El determinismo es una teoría filosófica que afirma que todos los hechos y acciones humanas están condicionados
antes de que estos sean ejecutados.
Según la corriente determinista, todas las acciones que llevan a cabo los seres humanos están basadas en una
relación causa – efecto. Efecto que es relativamente previsible, puesto que no es fruto del azar, sino que es un
determinado hecho (causa) quien lo motiva.
•Determinismo geográfico: Se trata de la corriente que afirma que, según la zona en la que uno ha
nacido y se ha desarrollado, una persona actuará de una u otra manera. Las necesidades de cada
medio moldean a las sociedades, determinando cómo han de adaptarse al mismo. Montesquieu
desarrolló una teoría mediante la cual, el clima y el terreno de cada territorio forjan el carácter y las
costumbres de quienes viven en él. Por ejemplo, los habitantes de las zonas nórdicas y escandinavas
tenían que trabajar más para protegerse contra el frío.
•Determinismo económico: Según Karl Marx, la superestructura de una sociedad estaba
determinada por la infraestructura. Es decir, las relaciones de producción y las fuerzas productivas
son las que determinan los elementos jurídicos, políticos e ideológicos. Según quien posea los
medios de producción, así serán las relaciones sociales. Una cosa determina la otra.
•Determinismo biológico: Este afirma que el comportamiento y las acciones emprendidas por los
seres humanos vienen dadas por su dotación genética. De hecho, muchas enfermedades vienen
determinadas de forma biológica, sin que podamos hacer nada; es el caso del ELA o la esclerosis
múltiple. Surge así la polémica en torno a los psicópatas u otros trastornos peligrosos. Los
psicópatas, cuyos comportamientos no son provocados por factores externos, como el maltrato o el
abuso de estupefacientes, tienen un origen biológico.
Determinismo religioso: Defiende que las acciones de las personas están sujetas a la voluntad de Dios, siendo este
quien determina el comportamiento del ser humano. Siendo esto así, siempre se lleva a cabo la justificación de los
actos por parte de quien los comete, aunque ellos sean moralmente reprobables. Es común escuchar que una u otra
cosa se ha hecho por la voluntad de Dios, porque él así lo ha querido. Dando a entender la exculpación de la acción
humana.