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El Tango y El Lunfardo

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El Tango y el Lunfardo: ORIGEN y CARACTERÍSTICAS

El Tango se gesta en ambas márgenes del Río de la Plata entre


1850 y 1890. A principios del siglo XIX con su aceptación
popular a nivel mundial la danza evoluciona hasta su forma
actual.

Este baile que se originó en el puerto de Buenos Aires y


rápidamente se extendió a los barrios del sur, como San Telmo,
Monserrat y Pompeya, tuvo su crecimiento paralelo con el de la
sociedad argentina, formada por inmigrantes europeos, que aportaron muchos de sus
elementos.

Alrededor de 1860, entre los criollos y gauchos rioplatenses, marineros, indios, negros,
y mulatos, se bailaba suelto músicas como valses, de origen austríaco y alpino;
pasodoble y tango andalúz; zarzuela; bailes de origen escocés; habaneras, de origen
cubano; polka; mazurcas, cuadrilla y milonga; teniendo como base el fandango y el
candombe de los negros.

En esa época aún no existía el Tango como danza propiamente dicha.

El sonido del bandoneón (de origen alemán) se incorporó como algo imprescindible a
pianos, guitarras criollas, contrabajos y violines.

En los barrios surgió el "tango arrabalero," aquel que bailaban en el arrabal, hombres y
mujeres con los cuerpos fuertemente abrazados, y que escandalizó a la sociedad de la
época.

Condenado por la iglesia y prohibido por la policía por incitar al escándalo, fue
asociado con la lujuria y la diversión "non sancta" junto a
la bebida y el baile.

Su prohibición obligó a bailarlo en sitios ocultos hasta


haber entrado en el siglo XIX, por eso su ambiente de
nostálgica pasión.

Amparados en la oscuridad de la noche, guapos y


arrabaleros deslizaban sus sentimientos en lo profundo de un verso, una melodía o
bailaban abrazados a su ardiente compañera.

En ese entonces, solamente los estratos sociales humildes, los del suburbio, cultivaban
esa danza. El Tango surgió en burdeles, rancherías y boliches. Los prostíbulos lo
fomentaban con la finalidad de aproximar los cuerpos masculinos y femeninos.
Era concebido como "vulgar" por los estratos mas conservadores, marginado
socialmente por buscar la sensualidad y el placer.

La insólita fusión de lenguas, conocimientos y costumbres genera el fenómeno del


tango y paralelamente un lenguaje, el lunfardo.

Esta manera de hablar tomaba palabras de algunos


dialectos italianos, y de otras lenguas traídas por los
inmigrantes, absorbidas y adaptadas al porteño.

Al principio era el lenguaje de los presos y los


delincuentes, comunmente hablado por la gente del
puerto. El lunfardo es al castellano lo que el cockney o el
slang son para el inglés británico y al inglés americano.

EVOLUCION - Afianzamiento junto al nuevo siglo

En 1910 el tango fue bailado en París, ampliando rápidamente su popularidad en todo el


Mundo.

Su glamour conquistó a los sectores mas altos de la sociedad y fue bailado en casi todas
las capitales europeas.

Los encargados de presentarlo en los salones del viejo mundo fueron los jóvenes hijos
varones de las familias tradicionales porteñas, que hacía tiempo frecuentaban los lugares
de Buenos Aires donde se bailaba el tango, para disgusto de la sociedad porteña, que
aún lo veía con malos ojos por sus escandalosos
antecedentes.

Su aceptación final llevó un tiempo más hasta que fue


considerado como una necesidad de expresión popular.

La evolución de sus las coreografías lo mantuvo vivo y


vigente; en caso de que hubiera permanecido bajo una única
forma, habría desaparecido o "sería motivo de un simple
recuerdo escénico, como otras formas de danza popular",
(Dinzel, 1994).

Jorge Luis Borges, el célebre escritor argentino, dedicó muchas páginas a las historias
de "malevos" o "guapos", alimentadas por sus propias experiencias y por los mitos que
estos personajes representaban.

Hollywood hizo popular al tango en Norteamérica, a través de la figura de Rodolfo


Valentino, quien lo bailó vestido de gaucho.
El Lunfardo: Según define Saussure, el habla es la porción del idioma con la que
se manifiesta y expresa el hablante. Aunque, según lo explica José Gobello (presidente
de la Academia Argentina del Lunfardo), el habla de Buenos Aires es el producto de
reducir a unidad cierto número de vocablos dispersos.

El lunfardo (que en su origen significa “ladrón”) es un vocabulario cuyos términos


tienen diverso origen y son utilizados por el hablante de Buenos Aires por oposición a
los que le propone la lengua oficial, algo que se adiciona a la porción de términos
castellanos usada por el hablante. Esa porción no está compuesta solamente por voces
cultas, sino también por términos populares así como por términos inobjetablemente
ortodoxos.
El lunfardo no es un idioma, siquiera existe una ortografía lunfarda. Como señaló
Gobello, el lunfardo es un nivel de lengua. Oscar Conde (profesor en Letras) afirma en
su texto ‘Diccionario Etimológico del Lunfardo’ que en cada provincia Argentina se
utilizan en la vida de todos los días sustratos lingüísticos aborígenes, que son
argentinismos, pero no lunfardismos.

Los términos de origen quechua o guaraní son considerados lunfardos porque esas
palabras, al igual que italianismos, galicismos, también son inmigradas. Retomando a
Gobello, como señaló en ‘El Lunfardo’, el lunfardo es un repertorio léxico de Buenos
Aires y otras ciudades argentinas y uruguayas, formado por vocablos jergales llevados
por la inmigración, que fueron difundidos por el tango, el teatro y la literatura popular,
en tanto que otros permanecieron en los hogares de los inmigrantes, y a los que deben
agregarse voces aborígenes y portuguesas que se encontraban ya en el habla coloquial
de Buenos Aires.

El lunfardo, como otras hablas populares del mundo, fue creado por el pueblo al margen
de la lengua general, pero básicamente se compone de términos que pertenecen a esa
misma lengua.

El lunfardo es uno solo, que se vio ampliado en las décadas sucesivas por medio de
palabras provenientes de diversos ámbitos. Desde el mismo momento en que los
conquistadores hispanos sentaron pie en las márgenes del Plata se vieron estimulados a
sumar al castellano civilizador numerosas voces nativas para poder comunicarse con los
habitantes de estas tierras. En plena época colonial el “tú” español había cedido
posiciones ante el “vos” criollo. La independencia hizo el resto.

De pronto, la inmigración desembarcó en nuestro puerto idiomas y dialectos del más


amplio espectro, que comenzaron a circular por Buenos Aires. Las palabras llegadas con
los inmigrantes llevaron al porteño a incluirlas en su habla diaria tal como las oía o
transformándolas en ingeniosos cruces con las propias.

Estas palabras que usamos son en su conjunto un modo de ver el mundo, de categorizar
la realidad, de entenderla, en resumen, de vivirla. Y sólo nacen cuando el hablante no
tiene otras mejores para expresar lo que quiere decir.
A pesar de que el lunfardo es un léxico marginal, para que exista se debe sostener
estructuralmente y tener un sentido lógico para poder expresarse y se debe
conocer los “prestamos” y las innovaciones semánticas; los prestamos, otras
lenguas, incorporadas a las “bases”, las bases es el idioma del país, que en nuestro
caso es el idioma Castellano o Español. Los prestamos serían el Caló
(gitanos/españoles); la Germanía (por España); el Argot (por Francia, lengua de
los mendigos); el Italiano (fundamental en el lunfardo) el afronegrismo (lengua de
los esclavos africanos traídos a América). Entre otros Jorge Luis Borge llamó al
lunfardo “……tecnología de la furca y de la ganzua….”

Ejemplos:

Arbolito: Levanta juego clandestino. / Archivado: Encarcelado

Atenti: palabra que sirve para llamar la atención o advertir de algún peligro.

Bagayo: Mujer desgarbada; paquete envoltorio; deportista torpe.

Bagre: Estómago ("me está picando el bagre) / Bailongo: baile nombrado despectivamente /
desorden, pelea.

Balconear: Observar, mirar. / Biorse: baño. /Bocho/a: Cabeza. / Bocina: Alcahuete.

Bocón: Soplón. / Boletear: Matar – Asesinar - Mentir. / Boletero: Mentiroso.

Boleto: Mentira. / Boliche: Cantina / Bólido: Tonto, lento. / Bolilla: Noticia, chisme

 yuta (policía)
 ladrillo (ladrón)

 calote (estafa),

 estaro (cárcel)

 afanar (robar)

 desempaquetar (forzar una puerta)

 vaivén (cuchillo)

 loca, turra (prostituta)

 cocó (cocaína)

 Palabras extranjeras en el lunfardo


Gallego- Lenguas
Italiano Francés Inglés
Portugués indígenas
dequera (ing. "take
scarpe (zapato) buyonar (comer) chumbo (bala) chirola (moneda)
care")
funghi embrocar
buraco (agujero) jailife (ing. "high life") ñapar (hurtar)
(sombrero) (rembroquer)
gamba (pierna) buyón (sopa) calote (estafa) cafishio (proxeneta) gurí (niño)
Invención de palabras
Además, el lunfardo tiene una rica historia de creatividad con respeto a la invención de
palabras. Aunque algunas palabras se han aparecido aparentemente "de nada", típicamente la
invención de palabras lunfardos ha consistido en la modificación de palabras conocidas. Un
buen ejemplo de esto es el caso del vesre, en que las personas hacen nuevas palabras
simplemente cambiando la posición de las silabas de la palabra original. Este especie de
código, que han empleado a menudo los tangueros, ha contribuido muchas palabras al
lunfardo, entre ellas ortiba (batidor, irregular), sarpar (pasar, irregular), garpar (pagar), y
estroma (maestro). Modificaciones similares, como la amputación de una parte de la palabra,
han resultado en otras adiciones al léxico lunfardo. Las palabras yuta, que es una contracción
de yunta (policía); y sario (comisario) son ejemplos de esto.

Que el mundo fue y será una porquería,


ya lo sé;
en el quinientos seis y en el dos mil también;
que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos, valores y dublés.
Pero que el siglo veinte es un despliegue
de maldá insolente
ya no hay quién lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en un mismo lodo todos manoseaos.
Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador.
Todo es igual; nada es mejor;
lo mismo un burro que un gran profesor.

No hay aplazaos ni escalafón;


los inmorales nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos, caradura o polizón.
¡Qué falta de respeto! ¡Qué atropello a la razón!
¡Cualquiera es un señor! ¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclaos con Stravisky, van Don Bosco y la Mignon,
don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín.
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia contra un calefón.

Siglo veinte, cambalache problemático y febril;


el que no llora, no mama, y el que no afana es un gil.
Dale no más! , dale que va!!,
que allá en el horno nos vamo a encontrar.
No pienses más, echate a un lao,
que a nadie importa si naciste honrao.
Da lo mismo el que labura noche y día como un buey
que el que vive de los otros,
que el que mata o el que cura
o está fuera de la ley.

"Cambalache". Fue creado en 1935 por Enrique Santos Discépolo que escribió este
tango para la película llamada "El alma del Bandoneón" que se estrenó en el año 1936.
Varios cantores de un nivel altísimo tuvieron el honor de interpretarla, pero la versión
más conocida de todas sigue siendo la de Julio Sosa "El Varón del Tango".
"Cambalache" fue censurado varias veces en diferentes ocasiones:

La primera vez fue censurado en el año 1943, ya que el Ministro de Educación de esa
época, tras el análisis de su letra, sentenció al tango "sedicioso y con una mala
interpretación del lenguaje por el abuso del lunfardo".

Igualmente, en 1949, Juan Domingo Perón permitió que el tango vuelva a ser
interpretado.

La última vez que el tango fue censurado fue durante la Dictadura Militar de 1976, al
finalizar ésta en 1983, todo siguió siendo igual en tanto al tango y su libre circulación.

Ahora que ya saben un poco de los orígenes del "Cambalache".

Hablemos sobre la de qué trata la letra, pero antes de analizarla, estaría bueno
preguntarse: ¿Qué significa "cambalache"?

Cambalache: coloquial, despectivo. Trueque, frecuentemente malicioso:

Es un artista del regateo y el cambalache.


También usado en sentido figurado, para designar un acuerdo o negocio que tiene
componentes censurables:

¡Se acabaron las componendas y los cambalaches en este ayundamiento!»

[RAE: Diccionario del estudiante. Madrid: Santillana, 2005, p. 247]

Muy bien, ahora pasemos a analizar la letra:

¿Se dieron cuenta ustedes que la letra habla de un mismo mundo en el año 506 y en el
2000? ¿Se podría decir que esta letra pertenece tanto al pasado, al presente como al
futuro? ¿Acaso lo que quiere decir Discépolo en estas líneas que el mundo era así, es así
y va a seguir siendo así? Entonces, si en 1935 tenían este "optimismo" sobre el mundo,
¿nosotros que esperanzas podemos llegar a tener sobre cambiar nuestro país? Hoy por
hoy, todos hablan de que las personas perdimos los valores, ¿pero entonces en la década
del 30 ya existían personas que pensaban que también se estaban perdiendo los valores?

Resulta irónico pensar que esta misma letra escrita hace 77 años atrás, se adapta
perfectamente al presente que hoy vivimos. Describe la corrupción y la
mediocridad intelectual que hay hoy en día y como vemos en aquellos también.

En el Tango Cambalache, se ve que hay mucho trabajo sobre la letra, y que un tango
haya perdurado a lo largo de todos estos años, impresiona y a la vez, particularmente,
entristece. Entristece por el lado de que describe a los argentinos tal cual somos, y es un
hecho lamentable que nosotros mismos nos digamos: " Hoy resulta que es lo mismo ser
derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador". Pero esta es la
Argentina que Discépolo vivió, que nosotros vivimos y que nuestros hijos vivirán (si es

que no logran cambiarla)

Igualmente los dejo con una preguntita: ¿Cuál es la parte que pensas que más se
asemeja a lo que hoy vivimos?

Mi respuesta es: "Todo es igual; nada es mejor; lo mismo un burro que un gran
profesor."
YIRA YIRA:

En la letra de este tango se describe la falta de esperanza observada por José Ingenieros, autor del famoso libro “El

hombre mediocre”.

 Letra y música de Enrique Santos Discépolo

Cuando la suerte, que es grela, Yira... Yira...

fallando y fallando Aunque te quiebre la vida,

te largue parao... aunque te muerda un dolor,

Cuando estés bien en la vía, no esperes nunca una ayuda,

sin rumbo, desesperao... ni una mano, ni un favor...

Cuando no tengas ni fe, Cuando estén secas las pilas

ni yerba de ayer de todos lo timbres

secándose al sol... que vos apretás,

Cuando rajés los tamangos buscando un pecho fraterno

buscando ese mango para morir abrazao...

que te haga morfar... Cuando te dejen tirao

La indiferencia del mundo después de chinchar,

que es sordo y es mudo lo mismo que a mí...

recién sentirás. Cuando manyés que a tu lado

Verás que todo es mentira, se prueban la ropa

verás que nada es amor... que vas a dejar...

Que al mundo nada le importa... ¡Te acordarás de este otario

que un día, cansado,

se puso a ladrar!

El cantor se dirige a alguien que tiene sueños y esperanzas, y con dolorida sabiduría le
advierte que no va a encontrar
nada de lo que busca.

Se suele atribuir a la mujer el defraudar, "fallar" al hombre. La suerte, sustantivo


femenino, es mujer -en lunfardo, grela-.
Por ser mujer, falla, y al hombre lo larga "duro" o "parao" (aunque pocos se dan cuenta,
esta expresión significa que deja al hombre en erección, sin darle lo que deseaba).
"Estar en la vía" se refiere a quedar sin nada, peregrinando como los linyeras, que iban
de un pueblo a otro caminando por las vías del tren.

Los pobres vaciaban el mate sobre un diario, y ponían la yerba usada a secar para usarla
de nuevo al día siguiente. Al mate le quedaba poco sabor, pero volvía a tener la
apariencia de recién cebado.

El cuero de los zapatos -tamangos- se va a rajar de tanto caminar buscando el peso -


mango- para comer -morfar-.

El mundo es sordo y es mudo: La gente no escucha ni da ninguna respuesta cuando se le


pide ayuda.

Todo es mentira: la solidaridad, la lealtad, la generosidad que se declara. No existe en


ninguna parte ese amor a los demás que tanto se proclama. A nadie le importa nada de
su prójimo, que da vueltas y más vueltas -yira, yira-, buscando en vano lo que no existe.
Por eso, aunque uno se sienta quebrado por los fracasos vividos, o no pueda soportar el
dolor, no debe esperar nada de los demás.

A las casas de buen nivel económico no se llamaba golpeando las manos, ni con los
nudillos sobre la puerta, sino apretando el botón de un timbre que andaba con dos pilas
muy grandes, Eveready Nº6, que todavía se venden. El esperanzado que busca respuesta
en los demás -el afecto de alguien en quien abandonarse confiado y no morir solo- algún
día no va a poder siquiera pedir ayuda: las pilas van a estar gastadas -secas- y no se va a
oír su llamado. El cantor dice todo esto con fundamento, sin pedantería, reconociendo
con humildad que a él ya le pasó: "cuando te dejen tirado, lo mismo que a mí"

Cuando comprendas -manyés: mangiare en italiano es comer, en este caso tomar


conciencia, meterse algo adentro- que los demás están esperando tu derrota para ocupar
tu lugar -"se prueban la ropa que vas a dejar"-, te vas a acordar de mí, dice el cantor,
este tonto -otario-, que harto de todo, renegó de su condición humana -"se puso a
ladrar"-, sintiéndose un perro abandonado.

Y se reitera el estribillo: "Verás que todo es mentira... verás que nada es amor...”. en el
que se percibe el eco de la canción de cuna: "Arrorró, mi niño, arrorró, mi sol...", a
modo de piadoso arrullo con el que, a pesar del descreimiento que proclama, el cantor
manifiesta su piedad tratando de dar algún consuelo a quien escucha sus dolorosas
verdades

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