CRC - Informe 2012
CRC - Informe 2012
Naciones Unidas
Asamblea General
Documentos Oficiales
Sexagésimo séptimo período de sesiones
Suplemento Nº 41 (A/67/41)
A/67/41
Asamblea General
Documentos Oficiales
Sexagésimo séptimo período de sesiones
Suplemento Nº 41 (A/67/41)
Índice
Párrafos Página
I. Cuestiones de organización y otros asuntos............................................................ 1–8 1
A. Estados partes en la Convención .................................................................... 1–2 1
B. Períodos de sesiones del Comité .................................................................... 3 1
C. Composición y Mesa del Comité.................................................................... 4–7 1
D. Aprobación del informe.................................................................................. 8 2
II. Informes presentados por los Estados partes de conformidad con el artículo 44
de la Convención, el artículo 8 del Protocolo facultativo relativo a la
participación de niños en los conflictos armados y el artículo 12 del Protocolo
facultativo relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización
de niños en la pornografía ....................................................................................... 9–39 2
A. Presentación de los informes .......................................................................... 9–10 2
B. Examen de los informes ................................................................................. 11–13 3
C. Progresos realizados: tendencias y desafíos del proceso de aplicación .......... 14–39 6
III. Panorama general de las demás actividades del Comité ......................................... 40–56 12
A. Métodos de trabajo ......................................................................................... 40–48 12
B. Cooperación internacional y solidaridad para la aplicación de la
Convención..................................................................................................... 49–54 13
C. Debates temáticos generales ........................................................................... 55–56 15
Anexos
I. Composición del Comité de los Derechos del Niño......................................................................... 16
II. Decisión Nº 9 del Comité de los Derechos del Niño, relativa a la periodicidad y el formato de
los informes, adoptada en su 55º período de sesiones, el 1º de octubre de 2010 ............................. 18
III. Decisión Nº 10 del Comité de los Derechos del Niño de solicitar a la Asamblea General en su
sexagésimo séptimo período de sesiones la aprobación para trabajar en dos salas una vez al año,
adoptada el 11 de febrero de 2011 ................................................................................................... 19
IV. Declaración oral sobre las consecuencias para el presupuesto por programas de la decisión que
adoptará el Comité de los Derechos del Niño en su 56º período de sesiones................................... 20
V. Observación general Nº 13 (2011). Derecho del niño a no ser objeto de ninguna forma de
violencia........................................................................................................................................... 22
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11. Durante sus períodos de sesiones 54º a 59º, el Comité examinó 41 informes iniciales
y periódicos presentados con arreglo a la Convención, 18 informes iniciales con arreglo al
Protocolo facultativo relativo a la participación de niños en los conflictos armados y
17 informes iniciales con arreglo al Protocolo facultativo relativo a la venta de niños, la
prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía.
12. En el cuadro que figura a continuación se indican, por períodos de sesiones, los
informes de los Estados partes que el Comité examinó durante el período abarcado por el
presente informe. También se facilitan la signatura del informe del período de sesiones en
el que se publicaron las observaciones finales del Comité, la signatura de los informes de
los Estados partes examinados por el Comité y la signatura del documento publicado por
separado que contiene las observaciones finales.
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13. El Gobierno de Cuba envió sus comentarios sobre las observaciones finales del
Comité (CRC/C/CUB/CO/2) el 20 de octubre de 2011. Esos comentarios pueden
consultarse en la página web del 57º período de sesiones (http://www2.ohchr.org/english/
bodies/crc/crcs57.htm). El Gobierno de la República Árabe Siria envió sus comentarios
sobre las observaciones finales del Comité (CRC/C/SYR/CO/3-4) el 17 de febrero de 2012.
Pueden consultarse en la página web del 58º período de sesiones (http://www2.ohchr.org/
english/bodies/crc/crcs58.htm).
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materia de derechos del niño. En particular, el Comité dedicará una sección al examen y el
proceso que llevaron a la aprobación por la Asamblea General, el 19 de diciembre de 2011,
del nuevo Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a un
procedimiento de comunicaciones (el texto del Protocolo facultativo puede consultarse en
http://treaties.un.org/doc/source/signature/2012/CTC_4-11d.pdf).
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de elaborar un protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño para
proporcionar un procedimiento de comunicaciones complementario al procedimiento de
presentación de informes en el marco de la Convención.
20. El Consejo señalaba, en el preámbulo de la resolución, que "los niños y sus
representantes carecen de un procedimiento de comunicaciones en el marco de la
Convención sobre los Derechos del Niño" y recordaba "la opinión del Comité de los
Derechos del Niño... de que la creación de un procedimiento de comunicaciones para la
Convención sobre los Derechos del Niño contribuiría notablemente a la protección general
de los derechos del niño".
21. El Grupo de Trabajo abierto se reunió del 16 al 19 de diciembre de 2009. En su
primera sesión eligió a Drahoslav Štefánek (Eslovaquia) como Presidente-Relator. Más de
80 Estados, representantes de organizaciones intergubernamentales, el UNICEF y
organizaciones no gubernamentales (ONG), así como una serie de expertos, asistieron al
primer período de sesiones. De conformidad con lo dispuesto en el párrafo 3 de la
resolución 11/1, la entonces Presidenta del Comité de los Derechos del Niño, Yanghee Lee,
y el Vicepresidente, Jean Zermatten, también participaron en ese período de sesiones del
Grupo de Trabajo como especialistas del tema.
22. Durante el período de sesiones, la Presidenta y el Vicepresidente del Comité
también presentaron documentos, respectivamente, sobre el tema "Razones y calendario
para la elaboración de un procedimiento de comunicaciones en el marco de la Convención
sobre los Derechos del Niño" y "Derechos especiales del niño, incluido el derecho del niño
a ser escuchado y a participar".
23. Basándose en una propuesta del Presidente-Relator, el Grupo de Trabajo decidió
abordar los temas siguientes: a) las razones y el calendario para elaborar un procedimiento
de comunicaciones en el marco de la Convención; b) los mecanismos internacionales
existentes, su eficiencia y su accesibilidad para los niños; c) la eficiencia en la protección
de los derechos del niño en el marco de los mecanismos existentes en los planos nacional y
regional; d) la naturaleza singular de los derechos del niño y de los derechos específicos
consagrados en la Convención, incluido el derecho del niño a ser escuchado; y e) las
consecuencias de la existencia y viabilidad de un procedimiento de comunicaciones en el
marco de la Convención. Se presentó un informe sobre ese período de sesiones al
13º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos (A/HRC/13/43).
24. El 24 de marzo de 2010, el Consejo aprobó la resolución 13/3, por la cual decidió
prorrogar el mandato del Grupo de Trabajo hasta el 17º período de sesiones del Consejo.
También decidió encomendar al Grupo de Trabajo el mandato de elaborar un protocolo
facultativo y pidió al Presidente del Grupo que preparase una propuesta para un proyecto de
protocolo facultativo.
25. Para asistir al Presidente-Relator del Grupo de Trabajo en la preparación de la
propuesta de proyecto de protocolo facultativo, el 26 de mayo de 2010 se celebraron en
Ginebra consultas oficiosas con él sobre un documento oficioso que contuviera los
elementos posibles del proyecto de protocolo facultativo. Participaron en esas consultas
todos los Estados partes y otras partes interesadas. Posteriormente, los días 21 y 22 de junio
de 2010, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos y la Comisión Internacional de Juristas, bajo la presidencia de la Presidenta y el
Vicepresidente del Comité de los Derechos del Niño, organizaron una consulta de expertos
en Ginebra. Los participantes tenían experiencia en pleitos relacionados con la infancia en
los planos nacional e internacional y representaban diferentes regiones del mundo y
ordenamientos jurídicos distintos. Esas consultas se celebraron de conformidad con la
resolución 13/3 del Consejo, en la que también se pedía al Presidente-Relator que, al
preparar la propuesta de proyecto de protocolo facultativo, tuviese en cuenta las opiniones
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expresadas y, entre otras cosas, tomara debidamente en consideración las opiniones del
Comité de los Derechos del Niño. El Presidente-Relator del Grupo de Trabajo asistió a las
consultas.
26. El segundo período de sesiones del Grupo de Trabajo abierto se celebró en dos
partes. El Grupo se reunió del 6 al 10 de diciembre de 2010 para examinar la primera
propuesta de proyecto de protocolo facultativo preparada por el Presidente-Relator
(A/HRC/WG.7/2/2 y Corr.1), y posteriormente del 10 al 16 de febrero de 2011 para
examinar la propuesta revisada en diciembre de 2010 (A/HRC/WG.7/2/4). Asistieron
representantes de más de 75 Estados, organizaciones intergubernamentales, el UNICEF y
ONG, así como una serie de expertos. La Presidenta y el Vicepresidente del Comité de los
Derechos del Niño participaron en el período de sesiones en calidad de especialistas, según
lo estipulado en los párrafos 3 y 4 de la resolución 13/3 del Consejo.
27. El Comité de los Derechos del Niño contribuyó a ese período de sesiones del Grupo
de Trabajo formulando observaciones sobre la propuesta de proyecto de protocolo
facultativo preparada por el Presidente-Relator (A/HRC/WG.7/2/3). El Comité acogió
complacido la propuesta del Presidente-Relator y su enfoque global y expresó su opinión
sobre varias disposiciones del proyecto.
28. Entre otras cosas, el Comité destacó que era esencial que ningún derecho protegido
por esos tres instrumentos quedara excluido del ámbito del procedimiento de
comunicaciones, ya que esos derechos estaban relacionados entre sí y eran
interdependientes e indivisibles. Se formularon otras observaciones sobre el procedimiento
de comunicación colectiva, la competencia del Comité para recibir y examinar
comunicaciones, las medidas provisionales, las soluciones amigables y el procedimiento de
investigación.
29. El 16 de febrero de 2011, último día de su 2º período de sesiones, el Grupo de
Trabajo aprobó su informe ad referendum y acordó transmitir el proyecto de protocolo
facultativo al Consejo de Derechos Humanos en el 17º período de sesiones de este. El 17 de
junio de 2011, el Consejo de Derechos Humanos aprobó la resolución 17/18, por la cual
aprobó el Protocolo facultativo y recomendó su aprobación por la Asamblea General. El
19 de diciembre de 2011, la Asamblea General aprobó la resolución 66/138, en la que
figuraba el Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a
un procedimiento de comunicaciones. En un comunicado de prensa publicado el 20 de
diciembre de 20111, el Presidente del Comité, Sr. Zermatten, señaló que el nuevo Protocolo
tomaba en consideración las necesidades particulares y especiales de los niños y que, al
cumplir sus funciones en el marco del Protocolo, el Comité se guiaría por el principio del
interés superior del niño y tendría presentes los derechos y las opiniones de este.
30. El Protocolo facultativo establece la competencia del Comité de los Derechos del
Niño para examinar comunicaciones individuales y comunicaciones entre Estados y para
iniciar procedimientos de investigación por violaciones graves o sistemáticas de
determinados derechos en el marco de la Convención, el Protocolo facultativo relativo a la
venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía y el
Protocolo facultativo relativo a la participación de niños en los conflictos armados. Faculta
al Comité a pedir la adopción de medidas provisionales para evitar posibles daños
irreparables, así como medidas para proteger a las personas que se dirigen al Comité.
También contiene disposiciones sobre el papel del Comité relacionado con los acuerdos de
solución amigable y los procedimientos de seguimiento. El Protocolo facultativo estipula
que el Comité se guiará por el principio del interés superior del niño y tendrá en cuenta los
1
Puede consultarse en www.ohchr.org/en/NewsEvents/Pages/DisplayNews.aspx?NewsID=
11732&LangID=E.
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derechos y las opiniones del niño. Se garantizará que los procedimientos se adapten al niño
y se incluirán salvaguardias para evitar que quienes actúen en nombre de niños los
manipulen.
31. El Protocolo facultativo quedó abierto a la firma en Ginebra el 28 de febrero
de 2012 y ese día fue firmado por 20 Estados. Entrará en vigor tres meses después del
depósito del décimo instrumento de ratificación o adhesión por un Estado que haya firmado
o ratificado la Convención o uno de los dos primeros Protocolos facultativos, o se haya
adherido a alguno de esos tratados.
32. En su 59º período de sesiones, el Comité estableció un grupo de trabajo encargado
de empezar a elaborar la reglamentación para la aplicación del nuevo Protocolo facultativo.
3. Tendencias y desafíos
33. Durante el período de examen, el Comité observó algunas tendencias positivas
nuevas en relación con la aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño en el
mundo. El crecimiento económico sostenido que se dio durante la mayor parte de la
primera década de los años 2000 y los aumentos de la inversión y protección sociales en
algunas regiones han reducido los índices de pobreza en muchos países del mundo, a pesar
de que persisten desigualdades que menoscaban gravemente la puesta en práctica de los
derechos humanos, en particular los derechos del niño. Junto con el aumento de la inversión
social, en algunos países se desarrollaron buenos ejemplos de políticas sociales, pero la
sostenibilidad y la evaluación del impacto de esas políticas respecto a la puesta en práctica
de los derechos del niño siguen siendo importantes desafíos. Además, en muchas regiones
la estabilidad democrática y en algunos países la franca movilización política han abierto
vías para la participación y las aspiraciones de los jóvenes. Se sigue elaborando la
legislación destinada a aplicar la Convención en el ámbito nacional, poniéndose un énfasis
renovado en la traducción de esos marcos legales en las políticas públicas.
34. Sin embargo, el Comité también observó con preocupación una serie de tendencias
mundiales y regionales que entorpecen los nuevos avances en la puesta en práctica de los
derechos del niño. La persistencia de la crisis económica y financiera en los últimos años
está afectando la aplicación de la Convención tanto en los países desarrollados como en
desarrollo, causando, entre otras cosas, drásticos recortes sociales, la reducción de las
oportunidades de empleo —especialmente entre los jóvenes y las mujeres—, el incremento
de los precios de los alimentos y los combustibles, la reducción de los servicios de salud
para los más necesitados, el aumento de la deserción escolar y la disminución de la
protección social de los niños y las familias en situación de vulnerabilidad, además de la
desaceleración del crecimiento económico. Los Estados no deben perder de vista que,
habida cuenta de la crisis económica que afecta tanto a los países en desarrollo como a los
industrializados, que genera medidas de reducción de costos tanto en el ámbito nacional
como en la cooperación internacional, se plantea la necesidad de proteger, mantener e
incluso incrementar los esfuerzos y la inversión en materia de políticas sociales,
especialmente en la esfera de los derechos del niño. En tiempos de austeridad fiscal,
mantener e incluso aumentar la financiación de las políticas sociales y la protección social
de los que se encuentran en las situaciones de mayor vulnerabilidad, aplicando un criterio
de equidad y centrándose en los niños, generará abundantes beneficios económicos y en
materia de desarrollo.
35. El cambio climático también está afectando cada vez más la vida de millones de
niños en todo el mundo. Las alteraciones en el régimen de las precipitaciones, el mayor
número de fenómenos climáticos extremos y el incremento de las sequías e inundaciones
pueden tener consecuencias graves en la salud de los niños, como la peor calidad del agua y
el saneamiento, el aumento de las tasas de malnutrición y la mayor propagación de
enfermedades. Los efectos negativos en la agricultura, sector más afectado por el cambio
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climático, también tienen consecuencias nocivas en la vida económica de las familias, que
pueden verse obligadas a abandonar sus hogares e incluso sus países. Los efectos nocivos
de ello en los niños pueden incluir el fin del acceso a una educación y servicios de salud
adecuados, la separación respecto a sus padres y la incorporación precoz al trabajo infantil.
36. La discriminación y la xenofobia están aumentando y afectan especialmente a las
mujeres y los niños en situaciones de migración o pobreza, o a los pertenecientes a
comunidades étnicas o nacionales minoritarias y que suelen no tener voz. Aunque este
fenómeno es una manifestación de las dificultades de la interculturalidad en un mundo
globalizado, también podría guardar cada vez más relación con las dificultades económicas,
ya que está bien documentado que, en situaciones de aumento de la pobreza y el desempleo,
en materia de vivienda, protección social, educación y atención de salud los foráneos o los
extranjeros son considerados sin razón como una "amenaza" para las "prestaciones de
ayuda social" de la comunidad local.
37. La violencia doméstica y otras formas de violencia, como la practicada por el
Estado, contra niños y mujeres están aumentando en todas las regiones del mundo. Treinta
y dos Estados han introducido en su legislación nacional una prohibición general del
castigo corporal y otras formas de castigo físico y psicológico degradante contra los niños
en todos los ámbitos, pero aún queda mucho por hacer en lo que respecta a la aplicación
efectiva de esa legislación a todas las esferas de la vida del niño y al logro de su
universalidad. Unos 70 países autorizan el castigo corporal y otros castigos violentos como
sanciones disciplinarias legales en las instituciones penitenciarias. Unos 30 países permiten
el castigo corporal como pena infligida a un niño por un delito y en algunos países esa pena
consiste en azotes, lapidación o amputación. Muchos países desarrollados y en desarrollo
siguen autorizando formas "leves" o "razonables" de castigo en el hogar y la escuela,
fomentando así un clima de violencia que, como demuestra la investigación, se reproduce
de generación en generación.
38. El Comité también observó con preocupación que, tanto en las regiones
desarrolladas como en desarrollo del mundo, existe una tendencia creciente a promover una
legislación o incluso a reformar la legislación progresista vigente en materia de justicia
penal juvenil para reducir la edad de la responsabilidad penal y aumentar las penas
aplicables a los niños declarados culpables, en un intento equivocado por reducir la
creciente inseguridad pública, lo que menoscaba la puesta en práctica de los derechos del
niño. Si bien la seguridad pública es un objetivo que el Comité comprende y comparte, la
realidad no sustenta la opinión (a menudo sostenida o repetida por los medios de
comunicación) de que la delincuencia juvenil está aumentando y que guarda relación con la
inseguridad en general, ni tampoco demuestra que un trato más severo de los menores
infractores mejora en sí la seguridad pública.
39. Por último, aunque no de manera exhaustiva, el fenómeno consistente en privar a un
niño del cuidado de su familia cuando este es inadecuado está aumentando en todo el
mundo, pese a la abundancia de pruebas de los efectos negativos, proporcionadas tanto por
la investigación como por la práctica, de la atención prestada fuera del hogar en el
desarrollo del niño (como los malos resultados escolares) y el hecho de que es más cara que
los cuidados alternativos de tipo familiar. Someter a los niños a cuidados alternativos, sobre
todo a su atención en instituciones, resulta a menudo de la falta de servicios de prevención
y apoyo a la familia, de una colocación de tipo familiar de alta calidad y de apoyo al
acogimiento familiar. Este fenómeno está afectando cada vez más a niños muy pequeños
(menores de 3 años), a niños con discapacidades y a niños pertenecientes a minorías. Se
debe otorgar prioridad a una mejor crianza mediante la educación y actividades de apoyo, la
formación de los padres de guarda y otros cuidadores, la supervisión y la revisión periódica,
los mecanismos de denuncia para los niños y la reunificación familiar.
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A. Métodos de trabajo
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3. Observaciones generales
46. Durante el período que se examina, el Comité aprobó la siguiente observación
general:
Observación general Nº 13 (2011), relativa al derecho del niño a no ser objeto de
ninguna forma de violencia, en su 56º período de sesiones (véase el anexo V).
47. Además, el Comité decidió elaborar observaciones generales sobre el artículo 3,
párrafo 1, de la Convención, relativo al principio del interés superior del niño; el
artículo 24, relativo al derecho a la salud, el sector empresarial y los derechos del niño; y el
artículo 31, relativo al derecho al descanso y el esparcimiento; y el proyecto de observación
general conjunta con el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer
sobre las prácticas nocivas.
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Otros
• El Comité Africano de Expertos sobre los Derechos y el Bienestar del Niño en
Addis Abeba, los días 18 y 19 de marzo de 2010;
• El Comité Ejecutivo del Grupo de organizaciones no gubernamentales para la
Convención sobre los Derechos del Niño (períodos de sesiones 54º y 59º);
• La International Play Association, para hablar sobre una posible observación general
sobre el derecho al juego (55º período de sesiones);
• El International Institute for Child Rights and Development, para formular
observaciones sobre el proyecto actualizado de observación general sobre el
artículo 19 (55º período de sesiones);
• La Representante Especial del Secretario General sobre la violencia contra los niños,
Sra. Marta Santos Pais (55º período de sesiones);
• La Presidenta del Comité Africano de Expertos sobre los Derechos y el Bienestar
del Niño, Sra. Agnes Kabore, y su secretaria, Sra. Mariama Cisse, que asistieron
al 55º período de sesiones para observar los diálogos relacionados con los informes
de los Estados de África y reunirse con el grupo de trabajo del Comité;
• Una delegación de autoridades judiciales de la República Islámica del Irán
(56º período de sesiones);
• Una delegación del Gobierno de Turkmenistán (56º período de sesiones);
• La Comisión de Promoción y Protección de los Derechos de las Mujeres y los Niños
de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (56º período de sesiones);
• El Secretario General y el Vicesecretario General de la Conferencia de La Haya de
Derecho Internacional Privado (56º período de sesiones);
• El Director Ejecutivo del African Child Policy Forum, Sr. David Mugawe, que
presentó el suplemento del informe del Foro The African Report on Child
Wellbeing 2011, titulado Budgeting for Children (57º período de sesiones);
• El Presidente-Relator del Grupo de Trabajo para elaborar un protocolo facultativo de
la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a un procedimiento de
comunicaciones, Sr. Drahoslav Štefánek (57º período de sesiones);
• El asesor letrado de la Coalición para Impedir la Utilización de Niños Soldados,
Sr. Tomaso Falchetta, el 20 de junio de 2011 (57º período de sesiones);
• La International Play Association, para hablar sobre el esbozo y los próximos pasos
hacia un proyecto de esbozo de la observación general sobre el artículo 31, relativo
al derecho del niño al descanso, el esparcimiento, el juego y la participación en la
vida cultural y en las artes, el 23 de septiembre de 2011 (58º período de sesiones); y
• La Child Rights International Network, para presentar la nueva Wiki de los
Derechos del Niño, el 28 de septiembre de 2011 (58º período de sesiones).
51. El Comité también celebró reuniones con expertos de los siguientes mecanismos de
derechos humanos de las Naciones Unidas:
• El Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer en una consulta
conjunta destinada a identificar opciones para el futuro de su labor y del sistema de
órganos creados en virtud de tratados en su conjunto, en particular abordando sus
métodos de trabajo, así como para permitir que los miembros de los órganos de
tratados examinaran por adelantado las cuestiones planteadas por la reunión de los
comités y la reunión de los presidentes a fin de poder determinar bases para el
acuerdo (56º período de sesiones); y
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Anexos
Anexo I
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Anexo II
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Anexo III
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Anexo IV
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trabajo anteriores al período de sesiones entre octubre de 2009 y octubre de 2010. Además,
se señaló a la atención del Comité que la Asamblea General, en su resolución 65/200,
solicitó al Secretario General que en su sexagésimo sexto período de sesiones le presentara
propuestas concretas sobre los órganos creados en virtud de tratados de derechos humanos,
tomando como base la labor realizada por el Secretario General de conformidad con la
resolución 9/8 del Consejo de Derechos Humanos, de 24 de septiembre de 2008, con miras
a mejorar la eficacia de dichos órganos y determinar la manera de lograr una mayor
eficiencia en sus métodos de trabajo y en sus costos a fin de gestionar mejor sus volúmenes
y programas de trabajo, teniendo presentes las limitaciones presupuestarias y las diferencias
en el volumen de trabajo de cada Comité.
6. Por la presente se informa al Comité de que, si bien se estima que se requerirán
recursos adicionales para el bienio 2012-2013 con el fin de atender lo dispuesto en el
proyecto de decisión, dado el plazo limitado, la Secretaría no dispuso de tiempo suficiente
para analizar y determinar plenamente el monto de recursos adicionales que se precisarían.
Cabe señalar que la Secretaría está formulando el proyecto de presupuesto por programas
para el bienio 2012-2013 y que las necesidades de recursos que probablemente resulten del
informe del Comité de los Derechos del Niño pueden influir en la cuantía de los recursos
propuestos en el marco del presupuesto por programas para el bienio 2012-2013.
7. En consecuencia, si el Comité de los Derechos del Niño aprobara el proyecto de
decisión, las necesidades de recursos resultantes se presentarían, de conformidad con el
artículo 153 del reglamento de la Asamblea General según proceda, basándose en la
decisión pertinente que la Asamblea General pueda adoptar en su sexagésimo sexto período
de sesiones cuando examine el proyecto de resolución sobre el informe del Comité de los
Derechos del Niño.
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Anexo V
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I. Introducción
1. El artículo 19 dispone lo siguiente:
"1. Los Estados partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas,
sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o
abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el
abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un
representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo.
2. Esas medidas de protección deberían comprender, según corresponda,
procedimientos eficaces para el establecimiento de programas sociales con objeto de
proporcionar la asistencia necesaria al niño y a quienes cuidan de él, así como para otras
formas de prevención y para la identificación, notificación, remisión a una institución,
investigación, tratamiento y observación ulterior de los casos antes descritos de malos
tratos al niño y, según corresponda, la intervención judicial."
2. Razón de ser de la presente observación general. El Comité de los Derechos del
Niño (en adelante, el Comité) publica la presente observación general sobre el artículo 19
de la Convención sobre los Derechos del Niño (en adelante, la Convención) debido a la
alarmante magnitud e intensidad de la violencia ejercida contra los niños. Es preciso
reforzar y ampliar masivamente las medidas destinadas a acabar con la violencia para poner
fin de manera efectiva a esas prácticas, que dificultan el desarrollo de los niños y la posible
adopción por las sociedades de medios pacíficos de solución de conflictos.
3. Visión general. La observación general se basa en los siguientes supuestos y
observaciones fundamentales:
a) "La violencia contra los niños jamás es justificable; toda violencia contra los
niños se puede prevenir"1.
b) Un planteamiento de la atención y protección del niño basado en los derechos
del niño requiere dejar de considerar al niño principalmente como "víctima" para adoptar
un paradigma basado en el respeto y la promoción de su dignidad humana y su integridad
física y psicológica como titular de derechos.
c) El concepto de dignidad exige que cada niño sea reconocido, respetado y
protegido como titular de derechos y como ser humano único y valioso con su personalidad
propia, sus necesidades específicas, sus intereses y su privacidad.
d) El principio del estado de derecho debe aplicarse plenamente a los niños, en
pie de igualdad con los adultos.
e) En todos los procesos de toma de decisiones debe respetarse
sistemáticamente el derecho del niño a ser escuchado y a que sus opiniones se tengan
debidamente en cuenta, y su habilitación y participación deben ser elementos básicos de las
estrategias y programas de atención y protección del niño.
f) Debe respetarse el derecho del niño a que, en todas las cuestiones que le
conciernan o afecten, se atienda a su interés superior como consideración primordial,
especialmente cuando sea víctima de actos de violencia, así como en todas las medidas de
prevención.
1
Informe del Experto independiente para el estudio de la violencia contra los niños, de las Naciones
Unidas (A/61/299), párr. 1.
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2
Las traducciones de la Convención a otros idiomas no incluyen necesariamente un equivalente exacto
del término inglés violence.
24 GE.12-43479
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los castigos corporales y otras formas de castigo crueles o degradantes3, y las referencias a
la cuestión de la violencia contenidas en otras observaciones generales. En la presente
observación general se señalan las recomendaciones del informe de 2006 del Experto
independiente para el estudio de la violencia contra los niños, de las Naciones Unidas
(A/61/299) y se pide a los Estados partes que las apliquen sin demora. Se llama la atención
sobre la orientación detallada contenida en las Directrices sobre las modalidades
alternativas de cuidado de los niños4. Otro elemento de referencia son los conocimientos
especializados y la experiencia de los organismos de las Naciones Unidas, los gobiernos,
las organizaciones no gubernamentales (ONG), las organizaciones comunitarias, los
organismos de desarrollo y los propios niños, con respecto a la aplicación práctica del
artículo 195.
7. El artículo 19 en su contexto. El Comité reconoce que:
a) El artículo 19 es una de las muchas disposiciones de la Convención que se
refieren directamente a la violencia. El Comité reconoce la pertinencia directa para este
artículo del Protocolo facultativo relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la
utilización de niños en la pornografía y del Protocolo facultativo relativo a la participación
de niños en los conflictos armados. No obstante, el Comité entiende que el artículo 19 es la
disposición básica en torno a la cual deben girar los debates y estrategias encaminados a
combatir y eliminar todas las formas de violencia, en el contexto más amplio de la
Convención.
b) El artículo 19 está estrechamente vinculado a numerosas disposiciones de la
Convención, y no solo a las relacionadas directamente con la violencia. Además de los
artículos en que se consagran los derechos que se consideran principios de la Convención
(véase la sección V de la presente observación general), la aplicación del artículo 19 debe
situarse en el contexto de los artículos 5, 9, 18 y 27.
c) Los derechos del niño al respeto de su dignidad humana y su integridad física
y psicológica, y a la igualdad de protección ante la ley, también se reconocen en otros
instrumentos internacionales y regionales de derechos humanos.
d) Para llevar a la práctica el artículo 19 es menester que los órganos y
mecanismos nacionales, regionales e internacionales de derechos humanos y los
organismos de las Naciones Unidas cooperen entre sí y a nivel interno.
e) En particular, es necesaria la cooperación del Representante Especial del
Secretario General sobre la violencia contra los niños, que tiene por mandato promover la
aplicación de las recomendaciones que figuran en el estudio de las Naciones Unidas sobre
la violencia contra los niños —en estrecha colaboración con los Estados Miembros y una
amplia variedad de interlocutores, entre ellos los organismos y organizaciones de las
Naciones Unidas, las organizaciones de la sociedad civil y los niños— a fin de salvaguardar
el derecho del niño a no ser objeto de ninguna forma de violencia.
8. Difusión. El Comité recomienda que los Estados partes difundan ampliamente la
presente observación general en las estructuras gubernamentales y administrativas y entre
los padres y otros cuidadores, los niños, las asociaciones profesionales, las comunidades y
la sociedad civil en general. Deben hacerse servir todos los canales de difusión, incluidos
los medios impresos, Internet y los propios medios de comunicación de los niños. Para ello
habrá que traducirla a los idiomas pertinentes, incluidos la lengua de señas, el Braille y
3
Documentos Oficiales de la Asamblea General, sexagésimo quinto período de sesiones, Suplemento
Nº 41 (A/65/41), anexo IV.
4
Resolución 64/142 de la Asamblea General, anexo.
5
Véanse las Directrices sobre la justicia en asuntos concernientes a los niños víctimas y testigos de
delitos (resolución 2005/20 del Consejo Económico y Social, anexo).
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formatos fáciles de leer para los niños con discapacidad. También será necesario ofrecer
versiones culturalmente apropiadas y adaptadas a los niños, celebrar talleres y seminarios y
prestar asistencia adaptada a la edad y la discapacidad, para estudiar sus consecuencias y el
modo en que puede aplicarse con más eficacia e incorporarla a la formación de todos los
profesionales que trabajen para niños o con niños.
9. Requisitos relativos a la presentación de informes con arreglo a la Convención.
El Comité remite a los Estados partes a los requisitos relativos a la presentación de
informes contenidos en las orientaciones relativas a la presentación de informes sobre un
tratado específico (CRC/C/58/Rev.2 y Corr.1), en la Observación general Nº 8 (párr. 53) y
en las observaciones finales aprobadas por el Comité después de las conversaciones con
representantes de los Estados partes. En la presente observación general se consolidan y
especifican las medidas respecto de las cuales se espera que los Estados partes
proporcionen datos en los informes que deben presentar en virtud del artículo 44 de la
Convención. El Comité recomienda a los Estados partes que incluyan información sobre los
progresos realizados en la aplicación de las recomendaciones del estudio de las Naciones
Unidas sobre la violencia contra los niños (A/61/299, párr. 116). Debe proporcionarse
información sobre las leyes y los reglamentos aprobados para prohibir la violencia e
intervenir adecuadamente cuando se producen actos de violencia, así como sobre las
medidas de prevención de la violencia, las actividades de sensibilización y la promoción de
relaciones positivas y no violentas. En los informes debe indicarse también quién es
responsable del niño y la familia en cada etapa de la intervención (incluida la prevención),
en qué consiste esa responsabilidad y en qué momento y circunstancias pueden intervenir
los profesionales, así como el tipo de colaboración existente entre los distintos sectores.
10. Fuentes de información adicionales. El Comité alienta a los organismos de las
Naciones Unidas, las instituciones nacionales de derechos humanos, las ONG y otros
órganos competentes a que le faciliten información pertinente sobre la situación legal y la
prevalencia de todas las formas de violencia, y los progresos realizados para su eliminación.
II. Objetivos
11. La presente observación general tiene por objeto:
a) Instruir a los Estados partes para que comprendan las obligaciones que les
incumben, en virtud del artículo 19 de la Convención, de prohibir, prevenir y combatir toda
forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o
explotación del niño, incluido el abuso sexual, mientras este se encuentre bajo la custodia
de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo,
entre ellos los agentes estatales;
b) Describir las medidas legislativas, judiciales, administrativas, sociales y
educativas que los Estados partes deben adoptar;
c) Dejar de adoptar iniciativas aisladas, fragmentadas y a posteriori de atención
y protección del niño, que apenas han contribuido a la prevención y eliminación de todas
las formas de violencia;
d) Promover un enfoque holístico de la aplicación del artículo 19, basado en el
designio general de la Convención de garantizar el derecho del niño a la supervivencia, la
dignidad, el bienestar, la salud, el desarrollo, la participación y la no discriminación frente a
la amenaza de la violencia;
e) Proporcionar a los Estados partes y demás interesados una base sobre la que
articular un marco de coordinación para la eliminación de la violencia mediante medidas
integrales de atención y protección basadas en los derechos del niño; y
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f) Hacer hincapié en la necesidad de que todos los Estados partes cumplan sin
demora las obligaciones que les incumben en virtud del artículo 19.
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6
Véase el estudio sobre la violencia contra los niños realizado por Paulo Sérgio Pinheiro, Experto
independiente del Secretario General de las Naciones Unidas, Informe mundial sobre la violencia
contra los niños y niñas (Ginebra, 2006), págs. 63 a 66.
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18. Necesidad de definiciones basadas en los derechos del niño. Los Estados partes
deben establecer normas nacionales que garanticen el bienestar, la salud y el desarrollo del
niño, ya que ello constituye el objetivo último de la atención y protección del niño. Para
prohibir todas las formas de violencia en todos los contextos hacen falta definiciones
jurídicas operacionales claras de las distintas formas de violencia mencionadas en el
artículo 19. Esas definiciones deben tener en cuenta las orientaciones dadas en la presente
observación general, ser suficientemente claras para que puedan utilizarse y ser aplicables
en diferentes sociedades y culturas. Deben alentarse los intentos de unificar las definiciones
a nivel internacional (para facilitar la recopilación de datos y el intercambio de experiencias
entre países).
19. Formas de violencia – Panorama general. La siguiente enumeración no
exhaustiva de formas de violencia se aplica a todos los niños en todos los entornos, y en
tránsito entre un entorno y otro. Los niños pueden sufrir violencia a manos de adultos y
también de otros niños. Además, algunos niños pueden autolesionarse. El Comité reconoce
que a menudo diversas formas de violencia se manifiestan simultáneamente, por lo que
pueden abarcar varias de las categorías que se utilizan en la presente observación por
razones de conveniencia. Tanto los niños como las niñas corren el riesgo de sufrir todas las
formas de violencia, pero la violencia suele tener un componente de género. Por ejemplo,
las niñas pueden sufrir más violencia sexual en el hogar que los niños, mientras que es más
probable que estos sufran la violencia en el sistema de justicia penal (véase también el
párrafo 72 b) sobre las dimensiones de género de la violencia).
20. Descuido o trato negligente. Se entiende por descuido no atender las necesidades
físicas y psicológicas del niño, no protegerlo del peligro y no proporcionarle servicios
médicos, de inscripción del nacimiento y de otro tipo cuando las personas responsables de
su atención tienen los medios, el conocimiento y el acceso a los servicios necesarios para
ello. El concepto incluye:
a) El descuido físico, que ocurre cuando no se protege al niño del daño7, entre
otras cosas por no vigilarlo, o se desatienden sus necesidades básicas, por ejemplo de
alimentación, vivienda y vestido adecuados y de atención médica básica;
b) El descuido psicológico o emocional que consiste, entre otras cosas, en la
falta de apoyo emocional y de amor, la desatención crónica del niño, la "indisponibilidad
psicológica" de los cuidadores que no tienen en cuenta las pistas y señales emitidas por los
niños de corta edad y la exposición a la violencia y al uso indebido de drogas o de alcohol
de la pareja sentimental;
c) El descuido de la salud física o mental del niño, al no proporcionarle la
atención médica necesaria;
d) El descuido educativo, cuando se incumplen las leyes que obligan a los
cuidadores a asegurar la educación de sus hijos mediante la asistencia escolar o de otro
modo; y
e) El abandono, práctica que suscita gran preocupación y que en algunas
sociedades puede afectar desproporcionadamente a los niños nacidos fuera del matrimonio
y a los niños con discapacidad, entre otros8.
7
Los Estados partes también están obligados a proporcionar asistencia a los cuidadores a fin de
prevenir accidentes (art. 19 y art. 24, párr. 2 e)).
8
En muchos países los niños son abandonados porque sus padres y cuidadores viven en la pobreza y no
tienen los medios para mantenerlos. Según la definición, el descuido es falta de atención cuando los
padres cuentan con los medios para satisfacer las necesidades de sus hijos. El Comité ha instado con
frecuencia a los Estados partes a que proporcionen "la asistencia apropiada a los padres y a los
representantes legales para el desempeño de sus funciones en lo que respecta a la crianza del niño"
(artículo 18, párrafo 2, de la Convención).
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9
Las "novatadas" son vejámenes rituales y otros actos de hostigamiento, violencia o humillación a que
una persona se ve obligada a someterse para ser admitida en un grupo.
30 GE.12-43479
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25. Abuso y explotación sexuales. Se entiende por abuso y explotación sexuales, entre
otras cosas:
a) La incitación o la coacción para que un niño se dedique a cualquier actividad
sexual ilegal o psicológicamente perjudicial10.
b) La utilización de un niño con fines de explotación sexual comercial.
c) La utilización de un niño para la producción de imágenes o grabaciones
sonoras de abusos sexuales a niños.
d) La prostitución infantil, la esclavitud sexual, la explotación sexual en el
turismo y la industria de viajes, la trata (dentro de los países y entre ellos) y la venta de
niños con fines sexuales y el matrimonio forzado. Muchos niños sufren abusos sexuales
que, pese a no mediar la fuerza o la coerción físicas, son intrusivos, opresivos y traumáticos
desde el punto de vista psicológico.
26. Tortura y tratos o penas inhumanos o degradantes. Este concepto incluye todo
acto de violencia contra un niño para obligarlo a confesar, castigarlo extrajudicialmente por
conductas ilícitas o indeseadas u obligarlo a realizar actividades contra su voluntad,
cometido por lo general por la policía y otros agentes del orden público, el personal de los
hogares y residencias y otras instituciones y las personas que tienen autoridad sobre el niño,
incluidos los agentes armados no estatales. Las víctimas son a menudo niños marginados,
desfavorecidos y discriminados que carecen de la protección de los adultos encargados de
defender sus derechos y su interés superior. Pertenecen a esta categoría los niños en
conflicto con la ley, los niños de la calle, los niños indígenas y de minorías y los niños no
acompañados. Estos actos brutales suelen causar daños físicos y psicológicos y estrés social
permanentes.
27. Violencia entre niños. Se trata de la violencia física, psicológica y sexual, a
menudo con intimidación, ejercida por unos niños contra otros, frecuentemente por grupos
de niños, que no solo daña la integridad y el bienestar físicos y psicológicos del niño de
forma inmediata sino que suele afectar gravemente a su desarrollo, su educación y su
integración social a medio y largo plazo. Además, los actos de violencia cometidos por las
bandas juveniles se cobran un alto precio entre los niños, tanto en el caso de las víctimas
como en el de los miembros de dichas bandas. Aunque los autores sean niños, el papel de
los adultos responsables de estos es decisivo si se quiere que todos los intentos de combatir
y prevenir adecuadamente estos actos no exacerben la violencia al adoptar un criterio
punitivo y responder a la violencia con violencia.
28. Autolesiones. Trastornos alimentarios, uso y abuso de sustancias psicotrópicas,
lesiones autoinfligidas, pensamientos suicidas, intentos de suicidio y suicidio. Preocupa
especialmente al Comité el suicidio de adolescentes.
29. Prácticas perjudiciales. Se trata, entre otras, de:
a) Los castigos corporales y otras formas de castigo crueles o degradantes;
b) La mutilación genital femenina;
c) Las amputaciones, ataduras, arañazos, quemaduras y marcas;
10
Constituye abuso sexual toda actividad sexual impuesta por un adulto a un niño contra la que este
tiene derecho a la protección del derecho penal. También se consideran abuso las actividades sexuales
impuestas por un niño a otro si el primero es considerablemente mayor que la víctima o utiliza la
fuerza, amenazas u otros medios de presión. Las actividades sexuales entre niños no se consideran
abuso sexual cuando los niños superan el límite de edad establecido por el Estado parte para las
actividades sexuales consentidas.
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11
Las tecnologías de la información como Internet y los teléfonos móviles pueden ser muy útiles para
mantener protegidos a los niños y denunciar actos de violencia o malos tratos presuntos o reales. Hay
que crear un entorno de protección mediante la reglamentación y supervisión de las tecnologías de la
información, enseñando en particular a los niños a utilizar esas tecnologías de forma segura.
12
La exposición a la pornografía puede provocar un aumento de los abusos sexuales entre niños, ya que
los niños expuestos a la pornografía "prueban" lo que han visto hacer con niños más jóvenes o de fácil
acceso, y sobre los que tienen algún tipo de control.
32 GE.12-43479
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13
Información obtenida de un cuadro elaborado en el marco de un proyecto sobre el comportamiento en
línea de los niños de la Unión Europea, citado en AUPs in Context: Establishing Safe and
Responsible Online Behaviours (Becta, 2009), pág. 6. Véase también la Declaración de Río de Janeiro
y el llamamiento a la adopción de medidas para prevenir y detener la explotación sexual de niños y
adolescentes. Puede consultarse en http://iiicongressomundial.net/congresso/arquivos/Rio%20
Declaration%20and%20Call%20for%20Action%20-%20FINAL%20Version.pdf.
14
En consonancia con la recomendación anterior del Comité a los Estados partes de que aumentaran la
edad mínima para contraer matrimonio a los 18 años tanto para las chicas como para los chicos
(Observación general Nº 4 (2003) relativa a la salud y el desarrollo de los adolescentes en el contexto
de la Convención sobre los Derechos del Niño, párr. 20), y dada la especial vulnerabilidad a los malos
tratos de los niños menores de 18 años que han alcanzado la mayoría de edad o la emancipación en
virtud de un matrimonio precoz o forzado, el Comité considera que el artículo 19 se aplica también a
esos niños.
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3. "adoptarán…"
37. El término "adoptarán" no deja margen a la discreción de los Estados partes. Por
consiguiente, los Estados partes tienen la obligación estricta de adoptar "todas las medidas
apropiadas" a fin de hacer respetar plenamente este derecho para todos los niños.
15
En el estudio de las Naciones Unidas sobre la violencia contra los niños se describen espacios en los
que los niños sufren violencias; véase también la orientación detallada contenida en las Directrices
sobre las modalidades alternativas de cuidado de los niños.
16
Según la definición que figura en la Observación general Nº 6 del Comité (2005), párr. 7.
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17
Documentos Oficiales de la Asamblea General, quincuagésimo noveno período de sesiones,
Suplemento Nº 41 (A/59/41), anexo IV. Véanse, en particular, los párrafos 9 (tipo de medidas
necesarias), 13 y 15 (retirada y legitimidad de las reservas), y 66 y 67 (difusión de la Convención).
18
Documentos Oficiales de la Asamblea General, quincuagésimo noveno período de sesiones,
Suplemento Nº 41 (A/59/41), anexo VIII.
19
En el contexto de las "sanciones", el término "culpables" excluye a los niños que se autolesionan. El
tratamiento dado a los niños que dañan a otros niños debe ser educativo y terapéutico.
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20
Véase la Observación general Nº 2, en particular los párrafos 1, 2, 4 y 19.
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ii) Para las familias y otros cuidadores: grupos comunitarios de ayuda mutua
para tratar problemas psicológicos y económicos (por ejemplo, grupos de
orientación de los padres y grupos de microcrédito); programas de asistencia social
que permitan a las familias mantener su nivel de vida, con inclusión de prestaciones
directas para los niños de una determinada edad; asesoramiento a los cuidadores con
problemas de empleo, vivienda o crianza de sus hijos; programas terapéuticos
(incluidos los grupos de ayuda mutua) para ayudar a los cuidadores con problemas
de violencia doméstica o de adicción al alcohol o las drogas, o con otras necesidades
de salud mental.
44. Las medidas educativas deben combatir las actitudes, tradiciones, costumbres y
comportamientos que toleran y promueven la violencia contra los niños, y fomentar un
debate abierto sobre la violencia, en particular con la participación de los medios de
comunicación y la sociedad civil. Deben ayudar al niño a prepararse para la vida cotidiana,
adquirir conocimientos y participar en la sociedad, y mejorar las capacidades de los
cuidadores y profesionales que trabajan con niños. Pueden ser adoptadas y puestas en
práctica tanto por el Estado como por agentes de la sociedad civil bajo la responsabilidad
del Estado. A continuación se citan algunos ejemplos:
a) Para todos los interesados: organizar programas de información pública, en
particular campañas de sensibilización, a través de líderes de opinión y medios de
comunicación, para promover la crianza positiva del niño y combatir las actitudes y
prácticas sociales negativas que toleran o fomentan la violencia; difundir la Convención, la
presente observación general y los informes del Estado parte en formatos adaptados y
accesibles a los niños; adoptar medidas de apoyo para educar y asesorar en materia de
protección en relación con las TIC;
b) Para los niños: facilitarles información veraz, accesible y apropiada para su
edad, capacitarles para la vida cotidiana y hacer de modo que puedan protegerse a sí
mismos y conjurar determinados riesgos como los relacionados con las TIC, establecer una
relación positiva con sus compañeros y combatir las intimidaciones; concienciarlos —en
los programas de estudios o por otros medios— sobre los derechos del niño en general y
sobre el derecho a ser escuchados y a que su opinión se tenga en cuenta en particular;
c) Para las familias y comunidades: Educar a padres y cuidadores sobre
métodos positivos de crianza de los niños; facilitarles información veraz y accesible sobre
determinados riesgos y sobre la forma de escuchar a los niños y tener en cuenta sus
opiniones;
d) Para los profesionales y las instituciones (gobierno y sociedad civil):
i) Impartir formación general y específica (incluso intersectorial si es
necesario), inicial y durante el servicio, sobre el planteamiento de los derechos del
niño en el artículo 19 y su aplicación en la práctica, para todos los profesionales y no
profesionales que trabajen con o para niños (como maestros de todos los niveles del
sistema educativo, trabajadores sociales, médicos, enfermeros y otros profesionales
de la salud, psicólogos, abogados, jueces, policías, agentes de vigilancia de la
libertad provisional, personal penitenciario, periodistas, trabajadores comunitarios,
cuidadores de hogares y residencias, funcionarios y empleados públicos,
funcionarios encargados de cuestiones de asilo y dirigentes tradicionales y
religiosos);
ii) Organizar sistemas de certificación oficiales en colaboración con
instituciones de enseñanza y formación y asociaciones profesionales, para
reglamentar y reconocer esa formación;
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21
También se deberán tener en cuenta en cada etapa las orientaciones detalladas que figuran en las
Directrices sobre las modalidades alternativas de cuidado de los niños.
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22
Comité de Derechos Humanos, Observación general Nº 17 (1989) sobre los derechos del niño;
Tribunal Europeo de Derechos Humanos, Olsson c. Suecia (Nº 1), sentencia de 24 de marzo de 1988,
Serie A, Nº 130, párr. 81; Corte Interamericana de Derechos Humanos, Velázquez Rodríguez vs.
Honduras, sentencia de 10 de enero de 1989 (Fondo), Serie C, Nº 3, párr. 172.
23
Los párrafos 48 y ss. también pueden aplicarse a los sistemas de justicia no formales y
consuetudinarios.
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más rápida posible). Para ello es preciso que todas las personas que mantienen contactos
con niños sean conscientes de los factores de riesgo y los indicadores de todas las formas de
violencia, reciban orientación sobre la forma de interpretar esos indicadores y tengan los
conocimientos, la voluntad y la capacidad necesarios para adoptar las medidas oportunas
(como la protección en caso de emergencia). Hay que dar a los niños el mayor número
posible de oportunidades de señalar los problemas apenas se planteen y antes de que se
presente una situación de crisis, para que los adultos reconozcan esos problemas y actúen
en consecuencia aunque el niño no pida ayuda explícitamente. Es necesario ejercer una
vigilancia particular en el caso de grupos marginados de niños que se vean en situación de
especial vulnerabilidad porque se comunican con los demás de forma diferente, porque no
pueden moverse o porque se les considera incompetentes, como los niños con discapacidad.
Deben preverse las adaptaciones necesarias para que tengan las mismas posibilidades de
comunicarse y señalar los problemas que los demás.
49. Notificación24. El Comité recomienda vivamente que todos los Estados partes
elaboren mecanismos de atención seguros, bien divulgados, confidenciales y accesibles a
los niños, sus representantes y otras personas, que permitan notificar los casos de violencia,
por ejemplo utilizando líneas telefónicas gratuitas que atiendan las 24 horas del día u otros
medios de información y comunicación. La creación de mecanismos de notificación
supone: a) el suministro de información adecuada para facilitar la presentación de quejas;
b) la participación en investigaciones y actuaciones judiciales; c) la elaboración de
protocolos adaptados a las diferentes circunstancias, y su amplia difusión entre los niños y
la ciudadanía en general; d) la prestación de los correspondientes servicios de atención a los
niños y las familias; y e) la formación y la prestación de apoyo permanente al personal
encargado de procesar la información recibida por los sistemas de notificación. Los
mecanismos de notificación deben ir aparejados con servicios de ayuda que ofrezcan
atención médica y social al público y deben presentarse como tales, en vez de dar lugar a
respuestas esencialmente punitivas. Debe respetarse el derecho de los niños a ser
escuchados y a que sus opiniones sean tomadas en serio. En todos los países, los
profesionales que trabajan directamente con niños deben exigir, como mínimo, la
notificación de los casos, sospechas o riesgos de violencia. Deben existir procesos para
asegurar la protección del profesional que haga una notificación, siempre que actúe de
buena fe.
50. Remisión a una institución. La persona que atienda la notificación debe haber
recibido instrucciones y explicaciones claras sobre el momento y la forma en que se debe
remitir el asunto al organismo que esté encargado de coordinar la respuesta.
Posteriormente, las remisiones entre sectores pueden ser realizadas por profesionales y
administradores capacitados, si se determina que hay niños que necesitan protección
(inmediata o a largo plazo) y servicios de atención especializada. Los profesionales que
trabajen en el sistema de protección del menor deben estar familiarizados con los
mecanismos de cooperación entre organismos y los protocolos de colaboración. El proceso
consistirá en: a) una evaluación participativa y multidisciplinaria de las necesidades a corto
y largo plazo del niño, de sus cuidadores y de su familia, invitando a todos ellos a dar a
conocer sus opiniones, y teniéndolas debidamente en cuenta; b) la transmisión de los
resultados de la evaluación al niño, a sus cuidadores y a su familia; c) la remisión del niño y
su familia a los diferentes servicios que puedan atender esas necesidades; y d) el
seguimiento y la evaluación de la idoneidad de la intervención.
51. Investigación. La investigación de los casos de violencia notificados por el niño, un
representante del niño o un tercero, debe estar a cargo de profesionales cualificados que
hayan recibido una formación amplia y específica para ello y debe obedecer a un enfoque
24
Véanse también las Directrices sobre la justicia en asuntos concernientes a los niños víctimas y
testigos de delitos.
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basado en los derechos del niño y en sus necesidades. Se han de adoptar procedimientos de
investigación rigurosos pero adaptados a los niños para identificar correctamente los casos
de violencia y aportar pruebas a procesos administrativos, civiles, penales o de protección
de menores. Se ha de extremar la prudencia para no perjudicar al niño causándole ulteriores
daños con el proceso de investigación. Con ese fin, todas las partes tienen la obligación de
recabar las opiniones del niño y tenerlas debidamente en cuenta.
52. Tratamiento. El tratamiento es uno de los muchos servicios necesarios para
"promover la recuperación física y psicológica y la reintegración social" del niño víctima de
violencia, y debe llevarse a cabo "en un ambiente que fomente la salud, el respeto de sí
mismo y la dignidad del niño" (art. 39). En este sentido, es importante: a) recabar la opinión
del niño y tenerla debidamente en cuenta; b) velar por la seguridad del niño; c) contemplar
la posibilidad de que sea necesario colocar inmediatamente al niño en un entorno seguro; y
d) tener en cuenta los efectos previsibles de las posibles intervenciones en el bienestar, la
salud y el desarrollo del niño a largo plazo. Una vez diagnosticado el maltrato, es posible
que el niño necesite servicios y atención médica, psiquiátrica y jurídica, y posteriormente
un seguimiento a más largo plazo. Hay que organizar toda una serie de servicios, entre ellos
entrevistas con todos los familiares y otras prácticas similares. También es preciso ofrecer
servicios y tratamiento a los autores de actos de violencia, especialmente si se trata de
menores. Es frecuente que los niños que tienen actitudes agresivas hacia otros niños se
hayan visto privados del calor del hogar y de la comunidad; estos niños deben verse como
víctimas de las condiciones en que se han criado, que han hecho nacer en ellos sentimientos
de frustración, odio y agresividad. Se debe dar prioridad a medidas educativas que les
permitan desarrollar actitudes, competencias y comportamientos más propicios a la vida en
sociedad. Al mismo tiempo, deben examinarse sus condiciones de vida y fomentar la
atención y el apoyo a esos niños y a los demás niños de su familia y de su barrio. En cuanto
a los niños con tendencias autolesivas, está reconocido que ese comportamiento es
consecuencia de un grave sufrimiento psicológico y puede ser resultado de violencias
infligidas por otras personas, por lo que no se lo debe penalizar. Las intervenciones han de
ser de carácter asistencial y en ningún caso punitivas.
53. Observación ulterior. Los elementos siguientes han de estar siempre claramente
establecidos: a) quién tiene la responsabilidad del niño y la familia desde el momento de la
notificación y la remisión hasta la fase de observación ulterior; b) los objetivos de toda
medida adoptada, que han de comunicarse exhaustivamente al niño y a las demás partes
interesadas; c) los detalles, los plazos de ejecución y la duración propuesta de toda
intervención, y d) los mecanismos y las fechas del examen, el seguimiento y la evaluación
de las medidas adoptadas. Es esencial que haya continuidad entre las diferentes etapas de la
intervención y un proceso de gestión de casos puede ser la mejor manera de lograrlo. Para
que la ayuda sea eficaz es preciso que, una vez adoptadas, las medidas decididas mediante
un proceso participativo no estén sujetas a demoras indebidas. El proceso de observación
ulterior debe entenderse en el contexto del artículo 39 (recuperación y reintegración), el
artículo 25 (examen periódico del tratamiento y de la internación), el párrafo 2 del artículo
6 (derecho al desarrollo) y el artículo 29 (objetivos de la educación que consisten en
intenciones y aspiraciones al desarrollo). De conformidad con el párrafo 3 del artículo 9, se
debe velar por que el niño mantenga el contacto con ambos padres, salvo si ello es contrario
al interés superior del niño.
54. Intervención judicial25. Las garantías procesales se han de respetar en todo
momento y lugar. En particular, todas las decisiones que se adopten deberán obedecer a la
25
Véanse también las Directrices del Comité de Ministros del Consejo de Europa sobre una justicia
adaptada a los menores, aprobadas el 17 de noviembre de 2010, las Directrices sobre la justicia en
asuntos concernientes a los niños víctimas y testigos de delitos y la resolución 65/213 de la Asamblea
General.
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entorno familiar solo deberá adoptarse cuando redunde en el interés superior del niño
(arts. 9 y 20, párr. 1). Ahora bien, en los casos de violencia en que los autores son los
cuidadores principales del niño, con las salvaguardias relativas a los derechos del niño antes
enumeradas, y en función de la gravedad de los hechos y de otros factores, la adopción de
medidas de intervención de carácter social y educativo y de un criterio restaurativo suele
ser preferible a la vía judicial exclusivamente punitiva. Deben preverse medios de
reparación eficaces, como la indemnización de las víctimas y el acceso a mecanismos de
reparación y de apelación o a mecanismos independientes de denuncia.
57. Procedimientos eficaces. Las medidas de protección mencionadas en los párrafos 1
y 2 del artículo 19 e integradas en un enfoque sistemático (véase el párrafo 71) exigen
"procedimientos eficaces" que aseguren su aplicación, calidad, pertinencia, accesibilidad,
impacto y eficacia. Estos procedimientos deberían ser los siguientes:
a) Coordinación intersectorial, con arreglo a protocolos y memorandos de
entendimiento, según sea necesario;
b) Formulación y ejecución de tareas sistemáticas y permanentes de
compilación y análisis de datos;
c) Elaboración y cumplimiento de un programa de investigación, y
d) Formulación de objetivos e indicadores mensurables relativos a las políticas,
los procesos y los resultados para los niños y las familias.
58. Los indicadores de resultados deben referirse al desarrollo positivo y el bienestar del
niño como persona titular de derechos, y no limitarse a la incidencia, la prevalencia y los
tipos o el alcance de la violencia. También se deben tener en cuenta las investigaciones de
muertes de niños, los casos de lesiones graves, las encuestas y los exámenes sistémicos para
determinar las causas fundamentales de la violencia y recomendar medidas correctivas.
Las investigaciones deben basarse en el acervo existente de conocimientos sobre la
protección del niño a nivel nacional e internacional, y beneficiarse de la colaboración
interdisciplinaria e internacional para crear la mayor complementariedad posible. (Véase
también el párrafo 72 j) sobre la rendición de cuentas, en relación con los marcos
nacionales de coordinación.)
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derechos por sus cuidadores, sus padres y los miembros de la comunidad, de modo acorde
con la evolución de sus facultades (art. 5). Se trata de un enfoque holístico que hace
hincapié en el apoyo a los puntos fuertes y los recursos del propio niño y de todos los
sistemas sociales de que forma parte: la familia, la escuela, la comunidad, las instituciones,
y los sistemas religiosos y culturales.
60. Artículo 2 (no discriminación). El Comité recalca que los Estados partes deben
adoptar las medidas adecuadas para garantizar a todos los niños el derecho a la protección
contra todas las formas de violencia "sin distinción alguna, independientemente de la raza,
el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen
nacional, étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el nacimiento o
cualquier otra condición del niño, de sus padres o de sus representantes legales". Ello
incluye la discriminación basada en prejuicios hacia los niños explotados sexualmente con
fines comerciales, los niños de la calle o los niños en conflicto con la ley, o en la forma de
vestir y el comportamiento de los niños. Los Estados partes deben combatir la
discriminación contra los grupos de niños vulnerables o marginados, tal como se indica en
el párrafo 72 g) de la presente observación general, y esforzarse activamente en garantizar a
esos niños el ejercicio de su derecho a la protección, en condiciones de igualdad con los
demás niños.
61. Artículo 3 (interés superior del niño). El Comité hace hincapié en que la
interpretación del interés superior del niño debe ser compatible con todas las disposiciones
de la Convención, incluida la obligación de proteger a los niños contra toda forma de
violencia. Este principio no puede aducirse para justificar prácticas tales como los castigos
corporales y otras formas de castigos crueles o degradantes, que están reñidas con la
dignidad humana y el derecho a la integridad física del niño. Lo que a juicio de un adulto es
el interés superior del niño no puede primar sobre la obligación de respetar todos los
derechos del niño enunciados en la Convención. En particular, el Comité sostiene que las
mejores formas de defender el interés superior del niño son:
a) Prevenir todas las formas de violencia y promover la crianza positiva de los
niños, haciendo hincapié en la necesidad de centrar los marcos nacionales de coordinación
en la prevención primaria; y
b) Invertir recursos humanos, financieros y técnicos suficientes en la aplicación
de un sistema integrado de protección y atención del niño basado en los derechos.
62. Artículo 6 (vida, supervivencia y desarrollo). La protección contra todas las
formas de violencia debe considerarse no solo desde el punto de vista del derecho del niño
a la vida y la supervivencia, sino también en relación con su derecho al desarrollo, que se
ha de interpretar en consonancia con el objetivo global de la protección del niño. Así pues,
la obligación del Estado parte incluye la protección integral contra la violencia y la
explotación que pongan en peligro el derecho del menor a la vida, la supervivencia y el
desarrollo. El Comité espera que los Estados interpreten el término "desarrollo" en su
sentido más amplio, como concepto holístico que abarca el desarrollo físico, mental,
espiritual, moral, psicológico y social del niño. Las medidas de aplicación deben estar
dirigidas a conseguir el desarrollo óptimo de todos los niños.
63. Artículo 12 (derecho a ser escuchado). El Comité opina que la participación de los
niños facilita la protección y que a su vez esta es de vital importancia para la participación.
Los niños tienen derecho a ser escuchados desde una edad muy temprana, cuando son
particularmente vulnerables a la violencia. Hay que incitar a los niños a expresar sus
opiniones, y tenerlas debidamente en cuenta en cada etapa del proceso de protección del
niño. El derecho del niño a ser escuchado es particularmente importante en las situaciones
de violencia (véanse los párrafos 118 y ss. de la Observación general Nº 12 del
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Comité (2009)26). Refiriéndose a la familia y la crianza de los niños, el Comité dijo que este
derecho tiene una función preventiva contra toda forma de violencia en el hogar y en la
familia. El Comité subraya asimismo la importancia de la participación de los niños en la
formulación de estrategias de prevención en general y en la escuela, en particular para
eliminar y prevenir el acoso escolar y otras formas de violencia. Se deben respaldar las
iniciativas y programas destinados a reforzar la capacidad de los propios niños de eliminar
la violencia. Habida cuenta de que la experiencia de la violencia es intrínsecamente
inhibitoria, es preciso actuar con sensibilidad y hacer de modo que las intervenciones de
protección no tengan el efecto de inhibir aún más a los niños, sino que contribuyan
positivamente a su recuperación y reintegración mediante una participación
cuidadosamente facilitada. El Comité observa que los grupos particularmente marginados
y/o discriminados tienen dificultades para participar. La superación de esas dificultades es
particularmente importante para la protección de esos niños, que suelen estar entre los más
afectados por la violencia.
64. Los dos artículos siguientes de la Convención también son importantes en general,
lo que les da un significado particular para la aplicación del artículo 19.
65. Artículo 4 (medidas apropiadas). El artículo 4 obliga a los Estados partes a
adoptar todas las medidas necesarias para dar efectividad a todos los derechos reconocidos
en la Convención, incluido el artículo 19. Al aplicar el artículo 4 de la Convención, cabe
observar que el derecho a la protección contra todas las formas de violencia señaladas en el
artículo 19 es un derecho y una libertad civil. Por lo tanto, la aplicación del artículo 19 es
una obligación inmediata e incondicional de los Estados partes. Habida cuenta de lo
dispuesto en el artículo 4, sean cuales fueren sus circunstancias económicas los Estados
están obligados a adoptar todas las medidas posibles para dar efectividad a los derechos del
niño, prestando especial atención a los grupos más desfavorecidos (véase la Observación
general Nº 5 del Comité, párr. 8). En el artículo se insiste en que los recursos disponibles
deberán utilizarse al máximo.
66. Artículo 5 (dirección y orientación en consonancia con la evolución de sus
facultades). La aplicación del artículo 19 exige el reconocimiento y el respaldo de la
importancia primordial de los padres, las familias ampliadas, los tutores y los miembros de
la comunidad en el cuidado y la protección de los niños y la prevención de la violencia.
Este criterio es conforme al artículo 5, según el cual se han de respetar las
responsabilidades, los derechos y las obligaciones de los cuidadores del niño de impartirle,
en consonancia con la evolución de sus facultades, dirección y orientación apropiadas para
que el niño ejerza los derechos reconocidos en la Convención (incluido el artículo 19).
(Véase también el párrafo 72 d) sobre la primacía de las familias en el contexto de los
marcos nacionales de coordinación, y otros artículos pertinentes para las familias.)
67. Otros artículos pertinentes. La Convención contiene numerosos artículos que se
relacionan explícita o implícitamente con la violencia y la protección del menor. El artículo
19 debe leerse conjuntamente con esos artículos. Esas referencias exhaustivas son prueba
de la necesidad de tener en cuenta la amenaza omnipresente que representa la violencia en
todas sus formas para el ejercicio efectivo de los derechos del niño y de proteger a los niños
en todas las situaciones de su vida y su desarrollo.
26
Observación general Nº 12 (2009), sobre el derecho del niño a ser escuchado, Documentos Oficiales
de la Asamblea General, sexagésimo quinto período de sesiones, Suplemento Nº 41 (A/65/41),
anexo IV.
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27
Véanse también las recomendaciones generales del Experto independiente para el estudio de las
Naciones Unidas sobre la violencia contra los niños (A/61/299), párr. 96.
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formas de violencia debe basarse en los puntos fuertes de las estructuras, los servicios y las
organizaciones existentes, tanto formales como informales. Se deben detectar las
deficiencias y subsanarlas, sobre la base de las obligaciones enunciadas en el artículo 19 y
en la Convención en general, así como en otros instrumentos de derechos humanos
internacionales y regionales, y guiándose por las orientaciones del estudio de las Naciones
Unidas sobre la violencia contra los niños, la presente observación general y otros
documentos de apoyo a la aplicación de la Convención. La planificación nacional debe ser
un proceso transparente e incluyente, que mantenga plenamente informada a la ciudadanía
y asegure la participación de los poderes públicos, ONG, investigadores y profesionales
especializados, los padres y los niños. El proceso ha de ser accesible y comprensible tanto
para los niños como para los adultos. Se realizará una previsión detallada de los costos y la
financiación del marco nacional de coordinación, que incluya los recursos humanos y
técnicos necesarios; siempre que sea posible, esta previsión se integrará en el presupuesto
nacional destinado a la infancia.
72. Elementos que se han de incorporar a los marcos nacionales de coordinación.
Es preciso incorporar los elementos siguientes a todas las medidas (legislativas,
administrativas, sociales y educativas) y en todas las etapas de la intervención (desde la
prevención hasta la recuperación y la reintegración):
a) Un enfoque basado en los derechos del niño. Este planteamiento descansa en
el reconocimiento del niño como titular de derechos y no como beneficiario de la
benevolencia de los adultos. Incluye el respeto de los niños y la consulta y cooperación con
ellos, así como su intervención en la elaboración, ejecución, vigilancia y evaluación del
marco de coordinación y de las medidas específicas que forman parte de él, teniendo en
cuenta la edad y evolución de las facultades del niño o de los niños.
b) Las dimensiones de género de la violencia contra los niños. Los Estados
partes deben procurar que las políticas y medidas que se adopten tengan en cuenta los
distintos factores de riesgo a que se enfrentan las niñas y los niños en lo que respecta a las
diversas formas de violencia en diferentes entornos. Los Estados deberían hacer frente a
todas las formas de discriminación de género en el marco de una estrategia amplia de
prevención de la violencia. Esto significa luchar contra los estereotipos basados en el
género, los desequilibrios de poder, las desigualdades y la discriminación, factores todos
ellos que contribuyen a perpetuar la utilización de la violencia y la coacción en el hogar, la
escuela y los centros educativos, las comunidades, el lugar de trabajo, las instituciones y la
sociedad en general. Deben alentarse activamente las asociaciones y alianzas estratégicas
entre niños y adultos de sexo masculino, dando a estos, al igual que a las mujeres y las
niñas, oportunidades de aprender a respetar al otro sexo y a poner fin a la discriminación de
género y sus manifestaciones violentas.
c) Prevención primaria (general). Para más detalles, véase el párrafo 42 de la
presente observación general.
d) El papel central de la familia en las estrategias de cuidado y protección de
los niños28. Las familias (incluidas las familias ampliadas y otras modalidades de acogida
familiar) son las más indicadas para proteger a los niños y prevenir la violencia. Las
familias también pueden prestar apoyo a los niños y darles los medios de protegerse. Por lo
tanto, el fortalecimiento de la vida familiar, el apoyo a las familias y la asistencia a las
familias en dificultad deben ser actividades prioritarias de protección del menor en cada
etapa de la intervención, especialmente en la prevención (estableciendo una modalidad
adecuada de cuidado de los niños) y en las fases iniciales de la intervención. No obstante, el
Comité reconoce también que gran parte de la violencia de que son víctimas los niños,
28
Véanse también las Directrices sobre las modalidades alternativas de cuidado de los niños.
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29
En algunas sociedades, a diferencia de lo que se observa en las familias no indígenas, es el
"abandono" y no el "maltrato" el principal motivo de separación de los niños indígenas de sus
familias. Los servicios de apoyo a la familia y las intervenciones no punitivas que enfrentan
directamente las causas de esas situaciones (como la pobreza, las condiciones de vivienda y diversas
circunstancias históricas) acostumbran a ser más apropiadas. Hay que luchar especialmente contra la
discriminación en la prestación de servicios y en la gama de intervenciones posibles que se ofrecen a
las comunidades indígenas y a otras minorías.
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múltiple; los niños hospitalizados sin supervisión adecuada o sin contacto con sus
cuidadores, y los niños expuestos a las tecnologías de la información y la comunicación sin
salvaguardias, supervisión ni medios adecuados para protegerse. Los niños en las
situaciones de emergencia son muy vulnerables a la violencia cuando, a consecuencia de
conflictos sociales y armados, desastres naturales y otras situaciones de emergencia
complejas y crónicas, los sistemas sociales se derrumban, los niños se ven separados de sus
cuidadores y los espacios de atención y seguridad resultan dañados o incluso destruidos.
h) Asignación de recursos. Se han de asignar los recursos humanos, financieros
y técnicos necesarios a los diferentes sectores hasta el máximo de los recursos disponibles.
Deben crearse y ponerse en funcionamiento sólidos mecanismos de vigilancia para que la
asignación de presupuestos y la eficiencia de su ejecución estén sujetas a un sistema de
rendición de cuentas.
i) Mecanismos de coordinación. Estos mecanismos se han de describir
explícitamente para que haya una coordinación eficaz a los niveles central, regional y local,
entre los diferentes sectores y con la sociedad civil, incluido el mundo de la investigación
empírica. Estos mecanismos deben complementarse con las medidas administrativas
descritas más arriba.
j) Rendición de cuentas. Hay que garantizar que los Estados partes, los
organismos y organizaciones nacionales y locales y las entidades pertinentes de la sociedad
civil colaboren activamente entre sí para establecer normas, indicadores, instrumentos y
sistemas de vigilancia, medición y evaluación, y los utilicen para cumplir sus obligaciones
y compromisos de proteger a los niños contra la violencia. El Comité ha manifestado
constantemente su apoyo a los sistemas de rendición de cuentas, en particular mediante la
reunión y el análisis de datos, la elaboración, vigilancia y evaluación de indicadores y el
apoyo a las instituciones independientes de defensa de los derechos humanos. El Comité
recomienda a los Estados partes que publiquen un informe anual sobre los avances logrados
en materia de prohibición, prevención y eliminación de la violencia, que lo presenten al
Parlamento para que sea objeto de examen y debate y que inviten a todos los interesados a
responder a la información que figure en el informe.
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30
Véase la Observación general Nº 5 (párrs. 61, 62 y 64), sobre la necesidad de incorporar los derechos
del niño en la cooperación y la asistencia técnica internacionales; la necesidad de que la cooperación
y la asistencia estén guiadas por la Convención y promuevan plenamente la aplicación de esta; la
asignación de una parte sustantiva de la ayuda y la asistencia internacionales expresamente a la
atención de los niños, y la necesidad de que los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza y
los enfoques sectoriales del desarrollo contengan un sólido componente basado en los derechos
del niño.
31
A/61/299, párr. 117.
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