PREPARACIÓN DE LA
CONSAGRACIÓN A MARÍA
INMACULADA SEGÚN LOS
MÉTODOS DE SAN LUIS
MARÍA GRIGNIÓN DE
MONTFORT Y SAN
MAXIMILIANO MARÍA
KOLBE:
Septimo día de preparación
Pasos para realizar la preparación a la
consagración
1). Primero se comienza con la fórmula trinitaria: “En el nombre del Padre…”
2). Sigue las oraciones Veni Creator Spiritus y Ave Maris Stella
3). Luego se lee la lectura espiritual del día correspondiente
4). se hace un silencio breve para reflexionar sobre lo leído anteriormente
5). Se prosigue con la lectura de la meditación
6). Se hace otro silencio breve para reflexionar sobre lo leido
7). Se concluye con las oraciones Magnificat y Memorae
En el nombre + del Padre,
y del Hijo,y del Espíritu
Santo.
Veni Creator Spiritus
Ven, Espíritu Creador Ilumina nuestros sentidos
Visita las almas de tus fieles Infunde tu amor en nuestros corazones
Llena con tu divina gracia Y, con tu perpetuo auxilio
Los corazones que creaste Fortalece la debilidad de nuestro cuerpo
Tú, a quien llamamos Paráclito Aleja de nosotros al enemigo
Don de Dios Altísimo Danos pronto la paz
Fuente viva, fuego Sé nuestro director y nuestro guía
Caridad y espiritual unción Para que evitemos todo mal
Tú derramas sobre nosotros Por ti conozcamos al Padre
los siete dones Al Hijo revélanos también
Tú, dedo de la diestra del Padre Creamos en ti, su Espíritu
Tú, fiel promesa del Padre Por los siglos de los siglos
Que inspiras nuestras palabras Amén
Ave Maris Stella
Salve Estrella del mar,
,naciendo por nosotros,
Santa Madre de Dios
aceptó ser Hijo tuyo.
y siempre Virgen,
feliz Puerta del cielo.
¡Oh, Virgen incomparable!
¡Amable como ninguna!
Tú que has recibido
Haz que, libres de nuestras culpas,
el saludo de Gabriel,
permanezcamos humildes y castos.
y has cambiado el nombre de Eva,
establécenos en la paz.
Danos una vida limpia,
prepáranos un camino seguro;
Rompe las ataduras de los pecadores,
para que, viendo a Jesús,
da luz a los ciegos,
nos alegremos eternamente contigo.
aleja de nosotros los males
y alcánzanos todos los bienes
Demos alabanza a Dios Padre,
gloria a Cristo Soberano
Muestra que eres Madre:
y también al Santo Espíritu,
reciba nuestras súplicas
a los Tres un mismo honor. Amén.
por medio de Ti, Aquél que,
Septimo día:
Devoción de María
Lectura Espiritual
“Si, Dios quiere que su Madre Santísima, sea ahora más conocida, amada y
honrada que nunca. Lo que sucederá sin duda, si los predestinados, con la gracia y
luz del Espíritu Santo, entran y penetran en la práctica interior y perfecta de la
devoción que voy a manifestarles en seguida.
Entonces verán, en cuanto lo permita la fe, a esta hermosa estrella del mar y,
guiados por Ella, llegará a puerto seguro, a pesar de las tempestades y de los
piratas. Entonces conocerán las grandezas de esta Soberana y se consagrarán
enteramente a su servicio como súbditos y esclavos de amor.
Entonces saborearán sus dulzuras y bondades maternales y la amarán
tiernamente como sus hijos predilectos. Entonces experimentarán las misericordias
en que Ella reboza y la necesidad en que están de su socorro, recurrirán en todo a
Ella, como a su querida Abogada y Medianera ante Jesucristo.
Entonces sabrán que María es el medio más seguro, fácil, corto y perfecto para
llegar hasta Jesucristo y se consagrarán a Ella en cuerpo y alma sin reserva alguna,
para pertenecer del mismo modo a Jesucristo.”
(Tratado de la verdadera devoción 55)
Meditación
“La Inmaculada es la todopoderosa suplicante. Cada
conversión o santificación es obra de la gracia; ahora bien,
Ella es la mediadora de todas las gracias. De este modo, Ella
sola basta para suplicar y obtener todas las gracias. Durante
la aparición de la Medalla Milagrosa, santa Catalina Labouré
vio cómo salían rayos de las joyas preciosas que adornaban
los dedos de la Inmaculada. Estas joyas simbolizan las gracias
que la Inmaculada concede a quienes se las piden. Alfonso
Ratisbona habla también de los rayos de la gracia en su
visión."
Magnificat
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se derriba del trono a los poderosos y enaltece
alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque a los humildes, a los hambrientos los colma
ha mirado la humillación de su esclava. de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Desde ahora me felicitarán todas las Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su
generaciones, porque el Poderoso ha hecho misericordia --como lo había prometido a
obras grandes por mí: su nombre es santo y su nuestros padres-- en favor de Abraham y su
misericordia llega a sus fieles de generación en descendencia por siempre.
generación.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Él hace proezas con su brazo: Como era en el principio, ahora y siempre,
dispersa a los soberbios de corazón, por los siglos de los siglos. Amén.
Memorae
Acordaos,
oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído
decir que ninguno de los que han acudido a tu
protección, implorando tu asistencia y reclamando
tu socorro, haya sido abandonado de ti.
Animado con esta confianza, a ti también acudo,
oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque
gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a
comparecer ante tu presencia soberana.
No deseches mis humildes súplicas, oh Madre del
Verbo divino, antes bien, escúchalas y acógelas
benignamente. Amén