ACUMAR
En el año 2006, mediante la Ley N° 26.168, se creó a la Autoridad de Cuenca Matanza
Riachuelo (ACUMAR), es un ente autónomo, autárquico e interjurisdiccional que conjuga el
trabajo con los tres gobiernos que tienen competencia en el territorio: Nación, Provincia de
Buenos Aires y Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El decreto del Poder Ejecutivo Nacional N°223/2016 estableció que la presidencia del
organismo será ejercida por el Ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable.
Asimismo se establece que el Consejo Directivo de la ACUMAR estará integrado por siete
integrantes: tres representantes del Poder Ejecutivo Nacional, dos representantes de la
Provincia de Buenos Aires y dos representantes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La Autoridad de Cuenca tiene facultades de regulación, control y fomento respecto de las
actividades industriales, la prestación de servicios públicos y cualquier otra actividad con
incidencia ambiental en la Cuenca, pudiendo intervenir administrativamente en materia de
prevención, saneamiento, recomposición y utilización racional de los recursos naturales.
En particular, la Autoridad está facultada para:
● Unificar el régimen aplicable en materia de vertidos de efluentes a cuerpos receptores
de agua y emisiones gaseosas;
● Planificar el ordenamiento ambiental del territorio afectado a la Cuenca;
● Establecer y percibir tasas por servicios prestados;
● Llevar a cabo cualquier tipo de acto jurídico o procedimiento administrativo necesario o
conveniente para ejecutar el Plan Integral de Control de la Contaminación y
recomposición Ambiental;
● Gestionar y administrar con carácter de Unidad Ejecutora Central los fondos necesarios
para llevar a cabo el Plan Integral de Control de la Contaminación y Recomposición
Ambiental;
Eje Social
ACUMAR trabaja, en el marco del Plan Integral de Saneamiento Ambiental (PISA), con
objetivos concretos a corto, mediano y largo plazo para abarcar todas las variables de la
problemática existente en la Cuenca Matanza Riachuelo.
En este eje se abordan las temáticas de los actores sociales como agentes de cambio en los
conflictos ambientales; la educación ambiental y sus actores como continuadores de procesos
ambientales transformadores; el rol de las universidades y la proyección de la Cuenca desde el
diseño, el urbanismo y el paisajismo; el rol de las organizaciones barriales en los procesos de
inserción al tejido urbano. Las líneas de acción están organizadas en tres ejes estratégicos que
corresponden a la gestión, la prevención y el control.
Eje Ambiental
El eje ambiental es la columna vertebral del trabajo de ACUMAR a partir del cual se articulan el
resto de los ejes y líneas de acción en un todo integrado. Este eje aborda problemáticas
centrales de cara a la recuperación de la Cuenca Matanza Riachuelo.
Dejar de contaminar es el inicio de toda política de saneamiento e implica un cambio de
paradigma. En forma transversal, supone una redefinición, un establecimiento de límites y la
obligación de cumplir la normativa que, a su vez, está siendo evaluada constantemente para
ponerla al servicio de parámetros renovados y acordes a las metas a lograr.
En este eje se abordan varias temáticas: la Gestión de los Residuos Sólidos Urbanos, que
abarca desde la limpieza de basurales, pasillos, espejo de agua y márgenes hasta campañas
de concientización; el Control Industrial que implica, entre otras cuestiones, la fiscalización de
industrias y su adecuación; el Monitoreo Ambiental que estudia la calidad de la Cuenca; y las
obras de Infraestructura con la ampliación de servicios de agua, cloacas y pluviales.
A su vez, en el marco de fortalecimiento del rol de ACUMAR, se ha incorporado un área de
gestión de Impacto Ambiental, entendiendo este campo de acción como un proceso sistemático
e iterativo que predice los alcances de los proyectos y actividades a desarrollar y permite
evaluar los efectos resultantes sobre componentes de los medios físico, biológico, cultural y
social.
Sea sobre vertidos, emisiones, existencia de basurales o contaminación del suelo, este eje
implica actuar directamente sobre los principales focos de contaminación y evaluar los
resultados de estas acciones sobre la calidad del ambiente. Porque mejorar la calidad de vida,
prevenir el daño futuro y dejar de contaminar son todas variables que se retroalimentan.
Plan de Gestión Integral de Residuos
La creciente generación de residuos, sumado al manejo inadecuado de los mismos, conforma
una de las principales causas de la degradación histórica que sufre la Cuenca Matanza
Riachuelo.
El Plan Maestro Integral de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (PMGIRSU)
comprende la adopción de acciones concretas con el fin de erradicar los basurales existentes,
minimizar la generación de residuos, disponer sanitariamente los residuos, generar políticas
activas de separación en origen y de recolección diferenciada y diseñar planes de educación
ambiental en la cuenca del río Matanza Riachuelo y en los municipios que la conforman.
Sobre la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos
Según la Ley Nacional N° 25.916, la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos
(GIRSU) refiere al conjunto de actividades, interdependientes y complementarias entre sí,
tendientes a disminuir la cantidad y toxicidad de los residuos generados y enviados a
disposición final, con la finalidad de proteger el ambiente y la calidad de vida de la población.
Es un sistema de manejo de los Residuos Sólidos Urbanos – RSU – que, basado en el
Desarrollo Sostenible, tiene como objetivo primordial la reducción de los residuos enviados a
disposición final. Ello deriva en la preservación de la salud humana y la mejora de la calidad de
vida de la población, como así también el cuidado del ambiente y la conservación de los
recursos naturales.
ACUMAR adopta este sistema como recurso estratégico para la recomposición y prevención
de los daños provocados por la presencia extendida de basurales y gestiones deficientes, los
cuales impactaron también en los ríos y arroyos presentes en el territorio.
Una gestión integral contempla las siguientes etapas:
1. Generación: producción de residuos domiciliarios.
2. Disposición inicial diferenciada: depósito de los residuos para su recolección,
efectuada por el generador, según lo determinen las distintas jurisdicciones.
3. Recolección diferenciada: acopio y carga de los residuos en los vehículos
recolectores diferenciales.
4. Transferencia: comprende las actividades de almacenamiento transitorio y/o
acondicionamiento de residuos para su transporte en vehículos de mayor capacidad
con el propósito de hacer más eficiente el transporte de los mismos.
5. Transporte: comprende los viajes de traslado de los residuos entre los diferentes sitios
comprendidos en la gestión integral, en unidades especiales para ello.
6. Tratamiento: comprende el conjunto de operaciones tendientes al acondicionamiento
para facilitar la valorización de los residuos. Se entiende por valorización a todo
procedimiento que permita el aprovechamiento de los recursos contenidos en los
residuos, mediante la reutilización y el reciclaje en sus formas: física, química,
mecánica o biológica.
7. Disposición final: disposición final sanitaria de los residuos en general, y en particular
de las fracciones resultantes del rechazo, inevitables de los métodos de tratamiento
adoptados.