LENGUAS NATIVAS, CONTACTO ENTRE LENGUAS
Imagina que la lengua que hablas desaparece y que tienes que aprender a hablar o a
utilizar otra lengua.
Sabemos que la comunicación es fundamental en todas las sociedades y la existencia de
lenguas indígenas tiene un importante papel en la defensa de los derechos humanos y la paz, es
por esto que los conocimientos que se reflejan en el lenguaje no se puede perder. El lenguaje que
utilizamos nos define frente al mundo, forma parte de nuestra historia y de nuestra cultura, y
nos ayuda a participar en diferentes aspectos de la sociedad.
Una de las formas en las que vemos claramente la importancia de la conservación de la
diversidad linguistica es en el hecho de que en muchas lenguas existen términos que no tienen
traducción, expresan visiones del mundo, particularidades asociadas a la cultura de su origen.
Veamos los siguientes ejemplos:
Flâneur
Francés. Una de las más bellas contribuciones del francés es este término que se puede
traducir como paseante o callejero pero que, desde luego, no contiene la misma profundidad
poética del término original. El flâneur es aquel que pasea sin rumbo fijo, por el propio placer de
pasear, pero no ensimismado o abstraído de la realidad: al contrario, despierto a todos los
estímulos que va encontrando a su paso.
Goya
Urdu. Este idioma hablado en Pakistán o India nos ofrece otro hhermoso término que
nada tiene que ver con el genial pintor español. Goya describiría esa sensación que tenemos
cuando somos absorbidos por la realidad alternativa de una buena historia, ya sea un cuento,
una novela o una película: cómo si realmente hubiéramos abandonando nuestro mundo para
vivir durante un rato en la fantasía del relato.
Desafortunadamente, muchos de estos términos únicos en su forma irán
desapareciendo, según la UNESCO, en 2020 se estimaba que el 43% de las 6,000 lenguas que se
hablan en el mundo estaban en peligro de extinción, más aún, según este organismo, unos pocos
centenares de idiomas se han podido incorporar a los sistemas educativos formales y menos de
cien son los que predominan en los medios digitales.
A pesar de que de los casi 7.000 idiomas que existen, la mayoría son hablados por
pueblos indígenas, lo cierto es que están desapareciendo a un ritmo acelerado, según las
Naciones Unidas, más del 50% de las lenguas del mundo se habrán extinguido en 2100 y la
mayor parte de las lenguas que se extinguirán serán indígenas.
Situación de los idiomas indígenas en América Latina
América Latina es una zona de alta diversidad cultural pero varios idiomas indígenas se
están perdiendo, en la región habitan aproximadamente unos 800 pueblos indígenas, sin
embargo, sólo se hablan 560 idiomas indígenas. Muchos de estos pueblos ya sólo hablan los
idiomas de origen europeo (sobre todo el español o portugués). L
¿Por qué desaparecen?
Las razones por las que las lenguas indígenas están desapareciendo no obedecen
estrictamente a procesos lingüísticos como la (no) transmisión entre generaciones, el descuido
en el registro de las tradiciones orales o el contexto sociolingüístico.
Las causas que más suman son aquellas que tiene que ver con sus niveles de pobreza, de
exclusión social; también por conflictos políticos, falta de reconocimiento legal y eficiente de los
derechos indígenas.
Con la desaparición de las lenguas, merma su identidad, su memoria colectiva, pero
también existe un peligro que pasa desapercibido para muchos: una pérdida de conocimiento
que ha sido y será clave para el futuro de la región.
“Con las lenguas indígenas desaparecen inevitablemente un conjunto de conocimientos
ambientales, tecnológicos, sociales, económicos o culturales que sus hablantes han acumulado y
codificado a lo largo de milenios”, afirma German Freire, especialista en desarrollo social del
Banco Mundial y autor del informe Latinoamérica Indígena del siglo XXI.
Este autor comenta, por ejemplo, cómo el conocimiento etnobotánico está codificado en
la forma como los hablantes de una lengua describen y clasifican la naturaleza. “Sin esa
información es probable que grandes aportes indígenas a la medicina, como la quinina, que fue
el primer tratamiento efectivo contra la malaria y aún hoy es el tratamiento de preferencia para
la malaria resistente, no se hubieran hecho, pues ese conocimiento estaba asociado a lenguas
indígenas del Amazonas”, explica.
Los indígenas están dejando de hablar sus lenguas, el mundo entero está perdiendo los
beneficios de seguir transmitiendo todo un legado de conocimiento y ¿qué se está haciendo a
cambio? Ofrecerles, medianamente, entrar en un sistema de educación que no es de calidad; que
no los está preparando para competir en el futuro.
“Solo uno de cada tres niños indígenas habla la lengua de sus padres al terminar la
escuela. La razón de esto es que los sistemas escolares de la región han sido poco sensibles a sus
necesidades culturales y lingüísticas. Hace más de medio siglo se viene experimentando con
modelos de educación intercultural y bilingüe, pero su implementación sigue siendo limitada”,
agrega Freire.
“Una educación de calidad y con pertinencia cultural no solo ayudaría a revertir la acelerada
pérdida de lenguas indígenas en la región, sino que permitiría alcanzar un desarrollo más
inclusivo y resiliente”, concluye.
Investigaciones muestran que el acceso a la educación en las lenguas maternas es un
factor clave para la inclusión y la calidad del aprendizaje, asimismo, mejora los resuldados del
mismo y el desarollo académico. Esto es crucial, en especial en la escuela primaria para evitar
baches en el conocimiento y para aumentar el ritmo de aprendizaje y comprensión.
Aún hay un largo camino para transitar previos a garantizar a todos los educandos su
derecho a una educación en su lengua nativa. En la mayor parte de los países la mayoría de los
estudiantes son enseñados en un lenguaje que no es su lengua materna, lo cual compromete su
habilidad para aprender efectivamente, es estimado que el 40 % de la población mundial no
tiene acceso a la educación en un lenguaje que hablen o entiendan.
Esto significa que cuando los estudiantes son enseñados en un lenguaje con el que
tienen familiaridad tienen mayores probabilidades de entender los conceptos enseñados y menos
propensos a sentirse desmotivados, al contrario, aprender en el idioma nativo los lleva a tener un
mayor sentido de sus logros académicos y una mejor actitud frente al aprendizaje.
Definición de contacto entre lenguas
Situación en la que hablantes de lenguas diferentes interactúan con frecuencia como
resultado de movimientos migratorios o por su proximidad geográfica. Suele dar lugar a
situaciones de bilingüismo y a diferentes grados de influencia mutua de los sistemas lingüísticos
empleados.
El contacto de lenguas está estrechamente relacionado con el aprendizaje de una lengua
extranjera. En primer lugar, porque se pueden dar situaciones de aprendizaje por simple
contacto, sin que medie ningún marco de enseñanza formal.
En segundo lugar, porque a la hora de aprender una lengua extranjera el aprendiz
emplea en parte los recursos de los que dispone en la lengua o lenguas que ya conoce (patrones
morfológicos, sintácticos, fonológicos, etc.), lo que significa que usará una variedad de la lengua
distinta a la empleada por los hablantes nativos.
Diglosia
Término empleado por Charles Ferguson (1959) para denominar aquel tipo de situación
en la que dos variedades de una lengua coexisten en una misma comunidad de tal modo que una
de ellas, la variedad A(lta), presenta un elevado grado de estandarización y una tradición literaria
de gran prestigio, se adquiere generalmente a través de la instrucción formal y es la empleada
para las funciones más formales, tales como la educación, la administración pública. La otra, la
variedad B(aja), carece de prestigio y de tradición literaria escrita y es la utilizada en la
conversación ordinaria.
Revisiones posteriores de la formulación de Ferguson por parte de otros sociolingüistas
han ampliado el sentido del término para referirse a cualquier situación en la que variedades de
una misma lengua o incluso lenguas diferentes presentan una distribución susceptible de ser
descrita en términos de variedad B, empleada en las situaciones más informales, y variedad A, de
mayor prestigio, reservada para los usos más formales.