Ovide Decroly fue psicólogo, pedagogo, médico y docente.
Nació el 23 de Julio de 1871 en un
pueblo del Flandes Oriental denominado Ronse, Bélgica y su filosofía sigue vigente en el sistema
educativo de muchos países.
Estudió medicina en la Universidad de Gante, donde se especializó en psiquiatría;
fruto de estos estudios nació la idea de crear una institución para el cuidado de
deficientes mentales procedentes de clase media, que se concretó en la creación del
Instituto Decroly, que fue, a partir de 1901 el primer centro experimental de
psicología de Bélgica; posteriormente en 1907, fundó la famosa École de l´Ermitage
en Bruselas, donde se iba a experimentar con alumnos “normales” una metodología
basada en los principios pedagógicos que se extrajeron de la experiencia del Instituto.
Su dedicación profesional e intereses estuvieron enfocados a la vida, en el sentido
biológico y humano; a la humanidad, entendida como el conjunto de hombres en
sociedad; y en el niño, a quien dedicó todo su esfuerzo.
Decroly fue uno de los impulsores de la escuela nueva, desarrollando una alternativa
educativa integral que se aproxima a la realidad escolar con un triple enfoque:
1. Formuló unos principios psico-pedagógicos sobre el aprendizaje.
2. Presentó unos procesos didácticos.
3. Propuso un programa alternativo de contenidos educativos.
Entre las aportaciones más polémicas e innovadoras que se han producido en el
entorno educativo, durante la primera mitad del siglo XX, se encuentran:
El método global de enseñanza de la lectura y la escritura: Para la enseñanza
de la lectura y de la escritura, en contraposición con los métodos tradicionales,
propone el método ideovisual que parte de frases y palabras extraídas del
mundo del niño, para posteriormente llegar al proceso de análisis de sus
elementos (sílabas y letras).
La programación escolar por centros de interés: consiste en centrar los temas
de estudio de acuerdo con los intereses de los niños en cada edad; Decroly
considera el interés ligado a una necesidad y divide los intereses
fundamentales en 4 especies: · Necesidad de nutrirse. · Necesidad de
repararse, cubrirse y protegerse de la intemperie. · Necesidad de defenderse
de los peligros y los enemigos. · Necesidad de actuar, de trabajar solo o en
grupo, de recrearse y mejorarse.
De aquí las bases del método Decroly, de respetar la aptitud del niño a apoderarse
globalmente de los sectores de experiencia que le motivan un interés efectivo;
organizar todas las actividades escolares en torno a “centros de interés” propios para
cada edad; estructurar las actividades mismas en actividades de:
La Observación. A través de la observación directa se descubren las cualidades
sensoriales de los objetos: se palpa, se pesa, se huele… Es el inicio del método
científico.
La Asociación. En este proceso se relacionan los conocimientos previos de los
alumnos con los adquiridos en la observación, potenciando la ordenación,
comparación, seriación, tipificación, abstracción, generalización…
La Expresión. La expresión sería la culminación del proceso, y en ella podemos
destacar.[6]
Como complemento al programa de centros de interés, no podemos dejar a un lado
otros aspectos que complementan el método y que ocupan un lugar importante en el
trabajo de l´École de l´Ermitage:
Los juegos educativos.
La ambientación de la clase.
Medio social.
En 1932, el 12 de septiembre, a los sesenta y un años de edad, Ovide Decroly murió,
después de una enfermedad que nunca logró apartarlo de su incansable actividad,
puesto que la muerte le llegó mientras escribía la frase siguiente[7]: