Norte Santander Trafico Armas Frontera
Norte Santander Trafico Armas Frontera
https://doi.org/10.21670/ref.2512170
Artículos
a
Universidad Militar Nueva Granada, Bogotá, Colombia, correo electrónico:
[email protected], [email protected],
[email protected]
b
Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova, Bogotá, Colombia, correo electrónico:
[email protected]
Resumen
Abstract
From the perspective of security studies, and with a pragmatic and construc-
tivist theoretical approach, this article analyzes the characteristics of illegal
arms trafficking in Norte de Santander (Colombia) during the border clo-
Esta obra está protegida bajo una
sure (2015-2022), in order to understand its evolution and determine the im-
licencia Creative Commons Atribución pact of the border closure on this crime. Using a mixed methodology, data
4.0 Internacional. from the Global Study on Firearms Trafficking 2020, statistics on non-admin-
istrative arms seizures by the Colombian National Police, and interviews with
CÓMO CITAR: Isaza Quebrada, J. A., Paez Murillo, C. A., Pachón Muñoz, W. & Sanabria Álvarez, W. A. (2025). Norte de Santander:
tráfico ilegal de armas y cierre de fronteras, 2015-2022. Estudios Fronterizos, 26, Artículo e170. https://doi.org/10.21670/ref.2512170
ref.uabc.mx 1
Isaza Quebrada, J. A., Paez Murillo, C. A., Pachón Muñoz, W. & Sanabria Álvarez, W. A. / Norte de Santander 2
National Army officers who served in this region during the period studied were
used. The results show that trafficking persisted through unofficial routes, and that
corruption in sectors of the Venezuelan armed forces was key to the continuation
of this crime. Revolvers and shotguns prevail in the seizures, especially concentrat-
ed in border municipalities such as San José de Cúcuta, Tibú and Puerto Santander.
Keyword: border closures, corruption, illegal arms trafficking, seizures, unofficial
routes.
Introducción
Las armas pequeñas y ligeras ligadas a su tráfico ilícito constituyen un delito y un pro-
blema global que afecta a todas las regiones y transforma conflictos locales en desafíos
internacionales, debido a su uso por grupos armados y organizaciones delictivas. Este
fenómeno limita derechos fundamentales como la vida y la libertad, y perjudica a co-
munidades vulnerables sin distinción de edad, género o etnia (United Nations Office
on Drugs and Crime, 2020a; Wolfe, 2011). En el ámbito internacional, instrumentos
como el Protocolo sobre Armas de Fuego, vinculado a la Convención de Palermo
(2000), y el Tratado sobre el Comercio de Armas buscan prevenir, regular, penalizar y
establecer un marco general para combatir este delito (Oficina de las Naciones Unidas
contra la Droga y el Delito, 2016; 2020).
Según el Protocolo de Palermo de 2001, el tráfico ilegal de armas comprende la
transferencia no autorizada de armas entre Estados parte, lo que evidencia la necesi-
dad de reforzar los controles en el origen para impedir su circulación entre grupos cri-
minales (Organización de las Naciones Unidas [onu], 2001; United Nations Office on
Drugs and Crime, 2020a). El bien jurídico protegido es la seguridad colectiva, enten-
dida como un estado que permite a los individuos desenvolverse con confianza en una
comunidad y usar sus bienes jurídicos individuales de forma segura bajo la protección
estatal frente a elementos peligrosos (Hava García, 2019). Así, la importancia de con-
trolar el tráfico ilegal de armas se evidencia en que estas tienen una alta participación
en los homicidios y muertes violentas a nivel mundial (véase Figura 1).
A nivel mundial, las tasas de homicidios intencionales mostraron una tendencia
decreciente entre 2016 y 2020; sin embargo, en 2021 volvieron a mostrar un repunte.
América mantuvo una elevada proporción de homicidios cometidos con armas de
fuego (75%), en contraste con Europa (13%) (Boo & Hideg, 2023; Oficina de las Na-
ciones Unidas contra la Droga y el Delito, 2023).
El caso de la subregión de América del Sur y Central concentró la mayoría de los ho-
micidios en la región, no obstante, tuvo una reducción de 27.65% en la tasa entre 2015
y 2021 (Boo & Hideg, 2023). En 2021, el crimen organizado estuvo relacionado con
50% de los homicidios, seguido por 20% vinculado a otros delitos y 17% correspon-
diente a violencia interpersonal no familiar; a nivel global, estos porcentajes fueron de
22%, 16% y 18%, respectivamente (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el
Delito, 2023). Cabe destacar que el análisis del crimen en 42 ciudades de la subregión
reveló una alta concentración espacial: 50% de los homicidios ocurrió en solo 1.4% de
los segmentos de calles, un fenómeno no relacionado con variables como población o
extensión territorial (Chainey et al., 2019; véase Figura 2).
Fuente: elaboración propia con base en datos de Small Arms Survey (2023)
Fuente: elaboración propia con base en datos de Small Arms Survey (2023)
Se estima que entre 26% y 63% de las armas incautadas en América Latina están
vinculadas con su tráfico ilícito. La subregión lidera, a su vez, las incautaciones de ar-
mas de fuego, lo que se relaciona directamente con la alta incidencia de violencia. Las
principales armas reportadas fueron pistolas (52%), seguidas de revólveres (24%), con
Colombia y Argentina como los países con mayores registros. En el caso de México, se
reporta un mayor número de fusiles, debido a su uso en el narcotráfico (United Nations
Office on Drugs and Crime, 2020a). En este país también se identifica una limitada
capacidad institucional, posibles intereses disolutos de las autoridades y una implemen-
tación deficiente de políticas públicas bajo la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos y el
Código Nacional de Procedimientos Penales, lo que ha derivado en datos desactualizados, una
sociedad armada e insegura y obstáculos para el desarme y la pacificación (Hernández
& Orozco Reynoso, 2021).
Una situación similar se observa en Perú, donde existe un deficiente control de
armas incautadas, con registros manuales y sin coordinación entre entidades, lo que
favorece el tráfico ilícito y los homicidios con armas no registradas entre 2018 y 2022
(Mires-Agip & Solís-Castillo, 2024; Rivas Peña & Trujillo Tarazona, 2024). Este fenómeno
ha generado impactos negativos en la seguridad ciudadana, la victimización delictiva, la
confianza institucional y la convivencia social (Mires-Agip & Solís-Castillo, 2024; Valdivia
Ramírez, 2021). En la ciudad de Lima, el comercio ilícito de armas se ha desarrollado en
tres fases: 1) desviación del mercado legal al ilegal; 2) consolidación del mercado ilícito;
y, 3) entrega bajo estrictas medidas de seguridad (Mires-Agip & Solís-Castillo, 2024).
Lo que se observa en los casos previos es una condición generalizada que también
afecta a Brasil, donde el fenómeno se mantiene ampliamente oculto a nivel internacional
debido a la falta de seguimiento adecuado sobre el origen y la circulación ilegal de las
armas (United Nations Office on Drugs and Crime, 2020a). Además, los países adoptan
diferentes enfoques legislativos para abordar la tenencia y el porte ilegal de armas.
México sanciona la tenencia de armas como una infracción administrativa y el por-
te como delito, de acuerdo con el tipo de arma o munición. En Colombia, ambas
conductas se tratan como infracciones administrativas, aunque se elevan al nivel de
delito cuando están vinculadas con el tráfico de armas. Por su parte, España considera
el porte ilegal como una forma agravada del delito base de tenencia ilegal, en lugar
de tipificarlo como un delito autónomo. En todos los casos, se observa la necesidad de
implementar mecanismos más efectivos para privar a los infractores de las ganancias
ilícitas obtenidas (Moya Guillén & Tapia Ballesteros, 2021; Villegas Díaz, 2020).
La operatividad del tráfico de armas se estructura en cuatro fases fundamentales:
reclutamiento, obtención, movilización y entrega, lo que abarca desde el robo y el
almacenamiento en centros clandestinos hasta el transporte y la comercialización in-
ternacional (Acuña Lopez, 2021). Los traficantes emplean métodos como el desen-
samblaje y envío por partes para evadir controles, así como el uso de “mulas” humanas
—incluidas personas migrantes y refugiadas— en operaciones de “tráfico hormiga”
(Broadhurst et al., 2021; United Nations Office on Drugs and Crime, 2020a).
Estas actividades se desarrollan mediante redes transnacionales que aprovechan
tanto rutas marítimas como terrestres. Aunque existe un componente interno en el
origen de las armas incautadas, la dimensión transfronteriza se materializa especial-
mente en zonas limítrofes, donde se utilizan vehículos y embarcaciones como medios
primarios de transporte. Esta situación se agrava por la participación de miembros de
fuerzas de seguridad en el suministro de armamento a redes delictivas (Hernandez-Roy
et al., 2024; Policía Federal de Brasil, 2025; United Nations Office on Drugs and Crime,
2020a; United States Attorney’s Office, Eastern District of Pennsylvania, 2022).
En el contexto colombiano, el periodo 2015-2022 revela una intrincada red de
mercados ilícitos y dinámicas criminales. Las estadísticas de incautaciones muestran
que los revólveres y pistolas representaron 41.4% y 28.6% de las incautaciones no
administrativas, respectivamente (Policía Nacional de Colombia, s. f.). Asimismo, se
estima que en el país circulan aproximadamente 4 971 000 armas en manos de civiles,
de las cuales solo 14% se encuentran registradas, en contraste con el armamento en
posesión de las fuerzas del orden (283 000) y del ejército (350 689) (Schroeder, 2022).
Esta situación evidencia vacíos de control, a pesar de las políticas restrictivas y los avan-
ces tecnológicos en materia de información implementados por el Estado colombiano
(Fundación Ideas para la Paz, 2023).
Una de las condiciones que ha potenciado el tráfico ilegal de armas en Colombia fue
la salida de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (farc-
ep) del escenario político-militar, lo que generó una reconfiguración entre guerrillas,
grupos paramilitares y redes criminales que iniciaron nuevas disputas territoriales (Celi
Jimenez, 2020; Ibarra Cordero, 2022; Indepaz, 2023). Estas disputas se concentraron en
Norte de Santander
Nota: los datos para Colombia son de 2022, mientras que para Venezuela son de 2021.
Fuente: elaboración propia con base en datos del Departamento Administrativo Nacional
de Estadística (2023) y del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (s. f.)
Fuente: elaboración propia con base en datos de la Policía Nacional de Colombia (2024)
o políticas relacionadas con el conflicto interno (Arjona et al., 2015). Aunque ambas
formas surgen de vacíos estatales, la gobernanza criminal prioriza intereses económi-
cos, mientras que la rebelde persigue transformaciones políticas o sociales profundas
(Barnes, 2017; Feldmann & Luna, 2022; Lessing, 2021).
En el marco de la gobernanza criminal, los actores ilegales buscan legitimarse me-
diante el control de recursos, la provisión de servicios básicos o la resolución de con-
flictos locales, para reducir su exposición al Estado y fortalecer su influencia con el
apoyo de las comunidades (Arias & Barnes, 2017; Trejo & Ley, 2020). Por otro lado, la
gobernanza rebelde se sustenta a través de discursos revolucionarios que apelan a idea-
les de justicia social o cambios estructurales. En ambos casos, la interacción entre estos
actores y el Estado genera escenarios de soberanía dividida, fragmentando la violencia,
el control territorial y el tejido social, lo que complejiza la gobernanza local (Moncada,
2020; Trejo & Ley, 2020). Esta fragmentación se agrava por la competencia entre acto-
res ilegales, que afecta a las comunidades al incrementar la inseguridad, el desplaza-
miento forzado y la vulneración de derechos fundamentales (Lessing, 2021).
Ante la incidencia del tráfico ilegal de armas como fenómeno criminal con im-
plicaciones globales, nacionales y regionales —especialmente en contextos marcados
por desigualdad, pobreza y dinámicas sociales que facilitan la ilegalidad—, esta inves-
tigación se propone analizar las características del tráfico ilegal de armas en Norte de
Santander durante el periodo 2015-2022. Este análisis se enmarca en un momento
histórico particular, caracterizado por el cierre de los pasos fronterizos legales entre
Colombia y Venezuela, con el objetivo de comprender cómo esta medida impactó las
rutas, actores y operaciones relacionadas con este delito en la región.
El artículo comienza con el análisis del comportamiento, las afectaciones y el fun-
cionamiento del tráfico ilegal de armas a nivel mundial y en algunos países de América
Latina. Posteriormente, se realiza una caracterización de Colombia con énfasis en la
región de Norte de Santander, lo que permitirá comprender las dinámicas socioe-
conómicas en las que se desarrolla este delito en dicha zona. Se presenta después la
metodología empleada en el estudio, seguida por los resultados que permiten generar
una visión de cómo se manifestó este delito durante el cierre de la frontera binacional
de Colombia y Venezuela. Finalmente, se abordan la discusión de los hallazgos y las
conclusiones del estudio.
Metodología
por tráfico de armas, pues lo más frecuente es que sean acusadas de otros delitos,
como el porte ilegal de armas. Esta situación dificulta la obtención de información
detallada a través de procesos judiciales. Además, las incautaciones de armas repre-
sentan una acción estatal frente al delito, pero no necesariamente reflejan de manera
directa el fenómeno del tráfico ilícito de armas. Por tanto, estos datos cuantitativos
permiten una aproximación general al fenómeno estudiado, lo que hace imprescin-
dible considerar el contexto en el que se desarrolla la investigación para interpretar
adecuadamente los resultados.
Para el componente cualitativo se diseñó una entrevista a profundidad orientada a
“provocar un retrato vívido de las perspectivas del participante en el tópico de inves-
tigación, [donde] los entrevistadores no guían a los participantes de acuerdo a una
visión preconcebida” (Páramo Bernal, 2017, pp. 121-122). Las entrevistas se realizaron
con base en preguntas del Illicit Arms Flows Questionnaire y en sucesos relevantes ocu-
rridos durante el lapso del estudio. En total, se formularon once preguntas, divididas
en las siguientes secciones:
a) Tendencias en el tráfico de armas. Preguntas sobre la evolución del tráfico
de armas antes y durante el cierre de fronteras, y cómo la pandemia afectó
estas dinámicas.
b) Actores involucrados en el tráfico de armas. Preguntas para identificar a los
actores clave en el tráfico de armas y su relación con la seguridad en la región.
c) Modus operandi de los traficantes. Preguntas para explorar los métodos uti-
lizados por los traficantes, así como casos específicos de incautación, para
ofrecer una visión concreta del funcionamiento de las redes de tráfico.
d) Estrategias y medidas implementadas. Preguntas para comprender las estra-
tegias adoptadas para combatir el tráfico de armas y su efectividad.
e) Influencia del proceso de paz en el tráfico de armas. Preguntas para evaluar
cómo dicho proceso influyó en la dinámica del tráfico y si modificó el com-
portamiento de los actores involucrados.
Debido a la naturaleza ilegal del objeto de estudio, la muestra para aplicar este ins-
trumento se seleccionó mediante métodos no probabilísticos, los cuales “suponen un
procedimiento de selección orientado por las características de la investigación, más
que por un criterio estadístico de generalización” (Hernández Sampieri et al., 2018,
p. 189). Se empleó la técnica de muestreo bola de nieve, útil para acceder a grupos de
difícil localización o con características específicas. Esta técnica se basa en la identifi-
cación de participantes clave, quienes refieren a otros individuos, y así sucesivamente,
hasta alcanzar el tamaño de muestra deseado, lo que permite recopilar datos de per-
sonas no fácilmente accesibles mediante otros métodos (Hernández-Ávila & Carpio
Escobar, 2019; Hernández Sampieri et al., 2018).
La muestra estuvo compuesta por oficiales pertenecientes al Estado Mayor de la
Trigésima Brigada del Ejército Nacional o a la Fuerza de Tarea Vulcano durante los
años estudiados (2015-2022) o en periodos previos, seleccionados por su experiencia
directa en la gestión de dinámicas de seguridad en Norte de Santander, particular-
mente en relación con el tráfico ilegal de armas. Se obtuvieron diez entrevistas, todas
con consentimiento informado, cuyas respuestas fueron analizadas y clasificadas me-
diante la herramienta MAXQDA.
Resultados
De igual forma, tanto las fuerzas armadas venezolanas como su gobierno han per-
mitido la existencia de espacios destinados al entrenamiento, almacenamiento de
material bélico y fabricación de armamento artesanal y explosivos pertenecientes a
grupos ilegales. Así, han podido consolidar su capacidad logística y operativa en un
entorno de relativa impunidad y, por ende, han logrado establecer refugios seguros
para eludir a las fuerzas armadas de Colombia.
Aunque en menor medida que en el caso venezolano, estas prácticas también se
han evidenciado en las fuerzas armadas colombianas, donde algunos miembros han
sido investigados por la venta de municiones y armas a grupos ilegales. También se
han reportado casos en los que estas organizaciones infiltran a jóvenes para robar
equipos asignados a ellos y a sus compañeros.
A esto se suman deficiencias en el control del armamento incautado. Uno de los
entrevistados destacó el caso de un suboficial responsable del almacenamiento de ar-
mas que fue investigado debido a irregularidades en el inventario y el resguardo, ya
que se detectaron armas y municiones registradas que no se encontraban físicamente
en los depósitos del Ejército. El incidente generó dudas sobre si se trataba de ventas
ilegales de armamento o simplemente de fallos en los procedimientos de vigilancia y
almacenamiento, aunque evidenció falencias en los protocolos para garantizar la cus-
todia y trazabilidad de las armas decomisadas.
En cuanto a la dispersión geoespacial del delito durante los años investigados, re-
presentada en la Figura 3, se observa que el epicentro del tráfico ilegal en el depar-
tamento es San José de Cúcuta, seguido de otras zonas fronterizas internacionales
como Puerto Santander, Tibú y Villa del Rosario, así como municipios cercanos como
Sardinata, El Zulia y Los Patios, junto con Ocaña, este último fronterizo con el depar-
tamento del Cesar.
Este patrón fue corroborado por los oficiales del Estado Mayor entrevistados, quie-
nes señalaron como centros de acopio y camuflaje la subregión del Catatumbo, que
incluye los municipios de Tibú y Ocaña, así como áreas específicas como el barrio
Bocono en Villa del Rosario, las zonas rurales aledañas a Cúcuta —como San Faustino,
destacado como punto estratégico para el almacenamiento y distribución del egc— y
el municipio de Puerto Santander. Aunque los entrevistados también mencionaron al
municipio de La Esperanza como un lugar relevante, este no se refleja como uno de
los puntos críticos en las estadísticas de incautaciones.
Los datos cuantitativos revelan que, durante los siete años del estudio, se reali-
zaron 1 702 incautaciones no administrativas. El año con mayor número de incau-
taciones fue 2015, con un total de 289, mientras que el mínimo se registró en 2020,
con 121. Entre 2015 y 2019 se observó una media anual de 249 incautaciones, pero a
partir de 2020 hasta 2022 esta cifra disminuyó a un promedio de 152. Como se detalla
en la Tabla 3, de los procesos realizados en la región por el Estado colombiano 74%
resultaron en la incautación de menos de cinco armas por operación, lo que eviden-
cia un patrón de tráfico hormiga. Los entrevistados también destacaron este fenóme-
no, al señalar que dicho método dificulta a la fuerza pública detectar y recuperar el
armamento, al tiempo que reduce el riesgo para los grupos ilegales de perder grandes
cantidades de equipamiento.
Fuente: elaboración propia con base en datos de la Policía Nacional de Colombia y alertas
tempranas de la Delegada para prevención de riesgos y sistemas de alertas tempranas
(2018a, 2018b, 2018c, 2019a, 2019b, 2019c, 2019d, 2020a, 2020b, 2020c, 2020d, 2021a,
2021b, 2022)
Clase/Cantidad 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 - 167
Ametralladora 10 1 0 0 0 0 0 0 0 0
Carabina 8 5 1 0 0 0 0 0 0 0
Escopeta 153 79 44 32 35 26 15 9 12 51
Escopeta de fisto 85 35 30 17 13 12 9 11 5 29
Fusil/rifle 39 14 9 6 4 5 1 1 1 10
Lanzacohetes 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0
Lanzagranadas 6 0 0 1 0 0 0 0 0 0
Pistola 197 58 29 18 16 14 5 7 2 28
Revólver 217 78 42 24 16 13 8 6 8 63
Subametralladora 23 3 2 0 0 0 0 0 0 0
Total 738 273 157 98 84 70 39 34 28 181
Porcentaje 43 % 16 % 9% 6% 5% 4% 2% 2% 2% 11 %
Fuente: elaboración propia con base en datos de la Policía Nacional de Colombia y alertas
tempranas de la Delegada para prevención de riesgos y sistemas de alertas tempranas
(2018a, 2018b, 2018c, 2019a, 2019b, 2019c, 2019d, 2020a, 2020b, 2020c, 2020d, 2021a,
2021b, 2022)
Fuente: elaboración propia con base en datos de la Policía Nacional de Colombia y alertas
tempranas de la Delegada para prevención de riesgos y sistemas de alertas tempranas
(2018a, 2018b, 2018c, 2019a, 2019b, 2019c, 2019d, 2020a, 2020b, 2020c, 2020d, 2021a,
2021b, 2022)
Uno de los principales puntos de acople para este tipo de armamento era el esta-
do Zulia, específicamente el municipio de Machiques, donde grupos armados como
las disidencias de las farc mantenían campamentos que facilitaban la distribución
de armas desde Venezuela hacia Colombia. En muchos casos, este armamento era
trasladado de un lado a otro de la frontera, en función de las necesidades operativas
de los grupos armados. Algunas veces se enviaban cargamentos “especiales”, depen-
diendo de la cantidad que requerían y podían adquirir, como ocurrió con un lote
de más de 250 rifles descubierto en aguas de La Guajira. Debido a la ya mencionada
laxitud del gobierno venezolano, la distribución geográfica de las incautaciones de
este tipo de armamento (véase Figura 6) se concentra en municipios cercanos a la
frontera internacional de la región.
Fuente: elaboración propia con base en datos de la Policía Nacional de Colombia y alertas
tempranas de la Delegada para prevención de riesgos y sistemas de alertas tempranas
(2018a, 2018b, 2018c, 2019a, 2019b, 2019c, 2019d, 2020a, 2020b, 2020c, 2020d, 2021a,
2021b, 2022)
Este equipamiento ilegal no solo afectó la seguridad ciudadana, sino que también
se utilizó en múltiples ataques contra la fuerza pública, incluidos atentados con explo-
sivos y tiroteos. Entre los casos más destacados se encuentran los ataques al aeropuerto
de Cúcuta y al helicóptero presidencial en 2021.
En cuanto al transporte ilegal de armas, se empleaban diversas metodologías. Co-
múnmente, las armas largas, como los rifles, eran desmontadas y trasladadas mediante
contrabando ocultas en implementos de uso cotidiano. En el caso de armas pequeñas,
como revólveres y pistolas, se recurría al uso de menores de edad, debido a que los mi-
litares no estaban autorizados para requisarlos. Los medios utilizados para el transpor-
te incluían personas a pie, animales de carga, motocicletas y camionetas todo terreno,
principalmente en épocas de verano, ya que durante estas temporadas el paso por las
trochas resultaba más accesible para el tráfico de armas y otros elementos ilegales.
Igualmente, debe considerarse que los pobladores locales, tanto del departamento
como de los estados venezolanos colindantes, colaboraban frecuentemente en el
transporte de estas mercancías, ya fuera por remuneración, coerción o porque
miembros de los grupos ilegales residían en estos municipios y tenían a sus familias en
dichas zonas geográficas, lo que facilitaba su participación.
Respecto al proceso de paz con las farc, este no logró modificar de forma signi-
ficativa el tráfico ilegal de armas en Norte de Santander, contrario a las expectativas
de desarticulación de estas dinámicas ilícitas. El proceso generó vacíos de poder que
fueron rápidamente ocupados por otros actores armados, como las disidencias de las
farc, el eln, el egc y organizaciones criminales locales. Esta redistribución del control
territorial comenzó con grupos como Los Pelusos y el eln; sin embargo, tras el accio-
nar estatal y la muerte del líder principal de Los Pelusos, este grupo fue debilitado, lo
que permitió al eln y a las disidencias tomar control de amplias zonas del Catatumbo.
El eln pasó de contar con aproximadamente 600 hombres armados a cerca de 2 000,
y controlar municipios clave como Tibú y Cúcuta.
Esta reorganización territorial coincidió con el cierre de fronteras, lo cual favore-
ció el fortalecimiento del eln, las disidencias y el egc. Este último aprovechó armas
previamente ocultas por las farc en caletas y la posibilidad de movilizarse hacia Ve-
nezuela para consolidar su poder. La ausencia de un control gubernamental efectivo
en la región facilitó este crecimiento, permitiéndoles fortalecer su estructura, ampliar
su capacidad de reclutamiento y acceder a armamento moderno, como fusiles Barrett
calibre .50, obtenidos a través del intercambio por cocaína. A pesar de ello, el egc,
que no contaba con una presencia fuerte en la zona y que intentó establecerse en el
departamento, no logró consolidarse debido a las acciones militares.
A su vez, el proceso de paz, según lo señalado por los entrevistados, evidenció fallas
en la adecuada gestión de las bases operativas de la organización. Esto se debió a que
el gobierno centró sus esfuerzos en negociar con las cabezas visibles, sin atender de
manera efectiva la complejidad operativa y económica de los mandos intermedios,
quienes durante años obtuvieron ingresos millonarios mediante actividades ilegales
como el narcotráfico y la minería. Acostumbrados a manejar grandes sumas de dinero
y a ejercer control territorial, la desmovilización no resultaba una opción atractiva para
ellos, lo que incentivó la proliferación de disidencias y la incursión de otros actores
armados en la región, independientemente del tinte político que pudieran tener.
Adicionalmente, el proceso no consiguió eliminar por completo las reservas estra-
tégicas de armas que las farc ocultaron en caletas tanto en Colombia como en Vene-
zuela. A pesar de operativos como los llevados a cabo por la Fuerza de Tarea Vulcano,
que permitieron el decomiso de importantes cantidades de armamento y municiones
desviadas de arsenales del Estado colombiano, muchas caletas permanecieron ocultas.
Estas armas, sumadas a la corrupción de antiguos colaboradores, contribuyeron a la
reorganización y expansión de grupos delincuenciales en la región, que necesitaban
mayor capacidad de fuego para competir con otros grupos ilegales y con el Estado por
el control territorial.
Mientras se mantuvieron las medidas de aislamiento surgidas de la pandemia por
COVID-19, las actividades ilegales en Norte de Santander, incluido el tráfico de armas,
no se detuvieron; por el contrario, el tráfico de drogas y de petróleo “pate grillo” au-
mentó. Esto se debió a la reducción del control estatal en las áreas rurales, así como al
incremento de las necesidades económicas en ambos lados de la frontera. Uno de los
entrevistados atribuyó esta situación al hecho de que, en áreas rurales —y en menor
medida en las urbanas—, la población no daba credibilidad a las medidas sanitarias,
creyendo que el consumo de “moringa” los protegería del virus. En consecuencia, los
individuos involucrados en negocios ilegales no interrumpieron sus actividades. A esto
se suma que las restricciones afectaron principalmente las vías primarias y secundarias,
mientras que las rutas terciarias y caminos informales quedaron fuera del control esta-
tal, lo que permitió la persistencia de las actividades ilícitas.
Por su parte, los oficiales que pertenecieron al Estado Mayor señalaron que el Es-
tado colombiano, además de los operativos realizados en la región para la incautación
de armas, llevó a cabo enfrentamientos con grupos armados, en los cuales se recupe-
raba equipamiento, aunque en menor cantidad en comparación con los operativos
planificados. Asimismo, se implementaron retenes y puestos de control multipropósi-
to y esporádicos en vías clave durante los fines de semana, considerados los momentos
de mayor movimiento en el departamento. También se ofrecieron recompensas por
información, estrategia considerada por uno de los entrevistados como la más efectiva,
ya que incentivaba a personas cercanas a los grupos armados a delatar movimientos
de armas. La información era proporcionada principalmente por desertores o por
actores motivados por beneficios económicos.
Entre 2019 y 2022 se desarrolló la operación Plan Muralla, que articuló acciones
entre el Ejército, la Policía, la Gobernación y la Alcaldía de Cúcuta. Esta operación
incluyó el bloqueo de trochas con apoyo de maquinaria amarilla, así como controles
permanentes mediante patrullajes y presencia militar y policial. La estrategia arrojó re-
sultados relevantes especialmente en la lucha contra las armas cortas y el narcotráfico
a pequeña escala.
No obstante, como se ha señalado, las fuerzas militares enfrentaron importantes
obstáculos para abordar este delito de manera más eficaz (véase Figura 7). Uno de los
principales fue la falta de cooperación del gobierno venezolano, que, a diferencia de
otras fronteras como la de Panamá, no mantenía una coordinación eficiente entre las
fuerzas militares y de inteligencia de ambos países. A esta situación se sumó la carencia
de recursos humanos y económicos en la zona, agravada por una disminución en la in-
versión en inteligencia a partir de 2020. Esta reducción, junto con el ingreso constante
de migrantes y habitantes provenientes de Venezuela, superó la capacidad operativa de
las entidades colombianas.
En este contexto se configuró un escenario complejo, agravado por la constante
amenaza de ataques de grupos armados ilegales contra infraestructuras críticas, la po-
blación civil y entidades del Estado. Esto llevó a que la frontera se considerara un proble-
ma secundario y, dentro de esta, el tráfico de armas no ocupara un lugar prioritario en
la agenda institucional. A pesar de que Colombia ha firmado acuerdos y tratados inter-
nacionales contra el tráfico ilegal de armas y se llevan a cabo operaciones que desde los
altos mandos militares se perciben como exitosas, estas estrategias carecen de prioridad
y de una correcta estructuración, lo que las hace insuficientes. Los entrevistados coinci-
den en señalar que, durante el cierre de la frontera colombo-venezolana (2015-2022),
no se desarrollaron campañas estructuradas y efectivas de entrega voluntaria de armas
en Norte de Santander. La única referencia que recuerdan con cierto grado de éxito, a
pesar de los desafíos señalados, es el proceso de paz.
Clase de arma
Total de incautaciones
Discusión
Los resultados de este estudio evidencian la complejidad del tráfico ilegal de armas
en Norte de Santander y su capacidad para articular diferentes dinámicas ilegales. En
particular, se observa cómo las interacciones entre la gobernanza criminal y rebelde
se fortalecen según la percepción sobre los propósitos de los grupos armados. Por un
lado, podría interpretarse que actores como el egc y el eln subordinan la criminalidad
a fines ideológicos y políticos; por otro lado, podría entenderse que estas organizacio-
nes han desplazado sus motivaciones ideológicas, para priorizar intereses económicos
y establecer relaciones de sometimiento mutuo con diversas estructuras criminales.
En ambos casos, la evidencia obtenida se enmarca en lo planteado por Lessing y Willis
(2019) y Alda Mejías (2021), respecto a cómo los grupos armados ilegales aprovechan
los vacíos estatales para consolidar su poder territorial y económico.
Las trochas constituyen una muestra evidente de lo anterior, dado su uso intensivo
tanto para actividades ilícitas, como el tráfico de armas, como para el paso cotidiano
de la ciudadanía. Esta situación refuerza la narrativa de una soberanía dividida, ali-
mentada por la normalización de la presencia armada y la búsqueda de control terri-
torial por estos grupos, como también se observa en Espinel Rubio y colaboradores
(2021). Además, estos pasos no oficiales no solo facilitaron la continuidad del tráfico
de armas, sino que también fortalecieron las redes logísticas de los actores ilegales, lo
que refuerza la tesis de que la falta de control fronterizo y la débil presencia estatal son
factores estructurales que perpetúan la inseguridad en la región.
El tráfico ilegal de armas, al ser uno de los principales motores que sostienen a
los grupos armados ilegales —tanto por su función como insumo para la protección
de actividades económicas ilegales, en especial el narcotráfico, como por su valor en
el mercado— no se vio afectado por el cierre de frontera. Esto se da en un contexto
donde las farc dejaron un vacío de poder que no fue ocupado por el Estado, lo
que permitió que otros actores ilegales compitieran por el control territorial
y las rentas asociadas. Este proceso incluyó el fortalecimiento de relaciones con
sectores de la Guardia Nacional y las Fuerzas Armadas de Venezuela, que actuaron
como facilitadores del tráfico de armas, lo que valida los planteamientos de Trejo
y Ley (2020) sobre la influencia de la corrupción en la gobernanza criminal.
Paralelamente, en el contexto colombiano, aunque en menor escala, se detectaron
irregularidades en la custodia del armamento decomisado, las cuales, además de
evidenciar posibles prácticas de corrupción, reflejan las deficiencias de la gestión
institucional durante el periodo analizado.
El comportamiento del tráfico de armas respondió a una lógica de “tráfico hor-
miga”, consistente con la tendencia observada a nivel global según la United Nations
Office on Drugs and Crime (2020b). De manera complementaria, la concentración
geográfica de incautaciones, junto con el señalamiento de los entrevistados sobre la im-
portancia de barrios periféricos de Cúcuta, posicionan a la ciudad como un epicentro
del tráfico transfronterizo y lo vinculan con el incremento de la violencia armada.
Desde una perspectiva estructural, se identifican interacciones profundas entre
desigualdad, inseguridad y violencia. La proliferación de armas en zonas rurales res-
ponde a una combinación de ausencia estatal y necesidad de autoprotección en con-
textos de alta inseguridad, lo que perpetúa ciclos de violencia y normaliza el uso de
armas como mecanismo legítimo para resolver conflictos, una tendencia también des-
tacada por Moncada (2020).
Conclusiones
Agradecimientos
Referencias
Acuña Lopez, R. J. (2021, abril). El tráfico ilegal de armas como una amenaza a la
seguridad integral del Estado. Revista Academia de Guerra del Ejército Ecuatoriano,
14(1), 56-66. https://doi.org/10.24133/age.n14.2021.05
Aguirre Tobón, K. (2011). El tráfico de armas en Colombia: una revisión desde los
orígenes a los destinos. URVIO, Revista Latinoamericana de Estudios de Seguridad,
(10), 36-59. https://doi.org/10.17141/urvio.10.2011.1142
Alda Mejías, S. (2020). La cultura de la legalidad como motor dinamizador de la
seguridad, el desarrollo y la gobernabilidad. En S. Alda Mejías, C. Sampo &
G. Rodríguez Sánchez Lara (Coords.), La seguridad en el marco del estado de
derecho (pp. 29-59). Universidad de las Américas Puebla. https://tinyurl.com/
mrkbw8ub
Alda Mejías, S. (2021). La cultura del privilegio y la privatización de las funciones
públicas, elementos esenciales para la gobernanza criminal. En S. Alda Mejías
(Coord.), Los actores implicados en la gobernanza criminal en América Latina (pp. 97-
103). Fundación Friedrich Naumann / Real Instituto Elcano. https://media.
realinstitutoelcano.org/wp-content/uploads/2021/04/actores-implicados-en-
gobernanza-criminal-en-america-latina.pdf
Ardila, M., Lozano, J. I. & Quintero, M. A. (2021). Dinámicas, vulnerabilidades y
prospectiva de la frontera colombo-venezolana [Dossier]. Íconos. Revista de
Ciencias Sociales, (70), 37-57. https://doi.org/10.17141/iconos.70.2021.4676
Arenas Piedrahita, A. J., Vargas González, F. C., Rondón Narváez, E. A. & Ramos
Hinestrosa, C. E. (2022). Delincuencia organizada transnacional en la frontera
colombo-venezolana. En L. A. Erazo Patiño, X. A. Cujabante Villamil & A. J.
Arenas Piedrahita (Eds.), Colombia: avances y desafíos frente a la delincuencia
organizada transnacional (pp. 61-86). Sello Editorial Esmic. https://doi.
org/10.21830/9786289544602.03
Arias, E. D. & Barnes, N. (2017). Crime and plural orders in Rio de Janeiro, Brazil.
Current Sociology, 65(3), 448-465. https://doi.org/10.1177/0011392116667165
Arjona, A., Kasfir, N. & Mampilly, Z. (2015). Introduction. En A. Arjona, N. Kasfir & Z.
Mampilly (Eds.), Rebel governance in civil war (pp. 1-20). Cambridge University
Press.
Barnes, N. (2017). Criminal politics: an integrated approach to the study of organized
crime, politics, and violence. Perspectives on Politics, 15(4), 967-987. https://doi.
org/10.1017/S1537592717002110
Boo, G. & Hideg, G. (2023, 4 de diciembre). Turning tides: a new surge in global violent
deaths. Small Arms Survey. https://tinyurl.com/2an9evgh
Broadhurst, R., Foye, J., Jiang, C. & Ball, M. (2021, marzo). Illicit firearms and other
weapons on darknet markets. Trends & issues in crime and criminal justice, (622).
https://tinyurl.com/37rp7a2y
Bustos Moreno, A. (2016). Consecuencias económicas y sociales del cierre fronterizo del 19 de
agosto de 2015 al 13 de agosto de 2016 en la frontera colombo-venezolana: Un estudio
comparado entre los pasos fronterizos del Puente Internacional Simón Bolívar (Norte
de Santander-Táchira); Puente Internacional Francisco de Paula (Norte de Santander-
Táchira); Puente Internacional José Antonio Páez (Arauca-Apure); y el paso fronterizo de
Paraguachón (Guajira-Zulia) [Trabajo de grado, Pontificia Universidad Javeriana].
Repositorio PUJ. https://repository.javeriana.edu.co/items/7feb4ee8-b3d0-
42b4-87be-78231d714e70
Celi Jimenez, F. (2020). Nuevas amenazas para el Ecuador en la frontera norte. Revista
de la Academia de Guerra del Ejército Ecuatoriano, 13(1), 95-104. https://doi.
org/10.24133/age.n13.2020.09
Chainey, S. P., Pezzuchi, G., Guerrero Rojas, N. O., Hernandez Ramirez, J. L.,
Monteiro, J. & Rosas Valdez, E. (2019). Crime concentration at micro places
in Latin America. Crime Science, 8, Artículo 5. https://doi.org/10.1186/s40163-
019-0100-5
Contento Rubio, M. R. (2019). Estadística con aplicaciones en R. Editorial Utadeo. http://
hdl.handle.net/20.500.12010/21660
Decreto 2535 de 1993 por el cual se expiden normas sobre armas, municiones y
explosivos. Diario Oficial, núm. 41.142, 17 de diciembre de 1993 (Colombia).
https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=1540
Delegada para prevención de riesgos y sistema de alertas tempranas. (2018a,
25 de enero). Ficha de alerta temprana (Inminencia 014-18). Programa de
Fortalecimiento de la Capacidad Institucional de la Defensoría del Pueblo /
Banco Interamericano de Desarrollo. https://alertastempranas.defensoria.gov.
co/Alerta/Details/91629
Delegada para prevención de riesgos y sistema de alertas tempranas. (2018b, 4 de abril).
Ficha de alerta temprana (Inminencia 032-18). Programa de Fortalecimiento de la
Capacidad Institucional de la Defensoría del Pueblo / Banco Interamericano de
Desarrollo. https://alertastempranas.defensoria.gov.co/Alerta/Details/91590
Delegada para prevención de riesgos y sistemas de alertas tempranas. (2018c,
19 de abril). Ficha de alerta temprana (Estructural 040-18). Programa de
Fortalecimiento de la Capacidad Institucional de la Defensoría del Pueblo /
Banco Interamericano de Desarrollo. https://alertastempranas.defensoria.gov.
co/Alerta/Details/91714
Hernandez-Roy, C., Ziemer, H. & Duarte, A. (2024). Under the gun. Firearms trafficking in Latin
America and the Caribbean. Center for Strategic and International Studies. https://
csis-website-prod.s3.amazonaws.com/s3fs-public/2024-11/241119_Hernandez-
Roy_Firearms.pdf?VersionId=qEvEIPzdSkMZkguLO5ZsDcH5o1J4BkfO
Hernández Sampieri, R., Collado Fernández, C. & Baptista Lucio, P. (2018). Metodología
de la investigación (6a. ed.). McGraw-Hill Education.
Ibarra Cordero, A. N. (2022). Análisis del delito de tráfico de armas en Chile: factores
criminológicos y respuesta institucional [Tesis de pregrado, Universidad de Chile].
Repositorio Académico de la Universidad de Chile. https://repositorio.uchile.
cl/handle/2250/195027
Indepaz. (2023, 22 de febrero). Desafío a la paz total: lo que recibió el gobierno de Gustavo
Petro. Informe sobre presencia de grupos armados en Colombia 2021-2022(1). https://
tinyurl.com/ymp5o8k8
Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales. (s. f.). Encuesta nacional de condiciones
de vida. Indicadores sociales. Pobreza extrema población 2021. Universidad Católica
Andrés Bello. https://insoencovi.ucab.edu.ve/indicador-pobreza/
Jaimes Méndez, N. M. (2018). Efectos socioeconómicos de la crisis fronteriza colombo-
venezolana 2015-2016 en los habitantes de Villa del Rosario, Norte de Santander [Tesis
de maestría sin publicar]. Universidad de Pamplona.
Khanna, G., Medina, C., Nyshadham, A., Tamayo, J. & Torres, N. (2023). Formal
employment and organised crime: regression discontinuity evidence from
Colombia. The Economic Journal, 133(654), 2427-2448. https://doi.org/10.1093/
ej/uead025
Lessing, B. (2021). Conceptualizing criminal governance. Perspectives on Politics, 19(3),
854-873. https://doi.org/10.1017/S1537592720001243
Lessing, B. & Willis, G. D. (2019). Legitimacy in criminal governance: managing a
drug empire from behind bars. American Political Science Review, 113(2), 584-606.
https://doi.org/10.1017/S0003055418000928
Ley 1801 de 2016, por la cual se expide el Código Nacional de Seguridad y Convivencia
Ciudadana, Congreso de Colombia, 29 de julio de 2016. https://tinyurl.com/
yp9hya7m
Linares, R. (2019, enero-junio). Seguridad y política fronteriza: una mirada a la
situación de la frontera entre Venezuela y Colombia. Opera, (24), 135-156.
https://doi.org/10.18601/16578651.n24.08
Luna-Pereira, H. O., Avendaño-Castro, W. R. & Prada-Núñez, R. (2020, enero-junio).
Caracterización del sector manufacturero de San José de Cúcuta como resultado
de la crisis colombo-venezolana. Mundo FESC, 10(19), 111-127. https://
repositorio.ufps.edu.co/handle/ufps/330
Maldonado Lara, A. N. (2022, septiembre). Migraciones fronterizas: el caso del Paso
Cúcuta-Ureña en la frontera colombo-venezolana (1970-2020) [Tesis de maestría,
Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia]. Repositorio Institucional
uptc. http://repositorio.uptc.edu.co/handle/001/9050
Maldonado Lara, A. N. & Vega V., R. V. (2022). Migraciones fronterizas: el caso del
Paso Cúcuta-Ureña en la frontera colombo-venezolana (1990-2020). Revista
de Ciencias Sociales (Cr), 2(176), 151-168. https://www.redalyc.org/articulo.
oa?id=15373104010
United Nations Office on Drugs and Crime. (2020c). Methodological annex (Global
study on firearms trafficking 2020). https://tinyurl.com/bdfcc9w9
United Nations Office on Drugs and Crime. (2024, 20 de mayo). Illicit arms flows
questionnaire. https://tinyurl.com/ysfxtp5a
United States Attorney’s Office, Eastern District of Pennsylvania. (2022, 27 de octubre).
Former Philadelphia Sheriff’s deputy arrested and charged with trafficking firearms
[Comunicado de prensa]. U.S. Department of Justice. https://www.justice.
gov/usao-edpa/pr/former-philadelphia-sheriff-s-deputy-arrested-and-charged-
trafficking-firearms
Valdivia Ramírez, J. S. (2021). El delito de tenencia ilegal de armas de fuego y la seguridad ciudadana
en la provincia de Huánuco-2019 [Tesis de grado, Universidad Alas Peruanas].
Repositorio uap. https://repositorio.uap.edu.pe/handle/20.500.12990/4521
Valero Martínez, M. (2020). La frontera colombo-venezolana: escenarios de conflictos.
Nueva Sociedad, (289). https://biblat.unam.mx/hevila/Nuevasociedad/2020/
no289/10.pdf
Villegas Díaz, M. (2020). Tenencia y porte ilegales de armas de fuego y municiones
en el derecho penal chileno. Política Criminal, 15(30), 729-759. https://dx.doi.
org/10.4067/S0718-33992020000200729
Wolfe, R. O. (2011, 30 de diciembre). El papel y las actividades de las Naciones Unidas en la
lucha contra la proliferación de las armas pequeñas y las armas ligeras; una perspectiva
jamaicana y del CARICOM (Crónica onu). Organización de las Naciones Unidas.
https://tinyurl.com/ywl2vdol