Clase: El Feminismo
Objetivo de aprendizaje
Comprender el origen, la evolución y los aportes del feminismo en la lucha
por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.
Reconocer los desafíos actuales que enfrentan las mujeres en la sociedad.
El feminismo es un movimiento social, político y cultural que promueve
la equidad de género y busca la igualdad entre hombres y mujeres, denunciando
las desigualdades y violencias que sufren las mujeres por razones de
género. Además, defiende los derechos de las mujeres y fomenta el estudio y la
comprensión de las relaciones entre hombres y mujeres en la actualidad y a lo
largo de la historia; aunque hoy se habla mucho de feminismo, sus raíces
históricas se remontan a siglos pasados.
El feminismo surgió como un movimiento social y político en el siglo XIX.
Luego se convirtió en una filosofía y un enfoque teórico que puso las bases
para un conjunto de estudios académicos de género. Con ellos, se intenta
desmontar una larga tradición de pensamiento centrada en lo masculino, en
el relegamiento de la mujer a una posición de subordinación o pasividad, y
en ciertas miradas que se aproximan a la homofobia.
Logros del feminismo
Los logros históricos del feminismo son muchos, en especial en Occidente.
Algunos de ellos son:
Sufragio femenino.
Acceso universal a la educación superior para las mujeres.
Derecho a decidir sobre el embarazo y la planificación familiar.
Liberación sexual de la mujer y visibilización del deseo femenino.
Fin de la discriminación de género en materia de acceso al trabajo.
Democratización de ciertos códigos de vestimenta.
Protección social laboral en caso de embarazo.
Medidas de protección para un parto con anestesia y recursos clínicos
adecuados.
Derecho al aborto en numerosos países.
Participación política en los ámbitos legislativo y ejecutivo.
Instalación del debate sobre los roles de género en diversos ámbitos de la
sociedad.
Visibilización de la discriminación sexista y legislación contra la violencia de
género.
Actividad: lee y responde las preguntas
Historia del feminismo
La historia del feminismo puede dividirse en tres “olas”. Este concepto, que
comenzó a usarse en la década de 1960, hace referencia a las distintas etapas
que atravesó el movimiento feminista desde sus inicios a finales del siglo XVIII
hasta la actualidad.
Primera ola del feminismo
El feminismo tuvo importantes antecedentes a lo largo de la historia. En general,
se trataba de mujeres emancipadas o rebeldes que, desde la literatura, la filosofía
o la acción, criticaban la desigualdad basada en el género y la falta de libertad de
las mujeres. Algunas necesitaron asumir seudónimos para poder publicar sus
escritos, dado que la actividad intelectual era a menudo concebida como una tarea
masculina.
A finales del siglo XVIII comenzó el pensamiento feminista propiamente dicho,
influido por las ideas de la Ilustración y del liberalismo político. Sus fundamentos
fueron la publicación de la obra Vindicación de los derechos de la mujer (1792), de
la filósofa inglesa Mary Wollstonecraft (1759-1797), y de la Declaración de los
Derechos de la Mujer y de la Ciudadana (1791), de la activista francesa Olimpia de
Gouges (1748-1793). Esta última era una reformulación de la Declaración de los
Derechos del Hombre y del Ciudadano, promulgada por la Asamblea Nacional
francesa en 1789.
En estos libros, publicados en el contexto de la Revolución francesa de 1789, se
ponían en cuestión los roles tradicionales asignados en la sociedad a los hombres
y las mujeres: el hombre en el trabajo, la política y el pensamiento, y la mujer en la
casa, a cargo de los hijos, la familia y las tareas del hogar.
Por lo tanto, el fervor revolucionario permitió el surgimiento del pensamiento
feminista, pero este, a su vez, cuestionó la postura de los revolucionarios
franceses, quienes consideraban que la igualdad atañía solamente a los hombres
y que la política debía seguir en manos masculinas.
Así surgió la llamada “primera ola del feminismo”, que cuestionaba abiertamente la
jerarquía existente de los sexos y proponía la emancipación política de las
mujeres. En ella, tuvo un rol protagónico el sufragismo, es decir, el movimiento por
la universalización del voto femenino, que estuvo activo en Occidente entre
mediados del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.
El primer país en aprobar el voto femenino fue Nueva Zelanda, en 1893. A él le
siguieron otros, especialmente tras la Primera Guerra Mundial (1914-1918),
cuando las mujeres se incorporaron de manera masiva al mercado laboral. A fines
del siglo XIX y comienzos del XX, también tuvieron gran importancia las
agrupaciones feministas obreras y anarquistas, cuyas reivindicaciones influyeron
en el feminismo de las décadas posteriores.
Segunda ola del feminismo
La segunda ola del feminismo tuvo lugar en los países occidentales entre las
décadas de 1960 y 1980, y recibió el nombre de Movimiento de Liberación de la
Mujer. A diferencia de la primera ola, centrada en lo político, esta segunda
ola abordó diversos temas sociales y culturales.
Algunas de sus consignas fueron la igualdad de oportunidades en el trabajo, la
crítica a los roles de género en la familia, la denuncia de la violencia machista y la
defensa de la libertad sexual y los derechos reproductivos, gracias en parte a la
aparición comercial de la píldora anticonceptiva en 1960.
Los íconos feministas más importantes de esta época fueron Simone de Beauvoir
(1908-1986), autora de El segundo sexo (1949), y Kate Millet (1934-2017), autora
de Política sexual (1970).
Tercera ola del feminismo
La tercera ola del feminismo comenzó alrededor de 1990 en Estados Unidos y dio
origen a distintas expresiones en diversos países. Algunos analistas consideran
que continúa hasta la actualidad, mientras que otros proponen la existencia de una
cuarta ola, iniciada en los años 2012 o 2013, vinculada con la extensión del uso de
las redes sociales y la interconexión global.
En términos generales, la tercera ola feminista surgió como una crítica a las
limitaciones de la segunda ola y como un reconocimiento de la diversidad de
problemáticas que afectan a las distintas regiones, culturas y estratos sociales.
Además, las feministas de la tercera ola defienden la necesidad de un movimiento
más libre de esencialismos y definiciones rígidas respecto de qué significa lo
femenino. En algunos casos, asumieron posturas filosóficas post estructuralistas,
que llevaron a plantear nuevas interpretaciones sobre el género y el sexo.
A inicios del siglo XXI, la militancia sociopolítica y los estudios de género en el
ámbito académico adquirieron un renovado impulso, especialmente en los países
occidentales. Estos fueron el escenario de múltiples marchas, con reclamos por la
equidad de género, denuncias masivas de acoso sexual y la exigencia de justicia
por casos de feminicidio. También hubo manifestaciones multitudinarias a favor
del derecho al aborto.
Actividad
1. Preguntas de comprensión (respuestas abiertas):
a) ¿Cuál fue el principal logro que buscaba la primera ola del feminismo?
b) ¿Qué derechos empezaron a reclamar las mujeres durante la segunda ola?
c) ¿Qué diferencia a la tercera ola del feminismo respecto a las anteriores?
d) ¿Cuál de las tres olas crees que tiene mayor relación con los problemas
actuales de tu comunidad? Explica.
2. Lee y reflexiona:
"Cada generación de mujeres ha luchado por derechos diferentes, pero todas han
buscado lo mismo: igualdad y respeto."
¿Qué significa esta frase en el contexto de las tres olas del feminismo?
Escribe un ejemplo actual que muestre cómo la lucha por la igualdad
continúa.
3. Dibuja una línea de tiempo de las tres olas del feminismo.
En cada ola escribe:
Una fecha aproximada
Una demanda principal
Un logro importante