritar por ayuda pero las
ganas de vomitar se hicieron presentes nuevamente y al ya no aguantar terminó por expulsar el delicioso
arroz que le había preparado su Xue gege.

Wen Ning seguía batallando contra esos cadáveres que cada vez iban tomando mas fuerza al estar cerca
de aquel estanque de sangre.
Wen Ning tarde se dio cuenta de que necesitaba alejar esos cadáveres o seguirían aumentando su poder,
hasta que la melodía de un Guqin hizo eco en aquella cueva reteniendo los movimientos de aquellos
cadáveres.

Lan Zhan estaba por llegar a los túmulos cuando un aroma nauseabundo se hizo presente en sus fosas
nasales, esta era la primera vez que un aroma le hacia sentir arcadas, pero se contuvo al ver de lejos una
pequeña silueta arrodillada en el sucio suelo sosteniéndose con una de sus manitas para no caer encima
de lo que su estómago había arrojado.
Lan Zhan lo reconoció e inmediatamente se apresuró para llegar hasta donde estaba su pequeño, bajó de
bichen y la enfundó para poder tomar con delicadeza la cintura de su pequeño y cargarlo dejando que este
reposara su cabecita en el hombro de WangJi.
Lan Zhan le dio suaves palmadas en su espalda para calmar el llanto de un niño que se encontraba débil
nuevamente.

–A-Yuan– llamó suavemente para obtener la atención del pequeño, que finalmente comenzaba a calmarse
y los suaves hipidos hacían acto de presencia –¿Qué sucedió?– A-Yuan negó suavemente sin despegar su
rostro del hombre que lo tenía entre sus brazos.

–U-un humo negro s-salió del e-estanque r-rojo– Lan Zhan frunció el ceño suavemente ¿Acaso los
talismanes de restricción habían caído? Gruñidos y el sonido de la lucha que había dentro de la cueva
doma demonios le dio a entender que definitivamente los talismanes ya no se encontraban en su lugar, sin
embargo esa pelea lo estaba dejando intrigado...
¿Quién había sido el que se atrevió a entrar al lugar donde su amado antes reposaba y en donde él y A-
Yuan ahora lo hacían?

Lan Zhan vio como el pequeño cerraba lentamente sus ojos, era algo bastante obvio que la energía
resentida lo debilitaría así que lo llevó al lugar más lejano que se encontraba de la cueva, La cocina.
Entró buscando una tela o algo que pudiera colocar en el suelo y poder recostar allí al pequeño, al no
encontrar nada dejó suavemente al niño en una silla vigilando que este no se moviera en lo que se quitaba
la parte externa de su túnica y la colocaba en el suelo.

Cargo a A-Yuan, se arrodilló frente a su túnica y lentamente fue dejando que el niño descansara acostado,
tal vez incómodo pero podría dormir al menos un poco.
Antes de levantarse le dio un suave beso en la frente y una caricia en su cabeza –Lo hiciste bien A-Yuan–
se levantó y salió de la cocina para dirigirse a la cueva y al entrar a esta el aroma de sangre y putrefacción
había aumentado considerablemente, con razón A-Yuan se había enfermado y debilitado.

Sacó su guqin y comenzó a tocar una melodía para restringir el movimiento de los cadáveres, se fijó en
los alrededores de la cueva y notó como los talismanes de restricción y protección realmente se
encontraban en el suelo tirados y otros rotos, pero lo que más le sorprendió fue el hecho de que Wen Ning
se encontraba de pie justo frente a él mirándolo fijamente.

Lan Zhan pensaba que lo miraba a él, pero no era así, la atención de Wen Ning se encontraba dirigida
hacía esa pequeña luz roja que salía de una de las mangas del gran Hanguang-Jun, la luz roja parpadeo
tres veces y como si fuera una orden Wen Ning rápidamente acabó con todos los cadáveres que habían
estado presentes en la cueva, dándole tiempo a Lan Zhan de volver a colocar los talismanes en su lugar y
de paso reforzar la protección con algunos talismanes nuevos.

El aroma del lugar así como la sensación desagradable de hostilidad se fue disipando, tal vez sería mejor
estar cambiando constantemente los talismanes para no sufrir un accidente como este, pensó Lan Zhan.

Después de colocar una pequeña barrera de protección Lan Zhan se giró para ver a Wen Ning, la sorpresa
estaba en sus ojos, se supone que él debía de haber muerto incinerado por el Clan Jin, Wen Ning al sentir
la fuerte mirada de Hanguang-Jun bajó su cabeza para jugar con los dedos de sus manos, es cierto que no
tenía emociones pero la mirada de Lan Zhan seguía haciéndolo sentir nervioso.

–Wen Ning– el nombrado alzó su rostro solo para toparse con un rostro totalmente serio, incluso parecía
enojado.

–Hanguang-Jun– Wen Ning hizo una reverencia ante Lan Zhan y él le correspondió con ligero
asentimiento de su cabeza.
–Wen Ning ¿Qué haces aquí?– el chico se quedó sorprendido, realmente Hanguang-Jun iba directo no
vacilaba en sus cuestionamientos –Anunciaron tu muerte junto con tu hermana y los Wen remanentes en
la Torre Koi– Wen Ning volvió a bajar su mirada, era cierto, su hermana fue la primera en ser incinerada
y después toda su familia, a él lo dejaron al último para que viera a toda su familia morir y ya después
incinerarlo, pero eso jamás sucedió, al contrario lo encerraron.

–Joven Maestro Lan, es verdad que yo debía de ser incinerado, pero me encerraron en un lugar
totalmente oscuro– Lan Zhan entrecerró sus ojos, algo no andaba bien, ¿Por qué anunciarían que todos
los Wen habían muerto pero solo a uno dejarían con vida? Lan Zhan estaba a punto de abrir la boca
cuando Wen Ning negó con su cabeza –No sé porque lo hicieron, solo recuerdo ver a tres personas
viéndome constantemente, trataron de encadenarme, pero escuché una voz– Wen Ning hizo una mueca
tratando de sonreír –La voz era similar a la del Joven Amo Wei y después escuché el grito de A-Yuan–

Lan Zhan asintió, entonces no solo él había escuchado a su Wei Ying –Mn, A-Yuan ciertamente se
encontraba en peligro, pero tu llegaste y lo salvaste, gracias– Lan Zhan hizo una reverencia pero Wen
Ning no se lo permitió, tomándolo de los brazos y negando rápidamente.

–N-no haga eso Maestro Lan, y-yo realmente le debo mucho al Joven Amo Wei, así que...no hay
necesidad de agradecerme además...A-Yuan es mi familia, el único que me queda– las ganas de llorar se
hicieron presentes, pero...que podría llorar un cadáver, el esta prácticamente muerto.

–A-Yuan también es mi familia y la de Wei Ying, no estás solo– dicho esto, Lan Zhan decidió que era
mejor salir de la cueva para dirigirse hacía donde se encontraba su pequeño durmiendo, dejando a un
Wen Ning atónito por lo que había escuchado. Miró hacia el frente y siguió a Lan Zhan.

Xue Yang había "comprado" más verduras para la comida y algunas frutas para que el pequeño mocoso
disfrutara de ellas mientras el cocinaba lo único que sabía hacer muy bien... arroz.

Llegó a los túmulos y se detuvo por unos momentos, el lugar se encontraba demasiado calmado para su
propio gusto, por lo general el mocoso siempre se encontraba jugando con una espada de madera que le
había encontrado detrás de unos árboles cercanos a la cocina y gritando que se convertiría en un gran
cultivador y así enorgullecer a su Ā-Niang y a su Diēdiē.

Miró hacía todos los lados y realmente el silencio fue ensordecedor, la preocupación invadió su mente y
cuerpo aunque Xue Yang siempre lo negara ¿Acaso el mocoso se había salido de los Túmulos?
no...imposible, esta era la misma rutina que implementaron desde hace casi un mes, miró la canasta
donde estaba la comida y decidió que lo mejor era llevarla a la cocina y una vez allí poder buscar bien al
mocoso.

Llegó a la parte interna de los túmulos donde se encontraba su nuevo "hogar" y se dirigió a la cocina para
dejar la canasta sobre la mesa para poder ir a buscarlo, pero una respiración pausada y lenta lo hizo
detener sus pasos, se giró y rápidamente con la mirada buscó aquel sonido, encontrando el cuerpo del
pequeño tendido en el suelo,
Xue Yang se acercó a él y su respiración se entre corto, el mocoso estaba pálido y si su respiración era así
de lenta solo podía ser dos cosas, el arroz que le preparó le hizo daño esta vez o estuvo expuesto a una
gran cantidad de energía resentida y eso podría ocasionar como si fuera un envenenamiento de cadáveres.

–¡Mierda!– Xue Yang no se había percatado en donde se encontraba acostado el pequeño, su


preocupación fue más grande al ver la tela hallada en el suelo, así que la vio mas de cerca y
efectivamente, solo había un Clan que se vestía totalmente de blanco y tenían unos ridículos diseños de
nubes en sus prendas, Gusu Lan.

Xue Yang se mordió su labio inferior con algo de fuerza, esto solo significaba problemas, unos jodidos
problemas que le causarían un maldito dolor de cabeza.
Xue Yang seguía quejándose de su mala suerte por lo que no escuchó como unos pasos se acercaban cada
vez más a la cocina.

Cuando reaccionó de manera tardía se percató que había alguien más con él, así que se puso de pie y al
momento de girarse, el brillo de la punta de una espada relucía enfrente de él apuntando directamente a
su cuello, miró al portador de esa espada y resopló hastiado.
Realmente un jodido dolor de cabeza...

Lan Zhan miraba con enojo hacía esa persona que estaba cerca de su pequeño, así que no dudó en sacar a
Bichen de su funda y apuntarla hacía el desconocido, cualquier movimiento que hiciera no lo dudaría en
atravesar, no permitiría que le quitarán lo único que le quedaba.

El desconocido se giró lentamente y la furia se hizo presente en su rostro y en su voz –Xue Yang–

Xue Yang realmente se quería reír de su mala suerte –Hanguang-Jun–

–¿Qué haces tú aquí? y ¿Cómo entraste a este lugar?– Xue Yang se relamió los labios e inclinó su cabeza
de lado –Habla antes de que te elimine por acercarte a mi A-Yuan.

En definitiva, su mala suerte se hizo presente, este hombre frente a él que no era mas que un jodido
glaciar de hielo viviente, es el padre del mocoso que estaba cuidando durante todo este tiempo.

Notas de autor:

cuenta? Lan Zhan prácticamente le dijo que también él es de su familia... 🤧


Vaya vaya... Xue Yang y Lan Zhan se han encontrado finalmente, y también Wen Ning... se dieron

Wen Ning también vio la luz roja, solo que en él fue una orden, en capítulo anterior me dijeron que era
Wei Ying, ¿Siguen pensando que lo es?...

Wow wow wow.... 2k de palabras, no había escrito demasiadas en mis capítulos anteriores, pero estoy
feliz con el resultado...
Por cierto les quiero agradecer por las 1k de lectura, tal vez para muchos eso sea poco pero para mi es
una gran felicidad de que poco a poco mi fic les agrade, así que

¡MUCHAS GRACIAS!
Adelanto:

–Tu no puede hacerme esto XiChen–


–Claro que puedo, soy el líder y haré lo que sea mas conveniente para mi Clan–

–Diēdiē, cuando volverá ā-niang–


Capítulo XIII

El ambiente dentro de la cocina se encontraba tenso, ambos hombres se miraban fijamente desde hace un
par de minutos, ninguno quería ceder ante la mirada del otro y hubiese seguido así de no ser por un
pequeño quejido que se escuchó en el lugar, haciendo que ambos voltearan hacia donde había salido el
sonido.

Lan Zhan fue el primero en reaccionar acercándose hacía A-Yuan, nuevamente el sudor perlaba la frente
del niño, esto le trajo un mal recuerdo al haber encontrado al pequeño solo y enfermo en aquella cueva,
colocó su mano en la frente y comenzó a pasarle pequeños flujos de energía, hasta que escucho un
carraspeo detrás de él, giró su cabeza solo para mirar a Xue Yang que se encontraba de brazos cruzados
mirando fijamente al niño.

–Deja de pasarle energía, eso no le ayudará por ahora– Lan Zhan estaba a punto de protestar cuando vio
como Xue Yang sacaba de sus bolsillos un pequeño dulce –El mocoso se encontró bajo una fuerte presión
de energía resentida, su cuerpo es pequeño y débil además ni siquiera ha formado un núcleo dorado que
le ayude a limpiarla– se inclinó ante A-Yuan y con suavidad le abrió su boquita para poder introducirle el
dulce, todo esto bajo la atenta mirada de Lan Zhan.

–¿Por qué le diste un dulce?– Lan Zhan jamás detuvo su flujo de energía hacia el pequeño, Xue Yang
sonrió y miró nuevamente al mocoso.

–Está envenenado, por eso le di uno de mis dulces ya que contienen el antídoto para el envenenamiento
de cadáveres– Xue Yang se puso de pie y se sacudió el polvo que había en sus rodillas y como si Lan
Zhan no existiera, Xue Yang comenzó a moverse por toda la cocina para comenzar a preparar arroz, antes
de que el mocoso se despertará y gritará "Xue gege quiero comer".

–¿Por qué estás aquí?– Lan Zhan no podía bajar su guardia, se encontraba frente a un asesino que liquidó
a un Clan entero, tenía que ser precavido ante cualquier movimiento que hiciera Xue Yang.

–Hace casi un mes el mocoso se encontraba en el pueblo, trató de comprar algo de fruta pero el vendedor
al verlo se aprovecho de él, quitándole el poco dinero que traía y llamándolo ladrón– Lan Zhan cerró su
mano libre en un puño apretándolo con fuerza hasta que sintió como sus uñas se encajaban en su palma,
alguien se había atrevido a insultar a su pequeño, por lo visto tendría que hacer una visita al pueblo para
hablar muy seriamente con ese vendedor, Xue Yang miraba con una sonrisa ladina al Jade y como si
supiera lo que pasaba por la mente de Lan Zhan se rió –Digamos que ese vendedor después de lo que
hizo, recapacitó ante sus errores y fue muy benevolente dándole todo lo que el mocoso quiso, después
dejó de existir–.

"Muerto", el vendedor a estas alturas debería de estar muerto pero era de esperarse si se encontraba a lado
de Xue Yang, Lan Zhan tenía pensado en darle un castigo severo por haberse metido con su pequeño pero
jamás había pensado en asesinarlo, un sonido lo sacó de sus pensamientos, miro al niño y dejó de pasarle
energía al ver los pequeños gestos que hacía.
–Tch, el mocoso va a despertar por su comida y esto aún no esta listo, maldición–

–No maldigas, A-Yuan esta presente– Lan Zhan lo reprendió pero eso solo hizo que Xue Yang soltara una
estruendosa carcajada mientras Lan Zhan lo fulminaba con la mirada.

–El papá ha salido en defensa– Xue Yang calmó su risa y miró nuevamente al Jade –¿Por qué
abandonaste a tu hijo? Su madre también lo ha abandonado y en cambió el mocoso solo espera el regreso
de ambos– las palabras que soltó Xue Yang le habían llegado en lo más profundo de su ser, nunca pensó
en abandonar a A-Yuan, el realmente quería quedarse, pero al ver a su hermano solamente aceptó ir con
él para poder dejar el Clan como era necesario, sin embargo no se esperó que fuera reprendido, castigado
y recluido y sobre Wei Ying, aún no encontraba las palabras adecuadas para decirle que él ya no
regresaría.

–Jamás pensé en abandonarlo– Lan Zhan acarició suavemente la mejilla de A-Yuan –Wei Ying tampoco
lo abandonó, pero ya no volverá– la mirada de Lan Zhan se tornó ensombrecida y su rostro denotaba
tristeza.

–¿Wei Ying? ¿Te refieres a Wei WuXian?– el jade asintió, a lo que Xue Yang solamente se quedó
pasmado en su lugar " Yiling Laozu estaba muerto, su inspiración para recrear el Sello del Tigre Estigio
estaba muerto" esto hizo que apretara su mandíbula con fuerza.

Todos los ancianos se encontraban reunidos en el Gran Salón Ancestral*, mirándose entre ellos con clara
confusión, el líder de secta los había reunido pero más grande fue su sorpresa al ver que Lan Qiren
entraba por separado y se sentaba en el lugar correspondiente de los ancianos, ya que él siempre se
sentaba a lado de su sobrino.

Después de algunos minutos Lan XiChen entró al Gran Salón con una mirada penetrante y un rostro
serio, se paró frente a los ancianos e hizo una reverencia ante ellos, devolviendo el gesto los ancianos se
inclinaron ante el líder. XiChen suspiró ante lo que estaba por decir, ya que realmente no sabía qué tipo
de reacción tendría el consejo.

–Lan WangJi de GusuLan ha decidido abandonar el Clan– todo el lugar se quedó en silencio, los
ancianos no podían creer lo que su líder les había dicho, los rostros de todos pasaron de sorpresa a enojo
hasta que uno de los ancianos se puso de pie.

–Líder de secta, ¿Realmente nos está diciendo que Hanguang-Jun a abandonado el Clan?– XiChen
colocó sus manos detrás de su espalda y dio un ligero asentimiento, el anciano que se había puesto de pie
se volvió a sentar incrédulo por la noticia, mientras que otros más se ponían de pie.

–¡Esto es inaceptable! ¡Tenemos que traerlo de regreso!– los ancianos comenzaron a asentir mientras se
miraban entre ellos y una discusión comenzaba a surgir pero un carraspeo se escuchó y miraron hacia el
centro de aquel salón.

–Yo mismo acepté su decisión de abandonar el Clan...– el silencio se hizo presente hasta que nuevamente
la voz de ese anciano que anteriormente había dado el castigo de los azotes hacía su hermano se hizo
presente.

–¡Usted no puede hacer eso! Primero nos tiene que consultar y ya nosotros decidiremos si lo hace o no–
XiChen sonrió negando con su cabeza suavemente y un suspiro salía de sus labios.

–Muy bien, entonces... ¿Cuál es mi papel en este Clan? Todo lo que pase aquí es manejado por ustedes,
pero deben de entender una cosa... el líder de esta secta soy yo y ustedes solo son el consejo de ancianos,
su autoridad no está ni estará por encima de la mía– todos los ancianos se quedaron callados al oír la
forma en la que el tan "amable" XiChen había hablado, incluyendo a Lan Qiren.
–Ustedes están para aconsejar al Líder sobre las decisiones si son correctas o incorrectas, es Mi Decisión
si acepto su consejo o no... Así que a partir de hoy, el consejo de ancianos quedará excluido de las
decisiones que yo tome, si requiero de alguna ayuda la pediré, pero si no se las pido, absténganse de
darme algún comentario– XiChen no permitió que alguien dijera una sola palabra al momento de dar una
reverencia ante ellos y salir de aquel Salón, dejando a algunos con confusión, otros con felicidad y
algunos otros con una ira indescriptible.

XiChen al momento de salir de aquel salón miró hacia el cielo inhalando profundamente el aire fresco del
día, sintiendo una paz en su interior, dándose cuenta que por fin había hecho lo correcto, pero también de
que tal vez algunos ancianos quieran tomar represalias en su contra, tenía que idear un plan en contra de
los rebeldes que no quieran aceptar su nueva decisión, iba a retomar sus pasos cuando el sonido de unas
pisadas fuertes y rápidas se escucharon detrás de él, XiChen se giró para ver a su tío, notando como una
vena resaltaba en su frente.

–¿Se le ofrece algo tío?–

–XiChen, quiero que me expliques ¿Qué clase de espectáculo trataste de hacer allá dentro?– XiChen
inclinó un poco su cabeza para luego volver a sonreír.

–No sé de que me habla tío, yo no he dado ningún espectáculo, simplemente dije lo que tenía que decir y
tomar las decisiones y el poder que a mi me corresponden–.

–XiChen, los ancianos estamos para ir guiando a los lideres y que no se vayan por el camino del mal, tal
como lo hizo WangJi–

–Usted lo acaba de decir tío, "guiarnos" no decidir por nosotros, ustedes no tienen ningún derecho de
mandar sobre nuestra propia vida, si mi padre quiso casarse con mi madre era su decisión, si mi padre
recluía a mi madre o no, también era su decisión, si mi hermano quería proteger a una sola persona
adivine... también era su decisión, pero todos ustedes nos obligaron a tomar las decisiones que mejor les
convenían, pero ya no más, ustedes sólo fungirán como lo que son "un consejo" incluyéndolo a usted–

–¡Tu no puedes hacerme esto XiChen!– la voz de Qiren se había escuchado sobresaltada, sorprendiendo a
más de uno de los discípulos que pasaban por ese lugar.

–Claro que puedo, soy el líder y haré lo que sea más conveniente para mi clan– sin decir una palabra más,
se dio la vuelta y se retiró dejando a un Qiren fúrico ante la rebeldía de su otro sobrino.

Lan Zhan estaba consciente de que esto sucedería tarde o temprano, prefería que fuera más tarde que
ahora, la mirada del pequeño A-Yuan era tan penetrante que hasta el mismo Hanguang-Jun estaba
dudando sobre como decir las palabras ante la inocente pregunta de su hijo
–Diēdiē ¿Cuándo volverá mi ā-niáng?– la pregunta volvió a salir de los labios de su pequeño, WangJi se
acercó al niño y tomó su manita para poder guiarlo a la cama y así sentarse con el pequeño en sus
piernas.

–A-Yuan eres un niño muy inteligente, así que te lo diré– un suspiro salió de sus labios hasta que sintió el
valor de decírselo, pero una voz lo interrumpió.

–Tu ā-niáng se encuentra en un largo viaje de cacería nocturna, así que crece rápido mocoso para que
después te lleve con él– los ojitos del pequeño A-Yuan se abrieron y un hermoso brillo apareció en ellos,
asintiendo enérgicamente, se giró para poder ver a su diēdiē y darle una de sus tantas sonrisas hermosas.

–Claro que lo haré, diēdiē, ¿Me ayudarás a tener un buen cultivo?– Lan Zhan dejó de mirar a Xue Yang y
miró a su pequeño asintiendo suavemente.

–mn, ayudaré a A-Yuan– el niño alzó sus brazos y se bajó del regazo de Lan Zhan para tomar la espada
de madera y salir de la cueva dejando a los dos hombres dentro de la misma –¿Por qué le mentiste?–

–Tengo una teoría y me gustaría comentártela– Lan Zhan dio un suave asentimiento –Ustedes los del
Clan Lan hacen el manejo de inquiry ¿verdad?– Lan Zhan entrecerró sus ojos y asintió –¿Has logrado
invocar su alma o te han dado una pista sobre su paradero?– Lan Zhan negó con su cabeza recordando
que antes de irse había estado tratando de invocar a su Wei Ying, pero ninguna de las almas que invocaba
había podido darle al menos una pista de donde se encontraba, Xue Yang se cruzó de brazos y comenzó a
caminar de un lado para otro, hasta que en un punto pareció recordar algo y sacó de una de sus mangas
un fragmento del Yin de Acero.

–El Yin de acero, pero...¿Cómo es que lo tienes? Solo hay cuatro– Xue Yang soltó una sutil risa burlona
hacia Lan Zhan y lo miró altivamente.

–Todos están mal Hanguang-Jun, me imagino que te preguntarás porque tengo yo uno cuando el Clan
Wen tenía 3 y Wei WuXian tenía otro, la respuesta es fácil, no existen cuatro fragmentos del Yin de
acero... sino cinco.
Capítulo XIV

Lan Zhan seguía analizando el porqué de cinco fragmentos del Yin de acero, pero nuevamente la voz de
Xue Yang lo sacó de sus pensamientos.

– "El Yin de acero es inteligente, esta suprimido en las cuatro direcciones" conoces esa frase ya que es la
que siempre se menciona, pero...– Xue Yang se cruzó de brazos y se dio la vuelta –La frase está
incompleta y lo que la complementa es "Toda la energía de las cuatro direcciones pertenece a XuanWu"–.

Lan Zhan asintió a lo que Xue Yang había dicho, así que de ahí son los cinco fragmentos, Wei Ying
obtuvo el quinto fragmento por la espada que se encontró en XuanWu.

–Entiendo lo que has dicho, pero ¿Qué tiene que ver tu idea con Wei Ying?– la sonrisa de Xue Yang hizo
que Lan Zhan tuviera un extraño presentimiento.

–Tu quieres encontrar el alma de Wei WuXian y yo quiero formar un nuevo sello de tigre estigio– Xue
Yang se acercó moderadamente a Lan Zhan y sacó su fragmento del Ying de Acero enseñándoselo –El
alma de Wei WuXian puede estar conectada con el Yin de Acero, él es el creador del Sello, así que es
más probable que su alma este unida indirectamente con esto– abrió sus brazos y enseguida comenzó a
dar vueltas –Y con todo esto... la energía resentida que yace aquí es tan fuerte que podríamos invocar a
los verdaderos demonios–

–¿Los verdaderos demonios?– Lan Zhan se quedó en silencio recordando cuando Wei Ying había
aparecido después de haber estado aquí en los túmulos funerarios, cobrando su venganza en contra de
Wen Chao y Wen Zhuliu, esos demonios que le hacían compañía a su Wei Ying no eran de bajo nivel, al
contrario estaban por encima de cualquier demonio, Xue Yang estaba a la expectativa ansiando por una
afirmación que sabía, se la darían.

–¡Tío Ning!– la voz del pequeño A-Yuan sacó de su trance a ambos hombres siendo Lan Zhan el primero
en salir de la cueva y Xue Yang quedándose dentro de la misma resoplando, el mocoso había
interrumpido nuevamente.

Lan Zhan al salir vio como su pequeño estaba aferrándose a la pierna de Wen Ning –A-Yuan– el pequeño
giró su cara para poder ver a su diēdiē ya que el tono de voz que había usado Lan Zhan hizo entender al
pequeño que tenía que levantarse y así lo hizo, sacudiendo su ropita del polvo. Wen Ning se acercó a Lan
Zhan haciendo una ligera reverencia.

–Maestro Lan, el lugar s-se e-encuentra f-fuera de peligro– Lan Zhan asintió suavemente con su cabeza,
estaba a punto de entrar a la cueva cuando notó como los ojos de Wen Ning se tornaban lentamente
negros.
–¿T-tío Ning?– Lan Zhan reaccionó rápido al movimiento de Wen Ning, se acercó y cargó a A-Yuan
alejándose de Wen Ning que estaba a punto de entrar en descontrol, tenía que detener a Wen Ning pero
no podía al tener a su pequeño en brazos, así que miró la cueva y sabía que tenía que hacerlo ya que no
había otra alternativa.

–¡Xue Yang!– Xue Yang salió rápido de la cueva al haber escuchado un estruendo fuerte y al instante se
percató de como Hanguang-Jun se alejaba de algo con el mocoso en sus brazos, se acercó a él
arrebatándole al niño para que pudiera defenderse.
Lan Zhan al notar que sus brazos se encontraban libres sacó su guqin y enseguida comenzó a tocar parte
de una melodía para tranquilizar a Wen Ning, cosa que no estaba funcionando.

Xue Yang miró fijamente quien era el cadáver con el que estaba peleando Hanguang-Jun y al reconocerlo
solo pudo suspirar, nuevamente otro problema
–Xue gege– Xue Yang miró al mocoso y vio como este señalaba al cadáver –Es el tío Ning–

–¿Tío?– el pequeño volvió a asentir y Xue Yang lo bajó al suelo –Métete a la cueva y no salgas hasta que
tu padre o yo regresemos ¿Entendido?– A-Yuan asintió dubitativo ya que lo sentía como un deja vu, Xue
Yang al ver la inseguridad del niño, sacó el último dulce que tenía y se lo dio –Tu padre regresará
mantente tranquilo– dicho esto el niño tomó el dulce llevándoselo a la boca para ingresar rápidamente a
la cueva a esperar a su diēdiē.

Xue Yang al ver que el pequeño le había hecho caso, se acercó sigilosamente a Lan Zhan y al cadáver
que seguía peleando por liberarse, una vez que los tuvo cerca hizo un chasquido con sus dedos
deteniendo abruptamente a Wen Ning, quien trataba de deshacer esa orden con toda su fuerza. Lan Zhan
miró fijamente a Xue Yang buscando que fue lo que hizo para detenerlo.

–Hanguang-Jun, esto es obra mía así que te agradecería que lo retengas por un momento– la carcajada
que soltó Xue Yang solo hizo que Lan Zhan lo mirara con recelo, definitivamente este deshonesto
cultivador estaba completamente loco. Lan Zhan sujetó a Wen Ning con algunos talismanes de restricción
que aún guardaba de Wei Ying.

Xue Yang se acercó por detrás de Wen Ning y colocó su mano en la parte posterior de la cabeza tentando
ligeramente hasta que encontró dos pequeños bordes que sobresalían de esta, rápidamente los tomó y
empezó a tirar de ellos para retirarlos de su lugar, ocasionando que Wen Ning soltara un grito
desgarrador. Xue Yang miró las agujas que tenía en su mano y las guardó, alejándose del cadáver y
colocándose a lado de Lan Zhan.

–Aún con todas esas agujas, sigue reacio a obedecerme, tch las cosas que son demasiado leales son
bastantes problemáticas– Lan Zhan miró de reojo a Xue Yang.

–Wen Qionlin no es una cosa– Xue Yang volvió a soltar una carcajada, provocando que Lan Zhan tomara
a bichen.

–Ya, ya, Hanguang-Jun, no deberías alterarte así recuerda que tienes una respuesta que darme con
respecto a mi propuesta para Wei WuXian– Lan Zhan soltó a bichen lentamente, ocasionando que la
sonrisa de Xue Yang se volviera más amplia.

–¡T-tú!– Xue Yang miró a Wen Ning sin dejar de sonreír, sabía que lo reconocería sabía que su secreto
iba a ser revelado en cualquier momento –Tú, m-me e-encadenaste, j-junto con los de la torre Koi–

–Vaya, para ser un cadáver si que tienes mucha conciencia...– Xue Yang detuvo su hablar al sentir una
espada cerca de su cuello, mirando de reojo a quien sostenía firmemente la empuñadora de esta –
Hanguang-jun...–

–Habla–
Capítulo XV

–Habla– Xue Yang miró hacía otro lado, tantos jodidos dolores de cabeza en tan poco tiempo, unos por
culpa del mocoso y los otros por culpa de aquel enano y su deseo absurdo por el poder y el
reconocimiento de un padre tan mezquino como lo es Jin Guangshan.

–Tch, no me queda de otra pero antes que nada ve a buscar a tu hijo, el mocoso ha quedado con un ligero
trauma por culpa de su adorado padre– la mano de Lan Zhan tembló ligeramente al escuchar eso,
reconociendo que al haber dicho esas palabras podrían tomarse como un abandono hacia su pequeño, Lan
Zhan le dirigió una mirada a Wen Ning y este asintió tomando con fuerza el brazo de Xue Yang –He
dicho que hablaré, maldición– Lan Zhan enfundó a bichen y se dirigió con rapidez a la cueva.

El pequeño A-Yuan se encontraba sentado en la cama con su cabeza inclinada hacía abajo, temiendo que
su diēdiē lo haya abandonado de nuevo –A-Yuan– el niño alzó su rostro y al ver a su diēdiē de pie frente
a él no dudo en bajarse de la cama y correr hacía él, aferrándose a una de sus piernas, mientras evitaba
sollozar de la emoción y el alivio que le llenó de calidez.

–¡Diēdiē! Si volviste– Lan Zhan cerró sus ojos al escuchar el tono que uso su pequeño, tanto daño le
había hecho sin pensarlo.

–Mn, A-Yuan...– el pequeño alzó su rostro para ver mejor a su diēdiē, pero Lan Zhan se acuclilló enfrente
del niño para otórgale un cálido abrazo –Lo siento– el pequeño abrió sus ojos con bastante sorpresa al
sentirse envuelto en los brazos de su diēdiē, pero poco a poco sus ojitos fueron llenándose de lágrimas
hasta que finalmente rompió en llanto, lloró en los brazos de su padre, recordando a su Ā-niang y todo lo
que había pasado, muchas cosas que sucedieron pero que él muy valiente las aceptó sin decir nada, sabía
que su ā-niang no regresaría, lo sabía porqué su diēdiē siempre lo llamaba en medio de sus tan
tormentosas noches. Lan Zhan sintió las cálidas y amargas lágrimas de su pequeño y pasó suavemente su
mano por la cabecita del pequeño dándole ligeras caricias para que A-Yuan sacara todo lo que tenía
guardado en su interior.

Después de unos minutos el niño poco a poco se alejó de Lan Zhan limpiando sus lágrimas en el proceso,
Lan Zhan sonrió ligeramente ayudando al pequeño con la limpieza de su rostro.

–A-Yuan– el niño hizo un puchero al ver a su diēdiē –No me iré nunca más– A-Yuan asintió –Crece y se
fuerte, llora cuando tengas que llorar, ríe con el corazón, no permitas que nadie apague tu sonrisa y
recuerda...no siempre es malo caminar por un solo tablón en la oscuridad cuando tienes a tu lado a las
personas indicadas– los ojitos de A-Yuan volvieron a llenarse de lágrimas y volvió asentir mientras con
sus regordetas y pequeñas manos tomaba suavemente el rostro de Lan Zhan y le quitaba las lágrimas que
habían salido de él sin darse cuenta.

–Mn eso haré diēdiē, seré fuerte como tú, para que cuando vuelva ā-niáng lo cuidemos juntos– Lan Zhan
asintió ante las palabras de su hijo.

–Muy bien A-Yuan– Lan Zhan sonrió sutilmente, se puso de pie mientras acariciaba la cabecita de su hijo
–Medita, no pienses en nada, relájate y deja que la energía fluya dentro de ti– tomó la mano de A-Yuan y
lo sentó en la cama de Wei Ying, indicándole cual era la posición correcta para lograr una buena
meditación –Cierra los ojos y crea tu propio núcleo dorado– Lan Zhan se dio la vuelta para salir de la
cueva pero la voz del pequeño lo detuvo.

–Diēdiē y... ¿Y si no puedo crear un núcleo dorado?– Lan Zhan miró a su pequeño y le sonrió
cálidamente.

–Lo harás ¿Sabes por qué?– el pequeño negó con su cabecita –Eres hijo de Wei Ying y mío, eres fuerte y
valiente, sé que lo harás– al terminar de decir esas palabras salió de la cueva dejando a un pequeño niño
con una determinación y voluntad que se volvería con el paso del tiempo inquebrantable.

Lan Zhan, Xue Yang y Wen Ning se encontraban sentados en las sillas del comedor viéndose entre ellos,
la tensión que había en el lugar podía romperse con facilidad, Xue Yang buscó en su manga algún dulce
que le sobrara pero tarde se dio cuenta que el último se lo había dado al mocoso, suspiró en rendición
hasta que vio como Lan Zhan sacaba de su manga una bolsita con dulces incluidos.

–Come– Xue Yang lo miró con los ojos entrecerrados y tomó la bolsita sacando un dulce y llevándoselo
inmediatamente a la boca disfrutando del sabor –Ahora habla ¿Tú le pusiste esas agujas a Wen Ning?–
Xue Yang mientras disfrutaba de su dulce asintió.

–No solo las puse, también son mi creación– Lan Zhan miró fijamente a Xue Yang y luego a Wen Ning él
creó esas agujas entonces definitivamente funcionaban muy bien –Lastimosamente y como lo dije ese
cadáver es demasiado fiel a su creador, tal como los perros con sus amos, por mas agujas que le clavé,
jamás me obedeció–

–¿Por qué Wen Ning?– Xue Yang se puso serio y se cruzo de brazos frente a su pecho.

–Porque es el único cadáver que tiene consciencia propia sin necesidad que alguien le de una orden,
además puede destruir el metal con sus propias manos, no tiene miedo, sin duda alguna es un valioso
cuchillo del cual cualquiera desea tener poder sobre él–

–La torre Koi ¿Qué tiene que ver?– Xue Yang soltó una carcajada, definitivamente le sacaran toda la
información.

–Hanguang-Jun, usted sabe la ambición que tiene el viejo ese de Jin Guangshan, su ambición por el
dinero, las mujeres y el poder lo enmarcan, Jin Guangshan me llamó para poder retener el cadáver que
creó el gran Yiling Laozu, si pudiera poseer tan valioso cuchillo no dudaría en usarlo para su
conveniencia ¿No lo cree?–
Lan Zhan asintió suavemente, era obvio que Wen Ning servía mas vivo que incinerado pero porque
mentir y sobre todo porque Xue Yang le decía esto –Xue Yang ¿Por qué estás diciéndome todo esto?–
Xue Yang se removió incómodo en su asiento.

–Eso es asunto mío, no pienso decir el porque te digo todo esto, además...– Xue Yang desvió su mirada y
susurro en voz baja –Ni siquiera me han dado el pago por haber creado esas agujas–

–Xue Yang, tengo la respuesta– Xue Yang miró fijamente a Lan Zhan, esto le había sorprendido en
verdad que se hallaba desesperado por encontrar a Wei Wuxian. –Quiero que pongamos a prueba tu teoría
y después me dirás todo lo que sabes acerca de la torre Koi–
capítulo XVI

En definitiva las cosas en Gusu no iban del todo bien, el consejo de ancianos se encontraba dividido entre
aquellos que apoyaban totalmente la decisión del líder y los que estaban en su contra, incluyendo al
anciano Zhou JinFu y Lan Qiren.

XiChen volvió a colocar sus manos en su cabeza dándose ligeros masajes en esta ya que nuevamente le
estaba punzando, jamás se imaginó que su secta se viera en este tipo de situaciones, siguió concentrado
en todo el papeleo que tenía que arreglar hasta que escuchó una pequeña voz afuera de su Hanshi,
XiChen sonrió y se puso de pie para dirigirse rápidamente hacia la puerta y abriéndola con suavidad para
encontrarse con un pequeño que estaba de espaldas agarrando una charola de madera.

–JingYi ¿Qué sucede?– el pequeño dio un brinco del susto y derramó sin querer el té que traía consigo.

–Zewu-Jun, le traía un poco de té porque no lo vi en el comedor– miró la taza de té dándose cuenta que
estaba menos de la mitad y rápidamente una expresión de tristeza se hizo presente, haciendo que XiChen
sintiera una presión en su pecho y le sonriera al pequeño.

–JingYi, ya te dije como es que puedes llamarme– XiChen retiró las manos del pequeño de la charola,
verificando que no se haya quemado y al no ver nada entró al Hanshi con el pequeño JingYi siguiéndole
el paso, una vez adentro el pequeño cerró la puerta.

–Pero Zewu-Jun usted es el líder, no puedo hacer eso–

–Entonces que te parece si cuando estemos delante de todos me llames Zewu-Jun y cuando no haya nadie
me llames como te dije– los ojos de JingYi brillaron de la emoción y comenzó a asentir varias veces –
Muy bien entonces comencemos–

–Esta bien XiChen gege– JingYi se sentó frente a XiChen mientras observaba como agarraba la taza y
bebía el poco líquido que había. XiChen se sentía aliviado de tener al menos una pequeña compañía que
lo distraía de todo lo que estaba sucediendo a su alrededor, pronto vio como el pequeño se ponía de pie y
observaba toda su habitación, XiChen sonrió y volvió a su papeleo, notando que había una carta
proveniente de Lanling Jin la tomó entre sus manos y rápidamente se dio cuenta de quien era –A-Yao–
susurro en voz baja.
Lan Zhan se encontraba sentado en la cama acariciando suavemente los cabellos de un pequeño A-Yuan
que dormía con su cabeza sobre sus piernas, mientras observaba como en su mano derecha se encontraba
un listón negro con algunos patrones de nubes de un color azul que el pequeño le había regalado.

Suspiró y lentamente bajó al pequeño de su regazo para acomodarlo bien en la cama y él retirarse de ahí,
se acercó al estanque de sangre y con cautela sacó el libro que había guardado en una de sus mangas,
observó detenidamente el libro dándose cuenta que todos lo escritos que ahí estaban eran los de Xue
ChongHai que hablaban sobre los sacrificios que hizo y el uso del Yin de Acero, continuó leyendo hasta
que se dio cuenta que una parte mencionaba que el que tuviera un fragmento del Yin de Acero podría
encontrar a cualquier persona que se relacionara con esta.

–Así que la teoría de Xue Yang, puede ser verídica– se quedó en silencio y miró el estanque de sangre, ya
eran pasada de las 9 de la noche así que lentamente se fue despojando de sus prendas, las dobló y las
colocó en un esquina, con cuidado de no quitar ningún talismán de su lugar, entró al estanque de sangre,
poco a poco se fue sumergiendo en este, sintiendo como la energía resentida bailaba a su alrededor, cerró
sus ojos y finalmente hundió su cabeza y cuerpo en el agua.

La presión del agua hizo que le comenzaran a zumbar sus oídos, sintió como el agua trataba de infiltrarse
por sus fosas nasales hasta que finalmente abrió sus ojos y se percató de una pequeña luz roja que bailaba
a su alrededor, Lan Zhan trató de seguir aguantando la respiración para ver a donde iba esa luz roja, estiró
su mano y la luz se posó sobre esta, la necesidad por respirar se convirtió en urgencia después de algunos
segundos, cerró su mano asegurándose de que la luz siguiera en la palma de su mano y salió del agua.

Tosió varias veces hasta que finalmente el aire llegó a sus pulmones y pudo respirar con mas
tranquilidad, miró su mano fijamente y poco a poco la fue abriendo notando que la luz había
desaparecido, se deprimió un poco y al girarse notó que la luz ahora se encontraba sobre su guqin –
Acaso...¿Quieres que use inqiry?– salió lo más rápido que pudo del estanque y se colocó nuevamente sus
prendas.

Se acercó a su guqin y rápidamente comenzó a tocar las notas adecuadas para poder hacer las preguntas
correspondientes
–¿Cómo te llamas?–
–No lo sé– Lan Zhan volvió a tocar pero volvió a obtener la misma respuesta.

–¿Cuál es tu edad–
–No lo sé– Lan Zhan miró intrigado su guqin, era la primera que un alma no le contestaba bien

–¿A qué secta pertenecías?–


–Ninguna– un errante pensó inmediatamente.

–¿Eres hombre o mujer?–


–Hombre, por supuesto–

–¿Te mataron?–
–Tal vez, no lo recuerdo– de repente la luz roja fue apareciendo frente a él tomando la forma de una
silueta humana –No recuerdo que me pasó –la voz se escuchaba agrietada, como si hubiera sufrido
estando vivo.

–Entonces ¿Qué haces aquí?– el alma comenzó a pasearse alrededor de Lan Zhan.
–No lo sé, solo sé que hay algo que no me deja tranquilo– Lan Zhan asintió suavemente.

–Necesito hacerte una pregunta– el alma asintió suavemente mientras volvía a colocarse enfrente de él –
¿Has visto el alma de Wei Ying?–

–¿Wei Ying? ¿Es alguien cercano a ti?– el tono de voz con el que preguntó hizo que las orejas de Lan
Zhan se pusieran rojas y asintiera.

–Mn, Wei Ying es alguien muy importante en mi vida, necesito saber de él– el alma volvió a bailar
alrededor de Lan Zhan mientras sonreía.

–Ya veo, pero, desafortunadamente no he visto ningún alma de un tal Wei Ying, en realidad no he visto
ningún alma– Lan Zhan lo miró extrañado por eso –No puedo moverme por un único motivo, no estoy
vivo pero tampoco muerto, simplemente no puedo regresar a mi cuerpo– al finalizar de decir esto, el
alma se desvaneció en el aire dejando a un Lan Zhan con muchas preguntas y dudas en su mente.

Despejó su mente y rápidamente fue a donde había dejado a su pequeño, se sentó en la cama y
lentamente se fue recostando, A-Yuan al sentir el calor de su padre, se acercó y lo abrazó con sus
pequeños brazos, Lan Zhan sonrió y colocó su brazo debajo de la cabecita de A-Yuan para que le sirviera
como almohada, mañana tendría que comprar nuevas túnicas para que vayan de acorde con la cinta que
su pequeño le había regalado.

–Duerme bien A-Yuan que Wei Ying velará por tus sueños–
Capítulo XVII

–Xue gege– Xue Yang dejó de caminar para prestarle al niño –¿Por qué diēdiē no nos acompañó?–

–Porque tu diēdiē esta ocupado haciendo un pequeño trabajo– Xue Yang siguió caminando mientras
recordaba lo que había pasado hace un par de horas

Flashback
–Entonces Hanguang-Jun ¿Si te metiste al estanque de energía resentida?– Lan Zhan asintió ya que de
alguna manera su cuerpo se sentía extraño y pesado, una sensación incómoda lo invadía lentamente –
Bien, entonces toma– Xue Yang sacó el Yin de Acero y se lo entregó a Lan Zhan –Me llevaré al mocoso al
pueblo cercano para que estés solo y no le pase nada– Lan Zhan sacó de su manga su bolsita en donde
guardaba su dinero –Hanguang-Jun, tengo mis propios métodos–

–No robar– Xue Yang suspiró resignado e inmediatamente le quit ó la bolsa.

–Bien bien lo que digas, compraré prendas para ti, pero te aviso que tu hijo las escogerá– se dio la
vuelta y salió en búsqueda del pequeño A-Yuan que se encontraba sentado en posición de loto meditando
tal y como Lan Zhan le había dicho –Mocoso, vámonos, tenemos que comprar cosas y tu me ayudarás a
cargarlas– y ambos salieron de los túmulos con dirección al pueblo.

Fin del Flashback

A-Yuan seguía muy de cerca a Xue Yang, puesto que no quería volver a perderse como lo había hecho
con su ā-niáng hace mucho tiempo –Xue gege ¿Qué vamos a comprar?– Xue Yang miró a lo lejos una
tienda en donde vendían vestimentas especiales para los cultivadores, tomó la mano del pequeño y
entraron a la tienda.

–Tu padre te ha otorgado la misión de que le compres una vestimenta especial, así que recorre la tienda y
busca algo adecuado para él– los ojitos de A-Yuan brillaron de la emoción y corrió por toda la tienda en
búsqueda de una prenda que le quedara perfecta a su padre.

–Xue Yang ¿Qué haces aquí pequeño ladrón?– Xue Yang sin darse vuelta chasqueó su boca al reconocer
esa voz.

–Cállese anciano, de saber que esta es tu tienda ni hubiera entrado– el señor sonrió de una manera
escalofriante hasta que le soltó un golpe en la cabeza a XueYang.
–Mocoso del demonio, ni porque te enseñé a envenenar a las personas me respetas– Xue Yang se masajeo
la parte en donde le habían pegado y el anciano miró al niño que miraba fijamente cada túnica de la
tienda –¿Quién es el mocoso que trajiste contigo?–

–Anciano loco– Xue Yang se quejó y después miró al pequeño A-Yuan –El mocoso es un niño que recogí
en la calle, pensaba que había sido abandonado, pero no fue así, al parecer su padre tuvo un problema
grave y su madre...él si esta muerto– el señor asintió entendiendo la situación hasta que escuchó lo
último.

–Haber mocoso ¿Su madre está muerto?– Xue Yang asintió mientras se cruzaba de brazos –¿Muerto? Su
madre es... un ¿Hombre?– Xue Yang volvió asentir hartándose de las preguntas del señor hasta que una
vocecita los interrumpió a ambos.

–¡Xue gege!– A-Yuan corrió con una prenda en manos –Este le quedará muy bien a mi diēdiē– Xue Yang
soltó una carcajada al ver la vestimenta y le asintió a A-Yuan.

–Tienes razón le quedará muy bien, anciano ¿Cuánto me cobrarás por esto?–

–Mocoso, llévatelo– Xue Yang sabía que el señor estaba bromeando pero tomó la vestimenta, cargó a A-
Yuan y salió corriendo de la tienda –¡Maldito mocoso! Me las pagarás–

Lan Zhan miraba fijamente el alma que no dejaba de bailar a su alrededor.

–Apareciste ¿Otra vez?–

–Por supuesto, no tengo nada que hacer y me aburro– Lan Zhan asintió, realmente extrañaba a Wei Ying
después de tanto tiempo –¿Sigues sin saber dónde está tu amado?–

–¿C-cómo...?– el alma se posó a su lado mientras recargaba su cabeza en el hombro de Lan Zhan.

–Nadie sería capaz de buscar por días a una persona, la mayoría se rendiría desde el primer momento
en que le dijeran que no saben nada, pero aquí estás, volviendo a tocar esa melodía tan triste en
búsqueda de una respuesta– Lan Zhan bajó la mirada al ser descubierto, por supuesto que era por su
amado que seguía buscando –¿Cuál es tu culpa?–

–No pude salvarlo, no supe decirle claramente mis sentimientos y me malinterpretó, lo perdí– los ojos de
Lan Zhan poco a poco se fueron llenando de lágrimas que trataba con todas sus fuerza retener –Por culpa
de terceros se terminó matando, así que...– el alma miraba expectante a Lan Zhan –Buscaré a todos
aquellos que se atrevieron a insultarlo y mancillar su nombre y sobre todo buscaré a aquel que inculpó a
Wei Ying– el alma se acercó por detrás y posó sus manos alrededor de su cuello.

–Tal vez yo pueda ayudarte– Lan Zhan sintió la frialdad del alma en su espalda pero no hizo ningún
movimiento, de alguna manera la presencia del alma lo hacía sentir cómodo.

–¿Cómo lo harás?–

–Tú solo invócame y apareceré para protegerte, en estos momentos te estoy ofreciendo mi lealtad– el
alma se desvaneció de repente y algunos minutos después su pequeño A-Yuan entró corriendo con algo
en sus manos.
–¡Diēdiē!– con un movimiento de su mano, Lan Zhan hizo desaparecer su guqin y se acercó a A-Yuan
para tomarlo entre sus brazos –mira diēdiē, lo escogí especialmente para ti– Lan Zhan bajó a A-Yuan y
miró las vestimentas que le había traído su pequeño, las ganas de llorar se hicieron presentes, las túnicas
eran exactamente similares a las de Wei Ying, solo que esta tenía algunos patrones de nubes bordeados –
Diēdiē, ¿No te gustó?–

–Mn, gracias A-Yuan, usaré estas vestimentas junto con la cinta que me diste– A-Yuan asintió y salió de
la cueva totalmente feliz, Lan Zhan miró nuevamente las prendas, se acercó al estanque de sangre y cómo
un hábito se volvió a sumergir en este.

–¡HuaiSang! ¡Deja de perder el tiempo en ese cuarto y ponte a entrenar!– HuaiSang sacó su abanico y
trató de cubrirse el rostro con el.

–Da-gē, y-yo.. ¡Tengo que hacer algo!– y sin esperar algún comentario de su hermano salió corriendo en
dirección a su cuarto con el grito de un MingJue fúrico detrás de él.

Huaisang entró a su cuarto y cerró su puerta con seguro para que nadie entrara, con pasos sigilosos se dio
la vuelta y se acercó hasta la pared que estaba cercana a su cama y con cuidado la empujó, dejando a la
vista un pasillo muy largo y oscuro.

Siguió caminando hasta que llegó a una nueva habitación, abrió la puerta y nuevamente ahí seguía
intacto.

–Me preguntó... ¿Cuánto tiempo tardará en despertar?– miró fijamente el cuerpo que yacía inerte sobre la
cama –Su despertar, sorprenderá a más de uno– HuaiSang abrió su abanico y comenzó a darse un poco de
aire mientras una sonrisa aparecía en su rostro.

Taezumi
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