RADÓN, UN GAS INVISIBLE.
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Tema: Radón
Materia : Higiene Laboral
Carrera: Higiene y Seguridad
Curso 2°B
Profesor: Suarez Alberto
Producido por: Costa Lorena- Frías Ailen- Moreira Agustina
Año: 2024
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ÍNDICE
1. DEFINICION Y ORIGEN DEL RADÓN:............................................................................................................................... 4
2. PROPIEDADES FISICA Y QUIMICAS:............................................................................................................................... 8
3. FUENTES DE EXPOSICIÓN:.............................................................................................................................................10
4-EL GAS RADÓN - ACTIVIDAD SÍSMICA Y VULCANOLÓGICA...................................................................................... 16
5- RIESGOS PARA LA SALUD ASOCIADOS CON EL RADÓN:........................................................................................ 17
6- NORMATIVA Y ESTÁNDARES INTERNACIONALES......................................................................................................18
7- NORMATIVAS Y ESTÁNDARES EN DIFERENTES PAÍSES........................................................................................... 19
8- DESARROLLO DE NORMATIVAS.................................................................................................................................... 21
9- MÉTODOS DE DETECCIÓN Y MEDICIÓN DEL RADÓN:............................................................................................... 22
10- PREVENCIÓN Y CONTROL............................................................................................................................................25
11- CASOS Y ESTUDIOS RELEVANTES............................................................................................................................. 27
12- CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES................................................................................................................... 27
13- ELEMENTOS DE PROTECCIÓN PERSONAL -EPP-.....................................................................................................29
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1. DEFINICION Y ORIGEN DEL RADÓN:
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•El radón 222 es un gas radiactivo, existe como fuente de contaminación natural al emitir partículas alfa a temperaturas ambiente.
• Se le considera como un indicador de la presencia de otros contaminantes naturales radiactivos como son el uranio y el radio, al
encontrarse dentro de sus cadenas de decaimiento.
¿De donde proviene el Rn 222?
• El radón proviene de varios decaimientos radiactivos en la naturaleza. El radón tiene varios isótopos.
• Como elemento radiactivo, el Rn 222 es producto de la desintegración del radio ( 226 Ra 88), antecesor altamente radiactivo, así
como del torio (Th 90) de donde viene el nombre de uno de sus isótopos, torón, de vida media de 55 segundos y de número
másico 220 (Rn 220).
• El isótopo Rn 219 es producto de la desintegración del actinio, llamado actinón y tiene una vida media de 4 segundos.
• Además de todos éstos, el radón tiene 22 isótopos artificiales, producidos por reacciones nucleares por transmutación artificial en
ciclotrones y aceleradores lineales.
• El isótopo más estable es el Rn 222, también el más abundante, con una vida media de 3,8 días. Al emitir partículas alfa, se
convierte en un isótopo del elemento polonio (Po 218).
El gas Rn 222 se produce por la desintegración radioactiva natural del uranio y sus sucesores presente en las rocas y el subsuelo.
El radón se forma (descomposición del uranio en el suelo, rocas y agua).
El radón es producto de la desintegración del radio (226Ra), elemento altamente radiactivo. El origen está en la desintegración del
uranio; el uranio tarda en reducirse unos 4.500 millones de años, pero el radón tarda 3,8 días.
Al gas radón se le relaciona con la incidencia de algunos tipos de cáncer
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El radón es la segunda causa de cáncer de pulmón en la población general después del tabaco. Los estudios epidemiológicos han
demostrado convincentemente una asociación entre la exposición al radón según la concentración presente en las viviendas o en
los ambientes de trabajo y el cáncer de pulmón, incluso para los niveles de radón relativamente bajos que suelen existir en los
edificios residenciales. Sin embargo, hasta ahora los esfuerzos para actuar en consecuencia y reducir el número de casos de
cáncer de pulmón asociados a la exposición al radón solo han tenido éxito en muy pocos países. La Organización Mundial de la
Salud llamó por primera vez la atención acerca de los efectos para la salud de la exposición residencial al radón en 1979 a través
de un grupo de trabajo europeo sobre la calidad del aire en interiores. Además, el radón fue clasificado como carcinógeno humano
en 1988 por el CIIC, el organismo especializado de investigación oncológica de la OMS. En 1993, un taller internacional de la OMS
sobre el radón en interiores organizado en Eilat, en el que participaron científicos y expertos en radón procedentes de Europa,
Norteamérica y Asia, supuso un primer paso hacia un enfoque unificado a la hora de controlar la exposición al radón y asesorar
sobre la comunicación de los riesgos de salud asociados. En 2005, la OMS creó el Proyecto Internacional del Radón, destinado a
identificar estrategias eficaces para reducir el impacto del radón sobre la salud y concienciar al público general y a los
responsables políticos sobre las consecuencias de una exposición prolongada al radón. Participantes y colaboradores de más de
30 países trabajaron conjuntamente para impulsar internacionalmente la comprensión de un amplio abanico de asuntos
relacionados con el radón en interiores.
El radón es un gas radiactivo que emana de rocas y suelos y tiende a concentrarse en espacios cerrados como minas
subterráneas o casas. La infiltración de gases del suelo está reconocida como la fuente más importante de radón residencial. El
resto de fuentes, entre las que figuran los materiales de construcción y el agua extraída de pozos, son menos importantes en la
mayoría de las circunstancias. El radón contribuye de forma destacada a la dosis de radiación ionizante recibida por la población
general. Estudios recientes en Europa, Norteamérica y Asia sobre el radón en interiores y el cáncer de pulmón aportan pruebas
sólidas de que el radón provoca un número sustancial de casos de cáncer de pulmón en la población general. Las estimaciones
actuales sobre la proporción de los casos de cáncer de pulmón atribuible al radón varían entre un 3% y un 14% según la
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concentración media de radón en el correspondiente país y los métodos de cálculo empleados. Los análisis indican que el riesgo
de cáncer de pulmón aumenta proporcionalmente a la exposición al radón. Como son muchas las personas expuestas a
concentraciones de radón bajas o medias, la mayoría de los casos de cáncer de pulmón asociados al radón son provocados por
esos niveles de exposición y no por concentraciones más elevadas. El radón es la segunda causa de cáncer de pulmón después
del tabaco. La mayoría de los casos de cáncer de pulmón inducidos por el radón se dan en fumadores, debido al fuerte efecto
combinado del tabaco y el radón.
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2. PROPIEDADES FISICA Y QUIMICAS:
- Características del radón (gas incoloro, inodoro e insípido).
- Su densidad y cómo se comporta en el medio ambiente.
• El radón es un elemento perteneciente al grupo de los gases nobles, en la tabla periódica tiene el número 86 y su símbolo es Rn.
Su masa media es de 222: Rn 222
• En su fase gaseosa es incoloro, inodoro e insípido, en forma sólida su color es rojizo.
• Punto de fluidez : -71°C (-96°F) • Punto de ebullición : -61.7°C (-79.1°F)
• Densidad : 0.00973 g/cm3 • A temperatura ambiente : Gas
• Tipo de gas : Gas noble • Actividad : Radioactivo
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El clima y el gas radón
Influencia del clima
• La presión atmosférica es el factor más relevante. Las bajas presiones generan un gradiente positivo entre el terreno y el interior
del edificio y por lo tanto aumenta la concentración de radón en el interior
• La temperatura influye en la presión, si bien su efecto es menos relevante.
• La lluvia también influye porque satura los poros en el terreno, reduce su permeabilidad en el entorno dejando como vía
preferente de escape el terreno seco bajo la vivienda.
• El viento influye de manera positiva a efectos de ventilación.
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3. FUENTES DE EXPOSICIÓN:
Tipos de Radón
En la naturaleza existen tres variedades (o “isótopos”) frecuentes del radón, dos de las cuales suponen un riesgo para la salud.
La más peligrosa es el radón 222 (producto del decaimiento del uranio 238 o del radio 226). Dado que tiene una vida media
relativamente larga, esta variedad puede acumularse en interiores. Es bastante común debido a las elevadas concentraciones de
uranio 238 en el suelo de algunos lugares del mundo y a las diferentes concentraciones de radio 226 en algunos materiales de
construcción. En ocasiones, el radón 222, junto con el radón 220 (producto del decaimiento del torio 232), son la principal fuente
de exposición del público a la radiación. Estos dos tipos de radón requieren las mismas medidas de protección.
Un tercer tipo, el radón 219, no se considera peligroso.
El radón en los hogares.
Las concentraciones de radón en las viviendas varían de país a país, e incluso de edificio a edificio, debido a diferencias en el
clima, las técnicas de construcción, el tipo de ventilación, los hábitos del hogar y, en particular, la geología.
Tras emanar de materiales presentes en el lecho rocoso, el radón atraviesa el suelo y llega al aire que entra a los edificios. Los
granitos, las migmatitas, algunos tipos de arcilla y de till son particularmente ricos en uranio y radio, que decaen en radón. El radón
que se evapora desde el suelo bajo los edificios es la principal causa de exposición en interiores.
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El radón puede entrar a los edificios por las grietas del suelo, los agujeros en la construcción, las ventanas, los desagües o los
espacios que rodean los cables o las tuberías. Este problema es más habitual en regiones templadas o frías debido a las
diferencias entre la presión de los edificios y la presión del subsuelo.
El radón no se disipa en espacios cerrados a la misma velocidad que al aire libre y tiende a acumularse dentro de las
edificaciones, lo que lo convierte en una causa importante de exposición a la radiación para el público.
El radón en el agua.
El radón puede diluirse y concentrarse en fuentes de agua subterránea, como las bombas o los pozos ubicados en zonas
geográficas ricas en uranio. Ese radón puede evaporarse y terminar en el aire mientras se realizan actividades cotidianas, como
tomar una ducha o lavar la ropa.
Los estudios epidemiológicos no han corroborado que exista una relación entre el consumo de agua con radón y el cáncer, por lo
que el riesgo de sufrir de cáncer proviene principalmente del radón que se encuentra en el aire. En general, el agua tiende a ser
una fuente de exposición al radón menos importante que el radón que se encuentra en el suelo de los edificios.
El radón procedente de materiales de construcción.
La mayoría de los materiales de construcción producen naturalmente una cantidad ínfima de radón. No obstante, algunos de ellos
pueden ser una fuente importante de exposición a ese gas, en particular los que tienen en su composición una concentración alta
de radio 226, que decae en radón, y una porosidad elevada que lo deja escapar, como el hormigón con alumbre bituminoso y los
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subproductos de yeso. El uso en los cimientos de las edificaciones de materiales de desecho procedentes de operaciones
realizadas en minas de uranio también puede generar concentraciones importantes de radón en interiores.
• La presencia de radio natural en los materiales utilizados en la construcción ocasiona flujos de radón que suponen un 15…20%
de la concentración del interior de la vivienda.
• Las piedras naturales, granito y pizarra sobre todo (>70 Bq/kg).
• El cemento (70 Bq/kg) • El hormigón (30 Bq/kg)
• Los ladrillos (60 Bq/kg) • Yesos y las escayolas (20 Bq/kg)
• Los materiales que menos radón contienen son las maderas.
El edificio y el gas radón
• El sistema constructivo puede facilitar la entrada de gas radón por huecos, canalizaciones, fisuras o simples uniones.
• La concentración mayor se producirá en espacios con dificultades para una ventilación natural, como los sótanos o semisótanos.
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Riesgos de cáncer de pulmón en mineros expuestos al radón
¿ Por qué el Rn 222 es un contaminante ambiental?
• Al ser gas se mezcla fácilmente con el aire.
• En general, el radón se mueve hacia arriba, a través del piso y del subsuelo, hasta el aire que se respira.
• El vínculo entre una prolongada exposición al gas radón y el riesgo de incidencia de cáncer de pulmón o estomacal, hace
importante la labor de ubicar las zonas con altos niveles de Rn 222, es un aspecto importante en la salud pública.
Rn 222 está presente siempre en el medio ambiente Según la Organización Mundial de la Salud (http://www.who.int/es/ ):
• “Por lo común, las concentraciones de radón al aire libre son muy bajas; por término medio, varían de 0,04 a 0,12 pCi/l (de 5 a
15Bq).
Por el contrario, en interiores las concentraciones son más altas y alcanzan el punto más elevado en lugares como minas, cuevas
y plantas de tratamiento de aguas”.
Pero en nuestras casas, colegios, hospitales, oficinas, fábricas, etc. También podemos encontrar concentraciones de radón que,
aunque menores proporciones que en cuevas y sótanos, también pueden causar efectos dañinos en nuestra salud a largo plazo.
• El nivel promedio del radón interior se estima que es de alrededor de 1.3 pCi/L.
• Un nivel de radón por < 4 pCi/L representa riesgo todavía.
• Se debe considerar solucionar el problema de radón si los niveles están entre 2 y 4 pCi/L.
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4- EL GAS RADÓN - ACTIVIDAD SÍSMICA Y VULCANOLÓGICA
La concentración de radón en el suelo ha sido utilizado de manera experimental para ubicar fallas geológicas cercanas a la
superficie, ya que la concentración es generalmente más alta sobre las fallas. Algunos investigadores han tratado de probar que
las concentraciones elevadas de radón en el suelo o los cambios rápidos en las concentraciones de radón en el suelo o agua
subterránea pueden servir para predecir terremotos.
La hipótesis consiste en que la compresión en torno a una falla cercana a romperse podría producir emisiones de radón, como si
el suelo estuviera siendo exprimido por una esponja; por tanto, una mayor emisión de radón anticiparía la llegada de un terremoto.
Tal hipótesis ha sido estudiada en los años 1970 y 1980, cuando se realizaron mediciones científicas de las emisiones de radón
cerca de fallas geológicas hallaron que los terremotos ocurrieron a menudo sin señal de radón. Asimismo, se detectaron emisiones
de radón sin que fueran seguidas por un terremoto. Dada la ausencia de resultados fiables, la hipótesis fue desestimada por la
mayoría de sismólogos hasta hace poco;10 sin embargo, esta fue retomada debido a que el terremoto de L'Aquila de 2009 fue
precedido por las predicciones del sismólogo italiano Giampaolo Giuliani sobre un inminente terremoto, quien basó su pronóstico
en los aumentos de las concentraciones de gas radón en zonas sísmicamente activas.
En diciembre de 2009, Giampaolo Giuliani presentó su investigación a la American Geophysical Union en San Francisco y fue,
posteriormente, invitado por dicha organización a participar en desarrollar un sistema de alerta temprana de sismos a nivel
mundial. A pesar de ello, Emilio Carreño, director de la Red Sísmica Española, declaró que las emisiones de radón no pueden
utilizarse como un método de predicción preciso; mientras que la geofísica María José Jurado manifestó que se trató de una
"coincidencia".
En 2009, la hipótesis seguía siendo investigada por la NASA como una posible herramienta de predicción de terremotos.
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5- RIESGOS PARA LA SALUD ASOCIADOS CON EL RADÓN:
1. Cáncer de pulmón: La exposición prolongada al radón es la segunda causa principal de cáncer de pulmón después del tabaco.
El radón y sus productos de descomposición pueden ser inhalados y, una vez dentro de los pulmones, emiten radiación que daña
el tejido pulmonar.
Grupos de riesgo más vulnerables:
1. Fumadores y exfumadores: Los fumadores que están expuestos al radón tienen un riesgo entre 10 a 20 veces mayor de
desarrollar cáncer de pulmón en comparación con los no fumadores.
2. Trabajadores de minas o subterráneos: Los trabajadores en entornos donde los niveles de radón son altos (como minas, túneles
y sótanos de edificios) tienen mayor riesgo de exposición prolongada.
3. Residentes en zonas con alta concentración de radón: Las personas que viven en áreas geográficas donde el suelo tiene mayor
concentración de uranio (y por lo tanto, mayor emisión de radón) están más expuestas, especialmente si los edificios no están bien
ventilados.
4. Personas que viven en viviendas con mala ventilación: El radón tiende a acumularse en espacios cerrados y mal ventilados,
como sótanos, lo que incrementa el riesgo de exposición prolongada.
5. Individuos con predisposición genética: Hay estudios que sugieren que ciertos factores genéticos pueden hacer a algunas
personas más susceptibles a los efectos dañinos del radón.
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Medidas preventivas y soluciones:
Monitoreo: Es recomendable medir los niveles de radón en viviendas, especialmente en áreas subterráneas como sótanos.
Ventilación adecuada: Instalar sistemas de ventilación para evitar la acumulación de radón en espacios cerrados.
Sellado de grietas: Sellar fisuras y grietas en los pisos y paredes puede disminuir la entrada de radón desde el suelo.
Sistemas de mitigación: En casos de alta concentración de radón, se puede instalar un sistema de ventilación subterráneo que
reduzca la entrada del gas al edificio.
El riesgo puede variar dependiendo de la concentración de radón y del tiempo de exposición, por lo que siempre es aconsejable
realizar pruebas si se sospecha la presencia del gas.
Las normativas y estándares relacionados con el radón buscan proteger la salud pública al limitar la exposición a este gas
radiactivo en espacios cerrados, como viviendas, escuelas y lugares de trabajo. Las regulaciones varían de un país a otro, pero en
general están diseñadas para garantizar la medición, mitigación y control de los niveles de radón.
6- NORMATIVA Y ESTÁNDARES INTERNACIONALES
1. Organización Mundial de la Salud (OMS):
La OMS recomienda que los niveles de radón en interiores no superen los 100 Bq/m³ (becquerelios por metro cúbico). Si los
niveles exceden los 300 Bq/m³, se recomienda aplicar medidas de mitigación inmediatas.
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En su informe de 2009, "Radon and Public Health", la OMS establece un marco para que los países desarrollen sus propias
normativas y planes de acción sobre radón.
2. Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP):
La ICRP establece que los niveles de referencia de radón no deberían exceder los 300 Bq/m³ en cualquier tipo de edificación. Esta
recomendación está alineada con las directrices internacionales sobre límites de exposición a la radiación.
3. Unión Europea (Directiva EURATOM 2013/59):
La directiva EURATOM establece un nivel de referencia máximo para el radón en interiores de 300 Bq/m³. Todos los Estados
miembros deben desarrollar planes nacionales para medir y reducir la exposición al radón en viviendas y lugares de trabajo.
También establece que los empleadores deben evaluar los niveles de radón en lugares de trabajo subterráneos y en áreas donde
las concentraciones de radón son elevadas.
7- NORMATIVAS Y ESTÁNDARES EN DIFERENTES PAÍSES
1. España:
En España, el Código Técnico de la Edificación (CTE), particularmente el Documento Básico de Salubridad (HS 6), establece
pautas para el control de la exposición al radón en edificios nuevos.
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Se establece un límite de 300 Bq/m³ para las viviendas y lugares de trabajo, en consonancia con la directiva europea. Además, el
CTE requiere medidas de protección en zonas donde se ha identificado alto riesgo de radón, como la instalación de barreras
impermeables y sistemas de ventilación.
En las zonas de riesgo, es obligatorio medir los niveles de radón antes de la construcción y tomar medidas de mitigación
adecuadas si es necesario.
2. Estados Unidos (EPA):
La Environmental Protection Agency (EPA) de EE. UU. recomienda acciones correctivas si los niveles de radón superan los 4
picocuries por litro (pCi/L), equivalente a unos 148 Bq/m³. Aunque este valor es superior a la recomendación de la OMS, la EPA
alienta la mitigación incluso a niveles más bajos.
La EPA también proporciona pautas para la construcción de nuevas viviendas en áreas con alto riesgo de radón, incluyendo la
ventilación del subsuelo y barreras impermeables.
3. Canadá:
En Canadá, Health Canada establece un nivel de referencia de 200 Bq/m³ para interiores. Si se detectan niveles superiores, se
recomienda la implementación de medidas de mitigación dentro de los dos años, o antes si los niveles exceden los 600 Bq/m³.
4. Reino Unido:
La normativa del Health and Safety Executive (HSE) establece que los niveles de radón en viviendas no deben superar los 200
Bq/m³. Se recomienda tomar medidas si se superan estos valores, como mejorar la ventilación o instalar sistemas de extracción.
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En lugares de trabajo, si los niveles superan los 400 Bq/m³, se deben implementar medidas de mitigación para proteger a los
empleados.
8- DESARROLLO DE NORMATIVAS
El desarrollo de normativas y estándares sobre el radón sigue un proceso general que incluye:
1. Estudios de riesgos y zonificación: Identificación de áreas con mayor riesgo de concentración de radón, generalmente basada
en estudios geológicos y mediciones previas.
2. Establecimiento de niveles de referencia: Los países fijan niveles máximos permitidos de radón en interiores, basándose en
recomendaciones internacionales y estudios locales.
3. Legislación y normativas de construcción: Se imponen regulaciones que obligan a medir el radón antes de construir y a instalar
sistemas de ventilación o barreras protectoras en áreas de riesgo.
4. Monitoreo y mitigación: Requieren sistemas de monitoreo continuo en ciertos edificios y directrices claras para la mitigación de
radón cuando se detectan niveles elevados.
Estas normativas son fundamentales para reducir el riesgo de cáncer de pulmón y otras complicaciones asociadas con la
exposición prolongada al radón.
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La detección y medición del radón es crucial para evaluar los niveles de exposición en viviendas, lugares de trabajo y otros
edificios. Existen varios métodos para medir el radón, que varían en precisión, duración y costo. A continuación, se describen los
principales métodos de detección y medición del radón:
9- MÉTODOS DE DETECCIÓN Y MEDICIÓN DEL RADÓN:
1. Detectores de trazas nucleares de estado sólido (SSNTD)
Cómo funcionan: Estos detectores utilizan un material sensible que, cuando se expone al radón, sufre daños microscópicos
causados por las partículas alfa emitidas por el gas radón. Posteriormente, se analizan las trazas mediante un microscopio o un
proceso químico.
Ventajas:
Son económicos y no requieren energía eléctrica.
Son adecuados para mediciones a largo plazo (de 1 a 12 meses), lo que ofrece una estimación más precisa de los niveles
promedio de radón.
Desventajas:
No proporcionan resultados inmediatos.
El análisis debe hacerse en un laboratorio.
2. Detectores de carbón activado
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Cómo funcionan: Un recipiente lleno de carbón activado se coloca en el área a medir. El carbón absorbe el radón del aire y luego
se envía a un laboratorio donde se analiza la cantidad de radón retenido en el carbón.
Ventajas:
Son económicos y fáciles de usar.
Adecuados para mediciones a corto plazo (2 a 7 días).
Desventajas:
No son adecuados para monitoreo continuo.
Pueden verse afectados por factores ambientales como la humedad.
3. Monitores de radón electrónicos
Cómo funcionan: Utilizan sensores electrónicos para detectar las partículas alfa emitidas por el radón. Estos dispositivos
proporcionan lecturas continuas en tiempo real, lo que permite un monitoreo constante de los niveles de radón.
Ventajas:
Proporcionan resultados inmediatos y permiten el monitoreo continuo.
Son precisos y permiten detectar fluctuaciones diarias en los niveles de radón.
Desventajas:
Son más costosos que otros métodos.
Requieren electricidad o baterías para su funcionamiento.
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4. Cámaras de ionización
Cómo funcionan: Estos dispositivos detectan el radón al medir la ionización causada por las partículas alfa dentro de una cámara
sellada. La cantidad de iones generada es proporcional a la concentración de radón en el aire.
Ventajas:
Son muy precisos y proporcionan resultados inmediatos.
Se usan comúnmente en laboratorios y aplicaciones profesionales.
Desventajas:
Son más costosos y requieren calibración regular.
Generalmente no se utilizan para mediciones domésticas, sino en entornos industriales o profesionales.
5. Filtros de electret
Cómo funcionan: Consisten en discos cargados eléctricamente que se colocan en el área a medir. El radón en el aire provoca una
descarga de la carga del electrón, que luego se mide en un laboratorio para determinar los niveles de radón.
Ventajas:
Son adecuados tanto para mediciones a corto como a largo plazo.
Relativamente fáciles de usar y no requieren energía eléctrica.
Desventajas:
Requieren análisis en un laboratorio.
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El costo puede ser mayor que otros métodos a largo plazo.
6. Detectores pasivos de charco de líquido
Cómo funcionan: Se coloca un líquido sensible a partículas radiactivas en un área determinada. Las partículas alfa emitidas por el
radón interactúan con el líquido, lo que permite detectar la radiación.
Ventajas:Son sensibles y precisas para mediciones específicas.
Desventajas:
Se usan principalmente en aplicaciones científicas o industriales debido a su complejidad.
No son adecuados para uso doméstico.
10- PREVENCIÓN Y CONTROL
Estrategias de prevención:
1. Ventilación natural: Asegurar una ventilación adecuada en edificios y lugares de trabajo.
2. Ventilación mecánica: Instalar sistemas de ventilación mecánica para reducir niveles de radón.
3. Sellado de grietas: Sellar grietas y aberturas en suelos y paredes.
4. Uso de materiales de construcción libres de uranio.
5. Monitoreo regular.
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Técnicas de reducción:
1. Sistemas de ventilación con filtros de carbón activado.
2. Sistemas de descontaminación de aire.
3. Uso de membranas impermeables.
4. Recubrimiento de suelos y paredes con materiales impermeables.
Recomendaciones para edificios:
1. Diseñar edificios con ventilación adecuada.
2. Utilizar materiales de construcción resistentes al radón.
3. Instalar sistemas de detección de radón.
4. Realizar mediciones regulares de radón.
Recomendaciones para viviendas:
1. Realizar mediciones de radón en viviendas.
2. Instalar sistemas de ventilación mecánica.
3. Sellado de grietas y aberturas.
4. Utilizar materiales de construcción libres de uranio.
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11- CASOS Y ESTUDIOS RELEVANTES
Estudios epidemiológicos:
1. Estudio de la OMS sobre el radón y el cáncer de pulmón (2010).
2. Estudio epidemiológico sobre la exposición al radón en minas de uranio (2015).
3. Estudio sobre la relación entre el radón y otros gases radioactivos.
Casos prácticos
1. Caso de la ciudad de Iowa, EE. UU., donde se detectaron niveles elevados de radón en viviendas (2018).
2. Caso de la mina de uranio en Canadá, donde se implementaron medidas de prevención y control.
3. Caso de la fábrica de productos químicos en Alemania, donde se detectaron niveles elevados de radón.
Investigaciones científicas
1. Estudio sobre la efectividad de la ventilación en la reducción de niveles de radón en edificios (2020).
2. Investigación sobre la relación entre el radón y otros gases radioactivos.
3. Estudio sobre la exposición al radón en áreas urbanas y rurales.
12- CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
1. El radón es un gas radioactivo que representa un riesgo significativo para la salud.
2. La prevención y control son fundamentales para reducir la exposición.
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Recomendaciones para trabajadores y empleadores:
1. Realizar evaluaciones de riesgo en lugares de trabajo.
2. Implementar medidas de prevención y control.
3. Proporcionar equipo de protección personal adecuado.
Recomendaciones para la comunidad:
1. Realizar mediciones de radón en viviendas.
2. Implementar medidas de prevención y control.
3. Educar a la comunidad sobre los riesgos del radón.
Recomendaciones para los gobiernos:
1. Establecer normativas y estándares para la prevención y control del radón.
2. Proporcionar recursos para la investigación y educación sobre el radón.
3. Desarrollar programas de monitoreo y seguimiento.
Recursos adicionales:
1. Organización Mundial de la Salud (OMS) - Radón y salud.
2. Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU. (EPA) - Radón.
3. Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) - Radón.
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13- ELEMENTOS DE PROTECCIÓN PERSONAL -EPP-
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