Caligrama
Un caligrama es un poema o texto en el que las palabras se disponen para formar una
figura o imagen que se relaciona con el tema del texto.
La palabra caligrama proviene del griego kallos (bello) y graphein (grabar, escribir).
Un caligrama es un tipo de poesía en el que lo escrito se combina con el
aspecto visual del poema, de manera tal que la caligrafía y la disposición de
las palabras construyen sobre la superficie de la página una
imagen alegórica al poema. Dicho de otro modo, se trata de poemas en
los que las palabras conforman una imagen y contribuyen
visualmente al sentido de lo dicho. Por esa razón, se considera que los
caligramas forman parte de la llamada poesía concreta o poesía visual.
Los caligramas tienen una historia muy antigua, con raíces en
la Antigüedad Grecorromana y sobre todo en la cultura árabe medieval, dado
que su método de escritura propiciaba este tipo de experimentos estéticos.
Sin embargo, en Occidente los caligramas deben su fama y notoriedad
principalmente al poeta cubista y crítico de arte francés Guillaume
Apollinaire (1880-1918), quien los cultivó extensamente y publicó en su
famosa compilación Calligrammes. Poèmes de la paix et de la guerre 1913-
1916 (“Caligramas. Poemas de la paz y de la guerra”), aparecida el mismo
año de su muerte.
Sin embargo, hubo otros importantes autores de caligramas entre los
vanguardistas del siglo XX (sobre todo entre cubistas, creacionistas y
ultraístas), tales como Guillermo de la Torre, Juan Larrea, Gerardo Diego,
Jorge Eduardo Eielson, Arturo Corcuera, Juan José Tablada, Guillermo Cabrera
Infante, Oliverio Girondo y Vicente Huidobro.
Las principales características de los caligramas son:
Se trata de textos de naturaleza poética, es decir, que persiguen un
fin estético: conectar al lector con la belleza, con una mirada singular
sobre el lenguaje y sobre las cosas.
El poema en cuestión debe también ilustrar un contenido de
importancia, ya sea empleando una caligrafía específica o
distribuyéndose de un modo específico en la página. Por ejemplo, un
poema sobre una flor puede recrear sus pétalos en la página, o un
poema sobre el hambre puede utilizar una tipografía muy pálida y
delgada.
Se considera un género poético típico de las vanguardias y de
los movimientos literarios experimentales, que deseaban romper
los moldes tradicionales de la forma a la hora de escribir poesía.
¿Cómo se hace un caligrama?
Para hacer un caligrama, debemos pensar al mismo tiempo en un
poema y en una figura. Esta última debe ser alegórica al poema, es decir,
debe tener que ver con algún aspecto central de su mensaje, de manera tal
que lo complemente, lo ilustre o incluso lo contradiga. Por ejemplo, si
nuestro poema será una oda al viento intenso de la pampa austral argentina,
podríamos elegir una palabra muy argentina, como “Patagonia” y
reproducirla en la página como si el viento estuviera llevándosela:
PA T A G O N I A
Esta dinámica, sin embargo, servirá para el poema completo o para ciertas
porciones específicas y significativas del poema.
Otra técnica posible sería la de buscar una imagen sencilla (supongamos, un
dibujo de un perro) y ponerla debajo de un papel translúcido que nos
permita ver su silueta. Entonces escribiremos sobre el papel las letras del
poema siguiendo la silueta, de modo que, al separar el papel traslúcido, el
poema tenga la forma del perro.
Ejemplos de caligramas
Puede ser una estrategia didáctica para estimular la inteligencia lingüística
Puede fomentar la creatividad e imaginación
Guillaume Apollinaire: Vicente
Huidobro: