0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas177 páginas

Tik Tak

ttttttttttttttttttttttttttttttttttttttteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeegggggggggggggggggggggggggggggggggggggggddddddddddddddddddddddddd
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas177 páginas

Tik Tak

ttttttttttttttttttttttttttttttttttttttteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeegggggggggggggggggggggggggggggggggggggggddddddddddddddddddddddddd
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Tik-Tak

Capítulo 1:
“El Reloj y el Papel”

Se muestran las calles de una ciudad en una tranquila noche,


viendo más de cerca se podría ver a dos hombres arrinconando a
una joven en el fondo de un callejón, en un aparente intento de
agredirla física o sexualmente, quizás ambas, uno no podía saber
cuál era el límite de atrocidades que podía haber en tal lugar.
Entre las súplicas de la joven chica, está tropieza cayendo al
suelo, los hombres se acercaban cada vez más rápido a ella, el
ambiente era un abrumador silencio solo interrumpido por los
murmullos de la chica pidiendo no ser lastimada, pero un sonido
se escucharía a la distancia, viéndose una sombra moverse al
fondo del callejón reflejado por las tenues luces de la calle. Uno
de los hombres al percatarse de aquello le dice a su compañero
que se fije, al voltearse en un parpadeó algo golpea con fuerza la
cara del sujeto haciéndolo retroceder, su compañero al ver su
rostro le pregunta que pasó, antes de que su compañero pueda
responder recibe otro golpe desde las sombras del callejón, que lo
termina derribando por completo, al caer al suelo, la sombra se ve
con más claridad siendo iluminada por aquella luz de las calles
que apenas llegaba a iluminar el callejón, el único de los sujetos
aun de pie con una cara de completo susto veía de quien era
aquella figura.
El sujeto sin poder soltar ninguna palabra, estando ahora igual de
asustado que su víctima, retrocede ante tal persona, una figura de
aspecto femenino, con un traje elegante, una gorra de boina, y
donde debería estar su cabeza solo se veía un reloj, mientras la
joven se veía igual de perpleja, tartamudeando, el sujeto hablaría
con gran temor.
- N-No puede ser… E-Eres tu… La m-mujer reloj… La
relojera…
En silencio, la mujer con rostro de reloj, respondería a la pregunta
de manera sarcástica.
- ¿“Relojera”? Parece que la prensa no se esfuerza mucho con
los apodos, en fin…
La figura que el sujeto llamó como “Relojera” se acercaría de
repente frente a él, agachándose para estar cara a cara, haciendo
que se quede inmóvil tomándolo con sus manos del abrigo,
mientras desde su punto de vista podía ver como las manijas del
reloj de su rostro marcaban la hora, oyendo solamente el leve
sonido de las manijas moviéndose, hasta que fue interrumpido por
la voz de la figura.
- ¿Oyes ese sonido?
- ¿Cuál…?
Preguntaba el hombre nervioso, hasta que aquella mujer del reloj
lo presiona más fuerte del abrigo ambas manos viéndolo
directamente a los ojos.
- Ese “tic tac”… significa que tu tiempo se acabo.
Diría esta última para luego darle un puñetazo certero en el rostro
al sujeto, dejándolo completamente en el suelo tras este, ya
desmayado, la mujer del reloj se levantaría ajustándose los
guantes, mientras la joven observando como sus 2 agresores
estaban ahora tirados en el suelo, vería a la curiosa justiciera
sorprendida y completamente perpleja, mientras esta solo la vería
de reojo.
- Mejor llama a la policía y ten cuidado la próxima, nos
vemos… en alguna situación diferente espero.
Le dijo la enmascarada de una manera sarcástica para luego irse
rápidamente del callejón, desapareciendo entre la oscuridad de las
calles.
Una hora más tarde, se nos muestra un poco iluminado
departamento, donde pocas cosas más que un desorden de
paquetes en el suelo destacan, mientras se ve a alguien en una
computadora con varias pantallas, donde sólo podría escucharse
el sonido de la televisión, parecía estar pasando un comercial
sobre “superhéroes”.
- Sé que la mayoría en nuestro país amamos a nuestros
increíbles justicieros de la ley, pero aún así, varias personas
han tenido algún problema con nuestros queridos héroes, pero
debe dejar de preocuparse, si usted a tenido algún problema
con uno, sea desde un encuentro poco amistoso, o que su auto
haya sido usado en una pelea contra un villano, o incluso si
usted o un familiar salido lastimado, por favor comuníquese
al número de 362-
- Imbéciles.
El sujeto sentado frente aquellas pantallas cambiaría de canal para
luego soltar aquel comentario en un tono irritado, para luego
concentrarse nuevamente en lo que estaba haciendo, unos
minutos después escuchando un ruido en la ventana, al voltearse
a ver que era, notaría aquella figura femenina con rostro de reloj
parada en la escalera de incendios al lado frente a su ventana,
viéndola con una mirada cansada.
- Sabes… hay una puerta ahí.
Diría en uno tono algo cansado mientras abría la ventana dejando
pasar a la chica, volviendo a sentarse nuevamente en su asiento
frente aquellas pantallas, mientras la chica del reloj entraba a su
departamento respondiendo en un tono serio.
- No uso esa puerta porque no me gustaría que uno de tus
vecinos piensen algo extraño, y ya me imagino que es difícil
que no piensen algo raro viéndote.
- Jajá… Que buen chiste Olivia.
Diciendo de forma sarcástica el sujeto mientras movía su cabeza
hacia atrás recostándola contra el borde su silla, Olivia se quitaría
su sombrero de boina para luego quitarse su máscara de reloj,
mostrando un poco largo cabello castaño marrón con mechones
blancos, su rostro con unas notables ojeras vería con una
expresión seria hacia aquél sujeto.
- No era chiste Pit, de verdad, eres raro.
Hablando de una forma tranquila pero honesta, pareciendo su
tono de voz un poco distinto al del callejón, Pit solo suspiro como
respuesta viéndola de reojo, esta empezaba a caminar por la
habitación pisando algunas de las bolsas de comida que había por
ahí, mientras tanto Pit trataba de seguir con su trabajo.
- Y dime mí querida compañera Olivia, ¿a que debo tu visita en
mi humilde morada?
- Se nota lo humilde, este lugar no es tan distinto a un basurero,
y sobre el porqué estoy aquí…
Tras decir lo último guardaría un repentino silencio, donde Pit la
observa con atención, Olivia camina lentamente con una
dirección en concreto, al tenerlo en frente, abriría el refrigerador
sacando una lata de gaseosa de naranja.
- Tenía sed.
Terminando así su inconclusa frase para luego abrir su bebida
tomándola lentamente recostándose contra el refrigerador, Pit
solo soltó una leve risa mientras escribía unas extrañas
combinaciones en su teclado.
- Si querías verme no necesitas una excusa como esa, yo-En
realidad no traje dinero en la salida nocturna de hoy y me
resultó más fácil venir aquí.
- Oh… Bueno, de cualquier forma gracias por la visita Olivia.
- Un gusto, gracias a ti por la bebida.
Comento tranquilamente Olivia tirando la lata a una bolsa de
basura, caminando hacia la ventana poniéndose nuevamente su
máscara y sombrero, teniendo ya una pierna en la ventana
observando el horizonte, donde Pit volvería a verla con
curiosidad.
- Espero y no hayas tenido ningún problema con mi maquinaria
al usar tus habilidades.
- …Lo tengo manejado Pit, nos vemos.
Tras decir de cierta forma cortante, Olivia dándole una última
mirada a su compañero saldría por la ventana estando a los
segundos fuera de la vista de Pit, este solo volvería a suspirar,
volviendo a su trabajo, el viento empezaba a entrar por aquella
ventana.
En otra parte de la ciudad, una más escondida de la luz de las
calles, en un viejo almacén unos hombres estaban ocupados
transportando carga de distintos productos indebidos, entre
drogas junto a un cargamento de armas, siendo observados y
ordenados por el que parecía ser el jefe de la operación ya que
estaba apresurando a todos a terminar rápido ya que ese
cargamento debía ser transportado en unas horas. Mientras
trataban de mover el cargamento lo más rápido que podían, dos
hombres robustos venían de la entrada del almacén cargando a
rastras a un hombre con pintas de vagabundo que tenía una bolsa
de papel en la cabeza, la cual tenía garabatos que formaban el
dibujo de una especie de cara, se pusieron frente al jefe y este los
vio con confusión.
- ¿Y esto que se supone que es?
- Vera señor, lo encontramos tirado entre las bolsas de basura,
pensamos que era otro drogadicto que venía a rogar por una
dosis, pero tenía esto pegado…
Respondía de forma tranquila uno de los dos hombres mientras su
compañero estaba agarrando al sujeto del brazo, al terminar de
hablar este le pasaría a su jefe aquello que el vagabundo de la
bolsa de papel tenía pegado, era un pedazo de cartón que tenía
escrito: “Este fue el hombre que les robo 10.000 dólares la semana
pasada, de nada!”. Al terminar de leer la nota, el jefe dándoles una
mirada a los dos junto a una seña de su mano, estos sueltan al
hombre con la bolsa de papel al suelo quedando este de rodillas
teniendo la mirada hacia abajo estando despierto.
- Si puedo preguntar, ¿De verdad eres el que nos robo esos diez
mil la semana pasada?
Hizo la pregunta el jefe en voz alta al hombre de la bolsa de papel,
al escucharlo los otros pararían de hacer su trabajo para fijar su
mirada en aquel hombre arrodillado en el suelo, teniendo cierta
curiosidad, mientras el jefe de estos solo se acercaba más a aquel.
- Te lo pregunto, porque no pareces alguien que siquiera sepa
vestirse.
Algunos de los hombres se reirían levemente incluyendo también
aquellos dos robustos que lo encontraron, los demás sonriendo,
pero las mismas sonrisas desaparecieron de sus rostros al
escuchar la risa entre dientes que venía debajo de la bolsa de
papel.
- Ja jajá… esa estuvo buena, pero para mi seria más gracioso
pensar que alguien como yo, que no parece ni saber vestirse,
pudo robarles diez mil dólares, digo ¿No es eso más gracioso?
Jaja!
Su voz debajo de aquella bolsa se escuchaba algo desgastada, aun
así era bastante fuerte y clara sin necesidad de levantar la voz,
cambiando a un tono más agudo entre palabras, todos en el
almacén escucharon su comentario, formándose un visible de
enojo sus rostros, mientras el jefe saca su arma de su pantalón
apuntándole a la cabeza al hombre de la bolsa.
- Nos robas, y tienes las agallas de venir a bromear con ello…
¿Quién puta te crees?
- Oh ¿yo? Solo soy un don nadie supongo, y como supondría
que tu eres el jefe.
Respondería de forma sarcástica el hombre de la bolsa de papel
mientras lentamente se pondría de pie, con el jefe algo nervioso
apuntando su arma con firmeza a la cabeza del sujeto estando los
demás hombres se mostraban algo confundidos por aquella
actitud del desconocido.
- Sí, yo soy el que manda aquí, y no me gusta que una basura
como tú intente pasarse de listo.
- Entonces… ¿Por qué no me matas?
- …¿Eh?
Confundido, el jefe continúo apuntando su arma mientras el
hombre de la bolsa de papel se iba acercando lentamente hacia su
dirección, sintiéndose una extraña tensión en el ambiente.
- Te hice una pregunta, tienes el arma, solo jala el gatillo, eres
el jefe, ese es tu título ¿No?
- ¿Qué quieres demostrar? ¿Qué tengo miedo o algo?
- Oh no, no, no. Es mucho más simple, solo jala el gatillo, y haz
valer ese título.
Dijo de manera tranquila, parándose completamente frente del
arma, solo viendo fijamente al jefe, por alguna razón su presencia
se sentía incomoda, era como una sensación extraña, algo tenía
aquel hombre al hablar, algo que no se sentía correcto. Aún así,
estando nervioso, el jefe se puso firme, se dijo así mismo que no
pasaba nada, después de todo estaba en frente de un don nadie,
alguien que esta pidiendo que le disparen, esos pensamientos le
dieron la confianza suficiente, empezando a jalar el gatillo
lentamente teniendo en la mira a la cabeza de ese hombre cubierta
por aquella bolsa de papel, al momento de soltar el disparo, el
hombre de la bolsa cayó desplomado al suelo, los demás
trabajadores se acercaron para verlo, el jefe soltó un suspiro
aliviado, empezando a sonreír también acercándose al hombre en
el suelo, pero al verlo, noto que el agujero en su bolsa de papel
hecho por la bala también hizo un agujero de salida, al darse
cuenta de que la bala entró y salió, en un rápido movimiento el
hombre de la bolsa golpeó el brazo del jefe para quitarle el arma,
para luego darle un golpe en el cuello aturdiéndolo, así en un
parpadeó, el jefe veía como tenía el arma frente a sus ojos.
- Como hiciste eso- Bueno digamos que fue un calculo difícil,
un 30 porciento era que la bala atraviese la parte de mi bolsa
donde no estaba mi cabeza, ¡y el otro 70% que ahora este
muerto! ¡Ja!
- ¿¡Qué esperan?! ¡Disparen!
- Que ninguno de ustedes siga esa orden.
Hablo rápidamente el hombre de la bolsa tras que el jefe ordenó
disparar de una forma que todos lo oyeron, en nuevamente un
tono extraño, cambiando a uno menos agudo y profundo al que
ya tenía, mientras aún apuntaba el arma a la cabeza del jefe, los
demás hombres sacarían sus armas apuntando al sujeto,
totalmente dispuestos a matarlo, pero había algo extraño, aunque
intentaban jalar el gatillo con todas sus fuerzas, simplemente sus
dedos no respondían, no los podían mover, el hombre de la bolsa
solo los vio de reojo, riendo levemente, para luego ver a los ojos
nuevamente al jefe.
- Ahora, respondiendo de mejor manera tu pregunta… ¿Que
como hice eso? Verás… yo personalmente creo esos títulos
que se pone la gente, no significan nada al final, mírate por
ejemplo, eres supuestamente el jefe, el que mandaba a todos
aquí, y por eso eras “importante”… pero ahora estás en el
suelo siendo apuntado con un arma por él quien llamaste “don
nadie”, solo te creías importante… nunca fuiste alguien.
Dijo de manera tranquila y clara el hombre de la bolsa, aquel jefe
de esos hombres solo lo miraba con desprecio, intentando
entender como siquiera pudo haber pasado esto, viendo de reojo
a sus hombres que aún intentaban disparar fracasando al no poder
mover sus dedos en el gatillo, mientras los miraba, el hombre de
la bolsa se agacho para decirle al oído.
- Y además… sé quién es tu verdadero jefe, así que si me
permites decir, el único título que siempre tuviste fue…
“herramienta”.
- Tu… ¡¿QUIEN ERE-!?
Antes de poder de terminar de hablar, el jefe recibió un disparo
certero en la cabeza, todos los trabajadores solo miraron atónitos
como el cuerpo de su jefe caía al suelo como si nada, sin poder
aún al menos usar sus armas, unos ya hartos solo tiraron sus armas
y fueron corriendo hacia el hombre de la bolsa para abalanzarse
contra él, con este volteando a verlos.
- Ay… Ni siquiera pasó un minuto… ¡en fin! ¡Todos ustedes
quédense quietos a partir de ahora!
Al decir esto fuerte y claro, por alguna razón todos los hombres
que se quedaron completamente inmóviles, incluso los que iban
corriendo hacia el, prácticamente como estatuas, ninguno
entendía el porque, pero sus cuerpos habían dejado de seguir
cualquier orden de su cerebro, haciendo exactamente lo que ese
hombre ordenó, quedarse completamente quietos, como si aquella
fuera como una orden cerebral, casi como hipnosis, pero más
extraña, ya que eran conscientes de que no se podían mover.
- ¡Aaaah! Mucho mejor ¿no les parece? Quédense así, y no
hablen.
Quitándose el polvo de ropa de su ropa y ajustarse la bolsa de
papel en su cabeza que había quedado movida tras el disparo,
camino tranquilamente entre la multitud de criminales inmóviles,
tarareando una canción mientras se dirigía a la oficina del ahora
muerto jefe del lugar, tras unos minutos, saldría de ahí con una
bolsa llena de dinero de la bóveda, los hombres querían gritar,
moverse y detenerlo, pero cada esfuerzo era en vano, sintiéndose
como atrapados en sus propios cuerpos, mientras solo podían ver
lo que hacía este hombre, que ahora yendo a uno de los
cargamentos de armas, tomaría algo a escondidas, para luego
pararse en la entrada del almacén abriendo la puerta, volteándose
y verlos a todos.
- Si les dijera que lamento lo que voy a hacer, les estaría
mintiendo, así que con sinceridad les digo algo que si lamento,
que estuvieran aquí.
Diría para luego caminar lentamente saliendo del almacén,
presionando el botón de cerrar la puerta, al estar casi medio
cerrada, lanzaría un objeto hacia la caja de contrabando de armas,
los hombres verían con detenimiento el objeto, notando que… era
una granada, que cayó junto a muchísimas que había ahí.
Tratarían otra vez, de gritar con todas sus fuerzas, de correr lo
más rápido posible, pero sin lograr nada, solo viendo como la
puerta del almacén se cerraba, y aquel hombre, aquel don nadie,
aquel que en unos minutos pudo arruinarles la vida, se despedía
con su mano. Al cerrarse la puerta, salvo por el leve tarareo de
aquel hombre alejándose, no se escuchaba nada, hubo un gran
silencio por unos segundos, todo estaría en calma, hasta
escucharse el fuerte sonido de una gran explosión por toda la
cuadra.
Al otro día, casi al atardecer, en un pequeño supermercado, se
podía ver a una Olivia con unas ojeras bastantes notables
atendiendo en el cajero, al fondo en una televisión algo vieja, se
escuchaba el recuento de noticias locales, mientras un compañero
de trabajo traía más productos y la miraba de reojo.
- Sabes, me pregunto porque siempre te ves tan cansada Olivia,
solo trabajas aquí desde la siesta hasta que oscurece, pero
parece que trabajas toda la noche ¡jaja!
Tratando de ser gracioso, le mostraría una amable sonrisa, pero
Olivia con una cara medio amargada, solo parpadea y lo mira con
desgana.
- Creo que debe ser idea tuya.
Tras responder tan fríamente solo desvío su mirada a la televisión
mientras su compañero solo suspiro siguiendo con lo suyo, Olivia
solo esperaba que su turno terminará así pudiera irse, solo
escuchando las noticias para distraerse un poco.
- En otras noticias se tiene más información sobre la explosión
ocurrida en la madrugada cerca de los barrios bajos de la
ciudad, en un almacén donde aparentemente una banda
desconocida de criminales hacia tráfico de armas y drogas, se
encontraron varios cadáveres, casi 30 en total…
Olivia empezó a prestarle más atención al televisor, viendo de
reojo a la pantalla con cierta curiosidad, parecía que esa noticia le
parecía familiar de cierto modo.
- …Uno de los primeros pensamientos que se nos pudo haber
ocurrido es que fue una especie de venganza por algún tipo de
guerra de bandas, pero está mañana se encontró una nota de
papel entre los escombros del lugar que dio nuevas cosas para
pensar, a continuación mostraremos la nota en pantalla.
Olivia dirigió su mirada completamente a la pantalla, leyendo con
lentitud aquella nota, con sus ojos abriéndose más por la
impresión de lo que decía aquella.
- “Mis palabras llegarán al oído de cada uno a partir de hoy.
Quien no quiera oír… que venga a mi.”
- P.
Olivia al terminar de leer, con una mirada bastante… irritada,
miró hacia al suelo mientras el reportaje continuaba.
- ¿Será esto algún otro de esos justicieros fuera de la ley?
Muchas personas intentan tomar de ejemplo a los superhéroes
oficiales y hacer lo correcto por mano propia, lo que me hace
preguntar, ¿Desde cuando la ley es tarea para este grupo de
personas? ¿Desde cuando la justicia es trabajo de todos? ¿Los
héroes dan un buen ejemplo? ¿O solo sacan lo peor de las
personas? Sigan viendo para más noticias después de los
comer-
Olivia solo apago la televisión suspirando, mientras aquellas
preguntas pasaban por su cabeza, enredadas entre una maraña de
emociones, aquellas preguntas, tenía una respuesta para cada una,
pero solo una le daba rabia, solo una la hacía sentir molesta…
“¿Desde cuando la justicia es trabajo de todos?”, esa única
pregunta, haciéndole bajar la mirada recapitulando las noticias.
Su compañero que estaba escuchando, solo soltó un comentario
al aire viendo de reojo a televisor.
- Cada día un nuevo loco ¿no? Quien piensa ese tipo que lo va
oír.
Olivia miro a su compañero unos segundos saliendo un poco del
trance de sus propios pensamientos, sonriendo levemente por lo
que dijo, empezando a caminar para salir de su puesto.
- Se acabo mi turno, me voy a casa, ten una buena noche Stan.
- ¿Ah? Si tú también Olivia, ¡nos vemos mañana!
Dijo de forma alegre Stan, mientras Olivia dejaba el delantal de
su trabajo colgando para luego caminar hacia la salida, ya afuera,
vio el atardecer, teniendo ya una idea más clara en su mente.
- Yo no quiero oír.
Hablo fuerte y claro Olivia, quizás lo dijo para el quien escribió
la nota, quizás para aquel conductor de las noticias, o incluso…
¿para si misma? Será algo a verse, pero ya con un objetivo claro,
empezó a caminar rápidamente hacia su casa, con la noche
volviendo a caer lentamente en aquella ciudad.
Ya más tarde esa misma noche, en lo alto de un edificio se
festejaba una cena entre varios iconos importantes de la ciudad,
personas con dinero, algunas figuras políticas, pareciendo ser una
de esas cenas organizadas solo para promocionar una campaña
política. Todos hablan de forma alegre y sin ninguna
inconveniencia, pero curiosamente el único amargado en la fiesta
era el mismo anfitrión, el [Link] Culum Perry, un hombre medio
alto, con una apariencia algo mayor pero sin llegar a anciano, con
un traje de gala azul, había organizado la fiesta hace varios días,
invitando a no solo personas adineradas, si no a miembros
importantes de su compañía, pero no parecía nada contento, uno
de los sirvientes notando aquello, se acerco a él para ver que
sucedía.
- Señor, si me permite preguntar ¿Por qué esa cara? ¿No estaba
usted emocionado por esta reunión?
- Así era, pero cierta noticia me quito los ánimos, unos encargos
tuvieron un retraso importante.
- Va señor, creo que no debería preocuparse por el trabajo hoy,
por favor, ¡relájese y disfrute!
- Mm… creo que tienes un punto, pero uno no forma su
reputación descansando.
Dijo de manera seria mientras tomaba un sorbo de la copa que
tenía en su mano, mientras el sirviente solo suspiraba con una
sonrisa para luego retirarse a servir bebidas a los demás invitados,
todo estaba nuevamente tranquilo solo escuchándose el sonido de
aquellas personas conversando, hasta que otro de los sirvientes se
percata de un extraño tarareo, junto a lentamente cada uno de los
invitados escuchando lo mismo, volteándose a ver hacia las
puertas principales donde parecía venir aquella melódica voz,
exaltándose al ver como las 2 puertas se abrían de una fuerte
pateada, donde se vería entrar de forma “triunfal” a aquel hombre
con una bolsa de papel en la cabeza, esta vez viéndose con un
elegante traje rojo que parecía recién comprado, y un bastón de
madera en su mano.
- ¡¡Buenas noches queridos renombrados!!
Dijo con en voz alta y en tono alegre, levantando los brazos junto
a su cabeza levemente al cielo en forma de completar su “entrada
dramática”, para luego ver a todos los invitados, que lo miraban
totalmente extrañados con un gran silencio rondando en la
habitación.
- Vaya… que aburridos, hubiera agradecido un aplauso, ¡En
fin! ¡Que nadie se mueva o diga alguna palabra!
Al decirlo, nuevamente como pasó con aquellos criminales en el
almacén, nadie en aquella habitación se pudo mover, o hablar,
siguiendo aquella simple orden que vino de la voz de ese hombre,
mientras este caminaba de manera animada entre los invitados
“congelados”, hasta fijar con su mirada al Sr. Sitt, al estar frente
a él lo apunto con su bastón viéndolo fijamente.
- Exceptuando a ti, señor anfitrión, tu puedes hablar.
Tan rápido que pudo hablar, el Sr. Sitt lo vio de igual forma,
mientras hubo un leve silencio, analizando la situación hasta tener
una pregunta.
- ¿Puedo saber que estás buscando aquí?
- ¡Pero que pregunta más ambigua! Justo lo que esperaba de ti,
olvidándote de hacer preguntas como “¿Qué hiciste con los
guardias?” o “¿Quién eres?”, aunque podría apostar…
El hombre de la bolsa de papel acerca su rostro hacia el del Sr.
Sitt, mientras ponía su bastón de madera en su cuello como si
fuera algún arma filosa.
- …Que tú ya sabes quién soy ¿no?
- Si lo supiera… no estaríamos teniendo esta conversación.
- … Ja jajá. Buen chiste, pero ya no hables.
El sujeto diría lo último en un tono más serio, para luego darse la
vuelta unos segundos, golpeando sorpresivamente al Sr. Sitt en el
rostro con su bastón, haciéndole caer al suelo, las demás personas
verían esto exaltados, pero sin poder hacer algo, mientras el
hombre de la bolsa se daba la vuelta a verlos, empezando a
caminar lentamente entre ellos mientras seguía su monologo.
- Bueno señores y señoras, quería estar presentable para hoy,
porque les tengo una pequeña propuesta.
Los que están aquí y trabajan para el Sr. Sitt, me darán acceso a
todos sus documentos que tengan de la compañía, se que deben
tener una llave o tarjeta de acceso a mano, y los demás solo denme
una pequeña ayuda monetaria! Pero si alguno se niega…
Este se detuvo repentinamente en el centro de la habitación,
donde todos podían verlo, para así levantar nuevamente su brazo,
y con su mano hacer una seña mostrando tres dedos.
- Si uno, tan solo uno de ustedes se niega a la propuesta, haré
explotar uno de tres lugares específicos de la ciudad ¿Cuáles?
Eso es sorpresa.
Pueden mover la cabeza para asentir o negarse, los estaré viendo.
Al terminar de hablar camino de forma lenta entre los invitados,
volteando a ver a cada uno, los cuales que ahora podían mover su
cabeza, asintieron con nervios, estaban asustados, mas por el
hecho de aquella amenaza sobre explotar algún lugar, pensando
lo peor, todos los invitados, sirvientes asintieron rápidamente de
manera casi simultanea, incluyendo al Sr. Sitt que a diferencia de
los demás, asentía la cabeza de cierta forma más rígida, el hombre
de la bolsa lo vio unos segundos fijamente, para luego ver a los
demás otra vez, pareciendo que era un unánime, pero entre tantas
cabezas asintiendo, el sujeto fijo su mirada en una persona, en un
hombre con apariencia algo mayor, negándose con el rostro, a lo
que el hombre de la bolsa de papel se puso en frente de él,
mientras las demás personas miraban a aquel anciano asustados
al ver que se estaba negando.
- Tú, puedes hablar, ¿me dices porque te estas negando?
- Yo… no trabaje durante años, para darle todo a alguien… a
un fracaso como tu.
- …Bueno damas y caballeros, ya oyeron al viejo.
Tras una pequeña pausa antes de decir aquello, el hombre de la
bolsa saca un detonador de debajo de su traje, todas las personas
quisieron correr, gritar, pero solo podían mover ahora la cabeza
con desesperación, tratando de rogarle que no lo haga, mientras
el sujeto solo los mira de reojo con tranquilidad dándole la
espalda al anciano que lo miraba con rabia.
- Pues… resulta que uno de esos 3 lugares, es este edificio, qué
sorpresa ¿No?
Las personas al escucharlo trataron nuevamente de correr, gritar,
pero todo era en vano, solo podían tener lo peor mientras el sujeto
jugaba con su pulgar sobre el botón, al momento de presionarlo,
escucharía un estruendo venir de arriba de la habitación.
- Que raro, aun no active nada…
Diría mientras fijaba su vista al techo, al igual que las demás
personas, viendo el mismo techo agrietarse, para luego caer
Olivia con su traje y máscara puestos cayendo cerca del centro la
habitación junto a varios escombros.
- Creo… que no volveré a hacer este tipo de entradas.
Diría mientras se levantaba del suelo lentamente, recogiendo su
sombrero para limpiar con su mano el polvo de los escombros,
para luego mirar fijamente al hombre de la bolsa de papel,
mientras este hacia lo mismo.
- Vaya… no esperaba tener a un inventado sorpresa esta noche,
¿Quién se supone que eres?
Diría el sujeto mientras la apuntaba con su bastón acercándose un
poco hacia donde estaba parada, mientras Olivia solo lo veía de
reojo, analizando la situación y notando como nadie se movía, o
hablaba a pesar de no estar atados o amordazados, al escuchar su
pregunta lo miraría de frente.
- La prensa me pone nombres estúpidos, “relojera”, “girl time”
o “señorita tiempo”, pero personalmente… prefiero llamarme
Tik-Tak, ¿Y tú chico basura?
- ¡Ja! Que curioso nombre, ¡hasta tiene combina con la temática
de tu disfraz! Me impresiona tu nivel, pero por mí parte me
gusta ir por lo simple… yo soy Paper-Man.
Diría Paper-Man haciendo una reverencia agachándose en
dirección a Olivia, todos los invitados confundidos los verían a
ambos, mientras que ella viendo aquel detonador en su mano
pensaba que hacer, era la primera vez que estaba en una situación
así, Paper-Man solo levantaba la cabeza viéndola al rostro de
nuevo.
- Pero tu señorita, puedes llamarme solo Paper.
- Si nota que vas por lo simple para apodarte “Papel” en inglés.
Dijo Olivia de manera sarcástica, mientras Paper solo soltó una
leve risa, levantándose por completo, acercándose lentamente a
su contraria, esta tomaría una pose de combate preparándose, al
ver esto Paper detuvo sus pasos, mostrando el detonador con su
mano de manera juguetona moviendo sus manos.
- Veo que estas preparada para pelear, ¿tan dispuesta estas en
salvar a estas personas?
- Por supuesto.
- ¿Incluso aunque debas lastimarlos?
- ¿Qué?
- ¡Hey ustedes dos grandulones! ¡Quiero que ataquen a la
cabeza de manija!
Ordenó repentinamente Paper a dos hombres del fondo que
parecían tener un buen físico, a los segundos que lo dijo estos dos
fueron corriendo hacia Olivia, esta sorprendida uso sus brazos
para cubrirse mientras se movía esquivando los golpes, tratando
de pensar la situación mejor, debido a que no quería lastimar a
dos personas inocentes, que en sus rostros se veía que ni siquiera
tenían controles de sus propias acciones.
- (¿Cómo demonios puede hacer eso? Demonios… debo
enfocarme, sabía que tendría que enfrentarme a tipos raros
tarde o temprano, pero no esperaba que fueran tan raros.)
- Bueno señorita Tik-Tak me encantaría verla resolver sus
problemas, pero si me disculpa, necesito estar en un lugar
específico cuando este lugar haga bum!
Dándose la vuelta Paper saldría corriendo hacia las puertas
principales, Olivia al escucharlo volteo a la mirada viendo como
se escapaba, al distraerse uno de los hombres le dio un derechazo
en el rostro con fuerza que la hizo retroceder, esta suspirando vio
de reojo a la dirección donde se fue Paper, para luego volver a
mirar a los dos hombres.
- Señores de antemano, quiero que sepan que esto no es
personal, perdón.
Dijo para luego al momento donde uno le lanzo otro puñetazo esta
se agacho tomándolo del brazo con fuerza, tras eso el segundo
hombre se abalanzó para golpearla, Olivia tomando con fuerza su
brazo lanzo al hombre hacia su compañero haciendo que caiga
encima de él, quedando ambos aturdidos en el suelo.
- Bueno un problema menos, ahora queda el cabeza de
reciclaje. ¡Todos aquí! ¡Conserven la calma! ¡La ayuda
llegara pronto! Traeré a ese sujeto y todo se resolverá, si
alguno de ustedes puede llegar a moverse llame a la policía.
Tras decir esto, Olivia salió corriendo hacia la puerta principal
para perseguir a Paper, empezando a correr por los pasillos,
mientras que al minuto de irse aquella, lentamente varios de los
invitados podrían empezar a mover su cuerpo, respirando con
alivio y cansancio, entre ellos el Sr. Sitt, que se levantaría del
suelo con dificultad, limpiándose la sangre de la herida del golpeó
que Paper le dio, para luego mirar a sus otros invitados bastante
decidido.
- Yo… llamare a la policía, los demás vayan a la salida de
emergencia y ayuden a los que aun tengan dificultades para
moverse.
Terminando de hablar el Sr. Sitt saco su teléfono, todas las
personas haciéndoles caso empezarían a correr a la salida de
emergencia algunos con cierta dificultad. En los pasillos del
mismo edificio se encontraba a Paper corriendo tanto como podía,
pareciendo dirigirse a un punto específico, cruzando unas puertas
se detendría en un pasillo con grandes ventanas de vidrio del lado
frontal del edificio, Paper miraría la vista con detenimiento,
mientras escuchaba que la otra puerta del pasillo se abría, al
voltearse vería a tres guardias entrando y apuntándole con sus
armas.
- ¡Ahí estas! No se como carajo nos hiciste eso, pero ahora tu
te quedaras quieto, ¡las manos arriba!
- Mm… Parece que ya me aleje lo suficiente para que mis
poderes no sigan haciendo efecto, así que mi tiempo corre,
¡les agradezco que estén aquí!
Ahora no quiero que me disparen o se muevan.
Contestaba Paper mientras caminaba hacia aquellos tres guardias
con su bastón en mano, ellos quisieron jalar el gatillo pero
nuevamente no pudieron, este miró frente a frente a uno de ellos
señalándolo con su bastón.
- Veo que no aprendieron nada, debieron dispararme ni bien me
sus ojos me cruzarme. Pero ya no importa, ahora… quiero que
no hablen, apunten a la puerta detrás de mí y si una chica con
un disfraz del Big Ben llega a pasar, abran fuego.
Tras eso Paper solo se haría un lado dándole el tiro libre a los
guardias hacia la otra puerta del pasillo, con los guardias
nuevamente sudando al no poder a hacer nada más, volviendo a
sentir la misma sensación de impotencia que los invitados, solo
siguiendo las órdenes que no querían. Cerca de ese pasillo, Olivia
estaría corriendo aún buscando a Paper, le era difícil ya que no
era muy buena guiándose en edificios grandes, pero en eso noto
una puerta al fondo que parecía llevar a un lugar en específico,
fue hacia allá y al momento de cruzar lo primero que vio fue a
esos tres guardias apuntando sus armas hacia ella, mientras Paper
la miraba y se despedía con su mano, Olivia tomó un poco de aire,
aguardo unos segundos, y cuando escucho el sonido del disparo,
las manijas del reloj de su máscara se detuvieron, el tiempo
parecía congelado, las 3 balas estaban inmóviles en el aire, Olivia
de manera calmada sólo se movió fuera de la dirección de las
balas, para correr hacia los guardias dándoles a los tres una patada
en la cabeza, para que después las manijas de sus máscaras volver
a moverse, los guardias caerían repentinamente al suelo soltando
sus armas, y Paper se voltea viendo a Olivia frente a los tres
hombres caídos, totalmente sorprendido, porque para el fue como
una milésima de segundo el tiempo entre los disparos y que ahora
este al lado suyo, estando bastante sorprendido.
- Vaya, vaya… eso sí que fue interesante cabeza de manija.
- No me llamo así, papel usado.
Sin perder tiempo Olivia se abalanza contra Paper para darle un
puñetazo en el rostro, a lo que Paper desvía su brazo con su bastón
dándole un fuerte golpe en la cara, retrocedieron mientras jugaba
con su bastón.
- ¡Vamos! ¡Eso no es todo lo que tienes! ¿¡Acaso no puedes
pelear sin tu pequeño truco?! ¡Quiero que lo intentes eso!
Dijo Paper riendo mientras se movía, con Olivia notándose algo
molesta por sus palabras, mueve su brazo simulando que iba a
intentar darle otro puñetazo, aprovechando que Paper quería
hacer lo mismo de su bastón otra vez para darle una fuerte patada
en el estómago, aprovechando su aturdimiento para darle
rápidamente un fuerte derechazo, sintiéndose más confiada se
acerca demasiado a el, a lo que Paper aprovecha para tomar su
brazo con fuerza.
- Bien… mi turno.
Sujetando su brazo dándole un fuerte golpe con su bastón en el
rostro, al quedarse aturdida por esto Paper solo arremete con otro
puñetazo hacia su estómago, con gran fuerza también golpea su
bastón contra las costillas de Olivia, haciéndola retroceder,
poniendo su mano donde recibió el golpe, sin darse cuenta que
retrocedió lo suficiente para que Paper pudiera darle una fuerte
patada en el pecho empujándola contra una de las ventanas de
vidrio haciendo que la misma se rompa en pedazos, Olivia se
sujeto del borde de la ventana con una mano tanto como pudo,
con casi sus dedos resbalando, viendo hacia abajo para notar que
era una gran caída, para luego ver arriba a Paper, que con la
cabeza agachada estaba viéndola fijamente.
- Pues quien lo diría, el reloj se quedó sin batería!
- Deja de decir estupideces, no se que fue lo que planeaste, pero
de cualquier forma pude arruinártelo… que caiga ahora aquí
no cambia eso.
- Wow… ¡De verdad estas metida en el papel de héroe! Te doy
un punto por eso, pero ¿de verdad crees que “arruinaste” mis
planes? ¿Solo por distraerme un poco?
Paper se agacho de rodillas viendo a Olivia más de cerca, fijando
su mirada hacia su máscara con las manijas de su reloj
moviéndose, sacando de debajo de su traje el detonador, debajo
de la máscara de Olivia se mostraría una expresión de completa
preocupación, tratando de usar otro de subir, pero al intentarlo
sintió como su mano era pisada por el zapato de Paper.
- Si te soy sincero señorita, hace mucho no me divertía tanto,
pero me das la impresión que ni siquiera sabes en lo que estás
metida, solo diré que fue un gusto pero creo… tu tiempo se
acabo.
Al terminar de hablar, Paper se puso de pie nuevamente,
levantando su pie vio directamente de Olivia, presiono el
detonador, hubo un estruendo en todo el lugar debido a la
explosión, sacudiéndose todo el edificio, haciendo que Olivia
terminará por resbalarse, empezando así a caer rápidamente hacia
el suelo, siendo lo último que pudo ver mientras caía, a Paper
yéndose caminando hacia atrás, para luego fijar su mirada a lo
que era, su inevitable caída.
Capítulo 2:
“La Velocidad a Contrarreloj”

Era una hermosa noche en la ciudad Harbor, que sería arruinada


por el fuerte sonido, debido a la detonación de la bomba de Paper-
Man, el cual generaría una fuerte onda polvo por todo el lugar,
mientras al mismo tiempo, estaba cayendo varios metros hacia al
suelo, está observando como cada vez estaba más cerca del piso,
empezó a gritar.
- ¡¡MIERCOLES!!! ¡¡AHHH!! ¡POR FAVOR FUNCIONA!!
¡¡FUNCIONA!!
Dijo desesperadamente cerrando los ojos, al momento de casi
llegar al suelo, las manijas del reloj de su máscara se detienen
nuevamente, al abrir sus ojos Olivia ve como está detenida en el
aire a unos centímetros del piso, suspiro aliviada al percatarse de
esto, pero a los segundos sus manijas vuelven a moverse esta cae
al suelo solo golpeándose levemente la cabeza.
- Creo que después de esto… mis poderes no me parecen tan
malos.
Tras haber convertido una caída de metros en una de unos pocos
centímetros, Olivia se levanta del suelo adolorida tras su pelea
contra Paper-Man, girando su cabeza hacia arriba para ver la
explosión, un gran humo de polvo salía del edificio mientras
algunos escombros del mismo parecían a punto de caer, Olivia
rápidamente a pesar de estar adolorida corre hacia la entrada para
revisar o intentar salvar a las personas del lugar, pero al casi
cruzar la esquina del edificio, vería que todos los invitados ya
estaban a fuera, también los dos hombres con quienes había
peleado en el salón, la mayoría de los invitados estaban asustados,
nerviosos, junto algunos visiblemente enojados, pero al
percatarse de que el Sr. Sitt ni tampoco los otros tres guardias que
noqueo estaban a fuera, esta corrió rápidamente a dentro del
edificio para ir a rescatarlos.
Dentro del edificio el Sr. Sitt se encontraba haciendo una llamada,
mientras hablaba por teléfono bajando rápidamente por las
escaleras, se podía notar como el lugar se estaba derrumbando,
pero aun así este se mantenía sereno, mientras tanto Olivia estaba
subiendo también lo más rápido que podía, al estar subiendo pudo
escuchar parte de la conversación que estaba teniendo el Sr. Sitt.
- Mira, deja de hacer preguntas que no tengo tiempo para
responder, reúne a tu equipo, hablaremos más tarde cuando
aclare esto.
El Sr. Sitt cortó la llamada repentinamente al oír a alguien
subiendo, encontrándose con Olivia en medio de las escaleras,
esta se detuvo para mirarlo.
- Sr. Sitt ¿Se encuentra bien?
- Tras este fiasco de fiesta, realmente no, pero fuera de eso no
tengo ninguna herida, ya llame a la policía.
- Perfecto, ¿Por las dudas no habrá visto a otros tres guardias
bajar por aquí tras la explosión?
- Creo que no.
- (Demonios, tal vez me pase de nuevo…)
Escuche, mejor baje, yo tengo que ir a revisar arriba.
- De acuerdo…
Tras decir eso Olivia fue empezó a correr nuevamente subiendo
las escaleras, el Sr. Sitt solo la observo con curiosidad aquella
enmascarada irse, teniendo una expresión intrigada en su rostro,
bajando las escaleras a un ritmo más rápido. Oliva recién había
llegado hacia el salón donde lucho contra aquellos dos guardias,
solo deteniéndose para fijarse a donde ir, mientras varios
escombros caían sobre ella, apenas pudiéndolos esquivar en tanto
corría por los pasillos, hasta llegar a su destino, viendo el pasillo
con aquellas grandes ventanas de vidrio ahora rotas cerca de
donde peleo contra Paper, ahí viendo a los tres guardias que tuvo
que noquear, esta estaba suspirando cansada, adolorida, y agotada
tras correr tanto, aun escuchándose y sintiéndose partes del
edifico caerse, era la primera vez que estaba en una situación tan
crítica como esta.
- (Dios… puedo escuchar como mi corazón late, y no parece
que tenga el suficientemente tiempo para sacarlos antes que
el techo caiga sobre mí... ¿Acaso no… podría irme…?)
Olivia pensaba en esto profundamente, era un sentimiento
familiar para ella, pero al ver aquellos hombres tirados en el suelo
esta solo volvió a suspirar de una forma más lenta y levanto la
mirada firmemente.
- Por supuesto que no.
Tras decir esto, las manijas de su máscara se volvieron a detener,
tomando a uno de los hombres para cargarlo en su espalda, para
luego tomar a los otros a dos de sus brazos para arrastrarlos con
cuidado, empezando a moverse lo más rápido que podía para salir
del edificio.
A fuera del lugar apenas habían pasado dos minutos desde que Sr.
Sitt salió a fuera, mientras los invitados hablan alterados, el Sr.
Sitt veía aquella puerta de salida de emergencias fijamente, Olivia
pateo repentinamente de la puerta para abrirla, volviéndose a
mover las manijas de su reloj, para el Sr. Sitt fue en un parpadeo,
viendo como la puerta ya estaba abierta, sin siquiera ver cuando
se abrió o cuando aquella enmascarada salió; Olivia dejaba a los
guardias en un lugar seguro, tras ello se arrodillo levemente en el
suelo al tener prácticamente todo su cuerpo doliéndole, tomando
aire profundamente. El Sr. Sitt la observaba junto a la mayoría de
invitados, estando bastante intrigados por esta nueva heroína
frente a ellos, a la lejanía se escuchaban las sirenas de la policía,
Olivia al oírlas se levantaría de una forma lenta, pero tomando
una gran bocanada de aire, empezaría correr nuevamente,
tambaleándose un poco al hacerlo, pero aun así corriendo como
podía, mientras todos la veían irse. Aquel hombre que se había
negado a lo que demando Paper, se acercaría al Sr. Sitt.
- Esa chica tiene poderes interesantes, ¿No lo cree?
- Lo único que creo ahora mismo es que tú Edward causaste
este gran caos por no aceptar las demandas de ese loco.
- Yo solo estaba-
- No me importa. Ahora solo quiero que averigües donde está,
y mandes a la Alianza Paz a buscarlo.
- Sí señor.
Tras aquella conversación con su empleado, el Sr. Sitt va hablar
con los policías que recién llegaron. Olivia aún estaba intentando
correr en las veredas de la ciudad, pero lentamente sus pasos se
hicieron más torpes, incluso casi se cayéndose al suelo, tuvo que
apoyarse contra la pared para respirar unos segundos, quitándose
la máscara para poder tomar aire con más facilidad, su corazón
estaba palpitando por segundo, tenía la visión nublada, realmente
se forzó al máximo.
- Vaya… con que estas eran las consecuencias de usar muchas
cargas… ja…
Se levanta nuevamente poniéndose su máscara, caminando de una
forma más lenta y calmada, ayudándose con la pared para caminar
más cómodamente, teniendo una dirección en mente, con
dificultades podría llegar a su departamento luego de unos 20
minutos, usando las escaleras de incendios del edificio, los usaría
para subir y entrar por su ventana hacia su hogar, tras cerrar la
ventana se quita el traje de Tik-Tak y cae completamente cansada
en su colchón, durmiéndose a los pocos segundos.
Horas más tarde, específicamente a las 08:00 de la mañana, se
veía a Paper haciéndose un desayuno, mientras una canción
sonaba por a su alrededor, Paper la tarareaba con gran
tranquilidad mientras terminaba de prepararse un sándwich de
queso, levantando levemente su bolsa de papel para poder
comérselo.
- Mmm!! ¡El queso nunca perderá su toque! Jajá… Está siendo
una bonita mañana, ¡veamos cómo me fue ayer!
Diría emocionado con aun la boca algo llena Paper, quitando el
disco musical que escuchaba en su equipo de música, para luego
encender la radio, cambiando entre frecuencias hasta localizar el
canal donde hablan de las noticias.
- Que emoción, ¡que emoción! Creo que ya va empezar…
Dijo Paper acercando la radio muy a la par de su cabeza para
escuchar lo que decían, se notaba que estaba emocionado,
mientras se podía escuchar una voz de un tono algo apagada
viniendo de la radio.
- El padre del chico se encuentra desbastado, aún está buscando
al asesino… pasando a otras noticias más locales, el día de
ayer ocurrió un intento de ataque terrorista en una fiesta del
Sr. Sitt, famoso empresario e inventor de la propuesta
“Alianza Paz”, ¡así es! El hombre al que le debemos agradecer
que haya héroes en mayas por las calles ja… lo que también
hace que locos también se disfracen para enfrentarlos, ¡como
el de ayer! Un sujeto con una bolsa de papel en la cabeza,
intento robar y varios archivos de la empresa del Sr. Sitt, junto
a cobrar varias vidas con sus extrañadas habilidades de
control… ¿mental?
- Creo que dijeron algo sobre su voz Martin.
El locutor de la radio mostraba cierto descontento al hablar del
tema, su tono de voz incluso parecía algo irritado, más al
mencionar el poder de Paper se notaba confuso, a la par su
compañero se encargaba de aportar una aclaración a lo que
menciono su compañero, notándose más tranquilo.
- Bueno… siguiendo con la información, gracias a estas
habilidades pudo detener tanto a los guardias, como a los
invitados, afortunadamente fue detenido momentáneamente
por la que parece ser la “relojera”, supongo que suma a otro
loco con disfraz a la lista…
- Jaja ¡es verdad! Pero a pesar de sus esfuerzos, el hombre de
la bolsa hizo explotar el edificio y escapo, el lado bueno es
que con la ayuda de la relojera no hubo ningún muerto, solo
algunos lesionados.
- El único que quedo realmente mal parado fue uno de los
trabajadores de Sitt tras negarse a las objeciones del terrorista.
¿Sera esta la prueba de que los superhéroes inspiran a
maniáticos? Sigan escuchando tras esta pausa.
Tras escuchar la conversación de los dos locutores Paper se
levanta con tranquilidad, empezando a caminar en círculos por su
hogar bastante pensativo, a la vez que de forma repentina un gato
negro con una mancha blanca en el pecho se subía a la mesa.
- Ahh… tienes razón Wally, el plan está bastante bien, quizás
si hubiera más que lesionados pudo funcionar más rápido,
¡pero detalles!
Paper con cuidado acaricio al gato llamado Wally, mientras se iba
calmando de a poco, sentía que su plan iba bien, pero quizás podía
ir de mejor forma, pero tal vez lo estaba pensando demasiado, o
quizás demasiado poco, su mente tenia maneras raras de actuar.
- Aún hay cosas por hacer, mejor sigamos con el desayuno.
Dijo eso con más tranquilidad se escuchándose el maullido de
Wally, Paper se agachaba para levantar los cubiertos caídos,
viendo de reojo debajo de la mesa, donde había una caja que decía
explosivos, al verla solo soltó una leve risa, para luego seguir
comiendo.
Unas pocas horas más tarde, a las doce y catorce del mediodía se
veía aun a Olivia tirada en su cama, por sus ventanas se veía la
resolana intentando pasar por sus cortinas, pero el resto de la
habitación se veía en completa oscuridad, el ambiente se mantenía
bastante sereno, solo escuchándose el ruido de las personas en las
calles junto al tránsito habitual de la zona, pero eso no parecía
interrumpir el descanso de Olivia, o eso sería hasta que alguien
toco su puerta con fuerza, despertándola de su profundo sueño,
abriendo los ojos lentamente.
- Mhmm… ¿sigo viva? Parece que si…
Dijo aun algo adormecida, levantándose de la cama con pereza y
desgana, fue a revisar quien estaba en la puerta recostando su
rostro por la misma.
- ¿Quién es…?
- Soy yo, Pit.
- ¿Qué quieres tan temprano…?
- Olivia están por ser las doce y media, abrí la puerta.
Suspirando con desgana, quita el seguro abriendo la puerta, Pit un
poco más arreglado que la última vez, la ve de reojo, Olivia estaba
totalmente despeinada, con la ropa desarreglada y a pesar de
recién levantarse se veía como que no había dormido en días, y
ya viéndola Pit suponía que algo fue mal, entro a su departamento,
y al terminar de hacerlo Olivia cerró la puerta, para rápidamente
volver a tirarse a la cama de cara.
- Parece que no tuviste de la mejor de las noches ¿Eh?
- ¿Por qué lo dices…?
- No sé, tal vez porque parece que un borracho en una zanja se
vería más arreglado.
Dijo Pit imitando de forma sarcástica la usual actitud de Olivia,
mientras esta solo escondía más su rostro en la almohada. Pit
prendería las luces de la habitación, mostrándose un lugar
bastante limpio como los muebles acomodados, solo habiendo
algo de polvo en algunas partes, junto a unas plantas secas, Pit
solo miraría todo de reojo sin comentar nada y se sentaría en una
silla cerca de una mesa de vidrio.
- Imagino que ya te enteraste…
- Seh, tu “gran espectáculo” con ese tipo de la bolsa, vaya que
te luciste, solo que si no recuerdo mal, habíamos hablado de,
no se… mantenernos lejos del ojo público.
- Y… ¿Acaso debía dejar que ese loco explote a todas esas
personas o…?
Preguntaba Olivia de cierta forma curiosa mientras Pit solo
termino tomando algo de aire mientras se frotaba las manos
estando algo nervioso.
- No digo eso, solo digo que ahora estaremos en la mira de
muchas personas peligrosas, peores que ese tipo de voz rara.
- No te preocupes Pit… si algunos de esos sujetos me mata
nadie sabría de ti.
- Si eso no es una opción tampoco… pero bueno, al menos todo
salió a bien ayer ¿no?
- Mmm… ocupe todas las cargas de tiempo…
- ¡¿QUE!?
Pit salto exaltado tras lo comentado por Olivia, parándose
repentinamente de donde estaba sentado mientras la silla se caía
al suelo, se veía muy sorprendido y ligeramente irritado.
- ¿¡COMO GASTASTE TODAS LAS CARGAS?!
- Bueno… la primera la tuve que usar contra tres guardias que
me querían disparar, la segunda la use para salvarme de una
caída que me hubiera papilla, la tercera la use para salvar a
esos mismos tres guardias… y las otras dos se gastaron por
usar mucho el salto en tiempo mientras salía del edificio.
- Dios santo…
- En mi defensa! Bajar cincuenta pisos cargando a tres hombres
inconscientes no es precisamente algo sencillo…
Pit suspira volviéndose a sentar con las manos en el rostro, para
él era un asunto de gran magnitud, y parecía irritado que Olivia
lo contara con tanta tranquilidad, ella al notar su enojo lo vio de
reojo.
- Al menos dime Olivia, ¿Cómo te sentiste tras usar tanto el
salto en el tiempo?
- Si te soy sincera… se sintió como tener una bala en el pulmón
y seguir caminando.
- Ay Olivia… escucha, voy a ponerte unas 3 cargas, debido a
que necesitaría más tiempo para cargar 5 de nuevo, pero
úsalas con precaución, es probable que tu cuerpo se
acostumbre tras a haber pasado por tanto, pero no quita que
debes dejar que se acostumbre de forma lenta, no sabemos
las consecuencias que puedes llegar a sufrir. Así que, más
precaución, ¿entendido?
- No usar mucho mis poderes o si no muero… ¡Entendido!
Dijo Olivia levantando su brazo y con una mano haciendo señal
de pulgar arriba, Pit solo miro hacia otro lado levantándose de la
silla, yendo hacia la mesa levantando un poco el traje de Tik-Tak
que estaba ahí.
- Sabes… me parece extraño.
- ¿Qué cosa?
- Que ese sujeto tenía la habilidad de hacer que las personas
hagan lo que quiera con solo ordenarlo, ¿no?
- Si exactamente, eso uso para hacer que esos guardias me
disparen.
- Entonces… ¿Por qué simplemente no ordeno a que todos le
dieran su datos y ya? ¿Por qué necesitaba que todos en la
fiesta accedieran?
- ¿Eh?
Olivia se levantó de manera lenta para sentarse en la orilla de su
cama, ya más despierta mira con curiosidad a Pit tras oír lo que
dijo, a lo que este la mira de reojo mientras tomaba el traje de Tik-
Tak en sus manos.
- Pensé que sabias, pero ese tal Paper, antes de explotar el lugar
hizo que todos los invitados estén de acuerdo con darle lo que
pedía, excepto uno de los trabajadores de Sitt, me pregunto
porque hizo eso en vez de solo ordenarlo.
- Mmm… es un buen punto.
Olivia se levantó de la cama, abrió sus cortinas y vio hacia la
ventana mientras analizaba lo que dijo Pit, realmente había algo
que no encajaba, alguien con el poder de pedir lo que quiera ¿pide
permiso a los demás? Era raro. Pit solo la veía confundido al verla
viendo hacia la nada en la venta.
- ¿Puedo saber exactamente como supiste que ese tipo iba
atacar la fiesta de Sitt?
- Era la única fiesta con millonarios ayer, si yo fuera uno de
esos locos, también pensaría ir ahí, así que me quede escondí
en una habitación en construcción, lo que fue mala idea
porque el suelo se rompió al intentar bajar.
Conto Olivia de una forma seria, mientras claro excluía partes
como que estuvo 2 horas en esa habitación esperando que algo
pase, pero eran detalles a parte según ella.
- …Okey, me llevare el traje para ponerle nuevas cargas, estará
aquí antes de que vuelvas de tu trabajo.
- Perfecto.
Dijo Pit tomando con cuidado la máscara, guantes y el resto del
traje de Tik-Tak, Olivia solo bostezaba aun abatida por el día de
ayer, pero obviamente ignorando el sueño, se sentía mucho mejor,
Pit solo se fue hacia la puerta, y al abrirla solo dijo con sinceridad.
- Ya sabes que hacer Olivia, no falles.
- Lo sé.
Dijo viendo de manera más seria a Pit, con su vista aún más
decidía, como la que suele tener usualmente, mientras Pit solo se
fue cerrando la puerta, y al escuchar la puerta cerrarse, Olivia
espero unos segundos, vio de reojo la puerta, para luego volver
tirarse con rapidez en su cama.
- Solo unos minutos más…
Y esos minutos más, se convertirían en unas horas más.
En otro lugar, en alguna otra parte del país, se veía al Sr. Edward
bajando por un ascensor, estaba tardando en bajar, parecía una
locación casi subterránea, al terminar de bajar el Sr. Edward sale
del ascensor caminando hacia el frente en medio de pasillos
metálicos y lo suficientemente reforzados, unos doctores y gente
uniformada lo saludaban hasta que una chica con apariencia de
secretaria se paró frente de él.
- Buenos días señor Edward, ¿Quiere un café o similar?
- No gracias querida, solo vengo para mi reunión con la alianza,
¿Ya llegaron?
- Bueno… dos de ellos están aquí.
- Ahh… No me sorprende realmente.
Diría en un tono serio pero a la vez frustrado, mostrando como
parecía que esta situación era algo muy común, mientras se
ajustaba su traje, caminando por el lugar la secretaria algo torpe
lo guiaría a la sala de encuentro, al llegar esta le abriría una puerta,
donde se escucharía una voz viniendo de esta.
- Vaya, vaya viejo, hasta que te dedicas en aparecer.
- Solo fueron unos minutos, no exageres Esteroide.
Diría Edward entrando en la habitación, aquí se verían dos
personas, el primero un hombre alto y fortachón de cabello rubio,
con un traje negro, junto amarillo y una capa del ultimo color, en
la otra esquina se vería a una chica de apariencia militar, con
uniforme y casco de batalla puestos, levantándose de la silla
donde estaba sentada y haciendo un saludo militar con la mano al
pecho al ver a Edward entrar en la habitación.
- Es “Asteroide”, debería tratar de acordarse el nombre de su
mejor ejemplo.
- O claro que recuerdo el nombre de Moonson jaja… Y vaya
que me sorprende verte aquí Patriota.
- No tenía nada mejor que hacer, señor.
Dijo de manera fría la joven soldado “Patriota”, mientras
terminaba de hacer su saludo para volver a sentarse, sacando un
lápiz de su bolsillo y empezar a golpearlo contra su mano
mientras veía al frente, prácticamente viendo a la nada, Asteroide
solo se pararía en frente de Edward y al hacer bastante más alto
que él se agacha para verlo frente a frente.
- Seh, en cambio yo si tenía mejores cosas que hacer para venir
a que me falten el respeto, así que habla abuelo.
- ¿Y supongo que el resto del equipo también tenía mejores
cosas que hacer? No creo, pero en fin, hoy nos importa otro
tema.
Terminaría de decir Edward para entrar a la habitación, donde un
proyector se encendería, mostrando las grabaciones de cámara del
día de ayer, Asteroide se siente a ver mientras que Patriota solo
mira las grabaciones de reojo.
- Así el “hombre de la bolsa” jajaja Por favor, lo vi esta mañana
en las noticias, no tenía que llamarnos para algo así.
- Precisamente los necesito para algo así, este individuo es
peligroso, y no solo para esta fundación, sino para todos
ustedes, corren riesgo a quedar expuestos.
Hablando directamente, Edward pausaría el video unos
momentos mostrando a Paper, junto al poder extraño de su voz
haciendo efecto, Asteroide lo vería con confusión mientras
Patriota analizaba cada parte de aquella imagen con la mirada
guardando silencio.
- Bueno… si tiene un poder problemático, pero muy útil si soy
sincero, ¿acaso no lo podemos meter a la alianza? Ya lo
hemos hecho con gente similar.
- Absolutamente no, como dices su habilidad, es un problema,
y lo mejor será erradicarlo lo antes posible.
- Perfecto, ¿quieres que vaya ya y lo convierta en papel usado
ahora o?
Diría confiado Asteroide levantándose de su asiento para tronarse
los dedos junto al cuello, sonriendo de una manera maliciosa,
mientras Edward solo suspiraba y Patriota seguía observando
todo sin comentar algo, o sin siquiera hacer un ruido.
- Que tu vayas a enfrentarte con alguien así, sería como
regalarle un misil a otro país, mantente lo más lejos posible
de ese tipo, mejor manda a Meteoro, dile que se encargue lo
más rápido posible ni bien ese tipo aparezca, que lo noquee
antes que pueda hablar.
- Y… ¿Qué hacemos con ella?
Pregunto Patriota apuntando a la pantalla, las grabaciones
mostraban la parte donde Tik-Tak caía del techo del salón
encontrándose con Paper, Edward y Asteroide mirarían, mientras
que Asteroide soltó una carcajada, Edward vio unos segundos de
forma despistada la pantalla.
- ¡Ja! ¿Con que esa es la tal relojera? No se ve tan sorprendente.
- Oh si ella, la verdad no creo que sea problema, y en el mejor
de los casos podría unirse a la alianza, solo intenten
convencerla y si no ya saben el resto, esas son mis únicas
ordenes, tengan buen día.
- Seguiré insistiendo con que pudo haber mandado un simple
mensaje…
Terminaría diciendo Asteroide con cansancio mientras se retiraba
hacia la puerta, lo mismo Edward, yéndose ambos lentamente de
la habitación, solo quedando Patriota en la sala, aun observando
la grabación, viendo fijamente a Tik-Tak, su expresión era difícil
de entender, no reflejaba felicidad, ni interés, solo sus ojos la
veían de manera fija, la grabación se detendría, y esta solo se
quedaría viendo a la pared, nuevamente, a la nada.
Ya varias horas más tarde, Olivia estaría en su trabajo en el
supermercado, aun se notaba levemente cansada, pero en un
estado mucho mejor que el de la anterior noche, estaba atendiendo
el cajero, mientras estaba algo sumergida en sus pensamientos,
recordaba todo lo que paso a noche, su dolor, y sobre todo una
duda.
- (Tiene que haber algo más, ¿Qué es lo que tiene planeado? A
caso… ¿perdí?)
- Oiga señorita, ¿Me puede cobrar esto?
- Ah sí, perdón pequeño-
Diría Olivia levemente avergonzada atendiendo a un niño que
estaba comprando una barra de chocolate, después de darle su
cambio esta se vuelve a sentar mostrándose pensativa, con una
mirada concentrada, el niño la mira con curiosidad al notar su
extraña actitud.
- Disculpe señorita, tal vez no me incumbe pero… ¿Le pasa
algo?
- Eh? No nada, no es algo interesante realmente.
- ¡Vamos! Se ve que es algo importante.
Contesto el niño mientras Olivia intentaba hacerse la distraída
viendo hacia otro lado, pero este mostraba bastante interés
viéndola fijamente mientras abría su barra de chocolate, Olivia
notando su claro interés toma algo de aire pensando que decir para
que no sospeche nada.
- Bueno… ¿tú oíste sobre lo que pasó ayer en la noche?
- Sip, la relojera peleando con ese sujeto de la bolsa ¿no?
- (Como odio ese nombre.) Si eso, solo estuve pensando…
¿crees que ella realmente gano si dejo que ese sujeto
escapara?
- ¡Por supuesto que sí! ¿Cómo pregunta eso? ¿Sos mensa?
- ¿Uh?
Olivia bajo su mirada hacia el niño con una expresión confusa por
su comentario, mientras este con cierto rostro molesto come un
pedazo de chocolate.
- Ella pudo salvar a muchas personas, si no hubiera estado ahí
todo pudo ser peor, si yo fuera un superhéroe, para mí eso es
más que ganar.
- …
Olivia se quedó callada tras las palabras del chico, a parte que le
sorprendió que un niño pudiera tener un pensamiento así, ¿O era
ella la que no se sentía feliz con lo que logro? Nuevas dudas
llegaron a su mente, pero esta solo vio a este niño masticando su
chocolate, y el cómo le dio algo nuevo en lo que pensar, soltando
una carcajada.
- Jajaja… tal vez tienes razón, si soy mensa.
- No se preocupe, hoy en día muchos lo son, y ¿puedo hacerle
otra pregunta?
- La que quieras.
- ¿No sos muy grande para pensar en cosas de superhéroes?
- … Sí que eres alguien curioso ¿eh?
Olivia suspira con vergüenza bajando la mirada, soltando una risa
apenada, viendo de reojo al niño que la mira con extrañeza
mientras come otro pedazo de su chocolate.
En horas más tarde, ya estaba terminando el atardecer, y la caída
de la noche se hacía más inminente en la ciudad Harbor, Olivia
ya estaba llegando a su departamento, abriría la puerta con su
llave para entrar y dejar su abrigo sobre una silla, viendo su traje
de Tik-Tak sobre la mesa, lo tomaría con sus manos un momento
y lo miraría fijamente, mientras se hundía en sus pensamientos
nuevamente, ahora estaba en aprietos, ya no podía adivinar donde
iba aparecer Paper-Man. Empezó a caminar en círculos por la
habitación pensando el asunto.
- A ver… si yo fuera Paper ¿A dónde iría a poner una bomba?
Mmm… Esto no funciona.
Se dejó caer sobre su cama mientras le daba vueltas al tema, hasta
que recordó algo, lo que le menciono Pit, así que de forma rápida
se sentó en su cama sacando su celular, entrando al buscador para
buscar información del sujeto que no quiso acceder a lo que pidió
Paper, encontrando su nombre junto a información de su persona,
Olivia empezó a leer de forma tranquila la información de la
página.
“Víctor Edward, un conocido doctor y analista físico que trabaja
en la empresa Atomic Things, se le atribuye el haber aportado
junto al señor Sitt Maxwell, la investigación y observación sobre
las anomalías genéticas en algunas personas, para ayudarlos a
integrarse en la sociedad, junto a también ayudar a formar la
Alianza Paz, una unidad de superhéroes conformados por
muchos participantes de la investigación de la anomalía
genética, actualmente se encuentra trabajando en la ciudad
Harbor, en el laboratorio principal de Atomic Things.”
Olivia tras leer esto se detiene a pensar, ella ya había oído sobre
la “Alianza Paz” y el Sr. Sitt, con algunas cosas sobre las personas
con anomalías genéticas, teniendo sus respectivos pensamientos
a parte sobre ellos, pero era la primera vez que sabía sobre este
sujeto, Edward siendo aparentemente alguien importante en la
empresa, pero juraría que nunca lo escucho ni por televisión o
algún video sobre el tema, era extraño, pero esto le daba la
información suficiente para pensar donde estaría Paper.
- Tendré que ir a darle un recorrido al laboratorio de Atomic
Things, veamos donde queda.
Busco en su celular donde quedaría el laboratorio, haciendo una
expresión de sorpresa asustada al ver que quedaba a las afueras
de la ciudad a 15 kilómetros de donde estaba, suspirando frustrada
al ver esto.
- Fuah… justo que a mí me encanta caminar, mejor voy yendo
si quiero al menos llegar temprano.
Se levantó de su cama y se puso su traje, ajustándose su sombrero,
para salir por la ventana bajando con total discreción por la
escalera de incendios asegurándose que nadie la vea, para así
empezar a caminar lo más rápido que podía hacia la salida de la
ciudad.
Ya siendo más tarde, con la noche totalmente cubriendo el cielo
y la luna mirando desde lejanía, en aquel laboratorio alejado todo
se veía en calma, se veía a varios doctores y científicos caminando
por el lugar, a fuera en la entrada había un guardia cuidando la
entrada que parecía solo abrirse con tarjetas de identificación, uno
el guardia parecía estar escuchando la canción “I can’t decide” a
un volumen bastante fuerte en su celular, fumando un cigarrillo
con total tranquilidad.
- ¿No te dijeron que es malo fumar?
Escucharía ese comentario de la nada, pondría más despacio el
volumen de su celular para así buscar con la mirada de donde vino
esa voz, viendo unos zapatos gastados iluminados por las luces
de la carretera, alguien estaba parado ahí, pero el guardia no podía
distinguir el resto de la persona al estar fuera de la luz.
- Disculpe no lo escuche, yo-
- Pregunte, si no te dijeron que es malo fumar, porque verás, es
un tipo muy curioso de veneno…
Tras decir aquello la luz de la carretera se apaga repentinamente
escuchándose un ruido de vidrio roto, había roto el foco del poste
de luz, dejando todo en una gran oscuridad, el guardia saca su
arma y empieza apuntar hacia donde venía aquella voz.
- Es un veneno que primero se une a ti, como un parasito, te
hace sentir cómodo, aliviado, que tu estas en control, algo que
es que te hace bien…
- ¡Retrocede! ¡O disparo!
La voz se escuchó en una dirección completamente distinta,
alterando esto al guardia, notándose en su tono de voz el
nerviosismo, apuntando su arma a la nueva dirección la cual era
la izquierda.
- …Pero mientras va pasando el tiempo, ya no te sientes así, tu
cuerpo te duele, cosas ya no funcionan, ya no te sientes
cómodo con ello, crees que puedes pararlo pero ya es más
fuerte que tu…
- ¡¡Hablo e-enserio!! ¡¡R-Retrocede!!
El guardia ya estaba temblando por los nervios, escuchar esa voz
tan rara hablarle lo hacía sentir extraño, sentía que quería callarlo,
así que sin pensarlo mucho y apuntando a la izquierda, termino
jalando el gatillo, escuchándose el disparo el disparo por todos los
al redores, hubo un gran silencio, no se escuchó nada más por
unos minutos, el guardia suspiro aliviado, y cuando estaba por ir
a revisar el lugar, sintió como alguien lo tomaba del hombro
derecho.
- …Y para cuando te das cuenta, ya firmaste tu suicidio.
El guardia grito con fuerza, viendo quien estaba al lado suyo era
Paper llevando una gran mochila, el guardia levanto sus brazos
para tratar de apuntarle con su arma, pero Paper le dio un golpe
en el cuello aturdiéndolo, para así tomar su arma y darle un
contundente golpe en la nuca con la empuñadura, dejándolo en el
suelo, lo observo unos segundo para luego agacharse y quitarle la
tarjeta de identificación, escuchando la canción que venia del
celular del guardia.
- …Lo voy a admitir, buenos gustos.
Tras ello empezaría a silbar la misma canción mientras guardaba
el arma debajo de su ropa, y con la tarjeta de identificación abría
la entrada del laboratorio, así escuchándose su silbido en eco por
todo el lugar, alertando a los doctores y científicos, que activarían
el modo alerta en todo el lugar, mientras Paper solo caminaba por
los pasillos, tomando aire con tranquilidad.
- Ahh… esto ya se siente más como casa.
En otra parte de la ciudad, estaba en medio de la calle a un hombre
de cabello pelirrojo, con un disfraz de colores blanco, rojo y azul
formando un símbolo de “meteorito” en su pecho, este
obviamente era Meteoro, el cual tenía una expresión molesta,
viendo que no le dejaban de llamar por teléfono, lo contestaría de
la mala gana.
- ¿Se puede saber que quieres Asteroide? Estaba yendo al club
cuando veo que tú y ese viejo de Edward no dejan de llamar,
¿Acaso esa reunión no fue esta mañana?
- Si lo fue, y si no estuvieras tan ocupado con tu club de chicas
sabrías el porque te llamo, mira, ve al laboratorio principal de
Atomic Things, ahora mismo ahí está el tal “Paper-Man”, ve
y encárgate de él.
- ¿Hablas de ese loco de la fiesta de Sitt? ¿Por qué debo ir a
encargarme de una basura así? ¿Por qué no vas tú? ¿O es
demasiado para ti?
- Son órdenes del viejo de Edward, ve y golpéalo antes de que
pueda hablar, y si vuelves a decir que algo es demasiado para
mí, veremos qué tan rápido eres sin piernas.
Asteroide corta la llamada de forma brusca tras decir aquellas
palabras, Meteoro solo suspira de forma cansada mientras guarda
su teléfono empezando a correr a una velocidad increíble, casi
imperceptible a la vista, dejando solo una estela blanca.
Volviendo al laboratorio, se encontraba la zona en completo
pánico, con varios trabajadores escondidos, mientras se podía ver
como otros guardias estaban en el suelo, algunos con agujero de
bala en las piernas, un doctor en específico hasta corriendo por
los pasillos mientras se podía ver una sombra siguiéndolo,
escuchándose el tarareo de Paper, el doctor logra encerrarse en la
oficina de los guardias, el doctor aprovecharía para usar la
computadora y revisar las cámaras de seguridad para tratar de ver
donde estaba Paper, se le veía desesperado, completamente
nervioso, mientras buscaba con la mirada por cada cámara algún
lugar donde siquiera pudiera ver a Paper, solo viendo a personas
en el suelo, a algunos de sus compañeros escondidos, y a todos
los guardias en el suelo, ya no podía más, así que quita las
cámaras para entrar a un programa llamado “protocolos de
seguridad”, al abrir dicho programa, pidió una contraseña que el
doctor puso con facilidad, abrió con éxito el programa y le dio
varias opciones, algunas como “abrir todas las jaulas”, “canalizar
el reactor”, “llamar a operaciones especiales”, entre otras
opciones, pero este guio cursor para poniéndolo encima de la
opción “sellar todo”, al estar a punto de presionarlo, alguien pateo
la puerta.
- ¡Aún hay más!
Gritaría Paper entrando a la habitación con el arma en la mano,
mientras el doctor lo ve completamente aterrado, pero su
expresión cambia intentando mostrarse sereno.
- ¡¡Baja el arma!! Estoy a un click de mandar cerrar todos los
accesos de este lugar, quedaremos completamente
encerrados, así que… ¡Baja el arma y v-vete!
Paper lo observo unos segundos tras decir aquello, este levanto
los brazos soltando el arma, el doctor, suspiro con alivio, y
confiado se alejó de la computadora, a lo que Paper solo lo vio de
reojo.
- … Quiero que te quedes completamente quieto.
El doctor al escucharlo, como ya había pasado, dejo de poder
mover su cuerpo, mientras Paper solo soltó una fuerte carcajada
bajando los brazos, agachándose para buscar el arma.
- JAJAJA… jajá… ja… Ay amigo para ser un doctor realmente
eres idiota.
- Pero… ¿cómo lo hiciste?… Un segundo… no puede ser…
¿acaso tu eres-?
Paper antes de dejarlo terminar de hablar le puso el gatillo del
arma en la frente, pero algo llamo su atención, giro su mirada a
las cámaras notando así alguien, viéndolo con detenimiento noto
la presencia de Meteoro en la cámara de la entrada.
- Huh, ya se estaban tardando en mandar a alguien, en fin…
creo que podrás hacer algo útil después de todo doctor.
Meteoro entro al lugar con tranquilidad, a su paso solo veía puro
caos, hojas tiradas entre los pasillos, algunas manchas de sangre
en las paredes, junto a los guardias tirados en el suelo, a pesar de
todo esto Meteoro solo paso de ello, ignorando a los guardias para
seguir su camino.
- ¡Oye bolsa de basura! ¿Dónde estás? Me gustaría terminar
esto lo más rápido posible, tengo otros compromisos.
Dijo en un claro tono de voz confiado, tomando bastante aire,
empezando a correr nuevamente con su súper velocidad pateando
cada puerta para revisar donde estaba Paper, al patear una de las
puertas asustaría a una de las científicas que estaba escondida
debajo de una mesa, parecía tener un brazo lastimado, al ver a
Meteoro esta se mostraría aliviada levemente.
- Aaah… Me a-alegra mucho que llegara alguien… por favor
necesito su ayuda, necesito que-
- No tengo tiempo nena, disculpa, tengo una misión específica,
ustedes los genios sabrán cómo arreglarse, solo vine a
encargarme de la bolsa de basura.
- Pero señor… necesito…
- Si tienes algún problema habla con tus superiores, nos vemos.
Meteoro pasaría de la chica y seguiría buscando, hasta así llegar
a la oficina de los guardias, patearía la puerta con fuerza, y ahí
vería a Paper sentando en frente de una de las computadoras,
Meteoro sonríe mostrando la dentadura con gran alegría.
- Ahí estas.
Antes de que Paper pudiera hacer algo, Meteoro se movió a una
velocidad increíble, dándole un certero puñetazo en el rostro,
dejándolo contra la pared, donde Meteoro rápidamente empezó a
bombardearlo a golpes en la cara, siendo tan rápidos sus
puñetazos que ni siquiera lo dejaban moverse del lugar, así
lentamente la bolsa de papel que tenía en la cabeza se empezó a
llenar de sangre tras cada impacto en su rostro, hasta el punto que
los mismos nudillos de Meteoro quedaban manchados, así siguió
hasta cansarse, parecía hiperventilado tras usar mucho su
velocidad, tomando aire mientras se agachaba con los brazos en
las piernas, mientras el cuerpo de Paper caía al suelo, Meteoro
solo sonrió levemente mientras respiraba.
- Uff… creo que me excedí, tan solo un poquito…
- …Me parece bien, me ahorraste una bala.
- ¿¡Que mier-?!
Antes que pudiera voltear a ver hacia atrás, Meteoro recibió un
certero disparo en una de sus piernas cayendo al suelo, mientras
veía como Paper salía de debajo de la mesa de las computadoras
sin su chaleco puesto, totalmente confundido Meteoro lo veía
sorprendido y enojado, haciendo flexión con su mano en la herida
de su pierna.
- Argh… la put… ¿Qué demonios hiciste?
- Fue bastante simple, solo tuve que usar una de mis bolsas de
repuesto, y sacrificar mi preciado traje.
Diría mientras le quitaba la bolsa de papel manchada de sangre a
aquel cuerpo, revelando el rostro demacrado de aquel doctor,
Meteoro lo vio con sorpresa y aún más enojo, Paper con total
tranquilidad solo le quitaba su chaleco al cadáver para ponérselo
de nuevo.
- Fiuu… de verdad lo desfiguraste, ni yo hubiera llegado tan
lejos ¿sabes?
- Tu no me puedes decir eso idiota, ¿acaso no sabes quién soy
y-
- Por supuesto que lo sé, y es por eso, que también me serás
muy útil. Ahora… levántate.
Tras decir lo último, Meteoro a pesar de la herida de su pierna, y
aunque no quería, con sumo dolor se levantó del suelo, sufriendo
bastante al hacerlo, parecía como que su cuerpo ignoraba la herida
de su pierna, incluso aunque moverse le causara dolor, solo siguió
las ordenes de la palabra de Paper.
- AHH… Detén esto… no sabes cómo duele…
- No lo sé, pero será interesante probar cuánto tiempo puede
resistir tu pierna siguiendo mis órdenes antes que tu cuerpo
no lo aguante más.
- Eres un maldito hijo de remil pu…
- Shhh… calladito más bonito, así que cierra los labios y…
¡sígueme! Aún hay mucho por hacer.
Meteoro ahora sin tener control de su cuerpo mientras sufría un
gran dolor por la bala en su pierna, ahora sin siquiera poder gritar
al no poder mover su boca siguiéndolo, siendo cada paso un gran
sufrimiento, Paper solo sonríe tranquilo sacando su gran mochila
de debajo de la mesa de una computadora, hasta que antes de salir
de la habitación algo llamo su atención, fijando su mirada a una
de las computadoras, soltando una leve risa.
Casi media hora más tarde, una cansada Olivia tras caminar/correr
15 kilómetros se hace presente en la entrada del laboratorio,
levantándose la máscara para tomar aire un poco de aire.
- Si creo que mejor para la próxima… pido un taxi.
Dijo así para volver a ponerse por completo la máscara,
caminando por la entrada con precaución, viendo a un guardia
tirado en el suelo, Olivia revisaría su pulso, notando que seguía
vivo, además de ver que tenía una herida en su cabeza, lo
acomodaría para sentarlo contra la pared, Olivia tras ello entraría
al laboratorio por la puerta, viendo las luces de rojas de alerta con
sorpresa, caminando por los pasillos aun con precaución, notando
también las cámaras de seguridad, que aun parecían encendidas,
se encontraba totalmente impactada por el escenario que veía, al
cruzar uno de los pasillos vería el cuerpo ya muerto de uno de los
científicos en el suelo, junto a varios guardias en el suelo, a los
que también revisando su pulso, notando que los guardias si
estaban vivos, pero aparentemente también desmayados.
- Mmm… (Pobres hombres, ¿por qué pusieron este lugar en
medio de la nada? La policía podría haber llegado antes, no lo
entiendo…)
Pensaría aquello con ciertas dudas mientras acomodaba a los
guardias en una mejor posición contra la pared, para luego seguir
caminando con cierta precaución al cruzar cada pasillo, pero para
su sorpresa al cruzar uno de estos, vería una bomba casera
incrustada en la pared, con sumo cuidado caminaría alejada de esa
bomba, solo para notar que a metros de la misma había otra igual,
parecían estar conectadas entre sí, teniendo ya una idea de que es
lo que tiene en mente Paper, empezando a caminar más rápido
para llegar hacia él, pero al cruzar por una puerta escucharía algo.
- A-Ayuda…
Olivia tras oír esto entraría rápidamente en la habitación, viendo
así a la científica escondida debajo de una mesa, agachándose
para verla con más claridad.
- ¿Estás bien señorita?
- N-No… me disparo en el brazo… ¿eres la relojera…?
- Quitando el hecho de ese feo apodo, si soy yo, puedes decirme
“Tik-Tak”.
- Ja… Disculpa…
- No es problema, ¿Qué paso aquí?
- Él empezó a golpear a los guardias… los hacia quedar quietos
para luego noquearlos o dispararles… cuando no quedo
ninguno en pie nos empezó a buscar a los doctores y
científicos… y también dispararnos… apenas si me escondí
tras que me disparo en el brazo… y luego vino uno de los
héroes de la alianza paz, “Meteoro”… c-creo que cayó en su
trampa…
- ¿Por qué lo dices?
- Porque lo vi plantando esas bombas en las paredes…
Olivia tras escuchar esto suspira levemente, dándose en cuenta
que ahora probablemente tendría que enfrentarse a dos personas
con poderes, pero al ver el rostro asustado de la científica esta
sabe que debe mantenerse tranquila, así que analiza un poco la
situación para verla cara a cara.
- ¿Sabes si hay otros científicos escondidos en el edificio?
- P-Probablemente los haya…
- Bien tengo que pedirte un favor, necesito que busques a tus
compañeros escondidos, y junto a ellos saquen a los guardias
de aquí, mientras yo trato de encargarme de Paper.
- Pero y-yo…
Olivia la tomo del hombro con firmeza viéndola aun cara a cara
mostraría calma y seguridad.
- Sé que estas herida, que tienes miedo, y que probablemente
hoy viste a varios conocidos del trabajo caer, pero aun así, sé
que puedes hacerlo, porque es la única forma que todos
podremos salir de esto juntos, así que ¿lo harás?
- Si p-pero…
- ¿Pero?
- M-Mi hombro…
Tras escucharla decir esto, notaria que justo la estaba tomando del
hombro de su brazo disparado, al notar esto rápidamente quitando
su mano de ahí bajando la mirada levemente con cierta vergüenza
mientras la ayuda a levantarse del suelo.
- D-Disculpa soy algo nueva en todo esto de ser héroe…
- No se nota que lo eres créeme… lo hare.
- ¿De verdad?
- Por supuesto.
- Muchas gracias, cuento contigo señorita, yo iré a sacar la
basura.
Tras decir esto, Olivia la ayuda a salir de la habitación apoyando
su brazo sobre ella, tras ello rápidamente empezó a correr por los
pasillos para así encontrar a Paper, mientras la científica la veía
irse bastante sorprendida, y de alguna forma conmovida por sus
palabras, caminando lo más rápido que podía a pesar de su estado
para buscar a sus compañeros.
Olivia seguía corriendo siguiendo el rastro de las bombas que
conducían hasta las escaleras del edificio, observando cómo los
cables iban hacia arriba, empezó a subir los escalones
rápidamente subiendo al otro piso, notando también como había
bombas en las paredes de este e igualmente parecía que más
cables se dirigían arriba, Olivia al ver esto se detuvo a pensar un
breve momento.
- Esto no tiene sentido, si él está arriba se derrumbara con todo
este lugar al momento de hacerlas explotar ¿De verdad esta
tan loco para hacerse volar así mismo?
- Na na nan na na nah
Olivia escucharía repentinamente como Paper estaba tarareando
en el tejado del edificio, suspirando levemente mientras miraba
hacia el suelo sintiéndose algo idiota.
- Si… creo que lo está.
Tras decir esto seguiría subiendo las escaleras nuevamente,
llegando así a una puerta de metal, deteniéndose un momento
mirando en seco la puerta, para luego patearla con fuerza. Se
podría a Paper admirando la vista que le proporcionaba estar en
el techo del edificio, parecía estar en calma, disfrutando el viendo,
como si algo estuviera pasando por su mente, algo que el solo
conoce, mientras Olivia recién entrando lo observaba caminando
a su dirección, Paper solo la miraría de reojo saliendo de sus
pensamientos para darse la vuelta notando claramente su
sorpresa.
- Que sorpresa, no pensé tener otra visita para ser sincero.
- Se nota que no. ¿De verdad tenías pensado hacerte volar con
estas personas inocentes?
- Jajaja… No, ¡pensaba hacerme volar con personas horribles!
Olivia lanzo un derechazo como golpe hacia Paper, este lo
recibiría en el rostro de forma sorpresiva mientras retrocedía,
llevándose la mano hacia la cara para sobarse, Olivia
aprovecharía que esta distraído para darle una contundente patada
en las piernas, haciendo que Paper caiga al suelo.
- ¿Qué sucede? ¿No eres tan hábil sin tu bastón?
- …
Olivia a punto de darle otro golpe voltearía a ver a su costado
notando una gran estela de velocidad viniendo hacia ella dándole
un fuerte puñetazo en el estómago, esto la haría llevarse las manos
a la panza por el sorprendente dolor retrocediendo levemente, y
antes que pudiera mirar a otro lado vería recibiría un contundente
puñetazo en el estómago cayendo al suelo por el impacto, Paper
se levantaría lentamente arrodillándose en el suelo.
- Ja… ¡Qué buena idea! me golpeaste en el rostro para que no
pudiera hablar, te doy puntos por la creatividad, Pero para
mala suerte tuya, ya le había dejado la orden a Meteoro que si
veía a alguien que me estuviera dando una policía venga a mi
rescate.
- Maldición… mier-
Antes de poder decir algo más recibió una fuerte patada en el
rostro de parte de Meteoro, mientras el mismo empezó a correr
nuevamente a los pocos instantes del golpe, Olivia apenas si podía
seguir con la vista la estela de velocidad que dejaba al correr, esta
escupió algo de saliva en su misma mascara, fijando la mirada al
suelo bastante adolorida.
- (Solo tengo tres cargas… debo usarlas con precaución.)
Dijo mientras al ver como la estela cambiaba de dirección de
nuevo, usando sus pies y brazos se levantó haciendo una flexión
de piernas para poder esquivar el golpe de Meteoro, Paper se
quedó completamente impactado, y aunque no pudiera hablar o
controlar lo que hacía, Meteoro también se sorprendió que ella
pudiera evadirlo.
- No negare que fue impresionante relojera, Meteoro continua
golpeándola.
Olivia vería que dirección toma Meteoro, este correría hacia la
derecha rodeándola con su estela de velocidad yendo en
direcciones rectas, Olivia apretaría sus puños, para luego
soltarlos, para moverse a la izquierda repentinamente esquivando
con casualidad nuevamente el golpe de Meteoro.
- (Sus golpes parecen tener un patrón, no puede seguir una
dirección específica, debo comprobarlo.)
Al terminar de decir esto esta da un gran salto hacia atrás para ver
en qué dirección vendría nuevamente, al notar que la estela se
dirigía en la izquierda, esta unos instante antes que pueda
golpearla se agacha a la derecha viendo por una milésima de
segundo como el puño de meteoro casi toca su cara, esta al notar
esto, soltó una risa alegre.
- ¡Jajaja! ¡Ole!
Comentaría feliz Olivia mientras Paper también soltó una leve
risa por el momento, Meteoro estaba sorprendido de que esta
chica, a pesar de no estar atacándola a voluntad propia, esa chica
pudo esquivar ya 3 de sus ataques.
- Nada mal relojera, y en cambio Meteoro, ¿acaso no estas
yendo muy lento? Quiero que corras más rápido.
- ¿Eh?
Dijo Olivia al oír aquello, viendo por breves instantes como la
estela de velocidad de Meteoro se hizo más rápida, sin siquiera
poder calcular porque dirección ir, recibiendo así otro puñetazo
en el rostro, junto a los pocos segundos otro igual, viendo por una
milésima de segundo que otro golpe se acercaba a ella, esta solo
cerro los ojos debajo de su máscara, así las manijas de su reloj se
detendrían nuevamente, Olivia abrió los ojos viendo ahora a
Meteoro que parecía estar moviéndose en cámara muy lenta a sus
ojos.
- Parece que el salto en el tiempo afecta distinto a Meteoro,
interesante.
Tras decir esto, Olivia le daría un fuerte puñetazo en el rostro a
Meteoro junto a otros tres golpes en el pecho, tras ello suspiraría
con cansancio, para luego acercarse con tranquilidad hacia Paper
que estaba detenido en el tiempo, parándose en frente de él, al
momento de volver a moverse las manijas de nuevo, Meteoro
sentiría repentinamente los golpes deteniéndose en seco, cayendo
al suelo sucumbiendo ante al cansancio y el dolor de pierna, Paper
vería como en menos de un parpadeo, estaba Meteoro
desplomándose en el suelo en un segundo y Olivia ya estaba
estaba frente suyo.
- De verdad, es una muy interesante habilidad, pero
lastimosamente… quiero que-
Antes de poder terminar de hablar, las manijas se vuelven a
detener y con total tranquilidad Olivia le da un puñetazo en el
estómago junto a una patada en la cara, mientras las manijas
volvían a moverse, Paper sentiría el repentino impacto de los
golpes cayendo hacia atrás, suspirando con fuerza.
- … Que sensación tan increíble… sentir estos golpes de forma
repentina en tu cuerpo como dos disparos, es definitivamente
un nuevo tipo de dolor…
Olivia estaba sorprendida de que siquiera pudiera seguir
hablando, nadie había aguantado sus golpes tras usar su salto en
el tiempo, volvería arremeter contra el para darle un nuevo golpe,
pero Paper le de forma rápida sacaría su pistola jalando el gatillo,
pegando el disparo al hombro de Olivia haciéndola retroceder.
- Pero desafortunadamente para ti… ya eh sentido todos los
tipos de dolor.
Olivia se llevaría la mano al hombro herido como reflejo mientras
Paper con dificultades se levantaba del suelo, notando como el
arma se quedó sin balas, tirándola al suelo sacando el detonador
de su bolsillo.
- A pesar de tener unos poderes interesantes, junto a una muy
buena observación, decidiste gastarlos en una causa en vano,
defendiendo personas que no se lo merecen.
- Tú… no decides eso…
- Al contrario, presionar esto, es mi decisión.
- (Solo me queda usar el salto en el tiempo una vez más… no
hay otra opción)
A punto de usar nuevamente su poder, junto a Paper a punto de
presionar el detonador, al momento donde Olivia iba a usar su
poder, se escuchó el sonido de un disparo, sin haber activado su
poder, Olivia al momento al escucharlo observo detrás suyo,
viendo a la científica sosteniendo un arma en sus manos, tras ello
observo a Paper notando como este tenía un agujero de bala en su
pecho, este al bajar la mirada, vería el mismo hoyo, solo reiría
levemente.
- Bueno… por esta vez, tú ganas… buen espectáculo… pero el
próximo mío… será mejor.
Tras decir aquello Paper cae al suelo de cara, quedando
completamente quieto, mientras Olivia lo miraba, confundida e
incluso algo irritada, volteando a ver a la científica en la puerta.
- Te había dicho que sacaras a todos.
- Y-y lo hice, solo pensé que n-necesitabas ayuda…
- Tal vez, pero no quería que muriera, había que arrestarlo.
- Yo…
- Ahhh… olvídalo, solo… gracias.
Olivia suspira algo molesta, mientras se quita el sombrero, viendo
el cuerpo de Paper en suelo como si nada, nuevamente esos
pensamientos invadieron su mente, los que le decían que había
fallado, pero a diferencia de esta vez, ella solo vio hacia el cielo,
para luego decir en voz alta.
- Bueno, esta cuenta como mi primera victoria como héroe.
A pesar de todo, esas palabras le motivaron, sabiendo que
finalmente pudo lograr algo así como superhéroe.
Varios minutos después se escucharían varias patrullas junto a
ambulancias llegando, fuera del laboratorio estaban algunos
doctores, científicos junto a los guardias heridos, los cuales estaba
siendo tratados por los científicos tanto como podían, Olivia
estaba saliendo cargando el cuerpo de Paper para dejarlo a fuera,
varios de los científicos la mirarían con bastante impresión,
mientras un oficial se paraba en frente de ella.
- ¿Es usted la funcionaria que mando la Alianza Paz?
- En realidad… no, pero detuve a Paper, una de las científicas
tuvo que dispararle para evitar una explosión.
- Bueno, le agradecemos por su ayuda, pero sabe cómo
funciona esto, los vigilantes fuera de la ley deberán ser
arrestados, así que quédese aquí.
Olivia al oír esto solo vería hacia el suelo un momento, de las
ambulancias bajarían médicos que tratarían a los guardias,
mientras algunos de los guardias eran puestos en camillas para ser
llevados al hospital, uno de estas ambulancias también cargaría el
cadáver de Paper, Olivia solo se le quedaría viendo, para luego
ver de vuelta al policía.
- Por cierto, el verdadero funcionario que envió la Alianza Paz
está en el tejado con una herida de bala en las piernas, debería
ir a ver.
Al momento que el oficial se dio la vuelta para mirar al techo, las
manijas del reloj se detuvieron y con ello Olivia se echó a correr
lo más rápido que podía. Cuando el guardia se dio la vuelta de
nuevo, notaría como la vigilante Tik-Tak ya no estaba frente suyo,
solo soltó un gran suspiro mientras rezongaba con su cabeza.
- Estos tipos y sus malditas habilidades…
Tras ello solo entraría al edificio con sus compañeros, la
ambulancias se empezarían de ir al hospital, a todo esto estaría la
científica pensando sobre sentada sobre las escaleras, parecía
tener la mirada perdida en el horizonte, viéndose ¿arrepentida?,
saldría de su trance escuchando como los oficiales estaban
entrando al edificio, cerraría los ojos con fuerza brevemente
terminando de bajar, cruzando así un momento la sala de
seguridad, viendo de reojo el cadáver de uno de sus compañeros,
pero otra cosa entraría en su campo de visión, esta entra en el
cuarto dirigiéndose a una de las computadoras, con una expresión
completamente asustada dándose cuenta de lo que estaba en
frente de la pantalla.
- Oh dios…
Ella sale corriendo de la habitación completamente alterada,
mientras deja en visto lo que había en la pantalla, era el programa
de protocolos de seguridad, con una de las opciones activada,
“abrir todas las jaulas”.
Habría empezado de forma repentina a llover, las ambulancias
irían por la carretera con gran velocidad, debido a las personas
heridas que necesitaban tratamiento urgente, en cambio la que
solo traía cadáveres iba a una velocidad más moderada, de una de
las bolsas de cadáveres, se podría notar una ligera respiración, la
bolsa se abriría saliendo de esta Paper, que suspirando cansado,
quitaría de debajo de su camisa un gran pedazo de hierro, donde
estaba incrustada la bala.
- Uff… gracias por la idea Clint Eastwood, pero… incluso
aunque hubiera controlado a la relojera con mi voz, esa
pequeña de bata blanca me hubiera disparado, deberé tener
más cosas en cuenta para la próxima si no me quiero encerrar
solo y correr a la suerte.
Uno de los médicos que iba conduciendo miraría hacia atrás al
haber escuchado algo, notando así a Paper parado, este quedaría
completamente distraído en él, sin fijarse en el camino, junto
frente suyo, una figura que se escondía en la oscuridad de la
carretera detendría la ambulancia en seco, al ver nuevamente al
frente él conductor vería un cartel de madera incrustado en la
delantera de la ambulancia, con el cartel teniendo escrito “¿A
dónde ibas?”.
- Te agradezco por este pequeño aventón compañero pero…
Las puertas traseras de la ambulancia serian arrancadas de la
nada, mientras una figura con alas y ojos amarillos con pupilas
rojas se harían visibles, también ocultando el resto de su
apariencia en la oscuridad.
- Mi verdadero transporte ya llego.
Diría para que después la figura lo tomara de los brazos, saliendo
volando rápidamente, fuera del lugar, mientras la otra figura
sonriente solo daba un leve guiño al conductor mientras esta
también se iba casi flotando, y aparentemente, con la lluvia
siguiéndola, así en otra noche de locura, mas seres extraños
siendo liberados en la oscuridad de la noche, dejando más
preguntas que respuestas, que nuestra valiente heroína deberá
averiguar, mientras que está ahora mismo, se encontraba
completamente exhausta de tanto caminar.
- De verdad necesito un auto…
Capítulo 3:
“¿Fugitivos o cautivos?”

Eran las ocho de la mañana, las personas sus días empezaban


mientras las alarmas ya sonaban, y sorprendentemente una de
estas era la de Olivia, la cual a pesar de su actitud de siempre, tras
estirarse un poco, con una sonrisa se levanta emocionada, yendo
al baño, viéndose al espejo un momento.
- Como heroína exitosa, debo comenzar el día temprano.
Se dijo así misma para así lavarse los dientes con suma
tranquilidad, ya después cambiarse y poniéndose una conjunto de
abrigo rojo junto a unos jeans azules algo rotos, ropa algo
colorida, saliendo de su departamento y saludando a sus vecinos
con cierta alegría, mientras sus vecinos parecían sorprendidos de
ver esa actitud en ella, o simplemente sorprendidos de que ella los
saludara, Olivia fue caminando por las calles tomándose su
tiempo de ver a los alrededores, notando levemente el cielo azul
totalmente radiante, sintiéndose de energética, ya llegando a la
panadería pidiendo unos bizcochos con queso junto a un jugo de
naranja, tras pagar y salir de la tienda se despidió de quien la
atendió de una manera amable, yendo nuevamente a casa con la
mirada en alto.
- Hace mucho que no salía a estas horas, es un ambiente muy
único…
Diría para luego viendo al cielo empezar a sonreír lentamente, de
una forma grande, se veía como una sonrisa genuinamente…
feliz, pero a su izquierda sus oídos escucharon una voz, al
voltearse y detenerse, vio la vidriera de una tienda con varios
televisores, estos estaban transmitiendo las noticias locales,
Olivia al leer lo que decía la premisa, sus ojos se abrieron
completamente.
- “¡El terrorista de Atomic Things escapa de nuevo!”, tal como
escucharon, el día de ayer a la noche, el hombre de la bolsa
que se hace llamar “Paper-Man”, tras otro intento de explotar
uno de los edificios del Sr. Sitt, cobro la vida de varios
trabajadores, nuevamente la relojera intervino en estos
asuntos, y aunque ayudo a escapar a varios trabajadores,
termino atacando a uno de los miembros de la Alianza Paz,
Meteoro que termino herido tras los ataques de la relojera,
junto a esto, tras creer que Paper-Man murió, pudo escapar de
la ambulancia que llevaba los cuerpos con ayuda de dos
personas desconocidas, ¿Sera que la relojera realmente está
intentando ayudar o algo más? ¿O solamente ha fracasado
estas dos veces? Sigan tras este corte comercial.
Olivia tras escuchar esta noticia, su sonrisa de una forma
repentina se desvaneció, bajando su cabeza lentamente, mientras
veía las pantallas tras la vidriera con una sola imagen, una foto de
Tik-Tak de las grabaciones de seguridad del laboratorio con una
pregunta debajo “La relojera ¿un fracaso?”, esta solo giro la
cabeza volviendo a caminar, mientras esas palabras rebotaban en
su mente, palabras que incluso ayer se preguntó, las cuales pensó
que supero, pero nuevamente su día nublo, no viendo a ningún
otro lado más que al suelo mientras estas ideas recorrían su
cabeza, el como ahora también la habían dicho que simplemente
ataco a un héroe sin contar nada más, y como Paper había logrado
escapar, Olivia solo se veía nuevamente cansada, al llegar al
edificio donde vivía no saludo a nadie, solo se mantuvo con una
mirada baja hasta entrar a su casa, reviso su celular, viendo como
tenía varios mensajes en la bandeja de entrada, los cuales eran de
Pit.
- “Oye ¿Qué demonios paso? ¿Cómo es eso que atacaste a un
héroe de la alianza paz? ¿Y otra vez ese tipo escapo?”
“Sé que seguramente estarás durmiendo como siempre, pero
más tarde hablaremos.”
Olivia tras leer esto, solo dejo el celular sobre la mesa junto con
lo que había comprado, tras luego ir al baño viéndose al espejo
nuevamente, ahora estando su rostro más amargado, el cómo sus
ojeras eran más notables, y lentamente el cansancio volvía,
viendo con cierta irritación sus coloridas prendas, cerrando los
ojos suspirando levemente.
- Soy una estúpida…
Dijo mientras volvía abrir los ojos, fijando su mirada por unos
momentos en el reloj de su pared, mientras podía ver su cara
reflejada en el, apagando la luz del baño con fuerza mientras salía
de este, yendo a la mesa para empezar a comer lo que compro
bastante molesta, pero de internamente, estando triste, no fue una
mañana muy exitosa.
Unas horas más tarde, Pit se hace presente en el departamento de
Olivia, se veía bastante irritado y ciertamente molesto, caminando
a una velocidad apurada mientras se dirigía a la puerta,
procediendo a tocarla con cierta fuerza.
- ¡Olivia! ¡Abre! ¡Soy Pit!… (¿Otra vez se encuentra dormida?
¿Siquiera sabrá lo que paso? A veces me pregunto por qué una
persona tan descuidada tuvo que conseguir esas habilidades.)
Pensando aquello mientras esperaba que Olivia abriera la puerta,
pasaron varios minutos sin respuesta, así que Pit suspirando
intentaría abrir la puerta, sorprendiéndose que no estaba con llave,
entrando al departamento de Olivia con cierto cuidado, buscando
a Olivia con la mirada, pero notando que no parecía haber nadie
en la casa, solo percatándose de una mochila con una nota escrita.
- “Oye Pit, hoy fui al trabajo más temprano, disculpa no poder
hablar, te dejo el traje en la mochila, ayer tuve que usar todas
las cargas nuevamente, una disculpa, nos vemos. – Olivia”
- Oh esto es perfecto, encima de todo lo que paso volvió a
exponer su cuerpo a usar todas las cargas, ¿acaso cree que
estoy flojeando todo el día? No soy un asistente la pu-
Las luces de la habitación se apagaron, y aparentemente las luces
del pasillo también, Pit confuso y sorprendido observo hacia
arriba, pero al escuchar unos pasos que venían del pasillo, este
miro hacia la puerta, viendo como una figura algo alta se paró en
frente de la puerta.
- Vos sos… Pit Valentino ¿O me equivoco?
- Eeeh… bueno yo… si soy… ¿C-Cómo sabe?
El hombre que tenía un tono de voz apagado y algo grave, al
hablar se acercó lentamente a Pit entrando a la casa de Olivia, con
solo la luz del sol que venía de las ventanas iluminando algo la
habitación, haciendo más visible a aquel sujeto, este llevaba
puesto una gabardina de color marrón oscuro, una campera verde
debajo de esta, unos simples jeans y zapatos negros, lo más
resaltante era una máscara roja de tela, que tiene un signo de
pregunta de color blanco cocido en frente de la cara; Pit se notaba
sumamente nervioso, tomando la mochila con cierta fuerza
mientras veía aquel hombre acercarse.
- No es difícil saber quién sos, directamente te conocen en
donde vivís como él “Loquito Tecnológico”, también que
reparas y desbloqueas celulares y computadoras, y otros te
conocen por tu accidente, ¿Qué tal vas con eso?
- …E-Eso no es asunto tuyo.
A pesar de estar realmente asustado, al mencionar lo de su
“accidente”, Pit se puso defensivo, mirándolo molesto por hacer
mención a ello, mientras gotas de sudor caían de su frente.
- Es verdad, ese no es mi asunto, mi asunto aquí es, que vos
conoces a la tal relojera, o debería decir… ¿“Tik-Tak”?
- …¿Cómo d-demonios sabes eso?
Pit trago algo de saliva mientras se intentaba parar firme, mientras
las piernas le temblaban, el sujeto al verlo así, solo desvió su
mirada, viendo el resto del cuarto con cierto interés.
- Pues no es tan difícil como crees, vos realmente no escondes
muy bien el hecho de hacer experimentos, pero admito que mi
investigación no hubiera ido hacia ti si no fuera por un amable
vagabundo de tu calle que vio salir a la relojera de tu calle.
- … (Oh estamos tan jodidos.)
- De resto solo fue observarte, hasta llegar aquí, y si no calculo
mal, este es el hogar de la relojera, ¿no?
- Eeeeeh ¡No! Te equivocaste j-jaja… este es el departamento
de mi… ¿prima? Si, si, ella… y como veo que no está… ahora
mismo estas invadiendo propiedad privada así que puedo
llamar a la p-policía, entonces deberías irte… ¿por f-favor?
- Mmm… seguro que sí.
El sujeto se daría la media vuelta dirigiéndose a la puerta, saliendo
lentamente mientras Pit sentía como sus pasos retumbaban en la
habitación, este sujeto solo mira de reojo hacia Pit unos segundos
nuevamente.
- Cuando te reúnas nuevamente con tu amiga… dile que el
Interrogante le manda saludos.
Tras decir esto, el hombre cerraría la puerta con cierta fuerza, a
los pocos segundos la luz de la habitación había vuelto, Pit se veía
completamente nervioso y asustado, necesitaba un momento para
analizar todo lo que paso.
- Oh dios, dios, dios, DIOOOOS… ¿Qué se supone que haga?
Ni siquiera puedo volver a mi casa… tendré que sacar todo
mi trabajo de ahí… maldición... debo avisarle a Olivia…
Pit completamente nervioso torpemente abriría la ventana del
departamento para salir por las escaleras de incendios lo más
rápido que podía casi cayéndose dos veces, al llegar a la calle, no
se detuvo y siguió corriendo, mirando hacia los lados
repetidamente para ver si alguien lo seguía.
A todo esto, Olivia estaba en su trabajo, sirviendo como cajera,
viéndose bastante cansada, su horario de sueño parecía estar
sacándole factura por levantarse temprano, su compañero Stan
notando esto le pregunto mientras barría.
- ¿Oye Olivia estas bien? Es decir, aprecio que hoy quisieras
venir a ayudar fuera de tu horario de trabajo, pero te ves
algo…
- ¿Desecha? ¿Más muerta que viva? ¿Cómo si un muerto se
vería con más energía?
- Lo que dijo Marta.
Marta, otra compañera de Olivia que se asomaba por levemente
al decir esto en un tono de broma mientras acomodaba los
productos, Olivia solo los miro a ambos con los ojos
entrecerrados y una expresión de cansancio.
- Chicos estoy bien… necesitaba una distracción y dormir no
resolvería nada, no se preocupen.
Pero a pesar de lo que dijo, Olivia se sentía algo mal, no era por
el sueño, bueno en parte sí, pero también era por lo dicho hoy en
la mañana por televisión.
- (A pesar de mis esfuerzos, todo termino como en un inicio, al
menos no tendré en mi conciencia la muerte de Paper, pero
aún sigue libre por las calles, y aparentemente con otros dos
compañeros, si le hubiera revisado el pulso quizás… no tuve
que escapar o la policía me atraparía, aun así debí tratar de…
pude… dios no pensé que esto sería tan malditamente difícil)
- Oye ¿Por qué tan pensativa guapa?
- ¿Eh?
Olivia levanto la mirada viendo como en frente de suyo, había
una chica de cabello pelirrojo y aparentemente las puntas del pelo
teñidas de un naranja brilloso, también teniendo puesta una gorra
al revés de color negro, un top del mismo color, y un llamativo
collar amarillo, con una barra de chocolate en la mano, está la veía
con una mirada coqueta mientras apoyaba sus brazos en el
mostrador, Olivia solo tenía una mirada algo confusa pero aun así
observándola algo escéptica por su comentario, volteando a ver
detrás suyo por si no le hablo a Marta.
- ¿Me hablaste a mí?
- ¡Por supuesto! ¿O hay otra chica linda frente a mí? Jajaja
- Oh pues… ¿No supongo? ¿Va comprar esa barra?
- ¡Vamos! No te pongas nerviosa, ¿Qué tal si sonríes? Una cara
tan bonita no puede verse tan triste!
Olivia solo entrecerró los ojos por el sueño mientras hacia una
leve mueca, esta chica solo sonreía también entrecerrando los ojos
pero a diferencia de Olivia de una forma más coqueta, mientras
dirigía su mano libre a su bolsillo sacando los billetes para pagar.
- Bueno supongo que no voy hacerte sonreír, o al menos no
hoy, pero te seguro que mañana tendré más suerte, así cuídate
nena, nos vemos.
- Oye pero, te olvidas tu chocolate
- Te la regalo, ¡chau chau!
Tras decir lo anterior le terminaría guiñando el ojo a Olivia
mientras salía de la tienda viéndose bastante feliz, en cambio
Olivia solo estaba completamente confundida, a los pocos
segundos solo termino viendo al frente de nuevo mientras
procesaba el momento, mientras Stan y Marta la veían
sorprendidos.
- Que tipa más rara… ¿No creen?
- Olivia… te estaba coqueteando.
- ¿De verdad…?
Le pregunto con completa sorpresa a Marta tras oír su comentario,
Stan solo soltó una carcajada con fuerza, Marta la observo
brevemente sonriendo con gracia por el despiste de Olivia, esta se
acercó a ella con mirada sarcástica.
- ¿Acaso nunca te han coqueteado?
- No la verdad, ni mucho menos una chica, o eso creo…
- Bueno ahora lo sabes, deberías a provechar.
- De cualquier forma no estoy interesada, tengo mejores cosas
que pensar.
- ¿De verdad no estas interesada? Yo pensé que tú le ibas a ese
lado-
El ultimo comentario dicho por Stan, hizo que Olivia solo lo viera
con amargura, al tener clavada esa mirada Stan solo no continuo
hablando, y Marta soltando una leve risilla se dirigió nuevamente
a su puesto, Olivia solo suspiro y volvió a perderse en sus
pensamientos, para que sean interrumpidos por un su celular
vibrando con intensidad, parecía que varios mensajes habían
llegado al mismo tiempo, ella solo tomo su móvil lentamente con
desgana sabiendo que quizás eran otros mensajes de Pit, y tenía
razón, pero al leer la bandeja de entrada, sus ojos se abrieron
como cuchara por la sorpresa.
- “ESTAMOS COMPLETAMENTE JODIDOS”
“NO VAYAS A MI CASA”
“ALGUIEN NOS DESCUBRIO”
“VEN AL LUGAR DEL EXPERIMENTO FALLIDO”
“QUE NADIE TE SIGA.”
Terminando de leer, Olivia se quedó analizando los mensajes en
un cierto estado de shock, teniendo miedo de que quizás algo de
lo que paso hizo que descubrieran la identidad de Pit, se terminó
levantando rápidamente de la silla mientras que Stan y Marta la
miraron con sorpresa.
- ¿Te encuentras bien Olivia?
- Tengo retirarme, es una emergencia, quizás no pueda ir a la
tarde, les avisare, no se preocupen.
Antes de decir alguna otra palabra, Olivia tomo sus cosas y a paso
rápido, saliendo antes de que Stan o Marta pudieran decirle algo,
estos solo suspiraron nuevamente.
- Casi nunca la entiendo, me gustaría que hablara con nosotros
alguna vez…
- Déjala, ella solo nos ve como compañeros del trabajo, y en
parte la respeto por ello.
- ¿A qué te refieres?
- A que hay que tener algo muy feo cargando para alejarse
tanto de la gente.
Tras declarar aquello Marta, diciéndolo en un tono tranquilo y con
total franqueza, dando a entender que no es la primera vez que
Olivia trata de no involucrarse con ellos, esta se daría la vuelta
siguiendo con lo suyo, Stan miraría la puerta unos segundos para
igualmente seguir con su labor.
Olivia iba caminando de manera apresurada mientras guardaba
sus manos en los bolsillos de sus jeans, teniendo una clara mirada
irritada, pensando la situación mientras veía fijamente al suelo al
caminar.
- (Jamás pensé que tendría que volver a ese lugar, o al menos
no tan rápido, con todo lo que paso lo que menos quería
recordar hoy era ese incidente…)
Los pensamientos de Olivia se detendrían de forma repentina, al
sentir como una gota de agua cayo en su cabeza y bajo hasta su
frente, ella vio al cielo percatándose de unas nubes nublando el
cielo, que ella juraría no haber visto antes, pero quizás haya
estado tan distraída como para no percatarse por sí misma.
- Lo que me faltaba.
Dijo Olivia con cierto cansancio y enojo, continuando caminando
aún más rápido, al no tener ganas de ser mojada por la posible
lluvia, perdiéndose nuevamente en tales pensamientos.
- (Desde ese incidente… desde que conocí a Pit, parece como
que todo ha estado derrumbándose, este problema… este
problema…)
Olivia termina pisando un gran charco de agua que había en el
suelo, el cual le salpicaría por la cara debido a la fuerza con la que
lo piso, ella con una expresión de molestia, enojo y frustración,
miraría el charco, pero antes de decir algún comentario, se
quedaría fijamente viendo su reflejo en el agua, notando esa
misma mirada, de enojo, irritación, molestia, pero dentro de ello,
vería lo marcadas que parecían sus ojeras, lo despeinado que se
veía su pelo, y el cansancio que transmitía su rostro, esta se
agacharía levemente para ver más de cerca, con ahora una
expresión más deprimida, una nueva gota caería en el charco, pero
no venía del cielo, si no de los ojos de Olivia.
- Quizás el problema… sea yo…
Este nuevo pensamiento inundo su mente, Olivia se puso a
recapitular todo nuevamente, no solo lo pasado hoy, ni sus
fracasos como heroína, recordó esos momentos donde ella misma
se rindió.
- Papa… espero no haberte decepcionad-
Antes de poder algo más, Olivia sería interrumpida
sorpresivamente por la alarma de un auto, levantaría su vista del
charco para ver al frente, viendo como varios autos se estrellaban
solos o directamente caían en picada por la calle, sin tener algún
conductor, rápidamente notaría que uno de esos autos iba
atropellar a un niño, en un reflejo veloz empezó a correr y tomo
al niño del de la cintura para alejarlo de la dirección de donde
venía el vehículo, el cual se terminaría estrellando contra un muro
mientras Olivia lo veía con cara de extrañeza, el niño estaba
completamente en shock pero a la vez sorprendido, Olivia lo
dejaría en el suelo con cuidado.
- Disculpa si el agarrón fue muy brusco, tuve que reaccionar
rápido, ten más cuidado la próxima.
El niño demasiado en shock como para decir algo solo responde
con su cabeza que sí, Olivia suspira aliviada, para luego levantar
la mirada y ver al frente, notando que en medio de la calle, se
encontraba una mujer con baja estatura, de un tono de piel pálido,
un cabello rubio algo apagado, con un antifaz que cubría la mitad
de su cara, además de vestir un traje parecido a un mimo, esta
tenía un cartel de madera entre las manos, parecía que al tocar los
autos provocaba ese efecto en los mismos, Olivia observando esto
solo soltó una mirada de confusión al no entender como lo hacía.
- Parece que es otro de esos locos, tendré que-
Olivia mientras hablaba empezó a caminar lista para confrontar a
aquella mujer, pero se tuvo en seco al darse cuenta que no tenía
siquiera su traje puesto.
- (Demonios, no puedo enfrentar a esta tipa así, ni siquiera seria
problema no tener mis poderes, el verdadero problema es que
alguien me vea peleando sin mascara ¿Qué hago?)
Olivia se agacharía unos momentos para evitar aquella mujer la
viera, pensando algo que hacer, cerca de un callejón de la calle
vería unas cajas, se lo pensaría unos momentos suspirando, yendo
hacia las cajas en tanto la extraña mujer se distrajera.
- ¡Oye tú!
Volteo la mujer de piel pálida hacia aquella voz, era Olivia, con
una caja con dos agujeros encima de su cabeza para encubrir su
identidad, la extraña mujer solo se le quedo viendo unos
segundos, para luego empezar a reírse, lo curioso que a pesar de
estar riéndose, no se escuchaba ninguna voz provenir de su boca,
solo era el gesto de reír, al mismo tiempo que las letras de aquel
cartel cambian a tener escritas “¡¡JAJA!!”.
- (Esto es ridículo.) No sé cómo ni por qué lo hiciste, pero te
detendrás en este mismo instante.
Decía de forma determinada, o lo más seria que podía mientras
aquella mujer se burlaba de ella, la misma al terminar de reír se
acercó lentamente caminando con gracia hacia Olivia, girando su
cartel, las letras de este volverían a cambiar, ahora apuntando
directamente hacia Olivia.
- “¿Y quién me detendrá? ¿Tu? ¡La señorita de las cajas!”
- Pues sí, tendré que hacer si no coperas, así que será mejor que
lo hagas si no quieres que rompa ese cartel por tu cara.
- “… Como gustes.”
Las letras cambiarían a lo último y la mujer empezaría a correr
hacia Olivia, ella se prepararía para recibir un golpe, pero
sorpresivamente la mujer daría un gran salto usando el palo de su
cartel para impulsarse, Olivia miraría hacia arriba con sorpresa
recibiendo una patada de en la cara arrugando así la caja que
llevaba puesta, retrocediendo por el asombro mientras la mujer
caía al suelo con gracia sobre un auto, cambiando las letras del
cartel otra vez.
- “¿Quieres más?”
- ¿Que se supone que eres…?
- “Puedes llamarme Miss Mime Nine, o simplemente doble M”
Tras poner eso en su cartel esta mostraría una sonrisa más
tranquila, Olivia notaría también que en ningún momento Miss
Mime dejo de sonreír, tras presentarse la misma le daría un fuerte
golpe a Olivia usando su cartel, para luego con otro movimiento
de gracia darle otra patada, pero Olivia detendría la misma usando
su pierna, aprovechando para tomar a Miss Mime de su rodilla e
inmovilizarla, dándole un fuerte puñetazo en la cara, a lo cual esta
respondería con darle otro cartelazo a la cara a Olivia, quedando
ambas aturdidas por el impacto de sus golpes, pero más Olivia al
apenas estar viendo bien con esa caja puesta.
- (A este paso no voy a poder ganarle, ni siquiera parece que se
esté tomando enserio la pelea.)
Mientras pensaba esto, oyó como un auto arrancaba detrás suyo,
al aclarar su vista vio la delantera del mismo a punto de chocarla,
dio un gran salto para esquivarlo, al hacerlo la caja casi se le cae,
suspiro en el suelo unos momentos, pero se volvería a levantar
viendo s Miss Mime con cierta molestia, esta solo la estaba
observando con una sonrisa tranquila, mientras hacía girar su
cartel de madera otra vez.
- “Podría seguir así todo el día, ¿Y tú?”
- Por supuesto que sí, no tengo de otra.
A punto de acercarse para darle otro puñetazo, Miss Mime
recibiría un sorpresivo botellazo en la cabeza, la botella de vidrio
se rompería al chocar con su rostro, ella y Olivia mirarían a la
dirección de donde vino la botella, ambas notando la figura de un
hombre, que al ver más de cerca, verían que llevaba una máscara
roja con un signo de pregunta en el rostro, era el Interrogante.
- Mmm… pensé que con eso sería suficiente.
- “Parece que tenemos otro invitado.”
Concluyo diciendo Miss Mime a través de su cartel, para luego
correr hacia Interrogante, este le trataría de dar un derechazo, que
Miss Mime bloquearía usando su cartel.
- Oye, yo la entretengo, puedes irte.
- ¿Eh? (Bueno este sujeto se ve lo suficientemente capacitado
como para arreglárselas solo… ¿Pero no sería malo de mi
parte solo irme? Mmm… no, debo aprovechar la oportunidad
y buscar mi traje.)
Olivia se daría la media vuelta dejándolos pelear, Miss Mime al
ver que se estaba yendo se da la vuelta con la intención de
perseguirla, pero Interrogante aprovecha para darle un jab en el
rostro que le haría retroceder.
- Regla importante en la arena, siempre los ojos en tu rival.
Interrogante terminando de decir eso se pondría en una postura de
lucha, Miss Mime lo miraría lentamente sonriendo aún más,
sobándose la mejilla para después escupir, volviendo a contratar
contra Interrogante.
Olivia continuo corriendo ya estando lo realmente lejos,
quitándose la caja y dejándola en plena calle para correr mejor,
antes de darse cuenta, habría llegado a su destino, se detuvo en
seco tras fijarse el lugar, un corto callejón que servía como atajo
a una vieja y abandonada plaza de juegos, una ola de recuerdos
plegaron su mente, caminando de forma cuidadosa entre en medio
de esas paredes, unos momentos pasaron de manera fugaz por su
mente, un recuerdo donde veía a Pit cubriéndose de una
explosión, mientras que otro sujeto se iba completamente
asustado por la misma explosión que se veía como una gran onda
de luz, o tal vez un rayo, Olivia estaba en el medio de todo, viendo
como un reloj de bolsillo era golpeado por esta extraña luz frente
de ella, todo parecía detenerse, y la vista de Olivia era segada por
aquella luz.
- Oye Olivia, ¿Qué te pasa?
Aquel repentino recuerdo se esfumaría, Olivia solo notaría la
vacía plaza con varios de los juegos rotos, o simplemente con las
paredes llenas de grafitis, se daría la vuelta viendo a Pit recostado
contra una de las paredes del lugar, tenía puesto una campera con
una capucha cubriendo su rostro, aun así Olivia lo reconoció al
instante, era el único que tendría medias impares tan visibles, ella
se acercaría a él con su más regular expresión algo amargada.
- ¿Por qué pareces vendedor de drogas?
- Se llama DISCRECIÓN, algo que tu no conoces muy bien
creo.
- Si solo viniste a decirme que la cague, no te preocupes, ya lo
sé.
- Aunque eso es importante, tenemos unos problemas más
grandes entre manos.
Pit sacaría su celular para pasárselo a Olivia, esta vería varias
imágenes de Interrogante que parecían ser tomadas por distintas
cámaras de seguridad.
- Ese es nuestro problema Olivia, ese tipo nos descubrió.
- ¿Cómo?
- Pues… resulta que interrogo a un vagabundo que vive cerca
de mi departamento, que te vio entrar por mi ventana, y una
cosa llevo a la otra y… me siguió hasta tu casa.
- ¿¡QUE?!
Olivia tomo a Pit del pecho con una sola con fuerza mientras lo
miraba molesta, Pit solo levanto los brazos en defensa pero sin
hacer mucho.
- ¡¡ESPERA!! M-Mira Olivia, si nos ponemos a pensar… seria
tu culpa por no ser más discreta ¿n-no?
Pit diría lo último con miedo a ser golpeado, temblándole algo la
voz, Olivia solo suspiraría soltándolo, Pit se sacude la rompa
lentamente mientras toma aire.
- Solo dime porque este sujeto es un problema, no lo recuerdo
de la Alianza Paz.
- Pues… no es un miembro de la Alianza Paz, es un vigilante
como tu pero… mejor sigue viendo las fotos.
La extraña pausa de Pit llamaría la atención de Olivia, ella
levantaría el celular nuevamente para así ver las demás fotos,
estas eran varias imágenes de personas con el cuello roto, el
cráneo partido, fracturas dorsales, entre más cosas del mismo
ámbito, Olivia se sorprendió bastante, alejo el celular de su rostro
pensando en lo que vio.
- Entonces ese tal Interrogante… ¿mata criminales?
- Exacto, y es por eso que es un peligro para nosotros, sé que tú
no tienes tantos problemas en matar personas pero-
- ¿Que acabas de decir?
Olivia lo volvió a mirar con una mirada molesta, pero esta vez
más seria, mientras se acercaba a Pit.
- Quiero decir… ¿A caso no era que tú no tuviste problema con
que Paper muriera?
- ¿De verdad le creíste a las noticias antes de hablar conmigo?
- Y-Yo…
- Jamás, estuve de acuerdo con matar, a nadie.
Paper fue disparado por otra persona y lo di por muerto, pero
jamás quise que eso pase, eso no es justicia, y yo nunca caeré
tan bajo.
Habría un largo silencio por unos segundos donde Olivia miraría
de forma seria, tras luego darse la vuelta de forma lenta, Pit
volvería a suspirar, también viendo hacia otro lado.
- Perdón por decir eso, de verdad, disculpa.
- Como dijiste, hay problemas más grandes ahora, ¿trajiste mi
traje?
- Si lo tengo, con unas cinco cargas nuevas, ¿Por qué? ¿No es
muy temprano para que Tik-Tak salga?
- El tal Interrogante apareció mientras trataba de enfrentar a una
tipa vestida de mimo con un cartel mágico.
- … Es demasiado para que lo procese ahora, solo toma el traje.
- Gracias, ahora mejor de darte la vuelta o te golpeare de
verdad.
Pit procedió a mirar completamente a la pared con vergüenza,
mientras rápidamente Olivia se ponía el traje de Tik-Tak,
terminando por ponerse la máscara, escucharía una respiración
agitada, pero no parecía ser por agitación cansancio, Olivia miro
a Pit extrañada.
- Oye no respires así, pareces psicópata.
- ¿Eh? Pero si ni siquiera estoy respirando
- ¿Entonces quien se supone que se-?
Olivia freno repentinamente su habla al darse la vuelta y mirar
hacia arriba, donde notaría una figura de orejas puntiagudas
observándolos encima de un edificio que estaba al frente de la
plaza, los ojos de aquel ser eran de un amarillo brillante y unas
pupilas oscuras cual vino, al percatarse que Olivia la vio soltó un
extraño gruñido.
- U-U-Uy… pare-rece que me hice ve-e-r, que mal… era una
muy extravagante… vista.
Tenía una voz femenina, pero era algo rasposa, tartamudeaba de
pero no parecía ser por nervios, sino una especie de tic, al terminar
de hablar, la figura se levantó de forma repentina, tirándose de lo
alto del edificio, Olivia a pesar de todo se vio exaltada por esto y
fue corriendo hacia ahí queriendo salvarla de la caída, pero debajo
de su máscara sus ojos se abrirían cual cucharas al momento de
ver a aquella figura femenina abriendo unas alas en su espalda,
dando un impulso en pleno aire volando hacia Olivia tratando de
atraparla, ella logra agacharse lo suficientemente rápido para
esquivarla, pero al darse la vuelta, vería con más claridad a aquel
ser, era una mujer de apariencia joven, con un tez moreno, pero
también se veía realmente pálida, un cabello negro levemente
despeinado, con una extraña ropa que consistía en un chaleco
negro encima de una camisa rojiza suave, un resaltante moño y
falda rojos, otra cosa que resaltaba de la mujer, eran sus colmillos
bastante largos, sus ya dichos ojos, una extraña costura que iba
por la mitad de su cara, aquellas orejas puntiagudas que parecían
de murciélago, junto a sus alas que parecían del mismo animal,
Olivia estaba sumamente confundida por esa apariencia, Pit no
sabía ni siquiera que pensar, estaba igual de sorprendido y
bastante asustado como para decir algo, solo se mantenía
analizando la extraña situación.
- Bien… ganaste el premio de ser la más rara con la que me
tope hasta ahora.
- ¿O-O-H!? Eso es s-sumamente un gran honor se-señorita
reloj, permita que l-le muestre más.
Sorpresivamente la mujer murciélago se movió de forma rápida
contra atacando a Olivia, esta apenas si pudo esquivarlo por lo
repentino de su ataque, notando que en sus manos, aparte de llevar
unos guantes grises oscuros, se notaban unas afiladas uñas casi
como garras.
- ¿Qué se supone que eres?
- ¿Le-le-le gustan? Están mas a-afiladas de lo que parece, mire!
Sin perder tiempo volvería abalanzarse en contra de Olivia,
pudiendo moverse a tiempo haciendo que la mujer golpee el
suelo, pero al levantar esta su mano, Olivia notaría como el suelo
quedo marcado por aquellas garras, trago algo de saliva.
- (No puedo dejar que me toque, quizás pueda ganar tiempo
mientras armo una estrategia.) Veo que tienes bastante fuerza
también, ¿Cuál es tu nombre señorita?
- ¿Le-le interesa mi nombre? ¡Que honor! Yo soy Etika señorita
reloj, Etika Aurel.
Haría una especie de reverencia mientras se presentaba, hablando
con cierta emoción, para luego fijar su mirada directamente en
Olivia, moviéndose nuevamente contra ella, tratando de atraparla
con sus garras, Olivia ya siguiéndole más el ritmo estaría tratando
que no la toque, pero Etika de forma algo sorpresiva sonreiría
mostrando sus visibles colmillos.
- ¡Te atrape!
- ¿Eh?
De forma repentina Olivia sentiría un gran golpe en su cintura,
viendo hacia abajo vería como Etika le había dado un fuerte
agarrón con uno de sus pies, que también tenían las mismas garras
afiladas las cuales estaban rasguñando a Olivia, ella soltaría un
fuerte grito de dolor para luego golpear a Etika en el rostro con
gran fuerza, haciendo que retroceda.
- (Maldición… ¿¡En que momento baje tanto la guardia para
que me diera ese golpe?! Tiene unos reflejos increíbles…
estoy sangrando.)
- Ju-ju… Parece que te tome por sorpresa… ¿O-o será que soy
muy ra-rapida?
- … No necesito velocidad, tengo tiempo de sobra.
Tras decir esto Olivia se pondría en pose de pelea, viéndose
claramente las garras marcadas en su ropa, junto también en su
piel con sangre, aun así parecía tratar de mantenerse firme, por su
lado, Etika relame sus labios al ver la visible herida de Olivia,
volviéndose a abalanzar sobre ella, pero esta vez, las manijas de
su reloj se detendrían, junto así todo en su alrededor, Olivia no
perdiendo el tiempo le daría un fuerte puñetazo en el rostro a
Etika, junto a dos golpes en el estómago, alejándose de ella al
momento que las manijas volvieron a moverse, Etika sintiendo
todos esos golpes juntos al mismo tiempo, caería sorprendida al
suelo, mientras que Olivia respiraba agitada, arrodillándose
levemente, Pit la observaría algo preocupado.
- Oye eh… Tik-Tak ¿Te encuentras bien?
- Si… (Jamás use el salto de tiempo con una herida abierta…
me siento más abatida, es como si el dolor también se hubiera
parado un momento para luego golpearme al terminar de
saltar… creo que tendré que acostumbrarme.)
Olivia puso su mano sobre su herida, camino lentamente hacia
Etika la cual estaba en el suelo, cubierta por sus alas, la cual estaba
respirando agitada nuevamente.
- Pa-parece que… no fui tan ra-rapida.
- Aun así no lo hiciste nada mal, mira, no sé porque haces esto
pero… quiero ayudarte, solo… entrega a Paper a la chica
mimo.
- No lo entien-de-des… nos volverán a encerrar… no qui-
iero… volver a ese cuarto… no quiero que me lastimen.
- ¿Quién te lastimo? ¿Acaso fue Paper?
- ¡NO! No, no, no… el hombre de pa-papel nos liberó! A mí y
a mime… ya no tenemos por qué ser lastimados ahora…
debemos… tenemos que la-lastimarlos.
- Tú no tienes que lastimar a nadie tampoco.
Diciendo esto, a pesar de no estar muy segura, Olivia tomaría a
Etika del hombro, viéndola a los ojos, ella también la miraría
igual, algo asustado al sentir ese tipo de tacto, parecía que era algo
extraño, algo que no sintió en mucho tiempo, Olivia notaría esto,
pensando algo brevemente.
- Mira, yo sé que te paso, pero noto que estas asustada, que
incluso que pareces estar haciendo esto más por miedo o
impulsos que por ser algo que tu buscas, pero yo puedo
ayudarte, yo-
- ¡¡N-No!! Los… disfrazados… son malos… solo quieren
lastimarnos… nos ven como… mo-monstruos.
- Yo no, quiero ayudarte, quiero saber lo que te paso, quizás
parezca que no pueda hacer mucho pero no creo que seas un
monstruo, solo veo a una joven asustada, que necesita ayuda,
y puedo jurar que si me dejas, hare lo que este a mi disposición
para ayudarte, porque eso es lo que cada persona se merece.
- Y-Yo… yo…
Antes que Olivia pudiera decir algo más, vio como Etika levanto
sus alas sacudiéndolas con fuerza para alejarla, para luego
empezar a volar, viendo unos segundos a Olivia mientras se
alejaba a la lejanía, esta última solo ve cómo se va mientras
intenta sobarse la herida, soltando un leve quejido por el dolor.
- Bueno… eso no salió como quería.
- Entonces ¿Así intentaras de ganar todas tus peleas? ¿Con una
charla emocional?
Diría Pit mientras se acercaba a Olivia, esta lo miraría de reojo
con cierta extrañeza por su comentario, pero viendo nuevamente
al cielo rápidamente.
- No, pero pensé que lo sería lo indicado, ella se veía muy…
inestable.
- Y es por eso mismo, es peligrosa, creo que está bien lo que
intentas hacer, pero bajaste la guardia con una tipa que casi te
corta la cintura con solo sus pies, solo creo que deberías tener
algo más de cuidado, pero aun así… buen intento.
- Mmm… lo tendré en cuenta, gracias.
Ambos terminan mirando hacia el cielo, con aparentemente una
leve sonrisa de parte de Olivia, mientras Pit solo se sorprendería
por lo que dijo.
- Se nota que estás perdiendo sangre, nunca dices gracias.
- Jajaja, corrección, nunca te digo gracias a TI.
- Hey. Jajaja…
- Jajjaja… no enserio si estoy perdiendo mucha sangre, tráeme
vendas.
Diría Olivia dejando de reírse, asustado Pit rápidamente fue a su
mochila para buscar unas vendas, al encontrarlas, rápidamente se
las pasaría a Olivia, ella se levantaría un poco el chaleco y camisa
para empezar a pasar las vendas por su cintura apretándolas con
fuerza.
- Creo que me di cuenta de algo Pit…
- ¿De qué ahora a parte de una tener a una organización
completa y a su equipo de superhéroes tenemos como a cuatro
locos detrás nuestro?
- A parte de eso, me di cuenta de que si estoy herida, al usar el
salto en el tiempo, es como que el dolor de mi cuerpo también
se detiene, pero al terminar de usarlo, es como si el dolor se
acumuló mientras lo hacía, y luego volviera tres veces más
fuerte.
- Vaya… Tal vez sea por eso que te canses tanto tras usarlo.
- Creo que si… me empecé a sentir abatida tras usar el salto de
tiempo luego de que Paper me golpeara en las costillas… mis
costillas.
- También me es curioso que a pesar de todo, tu cuerpo sane
tan rápido, ¿No lo crees? Debería hacerte unas pruebas.
Olivia se quedó callada mientras terminaba de vendarse,
pensando todo esto en su mente, era cierto, tenía intriga por estos
cambios en su cuerpo, pero también algo de miedo, así que con
ciertas dudas, levantaría la frente, viendo lentamente al cielo.
- Bueno, tengo que encontrar a una mimo para callarla y a un
interrogante para hacer unas preguntas.
- Eso, no sonó bien.
- … Tengo que irme, chau Pit.
Dijo Olivia empezando a correr rápidamente a la salida del
callejón, Pit solo la miro extrañado mientras ponía las manos en
sus bolsillos levemente cansado.
En un lugar no tan lejos de ahí, se encontraba un algo cansado
Interrogante aun enfrentándose a Miss Mime, este último le
volvería intentar dar un derechazo, pero la misma lo bloquearía
usando su cartel como escudo, este quedaría algo sorprendido por
esto, pero se lo devolvería dándole un uppercut que la haría
retroceder, aunque Miss Mime no se notaba para nada cansada,
Interrogante suspiraría levemente y se pondría en posición de
combate de nuevo.
- Bien, te daré un punto por ser la primera que duro tanto
conmigo, pero odio cuando me subestiman, así que ven con
todo.
Miss Mime abrió los ojos sorprendida, pero su sonrisa se hizo
incluso más grande, Interrogante solo la estaba viendo con
firmeza mientras mantenía su postura de combate, ambos se
abalanzaron al mismo tiempo, pero Miss Mime se detuvo en seco
poniendo su cartel frente suyo para también frenar el paso del
Interrogante, esta miro hacia arriba algo confundida, pero su
expresión cambio al percatarse quien estaba arriba, esta volvió a
mirar al interrogante con una sonrisa burlona mientras su cartel
volvía a cambiar.
- “Te salvaste.”
Al terminar de leer esto, Interrogante vio como Miss Mime
tomaba su cartel, para luego ver una gran sombra en el cielo, una
figura rápida tomo con sus brazos a Miss Mime y ambas se fueron
volando a la lejanía, Interrogante no pudo hacer más que verlas
irse, bajando sus brazos y tomando una bocanada de aire.
- Parece que tengo mucho por hacer, y no sé si tenga tanto
tiempo, pero creo que ya sé a quién preguntarle la hora.
Tras comentar aquello de forma tranquila, Interrogante se dio la
media vuelta empezando a caminar hacia la dirección donde había
ido Olivia, pero al empezar a caminar escucho algo, vio atrás de
reojo para fijarse si alguien lo seguía, pero al no ver a nadie solo
siguió con su camino, mientras que una figura lo vigilaba desde
una esquina, escondiéndose al momento que Interrogante se fue,
hablando de forma discreta, pondría sus dedos sobre su oído,
parecía tener algún micrófono por el cual comunicarse.
- Aquí M.G, creo que se percató de mi presencia, ¿Debería
seguirlo aun o no?
- No, no, no te arriesgues, mejor vuelve y da tu reporte sobre la
situación.
- Entendido, cambio y fuera.
La figura de voz femenina, muy distinta a las otras presentadas,
siendo más madura, se terminaría marchando al momento que el
sujeto de la otra línea termina de hablar, empezando a caminar
hasta que su sombra ya no era visible.
Ya varios minutos más tarde, Olivia estaba yendo apresurada
hacia el lugar donde se había enfrentado contra Miss Mime,
temiendo la posibilidad de que Etika también fue a pelear ahí,
preocupándose que ambas lo mataran, o peor, que él lo hiciera, el
solo pensar eso la hacía tener un escalofrió en la espalda,
realmente no le gustaba la idea de que alguien mate por justicia.
Al estar concentrada en sus pensamientos a la vez que corría,
apenas si pudo escuchar una voz al lado suyo, se detuvo viendo
un callejón a la mitad de la vereda, donde creyó escuchar una voz.
- Hasta que por fin apareces, las cosas se pusieron algo
complicadas con esa mimo, pero supongo que tardaste por
toparte con esa tipa de las alas.
Interrogante emergió de las sombras del callejón mostrando
levemente su cabeza dejando visible su máscara roja con aquel
signo de interrogación en el medio, al escucharlo deducir tal cosa
tan rápido, Olivia piensa que es bastante observador, también
confirmando que vio a Etika, pero una sola pregunta recorrió su
mente mientras veía a Interrogante.
- ¿Cuánto tiempo se supone que estuviste ahí?
- … El suficiente. Ahora necesito que me acompañes.
Interrogante se da la media vuelta caminando lentamente hacia la
oscuridad del callejón apenas si la luz del sol iluminaba algo de
su espalda, por su lado, Olivia se mantuvo quieta, no lo siguió, ni
siquiera dio un mínimo paso más, solo se quedó viendo al
Interrogante fijamente con la mirada oculta gracias a su máscara.
- Mm… veo que no me estas siguiendo, ¿Pasa algo?
- Que lo preguntes me hace sentir peor, no quiero ofenderte
pero… desde mí punto vista, lo que tú haces también está mal
Interrogante giro aún más la cabeza viendo hacia Olivia, al estar
afuera del callejón, la luz del sol la iluminaba completamente,
apenas si las sombras tapaban un poco sus puños y algo de su
rostro al estar viendo de frente a la oscuridad del callejón, al verla
así, Interrogante la vio completamente de frente, aun parecía que
estaba ocultándose en la oscuridad, pero siendo un poco visible a
la vista de Olivia.
- Ya sé que mi manera de manejar la justicia es distinta, pero
aun así...
- Aun así, tus métodos no son los correctos.
- Lo que quiero decir, es que aun así eso no debería importar
ahora mismo, tenemos a dos fugitivas con extrañas
habilidades, tres si contamos a Paper, no creo que esto tema
de conversación.
- Es un buen punto pero… aun así no iré por los callejones, se
me haría más fácil ir por los tejados.
- Ja… lo que vos quieras Tik-Tak.
Olivia se lo quedo viendo unos momentos al oír ese comentario
con cierto tono de sarcasmo, para luego saltando un contenedor
de basura, y escalando rápidamente la pared, al terminar de
escalar logro subir a un tejado, en eso Interrogante la observo
hacer esto mientras era iluminada por el sol, mientras solo
continuo caminando entre los callejones entre la oscuridad.
- Bien dime tomate con cara de acertijo, ¿A dónde quieres
llevarme?
- Haciendo tras un breve análisis, logro conectar que esas dos
extrañas chicas fueron las que ayudaron a Paper-Man a
escapar, así que necesitamos a recolectar algunas respuestas
en el laboratorio de Atomic Things.
- Creo que deberías detenerte justo ahí.
Comento Olivia mientras saltaba a otro edificio, para luego
asomarse un poco hacia el fondo del callejón y ver a Interrogante,
el cual miraría hacia arriba extrañado por su comentario.
- ¿A qué cosa te refieres?
- Ahora mismo el laboratorio no solo debe estar lleno de
seguridad, sino también de una increíble cantidad de policías,
robar un banco sería más fácil que conseguir información.
- Es un buen punto, pero ¿no podes simplemente usar tu
aparente super velocidad y entrar sin que nadie te vea?
- Mis poderes no funcionan así, ni siquiera tengo super
velocidad
- ¿Eh? Había supuesto que el tal Pit creo un aparato que pudiera
darte tal velocidad, pero entonces ¿qué es?
Olivia al escuchar la pregunta, una vieja memoria volvía a su
cabeza, un recuerdo de Pit explicándole lo que había pasado con
su cuerpo, no recordaba mucho de lo que dijo en aquel momento,
ya que parecía que fue aturdida por algo, o simplemente por haber
estado en shock, o tal vez su mente era el que estaba bloqueando
esos recuerdos, solo pudiendo recordar unas pocas palabras que
dijo Pit: “No sé cómo sigues viva”. Al volver a la actualidad,
Olivia solo observo al Interrogante con cierta melancolía, para
luego ponerse seria nuevamente
- Disculpa pero por muy buenas razones no puedo confiarte
eso, solo diré que mis poderes tienen bastantes límites y solo
podría usarlos solo para entrar, pero ya no para salir.
- Mmm… entonces estamos en un gran problema, y armar un
plan para entrar sin que nadie nos note tardaría demasiado
como para dejar a esos libres.
Interrogante se detuvo a pensar llevándose sus manos al mentón,
pensando brevemente el cómo podrían conseguir la información
necesaria, por su parte, Olivia también se puso analizar la
situación, recostando su cabeza contra el borde del tejado, fijando
su vista en un par de ropas que secaban entre dos edificios, viendo
como una de esas ropas era una bata blanca, al verla por unos
segundos, los ojos de Olivia se abrieron como cucharas debajo de
su máscara al tener una gran idea, viendo nuevamente hacia abajo
con cierta alegría.
- Creo que ya sé de dónde conseguir la información, pero
tendrás que comportarte.
- Mmm…
Diría Olivia algo seria pero tratando de mantener una actitud
alegre, algo raro en ella, pero incluso su casi usual amargada
actitud no se comparaba con la inquietud que emitía la presencia
de Interrogante, este solo miraría de reojo a Olivia con cierta
molestia en su tono de voz.
Unas horas más tarde, el sol ya estaba bajando para atardecer, en
una vivienda no tan lejana, se encontraba una casa algo pequeña,
en su interior descansaba una joven científica que estaba leyendo
un libro en pijamas, la portada del libro tenía escrito “Retrato de
Markov”, parecía estar bastante intrigada en lo que leía, y a la vez
tenía una mirada melancólica, como si algo aquella lectura le
recordara algo, esto sería hasta que un sonido a la lejanía distrajo
su lectura, se levantó apresuradamente y vio por las rejillas de la
ventana con cierta desconfianza, pero al ver a fuera no vería a
nadie, así que daría un leve suspiro con calma, mientras detrás
suyo en la oscuridad de la cocina, interrogante se paraba en medio
de la entrada.
- Cuando escuches un ruido siempre tienes que fijarte primero
en la parte de atrás.
- ¡¡AAHHHHH!!
La científica daría un gran salto mientras grito cayendo al suelo
mientras el libro caía en su rostro, con una mirada asustada vería
como Interrogante se acercaba lentamente a ella, alejándose
arrastrándose hacia atrás hasta llegar a una pared.
- Yo- yo- yo- eh- eh- tu eres él- ah-ah- v-vigilante- lla-lla-
amado I-I-Interrogante,
- Así es, soy yo, y tú eres la doctora Verónica Evans, una
aclamada científica en ingeniería genética, mecánica, robótica
y anatomía humana.
La científica, Verónica, estaba completamente temblando al tener
en frente a tal figura, ella sabía quién era él, sabía lo que había
hecho, y los crímenes que era capaz de cometer, su corazón latía
a mil temiendo por su vida, cuando vio que la luz de la cocina se
prendía y la vigilante Tik-Tak salía de esta, dándole un golpe
amistoso en el pecho al Interrogante.
- Hey, hey, ¿Qué hablamos de comportarte? Perdón por entrar
así.
- ¿¡SEÑORITA TIK-TAK?!
Verónica se sorprendió aún más al verla aparecer de la nada
prácticamente, aunque se sintió algo aliviada por unos breves
momentos, el mismo alivio se esfumo al plantearse muchas dudas
en su mente, quedándose callada viendo ambos confundida,
mientras Olivia se agacho ofreciéndole su mano para ayudarle a
levantarse, lo cual Verónica acepto con cierto gusto, mientras
trataba de alejarse de Interrogante.
- Yo- yo no lo entiendo- que hace alguien tan amable y linda
como usted… con un loco como él… ¿d-dije linda en voz
alta?
- Esto… es complicado señorita Verónica, pero para resulta que
ambos tenemos el objetivo de detener a dos individuas muy
peligrosas, para poder quizás atrapar de una vez a Paper y nos
gustaría que-
- Nos des las respuestas, precisas, claras, y rápidas, o si no…
Interrogante se acercó de forma lenta hacia Verónica mientras
quitaba las manos de sus bolsillos, esta se escondía detrás de
Olivia tímidamente, mientras que esta última veía con cierta
amargura oculta a Interrogante por tal comportamiento, el cual se
notaba distinto a su actitud de siempre, o al menos eso sentía
Olivia, como si estuviera metiendo presión a propósito, aun así
ella volteo la cabeza para ver a Verónica.
- …O si no se corre el riesgo que los tres puedan causar más
destrozos, o incluso lastimar más personas, es por eso que
necesitamos tu ayuda.
- Yo-yo…
Verónica aún se notaba bastante nerviosa, todo era tan repentino,
o así se sentía, habían entrado a su hogar como si nada, además
de que ahí estaba él, por alguna razón, la presencia de
Interrogante, junto a lo demás la dejaba completamente asustada,
girando su mirada hacia Interrogante cada segundo, Olivia podría
percatarse de esto, suspirando levemente, pondría su mano en el
hombro de Verónica como ya lo había hecho, viéndola de frente.
- Si me corrijo, es por eso que yo necesito tu ayuda, ¿sí?
- …
Verónica al oírla, se quedaría en silencio por unos momentos,
viendo la mascara de Tik-Tak por unos breves instantes, para
luego ver hacia otro lado tomando algo de aire, en esto
Interrogante las vería ambos algo, interesado, mas por el actuar
de Olivia.
- Yo… escuchen, no puedo dar tanta información como
quisiera, o incluso si pudiera… pero creo que sí puedo
hacerme una idea de donde podrían estar.
- ¡Perfecto! Por favor dime.
- Si no recuerdo mal… estas dos eran bastante problemáticas,
sus recuerdos originales están perdidos… lo más probable es
que quieran recuperarlos, así que… quizás vayan al viejo
departamento de “Memoria y Mente”.
- ¿Eso qué es?
- Era una vieja instalación que se encargaba de investigar los
productos junto a las consecuencias del alzhéimer y la
demencia, tratando de buscar alguna cura, pero cerro por…
bajos fondos.
Verónica hizo una leve pausa diciendo lo último, cosa que llamo
bastante la atención de Interrogante, mientras que Olivia parecía
estar más concentrada en el lugar, pero aun así extrañada por
como lo dijo, podía notar ella también que parecía estar
escondiendo algo.
- Si lo buscan pueden encontrar el lugar, es un edificio que no
está muy lejos del centro de la ciudad…
- Muy bien, esto nos sirve muchísimo, pero dime Veró emm…
¿Exactamente como sabes tanto de ellas? ¿Sabes qué fue lo
que les paso?
- Emmm…
- Esa es una buena pregunta doctora ¿Lo sabes?
Interrogante repentinamente volvió a hablar acercándose hacia
ambas, con su tono de voz sereno pero serio, Verónica retrocedió
un poco por esto, Olivia lo miro de reojo por unos momentos
hasta que se detuvo, viendo de nuevo a Verónica esperando su
respuesta.
- Esa es una de las cosas… que no puedo responder. Lo siento.
- Yo creo que si puede-
- Con eso está bien por ahora Verónica, no te preocupes,
gracias.
Olivia interrumpió a Interrogante antes que terminara de hablar,
para luego soltar su hombro y quedarse viéndolo, Interrogante
también la vio observándola algo molesto, dirigiéndose hacia la
cocina, Olivia también se dirigió hacía ahí para luego voltear a
ver a Verónica.
- De verdad disculpa por haber entrado así, pero gracias por tu
cooperación, de verdad nos ha servido.
- A-Ah no fue nada… solo si puedo preguntar… ¿Cómo
encontraron mi casa?
- Bueno eso-
- Fue gracias a mis contactos.
- ¡Ya nos vamos! De nuevo gracias.
Tras que Interrogante interrumpió a Olivia para decir que fueron
sus contactos, Olivia rápidamente se despidió, y ambos salieron
por la puerta trasera de la cocina, al escucharse la puerta cerrarse,
Verónica casi se cae al suelo, recostándose contra la pared, viendo
hacia arriba mientras tomaba algo de aire.
- Creo que voy a mudarme.
Casi una hora después, ya siendo de noche, caminando algo
apresurados, ya estaban cerca del departamento abandonado de
“Memoria y Mente”, al no estar tan lejos del centro de la ciudad
a lo que pudieron llegar rápido, pero durante todo esta caminata
entre los callejones, escondiéndose de algunas personas que
pasaban por la vereda, durante esa hora, no se dijeron ni una sola
palabra, Olivia solo lo observaba, esperando que dijera algo, ella
no era muy conversadora obviamente, pero aun así tanto silencio
le era raro que extraño, más que la otra persona también la
observaba, podía sentir que él también la vigilaba de vez en
cuando, la hacía sentir algo extraña, además que esperaba que al
menos dijera algo sobre la conversación que tuvieron con
Verónica.
- Cuando hablábamos con Verónica… pude notar que tu actitud
cambio levemente, ¿Se debió algo?
- Así que te diste cuenta… si lo hice, debido a cierta cosa que
me comento mi contacto, pensé que ejercer presión la haría
hablar más rápido, pero supiste manejar la situación, supongo.
- ¿Supones? ¿y que fue exactamente lo que te comento?
- Ya no es relevante, pero lo que hubiera sido relevante seria
sacarle más información sobre esas dos.
Dijo mientras aumentaba levemente la velocidad con la que
caminaba, saltando una de las rejas que estaban en la mitad del
callejón, Olivia lo miro algo molesta, saltando la reja más rápido
que él, caminando a su misma velocidad.
- Sé que la actitud de Verónica es… sospechosa, pero aun así
no creo que esté involucrada.
- Capaz y no esté involucrada de forma directa, pero no quita
que sabe cosas, incluso que es exactamente lo que les paso.
- Puede ser, pero… aun así no me parece una mala persona.
- Las apariencias engañan Tik-Tak, esa es una de las grandes
reglas de esta vida, si no sigues esa regla, podrías terminar
muerta, o quizás peor…
Antes de que Olivia pueda decir algo más, vio como Interrogante
se detuvo, observo los alrededores viendo que por alguna razón,
a pesar de no ser tan tarde, no parecía haber nadie en las calles,
un hecho aura se sentía en el aire, al mirar hacia arriba, la vista a
los ojos de Olivia se fijaron en un cartel algo desgastado, no era
viejo, solo parecía que no habían tenido un buen cuidado con él,
apenas si se podían leer las letras que titulaban el edificio con
“Departamento de investigación y estudio: Memoria y mente”, el
mismo edificio no se veía en buen estado, incluso para ser un
edificio, era un estado lamentable, casi pareciendo que de un
soplido se caería a pedazos.
- ¿Qué paso aquí? No se supone que este lugar no tiene ni
siquiera cuatro años de haberse cerrado, ¿Por qué parece que
tiene más de cincuenta?
- Con sinceridad, no tengo idea. Hubo varios rumores sobre
este lugar, tantos que nadie sabe que es lo que paso aquí en
realidad, solo unas cosas, pero no como término así, me
sorprende que no sepas de esto.
Al terminar de hablar, Interrogante saco un bloc de notas de su
bolsillo, empezando a escribir mientras empezaba a caminar,
entrando al lugar, Olivia algo extrañado por esto, lo sigue
mientras lo observa escribir, deteniéndose ambos un leve instante
frente a la puerta del lugar, a la cual Interrogante miraría el
picaporte, dándose cuenta que estaba roto, abriendo con suma
tranquilidad la puerta, volviendo a caminar haciéndose camino
dentro del edificio, con Interrogante volviendo a escribir en su
bloc de notas, mientras él junto a Olivia examinaban el desgaste
del interior, con las paredes agrietadas, algunos escombros
visibles, y el techo con varios agujeros de gran tamaño, dejando
la vista hacia la luz de las estrellas, realmente parecía como si casi
por cada paso que dieran el lugar se veía más demolido, Olivia
inspecciono un poco más de cerca, notando como si en las paredes
hubiera señales de una antigua lucha, para luego observar
nuevamente a Interrogante,
- Sobre lo que dijiste… cuando me este lugar abrió, estaba
demasiada ocupada con mis estudios, apenas si le podía seguir
el rastro a las series de la televisión, menos a esto.
- Supongo que eso lo malo de esta generación, terminan
ocupando su tiempo libre para ver caricaturas.
- ¡Oye! nunca dije que fueran series animadas… y no tendría
nada de malo si lo fuesen.
- … Mm.
Tras escucharla, Interrogante anota otra cosa en su bloc, mientras
seguía su camino observando el lugar, Olivia se sentiría
levemente interesada por lo que estaba escribiendo,
preguntándose fugazmente si era sobre ella, aun así se mantuvo
concentrada investigando los al redores, notando entre tantas
puertas cerradas del edición, una abierta, al abrirla por completo,
notaría un gran cuarto, con varias camas de hospital apiladas,
incluso algunas con marcas de cuerdas en los bordes de la cama,
el mismo olor de la habitación era algo pútrido.
- Vaya… ¿podrías contarme alguno de esos rumores?
- Lo haría, pero no los veo necesarios para encontrar a esas dos.
- Aun así, me gustaría tener algo en mente.
- Hrmm… está bien entonces.
Ambos continúan caminando por los largos pasillos del edificio,
Interrogante guardaba su bloc de notas, mientras probaba puerta
por puerta viendo como la mayoría se encontraba cerradas.
- Ya sabrás que al principio este lugar al principio fue
promocionado como los que iban a conseguir la cura del
alzhéimer, como la última coca cola del desierto
prácticamente, el señor Sitt no gasto reparo en ello.
- Espera ¿El señor Sitt estuvo involucrado con esto?
- Si, el abrió este lugar, pero continuando, al principio fue un
lugar bien recibido, y varias personas querían traer a sus
familiares con la esperanza de tener tal tratamiento…
Mientras hablaba Olivia se fijó en el techo, se veía fracturado, con
grietas cada vez más grandes entre sí, sin ver alguna otra puerta
entre aquellos pasillos, solo ventanas que dejaban ver a la vacía
calle cerca de ahí.
- Todo parecía ir bien, incluso varias personas reportaron
avances, se hizo noticia casi nacional, el cómo las pruebas
funcionaban, todo iba bien para Sitt, hasta que un día no hubo
más reportes del lugar, era extraño, un día solo se dejaron de
mostrar avances con la medicina, junto a los demás anuncios.
- ¿Y los familiares de los pacientes?
- Incluso ellos no tenían ni la más mínima idea de lo que
pasaba, fue como si el lugar se aislara del lugar por mucho
tiempo, algunos cerca del edificio reportaban gritos en la
noche o incluso pacientes caminando sin rumbo por las calles,
pero la policía nunca pudo confirmar si eran verídicas.
- Mmm… Aun así, cosas así se podrían explicar con que eran
rumores, o que Sitt ya no quiso hacer tan públicas las
investigaciones, no veo el cómo esto llego terminar así.
Dijo Olivia algo extrañada por lo comentada, a pesar de
analizarlo, no había podido lograr conectar bien los hechos,
aunque si le parecía raro el hecho que el Sr. Sitt también hubiera
trabajado aquí, Interrogante se detuvo abrir una puerta, mientras
miraba de reojo a Olivia.
- A pesar de que eso si se podía explicar… llego aquel día, se
escuchó un gran grito, el único con demasiados testigos, unas
luces vinieron del lugar, las autoridades llegaron, al entrar, se
encontraron con varios muebles rotos, las paredes con señales
de lucha, entre demás cosas, también un gran rastro de sangre
en el suelo, al seguirlo, llegaron a la sala principal, donde los
pacientes dormían, con leves nervios los policías dudaron en
abrir la puerta, pero al hacerlo ellos se encontraron con…
nada.
Al terminar de hablar Interrogante abrió aquella puerta, que tenía
un interior vacío, sin nada más que una ventana que iluminaría
los zapatos de Olivia, mientras que ella solo se quedaba
confundida por lo dicho por él.
- ¿Nada? ¿Cómo?
- Simplemente no había nadie, había señales de una lucha sí,
pero de resto, nada. Ni de los catorce pacientes, ni los
dieciocho trabajadores del lugar, todos se desvanecieron.
- Suena imposible.
- Y lo era, no tenía sentido que más de treinta desaparecieran
sin que nadie los vea, pero paso, la gente fue atacar a Sitt, pero
ni siquiera él estaba informado del asunto, incluso dijo que
seguía teniendo actualizaciones de los avances de parte de sus
trabajadores, la investigación se tomó como un secuestro,
pero jamás se llegó a nada, Sitt se encargó de devolverles
parte del dinero a los familiares de los pacientes, y tras cerrar
todo este lugar, se unió a Atomic Things, el resto es historia.
Olivia se quedó observando aquella habitación unos momentos,
mientras pensaba en lo que le había comentado Interrogante, con
las estrellas viendo tras aquel frio vidrio de la ventana, la mente
de Olivia manejaba nuevas ideas, diferentes planteamientos, y
sintiendo de alguna forma que algunas cosas se conectaban,
mientras Interrogante continuo caminando, llegando a un lugar
camino cerrado.
- Bueno hasta aquí llegamos.
- ¿Eh? No es posible.
- Aunque admito que esto es extraño, no hay ninguna entrada
visible aquí, y prácticamente todas las puertas están cerradas,
capaz y no llegaron aquí aun.
- Aun así es extraño, pero entonces… podríamos sorprenderlas.
- Suena como un buen plan, habrá que esperar.
Dijo Interrogante mientras se daba la vuelta, Olivia a punto de
cerrar aquella puerta con una habitación vacía, se tuvo a pensar
un momento y miro al Interrogante.
- Al final me contaste lo que paso aquí, pero ninguno de los
rumores esos que dijiste.
- Ah es verdad… tampoco son muy extensos, los más
paranoicos teorizan que quizás el propio gobierno se encargó
desaparecer toda la investigación de Sitt, ya que encontrar una
cura a algo así de importante sería demasiado contra el
gobierno, pero esa es una de las más locas.
- Vaya… ¿Y los otros rumores son más normales?
- Para nada, otro dice que los pacientes se volvieron
completamente locos, atacaron a los guardias, y robaron un
auto todos juntos para irse, esa es la más normal.
- Jajaja…
Olivia soltó una risa por como lo conto, se terminó callando
rápido al analizar de la situación de la que se estaba riendo, aun
así se le hizo refrescante, con todo esta situación, ya ni recordaba
siquiera la última vez en el día en el que rio, o en los meses,
Interrogante solo la observo brevemente mientras se rio, para
luego Olivia sentir un crujido en el suelo, casi un leve temblor,
pero al notar que ella era la única sintió tal cosa, desvió su mirada
al mismo suelo.
- Que extraño… pero bueno, sigue.
- Uno de los rumores que más me hizo pensar… me lo conto
un jovencito al que jamás pude volver a encontrar, tenía una
sonrisa marcada e iba con un peluche entre los brazos.
- ¿Y que fue exactamente lo que te conto?
- Me dijo que… él creía que nadie nunca se fue en realidad, que
quizás, todos esos gritos, y caminatas sin sentido, hizo a esos
pobres pacientes más voraces, y con más furia, tal vez ellos
mismos se dieron cuenta de que estaban atrapados, o quizás
de algo más, y fueron contra aquellos que los encarcelaban,
pero los trabajadores junto ellos, no desaparecerían, solo
siguen aquí, a plena vista, viendo como al igual que ellos, todo
se pudre ¿Tu qué opinas?
- Opino que… el niño que te conto esto necesita una visita al
psicólogo.
- Jajaja… buen punto… oye, ¿Escuchas eso?
- ¿Qué cosa?
Al escuchar a Interrogante, se volvería a sentir un cierto temblor
en el suelo, esta vez más fuerte que el anterior, por un momento
se detuvo, pero al fijarse al suelo, Olivia notaría como parte de
este estaba formando grietas en las cerámicas del piso,
sintiéndose el suelo temblar otra vez.
- ¡Cuidado!
Grito Olivia mientras se abalanzaba hacia Interrogante
empujándolo lejos, al momento de hacerlo el piso donde estaba
parado se derrumbaría por completo, gracias al acto de Olivia se
habían salvado de aquello, mientras que Interrogante miraba
desconcertado aquel agujero.
- De verdad este lugar se está cayendo a pedazos…
- Si… pero aun así aun puedo oír algo…
Interrogante al decir esto, se levantó del suelo acercándose al
nuevo hoyo en el suelo, Olivia, algo desorientada se levantaría
también para ir detrás suyo, en su mente se preguntaba a qué se
refería Interrogante, pero al acercarse, también escucharía algo
más, como si dos personas ahí abajo estuvieran peleando,
escuchándose tantos como forcejeos, gruñidos, y golpes, parecían
ser los causantes reales de estos temblores en el derrumbado
edificio.
- Mm… Tendremos que bajar.
- ¿Bajar a un hoyo recién abierto donde se escucha una pelea
que hace retumbar el suelo? Por qué no.
Terminando de decir aquello en un tono sarcástico, Olivia e
Interrogante se lanzarían al agujero, cayendo en una especies de
túnel de tierra que los llevaba hacia abajo cada vez más a las
profundidades del lugar, pero en un parpadeo, Olivia vería como
el Interrogante fue golpeado por una cañería, yendo por un túnel
en una dirección distinta, al tratar de alcanzarlo, esta también seria
golpeada por una de esas cañerías, terminando por caer y a la vez
chocando contra una pared de concreto, esta finalmente aterriza
en el suelo de cara, levantando su cabeza muy lentamente
mientras tosía debido al polvo generado al caer.
- Ahg… mi cabeza… con razón no me gustaban los toboganes
de niña…
Diría tratando de levantarse un poco los ánimos a sí misma, a la
vez mientras también trataba de levantarse del suelo, estirando un
poco los brazos y las piernas debido a la caída, al terminar miro a
los alrededores notando un lugar algo oscuro, pero viéndose
extramente no tan descuidado como el lugar de arriba, solo
habiendo un par de telarañas junto a una buena cantidad de polvo,
Olivia se tomó su tiempo para examinar el lugar, caminando de
forma lenta, observaba los al redores notando varias puertas, cada
una con un numero distinto, estos mismos estaban escritos en
números romanos, en total eran quince puertas, se acercó a la
primera de estas con el numero uno marcado, al tratar de girar el
picaporte, se encontró que la puerta estaba cerrada, viendo esto,
decidió darle una patada para abrirla, pero al intentarlo apenas si
sintió que la puerta se aboyo, casi fue como golpear una pared,
Olivia se sorprendió por esto, ya que ella ya tenía bastante fuerza
sin usar sus poderes.
- Ni siquiera se movió, no me imagino a lo que tuvieron que
contener para tener puertas así…
Desconcertada, continuo hacia la otra puerta, también estaba
cerrada, no gasto tiempo y directamente siguió con la otra, para
su sorpresa al girar el picaporte vio que estaba abierta, con
cuidado y lentitud la abrió, al estar oscuro no pudo ver mucho de
la habitación, más que nada que se notaba pequeña, con solo
cuatro paredes y ninguna ventana, solo había un colchón, y en la
pared parecía haber varias cosas escritas que tampoco podía leer
por la oscuridad, solo pudo hacerlo con una que justamente algo
de la poca luz de la luna que venía de aquel agujero donde cayó
reflejaba en esa parte pared, donde decía: “Mi voz está en un
cartel”, al tocarlo con su mano, Olivia se dio cuenta que no era
ningún tipo de marcador, su textura era más como la de sangre,
pero no podía ser sangre, era de color negro.
- Creo que me ahora me hago la idea… necesitare prender las
luces si quiero ver algo.
Comento Olivia de una forma algo seca, no de manera sarcástica,
solo levemente molesta, cosas se estaban uniendo en su mente, lo
que dijo Etika también estaban volviendo cual canción de
publicidad, repitiéndose constantemente mientras caminaba,
empezando a buscar alguna forma de prender las luces, siendo así
que revisando las paredes lugar, fue capaz de encontrar una caja
metálica, logra abrirla ya que el candado con la que
aparentemente había estado cerrado ahora estaba roto, busca los
interruptores con su mano y con el miedo de no electrocutarse
empieza a levantarlos, haciendo esto prender la luces, ya
pudiendo ver mejor el lugar noto como este efectivamente, estaba
mejor cuidado, era un lugar con paredes blancas y un suelo
similar, pero que por alguna razón estaba recubierto con metal,
para su mala suerte al mover a la habitación numero tres noto que
el foco estaba roto, pero ahora teniendo las demás luces del pasillo
que ayudaron a ver otras frases escritas en la pared, siendo estas
“¿A dónde fue mi voz?”, “Jamás pensé que podría gritar en
silencio.”, “Mi piel ya no se siente mía.”, Olivia también noto que
la forma de escribir de estas frases fue cambiando, con las
primeras sintiéndose más calmadas, y con las ultimas siendo casi
inentendibles por cómo estaban escritas. Tras pensar un poco en
ello Olivia se dirigió a la segunda puerta, también cerrada, lo
mismo paso con la numero cuatro, cinco y también seis, siendo la
numero siete la que estaba abierta, tomando un poco de aire, abrió
la misma viendo su interior, era otra habitación blanca, pero se
podía notar como el techo era más bajo viéndose claustrofóbica,
había solo un colchón como en la otra, pero este se notaba más
mordido, con distintas marcas de colmillos, junto con las paredes
de acero que tenían marcado distintas abolladuras en forma de
pies, y una garra, viendo hacia arriba solo para leer como
burdamente estaba escrito con sangre: “No me gustan mis orejas,
me hacen escuchar los gritos. No me gustan mis alas, no me hacen
volar lejos de aquí. No me gustan mis ojos, me hacen ver
monstruos. No me gustan mis colmillos, me hacen masticar
comida que no es comida.”
Olivia rápidamente pudo suponer de quien era esta habitación, al
examinarla con más cuidado encontró varios chalecos de fuerza
rotos debajo de aquel colchón lleno de moho, notando que cada
uno se veía más reforzado que el otro, como buscando el chaleco
perfecto.
- Espero que nunca hayan encontrado el correcto.
Dijo Olivia en un tono algo triste, porque a pesar de todo, no le
gustaba nada de lo que estaba viendo, pensando para sí misma, lo
que ellas dos tuvieron que sufrir, decidió no estar dentro de
aquella habitación demasiado tiempo, reuniendo toda esta
información nueva en su cabeza, mientras caminaba a la siguiente
puerta.
- (¿Experimentaron con ellas? Si cada habitación contenía a
uno de ellos ¿Qué les paso a los demás? ¿El señor Sitt hizo
esto? ¿Por qué? Esto no le encuentro el sentido.)
Pasando a la puerta número ocho, para la sorpresa de Olivia abrió
de una, esperando otra escena triste, abrió la puerta con lentitud,
observando así la habitación que tenía en frente, esta era
totalmente distinta a las otras, era mucho más espaciosa, teniendo
un color vivido rosa, con una cama ya arreglada junto a un
montón de juguetes en el suelo, entre osos de peluche y muñecas
de porcelana, contrastaba totalmente con las demás cerradas y
pequeñas habitaciones, pero había algo que le había dado un gran
escalofrió en la espalda.
- Esta es la habitación de una niña…
Nuevas y horribles posibilidades se presentaron en la cabeza de
Olivia, mientras se adentraba en aquella habitación para ver las
cosas más de cerca, así notando tres dibujos hechos con crayones
colgados en la pared, el primero de ellos mostraba a una niña de
coletas llegando frente a un señor con bata blanca, teniendo
escrito encima con una letra infantil: “Cuando llegue acá”, en otro
dibujo parecía como si la misma niña estaba flotando mientras
varias personas con bata le daban juguetes y caramelos, este tenía
escrito de forma más ordenada la frase: “todos son muy amables
cuando les muestro lo que se hacer”, el ultimo dibujo contenía
varios garabatos de distintas personas los cuales representaban a
cada uno, uno tenía un cartel, otro tenía alas, uno se tapaba su
rostro con algo negro, otra persona se escondía en una esquina, y
el ultimo que estaba alejado del resto de personas pero viendo
directamente hacia él frente, la niña se mantenía en el centro de
todos, el mensaje escrito por encima del dibujo decía: “Ellos son
una familia ¿Podre formar parte?”. Olivia podía reconocer a Miss
Mime y a Etika en el dibujo, pero no a las demás personas, incluso
sentía que eran bastante pocos comparados al número de puertas,
decidió que no tenía tiempo de pensar en ello, tomando los
dibujos de forma cuidadosa para guardarlos en sus bolsillos, así
saliendo de la habitación lentamente, dándole una última mirada,
recordando algo, veía a una niña de pelo castaño con una capa,
jugando con su padre en una habitación no tan distinta, al volver
de ese recuerdo, Olivia miro hacia otro lado, cerrando la puerta.
Pasando de esa puerta faltando solo unas pocas más abrió la
siguiente, que estaba cerrada, a este punto a Olivia no le
importaba, decidió seguir probando, pasando de una puerta
cerrada una tras otra, así llegando hasta la puerta número catorce,
giro el picaporte de forma lenta, mientras abría la puerta,
mostrando una habitación más similar a las dos primeras, siendo
pequeña, cerrada y con solo colchón en el suelo, pero está a
diferencia de las demás, esta tenía paredes de cristal, las cuales
reflejaban toda la habitación, era una habitación espejo, Olivia se
vio su reflejo en aquellas paredes acercándose de forma lenta,
acerco sus manos a l cristal notando marcas de golpes en la misma
pared, tanto como patadas, como nudillos de puñetazos marcados,
se notaba la rabia en estos, la desesperación, tras terminar de
inspeccionar esto gira viendo el colchón, se veía ligeramente en
mejor estado que los otros, por mera curiosidad lo levanto,
abriendo bien los ojos al notar varias notas escritas, pero a
diferencia de las anteriores, estas estaban ordenadas por fechas,
diciendo cada una:
- “21/05/20??: No puedo hablar, o más bien… ellos no me
dejan, tienen miedo, deberían tenerlo, no importa cuánto
traten de callarme, en algún momento oirán mi voz… y
sabrán que perdieron.”
“02/07/20??: No puedo verme el rostro… no puedo verlo, ya
no me veo a mí, veo alguien más. Es por eso que me
encerraron aquí, quieren que tape mi cara, porque saben que
no quiero ver mi reflejo… y por miedo a que devuelva la
mirada.”
“09/??/20??: Creo que han pasado varios años desde que
llegue aquí, y aunque no sepa exactamente cuántos, sé que
hoy es el aniversario, algo en mí lo dice, como un sentimiento
familiar del día donde todo salió mal, y hoy estoy preparando
una sorpresa, una gran fiesta de aniversario, que seguro,
hará que todos lloren de alegría, cada uno de los que nos
metieron aquí lo hagan, sin importar cuanto tarde esta fiesta
llegara y hare que todos lloren de alegría, o al menos… que
lloren tanto que cuando quieran secarse los ojos con un
papel, se corten, todos reunidos en un solo lugar.”
El resto de notas estaban arrancadas o simplemente rotas, parecía
que hubo cierto apuro por cómo se veían arrancadas, tras un poco
de análisis Olivia se dio cuenta de quien eran estas notas, y aún
más cuando vio aquella cara garabateada al lado de los papeles,
era Paper. Olivia se quitó el sombrero por unos momentos,
necesitaba pensar, se recostó por la pared sorprendida, ya lo
estaba entiendo todo, el porqué de los actos de Paper, por qué
tenía tanta rabia hacia los científicos, y por qué quería sabotear
aquella fiesta del señor Sitt, se sintió casi como una estúpida por
no haber interrogado a Verónica como era debido.
- Dios… ¿Debí ser más ruda con ella? ¿Acaso Interrogante
tenía razón?… ¡CIERTO! Debo encontrarlo.
Dijo para así salir corriendo de la habitación llevándose las hojas
de Paper también, mientras empezaba a correr, deteniéndose al
girar su mirada hacia la última puerta, la numero quince, pensó
que podría simplemente estar cerrada, pero no perdía nada con
intentar abrirla, al momento de estar a punto de girar el picaporte,
escucho un gran estruendo viniendo en la lejanía de un pasillo, se
encogió de hombros y fue corriendo hacía la dirección donde lo
escucho.
Corriendo por aquellos pasillos ahora iluminados, Olivia vería
varias oficinas llenas de telarañas junto a grandes cantidades de
polvo, también notaría una vidriera donde se podría ver una sala
grande, con varios instrumentos desconocidos para ella, pero se
hizo una idea al leer que encima de esa sala había un gran cartel
que decía: “Sala de cirugías”, decidió ignorarlo mientras
continuaba su camino, viendo así una sombra a la lejanía del
pasillo, decidió detenerse solo para avanzar con más precaución,
mientras caminaba, pudo escuchar una voz, estaba tosiendo, eso
hizo que a pesar de todo Olivia decidió acercarse más rápido,
teniendo miedo de que alguien este herido, viendo frente a sus
ojos a Etika, estaba caminando apenas usando la pared como
apoyo, Olivia rápidamente al verla se acercó y le puso las manos
en los hombros.
- ¡Etika! ¿Estas bien? ¿Qué te paso?
- S-Seño-orita reloj… justo estábamos hablan-do-do de ti…
estoy bien solo… ne-necesito tomar aire para… volver a usar
mis alas.
Olivia noto como estaba respirando agitada, tomando aire por
cada vez que hablaba, la veía bastante lastimada con clara marcas
de golpes, la miro de frente bastante preocupada.
- ¿Quién te hizo esto? ¿Fue Miss Mime?
- B-Bue-no-no- digo… solo fue una pequeña discusión… e-ella
no-no cree que usted pu-eda ayudarnos… pero... yo sé que
sí… ahora no tengo dudas…
- Ay Etika… de verdad me alegra escuchar eso… pero tengo
que sacarte de aquí, vamos.
Olivia tomo de forma cuidadosa el hombro de Etika tratando de
no tocar sus alas, para así ayudarla a caminar de forma más rápida,
aun así teniendo cuidado de, tenía que sacarla de ahí lo más pronto
posible, pero no sabía a donde ir en aquel gran lugar, hasta que
fijándose en la mano de Etika, esta estaba apuntando hacia otro
pasillo, uno en una dirección opuesta de donde había llegado
Olivia, haciéndole caso camino de forma cuidadosa hacía ese
pasillo, caminando por ahí se daría cuenta de otras puertas, pero
teniendo carteles más comunes, como “Sala de documentación”,
“Grabaciones”, incluso hasta una “Sala de almuerzo”, Olivia
estando cerca de la sala de documentación, Olivia se detendría un
momento al escuchar un sonido provenir de esta, sorprendiéndose
tanto ella como Etika como la puerta de esa habitación se abría,
mientras se preparaba para pelear, vio como el que salía de esa
puerta era Interrogante.
- Uff… vaya susto me pegaste.
- ¿S-Señorita Re-lo-loj? ¿Quién es él?
- Descuida Etika viene conmigo, Interrogante ella es Etika, hay
que sacarla de aquí, esta algo herida.
Olivia lo diría de forma tranquila, Etika se sentía algo temerosa
viendo a Interrogante, aun mas cuando este no dijo nada,
quedando viendo fijamente a Etika, habiendo un gran silencio en
el pasillo, Olivia extrañada por esto se acercaría hacia
Interrogante dejando a Etika recostada por la pared.
- ¿Interrogante? ¿Estas bien?
- … Me disculpo por esto Tik-Tak.
- ¿Eh?
Antes de poder decir alguna otra palabra, Olivia fue apartada por
Interrogante cayendo al suelo por la sorpresa, al levantar la
mirada, vio como Interrogante tomo de la nuca a Etika,
empezando a golpear su cabeza varias veces contra la pared, por
la sorpresa Etika tampoco pudo defenderse, intentando empujar a
Interrogante sin éxito mientras repetidas veces estrellaba su cara,
llegando a un punto donde la costura que tenía en su rostro se
estaba abriendo.
- ¡NOOOO! ¿¡QUE HACES?!
Olivia sin dudarlo le dio un puñetazo en el rostro haciendo que
retroceda soltando a Etika, esta caería al suelo con los ojos
mirando a la nada mientras su cuerpo temblaba, Olivia noto como
la costura que tenía en su rostro se estaba abriendo, la tomo de los
hombros y la agito levemente sin saber qué hacer.
- ¡Etika! ¡¡Por favor resiste!!
- Perdón Tik-Tak, esta es la única form-
- ¡¡TU TE CALLAS!! Estaba empezando a creer que en
realidad eras una buena persona, quizás un poco extremista
pero sin malas intenciones, pero con esto me confirmas que
no tienes todos los tornillos.
- ¡Tú no sabes lo que vi! Lo que vi dentro de esa habitación-
- Tu tampoco sabes lo que vi… estas personas, son víctimas.
- ¡ERAN LAS VICTIMAS! Ahora se volvieron los
victimarios.
- ¡¡CALLATE!! ¡TU NO SABES NADA!
Olivia se avanzaría nuevamente contra Interrogante aventándole
un puñetazo, el cual este detendría dándole un fuerte cabezo a
Olivia, algo aturdida retrocedería, a lo que Interrogante le daría
dos derechazos en el estómago, tomando a Olivia del cuello para
ponerla contra la pared, estando algo aturdida Olivia solo trataría
de quitar el brazo de Interrogante.
- ¿Qué yo… no sé nada? Soy el que más sabe de esto Tik-Tak.
- Eso es mentira… tu escoges la salida fácil…
- Todos estos criminales escogieron la salida fácil, lastimar
personas, robar, violar o matar, prefirieron eso antes de
intentarlo.
- Eso no te da… el derecho…
- No me lo da, pero ellos tampoco tienen el derecho de hacer lo
que hacen, la vida lastimosamente no es blanca y negra,
constantemente esta en tono grises… yo no soy el malo por
hacer lo que hago, tanto como ningún policía es el malo si
tiene que matar a un ladrón, por más que este tenga veinte o
16 años.
- …
Olivia guardaría silencio al escucharlo decir esto, mientras
Interrogante redujo la presión que estaba aplicando en su cuello,
acercando su rostro al de Olivia.
- Yo estuve en el mismo lado Olivia, pensé como tú por un
largo tiempo, hasta que una situación me hizo darme cuenta
que… no importaba, no importa cuántos ladrones meta en la
cárcel, nada evita que en unos días salgan y roben un
colectivo, maten a patadas a un chico, o roben a un padre en
frente de su hija.
- ¡¡NO!!
Gritando de manera fuerte tras que menciono aquel último
ejemplo, sus manijas se detuvieron y al momento de hacerlo
Olivia se liberó de su mano dándole un fuerte puñetazo en el
estómago, al volver a moverse sus manijas, por el gran impacto
del golpe Interrogante salió disparado chocando contra la pared
cayendo al suelo, Olivia tomo una gran bocanada de aire mientras
que Interrogante se levantaba con dificultad, el golpe realmente
lo había lastimado
- Tienes un gran poder… pero solo eres una niña jugando una
máscara.
- ¿Y eso en que te convierte? ¿¡En un loco con que mata gente
con una máscara?!
- No sabes lo que haces, mientras sigas viendo el mundo así te
van apuñalar por la espalda.
- Ese será… mi problema.
Mientras Olivia se preparaba para contratacar al momento que
Interrogante se levantó, esperando que diera el siguiente golpe,
Olivia vio como Etika se estaba levantando del suelo, estando
sorprendida pero feliz de verla viva.
- ¡Etika! ¡Estas bien!
- … T-Tú me m-me-mentiste.
Etika se daría la vuelta, mostrando como la costura de su rostro
estaba casi completamente abierta, viéndose parte de su carne
descubierta, Olivia se quiso acercar de forma lenta hacia Etika
pero esta la hizo retroceder con una de sus alas, sujetándose el
rostro como si parte de la cara se le fuera a caer.
- M-Me mentiste, confié en ti y ahora est-toy así.
- No Etika yo no quería esto, de verdad, aun puedo ayudarte.
- No… Mime tenía razón… n-no tengo esperanza.
Al decir esto con dificultades, Etika se fue volando por el pasillo
agitando sus alas, Olivia intento seguirla pero para cuando iba a
hacerlo cayeron varios trozos de escombros cerrando el camino,
Olivia no pudo hacer nada, viendo hacia aquellos escombros que
ahora también taparon su única oportunidad de ayudarla, Olivia
cayo arrodillada al suelo, desbastada, mientras aquellos
pensamientos negativos volvían a su mente, hasta que giro de
forma leve su cabeza.
- Tu. Esto es tu culpa.
Sin decir nada más Olivia se levantó del suelo de forma rápida,
mientras iba directamente a confrontar a Interrogante, el cual
también se ponía en pose para pelear, hasta que escucharía un
fuerte temblor venir de arriba, ambos levantando la cabeza verían
desconcertados por donde venía el sonido, sorprendidos de como
Miss Mime caía del techo tomándolos a ambos del cuello,
mientras que su cartel cayo en medio de la habitación teniendo
algo escrito de forma más brusca.
- “No. Esto es su culpa.”
- Lo que faltaba.
Terminando de decir esto Interrogante junto a Olivia tratarían de
darle una patada en las piernas, Miss Mime saltando esquivo tal
movimiento lanzándoles a ambos de forma brusca contra el suelo,
adoloridos por el impacto, la verían con sorpresa, se notaba algo
diferente de la última vez, con su antifaz tapándole más parte de
la cara, de mientras Miss Mime iba de manera lenta caminando
hacia su cartel.
- Se nota que está enojada.
- Lo se… si pudo hacerlo eso a Etika estamos en un gran
problema.
- ¿A qué te refieres?
- Cuando yo pelee con Etika, tuve dificultades, era bastante
veloz y sus ataques se sentían como un disparo a quema ropa,
y aun así estaba completamente herida, mientras que Miss
Mime apenas se ve que tiene la ropa desgastada.
- Mm… creo que tengo una explicación, cuando yo pelee
contra esta tipa ni siquiera parecía que se cansara.
- Eso no ayuda-
Miss Mime escuchándolos terminaría por tomar su cartel,
Interrogante y Olivia se levantaban de forma lenta del suelo
mientras la veían de reojo, mientras Miss Mime se quitaba algo
de polvo de la ropa, mostrándoles su cartel de manera burlona.
- “¿Y bien? ¿Quién empieza?”
Tomando algo de aire, Olivia se lanzaría primero hacia ella, Miss
Mime le daría un fuerte cartelazo en el rostro, Interrogante
aprovecharía en el momento para intentar darle un jab en la cara,
recibiéndolo, pero Miss Mime solo le sonrió tomándolo del brazo,
a los pocos segundos Interrogante sintió como un electro shock
en su brazo retrocediendo, Miss Mime mostro como tenía uno de
estos juguetes de broma en su mano, recibiendo una patada en el
rostro tras eso.
- “O vamos, intenten algo mejor.”
Olivia retrocedió, la herida que le había hecho Etika le estaba
sacando factura tras recibir tales golpes, Interrogante mientras
tanto intento acercarse a Miss Mime dándoles una serie de
puñetazos derechos que la misma bloquearía con su cartel para
luego darle otra patada, era como ver a un boxeador veloz
peleando contra una ágil bailarina.
- ¿Tik-Tak que estas esperando? ¡Usa tu poder!
- Demonios.
Olivia a pesar de estar adolorida por su herida, correría el riesgo,
suspirando, las manijas de su reloj se detendrían justo en el
momento en el que Miss Mime iba a darle otra patada a
Interrogante, Olivia aprovecharía corriendo hacia ella dándole un
golpe en la quijada, y dos patadas en las costillas, al volver a
moverse sus manijas junto al tiempo, Miss Mime retrocedería,
tales repentinos golpes la habían sacado de si, incluso las letras
de su cartel se borraron completamente, mientras que ella se
quedó inmóvil, viendo hacia abajo.
- Espero que con eso baste…
- No lo creo.
- ¿Eh?
- “… Mi turno.”
Tal como se fueron las letras del cartel volvieron, dando una
voltereta hacia el frente de Olivia, dándole un imán gigante que
saco de su bolsillo, Olivia completamente confundida notaria
como el imán la pega a una uno de los ductos metálicos de la
pared, mientras que Interrogante también se notaba algo
confundido.
- ¿Qué demonios es ella? ¿Un dibujo animado?
- Eso parece, también me electrocuto con uno de esos juguetes
de apretón de manos, ¿Por qué no pareció afectarle tu poder?
- No lo sé, incluso Paper o Etika a pesar de que resistieron mis
golpes en salto del tiempo, aun así se notaron cansados o
sumamente adoloridos, ella no…
- ¿“Salto del tiempo”? Así que ese es tu poder, vaya… creo que
deberías intentarlo de nuevo.
Interrogante al terminar de hablar, volvería a abalanzarse contra
ella, esta vez siendo lo suficientemente veloz como para
conectarle varios golpes tanto como en el rostro y como el
abdomen, Olivia vería esto como una oportunidad, las manijas se
volvieron a detener, quitándose el imán del brazo para escapar de
ahí, volviendo a correr hacia Miss Mime para darle dos puñetazos
certeros en el rostro, junto una patada también en la cara, al volver
a volverse sus manijas, Miss Mime no solo sintió los golpes de
Interrogante, si no también sintiendo los golpes de Olivia,
cayendo al suelo de rodillas, apenas sosteniéndose gracias a su
cartel.
- Creo que esta vez sí funciono.
- No cantes victoria aun.
Miss Mime escupe sangre, Olivia noto como esta era de color
negro, similar al extraño material con la que estaban escritas las
letras de su habitación, Interrogante estaría a punto de darle otro
golpe, hasta que sintió como algo cayo en su cabeza, a Olivia
también, vieron hacia el hueco que hizo Miss Mime al caer, se
podía ver el cielo, el cual estaba nublado, lo que sintieron fue una
gota, al notarlo empezó a llover, al verla de nuevo, noto como
Miss Mime tiro una botella de aceite encima de ella, la botella de
vidrio se rompería encima de su cabeza, con el aceite lentamente
corriendo por todo su cuerpo, mientras apuntaba su cartel hacia
ellos, pudiéndose leer algo.
- “El aceite flota sobre el agua…”
- ¿Qué?
- ¿Qué?
Tanto como Interrogante como Olivia dijeron al unísono ambos
confundidos, mientras que Miss Mime se levantó del suelo
empezando a correr hacia ellos, ambos se pusieron pose de
combate algo sorprendidos, pero Miss Mime aun así los empujo,
quedando debajo del agujero, empezó a llover con mucha más
intensidad, y de una forma extraña, lentamente Miss Mime
empezó a flotar debajo de la lluvia, Olivia se quedó
completamente sorprendida, Interrogante por otro lado se notaba
ciertamente confundido, mientras que Miss Mime flotaba hacia
arriba volviendo a entrar en aquel agujero.
- Lo que acaba de hacer es científicamente imposible.
- Tú puedes saltar en el tiempo, no creo que sean tan distintas.
- Lo mío al menos tiene una explicación.
- Creo que ella también tiene una explicación.
- ¿De qué hablas?
- Al entrar en la sala de documentación leí sus expedientes, por
lo que pude leer en su documento fue que ella puede ejercer
una lógica falsa para hacer funcionar sus habilidades.
- Lo hubieras dicho antes.
Al terminar decir esto Olivia sentiría otro temblor, haciéndose
otro agujero en el techo del edificio, Miss Mime los saludaría
empezando a hacer varios de estos, cayendo distintos escombros
mientras los hacía.
- A este paso nos va enterrar bajo tierra.
- Creo que tengo una idea.
Dijo Olivia para que al momento que Miss Mime vuelve a bajar,
correr hacia ella, Miss Mime quiso subir hacia arriba lo más
rápido posible, pero Olivia logro atrapar su pierna, haciendo que
suba junto a ella, Miss Mime trato de hacer que se suelte, pero
Olivia estaba sujetada muy fuerte, así que Miss Mime aprovecho
para al salir a la superficie, chocar a Olivia contra la pared del
lugar haciendo que se suelte, Olivia cae al suelo adolorida,
poniendo su mano sobre la herida en su cintura, levantándose
levemente viendo como Miss Mime se volvía meter en el suelo,
aprovecharía el momento para ver donde estaba, viendo como no
se encontraba muy lejos del departamento “Memoria y Mente”,
estando solo unas calles de distancia, Olivia al ver esto se
sorprendió por lo grande que eran las instalaciones de abajo, al
momento de escucharse temblar nuevamente el suelo Olivia se
preparó para un posible golpe, viendo solo como Interrogante
salía disparado de del suelo mientras que Miss Mime continuaba
flotando gracias a la lluvia volviendo a meterse en aquellos hoyos,
mientras que Interrogante se quedó tirado en el piso.
- ¿Cómo haces para aguantar tantos golpes?
- Fácil, no lo hago.
Olivia, a pesar de toda la tensión del momento pudo sonreír por
aquel comentario, pero al ver de forma detenida la máscara de
Interrogante, pudo notar como un poco de sangre de sus labios se
camuflaba junto con su máscara roja, al notar este simple detalle
observo mejor, notando como toda su cabeza se veía
ensangrentada, todo este tiempo había sufrido los daños por
aquellos golpes, pero aun así volvía a levantarse como si nada.
- De verdad estás loco.
- Somos dos enmascarados peleando contra una tipa que está
volando en la lluvia tras haberse bañado en aceite, no estoy
loco, solo me adapto al mundo.
- Supongo no te puedo negar eso, pero ya solo me queda una
carga y tengo miedo que si la uso y eso no la detiene,
estaremos en un aprieto peor que este.
Volviéndose a sentir otro temblor al momento de terminar de
hablar, Olivia vio por todos en algún agujero donde pudiera salir,
sintiendo el temblor cada vez más cerca suyo sin saber por dónde
iba a venir, pero sintiéndolo aún más cercano, Olivia ve hacia
abajo preparándose para recibir un ataque desde abajo, pero
repentinamente y para la mala suerte de Olivia, Miss Mime
termina saliendo justo detrás suyo, esta procede a darle un golpe
con su cartel el cual Olivia consigue esquivar agachándose, Miss
Mime se mostró sorprendida ante esto, pero tras ello simplemente
le da una fuerte patada en el rostro que la haría ir hacia atrás,
Interrogante aún estaba en el suelo, poniéndose de pie lentamente.
- Creo que no perdemos mucho si vuelves a usar tu salto.
- ¿Tú crees?
Diría Olivia en un tono sarcástico, no por intentar ser graciosa,
sino porque la patada la había dejado algo aturdida, aun así volvió
a intentar golpear a Miss Mime, pero esta esquivo sus golpes
fácilmente flotando en la lluvia, Interrogante dio un gran salto
atrapándola por la espalda para bajarla al suelo, a lo que Olivia
pudo aprovechar para darle certeros golpes en el estómago, Miss
Mime hizo una clara expresión de dolor pero aun así sonriendo,
con versatilidad pudo apartar a Olivia con su pierna para después
darle un puñetazo en el rostro a Interrogante haciendo que se
suelte, tanto como él y Olivia volverían a estar de rodillas en el
suelo, mientras que Miss Mime con tranquilidad volvió a tomar
su cartel y seguir flotando entre a la lluvia dándoles la espalda.
- Nos está haciendo puré, y no sé cuánto tiempo más pueda
ignorar el hecho de que quizás tenga unos huesos rotos.
- Lo sé… lo sé, y yo tampoco creo poder aguantar sus golpes…
pero no estoy segura en usar mi poder, o más bien… toda mi
fuerza.
- ¿Eh?
Al momento de decir esto Miss Mime se dio la vuelta, sentándose
en el suelo frente a ellos dos con una sonrisa, parecía estar
viéndose las uñas, lo cual no tenía sentido ya que estaba usando
unos guantes, ambos la vieron con confusión, para después
Interrogante ver algo extrañado a Olivia.
- ¿A qué te refieres con usar toda tu fuerza?
- Cuando uso el salto en el tiempo, mido la fuerza de mis
golpes, porque mientras lo uso mi fuerza aumenta como unas
cien veces más, cuando no sabía esto mande a un chico que
intento robar una bicicleta al hospital.
- … ¿Me estás diciendo que ni siquiera la estabas golpeando
con fuerza?
- ¡No es algo tan fácil!
Dijo Olivia lanzándose atacarla y a los pocos segundos
Interrogante hizo lo mismo, Miss Mime simplemente dio un salto
esquivando ambos golpes y dándoles una fuerte embestida con su
cartel a los dos, dejándolos nuevamente en el suelo, esta vez
haciendo una pose como si se estuviera sentando en el aire al estar
flotando. Olivia cayó de cara poniendo ambos puños mientras que
Interrogante de espaldas.
- Escucha… si usara toda mi fuerza en un golpe mientras uso
el salto en el tiempo, podría matarla, no quiero correr el
riesgo…
- Yo no veo problema en eso.
- Quizás tú no veas problemas con matar a alguien, pero yo no
puedo permitirme eso…
- Pues no nos quedan muchas opciones, si te hace sentir mejor
creo que esta tipa podría aguantar un golpe así, no pierdes
nada con intentarlo.
Diciendo esto, Interrogante volvió a levantarse de forma lenta,
volviendo a ponerse en pose de combate, Olivia estaba indecisa
ante esto, por un lado ya no veía otra opción, pero por el otro no
quería correr el riesgo de matarla, en su mente volvió a correr la
idea de salir corriendo, de huir de todo esto, pero a pesar de su
comportamiento no quería abandonar al Interrogante, mas viendo
que no podía continuar, no podía quedarse solo mirando el suelo,
así que se levantó de forma lenta poniéndose primero de rodillas.
- Necesito que este en el suelo para darle un golpe más certero.
- … Perfecto.
- “¿Qué tanto hablan? ¿Van a venir o qué?”
Aquello apareció escrito en el cartel de Miss Mime mientras que
ambos se levantaron, Interrogante fue el primero en atacar, Miss
Mime algo confiada ya había puesto su cartel para usarlo como
escudo, pero en un movimiento sorpresivo Interrogante tomo su
cartel con fuerza jalándolo haciendo que Miss Mime baje al suelo,
por la sorpresa bajo algo al suelo, pero no tardó mucho en volver
a aplicar fuerza sobre su cartel, a lo que de forma chistosa
Interrogante lo suelta haciendo que Miss Mime se vaya hacia atrás
cayendo al suelo, Interrogante la tomaría de la pierna con fuerza
aprovechando esto, Miss Mime confundida ante esto empezaría a
darle repetidas patadas en la cara a Interrogante intentando hacer
que lo suelte, aunque este no cedía.
- ¡¡Es tu turno Tik-Tak!!
Al escuchar esto Miss Mime vio hacia la dirección donde estaba
Olivia, esta estaba respirando hondo viendo fijamente a la
dirección donde estaban ambos, algo nerviosa por lo que iba a
hacer, pero bastante dispuesta, Miss Mime trataría de hacer que
Interrogante lo suelte aún más rápido al notar lo que estaba por
hacer.
- Tendrá que ser un solo… golpe.
Olivia se preparó para correr, las manijas de su reloj se
detendrían, todo a su vista también pararía, justo en el momento
en el que Miss Mime le estaba por dar otra patada en la cara a
Interrogante, Olivia se quedó pensativa por un breve segundo,
empezando a correr hacia ellos, levantando su puño en alto, al
momento de llegar frente a Miss Mime, le dio un fuerte golpe en
el estómago con todas sus fuerzas, seguido de dos golpes en los
hombros y por ultimo un puñetazo en su rostro con sus últimas
fuerzas, al volver a moverse las manijas, Miss Mime detuvo su
pierna, al sentir todos esos golpes como un bombardeo de golpes
comparables de misiles en su cuerpo, salió disparada contra la
pared escupiendo gran parte de aquella extraña sangre negra, su
antifaz empezaría a volver a la normalidad, y ella quedaría
recostada contra la pared mientras su cartel cayó al suelo, también
Interrogante volvió a caer rendido al suelo, mientras que Olivia
estaba quieta, con la mirada al frente, su puño extendido por dar
el último golpe, saliendo humo de este, de forma repentina cayo
de rodillas al suelo, sintió como el dolor de la cintura junto a los
otros golpes vinieron de golpe, levanto su máscara para tomar aire
gritando por el mismo dolor.
- ¿Oye? ¿Estás bien?
Dijo Interrogante mientras intentaba levantarse, pero Olivia no
estaba tan bien, el dolor que sintió fue tremendo, estaba
respirando hondo, mientras hacía presión en su herida de la
cintura, mientras cerraba los ojos, tras varios segundos tomando
aire, volvió a bajarse la máscara,
- Si… lo estoy pero… ¿Mime está viva?
Dijo Olivia casi sin aire, Interrogante se quedó callado, parecía
sorprendido, pero no perdió tiempo en ver hacia la dirección
donde estaba Miss Mime, notando como a pesar de estar inmóvil,
se notó como estaba respiraba.
- Esta respirando… aun.
- Me alegro… ¿Espera que?
Dijo Olivia tras se dio cuenta de lo último que dijo Interrogante
vio como este se levantaba del suelo yendo en dirección hacia
Miss Mime, Olivia no perdió tiempo y con gran dificultad se puso
de pie yendo corriendo hacia Miss Mime, poniéndose frente de
ella aun haciendo presión sobre su cintura, pero aun así no
dejando pasar al Interrogante.
- Se lo que estás pensando hacer.
- Perfecto, entonces muévete.
- No lo hare.
- Ya tuvimos esta conversación.
Interrogante se puso firme, y aun así continuo caminando con
ciertas dificultades, pero Olivia también, a pesar de estar herida
aun así se mantenía firme y no se movía de su posición, Miss
Mime abrió los ojos con impresión mientras la observaba.
- Lo que tuvimos apenas si cuenta como conversación.
- Supongo que no, porque mi punto no quedo claro, te lo
repetiré, tras ver lo que ella sola nos pudo hacer, ¿de verdad
te queda dudas de que ella es una amenaza?
- Tal vez lo sea, no te negare que tiene una fuerza increíble
pero… ahora mismo lo que veo es alguien indefensa.
- Esa persona indefensa nos pudo matar hace unos minutos, no
va a cambiar Tik-Tak, tú no sabes lo que yo leí en la sala de
documentación, estas personas están dañadas, no pueden
volver a ser lo que fueron.
- Eso no te lo niego, están dañadas, pero eso mismo… me hace
sentir en mi corazón que puedo ayudarlos.
Interrogante se detuvo, Olivia estaba respirando con fuerza, miro
de frente a Interrogante, con Miss Mime aun viéndola con
atención.
- No puedes arreglar una taza rota sin que se vea que está rota,
violadores, ladrones, asesinos, esa gente nunca mejora, ellos
tampoco podrán, son gente rota.
- Pero una taza arreglada lo está, aunque se vea rota, esta
arreglada, solo esas pequeñas imperfecciones están a la luz,
pero están arreglados, sé que usualmente ese tipo de personas
no suelen mejorar, pero ellos no son como ni los violadores,
ni asesinos, son personas lastimadas, confundidas, y que
merecen una segunda oportunidad, y como alguien que busca
justicia, tomar el camino fácil y solo matarlos, me parece…
impensable.
- …
- Así que, hare lo que este en mi poder para tratar de ayudarlos,
tanto como a cualquier persona que tenga algún sentimiento
de arrepentimiento en su corazón.
- No me hagas pelear, ninguno de los dos está en condiciones,
yo a penas me puedo mover y tu parece que vas a desmayarte
en cualquier segundo ¿De verdad lucharías por ayudar a ese
tipo de personas?
- Si, luchare por ayudarlos, y también luchare contra quienes
no se arrepentirán, hare que todos reciban lo que merecen, no
me importa si me llaman loca, o idiota, tal vez lo sea… pero
no me importa, esa es mi decisión. Así que si quieres matarla,
pasa sobre mí.
Interrogante se quedaría viendo fijamente a Olivia, viendo
específicamente aquel reloj en su cara, viendo los segundos que
pasaban que para ambos se estaban sintiendo como siglos,
Interrogante se detuvo en seco suspirando, para luego darse la
vuelta sosteniéndose el brazo con cierta fuerza.
- Está bien, tú ganas… pero no te creas mucho, solo me retiro
porque mi brazo me está matando, creo que ya estoy viejo
para esto.
- Entonces… ¿Te vas?
- Si, y por cierto, no te preocupes por lo de tu identidad, ya me
“encargue” del vagabundo que sabía quién es Pit, eres libre de
ese riesgo Tik-Tak.
- Bueno… a pesar de todo, gracias por tu ayuda, supongo.
- Jajaja… De verdad espero volver a verte pronto, y me gustaría
que aun tengas esa actitud, adiós “Relojera.”
Olivia solo vio como Interrogante se retiraba de aquel
abandonado edificio con el techo casi roto, suspirando de cierta
forma aliviada, algo llamo su atención cuando vio el cartel de
Miss Mime, al leer lo que tenía escrito, cierta sonrisa se formó
debajo de su máscara, una de alegría.
- “Quizás Etika tenía razón…”
- Ja… habrá que descubrirlo, pero mientras tanto, usted
señorita Mime…
Olivia sacaría con cierta emoción unas esposas de su bolsillo
trasero, poniéndoselas a Miss Mime para luego apuntarle con el
dedo.
- ¡Esta arrestada! ¡Jajá! ¡Lo logre!
Olivia festejo levantando el puño con alegría, para tan solo caer
rendida al suelo por el cansancio a los pocos segundos, Miss
Mime la vio sorprendida, mientras que Olivia aun despierta pero
completamente cansada veía el cielo, el cual se estaba despejando
de aquellas nueves de lluvia, dejando ver las estrellas.
Capítulo 4:
“Datos complicados”

Olivia tras algunos minutos se levantó del suelo, escuchando a la


lejanía la sirena de policías a la lejanía, se levantaría tan rápido
como pudo, tomando el cartel de Miss Mime, dejándoselo a su
lado con cierto cuidado, Miss Mime por un lado la observaría con
una cierta sonrisa.
- “Es curioso ver escapar a un héroe de la policía… jaja”
- Lastimosamente no soy una heroína que tenga la confianza de
la gente, pero no te preocupes, nos volveremos a ver, aún
tengo muchas preguntas que hacerte.
Diciendo aquello de una forma más seria, Miss Mime solo le saco
la lengua en burla mientras le guiño el ojo, Olivia solo la vio unos
últimos momentos, empezando a correr lejos de aquel
abandonado y roto edificio, Miss Mime la observo irse, para luego
quedarse perdida en el cielo, cayendo por el cansancio mientras
miraba las estrellas, y escuchaba cada vez más cerca la sirena de
los policías.
Una hora más tarde, Olivia tuvo que correr prácticamente mal
herida hasta su casa, al llegar a su departamento, solo una cosa
pasaba en su cabeza.
- Quiero dormir…
Había sido un día largo, así que antes de entrar a su departamento
y cometer algún error que pueda hacer que alguien más descubra
su identidad, esta se quitaría tanto como la máscara y chaleco
antes de subir por las escaleras de incendio, escondiendo la misma
mascara dentro del chaleco para empezar a subir, llegando a los
pocos minutos en su casa, fijándose por si alguien estaba ahí
afuera, al ver que no simplemente entro a su casa cerrando las
cortinas y ventanas algo nerviosa, para luego poder suspirar con
tranquilidad, sintiendo a alguien detrás suyo en la oscuridad del
cuarto.
- Pit… si llegas a ser tú te romperé la cara.
- Está bien, bien perdón por querer sorprenderte, soy yo.
Pit prendería la luz notando como Olivia se veía bastante herida,
con algunos moretones en la cara junta, aparte de verse realmente
agotada con la cara amargada de siempre, se sentó en una de las
sillas acostando su rostro en la mesa.
- Parece que no te fue tan bien, te ves demacrada
- Esa mimo es la persona más fuerte con quien eh peleado, o al
menos resistente… aguanto tres cargas.
- ¡¿TRES CARGAS!?
Dijo Pit completamente sorprendido, él conocía perfectamente las
capacidades de ataque tenía Olivia al atacar usando el salto en el
tiempo, se sentaría a su lado sumamente interesado por esto.
- ¿Cómo lo hizo? ¿Cómo aguanto tanto?
- Sinceramente no lo sé, debe tener que ver con algún
experimento que le hicieron, hablando de eso, descubrí que
aparentemente Atomic Things llevaba haciendo experimentos
debajo del departamento Memoria y Mente.
- ¿Qué? ¿Enserio?
- Sip, tal como escuchas.
Dijo Olivia en cierto tono mientras que contaba, Pit se quedó
procesando todo lo que le estaba diciendo, empezándose a rascar
la cabeza mientras miraba a otra parte.
- En tal caso… es probable que también haya héroes en la
Alianza Paz que vengan de experimentos… eso significa que
podría haber más locos que puedan resistir más de una carga.
- Tendré que simplemente ir con más fuerza en mis golpes.
- ¿Eso fue lo que hiciste hoy? ¿No te contuviste?
Olivia al escuchar tal pregunta, se quedó pensativa, vio a la nada
unos segundos girando la cabeza, recordando lo que paso hace no
mucho tiempo.
- Eso intente… se supone que no debía contenerme, pero sentí
que iría demasiado lejos si daba toda mi fuerza, así que solo
di golpes más fuertes de lo normal, y aparentemente basto…
no quería correr el riesgo de matarla.
- Vaya… de igual forma, esa tal Miss Mime fue una buena
prueba para tu potencial, ¿Qué hiciste con ella?
- Tras quedar completamente inmóvil y cansada, la espose y
deje en aquel edifico abandonado hasta que la policía la
encuentre.
- ¿Y qué paso con el Interrogante? ¿No me quiere matar?
- Solo me dijo que se “encargo” del vagabundo que me vio
entrando a tu casa, ya no te molestara el tampoco, así que
puedes volver a tu hogar.
- Me acabas de decir que ese sujeto hizo desaparecer a un
vagabundo que vivía al lado de mi edificio… ¿Y quieres que
vuelva como si nada?
- Sip.
Dijo Olivia con una leve sonrisa, Pit algo frustrado solo tomo
tanto como la máscara junto al chaleco de Tik-Tak, mientras se
levantaba del asiento.
- Supongo que dejaste esto sin ninguna carga, ¿Verdad?
- Una disculpa por eso, tuve que usar una para darle un
puñetazo a Interrogante.
- ¡Entonces no hay ningún problema!
- Jajaja… gracias.
- Mmm… te ves feliz Olivia, a pesar de estar demacrada
¿Acaso tantos golpes te dejaron mal?
- No, o bueno tal vez, pero estoy feliz ya que aparte de ser mi
segunda victoria como héroe, quizás… tenga la oportunidad
de ayudar a estas personas dañadas.
Pit se quedó callado brevemente mientras que notaba como Olivia
sonreía, la veía pensativo mientras se daba la vuelta, rascándose
la barbilla.
- Olivia, me alegra que quieras ayudar a estas personas, pero
siendo honesto… son demasiadas cosas para procesar, me
acabas de decir que estos sujetos eran parte de un
experimento, posiblemente Paper también, y la Alianza Paz,
tenemos a una organización en nuestra contra, puedes ayudar
a la gente, pero se discreta, no quieres tener al mundo encima
de ti.
- … Tienes un punto, intentare tomarlo con calma.
- Si quieres puedes tomarte un día libre, no vayas a patrullar
esta noche, creo fue suficiente por esta simple tarde, buenas
noches Olivia.
- Buenas noches Pit.
Dijo Olivia viendo como Pit se iba cerrando la puerta,
entrecerrando los ojos de forma lenta, cayendo dormida gracias al
cansancio al poco tiempo.
Varias horas más tarde, no estando tan lejos del amanecer, el Sr.
Edward estaba caminando de círculos en una gran sala de reunión,
Asteroide estaba en la otra esquina de la habitación algo
impaciente, de hecho los dos se veían de la misma forma, solo
que Asteroide se veía más apresurado en querer irse.
- ¿¡Cuánto tiempo tardara esta gente tuya?!
- ¡No lo sé! Pero no la apures, es mi mejor agente de espionaje,
además… ¡esto no hubiera pasado si tú te hubieras encargado
personalmente de ese estúpido de Paper!
- ¡Oye viejo decrepito!
Asteroide dio un gran salto, y al caer hizo un pequeño cráter en el
piso, caminando en dirección hacia Edward con una gran
expresión de enojo, mientras que Edward se miraba solo con una
expresión irritada.
- TÚ fuiste el que dijo que mande a Meteoro, y mira como
termino.
- Quizás sea verdad… pero no eres el jodido líder por ser una
cara bonita ¿No podías ir y ver a lo lejos cuanto menos?
- Yo solo seguí TUS ordenes anciano, si algo aquí fallo fue
porque TÚ no fuiste más específico con tus peticiones.
- ¿Te atreves a retarme? ¿“Esteroide”?
- Creo que una cirugía no le haría mal a tu cara vejete.
Ambos se miraron de frente, cuando repentinamente Edward se
dio cuenta que un alto y fino cristal se puso en medio de él y
Asteroide, para luego el mismo cristal se parta en dos para
empujar a ambos contra la pared, mientras que alguien aplaudía
desde la puerta de la habitación.
- Señores sería un gran deleite verlos a ambos matarse entre sí,
pero no vine hasta aquí para darle información a muertos.
- Ya te habías tardado M.G.
- ¿“M.G”?
Diría Asteroide confundido mientras era arrinconado por tal
extraño cristal prácticamente transparente, viendo hacia la puerta
para observar aquella mujer, tenía un uniforme de traje negro con
una corbata del mismo color, junto a unos pronunciados labios
pintados de negro también, y un cabello castaño algo largo
teniendo dos coletas puestas, además de llevar un extraño visor
tecnológico que le tapaba la mitad de la cara, esta camino de
forma tranquila hacia el centro de la habitación, chasqueando los
dos y haciendo desaparecer aquel cristal que esta frente de cada
uno.
- La mismísima, usted debe ser el tal Asteroide ¿No?
- Si… no sabía que los miembros de espionaje tenían poderes
también.
- Nah, no los tienen, como me ves soy única en mi clase.
Edward solo suspira con cierta expresión confundida, notando
como gran parte de la piel de la mujer estaba gris, sin haberse
percatado antes por la poca iluminación del lugar. M.G se dio la
vuelta sentándose encima de la mesa de piernas cruzadas, Edward
se sentó para ver lo que tenía que decir al igual que Asteroide, aun
algo sorprendido, mientras que M.G tomaba el control
encendiendo el proyector.
- A ver, a ver mis queridos egocéntricos, tengo esta
información para ustedes, tras el escape de número tres y
número siete por parte de número catorce, ahora también
conocido por el “original” nombre de Paper-Man, fueron
localizadas en varias partes de la ciudad, número siete ataco
un banco de sangre, y número tres causo sus propios
disturbios automovilísticos, terminando por pelear contra el
vigilante “Interrogante”.
- ¿Eh? ¿Esa basura pudo darle pelea a uno de nuestros mejores
avances?
Dijo Edward algo desconcertado al escuchar eso, con Asteroide
aun mostrándose algo confuso pero prestando atención.
- Por más que no quiera estar de acuerdo con el anciano, ¿Cómo
un loco callejero pudo darle pelea a alguien así?
- En realidad le dio pelea, pero sin hacerle un gran daño físico,
tras ello, número siete apareció para llevarse a número tres, y
tras ello regrese a la base y me mantuve discreta con la
vigilancia, hasta que recibimos un informe que la electricidad
subterránea de las instalaciones “Memoria y Mente”, ahí fui a
vigilar desde lejos y me encontré con…
M.G presiono el botón una actitud emocionada, mostrando en el
proyector varias fotografías de Tik-Tak e Interrogante peleando
contra Miss Mime en la lluvia, con Asteroide sumamente
impresionado y Edward con una sonrisa algo engreída pero feliz.
- ¿¡ELLA PUEDE VOLAR?! Pero eso es algo que ni siquiera
yo puedo hacer… ¿Y qué hace la relojera ahí?
- Ella e Interrogante se estaban enfrentando contra ella, es algo
probable que hayan leído algunos de los archivos de
documentación o ya sepan lo que paso.
- Eso es problemático… y sobre tu pregunta Asteroide, Miss
Mime no puede volar, solo usa la lluvia para flotar… Pero
jamás se pudo comprobar al aire libre el efecto de su lógica
falsa, pero siempre supe que era posible… que maravilla.
- ¡Una maravilla! ¡Y maravillosamente perdió!
- ¡¿Qué!?
M.G tras decir lo ante ultimo con gran emoción junto con Edward
preguntando con confusión al mostrarse las imágenes de Miss
Mime en el suelo y de Tik-Tak con su puño al aire tras haberle
dado el último golpe, Edward tenía la boca abierta completamente
mientras que Asteroide solo levanto la ceja levemente
sorprendido.
- ¿No se suponía que ella tenía una resistencia prácticamente
infinita o algo así?
- ¡La tiene! ¡Por eso era tan importante para la investigación!
¿De qué demonios están hechos los puños de esa cabeza de
reloj para poder lograr algo así?
- Esa es una buena pregunta, pero a pesar de que estaba
vigilando la batalla desde lejos, para cuando parpadee Miss
Mime ya estaba en el suelo.
Edward se levantó de su asiento mientras M.G hablaba, viendo
más de cerca aquellas imágenes de Miss Mime derrotada, junto a
Interrogante también el suelo y Tik-Tak con el puño levantado,
mostrándose completamente serio, volteando a ver a M.G
mientras que Asteroide aún se notaba difuso ante toda esta
información.
- Creo que de verdad subestime a esta chica.
- ¿Lo dices enserio anciano? Digo, sé que tú te tomabas estos
pequeños proyectos como la última coca cola del desierto,
pero actualmente muchos miembros de la alianza podrían
resultar mejor que esos experimentos dañados.
- Ojala fuera tan fácil, pero Miss Mime era un espécimen
increíble, y es por eso que la quería mantener con vida, la mala
fama no será suficiente, tendremos que encontrarla y
neutralizarla antes que pueda ser un problema… hablando de
eso ¿Dónde está Miss Mime ahora?
Dijo Edward viendo de manera curiosa a M.G, esta puso sus
dedos en sus mejillas, para luego tomar el control y mostrar en el
proyector unas fotos de Miss Mime siendo encontrada por la
policía y metida en el asiento trasero de la patrulla policial,
Asteroide se mostró extrañado ante esto, y Edward también
estaba confuso.
- ¿De verdad dejaste que uno de mis mejores ejemplos sea
simplemente llevada por la policía como si fuera una
drogadicta cualquiera?
- Tiene un punto ¿Acaso no corremos el riesgo de que habla y
cuente lo que le paso?
- No lo hará sin esto, lo tome unos minutos antes que llegara la
policía.
Diría M.G mientras se bajaba de la mesa, yendo directamente
hacia la puerta y trayendo de un costado el cartel de Miss Mime,
Edward se mostró contento al verlo tomándolo rápidamente entre
sus manos.
- Hace tanto tiempo que no lo veía.
- ¿Entonces no puede comunicarse sin esto?
- En efecto Asteroide, supongo que este encerrada por la policía
no suena tan malo, salvo cuando intente escapar.
- No creo que pase si soy sincera con ambos, tras la pelea con
la cabeza reloj, término perdiendo gran parte de su líquido
negro, debería mandar a alguien a verlo Edward.
Tras decir eso M.G mostraría varias fotos de aquella extraña
sangre negra que expulso Miss Mime, Edward se mostró
sumamente interesado por esto mientras que Asteroide hizo una
expresión algo asqueado.
- Enviare de inmediato a algunas personas a buscar esa hermosa
muestra, estaré feliz de poder a volver a trabajar con estas.
- Eres el único que le emocionan ese tipo de cosas anciano…
además, ¿Qué paso con la tipa murciélago M.G?
- La vi salir del mismo edificio un poco antes que comenzara la
pelea bajo la lluvia de Miss Mime, pero le perdí el rastro,
aparecerá, no es lo suficiente ordenada como para escapar.
Dijo M.G mientras se retiraba a la puerta, haciendo aparecer uno
de esos cristales del suelo, pero este siendo bastante más similar
a un espejo, Edward la vio de reojo mientras que Asteroide aún
se veía algo sorprendido por sus habilidades.
- Bueno señores, lo último que tengo para informar es que Miss
Mime esta arrestada por cargos menores, debido a que ojos de
la policía solo hizo vandalismo por lo de los autos y entrar a
terreno privado, podría salir si alguien le paga la fianza, si me
disculpan, ¡eso es todo amigos!
Diría M.G sacando una zanahoria del bolsillo imitando a un
conocido conejo mientras atravesaba aquel cristal como si fuera
una especie de portal, Asteroide vio sorprendido como tras cruzar
el mismo cristal se rompió en pedazos, mientras que Edward solo
miraba el proyector con atención.
- Es increíble como teniendo un poder así siempre llega tan
tarde a todo.
- Supongo… realmente me tomo por sorpresa, ¿Acaso ella fue
resultado de alguno de tus experimentos?
- Ojala, pero no, hay cosas de la vieja época que tú no sabes.
- Mmm… como sea, ¿Qué hacemos con Miss Mime?
- Por ahora creo que dejarla en la comisaría no es una mala
opción, además no creo que nadie vaya a pagar su fianza, y si
lo hacen sé que no ira a ningún lado, la conozco. Por ahora
tenemos cosas más importantes que encargarnos.
- ¿Cómo Paper?
- Exactamente, tenemos que probar una trampa más elaborada
para él, de mientras envía a un grupo a conseguirme la
muestra de esa sangre, tengo una idea en mente, y con suerte
podríamos deshacernos de no solo de Paper, sino también de
Tik-Tak, a diferencia de Miss Mime e incluso Interrogante,
ella puede joder las cosas, ya tiene la información necesaria y
la fuerza también, debemos encontrarla y neutralizarla, sin
más.
- Supongo que en eso estamos de acuerdo, cuéntame de tu plan
cuando lo termines.
- Lo hare.
Diría mientras ambos se miraban unos segundos, saliendo
Asteroide por la puerta principal, Edward se quedaba viendo las
imágenes tomando con fuerza el cartel.
Ya la mañana, específicamente a las ocho con cuarenta minutos,
sonaría el despertador de Olivia, el cual había puesto para el día
de ayer pero olvido ajustarlo para que suene solo una vez, se
despertó de mala gana apagándolo con pereza, su expresión
amargada con ojeras, se levantó de la mesa gran con flojera, había
dejado la marca de su cara por dormir ahí, acomodándose la
espalda tras haber dormido con esa postura, fue al baño
tambaleándose por el sueño, al encender la luz se vio en el espejo,
para su sorpresa, Olivia noto como los moretones y golpes en su
cara ya estaban casi sanados, aun se notaban, pero ya no se veía
como un saco de boxeo.
- (Esto es curioso… ¿Pit habrá tenido razón? ¿Sera que mi
cuerpo se esta acostumbrando a recibir este tipo de daño?)
Olivia repentinamente recordó algo abriendo bien los ojos,
levantando su camisa para así ver la herida vendada en su cintura,
empezaría quitarse las vendas para ver su herida, para su sorpresa
notaría como ya se notaba bastante sana, estaba la marca del
ataque de Etika, pero ya no estaba abierto e incluso casi no se
notaba, Olivia se sorprendió bastante al verlo, bajándose la
camisa mientras se miraba en su reflejo.
- No sé cómo sentirme con esto… por lado me gusta no tener
que sufrir con alguna herida todo el día, pero por el otro me
hago pregunto ¿Acaso esto afectara mi salud en algún
momento? ¿Usar tanto el salto en el tiempo tiene un efecto en
esto? Quizás lo esté pensando mucho.
Al final, aun con dudas recorriendo su mente, Olivia prefirió
empezar a lavarse los dientes para enfocarse en otra cosa, así fue
como recordó algo importante, Miss Mime debería estar en la
cárcel, lo cual era una buena señal, pero nuevas preguntas pasaron
por su cabeza, ¿Fue buena idea? ¿No será peligroso alguien como
ella en una comisaría? ¿Debió quedarse a vigilar que no escape?
Todas estas cuestiones pasaron volando por su mente, así que
lavándose los dientes aún más rápido y la cara de una simple
pasada de agua, fue rápidamente hacia la puerta, al abrirla se da
cuenta que había una caja en el suelo, tras hacer entrar la caja la
abrió viendo que era su máscara con una nota de Pit.
- “Ahí lo tienes, cinco cargas nuevas, esta vez úsalas con calma
por favor, ya estoy cansado de tener que remplazarlas cada
día, además ¿Por qué demonios estaba manchado de aceite?
¡No soy lavandería! En fin, lo dejo en tu puerta porque veo
que esta llaveada, buena suerte, no me hagas lavarlo de
nuevo.”
Tras terminar de leerlo, Olivia recordó una cosa, buscando su
chaleco y quitándose los guantes, vería como estos estaban
manchados de aceite por la pelea con Miss Mime, suspiro para así
llevarlos al lavarropa, pensando en que iba usar sin su usual
uniforme, fue a buscar si había algo en su armario, al final decidió
ponerse una camisa blanca con una corbata marrón
- Tengo que comprobar que Miss Mime no haya hecho algo,
debo encontrar la forma en entrar a la comisaría, y obviamente
no puedo entrar como Tik-Tak… creo que ya tengo un plan
en mente.
Termino saliendo de su casa guardando su máscara junto a su
sombrero en una bolsa, así empezando a caminar para salir de su
departamento e ir a la comisaría. El camino de por si fue algo
largo, no tanto como el laboratorio de Atomic Things, pero si lo
suficiente, aun así Olivia ya estaba acostumbrada a caminar tales
distancias, lo que no estaba acostumbrada era al saludar a las
personas, distraída por sus pensamientos o simplemente no
dándose cuenta termino por ignorar a algunas personas que lo
saludaban, pero finalmente llego a la comisaría, notándose algo
nostálgica.
- Ahhh este lugar… de pequeña me hubiera encantado venir
aquí, en una situación distinta claro- Pero aun así me hubiera
encantado.
Ese pequeño recuerdo de su niñez la haría sonreír, entrando con
calma hacia la comisaría con la frente en alto, al cruzar la puerta
vería a varios oficiales trabajando, algunos con documentos en
sus manos revisando expedientes, otros conversando y unos
pocos estaban desayunando, el olor a las facturas y bizcochos
calientes haría sentir a Olivia una sensación de melancolía con
dulzura cerrando los ojos brevemente, al volver abrirlos su mirada
se fijó en una pared con varios carteles, en uno de ellos estaba
Interrogante con una foto algo movida, también había varias fotos
y nombres que no reconocía, pero se sorprendió al ver la última,
era una foto suya como Tik-Tak de cuando rescato aquellos
guardias del edificio del Sr. Sitt, termino por leer arriba de todos
estos carteles, estando escrito de forma detallada “Vigilantes a
capturar”, Olivia trago algo de saliva mientras aquel bonito
sentimiento se desvanecía, en el fondo se sentía algo mal.
- (Jamás pensé que las personas que más respeto me querrían
tras las rejas… pero lo entiendo, tengo que concentrarme en
esto.)
Resignada, Olivia fue directamente hacia la recepción, para su
suerte no había tanta fila, así que pasaron unos simples minutos y
ya estaba primera en la fila, tratando de mostrar una sonrisa y
verse completamente natural.
- Disculpe señor, ¿de casualidad ayer fue arrestada una chica
con apariencia de mimo?
- ¿Eh? Oh si, la señorita… Victoria Martínez ¿Verdad? ¿La de
antifaz negro extraño?
- Eeeh si ella, precisamente, ¿Puedo verla?
Olivia se notó sorprendida al escuchar aquel nombre, se lo pensó
brevemente, era obvio que su nombre real no era “Miss Mime”,
pero aun así le sorprendió, entre su pelea y todo lo ocurrido, era
difícil imaginársela como una persona con un nombre normal. El
policía por otro lado se mantuvo bastante tranquilo al escuchar la
pregunta.
- Disculpe, pero no puede verla, ella pidió específicamente por
escrito que no quería visita, pero puede pagar su fianza para
dejarla ir.
- Oh está bien, ¿De cuánto es la fianza?
- Dos mil quinientos dólares señorita.
Olivia sin decir nada abrió los ojos como cuchara al escuchar tal
cantidad, le pego justamente en lo llamado pobreza, sabiendo que
apenas si tenía cincuenta dólares en la mochila, suspiro
brevemente, pero era de suponer para ella sabiendo la cantidad de
autos que destrozo, quedándose así sin opciones.
- Bueno, no tengo el dinero ahora, así que disculpe.
- Descuide, lo más probable es que alguien más venga a
pagarla.
- ¿Eh? ¿De qué habla?
- Hace unas pocas horas, llamamos a la familia de Victoria,
estaban completamente sorprendidos, pero bueno no los culo,
¿Quién no estaría sorprendido tras que un familiar vuelva a
aparecer tras cuatro años?
- Mmm… es verdad.
- Y… ¿Qué es usted con la señorita victoria?
- ¿Eh? Ah ah, solo somos unas viejas amigas, pero será mejor
que vea a su familia antes que a mí, nos vemos.
Tras decir eso Olivia salió rápidamente de la recepción, el mismo
recepcionista la miro extrañado pero prosiguió con su trabajo,
pero en cambio Olivia salió algo frustrada, quería al menos poder
interrogar a Miss Mime antes, pero ya no quería pagarle la
libertad para alguien tan problemática, pero una pronta idea se le
ocurrió.
- Tal vez solo tenga que esperar, o bueno no me queda alguna
otra salida, no sé cuánto tiempo lleve, pero es lo mejor que
tengo ahora mismo.
Diciendo eso para sí misma, ya más motivada Olivia se dirijo
hacia el otro extremo de la calle, sentándose a esperar recostada
en un árbol a ver si venía alguien, plan que no salió muy bien
porque a los pocos minutos ya le agarro hambre por venir sin
desayunar, mas sabiendo que se durmió sin comer el día de ayer.
Dentro de aquella comisaría, en la sala de interrogaciones estaría
Miss Mime esposada, con una sonrisa estaba jugando con las
mismas esposas en sus muñecas, su tono de piel se veía distinto
al de antes, solo su cara continuaba con ese tono pálido blanco
extraño, pero el resto de su cuerpo de su cuerpo se veía menos
pálido, mostrando una tez morada en su piel similar alguna
especie de bronceado, incluso Miss Mime estaba observando con
interés aquel cambio, pero no sintiéndose mal, sino que
legítimamente estaba feliz, parecía que aquel tono de piel se le
hacía más familiar en sí misma. Pasaron varios minutos dentro de
sala interrogaciones hasta que vendría un oficial bien peinado
además de tener un traje algo elegante pero que se vería
levemente descuidado, que terminaba combinando con su barba
mal afeitada.
- Así que Victoria Martínez ¿no? Admito que aunque yo no sea
el mejor con los nombres, reconozco que ese es uno bonito,
yo me llamo Stuart, pero la mayoría me llama por mi apellido,
Reed.
Miss Mime solo observaba de forma intrigada al oficial Reed, este
hablaba con ella con una postura tranquila, solo notando como
esta no devolvía ninguna palabra, terminaría por sacar un sobre
que tenía debajo del chaleco, lo pone en la mesa abriéndolo
levemente, mostrándose una vieja foto.
- Desapareciste hace cuatro años victoria, ya casi cinco, no se
me hace raro que no quieras hablar, eso suele ser normal entre
víctimas de secuestro… o al menos en las comunes, ya que
algo extraño te paso para de repente aparecer como payaso un
día en el suelo.
Reed continuo hablando más continuamente, sintiéndose más
intenso con sus mismas palabras, abriendo aquel gran sobre,
sacando varias fotos de Miss Mime antes de… ser Miss Mime,
viéndose una chica alegre, de una tez morena debido a un
sombreado, sonriente en su trabajo, Miss Mime tomaría algunas
de estas fotos sintiéndose… extrañada, pasando sus mano con
guantes sobre la foto, específicamente acariciando su rostro
normal, se veía realmente feliz en aquella foto.
- Si recuerdas quien eras ¿Eh? Entonces… ¿Por qué no me
ayudas y me dices quien te hizo esto? ¿Quién te dio ese
extraño antifaz que no se puede quitar de su rostro? ¿Por qué
no puedes hablar? Pudiste escribir esta nota, así que podrías
escribir una explicándome que paso.
Reed mostraría aquella escrita por ella mientras hablaba, la cual
tenía escrito “No quiero recibir ninguna visita.”; Reed se
mantenía con calma pero hablaba aun de una forma directa y
seria, sin sonar exigente pero siendo directo con lo que quería, en
cambio Miss Mime se mantenía algo neutral, apenas mirándolo,
fijándose más en aquella foto suya, Reed al notar que no parecía
hacerle caso termino viendo a la nada brevemente, tomando de
forma repentina la foto y todos los documentos a la vez que se
levantaba de su asiento.
- Bien, si no quieres hablar no tienes por qué seguir viendo esto,
estaré esperando en la otra habitación si cambias de opinión.
Reed saldría de la oficina ciertamente frustrado, Miss Mime solo
lo veía irse, aun con una sonrisa, pero con algo en su mente
molestándola, detrás del vidrio del cuarto de interrogación se
encontraba una chica de apariencia algo joven, observando a Miss
Mime y notando como algo le molestaba pero a los pocos
segundos escucharía como la puerta de la habitación se abre y
Reed entra junto a ella.
- Jamás te había visto así de frustrado tras una interrogación
¿Estas bien?
- Si lo estoy Juny, pero es que jamás conocí a alguien tan
decidida en no hablar, incluso aunque intente forzar un lado
sensible en ella, parece totalmente dispuesta a no decir nada,
me confunde.
- Vamos, no te pongas así, solo es cuestión de tiempo, ya hemos
enfrentado a estos raros disfrazados ¿En que puede ser distinta
ella?
- No lo sé, pero hay algo.
Dijo Reed viendo fijamente detrás del vidrio de la sala de
interrogación a Miss Mime con una expresión algo intrigada, la
joven de pelo marrón castaño le daría unas palmadas en la espalda
con una sonrisa algo cansada, pero ambos se sorprenderían al
escuchar como la puerta era abierta nuevamente, un señor algo
mayor también bien vestido los miraría ambos con cierta
curiosidad, para luego ver a Miss Mime de reojo.
- Juny, Stuart, la tendrán que dejar irse.
- ¿Qué? ¿Por qué?
- Alguien pago su fianza.
- Sabes lo importante que puede ser su confesión ¿No? Los
malditos de Atomic Things no nos dejan entrar a ninguno de
sus edificios sin una orden, esta podría ser nuestra única
oportunidad.
- Lo sé, lo sé, pero no nos queda de otra.
- Mmm… bien. Pero ¿Quién lo hizo?
- Su hermana.
Juny abriría algo sorprendida los ojos, Reed a punto de decir algo
más terminaría cerrando la boca sin decir algo más, se sentía aún
más frustrado ante esto, pero sin más por hacer salió de la
habitación de aquella habitación donde se observaban los
interrogatorios, yendo directamente a la misma habitación de
interrogatorio, sorprendiendo un poco a Miss Mime.
- Buenas noticias, o al menos para ti, puedes irte, pagaron tu
fianza.
Miss Mime se notó bastante sorprendida por aquellas palabras,
haciendo cierta expresión de confusión con sus ojos, Reed solo
mantuvo la puerta abierta esperando a que salga, con cierta
desgana Miss Mime se levantó de aquel asiento, saliendo por la
puerta viendo a los alrededores, otras oficiales la miraban extraño
por su clara apariencia mientras que ella no le prestaba atención,
notando como Juny caminaba detrás suyo, esta situación le estaba
trayendo malos recuerdos, y ciertamente estaba esperando lo
peor, no sabía quién le pagó la fianza, con ciertos nervios notables
en su mente pasaba la idea que la asociación había venido a
buscarla, estando lista para cualquier cosa, así que al momento de
cruzar la puerta hacia a recepción, sus ojos se abrirían con una
gran sorpresa.
- ¿Vic-Victoria? ¿Eres tú?
Al escuchar aquella voz sabría perfectamente quien era, pudo ver
perfectamente a su hermana, no se veían tan distintas, ambas
teniendo la misma estatura, e inclusive el mismo tono de pelo,
aunque el de ella parecía más vivo y tenía el cabello más largo a
diferencia de Miss Mime, esta última no sabría siquiera cómo
reaccionar, un montón de distintos recuerdos pasarían por su
mente al segundo, desde recuerdos de la infancia hasta sus
últimos recuerdos antes de desaparecer, termino por mostrarle
una sonrisa a su hermana mientras levantaba la mano esposada
para saludarla al no poder decir alguna palabra, de cierta forma,
aquella sonrisa se veía distinta a su sonrisa habitual, siendo más…
sincera, casi al momento de levantar los brazos, Miss Mime
recibió un repentino abrazo de su hermana.
- No sé qué paso pero… de verdad no sabes cuánto me alivia
poder volver a verte…
Miss Mime guardando un claro silencio, vería como las personas
que estaban en recepción las miraban a ambas, ella misma se vería
las manos sin saber cómo responder o que hacer, hasta que
simplemente cerró los ojos, y a pesar de estar esposada, hizo lo
posible para corresponder el abrazo de su hermana. En un
laboratorio en alguna otra parte de la ciudad, Edward parecía
trabajar en algo, mientras que el cartel de Miss Mime reposaba
sobre una mesa, algo aparecía escrito en él.
- “Tú tampoco sabes cuánto… gracias.”
Fuera de la comisaría ya habían pasados varios minutos, casi
media hora, Olivia siendo torturada por el hambre fue a
comprarse un sándwich de queso tostado en una cafetería al otro
lado de la calle, disfrutando con gran alegría su desayuno.
- (Dios gracias de verdad necesitaba esto… aunque no debo
distraerme mucho, espera ¿Para qué me preocupo? ¿Qué tan
probable es que alguien venga por Miss Mime justo ahora?
Puedo darme el lujo de disfrutar esto.)
Pensando eso en su mente Olivia comía de forma lenta aquel
sándwich calentito, cerrando los ojos un momento para así
disfrutar del momento, al volver a abrirlos vio en dirección hacia
la comisaría viendo como Miss Mime junto con otra chica estaban
yéndose, casi escupiendo su sándwich fue rápidamente corriendo
hacia las dos.
- (Esto es completamente injusto- Maldición, no puedo correr
tampoco o podría llamar su atención, tendré que ser discreta.)
Pensaba al ya estar a una distancia prudente de las dos, caminando
a paso apresurado, comiendo su sándwich también mientras las
observaba a las dos, notando como la chica al lado de Miss Mime
era muy similar a ella, casi podía hacerse una imagen de cómo se
vería Miss Mime sin su cara pálida o aquel antifaz negro, también
se percató justamente que el color del resto de su cuerpo tenía un
tono bronceado más natural.
- (¿Qué provoco esos cambios en su piel? ¿Acaso causa de
nuestra pelea? ¿O paso algo más?)
Esas preguntas y algunas más recorrían la mente de Olivia
mientras la observaba, acercándose de forma lenta a las dos
tratando de escuchar de lo que decían.
- Entonces… ¿No puedes hablar?
Miss Mime negaría con la cabeza a la pregunta de su hermana,
esta se nota extrañada por esto, observándola de pies a cabeza.
- ¿Cómo es que la policía pudo saber que eras tú? Digo… no
quiero sonar cruel Vic pero… te ves muy diferente.
Miss Mime solo suspiro al oír esto, aunque era curioso debido a
que su suspiro fue uno silencioso sin notarse algún tipo de voz,
respondiendo la pregunta de su hermana se quitó el guante de una
de sus manos, apuntando hacia sus dedos.
- Oh, por las huellas… ¿bueno por primera vez no estas feliz de
tener antecedentes?
Dijo su hermana tratando de sonar algo gracioso para romper el
hielo, mientras que Miss Mime vería hacia abajo estando algo
pensativa por las palabras de su hermana, ella notando esto le
pondría la mano en el hombro.
- Mejor hablamos al volver a casa ¿sí?
Miss Mime solo asentiría con la cabeza mientras caminaban,
aunque al escuchar la palabra “casa”, se quedaría quieta por
breves momentos, mirando hacia atrás, al no notar nada raro
siguió hacia el frente, Olivia se había ocultado tras un grupo de
personas al momento que Miss Mime vio hacia atrás, había estado
escuchando toda la conversación, pudo darse cuenta de algunas
cosas del pasado de Miss Mime, además de verla más tranquila
de lo usual, o al menos estaba más acostumbrada de verla dando
patadas mientras sonreía, pero se la podía notar más apagada,
finalmente terminando su sándwich continuo siguiéndolas de
manera discreta.
Luego de una hora de caminata las hermanas finalmente habían
llegado a su casa, Miss Mime se quedó parada en frente de la
puerta viéndola fijamente, un sentimiento nostálgico pasaba por
su cabeza, apenas podía creer que estuviera ahí otra vez, pero por
dentro suyo algo iba mal, era una sensación difusa, tenía miedo
de que ya no fuera su hogar.
- Vamos Vic, entra… sé que ha pasado su tiempo pero nunca
dejaste de ser bienvenida.
Terminando de decir aquello abrió y giro el picaporte entrando
primero, sostenía la puerta esperando que Miss Mime entrara, esta
última tomando un poco de aire miraría de forma fija aquella
entrada, entrando de forma decidida a su hogar. Olivia observo
toda esta escena bastante intrigada, escondiéndose de manera
discreta detrás de un pote de basura para poder pensar.
- Ya sé dónde vive pero, ¿Qué se supone que haga? Digo Miss
Mime cree que quizás Etika haya tenido razón en confiar en
mí, aun así… ¿Qué tanto tardaría en darme en una patada en
la cara al darse cuenta que aparecí en la entrada de su casa?
Mmm… bueno, habrá que probarlo.
Dijo Olivia bastante convencida mientras observaba a los lados
que nadie viniera o la viera, sacando de la bolsa su máscara para
ponérsela junto a su sombrero, estando preparada fue rápidamente
caminando hacia la puerta de la casa, tomando un poco de aire
antes de tocarla, quedando de pie esperando que alguien abra, a
los pocos segundos vería como la puerta se abría lentamente, para
su sorpresa viendo quien la abrió era Miss Mime, Olivia sin saber
que decir solo levanto la mano amistosamente, en cambio Miss
Mime al percatarse de su presencia, rápidamente le daría una
patada apuntando al rostro de Olivia con esta apenas esquivándola
moviéndose a un costado.
- Bueno eso fue rápido…
Diría Olivia en cierto tono sarcástico mientras que Miss Mime
con una clara mirada enojada rápidamente volvería a darle una
patada apuntando al cuello, Olivia apenas pudo bloquearlo con
sus brazos retrocediendo levemente por la fuerza del golpe.
- Puedo notar que… Quizás estés un poquito enojada por
haberte seguido hasta tu casa… pero-
Antes de terminar lo que iba a decir Olivia esquivo un puñetazo
de Miss Mime la cual termino de golpear una columna de la casa,
dejando un cráter marcado de su puñetazo por la fuerza del golpe,
Olivia trago saliva al momento de notar lo que hizo
- Okay estas más que un poquito enojada.
Diría Olivia con aun un poco de asombro, esquivando los golpes
enviados por Miss Mime tanto como podía, tratando de no
retroceder y mantenerse firme en el lugar, la hermana de Miss
Mime saldría rápidamente al escuchar el ruido que estaba
haciendo su pelea.
- ¡¡Vic!! ¿Qué demonios estas haciend- ¿¡La relojera?!
- Un gusto, ¡no me llamo así!
Decía Olivia tratando de presentarse de la mejor forma posible
pero por tal distracción Miss Mime pudo tomarla del cuello,
apretándolo con bastante fuerza, Olivia puso sus manos sobre las
de su contraria tratando de que la suelte, Miss Mime en cambio
trataría de presionarla con todas sus fuerzas notando como sus
brazos se ponían pálidos nuevamente de forma lenta.
- Mime- Yo… no q-quiero… pelear.
- ¿Vic? ¡Detente! ¡Ya fue suficiente!
Al ver a su hermana de reojo, noto su claro rostro de miedo,
volviendo a ver a Olivia dándose cuenta de lo que hacía, soltó
rápidamente el cuello de Olivia y esta empezaría a tomar aire, sus
brazos volverían a su tonalidad natural, Olivia se soba el cuello
mientras tomaba aire.
- ¿Vic que demonios te pasa? ¡Pudiste matarla!
- Descuida, descuida, de igual forma podía escapar si hubiera
llegado muy lejos… lamento haberme presentado así, soy
Tik-Tak.
- Un… ¿gusto? La verdad no sé que decir- Mi nombre es
Minerva, y creo que ya conoces a Victoria.
- Si la conozco por otro nombre- y es un gusto también.
Miss Mime se daría la vuelta viendo hacia otro lado, Olivia solo
la miraría de reojo mientras terminaba de presentarse con
Minerva extendiéndole la mano, la misma tras un apretón las
miraría a ambas algo incomoda.
- ¿Podemos entrar? Antes que los vecinos las vean.
- ¡Por mi está bien! Gracias.
Miss Mime suspirando entraría a la casa primero tomando un
cuaderno que estaba sobre la mesa escribiendo en una hoja que le
mostraría a Olivia y a su hermana.
- “Iré a bañarme, ya vuelvo, no la dejes tocar nada Miner.”
Tras mostrarles el papel el tiempo suficiente Miss Mime se dirigió
a otra habitación con bastante prisa, sin antes mirar fijamente a
Olivia antes de salir de la habitación, Minerva solo suspiro ante
esto dejando que Olivia pase primero para luego pasar ella
cerrando la puerta, Olivia le dio un gran vistazo a todo el lugar,
no era muy espacioso, pero se veía bastante cómodo, e igual
forma era más grande que el departamento de Olivia, o al menos
eso pensó ella, Minerva solo la observo fijamente, viéndose
bastante intrigada.
- Así que… ¿Cómo conociste a mi hermana?
- La primera vez que la vi estaba a punto de hacer que un auto
atropelle a un niño.
- Mmm…
- Oh disculpa, no fue tan grave… supongo.
Olivia se sintió levemente incomoda, sintió que debió decirlo de
mejor forma, soltando un suspiro observo a Minerva, esta se veía
bastante melancólica, incluso parecía al borde del llanto, Olivia
no podría culparla, era una situación que ni siquiera podría
imaginarse, pero aun así se acercaría hacia Minerva poniéndole la
mano en el hombro.
- Hey Minerva, sé que no puedo decir mucho, incluso eres muy
amable dejarme entrar a tu hogar, lamento haber dicho eso de
tu hermana, solo quiero que sepas que solo quiero ayudarla.
- No sé si tú puedas… imaginarte lo que se siente perder a un
hermana tanto tiempo y al volver a encontrarla sentir como
si… fuera otra persona… ¿Tienes hermanos siquiera?
- … Sí, tengo un hermano, y a él no lo eh visto desde hace
mucho tiempo tampoco, no sé si él estará bien, la última vez
dije que no lo querría volver a ver, ahora veo que fue una
idiotez, porque si en algo creo comprenderte Minerva, es en
la tristeza de tener lejos a un familiar.
El tono de voz de Olivia fue completamente distinto al habitual,
no fue ni sarcástico, ni amargado o negativo, solo fue… sincero,
con un sentimiento melancólico de por medio, solo vio hacia
abajo recordando algunas cosas en su mente, cosas que ella
misma no quería recordar. Por otro lado Minerva estaba atónita
por lo que aquella enmascarada acaba de mencionar, se sintió
avergonzada tras decirlo así sin pensar, aunque ¿Cómo se lo
hubiera imaginado? Estaba conversando con una completa
extraña después de todo, simplemente vio hacia Olivia mostrando
una sonrisa.
- Disculpa por haberlo dicho así, de verdad.
- No te preocupes, estabas en tu derecho.
- Mmm… ¿Tú sabes lo que le paso a Victoria…?
- No lo sé con exactitud, pero necesito hablar con ella para
terminar de confirmar mis sospechas, y quizás así pueda
ayudar a otras personas.
- ¿De qué hablas? Lo del disfraz se me hacía raro pero… ¿En
qué demonios se involucró Victoria para terminar así?
- Es una larga historia… que no puedo contar sin su hermana,
por eso estoy aquí.
- Entonces… gracias, gracias por querer ayudar a Vic.
- Bueno yo… de nada, es un honor.
Una sonrisa se formó en el rostro de Olivia debajo de su máscara,
realmente no recordaba cuando fue que alguien le había
agradecido por lo que hacía, se sintió como una sensación
agradable, recordándole un poco porque estaba haciendo todo
esto. Pasaron algunos minutos donde Minerva no dijo nada y
Olivia tampoco, estuvieron en silencio mientras esperaban que
Miss Mime saliera del baño, al escuchar que la puerta se abrió
Miss Mime entro a la sala teniendo una ropa más casual puesta,
pero aun así usando sus guantes negros.
- Bien, ya pudiste sacarte el olor a aceite.
- ¿Cuál aceite?
Pregunto Minerva algo confundida, mientras que Olivia solo
sonrió para sí misma por tal comentario sarcástico, Miss Mime
levantando el brazo le hizo la seña de “fuck you” con el dedo
mientras se dirigía a la mesa del comedor, tomando el cuaderno y
la lapicera empezaría a escribir para luego mostrárselo a Olivia.
- “Si quieres evitar que vuelva patearte haz lo que tengas que
hacer, rápido.”
- Está bien supongo, me alegra saber que quieras hablar, o más
bien escribir… ejem ¿Puedo decirte Vic?
- “NO.”
- Lo supuse.
Olivia tomo asiento rápidamente con cierta vergüenza tras leer
como escribió aquello en la nota con mayúsculas resaltadas,
Minerva al leerlo soltó una leve risa por la interacción, mientras
que Miss Mime solo se mantenía neutral, golpeando el cuaderno
con lapicera esperando las preguntas de Olivia.
- Bueno… dime Mime, ¿exactamente como terminaste en el
edifico “Memoria y Mente”? ¿Eras paciente?
- Oh en realidad, Vic trabajo ahí como conserje
- ¿Enserio?
Olivia se notó sorprendida por lo que comento Minerva, jamás
hubiera pensado algo así, girando la cabeza para ver a Miss Mime,
está bajo el rostro con aparente vergüenza mientras escribía para
luego mostrárselo a Olivia.
- “Miner tiene razón, comencé a trabajar ahí mientras el lugar
era manejado por el señor Sitt, me encargaba de limpiar los
desechos de los pacientes junto a limpiar todos las demás
habitaciones, para ser el salario una conserje, pagaban bien.”
- Entiendo, aunque eso me genera más dudas, ¿estuviste
cuando todos los pacientes y doctores desaparecieron?
Miss Mime tomo algo de aire al ver tal pregunta, al notar que su
hermana la estaba viendo simplemente fijo la vista en lo que
escribía tratando de ignorar todo lo demás, Olivia la observaba
con ligera curiosidad al notarla levemente inquieta.
- “No, no estuve ahí, cuando todos desaparecieron aún faltaba
unas dos horas para mi horario de entrada, cuando llegue la
policía ya estaba ahí, fue quizás el día más incómodo de mi
vida, y como era la única que trabaja ahí con antecedentes fui
la sospechosa principal.”
- Eso es verdad, recuerdo a varios policías viniendo a la casa a
hacernos preguntas a menudo.
- Mmm… lamento oír eso, pero entonces, si no fuiste una
paciente, ni tampoco estuviste aquel día, ¿Cómo terminaste
así?
Miss Mime tomo un poco de aire, Minerva se acercó a la mesa
con un claro interés por lo siguiente que iba escribir, Olivia lo
pudo notar, era claro que Minerva no sabía mucho más que ella
sobre lo que le paso a su hermana, la cual se estaba tomando su
tiempo en escribir.
- “Tras ese día, pensé que mi trabajo se había terminado, hasta
que unos cinco días después me llamaron, era una voz distinta
las habitual, el hombre se identificó como Víctor Edward
Godoy, me ofreció seguir trabajando como conserje, incluso
con una mayor paga, pero tenía que reunirme en un edificio
de Atomic Things para formar un nuevo contrato. Al ir al
edificio me llamaron en una habitación cerrada sin algún tipo
de ventanas, solo una mesa y un asiento, no espere mucho
hasta que ese tal Edward se presentó, puso un contrato debajo
de la mesa, me avisaron que todo lo que iba leer era
confidencial, y si no llegaba a aceptar, de cualquier forma lo
que estaba por leer no iba a salir de esa habitación.”
Miss Mime tras esperar cierto tiempo que terminaran de leer
levanto el dedo pidiendo un minuto, cambiando de hoja
continuando escribiendo bastante concentrada sin querer perder
algún detalle, Olivia la observo con más atención junto con
Minerva, ahorrándose cualquier comentario.
- “En aquel momento si sentí una gran tensión en toda la
habitación, con aquel hombre y dos guardias vigilándome
mientras leía ese contrato, a este punto casi ni recuerdo bien
lo que tenía escrito, pero hablaba que al firmarlo aceptaba no
hablar ni comentar nada sobre el trabajo, tampoco comentar
nada sobre lo que hacían en las instalaciones subterráneas, ni
tampoco contactarme con ningún familiar de los
desaparecidos, mientras más iba leyendo aquel trozo de papel
más se podía ver entre líneas de lo que trataba, del cómo
estaban experimentados con aquellas personas, era
ciertamente ingenioso, porque nunca se mencionaba de forma
explícita o se decía directamente, así que no podría funcionar
como evidencia ninguna corte, era realmente perturbador…”
- Entonces es por eso que desapareciste… ¿no? ¿Al intentar
hablar te capturaron e hicieron experimentos contigo?
Dijo Minerva ni bien termino de leer, incluso antes que Olivia
pudiese decir algo, esta última observo a ambas hermanas con
atención, Minerva claramente se veía algo preocupada por su
hermana, se notaba sorprendida por lo que contaba, pero no
parecía tan sorprendida por lo de los experimentos, en cambio
Miss Mime se veía algo apenada, la sonrisa de siempre estaba
desapareciendo convirtiéndose en una con una mueca, continuo
escribiendo y al terminar de hacerlo volvió a mostrar lo que
escribió mientras tapaba su rostro con el cuaderno.
- “No… así no fue, sonara egoísta, e incluso inmoral pero… la
paga era buena, y como tú sabrás Miner, en ese tiempo no
estábamos con la mejor economía, quedarme sin trabajo no
era una opción, así que solo… acepte, acepte guardar cada uno
de esos secretos, no me importo.”
- …
Hubo un gran silencio en la habitación al terminar de leer aquello,
Minerva no tenía palabra alguna, Miss Mime aún se estaba
tapando con el cuaderno sin tener intenciones de querer bajarlo,
Minerva se acercó a ella bajando el cuaderno de golpe para verle
al rostro.
- Yo… siempre sospeche de ellos, de esa estúpida compañía,
me gustaba pensar que si desapareciste fue por su culpa, que
fuiste otra víctima junto aquellos pobres pacientes, y ahora…
¿Confianzas que simplemente los ayudaste? Años
preocupada, sin saber lo que le paso a mi hermana… ¿Y solo
admites que eres cómplice? No sé ni cómo… necesito tiempo,
sigan sin mí.
Minerva con los ojos lagrimosos salió de la sala yéndose a otra
habitación, Miss Mime solo la vio irse notándose devastada,
viendo de nuevo al frente tras irse Minerva, lagrimas cayeron por
sus ojos cerrándolos con fuerza mientras pensaba demasiadas
cosas, Olivia tampoco supo que decir, no quería verse como una
insensible, pero no sabía ni siquiera como ayudarlas, solo se
levantó de su asiento acercándose a Miss Mime poniéndole la
mano en el hombro, esta rápidamente se limpiaría el rostro y
retiraría la mano de Olivia, escribiendo algo de forma rápida.
- “No quiero tu lastima, sigamos.”
- Oh bueno pero… no era lastima.
Dijo Olivia en un tono bastante serio volviendo a su asiento,
viéndose ambas fijamente por un breve momento, con Miss Mime
volviendo a escribir de manera más calmada, pero aun sintiéndose
bastante mal por dentro, al igual que Olivia sin poder hacer algo
para que se sienta mejor, ahora habiendo un gran silencio en el
lugar que solo era opacado por el sonido de escritura de Miss
Mime.
- “Firmado el contrato me dieron un horario estricto para venir
y con el que debía cumplir si o si, junto a una ubicación hacia
la entrada oculta, cuando fui al lugar había alguien que
vigilaba la puerta que me recibió como si me conociera de
toda la vida, y ahí comencé a trabajar, limpiando no solo los
pasillos, sino también las distintas habitaciones, e incluidas
las habitaciones de distintos pacientes, aunque solo las podía
limpiar cuando estaban experimentando con ellos.”
- Entiendo… ¿No te sentías mal en ese lugar?
Pregunto Olivia con sinceridad, Miss Mime en cambio solo la
miro de forma neutral levantando una ceja por la forma en que
hizo su pregunta volviendo a concentrarse en escribir.
- ¡Oye! No te lo digo por juzgarte.
- “Para tu información, si me sentía mal trabajando en ese lugar,
me enfermaba estar limpiando la sangre tras que esos doctores
terminaban de operar, escuchando los gritos de esas personas
pidiendo ayuda, era un asco que no creo que nadie se termine
de acostumbrar, lo único que hacia mi estancia más agradable
era las pocas ocasiones donde podía hablar con alguien, así
fue como conocí a Etika.”
- ¿Podías hablar con Etika?
Olivia al leer lo último levanto la cabeza en alto con gran
atención, acercándose levemente mientras que Miss Mime en
cambio se veía mal, estar recordando todo esto no le era realmente
cómodo.
- “Si… de hecho la conocí cuando era una paciente normal en
Memoria y Mente, ella ya tenía el tic de tartamudeo pero lo
manejaba mejor, pero lo que le hizo que la dejaran como
paciente fue el haber tenido un caso de trastorno disociativo
amnésico, era una chica bastante amable y no quería tener
problemas con nadie, apenas si la podía ver durante las
pruebas y cuando iba a la sala de experimentos, le hacía sentir
más segura que yo estuviera ahí, pero jamás me deje de culpar
cuando la escuchaba gritar, mas sabiendo lo que le hacían.”
- Oye, no fue tu culpa, al menos pudiste hacerla sentir más
tranquila… supongo que algo tuvo que pasar para que
termines así.
Miss Mime al escucharla cerro los ojos brevemente, tomando una
gran bocanada de aire, un cierto escalofrió corrió por su espalda
antes de volver a mover la lapicera, escribiendo de una forma más
lenta, Olivia además de notar esto vería como la mano le empezó
a temblar de una forma nerviosa, cuando termino de escribir soltó
el lápiz de forma lenta sobre la mesa, dándole la vuelta al
cuaderno de la misma forma.
- “Habré trabajado unos dos veces antes que llegara ese día,
todo paso de forma regular, bueno tan regular como ahí abajo
podía ser, los doctores empezaron a trabajar dejándome
abierta las habitaciones que querían que limpiara como
usualmente hacían, se había vuelto tan rutinario que ni
siquiera tenían que cruzar palabras conmigo. Primero limpie
la de número siete, se habían llevado a Etika otra vez… luego
fue la numero cinco, el paciente de esa habitación
aparentemente murió durante un experimento con gérmenes,
me dejaron una nota para hacérmelo saber aconsejando que
use una mascarilla, tras terminar con ello salí de la habitación
volteando mi cabeza hacia un costado, dándome cuenta que la
puerta número tres estaba entreabierta, fue extraño, las tres
primeras puertas jamás se abrían, hasta ese momento habré
limpiado todas las demás excepto esas tres primeras, nunca
pregunte quienes estaban ahí ya que nunca vi algún científico
o doctor entrar ahí, o al menos no en mi horario, solo supuse
que eran habitaciones vacías, es por eso que creí que me
dejaron la puerta abierta para limpiarla, tal vez porque iba
llegar un nuevo paciente, creí en ese momento, pero cualquier
cosa suena como una estupidez ahora…”
Miss Mime cambia de hoja al haberse quedado sin renglones con
lo último que escribió, Olivia estaba analizando lo que acababa
de leer, claramente ahora teniendo claras sus sospechas del
porque en los dibujos de la habitación número ocho le parecían
que habían pocas personas, supuso que varias murieron en
situaciones no tan distintas al del paciente número cinco, suspiro
con clara molestia sintiéndose algo impotente ante ello, con Miss
Mime terminando de escribir nuevamente, pero esta vez lanzo el
cuaderno sobre la mesa tomando por sorpresa a Olivia, esta última
tomo el cuaderno extrañada, viendo como Miss Mime se veía con
una expresión de triste, era difícil de describir, pero parecía harta
de todo, pero luego de observarle, de manera lenta bajo la mirada
al cuaderno empezando a leer.
- “Al abrir la puerta me di cuenta que la habitación estaba
completamente oscura, trate de prender las luces pero no
respondieron, solo se dieron un leve parpadeo sin dejar ver
algo, fue raro y la sensación que tuve lo fue más, nunca le
había temido a la oscuridad, pero esta vez… simplemente
sentí como si algo estuviera realmente mal, todos mis sentidos
me estaban diciendo que salga corriendo de ahí, eso estuve a
punto de hacer, pero no sé porque, quizás por costumbre o
simplemente por una idiotez, quise cerrar la puerta antes de
irme, no puedo evitar pensar que quizás si no hubiera hecho
esa estupidez todo sería tan distinto… al momento de tomar
el picaporte sentí como otra mano me tomo de la muñeca, se
sintió completamente fría, como si ni siquiera tuviera pulso,
intente soltarme pero era más fuerte, me termino por jalar
hacia dentro de la habitación, intente correr pero la puerta se
cerró frente mío, con todas mis fuerzas quise gritar, pero
cuando simplemente abrí mis labios para hacerlo, pero me di
cuenta que… estaba gritando en silencio, no importaba que
tanto lo intentara, mi voz se había ido, fue cuando empecé a
sentir una sensación por todo mi cuerpo, comenzó como un
hormigueo hasta que lentamente fue escalando hasta sentirse
como mil agujas cubriendo mi piel caí al suelo sin poder ver
nada más que oscuridad, no podía distinguir siquiera si tenía
o no los ojos abiertos, pero si pude distinguir como algo
empezó a cubrir mi cara e incluso como entro por mi boca de
forma lenta, sentía como mi corazón estaba a punto de
detenerse, e incluso como ahora por alguna razón sentía mi
piel quemarse, pensé que moriría ahí mismo sin más, hasta
que repentinamente… todo paro, el dolor, el hormigueo, todo
fue sereno, pero había algo distinto… no pude saber que era
en ese momento, pero ahora lo sé, era una sensación distinta
a cualquier otra, sentí como yo ya no era yo, mi piel ya no me
pertenecía, y a la vez mi cuerpo tampoco.”
Olivia termino de leer aquella hoja estando atónita, no supo que
decir o al menos tratar de comentar, solo miro hacia Miss Mime
con cierta pena, ni siquiera podía empezar a imaginarse ese dolor,
volvió a levantarse de su asiento pero antes de que se pudiera
acercar a ella Miss Mime hizo una seña con sus dedos que se
detenga, para luego apuntar hacia el cuaderno dando a entender
que siga leyendo, Olivia cambio a la siguiente hoja dándose
cuenta que había más escrito, así volviendo a leer.
- “Habrán tardado un día en darse cuenta que yo estaba ahí,
¿Qué cómo sé que no fue una trampa de ellos o algo? Fácil,
todos estaban completamente desconcertados por mi
situación, nadie pudo dar una explicación, ni siquiera de como
esa maldita puerta estaba abierta, solo me dijeron que tenían
algo contenido ahí, algo que no era un paciente, no me dieron
nunca una explicación más concreta pero al menos al
principio genuinamente quisieron ayudarme, las primeras
pruebas fueron algo tranquilas, pero no paso mucho hasta que
se dieron cuenta de lo que era capaz, mi fuerza y agilidad
aumentaron, siempre fui bastante ágil de por sí pero esto era
otra cosa, ¡me sentía capaz de todo! Fue ahí cuando se vieron
más interesados en hacer otro tipo de pruebas conmigo,
físicas, mentales y algunas operaciones, me había vuelto una
paciente más, el karma realmente es un asco ¿eh? Jajaja…
Aunque pensándolo un poco me lo merecía, pero cuando
experimentos físicos comenzaron fue cuando todo empeoro,
me volvía violenta de la nada, atacaba a todos sin medir mis
golpes o sin preocuparme de lo que les pasara, me tomaba
todo como juego, fue cuando me percate que mi actitud
empezó a cambiar, sé que siempre fue algo bromista, pero
ahora esto se levo al mil, divirtiéndome con los experimentos
sin importarme el dolor, riéndome de la nada en medio de la
oscuridad de aquella habitación, y llegaron a ocurrir días
donde ni siquiera era consciente de lo que estaba haciendo,
como si alguien tomara el control de mi cuerpo por unas
horas, veces en las que cerré los ojos y al volver a abrirlos
tenía el cuello de alguno de los doctores entre mis manos, al
verme en el espejo ya no me veía… vi a una mimo, con
maquillaje blanco incluido, solo que en vez de maquillaje era
mi piel pálida, al igual que cualquier mimo estaba atrapada en
una caja invisible sin poder escapar, y varias veces lo intente
al conocer la salida, pero siempre lograban evitarlo, a pesar
de mis propias trampas o trucos, aunque una vez cuando me
atraparon intentando escapar al empezar a golpearme saque
esa sangre negra por la boca, y cuando quise decir algo por el
golpe vi como la palabra que pensé era formada por esa sangre
negra, esto fue lo que les llevo a crear mi cartel, pero para
resumir… por tantos intentos de escape me movieron a otro
laboratorio junto a Etika, paso un largo tiempo hasta que
Paper nos sacó, tras ayudarlo a escapar de la ambulancia yo y
Etika fuimos a comprar esta ropa con dinero que nos prestó
Paper, es más, Etika me escogió esa ropa, ella hace mucho
tiempo en medio de las pruebas también me sugirió el nombre
de “Miss Mime”, realmente era divertido pasar el tiempo con
ella… el resto ya lo conoces supongo.”
Olivia tomo un gran suspiro tras leer todo esto, tirando el
cuaderno sobre la mesa a la vez que se volvía a sentir, rascándose
la cabeza, era muchísima información para analizar, pero ya le
podía dar un sentido a lo que había pasado a Miss Mime, mientras
que esta última volvía a tomar el cuaderno con sutileza esperando
la próxima respuesta de Olivia.
- Entonces… déjame entender, cuando peleaste con Etika, ¿no
eras tú?
- “No exactamente, yo comencé pero fui la que lo termino…
desde hace mucho ella era la única persona en la que pude
confiar en ese maldito lugar, y ver que repentinamente ella me
decía sobre una heroína enmascarada que podía solucionar
todo… me hizo enojar, no sé por qué pero solo me moleste…
comenzamos a discutir, y no paso mucho hasta que hubo
golpes, esa otra parte de mí se aprovechó para herirla, sin que
yo pueda hacer algo, estaba golpeando a mi única amiga solo
porque decidió tener algo de fe… e incluso tras ello estaba
dispuesta matarte a ti y a tu compañero, ni siquiera me daba
cuenta de lo que hacía, en ese punto creo que ni siquiera tenía
el control de mi cuerpo, era como ver un videojuego en
primera persona mientras que alguien más tenía el control,
pero todo volvió a sentirse un poco más normal cuando escupí
una gran cantidad de esa porquería negra que tengo en mi
interior gracias a tu golpe, eh estado más en control desde eso,
quizás también por eso mi piel volvió a su tonalidad normal,
y sobre nuestra pelea… se sintió más que un golpe, tienes un
truco muy interesante.”
- Jaja… ¿La que puede volar solo por ponerse aceite bajo la
lluvia me dice que tengo un poder interesante?
Dijo Olivia con cierta gracia soltando una leve risa, Miss Mime
también soltó una carcajada sin obviamente en silencio, pero se
la podía verse sonriendo nuevamente, fue un lindo momento antes
de volver a la tensión que había en toda la habitación quedando
ambas en silencio mientras Miss Mime tenía listo el lápiz para
responder cualquier cosa y Olivia se notaba seria cruzando los
brazos.
- De verdad lamento lo que te paso Mime, no te lo merecías,
ninguno se lo merecía.
- “Eso es verdad en parte, nadie se lo merecía, pero recordando
esto… me doy cuenta que la única que estaba ahí
voluntariamente fui yo, miles de veces pude hacer algo pero
solo me quede callada, es incluso irónico ¿no?
Miss Mime soltó otra risa silenciosa solo viéndose como se movía
su boca, mientras Olivia nuevamente se volvía a levantar de la
mesa, viendo fijamente a Miss Mime quitándose el sombrero de
su cabeza.
- No creo que ningún ser humano se merezca los que les paso a
ustedes, ni siquiera creo que algún animal se lo deba a
merecer, quizás tu estuviste ahí pero no te culpo, no hubieras
podido hacer mucho.
- “Pero… pude haberlo intentado.”
- Puedes hacerlo ahora si me ayudas.
Olivia saca de su bolsillo varios papeles arrugados, eran los
dibujos de la habitación número ocho junto a las notas de Paper,
Miss Mime abre los ojos sorprendida ante esto, sintiéndose algo
nostálgico viendo aquellos dibujos.
- “Así que estuviste en sus habitaciones, ¿de verdad estas tan
dispuesta a ayudarnos?”
- Lo estoy, no importa lo que haga falta, e incluso si tengo que
pelear con toda la alianza paz yo sola, los ayudare, pero
necesito que tú me ayudes a mí, ¿Qué sabes sobre esto?
Olivia acerco específicamente aquellas hojas frente a Miss Mime,
ella las agarro viéndolas con cierto cuidado, los dibujos la
hicieron sonreír de una forma melancólica, pero su expresión
demostró cierta confusión al leer las notas de Paper, volviendo a
tomar la lapicera y cuaderno para escribir.
- “Número ocho… fue la más suertuda de todos nosotros.”
- ¿A qué te refieres?
- “No puedo decir mucho sobre ella… ¡porque no se nada! Ni
siquiera los científicos lo saben con exactitud, un día ella
apareció caminando entre los pasillos como si nada, dijo que
la gran familia que estaba ahí fue lo que llamo su atención”
Olivia se mostró ciertamente desconcertada ante esto, casi que no
lo creía, pero Miss Mime se veía bastante convencida de lo que
estaba diciendo.
- ¿Cómo una niña pudo saber sobre el lugar? ¿O sobre ustedes?
- “Ocho no era una niña normal, me atrevo a decir que era la
más rara de todos nosotros, en un parpadeo desaparecía de tu
vista y estaba en otro lugar, además de poder flotar en el aire
sin algún tipo de truco como el mío, los doctores nunca
pudieron hacer ninguna prueba con ella, aunque trataron de
darle un cuarto más agradable para que se quede, ella siempre
desaparecía de la nada, muchos de nosotros llegaron a pensar
que era un fantasma, pero para mí siempre fue un rayo de
sol… fue de verdad un trozo de alegría en ese lugar”
Miss Mime tomo con cierto cariño aquel dibujo donde “Ocho”
estaba con todos los pacientes, viéndolo con una gran nostalgia y
una dulce sonrisa, Olivia estaría confundida por sus
declaraciones, pero le daba sentido el por qué la habitación
número ocho era tan colorida a diferencia de las demás, aunque
otra pregunta recorrió su mente.
- Y… ¿Qué le paso?
Al preguntar esto la expresión de Miss Mime había cambiado
siendo a una más disgustada o con clara molestia, dejando el
dibujo sobre la mesa con cuidado apuntando con su dedo a aquel
garabato que tenía la cara tapada con algo negro mientras volvía
a escribir.
- “Paper paso.”
- ¿Ese es Paper?
- “Si, antes de tener la estúpida bolsa de papel que usa ahora,
tenía una simple bolsa de basura para tapar su rostro.”
- Ya veo… ¿exactamente que le hizo a número ocho?
- “Entre las pruebas, había un momento donde dos o más
pacientes estábamos reunidos en el mismo lugar mientras
esperábamos que empiecen nuestras pruebas, un día Ocho
entro en la habitación cuando estábamos Paper y yo, ella
hablo conmigo unos varios minutos, pero después fijo su
atención en Paper, hablo con él varios minutos también, hasta
que él le dijo que se acercara, Ocho lo hizo y Paper le dijo
algo en el oído, pude ver como toda la chispa de felicidad de
Ocho desapareció lentamente de su rostro, al terminar de
hablar con ella pude ver cómo incluso parecía a punto de
llorar, salió corriendo de la habitación, y nunca la volví a ver
después de eso, ni nadie más desapareció completamente, me
pregunto si estará bien...”
Miss Mime mostro una expresión completamente entristecida al
terminar de escribir aquello, Olivia noto el cómo parecía que
número ocho fue muy importante para ella, ambas vieron su
dibujo con atención.
- Lo lamento mucho… ¿sabes lo que le dijo Paper?
- “No, cuando se lo pregunte solo me respondió con: Solo le
dije la verdad.”
- Mmm… lamento mucho que ella se haya ido así, pero me
alegra que pudiera escapar antes que pudiera ser tarde.
- “En cierta forma… a mí también.”
Olivia quedo muy confusa ante esto su declaración sobre número
ocho, pero estaba claro que Miss Mime no sabía más que ella
sobre lo que le paso y tampoco quería preguntarle más sobre ello
al notar que le lastimaba hablar del tema, pero podía notar
claramente que había otra cosa más que la molestaba, para
cambiar de tema decidió mostrar algo más que llamaba su
atención, tomando las notas de Paper mientras que Miss Mime
volvía a tomar el cuaderno lista para escribir.
- ¿Exactamente porque Paper tapa su rostro? ¿Tiene que ver
algo que su habitación tenga paredes de espejo?
- “Jamás supe el porqué, la primera vez que vi a Paper ya tenía
su cara tapada, supongo que tendrá que ver con sus poderes o
voz, pero solo él y los doctores sabrán porque con exactitud.”
- Mmm… entiendo, ¿sabes cuál fue su “fiesta de aniversario”?
Miss Mime lo pensó levemente antes de escribir su próxima
respuesta, tratando de recordar bien algo en específico, al ya
tenerlo en claro se tomó su tiempo para escribir mientras Olivia
la miraba con atención.
- “Realmente no sé cuál sea esa fiesta, tampoco estoy enterada
si ya la hizo porque cuando me movieron al laboratorio
principal de Atomic Things él seguía en las instalaciones
subterráneas, pero personalmente creo que aún no la hizo.
Cuando lo rescatamos de la ambulancia dijo que aún tenía
algo preparado, algo que involucraba a cada uno de ellos,
justo como en esa nota, supongo que aún no hizo su fiesta
sorpresa.”
- Mmm… pero no tiene sentido, el edificio del señor Sitt está
destruido, el laboratorio principal de Atomic Things está
ahora mismo cerrado, y el departamento Memoria y Mente
lleva cerrado desde hace cuatro años, ¿Dónde más iría Paper?
Miss Mime al escuchar la pregunta empezó a pensar en algo, así
fue como un foco se prendería en su cabeza recordando algo,
tomando velozmente la lapicera para escribir algo tan rápido
como podía, pero aun así tratando de tener coherencia en lo que
escribía, Olivia notando su clara emoción mientras estaba
escribiendo la observaría con atención.
- “De hecho es posible existir otra locación de Atomic Things,
cuando nos separamos a todos solo Etika y yo fuimos al
laboratorio principal hace unos dos años, pero ninguno de los
otros fue con nosotras, y si Memoria y Mente está
completamente abandonado, debe haber otro lugar, pero no sé
dónde.”
Olivia al momento que de leer algo empezó a conectarse en su
mente arrebatándole el cuaderno a de las manos a Miss Mime
juntándolos con las notas de Paper, tenía sentido que hubiera otro
lugar, pero no solo eso, estaba empezando a cobrar sentido las
acciones de Paper.
- Ya lo entiendo… pensé que el ataque al edificio del señor Sitt
fue para llamar la atención los medios, pero no, tal vez ni
siquiera fue al laboratorio principal para liberarlas como
sospeche, es probable que haya ido ahí para encontrar esta
locación, ese siempre fue su plan, reunir a cada uno de los
involucrados… en un solo lugar.
Al escucharla Miss Mime se sorprendería, sonaba como una
completa locura para ella, pero sonaba justamente como algo que
haría Paper, Olivia se sintió increíblemente feliz por haberlo
resulto, con emoción y una sonrisa bajo su máscara vio a Miss
Mime dándole el cuaderno y lapicera nuevamente.
- ¡De verdad gracias Mime! No podía haberlo resuelto sin ti, lo
más probable que el aniversario sea el mismo que el de la
desaparición de los pacientes de Memoria y Mente, ¡solo
tengo que encontrar este último lugar de Atomic Things antes
de ese día!
- “Pero… hoy es ese día.”
- … ¿Qué?
- “Hoy se cumplen cinco años desde la desaparición de los
pacientes.”
Olivia no lo podía creer, volteo su cabeza hacia el calendario para
comprobar que fuera verdad, comprobando que efectivamente el
día era 09/10/23, tragando saliva al ver esto de forma lenta
empezó a correr hacia la puerta completamente alterada.
- De verdad gracias por tu ayuda Mime, juro que te hare que
cada de ustedes pueda recibir la justicia por los que les
hicieron, pero no puedo hacerlo si Paper hace explotar a todos
los culpables, nos vemos.
Olivia saldría corriendo lo más rápido que podía sin cerrar la
puerta de la casa, Miss Mime la vería irse tan apresurada sin
siquiera poder despedirse, solo levanto la vista al techo
suspirando unos breves, pensó un poco todo lo que había pasado,
todo vio todos esos papeles sobre la mesa además de los escritos
en el cuaderno con todo lo que había hecho, esperando realmente
haberla ayudado, pero en el fondo aún no se sentía bien consigo
misma, eso era algo que no iba a cambiar tan fácil, al menos, no
aun.
Olivia continúo corriendo por las calles lo más rápido que podía,
aunque realmente no sabía a donde estaba yendo.
- (Dios, dios, dios… ¡¿Dónde se supone que saque la
información!? Encima tengo menos de un día, si tan solo
tuviera a alguien para preguntarle… espera ¡Si lo tengo!)
Tantas cosas en su cabeza habían hecho a Olivia de que de hecho
si conocía alguien que pueda conocer esa última locación,
cambiando de dirección y empezando a correr a correr a
preguntarle a su conocida y tímida amiga científica.
Capítulo 5:
“El Papel y el Reloj”

Verónica estaba en su casa, juntando varias de sus pertenencias


en una caja, habiendo varias alrededor de su hogar, algunas se
veían más grandes que otras, las más grandes tenían escrito con
marcador: “Tecnología restante” y “Partes del Modelo NRG”, se
veía algo frustrada mientras estaba empacando cada cosa,
soltando un ligero suspiro mientras terminaba de acomodar ropa
en la última caja.
- Bueno, con eso será todo.
Dijo mientras se dirigió a buscar una cinta aislante que estaba
sobre la mesa, al darse la vuelta para tomar la cinta sintió una
extraña sensación en su espalda, fue a revisar la cocina con el
miedo de que alguien hubiera entrado, pero al darse cuenta que
no había nadie suspiro con algo alivio.
- Creo que estoy siendo demasiado paranoica, debo tratar mis
problemas de nervios…
- ¿De qué sirve ver la puerta de atrás si la del frente está abierta?
- AHHHH-
Verónica soltaría un grito por la sorpresa cayendo hacia atrás,
Olivia estaba parada en la entrada de la cocina viendo la puerta
del frente abierta, Verónica al darse cuenta que ella se notaría más
aliviada, mientras que por su lado Olivia empezaría apretar sus
puños.
- O-Oh señorita Tik-Tak… e-es solo usted, que gusto verla.
- Veo que te estas mudando, es curioso, justo este día.
Olivia se acercó a ella a paso lento tras interrumpirla, solo
moviéndose por cada vez que su manija larga se movía, su voz se
escuchó neutral, ni amargada o sarcástica, estaba seria, Verónica
al darse cuenta ya estaba teniendo un mal presentimiento.
- S-Si, m-me estoy mudando a partir de hoy ¿s-su-sucede algo?
- Oh no sucede nada, solo que ya me parecen demasiadas
coincidencias, justo te estas yendo hoy, en el aniversario
número cinco de los pacientes desaparecidos.
- … A-Así que ya lo sabes.
Al escuchar esto último Olivia la tomo del brazo para levantarla
del suelo, la vio directo al rostro estando cara a cara ambas,
apretando su brazo con cierta fuerza, Verónica no sabía cómo ni
cómo reaccionar, solo notándose claramente nerviosa.
- ¿Lo sé? ¿Lo sé? Lo único que realmente sé es que pudo
haberme contado todo, sentí pena por usted, pensé que podría
ser una víctima pero ahora solo veo que cuando disparaste a
Paper solo querías limpiarte las manos.
- ¡N-No! Quería… y-yo quería… salvarte.
Verónica a pesar que no podía ver los ojos de Olivia por su
máscara aun así evito hacer contacto visual viendo hacia abajo,
Olivia se quedó en silencio soltando su brazo repentinamente
haciendo a Verónica retroceder un poco hacia atrás, al no estar
prendido el foco de la cocina estaban casi a oscuras, siendo solo
iluminado por la luz del sol que entraba por la puerta del frente,
Olivia a pesar de tener los pies parados por donde da la luz, su
cabeza esta debajo de la oscuridad de la habitación, viendo
fijamente hacia Verónica.
- No voy a tenerte pena, ahora sé que tú sabías perfectamente
lo que paso, quizás y sabías desde un principio porque Paper
estaba haciendo esto, y no me dijiste nada, ¿Acaso también te
quedaste callada cuando experimentaban con ellos?
- ¡N-No! Nunca fue a-así, o b-bueno… jamás quise que las
cosas f-fueran así.
- ¡Pero fueron así! ¡¿Te has preguntado cómo se sintieron ellos
alguna vez!?
- ¡¡Todos los días!! ¡¡Cada maldito día!!
Verónica grito con fuerza sorprendiendo bastante a Olivia ya que
estaba acostumbrada a su actitud tímida de siempre, Verónica al
darse cuenta que levanto la voz así tomo algo de aire rascándose
el cuello.
- Y-Yo… quizás si merezca que me juzgues Tik-Tak, pero aun
así quise ayudarte, n-no te dije todo desde un principio pero
aun así pude darte las pistas… ¡y-y tu supiste armarlas! N-No
esperaba menos de ti… S-So-Solo quiero que sepas que jamás
quise nada de esto.
- ¿Entonces que esperabas? ¿Por qué ayudaste en esos
experimentos en primer lugar?
- Porque quería hacer sentir orgullosa a mi madre…
Olivia se quedó en completo silencio al momento que Verónica
menciono esto, todo un escalofrió recorrió por su espalda, aquello
le sonó extremadamente familiar, Verónica por otra parte estaba
con la mirada abaja, jugando con los dedos de su mano con ciertos
nervios.
- M-Mi madre era una proclamada mecánica y experta en
robótica, un día recibió una bala en frente mío y de mi
hermano… murió en mis brazos, desde siempre quise ser
como ella, o al menos lograr algo que revolucionara el mundo,
que ayudara a las personas, por eso me uní a Atomic Things
pero…
- Me imagino que no fue lo que esperabas.
- P-Para nada jaja… Solo quería llegar a hacerla sentir
orgullosa, pero ya hace mucho me di c-cuenta que mi madre
no sería feliz con esto, por eso quise ayudarte señorita Tik-
Tak… mínimo así podría ayudar a una v-verdadera héroe.
Verónica caminaría hacia un estante de la cocina revisando una
foto, en estaban ella de niña junto a su madre, en la foto se podía
ver también a un robot que aparentemente ambas estaban
reparando, Olivia no sabía cómo sentirse, solo se dio la vuelta con
una gran sensación de familiaridad en su espalda.
- No soy nadie para juzgar tus decisiones, y tampoco puedo
negar que me ayudaste, pero si me permites decirte algo… si
quieres hacer sentir orgullosa a tu madre, tienes que ayudarte
a ti misma antes de querer ayudar a los demás.
- …
- La mejor forma de empezar con ello, es decirme donde está
oculto el último laboratorio de Atomic Things, así que ¿me
ayudaras?
Olivia le extendió la mano de forma de cerrar un pacto, Verónica
nuevamente se vio nerviosa ante tal propuesta, pero sus palabras
de cierta forma la habían conmovido, al estar a punto de tomar su
mano vio por la sombra de la puerta como una figura entraba a la
casa.
- Eres más predecible de lo que pensé relojera.
- ¿¡A-Asteroide?!
Olivia al escuchar a Verónica abrió los ojos con sorpresa,
rápidamente se dio la vuelta, pero lo primero que vio fue una
mano agarrando su nuca, al momento de intentar usar el salto en
tiempo Asteroide estrello su cabeza contra la pared rompiéndola,
Olivia por la sorpresa del golpe no pudo hacer nada, terminando
por caer inconsciente, Verónica estaba temblando de miedo
mientras que Asteroide solo sonrió soltando la cabeza de Olivia
dejando que esta caiga al suelo.
- Lamento las molestias doctora Verónica, supongo que fue un
calvario tratar con esta tipa, pero no se preocupe, no la volverá
a ver.
- P-Pero… ¿Qué le harán?
- Tú ya sabes que, nuestro trabajo.
Antes de poder decir algo más Olivia vería como Asteroide cargo
a Olivia en sus hombros, pudo ver como una gran mancha de
sangre se empezó a notar en la frente de su cabeza, era tanta que
ya estaba traspasando la tela de la máscara, Asteroide sin
importarle mucho salió afuera de la casa dando un gran salto hacia
el cielo, Verónica solo saldría detrás suyo viendo cómo se
llevaban a Tik-Tak sin poder hacer nada, la cabeza le había
comenzado a doler.
- ¡¡AAAAAHHH!! ¿¡QUE SUPONE QUE HARE AHORA?!
JAMAS SALDRA DE ESE LUGAR SOLA, NECESITA
AYUDA, PERO YO NO PUEDO… QUIZAS PUEDA
LLAMAR A MI HERMANO PERO- NO PUEDO
METERLO EN ESTO- ¡¡AHHH!!
Verónica entraría a su casa completamente tensa, estaba a punto
de largarse a llorar con claros ojos lagrimosos, empezando a
golpear con fuerza la pared por la impotencia que sentía, notando
como por los golpes la foto de su estante caería al suelo, la vería
de reojo, notando la vista de su madre le daba en la imagen,
viéndola con alegría, suspiro levemente mientras se secaba los
ojos.
- Supongo que no me queda de otra… ¿verdad mama? Tengo
que ayudarla.
Dijo de forma decidida, volteando a ver aquellas dos grandes
cajas que estaban en medio del salón, empezando a abrirlas de
vuelta.
Varios minutos después, Asteroide aterriza en medio de un
desierto poco habitado, aun cargando a Tik-Tak en sus hombros.
- Odio este poder, ¿de qué demonios me sirve saltar tan alto si
no puedo calcular donde voy a caer? Ahh… para que siquiera
me molesto en decirlo.
Frustrado Asteroide da otro gran salto hacia al frente atravesando
las nubes, para así caer en otra parte del desierto, pero con un gran
edificio visible desde el cielo, al ubicarlo Asteroide caería de
manera cuidadosa hacia el lugar, parecía poder controlar la
velocidad con la que caía, al llegar frente de la entrada vería un
soldado llegando a la base también, este tenía una máscara de gas
que le tapaba la cara, y aunque no se le pudiera ver se le notaba
frustrado, Asteroide lo vio con extrañeza.
- ¿Qué sucede soldado?
- Oh… es usted señor Asteroide, no es nada, solo que mi tarjeta
de identificación no funciona y la puerta no abre.
- ¿Acaso no viste el nuevo informe? Cambiamos la
identificación de tarjetas por una de huellas dactilares, según
Edward corremos menos riesgos que alguien con una tarjeta
robada entre, pero para mí es innecesario tanta precaución,
¿No crees?
- Comprendo, si me suena demasiado complicado tantos
cambios, encima ni me avisaron.
- Descuida soldado, solo por esta vez te hare el favor de abrirte
la puerta, pero ten listas tus huellas para la próxima.
- ¡Muchas gracias señor Asteroide! Y una pregunta… ¿de
casualidad la que está cargando en sus hombros no es la tal…
relojera?
Asteroide abriría la puerta de la entrada con ayuda de sus huellas,
sonriendo ante la pregunta del soldado mientras que la mancha de
sangre en la cabeza de Olivia empezaba a gotear.
- Si es ella, pero no te preocupes soldado, si podemos vamos a
darle un buen uso a sus habilidades, en fin, cierra la puerta
cuando entres, nos vemos.
- Si… nos vemos.
Dijo el soldado con un tono de voz algo seco mientras veía a
Asteroide cruzar la puerta cargando el cuerpo inconsciente de
Olivia, tras pasar por un pasillo se metería en el ascensor yendo
hacia abajo mientras silbaba, al abrirse las puertas del ascensor se
verían unas grandes instalaciones que se extendían por lo largo
del suelo, donde no solo estaban doctores y varios científicos
movilizándose, si no también varios soldados armados con el
mismo uniforme que el de arriba, Asteroide solo los saludaría con
desgana mientras cada uno lo vería con expresiones distintas,
algunos neutrales, otros con asco, algunos con envidia y unos
pocos con una admiración, y las miradas llegaron más hacia el al
notar que tenía a la heroína “Tik-Tak” entre sus brazos, antes que
pudieran preguntarle algo Asteroide paso por una puerta con unas
escaleras yendo hacia arriba, al terminar de subirlas abrió otra
puerta entrando a una gran habitación con una vidriera que dejaría
ver todo lo que hacían debajo cada uno de los trabajadores,
Edward estaba parado en frente de una de estas, dándose la vuelta
viendo a Asteroide.
- Ya llegaste, te tardaste un poco.
- Es difícil calcular donde aterrizo, además que por tu estúpido
cambio tuve que ayudar a un soldado ya que su tarjeta no le
respondía.
- Eso no es mi culpa, debió leer el informe que envié anoche.
- Bien, bien como quieras, pero en algo si tenías razón, estaba
con la doctora Verónica.
- Justo como lo supuse, a veces las actitudes de los vigilantes
son tan obvias… aunque quizás debamos encargarnos
después de la señorita Verónica, pero eso será otro tema, pon
a la relojera en la silla.
Asteroide haciendo caso a lo dicho por Edward pondría a Olivia
en un asiento, la mancha de sangre en su cabeza se había hecho
más grande, Edward se acercaría a verla más de cerca notando
aquella herida para luego ver con una mirada molesta a Asteroide
mientras que este solo se limpiaba la nariz.
- ¿Qué pasa? Ya la traje, no te puedes quejar.
- Me puedo quejar si no llega a estar en condiciones cuando
vuelva a despertar por tu culpa, además ¿Por qué no tiene su
traje de siempre?
- Pues ya la encontré así, solo que el sombrero se le cayó tras
el golpe que le di, debe estar en la casa de la doctora aun.
- Mmm… bueno eso es lo de menos, ya no importa, ¿Ya le
quitaste la máscara?
- No.
- ¿Entonces que estas esperando? ¡Hazlo!
Dijo Edward de una forma directa, Asteroide con furia entre
dientes simplemente suspiro acercando su brazo a la cara al rostro
de Olivia, tomando así con su mano la punta de la máscara
empezando a quitársela lentamente dejando ver su cuello, así
subiendo hasta estar tan levantada que dejaba ver sus labios,
Edward estaba viendo de reojo mientras lo hacía, y cuando
Asteroide estaba a punto de quitárselo por completo, un fuerte
sonido de interferencia vino de todos los megáfonos.
- ¡Hola! ¿Funciona esta cosa? ¡Hola, hola! Creo que ya estamos
al aire Jajaja… ¡Sean bienvenidos mi querido público del
subterráneo!
Edward reconocería aquella voz al instante, completamente
nervioso fue corriendo a revisar por la vidriera si podía ver donde
estaba, Asteroide lo miro algo extrañado por su comportamiento
soltando así la máscara de Olivia sin mostrar su cara, acercándose
a Edward confundido.
- Ahora realmente estamos jodidos…
- ¿Oye anciano que te pasa? ¿Por qué actúas así? ¿Quién se
supone que es el que está hablando?
- De verdad tendría que pagarte por ser idiota… el que está
hablando es Paper.
Asteroide hizo una cara de completa impresión al escuchar lo
último que dijo Edward, poniendo las manos sobre su cabeza algo
nervioso también, soltando una risa preocupada también.
- No, no, no puede ser posible que haya entrado a las
instalaciones, es imposible… ¿¡Cómo demonios lo hizo?!
- No lo sé… instale el sistema de huellas precisamente por eso.
- Seguramente algunos de ustedes mis queridos espectadores se
estén preguntando ¿Cómo es posible que ahora estén
escuchando mi maravillosa voz? Pues, el espectáculo de hoy
viene gracias de nuestro querido héroe… ¡¡ASTEROIDEEE!!
Jajaja! El de una forma amable me abrió la puerta cuando la
tarjeta no funciono, ¿mi uniforme te engaño Aste? ¡Debí ser
actor! ¡¡JAJAJA!!
Paper continúo riéndose por el micrófono por varios minutos
mientras que Edward miraba con total desprecio, Asteroide estaba
lentamente dejando los nervios de lado siendo dominado por el
enojo.
- Bueno voy a ir a romperle la cara, ya vuelvo.
- ¡¡NO HAGAS NINGUNA OTRA ESTUPIDEZ Y
ESCUCHAME!! Necesito que hagas lo que hagas no lo
escuches, te daré estos tapones de oídos, sin importar que ve
a la sala de comunicaciones y busca refuerzos, no importa que
llega a hasta ahí.
Edward saca estos tapones de oídos de sus bolsillos dándoselos a
Asteroide, este último claramente se mostraba sumamente
molesto con todo lo que estaba ocurriendo, tomando los tapones
con desgana para ponérselos rápidamente, así tomando un poco
de aire para saltar hacia la vidriera rompiéndola con facilidad,
cayendo al suelo viendo a todos los doctores y militares viéndolo,
algunos notándose claramente asustados al saber de quién era
aquella voz, Paper en cambio terminaría de reírse sonando otro
ruido de interferencia en el micrófono.
- Buenos damas y caballeros armados hasta los dientes, ¡Ya
llego nuestra estrella secundaria! Ahora voy advertirles que el
acto de a continuación es uno bastante peligroso, así que
aconsejo a todas las personas de bata blanca irse, en cambio
con los militares… quiero que todos rodeen a Asteroide.
Al terminar de hablar los soldados hicieron aquella acción a los
pocos segundos, rodeando a Asteroide entre varias hileras de
soldados, en cambio los demás doctores y científicos haciendo
caso a la advertencia irían a esconderse en otra parte del edificio,
o incluso algunos con intenciones de escapar, dándose cuenta que
todas las puertas estaban selladas.
- Como no soy ningún idiota, puedo saber que el viejo de
Edward te dio esos estúpidos tapones, pero ¡No importa!
Porque querido público hoy estaremos jugando… ¡Tiro al
blanco! Así es, quiero que cada soldado le apunte y dispare a
Asteroide, el que dispare a la cabeza ganara más puntos!
Asteroide vio como de un momento a otro todos los soldados le
estaban apuntando con sus armas, cerró los ojos un breve
momento para tomar aire, lanzándose hacia el frente para llegar a
la sala de comunicaciones, a la misma vez los soldados
empezaron a bañarlo en disparos, Asteroide al tener mucha más
resistencia que un humano normal las balas no atravesaron su
piel, pero aun así dolían, mas tantas al mismo tiempo, sin poder
contener más su enojo empezaría a golpear brutalmente a los
soldados, imaginando que era Paper que los engaño usando el
mismo traje, destruyéndoles la cara o los huesos mientras
avanzaba muy lentamente. Paper en la habitación de cámaras y
seguridad con el megáfono en mano estaría viendo a Asteroide
perdiendo el control en las cámaras.
- Creo que esto me da más tiempo, debo aprovecharlo.
Dijo Paper soltando el megáfono en la cara del guardia muerto
que estaba en el suelo, saliendo así de la habitación de cámaras y
seguridad quitándose también el traje de militar por que ando iba,
ya no lo necesitaba.
Mientras todo esto ocurría, Olivia aún estaba inconsciente en
aquella silla, pero dentro de su mente también estaban pasando
cosas. Olivia abrió los ojos en un gran pasillo en blanco con un
montón de puertas, lo último que recordó es el golpe que le dio
Asteroide, pero al revisarlo no tenía ninguna herida en su cabeza.
- ¿Dónde se supone que estoy? Acaso… ¿Me morí?... ¿tan
fácil?
Dijo Olivia confundida ante la situación, decidió acercarse a una
de las puertas que habían en aquel gran pasillo blanco, giro el
picaporte y la abrió, dándose cuenta de una pequeña habitación
con varios juguetes tirados, Olivia pudo ver a una niña jugando
usando una toalla como capa.
- ¡Tara ra ra! ¡Soy yo! ¡Súper Kid! ¡Malvados cuídense! Jaja,
¡Mira Papi! ¡Soy una súper héroe!
- Jeje se dice “súper heroína” hija, y por supuesto que lo eres,
siempre serás la mía.
Aquella niña era cargada por su padre para simular que podía
volar, el hombre al momento de cargar a su hija tosió un poco,
pero eso no le evito seguir jugando con ella, viendo toda esta
escena repentinamente Olivia cerraría la puerta con fuerza, en su
rostro se podía observar como estaba claramente desconcertada
alejándose de la puerta con miedo, respirando profundamente y
de manera algo acelerada.
- Esto… estoy soñando, eso es todo lo que ocurre… solo estoy
soñando y voy de despertar.
Diciéndolo con un tono nervioso Olivia empezó a pellizcarse en
el hombreo con fuerza, al notar que no funcionaba rápidamente
se dio una abofeteada, junto a varias más de forma repetida, sin
éxito alguno, cerrando los ojos con fuerza.
- ¿Porque no puedo despertar…? ¿¡Porque diablos estoy aquí?!
No necesito ver esto otra vez, no hoy…
Se dijo así misma Olivia bastante frustrada, no sabía qué hacer y
lo único que quería hacer es salir de ese lugar, pero al percatarse
que no tenía ninguna otra opción, solo suspiro de mala gana yendo
hacia otra puerta y abriéndola de forma lenta, viéndose el interior
de una tienda con varios relojes de distintos tipos colgados, en
esta aquel hombre estaba atendiendo en un mostrador mientras la
niña aún tenía la toalla de capa estaba jugando con sus peluches,
casi de la nada el hombre empezó a toser de manera fuerte como
lo hizo en la anterior puerta, pero peor, la expresión de Olivia
cambio a una completamente apagada tomando el picaporte a
punto de cerrar la puerta, eso fue hasta vio como la niña le traía
un vaso de agua a su padre.
- Papi… ¿Tu enfermedad te lastima mucho?
- La mayoría del tiempo, pero puedo soportarlo, pero descuida,
como te dije hace poco, pronto tendré el dinero suficiente
como para pagar una operación y deshacerme de la
enfermedad.
- ¡Bien! ¡Como héroe voy a deshacerme de los malos así fácil
también!
- Jajaja… esa actitud es la indicada hija, pero no puedes hacer
el bien solo deshaciéndote de los malos.
- ¿Por qué no? Si suelen lastimar mucho a la gente.
- Es verdad, pero siempre las personas pueden llegar a
merecerse una segunda oportunidad o un castigo justo, si
quieres ser una buena heroína debes entender eso.
- Bueno… lo intentare papi.
- Esa es mi niña, ahora sigue jugando ¿Si?
Olivia terminaría por cerrar la puerta en el momento donde el
padre le acaricia el pelo a su hija, su anterior rostro cambio un
poco, pero no era para una mejora, se veía realmente melancólica,
una parte de ella parecía estar feliz de volver a ver esto, pero otra
tenía miedo de lo que estaba por venir.
- Cerebro sé que no nos llevamos bien, usualmente te jodo por
no dormir bien o con la misma falta de sueño pero… por favor
detén esto.
Comento Olivia viendo hacia arriba, pero estaba claro que no
esperaba ni tenía muchas esperanzas de una respuesta, volviendo
a tomar aire dirigiéndose a la siguiente puerta, girando el
picaporte con cierto nervios, la mano le estaba temblando de solo
empezar a abrir la puerta, al terminar de abrirla no vio un
escenario tan diferente, era el lugar con las paredes llenas de
relojes, y aquel hombre aún estaba en el mostrador silbando una
melodía, aunque se podía notar que ya era más de noche, la niña
ya no estaba jugando con sus peluches, estaba viendo fijamente
los relojes, marcando las 22:21 de la noche, sin dejar de verlos
hablaría con su padre.
- Papi ya casi es la hora, ¿Por qué no cierras la tienda antes?
- Podría hacerlo, pero hay que mantener un compromiso con tu
trabajo, además nunca se sabe qué persona podría necesitar
algo a último momento.
Unos pocos segundos después se escucharía una campana y la
niña dejaría de ver los relojes para cambiar su dirección hacia la
puerta, viendo como un hombre de apariencia algo descuidaba
entraba.
- ¿Ves? Te lo dije, nunca sabes cuando alguien te puede
necesitar. ¿En qué puedo ayudarlo seño-?
Dijo el padre de la niña dejando de de ver a su hija para
concentrarse en la persona que acababa de entrar, su tono alegre
se fue desvaneciendo al darse cuenta que el hombre tenía un arma
en mano, viendo rápidamente hacia su hija.
- Mire amigo no quiero ningún problema, vacía la caja.
- ¡Olivia corre!
El padre de la niña le daría un puñetazo al sujeto, haciendo que
este le dé un golpe con su arma en el rostro haciendo caer al suelo,
el sujeto pone su mano sobre su nariz donde había recibido el
golpe mientras baja la mano con la que sostenía el arma, no
contaría con que aquella niña fue viniera corriendo hacia él
intentando quitarle la pistola, por la sorpresa y el forcejeo que
hacia el sujeto termino jalando el gatillo del arma.
- ¡¡NO!!
Olivia grito esto con suma desesperación entrando por la puerta,
pero chocando contra una pared invisible, algo no la dejaba pasar
hacia más adelante, no podía cambiar lo que ya había pasado. El
sujeto se vio asustado dándose cuenta de lo que había hecho, el
padre se levantó del suelo viendo la escena con un completo
terror, la niña tenía un disparo cerca del estómago, cayendo esta
al suelo mientras empezaba a sangrar, aquel hombre termino por
tomar uno de los relojes e irse corriendo, el padre salto el
mostrador rápidamente tomando a su hija entre sus brazos,
haciendo presión sobre la herida tratando de evitar que perdiera
más sangre.
- Por favor Olivia resiste… ¡¡EMILIO LLAMA A UNA
AMBULANCIA!! ¡¡RAPIDO!!...
- Pa… ¿Te salve…?
- Olivia si lo hiciste… por favor no te vayas hija… no te
vayas…
Viendo aquella escena donde aquel padre tenía a su hija sostenida
en brazos, pidiendo que no se vaya, esas últimas palabras sonarían
como un martillo golpeando su cabeza varias veces, Olivia saldría
corriendo de la habitación cerrando la puerta con lágrimas en los
ojos, empezando a golpear las paredes del lugar con rabia
mientras lloraba.
- ¿¡POR QUÉ ME ESTAS MOSTRANDO ESTO?! ¿¡QUE
QUIERES LOGRAR?! ¡¡NO QUIERO RECORDARLO!!
¡¡NO FUE MI CULPA!!
Olivia gritaría mirando hacia arriba con total desesperación,
quería salir de ahí, se tapó el rostro con sus manos recostándose
contra la pared sentándose de forma lenta en el suelo, mientras
continuaba llorando, no quería estar viendo esto de vuelta, lo que
eran sus recuerdos, viendo de reojo la próxima puerta con total
temor, porque sabía lo que estaba por venir.
- No tengo de otra… ¿verdad? No me iré de aquí hasta que lo
vea…
Olivia se secó las lágrimas lo mejor que pudo mientras se
levantaba del suelo, caminando de forma lenta hacia la próxima
puerta, no quería abrirla, pero simplemente termino por girar el
picaporte y hacerlo, detrás de la puerta se pudo ver una habitación
de hospital, ahí estaba aquella niña, acostada en una cama y
conectada a una máquina que mostraba sus latidos, a su lado
había un chico de apariencia joven sentado frente de la cama, la
niña abre los ojos una manera lenta, se le notaba débil, confundida
miraría a sus alrededores viendo aquel chico frente suyo.
- Emily… ¿Qué paso? ¿D-Dónde estoy?
- En el hospital Olivia, te dispararon, ¿Cómo te sientes?
- Bien… solo algo rara…
- Bueno es normas si te llegas a sentir débil, llevas durmiendo
desde hace unos cinco meses.
- ¿Eh? ¿Tanto?
- Si… los doctores te salvaron pero no estaban seguros si ibas
a despertar.
- Entiendo… ¿Dónde está papa?
El chico al escuchar la pregunta guardaría silencio, la niña vería
por toda la habitación buscando a su padre sin éxito, solo viendo
que sobre la mesa de luz al lado de la cama había un reloj de
bolsillo, estando algo confundida.
- ¿Ese no es el reloj de papa? ¿Por qué lo dejaría ahí…?
- Para poder pagar todas tus operaciones… papa tuvo que usar
todo el dinero que estaba ahorrando para la suya… su cáncer
se prolongó estos meses…
- Eh… ¿Él está bien? ¿Cuándo lo podré ver-?
- ¡¡PAPA MURIO OLIVIA!!
El chico levanto la voz con lágrimas en sus ojos, la niña al
escuchar esas palabras su expresión mostraría una gran sorpresa,
pero con clara tristeza, viendo hacia abajo, el chico dándose
cuenta de cómo lo dijo también vería hacia otro lado con cierta
culpa.
- Perdón Olivia… pero papa no va a volver.
- Pero… yo lo salve…
La niña comenzó a llorar profundamente mientras el chico la
empezó abrazar para tranquilizarla, pero eso no detuvo su llanto,
solo escuchándose entre sus balbuceos como repetía “yo lo
salve”, Olivia cerró la puerta forma lenta, su mirada estaba
perdida, devastada, ver todo eso otra vez la estaba destrozando,
volviendo a soltar lágrimas lentamente.
- Espero que estés feliz cerebro… ¿Por qué me estas mostrando
esto? ¿Es acaso una señal? ¿Me estás diciendo que al final del
día… no puedo salvar a nadie? Como tampoco lo hice con…
mi padre. ¡¿De eso se trata!?
Olivia gritaría con todas sus fuerzas nuevamente viendo hacia el
techo, para su sorpresa una nueva puerta aparecería frente suyo,
retrocedería levemente sorprendida por su repentina aparición,
viendo esta nueva puerta con atención, podría notar que a
diferencia de las demás esta tenía un candado, no la podía abrir,
pero si escucho una voz detrás de la puerta, acercando su oído
para escuchar con atención.
- Olivia… sé que las cosas podrán verse mal, pero por favor
resiste ¿Si?
- … ¿Papa?
Olivia al escuchar aquella voz detrás la puerta estaría atónita,
intentando abrirla repetidas veces girando el picaporte, sin éxito
alguno.
- Sé que tendrás muchas preguntas y tal vez te genere mucho
dolor… pero eso no es algo que me preocupe, te conozco hija,
siempre fuiste fuerte.
- ¡¡Papa abre la puerta!! ¡¡Por favor!!
Olivia al ver que no funcionaba empezaría a chocar varias veces
la puerta con su hombro, tratando con todas sus fuerzas en abrirla
apenas consiguiendo siquiera moverla, pero no dejaría de
intentarlo.
- Que cuando despiertes no me veas no significa que sea tu
culpa Olivia, tú de verdad me salvaste… desde que te pude
cargar en mis brazos, siempre serás la heroína de este viejo
relojero, creo en ti… por favor despierta hija.
- ¡¡PAPA!! ¡¡NO TE VAYAS!!
- Por favor despierta Olivia… por favor…
Olivia empezaría a patear la puerta con todas sus fuerzas,
rompiéndose así lentamente aquel candado, continuo dando
aquellas patadas hasta que se rompió por completo, abrió la puerta
muy rápido y entro corriendo a la habitación, una gran luz cegó
los ojos de Olivia pero no la detuvo y siguió corriendo hacia
delante.
- ¡¡OLIVIA DESPIERTA!!
Olivia abrió los ojos notando a Pit tomándola de los hombros con
una expresión desesperada, confundida vio a sus alrededores
notando aquella sala extraña con varias vidrieras, se tocó la
cabeza y a la vez sintió un gran dolor, al ver su mano notaría la
sangre de la herida que Asteroide le había hecho, aun así estaría
completamente aturdida y confundida por lo que pasaba.
- ¿Eh…? ¿Pit? ¿Qué haces aquí? ¿Dónde estamos…?
- Estamos en una base secreta de Atomic Things, Verónica me
trajo, aunque tuve que entrar por mi cuenta por un ducto de
ventilación.
- Pit no deberías estar aquí… ¿Qué pasa si ven tu rostro?
- Descuida, Verónica desactivo las cámaras, e igualmente dudo
que haya alguien que pueda verme además de ti.
- ¿A qué te refieres?
- Da un vistazo por el vidrio.
Olivia aun algo confusa por su repentino despertar, además de
también aun pensando en aquel extraño sueño, fue caminando
hacia las vidrieras dando una vista hacia abajo, su mirada se puso
pálido al darse cuenta de lo que había ahí abajo, una gran hilera
de soldados en el suelo, varios solo tirados sin mostrar alguna
señal de vida, otros con la cabeza aplastada y demolida, y unos
pocos con las extremidades separadas, Olivia ni siquiera podía
contar cuantos eran, se alejó tan rápido como pudo de la vidriera
sin querer seguir viendo aquello.
- ¿Quién demonios hizo eso?
- Calculo que fue Asteroide, pero no sabría decirte, cuando
llegue aquí tú estabas sola.
- Mmm… oye Pit ¿Tú eras el que me decía que despierte?
- Sí, no se me ocurrió otra cosa, además vi que estabas
balbuceando ¿soñaste con algo?
- … No.
- En ese caso, toma, me alegro que tú ya los hayas puesto a
lavar estos, pero creo que tendré que lavar la máscara otra vez.
Pit saco de una bolsa y le pasó su chaleco y guantes marrones,
Olivia estaba bastante impresionada por y se los puso lentamente.
- ¿Pasaste por mi departamento?
- Al ver que no respondías mis llamadas fui directamente hasta
tu casa, no te encontré y tras ello Interrogante se contactó
conmigo, me mando a la casa de Verónica y ahí ella me trajo.
- ¿Interrogante? ¿Cuánto tiempo estuve dormida?
- Por lo que me comento, han pasado tres horas desde que
estuviste en la casa de Verónica.
- Vaya que me pego fuerte Asteroide…
- Y que lo digas, ahora tienes que encontrar a Paper.
Diría Pit lanzándole su sombrero a Olivia, esta lo atraparía con
rapidez viéndolo levemente mientras se lo ponía, ajustándose los
guantes y viendo al frente.
- ¿Tú que harás Pit?
- Tengo que ir a la sala de control para abrir las puertas
principales, así los refuerzos pueda dejar pasar a los refuerzos.
- ¿Cuáles refuerzos?
Olivia escucharía un gran estruendo venir de abajo, casi como si
hubiera sido un leve terremoto, Pit al escuchar este ruido tragaría
algo de saliva viendo hacia la puerta de salida.
- Los que vas a necesitar, busca a Paper por la zona de energía,
yo hare mi parte.
Pit sacaría una máscara de gas igual a las de los demás soldados
saliendo corriendo por la única puerta de la habitación, Olivia
estaría extrañada por su comentario pero no podría detenerlo, o al
menos sabía que no debía, estaban contrarreloj, bajo al suelo
usando la vidriera rota, cayendo al suelo en medio de los
cadáveres de soldados, con cierta pena por ellos Olivia trataría de
evadirlos para no pisarlos, observando a su alrededor lo grande
del lugar, pero pudiéndose guiar al haber un cartel que decía
“zona de energía y electricidad”, yendo corriendo hasta ahí lo más
rápido que podía.
Pit por su lado estaba buscando la sala de control con ciertas
dificultades para respirar, al estar claramente nervioso, pero eso
no lo detuvo, pudo encontrarse con la puerta que llevaba a la sala,
la pateo con fuerza, viendo que para su sorpresa Edward ya estaba
ahí, él estaba con un pendrive conectado, pareciendo que estaba
moviendo varios documentos.
- ¿Quién eres tú?
- Señor Edward… imagino que usted está moviendo toda la
información y evidencias de su compañía ahora mismo ¿no?
- Eso no te incumbe niñato, de cualquier forma… no puedo
dejar que este trabajo se pierda.
Dijo Edward protegiendo el pendrive poniéndose en frente de él,
Pit rápidamente se acercó a él dándole un fuerte puñetazo que de
una lo derrumbaría al suelo, Pit se sorprendió por esto, pero no
tuvo mucho tiempo para ello buscando una forma de abrir las
puertas en los comandos de la computadora, recibiendo una
mordida en la pierna repentina por hacer esto de parte de Edward.
- ¡Auch! ¿¡Qué demonio haces?!
- No puedo dejar mi trabajo se pierda… ¡no por locos amantes
de la justicia como ustedes!
- ¿¡Locos?!
Pit le dio una fuerte patada en el rostro a Edward separándolo de
su pierna, seguida con otra repentina y fuerte pateada en el
estómago haciéndolo escupir sangre, viéndolo con cierta furia.
- Lo admito, cando conocí a Tik-Tak no pensé muy distinto a
usted, pensé que era una loca amante de la justicia, pero aun
así jamás la deje de ver como una persona, a diferencia suya,
¡yo nunca la vi como una rata de laboratorio!
Dijo Pit en completa furia dándole otra patada en el rostro
rompiéndole la nariz, respirando hondo por la fuerza con la que
aplico los golpes, volviendo a las computadoras para así seguir
buscando el comando, al encontrarlo abrió las puertas de la
entrada velozmente, pero se dio cuenta de algo leyendo aquellos
comandos, algo que le hizo tragar saliva.
Olivia caminaba entre aquellas grandes salas, viendo distintas
nombres técnicos para puertas que ni siquiera conocía, pero hubo
un nombre que si llamo su atención, una gran sala con un cartel
con el nombre “Núcleo central”, fue caminando hasta ahí, al solo
dar un paso cruzando la puerta vio como un fuerte bastón iba
hacia su cara, pero agachándose pudo esquivar tal golpe sorpresa,
retrocediendo un poco.
- ¡Vaya! Has aprendido desde la última, me da gusto.
Paper saldría de detrás de la puerta haciendo girar su bastón con
tranquilidad y vistiendo su traja de siempre, viendo fijamente a
Olivia que entras analizaba sus movimientos notando que tenía
una actitud tranquila.
- También da gusto verte tan decidida, los actos con emoción
siempre terminan siendo más de mi agrado, le da un toque
¡majestuoso al moment-
- Paper escucha, ya lo sé todo.
Paper se quedó callado al escucharla, deteniendo su bastón para
voltearse y verla fijamente, su expresión corporal mostraba
confusión y torpeza, Olivia al notarlo dejo de hacer su pose de
combate para bajar sus brazos y mostrar más tranquilidad.
- Sé lo que te hicieron en Memoria y Mente, se sobre los
experimentos, se sobre la habitación de espejos-
- ¿Lo sabes? ¡¿LO SABES!? ¡No sabes nada! No sabes cómo
se sintió estar ahí cada maldito día, no saber quién eras antes
de que comenzaran esos malditos experimentos, y… No sabes
lo que sientes el no poder ver tu reflejo, así que… No. Me.
Digas. Que. Lo. SABES.
Paper le lanzaría una fuerte patada en el rostro que Olivia bloquea
cayendo al suelo, caminando molesto golpeando su bastón contra
las paredes mientras Olivia se levantaba.
- Es verdad, quizás no pueda entender ese dolor, pero eso
significa que no merezcas justicia.
- De verdad eres un personaje Tik-Tak, estas aquí hablando de
justicia, pero estas tratando de salvar a todos los que nos
lastimaron de su merecido destino ¿Y yo soy el loco?
- Lo que yo quiero es que nadie salga herido y todos puedan
obtener lo que merecen, y aunque merecen un castigo por lo
que te hicieron, este no es el modo.
- Ahh… ya no me queda tiempo para hablar, tengo algo que
hacer… ejem, ejem ¡Asteroide!
Asteroide bajo del techo aterrizando en frente de Olivia, se lo veía
lleno de moretones por todo su cuerpo y con la nariz sangrando,
su ropa lleno agujeros de bala e incluso teniendo algunos
casquillos pegados por su cuerpo, Paper solo le golpeo en el
hombro de manera amistosa a Asteroide riendo levemente.
- Esta es mi pequeña sorpresa, como ves te pude devolver un
poco el favor del moretón en tu cabeza, en el fondo espero que
también puedas salvarte de los próximos golpes que vendrán,
adelante Asteroide, quiero que le des una paliza.
- Hagamos esto rápido, tratare de no limitarme.
Paper se dio la vuelta retirándose, Olivia volvería a ponerse de
combate mientras que Asteroide se abalanzaba hacia ella, las
manijas de su máscara se detendrían junto todo a su alrededor,
aprovecharía a darle una gran patada con fuerza en el rostro de
Asteroide junto a un fuerte rodillazo en el mentón, al volverse a
moverse sus las manijas de su reloj Olivia sintió una gran dolor
en la cabeza, la vista se le nublo brevemente y sintió como más
sangre cayo por su cara, Asteroide sintiendo aquellos golpes
termino escupiendo la sangre y retrocediendo también, parecía
que no podía hablar así que Olivia supuso que Paper lo callo.
- (La herida en mi cabeza… casi me desmayo tras solo usar el
salto en el tiempo, tampoco puedo dejar que ningún golpe
suyo me toque, maldición)
A penas si podía pensar, el dolor de su cabeza lo estaba matando,
antes de darse cuenta recibió otro golpe de Asteroide en el
estómago, casi cayendo al suelo nuevamente.
- (No aguantare si uso otra vez el salto en el tiempo… pero debo
arriesgarme.)
Tomo algo de aire y sus manijas se detuvieron de vuelta, le dio
otra patada con fuerza en el rostro sin importar controlar su
fuerza, junto a varios golpes en el estómago, al volver a moverse
sus manijas, toda la vista de Olivia se nublo, escupió algo de
sangre por la boca mientras sentía que la herida en su cabeza le
palpitaba, en cambio Asteroide al sentir todos esos golpes a la vez
como una bomba también escupe sangre formándose varios
moretones en su cara, cayendo ambos al suelo, Olivia respirando
profundamente apenas estando consciente aun.
- Mi corazón está latiendo a mil, mi cabeza parece que está
palpitando, no creo poder volver a usar el salto en el tiempo…
y no creo que este sujeto haya caído solo con eso.
Olivia vería de manera borrosa como Asteroide se estaba
levantando de nuevo, Olivia suspiro, con dificultades se levantó
del suelo nuevamente, tambaleándose, apenas podía seguir de pie,
pero aun así trataba de mantenerse firme.
- No me importa que… los voy a salvar.
Asteroide se abalanzo para darle un puñetazo y Olivia hizo lo
mismo, lista para usar el salto en el tiempo otra vez, pero cuando
lo iba a hacer vio como alguien le daba un puñetazo derecho a
Asteroide en el rostro, al voltearse pudo ver que era Interrogante,
dándole otro jab derecho en la cara haciendo que Asteroide
retroceda más y más, chocando contra la pared.
- Más vale que te apresures y corras hacia Paper, mis golpes
solo le hacen efecto porque esta aturdido, no esperes y corre
o si no ninguno de nosotros podrá salir de aquí.
Interrogante seguiría dándoles continuos golpes a Asteroide de
forma constante en la cara, Olivia solo vio sin poder decir mucho,
aún estaba tambaleándose por todo lo que había pasado,
caminando hacia el frente yendo a buscar a Paper, solo
volteándose un leve segundo a ver hacia atrás.
- Gracias…
Interrogante al escuchar paro de golpear por un segundo, para
luego continuar con los golpes más rápidamente, Olivia continuo
caminando tan rápido como podía hacia al frente, llegando
finalmente lo que era el “Núcleo Central”, se veía como una gran
central eléctrica en miniatura, rodo con un orden en específico,
pero había algo que llamo su atención, varias bombas estaban
colocadas alrededor del lugar, y Paper estaba en el medio del
lugar, observándolo todo, al escuchar los pasos de Olivia la miro
de reojo.
- Te ves horrible.
- Gracias… supongo.
- No, lo digo enserio, tu mascara está llena de sangre, creo que
apenas puedes seguir de pie, y aun así… sigues queriendo
detenerme, no sé si es un acto admirable o no valoras nada tu
vida.
- Quizás es un poco de ambas.
Paper soltaría una carcajada, levantándose del suelo y viendo
directo hacia Olivia mostrando que tenía un detonador en la
mano, Olivia abrió los ojos con sorpresa, y a la vez nervios.
- Es una lástima pero estas atrapada, no voy a soltar este
detonador a menos que me noquees, tú no podrás noquearme
en ese estado, y si usas tu pequeño truco corres el riesgo de
morir, disculpa pero el reloj ya dejo de hacer tic tac… me
gustaría ver como detienes esto.
- Tienes razón, entonces antes de hacerlo te pregunto… ¿Qué
le dijiste a número ocho?
Paper se quedó callado al escuchar esta pregunta, vio hacia abajo,
hace mucho no escuchaba ese nombre, solo soltó un leve suspiro,
y volvió a mirar al frente.
- Solo la verdad, que no éramos una familia, solo un montón de
monstruos, y que si ella se quedaba, sería igual que nosotros.
- Mmm… en ese último quizás tengas razón, fue un gusto
Paper.
Olivia cerro los ojos mientras que Paper la vio confuso, no creyó
que lo iba a hacer, las manijas de su máscara se volvieron a mover,
Olivia corrió hacia Paper y le dio un fuerte golpe para noquearlo,
quitándole el detonador de las manos y tirándolo al suelo, al
volverse a mover sus manijas Paper cayo inconsciente al suelo,
los ojos de Olivia se nublaron y su cabeza volvió a sangrar, Olivia
cayó al suelo sin aguantar más el dolor, cerrando los ojos
lentamente.
- Aun no me voy a morir, no puedo hacerlo… no lo hare, solo
debo descansar mis ojos… unos minutos.
Olivia cerro los ojos por completo, olvidando todo por un
momento, levantando su máscara para poder respirar, Olivia
intento levantarse pero solo cayo de nuevo en sus rodillas, no
pudo levantarse de vuelta, el dolor domino su cuerpo, pero al
menos estaba feliz de saber que pudo detenerlo, ese mero
momento le dio paz, y con esa paz en su corazón, Olivia se quedó
con los ojos cerrados, quedando así todo en silencio.

Fin…?

También podría gustarte